Índice - Pokémon: Red/Green
#1
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Mostrar Ficha de personajes (SPOILER)
[Imagen: cZWgLhL.jpg]
Nombre: Red Augur
Edad: 16 años
Cabello: Negro
Ojos: Rojos
Lugar de Origen: Pueblo Paleta
Fecha de nacimiento: 11 de octubre de 1992
Equipo pokémon:
[Imagen: h8QzL3K.png] [Imagen: 4tBmVPk.png] [Imagen: IXyywrd.png] [Imagen: ValthLw.png]


[Imagen: XiaCLk3.jpg]
Nombre: Green Oak
Edad: 16 años
Cabello: Café
Ojos: Verdes
Lugar de Origen: Pueblo Paleta
Fecha de nacimiento: 26 de octubre de 1992
Equipo pokémon:
[Imagen: qZtDnY0.png] [Imagen: BIGQ3qJ.png] [Imagen: xuu8EsF.png] [Imagen: o0EjnGM.png] [Imagen: JW524rX.png]

[Imagen: DP2vCW3.png]
Nombre: Blue Oak
Edad: 16 años
Cabello: Castaño
Ojos: Azules
Lugar de Origen: Pueblo Paleta
Fecha de nacimiento: 26 de octubre de 1992
Equipo pokémon:
[Imagen: 3V1jyg2.png] [Imagen: bnrG7ol.png] [Imagen: L0hj6mq.png] [Imagen: GTFSa1f.png]
      Venus            Sparker             Otto                Kitty
Acompañantes:
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                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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Longfic- Pokémon: Red/Green

Extension largaLongfic
FranquiciaCoregames
GéneroAventuraSuperación
Resumen

Red y Green emprenden su viaje como entrenadores pokémon. Aunque por razones diferentes, los dos rivales combatirán por el trono del campeón.

AdvertenciaViolenciaMutilaciones
#61
Mostrar ¡Paras como Pokémon inicial!
Buen día/tarde/noche totodile

Vengo a comentar y disculparme... LetalQQ

Se supone que iba a comentar antes, pero entre mi línea siendo ella que se cae cada rato y en los momento más... insolitos, así como mi carencia de ánimos para escribir algo más que dos líneas... lo termine aplazando, así que ahora que estoy más calmada y que mi internet dio algo de tregua (aunque estoy segura que para cuando le de enviar se volvera a caer...)

En fin... como siempre y primero que nada
 
Cita:
— ¡Esperen, esperen, esperen! — dijo la chica, deteniendo el trayecto de los tres en medio de la vereda, llamando la atención de algunos transeúntes — ¿Eso quiere decir que no van a librar un combate luego de la batalla de gimnasio?
Tanto Red como Green se miraron un momento antes de responderle a Blue.
 
— Si, no vamos a combatir todavía — diciéndolo al unísono.
 
Blue no entendía la decisión de sus compañeros al abstenerse de combatir, siendo algo que de hecho y por lógica se suponía que debían de hacer

Eso querida... se llama telepatía entre rivales... es esa habilidad que tienen para comunicarse sin hablar y facilitar así el intercambio de pensamientos entre ellos sin tener que malgastar saliva... Malicious  Supongo que si algún día consigues uno lo entenderas, hasta entonces solo envidia a ese par...

Bueno ahora sí al capítulo...

Bastante peculiar la forma de despedirse de Green y Red, aunque también fue la más apropiada. Más que todo por ese aire de amistad competitiva que se traen y que no se parece en nada a la que nos muestran en los juegos/anime, en donde provoca tirarle un zapato al engreído muchacho...

Por otro lado... ¿Blue ya te hiciste discípula de Looker o qué...? ¿¡Cómo puedes decir tus planes de encontrarte con un agente a mitad de la calle como si no fuera nada, cuando en dicha ciudad no más unas horas atrás ocurrio un altercado...!? PikachuFacePalm

Se que estás feliz con convertirte en una agente, pero a este paso no sé si llegues a... porque dudo que alguien tenga la "suerte divina" de Looker para seguir vivo después de tanta incompetencia

En fin dejando de lado la nula cautela de Blue... el enfrentamiento de Erika y Red estuvo curioso, ya que pense que iba a reservar a su Charmeleon para el final y que este iba a cargar con los Pokémon restantes de la líder, pero no. Uso a la largartija primero contra Tangela y se llevó la victoria, aunque no salio ileso.

Después tenemos a Eevee que demostro que no es solo un adorable adorno, sino que también sabe batallar al enfrentar a Victreebel y lograr un doble K.O. algo a considerar si se toma en cuenta que es su primer combate con Red, aunque no descarto que este algo op en cuanto a genética, ya que no sabemos de donde sacaron a ese Eevee GrowThink

Para finalizar tenemos al pequeño héroe sin capa, Paras, que sin comerlo ni beberlo es quien siempre tiene que hacer realidad las ideas locas de su entrenador... Me sorprende que al pobre no le haya dado un paro con tanta cosa extravagante que a tenido que realizar por Red, eso si consideramos que la mayor parte del tiempo tiene miedo y que le toca tragarselo por complacer los delirios de su entrenador.

En algún punto siento que Red se equivoco de Pokémon inicial y este debio de ser Paras... no quiero ni imaginar que pasara cuando evolucione, si es que algún día lo hace.

Bueno creo que eso es todo... nos vemos en un siguiente comentario Mewwave
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#62
Capítulo 22: Anabel
Ciudad Azulona, Kanto, 7 de noviembre de 2008.
 
Luego de la batalla de gimnasio, Erika curó al equipo de Red en su totalidad usando varias hierbas curativas que crecían en el lugar.
 
Eevee brincaba por todas partes, feliz de haber podido luchar y ser de ayuda para su entrenador, felicitando también a Paras por hacer un gran trabajo, dándole unas palmaditas en su espalda.
 
Cubone se encontraba interactuando más de cerca con los pokémon de Red, siendo algo que alegró mucho a Blue, ya que poco a poco se estaba abriendo más a otros pokémon y personas.
 
Mientras que Blue, Red y Erika conversaban, Bugsy estaba viendo a detalle la savia que brotaba de algunos árboles del campo de batalla junto a su Pinsir.
 
— Creo que tendré que cerrar el gimnasio por el momento — viendo cómo la caja encargada del mecanismo de despliegue del techo seguía soltando chispas — ¿Cuál será su siguiente destino?
 
— Me gustaría ir al gimnasio de Ciudad Azafrán, sólo para echar un vistazo — acariciando la cabeza de Charmeleon.
 
— Sabrina es muy fuerte, un poco aterradora, pero no es una mala persona — dijo la líder sintiendo un pequeño escalofrío recorrer su cuello.
 
— Más que nada me da curiosidad esos extraños poderes que dicen que tiene — recordando las veces en que escuchó su voz dentro de su cabeza.
 
— Los tiene, he podido ver algunos de ellos en todo su esplendor, y siguen siendo una completa locura para mí — dando un bostezo — ¿Qué harás tú, Blue?
 
— Ahora debo de juntarme con alguien para entregarle una encomienda — con un tono nervioso, omitiendo la parte de la Policía Internacional — luego de eso viajaré un poco por la región, tú sabes, me gustaría encontrar y seguir mi propio camino.
 
No era una mentira tal cual, la búsqueda por su meta propia era algo de prioridad en su mente.
 
— ¡Qué genial! — respondió la líder, bastante emocionada — ¡Espero que te vaya bien!
 
— Muchas gracias — algo avergonzada, pero a la vez contenta por las palabras de la líder.
 
A pesar de haberse conocido por poco tiempo, en verdad le alegraba poder considerar a Erika su amiga, su primera amiga fuera de Pueblo Paleta.
 
— Deberías conseguirte un pokégear, así podríamos platicar de vez en cuando — dándole una papel con su número, al igual que un pequeño objeto metálico — o también puedes venir a visitarme, ambas opciones son bienvenidas.
 
— Lo haré, lo prometo — guardando el papel en su bolso, y viendo que el objeto brillante era del tamaño de una medalla de gimnasio, con la forma de un trébol de cuatro hojas de color verde azulado — ¿Qué es?
 
