Índice - Minna no Tabi: Advance Tournament
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Minna no Tabi: Advance Tournament
 
[Imagen: 9CBGKGo.jpg]
[Agradecimientos a Lunarium por la nueva portada]

Y aquí vamos de nuevo, tras años sin publicar esto en foros. ¿Cuántos han sido ya? Tantos que he perdido la cuenta. Divagaciones aparte, AT es la primera historia que me propuse a escribir en serio y por mi propia voluntad, así que le tengo mucho cariño y quiero verla acabada. ¿Qué es MinT, entonces? El universo creativo que nació tras años y años de dar vueltas a qué hacer con AT, tras escribirla y reescribirla, hasta llegar a la versión 8.0 (la definitiva, para bien o para mal). En principio, esta historia coge mucha inspiración del anime, pero tal y como está planteada, es en la práctica un universo paralelo, con diferencias bastante marcadas; por ello, está catalogada como "Otros".

En principio, la única advertencia que tiene esta historia es la violencia (no soy aficionado a lo gráfico, pero parte de la trama lo requiere); si considero añadir alguna más, por lo que sea, ya avisaré por aquí (de nuevo, mi intención es hacer una historia que yo mismo disfrutaría leer, así que no esperéis nada que raye con el mal gusto). Con esto dicho, vamos al contenido importante de este mensaje (el cual será actualizado tras cada episodio después del segundo, así que recomiendo mirarlo tras cada lectura)
 
Índice de Capítulos
 
 
Cronología
 
Mostrar Recuento de hechos significativos en este universo creativo
000 W: El uso de dos bombas potentísimas que arrasan dos regiones enteras de Nihon da inicio a una cruenta guerra entre dos facciones con ideologías irreconciliables. Aunque no es el primer conflicto de este tipo, la tecnología necesaria para semejante destrucción la convierte en un punto crucial en la historia de este mundo.

075 AW: Nace Yamen (febrero)

076 AW: Nace Ibuki (junio)

077 AW: Nace Wataru (octubre)

080 AW: Nace Tetsurou (junio)

081 AW: Nace Keisuke (noviembre)

082 AW: Nacen Danot (octubre) y Shiori (diciembre)

083 AW: Nacen Kenji (febrero), Seiko (mayo) y Yofuu (julio)

084 AW: Nacen Akari, Lynn (agosto) y Tsurio (diciembre)

086 AW: Nace Mina.

091 AW: Se inicia el conflicto armado en el que Sven participaría, para luego ser dado de baja del ejército el año siguiente.

092 AW: Wataru e Ibuki realizan la ruta de las medallas en Johto, como parte del reto que su abuelo les propone para sucederle como Líder de Gimnasio de Fusube. En noviembre, tras huir de casa, Wataru gana el torneo regional, con miras al Torneo de Campeones que se realizará el año siguiente.

098 AW: Akari, Kai y Kururi inician la ruta de las medallas en Hoenn (julio)

100 AW: Danot inicia la ruta de las medallas en Johto (junio). Lynn sigue sus pasos unos meses después.
 
Personajes principales

Mostrar Danot
Danot Bisel

[Imagen: 7VUvVDa.png]

Datos generales


Edad: 18
Cumpleaños: 10 de octubre
Procedencia: Yoshino
Debut: AT001

Apariencia: Cabello negro, ojos café, piel trigueña. Mide 1,76 m y suele llevar lentes deportivos de color celeste. El resto de su vestuario varía según le apetezca, pero suele preferir un estilo casual y cómodo, sobre todo para viajar.

Personalidad: Curioso, deseoso de aprender, aventurero por naturaleza y perseverante al punto de la obstinación. Le cuesta un poco abrirse hacia los demás, dando la impresión de ser una persona demasiado seria, pero que siempre sabrá escuchar a propios y extraños. Lo que sí se toma con completa seriedad son el entrenamiento y las batallas Pokémon, siempre con la mentalidad de “voy a luchar como si ésta fuese la última vez”, sin importarle demasiado quien sea su oponente; lo que le motiva es la emoción que le producen los combates. Su principal defecto es que siempre procura hacer todo por su cuenta o cargarse el peso de su responsabilidad sin recurrir a nadie hasta que comprueba que no puede lograrlo solo.

Habilidades: Tiene un gran capacidad y paciencia para la recolección de datos y formulación de estrategias a partir de ellos (cultivados con su afición a los videojuegos de estrategia), tanto para luchar como para entrenar. También es bueno con las matemáticas y la física, que muchas veces le ayudan cuando tiene que improvisar en batalla.

Trasfondo


Nació en 82 AW, segundo hijo de Sven Bisel y Fumie Fujimura. Quizá influenciado por su ambiente (empezó su vida en los condominios anexos a la base militar de Yoshino), Danot siempre pareció ser un niño muy serio, pero resultaba ser muy hablador con quienes tenía confianza aparte de su familia, especialmente con Lynn, su mejor amiga desde que tenía memoria (debido a que los padres de ambos eran amigos del ejército, desde sus días en Unova)

Su primer contacto cercano con los Pokémon (fuera de la escuela) fue cuando Yamen recibió a Lila, encantado de cómo la Gligar podía volar a pesar de ser tan diferente de las aves que conocía. Cuando éste acabó la secundaria, él y Lynn no dudaron en acompañarle a buscar y atrapar Pokémon, generando en ambos las semillas de su gran aprecio por esas criaturas.

De toda su familia, fue a quien más le chocó el retiro de sus padres del ejército y la posterior mudanza al norte de Yoshino a mediados de 92 AW, al tener que decir adiós a sus amigos de la escuela y todo lo que conocía (esto fue aliviado en parte porque Lynn aún viviría relativamente cerca de él); queriendo reconfortarle, su hermano le llevó a un último paseo por la playa dentro de la base para atrapar un Pokémon que le daría cuando cumpliese 10 años. Fue así que Yamen atrapó a Alfa, la que se convertiría en la primera Pokémon de su hermano menor.

Tras habituarse a su nuevo hogar, empezó la secundaria en su nueva escuela, donde conoció a quienes serían sus amigos durante ese tiempo: Hiroshi, Mayumi y Masaru. Con éste último tendría su primera batalla después de su décimo cumpleaños, en la que perdió estrepitosamente por su propia inexperiencia. A pesar de ello, había sentido una emoción como nunca antes al tener ese combate, su primer deseo de ser  Entrenador Pokémon. Sin embargo, ante un comentario sobre que la vida de los Entrenadores parecía emocionante (tras observar cómo Wataru se coronaba campeón de la liga regional), su madre remarcó que era mejor que acabase sus estudios obligatorios y luego ya podría viajar, aunque se requería mucho talento y preparación para poder ser un Entrenador profesional, y era mejor tener una seguridad. Su padre sencillamente le dijo que decidiese lo que considerase mejor, pero que él mismo debía ser responsable de lo que decidiese. Con esto, Danot decidió acabar sus estudios para al menos poder viajar y experimentar lo que era esa vida (menos entusiasmado que al inicio), aunque decidió pedir a su padre que le enseñase a pelear y otras nociones de supervivencia, en previsión al viaje que deseaba hacer cuando acabase sus estudios.


Estilo de batalla: El estilo de Danot empezó enfocado en Pokémon veloces o capaces de serlo con técnicas auxiliares, pero fue cambiando a aprovechar sus habilidades naturales al atrapar otros que no se ajustaban a ese perfil original. Más recientemente, ha incorporado técnicas de aumento y decremento para aprovechar esa velocidad y hacer el mayor daño posible con relativamente pocos ataques. Por lo general, prefiere tantear a oponentes desconocidos con ataques de ejecución rápida de los tipos de sus Pokémon que le permitan mantener una distancia segura, para poder reaccionar con rapidez a cualquier posible contraofensiva.

Pokémon:

Pyro


[Imagen: charizard.png]

Personalidad: Empezó como un Pokémon tímido tras su nacimiento, quien fue ganando confianza en sí mismo gracias al tiempo con su nuevo humano y compañeros, dejando ver un gran potencial para las batallas. Se volvió mucho más fiero tras su primera evolución, deseando cada vez más la emoción de luchar contra enemigos poderosos física y estratégicamente, pero sin olvidar cómo había empezado y dónde estaba su lealtad. Es también uno de los Pokémon más golosos de Danot, justificado en parte por el enorme desgaste que suele hacer al luchar.

Historia: Desde pequeño mostró una habilidad innata para aprender ataques en menos tiempo que cualquiera de sus compañeros de equipo; se lleva muy bien con Sparkle, a quien respeta como una hermana mayor.

Datos de batalla: Pyro es uno de los Pokémon más rápidos y contundentes con los que Danot cuenta, gracias a su Danza Dragón, pero no fue hasta su evolución final que no se convirtió en su Pokémon más usado, a pesar de no ser tan versátil como Alfa.

Habilidad: Mar Llamas

Ataques:
  • Afilagarras (AT009)
  • Ala de Acero (AT007)
  • Ataque Ala (AT005)
  • Carga Dragón (AT004)
  • Colmillo Ígneo (AT007)
  • Cuchillada (AT002)
  • Danza Dragón (AT002)
  • Envite Ígneo (AT008)
  • Excavar (AT002)
  • Garra Dragón (AT004)
  • Giro Fuego (AT005)
  • Lanzallamas (AT002)
  • Puño Trueno (AT007)
  • Sofoco (AT009)
  • Terremoto (AT009)
  • Triturar (AT004)

Alfa


[Imagen: starmie.png]

Personalidad: Alfa es generalmente inexpresiva (de hecho, la primera cosa que hizo saber a su Entrenador a través de su telepatía tras evolucionar fue que era una “ella”, a pesar de ser una especie sin diferencias de género aparentes), pero demuestra su aprecio con su dedicación al combate y a la protección de su humano.

Historia: Fue la primera Pokémon de Danot, entregada por Yamen en su décimo cumpleaños. Gracias al tiempo que han pasado juntos y a su propio poder psíquico, es quien mejor le conoce de sus Pokémon, lo que le motiva a luchar con todo de sí.

Datos de batalla: Alfa siempre ha sido el comodín de Danot, y su Pokémon más fuerte antes de la evolución final de Pyro. Su versatilidad es muy apreciada en las situaciones inesperadas o difíciles en las que se puedan encontrar, y aunque con el paso del tiempo tenga compañeros que le superen en potencia física o especial, su papel de soporte al equipo es imprescindible.

Habilidad: Cura Natural

Ataques:

  • Escaldar (AT009)
  • Giro Rápido (AT008)
  • Pantalla de Luz (AT006)
  • Psíquico (AT002)
  • Rayo (AT001)
  • Rayo Burbuja (AT002)
  • Rayo de Hielo (AT004)
  • Recuperación (AT002)
  • Reflejo (AT008)

Ray


[Imagen: jolteon.png]

Personalidad: Es un Pokémon que preferiría pasarse el día descansando y jugando que entrenando y luchando, sobre todo contra oponentes contra los que cree que no tendrá ninguna oportunidad; sin embargo, es muy efectivo cuando decide tomarse las cosas en serio (sea porque la situación lo requiere o porque algo le haya enojado)

Historia: Danot recibió a Ray como un regalo de Akane en su primera visita a ciudad Kogane, como agradecimiento por ayudarle en su entrenamiento para la prueba de líder de gimnasio.

Datos de batalla: Es el Pokémon con más velocidad natural del equipo inicial de Danot, además de ataques contundentes; sólo está limitado por su propio desgano por luchar.

Habilidad: Absorbe Electricidad

Ataques:

  • Ataque Rápido (AT001)
  • Deseo (AT001)
  • Doble Rayo (AT001)
  • Doble Patada (AT001)
  • Rayo (AT001)
  • Rugido (AT001)

Hellga


[Imagen: houndoom-f.png]

Personalidad: Hellga es una Pokémon muy tozuda y protectora de su Entrenador y sus compañeros, a quienes aprecia pero también ve como su responsabilidad. A pesar de esto, sabe relajarse y pasarlo bien, al punto de que incluso confía lo suficiente en Danot para dejarle ir sin su compañía si sabe que estará cerca.

Historia: Fue adiestrada por Sven y Yamen como guardaespaldas junto a Tsurugi y Mizuho, como parte del inicio del nuevo trabajo del primero para protección de su familia. Es la líder de ese trío y quien tiene más experiencia de combate junto a Danot.

Datos de batalla: Era la Pokémon con más experiencia de combate al inicio del viaje de Danot, por lo que muchas veces prefirió seguir su propio criterio en lugar del del chico, lo que le hizo aceptar con más facilidad dejar que sus Pokémon decidiesen por sí mismos en batalla. Es muy ágil y lista, y su sorpresivo uso del Contraataque y la Inversión la hacen una oponente a quien no se debe subestimar.

Habilidad: Absorbe Fuego

Ataques:

  • Colmillo Rayo (AT003)
  • Contraataque (AT001)
  • Inversión (AT003)
  • Lanzallamas (AT001)
  • Mofa (AT003)
  • Triturar (AT001)

Sparkle


[Imagen: raichu-f.png]

Personalidad: La consentida del equipo. Es muy enérgica y siempre busca complacer a Danot, para que éste la mime; le gustan las batallas, pero le gusta mucho más ser apapachada.

Historia: Sparkle fue la primera Pokémon que Danot atrapó durante su primer viaje, cerca de ciudad Kikyou; nunca estuvo seguro de si escapó de alguna casa o qué, dada la soltura que mostraba alrededor de los humanos, pero decidió añadirla a su equipo al caerle bien. Fue además la primera compañera de entrenamiento de Pyro, con quien se lleva muy bien.

Datos de batalla: Sus habilidades en batalla están apenas por encima del promedio, pero su afán por ser mimada por su Entrenador le hace llevarse al límite, tomando por sorpresa a más de un oponente y permitiéndole tener victorias sorpresivas.

Habilidad: Electricidad Estática

Ataques:

  • Ataque Rápido (AT004)
  • Avivar (AT009)
  • Cola Férrea (AT008)
  • Demolición (AT008)
  • Excavar (AT002)
  • Rayo (AT002)

Tsurugi


[Imagen: skarmory.png]

Personalidad: Tsurugi se enfoca mucho más en la defensa de su Entrenador, al saber que su misión principal es servirle como medio de escape rápido en una situación complicada. Fuera de las batallas y entrenamientos, le agrada tomar siestas largas y acicalarse, por lo que difícilmente toma parte en actividades con sus compañeros de equipo. Es especialmente reticente a enfrentar a Pokémon de tipo fuego y eléctrico, salvo que la situación lo requiera.

Historia: Fue adiestrada por Sven y Yamen como guardaespaldas junto a Hellga y Mizuho, como parte del inicio del nuevo trabajo del primero para protección de su familia. Es quizá la menos experimentada de las tres, pero también la más resistente.

Datos de batalla: Danot empezó a depender mucho más de ella cuando empezó a hacer la ruta de las medallas, al servirle como freno para Pokémon muy enfocados en la ofensiva (aunque le cuesta mucho ganar batallas por sí misma)

Habilidad: Robustez

Ataques:

  • Aire Afilado (AT004)
  • Ala de Acero (AT002)
  • Foco Resplandor (AT011)
  • Pico Taladro (AT011)
  • Viento Afín (AT011)

Geist


[Imagen: haunter.png]

Personalidad: Un Pokémon bromista al que también le encanta luchar, sobre todo cuando se le provoca. Suele hacer caso a Danot porque no le obliga a entrenar, pero esto le hace también el Pokémon más débil de su equipo, en términos de preparación.

Historia: Danot capturó a Geist en la Torre Quemada durante su primera visita a Enju, ganándose un buen sermón de Matsuba. Desde entonces, es quizá el Pokémon con quien menos ha luchado, dado su carácter tan particular.

Datos de batalla: A pesar de su renuencia a entrenar, Geist es un buen luchador, lo cual representa un problema por su exceso de confianza y el poco respeto que tiene hacia sus oponentes, viéndoles como blancos para sus bromas. Por esto Danot no suele usarlo en batalla, salvo que no tenga otra opción.

Habilidad: Levitación

Ataques:

  • Tinieblas (AT002)

Salma


[Imagen: quagsire-f.png]

Personalidad: Alegre y despreocupada, adora comer, nadar y tomar el sol. Sólo lucha porque Danot le cae bien y le permite ir a su ritmo, pero preferiría poder tener una vida mucho más relajada.

Historia: Salma fue capturada poco después de que Danot dejase Hiwada, cerca de la guardería de la ruta 34. No fue una captura fácil, pues ninguno de los Pokémon del chico tenía una ventaja o estaba directamente en desventaja contra una oponente que sabía defenderse bien.

Datos de batalla: Sobresale su potencial defensivo, formando un buen dúo con Tsurugi para detener a la gran mayoría de atacantes físicos, sobre todo en situaciones comprometidas. Su poder de ataque no es demasiado alto, pero le sirve para rematar a oponentes que por lo general no podría vencer sin ayuda.

Habilidad: Absorbe Agua

Ataques:

  • Agua Lodosa (AT003)
  • Atizar (AT0003)
  • Bostezo (AT003)
  • Disparo Lodo (AT003)
  • Golpe de Cuerpo (AT003)
  • Rayo de Hielo (AT003)
  • Terremoto (AT003)

Mizuho


[Imagen: wartortle.png]

Personalidad: Mizuho es una Pokémon muy seria, como si hubiese nacido para formar parte del más disciplinado de los ejércitos. Su rol como medio de escape por agua no hace sino acrecentar esta seriedad, como demuestra al no separarse en lo posible de Danot cuando no están en una batalla amistosa.

Historia: Fue adiestrada por Sven y Yamen como guardaespaldas junto a Hellga y Tsurugi, como parte del inicio del nuevo trabajo del primero para protección de su familia. Es la más seria del trío y también la mayor.

Datos de batalla: Es una Pokémon de pensamientos y reacciones muy rápidas en batalla, lo que le permite actuar incluso contra oponentes más veloces. Tiene defensas bastante decentes para una Pokémon con su movilidad, lo cual le permite emplear el Manto Espejo y luego rematar a sus oponentes, aunque este combo sea más contundente en el caso de Hellga.

Habilidad: Torrente

Ataques:

  • Hidropulso (AT003)
  • Mordisco (AT004)
  • Protección (AT003)
  • Rayo de Hielo (AT004)

Shady


[Imagen: sneasel-f.png]

Personalidad: Traviesa, oportunista y algo distante, aun así disfruta la presencia de sus compañeros de equipo. Le encanta luchar, provocando a sus oponentes para que cometan errores y le den más oportunidades de ganar.

Historia: Shady era la líder de una manada de Sneasel que vivía cerca de Chouji y que decidió ir a causar problemas en el pueblo durante el primer festival que Danot pasó ahí. Fueron detenidos finalmente cuando Danot se dio cuenta de que ella era quien comandaba el grupo y la atacó directamente con Hellga y Pyro, superándola en fuerza y velocidad con esa combinación y capturándola, lo que causó que ese grupo se dispersase.

Datos de batalla: Shady compensa su relativa falta de fuerza con velocidad, astucia y oportunismo; dado el respeto que tiene por Danot, no dudará mucho en seguir sus indicaciones, por más arriesgadas que sean.

Habilidad: Vista Aguda

Ataques:

  • Ataque Rápido (AT005)
  • Canto Helado (AT004)
  • Chirrido (AT005)
  • Demolición (AT008)
  • Excavar (AT008)
  • Mofa (AT005)
  • Puño Hielo (AT005)

Shizuru


[Imagen: kingdra.png]

Personalidad: Seria y enfocada en sus objetivos presentes, al punto de ser obcecada en lograr los mismos.

Historia: Su vida cambió el día en que apareció aquel misterioso atacante humano en la Guarida Dragón, quien desafió Dratini y masacró Magikarp por igual; aunque tuvo suerte de pillarlo desprevenido y alejarlo sin quedar demasiado lastimada en el proceso, las heridas psicológicas que le dejó ver la muerte de varios conocidos y amigos fueron profundas.

Datos de batalla: Tiene una puntería excepcional y una movilidad considerable en el agua, lo que aunado a su variedad de ataques la convierten en una oponente temible a distancia; sin embargo, es muy vulnerable en el combate cuerpo a cuerpo, por lo que intenta seguir los pasos de su padre para poder al menos defenderse en una situación comprometida.

Habilidad: Francotirador

Ataques:

  • Agilidad (AT007)
  • Anulación (AT006)
  • Bote (AT007)
  • Dragoaliento (AT006)
  • Escaldar (AT011)
  • Foco Resplandor (AT008)
  • Niebla Clara (AT007)
  • Pistola de Agua (AT004)
  • Rayo Burbuja (AT007)


Mostrar Ibuki
Ibuki Ryuuzaki

[Imagen: tA284TR.png]

Datos generales


Edad: 24
Cumpleaños: 6 de junio
Procedencia: Fusube
Debut: AT004

Apariencia: Cabello celeste, ojos azules, piel clara. Mide 1,75 m y tiene más fuerza de lo que su apariencia sugiere.

Personalidad: Apasionada, llena de autoconfianza, un tanto impulsiva y obstinada cuando se propone algo, le cuesta expresar sus sentimientos y comunicarse con otros fuera de combates. Sus Pokémon son una parte importante de su familia, y aunque les lleva hasta sus límites en batalla, es porque ellos desean luchar de esa manera junto a ella. Hará lo que sea para proteger a cualquier Pokémon que no pueda defenderse y ajusticiar a quienes se aprovechen de ellos, en especial si se trata de los Rockets.

Habilidades: Está en excelente forma física gracias a todos sus años de entrenamiento con Haku, lo que le ha permitido entrenar a sus Pokémon de manera que sean capaces de atacar sin dar respiro a sus oponentes y cansándoles con ataques contundentes, además de la habilidad para aprovechar estas situaciones y tornarlas a su favor, incluso sin que ella tenga que decirlo.

Trasfondo


Nacida en 76 AW, hija de Tatsuya Ryuuzaki y Sayaka Hotsu, nieta de Haku Ryuuzaki. Su vida cambió mucho a los 5 años, cuando sus padres y tíos dejaron la ciudad para mudarse a Kogane a administrar la empresa textil que acababan de fundar; con sus padres lejos, Ibuki se apegó mucho a su abuelo Haku y primo Wataru, a pesar de no admitirlo abiertamente al ser una niña muy orgullosa a quien le costaba expresar sus sentimientos.

Desde ese entonces, tuvo que ayudar con el día al día del gimnasio, siéndole permitido jugar con los Pokémon de ahí en sus ratos libres, lo que fue la semilla de su amor por ellos y su sueño de ser Líder de Gimnasio. Cuando cumplió 6 años, empezó a entrenarse físicamente por instrucción de su abuelo, como preparación para entrenar a sus Pokémon al estilo Ryuuzaki.

Su vida volvió a cambiar poco antes de cumplir 8 años, cuando sus padres fueron a verla para excusarse de que no podrían pasarlo con ella por una importante reunión de negocios que podría llevarles a la cima del mercado textil. Le pidieron que fuese fuerte, lo que ella aceptó de no muy buen grado y prometieron celebrarlo con ella cuando eso estuviese hecho... cosa que no pudieron cumplir al darse el accidente de coche que les costó la vida.

Durante el velorio, a pesar de ser los más afectados, Ibuki y Wataru intentaban reconfortarse mutuamente, mientras Haku lamentaba que la avaricia de su hijo le hubiese costado tan caro. Sin estar al tanto de las intenciones de su abuelo, éste pidió a sus nietos que escogiesen al Dratini con el que se llevasen mejor, pues a partir de ese día se harían cargo de sus cuidados, aunque oficialmente aún no pudiesen entrenar Pokémon. Fue entonces que empezó a formarse el profundo vínculo entre Ibuki y Tenryuu.


Estilo de batalla: Ibuki se especializa en Pokémon de tipo dragón para sus batallas de Gimnasio, aunque tiene otros de diferentes tipos que atrapó y entrenó cuando hizo la ruta de las medallas de Johto. Su estrategia consiste en acosar a sus oponentes con ataques contundentes y no darles ni un respiro en la medida de lo posible; apoya esto con técnicas de incremento, auxiliares o disruptivas dependiendo de su Pokémon, lo que le permite lidiar con la mayoría de Pokémon. Este estilo de combate tan agresivo y completo le ha valido ser reconocida como la Líder de Gimnasio más fuerte de Johto.

Pokémon:

Gouryuu


[Imagen: charizard.png]

Personalidad: Competitivo, algo orgulloso y un luchador nato desde pequeño, le gusta también darse baños calientes (lo que hace sospechar a Ibuki que su padre sea un Pokémon de agua). Sin embargo, deja ver un lado más cariñoso cuando se trata de su familia, sea Ibuki o Pyro.

Historia: Hijo de la Charizard de Yosaku y un Pokémon desconocido, hacía lo posible para ayudar a su madre en el trabajo que tenía, pero se notaba que lo suyo era combatir, pues no perdía la oportunidad de retar a cuantos entrenadores se cruzasen en su camino. Fue en esa época que Ibuki llegó a Hiwada en su ruta de las medallas y fue retada también por ese Charmander, pero al verse derrotado fácilmente, hizo saber al leñador que quería que ella fuese su Entrenadora. Por su parte, Ibuki, impresionada, no dudó en aceptarlo en su equipo, quitando a Yosaku un gran peso de encima. Así siguieron la ruta de las medallas, y fue uno de los Pokémon que más contribuyó en las victorias de Ibuki, en particular contra Yanagi y Haku. Durante el viaje, desarrolló una gran rivalidad hacia Gekiryuu, pues desde el principio le había tenido por un Pokémon que jamás le superaría, pero tras su evolución a Gyarados su opinión de él cambió radicalmente, considerándole un gran compañero y su mayor rival.

Datos de batalla: Empezó siendo un Pokémon enfocado sólo en atacar, y le costó un poco adaptarse a lo que Ibuki tenía planeado para él. Primero empezó a trabajar en mejorar el aspecto ofensivo con técnicas de incremento de ataque y precisión, dada su predilección por emplear ataques contundentes; contento con los resultados, Gouryuu se hizo más llevadero y confió mucho más en el criterio de su Entrenadora. Sus otras limitaciones eran su falta de velocidad y variedad contra oponentes más fuertes y veloces, las que palió al enseñarle el Viento Afín y Fuego Fatuo.

Habilidad: Mar Llamas

Ataques:

  • Afilagarras (AT009)
  • Ala de Acero (AT004)
  • Carga Dragón (AT004)
  • Envite Ígneo (AT004)
  • Fuego Fatuo (AT009)
  • Garra Metal (AT009)
  • Onda Ígnea (AT004)
  • Puño Trueno (AT004)
  • Viento Afín (AT009)

Gekiryuu


[Imagen: gyarados.png]

Personalidad: A pesar de su apariencia feroz, es por lo general un Pokémon muy dócil, pero que se toma las batallas muy en serio. Siempre fue consciente de sus limitaciones y agradeció el amor y la paciencia que Ibuki tuvo con él, viéndose sus esfuerzos recompensados tras su evolución. Considera que cada oponente merece su respeto y su forma de luchar refleja esto.

Historia: ???

Datos de batalla: Es un luchador formidable en el agua, y a pesar de su reducida movilidad en tierra, no puede ni debe ser subestimado, dada su gran versatilidad de ataques que le permiten atacar y defenderse efectivamente.

Habilidad: Intimidación

Ataques:

  • Acua Cola (AT004)
  • Danza Dragón (AT009)
  • Hidrobomba (AT004)
  • Mordisco (AT004)
  • Onda Trueno (AT009)
  • Roca Afilada (AT004)

Tenryuu


[Imagen: dragonair.png]

Personalidad: Es amable, cariñosa y altamente empática, por lo que no tardó en hacer buenas migas cuando fue escogida por Ibuki (aunque ella había hecho lo propio, ya desde que empezaron a jugar cuando era más joven). Esa empatía produjo que adoptase la actitud orgullosa de su Entrenadora, sobre todo cuando empezó a entrenarse y vencer con facilidad a Gai, su hermano menor, aunque dejó dicho comportamiento tras su primera derrota contra él. Dadas sus características,y saber lo mucho que a Ibuki le cuesta expresarse con otros humanos, no dudará en hacerlo por ella, siempre que éstos le agraden.

Historia: Una de las hijas del Dragonite de Haku, fue la primera compañera de Ibuki. Ha estado con ella en las buenas y en las malas. A diferencia de su Entrenadora, la derrota contra Wataru y Gai causó un cambio de actitud positivo, al hacerle entender que aún podía ser mucho más fuerte de lo que creía que era; sin embargo, era algo que Ibuki misma tenía que ver, por lo que no dudó en esforzarse y hacer lo que ella le pedía, deseando poder expresar todo esto como hacían los humanos, dificultad que ambas compartían.

Datos de batalla: Hasta antes de la evolución de Kiryuu, era la Pokémon con más soltura aérea de los que Ibuki usa en sus desafíos. Aun así, su cuerpo le permite esquivar ataques con mayor facilidad y sigue siendo muy versátil, al poder ser contundente, incapacitar oponentes o proteger al equipo de los cambios de estado.

Habilidad: Mudar

Ataques:

  • Acua Cola (AT008)
  • Carga Dragón (AT005)
  • Cola Férrea (AT004)
  • Ciclón (AT010)
  • Constricción (AT004)
  • Danza Dragón (AT004)
  • Dragoaliento (AT010)
  • Lanzallamas (AT004)
  • Onda Trueno (AT004)
  • Velo Sagrado (AT008)

Rairyuu


[Imagen: ampharos.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad: Electricidad Estática

Ataques:

  • Agilidad (AT009)
  • Campo Eléctrico (AT009)
  • Cola Férrea (AT009)
  • Onda Trueno (AT009)
  • Rayo (AT009)

Hyoryuu


[Imagen: lapras.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad: Hidratación

Ataques:

  • Alud (AT009)
  • Danza Dragón (AT009)
  • Remolino (AT009)
  • Velo Sagrado (AT009)

Shouryuu


[Imagen: garchomp.png]

Personalidad: Siempre listo para tener una buena batalla, confía en su propia fuerza y no dudará en demostrarla a cualquier oponente que se le ponga delante. Sin embargo, puede perder mucho la paciencia con un oponente que no le enfrente directamente.

Historia: Otro de los Pokémon que Ibuki atrapó durante su primera visita a la Guarida Dragón, fue el primer reto complicado que tuvo como Entrenadora, al ser una especie tan propensa a morder y rasguñar, y mucho más con un Pokémon tan entusiasta por luchar. No fueron pocos las mordidas y arañazos que su Entrenadora recibió mientras lo adiestraba a pesar de no haber ninguna mala intención, sino falta de control de sus propias habilidades. Fue un camino un tanto tortuoso para ambos, pero tras años de entrenamiento y entendimiento, ambos ahora son una dupla difícil de doblegar.

Datos de batalla: Es el especialista en combate cuerpo a cuerpo de Ibuki, y en general un escollo tan complicado de superar que prefiere guardarlo para las revanchas y poner a prueba la capacidad de adaptación de sus retadores. Sin embargo, también es capaz de atacar a distancia y entablar combate acuático, aunque no es tan efectivo como como Suiryuu o Tenryuu en este aspecto.

Habilidad: Piel Tosca

Ataques:

  • Bucle Arena (AT010)
  • Ciclón (AT010)
  • Danza Espada (AT010)
  • Disparo Lodo (AT010)
  • Dragoaliento (AT010)
  • Garra Dragón (AT010)
  • Garra Metal (AT008)
  • Lanzallamas (AT004)
  • Surf (AT004)

Kouryuu


[Imagen: altaria.png]

Personalidad: A pesar de tener un carácter muy tranquilo, le gusta actuar ruda en batalla, pues no le gusta ser subestimada al verse superada en potencia por sus compañeros de equipo.

Historia: Nació de un huevo que Ibuki recibió de su primera aprendiz, como una muestra de respeto y de buena voluntad.

Datos de batalla: Al ser su Pokémon con menor potencial ofensivo (sin considerar incrementos), suele ser la primera Pokémon de Ibuki en luchar en sus batallas oficiales, para probar la capacidad de sus retadores. Consciente de esto, Kouryuu lo compensa con una destreza aérea sobresaliente y una actitud feroz que toma desprevenido a más de uno.

Habilidad: Aclimatación

Ataques:

  • Afilagarras (AT005)
  • Ala de Acero (AT008)
  • Ataque Aéreo (AT005)
  • Canto (AT005)
  • Carga Dragón (AT005)
  • Danza Dragón (AT010)
  • Dragoaliento (AT008)
  • Onda Ígnea (AT005)
  • Respiro (AT005)
  • Velo Sagrado (AT005)

Suiryuu


[Imagen: kingdra.png]

Personalidad: Se muestra calmado, como si calculase cada movimiento de sus oponentes donde más les pueda doler, pero bajo esta careta disfruta enormemente de cada combate junto a Ibuki. Está orgulloso de su poder, uno que fue la combinación de su propio esfuerzo y la dedicación que ésta le brindó para sacar a flote todo su potencial.

Historia: Fue el primero de los Pokémon que Ibuki capturó en la Guarida Dragón cuando Haku la llevó junto con Wataru a su primer ritual de purificación del tesoro familiar, un colmillo de dragón de más de doscientos años. Aunque su dominio del agua era incuestionable, Ibuki quiso llevarle un paso más allá al enseñarle a dominar el Bote y poder defenderse en tierra, motivo por el que su abuelo rara vez usaba a su propio Kingdra en el Gimnasio. Toda esta dedicación hizo a Suiryuu muy fiel a su Entrenadora, por lo que no cuestionó ninguna de sus órdenes, incluso en sus peores momentos; esa fuerza no era sólo suya, era la que habían conseguido con el esfuerzo de ambos.

Datos de batalla: Es el dragón más adepto al combate acuático del equipo oficial de Ibuki y quien hace mejor uso de la piscina en el centro del campo de batalla para mantener su distancia de sus oponentes. Aunque no es tan bueno en el combate cuerpo a cuerpo como sus compañeros de equipo, no se le debe subestimar, incluso si por algún motivo acaba fuera del agua.

Habilidad: Francotirador

Ataques:

  • Agilidad (AT005)
  • Bote (AT005)
  • Ciclón (AT005)
  • Dragoaliento (AT005)
  • Foco Energía (AT005)
  • Foco Resplandor (AT008)
  • Hidrobomba (AT005)
  • Hiperrayo (AT005)
  • Pulso Dragón (AT005)
  • Torbellino (AT005)

Kiryuu


[Imagen: salamence.png]

Personalidad: Obsesionada con el cielo desde que nació, nunca dudó en poner todo de sí en los entrenamientos para poder alcanzar su evolución final y poder surcarlo a sus anchas. Esto le quitó el temor de lastimarse en batalla y luchar para hacerse más fuerte junto a Ibuki.

Historia: Nacida del huevo que Seiko entregó a Ibuki, para ésta fue un reto tan grande como el de empezar a entrenar a Shouryuu, pero que pudo llevar mucho mejor (incluso con algunos cabezazos de por medio) gracias a su mayor experiencia. Era un entusiasmo que Ibuki comprendió y alimentó en sus momentos libres junto a ella, observando el cielo, al saber de primera mano lo liberador que era surcarlo. Con su evolución en Shelgon, su carácter se templó mucho al ser capaz de controlarse mejor, mas no su pasión, hasta que finalmente pudo llegar a su etapa final.

Datos de batalla: Tras su evolución en Shelgon, Ibuki no dudó en incluirla en su equipo en caso de que alguno de sus Pokémon usuales no estuviese disponible, y aunque esto les costó perder algunas batallas por la falta de costumbre de Ibuki de luchar con una Pokémon tan lenta y pesada, resultó ser una valiosa experiencia para ambas. Tras su evolución final, Kiryuu pasó a ser una combatiente aérea mucho más contundente que Tenryuu y Kouryuu, si bien su destreza y evasión no se comparan a las de ambas en espacios cerrados, a causa de su mayor tamaño y constitución anatómica.

Habilidad: Intimidación

Ataques:

  • Ala de Acero (AT010)
  • Danza Dragón (AT010)
  • Demolición (AT008)
  • Lanzallamas (AT010)
  • Respiro (AT010)
  • Terratemblor (AT010)

Seiryuu


[Imagen: dragalge.png]

Personalidad: Taciturno, prefiere escuchar lo que otros tienen que decir antes de expresar cualquier cosa; esto le hace parecer indiferente delante de sus oponentes, cosa que no duda en aprovechar para provocar a los más impacientes, aunque él mismo desee tener una buena batalla.

Historia: Nacido del huevo que Tsurio entregó a Ibuki poco tiempo después de convertirse en su aprendiz, fue una gran sorpresa que naciese shiny. Dado que en su primera fase no era de tipo dragón, Ibuki se dio el tiempo posible para dedicarle y la paciencia para instruirle a pesar de no resultarle de utilidad inmediata. No pudo evitar sentir algo de envidia y frustración cuando nació Kiryuu, quien por su tipo dragón podía luchar oficialmente cuando hiciese falta, aunque esto se vio aplacado en buena parte por la atención que su Entrenadora que daba a todos ellos era exactamente la misma, incluso a quienes no podían luchar en sus retos oficiales. Esto le motivó a hacerse fuerte lo antes posible, queriendo vivir lo mismo que sus compañeros.

Datos de batalla: Junto a Kouryuu, es uno de los Pokémon más resistentes de Ibuki, aunque también el más lento de todos ellos (cosa a la que ella se acostumbró por el tiempo de Kiryuu como Shelgon); sin embargo, su arsenal de técnicas disruptivas lo hacen un oponente temible si se le subestima. Dada su reciente evolución y menor experiencia, Ibuki prefiere emplearlo como uno de sus posibles Pokémon de apertura, procurando que su veneno no afecte de ningún modo a sus compañeros de equipo.

Habilidad: Adaptable

Ataques:

  • Bote (AT007)
  • Carga Tóxica (AT010)
  • Escaldar (AT010)
  • Púas Tóxicas (AT010)
  • Pulso Dragón (AT010)
  • Rayo (AT010)
  • Viento Hielo (AT010)


Mostrar Akari
 
Akari Nukutani

[Imagen: gE2L1Os.png]

Datos generales


Edad: 16
Cumpleaños: 8 de agosto
Procedencia: Fuen
Debut: AT006

Apariencia: Cabello rojo muy largo (casi le llega a las rodillas desatado, al llevarlo siempre en una trenza que llega hasta su cintura) y ojos color caoba, casi rojos, y piel muy ligeramente bronceada. Mide 1,50 m, pero esto no le impide ser atlética y una excelente saltadora. Dado que suele llevar mangas largas fuera de Hoenn, es difícil ver las cicatrices y marcas que tiene en ambos brazos.

Personalidad: Directa, honesta, energética y apasionada, sus pasiones son las batallas Pokémon y todo lo que tenga que ver con el género SR (afición que descubrió gracias al novio de su hermana, Asuna); varios de sus Pokémon tienen nombres que hacen alusión a esto, e incluso durante las batallas se emociona tanto que grita técnicas de dichas series, cosa a la que sus Pokémon ya se han acostumbrado y entienden.

Habilidades: ???

Trasfondo


Nacida en 84 AW, es la hermana menor de Asuna por 4 años. Desde pequeña mostró un gran amor por los Pokémon, jugando siempre que podía con los de su abuelo y hermana, y aprendiendo de ellos a defenderse, en particular del Combusken (luego Blaziken) de Asuna. Aunque tenía envidia de que ésta ya pudiese luchar, agradecía ser la segunda, pues no le agradaba nada la idea de tener que heredar el gimnasio, al ser su sueño viajar y participar en cuantas ligas pudiese.

En 93 AW conoció al que poco después se convertiría en el novio de su hermana, un reconocido chef quien compartió con ella la que se convertiría en su segunda pasión: el género SR, cuya honestidad y ardiente pasión resonaron inmediatamente con ella.

Con el retiro de su abuelo a mediados de 97 AW, ayudó con lo que pudo a Asuna a asentarse en su nueva posición. Sabiendo que no podía enseñar a su hermana más de lo que su abuelo ya había hecho, le comentó que en Kanto había un Líder de Gimnasio de tipo fuego de quien podría aprender mucho, cuando hubiese acabado la escuela. En preparación a esto, Akari decidió aprovechar las vacaciones de su penúltimo año de secundaria para recorrer Hoenn antes de viajar a Kanto.

Fue a inicios de julio de 98 AW en Mishiro que conoció a Kai y Kururi, quienes también habían ido a recoger una Pokédex para iniciar su viaje ese día. A pesar de sus caracteres tan diferentes, no tardaron en hacerse amigas y decidieron recorrer juntas las región en los tres meses que tenían de vacaciones (deberes mediante durante sus estancias en ciudades). Dicho viaje no tuvo mayores incidencias hasta después de visitar su hogar para desafiar a Asuna.

Mientras dejaban descansar sus Pokémon tras la última batalla contra Asuna, recibieron una sorpresiva visita de parte de Daigo Tsuwabuki. Yendo al grano, éste explicó que tenían una situación peligrosa en la montaña Entotsu y necesitaba la ayuda de Asuna, al conocer el terreno mejor que nadie y ser la Líder más cercana; conociendo también el terreno y no queriendo dejar sola a su hermana, Akari no tardó en ofrecerse a ir con ellos, y con ella Kai y Kururi. Daigo parecía dubitativo de dejar que unas niñas se expusiesen a semejante peligro, pero aceptó al creer que lo estarían igualmente si no detenían a tiempo esa amenaza. Sin embargo, les pidió que le mostrasen rápidamente los Pokémon en sus equipos, mientras abría un maletín que llevaba consigo; viendo a Blaziken, Houndoom, Gyarados y Altaria, les dio Piedras Activadoras encastadas en Megapulseras y sus correspondientes Mega Piedras, además de intercambiar números, en caso de necesitar comunicarse.


Estilo de batalla: Es tan directo y honesto como ella, usando principalmente ataques del tipo de sus Pokémon (Reidam lleva tanto de su tipo como los de su Mega X) y técnicas de incremento de ataque o ataque especial o velocidad (de nuevo, Reidam), y al menos una técnica con cada parte de sus cuerpos, para poder reaccionar en la mayor cantidad posible de situaciones. No es inusual que aproveche el terreno para su ventaja cuando tiene que improvisar. Tras su tiempo con Kururi, también incorporó técnicas recuperativas a su repertorio, usándolas para compensar la relativa fragilidad de sus Pokémon.

Pokémon:

Yami


[Imagen: houndoom-f.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad: Absorbe Fuego

Ataques:

  • Pulso Umbrío (AT006)


Reidam


[Imagen: charizard.png] >>> [Imagen: charizard-mega-x.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad: Poder Solar

Ataques:

  • Avivar (AT006)
  • Envite Ígneo (AT006)
  • Garra Dragón (AT006)
  • Viento Afín (AT006)

Hikari


[Imagen: arcanine.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad: Absorbe Fuego

Ataques:

  • Voltio Cruel (AT007)

Goudan


[Imagen: infernape.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad: Puño Férreo

Ataques:

  • Danza Espada (AT007)
  • Garra Umbría (AT007)
  • Hierba Lazo (AT013)
  • Lanzallamas (AT007)
  • Maquinación (AT013)
  • Patada Ígnea [Fire Soul Breaker] (AT007)
  • Puño Trueno [Heart Breaker] (AT007)
  • Roca Afilada (AT007)
  • Ultrapuño (AT011)

Solvion


[Imagen: solrock.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad: Levitación

Ataques:

  • Danza Espada (AT009)
  • Día Soleado (AT011)
  • Lanzarrocas (AT009)
  • Pulimento (AT009)
  • Rayo Solar (AT011)

Soottgale


[Imagen: rapidash.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad: Absorbe Fuego

Ataques:


Mostrar Kurenai
 
Kurenai Kiko

[Imagen: WqH8Uoh.png]

Datos generales


Edad: 20
Cumpleaños: 4 de septiembre
Procedencia: Kissaki
Debut: AT010

Apariencia: Cabello carmesí, ojos celestes, piel muy clara. Mide 1,69 m y suele llevar gafas de sol para proteger sus ojos de la luz intensa, además de protección solar de alto grado.

Personalidad: ???

Habilidades: ???

Trasfondo


???


Estilo de batalla: ???

Pokémon: ???

Mostrar Lynn
 
Lynn Aoi Tracey

[Imagen: a0RcFpH.png]

Datos generales


Edad: 16
Cumpleaños: 15 de agosto
Procedencia: Yoshino
Debut: AT010

Apariencia: Ojos café, cabello verde (luego con mechas azules), mide 1,60 m. Por lo general le gusta vestir tejanos y camisetas ceñidas, y gafas.

Personalidad: ???

Habilidades: ???

Trasfondo


Nació en el año 84 AW, hija de Bradley y Marianne Tracey, ambos de Unova. Lynn siempre fue una niña vivaz y activa (cosa que alegraba mucho la vida a más de uno en la base de Yoshino), en claro contraste con el mucho más serio Danot, quien junto a Mina fueron sus mejores amigos desde que tenía memoria (debido a que los padres de ambos eran amigos del ejército, desde sus días en Unova)

Yamen le resultaba más una figura de respeto que un amigo, pero agradeció mucho los paseos que éste les llevaba a hacer para observar y capturar Pokémon, con lo que empezó su aprecio y admiración por los Pokémon de tipo planta; se podría decir que Yamen fue su primer mentor en ese campo.

Dado su carácter, no fue extraño que no le afectase demasiado dejar la base y mudarse a otra zona de Yoshino (sobre todo al poder seguir cerca de sus mejores amigos). De hecho, este cambio le ayudó a estar en contacto más cercano con los Pokémon; así, se entusiasmó mucho cuando Danot recibió a Alfa y pudo ver también los Pokémon que tenían sus amigos de la escuela, expresando a sus padres su deseo de poder tener uno con quién compartir sus días. Éstos le prometieron uno cuando cumpliese 10 años (motivo por el que Danot lo había recibido) si demostraba ser lo suficientemente responsable. Lynn entendió esto como cumplir sus obligaciones en casa y la escuela, con lo que empezó a mejorar sus ya de por sí aceptables calificaciones. Así, cuando cumplió esa edad, sus padres le llevaron al laboratorio de Utsugi y Lynn recibió su Chikorita y una Pokédex. Lamentablemente, poco después supo que tendría que marcharse a otra ciudad (Kogane) porque sus padres habían recibido muy buenas ofertas de trabajo ahí.

Al saber que tendría que despedirse de Danot y Mina, sobre todo del primero, se dio cuenta de que estaba enamorada de él y que no quería apartarse de su lado; sin embargo, siendo quien le conocía mejor, sabía que tarde o temprano querría convertirse en Entrenador y que ella no podía ayudarle en ese sueño, no con lo que deseaba para sí misma en el futuro. Esto pareció confirmarse cuando Danot le propuso tener su primera batalla con él, la que acabó en empate, tras lo cual los tres prometieron mantenerse en contacto a pesar de la distancia. Agradecida por todo ello, Lynn pudo continuar, deseando que ambos pudiesen ser felices incluso si ella estaba lejos.

A pesar de mantenerse en contacto, ese sentimiento se fue apagando y Lynn fue haciendo su vida y centrándose en seguir su sueño de convertirse en bióloga molecular y desarrollar mejores medicinas junto con Diplo, que ya había evolucionado en Bayleef. Queriendo adaptarse a la vida en la gran ciudad y dejándose llevar un poco por la moda, se tiñó varias mechas de color azul y empezó a vestir mucho más atrevida. Nada de esto afectó su excelente rendimiento en la escuela, convirtiéndose en una chica muy popular, aunque nada de ello le interesaba, pues eran distracciones de lo que realmente deseaba.


Estilo de batalla: ???

Pokémon:

Megs


[Imagen: metang.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad: Cuerpo Claro

Ataques:

  • Cabezazo Zen (AT013)
  • Pantalla de Luz (AT013)


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Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad:

Ataques:
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Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad:

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Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad:

Ataques:
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Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad:

Ataques:
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Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad:

Ataques:
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Otros personajes importantes
 
Mostrar Keisuke
 
Keisuke Kaito

Datos generales


Edad: 18
Cumpleaños: 30 de noviembre
Procedencia: Asagi
Debut: AT004

Apariencia: Cabello castaño y ojos café, piel ligeramente bronceada. Mide 1,78 m y tiene una complexión algo más fuerte que el promedio, dada su experiencia como marinero.

Personalidad: Apasionado, vivaz, es alguien de quien te puedes hacer fácilmente amigo. No dudará en celebrar tus victorias y querer animarte en tus derrotas; esto no quita que sea muy competitivo.

Habilidades: Tiene entrenamiento como marinero al haber trabajado para su padre con el objetivo de ahorrar dinero para su viaje. Es capaz de llevar cualquier embarcación si cuenta con ayuda de otros, además de dotes de mando en general.

Trasfondo


Nacido en 81 AW. Hijo del capitán de uno de los barcos que recorren la ruta entre Asagi y Tanba, su sueño desde pequeño fue hacerse un reconocido Entrenador de Pokémon de agua. A pesar de su amor por el mar, pescar nunca fue su fuerte, por lo que debió valerse de atrapar Pokémon que saliesen a la playa, siendo así como capturó a su Krabby y Octillery. Obtuvo a su Squirtle y Mudkip de intercambios, y a su Piplup de un huevo que su prima Mikan le regaló después de su viaje de vacaciones a Sinnoh, donde se hizo con un Empoleon.

Aunque su padre quería que le ayudase con el negocio, decidió apoyar a su hijo de la mejor manera posible... lo cual incluyó enseñarle a ser responsable y ganar su propio dinero trabajando para él tras acabar la escuela. Fue durante el verano de 99 AW, en uno de sus viajes con su padre a Tanba, que conoció a Tsurio, y su aprecio compartido por los Pokémon de agua les convirtió rápidamente en amigos, siendo Tsurio su opuesto diametral en cuanto a habilidades.

Teniendo ya dinero suficiente, Keisuke emprendió su viaje a inicios de 100 AW, siendo su primera parada el laboratorio de Utsugi, donde recibió su Pokédex y un Totodile con el que completaría su equipo, teniendo ya los cuatro Pokémon iniciales de agua de su país. Gracias a su determinación, trabajo duro y relativa falta de desventaja por su tipo dominante, pudo obtener las cuatro primeras medallas sin demasiada dificultad (siendo técnicamente un novato). Sin embargo, su batalla contra su prima fue muy reñida, al conocer muy bien su estilo y ser capaz de parar sus ataques constantes, venciéndolo. Ante ese escollo, decidió probar suerte en Tanba, sorprendiéndose de que Tsurio hubiese salido de viaje; tras vencer a Shijima, pensó que sería divertido reencontrarse con su amigo, por lo que decidió no llamarle hasta encontrarlo u obtener su última medalla, lo que pasase primero.

Con su equipo fortalecido y algo de suerte, pudo derrotar a Mikan en la revancha y luego a Yanagi tras la oportuna evolución de su Prinplup antes de llegar a Chouji. Grande fue su sorpresa al hallar que su amigo se había convertido en aprendiz de la última Líder, casi tanta como su derrota a sus manos en mayo de 100 AW.

Aconsejado por Tsurio, volvió a intentarlo, pero con el mismo resultado. Sabiendo que debía mejorar mucho y que su amigo parecía considerar a Ibuki una excelente maestra, decidió pedir ser también su aprendiz, al menos hasta que pudiese mejorar lo suficiente para ganar su medalla y tener una oportunidad real en la Conferencia Plateada. Conforme con la ambición de Keisuke, ella aceptó y le instó a hacer la misma prueba, en la que atrapó a su Dratini.


Estilo de batalla: Keisuke considera que atacar es la mejor defensa, por lo que no dudará en tomar la iniciativa durante los combates y atosigar a sus oponentes con una retahíla de ataques hasta vencerlos, al punto de ser muy arriesgado. Desde que empezó a entrenar con Ibuki, ha incorporado ataques elegidos específicamente para contrarrestar a los counters típicos de los Pokémon de agua, además de técnicas de incremento.

Pokémon:

Feraligatr


[Imagen: feraligatr.png]

Personalidad: Un Pokémon alegre, incluso en su fase final, que adora pelear y mejorar junto a su Entrenador. Se podría decir que son tal para cual.

Historia: Uno de los Pokémon del profesor Utsugi disponibles el día que Keisuke fue a recoger su Pokédex, fue una amistad a primera vista, para curiosidad del buen profesor, quien a partir de entonces empezó a contar la anécdota de aquel Entrenador y Pokémon que se escogieron entre sí. Desde entonces, ha sido una de las principales bazas de Keisuke en combate.

Datos de batalla: Gracias a su habilidad, es el Pokémon más contundente en el equipo de Keisuke, aunque esto le impida aprovechar los efectos secundarios de sus ataques. Dado esto, prefiere guardarlo para la mitad o el final de sus batallas, salvo que se encuentre con un oponente que sepa que sólo podrá derrotar a base de fuerza bruta.

Habilidad: Potencia Bruta

Ataques:

  • Acua Jet
  • Avivar
  • Cascada
  • Cola Férrea
  • Danza Espada
  • Hidropulso
  • Puño Hielo
  • Triturar
  • Ventisca


Empoleon


[Imagen: empoleon.png]

Personalidad: Muy orgulloso de su propia fuerza y resistencia, le encanta que la forma de luchar de Keisuke le permita sacar a relucir tales características. Aunque esto produce roces con otros Pokémon igual de orgullosos, no dudará en respetar la fuerza de un rival digno.

Historia: Hijo de la Empoleon de Mikan y el último Pokémon que Keisuke recibió antes de salir oficialmente de viaje, tuvo más de un roce con Swampert y Kingler hasta que por fin fue capaz de reconocer la fuerza y dedicación de ambos a su equipo.

Datos de batalla: El tanque más rápido del equipo de Keisuke, puede hacer más daño del que recibe gracias a su uso del Acua Jet, y tras su entrenamiento con Ibuki, de la Agilidad.

Habilidad: Competitivo

Ataques:

  • Acua Jet
  • Agilidad
  • Ala de Acero
  • Avivar
  • Cascada
  • Chulería
  • Foco Resplandor
  • Hidrobomba
  • Ventisca

Dragonair


[Imagen: dragonair.png]

Personalidad: Dada su juventud, aún le cuesta confiar en sus propias habilidades, sobre todo al saberse diferente de sus compañeros de equipo y la mano que su Entrenador tiene con ellos. A pesar de ello, es muy intrépido cuando se lo propone. La batalla de Gimnasio contra Ibuki marcó un antes y un después en el hacer de ambos.

Historia: Curioso por las historias que había escuchado sobre los humanos, se aventuró por uno de los muchos conductos acuáticos subterráneos que conectan el lago al norte de Fusube con el interior de la Guarida Dragón, justo cuando Keisuke estaba realizando su prueba. A pesar de verse en gran desventaja, dio todo de sí para vencer al Empoleon del chico, pero acabó siendo atrapado. Era una posibilidad que ya había aceptado, por lo que sencillamente decidió dejarse en sus manos y poder conocer el mundo junto a él.

Datos de batalla: Es el Pokémon más rápido de su equipo (sin contar técnicas de incremento), aunque también el que menos golpes resiste, en parte porque Keisuke no acababa de sentirse en confianza de saber sacar a relucir todo su potencial. Esto cambió cuando éste se dio cuenta de que no era demasiado diferente de los Pokémon a los que estaba acostumbrado, al ser también un morador acuático. Atrapado con una Honor Ball.

Habilidad: Mudar

Ataques:

  • Carga Dragón
  • Cola Férrea
  • Danza Dragón
  • Enfado
  • Pulso Dragón
  • Rayo de Hielo
  • Rayo

Blastoise


[Imagen: blastoise.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad:

Ataques:

Swampert


[Imagen: swampert.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad:

Ataques:

Seaking


[Imagen: seaking.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad:

Ataques:


Mostrar Shiori
 
Shiori Fujita

Datos generales


Edad: 17
Cumpleaños: 4 de diciembre
Procedencia: Yamabuki
Debut: AT004

Apariencia: Cabello castaño corto y ojos azules; de piel clara y delgada, mide 1,64 m.

Personalidad: Muy curiosa, siempre quiere saber todo lo que ocurre a su alrededor. Odia las convenciones sociales innecesarias y adora la sinceridad y espontaneidad, aunque ella misma no sea especialmente efusiva. No dudará en hacer algo que incomode o avergüence a alguien que le caiga mal.

Habilidades: Siendo lo curiosa que es, desde pequeña aprendió a abrir cerraduras y mecanismos similares que ocultasen secretos o cosas que quisiese saber. Y llevó más allá esa curiosidad estudiando los libros de psicología de su madre, entendiendo formas de leer a la gente a su alrededor para su entretenimiento.

Trasfondo


Nacida en 82 AW. Hija de una psicóloga y un cerrajero, creció queriendo saciar su gran curiosidad por todo lo que le rodeaba, le fuese permitido o no. Quizá fue esto lo que la motivó a convertirse en una Entrenadora que dependiese de su inteligencia y superar a sus oponentes con ésta en lugar de la fuerza bruta de sus Pokémon; no es de extrañar que sus referentes sean Kyou y Kikuko. Como la mayoría de niños, recibió su primer Pokémon a los 10 años, en su caso un Vulpix.

Tras ahorrar lo suficiente, salió de viaje en noviembre de 99 AW. Tras recibir la Pokédex de manos de Ookido, decidió ir al sur a ver el mar, pues era la primera vez que tenía la oportunidad de hacerlo. Para su buena fortuna, cerca de ahí pudo capturar a una Tangela y Poliwag que le ayudaron mucho con los dos primeros Gimnasios. En las inmediaciones del norte de Hanada capturó un Psyduck, y al explorar la zona este, relativamente cerca al Túnel Roca, tuvo la suerte de atrapar un Golbat desorientado por la luz solar*. Al dirigirse hacia Kuchiba, recibió un huevo en la guardería del que nació su Smoochum. Su batalla contra su ídolo Kyou fue memorable, aprendiendo mucho más de cómo amoldar su estilo al luchar contra alguien que usaba los mismos principios básicos que ella.

Fue al volver a Yamabuki por su sexta medalla que conoció a Sadamitsu, quien acababa de ganarla. A pesar de tener la opinión contraria a éste respecto al estilo de combate, decidió viajar con él para ganar las medallas que le faltaban al ser precisamente el tipo de Entrenador que debía estudiar para superar con astucia. Con el tiempo, empezaron a congeniar, y para cuando ya estaban compitiendo en la Conferencia Índigo, empezaron una relación romántica. Shiori acabó entre los 8 mejores y Sadamitsu cuarto, pero era suficientemente bueno para dos novatos. Sin embargo, no olvidaron a Max y Kenji, quienes disputaron la memorable final y tendrían como rivales a vencer la próxima vez que se encontrasen.

Su viaje por Johto estuvo marcado por sus discusiones de estrategia y momentos románticos (atrapando a su Giragarig y Smeargle por el camino), hasta que llegaron a Fusube. Ambos fallaron en su primer intento contra Ibuki, cosa que rompió un poco la vanidad que Sadamitsu había ido acumulando desde el último torneo, mientras que a Shiori le hizo darse cuenta de que aún tenía mucho que aprender. Sin embargo, al segundo intento, Sadamitsu tuvo un mejor matchup contra Shouryuu (además de usar combinaciones con ataques de hielo) y logró ganar, pero a Shiori esto le fue igual o peor. Con su vanidad reafirmada, Sadamitsu no dudó en afirmar que lo ocurrido demostraba que su estilo era superior al suyo; esto devino en una discusión en la que soltaron cosas que no esperaban del otro, acabando finalmente por cortar y marcharse cada uno por su lado. Dejando esa decepción detrás, Shiori se centró en lo más importante en ese momento: Ibuki tenía un estilo que debía superar, por lo que decidió no ser orgullosa y pedirle que le aceptase como aprendiz, explicando sus intenciones sin ninguna clase de secretismo o reparo. Admirada por esa sinceridad y actitud, Ibuki aceptó sus términos.


Estilo de batalla: Su táctica principal es debilitar a sus oponentes poco a poco con cambios de estado e ir limitando sus opciones conforme se desarrolla el combate, mientras intenta explotar sus debilidades más visibles; para ello se vale de la resistencia o capacidad de evasión de sus Pokémon.

Pokémon:

Ninetales


[Imagen: ninetales.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad:

Ataques:


Golduck


[Imagen: golduck.png]

Personalidad: No siempre fue el Pokémon lleno de confianza que es hoy en día. Cuando Shiori le atrapó fue en buena parte por su propia torpeza, muy pronunciada incluso para un Psyduck, lo que le llevó a separarse de su parvada. Para su sorpresa, esa humana fue mucho más paciente que cualquiera de sus congéneres, lo cual le ayudó a mejorar mucho y tener mucha más seguridad en sí mismo.

Historia: Sabiendo que Kasumi sería un reto muy difícil si llevaba a su Vulpix, Shiori decidió viajar al norte de la ciudad para atrapar a algún Pokémon de agua o planta que pudiese soportar la ofensiva total de ésta, con lo que se encontró con el en ese entonces torpe Psyduck al que capturó sin problema. Aunque le costó un poco adaptarse a esa patosa naturaleza suya, no dudó en darle todo su apoyo, queriendo demostrarle que la fuerza no era la única forma de ganar una batalla.

Datos de batalla: Un experto en combate acuático y el mejor nadador del equipo de Shiori, es también de los pocos en su equipo que puede redireccionar o reaprovechar el Tóxico con una técnica telequinética.

Habilidad: Humedad

Ataques:

  • Anegar
  • Anulación
  • Bostezo
  • Escaldar
  • Niebla Clara
  • Otra Vez
  • Psíquico
  • Rayo de Confusión
  • Remolino
  • Tóxico

Jynx


[Imagen: jynx.png]

Personalidad: A causa de haber sido rechazada apenas fue gestada por sus padres, tras nacer hizo todo lo posible para agradar a quienes le rodeaban, sin importar lo complicado que fuera. Sin embargo, con el tiempo, empezó a notar que por más dificultades que tuviese para luchar, su Entrenadora siempre estaba ahí para ella. Poco a poco fue dejando esos miedos y disfrutando realmente de hacer junto a sus compañeros de equipo.

Historia: Shiori recibió su huevo al visitar la guardería al sur de Hanada cuando iba de camino a Kuchiba. La dueña del lugar le hizo saber que el Entrenador de sus padres no había querido hacerse cargo de su cría, pero que ella misma estaba con las manos llenas en ese momento. Decidió aceptarlo al saber que se trataba de una Smoochum, a la cual se esforzó en dar todo el amor que quien habría sido su Entrenador no quiso darle.

Datos de batalla: Aprovecha su gran velocidad para sorprender a sus oponentes antes de que puedan golpearla, dada su poca resistencia, o usar alguna técnica auxiliar que sus compañeros puedan aprovechar en el momento adecuado.

Habilidad: Piel Seca

Ataques:

  • Beso Amoroso
  • Beso Drenaje
  • Comesueños
  • Deseo
  • Psíquico
  • Rayo de Hielo
  • Reflejo
  • Sorpresa
  • Tóxico

Dragonair


[Imagen: dragonair.png]

Personalidad: Igual de traviesa que Shiori, le gusta superar a sus oponentes con inteligencia y no con la enorme potencia física propia de su línea evolutiva, aunque no dudará en usarla si es la única forma de ganar.

Historia: Estaba en las inmediaciones de la orilla del lago del norte de Fusube el día que Shiori realizaba su prueba; queriendo darle un buen susto, esperó que se acercase para cogerla de un tobillo y hacerla hundirse con ella; sin embargo, no contó con la rápida intervención de Golduck, quien los sacó del agua y evitó que la dragona huyese gracias a su Remolino. Sabiendo que había sido su culpa, no dudó en aceptar quedarse con esa humana, sobre todo al notar que congeniaban de maravilla.

Datos de batalla: Es uno de los Pokémon más flexibles de Shiori en cuanto emplear cambios de estado y evitar que sus oponentes huyan, además de la única capaz de aprovechar adecuadamente el Descanso, gracias a su habilidad. Atrapada con una Honor Ball.

Habilidad:

Ataques:

  • Ciclón
  • Cola Dragón
  • Constricción
  • Descanso
  • Niebla
  • Onda Trueno
  • Sonámbulo
  • Supersónico
  • Tóxico

Golbat


[Imagen: golbat.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad: Allanamiento

Ataques:

  • Supersónico

Girafarig


[Imagen: girafarig.png]

Personalidad: ???

Historia: ???

Datos de batalla: ???

Habilidad:

Ataques:

 
Referencias

Mostrar Listado de alusiones por episodio

Round 001


  • El calendario está basado en el empleado en After War (AW) Gundam X, serie que vi cuando empecé a escribir la versión 8.0 del fic.
  • Las cápsulas son una referencia a Dragon Ball (además de un mecanismo muy conveniente de explicar la "mochila infinita", considerando que ya existen las Poké Balls.
  • Fuyutsuki, el apellido de Yanagi, es una referencia al subcomandante del mismo apellido en Evangelion. Curiosamente, ambos personajes tienen mismo actor de voz en japonés (cosa que ignoraba cuando elegí su apellido)

Round 002


  • Hayabusa Hiten, el nombre falso que Obsidian adoptan, hace referencia a cohetes y similares de la agencia espacial japonesa. Considerando su afiliación, era una pista muy rebuscada.

Round 003


  • La línea "recuperar su futuro" en la narración del diálogo de Danot antes del combate contra Obsidian hace alusión a la letra de GONG, canción de JAM Project.

Round 004


  • Los motes de todos los Pokémon de Ibuki que salen en el episodio (Gouryuu, Gekiryuu, Tenryuu, Rairyuu, Hyoryuu y Shouryuu) son alusiones a personajes de YuushaOh Gaogaigar, incluyendo materiales suplementarias (la OVA FINAL, la novelización HakaiOh, etc.)
  • Jin'ya está basado en un personaje secundario de un fic de la cueva que llevo años leyendo: Jean de Path to Glory.

Round 005


  • El título es una alusión al quinto libro de Canción de Hielo y Fuego: Danza de Dragones.
  • Kouryuu es también una alusión a otro personaje de Gaogaigar, mientras que Suiryuu es una alusión a un personaje de One Punch Man que se mantiene en la tónica con los nombres de sus compañeros de equipo.
  • La mención de "menos del 1% de posibilidades de victoria" y ganar a pesar de ello también es una referencia a Gaogaigar.
  • La coloración grisácea que adquiere Pyro en su escenario mental previo a su evolución es una referencia a Transformers, en especial a la primera instancia de esto con la muerte de Optimus Prime en la película de 1986.

Round 006


  • Kenji de ciudad Tokiwa evidentemente es una alusión descarada a Ken de ciudad Verde (aunque esto es un hecho más conocido para quienes conozcan de prehistoria de fics)
  • Akari está basada en Hikaru Shidou, una de las protagonistas de Magic Knight Rayearth, pero con algunas adaptaciones al mundo Pokémon (así que ya pueden imaginar quiénes son sus queridas amigas, si conocen este anime)
  • Shizuru recibe su nombre de mi personaje favorito de Shinkon Gattai Godannar, quien es una experta francotiradora que suele vestir de azul/morado (su robot tiene este segundo color)

Round 007


Quizá el episodio con más referencias hasta el momento.

  • El título es una referencia al episodio 7 de Godannar, "Muerte por Reminiscencia".
  • Seiryuu y Kiryuu sólo siguen el patrón de nombres, no son una referencia en particular... por ahora.
  • El mote del Infernape de Akari, Goudan, es derivado del robot principal de Godannar (de donde sale el nombre). Por esto es que algunos de los ataques que emplea son alusiones a las técnicas del mismo: "Heart Breaker" para Puño Trueno y "Fire Soul Breaker" para Patada Ígnea.
  • Evidentemente, el anime del que Danot y Akari hablan es este mismo.
  • Y el juego que ambos compran es el Super Robot Wars T, donde Magic Knight Rayearth hizo su debut en la saga.
  • La frase en la portada del mismo es una alusión al primer opening de dicha serie.

Round 008


  • Gai Shishiou, el protagonista mayor de Gaogaigar, recibe dos referencias: comparte nombre con el Dragonite de Wataru, y apellido con Yofuu, el aprendiz más reciente de Ibuki.
  • ¡Sorpresa! Por fin encontré una forma reconciliar el carácter de Ibuki de los juegos y el anime de manera que me resultara satisfactoria como personaje (ergo, referencias a Pokémon Crystal en particular)

Round 009


TODO el episodio. Para ser más concretos:

  • El título es una alusión a parte de la letra de todos los openings de Gaogaigar, en la que se exclaman cuatro características que se exaltan en esa parte de la canción.
  • La película que los tres protagonistas van a ver está basada en el cierre del universo compartido de Gaogaigar y Betterman, la cual es parte de la trama de SRW30, la entrega más reciente de la saga.
  • La pizzería que visitan antes de la película y el camarero que los atiende son referencias a Soldato J-002, uno de los muchos personajes de Gaogaigar, quien durante mucho tiempo operó bajo el pseudónimo "Pizza" tras su zonderzación.
  • Solvion, el Solrock de Akari, es una referencia a la forma definitiva del mecha principal de Choujuushin Gravion: Sol Gravion.


