Índice - Pokémon: Red/Green
#1
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Mostrar Ficha de personajes (SPOILER)
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Nombre: Red Augur
Edad: 16 años
Cabello: Negro
Ojos: Rojos
Lugar de Origen: Pueblo Paleta
Fecha de nacimiento: 11 de octubre de 1992
Equipo pokémon:
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Nombre: Green Oak
Edad: 16 años
Cabello: Café
Ojos: Verdes
Lugar de Origen: Pueblo Paleta
Fecha de nacimiento: 26 de octubre de 1992
Equipo pokémon:
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Nombre: Blue Oak
Edad: 16 años
Cabello: Castaño
Ojos: Azules
Lugar de Origen: Pueblo Paleta
Fecha de nacimiento: 26 de octubre de 1992
Equipo pokémon:
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      Venus            Sparker             Otto                Kitty
Acompañantes:
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Longfic- Pokémon: Red/Green

Extension largaLongfic
FranquiciaCoregames
GéneroAventuraSuperación
Resumen

Red y Green emprenden su viaje como entrenadores pokémon. Aunque por razones diferentes, los dos rivales combatirán por el trono del campeón.

AdvertenciaViolenciaMutilaciones
#16
Me da algo de curiosidad que el primer libro que Red haya leído sea uno sobre insectos. Una buena referencia a Satoshi Tajiri y cómo fue que se inspiró para crear esta franquicia. También debo decir que fue un gran detalle haber incluido a Bugsy en el Bosque Verde, una buena forma de dar cierta conexión a Kanto y Johto que no se haya en los juegos.
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Best Friends
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#17
                  Capítulo 5: Desafío sobre rocas
Bosque Verde, Kanto, 28 de octubre del 2008.

Red estaba sorprendido de encontrarse con Blue en medio del bosque. La chica estaba acompañada de su Bulbasaur, y de un Pikachu que estaba desprendiendo luz a través de sus mejillas.

- ¿Qué haces aquí? - preguntó Red.

- Emmm… larga historia- dijo Blue- mejor hablemos en el centro pokémon.

Los jóvenes sin mucha dificultad llegaron a Ciudad Plateada, localizando el centro pokémon e ingresando en él. Allí curaron a sus pokémon y pidieron algo de comer para todos.

Se fueron a sentar a unas bancas para continuar con su conversación.

-Estoy sorprendida, nunca imaginé que emprenderías un viaje, así como así- dijo Blue- sin avisar y sin despedirte, igual que Green- regañando.

-Jejeje lo siento, la verdad, todo ocurrió tan rápido que no tuve tiempo de hacerlo-

-Pensé que… ya no querías ser entrenador pokémon-

-Yo también lo pensaba- dijo Red- pero…

- ¿Pero? -

Tú y Green, querían ser los entrenadores más fuertes.

¡Quiero ser el entrenador más fuerte!

-Recordé algo-

- ¿Qué cosa? -

-Una promesa-

Blue sonrió al escuchar eso.

-Cambiando de tema- dijo Red- ¿Tú qué haces aquí?

- ¿Yo? Pues…-poniéndose algo nerviosa- El abuelo me mandó a hacer un recado en Ciudad Celeste.

- ¿Un recado? -

-Si, debo entregar un paquete a un conocido del abuelo- dijo Blue.

- ¿No tuviste complicaciones para cruzar el bosque? - dijo Red pensando en su experiencia atravesando el Bosque Verde.

-Fue bastante sencillo- dijo Blue- todo gracias a ellos- abrazando a sus dos pokémon.

- ¿Capturaste a ese Pikachu en el Bosque Verde? - mirando curioso al pokémon eléctrico.

-No, me lo dio el abuelo por si surgía algún inconveniente- dijo la chica- ¿Tus pokémon tienen nombre?

-No- respondió Red- No soy muy bueno con los nombres. Tan sólo son Charmander, Pidgey y Mankey- señalando a sus pokémon.

-Bueno, ella es Venus y este pequeñín es Sparker- dijo Blue haciendo lo mismo.

Los pokémon estaban interactuando de buena manera. Charmander y Venus ya se conocían del laboratorio. Ellos estaban a gusto junto con Pidgey, mientras que Sparker no dejaba de comer.