— Es un broche, lo puedes poner en tu sombrero o tu cabello — indicó Erika — un recuerdo y regalo para ti.
 
Miraba el broche con mucha fascinación, siendo el primer regalo que recibía de una persona externa a su familia, haciéndolo algo muy especial.
 
— Es muy precioso — quitándose su sombrero para poner el broche en el lado izquierdo — Muchas gracias, Erika.
 
— Encantada, lo vi y de inmediato supe que te quedaría bien — cubriendo una pequeña risa con la manga de su kimono — Además es un símbolo de buena fortuna.
 
— En verdad le queda muy bien — dijo Red.
 
— Jejeje, gracias, lo atesoraré por siempre — respondió ante las palabras de ambos, tocando su broche con cariño.
 
La líder entonces los acompañó a la salida, con Bugsy cargando unos cuantos frascos llenos de la savia que había extraído de los árboles con permiso de Erika.
 
Red sólo devolvió a Charmeleon a su pokéball, dejando a Paras bajo su gorra y a Eevee en su hombro derecho. Al mismo tiempo Blue cargaba a Cubone, que ahora tenía una mirada menos cabizbajo.
 
— Bien, espero que les vaya bien en sus respectivos viajes — despidiéndose y dándole un corto abrazo a Blue — Mucha suerte en tus próximas batallas, Red.
 
— Muchas gracias, espero tenerla —
 
— Espero poder volver a vernos — dijo Blue, con Erika respondiendo con una sonrisa y un asentimiento.
 
Tras eso, los tres se alejaron del gimnasio para adentrarse más en la ciudad.
 
Las calles se encontraban con una menor cantidad de personas caminando por ellas, dado a que la gran mayoría estaba comiendo en el centro comercial o los distintos restaurantes de la zona.
 
— ¿Qué harás ahora, Bugsy? — preguntó Red.
 
— Volveré al Bosque Verde, necesitó probar la eficacia de esta savia allí — moviéndose con dificultad por los frascos que cargaba.
 
— ¿Podrás llegar tú solo? — viendo con algo de gracia como caminaba el joven.
 
— ¡Esto no es nada para un maestro en pokémon tipo bicho como yo! — con orgullo — pero también me gustaría ayudarte con algunos movimientos para Paras, claro, si es que estás interesado.
 
— Me gustaría la verdad, más viniendo de un experto en insectos como tú — siguiéndole la corriente a Bugsy.
 
— De acuerdo, me adelantaré y estaré en la ruta 7 mientras tanto — corriendo a toda marcha, con cuidado de no tirar sus frascos — ¡Nos vemos!
 
Los dos entrenadores de Pueblo Paleta siguieron con su camino, hasta que se detuvieron al divisar el centro pokémon, siendo el lugar donde ambos iban a separarse nuevamente.
 
— ¿Es ahora? — preguntó Red.
 
— Sí — haciendo una pausa — La verdad… todavía estoy un poco nerviosa al respecto.
 
— Todo saldrá bien, ya te lo había dicho, ¿no? — poniendo su mano en el hombro de Blue — vas a ingresar.
 
La chica sonrió, su cuerpo por impulso permanecía ansioso, una ansiedad de miedo y nervios, y a la vez de querer estar frente a frente con la agente y aferrarse a lo que quería, su propio camino.
 
— Supongo que está es una despedida temporal también, otra vez —
 
— Si, es muy probable que nos volvamos a ver — contestó la chica — puede que sea más temprano que tarde, quien sabe.
 
La chica con cuidado tomó a Cubone únicamente con su brazo izquierdo, para alzar su puño derecho hacia Red.
 
— Tal vez no pueda estar a su misma altura en cuanto a ser una entrenadora hábil en combates y todo eso — haciendo una pequeña pausa — Pero, puedo decir con confianza que no me quedaré detrás de ustedes, seguiré avanzando.
 
Red sólo pudo sonreír, chocando el puño alzado de su amiga.
 
Ciertamente joven Martin — dijo tratando de cambiar su voz a una un poco más grave — Aunque creo que debería decir, Agente Blue.
 
Ambos se rieron por ese comentario, listos para separarse y seguir adelante con sus respectivos caminos.
 
— Bien, nos vemos — dijo Red rumbo a la ruta 7, con Eevee despidiéndose también de Blue y Cubone, saltando en el hombro de su entrenador.
 
— No vemos — viendo al chico partir, con Cubone también despidiéndose, usando su hueso para hacerlo.
 
Dio un gran y fuerte respiró, para proseguir dirigiéndose al centro pokémon, lugar de sus anhelos y temores.
 
Al ingresar fue saludada por la enfermera nuevamente, yendo a sentarse a las bancas para esperar a la Agente Anabel.
 
Decidió sacar al resto de sus pokémon para que interactuaran un poco con Cubone, aprovechando que el pequeño pokémon de tierra estaba actuando menos distante de lo acostumbrado.
 
— ¡Salgan! — tomando sus cuatro pokéballs, dejando a Cubone sentado en su regazo.
 
Al ver a los pokémon emerger en una luz roja, Blue dejó al pokémon de tierra en el piso, viendo que se acercaba a sus compañeros de viaje con seguridad.
 
Venus, Otto y Sparker se alegraban de ver a Cubone estar junto a ellos. Kitty simplemente se estiró un poco, lamió su pata superior derecha y se acomodó para descansar al lado derecho de su entrenadora.
 
La chica simplemente se reía del comportamiento de su pokémon, acariciando su espalda para el deleite de la Meowth.
 
El estar junto a sus pokémon la relajaba un poco, viendo como Sparker y Venus jugaban con Cubone, a lo que Otto sólo los observaba como un hermano mayor, vigilando que el Pikachu no le fuera a hacer alguna travesura al pokémon de tierra.
 
Cerró sus ojos un momento para poder relajarse más, mientras sentía el suave pelaje de la pokémon gato en cada caricia a su espalda. Inconscientemente llevó su mano izquierda a su sombrero para volver a tocar el broche en forma de trébol.
 
— Buena fortuna — pensó en el regalo de Erika.
 
Tenía conocimiento de la apariencia física de la agente, pero desconocía su personalidad, pensando que sería un poco como Looker en cuanto a excentricidad al recordar que los dos eran compañeros.
 
De pronto, sintió un pequeño pedazo de papel caer sobre sus piernas, sacándola de sus pensamientos.
 
Al abrir los ojos descubrió que se trataba de una tarjeta con unas indicaciones escritas.
 
"Ve a la habitación número 8 en 15 minutos más, toca a la puerta 5 veces. A."
 
Dicha acción de inmediato le hizo recordar lo que Looker había hecho la primera vez que se conocieron, sin embargo, estaba muy sorprendida de que en ningún momento había notado la presencia de la agente ingresando al centro pokémon.
 
Sus pokémon por otra parte, más específicamente Otto y Kitty, estaban alertas, como si hubieran sentido que algo desconocido había estado por los alrededores. Sparker, Venus y Cubone por el contrario, se encontraban jugando como si nada.
 
Fuera de esa extrañeza, acató lo escrito en la tarjeta como una orden de Anabel, viendo en el reloj de pared del centro pokémon como el tiempo iba avanzando lentamente hasta el momento establecido en el pedazo de papel.
 
Un minuto antes de que se cumpliera el tiempo estipulado, Blue regresó a su equipo a sus pokéballs, a excepción de Kitty, que mantuvo a su lado junto a Cubone por sí surgía algún inconveniente.
 
Cargó al pokémon de tierra entre sus brazos, mientras que Kitty se posaba sobre su hombro derecho, lista para dirigirse a la habitación número 8.
 
No tuvo que recorrer tantos pasillos para llegar a ella, pudiendo encontrar el cuarto con mucha facilidad, dado a que se encontraba en la primera planta del edificio.
 
Volviendo a seguir lo escrito en la tarjeta, tocó 5 veces la puerta con cuidado de no soltar a Cubone.
 
La puerta se abrió lentamente para dar el paso a Blue, quien ingresó con cautela, debido a que en un primer momento no notó la presencia de la agente en la habitación.
 
No fue sino hasta que ingresó un poco más que se percató de la figura de la mujer, la cual estaba parada en una esquina del cuarto, teniendo los brazos cruzados, con un semblante que transmitía calma y seguridad.
 