 
Tablas de equivalencias
 
Mostrar Nombres de personajes importantes en distintos idiomas

Akane


EN: Whitney
ES: Blanca

Asuna


EN: Flannery
ES: Candela

Daigo Tsuwabuki


EN: Steven Stone
ES: Máximo Peñas

Dracéna


EN: Drasna
ES: Drácena

Genji


EN: Drake
ES: Dracón

Ibuki


EN: Clair
ES: Débora

Katsura


EN: Blaine
ES: Blaine

Matsuba


EN: Morty
ES: Morti

Mikan


EN: Jasmine
ES: Yasmina

Ookido


EN: Oak
ES: Oak

Sakaki


EN: Giovanni
ES: Giovanni

Tamaranze


EN: Charles Goodshow
ES: Charles Goodshow

Tatsu


EN: Wilma
ES: Ela

Utsugi


EN: Elm
ES: Elm

Wataru


EN: Lance
ES: Lance

Yanagi


EN: Pryce
ES: Fredo


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Asagi


EN: Olivine
ES: Olivo

Chouji


EN: Mahogany
ES: Caoba

Enju


EN: Ecruteak
ES: Iris

Entotsu


EN: Mt. Chimney
ES: Monte Cenizo

Fuen


EN: Lavaridge
ES: Lavacalda

Fusube


EN: Blackthorn
ES: Endrino

Hiwada


EN: Azalea
ES: Azalea

Kanazumi


EN: Rustboro
ES: Férrica

Kogane


EN: Goldenrod
ES: Trigal

Shirogane


EN: Silver
ES: Plata

Tanba


EN: Cianwood
ES: Orquídea

Tokusane


EN: Mossdeep
ES: Calagua

Wakaba


EN: New Bark
ES: Primavera

Yamabuki


EN: Saffron
ES: Azafrán

Yoshino


EN: Cherrygrove
ES: Cerezo

 
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Longfic- Minna no Tabi: Advance Tournament

Extension largaLongfic
FranquiciaOtros
GéneroAventuraDrama
Resumen

¿Qué es lo más importante de un viaje? ¿Es la meta a la que quieres llegar? ¿O son las personas con quienes formas vínculos irreemplazables durante éste? ¿Por qué no ambos? La respuesta a esto depende de cada uno de nosotros...

AdvertenciaViolencia
#16
Buen día/tarde/noche Mewwave

He regresado después de recojer mi cadaver, como buen slasher, para clamar mi venganza MincinnoKnife

Bueno primero que nada y como siempre...
 
Cita:—Saber qué hacen aquí; ¡la Guarida Dragón es un área restringida! —contestó ella con firmeza, lista para liberar a sus otros Pokémon ante cualquier movimiento extraño del chico.

Mostrar Débora
[Imagen: P0EyEmp.jpg]


Bueno ciertamente he vuelto para clamar mi venganza(?) pero la verdad es que no tengo mucho que acuchillar aquí o reamente quejarme de algo. Coffee


Fue un capítulo interesante que mostró una Débora que generalmente no se ocupa, ya que todos usamos o preferimos a la loca de los juegos/manga Malicious porque bueno... es divertido representar lo berrinchuda e iracunda que tiende a ser para ser alguien que representa al prestigioso "Clan dragón" Me gustaría empezar a señalar dedocraticamente a algún culpable de lo sucedido en la guarida del dragón, pero siento que es muy pronto para decirlo, aunque tengo mis sospechas...

Solo puedo decir que muy cruel y cobarde de su parte cargar su ira con unos pobres e indefensos Magikarp, que de milagro saben chapotear agua para defenderse... umbreonwhat


Solo puedo decir que pobre de Danot que salió de un lio para entrar en otro, no solo con los Pokémon salvajes de la cueva, que menuda suerte la suya para justo caer en esa cueva infestada con dragones de mal caracter y en el peor momento posible, sino también encontrarse con uno de los mayores representantes de dicho lugar. Porque Débora no es solo la líder de Ginmasio, sino también la nieta del jefe del pueblo y prima del domadragones con sindrome de héroe.


Hay que agradecer que le dio oportunidad de demostrar su inocencia, al precio de rememorar el lamentable estado de sus Pokémon, para después ayudarlo a salir de ese nido de dragones. Su secretismo en cuanto a su identidad me recordo un poco a los encuentro que uno tiene con Lance, aunque él ventilea su nombre y no su título de cambio GrowThink


No creo que a Danot le vaya mal en su batalla contra Débora o quizás sí y sea barrido de forma horroroza, pero pensemos positivamente y tengamos fé. Lo que sí tengo claro es que su terquedad de no tomarse un descanso, después de lo ocurrido, o de por lo menos dedicarse un poco más a la preparación previa... le saldra cara... pero en fin... quiere su desafio, solo esperemos que este no le reviente la cara.

El chico nuevo con el croconaw... se me hace un tanto como decirlo... ¿familiar? No lo sé, supongo que cosas mías. Habrá que ver si tiene mayor improtancia en la historia o si su participación se limitara a lo que paso en este capítulo.

Me queda pendiente el suceso de los sneasel, aunque me da que ese que posee Danot tiene algo que ver con ese incidente y también forma parte de ese grupo de Pokémon estigmatizados por la sociedad Malicious Otra cosa que queda pendiente es el castigo de Rock, sigo esperando ver que tanto de Obsidean es chachara y que otro es la ejecución de ese chachara  Malicious

Bueno no tengo nada más que decir, salvo que esperare el próximo capítulo... hasta la próxima Mewwave
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#17
Cuando sean muchos capítulos creo que es mejor dejar una idea general que ir minuciosamente haciendo anotaciones.


Empiezo a ver indicios de una trama distinta a la que recuerdo. Como todo lo ocurrido con el aprendiz/discípulo de Fredo. Quizás porque como me ha parecido leer son indicativos para futuros proyectos. O quizás porque verdaderamente la trama tome caminos que o bien no se llegaron a mostrar o bien yo no llegué a captar. De igual modo es un buen modo de darle un trasfondo a un líder de gimnasio,

igualmente me causo una inesperada sonrisa la inesperada aparición de Moe/Macy/A.K.A Chica que le gusta Ash. Es un personaje que había olvidado totalmente hasta ahora. Es bonito eso, el "redescubrir" personajes ¿Veremos a Fabu-Vinni con sus CAPAS?

También veo que ahora los Rockets, al menos los de ese escuadrón tienen temática de Rocas, aunque ahora que has dicho que Rock es Gort no podré decir que Rock es un Gort-Ila y quedar muy enigmático. Y...Por lo que dijiste de que al no existir Red ni Gold (Buuuh, salvo que le fueras a dar un Charizard, en ese caso esta bien que no aparezca (?))  El Team Rocket ha continuado actuando impune y constantemente. Y las palabras de Fredo con Gingi, incluso algunas de Obsidian me hacen pensar que el Team Rocket es una organización mucho más antigua de lo que pudiera parecer. Dudo mucho que exterminar a un clan, presumiblemente ninja, sea un genocidio que se pueda hacer en tiempos modernos...Aunque esto nos ofrece una explicación de algo que todos nos hemos preguntado: ¿Como demonios hay una aldea Ninja en Kalos?¿Llegaron antes las ranas ninjas y luego los ninja o fue al reves? XD


En lo que respecta al capitulo 4...Seguramente tendré que releerlo más de una vez, porque aunque la idea principal esta clara: Danot conoce a Débora lo lleva al Centro Pokemon donde conoce otros personajes y se prepara para el Combate de Gimnasio...Pero entre los múltiples Ryus (Se ve que lo de llevar a "Falsos Dragones" es cosa de familia xD) Más la aparición de múltiples y nuevos personajes como: Saburou, Teina, Jin´ya, me he acabado liando un poco. Las interacciones entre este último (Y no nos engañemos, un Croconaw con Danza Dragón) apuntan a una rivalidad, amistosa, pero rivalidad quizás de cara a unas hipotéticas eliminatorias en la Liga de Johto.

PD: Es curioso, el AJ(Autor) que leyó Minna por primera vez no hubiera entendido las dudas de Danot y Jin´ya respecto a su futuro profesional y en cierta parte personal, el de ahora lo entiende más de lo que le gustaría xD

PD2: ¿Shady no era Shiny?

PD3: ¿Obisidian es el antiguo personaje que llamaremos "Bavaroise de Frambuesa" o son distintos?
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#18
¡Al fin pude ponerme al día! Costó, pero se pudo. Lo curioso es que una vez arranqué a leer el anexo del tercer capítulo, no pude parar hasta devorarme también el cuarto, y se me hizo muy llevadero por más de que haya elementos que particularmente no me hayan gustado del todo. En general fue una gran lectura, y creo que se siembran elementos clave de la historia, uno de los cuales bien le respondiste a Katsu sobre el encuentro de Alfredo (digo, Yanagi) con Obsidian.

Me refiero al hecho de que, de manera ambiciosa pero genial, nos introduzcas así un personaje como Ginji... que no sabemos del todo por qué tendría que importarnos, pero que con un par de pinceladas ya sabemos la suficiente cantidad de data sobre él como para pensar que se está cocinando algo paralelo en otra región. Y no vamos solo a Kalos (puntos para AJ por notar lo del supuesto clan ninja radicado ahí por exilio, tal vez, y la figura de las ranas para asociar), sino también a Hoenn, y aunque voy a limitar mis recuerdos al respecto, sí que puedo asegurar que las interacciones de Danot con los entrenadores presentados en el cuarto capítulo no son para nada azarosas. Btw, ¿fue impresión mía o tanto Ginji como Jin'ya tienen un Feraligatr/Croconaw? Doble dosis de cocodrilos (de los buenos cocodrilos) me hacen inmensamente feliz.

Igual, si tengo que rescatar dos aspectos del último capítulo, sin dudas serían los siguientes:

- Ibuki: Ya desde el vamos me resulta un personaje engañoso porque nos la presentás con su característico pelo celeste, pero con ropa casual muuuuy alejada de su emblemático outfit de dominatrix. También hay mucha dualidad entre su personalidad aguerrida y valiente y su evidente sensibilidad y calidez emocional. No parece en absoluto esas versiones de Clair donde nos la muestran más bien fría o imponente, ni siquiera parece una cabrona malhumorada o caprichosa. Y si hablo de "engañoso" es porque sobre ella es sobre quien tengo más incógnitas de los cambios que le habrás hecho desde la versión anterior del fic, así que los próximos capítulos me parecen claves para saber más de ella y de cómo vas a desarrollar el enfrentamiento con Danot. Y hablando de su carácter, noto que en esta historia le bajás bastante la saturación a las personalidades de los personajes, y así sus acciones e interacciones se vuelven más humanos. Hay cierto aire costumbrista o cotidiano en tu narración, quizás por lo meticuloso y obsesivo que sos, especialmente a la hora de contarnos pasito a pasito cómo avanza Danot en su viaje y cómo va perfeccionando sus cualidades como entrenador. Lo que nos lleva al siguiente punto...

- El entrenamiento: Si te soy sincero, siempre que arranco a leer tus largas crónicas de la jornada de preparación de Danot previa a un combate importante, me da bastante fiaca. Siento que estira muchísimo el capítulo cuando quizás lo más emocionante sea la intensa batalla con el Boss de turno, porque además sé que ponés toda tu creatividad y estructura narrativa al servicio de esos momentazos. Pero también es curioso cómo me termino enganchando con el presente y con el paso a paso, porque entiendo perfectamente cómo querés retratar a tu protagonista y darle un contexto mucho más vivo a su entorno. Por ejemplo, acá lo hacés claramente con el momento en que conoce a Jin'ya y, luego de una batalla en la que el ataque dragón de Pyro falla haciéndole perder, es su propio Croconaw (rival incoming) el que le enseña un movimiento más apropiado para sacarle jugo en el gimnasio. El viejo uso de la MT lo das vuelta totalmente y lo volvés algo muchísimo más creíble y orgánico que un disco frotado o un video de pilates con instructivo. El hecho de que Jin'ya sea súper amable pero también le pida algo a cambio a Danot es genial, y cómo Croconaw se muestra receloso al principio pero acaba actuando de coach para Pyro de forma muy respetuosa, con un gran sentido del espíritu deportivo de dos colegas que pelean por lo mismo. Me saco el sombrero por todo esto.

Ahora bien, algo que definitivamente no me gustó fue el principio, donde nos introducís a la esperadísima Ibuki pero tomás la decisión de tirarnos una mini metralleta de información explicativa de su pasado y en qué piensa y qué recuerda y qué traumas alberga. Creo que disparaste la bala muy rápido acá, y me hubiera gustado mucho más enterarme de esas cosas que aquejan la psique de la domadragón en un contexto diferente. Es más, tampoco hacía falta esperar tanto: habría quedado incluso más natural tirarnos parte de esa data recién cuando la chica se encontraba de frente con los Magikarp y Dratini heridos (y hasta muertos), y le habría sumado al dramatismo de la escena. Incluso te lo podrías haber guardado para cuando se le escapan las lágrimas al ver el estado de los pokémon de Danot. Que, dicho sea de paso, fue otro de mis momentos favoritos de este capítulo, y casi que te obliga a amar a esta fucking mujer por sus sentimientos y olvidarnos por fin de lo buena que está. xD!!

Creo que hiciste algo parecido cuando nos presentás a la familia de Danot en el primer capítulo, y del mismo modo me parece que lo soltaste de manera un poco atolondrada o anticlimática cuando aparece Ginji para ayudar a su maestro. Y es una pena, porque sos tan buen escritor que estoy seguro de que sabrás lo que hacés y por qué lo hacés y cómo lo hacés, pero no puedo evitar chocarme con esos momentos y lamentarme por el sacrificio que hacés en fuerza dramática en pos de plantar, tal vez, foreshadowing.

Por lo demás, me queda la comedura de uñas por saber si el highlight del enfrentamiento contra Clair va a ser el que creo, con cierto suceso alterado del anterior gimnasio. Viendo el equipo con el que va a ir Danot, la verdad es que no le vendría nada mal que eso pase.

¡Ah! Y... ¡¿Por qué carajo de golpe tenemos que saber quién es Teina?! No se presentó apropiadamente en ningún momento, al menos no con su nombre, pero supongo que es consecuencia de la pseudo resaca vivida por Danot después de lo que pasó en las cuevas por las que anduvo arrastrándose. Aún así me hizo mucha gracia cuando de la nada empezaste a meternos ese nombre. xD

Y no sé si me dejo algo afuera porque tengo que cerrar en mi laburo y no quiero perder el post para siempre aaaaa. Si me faltó algo edito mañana.

*final de post anticlimático*
[Imagen: Cn0vsbG.png]
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#19
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Cita:[Imagen: P0EyEmp.jpg]
Jajaja, this made my day xD
 
Cita:Me gustaría empezar a señalar dedocraticamente a algún culpable de lo sucedido en la guarida del dragón, pero siento que es muy pronto para decirlo, aunque tengo mis sospechas...

Solo puedo decir que muy cruel y cobarde de su parte cargar su ira con unos pobres e indefensos Magikarp, que de milagro saben chapotear agua para defenderse... :what:
Ciertamente, hay que ser muy miserable para hacer semejante barbaridad... aunque tengo curiosidad por tus sospechas owo
 
Cita:Solo puedo decir que pobre de Danot que salió de un lio para entrar en otro, no solo con los Pokémon salvajes de la cueva, que menuda suerte la suya para justo caer en esa cueva infestada con dragones de mal caracter y en el peor momento posible, sino también encontrarse con uno de los mayores representantes de dicho lugar. Porque Débora no es solo la líder de Ginmasio, sino también la nieta del jefe del pueblo y prima del domadragones con sindrome de héroe.
Es lo que conlleva ser el protagonista de una historia (o uno de ellos, vaya); no se lo voy a poner fácil (?)
 
Cita: Su secretismo en cuanto a su identidad me recordo un poco a los encuentro que uno tiene con Lance, aunque él ventilea su nombre y no su título de cambio :GrowThink:
Más que secretismo, ¿no te parece que la situación los tenía pensando más en otras cosas aparte de presentarse? xD
Y no, esto no es un crossover con Alma de Palta (?)
 
Cita: No creo que a Danot le vaya mal en su batalla contra Débora o quizás sí y sea barrido de forma horroroza, pero pensemos positivamente y tengamos fé. Lo que sí tengo claro es que su terquedad de no tomarse un descanso, después de lo ocurrido, o de por lo menos dedicarse un poco más a la preparación previa... le saldra cara... pero en fin... quiere su desafio, solo esperemos que este no le reviente la cara.
La respuesta... a continuación owo
 
Cita:El chico nuevo con el croconaw... se me hace un tanto como decirlo... ¿familiar? No lo sé, supongo que cosas mías. Habrá que ver si tiene mayor improtancia en la historia o si su participación se limitara a lo que paso en este capítulo.
Es posible que te resulte familiar porque Jin'ya es una referencia metafiquesca :3U
 
Cita:Me queda pendiente el suceso de los sneasel, aunque me da que ese que posee Danot tiene algo que ver con ese incidente y también forma parte de ese grupo de Pokémon estigmatizados por la sociedad :malicious Otra cosa que queda pendiente es el castigo de Rock, sigo esperando ver que tanto de Obsidean es chachara y que otro es la ejecución de ese chachara  :malicious
Y lo más probable es que haga un OS al respecto, porque como tengo planeados los siguientes episodios, me resulta forzado meter un flashback. En cuanto al tema Obsidian... no me gusta desgastar a mis villanos, así que igualmente es posible que haga otro OS, para tu sádica satisfacción (?)
 
Cita:Cuando sean muchos capítulos creo que es mejor dejar una idea general que ir minuciosamente haciendo anotaciones.
¿Una anotación de AJ en preparación para comentar? owo
 
Cita:Empiezo a ver indicios de una trama distinta a la que recuerdo. Como todo lo ocurrido con el aprendiz/discípulo de Fredo. Quizás porque como me ha parecido leer son indicativos para futuros proyectos. O quizás porque verdaderamente la trama tome caminos que o bien no se llegaron a mostrar o bien yo no llegué a captar. De igual modo es un buen modo de darle un trasfondo a un líder de gimnasio,
Es lo primero que dices, AJ. Todo esto son desarrollos posteriores a la versión que pudiste leer de este fic o.o
 
Cita:igualmente me causo una inesperada sonrisa la inesperada aparición de Moe/Macy/A.K.A Chica que le gusta Ash. Es un personaje que había olvidado totalmente hasta ahora. Es bonito eso, el "redescubrir" personajes ¿Veremos a Fabu-Vinni con sus CAPAS?
Sí, he querido rescatar personajes así del anime, porque me apetece... así que espera a otros de los menos conocidos o más olvidados xD
Y nope, nada de Fabu-Vinni; primero, porque tuvo mucha atención, y segundo, porque me cae fatal (?)
 
Cita:También veo que ahora los Rockets, al menos los de ese escuadrón tienen temática de Rocas, aunque ahora que has dicho que Rock es Gort no podré decir que Rock es un Gort-Ila y quedar muy enigmático. Y...Por lo que dijiste de que al no existir Red ni Gold (Buuuh, salvo que le fueras a dar un Charizard, en ese caso esta bien que no aparezca (?))  El Team Rocket ha continuado actuando impune y constantemente. Y las palabras de Fredo con Gingi, incluso algunas de Obsidian me hacen pensar que el Team Rocket es una organización mucho más antigua de lo que pudiera parecer. Dudo mucho que exterminar a un clan, presumiblemente ninja, sea un genocidio que se pueda hacer en tiempos modernos...Aunque esto nos ofrece una explicación de algo que todos nos hemos preguntado: ¿Como demonios hay una aldea Ninja en Kalos?¿Llegaron antes las ranas ninjas y luego los ninja o fue al reves? XD
En cuanto al primer punto, quise hacerlo temático porque... no sé, me molaba la idea, y ya he visto usos prácticos para ella, así como otros miembros con nombres a juego xD
Respecto al segundo... no, si es un personaje avatar que haya recibido alguna encarnación en el anime, no va a salir en este fic; esto es porque quiero dar un poco más de atención a los que no (ojo, los cameos no cuentan, así que hay alguno que está esperando su turno para decir hola (?)). Además, para ver personajes avatares, tenéis todos los otros fics de la la Cueva, así que... :3
Y sobre lo tercero... considerando que tenemos a Koga y Sachiko por ahí, diría que los ninjas aún existen en el mundo Pokémon, pero no son tan llamativos como, digamos, ¿los de Naruto? Aunque sí que tienes razón en que los Rockets son una mafia que lleva un tiempo bastante largo operando en las sombras... y no, había olvidado por completo a esos dichosos ninjas fuera de lugar; lo del viaje de Ginji a Kalos es una referencia a algo del Masters (lo curioso es que nadie haya comentado alguna cosa más sobre el chico, o es que quizá fui demasiado obvio)
 
Cita:En lo que respecta al capitulo 4...Seguramente tendré que releerlo más de una vez, porque aunque la idea principal esta clara: Danot conoce a Débora lo lleva al Centro Pokemon donde conoce otros personajes y se prepara para el Combate de Gimnasio...Pero entre los múltiples Ryus (Se ve que lo de llevar a "Falsos Dragones" es cosa de familia xD) Más la aparición de múltiples y nuevos personajes como: Saburou, Teina, Jin´ya, me he acabado liando un poco. Las interacciones entre este último (Y no nos engañemos, un Croconaw con Danza Dragón) apuntan a una rivalidad, amistosa, pero rivalidad quizás de cara a unas hipotéticas eliminatorias en la Liga de Johto.
AJ se lleva un aplauso por su agudeza owo
 
Cita:PD: Es curioso, el AJ(Autor) que leyó Minna por primera vez no hubiera entendido las dudas de Danot y Jin´ya respecto a su futuro profesional y en cierta parte personal, el de ahora lo entiende más de lo que le gustaría xD
Bruh ;w;
 
Cita:PD2: ¿Shady no era Shiny?
Era, hasta que vino otra Sneasel y le robó la shinicidad (?)
No, ahora en serio, me di cuenta algo tarde de que con ese mote, le pegaba mucho más su color natural xD
 
Cita:PD3: ¿Obisidian es el antiguo personaje que llamaremos "Bavaroise de Frambuesa" o son distintos?
Como te dije por Discord, es ese personaje pero mejorado y aumentado xD
 
Cita:¡Al fin pude ponerme al día! Costó, pero se pudo. Lo curioso es que una vez arranqué a leer el anexo del tercer capítulo, no pude parar hasta devorarme también el cuarto, y se me hizo muy llevadero por más de que haya elementos que particularmente no me hayan gustado del todo. En general fue una gran lectura, y creo que se siembran elementos clave de la historia, uno de los cuales bien le respondiste a Katsu sobre el encuentro de Alfredo (digo, Yanagi) con Obsidian.
Le podría haber preparado unos spaghettis (?)
Me alegra que te hayan gustado, a pesar de todo xD
 
Cita:Me refiero al hecho de que, de manera ambiciosa pero genial, nos introduzcas así un personaje como Ginji... que no sabemos del todo por qué tendría que importarnos, pero que con un par de pinceladas ya sabemos la suficiente cantidad de data sobre él como para pensar que se está cocinando algo paralelo en otra región. Y no vamos solo a Kalos (puntos para AJ por notar lo del supuesto clan ninja radicado ahí por exilio, tal vez, y la figura de las ranas para asociar), sino también a Hoenn, y aunque voy a limitar mis recuerdos al respecto, sí que puedo asegurar que las interacciones de Danot con los entrenadores presentados en el cuarto capítulo no son para nada azarosas. Btw, ¿fue impresión mía o tanto Ginji como Jin'ya tienen un Feraligatr/Croconaw? Doble dosis de cocodrilos (de los buenos cocodrilos) me hacen inmensamente feliz.
En realidad, no tiene que importarte si no quieres que te importe; es decir, como lector, puedes elegir libremente a quién apoyar y a quién mandar a pastar :D (?)
Nope, nada azarosas... o quizá esto te quiero hacer creer (!)
Y el motivo para que ambos tengan cocodrilos... es referencial, en ambos casos; y aquí lo dejo owo
 
Cita:- Ibuki: Ya desde el vamos me resulta un personaje engañoso porque nos la presentás con su característico pelo celeste, pero con ropa casual muuuuy alejada de su emblemático outfit de dominatrix. También hay mucha dualidad entre su personalidad aguerrida y valiente y su evidente sensibilidad y calidez emocional. No parece en absoluto esas versiones de Clair donde nos la muestran más bien fría o imponente, ni siquiera parece una cabrona malhumorada o caprichosa. Y si hablo de "engañoso" es porque sobre ella es sobre quien tengo más incógnitas de los cambios que le habrás hecho desde la versión anterior del fic, así que los próximos capítulos me parecen claves para saber más de ella y de cómo vas a desarrollar el enfrentamiento con Danot. Y hablando de su carácter, noto que en esta historia le bajás bastante la saturación a las personalidades de los personajes, y así sus acciones e interacciones se vuelven más humanos. Hay cierto aire costumbrista o cotidiano en tu narración, quizás por lo meticuloso y obsesivo que sos, especialmente a la hora de contarnos pasito a pasito cómo avanza Danot en su viaje y cómo va perfeccionando sus cualidades como entrenador. Lo que nos lleva al siguiente punto...
El carácter, y esa ropa en concreto, apuntan directamente al anime, así que no es la Ibuki que se suele ver en la mayoría de fics, como también dijo Katsu. El arco que empieza con este episodio te responderá algunas dudas y te generará otras tantas :3U
 
Cita:- El entrenamiento: Si te soy sincero, siempre que arranco a leer tus largas crónicas de la jornada de preparación de Danot previa a un combate importante, me da bastante fiaca. Siento que estira muchísimo el capítulo cuando quizás lo más emocionante sea la intensa batalla con el Boss de turno, porque además sé que ponés toda tu creatividad y estructura narrativa al servicio de esos momentazos. Pero también es curioso cómo me termino enganchando con el presente y con el paso a paso, porque entiendo perfectamente cómo querés retratar a tu protagonista y darle un contexto mucho más vivo a su entorno. Por ejemplo, acá lo hacés claramente con el momento en que conoce a Jin'ya y, luego de una batalla en la que el ataque dragón de Pyro falla haciéndole perder, es su propio Croconaw (rival incoming) el que le enseña un movimiento más apropiado para sacarle jugo en el gimnasio. El viejo uso de la MT lo das vuelta totalmente y lo volvés algo muchísimo más creíble y orgánico que un disco frotado o un video de pilates con instructivo. El hecho de que Jin'ya sea súper amable pero también le pida algo a cambio a Danot es genial, y cómo Croconaw se muestra receloso al principio pero acaba actuando de coach para Pyro de forma muy respetuosa, con un gran sentido del espíritu deportivo de dos colegas que pelean por lo mismo. Me saco el sombrero por todo esto.
Hmm... creo que si todo fueran picos de acción y adrenalina, esto haría perder el efecto de emoción que deben dar, sobre todo al empezar un fic (con todo, es apenas el cuarto episodio, aunque sean largos xD). Pero sí, me encanta escribir de estos momentos tanto como las batallas en sí, porque me permiten probar otros elementos o dar alguna sorpresa (que por lo general, lo son también para mí a la hora de escribir); Jin'ya es un tipo de personaje con el que puedo experimentar mucho, al no tener demasiadas ideas fijas para él (y su pobre Croconaw, el responsable de ese par xD)
 
Cita:Ahora bien, algo que definitivamente no me gustó fue el principio, donde nos introducís a la esperadísima Ibuki pero tomás la decisión de tirarnos una mini metralleta de información explicativa de su pasado y en qué piensa y qué recuerda y qué traumas alberga. Creo que disparaste la bala muy rápido acá, y me hubiera gustado mucho más enterarme de esas cosas que aquejan la psique de la domadragón en un contexto diferente. Es más, tampoco hacía falta esperar tanto: habría quedado incluso más natural tirarnos parte de esa data recién cuando la chica se encontraba de frente con los Magikarp y Dratini heridos (y hasta muertos), y le habría sumado al dramatismo de la escena. Incluso te lo podrías haber guardado para cuando se le escapan las lágrimas al ver el estado de los pokémon de Danot. Que, dicho sea de paso, fue otro de mis momentos favoritos de este capítulo, y casi que te obliga a amar a esta fucking mujer por sus sentimientos y olvidarnos por fin de lo buena que está. xD!!
Sufro de exposición crónica (?)
Es posible, pero necesitaba mostrarlo de algún modo. Esos momentos que mencionas parecen buenas alternativas, pero habría sido desviarme demasiado del efecto que quería que tuvieran, en cuanto a que no les quería robar el foco de lo que estaba pasando. Además, y esto es un rasgo que comparto con mi personaje, es que tiendo a dar vueltas a las cosas del pasado cuando estoy a solas. ¿Fallo mío? Es posible. Pero en cualquier otro caso, el episodio no habría salido tal cual lo quería hacer (incluyendo tu último comentario, la idea era esa)
 
Cita:Creo que hiciste algo parecido cuando nos presentás a la familia de Danot en el primer capítulo, y del mismo modo me parece que lo soltaste de manera un poco atolondrada o anticlimática cuando aparece Ginji para ayudar a su maestro. Y es una pena, porque sos tan buen escritor que estoy seguro de que sabrás lo que hacés y por qué lo hacés y cómo lo hacés, pero no puedo evitar chocarme con esos momentos y lamentarme por el sacrificio que hacés en fuerza dramática en pos de plantar, tal vez, foreshadowing.
O quizá me sobreestimas xD
Pero sí que es cierto que son semillas a futuro (o a pasado, porque... ejem)
 
Cita:Por lo demás, me queda la comedura de uñas por saber si el highlight del enfrentamiento contra Clair va a ser el que creo, con cierto suceso alterado del anterior gimnasio. Viendo el equipo con el que va a ir Danot, la verdad es que no le vendría nada mal que eso pase.
No vas mal encaminado... de hecho, me preocuparía que fuera del todo una sorpresa, por todo el enfoque de la segunda mitad del episodio xD
 
Cita:¡Ah! Y... ¡¿Por qué carajo de golpe tenemos que saber quién es Teina?! No se presentó apropiadamente en ningún momento, al menos no con su nombre, pero supongo que es consecuencia de la pseudo resaca vivida por Danot después de lo que pasó en las cuevas por las que anduvo arrastrándose. Aún así me hizo mucha gracia cuando de la nada empezaste a meternos ese nombre. xD
Ve acostumbrándote, porque a veces me resulta más natural soltar un nombre y que el lector ate cabos, en lugar de dárselos todo mascado. No, en serio, dudo que sea la última vez que lo haga owo
 
Cita:Y no sé si me dejo algo afuera porque tengo que cerrar en mi laburo y no quiero perder el post para siempre aaaaa. Si me faltó algo edito mañana.
Mentira, la edición nunca llegó (?)
 
Cita:*final de post anticlimático*
Tommy contrajo publicación precoz (?)
 

 
Round 005 — Danzando con dragones
 
Ciudad Fusube, lunes 09 de Octubre, Año 100 AW, 11:24 AM
 
Para quienes lo vieron, Danot parecía haber quedado paralizado de la impresión al cruzar miradas con Ibuki; Keisuke y compañía negaron con la cabeza, pues no era la primera vez que esto ocurría con algún retador excesivamente confiado. Quizá por ello, ninguno se esperó la aparente recuperación del espíritu de lucha del recién llegado, quien dedicó a la Líder una mirada llena de determinación. Se sabía superado en cada aspecto en el que podía pensar respecto a las batallas Pokémon, pero no iba a irse de ahí sin haber intentado ganar con todo de sí.
 
Por su parte, Ibuki supo ocultar su sorpresa por verlo tan pronto en su Gimnasio, dado el pésimo estado en el que le había encontrado hacía dos días, a pesar de saber que su reencuentro era inminente. Esbozó una sonrisa. Los retadores más interesantes eran los que tenían esa intensa voluntad por vencer y la habilidad para conseguirlo; esperaba que Danot contase también con la segunda.
 
—Podemos empezar cuando gustes —dijo Ibuki, seria y cordial, decidiendo obviar lo ocurrido entre ambos; ya tendrían tiempo para hablar de ello luego, si él lo deseaba.
 
Tras esas palabras, ambos se situaron en sus respectivas posiciones por indicación del réferi, mientras Keisuke y los otros se situaban a una distancia segura del campo de batalla.
 
—¡La batalla oficial por la medalla Rising entre la Líder Ibuki y el retador Danot, de ciudad Yoshino, está por comenzar! —exclamó el réferi, viéndoles alternadamente—. ¡Cada uno podrá utilizar tres Pokémon, pero sólo el retador podrá hacer cambios! —añadió, a lo que ambos asintieron—. ¡Entonces, liberen a sus Pokémon y empiecen! —ordenó a toda voz.
—¡Adelante, Kouryuu! —exclamó Ibuki, tras tomar una de las Poké Balls sujetas a su guante izquierdo y agrandarla para liberar a la aludida.
 
Dicha Pokémon era una enorme ave de expresión amable y plumaje celeste, salvo en el torso, rodeado de lo que parecía ser una mullida capa de algodón. Dos pequeñas patas azules sobresalían de ésta, reforzando su apariencia poco amenazante.
 
—¡¡¡Chiruuuu!!! —gorjeó fuertemente la Altaria de Ibuki mientras extendía sus alas blancas como nubes, exhibiendo una ferocidad que el retador no se esperaba.
 
Pasada esa impresión, Danot sonrió ante la particular sensación de estar luchando a la vez contra una Líder de Gimnasio y una colega viajera. No sabía si era por cómo se habían conocido o porque ponía nombres a sus Pokémon (cosa que sólo había visto hacer a Akane, Líder en Kogane), pero de lo que sí estaba seguro era de que la batalla se perfilaba como la gran experiencia que había deseado tener.
 
—¡Ve, Alfa! —llamó a su primera elección, listo para empezar—. ¡Rayo de Hielo! —ordenó seguidamente, queriendo presionar a sus contrincantes desde el inicio.
—¡Vuela y Afilagarras! —indicó Ibuki, con una media sonrisa llena de confianza.
 
Un par de aleteos bastaron para que Kouryuu se elevase y esquivase el rayo gélido proveniente del núcleo de su rival, quien disparó otro igual tras dar un salto de un par de metros. Sorprendida, la Altaria tuvo que hacer un abrupto giro sagital para evitarlo, mientras intentaba frotar entre sí sus pequeñas garras. Esto produjo que el tercer Rayo de Hielo la golpease de lleno y mandase al suelo, para sorpresa de Ibuki y satisfacción de Danot, dados los buenos resultados del entrenamiento del día anterior. No obstante, Kouryuu estaba lejos de darse por vencida, como demostró al levantarse súbitamente, con más fuerza y una mejor percepción de su entorno.
 
—¡Otro Rayo de Hielo! —indicó Danot en el acto, queriendo mantener esa presión.
—¡Onda Ígnea! —contraatacó Ibuki, sabiendo que su Pokémon difícilmente podría soportar otro golpe directo.
 
Apoyada en el borde la piscina, la estrella de mar disparó otro zigzagueante rayo gélido que fue interceptado por una tórrida corriente de viento generada por el rápido aleteo de la dragona emplumada, quien se había posado en el extremo opuesto. No era su ataque más fuerte, pero le bastó para mantenerse a salvo del Rayo de Hielo y los que vinieron a continuación, para desazón del retador.
 
—¡Psíquico! —ordenó éste, sabiendo que tendría que buscar otra oportunidad.
—¡Vuela alto y Carga Dragón! —indicó rápidamente Ibuki, quien parecía adueñarse poco a poco del ritmo del combate.
 
Un centelleo azul en el núcleo de Alfa precedió a la liberación de una potente onda telequinética que golpeó a la ascendente Kouryuu en el pecho. Esto no le impidió lanzarse en pos de su oponente tras rodearse de una emanación azulina que se transformó en el acto en un alargado dragón del mismo color, con toda la intención de sumar su propia fuerza a la gravedad, tal y como había planeado su Entrenadora.
 
—¡Bajo el agua! —mandó súbitamente Danot, al darse cuenta de esto.
 
A pesar de que Kouryuu se acercaba como un devastador proyectil, a la estrella de mar le bastó un ágil giro para sumergirse en la piscina y evitar el golpe, forzándola a remontar el vuelo y disipar toda esa energía.
 
—¡Afilagarras! —indicó Ibuki, quien parecía capaz de aprovechar toda oportunidad para ganar más y más ventaja.
—¡No la dejes! ¡Rayo de Hielo! —ordenó Danot, muy consciente de este hecho; no pudo evitar sentirse como en su batalla contra Obsidian, quien tenía un estilo parecido al de la Líder.
 
Tras esa orden, Kouryuu volvió a frotar entre sí sus zarpas, las cuales comenzaron a brillar de color negro, justo antes de que Alfa emergiese y desplegase su rayo helado. La dragona lo eludió con un descenso súbito mientras las largas plumas que coronaban su cabeza fulguraban de color azul. Ante la amenaza de otra Carga Dragón, la estrella de mar volvió a sumergirse, forzando nuevamente a su oponente a hacer lo contrario.
 
—Si quieres jugar así… —musitó la Líder, sin perder la calma—; ¡Respiro! —indicó a continuación, ya con una estrategia en mente.
 
Kouryuu no tardó en posarse a unos metros del extremo de la alberca y comenzar a recuperar vitalidad gracias a su técnica curativa. A pesar de conocer bien el efecto secundario de ésta tras su primera batalla de Gimnasio, Danot no dudó en ordenar otro Rayo de Hielo, el cual Alfa disparó tras volver a la superficie… justo como Ibuki había previsto.
 
—¡Salta y usa tu Canto! —ordenó rápidamente ésta, con una sonrisa desafiante.
 
La dragona saltó justo a tiempo para que el ataque de hielo sólo le tocase la punta del ala izquierda, tras lo cual entonó una relajante melodía que empezó a adormecer a su contrincante. Viéndose ante la disyuntiva a la que le había conducido la Líder, Danot no tardó en optar por dar un golpe directo a Kouryuu, por lo que Alfa redirigió su Rayo de Hielo. Así, consiguió causarle un daño considerable poco antes de quedarse dormida en la superficie del agua y convertirse en un blanco fácil para su contendiente.
 
—¡Respiro, y después Afilagarras! —ordenó Ibuki, con mucha seguridad.
—¡Alfa, despierta! —le llamó Danot, intentando mantenerse tranquilo; por más que la situación fuese complicada, desesperarse no le ayudaría en lo más mínimo.
 
El chico siguió llamando a su Pokémon mientras Kouryuu se recuperaba de todo el daño recibido, y continuó así cuando ésta alzó el vuelo y empezó a frotar entre sí sus garras. Éstas se volvieron a llenar de un intenso brillo negro, mientras los músculos de su dueña se tensaban un poco más, al aumentar también su fuerza física.
 
Los aprendices de Ibuki observaban la batalla con mucha atención, admirados por cómo ésta había retomado el control cuando parecía que su retador la tenía dominada.
 
—¡No esperaba menos de la maestra! —comentó Keisuke con entusiasmo, viendo cómo Kouryuu levantaba el vuelo y se aprestaba a atacar.
—Ni yo —intervino Shiori, la chica de cabello castaño corto situada a su derecha.
 
Danot pensó por un instante sustituir a Alfa, sabiendo que las reglas no permitirían a Ibuki dormir a otro de sus Pokémon, pero prefirió esperar. Sabía que los otros dos que ella usaría eran aún más fuertes y no quería arriesgarse a que los suyos no estuviesen frescos para afrontarlos. Ni siquiera dudó cuando vio cómo Kouryuu se rodeaba de un ardiente hálito que fue adoptando la forma de una gran ave de fuego.
 
—Creo que la ronda ya está decidida —dijo un convencido Keisuke, a lo que sus compañeros asintieron; sabían que ese era el ataque más fuerte de la Altaria de Ibuki.
 
Vieron cómo Kouryuu, convertida en un deslumbrante fénix, se lanzaba en pos de Alfa mientras Danot seguía llamándola con fuerza, esperando que pudiese despertar lo antes posible. Nunca supo si fueron sus gritos o la energía que la dragona desprendía, pero fue entonces que la estrella de mar empezó a moverse, justo cuando la colisión parecía inminente.
 
—¡Salta y Rayo de Hielo! —ordenó súbitamente Danot, esperando que Alfa pudiese reaccionar a tiempo.
 
Ibuki se mantuvo callada, a pesar de haber tenido el impulso de indicar a Kouryuu que se alejase. Confiaba en su criterio y sabía bien que darle una orden en ese instante podría desconcentrarla, así que decidió esperar.
 
Alfa hizo rotar rápidamente su cuerpo posterior para salir del agua, para después disparar su rayo gélido. Al verse en esa situación, Kouryuu se forzó a reducir su ángulo de inclinación para intentar evitar el ataque y golpear a su rival. Dada la poca distancia entre ellas, la colisión fue inevitable, así como que ambas saliesen despedidas a lados opuestos del campo de batalla, la estrella de mar con su núcleo titilando y la dragona con las alas y el torso cubiertos de hielo.
 
—¡Velo Sagrado! —indicó rápidamente Ibuki, queriendo evitar que esa capa gélida se extendiese y congelase a su Pokémon.
—¡Recuperación! —ordenó Danot, priorizando la permanencia de Alfa en la batalla.
 
Ésta no tardó en llenarse de un fulgor dorado que fue restaurando gradualmente su vitalidad, mientras que su contrincante era rodeada por una luz tenue y cálida que fundió el hielo que le escocía la piel. A pesar de estar débil, aún mantenía su aumento de fuerza y precisión, por lo que se reincorporó con las alas abiertas, lista para luchar. Era Ibuki quien debía decidir qué hacer, como dio a entender al girarse hacia ella.
 
—¡Carga Dragón! —ordenó ésta, tras asentir agradecidamente.
 
Danot se hallaba en un dilema. Alargar el combate había parecido la mejor opción al inicio, pero la presión ejercida por Ibuki no le estaba dando muchas oportunidades, así que debía arriesgarse y ganar esa ronda rápidamente o arrepentirse después.
 
—¡Rayo de Hielo! —mandó de inmediato, lleno de determinación.
 
Kouryuu, ya rodeada de una estela de energía azul, no cesó su avance a pesar de ver cómo un vaho frío se formaba en torno al núcleo de su oponente. Ni siquiera lo hizo al recibir de lleno el Rayo de Hielo, por más que le escociese la piel. Sólo tenía una cosa en mente: llegar hasta Alfa y vencerla. Así, siguió volando a través de ese ataque, para admiración de los estudiantes de su Entrenadora y gran preocupación del retador.
 
Alfa, aparentemente inexpresiva, también estaba sufriendo al mantener su ataque. Danot, consciente de esto, buscaba cualquier apertura para inclinar el combate a su favor... y la encontró en el lugar menos esperado.
 
—¡Salta hacia la derecha y Psíquico! —indicó repentinamente, al haber notado que el apéndice delantero de ese lado comenzaba a flaquear.
 
Sintiendo que no podría resistir más, Alfa hizo un gran esfuerzo para convertir ese movimiento involuntario en un giro antihorario que le permitió evadir la arremetida de Kouryuu, cuya inercia la hizo estrellarse duramente contra el suelo. Sin perder el tiempo, la estrella de mar emitió una potente onda telequinética que amenazaba con acabar esa primera ronda.
 
—¡Kouryuu! —la llamó Ibuki, claramente preocupada tras semejante impacto.
 
La dragona intentó reincorporarse al oírla, a pesar del dolor que sentía, justo en el momento en que la energía psíquica la envolvió para empujarla contra el suelo; tenía a su rival muy cerca, pero estaba demasiado lastimada como para contraatacar. En un último esfuerzo, entonó una relajante melodía que durmió a Alfa, poco antes de que ella misma cayese debilitada.
 
—¡Altaria está fuera de combate! ¡El retador gana esta ronda! —exclamó el réferi, al señalar el área técnica del aludido con su banderín rojo.
—Kouryuu, gracias —le dijo Ibuki en voz baja tras devolverla a su Poké Ball; se dio un momento para observar a su oponente y dedicarle una media sonrisa confiada.
 
A pesar de lo ocurrido, Danot no parecía molesto, sino más bien aliviado. Guardó a Alfa tras ver el gesto de Ibuki, sin saber decir si éste era uno de respeto o de desafío. Mientras esperaba que ésta liberase a su siguiente Pokémon, repasó mentalmente el plan de batalla que había preparado el día anterior.
 
—No me esperaba algo así… —admitió Keisuke, impresionado por lo que acababa de presenciar.
—Ni yo, pero incluso al perder, la Altaria de la maestra ha conseguido inhabilitar a Starmie; esa ha sido la mejor parte —contestó Tsurio, el chico de cabello castaño y ojos azules situado a la derecha de Shiori, al colocarse bien sus gafas cuadradas; los demás asintieron.
 
—¡Es tu turno, Tenryuu! —exclamó Ibuki antes de liberar a su segunda Pokémon.
—¡Uuuum! —gruñó la dragona, tras posarse majestuosamente sobre el suelo; sin embargo, al ver contra quién combatían, su expresión pareció iluminarse.
 
Danot tragó saliva al ver a Tenryuu. Que lo reconociese no cambiaba lo fuerte que era, pero no estaba amedrentado, sino todo lo contrario.
 
—¡Adelante, Shady! —llamó con decisión a su Pokémon, quien se situó a un par de metros de la piscina tras ser liberada.
—¡Snii! —chilló la Sneasel, exhibiendo sus afiladas garras blancas y entornando la mirada al localizar a su oponente, dedicándole así una sonrisa pícara.
—¡Dragonair de la Líder contra Sneasel del retador! ¡Pueden continuar! —decretó el réferi, mientras volvía a agitar sus banderines.
—¡Canto Helado! —ordenó Danot como apertura, yendo a lo más seguro.
—¡Evádelo! —fue la única indicación de Ibuki; no quería dejar ver sus armas antes de haber comprobado de qué era capaz la comadreja.
 
Shady abrió sus fauces de inmediato, dejando ver sus finos colmillos, tras lo cual escupió una gran cantidad de afilados trozos de hielo hacia Tenryuu. Ésta los esquivó serenamente al extender sus alas blancas y aprovechar su anatomía serpentina para dejarlos pasar de largo. La comadreja no se dejó abatir por esto y continuó expeliendo sus veloces esquirlas mientras se aproximaba a su contrincante por el lado derecho del campo, quien las eludía cada vez con más dificultad, recibiendo así un par de pequeños cortes. Danot observaba la escena con atención, aguardando al momento ideal para dar su siguiente orden.
 
—¡Puño Hielo! —ordenó justo cuando la distancia entre ambas Pokémon se había reducido a menos de cuatro metros.
—¡Sni! —chilló Shady con expresión maliciosa, mientras sus garras se rodeaban de brillantes cristales de hielo.
—¡Deténla! —ordenó seriamente Ibuki, sin mostrarse preocupada.
 
Shady se acercó rápidamente con pasos largos y alzó amenazadoramente la zarpa derecha, ante lo cual Tenryuu reaccionó haciendo lo propio con su cola. Para su pasmo, ese apéndice no tardó en adquirir la consistencia del acero, como comprobó con dolor cuando su puñetazo fue bloqueado por éste. Ante las expectantes miradas de todos los presentes, se dio un feroz forcejeo entre ambas, en aparente igualdad de condiciones. No obstante, tras diez segundos así, la dragona decidió aplicar más fuerza, venciendo el empuje de su oponente y asestándole un tajo en el pecho que la lanzó hasta los pies de un sorprendido Danot. Éste no tardó en animarla a reincorporarse, suponiendo que Tenryuu sólo había estado tanteando su potencia física.
 
Shady apretó los dientes con frustración, sin poder creer que había pasado por alto la intención de la dragona. Le dedicó una mirada de rabia, viéndola levitar altivamente sobre la piscina, como si fuese inalcanzable por tener una potencia física superior a la suya. Bajó la cabeza. Era cierto. Ella no era una máquina de dar golpes y someter a sus contrincantes en instantes. No obstante, sabía que la fuerza bruta no lo era todo y que tenía algo para compensar esa carencia. Sin aviso, alzó la cabeza para escupir varios pequeños trozos de hielo que la desprevenida dragona apenas pudo bloquear con su Cola Férrea. Con esto quedó claro para todos los presentes que Shady compensaba su relativamente poca potencia física con astucia y oportunismo.
 
—¡Sni! —chilló Shady con picardía al levantarse, ante la seria mirada de Ibuki; ésta prefirió no decir nada al notar que incluso Danot estaba sorprendido por lo ocurrido.
—¡Uum! —gruñó Tenryuu, al dirigir una mirada de reproche a su oponente; la Líder supo que ya se había cansado de estar sólo a la defensiva.
—Tienes razón —convino, con una media sonrisa—; ¡Carga Dragón! —ordenó en el acto, manteniendo esa expresión.
—¡Cuidado! —exclamó Danot, ya sobrepuesto de su leve molestia por la maniobra traicionera de Shady; sin embargo, no podía negar que ésta le había quitado una o dos preocupaciones de encima.
 
Tenryuu no tardó en lanzarse como un misil en pos de la Sneasel, rodeada de una brillante estela azul; sin embargo, ésta no sólo era astuta, sino también muy ágil, como demostró al evadir ese envite con un salto hacia la izquierda, tras lo cual se giró para desplegar sus cristales de hielo y lastimar a Tenryuu. Ésta, lejos de rendirse, acometió con la cola en alto y destellando de color metálico, pero los reflejos felinos de Shady le permitieron escapar indemne de esos estoques.
 
—Es muy rápida —pensó una admirada Ibuki, mientras la dragona eludía por poco otro Canto Helado—; pero Tenryuu también puede serlo —agregó con tranquilidad—. ¡Danza Dragón! —ordenó de inmediato, recibiendo un suave gruñido de asentimiento.
 
Ante la incredulidad de Shady, Tenryuu esquivó otra ráfaga de cristales al ejecutar una serie de elegantes y místicos movimientos en el aire, encendiendo en torno a sí un hálito azulado que acompañó a la súbita tensión de sus músculos. «Otra cucharada de nuestra propia medicina», pensó Danot al tener que enfrentarse a otra usuaria de esa técnica de incremento, la cual parecía dominar a la perfección. Así, la dragona esquivó otro Canto Helado como si éste se moviese en cámara lenta, tras lo cual se lanzó al contraataque con su cola brillando de color acero. Para sorpresa de Shady, sus tajos fueron más rápidos y precisos que los anteriores, tanto como para hacerle tropezar y caer en la piscina al intentar sortear uno que por poco no le dio en el cuello. Sin embargo, ni ella ni su Entrenador imaginaban que esto era lo que la Líder había estado esperando desde el principio de la ronda.
 
—¡Usa Constricción y sumérgete con ella! —ordenó súbitamente Ibuki.
—¡Sal del agua, rápido! —mandó inmediatamente Danot, al darse cuenta de uno de los muchos usos que parecía tener la piscina en las estrategias de su oponente.
 
Demostrando ser una buena nadadora, Shady dio rápidas brazadas para llegar al borde más cercano, pero cuando le faltaba un metro se dio de lleno con una escamosa pared azul y blanca que no tardó en cerrarse a su alrededor. Como si el dolor no fuese suficiente, no tardó en percibir que Tenryuu se hundía con ella, con toda la intención de sofocarla, lo cual resultaría en una derrota por KO indirecto.
 
Danot observaba la escena sin saber qué hacer para ayudar a su Sneasel. Dada la situación, sus ataques no podían ser usados o resultarían inefectivos dentro del agua. «¡Claro! ¡Eso podría funcionar!», exclamó mentalmente tras recordar una característica en particular de una de las técnicas de la Pokémon de hielo.
 
—¡Shady! —exclamó para llamar su atención, sabiendo que en ese instante estaba ocupada procurando conservar el aire—. ¡Chirrido! —ordenó, para sorpresa de todos los presentes, sin saber si la comadreja había podido escuchar y entender sus palabras.
—No me digas que… —pensó una perpleja Ibuki—. ¡Tenryuu, sal del agua! —indicó súbitamente, tras lo cual se llevó las manos a los oídos.
 
—Será mejor que imiten a la maestra —aconsejó Tsurio con cara de urgencia, tras lo cual procedió a cubrirse los oídos; Keisuke y las demás, sorprendidos, tardaron un poco más en imitarlo, justo cuando Danot acababa de hacerlo también.
 
Sentía que con cada centímetro que descendía en el agua la presión ejercida por la dragona crecía y el aire del que disponía hacía lo contrario. Sabía que no podría resistir así por mucho tiempo, y la orden de Danot no haría más que reducirlo a nada y hacerla quedar fuera de combate, pero iba a hacerlo igualmente. No sería la primera vez que salían de una situación difícil con un recurso así, y con toda seguridad tampoco sería la última, lo cual le tranquilizó mientras preparaba sus pulmones para ello.
 
—¡¡¡Sniiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!! —chilló Shady con toda la potencia de su voz, esperando que el plan de Danot funcionase, fuese cual fuese éste.
 
A pesar de lo doloroso que resultó para sus propios tímpanos, Shady no detuvo su potente Chirrido. La cercanía y mejor conducción sónica del agua causaron estragos en los tímpanos de Tenryuu, tanto como para hacerla convulsionarse sin control y perder el aumento de su Danza Dragón. Sin más opción, liberó a su presa y procuró ascender, lo cual fue aprovechado por ésta para sujetarse a su cola mientras seguía emitiendo su estridente entonación, con lo que ambas acabaron fuera del agua. Cada bocanada de aire supuso un gran alivio para la Sneasel, tanto que, a pesar de no estar repuesta del todo de su sofoco, se apresuró en nadar hacia el borde más próximo a Danot. Mientras tanto, la dragona flotaba cerca de la Líder, con los tímpanos todavía zumbando tras ese suplicio sónico.
 
—¡Eso ha sido muy insensato de su parte! —les reprochó Ibuki a la distancia, ante lo cual Danot y Shady se miraron mutuamente, con una clara sonrisa de complicidad.
—¡A veces es necesario arriesgarse, sobre todo cuando enfrentamos a oponentes realmente fuertes! —exclamó entusiasmadamente el muchacho, ante lo cual la Sneasel asintió con seguridad.
—¡En esto tienes toda la razón! ¡No te extrañes si nosotras hacemos lo mismo! —respondió ella con una media sonrisa, halagada por ese cumplido y disfrutando mucho del combate.
—Si es el caso… ¡Canto Helado! —ordenó rápidamente, queriendo retrasar lo más posible una confrontación directa con Tenryuu.
—¡Evádelo con Danza Dragón! —contraatacó la Líder, buscando lo contrario.
 
Tenryuu volvió a hacer alarde de su destreza al realizar una elegante danza en el aire con la que evadió esa ráfaga de cristales de hielo, mientras su persistente dolor de tímpanos era aliviado por la sensación de libertad que volar le brindaba. Danot observó la escena con atención, intentando mantenerse calmado, e indicó a Shady que siguiese con su Canto Helado, ya con un plan en mente. La Dragonair esquivó ese ataque y los siguientes mientras se rodeaba del aura característica de la Danza Dragón, justo en el momento en que sobrevolaba un borde de la piscina. Era lo que Danot estaba esperando.
 
—¡Ataque Rápido! —ordenó repentinamente, con los puños fuertemente cerrados.
 
Esta orden tomó por sorpresa a todos los presentes, dada la renuencia del retador a una confrontación directa. Shady corrió a toda velocidad hacia Tenryuu y la embistió con toda su fuerza, y si bien le hizo muy poco daño, la dejó desconcertada. Justo como Danot había planeado.
 
—¡Mofa y Canto Helado! —indicó a continuación, con mucha seguridad.
—¡Aléjate y Onda Trueno! —contraatacó rápidamente Ibuki, dejando para después cualquier autocrítica hacia su exceso de confianza y falta de reflejos.
 
Esa última orden llegó demasiado tarde, pues Shady aprovechó la escasa distancia con su contrincante para hacerle un gesto burlesco con las garras, acompañado por un siniestro fulgor en sus ojos. Por más que lo intentó, Tenryuu no pudo emplear su pulso paralizante y evadió por poco un Canto Helado que estuvo a punto de darle en la cara.
 
—¡Canto Helado! —insistió Danot con decisión, como si estuviese esperando algo.
—¡Lanzallamas! —ordenó Ibuki tras pensarlo un poco; sabía bien lo que su retador quería y no iba a darle esa oportunidad.
 
Tenryuu no necesitó más para entender lo que pasaba por la mente de Ibuki, por lo que exhaló un Lanzallamas que anuló el ataque de hielo. Sabía que no poder utilizar la Danza Dragón no sólo limitaba su capacidad evasiva, sino también ponía un límite de tiempo a su aumento de poder. Danot también lo sabía, por lo que ordenó a Shady que siguiese atacando con Canto Helado, lo que obligó a la dragona a usar su ataque ígneo para defenderse mientras se aproximaba. Uno de ellos lastimó el brazo izquierdo de la Sneasel a la vez que dagas gélidas dañaban el mismo lado de la dragona, pero ninguna de ellas retrocedió. Ambas estaban listas para desplegar un ataque que, dadas las circunstancias, podría definir el resultado de su enfrentamiento.
 
—¡Termínala con Puño Hielo! —ordenó Danot, esperando que la disminución de defensa de Tenryuu inclinase la balanza a su favor.
—¡Acábala con Cola Férrea! —indicó Ibuki al mismo tiempo, confiando en la mucho mayor fuerza física y velocidad de su Pokémon.
 
Dadas esas órdenes, ambas Pokémon se lanzaron en pos de la otra, Shady con su garra derecha llena de cristales de hielo y Tenryuu alzando su brillante cola endurecida. Los aprendices de Ibuki observaban la batalla sin parpadear, muy atentos a todo lo que ocurría en ella. Las expresiones de quienes se enfrentaban no podían ser más dispares ante lo que vieron: un furibundo puñetazo al rostro de parte de la Sneasel, quien había eludido por pocos milímetros la cola de su oponente, que comenzaba a perder su color metálico. Parecía ser el golpe de gracia… pero no. Tenryuu profirió un grave gruñido al intentar resistir la presión y quemazón que ese ataque le producía, por lo que Shady sacó fuerzas de flaqueza para poder vencerla de una vez. A pesar del dolor, entornó la mirada y respondió con un golpe de cola que, a pesar de no ser demasiado fuerte, bastó para derribar a una Sneasel que ya se relamía por el triunfo obtenido. Así, ambas Pokémon cayeron pesadamente, extenuadas tras ese sorpresivo repunte de Tenryuu.
 
—¡Dragonair y Sneasel, ninguna puede continuar! —decretó el réferi con firmeza, señalando con sus banderines hacia ambos extremos del campo.
—Bien hecho, amiga —le agradeció Danot tras guardarla en su Poké Ball, tranquilo a pesar del empate; el desempeño de Shady le había dado una ventaja importante que no debía desperdiciar, sobre todo al saber bien cuál sería el tercer Pokémon de Ibuki.
—Muchas gracias, Tenryuu; lo has hecho genial —le felicitó su Entrenadora, quien no parecía demasiado preocupada a pesar de quedarle sólo un Pokémon.
 
—¡Wow, qué final! —exclamó con emoción Seiko, la chica de gafas y cabello negro atado en trenzas que completaba el grupo de aprendices de Ibuki; no tardó en retomar el semblante tranquilo que había tenido desde el inicio del combate, algo avergonzada.
—Sí, tanto que debo admitir que no esperaba ese repunte de la Dragonair de la maestra —acotó Tsurio, mientras volvía a colocarse bien las gafas.
—Pues yo sí, ¡del todo! —afirmó Keisuke con seguridad, ante la escéptica mirada de su colega.
—Me pregunto cuál será el tercer Pokémon de Danot —intervino Shiori, habiendo notado que el aludido parecía estar muy al tanto del estilo de combate de Ibuki.
—Yo también; supongo que lo veremos ahora —contestó Keisuke, creyendo que el retador no querría perder su ventaja enviando a combatir a un Pokémon dormido.
—O quizá no —replicó Tsurio, recordando algo importante que antes había pasado por alto.
 
Antes de que pudiesen decir algo más, el sonido de una Poké Ball chocando contra el suelo llamó toda su atención. Así, pudieron ver en la piscina a un enorme hipocampo protegido por gruesas escamas celestes y amarillas en el vientre y pecho, las cuales le daban una apariencia robusta. Tenía también una larga aleta dorsal blanca y una más pequeña y redondeada a cada lado del rostro. Sabiendo que era el último, el Kingdra fijó sus irises rojos en el retador, desafiándolo con la mirada mientras bajaba un poco su delgada boca tubular y dejaba ver sus cuernos ramificados de color blanco.
 
—Por fin, Kingdra —pensó Danot, temblando de emoción mientras tragaba saliva y cerraba los puños con fuerza, ya con una decisión tomada—; ¡ve! —exclamó al liberar a quien enfrentaría al hipocampo.
 
Alfa hizo su segunda aparición en el combate, maltrecha pero ya despierta, para sorpresa de todos menos Tsurio, y por supuesto, su propio Entrenador.
 
—Así que tiene Cura Natural —pensó Ibuki, con una media sonrisa de satisfacción; se sintió aliviada de que la presión no hubiese llevado a su retador a equivocarse.
—¡Pueden continuar! —exclamó con fuerza el réferi, manteniendo la ecuanimidad.
—¡Suiryuu, Dragoaliento! —ordenó, queriendo limitar la gran movilidad de Alfa.
—¡Tuu! —asintió con un gruñido el hipocampo, tras lo cual disparó una ráfaga de aliento azul.
—¡Evádelo y Recuperación! —indicó Danot en el acto, optando por ser precavido.
 
A pesar de su estado, Alfa tuvo suficiente fuerza para rotar, esquivar esa ráfaga y rodearse de un brillo áureo, con lo que el daño recibido comenzó a desvanecerse, todo ello ante la impasible mirada de su oponente, quien parecía estar esperando algo. Esto llegó cuando la estrella de mar aterrizó para seguir usando su técnica curativa, instante en el que el dragón desplegó desde su boca un rayo de energía pura que alcanzó a Alfa y la hizo volar por los aires. Si bien ésta pudo levantarse a pesar del violento impacto, había quedado tan lastimada como al inicio de la ronda.
 
—¡Rayo de Hielo! —indicó Danot, queriendo aprovechar la inmovilidad del Kingdra tras ese poderoso Hiperrayo.
—¡No dejes que te alcance, Suiryuu! —ordenó ipso facto Ibuki, para gran sorpresa del retador.
 
Alfa no tardó en emitir un zigzagueante rayo gélido hacia el hipocampo, pero éste se hundió rápidamente en el agua, dejando a la vista sólo sus cuernos. Hizo un enorme esfuerzo para nadar diagonalmente a pesar de no poder usar ninguno de sus ataques y dejar que el Rayo de Hielo congelase el agua detrás de él, formándose así un pequeño bloque de hielo. Sin embargo, esto dio una idea a Danot, quien empezaba a pensar que quizá podría vencer a Suiryuu sólo con Alfa.
 
—¡Continúa con tu Rayo de Hielo! —insistió, poniendo el marcha el plan que se le acababa de ocurrir.
—¡Agilidad! —contraatacó la Líder, quien si bien no parecía preocupada, no estaba dispuesta a arriesgarse con esos rayos congelantes.
 
A pesar de saber que no resistiría mucho más si mantenía ese ritmo, Alfa desplegó una seguidilla de Rayos de Hielo que Suiryuu eludió al nadar velozmente, hundiéndose o emergiendo cuando era necesario. Así, se hizo tan rápido que resultaba difícil verlo a simple vista, mientras que la superficie de la alberca iba siendo ocupada por una capa de hielo que se iba engrosando con cada ataque de la Starmie. El resultado previsto por Danot no tardó en darse, cuando el dragón acabó chocando contra el gélido bloque que cubría ya tres cuartos de la superficie del agua, al no ser capaz de frenar a causa de su incrementada velocidad. Si bien el daño había sido nimio, era justo lo que Danot necesitaba para hacer su siguiente jugada; estaba tan concentrado en ello que no notó la impavidez de Ibuki, quien no parecía dispuesta a dar otra orden todavía, si bien este comportamiento no era nada nuevo para sus aprendices.
 
—¡Sácalo del agua con Psíquico! —ordenó el chico al señalar al hipocampo, quien aún no había recuperado su postura de nado normal.
 
Con presteza, Alfa desplegó sus ondas telequinéticas para rodear a su adversario y elevarlo poco menos de dos metros por encima del agua, mientras éste luchaba para zafarse de esa sujeción. Sin embargo, no le sirvió de nada, y sin poder evitarlo, fue trasladado a un par de metros de uno de los bordes laterales de la piscina.
 
—¡Ahora arrójalo contra el suelo! —siguió Danot, ante las expectantes miradas de Keisuke y compañía.
—Hidrobomba —ordenó la despreocupada Ibuki con una media sonrisa, como si la situación estuviese bajo control.
 
Todavía luchando para liberarse de las ondas telequinéticas, Suiryuu aprovechó el pequeño diámetro de su boca para atravesarlas con un disparo de agua a toda presión, golpeando directamente el núcleo de Alfa a pesar de la distancia y rompiendo así su concentración. Así, se vio libre para aterrizar de "pie" en el suelo, empleando su cola enroscada como soporte, para gran admiración de todos los presentes, quienes nunca habían visto algo parecido en un Pokémon con ese tipo de anatomía.
 
—Su Kingdra está muy bien entrenado —pensó un impresionado Danot, al ver cómo la aparentemente frágil cola del aludido podía soportar todo su peso—; pero no podrá moverse ahora que no está en el agua —añadió con confianza—. ¡Recuperación! —indicó prestamente, queriendo aprovechar esa magnífica oportunidad.
—¡Foco Energía! —ordenó Ibuki, tranquila a pesar esa situación desventajosa.
 
Un brillo dorado envolvió nuevamente a Alfa, restaurando su vitalidad y curando en el acto todas sus heridas superficiales. Mientras tanto, el dragón se concentró en un punto concreto de su propio cuerpo, el cual pareció brillar de color rojo mientras emitía pequeñas nubes de vapor. Danot sospechó que la Líder, teniendo a su Kingdra inmóvil, quería potenciar el daño que producirían sus ataques.
 
—Se ha confiado —pensó Ibuki, muy segura de ello—; ¡vuelve al agua con Bote y usa Ciclón! —mandó en el acto, para gran sorpresa (de nuevo) de todos los presentes.
 
Continuando con la retahíla de sorpresas en la que se había convertido esa batalla, Suiryuu presionó su cola contra el suelo mientras ésta brillaba de color blanco, con lo que volvió fácilmente al agua ante la sorprendida mirada de Danot. Una vez ahí, fijó la mirada en Alfa y, con un gruñido gutural, causó que el aire entre ellos se arremolinase para formar una tromba de color esmeralda dirigida hacia ella y controlada por el sutil movimiento de sus aletas laterales. Ese Ciclón engulló tanto agua como hielo antes de hacer lo mismo con la estrella de mar, quien se convirtió en un brillo dorado dentro del mismo; o, como lo veían la Líder y su Pokémon, una diana perfecta.
 
—¡Hiperrayo! —exclamó decididamente Ibuki, queriendo terminar ya esa ronda.
—¡Rayo de Hielo! —ordenó presurosamente Danot, sin saber qué más hacer para salvar a Alfa de ese destructivo ataque.
 
Aún en control de la tromba, Suiryuu no tardó en generar en la punta de su boca una esfera de luz dorada, de la cual se desprendió un grueso rayo dirigido hacia Alfa. No obstante, el brillo de la Recuperación cesó y fue rápidamente reemplazado por otro celeste, tras lo cual gruesas puntas de hielo empezaron a emerger de la parte superior del Ciclón, en el preciso momento en que el Hiperrayo llegaba a él.
 
El atronador sonido del hielo al romperse llenó toda la sala, tras lo cual trozos del mismo empezaron a caer como granizo, justo cuando el vórtice del Ciclón terminaba de diseminarse. A esto siguió la caída de una derrotada Alfa sobre el hielo que aún cubría parte de la piscina. La titilación y el leve resquebrajamiento de su núcleo indicaban que el daño causado por el Hiperrayo había superado con creces lo esperado, incluso el de un oportuno golpe crítico.
 
—¡Starmie no puede continuar! ¡La Líder y su Kingdra ganan esta ronda! —decretó el réferi al señalar el área técnica de estos últimos con su banderín verde.
—Bien hecho, Alfa; muchas gracias —dijo sentidamente Danot, reconociendo todo el esfuerzo hecho por su Pokémon.
 
Con la Poké Ball de su inicial asegurada en el cinturón, Danot se dio un momento para observar cuidadosamente a Suiryuu. A pesar del daño recibido, aún se le veía muy lozano, lo cual le llevó a pensar que los ataques de Sparkle no le harían más daño que el Psíquico de Alfa. Debía atacarlo con algo efectivo, por más que esto significase tener una clara desventaja de tipo.
 
—¿Cuál creen que será su último Pokémon? —preguntó Shiori con curiosidad.
—Ni idea, pero viendo cómo duda, supongo que Starmie era el mejor que tenía —sentenció Tsurio, quizá el aprendiz que había analizado más a fondo el combate.
—Sea cual sea, supongo que será alguno que al menos reciba daño neutral de los ataques de tipo agua y dragón —opinó Keisuke, pensando que esto sería lo más lógico.
 
—Parece ser que Starmie era su Pokémon más fuerte —pensó también Ibuki, quien agradecía que Suiryuu tuviese la habilidad Francotirador, la cual había incrementado el daño producido por el Hiperrayo y asegurado su victoria.
—Confío en ti, amigo —dijo Danot al liberar a su último Pokémon; era una apuesta muy arriesgada, irónicamente ideal para la que había querido que fuese la batalla más emocionante de su vida.
 
Para gran sorpresa de Ibuki y sus aprendices, el Pokémon elegido por Danot era un Charmeleon de escamas doradas. Éste se situó a un par de metros delante de Danot y vio lo poco alentadora de su situación: su oponente era quizá el Pokémon de agua más fuerte que había tenido que enfrentar; además, el campo de batalla contenía los dos elementos que más limitaban su movilidad. ¿Su respuesta? Un breve pero notable brillo azul que llenó el fuego de la punta de su cola, y una mirada de sincera gratitud a Danot por su confianza y la oportunidad de medirse con un rival que representaba el mayor reto que había tenido en su relativamente corta vida.
 
—La vida tiene formas muy curiosas de traernos de vuelta al pasado —pensó Ibuki, mientras la visión del chico y su Charmeleon le recordaba una escena de su propia vida—; ¡veamos cómo acaba esto! —dijo para sí misma, sonriendo con algo de añoranza.
—¡Charmeleon del retador contra Kingdra de la Líder! ¡Que la batalla continúe! —decretó el réferi con firmeza, dejando ver que también estaba disfrutando del combate.
—¡Hidrobomba! —fue la apertura de Ibuki, aprovechando su clara ventaja de tipo.
—¡Evádela y Lanzallamas! —contraatacó Danot, queriendo probar suerte antes de mostrar las mejores técnicas de su Pokémon.
 