Mankey por su lado ya había acabado de comer, por lo que se fue a apoyar de una pared alejado de los otros.

-Es… rudo- dijo Blue refiriéndose al pokémon lucha.

-Si, algo… complicado, pero bastante motivado en combate- dijo Red- ¿Cuándo tienes que estar en Ciudad Celeste?

-El 2 de noviembre- respondió Blue- ¿Por qué?

-Podríamos viajar juntos, si te parece- dijo Red- mañana desafiaré el gimnasio de esta ciudad, según el mapa el siguiente gimnasio estaba en Ciudad Celeste, así que tenemos un destino en común.

-No hay problema- dijo Blue- como diría Benedicto, “Ciertamente joven Martin"- haciendo su voz más grave.

-Jajajaja- se reía Red- ¿Qué sucede Charmander? - preguntó al sentir como su pokémon inicial se acercaba más a él.

El pokémon de fuego se veía cansado, y lo mismo podía decirse de Pidgey y de Venus.

-Tienes razón, creo que es momento de descansar- devolviendo a sus pokémon a sus pokéballs.

Blue hizo lo mismo.

Fueron donde la enfermera para pedir unas habitaciones para descansar. A Red le tocó el cuarto 15 y a Blue el 21 que estaba al frente que el de Red.

-Bien, buenas noches- dijo Blue entrando a su habitación.

-Buenas noches- dijo también Red mientras bostezaba.


Ya era de mañana, Red y Blue estaban terminando de desayunar junto a sus pokémon.

Red estaba algo cansado, casi no había dormido nada. No podía dejar de pensar en su combate de gimnasio. Todo lo que sabía sobre el gimnasio era que la especialidad del líder era el tipo roca, así que Mankey iba a ser vital para ganar.

La enfermera les informó que, si alguien quería retar a Brock, el líder de gimnasio primero tenía que dirigirse al museo de ciencia. Allí él colaboraba, llevando fósiles y ayudando a ensamblarlos.

Los jóvenes salieron del centro pokémon, rumbo al museo de ciencia.

- ¿Estás bien? - pregunto Blue al ver a Red agarrando su estómago.

-Eh… si- respondió Red- solo estoy nervioso.

Al ser una ciudad más pequeña que Ciudad Verde, no les costó mucho encontrar el museo, que se hallaba al frente del gimnasio.

Al ingresar vieron a un tipo moreno y de cabello castaño, que estaba armando el esqueleto de un pokémon junto a dos personas más.

-No no no, está es la navaja izquierda, no la derecha- dijo el sujeto moreno- mira cómo está curvada esta parte.

-Disculpen- dijo Red- buscó a Brock el líder del gimnasio.

-Pues aquí estoy - dijo el tipo moreno- líder de Ciudad Plateada, Brock, a sus servicios.

-Soy Red-

-Yo soy Blue-

-Mucho gusto- respondió animado- ¿Los dos son retadores?

-Solo Red- dijo Blue- no soy muy fan de los combates.

-¡Perfecto! - dijo Brock- termino de montar el brazo de este Kabutops y vamos al gimnasio.

- ¡¿Ese es un fósil de un Kabutops?!- reaccionó Red impresionado.

-Si, pero no completo, falta parte del tórax, además su cráneo está algo roto- dijo Brock- es increíble, no suelen hallarse esqueletos tan completos.

- ¿Dónde lo descubriste? - preguntó Blue.

-En el Monte Luna- dijo Brock- a veces me da por ir allí a buscar cosas interesantes entre las rocas. A veces encuentro piedras evolutivas, y otras veces con mayor suerte, fósiles.

- ¿Esta parte va aquí? - dijo uno de los sujetos.

-Si, justo ahí, listo- dijo Brock- bien, con eso bastara. Tengan cuidado al colocar los brazos- les dijo a los sujetos que lo ayudaban.

- ¡Sí! - respondieron al unísono.

Los tres se dirigieron al gimnasio.

- ¿Y de dónde vienen chicos? - preguntó Brock.

-Los dos somos de Pueblo Paleta- dijo Blue.

-Ya veo, es un bonito lugar- contestó Brock- bastante tranquilo.

