Índice - Entre entrenadores
#1
Advertencia:

Este fic no es una novelización y será de desarrollo lento, pero que eso no los engañe, ya que contendra temas fuertes y que quizás puedan incomodar. No creo llegar a escribir algo intolerable o que resulte ofensivo, pero prefiero advertir de antemano (ya que todo va a la mano de la historia y desarrollo del personaje, aunque no incumplire las reglas... puede que tenga más puntos que los señalados en advertencia ^^)

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[Imagen: regiones-pokemon-y-japon_tdev.jpg]


Contexto:

Acompaña a Galen, un personaje con un pasado un tanto incierto mientras intenta buscar algo de luz en su vida, pero sin perder la importancia de la oscuridad que reside en él.


Índice:

— Arco 1: Vínculo que nace —
Prólogo: El Comienzo de todo
Capítulo 1: Presentaciones
Capítulo 2: Sospechas molestas
Capítulo 3: Primeras batallas
Capítulo 4: La mala suerte de algunos
Capítulo 5: Promesas rotas
Capítulo 6: Situación preocupante

Arco 2: Sombras al acecho
Capítulo 7: Encuentro inoportuno
Capítulo 8: Entre buenas y malas intenciones
Capítulo 9: Palabras dulces
Capítulo 10: Pesadillas difíciles de contar
Capítulo 11: El precio de la lealtad
Capítulo 12: Ingenuidad o Credulidad
Capítulo 13: Sombra del miedo

Arco 3: Comienzo para un fin
Capítulo 14: Acto demasiado predecible
Capítulo 15: La frágil tranquilidad
Capítulo 16: Inevitable
Capítulo 17: Los sobrevivientes
Capítulo 18: Remanente
Capítulo 19: Tormento


Arco 4: EOE

Capítulo 20: ***** Decisión de un idiota, la pesadilla del arrepentimiento
Capítulo 21: ***** Pueblo desolado, el hijo de la catástrofe
Capítulo 22: ***** Delirios del magma, la ardiente determinación de un recluta
Capítulo 23: ***** Herencia engañosa, el jardín desechado
Capítulo 24: ***** Arenas olvidadas, EOE

Extras
Actividad - Dale a tus personajes una crisis existencial (Lyra-Galen)
Actividad - Dale a tus personajes una crisis existencial (Deimos-Fobos)
Especial navideño - Pactos olvidados (Precuela)


Personajes (Puede contener spoiler de sus arcos)

Mostrar  Galen Archaic - Arco 3 - Capítulo 15
[Imagen: x33qONa.png][Imagen: 9I7ww5W.png]

Mostrar  Lyra Soul - Arco 3 - Capítulo 15
[Imagen: QOh8smX.png][Imagen: P5cxF2g.png]

Mostrar  Dawn Berlitz - Arco 2
[Imagen: KZR4xFb.png][Imagen: MMYeXyo.png]

Mostrar  Saturn - Arco 2
[Imagen: Gvzvheu.png]
[Imagen: REZclqo.png]

 
Nota final: Aquí apareceran muchos personajes, tanto de la franquicia como inventados por mí. Habló por todos ellos al decir que hare el esfuerzo para mantenerlos en caracter y sí esto por algún motivo no se mantiene, espero sepan comprender y disculpar. Seguramente sea en pro de un evento fortuito para garantizar la continuidad de la historia (habló por si a alguno le ofende ver a su personaje hacer/decir x o y cosa) y porque no me gusta tirar del poder del guión (aunque supongo que será inevitable)
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Longfic- Entre entrenadores

Extension largaLongfic
FranquiciaOtros
GéneroAventura
Resumen

Cuando los fantasmas del pasado no dejan de perseguirte.

AdvertenciaViolenciaMutilacionesTrastornos mentalesNo consensual
#46
Hola, buen día.

Ya ha pasado bastante tiempo de la última vez y vaya que pasaron cosas.

Todo iba bien con Lyra-Galen, hasta un punto lo imaginé diciendo "Mira hacia adelante, no pasa nada... sigue adelante, no voltees ¿sí?" hasta el último capítulo actualizado, lo cual podría inducirse como el llamado a la acción, no solo de Galen, sino de la novata, para bien o para mal. Que de tanta drama y eficacia de los Neo Galaxia, una pausa así es muy bienvenida. Me sigue gustando su dinámica, me gusta que Galen se sienta responsable, que haga la de mentor y esas tareas se verán multiplicadas porque sus no-vacaciones se vieron acabadas prematuramente.

Noté y me pregunté en más de una ocasión las actitudes de la Liga de Sinnoh en contra del pobre Saturn, se entiende el, "¿por qué confiar en un tipejo así?", pero... vaya... fuera de Dawn, ¿no pueden aplicar "El enemigo de mi enemigo es mi aliado"?, tanta desorganización y desconfianza hace que apoye a los villanos que me los imagino tomar el timón de la historia con una mano y con la otra toman una copa de vino, que por cierto, ellos son efectivos, intimidantes y capaces, tienen todo para hacerlo... y en cierta parte quiero que lo haga, pero sé que no pasará... del todo...

Me sigue gustando como de manera sutil... *guiño, guiño* sigues empujando a que Dawn sea la voz de la razón ante una situación de... nivel internacional, nada grave, lo de siempre en un fin de semana... de nuevo un adolescente es que tiene más activo el cerebro. 

Hay detalles que quieres hacer 'foreshadowing' , se nota que es un preludio al famoso "inicio del fin" o eso creo yo, pero a la vez siento que hay más.

Siento que no hay más que comentar, suerte y éxito.

Que tengas buen día.
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#47
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Primero que nada... ¡Lamento la demora! LetalQQ

Creo que esta es la actualización que más he tardado en sacar... superando incluso la última vez que me ocurrio algo similar... Afortunadamente esta vez tenía cosas guardadas, así que no empece tan de cero, solo perdí los archivos más reciente y muchas de las temáticas que había comenzado a idear...

Pero aún tengo la idea, así que solo necesito recordar ciertos detalles para que todo tenga lógica o por lo menos la que tenía en ese momento...  LetalQQ

Por este y otros motivos el capítulo será algo más corto de lo normal, así que espero que la información en él lo compense...



@SoujiFujimura Bueno yo advertí al principio de esto que sería de desarrollo lento y si no lo hice, pues ahora lo digo...(?)

Era algo necesario y creo que este capítulo será un poco más de lo mismo, así que lo siento y no lo siento al mismo tiempo, pero es un proceso necesario para saber lo que esta pasando en todos lados... muchas regiones al mismo tiempo...

La realidad es que ambos bandos se tienen que reorganizar, porque si bien es cierto que uno ataco y el otro tiene que reponerse, el ES ahora tiene que hacer lo obtenido tenga utilidad y eso tomara algo de tiempo...

Espero que no se haya notado que a Cyfa le gusta molestar a Galen, aunque parte de su acto sea en realidad para disimular. Era obvio que tarde o temprano las vacaciones de Galen iban a ser interrumpidas, incluso él mismo lo pensó/esperó en más de una ocasión, pero lo que más le incómoda es que lo fuercen a llevar a Lyra con él.

Galen es consciente de que Lyra no será de ninguna utilidad en su estado, pero también sabe que si le pidieron que la llevara es por algo y ese algo puede significar mucho más de lo que parece...


@Pyro Se que la actitud de Silver es desagradable y pesada, pero esa es su personalidad Chespin 

Él siempre fue alguien muy tosco para hablar y expresarse, así que me parece lógico que continue comportandose así, incluso cuando lo que realmente quiere expresar es preocupación, de neutralizar a esos perros antes de que causen más daño o hieran al abuelo de Ethan, de rescatar a las personas atrapadas en el edificio y detener los impulsos de héroe idiota de Ethan, de que la mocosa no agarre la llamada porque le paso algo. Así que no lo odies mucho... solo piensa que será muy Tsudere Malicious

Ciertamente Lance y Looker llegaron tarde, pero se supone que ellos están tratando con el incidente anterior, así que no había forma que anticiparan un ataque a la Ciudad cercana apenas unas horas más tarde... Así como tampoco que muchos otros lugares estallarían de la misma forma.



@JoJoBaoh ¡Maestroooo!