Manteniendo su expresión serena, Suiryuu disparó con presteza una columna de agua a presión, mas su oponente la eludió con un ágil salto hacia la derecha y contestó con un rápido Lanzallamas, el que el hipocampo evitó al sumergirse. Se hacía evidente que así ninguno de los dos iba a poder conectar un golpe certero de larga distancia, lo cual le daba una ventaja adicional al Pokémon de la Líder.
 
—¡Triturar! —ordenó Danot a continuación, plenamente consciente de este hecho.
—¡Torbellino a discreción! —indicó Ibuki, mostrándose prudente ante la elección de ataques del retador; dudaba que todo ello fuese parte de un intento desesperado.
 
Suiryuu no tardó en alzar la cabeza mientras su cuerpo empezaba a brillar de color azul, tras lo cual generó una espiral de agua que lanzó rápidamente hacia su oponente, quien se vio obligado a dar quizá el brinco más alto que había realizado en su vida. Así, terminó aterrizando sobre el hielo, cuyo tacto le resultó molesto, si bien más tolerable que el agua, sobre todo la del Torbellino del dragón. Guiándose por su instinto, dio un salto más grácil que el anterior, y así fue eludiendo los que siguieron, con la ejecución de una danza acrobática que Ibuki no tardó en reconocer.
 
—Así que Danza Dragón —dijo para sí misma con interés, intrigada por qué más ocultaba Pyro, dada su desventaja de tipo—. ¡Ciclón! —indicó rápidamente, para gran sorpresa de su oponente y de sus propios estudiantes.
—¡Mantén tu Danza Dragón y no dejes que te alcance! —ordenó Danot en el acto, recordando muy bien cómo Alfa había quedado fuera de combate.
 
Confiando en el criterio de Ibuki, Suiryuu generó de inmediato una tromba de color esmeralda que se cernió amenazadoramente sobre su adversario, absorbiendo todo lo que estaba en su camino. Ante tal peligro, Pyro no tardó en alejarse patinando y dando brincos sobre el hielo para escapar de esa ofensiva controlada milimétricamente por el hipocampo. El fruto de dicho esfuerzo pronto se manifestó en un aura azul en torno del Charmeleon, acompañada por la tensión de los músculos de sus extremidades y cola, cuya flama se había teñido del mismo color. «¡Es ahora o nunca!», pensaron al unísono Danot y Pyro, justo cuando el Ciclón volvía a amenazar al segundo.
 
—¡Ve por ambos con tu nuevo ataque! —ordenó súbitamente el retador, queriendo mantener en secreto la naturaleza del mismo por tanto tiempo como le fuese posible; a pesar de ello, sus rivales se mantenían tranquilos, sabiendo que dominaban la batalla.
 
Con la confianza que siempre le daba contar con ese incremento, Pyro se lanzó sin dudar hacia la tromba situada entre él y sus adversarios, por lo que éstos no podrían verlo y viceversa… justo lo que más le convenía en ese momento. Extendió sus garras, las cuales se llenaron de un brillo mucho más intenso del que ya las rodeaba, y cuando estuvo a casi un metro del Ciclón, le asestó un par de furibundos zarpazos en la parte inferior, donde su radio era de sólo treinta centímetros. Esta temeraria maniobra causó que la tromba se dividiese en dos, con la parte superior diseminándose casi en el acto al no tener una base y la inferior siendo tan pequeña e inofensiva que el lagarto pudo atravesarla sin problema, abalanzándose sobre su contrincante con las garras en alto.
 
—¡Hidrobomba! —mandó una urgida Ibuki, quien había podido reconocer el ataque que había anulado el Ciclón a pesar de todas las precauciones de su retador.
 
Apenas oyó esa orden, Suiryuu se aprestó a disparar su ataque de agua, pero no contó con tener prácticamente cara a cara a Pyro, gracias a su aumento de velocidad. Muy tarde, se dio cuenta de que había permanecido demasiado cerca del límite entre el agua y el hielo, y esto le costó recibir dos fieros zarpazos en el pecho que lo dañaron considerablemente. No obstante, esto no le impidió contraatacar con un potente chorro de agua a presión, el cual arrastró al Charmeleon hasta el límite opuesto del campo de batalla, empapado del abdomen para arriba y con su hálito azulino desvaneciéndose paulatinamente.
 
Ambos Pokémon habían quedado muy tocados tras ese intercambio de ataques, como demostraba su incapacidad para reasumir sus posturas normales. Sin embargo, ninguno estaba dispuesto a rendirse y ambos se aprestaron a seguir, irguiéndose y cruzando miradas llenas de determinación y ferviente deseo de ganar. Apelando a su ventaja de tipo, Suiryuu desplegó un potente torrente de agua por indicación de la Líder, el que el lagarto se dispuso a contrarrestar con una tórrida columna de fuego, algo muy distinto a lo que Danot tenía pensado ordenar. Esto le llevó a suponer que Pyro tenía una buena razón para atacar en lugar de esquivar, fuese porque todavía no podía moverse o que supiese que en esa situación le convenía hacerlo. Decidió tomar ese riesgo y confiar en su decisión.
 
A más de uno extrañó que Pyro quisiese detener la Hidrobomba con un ataque de fuego, sobre todo cuando este último comenzó a ceder, poniéndolo en un gran peligro. Sin embargo, cuando la suerte parecía echada, la llama en la punta de su cola empezó a arder muy intensamente, al punto de triplicar su tamaño usual, mientras sus ojos se llenaban de un intimidante brillo rojo. Como resultado de la activación de su habilidad Mar Llamas, su ataque ígneo creció descomunalmente, al punto de recuperar el terreno perdido en segundos, para pasmo de los presentes, incluyendo a su propio Entrenador.
 
—¡Bien hecho, Pyro! ¡Tú puedes ganarle! —le animó un entusiasmado Danot tras recuperar la ecuanimidad, a lo que el aludido respondió aumentando aún más el poder de su ataque, tanto como para derretir todo el hielo que quedaba sobre el agua.
—Si esto sigue así… —caviló Ibuki, preocupada al ver cómo el fuego amenazaba con vencer a la Hidrobomba de Suiryuu—; ¡bajo el agua! —ordenó en el acto, creyendo que lo mejor en ese momento era evitar una confrontación directa.
 
Entendiendo esa intención, el Kingdra se sumergió sin dejar de atacar, mientras Ibuki daba algunos pasos hacia su izquierda, anticipándose a lo que iba a pasar. Así, cuando el primero se ocultó completamente, el potente Lanzallamas siguió su camino hasta chocar contra uno de los muros, dejando una gran mancha negra. Sin dar tregua al hipocampo, Pyro intentó dirigir su ataque hacia el agua, pero para su mala suerte, la extenuación causada por el daño recibido y el empleo de su Mar Llamas se manifestó a modo de intensos calambres y el desenfoque de su vista. Así, cayó de cara al suelo, apoyándose en sus cuatro extremidades y jadeando con fuerza. A pesar de ello, quiso seguir luchando hasta el final, pero al parecer éste había llegado ya, de la peor manera posible.
 
—¡Ciclón! —ordenó Ibuki, aliviada tras lo que podría haber significado su derrota.
—¡Tuu! —asintió Suiryuu al emerger, cansado pero decidido a vencer de una vez a un oponente que había resultado ser más fuerte de lo que había creído en un inicio.
—¡Vamos Pyro, levántate! —le animó Danot, sabiendo que éste aún quería luchar y sintiendo que era lo único que podía hacer por él en ese instante—. ¡Tú puedes, amigo! —insistió al ver que éste seguía postrado.
 
«Esto no puede acabar así, ¡no!», decía claramente la expresión de Pyro, pero lo cierto era que, por más que tratase, su cuerpo ya no respondía a su deseo de continuar luchando. Vio con frustración cómo su rival conjuraba una tromba esmeralda y maldijo no ser capaz de siquiera desplegar un Lanzallamas para intentar detenerlo… maldijo no tener un mejor control de su Mar Llamas, ya que era la primera vez que una de sus batallas no terminaba poco después de la activación de ésta. Sólo pudo ver, inmóvil como estaba, cómo el Ciclón se aproximaba para atraparlo y dejarlo completamente vulnerable al siguiente ataque de Suiryuu. Así, no pudo oponerse a esa potente succión y quedó atrapado en su vórtice, simplemente esperando a que todo acabase mientras dejaba escapar un gruñido de amargura, uno que nadie pudo escuchar. Nunca supo cómo, pero Danot pudo sentirlo: su Pokémon había renunciado a ganar.
 
Recordó claramente la conversación que habían tenido el día anterior, y no pudo evitar preguntarse si acaso Pyro se había rendido por esto. A pesar de su buena intención, sintió que quizá había forzado su preocupación en él, sin tener en cuenta sus propios deseos y opinión al respecto. Y esto podía ser peor que cualquier herida física que su apreciadísimo Pokémon pudiese recibir.
 
—¡Pyro, no te rindas! ¡No importa si ganamos o perdemos, pero nunca te rindas! —exclamó fervientemente Danot, casi dejándose la garganta en ello.
 
Esta emotiva demostración caló hondamente en quienes la escucharon. Keisuke, Shiori y Seiko se vieron entre sí, recordando cada uno su propio combate con Ibuki antes de convertirse en sus aprendices. Ésta dedicó al retador una mirada de respeto por su gran espíritu de lucha.
 
—Hiperrayo —ordenó serenamente, queriendo honrar esa determinación.
 
Procurando mantener el control del Ciclón a pesar de su estado, Suiryuu empezó a acopiar energía en la punta de su boca y generó una esfera dorada que fue creciendo cada segundo. Mientras tanto, en el vórtice, Pyro había abierto los ojos tras escuchar las palabras de aliento de Danot, sintiendo que éste finalmente había comprendido sus sentimientos acerca de su forma de combatir. Él tenía razón: podían perder, pero nunca debían darse por vencidos, incluso si sus posibilidades de victoria eran de menos del uno por ciento. Juntó todo su valor y determinación, lo que causó que la flama de su cola creciese en volumen e intensidad y sus ojos se llenasen de un fulgor ígneo, tras lo cual expelió una bocanada de fuego que, a la vista de todos en el exterior, transformó al Ciclón en un tornado llameante. Sin importarle haber perdido el control de éste o lo impresionante que resultaba ese infierno terrenal, Suiryuu disparó su rayo de energía pura directamente hacia éste, para terminar de una buena vez con el combate.
 
Para sorpresa de los aprendices de Ibuki, el tornado ígneo fue capaz de contener el avance del Hiperrayo mientras la temperatura comenzaba a aumentar, al convertirse parte de esa energía en calor. Pero era un equilibrio sumamente frágil que amenazaba con romperse en cualquier momento, y no libraba a Pyro de sentir la enorme presión ejercida por dicho ataque. Pero no fue lo único que sintió, pues un intenso y constante cosquilleo había invadido sus extremidades, cola y el centro de su espalda, si bien no le resultaba demasiado molesto. Finalmente, el agotamiento le impidió seguir usando su emisión flamígera, con lo que el ataque de Suiryuu pudo atravesar por fin el vórtice. Pronto, toda sensación se desvaneció por completo y la oscuridad se cernió sobre Pyro, como un telón negro que indicaba el final del combate.
 
No sentía dolor, ni agotamiento. No sentía nada más que su propia conciencia en esa lúgubre oscuridad. ¡Debía salir de ahí! ¡Debía volver con Danot y sus compañeros, fuese como fuese! Su mirada recorrió prestamente sus alrededores, buscando alguna luz que le pudiese guiar a la salida, pero lo único que logró ver fue que todo su cuerpo había adquirido una coloración gris, tan carente de vida que le hizo temer que la batalla no era lo único que había perdido. Pyro se negó a aceptarlo, queriendo creer que ese no era el final para él.
 
Tras algunos segundos que se le hicieron eternos, su deseo se vio aparentemente recompensado: pudo ver a lo lejos un pequeño pero intenso punto de luz blanca, y sin dudar, intentó dirigirse hacia él. A pesar de sentir que no se movía, sabía que lo estaba haciendo, pues éste se iba haciendo cada vez más grande y brillante, hasta convertirse en un círculo luminoso de dos metros de diámetro cuando Pyro estuvo a dos palmos de él. Lo vio con reverencia, sin saber de qué se trataba, a pesar de haberlo buscando con tanta insistencia. Ignoraba lo que ocurriría al atravesarlo, pero estaba decidido a tomar el riesgo, por lo que se lanzó hacia él sin dudar más. El contacto con éste le transmitió una calidez que le resultó familiar…
 
Como en aquella ocasión, empezó a sentir cambios en sí mismo mientras pasaba a través del círculo de luz: sus extremidades se alargaron, haciéndose las inferiores más robustas y las superiores más delgadas, pero no por ello menos fuertes; su torso, cola, abdomen y cuello también se alargaron y engrosaron, y su cuerno se dividió en dos, uno a cada lado de su cabeza. No obstante, el cambio más significativo fue la aparición de dos elegantes alas en su espalda, rojas como la sangre en su interior y negras como como el carbón en los bordes y el exterior. En realidad, este segundo color era el que llenaba el nuevo cuerpo de Pyro, a excepción de su vientre y la zona inferior de su cola, protegidos por escamas de color crema. Sonrió complacido: había regresado al juego, ¡y de qué manera!
 
De vuelta al plano físico, la pugna entre el Hiperrayo y el tornado ígneo ocasionó una estruendosa explosión que obligó a los presentes a cubrirse los ojos. El hipocampo optó por cerrarlos, valiéndose de su oído para enterarse de lo que ocurría en torno a él. Así, pudo escuchar el sonido del agua agitándose y azotando los bordes de la piscina… ¡y un rugido atronador que llenó la sala! Esto último produjo un respingo colectivo que llevó a todos a ver hacia arriba, donde la explosión acababa de disiparse, dejando ver al imponente lagarto alado de escamas negras y penetrante mirada de ojos rojos en el que Pyro se había convertido.
 
—Asombroso… —dijeron a coro los estudiantes de Ibuki, pues para todos ellos éste era un hecho sin precedentes en el Gimnasio.
 
—Qué conveniente —musitó la Líder con ligera ironía—; pero necesitarán más que eso para vencernos —afirmó con una media sonrisa confiada, la cual dejaba patente la emoción que estaba sintiendo por cómo se estaba desarrollando el combate.
 
—Pyro… ¿de verdad eres tú, amigo? —preguntó Danot a pesar de saber muy bien la respuesta, quizá porque era el más sorprendido de todos los presentes.
 
Silencio sepulcral. El Charizard negro se mantuvo en el aire, con la mirada fija en el hipocampo y sin reaccionar ante las palabras de Danot, alertando así a los demás. Sin embargo, antes de que el réferi pudiese pronunciarse al respecto, Pyro aterrizó cerca del borde de la alberca y se giró hacia su Entrenador, quien se mantenía en suspenso ante el escrutinio de esos ojos rojos como la sangre.
 
—Zaar —gruñó suavemente Pyro, relajando su expresión y dedicándole un gesto afirmativo con la zarpa derecha.
—Pyro… ¡felicidades por tu evolución! —le congratuló Danot, igual de emocionado que el día del nacimiento de su Pokémon—. ¡Bien, vamos por esa medalla! —le instó, con lo que el aludido volvió a centrar su mirada en el caballo de mar.
—¡Kingdra contra Charizard! ¡Pueden continuar! —indicó el réferi, manteniéndose ecuánime y queriendo instar a los demás a hacer lo mismo.
—¡Hidrobomba! —ordenó Ibuki sin dilación, apelando otra vez a la ventaja de tipo; estaba a la expectativa de las nuevas capacidades del recién evolucionado Charizard.
—¡Vuela y Danza Dragón! —ordenó Danot de inmediato, casi sin pensarlo.
 
Haciendo alarde de sus nuevas alas, Pyro las extendió y batió para alzar el vuelo y eludir esa peligrosa Hidrobomba, adueñándose así del espacio aéreo. Esto no desanimó a Suiryuu, quien desplegó de inmediato otra a pesar del esfuerzo que le suponía utilizar ese ataque de forma prolongada, pero este intento fue esquivado con un oportuno giro hacia la derecha. A esta maniobra siguió una serie de piruetas aéreas que en poco más de diez segundos permitieron a Pyro generar un hálito azul a su alrededor y aumentar su fuerza física y velocidad, como dejaban ver claramente los tensados músculos de sus extremidades y cola.
 
—¡Ciclón! —cambió de táctica Ibuki, considerando ese ataque como más adecuado para lidiar con adversarios voladores.
—¡Tuuuuu! —gruñó fuertemente Suiryuu, invocando así una gran tromba de viento esmeralda que no tardó en dirigir hacia su oponente.
 
Le encantaba desplazarse con libertad por el aire, tan lejos del suelo del que rara vez se había separado hasta entonces, sentir el viento en su cara, las posibilidades que le representaba tener alas, la confianza que le brindaba volar como si lo hubiese hecho desde el principio. Poco tardó en darse de cara con uno de los peores enemigos de los Pokémon voladores: las turbulencias, como las causadas por el Ciclón al que se había acercado sin cautela por su inexperiencia. Así, perdió la estabilidad y cayó en picado hacia la piscina, sin manera de retomar el vuelo al carecer de las suficientes velocidad y fuerza, a pesar del incremento de la Danza Dragón… y fue entonces cuando vio con claridad cuál era la solución. Para pasmo de todos quienes le veían, aceleró en lugar de frenar, sólo para efectuar un forzado bucle interior que le llevó a pasar cerca de la base del Ciclón y luego por encima de éste, a pocos metros del techo, mientras su aura se hacía más intensa y empezaba a ser recorrida por fulgores similares a serpientes de un azul mucho más intenso. Encontrándose próximo al punto inicial de su maniobra, Pyro desplegó sus garras, con las que se dispuso a atacar.
 
—Muy listo, pero ese truco no volverá a funcionar —pensó Ibuki, viendo cómo Pyro asestaba un fiero zarpazo a la base del Ciclón—; ¡bajo el agua y Torbellino! —ordenó en el acto, queriendo aprovechar la relativamente poca distancia entre ambos Pokémon.
 
Tras librarse del Ciclón, Pyro se dispuso a atacar a Suiryuu, pero éste ya se había refugiado bajo el agua, en cuya superficie se formó un Torbellino que ascendió muy rápidamente. Sin tiempo para esperar órdenes, no dudó en exhalar una espiral ígnea que, si bien no detuvo completamente el ataque de agua, le dio suficiente tiempo para alejarse.
 
—¡Danza Dragón! —indicó Danot, queriendo aprovechar la inmersión de Suiryuu y agradeciendo la suerte que su Charizard había tenido con esa maniobra.
 
Siguiendo esa orden, Pyro no tardó en ascender hasta lo más alto de la sala, donde reinició su danza mística; esto le permitió reavivar el fiero hálito que lo cubría y evadir un recién formado Ciclón. Lejos de rendirse, Suiryuu redirigió su ataque de inmediato, pero éste no era lo suficientemente rápido para alcanzar a su blanco, al menos no en su desplazamiento horizontal. Siguió intentándolo a pesar de ello, pero su rival ya era consciente del peligro que suponía acercarse sin más y prefirió consolidar su aumento de poder con más piruetas, lo cual tampoco era sencillo, pues su cuerpo aún no estaba acostumbrado a semejante carga física. Quedaba claro que ninguno de los dos iba a rendirse sin darlo todo de sí.
 
Durante el siguiente medio minuto, las únicas señales de su presencia fueron el sonido de alas cortando el aire y la vertiginosa tromba que recorría el campo, lo cual contribuyó a un marcado aumento de la expectación de todos los presentes. Tras ese tiempo, Pyro reapareció delante de Danot, exhibiendo un fulgurante hálito azul surcado por un sinnúmero de flujos azulinos que imitaban la forma de pequeños dragones, lo que Ibuki reconoció como el nivel dos de la Danza Dragón. Esto no le preocupó mucho, pues ni con ese aumento Pyro podría alcanzar a Suiryuu dentro del agua; sin embargo, le intrigaba lo que planeaba su retador, quien se mostraba tranquilo, como si tuviese la situación bajo control.
 
—¡Garra Dragón! —ordenó Danot, aparentemente repitiendo su táctica anterior.
 
Asintiendo con un potente rugido, Pyro se dirigió a toda velocidad hacia la tromba con sus zarpas desplegadas y brillando más que el resto de su cuerpo, preparadas para volver a destruirla. Ibuki apenas pudo esconder una sonrisa confiada ante tal maniobra, creyendo que Danot había caído en su trampa.
 
—¡Hidrobomba! —ordenó súbitamente ella, justo cuando Pyro se encontraba a un par de metros de la base de la tromba.
—¡Asciende y rasga el Ciclón!—mandó en el acto Danot, con una sonrisa triunfal; todo había salido de acuerdo a lo planeado.
 
Mostrando una expresión pícara, Pyro cambió el ángulo de sus alas para ascender intempestivamente y eludir el potente disparo de agua que le habría hecho presa fácil del Ciclón. En el trayecto hacia lo más alto de la sala, sus garras rasguñaron la tromba y la desestabilizaron por completo, dándose su violenta disipación debido a la dirección y velocidad de la perturbación. De esa forma, una gran cantidad de agua se desbordó de la piscina y Suiryuu chocó aparatosamente contra el borde más cercano a la Líder. A pesar de ello, éste seguía consciente y dispuesto a luchar, sobre todo al ver a su rival descender velozmente con las alas extendidas y rígidas, sin que Danot se lo hubiese indicado.
 
—¡Otra Hidrobomba! —reaccionó una tenaz Ibuki, nada dispuesta a rendirse.
—¡Cuidado! —exclamó Danot, suponiendo que Pyro había aprendido ese nuevo ataque al evolucionar, junto al Giro Fuego que había usado antes.
 
Herido en su orgullo más que en otra cosa, Suiryuu se aprestó a ejecutar un fuerte disparo de agua que fue eludido gracias a un rápido tonel volado del Charizard, quien se acercaba cada vez más, con toda la intención de acabar ya con la batalla. Al Kingdra le resultaba difícil encajar que los roles se hubiesen invertido tan radicalmente, sobre todo al haber tenido desde el principio una ventaja apabullante. A pesar de ello, no se dejó amilanar y, apelando a su voluntad y fidelidad hacia Ibuki, se dispuso a repetir su ataque por indicación de ésta… o lo habría hecho, de no ser porque algo dentro de sí mismo le hizo detenerse de pronto. Sin saber por qué, sólo que eso era lo que requería para ganar, Suiryuu expandió lo más posible su boca y comenzó a acopiar energía en la punta de la misma, pero a diferencia de veces anteriores, el cúmulo tenía un llamativo color entre zafiro y verde, similar al del aura de Pyro. Cuando éste estaba a punto de atacarle, forzó su cuerpo a realizar un súbito desplazamiento con su Agilidad para situarse a la derecha de su sorprendido oponente, a quien no tardó en disparar su recién aprendido Pulso Dragón.
 
No pasó por su mente que el hipocampo fuese a ponerle contra las cuerdas tras su oportuna evolución, pero la autocrítica vendría luego, ya que debía evitar ser golpeado por esa veloz esfera. Forzando sus alas, logró elevarse lo justo para que ésta pasase de largo… o eso habría ocurrido, de no ser porque la resonancia entre las dos auras causó que el Pulso Dragón explotase violentamente justo debajo de Pyro, dañándole un poco. La preocupación se hizo patente en el rostro del retador, mientras que en el de la Líder se asomó un atisbo de sonrisa.
 
—¡Pulso Dragón a discreción! —ordenó Ibuki con renovada confianza, teniendo por fin un arma efectiva contra la técnica de incremento del Charizard negro.
—¡Tuu! —asintió el hipocampo, tras lo cual expandió su boca para atacar.
—Esto no es bueno… —pensó Danot con preocupación, mientras Pyro sobrevolaba la alberca a una distancia prudencial de su rival, aún sorprendido por el nuevo ataque de éste—; ¡Danza Dragón! —indicó al notar que su hálito amainaba un poco, esperando que esto le diese tiempo para pensar en una solución.
 
A pesar de ese revés, Pyro se dispuso a seguir usando su danza mística, mientras Suiryuu disparaba una retahíla de proyectiles de energía que superaban fácilmente los cuarenta centímetros de diámetro. Si bien no era nada sencillo mantener ese ritmo, las explosiones que ocurrían detrás suyo fueron suficiente incentivo para llevarlo a cabo de forma impecable, avivando de nuevo el aura que le rodeaba. Cuando hubo logrado su objetivo inmediato, se enfocó en acabar cuanto antes con el combate, a riesgo de ser derrotado por el desgaste realizado.
 
—¡Y yo que pensaba que la batalla no tendría más sorpresas! —comentó Keisuke con marcado entusiasmo, a lo que los demás solamente asintieron con un movimiento de cabeza conjunto. Estaban completamente absortos en el combate.
 
De vuelta a éste, ambos contrincantes se encontraban ya demasiado cerca de sus límites, uno por mantener el asedio con el uso constante de su Pulso Dragón, y el otro por el daño residual de las explosiones causadas por tal ataque, sin contar lo difícil que había sido mantener su aumento y evitar golpes directos. Se enfrascaron en un duelo de miradas, pausa que les permitió recobrar un poco el aliento y prepararse para lo que habían decidido que sería el acto final; era una cuestión de honor terminar con ello ya. Sus Entrenadores entendieron ese significativo intercambio visual y decidieron jugarse todo en esa confrontación definitiva; no pensaban en la derrota, sino en dar un final espectacular a tan encarnizado combate, uno que había satisfecho por completo sus ansias de batalla.
 
—¡Ve por él! ¡Garra Dragón! —ordenó firmemente Danot, con una idea arriesgada en mente; todo dependía de si cierta sospecha suya era correcta o no.
—¡Termínalo ya con Pulso Dragón! —indicó Ibuki con determinación, no queriendo perder; por un momento, volvió a sentirse como esa decidida quinceañera que había recorrido Johto en busca de medallas para probar su valía como sucesora de su abuelo.
 
Extendiendo sus alas, Pyro se lanzó en pos del hipocampo con las garras al frente, cubiertas de un aura más densa que la del resto de su cuerpo. Suiryuu ni se inmutó ante ello y expandió tanto como pudo el ancho de su boca, para producir esferas de energía lo suficientemente grandes para tener la certeza de que su rival no pudiese soportar un impacto directo. Así, empezó a dispararlas, pero el Charizard no se dejó amedrentar, o eso dejaba ver, sabiendo que si Danot no se sacaba pronto un as de la manga, podrían ir despidiéndose de la victoria. A pesar de esa duda, prosiguió con su arremetida, confiando en él, suscitando expresiones de asombro en los presentes ante tan temeraria maniobra.
 
—¡Destrúyelos con tus garras! —indicó repentinamente el retador, con lo que Pyro comenzó a dar rápidos zarpazos a diestra y siniestra, haciendo explotar los primeros Pulsos Dragón lo suficientemente lejos de sí mismo como para que sus estallidos no le dañasen demasiado ni interrumpiesen su avance.
 
—Increíble… —parecieron decir a coro los aprendices de Ibuki al ver aquello.
 
—¡Sigue así, Pyro! —le animó Danot, sabiendo lo importante que podría resultarle ese apoyo.
 
A pesar de ver anulada la que había devenido en su mejor arma contra su rival, el hipocampo no se dejó abatir por tal revés, no tras haber recobrado sus posibilidades de ganar y, sobre todo, su autoconfianza. Ese enfrentamiento se había convertido en una cuestión muy personal para él, por lo que no dudó en disparar sus fulgurantes esferas con lo que le quedaba de fuerza; alguna tendría que impactar a Pyro y dejarlo fuera de combate. Sin embargo, no se imaginaba que Ibuki ya tenía otros planes.
 
—¡Hidrobomba! —ordenó súbitamente ésta, tras notar que Pyro se mantenía en el mismo plano horizontal mientras avanzaba hacia Suiryuu; era una oportunidad que no podían desaprovechar.
—¿Tuu? —no obstante, el empeño de este último por derrotar a su adversario le jugó en contra, al no permitirle reaccionar a tiempo ante esa orden, dando al retador un par de valiosos segundos para improvisar una contraofensiva.
—¡Ataque Ala! —indicó intempestivamente Danot, sabiendo bien que el éxito o fracaso de ese ataque determinaría el resultado del enfrentamiento; por ello, no dudó ni un instante en poner todo de sí para ganarlo.
 
Ojos entornados, cuello tenso, éstas fueron las señales previas al poderoso disparo de agua de parte de Suiryuu, justo cuando Pyro destruía el último Pulso Dragón con un certero zarpazo, sólo para verse cara a cara con ese otro ataque. Intentar cambiar de rumbo drásticamente significaría recibirlo igualmente, por lo que continuó volando de frente, extendiendo totalmente sus alas y acelerando, a pesar de no sentirse listo para lo que se le venía encima. Cuando todos los presentes creían que el impacto era inevitable, un oportuno tonel volado permitió al Charizard evitar un golpe directo, pero un mal cálculo hizo que el ataque alcanzase su ala derecha, con lo que se desestabilizó y amenazó con estrellarse en cualquier momento. No obstante, al tener a Suiryuu tan cerca, no dudó en abalanzarse sobre él, sin importarle estar volando al ras del agua, ni el dolor que le afligía, ni siquiera la visión de éste preparándose para atacar a pesar de estar igual de maltrecho. Así, empleando su aún activo aunque debilitado incremento, asestó al hipocampo un fortísimo golpe de ala antes de que éste pudiese disparar su Pulso Dragón, llevándoselo por delante, con lo que ambos acabaron estrellándose fuera de la piscina, a tan sólo unos metros de donde se encontraba Ibuki, quien como los demás observaba atónita la escena.
 
Procurando no mostrarse impresionado por lo que se perfilaba como un empate, el réferi corrió hacia los dos Pokémon para comprobar su estado. Examinó a ambos con mirada acuciosa, notando que habían sobrepasado por mucho sus límites físicos y, por ende, perdido el conocimiento tras el encontronazo y posterior choque contra el suelo. Decidió esperar un poco más antes de emitir un resultado oficial, por si alguno de ellos daba señales de recuperación.
 
El dolor llenaba cada parte de su cuerpo, incluso algunas que hasta ese momento no había tenido oportunidad de conocer. A pesar de ello, hizo un esfuerzo para abrir los párpados y dejar a la vista sus irises rojos, percatándose de que estaba tendido sobre el suelo. Buscando una posición más cómoda, utilizó sus brazos para separarse de éste y sentarse pesadamente, atrayendo así la atención del réferi y los demás presentes.
 
—¡Kingdra es incapaz de continuar! ¡El retador y su Charizard ganan la ronda y el combate! —decretó el réferi tras cerciorarse de que Suiryuu no daba ninguna señal de estar consciente, dirigiendo su banderín rojo hacia la zona técnica de Danot.
 
Pyro, sujetándose la cabeza con las zarpas, oyó el anuncio con incredulidad, dada su abrupta desconexión con la realidad. Tardó un poco en avistar al todavía desmayado Suiryuu yaciendo a menos de un metro de él y le dedicó una sonrisa de agradecimiento por la que había sido la mejor batalla de su vida, tras lo cual se dejó caer de lado, muy cansado. Esto le permitió notar cierta presencia familiar que se arrodilló a su lado y le acarició el cuello, primero con suavidad, después con firmeza, dada la dureza de sus nuevas escamas.
 
—¡Pyro, estuviste increíble! —le felicitó un muy emocionado Danot—. ¡Gracias, de verdad gracias! —añadió con sinceridad al abrazarle, sintiéndose orgulloso de lo mucho que había crecido desde el día en que lo vio nacer, hacía ya casi dos años.
—Zaar —gruñó levemente el aludido, también agradecido, para después dejarse guardar; a pesar de la emoción que aún sentía, necesitaba descansar y recuperarse.
 
—Vuelve, Suiryuu; hiciste un trabajo estupendo —le felicitó Ibuki al regresarle a su Poké Ball, reconociendo su valentía y esfuerzo para ganar a pesar de todo.
 
Tras colocar la esfera en su lugar, Ibuki se acercó prestamente a su retador, justo cuando éste se disponía a ponerse de pie, por lo que le extendió la mano para ayudarle apenas llegó a su lado. Danot le estrechó la mano con firmeza y una gran sonrisa.
 
—Gracias —dijo éste, ya de pie—; y gracias también por el combate... ¡ha sido uno de los mejores que he tenido en mi vida! —añadió animadamente tras soltar su mano.
—Sí, ha sido un combate excelente —asintió ésta con una sonrisa, cosa nueva para su interlocutor—; aunque debo admitir que en más de un momento he dudado de que pudieras vencerme —añadió con tono divertido, para mayor sorpresa de éste.
 
Un suave carraspeo de parte del réferi les hizo notar que se estaban desviando del protocolo de los combates oficiales. Con presteza, Ibuki sacó del ceñido bolsillo al lado izquierdo de su cintura una medalla que entregó a Danot con respeto, tal y como había hecho su abuelo con quienes lo habían vencido durante su época de Líder de Gimnasio. El moreno pudo ver que dicho distintivo imitaba el rostro de un dragón negro de cuernos y ojos rojos que le recordaba vagamente a Pyro; mientras tanto, Keisuke y los demás observaban la escena en silencio, aguardando al momento ideal para intervenir. Éste llegó luego de que Danot retirase su Pokédex del pedestal y se acercarse a Ibuki, en tanto el réferi se marchaba, satisfecho por haber cumplido cabalmente su labor.
 
—¡Ha sido un combate genial! —exclamó un emocionado Keisuke, adelantándose a sus compañeros, quienes también parecían muy complacidos con lo que habían visto.
—Admito que tenía mis dudas al respecto, pero has ganado justamente —agregó Tsurio al dirigirse hacia Danot, quizá un poco presuntuosamente.
 
Nada acostumbrado a recibir tanta atención tras un combate, Danot no pudo más que poner cara de aprietos. Viendo esto y sabiendo bien lo que sus aprendices estaban a punto de hacer, Ibuki se aprestó a detenerlos, por más que estuviese complacida por su gran esmero en mejorar sus habilidades con los Pokémon. Pronto se le ocurrió una idea que, de funcionar, les permitiría tener todo el tiempo necesario para comentar con Danot lo que creyesen pertinente.
 
—¡Basta! ¿Que no ven que está extenuado? —los disuadió autoritariamente, para alivio del aludido—. Ya tendrán tiempo para preguntar lo que quieran, si acaso Danot considera buena idea quedarse a entrenar con nosotros para la Conferencia Plateada —dijo a continuación con cordialidad, dirigiéndole una mirada de interés.
 
Danot fue incapaz de contestar de inmediato a semejante ofrecimiento; y no era el único sorprendido, ya que Keisuke y compañía también habían quedado atónitos tras esto. Ibuki esperó pacientemente, habiéndose anticipado a esa reacción colectiva.
 
—¡S-será un honor poder entrenar aquí! —respondió por fin Danot, ya repuesto de la impresión inicial de ver cumplido un deseo que había querido ignorar; esto le hizo pensar en sus reflexiones recientes, por lo que se prometió a sí mismo prestar mucha más atención a sus propios anhelos a partir de ese momento.
—¡Entonces está decidido! —exclamó Keisuke con tono triunfal, aproximándose a Danot y alzando su brazo derecho con el izquierdo mientras él hacía el mismo gesto.
—Esto será muy interesante —pensó Tsurio, sonriendo con suficiencia mientras se volvía a acomodar las gafas.
 
Ibuki sonrió satisfecha ante el éxito de su idea, tras lo cual indicó a sus aprendices que el espectáculo había acabado y que tenían trabajo por hacer. Muy contentos con lo visto y dicho, éstos asintieron y se dispusieron a revisar el campo tras despedirse de Danot, quien los veía con aprecio, agradecido por la respuesta tan positiva que habían tenido hacia él. Al ver que la Líder se dirigía hacia la salida, se aprestó a seguirla.
 
—Lamento si los chicos te han agobiado en algún momento —se disculpó Ibuki, no queriendo causar más molestias a su interlocutor.
—Tranquila, todos han sido simpáticos y parecían muy interesados en mejorar sus habilidades —contestó amablemente Danot, poco después de entrar al pasillo junto a ella.
—Lo sé; no podría tener mejores aprendices —dijo con una sonrisa de satisfacción y un leve toque de nostalgia—; no dudo que podrán ayudarte mucho a mejorar, y tú a ellos —añadió cordialmente.
—No lo dudo —respondió del mismo modo, preguntándose qué clase de Pokémon tendrían sus futuros compañeros de entrenamiento.
 
Ibuki iba a añadir algo, pero al ver a Danot tan pensativo, prefirió no interrumpirlo. Además, temía no poder expresar adecuadamente el motivo para haberlo invitado a entrenar en su Gimnasio. Era la primera vez que sentía una curiosidad tan intensa por alguien tras un combate, como si hubiese encontrado a un semejante en su amor por los Pokémon y luchar junto a ellos… alguien que podría ser un amigo de verdad, que la apreciase por su yo real y no por sus logros. Y aunque temía estar equivocándose y que no se tratase de un sentimiento mutuo, no sería la primera ni la última vez que algo así ocurriría, por lo que había decidido arriesgarse, creyendo que sería peor dejar pasar esa oportunidad. Hacerlo de otra manera habría sido la elección de alguien cobarde.
 
—En cualquier caso, te esperaremos mañana a las siete en punto —expuso Ibuki cuando ambos llegaron a la entrada, sacando a Danot de su ensimismamiento.
—Oh, sí, a esa hora estaré aquí —aseguró éste, aún un poco sorprendido por ese súbito regreso a la realidad, sin ser consciente de las reflexiones de su interlocutora.
—Nos veremos entonces —respondió ella cuando Tetsurou abrió el portón, para luego volver al edificio principal del Gimnasio.
—¡Hasta mañana! —Danot se despidió de ambos con energía, contento por cómo se había desarrollado el día; esto le brindaba una gran motivación para acabar algunos asuntos pendientes antes de ir a dormir, a pesar de lo cansado que estaba.
 
Al llegar al Centro Pokémon, lo primero que hizo fue hablar con Teina. Tras dejarle los Pokémon que tenía a mano, ésta le informó que Hellga, Ray y Salma ya habían sido transferidos al laboratorio de Yamen. Sabiendo esto, le dio las gracias y se dirigió hacia donde estaban los videoteléfonos para hablar con él.
 
—Asumo que no llamas para darme malas noticias —dijo Yamen con tono irónico, pero no dudó en sonreír ampliamente cuando Danot le mostró la medalla Rising—; no, veo que no. ¡Felicidades! —añadió sinceramente, feliz por ese logro.
—Gracias, aunque no he llamado sólo para que vieras esto, sino porque necesitaré un favor —explicó Danot con seriedad, tras guardar su nueva medalla.
—Si está dentro de mi alcance, no dudes que lo haré —contestó del mismo modo, recibiendo un suave asentimiento de parte de su hermano menor—; pero vamos, dime cómo fue, va —le instó, con curiosidad por cómo Danot había vivido esa experiencia.
 
Ante tal insistencia, le contó los pormenores de su batalla con Ibuki, incluyendo la oportuna evolución de Pyro y lo que ocurrió luego, para mayor sorpresa del científico.
 
—Por eso planeo llamarte dentro de una semana desde el Gimnasio, para que puedas enviarme a los demás; así también podrás tener suficiente tiempo para pasarlo con Hellga, Tsurugi y Mizuho —explicó finalmente.
—Sí, hace mucho que no tengo a las tres juntas aquí; seguramente se alegrarán de volver a ver a Lila y los demás —respondió, agradecido de poder pasar ese tiempo con las Pokémon que su padre y él habían entrenado con tanto esmero.
—Ya me aseguraré de enviarlas más a menudo para que puedan hacerte compañía —prometió Danot, reconociendo que había dependido mucho de ellas durante su viaje, pero si iba a continuar esa vida, debía atrapar más Pokémon con quienes poder contar.
—En todo caso, sí que debes haber impresionado a la Líder para que te invitara a entrenar con ella y sus aprendices —comentó jovialmente, al recordar el equipo con el que su hermano la había desafiado.
—Es posible que la evolución de Pyro haya ayudado más que un poco —comentó, a pesar de no estar del todo seguro de ello; fuese cual fuese la razón, lo importante era que tenía una oportunidad magnífica para mejorar sus habilidades con los Pokémon, de cara a la Conferencia Plateada.
—O quizá le caes bien; por lo que me has contado, parece alguien muy apasionada por los combates, como alguien que conozco —dijo con una sonrisa irónica, causando que el menor se sonrojase un poco—; en fin, supongo que tienes cosas por arreglar, y yo todavía tengo trabajo por hacer —expuso, y con el asentimiento de su hermano, se despidió con un suave movimiento de mano antes de cortar la comunicación.
 
Con ese asunto resuelto, Danot comenzó a preparar lo necesario para el almuerzo de celebración con sus Pokémon; decidió comprar una ración extra para Pyro, dado su considerable aumento de tamaño tras su evolución. Una vez hecho esto, solamente le quedaba esperar a que Teina se los devolviese.
 
Fue un almuerzo animado, si bien al principio la nueva forma de Pyro sorprendió a sus compañeros de equipo. La presencia del Charizard shiny también captó la atención de otros Entrenadores que pasaban por ahí, si bien casi todos tuvieron el buen tino de sólo quedarse a observar lo justo y necesario. Tras descansar un poco y guardar a sus Pokémon, Danot se dirigió a su habitación para acabar de arreglar sus pertenencias y poder irse a primera hora del día siguiente. Fue así como pasó el resto de la tarde y parte de la noche.
 
Mientras Danot se dedicaba a ello, en los dormitorios del Gimnasio, Shiori acababa de darse una ducha caliente tras limpiar el Gimnasio y preparar lo necesario para el día siguiente junto a Keisuke y los demás. Vestida con un bonito pijama azul con estrellas blancas, cogió su portátil y se cobijó dentro de un abrigador futon, tras lo cual accedió a la página de la Federación Regional de Johto. Tardó poco en hallar lo que buscaba: una lista de vídeos de batallas de Gimnasio que empezó a observar con detenimiento.
 
—No es mi estilo preferido, pero como referencia está bien —expresó con una sonrisa tras ver los siete vídeos de la lista y volver al perfil del Entrenador que las había tenido—; ¿qué ha visto la maestra en ti para invitarte a entrenar aquí, Danot Bisel? —dijo para sí misma, intrigada, pues ella y sus compañeros habían tenido que pedirlo, e Ibuki tampoco había hecho esto con otros retadores; soltó un bostezo y lo dejó estar, al estar ya muy cansada.
 
Cuando estuvo a punto de cerrar la página e irse a dormir, algo captó su atención, como demostró su expresión de ligera sorpresa.
 
—Keisuke y los demás tienen que saber esto cuanto antes —pensó con una sonrisa traviesa, tras lo cual dejó un mensaje en su grupo de Reshigram y se fue a dormir, para que sus sueños diesen forma a los planes que llevaría a cabo al día siguiente.
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#20
Buen día/tardes/noches Mewwave

Vengo a dejar mi comentario... MincinnoKnife

Pero primero que nada... (?)
 
Cita:Y lo más probable es que haga un OS al respecto, porque como tengo planeados los siguientes episodios, me resulta forzado meter un flashback. En cuanto al tema Obsidian... no me gusta desgastar a mis villanos, así que igualmente es posible que haga otro OS, para tu sádica satisfacción (?)

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No es lo que esperaba, pero me sentire satisfecha con leer cualquiera de esas dos OS Malicious


Bueno vamos a la historia...

Nada más que decir que impresionante la batalla entre Ibuki y Danot, pero debo admitir que Alfa fue el que más brillo entre los tres encuentros, al tener que enfrentarse no solo a uno, sino a dos Pokémon de nuestra domadora de dragones favorita. Sí, Pyro tuvo lo suyo por estar en desventaja de tipo y toda su espectacular hazaña para librarse de varios aprietos durante el encuentro, pero creo que no supera el aguante y poder que demostró la estrella siempre cheta nunca incheta...(?) Chespin

Cómo te comente en el discord... juro que espere en más de una ocasión que ese Altaria terminara empapando las partes algodonadas de su cuerpo con el agua de su piscina y que Starmie sacara ventaja de dicho momento de debilidad, pero supongo que era un escenario complicado, cuando hablamos de la última líder de Gimnasio de Johto. De igual forma el encuentro fue espectacular y me gusta la forma en la que uno puede ver a los contrincantes moverse como si de verdad estuviera observando el combate.

Me agrada que hayas usando la naturaleza pícara del Sneasel para su batalla contra Dragonair, aunque difiero un poco con lo de que el primero sea inferior en fuerza al segundo, pero... cómo no espero mucho de la prima del señor con Dragonite evolucionados antes de tiempo (?) Coffee  Lo siento Ibuki... pero tu primo es sospecho de chetismo descarado y de usar pociones de forma indiscriminada e insultante.

Tengo vagos recuerdos de lo castroso que era el Kingdra de Ibuki, pero no recordaba que tanto para derrotar a cheto Starmie y caer en empate con Charmeleon/Charizard. Supongo que en últimas instancias, la confianza de Ibuki le salió un poco cara, porque ese golpe directo que recibió de la lagartija fue clave para su posterior derrota, aunque todavía fue capaz de ponerselas negras al lagarto regordete.

Me gustaría creer que Ibuki le pone apodos a sus Pokémon, porque son los suyos propios y no los "reglamentarios o los que usa para combates oficionales contra retadores de la liga", pero recuerdo que el viejete tiene un lazo con su jabali de las nieves. Por lo que solo dire que ella será más cerca por la historia de su clan con los dragones y toda la chachara de ser "domadora de dragones" así como todo el lio que supuestamente trae el hacerte con este tipo de Pokémon, que no siempre son adorables u obedientes.

En todo caso... si los aprendices y Danot quedaron sorprendidos por la repentina sugerencia de Ibuki, yo no me quede atrás. La verdad que no esperaba la dichosa invitación a entrenar con ellos, pero supongo el acto tiene un doble sentido... uno para hacer amistad con el chico que parece tener el mismo interés que ella y por otro lado... el tener una conversación más calmada sobre lo sucedido días antes de su encuentro... De cualquier manera... supongo que todo esto será desvelado más adelante Malicious

Bueno... no tengo nada más que decir...

Nos vemos en el próximo capítulo Mewwave
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#21
¡Esta vez no tardé nada en leerte! No espero ningún premio a cambio, la verdad tuve suficiente con el final inusualmente fanservicero de Shiori dándose una ducha y revisando RESHIGRAM en pijama. Qué grande el nombre que elegiste, yo uso Pikagram porque soy mucho más básico. Aunque es muy irónico que JUSTO le hayan asignado al Pokémon de la Verdad como mascota, cuando precisamente en estas redes sociales es dónde más engañosa es la gente, llenándose de filtros y photoshopes (si lo sabré yo e.e).

Me gusta el detalle de que Danot preste atención al hecho de que Ibuki le haya puesto nombre a sus pokémon, y que destaque que solo Akane (¡Whitney!) había hecho lo mismo entre los líderes de gimnasio. Ese simple detalle ayuda un montón a la construcción de los personajes, aunque lo hayas mencionado muy al pasar.

Pero vamos a centrarnos en el enfrentamiento estelar del capítulo y repasar la batalla combate por combate, a ver qué tal es mi impresión:

Starmie vs Altaria

Primero que nada, me encantó el uso de Onda Ígnea como disipador natural de un Rayo Hielo. Tiene todo el sentido del mundo.

Altaria es una BESTIA acá. La combinación de Afilagarras, Respiro y Canto es insoportable, y que Danot agradezca que no use Danza Dragón. Empieza interesante la cosa, pero lo que más tengo que destacar es el detallazo de que estén luchando con Sleep Clause. Ah, cuánta nostalgia me da esa regla. xD

Sneasel vs Dragonair

Shady se lleva todas las palmas. Ya de entrada nos establecés bien su estilo de pelea, sus pros y también sus contras, pero las ventajas que muestra la comadreja son excelentes y, aunque el dragón serpentino es mucho más peligroso en el combate directo, sí que sabe aprovechar todos los recursos para seguirle bien el ritmo.

Y no solo eso, sino que encima se despacha con un gran momento como lo es el uso de Chirrido bajo el agua, algo que recuerdo haber visto en el fic de Elfo cuando pone a su protagonista a pelear contra Misty y se encuentra en una situación similar. Yo no tenía idea de que el agua amplificaba tanto los sonidos, pero es bueno saberlo para no meter el equipo de música en la bañadera. (?)
 
Cita:justo en el momento en que sobrevolaba un borde la piscina.

un borde de la piscina

El final fue excelente, con el intercambio parejísimo de ataques de fuego y hielo, rematando el encuentro el cruce entre Puño Hielo y Cola Férrea. Realmente fue divertido de leer, y lamento que Shady haya quedado fuera de combate, porque necesito leer más de esa comadreja astuta peleando. De más está decir que sentí mucha nostalgia por cierto Sneasel. xD

Starmie vs Kingdra

Punto por Cura Natural. xD

Acá Alfa consigue algo muy copado congelando casi totalmente la superficie del agua para atrapar a Kingdra bajo ella, pero es obvio que el hipocampo badass va a terminar ganando.

Y empiezo a preocuparme seriamente por Danot, que si mal no recuerdo tenía como tercer alternativa para el combate a su Charmeleon... ¿Cómo carajo va a hacer? Incluso evolucionando, ningún Charizard sería rival para un buen Kingdra. Tal vez haciéndole ojitos a Ibuki consiga algo de ventaja. (?)
 
Cita:aún se le vía muy lozano

aún se le veía muy lozano

Charmeleon vs Kingdra

Increíble, pero el fucking Pyro se la banca contra un Kingdra muuucho mejor de lo que había previsto. Lo mejor de su rendimiento fue dominar de ese modo la  Danza Dragón para esquivar los ataques del caballito de mar, pero encima la forma en que nos mostraste la Garra Dragón fue todavía más espectacular. Mientras leía se ponía a sonar música shonen en mi cabeza.

Me encantaron las palabras sencillas y nada rimbombantes que le salieron naturalmente a Danot para darle ánimos a su pokémon en el peor momento. Me encantó la mención a que sus posibilidades de ganar eran menores al uno por ciento. Y que, obviamente, esa fracción de uno fuera nada menos que una luz al final del túnel extrañamente similar a la muerte, pero que para Pyro representaría algo mucho más trascendental.

El modo en el que narraste su proceso evolutivo, comenzando por el cosquilleo, y luego trazando el paralelismo nuevamente con la muerte por ver su piel gris, me pareció inusualmente oscuro y a la vez tan gratificante. Está tan bien escrito y construido todo ese momento que me darían ganas de cagar a trompadas a cualquier snob que venga a decir "Bah, lo resolvió todo evolucionando, típico recurso facilón". FACIL LAS PELOTAS. Aunque hubiera sido más divertido si Danot revelaba que Pyro estaba a nivel 70 y que todo este tiempo había tenido atragantada una Piedra Eterna, escupiéndosela en la cara a Kingdra mientras evolucionaba a Mega Charizard XYZ y se subía a un mecha gigante de Doraemon destruyendo toda la galaxia... Pero no, creo que elegiste la mejor alternativa para retratar este momento tan importante. xD

CHARIZARD FUCK YEAH vs Kingdra

No pude resistir la tentación de poner You Say Run de MHA para disfrutar del choque final de poderes como correspondía. Fuego versus agua. Viento versus... ¿Draconidad? xD
Charizard nigga plantándole cara a su destino indeclinable como dragón (en forma de hipocampo, si es que los pokémon tienen todo el sentido del mundo) es terriblemente épico. Cómo aprende a dominar el vuelo en una situación desesperada. Cómo le das un power up inesperado a Kingdra para dificultarle todavía más las cosas justo cuando había conseguido evolucionar. Cómo Danot descubre que para ser un gran entrenador no solo tiene que ser un habilidoso estratega, sino un excelente porrista para subirle la moral en los momentos más desesperantes a su pokémon. Y aunque suene a chiste, me parece un rol FUNDAMENTAL para que puedan seguir motivados mientras el aire ya no les llega y los músculos están rotísimos después de tanto esfuerzo. Es ese empuje anímico indispensable que consigue que logren cosas asombrosas.

Y llegamos al final con uno de los momentos más graciosos de la historia, porque... Pyro consigue incorporarse gracias a sus brazos a último momento... ¡¡¡Pero Kingdra no tiene
brazos para hacer lo mismo!!! Me cagué de risa imaginando al caballito de mar abriendo también sus ojos a espaldas del réferi, con suficiente espíritu para levantarse pero sin extremidad alguna que se lo permita de todos modos. Es casi discriminativo, pero... Bueno, el lagarto más popular de la franquicia merecía brillar esta vez. Pabre Kingdra, será la próxima. xD!!

Finalmente Danot quedará ligado (de momento, en un solo sentido) al gimnasio de dragones, y se prepara para un entrenamiento intensivo con una loca que tiene una surtida colección de látigos en su recámara. También me pareció copado el detalle de que los personajes en tu historia tengan acceso a una web oficial de la Liga Pokémon donde estén archivados todos los combates de gimnasio (y supongo que los oficiales de las convenciones y torneos importantes igual) de los entrenadores registrados. Le suma bastante al world building y es un recurso muy lógico y coherente en un mundo tan competitivo como el que nos mostrás. ¿Será que cualquier entrenador tiene acceso libre, o solo aquellos líderes y discípulos designados de los gimnasios?

Increíblemente, luego de este capítulo todavía no consigo discernir hacia dónde vas a ir con la historia, pero estoy ansioso por conocer el progreso de Danot y sus futuras interacciones con la domadora. Por el momento, pareciera quedar en la mera formalidad, aunque ya vimos que ella está con todas las ganas de hacer un re buen amiwiish en el fondo. e.e

Nada que reprocharte en esta oportunidad, la verdad es que disfruté como un enano con tacones (?). Está todo impecablemente escrito y el corazón está puesto en el lugar correcto. Fue un triunfo más que merecido para el Danot.
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#22
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Cita:Nada más que decir que impresionante la batalla entre Ibuki y Danot, pero debo admitir que Alfa fue el que más brillo entre los tres encuentros, al tener que enfrentarse no solo a uno, sino a dos Pokémon de nuestra domadora de dragones favorita. Sí, Pyro tuvo lo suyo por estar en desventaja de tipo y toda su espectacular hazaña para librarse de varios aprietos durante el encuentro, pero creo que no supera el aguante y poder que demostró la estrella siempre cheta nunca incheta...(?) :chespin:
Y es por esto que es un esfuerzo de equipo. Si alguno de ellos hubiera fallado en hacer su parte, no habrían ganado esta batalla tan complicada xD
 
Cita: 
Cómo te comente en el discord... juro que espere en más de una ocasión que ese Altaria terminara empapando las partes algodonadas de su cuerpo con el agua de su piscina y que Starmie sacara ventaja de dicho momento de debilidad, pero supongo que era un escenario complicado, cuando hablamos de la última líder de Gimnasio de Johto. De igual forma el encuentro fue espectacular y me gusta la forma en la que uno puede ver a los contrincantes moverse como si de verdad estuviera observando el combate.
Esto que dices habría sido muy gracioso, así que quizá me lo guarde para otro momento xD
Y gracias, es precisamente el efecto que intento lograr cuando escribo combates ^^
 
Cita:Me agrada que hayas usando la naturaleza pícara del Sneasel para su batalla contra Dragonair, aunque difiero un poco con lo de que el primero sea inferior en fuerza al segundo, pero... cómo no espero mucho de la prima del señor con Dragonite evolucionados antes de tiempo (?)
Cierto es que, si miramos stats base, Sneasel tiene un poco más de ataque, pero en términos de la realidad, hablamos de una serpiente de cuatro metros contra una comadreja de como mucho un metro... esto sin contar que Tenryuu cuenta con una técnica de incremento de fuerza y velocidad; esto es básicamente lo que quería mostrar con esta batalla, astucia contra poder owo
 
Cita:Tengo vagos recuerdos de lo castroso que era el Kingdra de Ibuki, pero no recordaba que tanto para derrotar a cheto Starmie y caer en empate con Charmeleon/Charizard. Supongo que en últimas instancias, la confianza de Ibuki le salió un poco cara, porque ese golpe directo que recibió de la lagartija fue clave para su posterior derrota, aunque todavía fue capaz de ponerselas negras al lagarto regordete.
Es un poco la experiencia que tuve en mi primera partida en el Pokémon Gold. Iba confiado con mi Quagsire con Puño Hielo, con el que pude eliminar con relativa comodidad a los 3 primeros Dragonair... para encontrarme luego un caballo de mar contra el que el hielo era neutral... ese dichoso Kingdra me costó más que los 3 anteriores juntos, entre su resistencia natural y los objetos curativos xD
 
Cita:Me gustaría creer que Ibuki le pone apodos a sus Pokémon, porque son los suyos propios y no los "reglamentarios o los que usa para combates oficionales contra retadores de la liga", pero recuerdo que el viejete tiene un lazo con su jabali de las nieves. Por lo que solo dire que ella será más cerca por la historia de su clan con los dragones y toda la chachara de ser "domadora de dragones" así como todo el lio que supuestamente trae el hacerte con este tipo de Pokémon, que no siempre son adorables u obedientes.
En principio, cada Pokémon que usa un líder en sus batallas oficiales son los que él o ella misma ha entrenado. Dado el contexto de este mundo, es lo que se espera (creo recordar que en algún sitio decían que eran Pokémon asignados por la federación, pero no tengo constancia de esto), pues la mejor forma de probar los lazos de sus retadores con sus bichos es medirse contra alguien que también los tenga en cierta medida. Por supuesto, cada vínculo varía en función al carácter del Entrenador y Pokémon o.o
 
Cita:En todo caso... si los aprendices y Danot quedaron sorprendidos por la repentina sugerencia de Ibuki, yo no me quede atrás. La verdad que no esperaba la dichosa invitación a entrenar con ellos, pero supongo el acto tiene un doble sentido... uno para hacer amistad con el chico que parece tener el mismo interés que ella y por otro lado... el tener una conversación más calmada sobre lo sucedido días antes de su encuentro... De cualquier manera... supongo que todo esto será desvelado más adelante :malicious
Oh, no pensaba que fuese a ser tan sorpresivo, la verdad xD
 
Cita:¡Esta vez no tardé nada en leerte! No espero ningún premio a cambio, la verdad tuve suficiente con el final inusualmente fanservicero de Shiori dándose una ducha y revisando RESHIGRAM en pijama. Qué grande el nombre que elegiste, yo uso Pikagram porque soy mucho más básico. Aunque es muy irónico que JUSTO le hayan asignado al Pokémon de la Verdad como mascota, cuando precisamente en estas redes sociales es dónde más engañosa es la gente, llenándose de filtros y photoshopes (si lo sabré yo e.e).
Como te respondí por Discord (pero lo pongo aquí para que quede constancia), es más el bien el equivalente de Telegram de este mundo (fuck Facebook y derivados, no los voy a poner, así me paguen xD), que es precisamente el servicio de mensajería más transparente que he encontrado. Por esto, precisamente, es Reshigram xD
 
Cita:Me gusta el detalle de que Danot preste atención al hecho de que Ibuki le haya puesto nombre a sus pokémon, y que destaque que solo Akane (¡Whitney!) había hecho lo mismo entre los líderes de gimnasio. Ese simple detalle ayuda un montón a la construcción de los personajes, aunque lo hayas mencionado muy al pasar.
Siempre voy soltando detallitos así, para que los pille quien esté atento ;)
 
Cita:Altaria es una BESTIA acá. La combinación de Afilagarras, Respiro y Canto es insoportable, y que Danot agradezca que no use Danza Dragón. Empieza interesante la cosa, pero lo que más tengo que destacar es el detallazo de que estén luchando con Sleep Clause. Ah, cuánta nostalgia me da esa regla. xD
En algún momento empezará a hacerlo, no lo dudes owo
La SC ha estado presente en cada batalla de gimnasio, pero claro, es la primera instancia visible en el fic o.O
 
Cita:Sneasel vs Dragonair

Shady se lleva todas las palmas. Ya de entrada nos establecés bien su estilo de pelea, sus pros y también sus contras, pero las ventajas que muestra la comadreja son excelentes y, aunque el dragón serpentino es mucho más peligroso en el combate directo, sí que sabe aprovechar todos los recursos para seguirle bien el ritmo.
Me satisface ver que se notó el contraste que quería hacer entre ambas :o
 
Cita:Y no solo eso, sino que encima se despacha con un gran momento como lo es el uso de Chirrido bajo el agua, algo que recuerdo haber visto en el fic de Elfo cuando pone a su protagonista a pelear contra Misty y se encuentra en una situación similar. Yo no tenía idea de que el agua amplificaba tanto los sonidos, pero es bueno saberlo para no meter el equipo de música en la bañadera. (?)
Temas de velocidad del sonido. En el aire, tiene una media de 340 m/s, mientras que en el agua varía entre 1435 m/s (agua dulce) y 1500 m/s (agua salada), con mucho menor pérdida de energía (es decir, su potencia es mayor en comparación a su propagación en el aire) owo
 
Cita:El final fue excelente, con el intercambio parejísimo de ataques de fuego y hielo, rematando el encuentro el cruce entre Puño Hielo y Cola Férrea. Realmente fue divertido de leer, y lamento que Shady haya quedado fuera de combate, porque necesito leer más de esa comadreja astuta peleando. De más está decir que sentí mucha nostalgia por cierto Sneasel. xD
Para que no se diga que sólo los Pokémon de Danot se pueden lucir. Aún sin evolucionar a su etapa final, Tenryuu es un hueso muy duro de roer, y es algo que quería mostrar, pues con cada encuentro, la intensidad del combate va aumentando. Y se agradece el cumplido, aunque a diferencia de Oni, no veo a Shady con el corazón de matar nada tras su captura (en una competencia oficial... si hablamos de otras circunstancias, pues... habrá que ver owo)
 
Cita:Starmie vs Kingdra

Punto por Cura Natural. xD

Acá Alfa consigue algo muy copado congelando casi totalmente la superficie del agua para atrapar a Kingdra bajo ella, pero es obvio que el hipocampo badass va a terminar ganando.
Aparte de ser un buen punto estratégico, también me ayudó con la caracterización preliminar de los aprendices de Ibuki, a quienes podrán empezar a conocer con más detalle en este episodio :D
 
Cita:Y empiezo a preocuparme seriamente por Danot, que si mal no recuerdo tenía como tercer alternativa para el combate a su Charmeleon... ¿Cómo carajo va a hacer? Incluso evolucionando, ningún Charizard sería rival para un buen Kingdra.
También estaba Sparkle... xD
Maybe, maybe not (?)
 
Cita:Charmeleon vs Kingdra

Increíble, pero el fucking Pyro se la banca contra un Kingdra muuucho mejor de lo que había previsto. Lo mejor de su rendimiento fue dominar de ese modo la  Danza Dragón para esquivar los ataques del caballito de mar, pero encima la forma en que nos mostraste la Garra Dragón fue todavía más espectacular. Mientras leía se ponía a sonar música shonen en mi cabeza.
Usar la Danza Dragón de este modo es una de las mejores influencias que pudo tener el fic de Hemi en mis trabajos, con Ryounosuke y su uso de la misma. Pero sí, Garra Dragón es un ataque que siempre me ha gustado y quería mostrar lo genial que podía ser xD
 
Cita:Me encantaron las palabras sencillas y nada rimbombantes que le salieron naturalmente a Danot para darle ánimos a su pokémon en el peor momento. Me encantó la mención a que sus posibilidades de ganar eran menores al uno por ciento. Y que, obviamente, esa fracción de uno fuera nada menos que una luz al final del túnel extrañamente similar a la muerte, pero que para Pyro representaría algo mucho más trascendental.
He aquí una referencia que por el momento nadie ha pillado, en esa mención del porcentaje owo
 
Cita:El modo en el que narraste su proceso evolutivo, comenzando por el cosquilleo, y luego trazando el paralelismo nuevamente con la muerte por ver su piel gris, me pareció inusualmente oscuro y a la vez tan gratificante. Está tan bien escrito y construido todo ese momento que me darían ganas de cagar a trompadas a cualquier snob que venga a decir "Bah, lo resolvió todo evolucionando, típico recurso facilón". FACIL LAS PELOTAS.
Una de mis partes preferidas del episodio, y también otra referencia a algo que me encanta. Tendría que empezar a listarlas o se me olvidará (?)
 
Cita:CHARIZARD FUCK YEAH vs Kingdra

No pude resistir la tentación de poner You Say Run de MHA para disfrutar del choque final de poderes como correspondía. Fuego versus agua. Viento versus... ¿Draconidad? xD
Una excelente banda sonora para un combate (con lo que me gusta BNHA xD)
 
Cita:Charizard nigga plantándole cara a su destino indeclinable como dragón (en forma de hipocampo, si es que los pokémon tienen todo el sentido del mundo) es terriblemente épico. Cómo aprende a dominar el vuelo en una situación desesperada. Cómo le das un power up inesperado a Kingdra para dificultarle todavía más las cosas justo cuando había conseguido evolucionar. Cómo Danot descubre que para ser un gran entrenador no solo tiene que ser un habilidoso estratega, sino un excelente porrista para subirle la moral en los momentos más desesperantes a su pokémon. Y aunque suene a chiste, me parece un rol FUNDAMENTAL para que puedan seguir motivados mientras el aire ya no les llega y los músculos están rotísimos después de tanto esfuerzo. Es ese empuje anímico indispensable que consigue que logren cosas asombrosas.
Para los japoneses lo tiene, en este caso. Consideraban a los caballos de mar como dragones bebé, que con el paso del tiempo crecerían en las bestias mitológicas que veneraban :o
Y sí, ésta fue la parte más emocionante del combate y una de las que más disfruté escribir, sobre todo por lo que mencionas respecto al aspecto anímico; el entrenador está ahí para apoyar a su Pokémon en cuanto a lo que no puede ver y brindarle la fuerza que podría faltarle en un momento crucial :o
 
Cita:Y llegamos al final con uno de los momentos más graciosos de la historia, porque... Pyro consigue incorporarse gracias a sus brazos a último momento... ¡¡¡Pero Kingdra no tiene brazos para hacer lo mismo!!! Me cagué de risa imaginando al caballito de mar abriendo también sus ojos a espaldas del réferi, con suficiente espíritu para levantarse pero sin extremidad alguna que se lo permita de todos modos. Es casi discriminativo, pero... Bueno, el lagarto más popular de la franquicia merecía brillar esta vez. Pabre Kingdra, será la próxima. xD!!
Honestamente, no pretendía hacerlo gracioso en lo absoluto, sino marcar un punto de ambigüedad precisamente hasta la mención de los brazos, al tener ambos ojos rojos. Aunque, tengo que añadir que igualmente Suiryuu no los habría necesitado de haber recuperado la conciencia (aunque cansado como estaba, quizá no habría podido lograrlo), si el contenido del presente episodio sirve de indicación owo
 
Cita:También me pareció copado el detalle de que los personajes en tu historia tengan acceso a una web oficial de la Liga Pokémon donde estén archivados todos los combates de gimnasio (y supongo que los oficiales de las convenciones y torneos importantes igual) de los entrenadores registrados. Le suma bastante al world building y es un recurso muy lógico y coherente en un mundo tan competitivo como el que nos mostrás. ¿Será que cualquier entrenador tiene acceso libre, o solo aquellos líderes y discípulos designados de los gimnasios?
En principio, pensaba que fuera un recurso disponible para cualquier entrenador registrado, pero supongo que el contenido podría ser mayor en caso de haber participado ya en esa liga específica... pero vamos a decir, por el momento, que los combates de gimnasio de la temporada en curso están disponibles para cualquier entrenador registrado owo
 
Cita:Increíblemente, luego de este capítulo todavía no consigo discernir hacia dónde vas a ir con la historia, pero estoy ansioso por conocer el progreso de Danot y sus futuras interacciones con la domadora. Por el momento, pareciera quedar en la mera formalidad, aunque ya vimos que ella está con todas las ganas de hacer un re buen amiwiish en el fondo. e.e
Algunas pistas de ello en el presente episodio... o no (?)
 
Cita:Nada que reprocharte en esta oportunidad, la verdad es que disfruté como un enano con tacones (?). Está todo impecablemente escrito y el corazón está puesto en el lugar correcto. Fue un triunfo más que merecido para el Danot.
Gracias :D

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Cita:Me agrada lo sutil que es la implementación aquí de las tarjetas de entrenador, que vendrían a ser el equivalente del D.N.I. o de las credenciales en el mundo Pokémon. Francamente no he visto a mucha gente usándolas en sus relatos por lo que recuerdo ahora mismo  :GrowThink:
Las credenciales de entrenador, concretamente, además de tarjeta de débito. Me pareció una forma conveniente de identificarse y pagar, y menos trasto que la Pokédex xD
 
Cita:Brillante world-building en tan solo un párrafo. Also pobre Danot, en la plenitud de su vida y rodeado de mucha presión (no pun intended this time) por las responsabilidades que le aguardan. Y ni hablar de la relación con su hermano, que me gusta cómo destaca por la mezcla de rivalidad y de respeto mutuo que hay entre los dos, sin que ninguno se pase jamás de la raya.
Por fin alguien a quien le gusta, en lugar de considerarlo mero infodump xD
Me encanta escribir las interacciones de estos dos, porque es el hermano mayor que me habría gustado tener (desventajas de ser esto, precisamente xD); y bueno, todo este tema que mencionas es parte de lo que hace este fic algo tan personal para mí, porque esta versión toma mucho de cosas que he vivido en los últimos años :o
 
Cita:Prueba de lo versátiles que pueden ser los tipo hielo cuando se los sabe usar, y lo mucho más que rendirían si les diesen más resistencias.
¡Sin duda! Sobre todo, en manos de un especialista en ellos, que los conoce mucho mejor que la mayoría de entrenadores. Esto es un tema que también abordaré durante la historia, la de los especialistas vs los generalistas :o
 
Cita:Me recordó a las cápsulas portátiles de Bulma y Trunks del Futuro  :GrowThink:
Sí, me inspiré en esto como solución para el tema de la mochila casi infinita que tenemos en los juegos... incluyendo para cosas que abultan tanto como la ropa y otros implementos (porque eso de llevar siempre la misma ropa como Ash no puede ser nada higiénico owo [?])
 