Era igual que en la fotografía del paquete, llevando un traje negro y una camisa blanca, teniendo su largo cabello morado amarrado con una cinta negra.
 
La puerta se cerró sola para sorpresa de Blue, quien se alarmó al igual que Kitty, tomando una posición defensiva.
 
— Tranquilas, por favor — dijo Anabel, acercándose — No deben de preocuparse, es sólo mi compañera pokémon.
 
Al decir eso, rápidamente Blue y Kitty se calmaron. La nieta de Oak sentía que la voz de Anabel transmitía la serenidad y confianza que emanaba su presencia, describiendo lo acontecido como algo fantástico e irreal.
 
Una silueta sombría de color morado se estaba proyectando a un lado de Anabel, revelando ser la Mismagius de la agente.
 
— Lamento mucho eso — dando una pequeña reverencia a modo de disculpa — Mismagius suele jugarles bromas a las personas.
 
La pokémon fantasma se limitó a reír en voz baja mientras volvía a desaparecer, ocultándose entre las sombras.
 
— En fin… Blue Oak, es un placer conocerte en persona — extendiendo su mano derecha a Blue — Agente Anabel de la Policía Internacional.
 
— Mucho gusto — aceptando el apretón de manos cordial de la mujer, viendo que tenía una curiosa pulsera de metal blanco con una pequeña luz roja en su muñeca derecha.
 
Estando más cerca de ella, pudo notar lo joven que realmente era para ser miembro de la Policía Internacional, aproximando que tendría alrededor de unos 18 años, siendo otro detalle que le llamaba la atención de Anabel.
 
— Looker me ha contado sobre tu progreso y lo que sabes — prosiguió Anabel — Has estado haciendo un muy buen trabajo.
 
— Jejeje, muchas gracias — se limitó a reír un poco avergonzada por las palabras de la mujer — Aunque no es la gran cosa.
 
— No digas eso, no cualquiera accedería a colaborar con la Policía Internacional — mientras le sonreía.
 
Blue sabía que lo dicho por Anabel era verdad, recordando las experiencias nada agradables que había experimentado al ayudar a Looker en Ciudad Celeste y Pueblo Lavanda, pero que aún con ellas, quería ir por ese sendero.
 
— Bueno, a lo que nos convoca — haciendo una pausa — me parece que tienes algo para mí.
 
La chica asintió y dejó a Cubone sobre la cama junto a Kitty, para poder buscar con mayor facilidad el paquete en su bolso.
 
En medio de eso, la Meowth sentía cómo la Mismagius deambulaba por los rincones de la habitación, especialmente las sombras.
 
— Aquí tiene — entregando el pequeño paquete con los aparatos — también el teléfono que encontré en la residencia de Pueblo Lavanda.
 
— Perfecto — recibiendo ambos, para mirar por un momento el teléfono.
 
— Tal y como le dije al Agente Looker, en la lista de llamadas se encuentra el número de mi abuelo, realizada el 28 de octubre —
 
— Mismo día en que el profesor Oak se contactó con Looker — dijo Anabel viendo el historial de llamadas — Por consiguiente la residencia de Pueblo Lavanda si correspondería a Fuji.
 
Blue volvió a asentir, sintiéndose un poco nerviosa por estar comunicándose de forma tan natural con Anabel.
 
— En verdad lamento mucho que hayas tenido que venir aquí para entregarme esto — guardando todo en una mochila negra que le entregó su Mismagius — Looker ha sido un imprudente desde siempre — bromeó.
 
— Jejeje, no se preocupe, la verdad es que, ha sido un viaje muy emocionante — con cierto rastro de tristeza al final de su oración, desviando un poco la mirada.
 
Anabel captó el tono cambiante de voz en la chica al igual que su expresión facial, viéndola detenidamente con sus ojos morados.
 
— Disculpa pero, siento que quieres preguntarme algo — mientras se sentaba al borde de la cama, dejando su mochila a un lado — puedes hacerlo si te sientes cómoda.
 
Otra vez volvió a sentir confianza en las palabras de la agente, como si se tratase de un buen amigo que te extiende su mano para ayudarte, e instintivamente la aceptas.
 
Dio un largo respiró y se sentó al lado de Anabel, con Kitty y Cubone detrás de ellas.
 
— Adelante — invitó Anabel a que Blue hiciera su pregunta.
 
La chica de Pueblo Paleta se mantuvo un momento en silencio antes de hablar.
 
— ¿Cómo supo que quería ser una agente de la Policía Internacional? —
 
No quiso ir directamente al grano, quería indagar un poco en las motivaciones de Anabel para ver su perspectiva del asunto.
 
La agente se quedó pensando un poco en la pregunta de Blue, viendo la intención que tenía antes de concretar una respuesta.
 
— Si te soy sincera, no estoy segura — mientras miraba una esquina donde su pokémon se encontraba observando todo — En su momento fue una oportunidad que se me dio en mi primer contacto con ellos.
 
Blue solamente miraba con extrañeza a la mujer por la respuesta que le había dado.
 
— Veo que no estás satisfecha con mi respuesta — al ver la expresión de Blue — ¿Alguna razón en particular por querer saberlo?, ¿acaso quieres unirte a la Policía Internacional?
 
La chica desvió por un momento la mirada ante la contrapregunta de Anabel, viendo cómo Cubone se desplazaba para poder acomodarse en su regazo.
 
En ese lapso, la agente volvió a observar detenidamente tanto a Blue como a Cubone.
 
— Eso me gustaría, la verdad — acariciando la cabeza de Cubone — no tenía claro lo que quería hacer con mi vida, mientras las personas a mi alrededor ya tenían un camino fijo.
 
Se formó un breve silencio que Anabel no quiso perturbar, pues sentía que Blue quería seguir expresándose.
 
— Me gustó mucho ayudar al agente Looker, sentirme parte de la Policía Internacional, y me gustaría serlo de verdad — se le hizo un nudo en la garganta — pero, también siento una inseguridad de no poder estar a la altura, de no poder cumplir las expectativas, dado a algunas actitudes mías durante el viaje.
 
Anabel no respondió, pero lo dicho por Blue le hizo algo de sentido, al ser algo que recordaba en sus inicios como agente.
 
Cerró los ojos unos segundos, buscando algo de concentración y poder esclarecer sus dudas sobre la chica. Acto seguido vio fijamente su pulsera de metal.
 
— ¿Tienes más pokémon además de ellos dos? — señalando al Cubone y a la Meowth.
 
— ¿Eh?, si, aunque Cubone no es mi pokémon tal cual — mirando con cierta extrañeza a Anabel — ¿Por qué pregunta?
 
— ¿Podrías sacarlos?, si es que caben aquí claro está — levantándose de la cama — Necesito comprobar algo.
 
Aun confundida por lo solicitado por la agente, Blue sacó a sus pokémon.
 
— ¡Salgan! —
 
Venus, Sparker y Otto estaban un poco confundidos de que su entrenadora los volviera a sacar de sus pokéballs.
 
Kitty y Cubone se acercaron a sus compañeros, quienes veían con ligera desconfianza a Anabel.
 
— ¿Son todos? — mientras se agachaba para estar a la altura de los pokémon de Blue.
 
— Si — limitándose a observar a la agente, mientras permanecía sentada en el borde de la cama — ¿Qué va a hacer?
 
— La mejor forma de conocer cómo es alguien en realidad, es a través de sus pokémon — mirando fijamente al equipo de Blue — podría decirse que esa es mi habilidad.
 
Todos los pokémon de Blue parecían relajarse al estar frente a Anabel, sintiéndose tranquilos y en calma.
 
— ¿Habilidad? —
 
— Soy una especie de empatizadora, una cualidad mía es que puedo sentir las emociones de los humanos y pokémon — acariciando las cabezas de Venus y Otto — también puedo tranquilizarlos, como veo que has estado notando.
 
Blue estaba asombrada por la capacidad de la agente, descubriendo lo que era irreal y fantasioso en ella.
 
— Ya tenía una impresión tuya desde el inicio, pero quería saber por medio de tus pokémon la clase de persona que eres —
 
— ¿Qué clase de persona soy? — preguntó algo nerviosa por la respuesta.
 