¡Gracias por volver a leerte esta cosa mía llamada fic! Solo espero que los cambios en la trama hayan sido para mejor y cubran algunas de las faltas que tenía antes con respecto a ciertos acontecimientos... Empecemos con que esa era mi idea con la relación Galen/Lyra, que hagan que parte de la situación pesada se disuelva con sus interacciones, pero obviamente esto no puede ser para siempre y ellos de una u otra forma se tenían que ver involucrados en todo el asunto.

Por otro lado es cierto que la desconfianza de la Liga de Sinnoh es un tanto desmedida, pero tienen sus motivos y algunos son personales... También esta el desconocimiento sobre ciertos aspectos... Aquí Saturn no tiene ni idea de lo ocurrido en aquel incidente o de muchos movimientos que hizo el EG a sus espaldas, algo que los altos mandos no saben y piensan que el colaboró en dichos acontecimientos. Lo más probable es que si Dawn no hubiera visto de priemra mano la desesperación del hombre, tampoco le habría creido.

Sobre lo de los villanos... quien sabe... soy fan de ellos y tengo preferencias Malicious

Y en cuanto a Dawn y su aparente racionalidad en un mundo de irracionales... Ella está tan mal como su primo (?)



 



 
Capítulo 17 - Los sobrevivientes


 




Ganimedes golpeó con fuerza las manos contra la mesa, asustando al recluta frente a él, mientras este hacía lo posible por mantener una postura erguida ante la mirada irritada de su superior. La noticia del fracaso de no solo uno si no de dos de sus camaradas lo tomó con la guarda baja, pero solo necesitó enterarse de la causa de dicho acontecimiento para que la ira burbujeara en su interior.
 
Había notado la ausencia de los capitanes, pero decidió atribuirlo a algún percance o incluso a una contramedida durante la operación, pero no a un fracaso total. No solo no lograron sacar nada de Hoenn, sino que también tenían a uno de sus capitanes aislado en la región, mientras el otro, el culpable de todo, estaba desaparecido.
 
― Estoy rodeado de puros incompetentes que solo disfrutan de desperdiciar nuestros recursos y tiempo… ― Ganimedes resopló con disgustado, al tiempo que se dejaba caer en su asiento y soltaba un suspiro exasperado ― Por el momento retírate… ― Sacudió la mano en dirección del informante, antes de apretar la mandíbula ― Pero procura mantenerme al tanto de cualquier información que surja al respecto.
 
― Sí, Capitán ― El recluta se apresuró en abandonar la sala, apenas notando al otro ocupante en ella.
 
La mujer que había estado escuchando todo en silencio, negó con la cabeza y soltó un suspiro cargado de decepción. Posó su mirada en el capitán, que parecía murmurar maldiciones en voz baja, antes de hacer ver su presencia
 
― Pensé que habíamos quedado que el Resort no era una opción viable… ― Habló con voz suave sin perder detalle de cómo su interlocutor dejaba de magullar ― Supongo que alguien tendrá que ser castigado… si se atreve a regresar con vida… ― Tarareó con tal diversión, que Ganimedes se estremeció ― Aunque debo admitir que no me esperaba lo de Ciudad Malvalona…
 
Ganimedes buscó los ojos castaños de la mujer y mantuvo su mirada, mientras decidía cómo tomar sus palabras, antes de soltar un resoplido y fruncir los labios con desagrado. Había olvidado que la otra capitana estaba con él y eso era un error que no podía permitirse muy a menudo, la conocía lo suficiente para saber que su aparente calma era peligrosa.
 
― Y el plan era ir solo por Ciudad Malvalona… ― Ganimedes siseó con disgusto ― Calisto solo debía ayudar a Amaltea, pero ese imbécil pensó que tenía los recursos suficientes para hacerse con el Resort ― Se incorporó y agarró los papeles con brusquedad, mientras los ordenaba en otro montón en sus manos ― Y ahora yo tengo que desperdiciar el tiempo de nuestra comandante en informar la incompetencia…
 
El hombre chasqueó la lengua ante la idea y rodeó la mesa para avanzar hasta la puerta, solo pararse a un paso de ella y volver a enfrentar a la mujer, que levantó una ceja en su dirección. Permanecieron un par de segundos en silencio, antes de que Ganimedes entrecerrara los ojos y frunciera el ceño.
 
― ¿Realmente el Capitán General de la Comandante Mars tiene tanto tiempo libre para desperdiciarlo aquí sin hacer nada…? ― Ganimedes miró de reojo a la mujer, que no pareció inmutarse ni a su escrudiño ni a su comentario ― ¿No tienes a un par de insensatos a quienes reprender…?
 
De repente Harmonía abrió la boca con expresión de sorpresa, antes de cerrarla y sonreír con suavidad. Ganimedes no supo como interpretar la reacción de la mujer, mientras esta se apresuraba a incorporarse y ponerse al día con él junto a la puerta.
 
― Gracias por recordarme, querido ― Harmonía canturreó contenta, al tiempo que ignoraba la expresión desencajada del hombre.
 
Ganimedes sintió una corriente de aire frio, que lo hizo estremecer y mirar irritado a la mujer, cuando esta pasó junto a él. La mantuvo en su vista en todo momento, hasta que desapareció al cruzar la esquina distante del pasillo y solo en ese momento se permitió liberar el aire, que no sabía que retenía.
 
Sacudió la cabeza y se frotó los brazos para alejar cualquier sensación dejada por la presencia de la mujer, antes de girar sobre sí mismo y comenzar su camino por el pasillo opuesto. Todavía no le agradaba la idea de tener que ser el portador de malas noticias para su comandante, pero su decepción iba a ser mayor si lo ocultaba por más tiempo, así que solo podía salir de esto lo más rápido posible para poder inicial la siguiente fase de su plan.
 
Aunque esto último no lo consoló de ninguna forma, ya que podía imaginarse el caos que iba a formarse entre los miembros de mayor rango e intermedio, mientras refutaban sus supuestos privilegios por encima de los demás. Era en estos momentos en los que agradecía no estar solo para el caso, ya que por mucho que lo incomodad la presencia de Harmonía, la mujer tenía sus formas para evitar cualquier tipo de replica del resto del personal.
 
Sintió otro estremecimiento, pero volvió a sacudir la cabeza para alejar la sensación, mientras decidía centrarse en el tema que tenía entre manos, antes de pensar en lo que le esperaba.


 




Dawn se preguntó cuánto tiempo había pasado desde que entró a la habitación, mientras se mantenía quieta en su asiento y miraba a la mujer magullada, que parecía perdida en sus pensamientos. Tenía que reconocer que en otras circunstancias no estaría allí, sentada esperando que la otra campeona se animara a hablar, pero era imposible para ella no simpatizar con su confusa situación.
 
A fin de cuentas hace unos años los papeles estaban invertidos, cuando perdió no solo a un par de Pokémon, sino también a dos queridos amigos.
 
« ¿Me habría visto igual…? » Dawn se preguntó sin querer recordar del todo aquel momento.
 
De repente la mujer soltó un suspiro cansado, antes de arrastrar su cuerpo con una mueca de dolor por la cama y enderezar su postura contra el respaldar. Dawn observó de reojo a Cynthia, al tiempo que esta tomaba un par de respiraciones profundas, solo para soltar un resoplido y apretar la tela de las sabanas con puños temblorosos.
 
― ¿Cuántos…? ― Cynthia preguntó sin establecer contacto visual.
 
Dawn hizo una mueca, al recordar el caos que la recibió al salir de la sede, después de que lograron controlar las llamas del interior y decidieron ayudar en el exterior.
 
― Hubo muchos heridos… ― Dawn contó con cautela ― Con lesiones que van de lo leve a lo grave, aunque… ― Suspiró ― Solo dos están delicados… Harold y Lyam cayeron de una altura considerable, pero… ― Tomó nota de cómo su interlocutora se mordía el labio ante la noticia ― Se encuentran fuera de peligro, pero su pronóstico sigue siendo reservado, ya que los doctores quieren esperar que recuperen la consciencia para comprobar que tanto daño real sufrieron.
 
― Ya veo… ― Cynthia susurró sin emoción, antes de levantar la vista y encontrarse con la de Dawn ― ¿Cómo se encuentra…?
 
Dawn entrecerró los ojos con irritación ante las preguntas incompletas, pero decidió no presionar a la mujer ya lastimada, mientras veía el brillo ansioso y preocupado en su mirada.
 