Cita:Elegante descripción para posiblemente el pokémon más feo de toda la primera generación. Buen trabajo.
Jajajaja, pobre Jynx. Cierto es que no me gusta estéticamente, pero si llego a llamar feo a algún Pokémon, probablemente sea indirectamente, a través de algún personaje owo (?)
 
Cita:Recién caigo en que el nombre de Hellga es una referencia doble: Helga por ser una chica y el nombre en japonés de Houndoom, Hellgar. Señor Danot, usted es diabólico.
Un poco, sí owo (?)
 
Cita:Interesante regla, y tiene todo el sentido del mundo. A menos que estés en medio de una guerra o de un duelo a muerte, atacar a un enemigo desarmado o indefenso es tanto ruin como de cobardes.
Lo cual te dice mucho de ciertos fics en los que el personaje edgy acababa matando Pokémon de los oponentes en plena competencia, no de la gente de la que se quería vengar (sí, estoy hablando de ti, Shin-Tao de MCOO owo)
 
Cita:NIGETARI AKIRAMERU KOTO WA DAREMO 
SHOW ME YOUR BRAVE HEART!
 
Cita:Descansa Hellga, diste una buena pelea y eso es lo importante <:( De una u otra forma sabemos que de no ser por la evolución de tu rival habrías ganado.
Hellga ya tendrá su momento de poder lucirse por completo D:
 
Cita:así que supongo que los momentos "heavy" todavía están por llegar. Como te comenté por el Discord, me encantan tanto el contexto bélico que introdujiste como Danot como protagonista, y ayuda lo bien pensadas que están las relaciones con y entre sus pokémon, haciendo que se sienta más como un equipo real y "vivo" por ponerlo de alguna manera.
Sí, vendrán luego... D:
Y me alegra que te haya gustado, sobre todo la relación con sus Pokémon... es parte de lo que quiero hacer, considerando que ellos son tan personajes como los humanos que habitan este mundo, aunque ciertamente cueste un poco más representarlos :o
 
Cita: 
De paso pude añadir algunas palabras nuevas a mi vocabulario, como estentóreo, cimbrar, denuedo, acuciante, coyuntura, y aprendí en el proceso algunos términos de arquitectura de los cuales desconocía, como postigo y frontis.
Una cliente satisfecha :D
 
Cita:La prosa por otro lado es impecable, y la forma en la que describes a la perfección la anatomía de los pokémon como los escenarios en los que estos combaten y el cómo se aprovechan de estos junto con sus entrenadores para hacer uso de estrategias hace que ningún combate se sienta ni igual ni aburrido, incluyendo los que son más simples, como el de Alfa contra el Azumarill de Maki, que dura solo un párrafo. Lo único que quizás me chocó un poco fue que en algunos tramos la narración se torna un pelín repetitiva debido a la reiteración de términos como "el/la aludido/a" o "recuperándose de la impresión/sorpresa", pero para nada le restan puntos a la suma de las partes que conforman el capítulo.
Eso intento, y sí, yo también tengo mis vicios como escritor y mis muletillas... cosas que debo ir solucionando poco a poco xD
 
Cita:Si la gente en el mundo pokémon puede hacer su vida diaria en una región tan fría y nevada como lo es Sinnoh, me creo que los pueblerinos en Chouji tengan la misma facilidad.
Ciertamente xD
 
Cita:Yanagi es el que entrena pokémon de hielo, ¿no? xD
Y Shima es la metiche que no tendrá vergüenza alguna en expresar lo que piensa xD
 
Cita:Asumo que esta es tu forma de adaptar lo de los entrenadores ganadores registrados en el gimnasio, ¿no? Si es así y no lo malinterpreté es bastante astuto.
Una de las muchas funciones que tiene este artefacto; conforme avances, podrás entrever algunas más. Que por cierto, el dichoso domo es también una referencia a otro manganime que me gustó mucho en su época, sobre todo el manga xD
 
Cita:Aprende de él, Lira de Alma de Plata. Okno.
Pobre, no la metas en esto, que suficientes marrones tiene ya (?)
 
Cita:Blake de Outlast 2: LYNN!
JAJAJAJAJA
 
Cita:Buena referencia a cómo los ataques varían dependiendo del entorno y del pokémon que lo usa, igual que en el anime. Hace a los combates más realistas y creativos.
Es un recurso que quiero explotar mucho, también xD
 
Cita:¿Realmente es una buena idea mandar a esas dos contra pokémon de tipo hielo? No niego que los tipo agua pueden resistir ataques de hielo, pero tampoco tienen mucho con lo que contraatacar en un entorno así, a menos que los espantasen con su tamaño. Mizuho no tiene un gran ataque físico por no haber alcanzado su última etapa evolutiva, y Salma podría estar en problemas si uno de los Swinub o Piloswine supiese Liofilización por ser mitad tierra (que sí, que hablamos de pokémon entrenados, pero uno nunca sabe cuándo te va a salir un poke salvaje que puede debilitarte a aunque sea un miembro del equipo). A mi parecer Hellga y Tsurugi son mejores opciones, la primera por su obvia ventaja de tipo y saber lanzallamas, y la segunda porque al ser mitad acero los ataques de hielo le pegarían neutro. 
Es plausible, pero recuerda que también son de tipo tierra... que precisamente tiene ventaja contra los tipo fuego (así que en ambos casos, tienes ventajas entre sí, aunque una Liofilización es mucho más rara que un ataque de tierra que sí aprenden de manera natural); igualmente, tiene a todo su equipo precisamente por si las cosas se complican (y Tsurugi es MUY resistente). Por supuesto, este plan no incluía a Rockets de por medio, so all of this is a moot point :3U
 
Cita:Decidido, a partir de ahora imagino el pueblo de Chouji con el tema de Snowdin de Undertale:


Me encanta. Me lo quedo (?)
 
Cita:Al menos ya sacaste de allí al mayor peligro potencial. You know, el lagarto con una cola prendida fuego.
No creo que hubiera incendiado nada... demasiado valioso (?)
 
Cita:Esto también presenta o plantea una incógnita/duda que siempre he tenido, y es el funcionamiento de la flama de la cola de la familia evolutiva de Charmander: ¿Realmente esta se puede apagar por la lluvia como le pasaba al de Ash en su episodio debut en la OS, o es más como el caso del Charizard de Red en Origins que no se le apaga ni cuando está bajo el agua? Y asumiendo que sus llamas funcionan como el fuego real, ¿te quema siempre que la toques, o se sienten sensibles al tacto si este te tiene confianza, como le pasó a Ash con el Rapidash de Lara? Probablemente sea el segundo caso en ambas opciones, pues a mi parecer son las respuestas que más sentido tienen. Porque salir frente a un clima adverso con tu vida en la cola definitivamente no es la mejor característica biológica que podrías tener. No sé qué Dios habrá pensado que sí *mira acusatoriamente a la alpaca*,pero claramente se estaba quedando sin ideas.
Yo también considero que es la segunda opción, en ambas opciones. Ya sabes, por lo de ser criaturas mágicas que son estudiadas por la ciencia (?)
Pero muy en serio, sí, es lo que me resulta más plausible, si consideramos que es una especie que no se ha extinto a pesar de llevar ya unos cuantos cientos de años en el planeta owo
 
Cita:Mejor ni pensar en todo el fuego mortal que liberarían por la boca si les molestase la comida picante (?)
Tendría que poner esto en algún momento de la historia xD
 
Cita:Oh no, Pyro está en peligro y todavía no lo sabe  :psweatduck:
[Imagen: nipple-hussle-im-in-danger.gif]
 
Cita:En esta parte me quedé confundida unos segundos, porque apenas Danot dijo "Moe" me imaginé al tabernero de Homero Simpson xD, pero luego me dije "AAAAH, MOE EL NOMBRE JAPONÉS, QUE ES DE NIÑA".
[Imagen: moe-moe-syzlak.gif]
 
Cita:Siniestros, como su dueño. Fitting.
Sin duda owo
 
Cita:Aaaww, pobre Geist. Se siente menospreciado.
No puedo decir que no se lo ha ganado a pulso owo
 
Cita:A saber qué querrá este sinvergüenza con nuestro prota más allá de Pyro, pero supongo que habrá que esperar al capítulo que viene para averiguarlo. Por lo demás ha sido un capítulo brutal y excelente, donde finalmente se justifica la advertencia de la que veníamos hablando en el comentario anterior. El diálogo, la caracterización y la prosa mantienen sello de calidad, y los combates siempre igual de espectaculares.
Oh, y vendrá más... o algo así owo
 
Cita:Ojalá Yanagi no llegue tarde a rescatar a Danot, como se dio a entender que hará al haberse percatado el otro día de lo que estaba mal con Hayabusa. Eso o en el peor de los casos ya fue capturado. A saber.


DUN DUN DUN
 

 
Round 006 — Lazos nacientes

Ciudad Fusube, martes 10 de Octubre, Año 100 AW, 5:53 AM
 
Danot había despertado varios minutos antes de que sonase la alarma de su Pokégear, una ocurrencia usual en los días que le resultaban significativos. La mañana invitaba a remolonear en la cama, pero sus ganas por empezar el entrenamiento con Ibuki pudieron más, por lo que no tardó en levantarse. Mientras se preparaba para salir, vio que tenía un mensaje de su hermano: su familia llamaría por la noche para poder conversar, a sabiendas de que estaría ocupado casi todo el día. Prometió avisarles cuando hubiese terminado; quizá esa podría ser la oportunidad para explicar la decisión que había tomado respecto a su futuro inmediato...
 
Avistó la entrada del Gimnasio cinco minutos antes de la hora acordada y quedó admirado al ver que la Líder ya le estaba esperando ahí, vestida con el mismo tipo de ropa que Shiori y Seiko llevaban el día anterior, por lo que se acercó con presteza y la saludó. Ésta le dedicó una media sonrisa al responder, satisfecha por verle así de animado por comenzar; no tardó en indicarle la caseta cercana al campo de práctica a la izquierda del edificio principal, donde podría escoger un uniforme de su talla.
 
Danot tardó poco en volver con un uniforme idéntico al de Keisuke y Tsurio, cómodo de llevar y con sujeciones para Poké Balls en los mitones, justo antes de que un lento y calmado Tetsurou llegase para completar el grupo de aprendices del Gimnasio. Los demás, más despiertos y prestos a entrenar, habían aprovechado ese breve tiempo para presentarse debidamente ante su nuevo compañero.
 
—Bien, empezaremos con diez vueltas alrededor del edificio principal, como siempre —indicó Ibuki con seriedad antes de empezar a correr, con lo que los demás se aprestaron a seguirla.
 
A pesar de haberse recuperado bastante tras lo ocurrido en el Camino de Hielo, Danot no fue capaz de seguir el ritmo de Ibuki y Keisuke, o incluso de quienes iban en el grupo del medio. No era el último sólo porque Tetsurou no parecía querer ir más rápido de lo necesario, y aunque esto le llamó poderosamente la atención, prefirió guardarse sus preguntas para otro momento. Hizo lo posible para no quedarse demasiado atrás, pero tuvo que parar tras la quinta vuelta, cuando sus rodillas dijeron basta; adolorido, se dejó caer sentado al apoyar la espalda en una de las paredes del edificio principal. Al notar esto, Ibuki se acercó para comprobar si estaba bien.
 
—Si crees que necesitas descansar antes de seguir o dejarlo del todo, no dudes en hacerlo —le recomendó con seriedad, sin dejar de ser suave, tras palparle por detrás de las rodillas; el chico asintió levemente, agradecido.
 
Si bien recordaba claramente el estado de Danot el día que se conocieron, Ibuki había querido comprobar hasta qué punto podía llegar su capacidad física, incluso tras todo ello. La tranquilizaba que él hubiese tenido el suficiente criterio para detenerse, en lugar de insistir en algo que podría hacerle daño, pero por si acaso quería dejarle claro que no lo obligaría a continuar si no podía. Así, se levantó y prosiguió con el ejercicio, mientras instaba a los demás a no distraerse con ello.
 
—Bien, ¡hora de continuar! —pensó Danot para darse ánimos, cuando sintió que por fin podía ponerse de pie.
 
Previsiblemente, fue el último en acabar de correr, justo cuando sus compañeros ya estaban empezando el siguiente ejercicio: flexiones en uno de los campos de práctica. Se apuró en unirse a ellos, mientras recordaba las historias de su padre sobre las extensas sesiones de entrenamiento físico que debía hacer cuando todavía estaba en el ejército. Este recuerdo le robó una sonrisa, por lo que procuró seguir como pudo el ritmo de esos ejercicios durante la hora y media siguiente.
 
—Ha sido más intenso de lo creía —admitió Danot en voz baja, sentado en el suelo, mientras frotaba la parte posterior de sus rodillas.
—No lo has hecho mal, considerando tu estado de hace unos días —comentó Ibuki con cierto alivio al dejarle una toalla para el sudor, para luego hacer lo mismo con sus aprendices.
—¿Es que te pasó algo malo, Danot? —preguntó una curiosa Shiori al escuchar esto; acababa de comprobar que esos dos se habían conocido antes de su batalla del día anterior.
—Es una larga historia, pero no es nada de consideración, tranquila —contestó el aludido con amabilidad, no queriendo preocupar ni distraer a los demás—; gracias —agregó del mismo modo, tras lo cual se puso de pie, preguntándose qué sería lo siguiente.
 
Como si Ibuki hubiese leído su mente, ésta les indicó que la siguiesen hasta la parte trasera del edificio principal, donde había dos arenas de combate: una normal y otra con piscina, similar al campo principal del Gimnasio. Danot se vio sorprendido cuando Keisuke le entregó una red, con la que ayudó a los demás a quitar cualquier residuo que hubiese caído en el agua durante la noche.
 
—Ahora practicaremos con nuestros Pokémon; serán batallas de uno contra uno liberados a la vez, con un límite de tres minutos, sin repetir Pokémon ni oponente —explicó Ibuki para el neófito, tras lo cual se situó entre los campos; al darse cuenta de que tendría más oponentes que Pokémon, Danot se le acercó para preguntar cómo solucionar aquello.
—Ahora mismo sólo tengo cuatro conmigo; los demás están recuperándose en casa —explicó, no queriendo importunar a sus compañeros a pesar de lo ocurrido.
—Bueno, si no te molesta luchar dos veces con alguno de tus Pokémon, podemos hacer una excepción al ser la primera vez—respondió, recordando con claridad el estado de Hellga y los otros hacía tres días; Danot asintió, conforme—; de todos modos, es posible que mañana no tengas este problema —añadió misteriosamente, tras lo cual instó al chico a seguir con la práctica.
 
Antes de que éste se diese cuenta, Keisuke y Shiori ya habían ocupado las áreas técnicas del campo sin piscina, por lo que fue rápidamente a sentarse en el otro lateral, a la derecha de Tsurio. Le habría gustado ser uno de los primeros en luchar, pero también tenía curiosidad por ver lo que sus compañeros de entrenamiento eran capaces de hacer.
 
—¿También eres de quienes prefieren analizar la situación antes de decidir el curso de acción más adecuado? —preguntó Tsurio con una leve sonrisa de suficiencia; Danot, sorprendido, sólo atinó a asentir.
—¡Tsu, basta! —le recriminó Seiko, quien estaba sentada entre el aludido y Tetsurou—. No se lo tengas demasiado en cuenta, por favor; se pone así con todos los recién llegados —explicó con vergüenza ajena, recordando bien las incesantes preguntas que éste le hizo durante sus primeros días en el Gimnasio.
—¡Sshh! Que ya empieza... —les hizo callar Tetsurou, más interesado en ver una buena batalla que en escucharlos discutir.
 
Haciendo caso a ello, Danot centró su atención en el campo, donde Keisuke y Shiori ya habían liberado a sus Pokémon. El primero había elegido a un alegre Croconaw, cuyas fauces y garras no parecieron intimidar ni un ápice al zorro de pelaje dorado y nueve grandes colas de la chica. Sus ojos rojos como rubíes dejaban ver mucha confianza en sí mismo.
 
—¡Comienza con Fuego Fatuo! —exclamó Shiori, queriendo limitar desde el inicio el potencial ofensivo del cocodrilo.
—¡No lo dejes! ¡Acua Jet! —ordenó Keisuke, sin querer darle ninguna oportunidad para ello.
 
Ninetales gruñó fieramente al disponerse a generar varias esferas de fuego espectral, pero se vio golpeado de sopetón por el misil en el que Croconaw se había convertido al rodearse de agua. A pesar de ello, resistió el embate hasta acabar de conjurarlas, tras lo cual las lanzó hacia su rival; sin embargo, éste se enterró rápidamente en el suelo por indicación de su Entrenador, con lo que los fuegos fatuos golpearon la superficie de arcilla antes de disiparse.
 
—¡Ninetales, atento! —le indicó Shiori, por lo que el zorro se tensó mientras bajaba la cabeza, pendiente de las vibraciones en el suelo bajo él.
 
Sintió venir a su oponente por la izquierda, por lo que saltó hacia el lado contrario mientras gruñía para volver a generar sus fuegos fatuos. El puñetazo cubierto de tierra de Croconaw no le dio por poco, con lo cual se dispuso a quemarlo.
 
—¡Sal de ahí con Acua Jet! —ordenó rápidamente Keisuke, sabiendo muy bien que cualquier segundo de distracción contra Shiori podía ser peligroso.
 
Croconaw volvió a rodearse de agua, mas Ninetales se adelantó a lo más probable y dirigió los fuegos espectrales hacia su izquierda, con lo que su oponente los atravesó antes de golpearlo y alejarse. Aunque había quedado un poco maltrecho, el zorro sonrió al ver que había conseguido su cometido, como todos pudieron ver cuando se disipó el agua: las extremidades y mandíbulas del cocodrilo presentaban quemaduras que limitarían considerablemente su poder de ataque.
 
—¡Infortunio! —indicó Shiori a continuación, decidida a ganar antes de que acabase el tiempo.
—¡Hidropulso a discreción! —contraatacó Keisuke, para gran sorpresa de su oponente, dada su clara predilección por los ataques físicos.
 
Los ojos de Ninetales se llenaron de un siniestro brillo mezcla de rojo y púrpura, desplegando así un par de rayos que atravesaron la primera esfera de agua que el cocodrilo disparó; la segunda los bloqueó completamente, siguiendo así su camino hacia el zorro. Éste la eludió con un ágil salto e hizo lo mismo con las siguientes, mientras volvía a disparar sus rayos fantasmales, alcanzando uno a Croconaw y ocasionando que se retorciese de dolor, por lo que tuvo que detener su ataque.
 
—¡Ahora, Anulación! —indicó prestamente Shiori, queriendo restringir mucho más el potencial ofensivo de su contrincante.
 
Antes de que Keisuke pudiese reaccionar, los ojos de Ninetales se llenaron de un fulgor azul que paralizó a Croconaw cuando éste por fin pudo levantarse, y aunque duró apenas un instante, bastó para inhabilitar su último ataque.
 
—Está limitando cada vez más sus opciones —comentó un impresionado Danot, ante lo que sus compañeros asintieron; no pudo evitar preguntarse qué pasaba por las mentes de esos dos en aquel momento, deseoso de aprender más y más de ambos.
 
—¡No creas que eso bastará para detenernos! ¡Danza Espada! —ordenó Keisuke, confiando en que su Pokémon pudiese mantenerse a la par de su rival con ese aumento de ataque.
—¡Noou! —gruñó Croconaw, agradecido por su apoyo.
—¡Rayo de Confusión, ya! —contraatacó Shiori, nada amedrentada; a pesar de ello, no quería confiarse, pues su Pokémon había recibido más daño del esperado.
 
Los ojos de Ninetales se llenaron de un tenebroso fulgor púrpura que salió disparado hacia los de su rival, pero éste pudo evitar el primero de ellos antes de cruzar las zarpas y comenzar a girar sobre su eje sagital. Esto, sumado a un oportuno desplazamiento errático por el campo de batalla, le permitió eludir los siguientes intentos del zorro, para desazón de Shiori.
 
—¡Bien Croconaw, muy bien! —le felicitó Keisuke, entre sorprendido y satisfecho—. ¡Cascada! —ordenó a continuación, queriendo apropiarse del ritmo del combate.
—¡Salta y Giro Fuego! —indicó en el acto la chica, procurando que dicho revés no le afectase más de lo debido.
 
Con los músculos de sus extremidades, cola y fauces fortalecidos a pesar de las quemaduras, Croconaw corrió tan rápidamente como pudo mientras se rodeaba de una gruesa capa de agua. El zorro no tardó en brincar, y antes de que su rival cambiase de rumbo, disparó una espiral de fuego que lo rodeó por completo. La Cascada y el Giro Fuego se debilitaron entre sí, con lo que Croconaw pudo seguir avanzando, si bien cada vez le costaba más por el efecto conjunto de los ataques de Ninetales; aun así, no desistió, frunciendo más y más el ceño con cada pesado paso que daba.
 
—¡Tiempo! —exclamó Ibuki, con lo que ambos bandos se detuvieron en el acto, a pesar de su deseo de seguir luchando.
—Buen trabajo, Ninetales —le felicitó serenamente Shiori, poco antes de devolverlo a su Poké Ball; estaba satisfecha con el desempeño de su Pokémon, pero no tanto con el suyo propio, y era algo que sabía que debía mejorar.
—¡Muchas gracias, Croconaw! ¡Sigamos mejorando! —le arengó Keisuke, pensando lo mismo que su compañera.
 
Danot había quedado gratamente sorprendido con el enfrentamiento, sobre todo por el estilo de batalla de la chica, ya que había enfrentado a muy pocos Entrenadores con semejante énfasis en técnicas disruptivas. Tenía tantas ganas de luchar que no dudó en levantarse e ir a una de las zonas técnicas cuando Ibuki lo indicó, tras dar pautas a Keisuke y Shiori sobre ese último combate. El chico de Yoshino no pudo ocultar su gran sorpresa al ver quién había ocupado el lado contrario del campo, pero esto no le impidió tomarse la batalla con seriedad, como demostró al coger la Poké Ball de Alfa y esperar a su oponente hiciese lo propio.
 
—Ve, Lairon —pidió relajadamente Tetsurou mientras apartaba un poco su poblado flequillo, dejando ver sus vivaces ojos de color café, con lo que Danot hizo lo mismo con su Starmie.
 
El Pokémon del portero era un lagarto cuadrúpedo de piel metálica gris y un metro de altura, cuya cabeza y lomo estaban protegidos por gruesas placas de color blanco. Danot no escondió la emoción que sentía por enfrentarse por fin a uno de los aprendices de Ibuki, preguntándose cómo lucharía, dado lo calculadamente lento que parecía ser para casi todo.
 
—¡Rayo Burbuja! —empezó Danot, apelando a un ataque efectivo y de rápida ejecución.
—Protección —ordenó tranquilamente Tetsurou, como si la desventaja de tipo o velocidad no le preocupasen en lo más mínimo.
 
Lairon generó una semiesfera de energía esmeralda contra la que las burbujas estallaron sin mayor consecuencia. Danot se dio un momento para sopesar la situación, pues su rival no parecía tener la intención de atacar aún. ¿Sólo quería defenderse y esperar al momento adecuado para contraatacar, o estaba planeando algo más?
 
—Es una situación muy interesante —dijo Tsurio tras dejar escapar una leve risa, sin dejar de observar a ambos contendientes.
—Sin duda —respondió Shiori, sentada a su derecha—; me pregunto qué hará Danot contra un oponente al que no ha estudiado previamente —añadió con curiosidad, siendo consciente de que el aludido la había analizado como ella estaba haciendo con él en ese momento.
 
Ibuki también observaba el combate con mucho interés, sin dejar de estar al tanto del tiempo transcurrido. Conocía muy bien el estilo de combate de su aprendiz, y dado el formato de batalla, podría ser todo un reto para Danot; por otra parte, quería ver si Tetsurou era capaz de reaccionar adecuadamente ante una posible situación adversa, pues todas sus batallas ahí habían terminado rápidamente, no siempre a su favor, o habían sido empates sin una ventaja clara. Era un aprendiz muy particular, quien iba a su propio ritmo para todo; en realidad, era el quinto Gimnasio donde había sido aceptado, según contaba a veces.
 
—No perderemos nada intentando esto —pensó Danot, queriendo comprobar algo que llevaba semanas rondando por su mente—; ¡intensifica tu Rayo Burbuja, Alfa! —ordenó a continuación, con una idea muy clara en mente.
—Mantén tu Protección —mandó Tetsurou, mostrándose tan tranquilo como al principio.
 
La estrella de mar no tardó en aumentar considerablemente el número de burbujas liberadas desde su núcleo, mientras Danot se mantenía atento ante cualquier movimiento sospechoso de Lairon.
 
—¿Creen que sea capaz de quebrar a Tetsu? —preguntó Seiko con curiosidad, sabiendo lo difícil que era mantener la ecuanimidad contra la aparente pasividad del aludido, la cual le daba la oportunidad de emplear su estrategia preferida.
—Eso sería interesante de ver —respondió Keisuke, quizá uno de los más vulnerables al estilo del aludido.
 
Éste se mantuvo tranquilo a pesar del sinnúmero de burbujas que golpeaban incesantemente la Protección de Lairon, confiando en que ésta resistiese más que la paciencia de Danot. Grande fue su sorpresa cuando el campo de energía empezó a agrietarse ahí donde Alfa lo golpeaba con su ataque.
 
—Qué ingenioso —pensó Ibuki, complacida tanto por esa táctica como por cómo Danot se la había hecho llegar a su Pokémon sin alertar a su oponente, si es que su sospecha era correcta.
 
—¿Pero cómo? —cuestionó Tsurio, muy sorprendido de que un ataque relativamente débil estuviese quebrando esa barrera.
—Está aprovechando ese ataque al máximo —comentó Seiko, muy atenta a los detalles, ante las expectantes miradas de sus compañeros—; no es sólo que haya aumentado el volumen, sino que todas están golpeando en el mismo lugar, cada pequeña explosión causando más y más daño que se ha acumulado rápidamente, igualando el daño que haría un ataque más fuerte en casi el mismo tiempo —expuso, admirada, justo cuando la Protección acababa de quebrarse en esa zona.
 
—Excavar —ordenó súbitamente Tetsurou al ver cómo el campo de energía se desmoronaba y las burbujas se acercaban peligrosamente a Lairon.
 
Con una rapidez inesperada, el Pokémon metálico se enterró bajo el campo de arcilla, sin que Alfa pudiese hacer nada para detenerlo, necesitada de un respiro tras forzarse a romper el escudo de su oponente. Danot sonrió a pesar de ello, habiendo resuelto su duda sobre la Protección, tras sus últimas batallas con Mizuho. A pesar del pasmo inicial, Tetsurou todavía estaba muy tranquilo; Danot se mantuvo alerta, procurando estar listo para contraatacar. Lairon no tardó en surgir del subsuelo por la izquierda de Alfa, quien tras una oportuna advertencia evitó el embate con un salto.
 
—¡Rayo Burbuja! —ordenó Danot, sabiendo muy bien que Lairon no podría usar su Protección hasta dentro uno o dos minutos.
—Represión Metal —contraatacó un confiado Tetsurou, para sorpresa de su contendiente; los demás aprendices suspiraron, pues aunque algunos habían logrado sobrepasar la Protección, se habían topado con el otro escollo que hacía al portero el oponente más complicado de ese grupo.
 
Lairon plantó fuertemente sus cuatro patas en el suelo y recibió de lleno el impacto de todas las burbujas mientras generaba una esfera de luz en su boca que disparó hacia Alfa apenas acabó su ataque; ésta intentó protegerse al generar un cubo de luz dorada, pero la técnica del Pokémon metálico igualmente terminó por dañarla considerablemente cuando aterrizó, como demostró su núcleo al empezar a titilar.
 
—¡Recuperación! —ordenó Danot al salir de su sorpresa, suponiendo que su Pokémon había aprendido a usar la Pantalla de Luz tras su batalla con Suiryuu.
—Esfuerzo —pidió Tetsurou, demostrando que también estaba preparado para estos casos.
 
Alfa se rodeó enseguida de un brillo dorado con el que empezó a recuperar su vitalidad, pero un tenaz Lairon, a pesar de encontrarse muy maltrecho, cargó contra ésta y la embistió con tanta fuerza que la dejó tan o más lastimada que antes. Viéndose en esa situación, parecía que lo mejor era atacar, por lo que Danot y Tetsurou se aprestaron a hacerlo, pero…
 
—¡Tiempo! —indicó Ibuki, con lo que Danot se dejó caer sentado, al no encontrar otra forma de liberar toda la tensión acumulada durante el combate.
 
A su particular ritmo, Tetsurou fue a que Ibuki le diese pautas sobre la batalla que acababa de tener, por lo que Danot se aprestó a hacer lo mismo cuando éste acabó y fue a sentarse con los demás.
 
—Buen intento; lo has pillado por sorpresa al romper su Protección antes de lo que esperaba, pero igualmente ha sabido guiarte hacia donde quería —comentó Ibuki, con una media sonrisa de satisfacción por lo visto—; ¿te has desesperado un poco al final, verdad? —preguntó, curiosa, a lo que Danot asintió—; entonces es algo en lo que tendrás que trabajar, porque te manejas muy bien teniendo información de tus oponentes, pero te cuesta bastante más contra los que desconoces, a pesar de tener bases sólidas; tus oponentes más difíciles en cualquier liga tendrán como mínimo el nivel que has visto en estos dos combates —explicó finalmente, tras lo cual le instó a volver a sentarse para que otros dos pudiesen luchar.
 
Danot se apuró en hacer esto mientras pensaba en las palabras de Ibuki. Recordó su primera batalla contra Obsidian, y tantas otras que había perdido al no saber nada de sus contendientes; y aunque tener información del primero y los Líderes de Gimnasio no quitaba mérito a sus victorias, recién empezaba a ser consciente de que no tendría la misma ventaja en la Conferencia Plateada, sobre todo al principio. La única opción que veía para solventar esto era desarrollar estrategias que no dependiesen de otros, sino de capitalizar las fortalezas de su propio equipo. Una sacudida leve de Keisuke le sacó de su ensimismamiento, justo cuando empezaba la batalla entre el Dratini de Seiko y el Lanturn de Tsurio en el campo con piscina, por lo que los demás se acercaron para poder verla mejor. Admitiendo para sí mismo que no podría resolver ese predicamento de la noche a la mañana, decidió seguir prestando atención a las batallas de sus compañeros y luchar lo mejor posible cuando fuese su turno, valiéndose de cualquier pista que pudiese darle ventaja.
 
Su siguiente oponente fue Shiori, quien a pesar de ser consciente de la Mofa de Shady, poco pudo hacer para evitar que ésta anulase las técnicas disruptivas de su Tangrowth; sin embargo, la gran defensa y Gigadrenado de la Pokémon enredadera le permitieron resistir los tres minutos sin perder. En su batalla contra Keisuke, Sparkle poco pudo hacer contra el Swampert de éste, al ser de tipos agua y tierra. Tsurio fue su cuarto oponente, y aunque a Pyro no le costó mucho derrotar a su Dratini, la batalla podría haber tenido otro resultado si el Supersónico de éste hubiese sido más preciso.
 
—¡Ésta será la última batalla de hoy! —exclamó Ibuki, con lo que Danot y Seiko no tardaron en situarse en las áreas técnicas del campo de práctica.
 
Esta última sonrió, satisfecha. Había procurado dejar a Danot para el final, suponiendo que así la podría analizar lo suficiente como para ser un rival complicado; era consciente de que estaba por debajo del nivel de sus compañeros más sobresalientes, por lo que necesitaba algo así para mejorar apreciablemente. Cogió con firmeza la Poké Ball de su monstruo más confiable y lo liberó a la vez que Danot. El pollo antropomorfo lanzó un par de puñetazos al aire mientras exhibía su ágil juego de pies; sus plumas amarillas y naranjas parecían dejar ir pequeñas brasas con cada movimiento, y a pesar de no pasar del metro de estatura, no parecía nada intimidado ante al mayor tamaño de su contrincante, quien le dirigió una mirada curiosa. Seiko no pudo disimular su extrañeza al ver que Danot repetía Pokémon, pero no se quejó; esa desventaja de tipo era justo lo que necesitaba.
 
—¡Ataque Ala! —ordenó prestamente el chico, tomando la iniciativa.
—Esquívalo y Foco Energía —respondió Seiko, sin perder su compostura.
 
Combusken cruzó los brazos y se concentró en sus garras; éstas brillaron de un leve color rojo mientras de su cuerpo emanaban algunas nubes de vapor, todo esto sin dejar de mover sus pies, aparentemente inquietos. Esto le permitió eludir el golpe de las alas extendidas de Pyro y situarse en su flanco izquierdo, hacia el que éste viró para intentar alcanzarlo.
 
—Agilidad —continuó Seiko, sin inmutarse a pesar de lo cerca que había estado ese embate.
—¿Impulso y Agilidad? —se preguntó Danot, sorprendido por la velocidad que el ave ya había ganado sin emplear esa técnica de aumento, como hacía el resto de sus compañeros de equipo—. ¡Danza Dragón e insiste con el Ataque Ala! —indicó, suponiendo que éste debía tener una defensa frágil si su Entrenadora se enfocaba tanto en su velocidad.
 
Seiko reprimió apenas una expresión de incomodidad ante esa orden; si Danot creía que podía igualarlos en velocidad, iba apañado. Así, ambos Pokémon ejecutaron sus técnicas sin perderse de vista entre sí, con lo que la ventaja de velocidad del ave fue haciéndose mayor con cada segundo transcurrido. A pesar de esto, Danot no parecía demasiado preocupado; Combusken tendría que acercarse para atacar si quería ganar, pues de contar con algún ataque de rango efectivo, ya lo habría utilizado.
 
—Puño Trueno —ordenó repentinamente Seiko, lista para hacer suyo el combate.
 
Del mismo modo se sentía Combusken, convertido ya en una mancha amarilla y naranja que eludía con total soltura los embates de Pyro, a quien no acertó por poco un golpe electrificado en plena cara. Esto no le desanimó y aprovechó su mayor velocidad para asestarle varios más, un par de los cuales lo alcanzaron y dañaron considerablemente, para admiración de Shiori y los demás, quienes hasta ese momento habían observado el combate en silencio, como hipnotizados por la velocidad del mismo.
 
—¡Vuela alto y sigue con Danza Dragón! —cambió de táctica Danot al verse así de superados, procurando mantenerse tranquilo; sabía que a Combusken le sería difícil acertar un Puño Trueno en ese campo abierto, incluso si era un excelente saltador.
—Gancho Alto —indicó Seiko, habiéndose anticipado a esto.
 
Pyro no tardó en cambiar su inclinación para elevarse y seguir con su técnica de incremento, creyendo que esto le daría tiempo para equiparar el de su oponente. Éste no tardó en quitarle esa noción al propinarle un furibundo puñetazo ascendente en el vientre que desestabilizó un poco su vuelo, a pesar de hacerle poco daño. Ibuki sonrió conforme con el desempeño de su aprendiz.
 
—Lanzallamas —ordenó Seiko, sin querer dejarles espacio para respirar; tenía muy presente la batalla entre Pyro y Suiryuu, así que sabía bien lo que un ataque efectivo del primero significaría para Combusken… pero para ello, tendría que acercarse.
—¡Mantén tu Danza Dragón! —indicó Danot cuando su Pokémon finalmente se estabilizó, muy consciente de lo mismo.
 
Aprovechando muy bien su ganada velocidad, la cual podía mantener gracias a su habilidad, Combusken disparó al cielo torrentes de fuego que Pyro eludió con dificultad a pesar de su propio incremento. Era la primera vez que luchaba contra un oponente tan rápido con ataques de largo alcance y que no estaba limitado por el terreno; esto le hizo estremecerse de la emoción, al ser una experiencia invaluable en su afán de hacerse mucho más fuerte. A pesar de compartir tal sentimiento, Danot no dejó que le distrajese de lo realmente importante en ese momento: el límite de tiempo estaba cerca y debía hallar una forma de alcanzar a ese oponente tan veloz… tuvo una idea al ver un Lanzallamas que se acercaba peligrosamente a su Charizard.
 
—¡Lanzallamas también! —indicó súbitamente, con la seguridad de que Seiko no haría que su Pokémon se detuviese en una pugna de poder; no queriendo alertarla, esperó que Pyro pensase lo mismo que él y estuviese preparado.
 
A pesar de extrañarle tal orden, Pyro exhaló en el acto una columna de fuego que interceptó la de su rival y generó una explosión y una gran nube de humo, con lo que finalmente entendió sus intenciones. Se lanzó en picado hacia ésta, de la cual emergió Combusken, listo para asestarle otro Gancho Alto, como le había enseñado a hacer su Entrenadora en tales ocasiones.
 
—¡Ataque Ala! —indicó Danot ipso facto, aliviado de haber leído por completo a su oponente.
 
Confiado por la ventaja que había tenido hasta entonces, lo último que Combusken se esperó al salir del humo fue encontrarse a su oponente con las alas extendidas y listo para atacar, por lo que se llevó un buen golpe en el vientre antes de ser empujado violentamente hacia el suelo, para pasmo de Seiko. Su Pokémon intentó aferrarse a la conciencia y levantarse, pero su sed de victoria no bastó para ello, con lo que Ibuki declaró su derrota unos segundos antes del límite de tiempo.
 
Seiko no tardó en guardar a su Pokémon y dirigir a su rival una sonrisa mezcla de resignación y agradecimiento, con lo que fue a recibir el feedback de su maestra; Danot aprovechó esto para mimar un poco a Pyro, queriendo recompensar su desempeño en ambas batallas antes de hacerle volver a su Poké Ball. Cuando su compañera acabó, se acercó prestamente a Ibuki, curioso por qué tenía que decirle.
 
—Has hecho bien en no insistir en competir en velocidad con su Pokémon… incluso a los míos les costaría seguirle el ritmo —comentó con seriedad, pero pronto relajó su expresión, satisfecha con cómo habían luchado ambos—; me ha gustado cómo te has adelantado a sus intenciones en el momento justo; sin duda, ha sido tu mejor batalla de hoy —añadió con complicidad y emoción, para su propia extrañeza, por lo que carraspeó y volvió a su semblante usual.
—Gracias, aunque el mérito no es sólo mío —se apresuró a decir Danot, sorprendido por ese repentino cambio de actitud, a lo que su interlocutora asintió, conforme.
—Y ahora que han acabado los combates de práctica, quiero que pienses en cómo se habrían dado si tus Pokémon hubiesen tenido algún ataque diferente a los que tienen ya; ésta será la base para tu autoentrenamiento aquí —expuso adustamente, tras lo cual llamó la atención a los demás para preparar el campo de batalla principal antes de que llegasen los primeros retadores del día.
 
Danot no tardó en seguirlos, sin dejar de pensar en lo último que había dicho Ibuki. Su última batalla podría haber acabado más rápido si Pyro hubiese contado con un ataque de largo alcance y efectivo contra Combusken, o uno potente y veloz para aprovechar al máximo su Danza Dragón; la Carga Dragón podría haber servido de tenerla dominada… y más aún durante su batalla contra la Líder. Sonrió agradecido al darse cuenta de que ésta le había instado a hacer algo que ya hacía cuando perdía; no se había planteado hasta ese momento analizar sus victorias para saber qué las había producido o qué podría haber hecho de otro modo para ganar más holgadamente. Ibuki no sólo le había hecho un favor enorme invitándole a entrenar ahí, sino también brindándole todas esas pautas y permitiéndole interactuar con Entrenadores de estilos muy diferentes entre sí, cada cual parecía corresponderse con las primeras impresiones que había tenido de ellos.
 
Tras dejar a sus Pokémon en las máquinas restauradoras instaladas en el edificio principal, se pusieron manos a la obra. Danot pudo ver que el campo de batalla estaba prácticamente como lo encontró el día anterior, por lo que supuso que la limpieza principal se hacía por la noche y que sólo iban a darle los toques finales antes de abrir, mientras Tetsurou había ido a darse una ducha antes de asumir su puesto como portero.
 
—Así que estos son los famosos preparativos que se hacen antes de abrir el Gimnasio —comentó irónicamente Danot, mientras barría el campo con una escoba exageradamente gruesa.
—Y no sabes lo que tuvimos que correr ayer para tenerlo listo a tiempo porque cierto retador llegó más temprano de lo esperado —bromeó Shiori, causando risas en sus compañeros, mientras limpiaba otra parte del campo.
—No me molestaría volver a hacerlo con tal de ver otra batalla así —expresó Keisuke, quizá el más hábil con ese implemento.
 
Así, siguieron limpiando en silencio, echando el polvo y cualquier otro residuo hacia el exterior del campo de batalla, mientras Tsurio y Seiko pasaban con aspiradores para recoger todo ello. Fue entonces que Danot cayó en que, si descontaba el tiempo que necesitaría para llegar hasta pueblo Shirogane, tendría como mucho dos semanas para entrenar con sus Pokémon, y una con los que aún estaban recuperándose en Yoshino. Tendría que hablar con Ibuki para organizar sesiones de entrenamiento intensivo, siempre que ella estuviese de acuerdo y no interfiriese con su trabajo. Tan absorto estaba que casi chocó con Tsurio, a quien pidió disculpas de inmediato; éste no pareció molestarse por lo ocurrido, quizá entendiendo que estuviese concentrado en sus propios pensamientos.
 
—Quizá él podría ayudarme con lo demás —pensó Danot al verle alejarse, considerando muy en serio la idea de pedirle información de las batallas que no pudiese ver por estar entrenando.
 
Cuando acabaron de limpiar y remarcar las líneas de cal del campo principal, dejaron las luces encendidas y se aprestaron a mostrar a Danot los dormitorios, pasando antes por la caseta donde ésta había dejado sus cosas (Ibuki le instó a coger un par más de uniformes, pues había muchos, para sorpresa del chico). Así, llegaron a una casa enorme de construcción relativamente moderna, sin duda pensada para albergar aprendices, dada la distribución de la primera planta, que contaba con un cuarto de lavado, una cocina y un comedor bastante espaciosos, además de un salón y una única habitación, a la que Ibuki entró para asearse antes de que llegase algún retador. Danot fue conducido a la segunda planta, donde estaban las habitaciones de los aprendices.
 
—Puedes escoger cualquiera de las que estén libres; después, ven a ayudarnos a preparar la comida y lo demás ya te lo iremos explicando —indicó amablemente Seiko, mientras los demás se dirigían hacia las duchas al final del pasillo, tras lo cual los siguió.
 
Danot supo que había cuatro cuartos disponibles por la carencia de carteles en sus puertas, por lo que escogió el más cercano posible a la ducha, el tercero del lado derecho del pasillo. Dejó sus cosas ahí y se dirigió también a las duchas, pensando que ya tendría tiempo de habituarse a su nueva habitación.
 
Fue el penúltimo en llegar a la cocina, sólo porque Seiko tardaría un poco en secar su cabello y volver a hacerse las trenzas. Keisuke estaba cortando vegetales, Shiori lavaba el arroz y Tsurio se encargaba de guardar la vajilla limpia.
 
—¿Hacen esto todos los días? —preguntó Danot con curiosidad, mientras llenaba una olla con agua por indicación de Shiori.
—Por lo general, sí; ayer fue una excepción por lo pronto que viniste —explicó Tsurio, al poner el último de los platos en el armario donde los guardaban.
—Llego a saberlo y habría venido un poco más tarde —bromeó Danot mientras ponía cara de circunstancias, con lo que todos rieron un poco—; y si ahora llegara un retador, ¿qué haríamos? —preguntó nuevamente con curiosidad; la situación le hacía sentirse como en los campamentos que había tenido durante su tiempo como estudiante.
—Dos de nosotros se quedarían a terminar lo que faltara; lo decidiremos justamente cuando Seiko baje —respondió Keisuke, mientras ponía todo lo que había cortado en un cuenco.
 
Esa forma justa fue... un juego de jankenpon que Danot y Seiko perdieron, diez minutos antes de que Tetsurou les avisase que había llegado un retador. Si se apresuraban, quizá podrían ver parte del combate, pues quedaba relativamente poco para tener todo listo. Mientras Danot lavaba los utensilios de cocina y demás, Seiko se dedicó a limpiar las encimeras y dejar la mesa lista para la hora de comer.
 
—¿Sabes? Me sorprendió cómo anticipaste ese último Gancho Alto y que tu Charizard supiera cómo querías contrarrestarlo —comentó Seiko, todavía impresionada por la compenetración entre esos dos.
—Me pareció lo más probable, pero es cierto que me arriesgué mucho; suerte que Pyro me conoce bien —respondió Danot, sintiendo cómo el corazón se le aceleraba al recordar la emoción que había sentido durante el combate.
—Je je, ¿entonces me consideras una oponente fuerte? —le picó, recordando con claridad las palabras que había dedicado a Ibuki el día anterior; para su sorpresa, el chico asintió.
—Tu Combusken es el Pokémon no volador más rápido que hayamos enfrentado, y realmente nos pusiste en aprietos con esa retahíla de Puños Trueno —admitió, muy admirado por su estilo—; si pudiera aprender algún ataque de roca que no fuera lento, dudo que hubiéramos sido capaces de reaccionar a tiempo —añadió, llevando un paso más allá lo sugerido por Ibuki.
—Lo único que podemos hacer es seguir entrenando hasta que evolucione —expresó con toda tranquilidad; que su estilo se basase en la velocidad no quería decir que estuviese desesperada por lograr sus objetivos lo antes posible.
—Y que pueda dominar la Roca Afilada —acotó Danot con seguridad, siendo éste el ataque de tipo roca más rápido que conocía, aunque esto lo hacía un tanto impreciso.
—¡Cielos, debo tener cuidado contigo! Apenas hemos pasado unas horas juntos y ya me has analizado a fondo —expresó, risueña; no le molestaba, pues podría ser una gran forma de conocer sus propios aciertos y fallos para mejorar.
—No temas; no te atosigaré de preguntas como hace Tsurio —bromeó a su vez, sorprendiendo y ocasionando una larga risotada en Seiko, justo antes de que ésta acabase de preparar la mesa.
—Seguramente ya lo has notado, pero en realidad Tsu es buen chico, a pesar de las primeras impresiones que da —contestó, a lo que Danot asintió, con lo que se dispusieron a acabar de lavar los enseres para poder ir a ver la batalla de Ibuki.
 
Guiado por Seiko, se dispusieron a acceder al campo de batalla principal del Gimnasio por la entrada trasera, la misma que ella y sus compañeros habían usado el día anterior para ir a ver la batalla de Danot. Para sorpresa de ambos, se encontraron cara a cara con Keisuke y los demás al abrir la puerta.
 
—Lo siento, chicos; el espectáculo ya ha acabado —dijo Shiori con una sonrisa pícara, muy satisfecha con lo que había visto.
—Para que haya terminado tan pronto… —comenzó a decir Danot, sin poder creer que una batalla con Ibuki pudiese acabar así de rápido.
—Es como crees... el retador no pudo pasar del Dragonair de la maestra; si te interesa, puedo contarles lo ocurrido antes de ir a comer —ofreció Tsurio, a su particular manera.
—¿Y quién era el retador? ¿Era fuerte? —preguntó una curiosa Seiko.
—Un tal Kenji de ciudad Tokiwa; no sabría decirte si es fuerte, pero sí que es muy bruto… sus Pokémon luchaban como si fueran fieras salvajes —contestó Keisuke, quien no parecía demasiado satisfecho con esa forma de combatir.
—A mí tampoco me agrada, pero debo decir a su favor que fue lo bastante bueno para quedar segundo en el torneo de Kanto de este año —explicó Shiori, mientras volvían a sus cuarteles, ante un sorprendido Danot—; cierto, no lo sabes, pero soy de Kanto —añadió con expresión traviesa, mientras abría la puerta.
—Y por el modo que hablas de él, debo suponer que participaste en el mismo torneo —dedujo su interlocutor, a lo que la ojiazul asintió, tras lo cual todos se sentaron en los sofás de la sala de estar, queriendo descansar hasta la hora de la comida, al estar ya todo preparado.
—A menos que me equivoque contigo, Danot, Shiori debe ser la única aquí con experiencia en torneos oficiales —comentó Seiko, a lo que el aludido negó, interesado por saber de todo ello.
—Aunque en tres semanas no será la única, si todo va bien —intervino Keisuke, sentado en un extremo del sofá opuesto al que ocupaban Seiko, Danot y Tsurio, este último con un ordenador que había cogido de la mesa entre ambos sofás; el chico de Yoshino recordó entonces que, a diferencia de él, ninguno de ellos tenía aún la medalla Rising.
—Por lo poco que he visto hoy, no dudo de que les irá bien —afirmó, queriendo darles ánimos, en caso de que tuviesen alguna duda—; ¿saben si Tetsurou también lo intentará? —preguntó con curiosidad.
—Lo dudo mucho; él va a su ritmo, y según tengo entendido, quiere llevar a su equipo a una forma ideal antes de participar en cualquier tipo de torneo, aunque ya tiene algunas medallas —explicó Shiori, sin compartir esa falta de entusiasmo por competir, a pesar de agradarle su estilo mucho más que el de Keisuke, Danot o Seiko.
—Sé que al menos tiene la medalla Steel, porque también entrenó con mi prima Mikan, aparte de algunas de Kanto —acotó Keisuke, con cierto orgullo.
—¿Mikan? ¿Eres de Asagi, entonces? —preguntó Danot con interés, recordando bien su batalla contra esa Líder de Gimnasio; su interlocutor asintió.
—Pensaba que lo habrías reconocido por su forma de hablar —comentó traviesamente Shiori, mientras dedicaba una sonrisa al aludido.
—Lo sospechaba, pero no estaba seguro; de lo que sí estoy seguro es que Seiko es de Enju y Tsurio, de Tanba —contestó con seguridad, pues ambos eran acentos muy característicos de Johto, a pesar de no ser tan reconocidos como el de Kogane; supuso que Tetsurou debía de ser de Kanto, al no reconocer su acento y por lo mencionado por Keisuke.
—En todo caso, cuéntanos algo de ti, que hasta ahora sólo hemos respondido tus preguntas —pidió éste, interesado por lo que el moreno pudiese explicar de sí mismo.
 
Danot quedó paralizado por un momento ante tal petición. Con lo que le costaba hablar de sí mismo por iniciativa propia, sobre todo a gente que acababa de conocer, no había pensado en qué decir cuando llegase el momento.
 
—Pues… me gustan los reptiles voladores, las matemáticas y los dulces —explicó de sopetón, sin saber qué más decir.
 
Sus compañeros le miraron sorprendidos, más que nada por lo nervioso que se había puesto al tener que hablar sobre sí mismo, y se limitaron a sonreír.
 
—Me temo que nadie aquí sabe prepararlos… creo —comentó Seiko con suavidad—; quizá sea más fácil si preguntamos nosotros —propuso, a lo que todos asintieron.
—¿Sólo tienes cuatro Pokémon? —se apresuró en preguntar Shiori, tan curiosa como los otros por lo visto en la práctica; dudaba que fuese el caso, pero quería saber por qué no llevaba más.
—Tengo algunos más, pero deben quedarse en casa hasta que se recuperen del todo —explicó Danot, recordando la preocupación de los demás por su estado durante los ejercicios.
 
Dudaba que Ibuki se los hubiese explicado, por lo que relató resumidamente lo ocurrido desde su partida de Chouji e incluyendo su encuentro con ella. A pesar de lo increíble que les pareció tal historia al principio, Danot no parecía ser el tipo de persona que mintiese o exagerase para quedar bien, sobre todo cuando sería muy fácil comprobarlo con la Líder. No pudieron evitar sentir un escalofrío al pensar que hablaban con alguien que fácilmente podría haber muerto sin que nadie lo supiese hasta que hubiese sido demasiado tarde.
 
—Pero ya está, no pasó nada que lamentar al final —afirmó Danot al percibir esto, queriendo tranquilizarlos—; de no ser por eso, quizá tampoco estaría aquí —añadió, viendo el lado positivo de tal experiencia; aunque estaban aún remecidos por el relato, los demás no tardaron en asentir.
—Tienes razón; de las malas experiencias pueden salir cosas muy buenas, aunque no siempre podamos verlo enseguida —expresó Shiori, con una leve mirada de nostalgia; todos menos Danot lo entendieron, al conocer ya esa historia—; si no hubiese cortado con el patán de mi ex, tampoco estaría aquí —añadió, como si contase algo cotidiano.
—¿Viajabas con él por las medallas? —preguntó Danot, considerando esto lo más probable; la ojiazul asintió, pero no dijo más.
—Yo tengo otra pregunta —intervino Keisuke de pronto, llamando la atención de todos—; ¿quién es tu Pokémon más fuerte? —preguntó con curiosidad, a lo que sus compañeros asintieron, queriendo saberlo también.
—A decir verdad… —Danot dudó, más que nada porque ya no estaba del todo seguro tras la batalla contra Ibuki—; Pyro siempre ha sido mi Pokémon con mayor potencial ofensivo, pero Alfa siempre ha sido la más confiable y quien me ha sacado de más apuros —explicó, al ser ambos los Pokémon con quienes más batallas había tenido.
—¿La más? —preguntó Tsurio, algo confundido por esa denominación; sus compañeros habían tenido la misma duda, pero él había sido el más rápido en expresarla.
—Oh, claro… pasa que cuando la evolucioné en Starmie, hace algunos meses, lo primero que hizo fue usar sus poderes psíquicos para indicarme que era una chica —explicó con naturalidad, recordando gratamente aquello, por más sorpresivo que le resultase en ese momento; los demás asintieron, respetando esa autodeterminación.
—Que hablando de Pokémon… si tienes suerte, mañana no tendrás que repetir con ninguno —comentó Keisuke, mientras Tsurio tecleaba a toda velocidad en su ordenador portátil.
—¿A qué te refieres? —inquirió Danot con curiosidad, al recordar que Ibuki había mencionado algo parecido horas antes.
—Oh, creía que la maestra ya te lo había dicho durante el entrenamiento —respondió Keisuke, sorprendido—; sólo diré que durante la tarde tendrás que hacer una prueba; si te va bien, tendrás un nuevo Pokémon para entrenar, aunque dejaré que ella te dé los detalles —añadió, creyendo que esto sería lo más conveniente para lo que la aludida quisiese hacer.
 
«Así que Ibuki se refería a esto», pensó Danot, mientras sentía un chispazo de emoción ante la idea de atrapar un Pokémon nuevo, y dada la especialidad del Gimnasio, posiblemente uno de tipo dragón. Casi no podía esperar a que la Líder viniese a decírselo, pero supuso que tendría que esperar hasta la hora de comer. Pronto Tsurio llamó su atención, posiblemente al verle tan absorto, con lo que se encontró con la pantalla del portátil de éste a un par de palmos de la cara.
 
—Pidgeot, Feraligatr y Dragonair; estilo ofensivo total, rayando con lo brutal —leyó Danot por encima—; menudo personaje, este tal Kenji —comentó, impresionado tras leer el resto del análisis hecho por Tsurio.
—A pesar de ser una batalla corta, fue interesante de ver; Kenji intentó presionarla desde el inicio, pero le salió el tiro por la culata cuando la Altaria de la maestra durmió a su Pidgeot, y al cambiar a su Feraligatr, éste no tenía ningún ataque efectivo contra ésta, por lo que pudo usar su Afilagarras a discreción y después atacarlo contundentemente —explicó, muy serio.
—Ya de por sí es difícil presionar así a un oponente, y mucho más cuando careces de ataques adecuados para cada situación —añadió Seiko, teniéndolo muy claro tras esas explicaciones, dado su propio estilo de combate.
—¿Y este tipo quedó segundo en el torneo de Kanto de este año? —cuestionó Danot, sin poder creerlo, mientras devolvía el portátil a Tsurio y agradecía haber visto esto, considerando que quizá debería empezar otra libreta de apuntes.
—Es triste, pero cierto —respondió Shiori, con un marcado tono irónico—; no voy a negar que sus Pokémon están bien entrenados y tienen mucho nivel, pero ese estilo tan bruto, al punto de no molestarse siquiera en enseñarles ataques fuera de su repertorio natural… no puedo con ello —se quejó, considerando esta mentecatería la razón de que poca gente usaba tácticas más elaboradas.
—No me gusta a los extremos que llega, pero es entendible que esta táctica funcione con la mayoría de Entrenadores novatos o quienes no pueden ver más allá de atacar, atacar y atacar —expresó Keisuke, sabiendo de qué hablaba, pues él había empezado exactamente así—; por eso es que no pudo vencer a la maestra o a Max en la final de la Conferencia Añil, porque se encontró con alguien que le superaba en nivel y técnica o en fuerza bruta, respectivamente —añadió, habiendo observado con detenimiento vídeos del campeonato regional de Kanto tras saber que Shiori había participado en el mismo.
—Oh, pero no te confundas; que no me guste su estilo no significa que sea mal Entrenador, y no dudo que volverá por la revancha; es muy persistente, y fuera de lo bruto que es luchando, es buen estratega —intervino de nuevo Shiori, queriendo dar una versión completa de los hechos.
—Bueno, si lo pones así… —contestó Danot, interesado en saber más de un potencial rival en la Conferencia Plateada… y no tardó en percatarse de que Keisuke y Shiori también lo serían; este pensamiento pareció escribirse en su rostro, por las reacciones de sorpresa de ambos.
—Me imagino qué estás pensando —comentó Shiori con una sonrisa traviesa, acompañada por una igual de Keisuke, cosa inusual en él—; es cierto que es posible que compitamos, pero aquí, contra los únicos que competimos es contra nosotros mismos, para mejorar todo lo posible junto a nuestros Pokémon —explicó, con una serenidad que Danot no se esperaba.
—Aunque esto no significa que no podamos tener competencias amistosas entre nosotros, pero eso, amistosas —acotó Keisuke, del mismo modo—; admito que tenía las mismas dudas que tú cuando llegué aquí, pero el tiempo con los chicos me hizo ver que por más competencias que quiera ganar, me resulta mucho más valioso a quienes he podido conocer y apreciar en mi camino a ello; que compitamos no significa que vayamos a sacrificar nuestra amistad por una supuesta ventaja —expresó muy sentidamente.
—Lo cual no quiere decir que no haremos todo en nuestro poder para ganar, siempre que no choque con nuestros propios valores —añadió Shiori, con una sonrisa sincera.
 
Danot se quedó sin palabras tras oír esto. Le produjo una sensación parecida a la que había tenido durante su combate con Ibuki, ese afán de ganar con todas sus fuerzas pero, a la vez, esa conexión o identificación que no había podido dilucidar en ese instante. Ignoraba si ésta les había inculcado aquello a través de su entrenamiento o si había atraído hacia ella gente con un modo de pensar similar al suyo o ambas cosas. No pudo evitar que los ojos se le humedeciesen un poco, sin poder hallar las palabras para expresar lo que sentía; Seiko no tardó en ofrecerle un pañuelo. La última vez que se había sentido así de desbordado emocionalmente había sido cuando Lynn, su mejor amiga de la infancia, tuvo que dejar Yoshino para mudarse a Kogane, hacía ya unos años.
 
—Así que a partir de ahora sabes que puedes contar con nosotros, tanto aquí como fuera, y nosotros también contaremos contigo —aseguró Keisuke, con una sonrisa llena de confianza; era lo más importante que había aprendido con Ibuki y quería mantenerlo, agradecido por ese nuevo enfoque en aquella época; Danot asintió, y los demás hicieron lo mismo.
 
Así, pasaron el rato intercambiando ideas de entrenamiento que se adecuasen a sus propios estilos, con lo que Danot se enteró de que si bien Tsurio quería mejorar con sus Pokémon de agua, no tenía intención de participar en la Conferencia Plateada, pero sí en un torneo anual de Pokémon de ese tipo que se realizaba cerca de Tanba. Para extrañeza del neófito, no llegaron más retadores, y supo por sus compañeros que la mayoría de éstos solía venir en el segundo turno del Gimnasio, quizá tras algún entrenamiento matutino.
 
Tras unos minutos, la Líder, Tetsurou y el réferi llegaron al comedor, por lo que no tardaron en sentarse a comer y seguir intercambiando anécdotas, compartiendo un ambiente muy grato. Tras acabar, Ibuki pidió a Danot que se quedase un momento con ella mientras los demás se retiraban a reposar.
 
—Supongo que ya sabes qué voy a decir —dijo Ibuki con una media sonrisa misteriosa, dado el tiempo que el chico había pasado con sus aprendices.
—Sólo sé que tengo que hacer una prueba, y que si la paso tendré un nuevo Pokémon para entrenar; Keisuke insistió en que fueras tú quien me explicara el resto —respondió Danot, ya con una idea de qué podría ser aquello.
—Qué amable de su parte —ironizó ella, para luego recuperar su seriedad usual—; la prueba consiste en atrapar un Pokémon de tipo dragón o que evolucione en uno durante tu tiempo de autoentrenamiento de hoy —empezó a explicar.
 
«Entonces tengo seis horas para ello», pensó Danot mientras asentía, teniendo presente el itinerario del que los demás le habían hablado antes de la comida
 
—Podrás ir al lago o la Guarida Dragón, pero sólo podrás llevar a uno de tus Pokémon y usar esto para atraparlo —prosiguió, tras lo cual le entregó una Poké Ball de color blanco metalizado y una franja divisoria roja, una Honor Ball—; ¿fácil, verdad? —preguntó con una media sonrisa.
—Muy fácil, sí —respondió Danot con tono irónico, encantado por ese desafío—; ¿alguna cosa más que deba saber? —inquirió, mientras sopesaba si sería más conveniente llevar a Alfa o Pyro.
—Sí, dos cosas; si fallas hoy, tendrás que repetir la prueba hasta que atrapes algún Pokémon de los que he mencionado antes; si no, no podremos continuar el entrenamiento como es debido —explicó con mucha seriedad.
 
Danot asintió. Al ser un Gimnasio especializado en Pokémon de tipo dragón, era natural que sus aprendices tuviesen al menos uno para ser adiestrados por Ibuki.
 
—Y no te preocupes por elegir un Pokémon conveniente para llegar hasta la Guarida Dragón; Tenryuu te llevará a donde quieras y protegerá en caso de que ocurra algo imprevisto —le informó, habiendo tomado esta precaución desde que Tetsurou le dio la idea para ayudar a los aprendices que no contasen ya con un Pokémon de tipo dragón o quisiesen otro—; y aunque usualmente no lo permito, lleva también tu móvil, por si vieras alguna cosa sobre ya sabes qué… ah, y tu medalla Rising, que tendrás que enseñar a mis Pokémon en la entrada —añadió, más discretamente; aunque seguía lamentando lo ocurrido, no podía dejar que esto afectase sus deberes como Líder de Gimnasio.
—¿Aún no se sabe nada de ello? —preguntó, más preocupado por la seguridad de ese lugar que por la suya propia.
—La policía ya hizo lo que pudo ahí, así que sólo nos queda esperar —contestó con semblante adusto, esperando que las autoridades tuviesen más suerte que ella y Danot.
—Igualmente iré con cuidado —expresó con una sonrisa de agradecimiento, aunque no tardó en percatarse de algo importante—; ¿estás segura de dejarme a Tenryuu? ¿No será problemático si tienes muchos retadores hoy? —preguntó con preocupación, no queriendo perjudicarla con ello.
—Tranquilo, estaré bien; con todo lo que me analizaste, debes saber que tengo otro Pokémon fuerte que suelo usar en las revanchas, y en el peor de los casos, tengo una preciosidad que está ansiosa por debutar en mis retos de Gimnasio —expresó Ibuki con confianza y algo de añoranza, al recordar los huevos de Pokémon que había recibido de algunos de sus aprendices—; y si estás tan preocupado por mí, intenta acabar la prueba lo antes posible —añadió con un ligero tono irónico, queriendo quitarle de golpe cualquier preocupación que pudiese tener.
—De acuerdo, procuraré hacerlo —respondió Danot, tomándose muy de buenas esas palabras y agradeciendo su consideración.
 
Con eso acordado, el chico fue a buscar la Poké Ball de Alfa en las máquinas restauradoras del campo principal y su teléfono y medalla Rising en su habitación; se encontró con Ibuki cerca del campo de práctica con piscina, donde ella ya había liberado a Tenryuu; la reacción de ésta a la explicación de su humana fue de mucho agrado, para tranquilidad de Danot.
 
—Te lo encargo, Tenryuu —dijo Ibuki con suavidad, mientras le acariciaba el morro.
—¡Uumm! —asintió ésta, algo más seria, al ver cómo Danot se acercaba para montarla.
—¿Vas a ir volando? —preguntó sorprendida, recordando cómo estaba éste cuando Tenryuu los llevó hasta el Centro Pokémon.
—Es algo que debo aprender a hacer, ahora que tengo dos Pokémon voladores; además, será la forma más rápida de llegar a la Guarida Dragón —contestó firmemente, aunque en el fondo aún tenía algo de miedo; tan concentrado estaba en superar esto que tardó un poco en notar un peso en sus manos, concretamente, una mochila que Ibuki acababa de dejarle.
—Ya que vas, te pediré que des esto a mis Pokémon; ¿los recuerdas, verdad? —preguntó ella, con lo que el chico recordó al Ampharos y Lapras que vio el día que se conocieron y asintió.
 
La Líder le dedicó una media sonrisa de aprecio y se alejó, dando espacio a Tenryuu para volar apenas estuviesen listos. Sabiendo que le caía bien, Danot le hizo una caricia suave en el lomo mientras acopiaba valor para montarla y sujetarse firmemente con piernas y manos, agradeciendo llevar mitones. Sabiendo que a su pasajero aún no estaba acostumbrado a volar, la Dragonair se elevó lentamente, y tras una última mirada a su Entrenadora, se dirigió hacia el norte a la mitad de su velocidad habitual, aunque no por ello éste dejó de temblar. Pasó de largo sobre el lago, ya que Danot no hizo el ademán de detenerla, a pesar de que había estado tentado más de una vez a pedírselo cuando se sentía superado por ello, si bien cada vez le afectaba menos.
 
Tardaron relativamente poco en llegar a la entrada de la Guarida Dragón, custodiada por un muy tenso Rairyuu; éste y Tenryuu parecieron discutir el motivo de su presencia, con lo que Danot recordó las instrucciones de Ibuki y sacó rápidamente su medalla Rising. El Ampharos la examinó acuciosamente, más que nada porque estaba aburrido, tras lo cual les dejó el camino libre. Sin olvidar el favor que le habían pedido, el chico se quitó la mochila y la abrió, encontrando así varias bayas; dejó la mitad con Rairyuu y, tras un gruñido de Tenryuu que hizo que Hyoryuu emergiese, puso el resto en la orilla, con lo que un contento Lapras empezó a comer también. Con esto hecho, entraron, resultándole muy curioso volver ahí en esas circunstancias tan distintas; no pudo evitar preguntarse si todo ello habría ocurrido de no haberse topado con los Rockets en el Camino de Hielo, mas supuso que no valía la pena pensar en ello. A pesar de haber sido una mala experiencia para sus Pokémon y él, algo bueno había salido de ello, como bien había dicho Shiori.
 
Una vez dentro de la cueva, Danot volvió a montar sobre Tenryuu, agradeciendo mucho la luz que emitían sus esferas cristalinas y que ésta volase despacio para dejarle ver a los Pokémon que vivían ahí, a pesar de que ya tenía decidido cuál iba a atrapar. El gesto de Ibuki le había facilitado mucho esa elección, así que sólo le faltaba hallar su escondite. Le llamó mucho la atención que, a pesar de que los Pokémon salvajes lo miraban con recelo, no se atrevían a acercarse, como había ocurrido la primera vez que estuvo ahí; supuso que la Dragonair les inspiraba confianza o respeto, otro de los motivos por el que Ibuki había dejado que fuese su escolta y transporte. Gible, Dratini… aunque le resultaban tentadores de atrapar, instó a su acompañante a seguir adelante.
 
—¿Recuerdas el lugar donde nos conocimos? —preguntó a ésta, acariciando su piel escamosa con cuidado de no lastimarse los dedos, recibiendo una respuesta afirmativa—. Vamos hacia ahí y deséame toda la suerte del mundo —añadió con una sonrisa, recordando claramente cómo había empezado esa situación.
 
Con estas palabras, Tenryuu aumentó la velocidad y así tardaron pocos minutos en atravesar la laguna y llegar al lugar que Danot había mencionado, una poza situada delante de donde se bifurcaba el camino, con lo que liberó rápidamente a Alfa.
 
—Pantalla de Luz —indicó rápidamente a la estrella de mar, para después bajarse de Tenryuu, quien se mantuvo en alerta.
 
Alfa no tardó en generar un cubo de luz dorada a su alrededor, esperando alguna orden más de su Entrenador.
 
—Alfa, atenta —le dijo, algo nervioso, esperando no haberse equivocado de lugar y momento.
 
Danot tragó saliva, esperando el más mínimo movimiento; para su irónico alivio, el agua de la poza empezó a agitarse y pronto un potente disparo de agua salió despedido hacia él; como había hecho en su batalla contra Tetsurou, Alfa utilizó sus poderes psíquicos para saber sus intenciones y se interpuso de inmediato entre ambos, pillando por sorpresa a la Seadra shiny que acababa de emerger.
 
—¡Sácala del agua con Psíquico! —ordenó Danot enseguida, recordando que ésta había huido poco después de haberlo atacado.
 