Al ingresar al lugar, vieron que el campo de batalla estaba cubierto por rocas en todas partes. En el medio había un joven que estaba leyendo un libro.

-Ok- Brock se dirigió al otro lado del campo- cada gimnasio es libre de elegir sus reglas de acuerdo con los estatutos de la Liga Pokémon- cruzando los brazos- Jordán, por favor explicarle las reglas de aquí.

-Entendido- dijo Jordán guardando su libro mientras salía del campo de batalla- el combate será de 2 vs 2, ninguno de los dos bandos podrá cambiar de pokémon durante la pelea.

-Es tu primera batalla de gimnasio, ¿Verdad? - preguntó Brock flexionando las piernas.

-Si- dijo Red llegando a su posición.

Blue decidió colocarse cerca del campo para acontecer la batalla.

-Muy bien- dijo Brock crujiendo sus nudillos- no esperes que sea bondadoso por ser tu primer combate. ¡Mis pokémon y yo lucharemos con todo!, ¡Sal, Geodude!

Brock había sacado a una roca con brazos.

Red sacó su pokédex.

"Geodude, pokémon roca, tipo roca/tierra. Aparece en llanos y montañas. Semejantes a las rocas, la gente se tropieza con ellos o los pisa."

-En ese caso- pensó Red- ¡Sal Mankey! - sacando a su pokémon lucha, quien estaba dando unos golpes al aire mientras se ponía en posición de combate.

- ¡Muy bien, esa es la actitud! - dijo Brock dando un fuerte golpe al suelo- ¡Muéstrame de qué están hechos!

-Listos, ¡Comiencen! - dijo Jordán.

- ¡Usa placaje! - ordenó Brock, haciendo que el pokémon roca se impulsara con sus brazos en dirección a Mankey.

- ¡Ataca con golpe de karate! - Mankey se lanzó hacia Geodude para atacar.

- ¡Bloquea con rizo defensa! -

Geodude se hizo bola, aumentando su defensa y resistiendo el impacto del golpe de karate a duras penas.

-Veamos qué haces con esto- pensó Brock- ¡Usa desenrollar!

Geodude volvió a hacerse bola, esta vez rodando para atacar al pokémon rival.

- ¡Vuelve a usar golpe de karate! - ordenó Red.

Los ataques chocaron, pero el ataque de Geodude fue un poco más fuerte, haciendo retroceder a Mankey.

El pokémon roca siguió rodando por todo el campo, preparado para volver a atacar.

-Ese ataque se hará más fuerte con cada impacto- pensó Red.

Geodude rodó directo hacía Mankey.

- ¡Acércate por su derecha y usa patada baja! -

Mankey obedeció. Se acercó lo suficiente a Geodude para usar patada baja a modo de zancadilla, haciendo que Geodude chocase con unas rocas del campo.

- ¡Geodude, vuelve a usar rizo defensa! - ordenó Brock a lo que el pokémon se hizo bola- ¡Ahora desenrollar!

La roca volvió a hacerse bola y a rodar hacía Mankey.

-Puede que esta vez estén más atentos a una patada baja- pensó Red- En ese caso. ¡Mankey, usa golpe de karate en el suelo!

Mankey se acercó a Geodude. Antes de que el pokémon roca chocará con él, Mankey golpeó el suelo, haciendo volar por los aires al pokémon de Brock.

- ¡Ahora salta y usa patada baja! - El pokémon lucha saltó en dirección de Geodude, dando una pirueta en el aire y pateando al pokémon roca, haciéndolo estrellarse con una pila de rocas.

Jordán hizo una señal con sus brazos. Geodude se había debilitado.

- ¡Bien hecho! - dijo Brock devolviendo a Geodude a su pokéball- Ingeniosa manera de aprovechar la agilidad y fuerza de Mankey. Espero que estén preparados para el siguiente. ¡Sal, Onix!

Esta vez sacó una enorme pila de rocas.

Blue usó su pokédex.

“Onix, pokémon serpiente roca, tipo roca/tierra. Cava a gran velocidad en busca de comida. Los túneles que deja son usados por los Diglett.”

-Onix fue mi primer pokémon, y el más fuerte que tengo- dijo Brock- ¡Adelante, ataca con todo!