— Una buena persona, tus pokémon te quieren mucho, siento una buena relación entre ellos y tú — levantándose para quedar frente a Blue.
 
Todos los pokémon asintieron a modo de afirmar lo que Anabel había dicho, acercándose a su entrenadora.
 
Blue quedó conmovida, no se veía como alguien particularmente especial en lo que era ser una entrenadora pokémon, pero algo que no podía negar era que quería mucho a los suyos.
 
— Muchas gracias — sonriendo mientras consentía a sus pokémon.
 
— Recuerda lo que dije antes, no cualquiera accedería a colaborar con la Policía Internacional — apoyando su mano derecha en el hombro de la chica por un momento — No debes de temer a los fallos, yo también tuve mis tropiezos en mis primeras misiones.
 
— ¿En serio? — preguntó con algo de asombró, dado al calibre de agente que reflejaba.
 
— Si jeje, pero Looker y mi maestro saben de eso con mayor detalle — explicó la agente — en cuanto a ti, siento que has pasado por varias situaciones, algunas muy tenebrosas — viendo a Blue y a Cubone.
 
— Si — recordando lo sucedido en Pueblo Lavanda.
 
— Y aún con todo eso, seguiste adelante — sonriendo — No se trata de hacer las cosas bien, sino de hacer lo correcto, y no importa cuantas veces caigas, lo importante es levantarte y seguir adelante.
 
Las palabras de Anabel hacían sentido a Blue, pero también sentía que las decía por experiencia, de que sabía lo que era el fracaso, el miedo y la inseguridad, a pesar de verse tan calmada y segura de sí misma. Alguien como ella también tuvo sus altibajos.
 
— Llegaste hasta aquí, y ante mis ojos eres alguien que está a la altura de este trabajo —
 
— ¡¿Eso significa que…?! — preguntó entusiasmada.
 
— Sería imprudente de mi parte dejarte a tu suerte y que sigas haciendo misiones sola — explicó Anabel — pero se me ocurrió algo qué podríamos hacer, que no deja de ser imprudente — riendo en voz baja.
 
— ¿Qué cosa? —
 
— Te propongo que me acompañes en el caso de la Silph S.A. — sugirió — La mejor forma de aprender es a través de la práctica, es lo que decía mi maestro. De esa forma yo puedo ir guiándote, algo así como tu maestra, y mantenerte fuera de peligro.
 
Los ojos azules de Blue se iluminaron ante la sugerencia de la agente, una oportunidad de adentrarse más a ese mundo, y poder tener a una agente como su maestra.
 
— ¿Qué dices? —
 
— ¡Sí! — gritó emocionada, siendo seguido por sus pokémon qué exclamaron igual que su entrenadora.
 
Inconscientemente abrazó a Anabel por la alegría que sentía, separándose rápido de ella.
 
— Lo siento mucho, es que… — dijo avergonzada.
 
— Jajaja, no te preocupes, sería extraño si no estuvieras feliz por esto — viendo con ternura a Blue, sintiendo sus emociones sinceras.
 
Ella igualmente estaba feliz, al poder ser una mentora y alguien que guiaría a una joven en construir su futuro.
 
— Lo que necesitas ahora es un nuevo traje más acorde para misiones — Mismagius apareció detrás suyo, cargando la mochila — para tu buena fortuna, siempre vengo lista para la ocasión — sacando de la mochila un paquete que entregó a Blue.
 
Ella lo tomó, fascinada de lo preparada que Anabel estaba, sospechando de que esa habitación la había convertido en un punto base, al estar en un lugar cerca del Casino Rocket.
 
— También necesitarás de un nombre clave —
 
— Sobre eso, me surgió una duda, ¿Anabel es su nombre o su nombre clave? — dejando el paquete sobre la cama.
 
Preguntaba ya que, no parecía que fuese un nombre clave, a diferencia de Looker, que se escuchaba más como un alias.
 
Anabel se mantuvo en silencio por la pregunta de Blue, mirando su pulsera y viendo la luz roja brillante en ella.
 
— Es el nombre que tenía en mi antiguo hogar — dijo con nostalgia, manteniendo sus ojos en la pulsera — de lo poco que logró recordar de ahí mejor dicho.
 
La chica de ojos azules prefirió no seguir ahondando en el asunto, al ver el cambio en el tono de voz de Anabel, ligeramente quebrado.
 
Mismagius volvió a hacer acto de presencia, estando al lado de su entrenadora, pareciendo que intentaba mitigar los sentimientos conflictivos en ella.
 
— Bien — recuperando la compostura y calmando el ambiente — en cuenta a tu nombre clave, te diría que elijas uno que sea significativo para ti — comentó la agente — algo especial.
 
No había pensado en alguna especie de alias a utilizar, pese a que ella le ponía nombres a sus pokémon a diferencia de Red o Green, no se consideraba una persona creativa.
 
Debía seguir el comentario de Anabel y pensar en algo significativo para ella, algo especial. Sin embargo, no venía a su mente nada que pudiese usar.
 
Buena fortuna.
 
— Buena fortuna — pensó mientras tocaba su broche de su sombrero — algo especial.
 
Algo especial para ella sin duda era el regalo de su primera amiga, no había duda al respecto.
 
— Leaf, estaría bien — quitando su sombrero para ver el trébol verde azulado — Agente Leaf.
 
Algo que no sólo caracterizaba al broche que llevaba, sino que también guardaba significado con Erika, siendo ella especialista en arreglos florales y los tipo planta.
 
Anabel sonrió, las emociones que sentía de Blue eran de alegría, desprendiendo un aura cálido.
 
— Leaf, es un buen nombre — dijo Anabel — con ello ya tienes un traje y un nombre clave al cual referirme a ti, Leaf.
 
Blue sonrió, emocionada de que lo qué ansiaba por fin estaba sucediendo, bajando a la altura de sus pokémon para poder abrazarlos de la felicidad que sentía.
 
La agente veía contenta junto a su Mismagius la imagen de Leaf interactuando con sus pokémon, pero miró más detenidamente a Cubone al percibir algo en él. Algo que había sentido anteriormente con menor medida, pero que si no se hacía algo al respecto, podía acabar mal.
 
— ¿Sucede algo? — preguntó al ver la expresión de Anabel.
 
— Un pequeño detalle, respecto a ese pequeñín — señalando a Cubone.
 
Continuará.

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@nakun92 La batalla me fue un como complicada escribirla, pero me entretuvo en algunos aspectos como usar el entorno y habilidades, y si, la conveniencia argumental del seguro salvó a Red, por ahora, veamos si sigue destruyendo gimnasios. Malicious

@SoujiFujimura Su relación la he de representar como una hermandad, regida por experiencias y objetivos. Respecto al combate, si bien aun estoy aprendiendo a escribir combates, debo hacer un mea culpa por algunos detalles que se me pasaron en su momento por temas personales, esperando que no vuelvan a pasar.

@"Katsurane" Disculpa también por demorarme tanto en actualizar
LetalQQ . A veces la imprudencia de Looker también le puede cobrar factura, y en cuanto a Eevee, quise darle una personalidad más activa, diferente a los otros pokémon de Red. Una cosa, Paras es el pokémon más valiente que tiene, y de hecho ya te leíste una historia que muestra lo que pasa si evoluciona, jiji bromi.  Malicious
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#63
Buen día/tarde/noche Mewwave

Vengo a comentar MincinnoKnife

Pero primero....

Cita:— En verdad lamento mucho que hayas tenido que venir aquí para entregarme esto — guardando todo en una mochila negra que le entregó su Mismagius — Looker ha sido un imprudente desde siempre — bromeó.

Amen(?) Coffee


Ahora sí con el comentario...

Volvemos a enfocarnos en Blue y su objetivo de convertirse en Agente de la PI. Algo que parece no costarle tanto trabajo como inicialmente creía, así que ahora solo nos queda esperar que tome más los ejemplos de Anabel y no se convierta en un Looker PikachuFacePalm

No necesitan más imprudentes en el cuerpo, aunque supongo que tener un mocoso en sus líneas hara que no tengan que recorrir a los de fuera... GrowThink (?)