Sintiéndose en una repetición de su batalla contra Suiryuu, Alfa concentró su poder psíquico mientras su núcleo brillaba de color azul; así, la sorprendida Seadra fue incapaz de sumergirse tras percatarse de que no había atacado a quien esperaba encontrar, y a pesar de sus esfuerzos, fue levantada fácilmente del agua, al carecer de la potencia física y defensa especial de su evolución. Sin más opción, atacó con una certera Pistola de Agua, pero entre la relativamente poca fuerza del ataque y el resguardo de la Pantalla de Luz, fue incapaz de romper la concentración de la estrella de mar, como Danot había calculado.
 
—¡Arrójala al suelo y Rayo de Hielo a la poza! —indicó a continuación, queriendo cortar de tajo sus posibilidades de escapar.
 
Viéndose obligada a cambiar de estrategia, la Seadra disparó una ráfaga de aliento azul con la intención de paralizar a su contendiente, pero esto no evitó que fuese arrojada fuertemente contra el suelo, a varios metros de la poza. Acto seguido, una lozana Alfa dio un gran salto hacia la poza y desplegó un Rayo de Hielo que congeló su superficie, mientras Danot se acercaba… para eludir de pura suerte una Pistola de Agua dirigida a su cara. Se giró para ver que la hipocampo, a pesar de estar algo lastimada, se las había arreglado para disparar desde esa posición tan incómoda; para su horror, ésta usó su siguiente ataque de agua para impulsarse hacia la laguna.
 
—¡Usa Psíquico para lanzarla contra la pared! —indicó urgidamente Danot, señalando el muro cercano a la superficie congelada, al no haber considerado que la hipocampo intentaría huir hacia la otra masa de agua.
 
Antes de que la Seadra pudiese impulsarse nuevamente hacia la laguna, se vio restringida por aquellas ondas telequinéticas, y a pesar de forcejear visiblemente, se vio llevada hasta la pared de roca; sin embargo, cuando estaba ya a unos metros de la poza congelada, sus ojos adquirieron un brillo azul que paralizó enseguida a Alfa, anulando su ataque. Viéndose libre por fin, la hipocampo usó una precisa Pistola de Agua para impulsarse hacia el hielo, quebrándolo un poco con su caída.
 
—¿Anulación? —espetó Danot, mas no tuvo tiempo para admirarse por ello cuando la Seadra se dispuso a usar de nuevo su Pistola de Agua para perforar o derretir el hielo—. ¡Rayo! —ordenó enseguida, dándose cuenta de que ésta los había engañado; esto no hizo más que acrecentar sus deseos de atraparla, pensando que sería una gran adición para su equipo.
 
Reaccionando por fin, Alfa dio un gran salto mientras hacía girar su zona posterior, generando electricidad que disparó hacia su oponente; viéndose en peligro, ésta se apresuró en desplegar un certero Dragoaliento que bloqueó la centella, suponiendo que su enemiga no tendría manera de moverla de ahí por un rato. De nuevo impresionado por semejante puntería, Danot ordenó a Alfa saltar y volver a atacar desde otro ángulo mientras la hipocampo recuperaba el aliento, sólo para que ésta lo bloquease a pesar de la mala posición en la que se encontraba. Siguieron así por unos minutos, pues no quería usar ningún ataque que afectase el hielo, que ya comenzaba a mostrar varias fracturas en su superficie.
 
—¡Rayo de Hielo en la poza! —ordenó de inmediato, queriendo evitar su ruptura.
 
Alfa dejó de saltar y se afirmó en el suelo antes de desplegar un rayo gélido que superó con facilidad el Dragoaliento e impactó en la superficie congelada, reparando mucho del daño hecho por la Seadra. Sin embargo, ésta lo aprovechó para transformar su Pistola de Agua en una estaca gélida que derribó a su contendiente; esto le dio tiempo para volver a intentar derretir el hielo con apremio, pues empezaba a sentirse afectada por el contacto con éste y cansada por la utilización constante de sus ataques en esa posición tan incómoda. Ese enfrentamiento se había convertido para ambas partes en una carrera contra el tiempo.
 
—¡Psíquico y sácala de ahí! —indicó en el acto Danot, sin saber si el efecto de la Anulación ya había concluido, pero al ver que Alfa no hacía nada, se vio obligado a recurrir a otra cosa—. ¡Rayo, a discreción! —pidió a continuación, sabiendo que tenía que arriesgarse.
 
Alfa volvió a saltar y liberar electricidad desde su núcleo, con lo que dejó muy maltrecha a su contrincante; al ver venir la siguiente descarga, ésta volvió a defenderse con su Dragoaliento, algo más débil que los anteriores. Tenía que resistir un poco más; ya casi podía sentir el hielo bajo ella fundiéndose… pero se encontraba muy débil, y el tercer Rayo que intentó bloquear fue capaz de superar finalmente esa improvisada defensa, alcanzándola y dándole tal sacudida que sólo pudo cerrar los ojos y esperar lo inevitable.
 
—¡Vamos! —exclamó Danot para darse ánimos, tras lo cual lanzó la Honor Ball hacia la Seadra con toda su fuerza.
 
La esfera impactó contra el vientre de ésta y no tardó en convertirla en energía que absorbió enseguida. Danot observó con expectación cómo la Honor Ball se sacudía más intensamente que con otras capturas… hasta que por fin dejó de moverse, emitiendo así un efímero brillo rojo. Sin embargo, aún no podía cantar victoria, porque ésta había quedado sobre el hielo y no sabía si la cancelación del Psíquico había pasado ya; Alfa intentó usarlo, sin éxito.
 
A pesar de sentirse tentada a ayudarles, Tenryuu sabía que no podía interferir, por lo que vio cómo Danot se aventuraba a caminar lenta y cuidadosamente sobre el hielo, aprovechando las irregularidades del mismo para no resbalar. Con la Honor Ball ya a un palmo, se agachó poco a poco para cogerla con firmeza y emprender el regreso lentamente, con los nervios a flor de piel con cada pequeño ruido de resquebrajamiento que le pareció escuchar.
 
—¡La tenemos! —exclamó cuando pisó finalmente roca sólida, liberando todo su entusiasmo de golpe mientras levantaba la Honor Ball con una sonrisa triunfal que dedicó a Alfa y Tenryuu—. ¡Gracias, no habría podido hacerlo sin su ayuda, chicas! —expresó muy sentidamente, con lo que acarició primero a su Starmie, y luego a la dragona—; volvamos al Gimnasio, que nos hace falta un descanso —dijo, incluyendo a su recién atrapada Seadra, para quien ya tenía pensado un nombre adecuado.
 
Con Alfa guardada, Danot volvió a montar sobre Tenryuu y ambos se dirigieron hacia la salida. Durante ese recorrido, vio a algunos Dratini y algún Gible que le seguían observando con recelo y deseó haber podido atrapar también alguno; supuso que para esto tendría que pedir permiso a la Líder, dado que ella parecía estar encargada de permitir la entrada a la Guarida Dragón. No sabía si sería posible, pero no perdería nada por preguntar.
 
Tras salir de la Guarida Dragón, lo primero que hizo fue mirar la hora en su Pokégear; habían pasado casi dos horas desde su partida, pero muchas cosas podrían haber ocurrido en ese tiempo, por lo que se apresuró en volver al Gimnasio para cumplir lo prometido a Ibuki. No supo si fue su determinación por ello o si se había acostumbrado ya, pero volar montado sobre Tenryuu le resultó agradable por primera vez; quizá su nueva captura tenía mucho que ver. Fuese como fuese, quería superar del todo ese miedo y decidió empezar a aprender a volar junto a sus Pokémon desde el día siguiente; agradecido por esa nueva experiencia, dedicó una suave caricia a la dragona, cosa que ésta pareció disfrutar mucho.
 
Al sobrevolar el Gimnasio, Danot vio los campos de entrenamiento vacíos, por lo que supuso que Ibuki debía tener algún retador en ese momento. Aterrizaron cerca de la entrada trasera del edificio principal y se dispusieron a entrar, con lo que oyeron ruidos propios de ataques de mucha potencia. ¿Kenji había vuelto tan pronto por su revancha? Sólo había una forma de averiguarlo, por lo que el chico se apresuró en entrar a la sala, pero en lugar del tipo atlético y de facciones duras que le habían descrito, se encontró más bien a una chica bajita ataviada con un gakuran negro, el cual hacía resaltar la larguísima trenza pelirroja que llegaba hasta su cintura. La Houndoom en su lado del campo, rodeada de una intensa aura negra, bloqueaba los ataques de agua de Suiryuu con lo que Danot creía que era un Pulso Umbrío, pues parecía ser la misma energía empleada por los Pokémon de Obsidian, aunque de una manera diferente. Tuvo el reflejo de sacar la Pokédex de su bolsillo, pero la había dejado en su habitación, por lo que debería esperar a tener otra oportunidad; sin estar al tanto de esto, Tenryuu se situó detrás de él, teniendo en ese momento el extraño privilegio de ser testigo de uno de los combates oficiales de su Entrenadora sin tomar parte en él. Los demás estaban tan absortos con la batalla que no repararon en su presencia, por lo que prefirieron quedarse ahí.
 
Mientras tanto, en el campo de batalla, la maltrecha Houndoom de la retadora hacía lo posible para resistir el asedio de Suiryuu, pero estaba al límite de sus fuerzas; finalmente, un Torbellino fue capaz de traspasar su Pulso Umbrío e impactarla de lleno, debilitándola así. El Kingdra se veía algo lastimado, pero sin duda podría contra un oponente fresco si la retadora se confiaba.
 
—¡Yami! —llamó una preocupada Akari a su Pokémon, corriendo como una flecha hacia ella para comprobar su estado antes de guardarla.
—¡Houndoom es incapaz de continuar! ¡Kingdra gana esta ronda! —decretó el réferi al dirigir su banderín verde hacia la zona técnica de Ibuki.
 
Dado lo reñido del enfrentamiento, Danot había pensado que se trataba de la ronda final, pero el anuncio le sacó de su error; al parecer, había llegado justo a tiempo para ver entera al menos una ronda. La retadora frotó cariñosamente la Poké Ball de Yami con su mejilla, agradecida por su gran esfuerzo; no tardó en ponerla en su cinturón y coger otra, mientras Danot creyó ver en sus ojos color caoba una ardiente determinación que tampoco pasó desapercibida para la Líder.
 
—¡Vamos, Reidam! —exclamó Akari al liberar a su última Pokémon, para expectación de Ibuki y los demás.
 
Delante de la pelirroja apareció una figura familiar para todos los presentes, en especial para Suiryuu, quien vio la oportunidad perfecta de sacarse el clavo por lo ocurrido el día anterior.
 
—¡Charizard contra Kingdra! ¡Pueden continuar! —decretó el réferi, ondeando sus banderines.
—¡Torbellino! —ordenó rápidamente Ibuki, teniendo ya una idea cara de la forma de combatir de su retadora; sus ataques eran contundentes, pero dejaba huecos en su defensa que podían ser aprovechados.
—¡Vuela y Avivar! —indicó Akari enseguida, aparentemente más emocionada que preocupada por la desventaja de tipo.
 
Reidam alzó rápidamente el vuelo mientras dejaba escapar una serie de animados gruñidos, rodeándose por apenas un instante de un leve fulgor rojizo mientras evitaba con cierta dificultad las trombas de agua que su contendiente desplegó en sucesión. Bastaron unos segundos para que los músculos de la Charizard se abultasen y tensasen visiblemente y su concentración aumentase, con lo que se dispuso a atacar.
 
—¡Garra Dragón! —ordenó Akari con entusiasmo, claramente disfrutando del combate.
—¡Agilidad y Ciclón! —contraatacó Ibuki, sin dejar que la presión ofensiva de su retadora la desconcentrase.
 
Reidam se lanzó a por Suiryuu con ambas garras llenas de energía azul, pero el hipocampo se apartó de inmediato gracias a su técnica de aumento de velocidad y sin demora generó un Ciclón dirigido hacia su oponente, esperando pillarla desprevenida.
 
—¡Viento Afín! —ordenó súbitamente Akari, para sorpresa de todos los presentes.
 
Reidam no tardó en dar un par de fuertes aleteos que produjeron una turbulenta corriente de aire que la rodeó y le permitió esquivar la tromba esmeralda que se le venía encima, para situarse nuevamente delante de su Entrenadora.
 
—Contundencia y velocidad… Akari me cae cada vez mejor —pensó irónicamente Ibuki, pues había entrenado a su propio Charizard de manera parecida—; ¡bajo el agua y Ciclón! —ordenó ipso facto, no queriendo repetir el error que había cometido el día anterior contra Danot y Pyro.
 
Siendo consciente de esto, Suiryuu no tardó en sumergirse por completo y dirigir su Ciclón en dirección de Reidam, quien se giró para ver a los ojos a Akari, como si le estuviese pidiendo algo en concreto.
 
—¡Tienes razón, no podremos ganar de otro modo! —le correspondió con confianza, tras lo cual metió la mano derecha dentro de la camiseta roja que llevaba bajo el gakuran, para sacar un colgante en forma de espada de un llamativo color rojo.
 
Todos los presentes la observaron con extrañeza, preguntándose qué hacía. El uso de objetos no estaba prohibido en las batallas de Gimnasio ni las ligas regionales, pero no era una ocurrencia usual; sin embargo, lo que más dudas les generaba era qué clase de objeto podría ayudar a esos dos en tal situación. Danot prestó especial atención a esto, al querer aprovechar todo lo que viese para aplicarlo a su entrenamiento con Pyro.
 
—¡Resplandece como el rubí, arde como el sol! ¡Reidam, megaevoluciona! —exclamó Akari con marcado fervor al levantar su colgante, el cual empezó a brillar muy intensamente, generando así varios hilos de energía áurea dirigidos hacia el Charizard; de la espalda de éste surgieron otros tantos de color azul, que no tardaron en conectarse a los otros.
 
Para pasmo de los demás presentes, Reidam comenzó a fulgurar de color magenta mientras parecía hacerse algo más grande y musculosa; su metamorfosis concluyó cuando tenía al Ciclón a prácticamente un palmo de su cara, por lo que respondió dándole un zarpazo tan rápido y potente que lo diseminó enseguida. Así, todos pudieron ver que sus escamas naranjas se habían tornado negras y las demás, azul eléctrico, el mismo color de la flama de su cola y las que salían de ambos lados de sus fauces.
 
—¡Envite Ígneo a la piscina! —se apresuró en ordenar Akari, antes de perder la ventaja que le había dado esa sorprendente transformación.
—¡No la dejes! ¡Hidrobomba! —contraatacó Ibuki, aún preguntándose qué acababa de pasar; de lo único que estaba segura era de qué pretendía su oponente y no pensaba permitírselo.
 
La flama de la cola de Reidam no tardó en expandirse y rodear su cuerpo de un intenso fuego azul, con lo que se lanzó abruptamente hacia la piscina, tanto que la Hidrobomba no pareció ser capaz de parar su avance a pesar de su supuesta efectividad. El impacto de la Charizard contra el agua causó una densa nube de vapor que bloqueó la vista de los presentes, quienes sólo pudieron oír el Ciclón que Suiryuu invocó para despejarla. Para estupefacción de todos los espectadores, el nivel del agua había descendido hasta la mitad, con lo que el hipocampo sólo podía sumergirse hasta el cuello; había quedado atrapado en su propio refugio, lo que Reidam aprovechó para usar nuevamente su Avivar.
 
—¿Será posible que haya cambiado de tipo? —se preguntó una dubitativa Ibuki, teniendo en cuenta lo ocurrido previamente—. ¡Pulso Dragón! —ordenó prestamente, queriendo comprobarlo.
—¡Acábalo con Garra Dragón! —indicó Akari, considerando que Reidam ya se había fortalecido lo suficiente.
 
Suiryuu empezó a disparar esferas de energía hacia lo más alto, a pesar de no tener el mejor ángulo de visión, al estar prácticamente tocando el fondo de la piscina con su cola; a pesar de no ser un calco del combate del día anterior, no quería ser derrotado por otro Charizard, no si podía evitarlo. Con las mismas ansias de victoria, Reidam se lanzó en pos de él, destruyendo esas esferas con sus garras al descender en lugar de eludirlas, por lo que resintió el daño de alguna que no pudo desintegrar a tiempo. A pesar de esto, siguió adelante, hasta llegar finalmente a donde aguardaba su contendiente, asestándole un par de fortísimos zarpazos que bastaron para dejarlo fuera de combate, como intuyeron Ibuki y los demás cuando la Charizard negra salió de la piscina y se situó delante de una expectante Akari.
 
—¡Kingdra no puede continuar! —decretó el réferi tras asomarse por el borde de la piscina para comprobarlo—. ¡La retadora y su Charizard ganan la ronda y el combate! —añadió al dirigir su banderín rojo hacia la zona técnica de la primera.
—¡Lo hiciste genial, Reidam! —la felicitó efusivamente Akari al brincar como un resorte para abrazar a la aludida, quien no tardó en volver a su forma original mientras correspondía ese gesto.
 
Ibuki sonrió con resignación mientras se acercaba a la piscina para guardar a Suiryuu. Había sido una muy buena batalla y Akari la había pillado totalmente por sorpresa con la metamorfosis de Reidam. Le resultó reconfortante el lazo que ambas parecían compartir, al verlas abrazarse y felicitarse tan sincera y efusivamente, pero esto no le impidió aproximarse para recompensarlas por su victoria.
 
—Akari, Reidam, felicidades por su victoria; ha sido una gran batalla y han ganado justamente —expresó Ibuki al extender la mano a la primera.
—¡Gracias a ti, Ibuki! ¡No esperaba menos de la prima de la que Kai hablaba tanto! —contestó la entusiasmada pelirroja, y para su sorpresa, le dio un repentino y cariñoso abrazo que los demás tampoco se esperaban.
—¿Kai? ¿Es amiga tuya? —preguntó, más sorprendida por que conociese a su prima de parte de su familia materna que por ese abrazo.
—¡Sí! ¡Es mi mejor amiga junto a Kururi! —explicó animadamente Akari, separándose de ella al ver que el réferi se acercaba a ambas.
—Ya veo —expresó la Líder con una sonrisa de ternura, tras lo cual se dispuso a reconducir la situación, al no querer ganarse otra llamada de atención de esa autoridad—. En todo caso, esto es para ti —dijo al dejar ver la medalla Rising, que le entregó enseguida.
 
Mientras éstos iban a registrar la nueva medalla de Akari y sacar su Pokédex, Danot se acercó a sus compañeros con Tenryuu, quien también debía esperar a que Ibuki acabase para ir a verla. Todos ellos parecían muy satisfechos con el combate, pero estaban tan llenos de dudas como el recién llegado respecto a lo que habían visto, tanto que fue recién entonces que repararon en su presencia.
 
—Danot, ¿cuándo llegaste? ¿Pudiste verlo? —preguntó Keisuke, evidentemente entusiasmado por todo ello; el aludido asintió, compartiendo su emoción y preguntándose si acaso Pyro también sería capaz de ello.
—Luego te mostraré mis notas de esta batalla; te van a resultar muy interesantes —dijo Tsurio a su manera usual, mientras Shiori y Seiko negaban con la cabeza.
—A todo esto, ¿qué Pokémon atrapaste? —preguntó esta última con curiosidad, ya que con el tiempo que había tardado, supuso que había ido hasta la Guarida Dragón.
—Una Seadra muy fuerte —explicó Danot con evidente entusiasmo, agradeciendo por dentro el magnífico día que estaba teniendo—; la podrán ver después, cuando la haya curado —prometió, pues aún tenía que devolver a Tenryuu, quien observaba cómo la pelirroja se despedía de Ibuki y se marchaba rápidamente… para desazón de los aprendices de esta última, a quienes les habría encantado preguntarle muchas cosas.
 
Sabiendo que no podían hacer mucho más, Tsurio y Shiori fueron a activar las válvulas para volver a llenar la piscina, mientras Keisuke y Seiko se dedicaron a ver si el campo requería algún arreglo rápido antes de la siguiente batalla. Cuando el réferi se marchó a reposar, Danot y Tenryuu pudieron acercarse por fin a Ibuki, quien dejó escapar un gran suspiro; había sido una batalla muy reñida y también necesitaba una pausa.
 
—¡Uumm! —gruñó suavemente Tenryuu al acariciar con el morro la frente de su Entrenadora.
—Tenryuu, lamento que te hayas perdido esta batalla —se disculpó Ibuki mientras acariciaba sus mejillas; sabía que el resultado seguramente no habría cambiado, pero creía que habría sido una buena experiencia para su Dragonair.
—Al menos pudimos ver el final; ¡fue toda una sorpresa! —comentó Danot con entusiasmo, en tanto la Líder guardaba a su Dragonair y se dirigía hacia la habitación donde estaba la máquina restauradora del edificio principal, para no tener que ir hasta la de los dormitorios.
—Sin duda; es la primera vez que a alguno de mis retadores se le ocurre usar un Pokémon de fuego y evaporar así el agua de la piscina —explicó Ibuki, aún impresionada por ello, pues esta maniobra había sido fundamental para la victoria de Akari.
—¿Es posible que ese cambio de apariencia no sólo fuese un aumento de poder, sino también una metamorfosis? —inquirió Danot, mientras ponía la Honor Ball y la Poké Ball de Alfa junto a las tres de Ibuki en una de las máquinas, para luego recoger las que había dejado por la mañana.
—No me extrañaría que lo fuera; esa Charizard parecía muy… de tipo dragón —conjeturó, sin encontrar palabras mejores para describir su sensación al respecto, tras lo cual se sentó en una de las sillas disponibles en la habitación, al igual que su acompañante.
—Lo cual habría hecho que el agua fuera neutral contra ella; tiene sentido —sentenció Danot, al recordar las protuberancias como garras en los hombros y el resto de la apariencia de Reidam.
—Me habría gustado confirmar esto con ella, pero en ese momento me sorprendió con algo más —admitió Ibuki, recordando lo que le había dicho Akari.
—¿Hablas de ese abrazo tan repentino o de algo más...? —preguntó, con mucha curiosidad.
—¡D-de otra cosa! —exclamó ella al sonrojarse súbitamente, algo incómoda al recordarlo—; e-en todo caso, ¿qué Pokémon capturaste? Con lo que has tardado, supongo que no fuiste hasta lo más profundo de la Guarida Dragón —preguntó prestamente, queriendo cambiar de tema.
—Oh, no, en lo absoluto —negó Danot, sin insistir en ello—; ¿recuerdas la zona de la Guarida Dragón donde nos conocimos? Volví ahí y capturé a la Seadra que me atacó ese día —explicó con orgullo, dado lo difícil que había sido esto.
 
No obstante, la reacción de Ibuki no fue la que esperaba; sin duda estaba sorprendida, mas no parecía precisamente contenta por lo que acababa de escuchar. No supo cómo tomarse esto, al ignorar lo que su interlocutora sospechaba respecto a esa Pokémon.
 
—¿La Seadra shiny? —inquirió Ibuki para confirmarlo, mientras hundía las puntas de los dedos en sus propias palmas; aún tenía muy fresco el recuerdo de lo ocurrido en la Guarida Dragón.
 
Danot asintió lentamente, como si estuviese a punto de recibir una noticia terrible. Ibuki pudo verlo en sus ojos, por lo que negó suavemente para transmitirle tranquilidad; quizá la situación no era tan mala como había pensado en un principio.
 
—Ella también me atacó ese día, antes de que nos encontráramos tú y yo —narró, tomando por sorpresa a su interlocutor—; fue poco después de encontrar a los Dratini y Magikarp atacados, y considerando que zonas posteriores a esa no había ocurrido nada malo, sospecho que ella fue la última Pokémon que el culpable enfrentó antes de huir —conjeturó, muy seria.
—¡¿Estás diciendo que ella podría identificar a ese infeliz?! —exclamó al levantarse de su silla de golpe, para luego taparse la boca, algo avergonzado.
 
Volvió a sentarse, esperando que nadie le hubiese oído. Ignoraba si Ibuki había compartido lo ocurrido con sus aprendices, pero sabía que debía ser discreto.
 
—Lo siento… esto me ha tomado muy por sorpresa —expresó Danot, comenzando a entender la renuencia de la Seadra a ser capturada.
—Yo también lo siento por mi reacción —respondió Ibuki, pensando cómo podrían aprovechar esa coyuntura—; al principio me parecía terrible que ella hubiera salido de la Guarida Dragón, pero dado que es improbable que el culpable vuelva, esto podría darnos una oportunidad con la que no contábamos antes —expuso, no sin dudas, pero parecía mejor que no hacer nada al respecto.
—Supongo que no perderíamos nada por probar —respondió, entendiendo enseguida a qué se refería, a pesar de tener también sus dudas al respecto.
—En cualquier caso, deberías hablar con ella para que entienda la situación y pueda hallar su propia tranquilidad tras todo esto —recomendó con firmeza, considerando lo que había dilucidado del carácter de la aludida.
—Eso haré, apenas esté curada —prometió Danot, tras lo cual intentó decidir cómo plantear la situación a su nueva Pokémon.
 
Ambos se sumieron en silencio, reflexionando sobre sus propias cosas. Pasaron unos minutos así, escuchándose sólo el leve ruido que hacía la máquina de curación al funcionar, hasta que uno de ellos decidió hablar por fin.
 
—Respecto a Akari… —empezó Ibuki, habiendo empleado ese tiempo para juntar el valor de explicar lo que había dejado pendiente, al sentirse por fin cómoda para hablar de ello—; es amiga de mi prima de parte de mi familia materna —expuso, recordando que ésta le había pedido hacía unos años tomarla como aprendiz, cuando aún no estaba lista para semejante responsabilidad.
—Ya veo… es normal que te sorprendiera así —respondió Danot, entendiendo su reacción a lo ocurrido; esto le hizo suponer que su primo Wataru, campeón de Kanto y Johto, debía serlo del otro lado de su familia.
—Supongo que sí —convino Ibuki, con una leve sonrisa de añoranza—; le diré algo un día de estos, que hace mucho que no hablamos —añadió, preguntándole cómo le iba con su objetivo; aún tenía presente sus palabras cuando le pidió aquello.
—Yo debería hacer lo mismo con Lynn —reconoció, al recordar que su última comunicación con ella fue para explicarle lo ocurrido con Yanagi.
—¿Tu prima? —preguntó Ibuki con interés, al ser la primera vez que él mencionaba a alguien a quien parecía apreciar.
—Casi... es mi mejor amiga de la infancia —explicó, recordando gratamente todos los buenos momentos que habían pasado juntos, incluso antes de que Mina se uniese a sus aventuras de la niñez.
 
La Líder asintió, preguntándose cómo habría sido tener a alguien así durante su niñez. Wataru había compartido todo ese tiempo con ella, pero dado su propio carácter en esa época, su relación había estado lejos de ser ideal. Por otra parte, la familia de Kai había dejado Fusube para mudarse a Hoenn poco después de la muerte de sus padres, aparentemente tras una amarga discusión con el padre de Wataru por temas de negocios.
 
—¿Tienes hermanos o primos, entonces? —preguntó, queriendo apartar la ligera sensación de envidia que le tenía en ese momento.
—Un hermano mayor y una menor —respondió Danot, con más entusiasmo del que la Líder esperaba; se notaba que apreciaba a su familia—; primos… creo que no; según tengo entendido, mis padres fueron hijos únicos, aunque sé que mi madre tenía un tío... no sé si llegó a tener hijos —añadió, pues su madre le había hablado muy pocas veces de aquel hombre tan excéntrico.
—Me pregunto cómo habría sido tener un hermano mayor —pensó Ibuki en voz alta, creyendo que muchas cosas habrían sido distintas en ese caso.
 
Era algo que muchas veces había hecho de modo involuntario, quizá la inspiración para el consejo que había dado a su acompañante horas antes. Aun así, le tranquilizaba saber que a pesar de lo duro que había sido su pasado, no tenía deseo de cambiar nada de él, salvo la manera en la que se había comportado en ocasiones que aún le pesaban en el alma.
 
—¿Ibuki? —la llamó Danot al verla tan ausente, con lo que la aludida dio un respingo al volver de sopetón a la realidad—. Nuestros Pokémon ya están listos —le hizo saber, mientras la máquina restauradora emitía una melodía que solía caracterizar a los Centros Pokémon del país.
—Ah, sí, gracias —respondió ella al ponerse de pie súbitamente, agradeciendo la discreción de Danot si es que acaso había escuchado sus elucubraciones; éste sencillamente sonrió, sin querer volver a incomodarla.
 
Ambos cogieron sus respectivas Poké Balls y salieron de la habitación, viendo que el campo ya estaba listo para otro combate; así, salieron del edificio, Ibuki con toda la intención de retomar su entrenamiento mientras esperaba retadores y Danot, de hablar con su Seadra. A la primera le extrañó que los campos de práctica estuviesen desocupados a esa hora, por lo que asumió que los demás estaban adelantando la preparación de la cena o habían ido a la ciudad, pues era usual que aprovechasen su tiempo de autoentrenamiento para desafiar a otros Entrenadores. Al pasar cerca de los dormitorios, Ibuki decidió entrar mientras Danot seguía de largo, pues le hacía falta beber algo de agua; sin embargo, le extrañó mucho encontrar cerrada la puerta del salón común, por lo que se dispuso a averiguar qué ocurría.
 
Sin estar al tanto de esto, Danot se dirigió hacia el campo de práctica con piscina y liberó ahí a su Seadra. Ésta, al verse fuera de su hogar, dirigió una mirada aviesa al chico tras verse privada de su oportunidad de encargarse del humano que había dirigido la masacre en la Guarida Dragón. Había sido afortunada de pillarlo por sorpresa, inhabilitar los mejores ataques de sus Pokémon y no salir muy lastimada en el intento, pero lo que había visto en esos ojos azules no era normal; era una sed de sangre que ni siquiera los depredadores más violentos que había enfrentado tenían… desde entonces, no podía evitar preguntarse si acaso era propia de los humanos. Y aunque el que la había capturado no compartía esta temible característica, había ayudado sin querer a ese infeliz al privarla de la libertad de cumplir con lo que consideraba que era su propia responsabilidad, por los amigos y conocidos que había perdido ese día.
 
—Lo siento, no sabía lo que había ocurrido contigo hasta hace poco —se disculpó Danot tras acercarse un poco, al ver lo contrariada que estaba ella, tomándola por sorpresa—; ¿querías hallar al humano que te atacó y hacerle pagar por lo ocurrido? —preguntó, viéndola directamente a los ojos.
 
Extrañada por cómo lo había sabido, la hipocampo asintió, sin quitarle la mirada de encima. ¿Qué es lo que él sabía al respecto? A pesar de desconocer sus intenciones al decirle todo esto, debía admitir que estaba intrigada.
 
—Quizá creas que has perdido la oportunidad de hallar a esa persona, pero quiero ofrecerte una opción que quizá no has considerado aún —expresó afablemente, midiendo sus palabras, teniendo toda la atención de la Seadra—; dudo que ese infeliz vuelva a tu hogar ahora que está vigilado; sin embargo, si viajas conmigo, es un poco más probable que puedas encontrarlo —explicó con toda honestidad, pues sabía que la oportunidad de ello no era demasiado grande, pero sí mayor a la que la hipocampo habría tenido quedándose en la Guarida Dragón—; además, puedo ayudarte a hacerte más fuerte, para cuando debas confrontarlo… y cuando finalmente lo consigas, no te detendré si quieres volver a tu hogar —finalizó con expresión seria, creyendo que esto podría interesarle; además, consideraba que era lo más justo con ella, dada su peculiar situación.
 
La Seadra ladeó la mirada, mientras pensaba en ello. Como la mayoría de Pokémon, la idea de tener un Entrenador no le molestaba mucho, mientras fuese alguien con quien pudiese congeniar; no quería imaginar qué habría sido caer en las garras del humano que estaba buscando. Además, Danot le estaba ofreciendo la opción de dejarla libre tras cumplir su cometido, si es que no le agradaba la vida con él; creyó que quizá estaba siendo demasiado considerado. Volvió a dirigir sus profundos ojos negros hacia él y afirmó lentamente, creyendo que valdría la pena intentarlo.
 
—Entonces, ¡bienvenida al equipo, Shizuru! —la nombró con entusiasmo, habiéndolo tenido claro desde que supo que tendría la posibilidad de capturarla.
 
La recién bautizada Shizuru lo miró con curiosidad por cómo la había llamado; no le resultaba un sonido desagradable, por lo que se limitó a asentir, preguntándose qué vendría a continuación. Satisfecho con esa respuesta, Danot no tardó en liberar al resto de sus Pokémon, quienes vieron a la Seadra en la piscina con curiosidad; ésta les devolvió una mirada acuciosa, reconociendo a Alfa.
 
—¡Chicos, ésta es Shizuru! ¡Será nuestra compañera desde hoy! —anunció, para sorpresa de todos menos la estrella de mar, a quien la aludida dedicó una mirada de rivalidad y respeto.
 
Sparkle se acercó cándidamente a Shizuru para abrazarla con sus cortas extremidades, pero ésta no le dio oportunidad, recelosa de su electricidad. Shady le dedicó una mirada traviesa pero de aprobación, mientras que Pyro gruñó conforme, creyendo que podría ayudarle en su meta de llegar lo más alto posible como equipo. Danot sonrió satisfecho, y se dispuso a entrenar con todos ellos a pesar de su propio cansancio, sabiendo que debían aprovechar lo mejor posible su estancia ahí.
 
No supo exactamente cuánto tiempo pasaron entrenando, pero Danot se alarmó al ver que ya había anochecido cuando acabaron. Se suponía que debía ayudar a los demás a preparar la cena y dejar listo el desayuno del día siguiente, pero se había entusiasmado tanto con su nueva Pokémon que lo había olvidado por completo. Guardó a todos tras agradecer su duro trabajo y corrió hacia los dormitorios; entró apresuradamente y, tras dejar a sus Pokémon en la máquina restauradora, se dispuso a pasar a la sala de estar, cuya puerta seguía cerrada, listo para disculparse por su tardanza y descuido. No obstante, cuando la abrió, se encontró con una lluvia de confeti en la cara y las felicitaciones de sus compañeros, Ibuki e incluso el réferi, para su completa sorpresa. Ahora entendía por qué nadie había ido a buscarle mientras entrenaba.
 
—M-muchas gracias, pero… ¿c-cómo han sabido que era mi cumpleaños? —preguntó Danot, aún sobrecogido por el detalle que todos habían tenido con él.
—Es un se-cre-to —respondió traviesamente Shiori, la responsable de todo ello, cogiéndolo de la mano y llevándolo al comedor, donde tenían todo preparado para la celebración.
 
Así, pasaron cerca de una hora comiendo y bebiendo mientras conversaban animadamente. El primer tema, por insistencia de Shiori, fue que el agasajado intentase adivinar cómo había sabido que era su cumpleaños, sin ninguna clase de ayuda; para su mala fortuna, este juego duró apenas un par de minutos, para diversión de los otros aprendices. El réferi se retiró temprano, aduciendo estar algo cansado, e Ibuki se contentó con intervenir lo justo, mientras escuchaba a los demás relatar anécdotas o hablar de sus objetivos a futuro; incluso Tetsurou se mostraba algo más activo que en los entrenamientos.
 
Les habría gustado seguir celebrando por más tiempo, pero aún tenían tareas pendientes, por lo que recogieron todo y fueron a preparar el campo principal con renovado entusiasmo, repitiendo todo lo hecho por la mañana, además de limpiar, vaciar y volver a llenar la piscina. Por suerte, los retadores que habían llegado después de Akari no habían hecho estragos en la arena, por lo que pudieron acabar unos veinte minutos antes de lo previsto (por supuesto, Danot se lo había perdido al estar entrenando, por lo que Tsurio prometió dejarle ver los datos de esto en otro momento)
 
Tras darse una ducha rápida, Danot se recostó en la que sería su cama durante las siguientes semanas; el colchón era firme, sin llegar a ser demasiado duro, por lo que podría dormir con cierta comodidad. Lo primero que hizo fue abrir el Reshigram, una de las pocas aplicaciones modernas compatibles con su Pokégear, para ver todas las felicitaciones de cumpleaños que habían llegado: de su familia, los amigos de la secundaria con quienes aún mantenía contacto, Lynn, Akane… a las únicas que contestó de inmediato fue a las dos últimas. Con esto hecho, vio que tenía una llamada perdida de casa de hacía poco más de media hora, por lo que se aprestó a devolverla. No pensaba extenderla demasiado, dado que tendría que ir a dormir pronto, pero agradeció mucho poder escucharles y decirles con su propia voz que estaba bien. Dado que sus padres y hermanos hablaban casi a la vez, desechó en el acto la idea de explicar su decisión sobre seguir siendo Entrenador Pokémon; lo que sí explicó fue el motivo por el que no regresaría a casa antes de la Conferencia Plateada, cosa que Yamen ya les había adelantado. Tras disculparse por tener que cortar tan pronto (tras poco más de quince minutos de conversación), aduciendo que debía dejar descansar a sus compañeros de entrenamiento, cortó y dejó el Pokégear cargando en el escritorio que tenía ahí, donde también había dejado sus Poké Balls.
 
Abrigado y preparado para dormir, Danot se dio un momento para observar el cielo estrellado a través de la ventana, similar en estilo a las de Chouji. Había sido el mejor cumpleaños que había tenido en mucho tiempo y estaba muy agradecido con quienes lo habían hecho posible. ¿Era una señal de que había tomado la decisión correcta respecto a qué dedicar su vida? No tenía la certeza de esto, pero al menos era auspicioso, por lo que decidió continuar disfrutándolo sin cuestionarlo, teniendo claro ya lo que quería hacer al día siguiente. Tardó poco en quedarse dormido, deseando que ese fuese el primero de muchos días geniales en el nuevo año de vida que tenía por delante.
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#23
Buen día/tarde/noche totodile

¡Vengo a comentar! MincinnoKnife

Pero antes....
 
Cita:—La policía ya hizo lo que pudo ahí, así que sólo nos queda esperar —contestó con semblante adusto, esperando que las autoridades tuviesen más suerte que ella y Danot.

Mostrar Ibuki esperando que las autoridades hagan algo
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Espero Ibuki tenga mucho bloqueador solar y con que hidratarse o se pondra como una pasa en lo que espera que hagan algo jajaja

Bueno ahora si... con la historia...

Empezamos con Ibuki ejerciendo una de sus muchas profesiones, profesora de educación física y como buena representante de la materia, los mando a dejar su alma en el campo para fortalecer su resistencia física y no quedar como cierto entrenador, que leí por allí, que después de su combate estaba más afectado que su propio Pokémon, a pesar de él no recibio nada de daño en el combate.

Es bueno e interesante ver que todos los aprendices tienen sus formas de combate y que estos no están necesariamente relacionadas con el de Ibuki, así como no todos usan o tienen preferencia por los tipo dragón, algo que uno pensaría de los aprendices de un gimnasio especializado en dicho tipo. Esto hace que me parezca factible esa "prueba" que Danot y el resto tuvo que pasar para poder continuar su entrenamiento con Ibuki.

Me resulta curioso que de todos los tipos dragón que hay en la guarida, los Dratini y Gible, haya ido por el Seadra, pero teniendo encuenta lo castrosa que es la Kingdra de la domadora, cualquiera va a tener la misma elección y más teniendo constancia de que dicho Pokémon tiene potencial, sumado que es shiny ¡Nunca desprecien un shiny!

Una lastima que su desición afectara los planes de la Seadra, pero bueno... solo nos queda esperar que logre cobrar venganza del que ataco la guarida y se quede con Danot. Por el momento uno de sus objetivos se cumplio y se hizo con un Pokémon nuevo, uno completamente suyo o quizás no...
Cita:—¡Resplandece como el rubí, arde como el sol! ¡Reidam, megaevoluciona! —exclamó Akari con marcado fervor al levantar su colgante, el cual empezó a brillar muy intensamente, generando así varios hilos de energía áurea dirigidos hacia el Charizard; de la espalda de éste surgieron otros tantos de color azul, que no tardaron en conectarse a los otros.

¿Alain está practicando gender bender? umbreonwhat  o ¿esta niña es la hija de la relación que tanto blasfema la fruta...? Malicious

Una lástima que la chica se retirara sin aclarar las dudas a los aprendices hambrientos de conocimiento o quizás hizo bien porque la hubieran tenido secuestrada por bastante rato, aunque estoy segura que esa ignorancia no durara mucho. Lo que sí me pareció raro es que Danot no se aventurara a preguntar a su hermano, pero supongo que es entendible con todo lo que paso y que seguramente este mucho más cansado de lo que demuestra.

Danot se nos hace un año más experimentado y centrado en lo que quiere ser a futuro, solo nos queda esperar que la vida no le trate tan mal y más con las tendencia que tienen los problemas de buscarlo a él.

Otra cosa... ¿Quién es Max? Flet

Sin más que decir... hasta un próximo capítulo. Mewwave
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#24
¡Ahora sí! Un vez más, la lectura no terminó siendo agotadora como siempre prejuzgo al toparme con un capítulo de más de 20k, y de hecho se me hizo bastante más corto que otros, tal vez porque la temática del mismo está muy enfocada en el entrenamiento de Danot y su introducción a esta nueva vida en el Dojo Latigazos, donde todos son mucho más amables de lo que uno podría esperar de la domadragones en spandex.

Este capítulo cuenta, por supuesto, con tu ya clásico metodismo puntilloso hasta el mínimo detalle. Poner a Danot a seguir un entrenamiento estricto y una rutina bien delimitada parece una buena forma de introducirnos a este nuevo estilo de vida que adopta para formar parte del gimnasio de la waifu. Me gustó la metralleta de batallas cortas donde destacaste los diversos estilos de pelea que podían asumir diferentes entrenadores, con resultados muy dispares pero siempre interesantes incluso cuando uno esperaría que la pura fuerza bruta de un pokémon como Pyro habría sido suficiente para finiquitar a los oponentes sin mayores problemas.

BTW ya es el segundo Croconaw que metés a pelear en tu historia en menos de diez capítulos; realmente estás haciendo méritos para tenerme enganchado como lector. (?)

Es espectacular el momento en el que todos se sientan a conversar sobre sus ciudades de origen, sus acentos, sus hobbies, sus ex novios, sus pokémon más fuertes... Realmente conseguís bajarnos a tierra todo este mundo fantástico y, como siempre, llevás adelante los diálogos con envidiable parsimonia y naturalidad. En muchas historias se prioriza la excentricidad característica de las diversas personalidades en los personajes que interactúan (sin ir más lejos, es algo que yo hago muchísimo en Crowned y Namor), pero cuando te leo solo puedo verlos como un grupo de personas normales unidas por un pasatiempo en común y que, si bien es claro cuál es más rígido y cuál es más relajado, realmente todos parecen a tono con esa chara, compartiendo la curiosidad por saber más sobre Danot, o por enseñarle más de sus vidas. No es que hay un loquito que siempre está a los gritos, u otro que siempre está en modo forro sarcástico, sino que todos parecen mucho más chill cuando la escena es necesariamente tranquila. Calculo que tamibén muchos personajes (y personas en la vida real) solo muestran sus verdaderas caras en situaciones más desesperantes, pero la verdad es que muchas veces me divierten más este tipo de interacciones, sobre todo en medio de una historia que se caracteriza tanto por la acción.

Y antes de que me olvide: DETALLAZO ese de Starmie asumiéndose como hembra. No puedo creer que esté escribiendo esto porque jamás pensé que alguien abordaría de ese modo a las especies de pokémon sin género, pero me pareció genial. xD

Peeero... Después me clavás el puñal por la espalda haciendo que el nub que perdió contra Ibuki tuviera nada menos que UN FERALIGATR. ;__;! Empiezo a entender que en realidad no querés a estos bichos, y por eso los hacés perder mucho.
Por otra parte, me causó gracia que los ñoños de Danot y Shiori casi que se indignen por lo mucho que desaprovechó Kenji a sus buenos pokémon por ser tan bruto, pero incluso me gustó más que nos muestres el lado más reflexivo y sensible del prota cuando escucha la filosofía que adoptaron los discípulos de Ibuki entrenando con ella. Parece que están en total armonía con el camino que él mismo eligió seguir como entrenador, o tal vez con esa escena de profunda emotividad activándose en su cabeza nos estés queriendo hintear algo más sobre su pasado, incluso aunque ya sepamos que su decisión de viajar para volverse un gran entrenador necesariamente lo alejó de seres queridos, tanto familia como amigos.

Como dato de color, leyendo este capítulo en particular descubrí la hermosa palabra "Retahlía" (bah, ya la había leído antes, posiblemente en capítulos previos de tu mismo fic xD), que pensé que era ser re diva mexicana (?); pero también la horrorosa palabra "POZA" que usaste como mil veces. No te puedo explicar la urticaria que me daba leer "la poza" todo el tiempo pensando que era el femenino random de "pozo". (?)

Claramente no recordaba al Seadra shiny, pero Danot es un frikazo yendo específicamente por ese bicho. xD Me choca un poco porque un fucking Kingdra shiny en su equipo le robaría mucho protagonismo a la genia Alfa y Mizhuo, que tiene potencial. Pero después lo enmendás dándonos una divertidísima captura con caminata sobre hielo frágil incluida, sumándole tensión a algo que en los juegos ya habríamos resuelto al concretar la captura. Porque claro, la pokébola podrá funcionarte de maravillas encerrando al chobi debilitado, pero si la tiraste adentro de un volcán activo o sobre una finísima capa de hielo resquebrajada, ahí te quiero ver intentando ir por ella.

Ahora vamos a algo que me hizo putear mientras leía, y de verdad me gustaría conocer el motivo por el cual repetís tantos pokémon en el fic. Recién van seis capítulos pero ya vi batallas de distintos Houndoom, distintos Charizard, distintos Dragonair, distintos Croconaw y un Fera, y también ya un Seadra que eventualmente será Kingdra y un Kingdra que eventualmente fue Seadra (?). Con lo que me gusta la variedad y lo que me divirtió el arranque con tantos pokes variopintos como Ninetales, Lairon, Combusken, Swampert y Tangrowth... pero de un momento a otro todo el mundo empieza a usar las mismas especies. ;__;
Entiendo que muchas veces lo uses como un recurso que suma interés y que precisamente está hecho a drede para diferenciar a un poke del otro, como con el Houndoom del malo y la Houndoom del bueno, o ahora con el nueeevo Charizard con el gimmick extra de megaevolucionar, pero no sé... Siento que me saca un cacho de la narrativa y me hace sentir que tampoco es que voy a poder sorprenderme mucho ni vos innovar tanto si en tantos combates ponés a pelear a las mismas especies una y otra vez. Jugatelas y meté un Meganium por ahí, que no se note tanto que es el peor starter. (?)

Y si ya empezaba a amigarme con la idea de la Seadra shinosa, la verdad es que el hecho en sí de su captura y lo que terminó implicando para atar todavía más a Danot con Obsidian y darle un pokémon que específicamente quiera erradicar a esos psicópatas lo enriquece tanto que la pobre Mizhuo ya no tiene chances de sobresalir como watermon del protagonista. En serio, la forma en la que nos pusiste en la piel del hipocampo y la intensidad con la que reaccionaba a las palabras del siempre buen arengador Danot fue la cereza del pastel para otro capítulo redondo y que fue sumando puntos de interés hasta el punto de ser igual de divertido que la fucking pelea bombástica contra Ibuki y sus dragones asesinos. ¿Cómo un montón de pibes trapeando paredes y pasando la escoba pueden terminar siendo tan entrañables como un Charizard shiny evolucionando y un montón de dragones rompiendo todo en el capítulo anterior? Sea como sea, espero que esa magia siga intacta en los próximos capítulos.

Y termino el post con el único error que encontré en este capítulo, tan menor que hasta a Michael Jackson le resultaría indiferente.
 
Cita:—¡Torbellino! —ordenó rápidamente Ibuki, teniendo ya una idea cara de la forma de combatir de su retadora

¿Una idea clara? Aunque al final sí le salió cara la idea porque el Kingdra terminó pwneado una vez más ante un Chorizord negrito.
[Imagen: Cn0vsbG.png]
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#25
Si los combates de Tommy me dan ganas de invadir Portugal (Y reducirlo a cenizas directamente cuando empieza a hacerlos gigantes) los de Minna me transmiten una sensación distinta. No es que haya muchos momentos de pausa pero, por lo que sea, los noto más calmados.

Encuentro más elaborado este combate, especialmente la parte de evolución de Pyro (el Pokemon) contra Kingdra. Y realmente tampoco puedo comentar mucho de este salvo que me gusta el foreshadow de Shiori encontrando "algo" sobre Danot para pensar que es remover una cuchara de madera y luego ser algo mucho más inocente en el capitulo 6.

Que por cierto me gustó mucho este capitulo. En serio, los momentos, no se si llamar Slice of Life, te quedan muy bien, tanto aquí interactuando como en los capítulos anteriores. Y debo decir que si en los otros capítulos me líe con los nombres de los Ryus ahora me lío con los nombres de los aprendices. Especialmente, de momento, entre Shiori y Seiko...De hecho no recuerdo bien de primeras el nombre del tipo del Lairon, pero me gustó su combate. Siempre es agradable ver estilos distintos. Aunque esto es simplemente falta de costumbre de ver tantos nombres orientales de golpe y que no haya una canción de Coreanos de por medio.

Tambien interesante que la primera captura que vemos de Danot sea muuuuuucho antes que la última vez, pero sigue siendo Shiny juejeje   Veremos como se integra al equipo y como bien dice Tommy cuanto opacara a las pobres Salma y Mizuho.


Creo que esto es todo, de momento. Hasta la próxima.

PD: 

Cita: —Un tal Kenji de ciudad Tokiwa; no sabría decirte si es fuerte, pero sí que es muy bruto… sus Pokémon luchaban como si fueran fieras salvajes 
Estoy seguro que me he perdido muchas referencias, así como estoy seguro que esto es una referencia también. 
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#26
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Como siempre, gracias por vuestras opiniones, comentarios y amenazas (?)
 
Cita:Espero Ibuki tenga mucho bloqueador solar y con que hidratarse o se pondra como una pasa en lo que espera que hagan algo jajaja
Triste pero cierto... xD
 
Cita:y no quedar como cierto entrenador, que leí por allí, que después de su combate estaba más afectado que su propio Pokémon, a pesar de él no recibio nada de daño en el combate.
Voy a tener que releer para recordar quién fue... xD
 
Cita:Es bueno e interesante ver que todos los aprendices tienen sus formas de combate y que estos no están necesariamente relacionadas con el de Ibuki, así como no todos usan o tienen preferencia por los tipo dragón, algo que uno pensaría de los aprendices de un gimnasio especializado en dicho tipo. Esto hace que me parezca factible esa "prueba" que Danot y el resto tuvo que pasar para poder continuar su entrenamiento con Ibuki.
Es precisamente la idea, en parte para ser flexibles, pero también porque especializarse es algo que requiere mucha dedicación o.o
 
Cita:Me resulta curioso que de todos los tipos dragón que hay en la guarida, los Dratini y Gible, haya ido por el Seadra, pero teniendo encuenta lo castrosa que es la Kingdra de la domadora, cualquiera va a tener la misma elección y más teniendo constancia de que dicho Pokémon tiene potencial, sumado que es shiny ¡Nunca desprecien un shiny!
Mayormente fue por su potencial, pero todo lo demás que dices es cierto también xD
 
Cita:Una lastima que su desición afectara los planes de la Seadra, pero bueno... solo nos queda esperar que logre cobrar venganza del que ataco la guarida y se quede con Danot. Por el momento uno de sus objetivos se cumplio y se hizo con un Pokémon nuevo, uno completamente suyo o quizás no...
El tiempo lo dirá... owo
 
Cita:¿Alain está practicando gender bender? umbreonwhat  o ¿esta niña es la hija de la relación que tanto blasfema la fruta...? Malicious
Admito que esto me hizo reír mucho, quizá por los motivos equivocados (?)
Pero no, nada que ver... la referencia es otra xD
 
Cita:Lo que sí me pareció raro es que Danot no se aventurara a preguntar a su hermano, pero supongo que es entendible con todo lo que paso y que seguramente este mucho más cansado de lo que demuestra.
Básicamente por el mismo motivo que con las variaciones de ataque, no es un tema en el que su hermano se especialice (lo suyo es la influencia de la genética en las habilidades de combate... aunque...)
 
Cita:Danot se nos hace un año más experimentado y centrado en lo que quiere ser a futuro, solo nos queda esperar que la vida no le trate tan mal y más con las tendencia que tienen los problemas de buscarlo a él.
Como todo protagonista (?)
 
Cita:Otra cosa... ¿Quién es Max? Flet
El guerrero del camino... (?)
No, ahora en serio, es uno de tantos nombres que iré soltando y que irán apareciendo a su tiempo... owo
 
Cita:Me gustó la metralleta de batallas cortas donde destacaste los diversos estilos de pelea que podían asumir diferentes entrenadores, con resultados muy dispares pero siempre interesantes incluso cuando uno esperaría que la pura fuerza bruta de un pokémon como Pyro habría sido suficiente para finiquitar a los oponentes sin mayores problemas.
La verdad es que tuve mis dudas en hacerlo así, por lo tediosos que se hacían los episodios de la versión anterior con tantos combates seguidos; al menos, esta vez me decanté por hacerlos relativamente significativos, para evitar caer en errores del pasado, además de intentar establecer los estilos de los aprendices a tono con sus personalidades. Además, buena parte del foco del episodio es mostrar que la fuerza bruta no va a prevalecer siempre xD
 
Cita:En muchas historias se prioriza la excentricidad característica de las diversas personalidades en los personajes que interactúan (sin ir más lejos, es algo que yo hago muchísimo en Crowned y Namor), pero cuando te leo solo puedo verlos como un grupo de personas normales unidas por un pasatiempo en común y que, si bien es claro cuál es más rígido y cuál es más relajado, realmente todos parecen a tono con esa chara, compartiendo la curiosidad por saber más sobre Danot, o por enseñarle más de sus vidas.
Básicamente porque no me siento a gusto con las exageraciones, y como dices, aquí el ambiente es mucho más chill. Queda ver qué ocurre en una situación muy distinta o.o
 
Cita:Calculo que tamibén muchos personajes (y personas en la vida real) solo muestran sus verdaderas caras en situaciones más desesperantes, pero la verdad es que muchas veces me divierten más este tipo de interacciones, sobre todo en medio de una historia que se caracteriza tanto por la acción.
Aunque estoy de acuerdo con esto, tampoco pienso que los chicos disten mucho de esto en una situación más apremiante... quizá; es algo que aún tengo que explorar owo
 
Cita:Y antes de que me olvide: DETALLAZO ese de Starmie asumiéndose como hembra. No puedo creer que esté escribiendo esto porque jamás pensé que alguien abordaría de ese modo a las especies de pokémon sin género, pero me pareció genial. xD
Una pequeña ocurrencia que surgió mientras revisaba unas anotaciones y logs de conversaciones antiguas sobre fics y caracterización; estoy bastante orgulloso de esto xD
 
Cita:Peeero... Después me clavás el puñal por la espalda haciendo que el nub que perdió contra Ibuki tuviera nada menos que UN FERALIGATR. ;__;! Empiezo a entender que en realidad no querés a estos bichos, y por eso los hacés perder mucho.
Técnicamente, tienen una victoria, un empate y una derrota, de las batallas explícitas en el fic (?)
Aunque me es bastante indiferente como especie, sí xD
 
Cita:Por otra parte, me causó gracia que los ñoños de Danot y Shiori casi que se indignen por lo mucho que desaprovechó Kenji a sus buenos pokémon por ser tan bruto, pero incluso me gustó más que nos muestres el lado más reflexivo y sensible del prota cuando escucha la filosofía que adoptaron los discípulos de Ibuki entrenando con ella. Parece que están en total armonía con el camino que él mismo eligió seguir como entrenador, o tal vez con esa escena de profunda emotividad activándose en su cabeza nos estés queriendo hintear algo más sobre su pasado, incluso aunque ya sepamos que su decisión de viajar para volverse un gran entrenador necesariamente lo alejó de seres queridos, tanto familia como amigos.
Ya veremos, ya veremos... owo
 
Cita:Como dato de color, leyendo este capítulo en particular descubrí la hermosa palabra "Retahlía" (bah, ya la había leído antes, posiblemente en capítulos previos de tu mismo fic xD), que pensé que era ser re diva mexicana (?); pero también la horrorosa palabra "POZA" que usaste como mil veces. No te puedo explicar la urticaria que me daba leer "la poza" todo el tiempo pensando que era el femenino random de "pozo". (?)
xDDDDD
 
Cita:Claramente no recordaba al Seadra shiny, pero Danot es un frikazo yendo específicamente por ese bicho. xD Me choca un poco porque un fucking Kingdra shiny en su equipo le robaría mucho protagonismo a la genia Alfa y Mizhuo, que tiene potencial. Pero después lo enmendás dándonos una divertidísima captura con caminata sobre hielo frágil incluida, sumándole tensión a algo que en los juegos ya habríamos resuelto al concretar la captura. Porque claro, la pokébola podrá funcionarte de maravillas encerrando al chobi debilitado, pero si la tiraste adentro de un volcán activo o sobre una finísima capa de hielo resquebrajada, ahí te quiero ver intentando ir por ella.
No sabes lo que disfruté escribiendo esto... xD
Que por cierto, Suiryuu (el Kingdra de Ibuki) podría haber usado un truco parecido de haber recuperado la conciencia en su batalla contra Pyro... aunque habría necesitado de una Hidrobomba, por algo a lo que el episodio actual hará alusión :o
 
Cita:Ahora vamos a algo que me hizo putear mientras leía, y de verdad me gustaría conocer el motivo por el cual repetís tantos pokémon en el fic. Recién van seis capítulos pero ya vi batallas de distintos Houndoom, distintos Charizard, distintos Dragonair, distintos Croconaw y un Fera, y también ya un Seadra que eventualmente será Kingdra y un Kingdra que eventualmente fue Seadra (?). Con lo que me gusta la variedad y lo que me divirtió el arranque con tantos pokes variopintos como Ninetales, Lairon, Combusken, Swampert y Tangrowth... pero de un momento a otro todo el mundo empieza a usar las mismas especies. ;__;
Coincidencia, mayormente, cuando decidí que Akari (Hikaru en las versiones previas del fic) apareciera mucho antes de lo que tenía planeado, en concordancia con el cambio en su backstory... incluso, Reidam es una adición muy reciente precisamente por su gimmick xD
 
Cita:Siento que me saca un cacho de la narrativa y me hace sentir que tampoco es que voy a poder sorprenderme mucho ni vos innovar tanto si en tantos combates ponés a pelear a las mismas especies una y otra vez. Jugatelas y meté un Meganium por ahí, que no se note tanto que es el peor starter. (?)
*Cierto personaje pendiente de aparecer te dedica una mirada fulminante*
A ver si este episodio calma un poco tus ansias en cuanto al tema, ni que sea un poco (?)
 
Cita:Y si ya empezaba a amigarme con la idea de la Seadra shinosa, la verdad es que el hecho en sí de su captura y lo que terminó implicando para atar todavía más a Danot con Obsidian y darle un pokémon que específicamente quiera erradicar a esos psicópatas lo enriquece tanto que la pobre Mizhuo ya no tiene chances de sobresalir como watermon del protagonista.
Hmm... me produce mucha curiosidad cómo llegaste a esta conclusión, considerando lo que puse en el texto owo
En cuanto a lo segundo, sólo diré... Salma, Mizuho y Alfa son anfibias owo
 
Cita:En serio, la forma en la que nos pusiste en la piel del hipocampo y la intensidad con la que reaccionaba a las palabras del siempre buen arengador Danot fue la cereza del pastel para otro capítulo redondo y que fue sumando puntos de interés hasta el punto de ser igual de divertido que la fucking pelea bombástica contra Ibuki y sus dragones asesinos.
Costó, pero realmente quise poner mucha intensidad emocional en esa conversación, sobre todo en quien no podía responder con palabras a ello (no, no me quiero imaginar una versión de esto al estilo de la "Vía de Alola", le quitaría la magia xD)
 
Cita:¿Una idea clara? Aunque al final sí le salió cara la idea porque el Kingdra terminó pwneado una vez más ante un Chorizord negrito.
Ese mega choziro le sentó muy mal (?)
 
Cita:Si los combates de Tommy me dan ganas de invadir Portugal (Y reducirlo a cenizas directamente cuando empieza a hacerlos gigantes) los de Minna me transmiten una sensación distinta. No es que haya muchos momentos de pausa pero, por lo que sea, los noto más calmados.
Quizá por lo que le decía a Tommy en el último comentario que hice de Crowned (aún tengo pendiente el del 66), por un tema de la escala que tienen las batallas en comparación. Honestamente, aún no me siento listo para escribir batallas con Dynamax o Gigantamax por la escala que implican, pero lo tendré que hacer en algún momento si la acción se traslada a Galar... algún día, quizá (?)
 
Cita:Encuentro más elaborado este combate, especialmente la parte de evolución de Pyro (el Pokemon) contra Kingdra. Y realmente tampoco puedo comentar mucho de este salvo que me gusta el foreshadow de Shiori encontrando "algo" sobre Danot para pensar que es remover una cuchara de madera y luego ser algo mucho más inocente en el capitulo 6.
Jajaja, me río de mi yo del pasado (?)
 
Cita:Que por cierto me gustó mucho este capitulo. En serio, los momentos, no se si llamar Slice of Life, te quedan muy bien, tanto aquí interactuando como en los capítulos anteriores. Y debo decir que si en los otros capítulos me líe con los nombres de los Ryus ahora me lío con los nombres de los aprendices. Especialmente, de momento, entre Shiori y Seiko...De hecho no recuerdo bien de primeras el nombre del tipo del Lairon, pero me gustó su combate. Siempre es agradable ver estilos distintos. Aunque esto es simplemente falta de costumbre de ver tantos nombres orientales de golpe y que no haya una canción de Coreanos de por medio.
Lo cierto es que disfruto mucho ese tipo de historias, y escribirlas también me produce satisfacción, porque me permite experimentar con la magia de lo cotidiano en las relaciones humanas. Además, hay que disfrutar la tranquilidad mientras ésta pueda darse (?)
Ah, en cuanto a los aprendices... Shiori es la castaña, Seiko es la morena de coletas, y el tipo del Lairon es Tetsurou xD
 
Cita:Tambien interesante que la primera captura que vemos de Danot sea muuuuuucho antes que la última vez, pero sigue siendo Shiny juejeje   Veremos como se integra al equipo y como bien dice Tommy cuanto opacara a las pobres Salma y Mizuho.
No recuerdo que Danot capturara un shiny en la versión anterior... tendría que sentarme a revisarla algún día, cuando la vuelva a encontrar xD
En cuanto al rol de Shizuru... bueno, habrá que esperar y ver owo
 
Cita:Creo que esto es todo, de momento. Hasta la próxima.
Gracias por pasarte, AJ ^^
 
Cita:Estoy seguro que me he perdido muchas referencias, así como estoy seguro que esto es una referencia también. 
Te lo dije por Discord, pero sí, es una referencia bastante gorda xD
 

 
Round 007 — Amistad por reminiscencia

Ciudad Fusube, miércoles 11 de Octubre, Año 100 AW, 9:49 AM
 
Tras una excelente noche de sueño que ayudó mucho a su recuperación, Danot pudo desempeñarse bastante mejor que el día anterior en la práctica física, quedando penúltimo por un margen que consideró aceptable. A su vez, esto le causó una gran sensación de alivio que le permitió afrontar con más entusiasmo la práctica con los Pokémon, y vaya que lo necesitó. Fue la primera vez que sintió la presión que podía ejercer un oponente que se había esforzado en analizar sus fortalezas y debilidades, por lo que no le sorprendió ser derrotado por Shiori, cuyo Ninetales pudo doblegar a Shady con facilidad a pesar de tener sus técnicas disruptivas inhabilitadas. Tampoco fue capaz de vencer a Keisuke, cuyo Blastoise pudo resistir los ataques eléctricos de Sparkle gracias a su gran defensa especial y resistencia, pero fue demasiado lento para poder acertar con sus ataques de largo alcance, dándose finalmente un empate. En cuanto a Seiko, ésta intentó presionar a Alfa con la Garra Umbría y Triturar de su Shelgon, pero la gran diferencia de nivel entre ambas causó que esta última no pudiese resistir más de un minuto. Cuando le tocó luchar contra Tsurio, Danot quedó muy sorprendido por vérselas contra un pequeño hipocampo de piel marrón y apariencia encorvada, preguntándose dónde había atrapado un Pokémon tan inusual; por otra parte, todos sus compañeros dejaron escapar exclamaciones de sorpresa al ver a Shizuru en la piscina, envidiando un poco su suerte; lo que no sorprendió a nadie fue el resultado de la batalla, ya que Skrelp era de las Pokémon con las que Tsurio menos había entrenado.
 
Y así llegó su último combate del entrenamiento, en el que tendría como rival a Tetsurou. Ambos sabían qué Pokémon emplearía el otro, y aun así, el portero se mostraba tan tranquilo como siempre. Sin dudar, liberó a un pangolín de piel celeste y púas cubiertas de hielo que le protegían desde la cabeza hasta el inicio de su cola, cuyas garras, aguzadas y curvas, brillaban como acero pulido; no era un Pokémon usual en Nihon, al ser una variante regional del mucho más conocido Sandslash de tipo tierra. Danot no tardó en hacer lo propio con Pyro, queriendo probar algo distinto a lo hecho por Alfa el día anterior. Tras la indicación de Ibuki, se dispusieron a empezar.
 
—¡Lanzallamas! —ordenó Danot, preguntándose si su oponente usaría la misma táctica del día anterior.
—Protección —mandó Tetsurou, sin perder un ápice de su tranquilidad usual.
 
Pyro no tardó en escupir una columna de fuego hacia su oponente, notando lo fuerte que era a pesar de su supuesta desventaja; sin embargo, dicho ataque fue bloqueado sin problema por la barrera de energía del pangolín, para sorpresa de nadie.
 
—¡Danza Dragón! —indicó Danot en el acto, sabiendo que Sandslash no podría deshacer su Protección de inmediato.
 
Siendo también consciente de esto por todos sus entrenamientos junto a Mizuho, Pyro no tardó en alzar el vuelo y empezar su danza mística, llegando al nivel uno en pocos segundos, los mismos que tomó a su contrincante deshacer su escudo para ejecutar la Defensa Férrea que su Entrenador ordenó, con lo que su piel empezó a adquirir una consistencia todavía más fuerte de la que tenía naturalmente. Se hacía evidente que Tetsurou no se los iba a poner nada fácil, hiciesen lo que hiciesen.
 
—¡Lanzallamas! —volvió a ordenar Danot a todo pulmón, no queriendo dar ningún respiro a sus oponentes; sabía que Pyro podría mantener ese ritmo y que le agradaría poder llevarse al límite.
 
El Charizard asintió, entendiendo la intención del chico; sentía que algo había cambiado en su actitud respecto a su propia forma de luchar desde la batalla contra Ibuki, lo cual agradeció mucho. Así, exhaló otra bocanada de fuego hacia el pangolín, quien tuvo que interrumpir el endurecimiento de su piel para volver a invocar su Protección. Adelantándose a la orden de su Entrenador, Pyro volvió a emplear su danza mística, para volver a atacar a su oponente cuando éste intentó incrementar su defensa especial mientras su mirada se perdía en el vacío. Pasaron así algo más de dos minutos, en los que Pyro ya había consolidado el nivel dos de su técnica de aumento, mientras que Sandslash no había podido hacer lo mismo con los suyos al tener que intercalarlos con su Protección.
 
—¡Colmillo Ígneo! —indicó prestamente Danot justo cuando el pangolín intentaba mejorar su defensa especial con otra Amnesia, en caso de que algún Lanzallamas le alcanzase antes de poder protegerse.
—Contraataque —ordenó Tetsurou sin inmutarse, confiando en que su Pokémon resistiese ese ataque relativamente débil a pesar de la ventaja de aumentos del Charizard.
 
Pyro se lanzó en picado hacia Sandslash mientras sus colmillos se llenaban de fuego, para luego asestarle una fuerte dentellada en el brazo izquierdo; para gran sorpresa de Tetsurou, su Pokémon no empleó su técnica contraofensiva e intentó cubrirse el rostro con ambas garras, amedrentado, lo que el lagarto volador aprovechó para rematarlo con un Lanzallamas, a pocos segundos de que Ibuki declarase el final del combate.
 
—¡Danot y Pyro ganan la ronda! —decretó ésta, preguntándose cómo se tomaría Tetsurou esa derrota.
 
—Le… le ha ganado… —susurró apenas Keisuke, muy impresionado.
—Al segundo intento y con un poco de suerte... pero sí —respondió Shiori, bastante más ecuánime, comenzando a entender por qué Ibuki había invitado a Danot a entrenar con ellos.
—Tengo que asegurarme de anotar todo esto después —comentó Tsurio, muy inspirado por lo que acababa de ver.
 
Seiko los vio en silencio y sonrió, contenta por Danot a pesar de mostrarse neutral delante de los demás. Ya se había decidido pedirle ayuda para entrenar, al considerar su estilo el más parecido al suyo, por lo que sólo tendría que encontrar el momento para hacerlo.
 
—Tu oponente ha sabido poner tu propia forma de luchar en tu contra, así que creo que te convendría plantearte en qué ocasiones deberías ser más proactivo en batalla —comentó una seria Ibuki, a lo que su aprendiz asintió lentamente, aún sorprendido por lo ocurrido.
 
Danot se acercó poco después, con mucha curiosidad por qué iba a decirle Ibuki; de algún modo, siempre parecía notar cosas de las que él mismo no se daba cuenta o no parecían muy obvias a primera vista.
 