-Onix tiene un ataque físico muy malo y una pésima velocidad, pero una defensa aceptable- pensó Red- En ese caso atacaremos con todo- pensó- ¡Mankey, usa patada baja!

- ¡Onix, usa venganza! -

Antes de que Onix recibiera el ataque, comenzó a brillar.

-Mierda- pensó Red- ¡Mankey retrocede!

Mankey no hizo caso y atacó. Pateo a Onix, haciendo que este cayera al suelo, generando una gran cortina de polvo y tierra.

-Cof cof- tosió Red.

Brock por su parte no se inmuto, permaneciendo firme ante el polvo en el aire con una sonrisa de entusiasmo en el rostro.

El pokémon roca se levantó del suelo, disipando la cortina de tierra mientras seguía brillando.

-El próximo ataque será más fuerte. Entonces usaremos un ataque de estado- pensó Red- ¡Mankey, usa malicioso!

Sin embargo, Mankey se acercó a Onix y volvió a usar patada baja, sorprendiendo a Blue y a Brock.

-Otra vez no- pensó Red.

Otra nube de polvo se generó cuando Onix cayó producto de la patada baja.

Onix, con algo de dificultad, se alzó sobre la cortina de polvo, aplastando a Mankey con su cola, utilizando toda la energía que había acumulado con los dos ataques anteriores.

Jordán hizo la señal, confirmando que Mankey se había debilitado.

- ¿Qué acaba de pasar? - pensó confundida Blue.

-Mankey, regresa-

Brock se veía alegre y seguro en el interior, pero en su cabeza seguía confundido por lo que acababa de suceder.

-Por un momento pensé que había debilitado a Onix- pensó Brock sudando un poco frío- Que acaba de pasar ¿Fue una especie de estrategia? ¿Una movida suicida? - pensó viendo a su pokémon bastante cansado.

Red estaba algo nervioso, no era la primera vez que Mankey lo desobedeció, y eso le preocupaba. Ahora debía pensar cuál de sus pokémon iba a lanzar contra el Onix.

-Tanto Charmander como Pidgey son débiles frente a los ataques de tipo roca- pensó Red- ¡Ve, Charmander! - sacando a su pokémon inicial.

- ¿Un tipo fuego? Qué extraño- pensó Brock.

-De momento no ha usado ningún ataque de tipo roca. Vamos a corroborar eso- pensó Red- ¡Charmander, usa arañazo!

El pokémon de fuego se lanzó a atacar a Onix.

Brock sonrió.

- ¡Usa venganza! - a lo que Onix volvió a brillar.

- ¡Lo sabía! - pensó Red- ¡Charmander detente!

Charmander obedeció, deteniéndose justo antes de golpear a Onix con sus garras.

El pokémon roca y su entrenador permanecían inmóviles, a la espera de lo que harían Red y Charmander.

-No hará nada a menos que ataquemos- pensó Red- ¡Charmander, usa gruñido!

Desde una distancia corta, el inicial de fuego dio un fuerte gruñido, incomodando un poco a Onix y haciendo que dejara de brillar.

 -Ya no debe quedarle mucho gracias a los ataques de Mankey, pero los ataques físicos de Charmander no le harán mucho daño- pensó Red- ascuas podría servir dado su baja defensa especial, pero tendremos que acortar la distancia- pensó.

-Esta vez no nos contendremos. Atacaremos con esto- pensó mientras hacía crujir sus nudillos- ¡Ahora Onix, usa lanzarrocas!

El pokémon roca golpeó su cola contra un montón de rocas, que saltaron en dirección de Charmander.

- ¡Salta sobre las rocas! - ordenó Red.

La lagartija de fuego con algo de dificultad comenzó a movilizarse hacía Onix, esquivando y saltando ágilmente de roca en roca sobre el aire.

- ¡Atrápalo con atadura! - ordenó Brock.

Onix enrollo su cola alrededor de Charmander, dejándolo inmóvil y acercándolo más hacia él. El pokémon roca estaba cansado, pero aún tenía energías para seguir peleando.

-Ahora- pensó Red- ¡Charmander, usa ascuas!