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Aunque creo que ellos ya tienen un mocoso... si mal no recuerdo jaja

Debo decir que me gusto el alías que adopto, aunque pensé que iba a relacionarlo más con su inicial que con Erika, pero bueno... supongo que mejor fijarse en las cosas más recientes GrowThink

Ahora con Anabel... se me hacía extraño que no la sacaras mucho antes, así sea para reprender a Looker o para mostrar como realmente trabaja un agente del PI. Yo que Looker me sentiria mal porque una recien llegara la pasara de puesto, pero luego recuerdo que el señor adora estar en el meollo del asunto y alardear de su trabajo, algo que no lo hace buen prospecto para un rango superar a detectiva y ya se arriesgan con él allí  PikachuFacePalm

Por otro lado la habilidad de empatía de Anabel me da que pensar... en realidad mucho y espero que recuerdes esto para futuro Malicious También causa curiosidad su Mismagius y la importancia que este/esta tiene en su trabajo, ya que demostró que aprovecha estatus de fantama para realizar algunas labores.

Bueno creo eso es todo por el momento, solo queda esperar que Leaf no haya masticado más de lo que puede tragar y que no termine por arrepentirse se su decisión o involucrando a los otros dos de forma involuntaria.

Hasta otro capítulo
totodile
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#64
Leaf, el clásico nombre de Leaf. Por elegir, definitivamente no se podría elegir otro nombre clave. Es bueno ver la disposición de Anabel para ayudar a Blue en cualquier cosa que se presente a futuro para así asegurar su formación dentro del mantenimiento de la ley y el detectivismo. El capítulo estuvo bien, bastante. Nunca salen mal las escenas centradas en Blue y la persecución de su particular sueño.
nadaoriginal: La historia de un escritor de fanfics que te liga todo lo que se mueve mientras se burla
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#65
Voy a ser honesto. De algún modo siento que esto capítulo ha decaído en cuanto a la sensación que recordaba tener respecto a sus predecesores. Quizá sea por efecto de haberlo leído tras el genial relato de Halloween que nos diste para el concurso, o quizá es sólo cosa mía. Ha estado bien, pero la narración se me ha hecho un tanto sosa, y quizá agolpada a momentos (sobre todo en la conversación de Blue y Anabel); podría ser que nos has soltado demasiada información sobre Anabel de golpe, que por una parte es entendible, es un personaje nuevo que produce muchas sensaciones en la chica (sin embargo, con Erika se siente más fluido) y que necesitaba una buena introducción, pero dado que va a guiar personalmente a la nueva recluta, quizá podrías haberte dado algo más de tiempo.

Igual es interesante ver que los protagonistas vuelven a separarse, con lo que cada quien irá descubriendo lo que su propio camino le tiene preparado. Y el de Blue parece que seguirá estando lleno de emociones y momentos duros, aunque estoy suspendiendo mi incredulidad todo lo posible para ese ingreso a la Policía Internacional. Claro que, si tuvimos a Lack2 de 12 años ahí... quizá es que en realidad los años de entrenamiento son un mito y buscan otras cualidades que Blue sí tiene GrowThink

Cita:— Leaf, estaría bien — quitando su sombrero para ver el trébol verde azulado — Agente Leaf.
 
Algo que no sólo caracterizaba al broche que llevaba, sino que también guardaba significado con Erika, siendo ella especialista en arreglos florales y los tipo planta.
Lo que sí es cierto es que esto es un momentazo, la cumbre del episodio que salva todo lo demás para mí. Muy bien logrado :D

A ver cómo les va con el caso de Silph. Y qué pasa con los otros dos, además de cualquier otro PoV que tengamos en medio de sus historias (como el de Giovanni, aún lo recuerdo de lo turbio que fue xD)
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#66
Capítulo 23: A través de los espejos

Ciudad Azulona, 7 de noviembre de 2008.

— ¿Qué sucede con Cubone? — preguntó Blue, siendo ahora Leaf ante los ojos de la agente.

— Siento que tiene una buena conexión contigo, lo ayudaste en un momento difícil para él — comentó Anabel con una expresión de tristeza — pero, también hay un vacío en su interior.

— ¿Qué clase de vacío? —

— En el fondo anhela volverse fuerte — agachándose para tocar la cabeza de Cubone — No quiere volver a sentir la impotencia de no actuar en casos de peligro.

Dicho escenario era de conocimiento para Blue, y al mismo tiempo entendible desde su punto de vista.

— Puede entrenar conmigo, mientras la acompañó en lo relacionado a… —

— No funcionará, no sería un buen ambiente de entrenamiento para él — mirando a Leaf — Lo que necesita es a un entrenador pokémon, sin ofender.

No estaba muy relacionada con lo que Anabel decía, pero si le hacía sentido que el pequeñín requería de alguien con experiencia en entrenar pokémon, algo que ella sólo sabía lo básico.

La agente podía sentir el enojo y la frustración en el fondo de Cubone, sabiendo que si no era guiado apropiadamente las cosas terminarían mal para él y para todos a su alrededor. No debía reprimir ni ocultar esas emociones, lo que tenía que hacer era saber canalizarlas de manera sana para su mente y su cuerpo.

— ¿Quieres volverte fuerte? — preguntó Leaf, tomando a Cubone entre sus brazos.

El pokémon de tierra asintió, con una emoción similar a la que expresó al ver el combate de Red y Erika.

— No soy la indicada para ser tu entrenadora — aceptando su debilidad — pero se de alguien que hará de ti un pokémon muy fuerte — a lo que Cubone simplemente ladeo la cabeza.

— ¿Sabes dónde se encuentra esa persona ahora? —

— Tenía planes de dirigirse al gimnasio de Ciudad Azafrán —

Era evidente para ella que su amigo era la persona indicada, ya que él contribuyó indirectamente a que Cubone se abriera un poco más a las personas y pokémon.

— Podrías ir por él, de todos modos nuestro próximo punto principal radica en esa ciudad — mientras se levantaba — ve al centro pokémon de allí una vez acabes, habitación 23.

La agente guardó el paquete de ropa de Leaf en su mochila para entregársela una vez acabará el asunto de Cubone.

Leaf por su parte asintió, devolviendo a todos sus pokémon a excepción de Kitty a sus esferas bicolor.

— Ve con cautela, ese lugar es territorio enemigo cómo quien dice — apoyando su mano en el hombro de la chica — Actúa natural y todo estará bien.


— ¡Esta savia tiene una viscosidad perfecta, ya ansío hacer pruebas de campo con ella! — dijo Bugsy, comprobando una pequeña muestra del fluido que extrajo de los árboles de Erika.

Él y Red junto a sus pokémon descansaban un poco en el prado de la ruta 7, antes de ir a sus respectivos destinos.

Paras había estado entrenando junto a los pokémon insecto de Bugsy, aprendiendo movimientos que le serían de utilidad para futuros combates.

— Los Paras son realmente interesantes — tomándole una foto al espécimen que yacía encima de la cabeza de Primeape — Los hongos en sus espaldas siguen siendo un misterio dentro de la comunidad científica.

— Habías dicho que son parásitos que habían adquirido hace mucho tiempo — acariciando el pelaje de su Eevee.

— Esa es la teoría más aceptada, y que dichos hongos se expanden hasta tener más control del pokémon cuando estos evolucionan a Parasect — estirando un poco sus piernas — aunque también se dice que en algunos años más esos hongos intentarían propagarse y reproducirse en otras especies, no solamente en Paras y Parasect.

— Esperemos que eso no ocurra, no me gustaría ser controlado por unos hongos — bromeó, tomando a Paras en sus manos para esconderlo bajo su gorra, un poco nervioso en pensar en lo que sucedería si su pokémon evoluciona algún día.

El pokémon insecto se relajo en el cabello negro de su entrenador, había entrenado mucho ese día tras haber estado en un combate reñido contra Erika. Red sabía que se había ganado un merecido descanso.

Ambos entrenadores se levantaron y estiraron un poco, ya venía siendo hora de partir. Lo aprendido por el joven de Johto había sido fructífero para Red y Paras, pero debían seguir adelante.

Iban a seguir juntos hasta separarse en Ciudad Azafrán, donde el experto en insectos tomaría un atajo por el Túnel Diglett para llegar más rápido a su destino.