—Me ha gustado cómo has aprovechado tu conocimiento de él para tener la mayor ventaja posible y presionarlo desde el inicio —comentó la Líder, gratamente impresionada—; aunque te has arriesgado mucho con ese Colmillo Ígneo… asumo que tenías un plan de contingencia en caso de que no se hubiera activado su efecto de amedrentamiento —añadió seriamente, dándole espacio para responder.
—¿Recuerdas lo que dije durante nuestra batalla? —preguntó Danot, a lo que ella asintió—. Es cierto que nos arriesgamos por enfrentarnos a un oponente fuerte, pero también necesitaba comprobar algo —explicó, habiendo encontrado la respuesta al acabar el combate.
—Pyro necesita nuevos ataques para aprovechar al máximo sus fortalezas —adivinó Ibuki, sin poder evitar sentirse halagada de que Danot hubiese tomado como referencia su estilo para presionar efectivamente a Tetsurou.
—Sí, además de otras cosas que espero lograr en estas dos semanas que nos quedan —expresó con semblante serio, creyendo que quizá estaba siendo demasiado ambicioso.
—Me las puedes explicar mientras entreno con mis Pokémon —le ofreció, tras lo cual indicó a todos que la práctica había concluido y que debían acabar de preparar el campo principal.
 
Tras dejar a sus Pokémon en las máquinas restauradoras y el campo preparado para otro día de desafíos, Danot e Ibuki cogieron todas las Poké Balls que tenían disponibles, con lo que se dirigieron hacia el campo de práctica con piscina. El chico tenía mucha curiosidad por cómo debía ser el entrenamiento personal de Ibuki, pues debía fortalecer a sus Pokémon sin dejarlos cansados para cuando llegasen sus retadores.
 
—Creo que con los Pokémon que tengo aquí tendrás suficiente por unos días —afirmó Ibuki con seguridad, dejándole ver las ocho Poké Balls minimizadas que acunaba entre sus palmas.
 
Así, ésta liberó a Tenryuu, Shouryuu, Gouryuu, Kouryuu y a una masiva dragona de coraza blanca, la cual sólo dejaba ver sus penetrantes ojos amarillos. Hizo lo mismo en la piscina con Suiryuu, Gekiryuu y un Skrelp de colores diferentes a la de Tsurio; a diferencia de ésta, su piel era de un marrón tirando a morado, en tanto que su rostro y la parte delantera de su torso eran azules en lugar de lila.
 
—Qué suerte, lo tienes shiny —bromeó Danot al apuntarle con su Pokédex, sin esperarse que Ibuki también tuviese un Pokémon de esa especie.
—Mira quién lo dice, tú con tu Charizard y Seadra shinies —le picó Ibuki, muy de buenas, robándole así una sonrisa.
—Debí imaginar que evolucionaba en un tipo dragón —comentó con interés al encontrar la cadena evolutiva de Skrelp en su Pokédex.
—Sí, cuando lo haga me ayudará mucho cuando todos los retadores vengan de golpe… es decir, la última semana antes de cerrar el Gimnasio por la Conferencia Plateada —explicó con una marcada expresión de resignación, pues la tenía a la vuelta de la esquina.
 
Aunque Ibuki amaba su trabajo, no podía negar que ésta era la temporada más dura para ella. Entre la rareza de los Pokémon de tipo dragón y su propio empecinamiento en no entrenar a dos Pokémon de la misma línea evolutiva, era la Líder con menos recambios para afrontar la avalancha de Entrenadores que esperaban hasta el último momento para obtener su medalla. Al menos, gracias sus aprendices, no tendría que pasar otro año de sólo contar con los mismos tres que la habían acompañado durante su propia ruta de las medallas, aunque esto le produjo una intensa sensación de nostalgia, al recordar quién le había entregado el huevo de Kouryuu.
 
—Corrígeme si me equivoco, pero asumo que tu Shelgon y Skrelp son crías de las Pokémon de Seiko y Tsurio —planteó Danot, a lo que una sorprendida Ibuki sólo atinó a asentir, al estar de nuevo perdida en sus propios pensamientos—; aunque Swablu y Altaria no son especies que se encuentren normalmente en Johto —añadió con extrañeza, preguntándose si alguno de sus compañeros tenía una hembra de esa línea evolutiva que quizá no había visto aún.
—Kiryuu y Seiryuu —acotó adustamente Ibuki, queriendo que los llamase por sus nombres, como ella había hecho con los suyos tras cada batalla de práctica que Danot había tenido—; el huevo de Kouryuu fue un regalo de mi primera aprendiz… pero esa es una historia muy larga y tenemos mucho por entrenar —le instó con firmeza, queriendo dejar el tema de lado; aunque le habría gustado explicarlo, todavía le costaba abrirse sobre sus sentimientos, a pesar de desear hacerlo.
—Me la puedes contar cuando desees, pero tienes razón —convino Danot con una sonrisa, dispuesto a escucharla pero sin querer presionarla.
 
Ibuki le dedicó una media sonrisa antes de guardar a todos sus Pokémon, menos a Kiryuu y Seiryuu. Normalmente no sacaba a todos a la vez para entrenar, sino en parejas, y reservaba los sábados para hacer lo propio con los que no podría usar en sus batallas oficiales, pero había querido hacer un favor especial al chico. Dichos Pokémon empezaron a intercambiar ataques entre sí, conociendo al dedillo la rutina de entrenamiento de la Líder.
 
—Creo que puedes ver sus ataques con tu Pokédex —conjeturó Ibuki, ofreciéndole las seis esferas minimizadas con sus otros Pokémon—; hice mi viaje sin pasar por Wakaba, así que no tengo una —explicó, pues se había registrado en Fusube antes de partir; luego esbozó una leve sonrisa de añoranza, recordando claramente cómo se había sentido al dejar su cuidad natal por primera vez.
 
Danot asintió, habiéndolo supuesto. El motivo por el que todos los Entrenadores oficiales llevaban un equipo de hasta seis Pokémon era por la función de teletransporte automático de Poké Balls que ejercía una Pokédex activa, por lo que la única manera de poder tener más a mano era apagarla o no tenerla encima, ambas cosas inconvenientes. Dejó esos pensamientos de lado al recibir una por una de las esferas de Ibuki, observando con atención los ataques con los que contaban sus Pokémon en ese momento; aunque tenía claro qué quería enseñar a Pyro y compañía, algunos le llamaron la atención, por lo que procuró quedarse con sus nombres.
 
—Parece que hay varias cosas que te han interesado —comentó Ibuki con un marcado tono de orgullo cuando Danot acabó de revisar sus ocho Poké Balls; en ese momento, Kouryuu y Tenryuu intercambiaban ataques en el cielo.
—Habiendo visto todo esto, reconozco que me arriesgué mucho más de lo que pensaba al desafiarte como hice —admitió Danot, claramente impresionado por la variedad de ataques de los Pokémon de su interlocutora.
—Esto hará más divertida la revancha, cuando quieras dármela —afirmó con seguridad, para luego hacer una breve pausa, habiendo decidido finalmente decir algo más—; aunque me gustaría pedirte una cosa para ello… si-siempre que tú también lo quieras, claro —expresó, un tanto nerviosa; no estaba acostumbrada a ese nivel de familiaridad y a ratos aún se trababa.
—Claro, dime —respondió él, con mucha curiosidad.
—Oí de los chicos que te gustan los reptiles voladores… no sé si esto se aplica también a los dragones, pero si fueras a entrenar a al menos un par más aparte de Shizuru… ¡que-querría una revancha usando sólo Pokémon de tipo dragón! —explicó por fin, prácticamente hecha un manojo de nervios.
—Eso no estaría nada mal, pues hay al menos un par más que querría tener en mi equipo —contestó Danot, pensando que podría ser una buena oportunidad para pedirle permiso para atrapar otros Pokémon de la Guarida Dragón, aunque pudo más su curiosidad por tal petición—; ¿sería molestia preguntar por el motivo de esto? —inquirió tras pensar bien cómo plantear esa duda, pues había notado lo mucho que a Ibuki le costaba expresarse cuando se trataba de sus propios deseos y emociones, como si no estuviese acostumbrada a ello.
 
En efecto, la Líder se tomó su tiempo para contestar a esto, quizá buscando las palabras adecuadas para explicarse.
 
—Es porque me cuesta hallar otros Entrenadores de dragones con quienes practicar —dijo finalmente, tras lo cual dio un largo suspiro de resignación—; la mayoría de retadores intentan vencerme con Pokémon de tipo hielo, hada o incluso alguno neutral, porque emplear dragones también les supondría una desventaja considerable —prosiguió con expresión adusta, sabiendo que era inevitable, dado su estatus como la Líder más fuerte de Johto—; Akari y tú fueron los últimos en atreverse a enfrentarme con Pokémon con desventaja de tipo y llevarse mi medalla —acotó con la única seguridad que tenía respecto a la pelirroja, pues lo ocurrido con ella había sido algo muy irregular; esto recordó a Danot lo que quería hacer después de comer.
—Y supongo que esta clase de experiencias te harán mejorar más de lo que ya has hecho entrenando dragones —expresó él, admirado, a lo que Ibuki asintió; sin duda, uno de los puntos más fuertes de los Entrenadores que se especializaban en un tipo concreto era poder conocer muchas más cosas sobre el mismo que alguien con un equipo más variado—; ¿cuál es tu meta, Ibuki? —se atrevió a inquirir, ya no sólo por curiosidad, sino también porque quería conocerla mejor.
 
La Líder bajó la cabeza de pronto, para ocultar el repentino sonrojo que había invadido su rostro. Era una pregunta muy personal y no se la había esperado en lo absoluto.
 
—Es porque mi revancha contigo no es la única que tengo pendiente; Wataru fue el primer y único compañero de entrenamiento que tuve que contara con dragones en su equipo —fue la respuesta de Ibuki, a quien le había costado mucho decir esto, por lo que implicaba para ella.
 
Esta vez fue Danot quien se quedó sin palabras. Wataru prácticamente había sido su ídolo de la niñez, al lograr ser el campeón regional más joven de la historia de Nihon; fue entonces que recordó los antiguos rumores sobre las diferencias y rivalidad entre Ibuki y su primo, y con lo que acababa de escuchar, supo que tenían una buena parte de verdad.
 
—¡Y-y antes de que digas que no estás a su nivel, te diré que cualquier ayuda para ganarle es bienvenida! —se apresuró en exclamar la Líder, no queriendo volver a oír algo como “pero él es el campeón, yo no podría…”.
—Todos hemos empezado de cero, así que no lo diré —respondió Danot con una sonrisa, a lo que Ibuki rió un poco; era la mejor respuesta que le habían dado al respecto en años.
 
Al ver la hora, el chico le agradeció el tiempo que le había dedicado y prometió decirle los ataques que quería enseñar a sus Pokémon durante la comida, pues tenía que ir a ayudar a prepararla, no queriendo volver a llegar tarde y quedarse sin hacer nada. Ibuki asintió y siguió con su entrenamiento, agradeciendo mucho haber tenido aquella conversación; le había dejado expresar cosas que necesitaba decir y sentir que no habían caído en oídos sordos, lo cual hizo que pudiese sentirse mucho mejor consigo misma.
 
Danot subió las escaleras a toda prisa tras entrar a los dormitorios, y al llegar al suyo, apuntó con presteza los ataques de los Pokémon de Ibuki que quería enseñar a los suyos antes de que se le olvidasen; con esto hecho, se dirigió por fin a la cocina, donde sus compañeros ya habían empezado con los preparativos de la comida. Tras disculparse por la demora y explicar lo ocurrido, se dispuso a ayudarles.
 
—Supongo que los Pokémon de la maestra tienen muchos ataques que te interesan —dijo Keisuke mientras lavaba los edamame, curioso por ello.
—Sí, la gran mayoría de ellos; ¿alguno de sus Pokémon sabe Escaldar, Sofoco o Reflejo? —preguntó, tras lo cual empezó a pelar patatas.
—¡Mi Golduck! —respondió Shiori con entusiasmo, mientras lavaba el arroz a conciencia.
—No estoy seguro, pero es posible que alguno de los Pokémon de Tetsurou sepa Reflejo —comentó Tsurio, enjuagando un poco las ollas antes de llenarlas de agua.
—Yo también querría enseñar Sofoco a mi Combusken, pero de momento no he tenido la oportunidad —expresó Seiko, lamentando no poder ayudarle.
 
Danot asintió, agradecido por sus respuestas. Finalmente, ningún retador llegó antes de que la comida estuviese lista, por lo que se dispuso a hablar de nuevo con Ibuki tras recoger a sus Pokémon; sin embargo, Seiko le llamó poco antes de marcharse.
 
—¿En qué puedo ayudarte? —preguntó tras girarse hacia ella, afable y curioso.
—No te lo había podido decir antes, pero… ¿podrías entrenar conmigo luego de comer? No quiero quitarte demasiado tiempo, pero creo que me ayudaría mucho —pidió con amabilidad, esperando no interferir demasiado con sus planes.
—Si es el caso, podemos entrenar juntos por una hora, que hoy pensaba salir —respondió Danot tras pensarlo un poco, al querer retribuir la buena voluntad que sus compañeros habían tenido con él.
—Muchas gracias, me será de gran provecho —afirmó Seiko con certeza, tras lo cual se dirigió a la sala de estar a descansar un poco tras todo el trajín de la mañana, preguntándose si acaso Danot no lo sentía o si estaba tan entusiasmado ahí que no lo notaba; no pudo evitar reír un poco para sus adentros, encontrando esto tierno y a la vez inspirador.
 
Tras hacer unas anotaciones más y coger lo que necesitaba, Danot se dirigió a los campos de práctica y encontró a Ibuki tomando un descanso al lado de la piscina; ahí, sus hipocampos disfrutaban del agua mientras ella les explicaba alguna cosa que el recién llegado no llegó a oír.
 
—¿Listo para empezar? —preguntó la Líder al notar su presencia y girarse hacia él, viendo que llevaba una pequeña libreta de apuntes.
 
Danot le dejó ver la lista de ataques que le interesaban, estando marcados con asteriscos los que conocían los Pokémon de Ibuki. Ésta asintió, pero al querer devolvérsela, sus dedos le hicieron llegar a la página anterior, donde vio escrito su propio nombre; supuso que debían ser los apuntes que el chico había hecho sobre ella antes de retarla. Esto le dio mucha curiosidad, por lo que se armó de valor para pedir que se las dejase ver, a pesar de la vergüenza que le daba, justo cuando Danot liberaba a Pyro y Shizuru; sin quedarse atrás, Ibuki liberó a Gouryuu.
 
—¿Me dejarás ver tu libreta después? Tengo curiosidad por ver si has apuntado algo de mi forma de luchar que yo misma no haya visto —pidió cordialmente, dando a entender que había visto su nombre ahí; con algo de suerte, sería el caso.
—Si te sirve de algo, adelante —respondió Danot, a pesar de mostrarse escéptico de haber notado algo que Ibuki no; sin embargo, con el enorme favor que estaba recibiendo de su parte, era lo menos que podía hacer por ella.
 
Al verse libre, Pyro dirigió una mirada de respeto a Suiryuu, quien la correspondió con una igual; al ver este significativo intercambio visual, Gouryuu gruñó interrogativamente al dragón acuático, quien en su idioma le explicó lo ocurrido durante la batalla de Gimnasio de hacía dos días. Impresionado, el Charizard naranja se acercó a su contraparte shiny con toda la intención de retarlo.
 
—¡Pero qué..! —exclamaron Ibuki y Danot al unísono al ver a sus lagartos con las garras entrelazadas y pugnando con sus frentes en contacto y miradas de marcada rivalidad.
 
Antes de que sus Entrenadores pudiesen decir algo más, ambos Charizard se separaron de manera abrupta, aparentemente dispuestos a emplear sus mejores ataques… para finalmente entrelazar sus brazos derechos; esto sorprendió todavía más a ambos humanos.
 
—¿Es posible que se conocieran de antes? —preguntó Ibuki, pues nunca había visto actuar así a su Charizard.
—Lo dudo mucho; tengo a Pyro desde que nació y conocí a Gouryuu el mismo día que a ti —contestó Danot, igual de intrigado.
—¿Obtuviste su huevo en Hiwada? —inquirió ella tras pensarlo un poco, al haber recordado una parte en concreto de su viaje.
—Sí, de un leñador llamado Yosaku —respondió él, teniendo la misma sospecha tras la mención de ese lugar.
—Pues Gouryuu también es hijo de su Charizard —afirmó, sorprendida por tal coincidencia—; aunque deben tener padres distintos, porque él no sabe Danza Dragón —dijo para sí misma, preguntándose de qué Pokémon podría haberla heredado Pyro.
 
Aunque era un hecho conocido que los Charizard podían ser exageradamente competitivos entre sí, también eran una especie con fuertes lazos familiares, como demostraban esos dos al ponerse al día con la vida del otro, o al menos esto pareció a sus respectivos humanos. Dado lo inusual de tal reunión, ambos les dejaron hacer y decidieron enfocarse en sus hipocampos… a quienes encontraron muy juntos, con Suiryuu empleando su boca tubular para acariciar con evidente cariño la cabeza de Shizuru. Danot quedó boquiabierto, pues de lo poco que conocía a su sempiterna Seadra y el objetivo que tenía, no la veía muy dada a mostrar afecto de manera tan abierta.
 
—¿Será posible que...? —balbuceó Danot, notándose que no tenía demasiada experiencia con que sus Pokémon interactuasen tan efusivamente con otros fuera de su equipo.
—No es lo que te imaginas —le corrigió Ibuki, pues conocía al dedillo el comportamiento de esa línea evolutiva—; quién lo diría… al parecer, Suiryuu fue padre y nunca me enteré —explicó con tono irónico, al haber visto a algún Seadra arrullar así a sus crías.
—Ya veo… —respondió apenas el chico, comprendiendo lo reconfortante que debía ser ese encuentro para Shizuru, considerando lo ocurrido en la Guarida Dragón; maravillado por lo fácil que parecía resultar para los Pokémon reconocer a su propia familia, pensó en escribir a Yamen sobre esto.
 
Pasado ese par de sorpresas, se dispusieron a entrenar por fin… hasta que Tsurio llegó tan rápidamente como le permitieron sus piernas tras avistarlos a la distancia.
 
—¿Qué ocurre, Tsurio? —preguntó la Líder, extrañada ante tal despliegue de velocidad; no creía que se tratase de un retador, pero tenía curiosidad por ese arranque tan atípico en él.
—Escuché de Danot que iba a enseñar ataques a sus Pokémon, y recordando la batalla que tuvieron hace dos días, me preguntaba si podría enseñar Bote a mis Pokémon —pidió con más humildad de lo que el aludido esperaba; como había dicho Seiko, no era mal chico y era capaz de ser respetuoso cuando debía.
 
El chico de Yoshino sonrió levemente; tras ver lo hecho por Suiryuu, ambos habían tenido la misma idea acerca de sus Pokémon normalmente incapaces de luchar en tierra. Ibuki asintió conforme e indicó al recién llegado que liberase a los que quisiese enseñar dicho ataque, con lo que pronto aparecieron en la piscina su Seadra, Skrelp y Magikarp.
 
—Será un buen ataque para cuando tu Magikarp evolucione —afirmó Danot, notando que a pesar de no ser especialmente fuerte, la carpa de su compañero parecía estar bien entrenada.
—Por esto quiero que lo aprenda cuanto antes, para que lo tenga dominado cuando llegue el momento —respondió Tsurio, ya con sus aires usuales.
 
Danot negó discretamente y se concentró en el entrenamiento, pidiendo a Shizuru que enfocase su atención en Suiryuu, mientras Pyro y Gouryuu intercambiaban ataques, a falta de más indicaciones. Tras la orden de Ibuki, el dragón tensó su cola y, con un hábil movimiento de la misma, dio un salto de cuatro o cinco metros antes de aterrizar en la arcilla, para sorpresa de los Pokémon que lo observaban.
 
—Antes de que alguno lo intente, éste es el resultado de un arduo entrenamiento posterior a dominar este ataque; por el momento, les recomiendo centrarse en aprenderlo y ya después intentaremos la parte de posarse en tierra —explicó una seria Ibuki, tras lo cual pidió a Suiryuu que volviese a emplear su Bote, para que los demás pudiesen imitarlo.
 
Tras algunas repeticiones más, Ibuki guardó al dragón y liberó a Seiryuu para que también entrenase, pues aún no lo había dominado, y centró su atención en los dos Charizard; Danot la siguió tras animar a Shizuru a seguir, mientras Tsurio hacía lo mismo con sus propios Pokémon. Ambos reptiles flamígeros reposaban tras un intenso intercambio de ataques, habiendo querido mostrarse entre sí lo que sabían. El chico los observaba con atención, como si estuviese dando vueltas a algo que se le acababa de ocurrir.
 
—¿Te estás replanteando lo que quieres hacer con Pyro? —preguntó Ibuki, prácticamente como si le estuviese leyendo la mente, a lo que el chico asintió.
—Tengo claro que la base de la estrategia con Pyro será aprovechar los aumentos de su Danza Dragón, pero aún creo que necesitará un complemento idóneo. Tener Afilagarras como Gouryuu nos permitiría aprovechar al máximo ataques poco precisos como la Carga Dragón, pero nos haría vulnerables a Pokémon con incrementos de defensa más rápidos. Por otra parte, contar con Avivar como Reidam potenciaría todos sus ataques, pero su contundencia efectiva decaería notablemente al tener que depender de ataques menos potentes, sobre todo antes de afianzar nuestros incrementos; dicho esto, sí que nos permitiría lidiar mejor con contrincantes que… —expuso Danot, más pensando en voz alta que hablando con la Líder.
—Danot, ¿con qué crees que Pyro se sentirá más a gusto? —le interrumpió una firme Ibuki, sacándolo en el acto de su ensimismamiento; no le molestaba en lo absoluto, pero quería que aprovechase su tiempo lo mejor posible, como él mismo le había pedido.
—¡Oh, cierto, sí! —reaccionó, algo avergonzado por haberse dejado llevar sin considerar lo más importante de todo ello—. Pyro, ¿quieres dominar la Carga Dragón como hace Gouryuu o prefieres quedarte con la Garra Dragón? —inquirió, decidiendo plantear su dilema de ese modo para hacerle la decisión más sencilla.
 
Ante tal pregunta, Pyro sólo atinó a contemplar sus propias garras. Ese segundo ataque le había dado la oportunidad de vencer a Suiryuu, pero no quería quedarse con la espina clavada de no haber dominado la Carga Dragón. Seguro de lo que deseaba, el Charizard negro señaló a su hermano, dejando claro que quería hacer completamente suyo dicho ataque.
 
—Pyro ha hablado —sentenció una solemne Ibuki, guardándose una sonrisa para sí misma, al sentirse complacida por la confianza que Danot tenía en sus Pokémon—. Aun así, ahora es tu obligación prepararte para cuando esa estrategia principal no funcione; por ejemplo, si se ven forzados a una confrontación cuerpo a cuerpo. ¿Has decidido qué ataques serían adecuados para una situación así? —inquirió, queriendo ayudarles en todo lo posible para conseguir lo que se habían propuesto con ese entrenamiento.
 
Danot asintió con expresión tranquila, tras lo cual fue a buscar algunas dianas en la caseta más próxima junto a los Charizard y las colocaron en el lado más alejado del campo sin piscina, para no perturbar el entrenamiento de los Pokémon nadadores. Gouryuu demostró el uso de su Carga Dragón al alzarse en el aire y lanzarse en picado para derribar una de las dianas, con lo que instó a Pyro a hacer lo mismo. Éste no tardó en levantar el vuelo mientras la energía se acumulaba en sus cuernos, y tras cubrirse de una intensa emanación azul, se lanzó en pos de la diana más cercana. Con su nuevo cuerpo y la experiencia con la Garra Dragón, se sintió más en control de todo ese poder, pero no pudo evitar errar su blanco por poco más de un metro; al menos pudo recuperar el control de su vuelo y no darse de bruces contra el suelo, sin duda un avance respecto a su última práctica. Lo intentó nuevamente, pero falló por un margen similar, por lo que descendió para pedir consejo a su hermano mayor. Danot los dejó hacer y fue a ver cómo iba la práctica de los Pokémon de agua, a quienes Ibuki había dejado por su cuenta para centrarse en adiestrar a Kouryuu y Kiryuu.
 
Al llegar a la piscina, vio cómo Shizuru y los demás tensaban sus colas y usaban la energía acopiada para elevarse en el aire con diversos grados de éxito. Seiryuu, el más experimentado con el Bote, lograba alzarse un par de metros, mientras que los Seadra ya habían superado por poco los sesenta centímetros; los otros Pokémon apenas lograban elevarse de la superficie del agua, mientras la expresión de Tsurio denotaba que estaba dando vueltas y vueltas a algo.
 
—¿Qué ocurre? —preguntó Danot al llegar a su lado, curioso por lo que estaba cavilando; Tsurio dio un respingo al reconectarse súbitamente a la realidad.
—Estaba planteándome qué tanto más fácil sería para mi Seadra aprender este ataque si fuera a evolucionarlo ahora mismo —expuso, al considerar lo mucho más fuerte que parecía al cola de Suiryuu en comparación a las de sus preevoluciones.
—No lo había pensado, pero podrías tener un buen punto con esto —respondió, intrigado por esa posibilidad.
—Es cierto que ganaría más fuerza en la cola, pero también tendría que soportar más peso —intervino Ibuki tras acercárseles, mientras sus dragones descansaban tras el intercambio de ataques que habían tenido hasta hacía un momento.
—¿Qué tanto más? —preguntó Danot, mientras buscaba esa información en su Pokédex.
—Si no me falla la memoria (y no suele ser el caso), los Seadra pesan veinticinco kilos en promedio —acotó Tsurio, mientras se ajustaba las gafas.
—Y los Kingdra… ¡ciento cincuenta! —exclamó el sorprendido moreno, entendiendo por fin por qué dichos Pokémon se venían tan robustos en comparación a sus formas previas; debían ganar mucha masa muscular tras su evolución.
 
Ambos chicos se lo plantearon muy seriamente. Por una parte, parecía razonable aplazar la evolución de sus hipocampos para dejarles adaptarse a usar sus colas con un peso menor y desenvolverse mejor en tales situaciones. Sin embargo, aquello era un entrenamiento adicional al que deberían hacer para aprovechar sus habilidades naturales, las cuales serían aumentadas con su evolución. Danot suspiró, derrotado, dándose cuenta de que se había dejado llevar por la impresión que Suiryuu le había causado durante su combate por la medalla Rising.
 
—Para Tsurio resultaría indiferente, pero en tu caso, teniendo una competencia tan cerca, Shizuru y tú deberían tener claro qué rumbo tomar, sobre todo si quieren sacar a flote todo su potencial —afirmó una rigurosa Ibuki, tomándose la situación tal y como Danot le había pedido al principio de su entrenamiento—; en todo caso, tengo los objetos necesarios para evolucionar a sus Pokémon —añadió al relajar su expresión, haciéndoles saber que ambas alternativas eran factibles.
 
Antes de que pudiesen decir algo más, Tetsurou apareció para avisar a Ibuki que tenía tres retadores esperando; ésta suspiró, sabiendo que esto era el preludio al final de la temporada y que tendría que comer más tarde de lo planeado. Guardó a Kouryuu y Kiryuu e instó a Gouryuu a seguir las indicaciones de Danot para la práctica con Pyro, tras lo cual dejó a ambos chicos para que pensasen en lo que querían hacer. Tsurio, quien no tenía dudas al respecto, no tardó en seguirla tras indicar a sus propios Pokémon que siguiesen practicando.
 
—¿Qué opinas, Shizuru? ¿Quieres evolucionar ya o dejarlo para otro momento? —preguntó a su Pokémon cuando ésta se dio una pausa del entrenamiento y se sumergió en el agua para refrescarse un poco, antes de dedicarle una mirada acuciosa.
 
La Seadra tampoco tenía claro qué hacer. Había sentido un gran poder proveniente de su padre, algo que instintivamente sabía que ella también podía alcanzar; aunque tenía presente su objetivo, no estaba segura de si necesitaba evolucionar para llevarlo a cabo.
 
—No te sientas presionada por esto; cuando estés segura de lo que quieres, haremos esto mismo, ¿de acuerdo? —propuso Danot con una sonrisa, al notar la duda en su Pokémon; ésta asintió, agradecida con su humano por tal consideración.
 
Dejándola reposar y sintiéndose más tranquilo tras decirle aquello, el chico fue a ver cómo iba la práctica de Pyro. Fue justo entonces que vio cómo éste acertaba el borde de una de las dianas con su Carga Dragón, sin duda un gran avance respecto a la última vez; más que insistir en ello a ciegas, la ayuda de un Charizard mucho más experimentado con ese ataque habían resultado fundamentales para su progreso. Aun así, no podían dormirse en sus laureles.
 
—Gouryuu, ¿podrías enseñarnos tu Puño Trueno y Ala de Acero? —pidió, al ser los primeros ataques que habían llamado su atención cuando vio los que el aludido sabía; dejaría el Envite Ígneo para el final… y todavía tenía practicar volar con Pyro. Muchas cosas por hacer y muy poco tiempo para realizarlas todas.
 
El Charizard naranja asintió y empezó a dar golpes al aire, mientras sus garras se llenaban de chispas eléctricas; sin dudarlo, Pyro empezó a imitarlo, queriendo aprender todo lo posible de su hermano mayor. Por fin comenzaba a entender lo que su humano sentía cuando hablaba de su familia, en especial de Yamen, pues hasta ese entonces, Danot y sus compañeros habían sido la única familia que había conocido.
 
Esa práctica duró hasta pasada la una, con lo que Pyro había adquirido la noción básica de cómo usar esos ataques; en cuanto a Shizuru, ya había logrado superar el metro de altura con su recién aprendido Bote, pero era consciente de que aún le faltaba mejorarlo mucho. Danot no tardó en guardarlos, pensando en pedir ayuda con sus otros Pokémon cuando Ibuki tuviese un momento relativamente libre, y dijo a los de Tsurio que iría a buscarlo enseguida, a lo que éstos asintieron, tras lo cual se dispusieron a descansar; por su parte, Gouryuu fue a volar para hacer tiempo hasta que su Entrenadora volviese.
 
Al llegar al campo de batalla principal, Danot pudo ver a Ibuki y Suiryuu luchando contra un Dragonair muy feroz y un retador de facciones duras, alto y atlético vestido de negro y rojo, incluyendo su gorra; supuso que debía ser el mentado Kenji de ciudad Tokiwa. Ambos dragones se veían maltrechos, pero esto no impidió al más alargado cubrirse de una intensa aura roja y lanzarse abruptamente en pos del otro. Éste fue lo suficientemente hábil para dejarlo pasar de largo al usar su Agilidad y situarse a su espalda, desde donde desplegó un Pulso Dragón que su oponente no pensó en esquivar, dado su estado de profunda cólera… y no tuvo oportunidad de pensar en nada más, al caer debilitado.
 
Con un rictus de enfado, Kenji guardó a su dragón e hizo el ademán de retirarse, sin deseo alguno de cumplir con el saludo protocolario que debían realizar los retadores, aun en caso de perder; no obstante, pronto recordó que no tendría su Pokédex de vuelta si no cumplía con ello. Pasada esa formalidad, Ibuki frunció el ceño, al haberse dado cuenta tras ese segundo combate con él del tipo de entrenamiento que había dado a sus Pokémon; era algo que no podía pasar por alto.
 
—Incluiré un reporte con una evaluación preliminar sobre el retador para que quede en el registro de la Federación —glosó Ibuki al acercarse al réferi, quien también parecía contrariado por la falta de deportividad del aludido.
 
Su actitud también había disuadido a Keisuke y los demás de acercarse para preguntarle sobre el gran combate que había tenido; Shiori era quien se lo había tomado mejor, al saber de antemano que Kenji tenía muy mal perder. Viendo la hora, decidieron ir a comer, aunque Danot no tardó en recordar a Tsurio que sus Pokémon seguían esperándolo en el campo de práctica, y tras esto, se quedó algo atrás para poder hablar con Ibuki cuando ésta acabó su conversación con el réferi, quien también se retiró prestamente.
 
—No pareces muy contenta… —Danot iba a añadir “con tu victoria”, pero decidió omitirlo al notar que había subestimado la intensidad del enojo de Ibuki.
—Dudo que pueda ganarle por tercera vez… lo he conseguido por poco, pero es el tipo de persona al que preferiría no otorgar mi medalla —admitió en voz baja, sabiendo que ese no era el juicio que se esperaba de un Líder de Gimnasio; sin embargo, era algo que necesitaba decir.
—¿Crees que él...? —preguntó Danot del mismo modo, temiendo lo peor.
—Lo dudo mucho… —respondió ella, recordando con claridad todos los ataques usados por los Pokémon del atacante—; aunque ambos parecen cortados con la misma tijera... —aseveró, sabiendo que lo único que podía hacer era luchar lo mejor posible contra un contendiente que, de no estar limitado por las reglas, estaría más que dispuesto a matar para ganar.
 
Danot asintió, al tener la misma sensación. Sin contar a los Rockets, era la primera vez que un colega Entrenador le producía esa sensación de peligro, como si no le importase lastimar de manera irreparable a otros con tal de ganar. Lo suyo era disfrutar de las batallas, sin tener que preocuparse por consecuencias que podrían evitarse fácilmente con algo de buena voluntad.
 
—Por cierto, Gouryuu está volando ahora mismo —dijo el chico para intentar distender el ambiente tenso que se había generado con su conversación.
 
Esta mención pareció poner de mejor humor a Ibuki, quien asintió, agradecida; sabía lo mucho que su Charizard amaba volar, tanto como ella y Tenryuu.
 
—Entonces, ¿has podido enseñar a Pyro todo lo que querías que aprendiera? —preguntó la Líder, queriendo también dejar de lado el tema de su último retador.
—Dejaré el Envite Ígneo para mañana, porque quiero que por hoy se enfoque en lo demás —respondió con seguridad, no queriendo saturarlo con demasiadas cosas por aprender—; más bien, cuando no te sea inoportuno, querría pedirte ayuda con los ataques de tus otros Pokémon —añadió, mostrándose agradecido por toda la ayuda que le estaba brindando, pero sin querer perjudicarla.
—Quizá por la noche, si es que no tengo demasiados retadores —ofreció, sin querer darle falsas esperanzas—; ¿tienes algún plan hasta entonces? —inquirió, con curiosidad por cómo administraría su tiempo.
—He prometido a Seiko ayudarla a entrenar luego del almuerzo, aunque al principio quería ir a la ciudad a esa hora para buscar a Akari y preguntarle sobre lo de ayer —explicó, creyendo que el fenómeno que había presenciado podía llevar sus habilidades y las de sus Pokémon a un nuevo nivel.
—Es probable que aún esté ahí; sus Pokémon debieron acabar agotados tras la batalla de ayer —Ibuki iba a añadir “y ella también”, pero recordó que Akari parecía tan llena de energía que seguramente tuviese ganas de más combates junto a sus otros Pokémon antes de partir.
—Esto mismo pensaba —convino Danot, teniendo la misma impresión sobre la pelirroja—; ojalá me pida una batalla como condición para contármelo —agregó con una sonrisa, deseando medirse contra ella.
—¿Te pones así con cada Entrenador fuerte que conoces? —preguntó Ibuki con una media sonrisa irónica, aunque lo comprendía perfectamente; Danot asintió, sin ninguna vergüenza—. Espero que la encuentres pronto, porque también tengo curiosidad por ello —explicó, cuando salían del edificio, con lo que Gouryuu no tardó en avistarla y aterrizar cerca de ambos, con lo que recibió unos cuantos mimos de parte de su Entrenadora.
 
Tuvieron un almuerzo muy distendido, justo lo que todos necesitaban tras lo ocurrido, por lo que incluso el réferi, normalmente parco a la hora de comer, se animó a tomar parte en la conversación. Danot aprovechó ese ínterin para preguntar a Tetsurou si alguno de sus Pokémon sabía Reflejo; éste asintió y le propuso practicarlo en la batalla que tendrían al día siguiente, ya que le daba pereza tener que entrenar de más. Sin otra opción, el chico de Yoshino aceptó.
 
Cuando hubieron acabado y recogido la mesa, a Danot le tocó lavar los trastos tras perder un juego de jankenpon. Se encogió de hombros y se dispuso a empezar, pero para su sorpresa, Seiko se quedó para ayudarle; a fin de cuentas, lo que más convenía a ambos en ese momento era terminar lo antes posible. Así, exactamente a las dos y media, ya estaban en uno de los campos de práctica, listos para empezar.
 
—Entonces, ¿en qué puedo ayudarte? —preguntó Danot, pues su compañera todavía tenía que darle más detalles al respecto.
—A pulir mi estilo de batalla —empezó Seiko—; Keisuke se enfoca demasiado en la fuerza, los estilos de los demás son demasiado lentos como para practicar de la manera que querría y pedir esto a la maestra sería interferir con su trabajo —expuso, para que entendiese por qué se lo había pedido precisamente a él.
 
Danot asintió. Había visto que su compañera se enfocaba en la velocidad de sus Pokémon, justo como él había empezado a entrenar a algunos de los suyos, para luego ir combinándolo con un estilo más ofensivo, parecido al de Ibuki, o en concreto, a cómo luchaba Tenryuu. El de Seiko, si debía usar un equivalente entre los Pokémon de la Líder, se parecía más al de Suiryuu.
 
—Y siento que no podré hacerlo hasta que evolucione a estos dos —expresó seriamente al liberar a sus dragones, Dratini y Shelgon.
 
Al verlos, Danot no pudo evitar volver a pensar en lo peculiar que le resultaba que Tsurio y Seiko tuviesen ya un Pokémon de tipo dragón (o que evolucionase en uno) antes de convertirse en aprendices de Ibuki. Dratini no era precisamente lento, mucho menos al utilizar su Agilidad, pero estar limitado a reptar en lugar de volar como sus evoluciones lo ponía en desventaja, mientras que Shelgon sí que era un Pokémon lento y pesado, aunque resistente, muy diferente de su evolución final.
 
—Si no me equivoco, tu Shelgon tiene Danza Dragón; ¿no te sirve hasta que evolucione y puedas enseñarle Viento Afín? —preguntó Danot con curiosidad, sabiéndolo tras haber visto los ataques de Kiryuu.
—Preferiría no depender de ello —contestó parcamente Seiko, mientras ponía mala cara; era la primera vez que el chico la veía comportarse así, por lo que le sorprendió un poco.
—No insistiré si es el caso, pero saber tus motivos me facilitaría mucho ayudarte —expuso, al resultarle lo más natural entender aquello en lo que iba a involucrarse para hacerlo del modo más efectivo posible.
—Promete que no te reirás —pidió seriamente ella, a lo que Danot asintió—; no me agrada el efecto que tienen las técnicas de aumento de fuerza en los Pokémon… la visión de músculos abultados son todo lo contrario de lo que considero luchar de forma veloz y elegante —admitió al bajar la mirada, muy avergonzada.
—Y asumo que las técnicas de incremento de ataque especial o defensas son demasiado lentas para ti —dedujo el chico, tomándose el tema con toda la seriedad del mundo, cosa que Seiko agradeció mucho, sintiéndose cada vez menos cohibida—; aunque aún me resulta algo vago tu concepto de “veloz y elegante” —expresó, al querer escucharlo en sus propias palabras para que ambos tuviesen claro hacia qué objetivo dirigirse.
—Dar énfasis a la velocidad, usar ataques que no nos quiten impulso, procurar golpear los puntos débiles de nuestros oponentes —explicó Seiko, intentando poner en palabras todos sus sentimientos al respecto.
 
Danot asintió de nuevo, por fin con una idea clara de lo que debían hacer, por lo que sacó a Sparkle y Shady para entrenar en las condiciones que Seiko requería. Así, la ratona se lanzó en pos de Dratini con un Ataque Rápido, pero éste lo esquivó por poco al reptar hacia un lado, para luego usar su Agilidad tras la indicación de su Entrenadora. La velocidad a la que reptaba se incrementó apreciablemente, pero no se acercaba ni por asomo a lo rápido que podía ser un Dragonair volando. Por su parte, Shady exhaló esquirlas de hielo hacia Shelgon, quien no sufrió mucho daño gracias a su gruesa coraza, pero igualmente intentó eludirlos y ganar algo más de velocidad antes de evolucionar; sin duda era lenta, pero no tanto como Kiryuu. La chica de Enju sonrió ampliamente: ese era justamente el tipo de entrenamiento que necesitaban.
 
Estuvieron así por casi una hora, pausas incluidas, tras lo cual guardaron a sus Pokémon y los dejaron en la máquina restauradora de los dormitorios. Durante ese ínterin, Danot se enteró de que Seiko era hija de una reconocida modista tradicional en Enju, de quien había aprendido el arte de diseñar y confeccionar ropa de la mejor calidad, y que había salido de viaje porque necesitaba un tiempo alejada de ella, debido a una importante diferencia de opiniones respecto a sus gustos en cuanto a moda. «Te enseñaré a qué me refiero un día de estos, si quieres», le ofreció amablemente, muy agradecida por la práctica que habían tenido; si seguían así, pronto conseguiría lo que aspiraba a hacer con sus Pokémon.
 
Tras asearse y ponerse su ropa usual, Danot se dispuso a salir a la vez que hacía otra de las cosas que se había propuesto para ese día. Liberó a Pyro y, tras dedicarle una caricia en la cabeza, se subió a su espalda.
 
—¿Listo, compañero? —preguntó al sujetarse bien de él, un poco temeroso todavía, pero si había podido confiar en Tenryuu para esto, ¿cómo no iba a hacerlo con su propio Pokémon?
 
Pyro gruñó afirmativamente y flexionó sus extremidades inferiores, impulsándose hacia el vasto cielo mientras empezaba a batir sus fuertes alas, con lo que ganó varios metros de altura hasta que finalmente afianzó su vuelo, dado el peso adicional del chico. Era una sensación muy distinta a la de volar junto a Tenryuu, dado lo mucho que tuvo que aferrarse al Charizard para mantenerse estable al principio, además del calor que éste emitía. Dicho esto, tenían una vista preciosa de Fusube desde donde estaban, por lo que sobrevolaron los alrededores del Gimnasio por unos instantes antes de dirigirse hacia el parque donde habían conocido a Jin’ya, creyendo que sería el lugar ideal para empezar su búsqueda. Aunque algo frío, el viento que acariciaba sus rostros resultaba agradable, y por primera vez, Danot fue capaz de disfrutar por completo la sensación de volar, con el miedo deviniendo en emoción y una sensación de libertad como nunca había sentido en su vida. «¿Es lo que Pyro sintió tras evolucionar?», se preguntó, y para su sorpresa, el lagarto asintió con un gruñido, al adivinar lo que estaba sintiendo. Rieron juntos, justo antes de llegar al laberinto de árboles que era el parque central de Fusube. Descendieron lo suficiente para poder reconocer a Akari en caso de verla, aunque Pyro debió tener cuidado de no golpear las ramas con sus alas o cola al girar en los intrincados caminos del lugar; sin duda, era más fácil recorrerlo a pie.
 
La visión de un Charizard negro sobrevolando el parque llamó la atención de más de uno, y quienes no estaban combatiendo o concentrados en su propio entrenamiento lo siguieron como pudieron, llenos de curiosidad. Tras unos minutos así, Danot y Pyro hallaron a quien buscaban cerca de la laguna en la sección sud-oriental, donde un fiero can de piel anaranjada con rayas negras y tupido pelaje beis luchaba contra un enorme Gyarados dirigido por, cómo no, Kenji de Tokiwa. Percatándose del alboroto que habían producido con su paso por el parque, decidieron seguir sobrevolando el área hasta que el combate terminase, aunque habrían preferido poder presenciarla de cerca.
 
Ambos Pokémon en la superficie se veían claramente extenuados, al llevar varios minutos luchando sin poder dominar al otro. El aliento que su improvisado público les otorgaba no tenía nada que envidiar al de las batallas preliminares de la Conferencia Plateada, considerando el gran espectáculo que Akari y Kenji les estaban brindando. Finalmente, el Arcanine de la chica evitó por los pelos una potente Hidrobomba y saltó hacia su contrincante mientras se cubría de electricidad. Sabiendo lo que venía, Kenji ordenó al Gyarados sumergirse de inmediato, como había hecho antes, pero su agotamiento le impidió reaccionar a tiempo y recibió de lleno ese intenso Voltio Cruel; el Pokémon ígneo, aún resintiendo el retroceso de su propio ataque, usó la cabeza de su ya debilitado oponente como plataforma para brincar hacia la orilla y retornar con la pelirroja. Por su parte, el enfadado chico de Tokiwa no tardó en guardar a su Pokémon y tuvo que hacer de tripas corazón para mantener su ecuanimidad delante de toda esa gente; se dijo a sí mismo una y otra vez que sin esa batalla no habría podido afinar su plan de batalla contra Ibuki. Así, se llenó de aplomo para ir a felicitarla, preguntándose cómo alguien tan menuda y aparentemente indefensa podía ser tan buena Entrenadora, y le dio un apretón de manos con toda su fuerza y saña; para su sorpresa, Akari se lo correspondió con la misma intensidad y una sonrisa de oreja a oreja. Sabiéndose derrotado por el momento, Kenji no tardó en desaparecer entre la multitud mientras se bañaba en exclamaciones de apoyo por su gran desempeño; sin duda, era un Entrenador muy popular a pesar de su pésimo carácter. Y la pelirroja no parecía quedarse atrás, a pesar de ser una figura bastante nueva en la escena competitiva de Johto, siendo ovacionada por el público mientras mimaba a su Arcanine.
 
—¡Gracias por todo, Hikari! —le dijo con cariño, para luego hacerlo volver a su Poké Ball—. ¡¿Quién más quiere luchar?! —preguntó a todo pulmón, muy motivada tras esa reñida batalla.
 
Fue en este momento que todos los aplausos y ovaciones se detuvieron de sopetón. Todos los presentes habían gozado del espectáculo que esos dos les habían dado, pero el prospecto de medirse contra semejante oponente echó para atrás a más de uno. Pronto, un ruido seco a unos metros de la pelirroja llamó la atención del gentío, justo donde Danot y Pyro acababan de aterrizar.
 
—¡Ay, qué lindo! —casi sin pensarlo, Akari se lanzó a abrazar al Charizard shiny, ignorando por completo a su Entrenador.
 
Y la atmósfera se distendió de inmediato con esta muestra de espontaneidad, la que causó risas y ligeros chillidos enternecidos por parte de varios espectadores. A pesar de agradarle el contacto de la humana, cuyo aroma se le antojaba conocido, Pyro miró con cara de cachorrito a Danot, al no saber cómo quitársela de encima con delicadeza; éste se limitó a aproximarse y carraspear para llamar la atención de Akari.
 
—Oh, ¿quieres luchar conmigo? —preguntó, risueña, sin soltarse de Pyro; su interlocutor le sonaba de algo, pero no acababa de recordar de qué.
—¡Me encantaría! —respondió un entusiasmado Danot, aunque no tardó en recuperar la compostura al recordar por qué estaba ahí realmente—. Aunque también quería preguntarte sobre lo que pasó ayer con Reidam —añadió, algo más serio.
 
Para su gran sorpresa y la de toda la gente a su alrededor, la pelirroja se lanzó a abrazarlo tan enérgicamente como lo había hecho con Pyro.
 
—Te lo contaré, pero no aquí —susurró Akari con tono inesperadamente circunspecto, sin querer que nadie más escuchase esto—; ¡claro que lucharé contigo! —exclamó tras separarse del chico, para algarabía de quienes los rodeaban.
 
Danot asintió tras recuperarse de la impresión, suponiendo que Akari quería ser discreta al respecto, por lo que decidió seguirle la corriente. Para decepción de los espectadores, guardó a Pyro tras agradecerle el relajante vuelo que habían tenido, pues quería probar a Shizuru en una batalla real. Por su parte, Akari liberó al único Pokémon de su equipo que aún no había luchado: un mono de pelaje marrón claro y blanco con una imponente melena ígnea; brillantes adornos dorados cubrían sus hombros, rodillas, pecho y el reverso de sus manos, de dedos azules como los de sus pies. Aunque era notablemente más pequeño que su Entrenadora, se le notaba muy confiado; era más que evidente que ambos llevaban mucho tiempo entrenando juntos.
 
Sin dilación, Danot liberó a Shizuru en la laguna, prestando especial atención a su posible reacción delante de tanta gente, que dejó escapar expresiones de admiración al percatarse de que también era shiny. La Seadra recorrió el entorno con la mirada al verse fuera del Gimnasio, recordando la promesa que Danot le había hecho el día anterior, pero al no encontrar a quien buscaba centró toda su atención en el oponente que tenía delante.
 
—¡Justo lo que queríamos, otro tipo agua para derrotar! —exclamó una emocionada Akari, más que dispuesta a afrontar el reto extra que significaba encarar a un Pokémon con ventaja—. ¡Goudan, Garra Umbría! —ordenó súbitamente.
—¡Retrocede y Pistola de Agua! —indicó Danot, habiendo liberado adrede a Shizuru cerca de la orilla.
 
Las manos del Infernape se llenaron de energía espectral que tomó la forma de tres zarpas afiladas con las que se abalanzó sobre la Seadra, quien nadó hacia atrás y disparó en el acto una delgada columna de agua a presión que éste evitó con un ágil brinco. Shizuru continuó con esos ataques por indicación de Danot, pero el mono los siguió evadiendo con destreza, aunque cada vez menos margen, hasta que uno acertó su espalda y le hizo trastabillar, obligándolo a improvisar una hábil pirueta con la que logró reincorporarse y exhalar un Lanzallamas para bloquear un disparo que de otro modo habría recibido en plena cara.
 
—¡Menuda puntería! —exclamó una muy impresionada Akari, sentimiento que su Pokémon claramente no compartía—. ¡Danza Espada! —indicó enseguida, cada vez más entusiasmada.
—¡Sigue con Pistola de Agua! —ordenó Danot, con lo que Shizuru mantuvo su ataque y, sobre todo, su distancia de la orilla.
 
Goudan empezó a girar sobre su eje sagital mientras se iba moviendo erráticamente sobre la hierba, con lo que eludió buena parte de los disparos de la Seadra, y los que lo alcanzaron se vieron mermados por su acción rotatoria y la distancia entre ambos. Ver cómo el mono evitaba ser lastimado al mismo tiempo que se fortalecía llevó a Danot a plantearse si debía ordenar ya una Anulación, pero decidió esperar un poco; a fin de cuentas, una Entrenadora especialista tan formidable como la pelirroja debía tener algún as oculto para contrarrestar la desventaja de tipo, aparte de la megaevolución.
 
—¡Roca Afilada! —indicó súbitamente Akari, sacando a Danot de su ensimismamiento.
 
Goudan, cuyos músculos de las extremidades y cola estaban sumamente abultados, dio un fuerte puñetazo al suelo que causó que un gran número de aguzadas piedras del tamaño de un puño saliesen expelidas hacia arriba por el flanco derecho de Shizuru, rozando su aleta lateral. Fue entonces que Danot se percató de que la laguna no era demasiado honda, cosa en la que no había reparado al haber observado la batalla anterior desde las alturas; asimismo, la fuerza adicional brindada por la Danza Espada compensaba por mucho la resistencia del agua.
 
—¡Agilidad y Rayo Burbuja! —indicó Danot, sospechando ya qué ataque querría utilizar su oponente para ganar, dada su insistencia de obligar a Shizuru a aproximarse a la orilla.
 
Goudan continuó golpeando el suelo, con lo que más proyectiles de roca emergieron desde la base de la laguna, mas a Shizuru no le costó demasiado habituarse a ese ritmo de ataque y evadirlos, al saber ya a qué se enfrentaba. Sintiéndose más ligera, exhaló un sinfín de burbujas de tamaño mediano, pero al ser relativamente lentas, el Infernape pudo eludirlas con un grácil salto y dar otro puñetazo al suelo antes de esquivar otra andanada; sin embargo, no tardó en encontrarse completamente rodeado por éstas, lo que sus oponentes habían querido desde el principio.
 
—¡Danza Espada y ve hacia tu izquierda! —ordenó Akari, cada vez más y más emocionada por cómo se estaba desarrollando el combate.
—¡No lo dejes! ¡Acércate y córtale el paso con Dragoaliento! —indicó Danot, sabiendo que tarde o temprano tendría que arriesgarse para tener la oportunidad de vencer a una oponente como esa.
 
El mono volvió a rotar sobre su eje sagital y se dirigió hacia la dirección indicada, en tanto Shizuru, comprendiendo la intención de Danot, se aproximó a la orilla a la vez que exhalaba su ráfaga de aliento desde su derecha, para obligar a su oponente a regresar hacia donde estaban las burbujas que no había hecho estallar con su acción giratoria. Sin embargo, el hábil Goudan dio un impresionante brinco al aprovechar su propia fuerza e inercia mientras dejaba que las burbujas estallasen con el paso del Dragoaliento, con lo que dejó de girar en el aire y preparó sus puños para la orden que llevaba rato esperando.
 
—¡Goudan… HEART BREAKER! —ordenó Akari a todo pulmón, mientras el mono descendía con los puños llenos de chispas, listo para dar una buena sacudida a su oponente.
 
Los espectadores gritaron llenos de emoción ante semejante maniobra, aunque la mayoría no pudo evitar extrañarse ante el nombre empleado por la pelirroja, al ser claramente un Puño Trueno.
 
—¡Shizuru, Anulación! —exclamó Danot, tan enfocado en anticiparse a ese ataque que no reparó en cómo había sido comandado.
—¿Eh? ¿Ha dicho “Shizuru”? —pensó una sorprendida Akari, preguntándose si acaso había oído bien.
 
Regresó a la realidad al ver a su Infernape suspendido en el aire, con su puño izquierdo a apenas unos centímetros del rostro de su oponente, cuyos ojos fulguraban de un intenso color azul; a ésta le había costado horrores detener a Goudan, quien debía tener por lo menos tres niveles de aumento de fuerza física, más de los que Danot estaba habituado a ver. Haciendo un gran esfuerzo, Shizuru lanzó al mono contra el suelo, pero éste no tardó en reincorporarse e intentar asestarle una Garra Umbría, sólo para recibir de lleno un Rayo Burbuja.
 
—¡Goudan! —lo llamó una preocupada Akari, pues a pesar de su gran fuerza, era también muy frágil en el aspecto defensivo; recibió un chillido y una mirada confiada como respuesta—. ¡Entonces, Roca Afilada! —ordenó, sabiendo que tendrían que hacer tiempo hasta que acabase el efecto de la Anulación o ganar de otro modo.
—¡Evádelo y sigue con Rayo Burbuja! —indicó Danot de inmediato, preguntándose si debía continuar acorralando al Infernape con ese ataque o eliminar su incremento; era cierto que no era demasiado peligroso si no podía alcanzar a Shizuru, pero no podía confiarse contra ese par.
 
Goudan dio otro puñetazo al suelo, pero nada ocurrió, para sorpresa de todos; más de uno supuso que éste había consumido ya la energía necesaria para utilizar ese potente ataque, los denominados “puntos de poder” o “PP” entre los más enterados del tema. Akari dejó escapar una risita nerviosa, mientras su Pokémon eludía como podía las burbujas de Shizuru, las cuales volvían a rodearle. Era la oportunidad que Danot estaba esperando.
 
—¡Shizuru, Niebla Clara! —ordenó enseguida, listo para aprovechar esa coyuntura.
—¡Sí! ¡Ha dicho “Shizuru”! —exclamó Akari, muy emocionada a pesar del revés que habían sufrido, para extrañeza de quienes tenía más cerca—. ¡Goudan, hora del gran final! —exclamó, habiéndose decidido ya a terminar el combate—. ¡Salta y… FIRE SOUL BREAKER! —gritó a viva voz, desbordando pasión y sentimiento.
—Espera… ¡¿qué?! —fue la reacción de un pasmado Danot.
 
Goudan dedicó una mirada de “¿otra vez esto?” a la pelirroja antes de saltar para eludir el disparo de humo blanco de Shizuru, mientras su melena flamígera ardía más intensamente y su pierna derecha se rodeaba de fuego, con lo que se abalanzó sobre su contrincante. Un fugaz recuerdo surgió en la mente de Danot, pero tuvo que apartarlo de un manotazo figurado para enfocarse en la situación y ordenar a su Seadra retroceder y contraatacar con Pistola de Agua. Sin embargo, ni con eso pudo detener el efecto combinado de la gravedad y la gran fuerza del mono, por lo que recibió una veloz patada descendente en pleno torso que la hizo retroceder varios metros. Terca a pesar de haberse quedado casi sin aliento, se quitó de encima a Goudan con un certero cabezazo al diafragma mientras su cola brillaba de color blanco, mandándolo a volar hasta la orilla; exhibiendo una vez más su destreza, el mono se las arregló para aterrizar de pie, algo maltrecho, pero aún dispuesto a luchar, como demostró con una sonrisa socarrona. Por su parte, Shizuru había recibido un daño apreciable al ser golpeada en un punto vulnerable, además de varias quemaduras en el torso; no iba a resistir mucho más en ese estado.
 
—¿Shizuru? —la llamó Danot, queriendo asegurarse de que quería continuar combatiendo a pesar de ello.
—Tuu —respondió débilmente ésta; el impacto le había afectado más de lo que creía en un inicio, como sintió al nadar e intentar volver a atacar, mientras Akari y Goudan aguardaban a que diese señales de recuperación.
—Gracias, ya has hecho suficiente —le dijo suavemente Danot, a lo que la Seadra asintió y se dejó guardar, recibiendo en el proceso una pequeña ovación por el espectáculo ofrecido.
 
Una emocionada Akari saltó como un resorte para abrazar a Goudan, quien no la detuvo a pesar de sentirse algo incómodo con ello. Si bien llevaban muchos años juntos, aún no se había habituado a su carácter tan efusivo, aunque sí a su peculiar forma de ordenar ataques cuando se entusiasmaba más de la cuenta; lo realmente importante para él era que su Entrenadora estaba contenta, y con esto le bastaba.
 
Akari no tardó en guardarlo al notar que Danot se acercaba, con la intención de felicitarla por su victoria; no obstante, antes de que él pudiese decir algo, lo cogió de la mano y lo llevó a toda prisa fuera del gentío que aún los rodeaba, no sin saludar y despedirse de todos ellos. Al recordar lo ocurrido antes de su combate, el chico se dejó arrastrar sin rechistar, procurando mantener el veloz ritmo de su acompañante; sin duda su energía y vitalidad no parecían tener límite, pues al salir del parque aún estaba fresca como una lechuga.
 
—¡Ay, lo siento! —se excusó Akari al percatarse de que Danot estaba encorvado y apoyaba las manos en los muslos mientras intentaba recuperar el aliento.
—Ya está… no te preocupes… —contestó él, tan suavemente como le permitió su garganta seca; fue en ese momento que realmente agradeció todo el ejercicio que había comenzado a hacer desde su llegada al Gimnasio de Ibuki.
—Sobre tu pregunta… me gustaría ir a un sitio más privado para decirte lo que sé —pidió, mientras bajaba la mirada y jugaba nerviosamente con la punta de su trenza.
 
Danot asintió, entendiendo que a una persona tan honesta y efusiva como Akari le costase guardarse las cosas, lo cual explicaba su comportamiento; se figuró que debía tener una buena razón para intentar ser discreta en ese momento.
 
—¿Dónde sería esto? —preguntó con curiosidad, dedicándole una mirada llena de aprecio.
—Vamos primero al Centro Pokémon y luego te mostraré el lugar, que está muy cerca; ¡ya verás que te gustará! —afirmó Akari con una sonrisa radiante, desprendiendo entusiasmo, tras lo cual le instó a caminar—; a todo esto, ¿te gusta Shizuru? —preguntó inocentemente, al llevar ya un rato largo queriendo sacar el tema.
 
«¡Claro que me gusta! No entreno Pokémon que no me agraden», iba a responder Danot, cuando reparó en cómo Akari había acabado su batalla. En ese momento le había tomado muy por sorpresa, entre la emoción del combate y su deseo de ganar, pero con la mente más clara, finalmente pudo atar los cabos. Dejó escapar una risa muy suave, casi sin creérselo; como si el nombre de su Infernape no hubiese sido ya lo suficientemente obvio…
 
—Sí, era mi personaje favorita —admitió, algo sonrojado, pues había sido su primer amor ficticio; le había pillado en plena pubertad y no le avergonzaba en lo absoluto, pero como otras cosas sobre sí mismo, no era algo que compartiese con frecuencia.
—Era genial, aunque siempre preferí a Anna —declaró orgullosamente Akari, al sentirse muy identificada con la susodicha.
—Ya se nota —respondió Danot, riendo levemente; sin notarlo, se había distendido mucho hablando de esto con ella.
 
El trayecto al Centro Pokémon se les hizo cortísimo al rememorar ese anime, sus mejores momentos y lo que les había impresionado con sus giros argumentales; una vez ahí, Akari dejó a todo su equipo y Danot hizo lo propio con Shizuru. Éste se extrañó al no ver a Teina, lo que le hizo suponer que debía ser su día libre o le había tocado el turno de mañana, pues los Centros Pokémon “pequeños” eran llevados por un equipo de al menos cuatro enfermeras. Dado que el tratamiento iba a tardar un poco, decidieron ir al lugar que Akari había elegido… el cual resultó ser una tienda de videojuegos. Al menos tenía razón en que sería más privado, pues a esa hora estaba prácticamente vacía, y los pocos presentes ahí no eran precisamente Entrenadores.
 
—Aunque sé cómo usar la megaevolución, desconozco su origen o historia —admitió Akari en voz baja mientras oteaba las estanterías, buscando algo en concreto.
—Lo que puedas decirme bastará —contestó Danot con el mismo volumen, sin dejar ver la leve decepción que sentía; le consoló pensar que al menos no terminaría con menos de lo que había empezado.
—¡Ah, aquí está! —profirió ella con entusiasmo al asir un pequeño estuche de plástico con una ilustración de varios robots y una enorme nave espacial pirata en un llamativo fondo rojo—. ¿Sabes lo que los seguidores de la saga llevan esperando para que incluyeran esta serie en un juego? ¡Más de veinte años! ¡Más tiempo del que hemos vivido! —explicó, risueña, mientras señalaba al robot rojo en el centro de la formación.
—“Un deseo inquebrantable hecho realidad” —leyó él, sonriendo; algo había escuchado al respecto, y aunque conocía la saga, nunca se había dado el tiempo para jugarla.
 
Por curiosidad y como una forma de tener un recuerdo tangible de una ocasión que ya se había hecho memorable, Danot decidió coger también una copia y jugarla cuando regresase a casa, a manera de descanso de sus viajes… la idea no le desagradaba en lo absoluto, siempre que la conversación que debía tener con sus padres acabase bien.
 
Después de pagar por los juegos y comprar unas golosinas disponibles en el mostrador, se dirigieron a una de las pocas mesas dispuestas cerca del ventanal que daba a la calle, quizá el lugar más vacío de la tienda. Sus sillas eran pequeñas pero increíblemente cómodas.
 
—Recibí la piedra activadora y mi primera megapiedra hace dos años, antes del incidente en la montaña Entotsu; mis amigas y yo estuvimos involucradas en ello, aunque la policía no lo mencionó en su informe público por nuestra seguridad —narró en voz baja, recordando bien las circunstancias que la habían llevado ser parte de su resolución—; por lo que me dijo la persona que me las dio, el Entrenador debe tener una piedra activadora y su Pokémon, una megapiedra compatible —explicó a continuación, queriendo mantenerlo en términos sencillos.
 
Danot asintió al recordar vagamente noticias sobre ese incidente, quizá el mayor conflicto que habían tenido los equipos Magma y Aqua en Hoenn. A su vez, los objetos mencionados por Akari parecían ser poco comunes y compatibles con sólo unas cuantas especies, entre ellos Charizard y alguno de los otros Pokémon de su equipo. De lo que sí estaba seguro era de que la persona que se las había dado debía tener un conocimiento considerable sobre ese fenómeno y acceso a varias clases de megapiedras, dada la mención de sus amigas.
 
—Se suponía que deberíamos habérselas devuelto, pero tras lo ocurrido, él insistió en que nos las quedáramos por nuestra propia seguridad y que fuéramos discretas en su uso —expuso Akari, sin entrar en más detalles, aunque a Danot le pareció ver en su expresión que en verdad aún tenía cosas por decir.
 
No queriendo ponerla en un aprieto, Danot asintió en silencio. Entendió que algo tan raro y poderoso fuese a llamar mucho la atención, sobre todo de quienes ya lo conociesen… no pudo evitar sentir un escalofrío al recordar su experiencia con los Rocket
s. Aún tenía esto demasiado fresco, lo cual le llevó a preguntarse si acaso Akari no había temido alguna vez encontrarse de nuevo con esas bandas criminales.
 
—Cuando Reidam megaevoluciona, ¿se convierte en una tipo fuego y dragón? —preguntó Danot para cambiar de tema, más por la comodidad de ambos que por su propia curiosidad.
 
Ésta asintió enseguida y con gran entusiasmo, al haber recordado por fin por qué Danot le sonaba; no era de extrañar que un aprendiz de un Gimnasio especializado en Pokémon de tipo dragón se hubiese dado cuenta de aquello.
 
—¿Qué otro de tus Pokémon puede megaevolucionar? —inquirió a continuación, creyendo que daría una alegría a Ibuki con la respuesta que acababa de recibir.
—La primera megapiedra que recibí fue la de Yami, mi Houndoom; la de Reidam me la dio Katsura, tras acabar mi entrenamiento en su Gimnasio —explicó animadamente, a pesar de estar revelando información muy importante.
 
Lo único que Danot sabía sobre Katsura era algo que Yamen había dicho hacía un tiempo, sobre que había sido el Líder de Gimnasio más fuerte de Kanto hasta la llegada del Líder más reciente en Tokiwa, un tal Sakaki. Tras dicha respuesta, ambos se quedaron sin saber qué más decir, o esto le pareció al chico al ver que Akari cogía su SmartRotom, por lo que supuso que ya había revelado todo lo posible; no tenía quejas, había recibido más información de lo esperado. Conjeturó que la persona que le había dado su primera megapiedra prefería mantenerse en el anonimato, y aunque deseaba aprender más de todo ello, no quería pasar por encima de los sentimientos y compromisos de su nueva amiga. En cambio, se permitió fantasear con cómo sería tener una batalla épica contra ella en la Conferencia Plateada, en la que suponía que también iba a participar.
 
—¿Danot? —lo llamó Akari, al notarle ensimismado.
 
El nombrado reaccionó en el acto a esto, encontrándose a un palmo de la cara la pantalla del móvil de la pelirroja; ahí vio un nombre que se le antojó conocido y un número telefónico, además de los de Akari. Al entender lo que ésta estaba haciendo, sacó el suyo y los registró sin dilación.
 
—Pensaba que… —balbuceó él, aún sin poder acabar de asimilar lo que estaba ocurriendo.
—Lo sé, pero he decidido confiar en ti; siento que eres una buena persona y he podido ver lo mucho que aprecias a tus Pokémon —respondió Akari con una sonrisa sincera, mientras sus ojos color caoba parecían brillar como el fuego por la pasión que ambos compartían.
—¿Lo dices en serio? —cuestionó Danot, muy sorprendido por ese razonamiento, a pesar de sentirse honrado por sus cálidas palabras.
—¡Sí, del todo! ¡Dudo que alguien que ama y entiende el alma del género SR como yo sea mala persona! —admitió con completa sinceridad y un leve sonrojo, preguntándose qué habría dicho Kai al oír tal cosa; no pudo evitar reír por dentro al rememorar su viaje con ésta y Kururi, corto pero muy significativo para todas ellas.
 
Danot no supo si reír o increparle por semejante respuesta, pero optó por lo primero, muy agradecido por su confianza y aprecio.
 
—Lo único que te pediré es que no le llames a menos que visites Hoenn, para que pueda saber enseguida quién eres y por qué he confiado en ti —pidió sentidamente Akari, sabiendo que esa persona lo entendería, dada su usual disposición amable y reflexiva—; a mí me puedes llamar siempre que quieras —ofreció a modo de compensación, con una gran sonrisa.
 
Queriendo honrar esa confianza y considerando que esto sería lo mejor en cualquier caso, además de proveerle otra razón para seguir viajando, Danot prometió hacerlo así. Tras acabar las golosinas que habían comprado, fueron a recoger a Shizuru, Goudan y los demás.
 
—¿Qué harás ahora? —preguntó una curiosa Akari, mientras salían del Centro Pokémon.
—Volveré al Gimnasio y seguiré entrenando con Pyro y los otros; quiero aprovechar estas dos semanas al máximo antes de partir hacia Shirogane —explicó Danot; a pesar de considerar esa salida más que provechosa, sabía que todavía tenían mucho trabajo por hacer.
—¡¿Vas a participar en la Conferencia Plateada?! —exclamó Akari, muy sorprendida—. Y yo creyendo que sólo eras un aprendiz de Ibuki… ¡lo siento mucho! —se excusó, evidentemente avergonzada.
 
Danot se apuró en asegurarle que no pasaba nada y no hacía falta ninguna disculpa; a fin y al cabo, no se había dado la situación de explicarle que la Líder le había invitado a entrenar con sus aprendices.
 
—Y pensar que cuando conocí a Kai, Ibuki no pudo aceptarla como aprendiz porque, según su abuelo, aún no estaba lista para adiestrar a nadie —comentó Akari, recordando lo frustrada que se mostró su amiga cuando le contó esto, durante una de sus muchas noches acampando al aire libre—; se lo diré, aunque seguramente ya lo sepa —expresó con entusiasmo, deseando que la susodicha conociese también a su nuevo amigo.
—¿Y tú, qué harás ahora? —preguntó Danot tras asentir, sintiendo curiosidad tanto por sus planes como por la prima de Ibuki.
—Creo que me tomaré unos días para entrenar y probar el juego antes de partir a Wakaba; ¿porque es desde ahí que debemos partir hacia Shirogane, verdad? —inquirió con expresión de duda, pues al no ser nativa de Johto no tenía la seguridad de recordar bien los nombres de los lugares a los que debía ir; había sido por esto que había acabado accidentalmente en Kogane, cuando recorría Kanto por las medallas, tras haber ganado la de Yamabuki.
—Sí, es ahí —afirmó él, con una sonrisa—; entonces, quedemos un día de estos para otra batalla o entrenar —propuso, emocionado ante la idea de volver a enfrentarla.
—¡Claro que sí! —Akari aceptó encantada, demostrándolo con un fuerte abrazo.
 