Charmander con su máximo esfuerzo, generó una bola de fuego, lanzándola contra el rostro de Onix, haciéndolo caer al suelo.

Se volvió a formar otra cortina de tierra que hacía difícil ver lo que ocurría en el campo de batalla.

Tras disiparse, se podía ver al Onix de Brock tumbado en el piso, y al Charmander de Red parándose, respirando con algo de dificultad producto de la atadura.

Jordán se acercó para ratificar el estado de Onix, haciendo una señal de que había sido debilitado.

- ¡Como los dos pokémon del líder Brock han sido vencidos, la victoria es para el retador Red! -

Red no podía creerlo, había ganado su primer combate de gimnasio.

- ¿Gané? - pensó mientras se arrodillaba en el suelo.

Charmander fue corriendo hacia su entrenador para abrazarlo.

-Ganamos- dijo viendo a su pokémon, y a la pokéball de Mankey, aunque con un poco de preocupación.

Su corazón no dejaba de latir. Era una sensación extraña, distinta a su encuentro con Bugsy o con Mankey en Ciudad Verde.

- ¡Felicidades! - dijo Blue, dándole unas palmadas en la espalda mientras Red se levantaba.

-Jejeje, gracias-

-Tus pokémon en realidad me sorprendieron, en especial tu Mankey. Realmente me mostraron de qué están hechos- dijo Brock acercándose a los jóvenes- Creo que te mereces esto.

Brock le había dado un pequeño objeto con forma de roca color gris.

-La medalla de Ciudad Plateada- dijo Brock- prueba de tu primer paso para llegar a la Liga Pokémon.

-Gracias Brock- dijo Red guardando la medalla.

-Gracias a ti- dijo Brock- Esta es mi parte favorita de ser líder de gimnasio. El pelear con distintos tipos de entrenadores y pokémon- cruzando los brazos- ¿Ahora se dirigirán a Ciudad Celeste?

-Ese es el plan- dijo Blue.

-Mmm… les recomendaría que se quedarán- dijo Brock mirando por una de las ventanas del gimnasio- si parten ahora se les haría de noche estando en pleno Monte Luna. Lo ideal sería que partan mañana temprano, así podrán llegar a Ciudad Celeste justa al anochecer.

-En ese caso si nos conviene- dijo Blue.

- ¡Excelente! - dijo Brock levantando los brazos- pueden aprovechar de ver las exposiciones del museo a lo que anochece. Además de los fósiles tenemos una exposición dedicada al espacio exterior con algunas sorpresitas.

En medio de la conversación, había aparecido una chica de cabello rubio con peinado de coletas y ojos cafés. Venía acompañada con un Venonat y un Psyduck.

-Oh ¡Bienvenida!, ¿Vienes a desafiar el gimnasio? - dijo Brock con entusiasmo.

-Eh… si- dijo la chica algo incomoda por el comportamiento de Brock- Soy Jaune.

- ¡Mucho gusto, soy Brock, el líder del gimnasio! - dijo Brock- Sanaré a mis pokémon de inmediato y pelearemos.

-Está bien- dijo la chica.

-Bueno chicos, ha sido un gusto verlos, pero el deber de líder me llama- dijo Brock- ¡Espero que les vaya bien en su viaje!

-Muchas gracias Brock- dijeron al unísono mientras se marchaban.

-Y Red- dijo Brock haciendo que el mencionado se detenga- ¡Suerte en la Liga Pokémon!

Continuará.

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@Nemuresu  No había pasado por mi cabeza la referencia a Satoshi Tajiri la verdad xD. Lo del libro fue puesto para que pudieran relacionarse un poco mas fácil. Con respecto a la aparición de Bugsy, quise agregarlo dado a su vinculo con los insectos y el Bosque Verde que se menciona en los juegos.
Lamento no haber respondido los comentarios anteriores, soy un tanto "huaso" a lo que se refiere a tecnología.
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#18
Me gustaron los dos  capítulos. El cuarto hace que me pregunte si veremos más adelante al loli-shota, pero fue un buen cameo de todos modos. Also su primera estrategia con el Weedle estuvo bastante bien.