Pinsir se quedó fuera de su pokéball para ayudar a su entrenador a cargar unos cuantos frascos, mientras que Red mantuvo fuera a Eevee y a Paras.

— ¿Por qué quieres adentrarte en la cueva de la Bruja Psíquica? — preguntó Bugsy, poniendo una voz tétrica para intentar asustar a Red.

— Por curiosidad, más que nada — respondió — He escuchado su voz en mi cabeza un par de veces, pero quiero evidenciar más de sus poderes peculiares, no sé cómo explicarlo.

— Creo que conozco ese sentimiento, también me pasa cuando investigo a los pokémon insecto, sus hábitats, movimientos, tu sabes — explicó el joven, ingresando junto a Red a la capital de Kanto — ¡El sentido de investigación es muy atrayente, descubrir cosas de forma empírica!

No les tomó mucho llegar a Ciudad Azafrán, sintiendo el contraste entre la naturaleza de la ruta 7 y el urbanismo que proporcionaba la gran ciudad habiendo varios transeúntes por las calles, pero no al mismo nivel que en Ciudad Azulona.

Red entendía lo que Bugsy trataba de decirle, era completamente lo que sintió al experimentar por primera vez los poderes de Sabrina. Tal vez se debía a que ambos compartían el hecho de tener padres en el área de la ciencia.

No estaba en sus planes combatir con ella por el momento, sólo quería indagar más en los poderes que había demostrado y los que conocía únicamente por rumores, cómo la creación de ilusiones.

Conocía por medio de algunos libros que había personas en el mundo que desarrollaban habilidades psíquicas, tales como doblar cucharas, levitar pequeños objetos o desarrollar un sexto sentido leve.

Sin embargo, las habilidades que Sabrina había demostrado podía decirse que estaban a otro nivel, hablar telepáticamente por un largo alcance era algo de lo cual no había leído y no había registro alguno.

— Aunque también debes tener cuidado — advirtió el joven de Johto — ya sabes lo que dicen, la curiosidad mató al Meowth — causando que Red se riera.

Pudieron visualizar el gran edificio de la Silph S.A., siendo el más característico de todos, pero Red notó que había menos gente circulando por sus alrededores que las veces pasadas.

— Aquí es mi parada — deteniéndose junto a su Pinsir, girando en dirección a la calle que daba a la ruta 6.

— Muchas gracias por todo, Bugsy — extendiendo su mano derecha para despedirse, con Eevee y Paras imitando su acción.

— No tienes que agradecer, fue un viaje muy divertido — estrechando la mano de Red con dificultad, evitando que sus frascos caigan al suelo — Te deseo mucha suerte en la Liga Pokémon, espero que logres pelear contra Green y ganarle.

— Jejeje gracias, suerte con tu investigación, estaré ansioso de leerla — acomodando su gorra — futuro líder de gimnasio.

Bugsy simplemente sonrió antes de marcharse junto a Pinsir, pero se detuvo de lleno, casi tirando sus frascos siendo auxiliado por su pokémon insecto.

— Casi lo olvidaba, ¡La próxima vez sucumbirás ante mis insectos! — gritó emocionado de querer tener otro combate con el chico de Pueblo Paleta.

Red sonrió y extendió su mano derecha en señal de aprobación, viendo que Bugsy se alegró y continuó con su camino en dirección sur, por lo que también siguió con el suyo.

Estaba agradecido con el chico de Johto, no se esperaba que aquel joven extraño que se encontró en el Bosque Verde le haya sido de tanta ayuda, volviéndose un buen amigo.

Al avanzar por la calle que daba con la ruta 5 no sólo podía divisar el gimnasio, sino también el anterior de la ciudad, el Dojo Karate. Apretó los puños al recordar el entrenamiento que tuvo que realizar junto a Primeape con el Maestro Koichi, todavía llevando puesto los guantes negros que le había regalado.

— Los visitaré más tarde — pensó recordando a la familia de Koichi, y de que ahora era un alumno más en el dojo.

Le resultaba extraño que pese a acercarse al gimnasio, no había señales de la voz de Sabrina en su mente. No percibía ninguna advertencia de que no era el momento apropiado para ingresar.

— ¿Quizás ahora es el momento? —  pensó.

Ahora estaba frente a él, más grande que el dojo, pero sintiéndose como un edificio frío por su arquitectura cuadrada y sus colores grises, teniendo el símbolo de gimnasio en el dintel de la puerta.

Tomó bastante aire en un largo respiro que liberó para tratar de calmarse un poco. Desconocía por completo lo que había al interior del gimnasio, y cuál iba a ser su temática en función al tipo de la líder.

El gimnasio de Brock tenía un terreno rocoso, el de Misty una piscina donde se enseñaba a nadar, el de Blue Marker funcionaba como museo y embajada de Unova en Kanto, y en el de Erika se realizaban y exponían arreglos florales.

Todos en sí guardaban un vínculo con alguna característica y dedicación del líder de gimnasio, y a la vez con su tipo.

 — ¿A qué se dedicará Sabrina? — pensó a lo que ingresaba en el recinto.

En el interior descubrió algo bastante curioso y que lo tomó por sorpresa. Era un laberinto de espejos, similar a las atracciones de los parques de diversiones.

Había un largo pasillo que parecía no tener límite siendo iluminado por luces blancas en las esquinas superiores, con las paredes recubiertas por múltiples espejos.

Eevee se bajó por un momento para jugar con uno de sus reflejos, gruñendo un poco y moviendo la cola en señal de diversión causándole gracia a su entrenador.

— Vamos Eevee — palpando su hombro a lo que su pokémon se subió de inmediato.

Comenzó a caminar con cuidado de no chocar con algún espejo, extendiendo sus brazos al frente.

Se sentía un poco incómodo de estar rodeado por varios de sus reflejos, que poco a poco dejaban de ser exactos y comenzaban a deformarse. Con cada paso los espejos iban desfigurando y retorciendo su apariencia física, estirando sus dedos, achatando su cabeza u oscureciendo sus ojos.

Volviéndolo un monstruo.

Sentía una brisa helada que golpeaba su cuerpo, qué obligó a Eevee a buscar resguardo y calor dentro de su chaqueta.

De pronto, Red se volteó al sentir unos pasos detrás de él, mas no había nada, ni la presencia de un humano o de algún pokémon.

— ¡Auch! — se quejó al chocar contra un espejo y caer al suelo.

Se suponía que al frente seguía habiendo camino por recorrer, pero de la nada había aparecido un espejo.

¿O no?

— Qué extraño — pensó mientras se levantaba y frotaba la frente.

El camino por el cual había ingresado desapareció, quedando sólo un camino que podía tomar y que estaba a su derecha.

Lo único en lo que podía pensar era que los espejos en el gimnasio causaban una sensación de ilusión y confusión visual. Lo cual encajaba con Sabrina, que según rumores podía crear ilusiones.

De cualquier forma no podía permanecer quieto por más que todo le resultará extraño, debía seguir en movimiento para encontrar a la líder en ese laberinto.

A medida que avanzaba volvía a sentir pasos detrás suyo, sin embargo, cada que se detenía los pasos también lo hacían. Ni Paras ni Eevee sentían que algo andaba mal, salvo la baja temperatura que los obligaba a acurrucarse en su entrenador.

— Tal vez sea otro tipo de ilusión — pensó, tratando de ignorar los pasos y asociando el ruido a una ilusión auditiva.

Debía permanecer centrado y sin dejarse llevar por las distracciones externas que jugaban con sus sentidos.

Caminó un poco más hasta que se encontró con una intersección, quedando frente a un espejo diferente a los otros al ser completamente oscuro.

Se acercó para ver si se podía reflejar, notando que una imagen se estaba comenzando a visualizar en el cristal, mas no era su reflejo.

— ¿Qué es esto? —

En el interior del espejo se podía ver un paisaje montañoso, con una extensa tormenta de nieve que cubría todo de blanco.

Dicha imagen se veía demasiado real, como si se tratase de una ventana a tal punto que Red podía sentir el frío que proyectaba la tormenta y el sonido del viento.

— ¿Otra ilusión? — pensó tocando el cristal para comprobar que se trataba de un espejo, pero debió apartarse un poco por la sensación helada en su piel.