Danot supo entonces cómo se había sentido Ibuki después de su combate con la pelirroja. A diferencia del abrazo falso en el parque, éste fue cálido, sincero y muy firme, acompañado de una dulce sonrisa que vio al bajar la mirada, pues su amiga como mucho le llegaba a la altura del mentón. Tras separarse, el chico liberó a Pyro, quien, tras recibir algunas caricias de Akari, se elevó junto a su humano para volver al Gimnasio.
 
A diferencia del día anterior, Danot pudo ver a algunos de sus compañeros entrenando en los campos cercanos a los dormitorios, donde aterrizó para recoger a Shady y Sparkle. Al ver la piscina vacía supuso que Tsurio estaba descansando, lo cual agradeció, pues quería hablar con Shizuru antes de retomar su entrenamiento. Tomó sus Poké Balls y saludó a Keisuke y Seiko de camino a su destino, donde liberó a sus cinco Pokémon; no tardó en indicar a Alfa que eludiese las Alas de Acero de Pyro y a Sparkle y Shady que intercambiasen Ataques Rápidos. La Seadra observó a sus compañeros con atención, preguntándose qué planeaba su Entrenador para ella.
 
—¿Cómo estás, Shizuru? ¿Ya mejor? —preguntó Danot al acariciarle suavemente la cabeza, recordando su estado tras esa potente Patada Ígnea de Goudan.
 
La hipocampo se sorprendió un poco por ese contacto, pues la piel de su humano se sentía muy lisa en comparación a las escamas de sus congéneres, incluso agradable. Supuso que éste todavía estaba preocupado por lo ocurrido, por lo que lo vio directamente a los ojos, para que notase que ya estaba bien… aunque con ello, su intensa mirada también develó algo más que cruzaba por su mente en ese preciso momento.
 
—¿Tampoco has quedado satisfecha con esa derrota, verdad? —preguntó Danot tras ese significativo intercambio visual, pues se sentía exactamente igual.
 
Shizuru asintió, aunque no era la derrota a manos de Goudan lo que le preocupaba, sino lo que esto acarreaba: si había perdido así una batalla amistosa, ¿qué garantía tenía de poder defenderse en una donde su vida estuviese en peligro, como cuando encontrase de nuevo al perpetrador de la masacre en la Guarida Dragón? ¿Podría realmente proteger a su Entrenador y a sus compañeros? Sin notarlo, su breve tiempo con ellos le había hecho apreciarlos más de lo que había querido admitir para sí misma. Volvió a fijar su mirada en la de Danot, deseando que éste entendiese lo que sentía, lo que quería hacer, lo que debía hacer para lograr su cometido. El chico sintió un intenso escalofrío bajándole por la espalda al verla así de determinada.
 
—¿Has decidido evolucionar, Shizuru? —preguntó, todavía remecido, a pesar de saber ya la respuesta.
 
La aludida asintió pronta y firmemente, preparada para todo lo que esto implicaba.
 
—De acuerdo. Por ahora, sigue practicando tu Bote, mientras voy a buscar a Ibuki —indicó, al recordar que ésta había mencionado que tenía el objeto necesario para esa evolución.
 
Danot no tardó en volver a los dormitorios y hallar a la Líder y Tsurio en la sala de estar, la primera reposando un poco tras todas las batallas que había tenido mientras él estaba fuera, y el segundo usando su portátil.
 
—Veo que finalmente han tomado una decisión —comentó Ibuki con una media sonrisa al ver a Danot, sabiendo que solamente había una cosa por la que podría estar buscándola en ese momento; sin decir más, se levantó y fue a su habitación a buscar lo que éste necesitaba.
—¿También vas a evolucionar a tu Seadra? —preguntó Tsurio tras acabar el análisis de los últimos combates de su maestra.
 
Danot asintió, pero no tuvieron tiempo de decir mucho más, ya que Ibuki volvió con un par de gruesas y duras escamas azules atravesadas por hilos rojos que entregó a ambos, tras lo cual los acompañó a la piscina, al no querer perderse aquello. Al llegar, encontraron a Shizuru aún practicando su Bote, mientras Sparkle y Shady se habían detenido para recobrar el aliento; Pyro y Alfa se veían algo más frescos, pero su humano les instó a reposar igualmente, mientras se ocupaba de la Seadra. Tsurio también liberó al suyo en el agua, con lo que ambos colocaron las escamas a manera de collar y esperaron; sin embargo, nada aconteció. Ibuki permaneció en silencio, aguardando a que ellos mismos se diesen cuenta de qué faltaba.
 
—¿Será que debemos hacer algo más? —inquirió un dubitativo Tsurio, mientras los Seadra intercambiaban miradas de no saber qué hacer.
—¿Y si probamos con que luchen entre sí? —sugirió Danot, suponiendo que esos objetos no debían tener un efecto inmediato, a diferencia de las piedras evolutivas.
 
Entendiendo la intención de sus Entrenadores al verlos dirigirse hacia las zonas técnicas, ambos Seadra se alejaron entre sí todo lo posible; Ibuki no tardó en salir del campo, satisfecha por que lo hubiesen descubierto por su propia cuenta.
 
Shizuru empezó con su Pistola de Agua, mas su oponente no tardó en desplegar una densa cortina de humo por indicación de Tsurio para mermar su excelente puntería. Observó a Danot de reojo y éste asintió, por lo que liberó en el acto una retahíla de burbujas que barrió la zona cubierta por ese vaho negro; para su sorpresa, éstas pasaron de largo sin explotar, lo que sólo podía significar que…
 
—¡Agilidad! —indicó Danot de inmediato, con lo que Shizuru empezó a nadar rápidamente por la zona despejada de la piscina, eludiendo así dos o tres Pistolas de Agua provenientes del fondo de la piscina.
 
Se notaba que Seadra era con diferencia el Pokémon más fuerte de Tsurio, quien sonrió a pesar de saberse en desventaja. Era muy consciente de que no era el aprendiz más destacado de Ibuki, pero también lo era de lo mucho que había mejorado desde su llegada al Gimnasio, lo cual pensaba demostrar en ese momento.
 
—¡Hidrobomba! —ordenó prestamente al dejarse llevar por su entusiasmo, justo cuando su Seadra emergía del agua.
—¡Bloquéala con Dragoaliento! —indicó Danot, queriendo probar algo distinto.
 
Shizuru no tardó en desplegar una potente ráfaga de aliento que contuvo a la Hidrobomba a mitad de la alberca, gracias al mayor nivel de su usuaria y su resistencia a ese tipo. En medio de esa pugna, los hipocampos sintieron que de las escamas que llevaban a modo de colgantes empezaba a manar una sensación muy cálida que no tardó en extenderse por sus cuerpos; así, ambos empezaron a brillar intensamente de color blanco, acrecentándose su masa y tamaño hasta convertirse en imponentes Kingdra. Ibuki sonrió complacida, al igual que sus respectivos Entrenadores, quienes se vieron con creciente complicidad y se dispusieron a continuar con el combate… de no haber sido por la llegada de Tetsurou, lo cual sólo podía significar una cosa.
 
—Enseguida estaré ahí —expresó una circunspecta Ibuki, lamentando tener que perderse de ese enfrentamiento.
 
Danot y Tsurio no dudaron en dejar la batalla para otro momento, sintiendo que era algo que le debían a la Líder. El aprendiz no tardó en seguirla tras guardar a su Kingdra, mientras el otro se preguntaba qué debía hacer. A pesar de desear reanudar la práctica con sus Pokémon, había empezado a sentir el trajín del día, por lo que decidió instarles a continuar descansando mientras él iba a observar la batalla de Ibuki, buscando la inspiración que requería para acabar de decidir cómo entrenar a los otros que aún tenía en casa. Se apresuró en alcanzarlos, justo cuando Keisuke y Seiko se les unían tras dar por concluidos sus propios entrenamientos; poco después, Shiori hizo lo mismo, al haberse enterado por Tetsurou de la presencia de un retador.
 
El grupo no tardó en llegar al campo de batalla principal, donde hallaron al réferi tomando los datos del retador… y casi se les cayó la mandíbula de la sorpresa con lo que vieron: cabello rojizo en punta, como si estuviese pasado de gel; un elegante traje negro con acentos rojos de forma rectangular y una estilizada capa de color borgoña. ¿Qué hacía el mismísimo Wataru ahí, anunciado como un retador por Tetsurou? Sin embargo, cuando sus confiados ojos marrones se fijaron en los recién llegados, éstos pudieron notar que su tono de cabello era distinto, cobrizo en lugar del carmesí que creían haber visto en un principio. Además, Ibuki se percató de que el susodicho era un par de centímetros más bajo que su primo, quien había comenzado a llevar ese peinado para disimular que ella era más alta, pues esto siempre le había acomplejado un poco.
 
Más de uno se sintió decepcionado de que el retador no fuese el auténtico Wataru, a pesar de saber que era improbable que éste se presentase así en cualquier Gimnasio, pues su puesto como Campeón le exentaba de tener que renovar sus medallas cada diez años, como cualquier otro Entrenador que no fuese parte del Alto Mando. Todos supusieron que el chico debía ser un gran admirador suyo para llegar al extremo de emularlo así, pero ninguno se atrevió a formular una pregunta que podría resultar muy impertinente.
 
—Bienvenido al Gimnasio de Fusube —lo saludó Ibuki al acercársele, queriendo romper el incómodo silencio que había llenado la sala; éste asintió sin quitarle la mirada de encima.
 
Ella misma se sentía algo inquieta por la elección de apariencia de su retador, pero debía comportarse de manera profesional y conducir la situación como era debido. Aun así, no podía evitar sentir que el chico le sonaba de algo, fuera de su artificioso parecido con su primo.
 
—Podemos empezar cuando gustes —continuó cordialmente, extendiéndole la mano; su interlocutor no tardó en estrechársela con fuerza.
—Cuanto antes, mejor; ganar esta batalla será otro paso en mi meta de convertirme en el mejor domador de dragones del mundo —respondió finalmente éste con una sonrisa altanera, para fastidio de más de uno.
 
Esto tocó una fibra sensible en Ibuki, al hacerle recordar su pasado con Wataru. Esto, sin embargo, no le impidió notar que esa actitud tan pedante de parte del chico era un intento de autoconvencerse de que era más fuerte de lo que dictaba la realidad; conocía demasiado bien esa necesidad tan apremiante de que el mundo admirase sus aptitudes. Sonrío para sí misma, agradeciendo no sólo haber superado esa oscura etapa de su vida, sino también la posibilidad de medirse por fin con otro domador de dragones, si es que su retador de verdad quería lograr aquello que había declarado tan ufanamente. El combate que estaba a punto de comenzar se perfilaba como uno muy reñido e interesante…
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#27
Leído ya, y veo que seguimos a full con el clásico arco de entrenamiento para que el prota rompa culos en la gran competencia "final". Claro que normalmente esto sucede antes del final, pero tu fic es único y diferente y lo encara de arranque para terminar de cimentar a su basado protagonista de cara a la aventura más grande que le espera por delante.

Nuevamente, acá hay motivos que se suman a la lista de interés de Danot para viajar a Hoenn, y me pregunto si el famoso repartidor de mega piedras será ese personaje conocido por su obsesión con las rocas... ¡Así es, estoy hablando de Hank, de Breaking Bad!

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¡Ups! Me acabo de spoilear porque en el glosario de nombres incluiste al tal "Daigo" cuando... fijándome de nuevo, en el fic no lo nombró nadie todavía. D:!!
¿Cómo es que ya aparece ahí si Akari no lo nombró directamente? Bueno, igual tampoco es que hubiera demasiado misterio alrededor de eso. Pero de verdad esperaba que fuera Hank.

En todo caso, y si bien todavía no termino de aprenderme los nombres de toooodos los discípulos del gimnasio (casi que es más fácil a esta altura asociarlos por sus pokémon que por los nombres, aunque sé que el más severo y aplicado en la estrategia parece ser el tal Tsurio que habla del peso de Seadra y Kingdra... btw, datazo que no conocía xD), la realidad es que seguís buscándole vueltas y variantes al entrenamiento para hacerlo interesante para el lector.

Sí, me divierto más leyendo viajes largos y los recorridos por distintas locaciones y las interacciones humanas que surgen de visitar todos esos lugares.
Sí, las batallas oficiales o en puntos álgidos de la historia como contra Obsidian son más emocionantes de leer y es donde ponés toda la carne al asador.
Sí, lo mejor de todo fue el micro momento de Danot y Akari yendo a comprar videojuegos de forma ultra casual.

PERO, e insisto con esto, el metodismo tan característico en vos como escritor y, calculo, en tu vida en general, se traslada perfectamente a la manera en la que nos ponés en los zapatos de un entrenador como Danot e incluso los propios discípulos de Ibuki. I mean, estás construyendo un mundo en donde se le da la importancia que merece el hecho de ser ENTRENADORES pokémon. No dioses pokémon. No terminators pokémon. No maestros zen iluminados por la mano de dios pokémon. NO, lo que todos conocemos como entrenadores deberían ser precisamente eso: nerds y aficionados de las vitaminas (?) que se la pasen horas y horas fortaleciendo a sus bichos de cara a los eventos importantes en sus regiones. No mochileros y hippies que se tiren en el pasto a darle manzanitas a sus Pikachus y sacarles fotitos y hacerles cus cus en la pancita. Por eso me parece espectacular que le dediques no uno, sino varios capítulos seguidos al arduo pero igualmente divertido entrenamiento, y cómo vas desarrollando al mismo tiempo la relación de Danot con sus pokémon y con sus compañeros en el gimnasio, algunos de los cuales seguramente se volverán recurrentes en futuros viajes del protagonista.

Es una construcción de universo y de protagonista interesante y que da espacio a cosas tan geniales como que muestres a un Shelgon usando precisamente dos ataques que normalmente deberían ser jodidísimos de ejecutar para su especie (posta, te la regalo Triturando sin dientes y usando Garra dragón teniendo esas patitas de teletubbie), o el asunto de Bote y la diferencia para Seadra entre poder ganado por evolucionar contra el peso adquirido haciendo de contrapunto a la hora de tomar la decisión para ejecutarlo de la mejor manera posible, o detalles del mundo como que Danot recibió el huevo de Pyro del MISMO PUTO LEÑADOR DE AZALEA QUE EN LOS JUEGOS SOLO TE TIRA UN SUCIO CARBÓN EN LA CARA DESPUÉS DE RECORRER UN BOSQUE ENTERO PERSIGUIENDO A SUS PATOS. ¡Sí, yo sé que es el mismo tipo! ¡Sí, el forro me dio un carbón como si fuera Papá Noel castigando a los niños que fueron malos todo el año! ¡SÍ, A DANOT LE DA UN FUCKING CHARMANDER SHINY! Seguro es otro otaku fanático de los animes medio retros de super robots. (?)

Ah, pero esa no fue la única referencia adorable de este capítulo, sino el HERMOSO encuentro entre Shizuru y su papi, pero especialmente... ¡El de los Charibros! Y su reacción ante la presencia del otro no podía ser más acertada:

[Imagen: fullmetal-alchemist.gif]

Hablando de los dragones mimosos... La verdad es que me sorprendió mucho leer a Ibuki balbuceando toda nerviosa y shy para pedirle a Danot de volver a luchar juntos pero usando únicamente a los escamosos. Me produjo una mezcla de ternura, gracia y resquemor por lo contrastante que fue escucharla así en comparación a la típica imagen de ella. Pero yo sé que acá es mucho, muuucho menos sádica... al menos por el momento.

Por otra parte, como te mencioné por Discord, me llamó mucho la atención que el famoso Kenji fuera nada menos que el cowboy de La serie de Ken (le digo así porque solo recuerdo su prólogo, que había leído en una página desaparecida llamada Pokémon Johto y que tenía música en flash genialosa del anime), pero incluso me sorprendió más que lo retrates de esa forma. No recordaba que el tipo fuera tan cabrón, incluso peor que Touji, pero lo cierto es que leí muuuy poco de ese fic como para tenerlo presente, aunque ni en el artículo de wikifandom hablan de él como un patán. Me pregunto si te caía medio mal el personaje o si realmente reaccionaba así con las derrotas, porque hasta me tomé la molestia de bajar el pdf del segundo arco en Johto y chequear el cap donde pelea contra Débora y... le gana sin más. Ni siquiera usa a su propio Dragonair, sino que pwnea con T-Tar (bah, Touji le ganó con un Pupitar e.e).

¡Cooomo sea! Me gusta que haya personajes a los que les das relevancia más allá de ser meras referencias y construís algo más allá de la simple mención testimonial. Después vemos a Kenji siendo pwneado por el mejor personaje del fic hasta ahora, y es que tengo que dedicarle unas palabras a mi nueva waifu del fic: HIKARI LA ARCANINE PACHONCITA. No mentira: AKARI LA... Asdf, pará, siempre olvido este nombre de estereotipo de personaje femenino en los animes. Lo peor es que hice un test acá de qué clase de waifu sería yo y me salió precisamente eso, la típica energética y que va a mil por hora y arregla todo pegando piñas y cabezazos y está siempre on fire. Bueno, Akari es ese tipo de personaje y desde su descripción física hasta el mono-team que usa (¡con un mono y todo!) es PERFECTO. Así como la conexión que establece rápidamente con Danot por los nicknames de sus pokes y su pasión por *chequea Wiki* Godannar. Never heard of it.

¿Sabés qué es lo más gracioso con tus rebuscadísimas referencias que nadie puede cazar y que tuviste que hacerles un apartado especial en el primer post para que no se pierdan para siempre en el éter infinito? Que busqué la del capítulo de hoy por los nombres de Seadra y Goukazaru, y... ME SALIO ESTO:

Mostrar Shizuru y Anna son personajes de...
[Imagen: princess_connect_re_dive_tv_series-878132522-large.jpg]

... Princess Connect??? QUE RAYOS ES ESA COSA?!

Fue muy flashero pensar que Danot y Akari eran fans de esta cosa moe, pero bueno, tampoco soy quién para juzgar. xD

Y volviendo una escena atrás, necesito destacar antes de que me olvide el párrafo en que Danot vuela sobre Pyro por primera vez y ambos comparten el sentimiento de emoción al hacerlo tras la evolución a Charizard. Me gusta que se repare en lo espectacular que debe ser la sensación de volar sobre un pokémon, y más aún si es TU pokémon con el que tenés un vínculo y una confianza especial. A veces por los juegos o porque es un recurso de desplazamiento práctico en historias que abarcan viajes de larga distancia, creo que no se le otorga la dedicación necesaria a una experiencia como esa, y parte de lo que hace tan divertido escribir y fantasear con estos mundos que nos gustan es plasmar en las palabras lo que nosotros mismos sentiríamos en el lugar de nuestros personajes. Así que valoré mucho leer cómo te detuviste en ese aspecto, en lugar de mandar rápidamente a Danot al punto B donde seguiría su próximo objetivo.

Ahora sí, volviendo a la waifu colorada (que no, no es la del banner e.e): HEART BREAKER. Obviamente tenía que leerse con marcadísimo acento japonés JEARTO BUREIKAAAA!!!! y así lo hice. Esa forma de ordenar ataques tan ñoña y badass al mismo tiempo define totalmente al personaje, no necesitás contarnos su vida ni desarrollar un diálogo larguísimo para que sintamos que conocemos a esta chica de toda la vida y que tranquilamente podría ser user de la cueva... si acá hiciéramos fics de robots gigantes y series super sentai, claro. ¡Ah! Y también definís los márgenes de su carácter al ponerla a spammear con su Goukazaru una sucesión de Stone Edges que, OBVIAMENTE, más temprano que tarde terminan por agotar sus escasos PPs. Gran detalle y muy bien implementado para presentárnosla. Por ahora le salió bien contra la inexperta Shizuru, pero más adelante esa personalidad tan ardiente y acelerada puede terminar pasándole factura como entrenadora, aunque está clarísimo que es muy experimentada y ninguna boluda cuando tiene que ponerse seria.

¡Ah! Y me acordé que en un momento, casi al principio del cap, se habla de Nihon, que creo que es como se llama Japón en realidad o algo así... Entonces, ¿Nihon vendría a ser el país dentro del cual se encuentran las regiones de Kanto, Johto, Hoenn y Sinnoh? Supongo yo que sí, pero no recuerdo que se haya explicado así con peras y manzanas en otro momento del fic. xD

Hermoso el momento que Danot y Akari hablan de robots gigantes, la mención al conflicto de Magma y Aqua, el SmartRotom (yey, ¿habrá ido a Galar esta genia? ¿Será sobrinita de Kabu o algo así?), la tienda de videojuegos (aunque hubiera sido más chistoso que se compren el Monster Rancher para PS1 e.e) y la aparición estelar del copycat de Wataru al final de todo, decepcionando por igual a los discípulos de Ibuki y a los propios lectores del fic, que estábamos a punto de ir a contarle a Saku quién salía para ver si de una vez se dignaba a leerte. >_O

Y eso es todo, si me olvido algo edito pero creo que abarqué todas mis diversas impresiones leyendo este capítulo. Estuvo muy divertido y me encanta ver que van estableciéndose en la historia personajes un poco más centrales. Me gustó especialmente encontrar ya una fichita de Akari por allá arriba, lo que significa que decididamente volveremos a verla en otras oportunidades... Pero los discípulos del gimnasio no están. ;___; ¿No tienen ficha porque no llegó su momento de brillar o porque ese momento nunca llegará y no será necesario memorizar todos esos nombres japoneses similares?

¡ANYWAYZ! Espero con ganas el próximo cap pero no te presiones tanto con eso, por ahora terminá de recuperarte y lo seguirás en cuanto te sientas preparado. Dicho esto, nos leemos la próxima.

(¿por qué tan formal, no? se me está pegando la cordialidad de los personajes en tu fic e.e)
[Imagen: Cn0vsbG.png]
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#28
Buen  día/tarde/noche totodile

Vengo a comentar MincinnoKnife

Pero antes....
 
Cita:—Sí, era mi personaje favorita —admitió, algo sonrojado, pues había sido su primer amor ficticio; le había pillado en plena pubertad y no le avergonzaba en lo absoluto, pero como otras cosas sobre sí mismo, no era algo que compartiese con frecuencia.
—Era genial, aunque siempre preferí a Anna —declaró orgullosamente Akari, al sentirse muy identificada con la susodicha.
—Ya se nota —respondió Danot, riendo levemente; sin notarlo, se había distendido mucho hablando de esto con ella.

Katsu durante esta conversación...

[Imagen: Snpl5UJ.jpg]

Estoy segura que conozco a alguna Shizuru, pero estoy también segura que no es la misma de la que hablan jaja... De Anna solo me viene la señora peguchas y la loli del fate Chespin

Bueno ahora sí con la historia...

Supongo que Tetsurou tendrá que superar su obstinación de mantener un único estilo si quiere derrotar a Danot o por lo menos guardarse una forma opcional para moverse si no quiere comenzar a ser derrotado por el resto, cuando por fin den con el punto como lo hizo el recién llegado.

Fue una sorpresa que los Charizard fueran hermanos, aunque teniendo en cuenta que supuestamente deberían ser Pokémon no tan comunes, no sería de extrañar que muchos otros estén en la misma situación. A fin de cuentas esos huevos tienen que salir de algún lado y no todos están dispuestos a criarlos o en dado caso darlos a otros entrenadores.

Lo que sí es curioso es lo de Kingdra y Seadra, aunque si se considera que ambos son de la misma cueva es mucho más factible. La cosa es que esto último me deja con la duda de si Ibuki tiene a su Kingdra desde un Horse o Seadra.

Realmente es más comodo ver este modo de enseñanza de habilidades y no de insertarles un disco en alguna parte misteriosa a los Pokémon, que bien mal que se plantearon esto en los juegos. Aunque tengo que admitir que en su momento me gustaba creer que era algo como un video en donde se enseñaba dicho movimiento al Pokémon y que desaparecia porque de lo contrario era demasiada ventaja aprenderlo infinitamente.

Eso no quita lo gracioso de imaginar la escena de los caballitos de mar practicando elevarse sobre su cola para usar bote y el Magikarp intentando hacer algo más que no ahogarse. Lo que sí... que planea hacer ese chico con un Magikarp, que por mucho que lo intente no podra aprender mucha cosa que salpicar y tacleada, pero bueno... esperemos que ese espíritu haga que se convierta en un Gyarados con buen genio.
Cita:—Promete que no te reirás —pidió seriamente ella, a lo que Danot asintió—; no me agrada el efecto que tienen las técnicas de aumento de fuerza en los Pokémon… la visión de músculos abultados son todo lo contrario de lo que considero luchar de forma veloz y elegante —admitió al bajar la mirada, muy avergonzada.

Esto representa por completo mi propio pensamiento con respecto a las mega-evoluciones o la mayoria de ellas... para mí solo es como una forma esteroideada el Pokémon, al que se le suman un par de detalles y ya... Eso sin hablar de los Dimax... pero cosas aparte...

No creo que la chica no tuviera con quien combatir de ese modo, pero supongo que puede ver que Danot se centraría en ayudarla y no se desviara de ese proposito como posiblemente ocurriria con el resto de sus compañeros. Aunque no descarto que quiera hacer este entrenamiento un poco aparte para sorprender al resto o quizás para variar un poco sus ya conocidos contrincantes.

Esto lo digo por la actitud general del grupo, que por muy diferente que sean, no parecen ser de los que se burlarian o despreciarian una cosa como esa... pero bueno... cosas de ella Coffee Otra cosa que no entiendo del todo por qué no lo hace... es que si esta buscando al culpable de lo que paso en la cueva... ¿por qué no saca a Shizuru también en los combate de la líder...? Puede que sea para evitar que arme un alboroto en caso de dar con él, pero siento que se están pediendo posibles sospechosos, ya que uno de los motivos de la masacre podría ser el de entrenar, porque cada quien con sus formas de entrenamiento espartano/desquiciado...

Debo decir que estoy decepcionada de que Akari no sea descendencia de ese par, pero la risa ya me la pegue en su momento, así que no pasa nada... Lo que sí puedo decir es que su efusividad podría ser, o no, su perdición en el futuro... porque está bien que tenga dicha personalidad, pero creo que llegara un momento en el que le sea perjudiciar, aunque tengo que admitir que esperaba que abrazara al amargado solo por saber su reacción y reirme un poco Malicious

Supongo que es mucho pedir que una niña cualquiera sepa sobre el tema de megaevoluciones y más cuando se supone que hay un Profesor haciendo esto, así que ni se les ocurra robarles sus "años" de investigación infructuosa, que terminara delegando a un niño con la excusa de que podra empezar su viaje Pokémon con ello. En todo caso me llama la atención el método alternativo de evolución, algo que suena mucho más lógico que intercambiarlo para evolucionar, la verdad entiendo el motivo de esta temática, pero no quita que sea un poco... cuestionable... cuando el mensaje que quieren fomentar es crear vínculos con tus Pokémon, algo que se pierde al intercambiar... lógica de Pokémon...

Entonces quedamos con el chico misterioso, que es y no el campeón. Supongo que tocara esperar a ver que pasa y quien es realmente, así como si lograra darle su tan ansiada batalla entre dragones que Ibuki espera.

Sin más que decir... hasta un próximo capítulo  Mewwave y esperando la vuelta a escena del villano, lo siento tenía que ponerlo Larvitar
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#29
Osu. Kiwi desu nya.

Me conocen por dejar comentarios pretenciosos. Hablar como si supiera lo que digo y criticar los fics con saña, acotando hasta las más minúsculas fallas en un intento vano de demostrar mi superioridad intelectual. Todo lo anterior es completamente cierto, así que siéntete libre de ignorar este comentario. Añado que me quedé medio atrapado en la lectura y me salté tanto los comentarios de otros cómo tus respuestas a sus comentarios porque quería seguir leyendo así que seguramente acote algo que alguien más ya haya acotado.

Es normal que pase con los fics. Especialmente con los protagonistas... al menos a mí me pasa que me cuesta mucho simpatizar con los protagonistas vainilla. Ya sabes; los que cumplen exactamente los mismos rasgos que solemos ver en estos fanfics de "aventura-viaje por la región":

-Buen chico.
-Todos dicen lo mucho que quiere a sus pokémon.
-Al menos un poquito tímido o torpe en las interacciones sociales.
-Tremendo estratega para las batallas.
-Moralmente incorrompible.
-Su mayor alegría en la vida son los combates pokémon.
-Y le pone nombre a sus pokes.

Ya está. Lo dije. Si alguien más lee esto (que la cueva está llena de curiosos que prefieren leer los comentarios antes que leer una historia) seguramente le di con la piedra a más de uno. Sí, sus protagonistas son lo más básico de lo básico. Supongo que por eso, cuando se me cruza una Cheza, un Kalm, un Daiki o un Yuki me pongo tan feliz. Pero esto no es un ataque a tu persona, lo que pasa es que suelo divagar mucho cuando comento algo. Lo que quería decir es que, me pasa a menudo que cuando la historia me ofrece un protagonista así, no sé si sea como un mecanismo de defensa o algo, que automáticamente me agradan más todos los demás y prefiero ver ganar a todos los demás antes que a Vanilla-kun. Eso suena muy largo así que vamos a dejarlo en V-kun. Por cierto, ¿Por qué Danot? En serio. ¿Por qué? Todo el mundo tiene nombres weebs acá y justo el prota que viene de un pueblo weeb en la región más weeb de todas tiene un nombre como Danot? ¿Por qué no se llama Shiro o Daisuke o Souji como todos los demás? Es curiosidad sincera, no lo estoy criticando. Sería hipócrita de mi parte por usar nombres japoneses en Inglaterra solo para no repetir los de Tom. Hola Tom.

Pero de nuevo, divago. Lo que quería decir es que usualmente en estos fics tengo que forzarme a soportar a Vanilla-kun por unos veinte o treinta capítulos, rolando los ojos cada vez que alguien le recuerda lo bueno que es, lo pro que es o de baja directamente a chuparle la polla. Hasta que, pasado el tiempo, te acostumbras y les pierdes el asco y hasta empiezan a caerte bien (como con Lyra en el fic de Saku) o algo empieza a cambiar en la forma en que se les percibe (como con Vic en el fic de Tommy) o simplemente dropeo porque quién coño se lee treinta capítulos de algo que no le gusta solo para criticar (hola Nemu). Pero acá con Danot... le voy a decir Dan porque si no siento que hablo contigo. Acá con Dan me empezó a caer bien ya por el capítulo cuatro. Y no sé por qué si sigue siendo el mismo y sigue cubriendo todos los puntos anteriores. Algo estás haciendo bien que disfruto leer de Dansuke en lugar de leer a pesar de Dansuke. Supongo que es el cómo se aborda que sigue siendo un entrenador en crecimiento, que no la tiene más grande que todos o que... ah. Es eso. Debe ser que todo el mundo la tiene igual de grande.

Porque, seriously. Hay un puto Uchiha que se fue a Kalos a dominar el Sharingan para volver a vengar a su clan. Hay un villano re badass como Obsidian que le pateó el culo al prota y tiene los huevos de cumplir su palabra, pasamos un rato importante viendo cosas desde la perspectiva de Putas Blair que es la segunda mujer badass más badass de Poke y luego están sus estudiantes, cada uno de ellos un badass por derecho propio que podría estar protagonizando su propia historia. ¿Has visto o leído Food Wars? Cuando el prota llega a la escuela está todo "jaja soy el más prron aquí" y luego se va al club de los inadaptados donde todos son igual de prrones con sus propios estilos y pasados shonen. Pues esa sensación me dió acá. Y hace que Dansuke se sienta mucho más llevadero y, llegado a cierto punto, lo acabas queriendo.

Si fuera un poco más pretencioso dividiría esta opinión en partes como personajes/trama/batallas/redacción. Pero no tengo mucho qué decir de ninguna de esas. Los personajes todos están bien para lo que han hecho. Me gusta mucho lo que hiciste con Ibuki. Ayuda decirle Ibuki porque Blair la asocio con forrez y acá se siente como un personaje algo distinto a las otras interpretaciones de ella. Una parte de mí la quiere shippear con Dansuke pero... me sentiría un poco culpable luego de lo que hablamos el otro día en el tema de Meri. Hola Meri. Al diablo. Ejerzo mi derecho de lector y la shippeo con Dansuke. Cómo chingados no.

Eh, Obsidian es badass, el Uchiha me interesa verlo de nuevo, Yanagi fue simpático, ¿La del centro pokémon tiene algo que ver con el ninja? Me llamó la atención la mención a los ojos plateados, o fue casualidad. Sí, también quiero ver hecho mierda a Kenji y odio pensar que seguramente le gane a Ibuki porque tiene que haber al menos un hijo de puta en la conferencia. Y los chicos del dormitorio todos me cayeron bien. Shiori es re cute y me gusta su estilo antimeta. Seiko y sus blitz locos con la razón más random para ser la blitz locos, Tsurio que es una lástima que no vaya al torneo porque quiero verlo más. El castaño del centro pokémon que voy a llamar Akashi2 porque su nombre es impronunciable y porque me recordó a Akashi del fic de Gold. Hola... nah, Gold no stalkea comentarios. Y luego está Akari, que revolotea como una pequeña luz roja en la nariz de un reno, contagiando su energía y buena vibra a todo el mundo. You know, en momentos así me acuerdo del título del fanfic, Weeb como tenía que ser, y aprecio que, si bien seguimos los pasos de Dansuke, en verdad estamos leyendo el viaje de todos estos. El viaje de los entrenadores, que todos comparten en mayor o menor medida, y que deja una sensación de calidez. La verdad no tenía idea de porqué Tommy fangirleaba tan duro con este fanfic (que Tommy fangirlea hasta con mis horribles historias), pero luego de leer lo que va posteado me doy cuenta de sus fortalezas, y es que este fanfic manifiesta muy bien esa sensación de aventura y camaradería.

Las peleas están muy bien. A veces siento que son demasiadas pero se equilibra porque la mayoría son escaramuzas cortas que hacen espacio a las peleas rudas de verdad.

Podría criticar la parte de que el prota tiene dos shinys, pero ni que eso fuera algo negativo. Y hablando de esos shiny...


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[Imagen: D7Gnxgq.jpg]

Te entiendo, Dansuke. Te entiendo.

Y no sé qué más decir... Ah. Me mola que los Rocket tengan nombres claves de piedras precisas. Me mola también que Ruby y Jade puedan ser considerados nombres comunes y corrientes. Y me mola que el pelmazo que es tan estúpido como una roca se llame Roca. Como indicando que es efectivamente el más inútil del grupo.

You know, en la inmensa mayoría de los fanfics de Pokémon hay una aversión a repetir especies salvo que sean circunstancias espaciales, como rivales o familiares y así; como si estuviera prohibido, como si fuese una prueba de mala escritura el no ofrecer variedad. Me gusta que acá no sea el caso, porque añade otra capa de realismo. Hay pokémon más cool que otros. Todos querrían tener pokémon cool. Ergo, el prota no es el único con esos pokémon cool. Dos Gyarados, tres charizards, un montón de dragonairs, acuaponys, y perros del infierno para tirar al cielo. Ah, y los crocos. No puedes hacer Johto sin crocos locos.

Lo único que me decepciona es ponerme al corriente cuando apenas van siete capítulos... y sí, lo digo a pesar de que suspiré cada vez que miraba el contador de palabras y marcaba más de 15,000. Sí, ahora quiero saber más de cómo va esto, de cómo estos chicos siguen sus viajes, de que empiecen a darse putazos en la Liga y man, lo gracioso que fue el imitador de Wataru. Me encanta que Ibuki reconozca que lo hace para ocultar su inseguridad. O el hecho de que se le introduzca con un aura ominosa porque yo juraba que era Kenji volviendo por la revancha. Y qué risas cuando Akari demuestra ser la weebqueen en weeblandia, perdón, Weeb no kuni, o tratar de probar mi nivel de weeb a ver qué tantos términos entendía sin tener que googlearlos. Bue, al menos ahora sé cómo se llaman esos uniformes negros. Pero lo que más me ha gustado han sido las interacciones entre personajes que revelan poco a poco más de ellos y ofrecen un cuadro mucho más completo. Lo que otros podrían considerar relleno que acá brilla con mucha fuerza.

Disfruté esta lectura más de lo que esperaba, y me dejó con más ganas de leer y, extrañamente, de escribir, por lo que os doy las gracias. Nos vemos en cuanto haya otro capítulo...

Espera. Creo recordar que dijiste que ibas a subir un capítulo al mes... por lo que ya tienes siete meses acá? Qué rápido pasa el tiempo.

Ah. Y una idea random que tuve mientras leía. Qué genial hubiera sido que Dansuke aceptara la oferta de Obsy. I mean, imagina las posibilidades...
[Imagen: 6zFZgO5.png]
Animus. Antrum. Unverse. Anima, Animusphere
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#30
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Bueno, hay muchas cosas interesantes por responder, pero antes que nada, muchas gracias por pasaros a comentar por aquí :D
 
Cita:Leído ya, y veo que seguimos a full con el clásico arco de entrenamiento para que el prota rompa culos en la gran competencia "final". Claro que normalmente esto sucede antes del final, pero tu fic es único y diferente y lo encara de arranque para terminar de cimentar a su basado protagonista de cara a la aventura más grande que le espera por delante.
Aún es muy temprano para decir qué pasará. Lo que sí puedo asegurar es que el camino hacia la misma es muy arduo, así que hay mucho por escribir aún :o
 
Cita:Nuevamente, acá hay motivos que se suman a la lista de interés de Danot para viajar a Hoenn, y me pregunto si el famoso repartidor de mega piedras será ese personaje conocido por su obsesión con las rocas... ¡Así es, estoy hablando de Hank, de Breaking Bad!
ROFL!! XDDDDDDD
 
Cita:¡Ups! Me acabo de spoilear porque en el glosario de nombres incluiste al tal "Daigo" cuando... fijándome de nuevo, en el fic no lo nombró nadie todavía. D:!!
¿Cómo es que ya aparece ahí si Akari no lo nombró directamente? Bueno, igual tampoco es que hubiera demasiado misterio alrededor de eso. Pero de verdad esperaba que fuera Hank.
Culpa mía por mi manía de ir poniendo nombres por adelantado, intentaré no hacerlo antes de hora.
Igualmente, en breve tendrás una respuesta (y ya adelanto que no es que Daigo vaya a aparecer mágicamente para regalar megapiedras al prota, que esto no es un fic de esos malos que solía destrozar en mis años mozos, aunque yo mismo también hacía muchas burradas al escribir owo)
 
Cita:En todo caso, y si bien todavía no termino de aprenderme los nombres de toooodos los discípulos del gimnasio (casi que es más fácil a esta altura asociarlos por sus pokémon que por los nombres, aunque sé que el más severo y aplicado en la estrategia parece ser el tal Tsurio que habla del peso de Seadra y Kingdra... btw, datazo que no conocía xD), la realidad es que seguís buscándole vueltas y variantes al entrenamiento para hacerlo interesante para el lector.
Se nota que es falta de costumbre, aunque si te va mejor así, adelante xD
Sí, de algo tengo que vivir para sustentar todo este fic que es un enorme porno de detallismo xD
 
Cita:PERO, e insisto con esto, el metodismo tan característico en vos como escritor y, calculo, en tu vida en general, se traslada perfectamente a la manera en la que nos ponés en los zapatos de un entrenador como Danot e incluso los propios discípulos de Ibuki. I mean, estás construyendo un mundo en donde se le da la importancia que merece el hecho de ser ENTRENADORES pokémon. No dioses pokémon. No terminators pokémon. No maestros zen iluminados por la mano de dios pokémon. NO, lo que todos conocemos como entrenadores deberían ser precisamente eso: nerds y aficionados de las vitaminas (?) que se la pasen horas y horas fortaleciendo a sus bichos de cara a los eventos importantes en sus regiones.
Como Gloria de Crowned o Daiki de EW, hablando de los  personajes que he visto con más detalle hacer esto (sin desmerecer a Vic o Hop, claro); pero sí, éste va a ser un viaje muy largo (aunque no de 100 años, como cierto anime que adoro) y quiero que quede claro desde el principio lo que realmente es implicarse del todo a esta meta. En este sentido, aunque adoro Crowned, Alma de Plata o el Lunaverso, dudo que un solo viaje baste para hacer a un entrenador lo suficientemente fuerte como para tentar a un título de campeón y mantenerlo; en este sentido, es AJ quien tiene mucho de mi respeto en cuanto a lo que va desarrollando en Path (aunque no entraré en detalles para no spoilear a quien no esté al día), así como Nemu con el desarrollo de Damian en AdplC (aún tengo que empezar VpC, pero entre el fic y el colectivo, no me he dado el tiempo para esto). Dicho esto, todo es cuestión de enfoques y el universo en cuestión, y el mío se alinea con el de ellos dos o.O
 
Cita:Por eso me parece espectacular que le dediques no uno, sino varios capítulos seguidos al arduo pero igualmente divertido entrenamiento, y cómo vas desarrollando al mismo tiempo la relación de Danot con sus pokémon y con sus compañeros en el gimnasio, algunos de los cuales seguramente se volverán recurrentes en futuros viajes del protagonista.
Un arco de entrenamiento que aprovecho para crear las primeras conexiones importantes visibles en el fic (aunque hay otras que ya están, pero tengo que mostrar debidamente cuando sea el momento owo)
 
Cita:Es una construcción de universo y de protagonista interesante y que da espacio a cosas tan geniales como que muestres a un Shelgon usando precisamente dos ataques que normalmente deberían ser jodidísimos de ejecutar para su especie (posta, te la regalo Triturando sin dientes y usando Garra dragón teniendo esas patitas de teletubbie), o el asunto de Bote y la diferencia para Seadra entre poder ganado por evolucionar contra el peso adquirido haciendo de contrapunto a la hora de tomar la decisión para ejecutarlo de la mejor manera posible,
No voy a mentir, esto fue un error de mi parte, porque en principio iba a ser un Bagon (aunque sí es cierto que con esos bracitos no va a hacer mucho), aunque siempre he creído que en realidad la cabeza de Shelgon está bien oculta o que sí tiene boca (digo, de algún sitio tienen que salir los Lanzallamas y Dragoalientos, y no me vas a decir que el bicho NO respira); igual, me tiene pensando si lo cambio o no, para hacerlo un poco menos awkward. Lo del Bote está inspirado por el uso que le da AJ en Path, como se lo comenté por Discord hace un tiempo, aunque quise llevarlo por otro lado, precisamente por el tema de hacer el entrenamiento creíble y entretenido de ver o.o
 
Cita:o detalles del mundo como que Danot recibió el huevo de Pyro del MISMO PUTO LEÑADOR DE AZALEA QUE EN LOS JUEGOS SOLO TE TIRA UN SUCIO CARBÓN EN LA CARA DESPUÉS DE RECORRER UN BOSQUE ENTERO PERSIGUIENDO A SUS PATOS. ¡Sí, yo sé que es el mismo tipo! ¡Sí, el forro me dio un carbón como si fuera Papá Noel castigando a los niños que fueron malos todo el año! ¡SÍ, A DANOT LE DA UN FUCKING CHARMANDER SHINY! Seguro es otro otaku fanático de los animes medio retros de super robots. (?)
Yosaku: Y por estas cosas es que te tiré el carbón a la cara, boludo *te echa a patadas de su taller*
En esto no voy a ahondar mucho aún porque es otro material por explorar, aunque debo recordarte que Ibuki también recibió a Gouryuu de ese hombre (aunque ya estaba nacido; en algún momento exploraré esto, pero admito que me basé más que un poco en lo que pasaba con Volco en MCOO)
 
Cita:Ah, pero esa no fue la única referencia adorable de este capítulo, sino el HERMOSO encuentro entre Shizuru y su papi, pero especialmente... ¡El de los Charibros! Y su reacción ante la presencia del otro no podía ser más acertada:

[Imagen: fullmetal-alchemist.gif]
Ah, el gif lo resume perfectamente xDDD
Pero voy a añadir esta imagen como previa, para los memes (créditos a quien sea que la haya hecho xD)

[Imagen: vzFNdSq.jpg]
 
Cita:Hablando de los dragones mimosos... La verdad es que me sorprendió mucho leer a Ibuki balbuceando toda nerviosa y shy para pedirle a Danot de volver a luchar juntos pero usando únicamente a los escamosos. Me produjo una mezcla de ternura, gracia y resquemor por lo contrastante que fue escucharla así en comparación a la típica imagen de ella. Pero yo sé que acá es mucho, muuucho menos sádica... al menos por el momento.
Parece que hubieras leído ya el episodio 8 sin que me enterara... (?)
El caso es que me gusta mucho el contraste entre la seguridad que Ibuki muestra para todo menos para cosas suyas, mucho más personales... so, ya veremos si tienes razón (?)
 
Cita:pero incluso me sorprendió más que lo retrates de esa forma. No recordaba que el tipo fuera tan cabrón, incluso peor que Touji, pero lo cierto es que leí muuuy poco de ese fic como para tenerlo presente, aunque ni en el artículo de wikifandom hablan de él como un patán. Me pregunto si te caía medio mal el personaje o si realmente reaccionaba así con las derrotas, porque hasta me tomé la molestia de bajar el pdf del segundo arco en Johto y chequear el cap donde pelea contra Débora y... le gana sin más. Ni siquiera usa a su propio Dragonair, sino que pwnea con T-Tar (bah, Touji le ganó con un Pupitar e.e).
Aunque al principio Ken como personaje era detestable, tuvo un buen crecimiento, así que tomé elementos más del principio; sin embargo, lo que más me jodía del tipo era que el universo (o sea, su autor) se confabulaba para que no le llegara el karma de mucha de las cosas cuestionables que hizo (y lo que le pasara no era directamente relacionado a esto); básicamente, el personaje de Kenji está para hacer una crítica al personaje edgy que hace todo lo que hace sin consecuencias de peso (cosa que, curiosamente, comparte con Shin-Tao, así que ya puedes ir esperando que le toque lo suyo aquí); como te dije por Discord, lo que leíste era ya un Ken bastante más maduro, que no usa al ya Dragonite que tenía al final de su primer fic porque se lo robaron los Rockets... en fin, que el segundo fic empleó bien el pretexto de darle Pokémon buenos y cool para hacer una historia bastante más decente que el primer fic owo
 
Cita:No mentira: AKARI LA... Asdf, pará, siempre olvido este nombre de estereotipo de personaje femenino en los animes. Lo peor es que hice un test acá de qué clase de waifu sería yo y me salió precisamente eso, la típica energética y que va a mil por hora y arregla todo pegando piñas y cabezazos y está siempre on fire. Bueno, Akari es ese tipo de personaje y desde su descripción física hasta el mono-team que usa (¡con un mono y todo!) es PERFECTO.
El término que buscas es "genki girl" xD
Me alegra que te guste, a mí me encanta escribir sus partes en el fic xD
 
Cita:... Princess Connect??? QUE RAYOS ES ESA COSA?!

Fue muy flashero pensar que Danot y Akari eran fans de esta cosa moe, pero bueno, tampoco soy quién para juzgar. xD
JAJAJAJAJAJAJAJAJA
Me suena de algo, pero no la vi porque el chico que sale ahí me recuerda demasiado a Kirito xD
 
Cita:Y volviendo una escena atrás, necesito destacar antes de que me olvide el párrafo en que Danot vuela sobre Pyro por primera vez y ambos comparten el sentimiento de emoción al hacerlo tras la evolución a Charizard. Me gusta que se repare en lo espectacular que debe ser la sensación de volar sobre un pokémon, y más aún si es TU pokémon con el que tenés un vínculo y una confianza especial. A veces por los juegos o porque es un recurso de desplazamiento práctico en historias que abarcan viajes de larga distancia, creo que no se le otorga la dedicación necesaria a una experiencia como esa, y parte de lo que hace tan divertido escribir y fantasear con estos mundos que nos gustan es plasmar en las palabras lo que nosotros mismos sentiríamos en el lugar de nuestros personajes. Así que valoré mucho leer cómo te detuviste en ese aspecto, en lugar de mandar rápidamente a Danot al punto B donde seguiría su próximo objetivo.
Awwwwwwwwwwwwww, gracias :'3
Lo cierto es que también disfruté escribiendo esto, porque es uno de esos deseos imposibles que tengo y que quería plasmar en papel, además de cimentar el gusto que Danot mencionó en el episodio 6; esto es un aspecto que seguirás viendo conforme se desarrolle su parte de la historia (además del hecho que, aunque compartas un mismo tipo de experiencia con dos personas o bichos, ésta va a variar mucho dependiendo de tu relación con [email protected])
 
Cita:Ahora sí, volviendo a la waifu colorada (que no, no es la del banner e.e): HEART BREAKER. Obviamente tenía que leerse con marcadísimo acento japonés JEARTO BUREIKAAAA!!!! y así lo hice. Esa forma de ordenar ataques tan ñoña y badass al mismo tiempo define totalmente al personaje, no necesitás contarnos su vida ni desarrollar un diálogo larguísimo para que sintamos que conocemos a esta chica de toda la vida y que tranquilamente podría ser user de la cueva... si acá hiciéramos fics de robots gigantes y series super sentai, claro. ¡Ah! Y también definís los márgenes de su carácter al ponerla a spammear con su Goukazaru una sucesión de Stone Edges que, OBVIAMENTE, más temprano que tarde terminan por agotar sus escasos PPs. Gran detalle y muy bien implementado para presentárnosla. Por ahora le salió bien contra la inexperta Shizuru, pero más adelante esa personalidad tan ardiente y acelerada puede terminar pasándole factura como entrenadora, aunque está clarísimo que es muy experimentada y ninguna boluda cuando tiene que ponerse seria.
El Tommy sappe (?)
Creo que lo dije y lo volveré a decir, me encanta escribir el personaje de Akari, quizá porque su desenfado contrasta mucho con los más serios Danot e Ibuki, a quienes los tengo más en plan de ir hilvanando historias poco a poco y tiendo a ser un poco más introspectivo. Ya sólo por ellos este fic tiene un mejor roster que su versión previa owo
 
Cita:¡Ah! Y me acordé que en un momento, casi al principio del cap, se habla de Nihon, que creo que es como se llama Japón en realidad o algo así... Entonces, ¿Nihon vendría a ser el país dentro del cual se encuentran las regiones de Kanto, Johto, Hoenn y Sinnoh? Supongo yo que sí, pero no recuerdo que se haya explicado así con peras y manzanas en otro momento del fic. xD
Efectivamente, aunque de momento no han sido más que menciones sueltas durante el texto. Esto lo abordaré con más detalle en algún momento, que tiene su debida importancia owo
 
Cita:el SmartRotom (yey, ¿habrá ido a Galar esta genia? ¿Será sobrinita de Kabu o algo así?),
¿Recuerdas la mención del primer episodio sobre que los SmartRotom están dominando el mercado? Es esto, sencillamente xD
Aunque hay algo en lo que te has acercado mucho, pero... ya verás owo
 
Cita:la aparición estelar del copycat de Wataru al final de todo, decepcionando por igual a los discípulos de Ibuki y a los propios lectores del fic, que estábamos a punto de ir a contarle a Saku quién salía para ver si de una vez se dignaba a leerte. >_O
xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
 
Cita:Me gustó especialmente encontrar ya una fichita de Akari por allá arriba, lo que significa que decididamente volveremos a verla en otras oportunidades... Pero los discípulos del gimnasio no están. ;___; ¿No tienen ficha porque no llegó su momento de brillar o porque ese momento nunca llegará y no será necesario memorizar todos esos nombres japoneses similares?
Me lo estuve planteando, pero ya veremos, tampoco quería poner demasiadas fichas... aunque con lo del sistema actual, sí, me lo podría permitir. Seguramente las ponga cuando acabe de pulir las fichas que tengo en el ordenador y haya acabado este arco de entrenamiento.
 
Cita:¡ANYWAYZ! Espero con ganas el próximo cap pero no te presiones tanto con eso, por ahora terminá de recuperarte y lo seguirás en cuanto te sientas preparado. Dicho esto, nos leemos la próxima.
Gracias, ya me encuentro completamente recuperado ^^
 
Cita:(¿por qué tan formal, no? se me está pegando la cordialidad de los personajes en tu fic e.e)
Querías ser una genki girl, pero en el fondo eres una ojousama (?)
 
Cita:Estoy segura que conozco a alguna Shizuru, pero estoy también segura que no es la misma de la que hablan jaja... De Anna solo me viene la señora peguchas y la loli del fate Chespin
Shizuru es un nombre un poco más común de lo que llegué a pensar en algún momento xD
En cuanto a Anna, te doblo la apuesta, la de Godannar en los primeros minutos de la serie era una loli pechugona (?)
 
[Imagen: aiOcYGk.png]
 
Cita:Supongo que Tetsurou tendrá que superar su obstinación de mantener un único estilo si quiere derrotar a Danot o por lo menos guardarse una forma opcional para moverse si no quiere comenzar a ser derrotado por el resto, cuando por fin den con el punto como lo hizo el recién llegado.
Ya veremos qué pasa owo
 
Cita:Fue una sorpresa que los Charizard fueran hermanos, aunque teniendo en cuenta que supuestamente deberían ser Pokémon no tan comunes, no sería de extrañar que muchos otros estén en la misma situación. A fin de cuentas esos huevos tienen que salir de algún lado y no todos están dispuestos a criarlos o en dado caso darlos a otros entrenadores.
Esto es verdad, hasta cierto punto o.o
No voy a ahondar mucho en esto aún porque algo al respecto que aún tengo que mostrar dentro de unos episodios, pero dentro de mi headcanon, los iniciales que tiene cada profesor son criados específicamente para ellos (como muestra un episodio del anime de Hoenn), a diferencia de la versión más brutal que usa Tommy en No More... y esto, sin contar a otros criadores que ya crían para sí mismos. Igual, tampoco creo que la generación de huevos sea tan rápida como en los juegos, así que ahí tienes un punto xD
 
Cita:Lo que sí es curioso es lo de Kingdra y Seadra, aunque si se considera que ambos son de la misma cueva es mucho más factible. La cosa es que esto último me deja con la duda de si Ibuki tiene a su Kingdra desde un Horse o Seadra.
Lo son, y si no recuerdo mal, Ibuki menciona específicamente "haber hecho el entrenamiento con cada etapa evolutiva de Suiryuu"; es decir, lo tiene desde que era un Horsea o.o
 
Cita:Realmente es más comodo ver este modo de enseñanza de habilidades y no de insertarles un disco en alguna parte misteriosa a los Pokémon, que bien mal que se plantearon esto en los juegos. Aunque tengo que admitir que en su momento me gustaba creer que era algo como un video en donde se enseñaba dicho movimiento al Pokémon y que desaparecia porque de lo contrario era demasiada ventaja aprenderlo infinitamente.
"Este vídeo de aeróbicos se autodestruirá en 3, 2, 1... BOOM"
 
Cita:Eso no quita lo gracioso de imaginar la escena de los caballitos de mar practicando elevarse sobre su cola para usar bote y el Magikarp intentando hacer algo más que no ahogarse. Lo que sí... que planea hacer ese chico con un Magikarp, que por mucho que lo intente no podra aprender mucha cosa que salpicar y tacleada, pero bueno... esperemos que ese espíritu haga que se convierta en un Gyarados con buen genio.
Técnicamente, lleva ya unas cuantas generaciones pudiendo aprender algunas cosas más, precisamente Bote, Azote (por nivel)... y recientemente, Hidrobomba por MT xDDD
 
Cita:No creo que la chica no tuviera con quien combatir de ese modo, pero supongo que puede ver que Danot se centraría en ayudarla y no se desviara de ese proposito como posiblemente ocurriria con el resto de sus compañeros. Aunque no descarto que quiera hacer este entrenamiento un poco aparte para sorprender al resto o quizás para variar un poco sus ya conocidos contrincantes.
Un poco de todo esto, sí
 
Cita:Esto lo digo por la actitud general del grupo, que por muy diferente que sean, no parecen ser de los que se burlarian o despreciarian una cosa como esa... pero bueno... cosas de ella Coffee
Aquí creo que perdiste el punto, Katsu. No es que sus compañeros fueran a burlarse de ella, ya los conoce bastante más que a Danot, y aunque te lleves bien con alguien, esto no significa que algo pueda parecerle ridículo pero que lo respete igualmente (básicamente, tener una opinión de algo pero no echárselo en cara cada dos por tres); pero sí, esta chica tiene algunos temas así que a ver cuándo puedo explorar un poco más (aunque me hago una idea, considerando cierto plan que tengo para episodios posteriores)
 
Cita:Otra cosa que no entiendo del todo por qué no lo hace... es que si esta buscando al culpable de lo que paso en la cueva... ¿por qué no saca a Shizuru también en los combate de la líder...? Puede que sea para evitar que arme un alboroto en caso de dar con él, pero siento que se están pediendo posibles sospechosos, ya que uno de los motivos de la masacre podría ser el de entrenar, porque cada quien con sus formas de entrenamiento espartano/desquiciado...
Básicamente es esto que dices... se trata de batallas oficiales y por esto no debería haber otros Pokémon sueltos aparte de los que van a luchar. Además, todos los combates están siendo grabados (como deja entrever que Shiori pudiera ver los de Danot de antes de llegar al gimnasio), y sin contexto, podría contar como una agresión injustificada y una sanción para Ibuki por saltarse las reglas :(
Y no voy a hacer comentarios sobre la persona responsable de lo ocurrido porque spoilers [?]
 
Cita:Lo que sí puedo decir es que su efusividad podría ser, o no, su perdición en el futuro... porque está bien que tenga dicha personalidad, pero creo que llegara un momento en el que le sea perjudiciar, aunque tengo que admitir que esperaba que abrazara al amargado solo por saber su reacción y reirme un poco Malicious
Akari es demasiado buena chica para hacer conscientemente algo para molestar a otros... no puedo decir lo mismo de Shiori (?)
 
Cita:En todo caso me llama la atención el método alternativo de evolución, algo que suena mucho más lógico que intercambiarlo para evolucionar, la verdad entiendo el motivo de esta temática, pero no quita que sea un poco... cuestionable... cuando el mensaje que quieren fomentar es crear vínculos con tus Pokémon, algo que se pierde al intercambiar... lógica de Pokémon...
En este caso fue relativamente "sencillo"... habrá que ver qué se me ocurre para las evoluciones de intercambio sin objetos... xD
Aunque el Cable Link del Legends es un buen candidato (?)
 
Cita:Entonces quedamos con el chico misterioso, que es y no el campeón. Supongo que tocara esperar a ver que pasa y quien es realmente, así como si lograra darle su tan ansiada batalla entre dragones que Ibuki espera.
La respuesta, a continuación... owo
 
Cita:y esperando la vuelta a escena del villano, lo siento tenía que ponerlo Larvitar
Katsu necesita su ración usual de villanos o perderá el filo (?)
 
Cita:
Supongo que por eso, cuando se me cruza una Cheza, un Kalm, un Daiki o un Yuki me pongo tan feliz.
Ya me explicaste un poco lo de Cheza, a Daiki y Yuki los conozco, por lo que Kalm sigue siendo una incógnita y soy una persona jodidamente curiosa por naturaleza... en fin, esto ya lo hablamos por Discord xD
 
Cita:Pero esto no es un ataque a tu persona, lo que pasa es que suelo divagar mucho cuando comento algo.
No lo he pensado en ningún momento, si es que esto te hace sentir tranquilo de algún modo o.o
 
Cita:Lo que quería decir es que, me pasa a menudo que cuando la historia me ofrece un protagonista así, no sé si sea como un mecanismo de defensa o algo, que automáticamente me agradan más todos los demás y prefiero ver ganar a todos los demás antes que a Vanilla-kun.
Esto me dio una mejor perspectiva de su primer comentario, el cual también aprecio, porque me hizo ver algunas cosas en las que ese primer episodio podía mejorarse. Pero sí, te entiendo, es el efecto de querer apoyar al underdog, porque sabes que el protagonista no va a serlo en la mayoría de fics que te encuentres hmm
 
Cita:Por cierto, ¿Por qué Danot? En serio. ¿Por qué? Todo el mundo tiene nombres weebs acá y justo el prota que viene de un pueblo weeb en la región más weeb de todas tiene un nombre como Danot? ¿Por qué no se llama Shiro o Daisuke o Souji como todos los demás? Es curiosidad sincera, no lo estoy criticando.
Lo respondí por Discord, pero dejo aquí una versión resumida para quien no lo leyera:
Hace muchos años, cuando me topé con un tema de "Crea a tu Entrenador Pokémon", quería ponerle un nombre original para que destacara, y me lo tomé muy literamente: Dan(iel) o(riginal) t(rainer). El apellido vino de que, cuando pensaba esto iba en el transporte público y vi un anuncio de una fábrica que hacía biseles. Así que Bisel xD
Lo cierto es que alguna vez me planteé cambiarlo por algo japonés de verdad (como cuando empecé a mezclar nombres en inglés con apellidos japoneses), y uno de los nombres que sonaron más fuerte fue precisamente "Souji"... con lo que decidí hacer una cosilla en concreto que ya se verá en unos episodios xD
 
Cita:Lo que quería decir es que usualmente en estos fics tengo que forzarme a soportar a Vanilla-kun por unos veinte o treinta capítulos, rolando los ojos cada vez que alguien le recuerda lo bueno que es, lo pro que es o de baja directamente a chuparle la polla.
Sé lo que quieres decir... han sido muchísimos años de leer fanfiction, aunque en mi caso, esto aún lo prefiero a los protagonistas súper edgy que tienen los mismos resultados, pero sin esa aceptación del 100% que tienen otros xD
 
Cita:Pero acá con Danot... le voy a decir Dan porque si no siento que hablo contigo.
Pasa a menudo... cosa de empezar a usar el nombre del personaje para dar publicidad al fic en aquel primer foro en el que estaba xD
 
Cita:Acá con Dan me empezó a caer bien ya por el capítulo cuatro. Y no sé por qué si sigue siendo el mismo y sigue cubriendo todos los puntos anteriores. Algo estás haciendo bien que disfruto leer de Dansuke en lugar de leer a pesar de Dansuke. Supongo que es el cómo se aborda que sigue siendo un entrenador en crecimiento, que no la tiene más grande que todos o que... ah. Es eso. Debe ser que todo el mundo la tiene igual de grande.
Ay, cómo me habrías destrozado la versión anterior del fic... cosa de lo que no te habría culpado, realmente daba para ello y ahora me lo tomo con gracia xD
Pero sí, ésta es la idea. A Dan le falta MUCHO aún para siquiera poder lograr una parte de lo que haría una Lira de AdP o el trío (¿quinteto?) de protagonistas de Crowned, en particular por diferencia de enfoque, por decirlo de algún modo; igual con otros personajes que también estarán ahí, sea que compartan o no esta meta, porque un viaje es también sobre crecimiento personal hmm
 
Cita:Hay un puto Uchiha que se fue a Kalos a dominar el Sharingan para volver a vengar a su clan.
JAJAJAJAJAJAJA, cómo me reí la primera vez que leí esto xDDD
Suerte que el negro no es su tono natural de pelo owo [?]
 
Cita:Hay un villano re badass como Obsidian que le pateó el culo al prota y tiene los huevos de cumplir su palabra,
Ah, me siento muy orgulloso de cómo quedó Obsi, pero ahora temo sacarlo demasiado y que pierda su filo como personaje xD
 
Cita:¿Has visto o leído Food Wars? Cuando el prota llega a la escuela está todo "jaja soy el más prron aquí" y luego se va al club de los inadaptados donde todos son igual de prrones con sus propios estilos y pasados shonen. Pues esa sensación me dió acá.
Es una de las tantas cosas que tengo pendientes, pero dada tu recomendación, voy a intentar priorizarla porque tengo mucha curiosidad xD
 
Cita:Me gusta mucho lo que hiciste con Ibuki. Ayuda decirle Ibuki porque Blair la asocio con forrez y acá se siente como un personaje algo distinto a las otras interpretaciones de ella.
Ayuda mucho que su versión del anime sea todo lo contrario a lo que mencionas; la versión de ella del fic anterior intentaba reconciliar estos aspectos, pero meh, creo que está mucho mejor como ahora (sobre todo porque el episodio que toca va a cubrir alguna cosa más de su pasado)
 
Cita: ¿La del centro pokémon tiene algo que ver con el ninja? Me llamó la atención la mención a los ojos plateados, o fue casualidad.
En cierto modo fue casualidad porque no caí en que también era el caso con ella y otro personaje al que quería hacer alusión por estos rasgos; el color de cabello debería ayudar, si es que la mención de su lugar de nacimiento no bastó (cosa que ya tenía pensada antes de desarrollar todo el trasfondo de Akari, quien recién en esta versión es que lo tiene mucho más desarrollado)
 
Cita:Shiori es re cute y me gusta su estilo antimeta. Seiko y sus blitz locos con la razón más random para ser la blitz locos, Tsurio que es una lástima que no vaya al torneo porque quiero verlo más.
Los chicos del dormitorio han mejorado mucho desde la última versión, en la que poco o nada hacían para la trama; bien por ellos :'3
 
Cita:Y luego está Akari, que revolotea como una pequeña luz roja en la nariz de un reno, contagiando su energía y buena vibra a todo el mundo.
Akari es un cielo, al igual que su personaje base ;w;
Curiosamente, justo cuando estaba dándole unos detalles, me topé con el anime "Gyakuten Sekai no Denchi Shoujo", que también tiene una pelirroja súper energética que adora los mechas, y se me hizo una coincidencia curiosa. Con esto me dije "si algún día hay anime de este fic (déjenme soñar), quiero a Ai Fairouz como la seiyuu de Akari" owo
 
Cita:You know, en momentos así me acuerdo del título del fanfic, Weeb como tenía que ser, y aprecio que, si bien seguimos los pasos de Dansuke, en verdad estamos leyendo el viaje de todos estos. El viaje de los entrenadores, que todos comparten en mayor o menor medida, y que deja una sensación de calidez.
Me alegra que te produzca esta sensación ^^
Aunque si nos ponemos con tecnicismos, Minna no Tabi es más el nombre del universo creativo donde esta historia ocurre. Recuerdo aún cuando el fic era AT a secas, con sólo 3 personajes en común con el actual y participaban mis amigos de la época con sus personajes. Supongo que esto fue parte de la inspiración para el nombre del todo que englobaría a las historias de Pokémon que fuera a escribir, que fuera "el viaje de todos" en lugar de "el viaje de Dansuke y algún otro". Y con esto, dejo una imagen que habría sido una postal del final del esa historia primigenia, porque quiero transmitir lo mismo que esa imagen me sugiere, aunque los tiempos y los personajes hayan cambiado tanto :o
 
[Imagen: 0FTISHN.jpg]

Sí, tendré que pedir una comisión de algo parecido con los personajes actuales xD
 
Cita:A veces siento que son demasiadas pero se equilibra porque la mayoría son escaramuzas cortas que hacen espacio a las peleas rudas de verdad.
En la versión anterior había muchas más... DEMASIADAS más, la mayoría como relleno para hacer más largos los episodios :/
 
Cita:Y me mola que el pelmazo que es tan estúpido como una roca se llame Roca. Como indicando que es efectivamente el más inútil del grupo.
Tenía un drabble medio pensado sobre esto... a ver si me da la inspiración y lo hago pronto xD
 
Cita:You know, en la inmensa mayoría de los fanfics de Pokémon hay una aversión a repetir especies salvo que sean circunstancias espaciales, como rivales o familiares y así; como si estuviera prohibido, como si fuese una prueba de mala escritura el no ofrecer variedad. Me gusta que acá no sea el caso, porque añade otra capa de realismo. Hay pokémon más cool que otros. Todos querrían tener pokémon cool. Ergo, el prota no es el único con esos pokémon cool.
JA, Tomás, ¡en tu cara! [?]
Lo cierto es que la versión anterior adolecía de esto, porque trataba de dar variedad de forma artificial; ahora, lo que intento es que cada personaje tenga cierto set de Pokémon que vayan con su personalidad o estilo de combate, salvo algunas leves excepciones que ya se verán a su debido momento :o
 
Cita:tratar de probar mi nivel de weeb a ver qué tantos términos entendía sin tener que googlearlos. Bue, al menos ahora sé cómo se llaman esos uniformes negros.
Y por esto ya no pongo acotaciones al final del capítulo como hacía antes (que igual nadie las leía xD). Si alguien tiene realmente curiosidad, ya las buscará por su cuenta, y si las sabe, es porque también es una persona de cultura [?]
 
Cita:Pero lo que más me ha gustado han sido las interacciones entre personajes que revelan poco a poco más de ellos y ofrecen un cuadro mucho más completo. Lo que otros podrían considerar relleno que acá brilla con mucha fuerza.
Y me tranquiliza mucho leer esto, porque los personajes de la versión anterior carecían de suficiente trasfondo; de hecho, recién empecé a trabajar en el de la versión previa de Ibuki recién en el 38... así que imagínate owó
 
Cita:Disfruté esta lectura más de lo que esperaba, y me dejó con más ganas de leer y, extrañamente, de escribir, por lo que os doy las gracias. Nos vemos en cuanto haya otro capítulo...
Me alegra que haya sido el caso. Por lo general, cuando tengo sequía de ideas, lo primero que busco es leer todo lo posible y buscar contagiarme de la chispa de quien haya escrito aquello que me haya podido gustar :)
 
Cita:Ah. Y una idea random que tuve mientras leía. Qué genial hubiera sido que Dansuke aceptara la oferta de Obsy. I mean, imagina las posibilidades...
Creo que mencioné en el Discord algo con el mismo efecto, de Danot perdiendo esa batalla. Aunque debo decir, en el primer borrador de este episodio, lo consideraba un poco más... sólo un poco. Igual me quedo la idea, por si algún día me viene la inspiración loca de hacer un AU de lo que ya es un AU... así que gracias xD
 

 
Round 008 — Confidencias
 
Ciudad Fusube, miércoles 11 de Octubre, Año 100 AW, 6:07 PM
 
Ibuki se esperaba todo un desafío de quien había declarado su intención de convertirse en el mejor domador de dragones del mundo, casi al punto de no poder esconder su emoción por ello. Aun así, procuró conducirse con profesionalidad y dirigirse hacia su lado del campo con porte solemne, aunque estaba sonriendo de la misma forma que había hecho Danot cuando le contó sobre su intención de retar a Akari.
 