Con el segundo me gustaron dos cosas: por un lado, cómo se hintea que Mankey es demasiado rebelde y que tarde o temprano va a llevar a otra cosa, y por el otro, que Red sabe que la mejor forma de enfrentar a Onix aún con Charmander sigue siendo tirar ascuas. 

Red se va haciendo simpático de momento, y me da curiosidad cuando volveremos a ver a Green.

nos vemos man.
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Animus. Antrum. Unverse. Anima, Animusphere
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#19
 Capítulo 6: El más fuerte
Ciudad Celeste, Kanto, 29 de octubre del 2008.

Green estaba saliendo del centro pokémon. Había acabado una batalla de gimnasio con la líder Misty, alzándose con la victoria.

-Dos menos, quedan seis- pensó Green mientras caminaba por la ciudad, buscando un espacio despejado para descansar con su equipo.

Ciudad Celeste era bastante grande, casi tan grande como Ciudad Plateada, solo que sin alguna atracción interesante como lo sería el museo de ciencias en la segunda mencionada.

Encontró un parque justo enfrente de la tienda de bicicletas. Había varios árboles de bayas, mucho césped y una fuente de agua. Agradecía que no había personas en ese lugar.

Green se sentó en la sombra de un árbol, ya que el sol estaba pegando muy fuerte ese día.

-Salgan- sacando a sus 4 pokémon.

 Su inicial Squirtle había evolucionado en un Wartortle después de su batalla contra Brock. Tenía además un Rattata, una Doduo y un Bellsprout.

-Muy bien, diviértanse por un rato- dijo sacando un mapa- no se alejen mucho.

Wartortle fue corriendo para zambullirse en el agua de la fuente. Doduo fue donde los árboles de bayas para comer las semillas del césped, una cabeza picoteaba el suelo mientras otra vigilaba. Bellsprout se colocó en un pequeño valle, enterrando sus raíces en la tierra para reposar y absorber luz solar.

El pokémon roedor se quedó viendo a su entrenador.

- ¿Qué sucede? - preguntó Green dejando el mapa en el suelo, viendo como Rattata mostraba sus colmillos- Te volvieron a crecer, por suerte compre esto- dijo mientras sacaba una barra de acero de su mochila- No lo muerdas con mucha fuerza, hazlo despacio- entregando la barra a su pokémon.

Rattata se acostó al lado de Green para poder roer el objeto con tranquilidad.

Green volvió a tomar su mapa.

-El próximo gimnasio se encuentra en la capital de la región- pensó Green- sin embargo, no creo que estemos listos para desafiar a Sabrina todavía- leyendo la información del gimnasio- en ese caso la mejor alternativa sería ir a…

-Oye tu- escuchó una voz.

Green miró de reojo lo que estaba pasando cerca de él.

Se trataba de un sujeto rubio de ojos oscuros, llevaba puesto un elegante traje color azul, e iba junto a una Ponyta y un Exeggcute.

Green lo ignoró y volvió a ver el mapa para planear su siguiente destino.

-Tu eres Green Oak, ¿Verdad? - dijo el sujeto- Yo soy Rich Knightusta.

- ¿Y qué pasa si lo soy? - seguía viendo su mapa.

-Pues que te he estado buscando- dijo el rubio- desde que escuche que el nieto del profesor Oak y de la integrante del alto mando Agatha iba a participar en la Liga Pokémon, me dio curiosidad saber que tan bueno eres en los combates.

- ¿Qué tan bueno soy en los combates? - dijo Green- Soy muy bueno, ahora ya puedes irte- continuó viendo su mapa.

-Oh por favor, no seas así- dijo Rich- es de conocimiento público que tu abuela y tu tío son entrenadores realmente hábiles y famosos en la región. Hasta tu abuelo también lo fue en su momento, aunque eso ya es historia antigua y a nadie le importa.

Green no respondió.

-Estoy interesado en pelear contigo, Green, siendo un entrenador tan bueno en los combates como estas diciendo- dijo Rich- en realidad quisiera comprobarlo.
Green seguía sin responder.

-Ya que mi objetivo, es ser el entrenador más fuerte-

-Seremos los entrenadores más fuertes-

De inmediato Green se levantó, quedando frente a frente con Rich.