― Si preguntas por tus Pokémon… ― Dawn habló con suavidad ― Están vivos…
 
― Eso ya me lo confirmo Flint, Dawn… ― Cynthia frunció los labios ― Quiero saber… cómo se encuentra ― Repitió con un siseo.
 
Dawn no respondió de inmediato, sino se cruzó de brazos y bajó la mirada, al tiempo que permanecía en silencio y meditaba si debía o no decirle sobre el estado de sus Pokémon. Finalmente soltó un suspiro y se palmeó la cara, antes de volver a buscar la mirada angustiada de la campeona.
 
― Aunque la protección absorbió gran parte de la explosión, algo de esta logró llegar a él ― Dawn observó cómo Cynthia se mordía el labio ― Eso sumado a que amortiguó tu caída… ha dejado una de sus alas en un estado comprometido y están haciendo lo posible por tratarla… ― Cerró los ojos ― No creen que la pierda, pero va a tener que recorrer un largo camino, antes de poder volar de nuevo…
 
Cynthia se llevó las manos a la cara y soltó un resoplido, solo para deslizar su cuerpo de nuevo por la cama para quedar acostada.
 
― ¿Cómo es posible que todavía existan esas cosas después de lo ocurrido en la guerra…? ― Cynthia se quejó con voz amortiguada.
 
― Que no sean “legales”… no quiere decir que dejen de existir y tú lo sabes bien… ― Dawn respondió con un encogimiento de hombros ― Solo necesitas conocer dónde buscar o bajo las ordenes de quien estar.
 
Cynthia se estremeció, pero no emitió ningún ruido o respuesta a las palabras de la entrenadora, solo destapó su rostro y miró el insípido techo. Ese era un tema que ya habían discutido en el pasado y que ambas se habían tomado la molestia en investigar, solo para descubrir la amarga verdad.
 
― Lo siento… ― Cynthia buscó con la mirada a la otra campeona ― Debí creer en las advertencias que tú y ese… ― Se interrumpió a sí misma, mientras arrugaba el ceño y soltaba un suspiro ― Quizás si lo hubiera hecho, esto no habría…
 
― Acepto las disculpas, si te hacen sentir mejor, pero ya es un poco tarde para eso ― Dawn interrumpió ― Lo hecho, hecho está y en todo caso… ― Bajó la mirada al cinturón extra en su cadera y a las dos únicas Pokéball en él ― Ya nos tenían fichados, así que no importa si hacíamos esto o aquello… el ataque ya estaba esperando por nosotros…
 
― ¿Qué quieres decir…? ― Cynthia hizo una mueca, mientras volvía a enderezar su cuerpo contra el espaldar ― Estoy segura de que si salimos con la predisposición de una emboscada… las cosas habrían ocurrido de forma diferente.
 
― O mucho peor ― Dawn suspiró y volvió a buscar la mirada de Cynthia ― Porque ellos no tenían esa arma cuando me cruce con ellos y nada nos asegura que no tuvieran más, tampoco eran tantos… Era como si hubieran previsto nuestros movimientos.
 
Cynthia chasqueó la lengua y arrugó su ceño con irritación, aunque su expresión se suavizó, cuando la vio volver a fijarse en las Pokéball ajenas entre las suyas. La habitación quedó en silencio, pero no llegó a prolongarse demasiado, ya que la puerta se abrió para revelar a un Flint con expresión cansada, que hizo el más mínimo contacto visual con Cynthia, antes de centrar toda su atención en Dawn.
 
― Dawn te necesitan en el Centro Pokémon ― Flint se permitió reír, al ver la expresión exasperada de la joven.
 
― Supongo que ya está de nuevo armando berrinche ― Dawn se pasó la mano por la cara, antes de incorporarse ― Gracias… iré a calmarla.
 
Dawn no tardó en alcanzar a Flint en la puerta, antes de darse la vuelta para enfrentar a Cynthia una última vez.
 
― No te sigas mortificando por nada… como me dijiste alguna vez… concéntrate en mejorarte para que puedas ayudarnos… ― Dawn la miró de arriba abajo ― No nos sirve de nada que estés allí acostada y… creo que más de uno de tus Pokémon quiere desquitarse después de lo ocurrido.
 
Cynthia respondió con un asentimiento y una pequeña sonrisa, antes de que Dawn desapareciera de su vista y Flint ocupara el antiguo lugar de la chica en la silla. El hombre de cruzó de brazos y observó el techo por un par de minutos, antes de soltar un suspiro.
 
― ¿Ese hombre tenía razón…? ― Cynthia vio con pesar cómo el entrenador elite asentía en silencio ― Entonces atacaron Pueblo Sosiego…
 
― Y casi todas las guarderías o centro de acogida Pokémon… ― Flint bajó la mirada para posarla en la campeona ― Pero ese es un tema que podemos hablar después de que te levantes de esa cama ― Descruzó sus brazos y los apoyó en su regazo ― Más tarde traeré tus Pokémon para que dejen de estar inquietos, ya que esa rana no es la única que esta haciendo un alboroto en el Centro Pokémon.
 
Cynthia rio ante la nueva información, mientras intentaba imaginarse cuál de sus Pokémon era el culpable, solo para volver a su expresión plana.
 
― ¿Alguna… baja? ― Cynthia preguntó sin tener realmente ánimos de saber la respuesta.
 
― Aquí no… ― Flint frunció los labios, al sentir la mirada confundida de Cynthia ― Johto  y Kanto están en una situación similar a la nuestra, solo algunos heridos y Pokémon robados… ― Se masajeó la sien ― El problema es Hoenn que cortó las comunicaciones con el resto de las regiones, así que no sabemos en qué situación se encuentra…
 
Esta vez fue el turno de Cynthia de asentir y guardar silencio, mientras pensaba en lo que implicaba aquello.


 




― Muy bien… ― Dawn se puso las manos en las caderas y entrecerró los ojos en dirección de la rana que infló su saco de veneno con irritación ― ¿¡Me puedes explicar que te pasa!?
 
Dawn había aprendido rápidamente lo obstinada que era el Toxicroak de Saturn, ya que no solo había tenido que luchar por mantenerla en su Pokéball, sino que se vio forzada a noquearla para que el personal del Centro pudiera tratar sus heridas. Era el único de los Pokémon del ex–comandante que estaba dando tantos problemas, aunque también podría deberse a que solo Kadabra y ella permanecían consciente, cuando el primero era bastante inofensivo y la segunda demasiado desconfiada
 
Un sentimiento que solo empeoró al ser confinada en una habitación cerrada y sin posibilidades de saber lo que ocurría al otro lado de paredes. No es cómo si pudiera culparla por tener un comportamiento tan agresivo y receloso, no cuando la prueba de lo que habían pasado pesaba en esas dos Pokéball vacías del cinturón de su entrenador, pero tampoco podía permitir que continuara así.
 
Dawn soltó un suspiro, antes de relajar su cuerpo y caminar hasta la pared junto al Pokémon venenoso. Deslizó su espalda por el metal hasta sentarse en el suelo, mientras ignoraba el siseo irritado de su acompañante, que no parecía muy feliz con su cercanía.
 
Aprovechó la proximidad para examinar el estado del Toxicroak, la mayoría de sus heridas habían sido tratadas e incluso parecía haber recuperado la vista. El problema estaba en sus dos extremidades, que seguían inmovilizadas en posiciones que debían ser bastante incomodas para su posición erguida.
 
La Pokémon era lo suficientemente testaruda para mantener su forma temblorosa en pie, al tiempo que apoyaba todo su peso en su única pata buena y usaba su otra extremidad usable para amenazar con la púa tóxica a quien se atreviera a acercarse demasiado.
 
― Si sigues siendo tan necia, tus heridas no sanaran y no creo que eso sea de ayuda para tu entrenador, ¿o me equivoco? ― Dawn sonrió, al ver la expresión del Toxicroak torcerse en disgusto, antes de que esta se dejara caer con pesadez en el suelo.
 
La rana croó algo similar a un suspiro, mientras desinflaba el saco de su cuello y miraba el suelo con el ceño arrugado.
 