—¡El combate oficial por la medalla Rising entre la Líder Ibuki y el retador Yofuu, de ciudad Fusube, está por empezar! —exclamó el réferi, para evidente sorpresa de los espectadores.
 
Más de uno no pudo evitar cuestionarse si acaso el retador había mentido sobre su ciudad de origen, en otro esfuerzo de emular a su sujeto de adoración, a pesar de lo muy improbable de ello. Por su parte, Ibuki empezaba a tener indicios más claros de por qué el chico le parecía conocido tras oír aquello; a pesar de su curiosidad, decidió dejar el tema para luego y abocarse a la batalla. Tras la orden del réferi, liberó a Kouryuu y esperó con ansias ver a los poderosos dragones que Yofuu enviaría a combatir; éste cogió confiadamente una Poké Ball de su cinturón para liberar a su primera elección.
 
—Pero qué… —Ibuki sintió que el alma se le caía a los pies al verla, tras todas las ilusiones que se había hecho.
 
Se trataba de una criatura redonda de piel azul y pompones de algodón a modo de brazos y “cabello”, un Pokémon de tipo planta y volador; la Líder no pudo evitar pensar que se trataba de una alusión al kanji con el que se escribía el nombre de su primo, pues otra de sus posibles lecturas era homófona a la del utilizado para escribir “algodón”. Aquello se le estaba haciendo cada vez más incómodo, pero intentó mantenerse centrada en la batalla, lo cual agradeció al ver al Jumpluff desplegar una enorme cantidad de Somnífero desde todos sus pompones.
 
—¡Velo Sagrado y Afilagarras! —ordenó rápidamente, justo antes de cubrirse la nariz, cosa que los espectadores y el réferi imitaron, dados el volumen y la dirección de ese cúmulo de fino polvo azulino.
 
Kouryuu no tardó en cubrirse de una cálida luz blanca que volatilizó en el acto esa técnica disruptiva, justo antes de levantar el vuelo y frotar entre sí sus garras, las cuales empezaron a brillar de color negro.
 
—¡Brillo Mágico! —ordenó Yofuu, manteniendo su entereza a pesar de ese revés.
—¡Elévate y Carga Dragón! —contraatacó Ibuki, comenzando a apropiarse del ritmo del combate.
 
El menudo cuerpo de Jumpluff no tardó en llenarse de un aura similar a un arcoíris, la cual aumentó en intensidad cuando emitió varios rayos multicolores. Los dos primeros golpearon el pecho y ala izquierda de Kouryuu mientras ascendía, pero le ocasionaron tan poco daño que no fueron un impedimento para que eludiese los siguientes y, tras llegar a lo más alto del recinto, se lanzase en pos de su oponente rodeada de una intensa emanación de energía azul. A pesar de ser un atacante poco contundente, Jumpluff insistió en detener ese embate con su Brillo Mágico, confirmando la sospecha de Ibuki de que su retador quería cansar a sus Pokémon con uno marcadamente defensivo y disruptivo antes de emplear a sus mejores bazas; fue lo mismo que pensaron Danot y los demás, quienes aún se cubrían la nariz y boca, sin decir mucho más, por si quedaban partículas de Somnífero en el aire.
 
—¡Rizo Algodón y Brillo Mágico! —ordenó Yofuu, sabiendo que su Pokémon necesitaba de un espacio abierto para ser realmente veloz.
 
Por su parte, Ibuki era consciente de que incluso el más débil de los ataques podía hacer mucho daño a quemarropa, mas no desistió de correr ese riesgo, confiando en su Altaria; ésta aprovechó la gravedad para hacer su embate más fuerte, mientras su oponente aumentaba el volumen y grosor de sus pompones y se cubría del todo con ellos, preparándose para un golpe que sabía que no podría evitar. Así, Kouryuu lo impactó como un misil en un colchón de plumas y se lo llevó por delante, estrellándolo contra el suelo y remontando el vuelo justo cuando éste volvía a desplegar sus rayos polícromos, dañándole otro poco. A pesar de la mala condición del Pokémon vegetal, la dragona se mantuvo en alerta mientras afilaba sus garras por indicación de Ibuki, quien quería estar preparada para el siguiente Pokémon de Yofuu; sin embargo, éste optó por dejar a Jumpluff en el campo a pesar de ese inoportuno golpe crítico, teniendo claro cómo se desharía de ese incordio.
 
—¡Gigadrenado! —ordenó prestamente.
—¡Evítalo y más Afilagarras! —indicó Ibuki en el acto, considerando peligroso que Jumpluff recuperase su vitalidad; ya había tenido más que suficiente con ese Somnífero que su retador había ordenado tan negligentemente.
 
Kouryuu volvió a alzar el vuelo mientras su oponente liberaba hilos verdes de energía, los cuales amenazaron con alcanzarla a pesar de la distancia entre ambos; todo ese vaivén generó suficiente movimiento en el aire para que Jumpluff pudiese desplazarse con más soltura, con lo que se aproximó prestamente a la dragona e intentó apresarla con sus filamentos absorbentes. Haciendo alarde de su destreza aérea, Kouryuu fue capaz de eludir esos ataques y se dispuso a cerrar la ronda por indicación de la Líder, al haber consolidado ya el nivel dos del Afilagarras, como dejaban ver sus músculos tensados y sus garras brillando de color obsidiana.
 
—¡Ala de Acero! —ordenó ella, queriendo ser rápida y contundente.
—¡Ahora, Esporalgodón! —indicó Yofuu, al verla venir a toda velocidad.
 
Jumpluff empezó a sacudirse y liberar un sinnúmero de esponjosas esporas que llenaron el camino de Kouryuu y se adhirieron de inmediato a sus plumas y piel; no obstante, esto no evitó que fuese golpeado por las endurecidas alas de su oponente, quedando inconsciente a pesar de su considerable aumento de defensa física. Yofuu lo hizo volver sin decir más, satisfecho con lo que había logrado, y liberó a su siguiente Pokémon… que tampoco fue lo que Ibuki esperaba. Se trataba de un can de piel azul y abultada melena en punta de un llamativo color amarillo, un palmo más bajo que su Entrenador… ¿era otra alusión a Wataru, en este caso, a su llamativo peinado? La Líder estaba empezando a perder la paciencia, a pesar de que su retador parecía tomarse la batalla en serio. Inspiró hondamente y se dispuso a seguir, procurando no mostrar su molestia.
 
—¡Manectric contra Altaria! ¡Pueden seguir! —decretó el réferi, al ondear sus banderines.
—¡Aullido! —ordenó prestamente Yofuu, queriendo aprovechar al máximo el sacrificio de su Pokémon anterior.
—¡Carga Dragón! —indicó Ibuki, sin darle tregua.
 
Kouryuu se lanzó a toda velocidad en pos de su nuevo oponente… o esa fue su intención, pero la capa de algodón adherida a ella empezó a pesarle como cadenas de acero, tanto como para hacerla caer estrepitosamente al suelo. Aprovechando tal coyuntura, el can eléctrico dejó ir un fuerte bramido mientras se arqueaba pronunciadamente, con lo que los músculos de sus esbeltas patas se tensaron y sus colmillos parecieron afilarse mucho más de lo que ya estaban. La Altaria apretó el pico con frustración mientras se reincorporaba e intentaba correr hacia él, pero le resultaba demasiado difícil moverse con esa pelusa rodeando ya casi todo su cuerpo.
 
—¡Dragoaliento! —ordenó en el acto Ibuki, sabiendo que sería inútil insistir con un ataque directo en tales condiciones; era la primera vez que veía una Esporalgodón tan efectiva en entorpecer el movimiento de su víctima.
—¡Pantalla de Luz y Colmillo Hielo! —indicó Yofuu, sabiendo que su Pokémon era inmune al efecto secundario de ese ataque.
 
Haciendo alarde de su gran velocidad, Manectric generó un cubo de luz a su alrededor y se lanzó en pos de Kouryuu, esquivando buena parte de esas ráfagas de aliento azul con hábiles saltos y derrapes mientras sus mandíbulas se llenaban de un hálito gélido que precedió a la formación de punzantes dagas de hielo en éstas. Así, se situó tras el ave y mordió con saña su ala derecha para evitar que alzase el vuelo cuando pasase el efecto de la Esporalgodón; una adolorida Kouryuu giró su largo cuello para exhalar otro Dragoaliento, pero el can dio un brinco para evadirlo en el último momento y atacar su otra ala.
 
—¡Respiro! —indicó prestamente Ibuki, sabiendo que se había dejado llevar demasiado por la extravagancia de su retador; ¿o esto era en realidad un intento suyo para distraerla y poder ganar con mayor facilidad?
—¡Sigue con Colmillo Hielo! —ordenó rápidamente Yofuu, satisfecho por haber tomado por sorpresa a la Líder.
 
Sabiéndose en mucha desventaja, Kouryuu se agazapó para proteger sus alas a la vez que se llenaba de un cálido fulgor blanco, con lo que resistió algo mejor las furibundas dentelladas de Manectric; éste insistió con ímpetu al ver que no podía congelarla, sabiendo que si la dejaba volar pasaría de ser el cazador a la presa. Sus esfuerzos se vieron recompensados cuando una certera mordedura en el cuello de la dragona activó el otro efecto secundario de su ataque, amedrentándola y haciéndola retroceder mientras se cubría el rostro con las alas. Sin el efecto del Respiro activo, otro Colmillo Hielo en su ala derecha bastó para dejarla fuera de combate.
 
—¡No ha estado nada mal, Yofuu! ¡Pero la siguiente será mucho más dura! —exclamó Ibuki mientras devolvía a su derrotada Altaria y agradecía su esfuerzo en pensamientos, tras lo cual liberó a Tenryuu, teniendo claro cómo iba a lidiar con Manectric; el rostro del nombrado pareció iluminarse al ver a la majestuosa Dragonair.
—¡Colmillo Hielo! —ordenó éste tras la venia del réferi para reanudar el combate, sin dejar de mostrarse confiado ante la mayor velocidad y fuerza del can, dado su incremento.
—¡Danza Dragón! —indicó la Líder, dispuesta a vencerlo en su propio juego.
 
Manectric salió disparado como un rayo con sus mandíbulas llenas de hielo, pero Tenryuu extendió sus alas y voló con elegancia mientras daba inicio a su danza mística, aprovechando su cuerpo serpentino para esquivar ese feroz ataque; así, no tardó en superarlo en velocidad y eludir los siguientes, ya rodeada de un aura zafirina y con sus músculos tensos. Aunque estaba lista para contraatacar, Ibuki le indicó seguir con su técnica de aumento; no sólo quería vencer al can, quería estar completamente preparada para su reemplazo. Sentía una fuerte opresión en el pecho ante la idea de perder ese combate. ¿Era su orgullo, o algo más?
 
—¡Vamos Manectric! ¡Eres más rápido que eso! —arengó Yofuu a su Pokémon, justo en el momento en que éste se detenía para recuperar el aliento y observar con fiereza a la dragona—. ¡Ataque Rápido y Colmillo Hielo! —ordenó a continuación, sabiendo que esa sería la única forma de poder igualar su velocidad; si había sido reacio a ordenar aquello hasta ese momento era por su aprensión de que su Pokémon cayese en el piscina, pero se estaba quedando ya sin opciones factibles.
 
Mientras tanto, en la zona de los espectadores, Danot no pudo evitar preguntarse si sus compañeros habían notado lo mismo que él, pues parecían totalmente absortos en el combate. Ibuki estaba muy tensa y no parecía estar divirtiéndose del todo, como había hecho en cada batalla suya que había visto hasta ese momento; podía entender bien su decepción, porque él también había esperado algo diferente, dada la presentación de Yofuu. Supuso que se estaba preparando para el posible as de éste o que quería ganar de forma categórica. Por su parte, el retador se mantenía tranquilo, mientras veía cómo su Pokémon salía disparado como una saeta e intentaba asestar dentelladas que la dragona siguió eludiendo cada vez con mayor dificultad, hasta que empezó a dar muestras del nivel dos de la Danza Dragón.
 
—¡Acua Cola! —ordenó firmemente Ibuki, sintiéndose preparada para lo que fuese.
—¡Que no te toque! ¡Onda Trueno! —indicó Yofuu, esperando que el Velo Sagrado puesto por Kouryuu ya se hubiese desvanecido.
 
Tenryuu se lanzó en pos de su contrincante mientras su cola se rodeaba de una espiral de agua, pero éste eludió por poco ese primer azote al saltar hacia su izquierda para luego emitir un veloz pulso eléctrico. No obstante, éste se desvaneció al chocar contra la piel de la dragona, quien aprovechó esto para asestarle un fuerte coletazo en el lado derecho, mandándolo a volar hasta la alberca; sintiendo que empezaba a hacer cortocircuito, se apresuró en nadar hacia el borde más cercano, mientras Tenryuu se abalanzaba sobre él por indicación de Ibuki. Así, la dragona se rodeó de una alargada emanación energética que dio a los presentes la impresión de que un enorme y feroz dragón azul engullía a Manectric, mientras buena parte del campo quedaba húmeda a causa del impacto.
 
—¡Manectric es incapaz de luchar! —decretó el réferi tras comprobar el estado del aludido.
 
Procurando ser una buena ganadora, Tenryuu envolvió con delicadeza al can eléctrico para sacarlo del agua y situarlo al alcance del rayo de la Poké Ball que Yofuu asía. Todas las miradas se centraron sobre éste, con curiosidad por su reacción ante lo ocurrido; aunque se le notaba sorprendido, no parecía haber perdido su confianza, como si tuviese todo controlado a pesar de la clara ventaja que Ibuki había obtenido. Cogió el contenedor de su último Pokémon y lo infló, levantándolo en gesto de victoria con la mano izquierda, dejando ver que se trataba de una Ultra Ball. Así, liberó a un Dragonair algo más joven y pequeño que la de la Líder, justo cuando el Velo Sagrado dejado por Kouryuu finalmente se desvanecía en pequeños brillos blancos, apenas notorios por el aura de la Danza Dragón.
 
—Así que por fin saca un dragón —pensó Ibuki, aliviada al ver que su oponente tenía por lo menos uno; esbozó una leve sonrisa, preguntándose cómo intentaría remontar su acentuada desventaja.
—¡Dragonair del retador contra Dragonair de la Líder! ¡Pueden continuar! —indicó el réferi.
—¡Agilidad y Onda Trueno! —ordenó prestamente Yofuu, queriendo tomar nuevamente por sorpresa a la Líder.
—¡Lo sabía! —pensó ésta, mientras le dedicaba una mirada de completa confianza—. ¡Velo Sagrado y Carga Dragón! —mandó en el acto.
 
El Dragonair de Yofuu no tardó en alzar el vuelo y desplazarse velozmente mientras emitía ondas eléctricas hacia su congénere; ésta cerró los ojos un instante para generar una cálida luz blanca que se formó en medio del aura que aún la rodeaba, disipando la técnica paralizante al contacto, tras lo cual se lanzó en pos de su oponente. Éste se vio alcanzado enseguida a pesar de su aumento de velocidad y apenas pudo esquivar esa arremetida, quedando lastimada la punta de su cola por el roce con esa intensa energía.
 
—¡Más Agilidad y Rayo de Hielo! —ordenó abruptamente Yofuu, dejando atrás todo rastro de soberbia; parecía que por fin se había dado cuenta de que la victoria se le escapaba de las manos.
 
El Dragonair del retador hizo lo posible para equiparar la velocidad de Tenryuu y golpearla con alguno de sus rayos gélidos, pero el mayor nivel y experiencia de ésta se hicieron patentes al eludirlos con precisas piruetas que consolidaron sus propios incrementos. Así, contraatacó y se defendió con su Cola Férrea, hasta que un potente golpe de ésta mandó al adolorido dragón de Yofuu al suelo.
 
—¡Ciclón! —ordenó éste enseguida, queriendo desestabilizar el vuelo de Tenryuu.
—¡Carga Dragón! —contraatacó Ibuki, con toda la intención de terminar ya el combate.
 
El Dragonair del retador emitió un potente gruñido antes de generar una tromba de color esmeralda… que fue atravesada abruptamente por una veloz Tenryuu cubierta de una estela azul con forma de dragón, tras lo cual golpeó a su sorprendido congénere. Así, cuando remontó el vuelo, éste yacía en el suelo, ya derrotado.
 
—¡El Dragonair del retador no puede continuar! ¡La Líder y su Dragonair ganan esta ronda y el combate! —decretó el réferi, ondeando su banderín verde hacia la zona técnica de Ibuki.
—Vuelve, Dragonair —a pesar de la derrota, Yofuu parecía bastante tranquilo, casi como si no le molestase haber perdido.
—Gracias, Tenryuu; descansa —le instó Ibuki, relajándose por fin; ya sólo le quedaba ser una buena ganadora y felicitar a su retador, aunque éste no hubiese sido todo lo que esperaba.
 
Ambos combatientes no tardaron en aproximarse al réferi, Ibuki a paso ligero y Yofuu algo más lentamente, como si lo más difícil estuviese a punto de venir; a nadie le extrañó esto, pues a pesar de no exhibirlo, perder tras su ufana declaración debía haberle sentado como un golpe en las gónadas.
 
—Gran batalla, Yofuu; no ha sido lo que esperaba tras tus palabras, pero has sido un buen oponente —expresó Ibuki con sinceridad, queriendo animarle a seguir persiguiendo su sueño a pesar de ese resultado, mientras le ofrecía la mano.
 
El aludido pareció quedarse sin saber cómo reaccionar por un momento, como si hubiese esperado algo totalmente distinto. Con un retraimiento muy discordante con la arrogancia que había mostrado hasta ese entonces, estrechó la mano de Ibuki y sonrió levemente, con lo que ésta por fin tuvo la completa certeza de que aquello había sido una bravata… aunque seguía ignorando sus motivos para comportarse así. En ese ínterin, Danot y los demás se acercaron a ambos; a pesar de la derrota, Yofuu había llamado la atención de más de uno del grupo.
 
—Gracias —dijo finalmente Yofuu, justo antes de percibir la presencia de los demás—; lo siento, no es lo que esperaba tras perder —admitió al bajar la cabeza, algo avergonzado, para extrañeza de todos.
—¿A qué te refieres? —preguntó Ibuki, extrañada e intrigada, en tanto el réferi se acercaba al pedestal negro para liberar la Pokédex del retador y luego retirarse, al haber cumplido ya con su trabajo ahí.
—Aunque nací en Fusube, tuve que mudarme a Hoenn por motivos familiares hace algo de ocho años —empezó Yofuu, lo que hizo entender a Ibuki por qué no lo había visto en la ciudad a pesar de sonarle de algo, aunque ese tiempo en particular...—; la última noticia que tenía sobre ti es que eras una Líder difícil de tratar, tanto si ganabas como si perdías —añadió, midiendo sus palabras en un intento de no ofenderla por lo que iba a explicar.
 
Ibuki se puso roja de la vergüenza enseguida, al recordar su nada auspicioso inicio como Líder de Gimnasio, el cual los demás debían ignorar o, si sabían de ello, habían tenido el decoro de no sacarlo a colación. Por las reacciones de sorpresa de los demás, debía ser lo primero. No iba a serle nada cómodo tener que dar explicaciones al respecto.
 
—¡To-todo eso quedó en el pasado! —contestó atropelladamente, con la cara cayéndosele de la vergüenza, si bien sabía que aún tenía la responsabilidad de reparar todo lo que produjo su comportamiento de aquella época.
—Menos mal —expresó Yofuu, claramente aliviado—; temía que me mandaras a realizar alguna prueba extraña o peligrosa para darme tu medalla en caso de ganar —agregó, con expresión de circunstancias.
—¡Yo nunca haría eso! —exclamó Ibuki, deseando que la tierra la tragase, al recordar los exagerados rumores sobre su persona en esa época—. Nunca hice algo así —murmuró al ladear la cabeza y jugar nerviosamente con sus dedos, intentando animarse a sí misma.
—No, claro que no… si hablando así contigo veo que eso era sólo un rumor tonto; y es que me preparé para lo peor, pero estaba totalmente equivocado —expresó sentidamente Yofuu, al agachar la cabeza a modo de disculpa, pero Ibuki le instó a detenerse, creyendo que no hacía falta—; dicho esto, no he desistido de mi meta, pero para ello… ¿me tomarías como aprendiz, Ibuki? —pidió con reverencia al volver a inclinarse en su dirección; ella, muy sorprendida, sólo atinó a dejarle hacer.
 
El desconcierto de los demás fue también palpable, si bien Danot, Shiori y Tsurio fueron los primeros en reaccionar, al entender el razonamiento de Yofuu: si de verdad quería convertirse en aquello que había declarado, no había mejor persona en Johto para instruirle que Ibuki (pues Haku ya era demasiado mayor para semejante carga y Wataru era completamente inaccesible a causa de todas sus obligaciones). Ésta se dio un instante para reflexionar al respecto; todavía se sentía ligeramente incómoda por la imitación de su primo, pero supuso que podría ser una buena forma de enfrentarse a su pasado.
 
—De acuerdo, Yofuu… aunque necesitaré saber tu nombre completo para registrarte como mi aprendiz —respondió por fin Ibuki, siendo esto necesario para su reporte ante la federación, pero también para intentar dilucidar el motivo por el que se le hacía tan familiar.
—Yofuu Shishiou —pronunció el aludido con confianza, quizá un poco de orgullo.
 
Y con esto por fin entendió por qué. Ese era el apellido de una profesora que tuvo durante su época de estudiante, y sin duda los rasgos del chico parecían un calco de los suyos, salvo por el color de ojos; el tiempo mencionado por éste, además de coincidir con su propio inicio como Líder, lo hacía con el fallecimiento de esa buena mujer, según supo por el réferi tiempo después, pues éste había sido vecino suyo. Éstas debían ser las circunstancias familiares a las que Yofuu había hecho referencia.
 
—Entonces te esperaremos aquí a las siete de la mañana, a menos que desees quedarte aquí ya —ofreció Ibuki, por si acaso se le hacía demasiado duro volver a ese lugar que con toda seguridad tenía muchos recuerdos de su madre.
—Gracias, pero mejor vendré mañana; hay algunas cosas que aún debo acabar de arreglar en casa —respondió con mirada nostálgica, tras lo cual se giró hacia Danot y los demás—; les agradezco por adelantado todo el entrenamiento que tendremos —les dijo con una reverencia.
 
Keisuke no tardó en acercarse e instarle a no ser tan formal, mientras los demás sonreían. Sin embargo, con un compañero más, Danot tendría que volver a repetir de Pokémon en sus batallas de la mañana, al menos hasta dentro de cuatro días, cuando terminase el descanso prescrito por Teina para Hellga y los demás; habiendo decidido no entrenar más, alimentó a sus Pokémon y luego fue a ayudar con la cena y dejar todo listo para el desayuno del día siguiente.
 
Salvo el recibimiento a Yofuu, el entrenamiento matutino del día siguiente se realizó con total normalidad. El recién llegado demostró estar en gran forma física al mantenerse en el grupo más rápido al dar vueltas alrededor del edificio principal y poder realizar sin problemas cada ejercicio de la rutina diaria; no había duda de que se adaptaría muy bien a entrenar con el estilo Ryuuzaki. Cuando llegó la hora de las batallas de práctica, mientras Ibuki le explicaba lo que harían, los primeros en ir al campo fueron Danot y Tetsurou, quienes liberaron respectivamente a Alfa y un bicho de cuerpo esférico encasquetado en una gruesa y pesada cobertura metálica que dejaba ver partes de su concha interior roja y sus ojos de grandes pupilas negras. Lo hicieron con tanta rapidez y decisión que todos menos Yofuu supieron en ese instante que debían tenerlo decidido de antemano; Ibuki los dejó hacer, pues no era la primera vez que Tetsurou hacía algo así para enseñar un ataque a uno de los Pokémon de sus compañeros.
 
—Alfa, presta mucha atención a la técnica que va a usar Forretress —le instruyó Danot, a lo que ésta asintió con un leve salto—. ¡Giro Rápido! —ordenó enseguida, queriendo comprobar qué tan fuerte sería aquello.
—Reflejo —pidió tranquilamente Tetsurou, habiendo accedido a todo ello por la curiosidad que le producían Danot y sus Pokémon, preguntándose cuál era el límite de su potencial.
 
—¿Qué hacen esos dos? —cuestionó Yofuu, extrañado, pensando que iba a ver una batalla reñida desde el principio.
—Tetsu es muy… particular; esa es la única manera en la que accederá a entrenar contigo —explicó Seiko en voz baja, sentada a su izquierda.
—O entrenar en general —acotó Shiori, con una sonrisa traviesa, pues nunca había visto al aludido practicar con sus Pokémon fuera de esas batallas matutinas; sospechaba que lo hacía los domingos cuando iba a la ciudad, seguramente para combatir contra los Entrenadores que pudiese encontrar ahí.
 
Yofuu asintió en silencio y siguió observando el “combate”: Forretress había generado una burbuja de energía semitransparente de tonos azulados, la cual se hacía visible cada vez que Alfa arremetía con su Giro Rápido, haciéndose más veloz en el proceso.
 
—Pin Misil —ordenó Tetsurou, tras poco más de un minuto así; era hora de ver si Alfa había podido capturar la esencia de esa técnica defensiva, además de también querer divertirse un poco.
—¡Reflejo! —indicó Danot, esperando lo mismo, para poder practicarlo después.
 
El insecto giró tan rápidamente como lo había hecho antes Alfa y expelió desde las cuatro extensiones similares a cañones que sobresalían de su coraza metálica una lluvia de pequeños proyectiles punzantes. En lugar de esquivarlos, la estrella de mar generó una cobertura similar a la empleada previamente por éste, pero no fue lo suficientemente fuerte para anular dicho ataque. Al menos seguía activa, lo cual ya era un gran qué para seguir practicando después.
 
—¡Salta y Rayo Burbuja! —contraatacó Danot, metiéndose por completo en el combate; ni que fuese por poco más de un minuto, pensaba disfrutarlo.
 
Las burbujas fueron reventadas sin problema por las agujas emitidas por Forretress, pero el conjunto de esas leves explosiones bastó para detener su movimiento. Gracias a su ganada velocidad, Alfa pudo dar varios golpes limpios a su contendiente… o lo habría hecho, de no ser porque éste conjuró su Pantalla de Luz. Ibuki indicó el final del combate antes de que alguno de ellos obtuviese una ventaja clara, para luego dar una breve indicación a Tetsurou; cuando éste fue a sentarse tras acabar, se dispuso a hacer lo mismo con Danot… o algo por el estilo.
 
—Felicidades, ya es mucho que haya aceptado ayudarte con ese ataque —comentó Ibuki, con una media sonrisa irónica.
—Sí, aunque tampoco he querido desviarme mucho de tu plan de entrenamiento —confesó Danot, algo apenado por ese comentario.
—No hay problema; no es la primera vez que ocurre, y es tu tiempo; si lo aprovechas bien, ya me parece adecuado —contestó con seguridad, tras lo cual le instó a sentarse.
—De acuerdo; gracias, Ibuki —expresó el chico con notable aprecio, tras lo cual volvió con sus compañeros.
 
Este intercambio llamó la atención de Yofuu, pues la relación de esos dos parecía ser algo más cordial y cercana que la de Ibuki con los demás. ¿Acaso sería su aprendiz favorito? Esto le hizo desear enfrentarlo y discernir quién de los dos era más hábil… pero no quería medirse contra él sin conocer mejor sus fortalezas y debilidades. Tuvo que descartar intentar sonsacarle algo al verlo sentarse al extremo contrario de donde estaba él, para conversar animadamente con Tsurio… fue entonces que reparó en que quizá Seiko podría brindarle alguna información útil, dada su propensión a hablar y hablar.
 
—Danot y la maestra parecen ser buenos amigos —comentó casualmente, no queriendo implicar nada, pero dejando clara su extrañeza al respecto.
—Oh, claro, tú no sabes lo que pasó entre ambos; Danot en realidad ganó la medalla hace unos días, pero la maestra lo invitó a entrenar con nosotros —narró Seiko con entusiasmo, sin estar al tanto de la verdadera intención de ese comentario—; no sé a los demás, pero para mí ha sido una gran ayuda —agregó afablemente, pensando en volver a pedir al susodicho que entrenase con ella.
—Ya veo—contestó el pelirrojo, dejando ver su sorpresa; no se había equivocado en decidir observarlo un poco más antes de desafiarlo.
 
El entrenamiento de combates continuó sin novedad, mientras Yofuu centraba su atención en Danot. Así, vio cómo a pesar de empezar con desventaja de tipo y menos energía, Alfa pudo remontar la ventaja de tipo del Murkrow de Seiko gracias a sus muros defensivos y su Rayo de Hielo y Rayo; Pyro se las tuvo que ver con el Empoleon de Keisuke, evitando ambos los ataques del otro gracias a su Danza Dragón y Acua Jet, respectivamente, sin que hubiese un ganador claro; Sparkle lo tuvo un poco más fácil contra el Golduck de Shiori, a pesar de que éste intentó dormirla, quemarla y envenenarla. Por su parte, Yofuu había dejado ver a los Pokémon que usó el día anterior contra Ibuki y un caracol de magma con una pesada concha de roca; pero contra Danot, quien parecía especializarse en Pokémon rápidos, quería poner a prueba a uno de los más fuertes que había atrapado en Hoenn. Sonrió con sorna al ver que su oponente liberaba a una Sneasel. «Esto va a ser muy fácil», decía claramente su sonrisa, mientras dejaba salir a su elección. Se trataba de un gallo antropomorfo cubierto de plumas rojas y amarillas, a excepción de su penacho beis, tan largo que incluso cubría parte de su pecho. La expresión de Seiko se llenó de júbilo, ya que ese Pokémon era la forma evolucionada de su Combusken.
 
—¡Comiencen! —ordenó Ibuki, con gran interés en cómo manejarían esos dos la situación que tenían entre manos.
—¡Lanzallamas! —indicó rápidamente Yofuu, queriendo terminar esa batalla en menos de medio minuto.
—¡Esquívalo y Chirrido! —mandó Danot, procurando mantenerse imperturbable a pesar de la evidente desventaja de tipo; las batallas anteriores con Seiko y Keisuke le habían ayudado a empezar a prepararse para una situación que sin duda se encontraría más de una vez durante la Conferencia Plateada, y ese era el momento para aprender a lidiar con ella.
 
Blaziken fijó sus ojos azules llenos de soberbia en su menuda y (en su opinión) enclenque oponente, tras lo cual escupió un rápido torrente de fuego, pero ésta lo evitó con facilidad para situarse cerca del lateral del campo a su derecha y emitir un molesto Chirrido. Tomándose esto como una afrenta, el ave exhaló otro fiero Lanzallamas, mas la hábil comadreja se valió de su Ataque Rápido para evadirlo y volver a importunarlo con su emanación sónica. Al parecer, iba a tener que moverse un poco para ganar ese combate.
 
—¡Gancho Alto! —ordenó Yofuu al notar la impaciencia del gallo, decidiendo aprovecharla.
—¡Mantén tu distancia y usa Canto Helado! —indicó Danot, sabiendo que sería más difícil mantener la potencia del Chirrido al estar en movimiento.
 
Blaziken se agazapó y abalanzó a toda velocidad sobre su rival, pero ésta, mucho más ágil, se situó en su flanco izquierdo y expelió sus proyectiles de hielo, lastimándole moderadamente a pesar de su reducción de defensa. Danot supuso que ese Pokémon, a diferencia del de Seiko, no debía tener la habilidad Impulso, lo cual podría darles un oportunidad para ganar. El gallo no cejó en su esfuerzo y siguió efectuando ganchos, patadas y emisiones de fuego, mas Shady era demasiado escurridiza para él, por lo que tras dos minutos de asedio, tuvo que detenerse para recuperar el aliento; la Sneasel tuvo que hacer lo mismo, también cansada por todo el esfuerzo para evitar esos ataques. Ambos Pokémon se dedicaron miradas nada amigables entre sí.
 
—¡Llamarada! —ordenó abruptamente Yofuu para aprovechar la inmovilidad de Shady, con lo que el gallo inhaló rápidamente aire.
—¡Excavar! —mandó Danot de inmediato, apartándose de la línea imaginaria entre ambos Pokémon; había estado esperando ese momento para mostrar su as bajo la manga.
 
Blaziken exhaló una enorme bola de fuego de la que nacieron cinco ardientes brazos, justo en el momento en que la comadreja se hundía bajo tierra para esquivarla, con lo que pasó de largo y se disipó en el aire tras recorrer algo más de veinte metros fuera del campo. El ave miró al suelo con inquietud, mientras su Entrenador parecía mantener la sangre fría; Danot también observaba, sabiendo bien por dónde atacaría Shady, pero no queriendo alertar a sus oponentes de ello. Finalmente, ésta salió por detrás del gallo y le propinó un puñetazo cubierto de tierra por la espalda; sintiéndola venir, no fue lo suficientemente ágil para evadir ese ataque, pero sí para atraparla por el brazo tras recibirlo y girarse con su pierna derecha encendida en llamas para asestarle una precisa y potente patada en el vientre. A pesar del ardiente dolor y la súbita pérdida de aire, Shady intentó zafarse de tal agarre, pero Blaziken tenía más fuerza y le llevaba un cuerpo de ventaja, lo cual aprovechó para no dejarla ir y rematarla con un Lanzallamas a quemarropa.
 
—¡Yofuu y Blaziken ganan la batalla! —decretó Ibuki, con su brazo derecho extendido hacia los vencedores.
 
Danot guardó a Shady, agradeciendo su gran trabajo a pesar de la derrota, a la vez que Yofuu felicitaba a su Pokémon; se dirigió con algo de ufanía hacia su maestra, por lo que pudo ver de cerca cómo ésta y el moreno interactuaban, siendo sus recomendaciones acompañadas por una leve sonrisa, similar a la que le había dedicado cuando él sacó a su propio Dragonair el día anterior. Dejó salir un «gran batalla» de compromiso a Danot antes de escuchar lo que Ibuki tenía que decirle.
 
—Has aprovechado bien la ventaja de tipo, pero no has marcado el ritmo del combate —comentó la Líder, teniendo muy presente su batalla del día anterior.
—¿Debería haber sido más proactivo? —preguntó Yofuu, mostrándose respetuoso.
—Cuando te convenga serlo; dado tu estilo de combate, es bueno que tengas la paciencia de esperar al momento adecuado, pero esperar demasiado puede resultarte contraproducente —explicó con seriedad; a pesar de ello, se le hacía extraño estar instruyendo a alguien que al parecer quería seguir los pasos de su primo, pero no tardó en dejarlo estar, queriendo sacar lo mejor posible de esa situación.
 
Yofuu asintió y le dedicó una reverencia respetuosa antes de volver a su lugar, satisfecho. Era cierto que había ganado gracias a la ventaja de tipo y que Blaziken posiblemente tenía más nivel, pero lo importante era eso, que había ganado; sin embargo, Danot no parecía molesto en lo absoluto, y esto le extrañó, pues él sí que se habría tomado a mal perder así. Ya en la última ronda de combates, su Umbreon tuvo una batalla muy igualada contra el Ninetales de Shiori; el estilo de ambos Pokémon era muy parecido, por lo que la chica de Yamabuki pareció satisfecha por tal experiencia a pesar de no haber un ganador claro. Yofuu se sentó junto a ella y Seiko, algo cansado por todo el trajín de la mañana, mientras Keisuke y Tetsurou se disponían a luchar.
 
—¡Tu Umbreon es genial! ¡Ya me gustaría ver más Pokémon así por aquí! —se quejó Shiori, con una exagerada expresión de molestia.
—Tu Ninetales no nos lo ha puesto nada fácil; que haya esquivado el Tóxico ha evitado que ganáramos —expresó Yofuu, procurando mostrarse más satisfecho de lo que realmente estaba.
—Me pregunto cómo entrenarás al Pokémon que atrapes en tu prueba —comentó ella, con mucha curiosidad.
—¡Cierto! Si quieres ser un domador de dragones, necesitarás más Pokémon de ese tipo —intervino Seiko, con el mismo interés.
—¿De qué prueba están hablando? —inquirió el pelirrojo, mostrándose confundido por esa avalancha de información.
—Después de comer, la maestra te pedirá que captures un dragón o una preevolución de uno para que puedas entrenarlo —explicó Shiori, más seria de lo que solía mostrarse.
—Como esa Seadra shiny que Danot atrapó en la Guarida Dragón; ¡menuda suerte tuvo! —exclamó Seiko, encontrándola mucho más bonita que una de coloración normal.
—Aunque teniendo a tu Dragonair, también podrías dejarlo estar por el momento; eso ya es cosa tuya —acotó Shiori, tras lo cual concentró su atención hacia el campo, donde Keisuke intentaba superar la tenaz defensa de Tetsurou.
 
Las chicas no insistieron más al notar que Yofuu se sumía en sus pensamientos, tanto que apenas prestaba atención al combate. Recién salió de su ensimismamiento cuando escuchó un duro golpe contra el suelo: el Swampert de Keisuke había caído pesadamente al ser expulsado por el Contraataque del Sandslash Alola de Tetsurou. Después de que esos dos recibiesen las instrucciones de Ibuki, Danot y Tsurio se vieron mutuamente con complicidad; habían esperado a la última batalla de la última ronda para terminar lo que habían comenzado el día anterior, precisamente interrumpido por la llegada de Yofuu. Éste volvió a hundirse en sus cavilaciones, por lo que no compartió la sorpresa de sus compañeros al ver que ambos combatientes habían evolucionado a sus hipocampos. Por su parte, Ibuki prestaba especial atención a lo que harían esos dos, pues era inusual tener una batalla entre dragones en su etapa final en sus prácticas y quería ver cómo se manejaban con ellos.
 
—¡Dragoaliento! —ordenó Danot, queriendo probar la nueva fuerza de Shizuru.
—¡Bloquéalo con Ciclón! —indicó Tsurio, queriendo intentar algo diferente a lo que había hecho el día anterior.
 
Shizuru entornó los ojos antes de exhalar una potente ráfaga de aliento que su congénere recibió de lleno antes de poder generar una tromba de viento esmeralda que la bloqueó; Tsurio había tenido suerte de que ese ataque no paralizase a su Kingdra, quien mantuvo el Ciclón a modo de escudo. Danot les dedicó una sonrisa, encantado por el desafío que significaba para su propia Pokémon no contar con un ataque contundente y la forma de aumentar su potencial ofensivo para atravesarlo como había hecho Tenryuu contra el Dragonair de Yofuu el día previo. Pero recurrir a la fuerza no era la única forma de obtener el resultado deseado…
 
—¡Agilidad e insiste con Dragoaliento! —indicó Danot, preguntándose qué haría Tsurio a continuación; su Kingdra no podría mantenerse demasiado cerca de su propio ataque, a riesgo de ser succionado por el mismo.
 
Y el chico de Tanba era muy consciente de esto. Se había entusiasmado al intentar imitar la defensa que su maestra usaba con Suiryuu, pero no había planeado aún cómo sobreponerse a que fuese superada, sobre todo contra un oponente que parecía adaptarse rápidamente a las situaciones inesperadas.
 
Shizuru nadó a gran velocidad por el flanco derecho de la piscina, cada vez más habituada a su nuevo cuerpo, mientras mantenía su distancia del Ciclón y exhalaba ráfagas de aliento que su congénere eludió al escudarse tras su propio ataque. Éste se concentró tanto en evadir los que vinieron a continuación que no notó la intención de sus contrincantes.
 
—¡Anulación! —ordenó súbitamente Danot, cuando el Kingdra de su oponente estuvo en el rango visual de la suya.
 
Los ojos de Shizuru brillaron de un azul intenso, con lo que su congénere quedó totalmente inmovilizado por un momento, a la vez que el Ciclón se disipaba; Tsurio nunca había visto este ataque de la Kingdra shiny durante las prácticas, por lo que era normal que no se lo esperase.
 
—¡Pantalla de Humo y Pistola de Agua! —reaccionó en el acto, sabiéndose en desventaja pero queriendo demostrarse a sí mismo lo mucho que había mejorado.
—¡Aléjate con Agilidad! —ordenó Danot, prefiriendo ser cauteloso al ignorar si su oponente intentaría lo mismo que el día anterior.
 
Shizuru no tardó en nadar en reversa, aligerando aún más el movimiento de su cuerpo con su técnica de aumento de velocidad, mientras una nube negra llenaba el lado de la piscina de Tsurio, mucho más espesa y fosca que la última que le habían visto usar. A continuación, varios disparos de agua aparecieron por diversos puntos de la misma, sin que ésta se despejase en lo más mínimo; a diferencia de lo ocurrido con el Ciclón, ésta sí era una forma de defensa con la que tenían experiencia.
 
—¡Barre el área con Dragoaliento! —indicó Danot, creyendo haber confirmado la posición del otro caballo de mar.
 
Recordando su batalla con Goudan, Shizuru exhaló una fuerte ráfaga de aliento apuntada a un extremo de la Pantalla de Humo, y con un veloz movimiento lateral de cabeza, barrió toda su extensión, despejándola parcialmente. Sin embargo, en el hueco que dejó no había ni rastro del otro Kingdra. ¿Se había sumergido? Su respuesta no tardó en llegar al oír el agua revolverse y ver el humo elevarse a causa del Bote del caballo de mar, quien aprovechó ese impulso para situarse de espaldas al Sol, dejando deslumbrado a Danot cuando éste instintivamente dirigió la mirada hacia esa dirección. No obstante, Shizuru fue más avispada y se giró para nadar en reversa, tras lo cual alzó la mirada para disparar un preciso Dragoaliento que impactó a su rival en pleno rostro, causando que se estrellase aparatosamente contra el agua, prácticamente en el borde más próximo a los espectadores. Demostrando unos reflejos envidiables, Yofuu fue el primero en alejarse y evitar la pequeña ola que alcanzó a sus compañeros; por su parte, Tsurio no tardó en guardar a su Pokémon tras el anuncio de Ibuki de la victoria de su compañero. A pesar de la derrota, estaba muy satisfecho con lo mucho que ambos habían mejorado.
 
—¡Chicos, tengan más cuidado! —les increpó una molesta Shiori, tras lo cual ella y Seiko liberaron a sus Pokémon ígneos para dejarles sus chaquetas junto a las de Keisuke y Tetsurou; habían tenido suerte de que el material aislante de éstas hubiese evitado que sus camisetas y lo demás se mojasen demasiado.
 
Antes de que Tsurio y Danot pudiesen argüir al respecto, unos fuertes aplausos llamaron la atención de todo el mundo. El emisor de éstos era un fornido anciano de cejas pobladas, quien vestía un discreto y cómodo samue negro con acentos púrpuras. De pronto, todos menos los dos neófitos se inclinaron con respeto ante el recién llegado, por lo que ambos se aprestaron a imitarlos, con algo más de rigidez.
 
—¡Oh, por favor, no hace falta! No se pongan tan serios sólo porque este viejo haya venido de visita —les instó con tono suave, entendiendo bien sus razones pero no queriendo ser tan impositivo como solía ser en su época de Líder de Gimnasio de Fusube.
—¡Abuelo, no hacía falta que vinieras hasta aquí! Tenía pensando ir a verte antes de abrir el Gimnasio —le dijo Ibuki al acercarse a él, con cierto tono de reproche por lo malo que podría ser si no acababa de curarse del resfriado que le había tenido días postrado en cama; no podía evitar preocuparse, pues a pesar de verse lozano, la salud de Haku no había sido la misma tras el altercado con los Rockets en la Guarida Dragón, hacía ya una década.
—¡Pero bueno! ¿Qué mejor forma de que sepas que me encuentro mejor que venir a ver su práctica? Sabes que observarlos dándolo todo me llena de vida —afirmó éste, jovial—; además, Tsubasa me comentó que tenías aprendices nuevos y tenía ganas de conocerlos —expresó con tono paternal, si bien en su mirada se entrevió por un instante un dejo de nostalgia al recordar lo ocurrido con la primera aprendiz de Ibuki—. Con esta última batalla, puedo decir que estás haciendo un gran trabajo adiestrándolos, querida nieta —añadió con orgullo, sin escatimar esfuerzos en demostrárselo cada vez que podía.
—Hago lo que puedo, abuelo —asintió Ibuki con humildad, sabiendo que la mayor parte del mérito era de ellos—; en todo caso, dudo que hayas venido sólo para llenarnos de halagos —terció, conociéndolo al dedillo.
—También quería que supieras lo antes posible que podemos seguir con tu entrenamiento especial cuando estés disponible, Ibuki —explicó con seriedad, aunque mantuvo su expresión afable en la medida de lo posible.
—Entiendo, abuelo; muchas gracias por darte la molestia —respondió ella con tono formal antes de dedicarle una sentida reverencia, por lo que esto significaba para ella.
—Y ustedes, jovencitos, si necesitan algún consejo o ayuda de este anciano, no duden en pedirlo; me pueden encontrar en esa cabaña —les comentó jovialmente, señalando con firmeza hacia un edificio próximo a la orilla del lago… desde donde venía una mujer de mediana edad parecida a Ibuki, sólo que con el cabello corto; dicha persona no se veía exactamente contenta.
—¡Señor Haku, no puedo quitarle la vista de encima ni por un segundo! —rezongó la recién llegada, tras lo cual tomó al aludido del brazo y dio un rápido vistazo a Ibuki y los demás—. Si nos disculpan, este buen hombre aún necesita descansar —les hizo una reverencia y se llevó al anciano a rastras.
—¡Los estaré esperando a la hora que sea! —exclamó éste, queriendo contagiarse de ese espíritu juvenil que había visto en Danot y Tsurio durante su combate.
 
Y en verdad le hacía muchísima falta algo más que pasarse el día meditando, leyendo o pescando junto al par de Pokémon que aún tenía consigo, pero no podía culpar en lo absoluto a su sobrina por dicha preocupación, pues era ella quien había estado a cargo de su cuidado por prácticamente diez largos años, por insistencia de su hermana mayor Tatsu. Se preguntó cómo le estaría yendo, pues eran raras las ocasiones en que podían verse desde que ella se casó y mudó a Sinnoh; Tsubasa, el producto de aquella unión, era la viva imagen de su madre cuando era mucho más joven.
 
El resto de la mañana siguió sin novedad, con lo que Yofuu pudo experimentar de primera mano la vida de un aprendiz en el Gimnasio, demostrando gran habilidad para limpiar y ayudar con la preparación de la comida, lo cual no extrañó a Ibuki, quien podía hacerse una idea clara de cómo había tenido que ser su vida tras la muerte de su madre. Naturalmente, esto le llevó a preguntarse por el padre del chico, al saber poco o nada sobre la vida de su profesora fuera de la escuela; sospechaba de que fuese alguien de Hoenn, pero se refrenó de sacar el tema, al considerarlo inadecuado en ese momento. Tampoco habría tenido tiempo para ello, pues a los pocos minutos de haberse sentado a reposar, Tetsurou hizo acto de presencia para anunciar la llegada de varios retadores. Al parecer, esa iba a ser una mañana muy ocupada.
 
Como ya se había hecho costumbre, Danot fue de quienes perdió el juego de jankenpon de rigor para decidir quiénes se quedarían a terminar de preparar la comida, en este caso junto a Keisuke, a quien Shiori sacó la lengua con picardía antes de marcharse con los demás.
 
—Cuánto amor —comentó Danot con ironía, aunque sabía que la chica lo había hecho de muy buenas.
—Es su forma de motivarme a acabar pronto con la comida y unirme a ellos —Keisuke se encogió de hombros y se dispuso a ponerse manos a la obra—. ¡Ahora verás cómo prepara la comida un hombre de mar! —añadió con entusiasmo, recordando con añoranza los viajes que había realizado con su padre llevando mercancías de su natal Asagi a Tanba y viceversa.
 
Efectivamente, se notó el toque de Keisuke en la comida de ese día: una gran variedad de algas daban la nota a la sopa miso y las ensaladas que habían preparado, e incluso se habían aventurado a preparar un plato extranjero, un ceviche de bayas ligeramente picantes y ácidas; y tal como había dicho, acabaron lo suficientemente rápido como para que el castaño pudiese ver al menos un par de batallas de su maestra. Danot optó por ir a entrenar con sus Pokémon, queriendo perfeccionar los ataques más recientes de Pyro y fortalecer a sus compañeros antes de enseñarles algunos nuevos apenas Ibuki tuviese tiempo para ello.
 
Y así llegó la hora de comer. Como hizo con Danot durante su primer día ahí tras terminar, Ibuki llamó a Yofuu para explicarle todo lo referido a la prueba que tendría que realizar.
 
—Entonces, ¿debo ir a la Guarida Dragón a capturar el dragón que quiera, pero sólo puedo llevar a uno de mis Pokémon? —inquirió para asegurarse, a lo que Ibuki asintió.
 
Yofuu se dio un momento para reflexionar al respecto. Su interlocutora supuso que, con los Pokémon que tenía éste, ese reto podría resultarle complicado, en particular con un Dragonair tan joven y poco experimentado.
 
—No estás obligado a hacerlo, dado que ya tienes un Dragonair; si lo consideras mejor, puedes centrar tus esfuerzos en él —terció, queriendo que supiese que tenía esa posibilidad.
—Entonces creo que prefiero aprovechar el tiempo con mi primer dragón —contestó Yofuu, mientras acariciaba con la yema de los dedos la Ultra Ball en su cinturón.
 
Ibuki asintió y, con esto resuelto, se dispuso a reposar un poco antes de proseguir con su jornada laboral. Dado que se había saltado la prueba, Yofuu tuvo que participar en el jankenpon para decidir quién lavaría los platos, tocándole así. De un modo u otro, no se había librado de algo que habría preferido ahorrarse.
 
Sintiéndose lo suficientemente reposado, Danot dejó la sala de estar cinco minutos antes del inicio del segundo turno del Gimnasio y salió de los dormitorios para esperar a Ibuki; ésta hizo lo mismo un minuto después, lista para afrontar lo que quedaba de día.
 
—¿Es un buen momento para pedirte ayuda con mis Pokémon? —preguntó, teniendo claro qué hacer en caso de recibir una respuesta negativa.
—Sí, si no te molesta tener que acompañarme al campo principal —respondió ella con una sonrisa confiada; aunque deseaba ir con su abuelo para seguir con su entrenamiento especial, no podía descuidar su trabajo, por lo que decidió ir al día siguiente por la mañana, si éste no se presentaba demasiado ocupado.
 
Danot asintió, con lo que ambos se dirigieron prestamente a dicho lugar. Una vez ahí, por indicación de Ibuki, liberó a Shizuru en la piscina y al resto de sus Pokémon en cada una de las esquinas del recinto, para aprovechar el poco tiempo que pudiesen tener. Tras preguntar lo que el chico requería, la Líder no tardó en liberar a Suiryuu en la piscina, a Tenryuu en el rincón de Sparkle, a Gouryuu en el de Pyro, a Kiryuu en el de Shady y a Shouryuu junto a Alfa. Tras las indicaciones de sus respectivos humanos, el hipocampo mayor alzó la vista hacia el techo para acopiar energía lumínica en la punta de su boca y dispararla como un chorro de luz plateada en esa dirección, lo que su hija se dispuso a imitar en el acto. Por su parte, el Charizard naranja se envolvió completamente de fuego y se lanzó hacia la pared más cercana, sólo para alardear al cambiar de rumbo en el último momento y ascender como un bólido ardiente. En otra de las esquinas, Tenryuu iluminó su cola de color metálico y empezó a dar tajos al aire que la Raichu veía atentamente, antes de disponerse a intentarlo ella misma. En su rincón, Kiryuu levantaba pesadamente una de sus patas delanteras para dar un furioso tajo descendente al suelo, una técnica que Danot quería que Shady aprendiese para lidiar con varios tipos de Pokémon que podrían ponerla en aprietos. Y finalmente, Alfa se cubrió con su Reflejo para intentar contener los zarpazos metalizados del Garchomp, cosa difícil a pesar de su resistencia a los ataques de ese tipo. Cuando por fin terminaron de organizar todo ello, habiendo instado a sus Pokémon a reposar cuando lo considerasen necesario, Danot e Ibuki se dieron el pequeño lujo de dejarse caer sentados con la espalda apoyada en la parte del muro próxima a la entrada trasera del recinto.
 
—Ahora toca esperar a que no llegue ningún retador antes de que acabemos —comentó Danot con un ligero tono de ironía, no queriendo molestar demasiado a la Líder.
—Porque entonces tendrás que guardar a tus Pokémon en cero coma e ir a entrenar a otro lugar —ésta le respondió del mismo modo, para darle a entender que no se lo había tomado a mal—; y bien, ¿qué tal fue tu salida de ayer? —preguntó con curiosidad, deseando tanto como él abordar el tema, al no haber tenido la oportunidad para hablar a solas en toda la mañana.
—Mejor de lo que esperaba; para empezar, Reidam sí que se convirtió en una tipo dragón con la megaevolución —afirmó Danot, sabiendo que esto era lo que más le interesaba a Ibuki.
 
Al oír aquello, la Líder no pudo evitar sonreír como una niña pequeña ilusionada por recibir un regalo que llevaba tiempo esperando. Con esta excelente disposición, escuchó el resto del relato con mucho interés, llevándose así más de una sorpresa.
 
—Así que esas pobres chicas también han tenido su dosis de encuentros desagradables —comentó Ibuki con algo de lástima por ellas, comprendiendo muy bien la situación; ella había tenido más o menos la misma edad cuando su abuelo quedó malherido tras el incidente con los Rockets en la Guarida Dragón.
—No lo habría adivinado ni por asomo, con lo vivaz que es Akari —confesó Danot, igual de serio que ella; por las palabras y tono de la Líder, supuso que ésta entendía bien la situación, como si hubiese vivido algo parecido.
—Yo tampoco lo habría pensado de ti, si es que nos hubiéramos conocido en circunstancias distintas —retrucó ella, queriendo darle de algún modo una tranquilidad.
 
Danot asintió con una sonrisa leve. Aún sentía escalofríos al pensar en que su encuentro con los Rockets podría haber terminado de otra manera, pero estaba agradecido por no haber sufrido daños o pérdidas irreparables y tener la oportunidad de conocer a todos con quienes estaba conviviendo en ese momento.
 
—El caso es que Akari me dejó el contacto de quien le dio su primera megapiedra —glosó, tras lo cual sacó su Pokégear para buscarlo, ante la atenta mirada de Ibuki—; aunque sospecho de quién es, dudo que sea la única persona con este nombre en Hoenn —agregó al mostrarle aquello; por curiosidad, había indagado al respecto la noche anterior, lo cual había acrecentado sus sospechas.
—¿Daigo? —leyó Ibuki, intrigada—. Espera… ¿crees que se trata de ese Daigo? —inquirió azorada, resultando lo más obvio que se tratase de Daigo Tsuwabuki, el campeón de Hoenn, la misma región de donde venía Akari.
—Entrenador especializado en Pokémon de acero, roca y tierra, coleccionista empedernido de minerales raros… suena como lo más probable, aunque tendré que esperar a poder viajar ahí para comprobarlo —explicó al guardar su Pokégear y dirigir la mirada al techo, dejando salir un largo suspiro—; tiempo al tiempo, como dicen —añadió, pensando en que todavía debía comunicar la decisión que había tomado a sus padres.
—Entonces, ¿irás a Hoenn tras la Conferencia Plateada? —preguntó Ibuki, a quien casi en el acto se le hizo un nudo en la garganta; notándolo, procuró no dejarlo ver en su expresión.
—Es algo muy tentador, aunque también es cierto que Kanto está mucho más cerca y era mi primera opción antes de conocer a Akari —expuso, con una mezcla de ilusión y nostalgia—; pero hay algo más que debería hacer antes de todo ello —confesó con semblante circunspecto, sabiendo bien lo que su decisión implicaba.
—¿Y eso es...? —inquirió Ibuki al notar que el chico se había tensado de pronto; no lo había visto así desde el día en que se conocieron, ni siquiera durante su batalla de Gimnasio.
 
Danot dejó ir otro largo suspiro, llamando la atención de sus Pokémon, a quienes tuvo que instar a seguir entrenando; así, volvió a centrarse en la Líder, quien esperaba una respuesta. A fin de cuentas, si ella se había abierto un poco durante su tiempo ahí, entonces le tocaba a él hacer lo propio.
 
—Éste iba a ser mi último viaje, una vez que culminara mi participación en la Conferencia Plateada; mucho antes de salir de casa para ayudar a mi hermano con su investigación, había decidido que esto sería lo mejor para mí tras las palabras de mis padres cuando les hablé de mi sueño cuando era un niño… aunque agradecí mucho tener la oportunidad de ver un poco de mundo antes de abocarme a estudiar y buscar un empleo alejado del entrenamiento Pokémon —narró con seriedad, para luego hacer una pausa bastante larga, como si buscase las palabras idóneas para seguir—; pero algo de esto siempre me molestó, ¿sabes? Aunque esa vida tuviera menos riesgos, también me resultaba terriblemente monótona… me lo guardé muchas veces, creyendo que estaba siendo infantil… poco adulto —soltó con un suspiro amargo, disgustado por sus propias palabras—; pero cuando me vi tan cerca de perderlo todo… —hizo una pausa, pudiendo verlo más fríamente en ese momento—; fue entonces que acepté por fin lo que era verdaderamente importante para mí, aquello a lo que no podía renunciar, por más incierto que fuera mi éxito al intentarlo —expresó levemente exaltado, mientras se le humedecían los ojos.
 
Ibuki asintió levemente. No había esperado que Danot fuese a abrirse de tal modo; supuso que era algo que realmente necesitaba sacarse de dentro y que precisamente no había podido contar con su familia para ello. Comprendía muy bien cómo se sentía tener que dejar un sueño de lado por la influencia de otros.
 
—Debo suponer que aún tienes pendiente hablar con ellos acerca de tu decisión —expresó Ibuki con cariz serio, entendiendo al fin su renuencia a pasar por casa antes de la Conferencia Plateada; era lo que menos le convenía de cara a algo que deseaba disfrutar plenamente—. ¿Qué harás si no les agrada tu decisión? —se sintió obligada a preguntar, creyendo que era necesario que él mismo tuviese la seguridad de lo que deseaba, cuando llegase el momento de afrontar aquello.
—Seguiré viajando, aunque preferiría no partir en malos términos con ellos —respondió el chico con toda seguridad, si bien se notaba que la sola idea de esto le dolía, por todo el aprecio que tenía a su familia.
—Ignoro si será el caso, pero aun si lo fuera, siempre podrán arreglar las cosas; mientras haya vida, hay esperanza, ¿no crees? —preguntó con tono melancólico, sabiéndolo muy bien—. Eres afortunado de tener aún a tus padres, aunque entiendo tu temor a que no comprendan tu decisión —afirmó, dedicándole una sonrisa serena.
 
Danot tragó saliva, sintiéndose tonto por ese temor, cuando su interlocutora nunca tendría la oportunidad para enmendar aquello que hubiese ocurrido con sus propios progenitores, si es que no había malinterpretado sus palabras.
 
—Muchas veces sigo preguntándome qué tan diferente sería mi vida si ellos se hubieran interesado un poco más por mí o si no hubieran fallecido de ese modo, y aunque tengo mucha curiosidad al respecto, no es algo que querría cambiar —afirmó con convicción—; es cierto que siempre habrá algo que nos hará sufrir, pero si no tenemos el valor de vivir y seguir adelante, tampoco tendremos la oportunidad de conocer a quienes harán nuestra existencia maravillosa —añadió, al dedicarle una mirada llena de aprecio; sin darse cuenta, ese nudo en la garganta que llevaba rato afligiéndola había desaparecido.
 
Danot no pudo evitar sonrojarse levemente por lo que significaban esas palabras. Pensó en toda la gente espléndida que había conocido o vuelto a encontrar durante su viaje y en toda la que podría conocer cuando siguiese haciéndolo, por lo que devolvió una mirada igual a la Líder.
 
—No podría haberlo dicho mejor —afirmó Danot, preguntándose en qué momento habían pasado a hablar de cosas tan personales; Ibuki no dudó en asentir.
 
Realmente deseaba saber mucho más de ella, pero esto era algo que debía llegar de modo natural, como había hecho esa parte de su conversación. Ya habría tiempo para ello, por lo que decidió abordar el primer tema que le vino a la mente.
 
—Por cierto, ¿qué es ese entrenamiento especial que tu abuelo mencionó? —preguntó con curiosidad, mucho más distendido.
—Debí suponer que te llamaría la atención —contestó Ibuki con tono divertido, empezando a entender cómo funcionaba la mente de Danot—; es un entrenamiento para poder enseñar a cualquier dragón el ataque más poderoso de su tipo que todos ellos pueden aprender, Cometa Draco —explicó con orgullo, pues éste era el paso final para ser reconocido como un domador de dragones del clan Fusube, algo que ni siquiera Wataru había conseguido al haberse abocado por completo a su rol como Campeón y agente de campo de los Hombres G, la organización del gobierno a cargo de lidiar con grupos criminales como los Rockets y mantener la paz en Nihon.
 
Danot repitió ese nombre, claramente impresionado; debía ser el ataque con el que había visto al Dragonite de Wataru ganar algunas batallas en el Torneo de Campeones de Kanto y Johto, el de Campeón Nacional e incluso en el Torneo Mundial como parte del equipo de Nihon.
 
—Dada tu reacción, debes haber visto a Gai usarlo en alguna de las batallas de Wataru en televisión —dedujo Ibuki, al ser lo más plausible.
 
Danot asintió, enterándose recién en ese instante que el Dragonite de su héroe de la niñez tenía un mote muy adecuado; esto acrecentó sus sospechas sobre la posible inspiración común para los motes de los Pokémon de ambos primos, lo cual le arrancó una sonrisa. Ibuki le dedicó una mirada curiosa, pero al ver que no decía nada, decidió continuar con su explicación.
 
—El abuelo se lo enseñó cuando aún era un Dragonair, antes de que ambos saliéramos de viaje por las medallas para demostrar nuestra aptitud como sus sucesores; ese ataque fue uno de los motivos por los que Wataru me derrotó en la prueba final para determinar al nuevo Líder —narró, sintiéndose finalmente en la confianza de revelar esto tras la conversación que habían tenido minutos atrás.
 
Esto tomó muy por sorpresa a Danot, quien no se esperaba semejante confidencia. No le fue demasiado difícil atar cabos y entender parte del afán de Ibuki en tener una revancha en condiciones contra Wataru, a pesar de haberse hecho con el puesto. Quién lo habría dicho, que terminaría ayudado a quien quería vencer a su ídolo de la niñez, aunque él mismo tuviese ese objetivo a largo plazo.
 
—Pero entonces, ¿cómo es que ninguno de tus Pokémon conoce ese ataque? —cuestionó, recordando al dedillo los ataques de todos sus Pokémon de tipo dragón.
—Porque me negué a que mi abuelo se los enseñara —contestó ella, ahorrándose explicar que éste se lo había ofrecido en un arrebato, quizá para intentar compensarle por lo acontecido entre ellos—; quiero ser yo quien se los enseñe, hacerlo completamente mío antes de siquiera pensar en usarlo —expresó, con una mezcla de orgullo y aprecio por sus Pokémon—; además, según nuestra tradición, éste es el último requisito para convertirme en su sucesora como Líder de Clan Dragón, cuando el tiempo llegue —expuso con semblante solemne, esperando que ese día aún estuviese muy lejos.
 
Danot asintió, deseando lo mismo que ella, tras lo cual se reincorporó con entusiasmo; esa plática le había sentado de maravilla y se sentía muchísimo más motivado para entrenar que al principio. Ibuki hizo lo mismo, bastante distendida, justo cuando Tetsurou apareció por la otra entrada. Su presencia les impidió oír los rápidos pasos de quien había escuchado buena parte de su conversación desde el otro lado de la pared…
 
Tras guardar a sus Pokémon en un santiamén y recibir de Ibuki las Poké Balls de Gouryuu y Seiryuu (con la indicación de que le ayudasen en todo lo posible), Danot se dirigió al campo con piscina para continuar con su entrenamiento. Por el camino vio que Seiko, Shiori y Yofuu también habían decidido empezar con sus propias prácticas, mientras Tsurio y Keisuke iban a ver la batalla de Ibuki, al haber sido avisados por Tetsurou. Una vez ahí, emparejó a Shady con Sparkle para que la primera pudiese enseñarle su recién aprendida Demolición y la practicasen juntas. Hizo lo mismo en la piscina con Shizuru y Seiryuu, para que la primera se habituase a su recién aprendido Foco Resplandor y el segundo ganase la suficiente experiencia para poder evolucionar, cosa que haría bastante más llevadera para Ibuki la temporada alta de desafíos de Gimnasio. Finalmente, indicó a Alfa cubrirse con su Reflejo y evadir en la medida de lo posible los Envites Ígneos de Pyro y Gouryuu; ambos Charizard asintieron antes de levantar el vuelo y cubrirse completamente por el fuego que nacía de sus colas, con lo que se lanzaron sin dilación en pos de la estrella de mar. Era un espectáculo impresionante ver a ésta generar su escudo de energía psíquica y sortear con destreza las enormes bolas ígneas que amenazaban con dañarla apreciablemente a pesar de su resistencia a ese elemento, tanto que Danot tuvo que instar a los otros Pokémon a su cargo a no distraerse con ello.
 
Pasaron así un rato muy largo, hasta que finalmente todos ellos requirieron de un reposo prolongado. Danot los dejó hacer, haciéndole falta también una pausa, mientras daba vueltas a qué hacer con algunas de las desventajas que tenían los nuevos ataques de sus Pokémon, en especial el retroceso del Envite Ígneo de Pyro. Ese entrenamiento había dejado claro que debía tener cuidado al usarlo contra rivales lo suficientemente resistentes como para salir airosos de una batalla de desgaste; fue recién entonces que comprendió por qué Ibuki había enseñado a Gouryuu a usar Respiro, a pesar de no ser tan resistente como Kouryuu o Tsurugi. Sin embargo, ya eran demasiados ataques por enseñar a su propio Charizard, incluyendo el Afilagarras que aún tenía pendiente por aprender… tardó poco en recordar cómo Akari había utilizado el Envite Ígneo de Reidam en su victoria de hacía unos días; al ser una especialista en Pokémon ígneos, seguramente podría darle algún consejo útil al respecto. Así, no tardó en llamarla para pedirle entrenar juntos al día siguiente, al no querer obligarla a alterar sus planes inmediatos.
 
—¿Mañana a esta hora? ¡Sí, me parece genial! —afirmó la pelirroja con palpable emoción, reconociendo para sí misma que se había enviciado demasiado con el juego que ambos habían comprado el día anterior.
 
Con esto acordado, se despidieron y el chico instó a sus Pokémon a continuar entrenando, dejando hacer a los de Ibuki lo que les pareciese mejor. Estuvieron así por otra hora más, hasta que consideró que ya habían hecho suficiente por ese día, por lo que guardó a todos y volvió a los dormitorios para curarlos y beber un poco de agua antes de ducharse. Ya después de esto decidiría qué hacer antes de tener que ayudar con los preparativos de la cena.
 
—¿Cómo ha ido el entrenamiento? —preguntó Seiko al entrar en la cocina y verlo; llevaba el cabello suelto, por lo que seguramente acababa de salir de la ducha tras su propia práctica.
—Lo bastante bien, gracias —respondió Danot al girarse hacia ella, habiendo terminado ya de beber—; ¿y el de tu Dratini y Shelgon? —inquirió con interés, al haberlos visto con ella.
—Han mejorado bastante desde el entrenamiento que tuvimos ayer; ¿crees que podríamos repetirlo mañana? —preguntó con soltura, al sentirse ya en más confianza con él.
—Si es justo después de comer, sí, porque ya he quedado con alguien para entrenar en la ciudad —contestó él, habiendo previsto alguna eventualidad de este tipo.
—Es lo mejor que puedes hacer ahora mismo, considerando la época en la que estamos —intervino de pronto Yofuu, tan sudado tras acabar su propio entrenamiento que su melena en punta amenazaba con caer en cualquier momento—; cuando pasé por el Centro Pokémon ayer, vi a muchos Entrenadores preparándose para sus batallas con la maestra, ahora que estamos a puertas de la Conferencia Plateada… así que dudo que ella pueda dedicarnos más tiempo del estrictamente necesario —expresó con cierto pesar, al haber comenzado su formación como domador de dragones en un momento poco propicio—; al menos, creo que también podremos aprender mucho de todas las batallas que tenga —declaró, procurando ver el lado positivo de todo ello, dada la cantidad de revanchas que Ibuki solía tener.
 
Danot y Seiko asintieron, sin poder discutir aquello. Era un hecho que esos Entrenadores se quedarían en la ciudad el tiempo que hiciese falta en caso de perder sus primeras batallas contra la Líder, lo cual no haría sino incrementar todavía más su carga laboral durante los días subsiguientes. Lo único que podían hacer por ella era evitarle agobios y valerse por su propia cuenta en los entrenamientos. Decididos a hacérselo más sencillo, procurarían proporcionarle una cena agradable y reconstituyente y dejar el campo en las mejores condiciones para el día siguiente, de modo que ella no tuviese que preocuparse por nada más que darlo todo de sí en sus desafíos. Iban a ser días muy ajetreados hasta que acabase la temporada alta y diese inicio la Conferencia Plateada…
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