Sin duda debía tratarse de alguna habilidad de Sabrina, era increíble que todos sus sentidos cayeran ante tal creación.

A lo lejos de la imagen podía ver siluetas en movimiento, que iban acercándose a él distinguiéndose poco a poco.

Un poderoso rayo provocó un gran estruendo, siendo causado por un Pikachu que estaba peleando con un Charizard. El pokémon de fuego esquivaba los ataques eléctricos a duras penas por culpa del clima.

“¡Lanzallamas!” ordenó el entrenador de Charizard.

Una batalla común y corriente ante los ojos de Red, nada fuera de este mundo. No obstante, ese pensamiento cambió una vez se mostró uno de los dos entrenadores.

El entrenador del Charizard hizo acto de presencia saltando del lomo de su pokémon. Vestía con ropa abrigada de tonalidades grises y marrones, su cabello era café anaranjado con unos ojos verdes que proyectaban una mirada seria y muy fría.

Junto a él apareció otro pokémon, un Electabuzz que tenía un aspecto cansado con algunas leves quemaduras en sus antebrazos.

Del mismo modo, el Charizard presentaba profundas marcas de garras en las zonas del cuello y el hocico.

Red estaba confundido al ver a ese entrenador. No tenía una apariencia ni voz, pero algunas de las cualidades del sujeto al otro lado del espejo le recordaban a su amigo y rival.

“¡Green!” gritó el entrenador de Pikachu, acercándose con su pokémon en su hombro.

El otro individuo había llegado a la escena de combate, estando acompañado también por un Hitmonlee.

Llevaba puesto una chaqueta roja, tenía los ojos rojos y el cabello café oscuro que estaba cubierto por una gorra roja con detalles blancos.

No entendía muy bien la escena frente a él, pero dicha ilusión en sus palabras lo tenía a él y a Green en medio de un combate. Pero por más que intentará darle un sentido, no podía hacerlo.

¿Qué significaba todo eso?, ¿Por qué se veían tan diferentes?

Era él y a la vez no, era Green y a la vez no. Estaba desconcertado, viendo como ambos sujetos se preparaban para continuar con su combate en ese territorio hostil.

Todo era cómo una obra de teatro, cómo si ambos estuvieran siendo interpretados de alguna forma por dobles.

No articulaban ni una sola palabra, mantenían sus miradas en el otro con el sonido del viento y la tormenta de nieve de fondo.

Red no lo había notado, pero ambos presentaban ligeros raspones y heridas en el rostro y manos, como si hubiesen tenido algún pleito previo.

“No es muy tarde para detener todo esto, Green.” dijo el entrenador de ojos rojos, acomodando su gorra.

Pikachu y Hitmonlee se alistaban para pelear, atentos a las órdenes que su entrenador iba a darles.

Se veían cansados, pero en sus rostros se vislumbraba una determinación a no rendirse.

El otro entrenador por su lado mantenía la calma, mirando detenidamente al otro entrenador, seguido de ver a su par de pokémon.

“Lo siento Red, pero debe de ser así.” cerró sus ojos por un momento. “Eres un estorbo en mi camino, al igual que lo fueron Lance y Cynthia.”

La escena comenzó a desvanecerse, empezando a mostrar el reflejo confundido de Red. Lo último que alcanzó a ver fue a sus versiones ilusorias retomando el combate.

— ¿Estorbo en su camino? — repitió las palabras que el Green ilusorio había utilizado.

Algo que el real jamás utilizaría con él.

Los nombres de Lance y Cynthia si los conocía de alguna forma. El primero al ser el miembro más fuerte del Alto Mando de Kanto, mientras que la segunda era la actual campeona de la región de Sinnoh.

Lo que sabía sobre ella era que tenía su misma edad, y que se había vuelto campeona a la corta edad de 12 años siendo una entrenadora excepcional, con un gran conocimiento arqueológico de su región natal.

¿Qué relación tenían ellos con Green y él?, ¿Qué significaba esa ilusión?, ¿Por qué el espejo le mostró eso?

Su mente tenía fresca la idea de combatir contra Green. Tal vez se debía a eso, aunque no entendía porque se veían tan diferentes a cómo eran en realidad.

— No lo entiendo — pensó.

— ¿Vienes por conocimiento? — preguntó una voz femenina detrás de él.

Al voltearse se encontró con unos ojos morados que lo observaban desde las sombras del laberinto. Se acercó poco a poco para revelar su identidad, siendo un espécimen femenino de Espeon.

— ¿Vienes por conocimiento? — volvió a preguntar el pokémon.

Eevee se sacudió saltando de la chaqueta de Red al detectar la presencia del pokémon psíquico, viendo con emoción a su forma evolucionada.

— Conocimiento — agitando su cabeza un poco — Eh… si, sólo vine aquí para hablar con Sabrina, me gustaría hacerle algunas preguntas si es posible, estoy un poco confundido.

El pokémon psíquico acarició con su pata la cabeza de Eevee, para luego dirigirse al entrenador.

La maestra se encuentra meditando en estos momentos — explicó el pokémon por medio de telepatía, cerrando los ojos momentáneamente — pero, no hay problema en que la puedas ver.

Empezó a caminar tomando un camino a la derecha.

Por aquí

Red junto a Eevee siguieron a la enigmática pokémon de tipo psíquico, con Eevee adelantándose para estar un poco más cerca de una de sus posibles evoluciones.
 
No era extraño que Espeon pudiese comunicarse por telepatía, ya que era de conocimiento general el hecho de que los pokémon de tipo psíquico podían llegar a comunicarse usando el lenguaje humano. Más viniendo de uno cuya entrenadora era conocida por tener grandes poderes, siendo llamada maestra por su pokémon.
 
De cualquier forma, eso no era lo más extraño que había experimentado en el gimnasio por el momento.
 
Debía averiguar que había sido todo lo que aconteció, debía tener alguna explicación, algo que ver con los poderes de Sabrina. Debía investigar más al respecto y el primer contacto con la líder era fundamental.
 
Al ir avanzando y siguiendo a Espeon, la cual se movía con elegancia y sin chocar, miraba los espejos a su alrededor tratando de ver si había alguno que fuese similar al anterior. Sin embargo, todo lo que hacían era mostrar su reflejo, tal cual lo haría un espejo normal.
 
También veía con curiosidad y gracia como su pokémon trataba de deambular a la par de Espeon, pensando un poco en cuál de las ocho evoluciones escogería su pokémon.
 
Continuó avanzando, siguiendo al pokémon psíquico mientras trataba de ordenar sus pensamientos y sus ideas.
 
Todas las respuestas que pensaba guardaban relación con conceptos que de alguna forma su mente podía procesar e interpretar, así como las dimensiones y sonidos que los humanos podían percibir eran limitadas en comparación a otras criaturas.

La respuesta iba más allá de algún razonamiento lógico y alcance en la manera que veía el mundo, teniendo una conexión con la líder de gimnasio y sus poderes psíquicos.

Inclusive sospechaba un poco del gimnasio, que podía guardar algo ajeno a la propia Sabrina.

Este lugar no es lo que parece — comentó Espeon, leyendo la mente de Red.

Se sintió nervioso tanto por la acción del pokémon como por su comentario.

Bajo esa premisa debía haber una relación entre los poderes de Sabrina y las anomalías del lugar.

Tal vez lo que vio a través del espejo no era producto de la líder, sino del gimnasio en sí.

Tal vez.

Es aquí

El pokémon se sentó como un can obediente inclinando su cabeza a modo de reverencia, siendo imitado por Eevee.

Llegaron a un amplio cuarto circular lleno de espejos que tapizaban las paredes. En medio había una gran esfera de color jade que se mantenía flotando y en constante rotación.

Maestra, lo he traído

La esfera se iluminó ligeramente de una tonalidad rosada, mostrando por un instante una silueta de forma indefinida.

Red trago saliva, sentía la atmósfera pesada al contemplar el objeto flotando frente a él. No podía describir con exactitud qué era esa cosa, pero había algo en esa esfera que emanaba un gran poder y que lo tenía muy nervioso.

Se sentía como un pequeño Rattata siendo acechado por un Persian, percibiendo la presencia de su depredador y sabiendo que no podía hacer nada para cambiar su fatídico destino.