 ― Sé que estás preocupado por él, pero se encuentra bien… ― Dawn intentó animar a su acompañante ― Sabes que deje mis mejores Pokémon con él, aparte de que su ubicación no es conocida por más de un puñado de personas y… ― Dejó que su sonrisa se suavizara, al ver la mirada atenta del Pokémon sobre ella ― No van a dejar que nadie se acerque allí.
 
La Toxicroak croó en desacuerdo, antes de cruzar su único brazo contra su pecho y mirar en alguna dirección que Dawn no lograba identificar. La entrenadora soltó un suspiro y estiró su mano para palmear la cabeza de la rana, que se tensó bajo su toque y siseó en advertencia.
 
― Dame tres días y si el personal del Centro no encuentra nada más en ti, que esas patas rotas, entonces te llevare con él ― Dawn aseguró casi riendo, al ver cómo la expresión del Toxicroak se iluminaba por un par de segundos, antes de regresar a un pronunciado ceño ― Pero tienes que prometerme que descansaras allá… ― Entrecerró los ojos ― Hablo en serio cuando digo que tienes que curar esos ― Señaló los yesos ― ¿Qué harás si Saturn se despierta y te encuentra en ese estado… o incluso el resto de tus compañeros…?
 
El saco se infló y desinfló para dejar salir un sonoro resoplido, antes de que el Pokémon venenoso asintiera y desviara la mirada al mismo punto distante que Dawn no lograba reconocer. De repente la Toxicroak movió su mirada a la puerta y entrecerró los ojos con desconfianza, gesto que forzó a Dawn a hacer lo mismo, solo para que esta fuera abierta unos segundos después por un ansioso rubio.
 
Tanto Dawn como Toxicroak resoplaron ante la vista de Barry, quien perdió su expresión de angustia cambiarla por indignación.
 
― ¡UNO AQUÍ PREOCUPÁNDOSE POR LOQ UE ESE POKÉMON PUEDA HACERTE! ― Barry señaló de forma despectiva a Toxicroak, que infló su saco y soltó un siseo de molestia ― ¡VES! TE DIJE QUE ERA DEMASIADO PELIGROSO Y QUE...
 
Toxicroak soltó un chillido alto y desagradable, que hizo callar de golpe a Barry. El entrenador miró sorprendido al Pokémon, que soltó un último resoplido, antes de dejar de restarle atención y acurrucarse en su posición.

Dawn intercambió su mirada entre la rana y su amigo de la infancia, antes de suspirar.
 
― Barry… no tienes nada de que preocuparte, porque es más probable que te ataque a ti, por gritar tanto ― Dawn  se encogió de hombros, solo para incorporarse y alizar su ropa ― Así que deja la paranoia y de gritar, por favor.

Barry frunció los labios, antes de soltar un suspiro y asentir en acuerdo.
 
― ¿Por qué te preocupas tanto por los Pokémon de ese sujeto…? ― Barry preguntó una vez aseguraron la puerta del recinto en donde se encontraba la Toxicroak.
 
Dawn se detuvo y pensó brevemente la respuesta, antes de sacudir la cabeza y comenzar a hacerse camino por los pasillos, mientras Barry la seguía de cerca.
 
― Porque Saturn puede ser muchas cosas, pero…  si sus Pokémon están dispuestos a llegar a tal extremo por él, entonces algún merito le debo dar, ¿no? ― Dawn se detuvo en la puerta del ascensor y lo llamó, antes de voltearse y enfrentar a Barry ― Entiende mi situación Barry… ― Movió el cuello y los hombros para estirar su entumesido cuerpo ―  Sé que nadie aquí cree que debería darle una confianza tan ciega en alguien como él, pero… ¿Qué harías en mi posición…? ― Buscó la mirada de su amigo ― ¿Qué harías si alguien que consideras tu enemigo hace cosas que nunca pensaste que haría? Por Arceus… dejó que lo llevara a la sede de la liga, a riesgo de que fuera una trampa y lo entregara a las autoridades  ― Apretó la mandíbula ― Incluso me encargo sus Pokémon… y tu viste la condición en la que se encontraban todos… no era como si pudiera hacernos algo con su equipo así...
 
Barry no dijo nada al respecto y permaneció en silencio, hasta que ambos estuvieron subidos en el ascensor y ascendiendo a la superficie.
 
― Deberías descansar… ― Barry sugirió tardíamente ― Sé que no has dormido nada desde mucho antes de que todo este asunto empezó y…
 
― Descansare después de que vea la situación en Sosiego… ― Dawn sacudió las preocupaciones del varón, pero le dio una pequeña sonrisa comprensiva al rubio ― Te lo prometo.
 
Barry entrecerró los ojos desconfiando de las palabras de la otra entrenadora, pero sabía que con Cynthia fuera de combate, al igual que la mayoría de otros rangos, ella tenía que asumir el cargo de todo. Por lo que no podía hacer nada, solo acompañarla y velar para que no se desmayara en el proceso.


 




Una joven de cabello cobrizo y ojos azul claro miró la lluvia torrencial, que caía por fuera de los ventanales del Centro Pokémon, antes de soltar un suspiro y apoyar la barbilla sobre la cabeza del Skitty, que sostenía entre sus brazos. El Pokémon soltó un maullido y aprovechó el contacto para frotarse contra su entrenadora, antes de que ambas sintieran a alguien acercarse.

La chica volteó y observó con curiosidad a su visitante, una mujer mayor que le ofrecía una taza de lo que parecía jugo de baya y algunas croquetas para su Pokémon. Intercambió miradas entre el ofrecimeinto desinterado y el rostro de la anciana, actitud que causó la risa de la mayor.

― No tienes que preocuparte, chiquilla ― La mujer colocó las cosas en una saliente cercana a la joven ― No hay nada ni en la bebida ni en la comida, solo es un bocado para pasar el tiempo, mientras el Gran Kyogre se calma.

― Oh... lo siento ― La joven se encogió sobre sí misma, mientras sus mejillas se teñían de rosa ― Pero que vergüenza... Yo ― Apretó al Pokémon en sus brazos, que ronroneó para consolarla ― De verdad muchas gracias...

― No pasa nada, querida ― La mujer sacudió la manos para restar importancia ― Por cierto... Soy Carla ¿Cuál es tu nombre...?

La chica parpadeó sorprendida, antes de dedicarle una tímida sonrisa a la anciana y hacer una pequeña reverencia.

― Mi nombre es Tea y esta pequeña es Sweet ― Tea perdió la sonrisa, al tiempo que baja la mirada ― Se supone que ibamos a participar en el concurso que se va a celebrar en unos días, pero con este clima...

― Tonterías ― Carla interrumpió ― Puedes estar segura que este clima se va a despejar, antes de que sea el día del concurso ― Animó, antes de girarse al escuchar su nombre a la distancia ― En todo caso... espero verte competir, siento que ese Skitty tiene mucho potencial ― Hizo un gesto con la mano para despedirse y se alejó para reunirse con el grupo de personas, que parecían hacer la misma labor que ella.

Tea observó por unos minutos a Carla y a su grupo, antes de girarse y volver a centrar su vista en la ventana. De repente chasqueó la lengua y arrugó el ceño con disgusto, cuando el recuerdo del culpable de su situación llegó a ella.

« Ruega a todos los Pokémon legendarios para que no te vuelvas a cruzar conmigo, Calisto »


 



 
Fin Capítulo 17


 

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Responder
#48
Mostrar Pyromentario del capítulo 17
[Imagen: EBFGpXF.gif]
Katsu ha vuelto, y no en forma de fichas  MincinnoKnife .

He de ser sincero y decir que dado al prolongado tiempo de entre capítulos, algunas eventos no los tengo muy presentes, salvo por que quedó la escoba en el buen chileno, con varios heridos, explosiones, fuego, Lance, guarderías y demás.
Fue un capitulo calmado por así decirlo, al no ver tantas caras del dado (moneda no, porque solo tiene 2) que mostrar, viendo las consecuencias vistas brevemente, con algunas de las lunas de Galileo en escena y mencionadas, lo que me hace preguntar 2 cosas, ¿Veremos a las "lunas" de Saturn aparecer o si quiera tendrá? (Dawn será una de ellas(? Malicious ) y ¿Por qué no hice esa pregunta antes?, cosas de la vida. Sería curioso que la Toxicroak de Saturn tuviera el apodo de Titan.