- ¿El entrenador más fuerte? - dijo con seriedad- No digas esas cosas tan a la ligera, Rick.

-Primero, es Rich. Segundo, ¿Dije algo que te molestara? - dijo en tono burlón- ¿Acaso te intimida mi objetivo?

- ¿Intimidado? - dijo Green- nada me intimida.

 -Entonces pelea conmigo- dijo Rich- un combate, 3 vs 3, ¿Qué te parece?

-Me parece bien- tronando sus nudillos.

Rich guardó a sus dos pokémon, mientras que los pokémon de Green seguían divirtiéndose, esperando las órdenes de su entrenador por si debían luchar. Ambos tomaron distancia para comenzar el combate.

-Wartortle, Doduo, Bellsprout y Rattata- pensó Rich- si me baso en sus tipos y debilidades, creo que tendré más ventaja si uso a este pokémon- pensó- ¡Sal, Magnemite!

Rich había sacado a una esfera de acero cíclope con dos imanes a los costados.

-Ya sea que saque a Bellsprout o a Rattata, sus movimientos no serán muy eficaces- pensó el rubio- ¡Vamos Green!, ¿Qué estás haciendo?

Green se mantenía quieto, todavía sin elegir a ningún pokémon para combatir.

-Estoy esperando- mientras escuchaba a su Rattata roer la barra de acero.

Green miraba atento como su pokémon iba mordiendo la barra, terminando por partirla en dos.

-Muy bien- pensó Green- ¡Rattata ve! - quien saltó hacia el campo de batalla.

- ¿Rattata? - pensó Rich- Tal vez no tiene un pokémon que tenga ventaja sobre Magnemite- pensó- ¡Para que veas que soy buena persona, dejare que hagas el primer movimiento!

-Muy bien- dijo Green- ¡Rattata, usa mordisco!

El roedor se lanzó al Magnemite, dándole una fuerte mordida, dejándole una marca profunda cerca de su ojo.

- ¡Mierda! - pensó Rich- ¡Usa chispa!

Pese a la orden de su entrenador, el pokémon imán no obedeció. Retrocedió por la herida que había recibido del Rattata.

- ¿Qué es lo que habías dicho? - dijo Green- “Ser el más fuerte del mundo”.

- ¡Magnemite, usa bomba imán! - ordenó algo enojado.

El pokémon eléctrico generó energía de sus imanes, disparando contra el Rattata.

- ¡Usa excavar! -

Rattata hizo un agujero, esquivando el ataque.

- ¡Flota más alto! -

Magnemite creó más ondas electromagnéticas, flotando más lejos del suelo, estando cerca de la copa de los árboles del parque.

Rattata salió de la tierra, sin poder atacar al pokémon enemigo.

- ¡Súbete por los árboles! - ordenó Green.

El roedor escaló por las ramas para terminar por ocultarse en las copas de los árboles.

- ¿Qué estará planeando? - pensó el rubio sin poder ver al Rattata.

- ¡Mordisco otra vez! -

Rattata salto en dirección a Magnemite, con sus fauces bien abiertas listas para morder.

- ¡Onda trueno! - ordenó Rich.

Al momento de ser mordido otra vez por Rattata, Magnemite generó un leve campo electromagnético a su alrededor.

Ambos pokémon cayeron al suelo. Rattata se encontraba paralizado, pero aun en condiciones para seguir peleando. Magnemite por su parte, se encontraba debilitado, su marca anterior se había hecho un poco más grande, con algunas grietas sobresaliendo.

- ¡Magnemite, regresa! - dijo Rich- Atacó dos veces en el mismo lugar, nada mal- pensó- ¡Impresionante Green, veo que no me has defraudado!

- ¿Defraudarte? Mi victoria en este combate estaba contemplada mucho antes de que me retaras. Aunque debo darte puntos por paralizar a mi pokémon- dijo Green- ¡Rattata, regresa!

-No me subestimes- dijo el rubio un tanto irritado- ¡Ve Exeggcute!

- ¡Adelante, Doduo! - dijo Green, a lo que su pokémon dejó de comer para ir donde su entrenador- ¿Debería mostrarte también que soy una buena persona y dejarte empezar esta vez?