Estaba tan nervioso que no se había percatado de la presencia de otro pokémon en la habitación, siendo un pequeño Mime Jr. que estaba meditando debajo de la gran esfera jade rotatoria.

Adelante

Espeon lo empujo levemente con sus poderes haciendo que avanzara un poco junto a Eevee, quedando más cerca del objeto flotante y del pequeño pokémon mimo.

Volvió a producirse un destello rosado, mostrando esta vez la silueta de una persona meditando en su interior. Mime Jr. dejó de hacerlo para ir a donde Red, saludando e indicando que se sentará.

El entrenador obedeció sentándose en el piso siendo copiado por Eevee, confundido por el actuar del pokémon bebé, quien se apartó para dirigirse donde estaba Espeon y sentarse junto a ella.

Red Augur

Escuchó cómo una voz femenina pronunciaba su nombre proveniente de la esfera, poniéndolo nervioso. Se sentía bastante fría y cortante, como un murmullo lleno de fatiga.

Suponía que en el interior se encontraba la líder, desconociendo la razón.

También sentía como Paras temblaba ligeramente sobre su cabeza, sintiéndose asustado y nervioso de lo que sea que fuera ese objeto. Eevee de igual forma estaba nervioso, teniendo su pelaje erizado con la cabeza agachada para luego volver a buscar refugio dentro de la chaqueta de su entrenador.

Eres una persona interesante, Red Augur — dijo la voz — Has llegado en el momento correcto, tal y cómo había visto.

Momento.

Por inercia Red movió su mano a las pokéballs de Primeape y Charmeleon, deteniéndose de lleno al sentir una presión sobre su brazo.

La curiosidad mató al Meowth.

Inconscientemente había tomado el comentario de Sabrina como una confirmación de combate, no estando preparado para ser un oponente a su altura y con la certeza de ganarle, pero su instinto de entrenador y supervivencia por la amenaza lo instaron a que debía combatir.

Aún así, una ligera presión lo había detenido, cómo un agarre que desapareció al despejar de su mente la idea de pelear con Sabrina.

Es el momento, pero no para nuestro combate, sino para que me brindes tu ayuda —

¿Ayuda?, ¿En qué podía ayudarle a Sabrina?

Espere el momento propicio para que vinieras otro destellos rosado surgió de la esfera de constante rotación, volviendo a mostrar una silueta incomprensible sin forma  — Necesito que recuperes un objeto valioso para mí. Un libro, "La Teoría del Todo" de Mohn Levy.

Ese nombre resonó en la cabeza de Red, lo había leído en alguna parte.

Mohn Levy.

Un cosmólogo que se asentó en la región de Alola, fundando la organización conocida como Fundación Æther junto a su esposa.

En el año 2004 se había reportado su desaparición bajo extrañas circunstancias no compartidas con claridad al público, siendo un caso que no se pudo resolver y que quedó abierto hasta la actualidad.

Varios rumores se generaron en torno a su desaparición, en especial uno que decía que antes de desaparecer, Mohn había escrito un libro recopilando todo lo que había investigado y lo que había descubierto en Alola y el resto de sus viajes por el mundo.

"La Teoría del Todo", se decía que en su interior se encontraba la respuesta a todas las interrogantes que el ser humano desconocía del universo.

Si lo que decía Sabrina era verdad, entonces el libro sí existía y era la clave para entender en completitud toda la existencia, tanto observable como en su totalidad.

¿Por qué razón ella quería ese libro exactamente?

Su única copia yace en la Mansión Pokémon, ubicada en la Isla Canela

Un simple mito de la comunidad científica, algo risible y de carácter más de chisme sensacionalista que nadie tomaba en serio, ahora estaba siendo confirmada su existencia por la líder.

Tendrás un combate conmigo, y te daré las respuestas a todas las incertidumbres que tienes y anhelas, si me ayudas

Si la ayudaba.

Viendo lo que Sabrina le ofrecía, debía aceptar el trato si o si.

Tenía que ganarle en un combate para obtener su medalla y participar en la Liga Pokémon, todo con el fin de poder tener su revancha contra Green en lo más alto.

No debía permitir qué las dudas ni el miedo se interpusieran en su objetivo otra vez. Si quería lograrlo, debía aceptar el trato sin pensarlo demasiado.

Además, lo otro tentativo que le ofrecía era conocimiento, respuestas a todas las incertidumbres que se generaron en ese lugar si cumplía con la entrega del libro.

Saber más acerca de los poderes de la chica, qué fue lo que vio a través del espejo y su significado, qué era Sabrina en realidad y qué secretos escondía el gimnasio.

Entonces, ¿Tenemos un trato, Red Augur? — la esfera detuvo su rotación.

La atmósfera perdió la tensión y pesadez que anteriormente se había generado, siendo reemplazado por un silencio que se formó entre las dos partes. La entidad flotante no decía nada y Red no articulaba ni generaba ningún pensamiento.

— Es un trato — dijo Red, rompiendo el silencio.

La esfera volvió a rotar, creando otro destello rosado para mostrar en breve la silueta de una mujer.

Es un trato entonces, Red Augur

Red sintió una punzada en la mano izquierda qué lo hizo arrodillarse por el dolor, sintiéndose como una quemadura de primer grado que ardía con el roce de la tela de su guante.

Levantó la cabeza para ver la esfera, asombrándose al ver que el objeto se abrió frente a él, revelándose como un enorme ojo con un iris rojo que lo miraba detenidamente.

Eso lo había impactado, no teniendo palabras para describir lo que estaba aconteciendo encima de él, sólo mantenía la compostura evitando cualquier movimiento brusco por lo amenazante que se veía ese ojo viéndolo fijamente y sin pestañear.

 — De ahora en adelante todo dependerá exclusivamente de ti

Luego de escuchar ser pronunciadas esas palabras, Red sintió como era empujado bruscamente hacía atrás, siendo llevado en una perfecta línea recta hasta la salida del gimnasio.

— ¿Eh? —

Todo había sido tan rápido que no le dio el tiempo suficiente para asimilar lo último que había sucedido, estando ahora tirado en el suelo frente al gimnasio.

Parpadeó un par de veces, viendo desde su posición el símbolo del gimnasio en el dintel de la puerta y a sus pokémon Eevee y Paras preocupados por él.

¿Fue una ilusión?

Estaba un poco abrumado por lo que había experimentado, levantándose un poco mareado para esclarecer las cosas que pasaban por su mente.

De ahora en adelante todo dependerá exclusivamente de ti.

Estaba todo detallado en su cabeza, todo lo que había visto desde que ingreso al gimnasio, pero no tenía en claro que cosas fueron reales y cuales simples ilusiones creadas por Sabrina.

¿Qué fue real y qué fue una ilusión?

Lo último debía tratarse de una ilusión, tal vez algo que creó la líder para asombrarlo y que mantuviera fija en su mente el trato que hicieron de recuperar el libro.

De pronto, sintió una comezón en su mano izquierda que lo obligó a retirar su guante para rascarse y ver mejor porque antes había sentido dolor en esa zona, quedando atónito y con su mano temblando.

 — ¿Qué es esto?  — pensó, viendo la marca de un ojo en la palma de su mano.

Continuará.

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@Katsu : Anabel me la quise guardar para un momento acorde, ya que para la inclusión de Blue a P.I quise que tuviera mayor relación con Anabel que con Looker, siendo aquí de momento compañeros, aunque ella es su superior xD.
Lo de sus poderes no dejare que se me olvide, y si me llega a pasar tirame la oreja LetalQQ , y al tener más experiencia sabe usar sus pokémon fuera del campo de batalla.

@nakun92  Fue algo que no quise dejar pasar que Anabel sea la encargada de desarrollar a Blue a la vocación de policía internacional, lo mismo del alias que trate que no fuera tan rebuscado y que aludiera a una referencia meta. Larvitar

@SoujiFujimura  Gracias por el comentario, el foro no me entregó la notificación LetalQQ . Yo también sentí que la introducción de Anabel con su información igual fue muy abrupta, pero todavía tiene más backstory de ella por revelar. En cuanto al alías de Blue, si o si debía ser el clásico Leaf.
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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