La dinámica de Dawn con Cynthia en esta ocasión me recordó un poco a Daria, espero que sea solo cosa mía, ya que para mi ese es un personaje verdaderamente desagradable, y Dawn por el momento guarda sólo vestigios adolescentes, como los que tengo que soportar todas las mañanas(?  Coffee

Los berrinches de la rana fueron graciosos, y aunque sabía que no se iba a lanzar a atacar a Barry (Katsu sería incapaz, verdad?), fue bastante gracioso el pensar que lo callaría de alguna forma.
La parte final continuó con lo comentado en un inicio del capítulo referente a Hoenn, con un personaje que en un inicio pensé que era May, pero me equivoque. Me agrada la idea de ver las perspectivas y ampliar el panorama de Johto y Sinnoh a otras regiones, con el personaje de Tea (no me acuerdo si ya fue mencionada o algo así) presentándose, no si alude al cuerpo celeste Theia/Tea, guardando relación con los Galaxia y su afán con las planetas y demás astros, o es alguna referencia que no entendí y estoy equivocado, otra vez  Ksad .

Muy buen capítulo, extrañaba mucho esta historia, pero se entiende las situaciones externas y el hecho de que es preferible que un capítulo no sea hecho solamente por hacerlo sin una creación metódica y tal.

Sin nada más que escribir, nos leemos en otra ocasión.

Mostrar Meme del capítulo
[Imagen: yLJigBX.png]
Procedo a colocar el meme aquí, ya que lo encuentro más apropiado a lo que experimente en el momento.
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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#49
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@Pyro 

Si, lo sé... incluso yo misma tuve que releer capítulos anteriores para refrescar que cosas ocurrieron y que se supone debía continuar LetalQQ , pero bueno gracias por continuar aquí, a pesar del monumental retraso...

Ahora bien... respondiendo tus inquietudes con especto a las lunas de Saturn

Si tiene, pero primero tienen que pasar algunas cosas para ello y no, Dawn no será una de ellas o por lo menos espero mantener a mi parte shipper bajo control para que no ocurra RaltsLewd Por otro lado el Toxicroak de Saturn si tiene un "mote", solo que su entrenador no lo usa de forma pública, al igual que el de ninguno de sus otros Pokémon.

Nunca vi ese programa, así que si llega a parecerse a "Daria" será por pura casualidad.
 
'Pyro' : Los berrinches de la rana fueron graciosos, y aunque sabía que no se iba a lanzar a atacar a Barry (Katsu sería incapaz, verdad?), fue bastante gracioso el pensar que lo callaría de alguna forma.

Si, Katsu es incapaz de hacerle daño a Barry... Siempre me imagine a la Toxicroak de Saturn como una especie de drama queen, aunque sin perder esa lealtad y apego extremo que parece tener con su entrenador.



 



 
Capítulo 18 - Remanente


 




Dawn contuvo la respiración y apretó los labios, al ver desde la altura el estado del rancho que hacía de guardería en Pueblo Sosiego o lo que parecía quedar del edificio. Soltó el aire contenido y acarició el cuello de Saki para indicarle que descendiera, mientras hacía una seña en dirección de Barry para advertirle que la imitara.

El dragón planeó con suavidad hasta una zona despejada de obstáculos y aterrizó con pesadez en el suelo, siendo seguido por el Staraptor de Barry. Este último erizó su plumaje y soltó un gorgojeo amenazante, antes de girar la cabeza y mirar con desconfianza al recién llegado.
 
Barry se tensó en el lomo de su Pokémon, cuando sus ojos captaron el gran cristal de hielo, que los recibía con expresión irritada, mientras se preguntaba qué hacer con él. Buscó a su acompañante, solo para encontrar que la entrenadora parecía ignorar la presencia de aquel Pokémon, al tiempo que desmontaba a Saki para regresarlo a su Pokéball.
 
― Entonces era por ustedes que Niels se alejó ― Una mujer de cabello negro y expresión aburrida se paró junto al tipo hielo, antes de fijarse en la postura tensa del entrenador masculino y del tipo volador ― Muchacho… pensé que ya estabas acostumbrado a la expresión perpetua de los Cryogonal…
 
Barry tardó en reconocer a la mujer, antes de que el color tiñera sus mejillas y se pasara la mano por el cuello avergonzado por su reacción anterior. No es como que nunca hubiera visto un Cryogonal en su vida, pero el que estaba frente a él era al menos el doble del tamaño de los que había conocido, algo que solo enfatizaba la expresión enojada que caracterizaba a dicha especie.
 
― YO… LO SIENTO MUCHO, PERO NO PUDE EVITARLO, VALESKA ― Barry gritó de forma atropellada, ganándose una mirada irritada de su Staraptor, que lo arrojó fuera de su lomo ― ¡OYE! ¡ESO DOLIÓ, SPE!
 
― Deberías dejar de gritar o Niels se enfadara de verdad ― Valeska interrumpió cualquier otro comentario del joven, antes de suspirar y sacudir la cabeza.
 
Valeska dejó de fijarse en el avergonzado entrenador para observar con interés a la chica, que se había acercado unos pasos a ella, solo para detenerse y mirar a su compañero.
 
― Para ser justos, Barry… No deberíamos esperar menos de un Cryogonal regalado por Brycen ― Dawn le dedicó una pequeña sonrisa comprensiva a la expresión mortificada de Barry, antes de volver a posar sus ojos en Valeska ― Lamento que toda esta situación te haya tomado de improvisto, Valeska, pero no puedo más que agradecer que justo en este momento no estuvieras en las lejanas tierras de Unova.
 
La nombrada entornó los ojos y sacudió la mano en el aire para restar importancia al asunto. No pudo evitar que una media sonrisa tirara de sus labios, al tiempo que una amarga diversión se plasmaba en su rostro.
 
― Sabes muy bien que estamos preparados para actual en cualquier momento que sea necesarios, muchacha ― Valeska se encogió de hombros ― Siempre estamos listos para garantizar la seguridad general, incluso si eso compromete nuestro estado de civil… ― Su sonrisa se ensanchó un poco más, aunque aquella diversión había desaparecido para ser reemplazada por cansancio.
 
Dawn bajó la mirada no muy feliz de recibir aquella respuesta, pero se tragó cualquier comentario al respecto, mientras escuchaba cómo Barry regresaba a su Staraptor y se apresuraba en ponerse al día con ella. Asintió a la disculpa susurraba que este le dedicó, antes de mirar de solapo como Barry saludaba a Niels, solo para recibir un resoplido gélido que lo hizo estremecer visiblemente.
 
― En todo caso… ― Dawn volvió a fijar su atención en Valeska, solo para descubrir que la mujer no había dejado de estudiarla con sus orbes cafés ― ¿Puedes decirme lo que has averiguado…?
 
― No estoy obligada a hacerlo, señorita subcampeona ― Valeska se cruzó de brazo y entrecerró los ojos ― Decirle algo a ustedes, solo garantiza que obstaculicen nuestro trabajo en el mejor de los casos… ― Murmuró con los dientes apretados, mientras el agarre sobre sus brazos se apretaba.
 
Dawn dio un vistazo cauteloso al cristal de hielo, solo para encontrarlo flotando ajeno en el mismo lugar donde lo había visto inicialmente.
 
― Lo sé ― Dawn regresó la mirada a la dueña del Cryogonal, al tiempo apretaba las manos hasta convertirlas en puños ― Pero sabes que a mí particularmente no me gusta jugar al “todo esta bien” cuando es obvio que no es así.
 
La postura de Valeska permaneció tensa por un par de minutos, mientras parecía evaluar en silencio a la joven entrenadora, antes de que finalmente relajar su forma. Hizo el más leve de los asentimientos y se dio media vuelta para regresar sobre sus pasos a la zona del incidente, al tiempo que era seguida por su Pokémon.
 
En ningún momento comprobó si los dos entrenadores la seguían, solo avanzó con pasos apresurados por el terreno chamuscado e ignoró a todas las personas que pululaban en el lugar, acción que el dúo no pudo imitar. Dawn y Barry observados alarmados la cantidad de agentes en la zona, aunque lo que más los alertó fueron los equipos médicos que todavía parecían trabajar con algunos heridos.
 
Dawn detuvo su andar, y sintió a Barry tropezar con ella, cuando una sensación gélida le acarició la piel y solo en ese momento fue consciente de que estaba a punto de toparse con Cryogonal. Cuando buscó a la entrenadora mayor por una explicación, se quedó sin aliento y fue incapaz apartar la mirada del rancho que se alanzaba frente a ella.
 
La estructura y el interior del edificio estaban expuestos a la vista, ya que un inmenso boquete ocupaba lo que debía ser una tercera parte del mismo. Barry se tapó la boca para reprimir un jadeo horrorizado, mientras que Dawn tragaba el nudo que apretaba su garganta y hacía lo posible por mantener el interior de su estómago en su lugar.
 
« ¿En qué momento… las cosas se salieron tanto de control? » Dawn pensó con nauseas.
 
Dawn no quería imaginarse el calvario por el que los ocupantes del rancho tuvieron que pasar, pero fue imposible cuando sus ojos captaron los restos dispersos entre los escombros. Era obvio que la situación había sido peor que en la liga, ya que dudaba que los criadores pudieran hacer frente a un ataque sorpresa de tal magnitud.
 
― Por los datos que hemos podido recabar… ― Valeska sacó a Dawn de sus pensamientos ― Usaron algún tipo de explosivo en el área más alejada de la zona en la que almacenaban a los Pokémon… ― Giró levemente la cabeza para estudiar las expresiones del dúo, antes de proseguir ― Esto no solo con el propósito de distraer, sino también para incapacitar a la mayor cantidad de trabajadores posibles.
 
Valeska dejó de hablar y arrugó el ceño, al ver las expresiones de los dos entrenadores. Dawn sabía que la mujer los observaba con desaprobación, pero le fue imposible apartar la mirada de los bultos distantes que ahora tomaban otro significado.
 
― Es por este tipo de reacción que soy reacia a involucrar a personas como ustedes ― Valeska reprendió sin inmutarse por la mirada irritada que Dawn y Barry le dedicaron.
 
― ¿Cómo puedes hablar de manera tan insensible de algo como esto…? ― Barry preguntó indignado.
 
Valeska cerró los ojos y se masajeó la sien, antes de volver a fijarse en los dos entrenadores.
 
― ¿De qué sirve que me sienta enojada por lo que hicieron, triste por los que perecieron o conmovida por los que sobrevivieron…? ― Valeska preguntó ― Nada de eso los traerá de vuelta… ni tampoco ayuda a esclarecer lo que les paso ni mucho menos hará justicia por los inocentes que realmente vieron afectados aquí ― Reprendió ― Será mejor que mantengan sus cabezas frías en este momento y no se dejen llevar por sus emociones o no me dejaran más remedio que expulsarlos…
 
Valeska soltó largo y cansado un suspiro, antes de avanzar hasta uno de los laterales en ruinas y señalar algo más allá, que estaba fuera de la vista del impotente dúo.
 
― Como iba diciendo… ― Valeska ignoró las miradas de los dos chicos ― Aprovecharon todo el caos para tomar a los Pokémon que se encontraban alojados en el establecimiento y… ― Frunció los labios al ver movimiento a lo lejos ― También dejaron un par de “regalitos molestos” para rematar el trabajo.
 
― ¿Qué quieres decir…? ― Dawn preguntó sin entender en primera instancia el significado de aquellas palabras, hasta que escuchó un chillido de Barry y lo vio caer al suelo.
 
El joven se había adelantado para inspeccionar lo señalado por Valeska, solo para tropezar con un trozo de madera, cuando intentó retroceder. Todo paso muy rápido para Dawn, ya que apenas logró registrar la forma oscura de un Houndoom que se abalanzaba sobre su amigo, antes de que el Cryogonal de Valeska pudiera reaccionar.
 
Barry se encontró aprisionado contra el suelo, mientras luchaba por mantener alejadas las fauces de un tipo fuego, pero sin tener tanta suerte con las garras del mismo. El Houndoom logró hacer un gran corte en el abdomen del entrenador, antes de ser retirado de forma brusca y rodar por el terreno hasta un par de metros de distancia.
 
― Supongo que ya no tengo que explicar, ¿verdad? ― Valeska preguntó al dúo, mientras mantenía los ojos en el Houndoom que se incorporaba y se preparaba para volver a arremeter ― En serio que son persistentes… ― Valeska chasqueó la lengua con irritación ― Niels no dejes que se vuelva a acercarse al chico…
 
El Cryogonal retumbó y usó su cuerpo como escudo para Dawn y Barry, al tiempo que la primera socorría al segundo. Valeska sacó una Pokéball del interior de su chaqueta y la arrojó rápidamente frente a ella, materializando a una somnolienta salamandra regordeta de color azul, que desenroscó su forma para pararse erguida.
 
― Silje, agua lodosa. Haakon, demolición ― Valeska ordenó a su Quagsire, que parecía desorientada, y a otro Pokémon que Dawn no vio.
 
La Quagsire soltó un pronunciado bostezo, que en algún punto se convirtió en una larga aspiración, antes de que su cuerpo se hinchara levemente y exhalara un torrente de agua marrón. El ataque golpeó al Houndoom, que se encontraba a un palmo de distancia de ella, pero el tipo fuego apenas se inmuto por el ataque y permaneció en su lugar, hasta que este terminó.
 
Silje observó como el Houndoom terminaba con la distancia que los separaba, antes de que una cuchilla metálica lo clavara contra el suelo. Dawn reconoció al Pokémon fósil escondido bajo el armazón de metal, mientras luchaba por mantener a su oponente en su lugar y proteger su somnolienta compañera.
 
― Haakon, mantenlo quieto. Silje, bostezo ― Valeska mantuvo su mirada en el Pokémon retenido, mientras su Kabutops hacía brillar los refuerzo en sus navajas y su Quagsire volvía a bostezar.
 
Dawn apretó los labios e intentó ignorar los aullidos agonizantes de Houndoom, al tiempo que presionaba una pequeña toalla, que llevaba en su mochila, contra la herida sangrante de Barry. Escuchó el bullicio detrás de ella, cuando los agentes notaron la situación y vinieron a auxiliarlos, pero se negó a ver lo que hacía la entrenadora para retener al Pokémon agresivo, que parecía seguir intentando pelear.

Sintió cómo era apartada de Barry, mientras el equipo médico tomaba su posición y se apresuraba en llevar al entrenador a un lugar más seguro. No llegó a entender el susurró amortiguado que Barry le dijo, antes de que desapareciera de su rango de visión.
 
― Esto no está bien… ― Dawn se quejó incapaz de retener más tiempo las lágrimas en los ojos ― Sé que son Pokémon de criminales, pero…
 
Dawn soltó un gritó alarmado, cuando fue forzada a levantarse y admirar el “campo de batalla”.
 
― No me estaban dando muchas opciones, señorita subcampeona… ― Valeska interrumpió con frialdad ― Cuando llegue aquí esas cosas estaban quemando hasta la muerte a los pocos sobrevivientes ― Chasqueó la lengua ― Créeme que intente noquearlos en más de una ocasión, pero seguían levantándose, así que era mi cordura y la vida de los inocentes o la de esos Pokémon.
 
Valeska soltó a Dawn y observó cómo esta se tambaleaba, antes de estabilizarse y cubrirse el rostro con las manos sin importarle si se manchaba o no por la sangre. Por un segundo sintió la pesadez de haber roto a la joven, pero desechó la sensación y estuvo a punto de volver a agarrar a la entrenadora para sacarla de allí, hasta que la escuchó hablar.
 
― ¿Por qué esto me recuerda tanto a Lina…? ― Dawn preguntó a nadie con voz tensa, mientras volvía a descubrirse los ojos y observaba al rabioso Pokémon luchar por liberarse de las cuchillas del fósil, que lo mantenían pegado al suelo.
 
Valeska parpadeó confundida, antes de entrecerrar los ojos y mirar con sospecha a la subcampeona. Finalmente soltó un suspiro y volvió a fijarse en sus Pokémon, que todavía luchaban por mantener al único Houndoom vivo quieto.
 
― No sé quién sea “Lina” ― Valeska respondió ― Pero si de algo estoy segura... es que el líder no estará contento con toda esta situación… ― Declaró con molestia.



 




Un hombre observaba con interés al ente anaranjado, que levitaba de forma enérgica alrededor de su socio, en un intento por llamar su atención, mientras este parecía ajeno a la presencia fantasmal que lo rodeaba. Sin hacer apenas ruido extendió su mano e intentó agarrar al pequeño Pokémon, solo para que este soltara un zumbido estático y su forma parpadeara lejos de su alcance.

El ente, ahora rojo, miró irritado al hombre, algo que solo provocó que las comisuras de los labios de este se levantaran junto con una de sus cejas.
 
― Ein… ― Charon llamó con indiferencia ― Deberías dejar de hacer eso ― Reprendió sin levantar la vistas de los informes que leía ― Terminaras recibiendo una descarga o un posible trato dudoso de el y es el único que todavía se anima a aparecer frente a ti.
 
El nombrado perdió todo atisbo de diversión, pero continuó observando al pequeño Pokémon eléctrico/fantasma.
 
― Sabes que si me das la oportunidad podría… ― Ein dejó de hablar, al sentir la mirada de Charon sobre él y el zumbido de advertencia el Pokémon.
 
El mayor observó receloso al científico más joven, que todavía mantenía sus ojos sobre el irritado Pokémon, antes de arrugar el ceño y volver su atención a los papeles. Nunca tuvo la intensión de asociarse con nadie y mucho menos con alguien como Ein, pero el proyecto se había estancado y no lograba sacarlo adelante, por lo que se vio en la necesidad de buscar su ayuda.
 
Por mucho que le pesara debía reconocer que la inclusión del científico fugitivo en sus planes, hizo que todo fluyera con mayor rapidez y que lograran suficientes avances para que los prototipos se convirtieran en dispositivos definitivos. Todavía estaba impresionado con la abrupta diferencia, ya que lo que tenía estipulado para dentro de un par de años, se terminó de concretar en apenas un par de meses, aunque era algo esperable con los conocimientos de ambos combinados y toda la información recabada que había juntado.
 
« Si tan solo dejara de querer experimentar con Rotom cada vez que lo ve » Charon pensó con cansancio.
 
Desde que Ein se unió a la operación, había  desarrollado una extraña obsesión por el Pokémon eléctrico/fantasma, algo que solo empeoró cuando fue testigo de la inusual habilidad para poseer dispositivos eléctricos. Charon intentó en reiteradas ocasiones de disuadirlo de la idea de experimentar con el pequeño ente, ya que los Rotom eran activos primordiales para el proyecto, pero el hombre seguía insistiendo en querer probar sus investigaciones con ellos.
 
Esto solo ocasionó que todos los Rotom con los que contaba Charon se negaran a aparecer en presencia de Ein, salvo el que actualmente revoloteaba junto a él y el que más tiempo llevaba en su vida.
 
― Ein, créeme conozco el alcance de tus investigaciones, pero necesitamos que estos chicos sean colaborativos con nosotros, algo que ya están haciendo en su condición… ― Charon recordó con un gruñido ― No necesitamos que los Rotom se luzcan en combate, solo que den vida a nuestros dispositivos… ― Apretó los dientes cansado de repetir la misma diatriba cada que el científico más joven y el Pokémon se encontraban en la misma habitación.
 
Ein soltó un suspiro y desvió su atención del Rotom, algo que alivio al Pokémon que recobró al instante su color anaranjado.
 
― Tienes razón… ― Ein admitió con cierto desánimo, mientras tomaba un par de papeles frente a él y se daba la vuelta, antes de levantarse ― ¿Podemos comenzar o todavía planeas clasificar Pokémon sin procesar…?
 
Charon entrecerró los ojos y le dedicó una mirada irritada al hombre junto a él, antes de masajearse la sien e incorporarse con brusquedad, mientras que seguía con pesar la sugerencia. Sabía que tenía razón y que no servía de nada continuar leyendo las listas de los Pokémon obtenidos, cuando solo debían fijarse en los que respondieran de forma satisfactoria a las ondas del dispositivo, pero era difícil deshacerse de algunas costumbres.
 
― Supongo que debemos ponernos en marcha ― Charon no se molesto en tomar nada de la mesa.
 
Rotom se apresuró en sumergirse en el Pokégear de Charon, mientras ambos científicos salían de la habitación en la que se encontraban reunidos, solo para ser recibidos por el saludo de dos reclutas. Ein dejó que una pequeña sonrisa tirara de sus labios, al ver las expresiones vacías de los dos jóvenes con apariencia similar, antes de que comenzaran a seguirlos en silencio y sin ninguna orden.
 
― Debo admitir que estos métodos que aplicas para asegurar la lealtad de tus subordinados son interesantes ― Ein comentó sin perder la diversión de su rostro ― Una lastima que no los uses en todos… porque creo que realmente podría ser beneficioso que todos sigan sin rechistar tus ordenes ― Su expresión cambió a una de decepción ― Y quizás hubieras impedido que ese chico desertara.
 
Charon no respondió de inmediato, sino que permaneció en silencio por un par de minutos, al tiempo que continuaban avanzando por el pasillo.
 
― Desgraciadamente esos métodos limitan mucho las capacidades cognitivas de los procesados ― Charon admitió con un suspiro ― Por lo que no puedo darme el lujo de ser el único ser pensante en estas instalaciones ― Frunció los labios ― Sería molesto tener que encargarme de todo, así que necesito que por lo menos mis rangos tengan la autonomía suficiente para supervisar y guiar a los descerebrados, así como un puñado de trabajadores competentes con la capacidad de realizar otras labores más triviales, pero igual de necesarias para la organización y que no merecen ocupar nuestro valioso tiempo ― Ladeó la cabeza para mirar a Ein con brevedad, antes de accionar un botón oculto en una de las paredes ― ¿No piensas igual…?
 
― Ciertamente tienes razón, pero todavía pienso que hubiera sido bueno aplicar dicho método en ese chico ― Ein volvió a sonreír al escuchar el resoplido que el científico mayor soltó ― Creo que tenía potencial y habría sido un buen activo, ¿no?
 
La insistencia de Ein por mencionar el incidente de la traición comenzaba a tocar los botones de Charon, pero sabía bien que el hombre tenía un gusto por sacar lo peor de todo lo que respiraba a su alrededor. Observó la pared abrirse para ellos y dejarlos a la vista de un almacén subterráneo en donde varios miembros apilaban los contenedores llenos de Pokéball, mientras otros se encargaba de separarlos por tipos.
 
― Concuerdo contigo… muy a mi pesar ese inútil tenia potencial ― Charon habló entre dientes ― Aunque no como un subordinado más… pero se negaba a dejar de perseguir los sueños de un muerto y fue lo suficientemente necio para no darme oportunidad para mantenerlo ― Entrecerró los ojos ― Solo lamento no haberlo acabado con mis propias manos, antes de que decidiera traicionarme.
 
Ein estudió la científico mayor, mientras ambos se disponían a descender a la parte baja del almacén, solo para notar cómo el Rotom volvía a manifestarse y flotaba cerca de Charon. Al llegar a la zona del bullicio se encontraron con Júpiter, que no dudó en saludar a los dos hombres.
 
― Sr Charon, Doctor Ein, estamos listos para iniciar con las conversiones en cuanto den la orden ― Júpiter informó, al tiempo sostenía una pequeña caja rectangular entre sus manos.

Charon abrió la boca para indicar a Júpiter su siguiente acción, pero antes de que lograra articular cualquier palabra, Ein lo interrumpió.
 
― ¿Qué tal empezar con los Pokémon eléctricos, mi querido colega? ― Ein preguntó con fingida alegría, antes de que una sonrisa torcida tirara de sus labios ― ¿O prefieres algún otro tipo un poco más interesante para comenzar?
 
Charon observó detenidamente al otro científico, antes de que sus ojos se posaran en los de Júpiter.
 
― Trae primero los espécimen más raros, el resto puede esperar



 




Los únicos sonidos que podía escuchar eran los de la lluvia torrencial que caía sobre él y el de su propia respiración agitada, mientras corría sin descanso entre la frondosa vegetación de Fortree. Se había metido en aquel lugar con la esperanza de perder el rastro de sus perseguidores y lograr librarse de alguna forma, pero ahora se arrepentía de tomar aquella decisión.

El terreno era tan inestable como traicionero, por lo que en más de una ocasión se encontró tropezando con algo invisible o batallando por sacar su pierna de alguna sección de tierra demasiado blanda para soportar su peso. El sujeto maldijo en silencio su situación y la condición deplorable de su apariencia, antes de detenerse para apoyar uno de sus brazos en el tronco de un árbol cercano y recuperar el aliento.
 
Hizo lo posible por ignorar el ardor de sus pulmones, que protestaban con cada exhalación e inhalación, así como el temblor que sacudía sus piernas y las hacía parecer más inestables de lo que ya eran. Miró con desconfianza su alrededor y por un breve momento dejó que lo embriagara la esperanza de haberse librado, solo para sentir las garras que se clavaban en su hombro y que lo regresaron abruptamente a la realidad.
 
Un pequeño duente se hizo visible y salto desde su posición sobre su entrenador al suelo, mientras enfocaba las gemas que tenía por ojos a un arbusto cercano y soltaba un siseo tenebroso. Extendió sus garras afiladas y mostró la fina hilera de dientes puntiagudos en un intento por parecer intimidante, a pesar de su reducido tamaño.
 
El hombro tomó una respiración profunda y posó su atención en el mismo lugar que su Pokémon, al tiempo que usaba una de sus manos para peinar su cabello empapado lejos de su rostro. De repente dejó que una sonrisa tirara de sus labios y recompuso su postura en una más confiada, mientras desenganchada una de las Pokéball en su cinturón.
 
― Veo que hice un bien trabajo en perderlos si les tomo tanto tiempo encontrarme ― El sujeto se burló al aire ― ¿No que ustedes eran los expertos en la geografía de este lugar?
 
Un pesado silencio cayó en el lugar, solo interrumpido por el sonido constante de la lluvia que reducía considerablemente su visión y le daba apenas margen de reacción. Su sonrisa cayó y soltó un resoplido indignado por la falta de respuesta, antes de soltar la Pokéball en sus manos.
 
Pero esta nunca tocó suelo, sino que permaneció un par de segundos levitando frente a la mirada incrédula del hombre, antes salir disparada hacia un costado y evitar el zarpazo de Sableye. El hombre maldijo su inesperada perdida, antes de cambiar su posición por una más alerta.
 
― Malditos cobardes… ― Siseó con molestia ― Gema de poder, Gina ― Ordenó.
 
La gema en el pecho de la Sableye brilló, hasta que dicha luz salió como un rayo que se estrelló contra la vegetación lateral. El hombre no vio nada a simple vista, pero confió en los sentidos más sensibles de su Sableye, cuando este se abalanzó contra algo invisible.
 
Su Pokémon clavó sus garras en lo que sea que había localizado y se escuchó un chillido de dolor, antes de que un reptil con una franja roja en el vientre se hiciera visible y la Pokéball dentro de su boca cayera al suelo. El hombre apenas reconoció al Kecleon, cuando Gina se apresuró en recuperar la Pokéball y su posición en el hombro de su entrenador.
 
― Muy cerca, pero… aún no es suficiente ― El hombre canturrió las últimas, antes de liberar a un pequeño Ralts, que ocupó su otro hombro, y desaparecer.
 
El Kecleon soltó un chasquido de irritación, antes de incorporarse y revisar el daño en su costado. La lluvia silencio el sonido de las ramas al moverse y el de los pasos que se apresuraron hacia él, mientras otros dos Kecleon se hacían visibles y examinaban los rasguños en su compañero herido.
 
― No se preocupen chicos, hicieron un gran trabajo ― Un joven de cabello verde oscuro salió de entre los matorrales, mientras sacudía el exceso de agua del mismo.
 
El recién llegado se acercó al Kecleon en el suelo y se arrodilló para rociar una poción en su herida, antes de palmear la cabeza del Pokémon y regresarlo a su Pokéball. Observó a los otros dos reptiles expectantes, solo para soltar un suspiro cansado y mirar al cielo todavía nublado.
 
― Quiero que continúen patrullando la zona y alerten a los otros Kecleon del bosque de lo que esta pasando ― El joven volvió a mirar a los dos Reptiles, que asintieron a sus ordenes ― No quiero que ninguno se arriesgue demasiado, solo manténganlo paranoico ― Los Pokémon volvieron asentir, antes de darse media vuelta y desaparecer.
 
El chico sonrió al ver las franjas rojas alejarse y una vez desaparecieron de su vista, sacó un pequeño comunicador de su bolsillo y tecleó un rápido mensaje. Apenas guardó el aparató sintió dos presencia parada junto a él, así que buscó la mirada de su fiel compañero, solo para encontrarse con el brillo de preocupación en los ojos del mismo.
 
― Disculpa, Gerald ― Extendió su mano y tomó el brazo de su Gallade, que entrecerró los ojos no muy convencido de sus palabras ― Sé muy bien que temes que me enferme, pero… ― Su mirada se suavizó y perdido brillo ― Cuento contigo si eso pasa, querido compañero…
 
Sonrió a su Pokémon y comenzó a caminar bajo la lluvia, mientras era seguido por un Tropius y el Gallade soltaba un suspiro resignado. El Pokémon guardián se apresuró en alcanzar a su entrenador y el tipo planta, solo para detenerse y mirar en una dirección a la distancia.

― Oh... ¿No encontraste? ― El chico preguntó entusiasmado y sonrió feliz, cuando Gerald asintió en confirmación ― Avisa al resto del escuadrón... creo que ya es hora de dejar de ser el Skitty de este juego de persecución...

Esta vez sacó otro aparato y tiró de la antena en él, antes de desplegar la pantalla y navegar entre las opciones. Se llevó el dispositivo a la oreja y agudizo su oído, mientras intentaba ignorar el sonido de la lluvia y se concentraba en los tonos de la llamada que estaba realizando.

― Liberen a los psíquicos ― Fue todo lo que dijo, antes de cortar la llamada y liberar a un Gardevoir ― ¿Giveria, ayudas a Gerald a trasmitir el mensaje de la ubicación de ese sujeto a los Pokémon psíquicos?

El Gardevoir soltó un ligero canto, antes de encarar a su homólogo masculino, mientras permanecía bajo la cansada mirada de su entrenador.




 



 
Fin del capítulo 18


 

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#50
Mostrar Pyromentario capìtulo 18
Ya habiendo acabado la semana de trabajo, manos a la obra con el comentario.

E iniciamos el capítulo con el desastre de las guarderías pokémon, con Dawn y Barry llegando al lugar de los hechos, con Barry comprando terreno como quien dice xD.

La aparición de Valeska, un personaje bastante interesante, y que me da aires de Lack-Two GrowThink , en que básicamente no le importa lastimar a esos pokémon alocados, porque ve como la única solución que encuentra, y claro, aunque ella parece ya indiferente o algo así, en vez del otro caso no entiende de emociones.

La interacción entre Ein y Charon, con el primero pareciéndome gracioso su manía por Rotom, y en un primer momento pensé que se trataba de un OC, pero al buscar me di cuenta que se trata de un personaje de Colosseum.

Hubiese pensado que el tener que pedir ayuda con alguien molestaría a Charon y el ego que mostró en capítulos previos, y se muestra que Ein es más inteligente que él.

Lo que hizo Charon con sus subordinados se me hace turbio Katsu, pero turbio en el buen sentido, me recordó cuando Superman se hizo un dictador comunista y le hacía lobotomías a todos los que no aceptaban su régimen comunista, pero recuerden niños, el comunismo es malo  MincinnoKnife .

La parte final en un principio lo tenía medio confuso, confundiendo más precisamente al sujeto que escapaba con el de pelo verde. Me pareció interesante el usó de los Kecleon característicos de dicha locación, sumado a los pokémon que presentaba el tipo que estaba escapando. ¿El de los Kecleon, Gallade y Gardevoir trabaja con Charon?, por el comentario que dijo sobre liberar pokémon y los planes de Charon previos al cambio de escena, solo el tiempo lo dire. Yo teorizo, que dicho planteamiento mío estará en el montón que he pensado y no se han vuelto realidad. Ksad

Buen capítulo Katsu, me gustó mucho el cambio de enfoque y explorar diferentes perspectivas, ya lo había dicho antes, pero lo vuelvo a decir.

Sin nada más que escribir, nos leemos en otra ocasión.
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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