-Te tomaré la palabra- dijo Rich- ¡Exeggcute, usa recurrente!

- ¡Esquiva y acércate a él! -

Las 6 cabezas del pokémon huevo lanzaron una oleada de balas semillas. La Doduo de Green se acercó ágilmente al Exeggcute de Rich, usando sus largas patas para evadir todas las semillas que le disparaban.

- ¡Usa picotazo! -

Doduo utilizó sus dos cabezas para atacar a Exeggcute, haciéndole mucho daño, debilitando al pokémon huevo de un solo golpe.

- ¿Eso es todo? - preguntó Green- Sé que dijiste un combate de 3 vs 3, pero ya derroté a 2 de tus pokémon.

- ¡Exeggcute, regresa! - dijo Rich- Todavía no termina, aún me queda un pokémon. ¡Sal, Ponyta!

-Al menos su persistencia es algo admirable- pensó Green- Bueno, como quieras, ¡Ve Wartortle!

Su inicial salió de la fuente de agua para ir donde su entrenador, agitando su cuerpo un poco para secarse.

-Considerando que tu empezaste primero la vez anterior, ahora me debe tocar a mi- dijo Green- ¡Wartortle, usa giro rápido!

Wartortle se ocultó en su caparazón y comenzó a girar rumbo a Ponyta.

-Espera- pensó Rich, viendo como Wartortle se acercaba a Ponyta- ¡Usa pisotón!

Ponyta levantó sus patas delanteras. Justo cuando Wartortle quedó cerca de ella, atacó, frenando de golpe su ataque.

- ¡Hidropulso! -

Una esfera de agua comenzó a generarse en uno de los orificios del caparazón de Wartortle, lanzándola contra la cabeza de Ponyta.

El caballo de fuego se quitó de encima de Wartortle, comenzando a agitar su cuerpo para secar sus llamas.

- ¡Giro rápido otra vez! - aprovechando que la Ponyta estaba distraída.

- ¡Ataque rápido! - ordenó Rich.

Ponyta atacó primero a Wartortle, haciendo que este retrocediera.

-Nada mal- pensó Green.

- ¡Ahora usa nitrocarga! -

Ponyta comenzó a pisar el suelo, para luego cubrirse de fuego y atacar a Wartortle.

- ¡Protección! -

Wartortle generó un campo de fuerza a su alrededor, bloqueando el ataque del caballo de fuego.

- ¡Ahora usa hidropulso! -

Aprovechando que se encontraba cerca, Wartortle lanzó su esfera de agua contra Ponyta, siendo muy efectivo.

Ponyta se había debilitado.

- ¡Ponyta regresa! - dijo Rich, devolviendo su último pokémon a su pokéball.

El rubio cayó de rodillas al suelo. Estaba frustrado, no pudo debilitar a ningún pokémon de Green.

Se levantó para ir a curar a sus pokémon.

-Buen combate- soltó Green, a lo que Rich se detuvo- el pisotón de tu Ponyta, le hizo bastante daño a Wartortle.

El rubio sonrió levemente.

- ¡Por supuesto que sí! - exclamó- ¡No se podía esperar menos de mi primer pokémon! - expresó con orgullo.


Ambos entrenadores habían ido a curar a sus pokémon. Los de Green no fueron debilitados, pero tanto Rattata como Wartortle si sufrieron algo de daño.

Green y Rich se encontraban sentados en las bancas del centro pokémon.

-Decías la verdad, eres muy bueno en los combates- dijo Rich- aunque lo tuve que comprobar de una manera un tanto brusca.

-Te lo dije- dijo Green- aunque tus pokémon no pelean nada mal, aunque yo mejoraría algunas cosas.

- ¿Como cuáles? - sacando una pequeña libreta.

-Primero, aumentar más la defensa de tu Magnemite. Segundo, enseñarle a tu Exeggcute ataques especiales y aprovechar su naturaleza. Tercero, a tu Ponyta enseñarle ataque como cuchilla solar o voltio cruel, por si se enfrenta a oponentes con ventaja de tipo- dijo Green- fuera de eso, todo está bien.

-Interesante, tomaré nota jejeje- bromeó Rich, dándole unas palmadas en la espalda a Green- podría considerarte para ser mi rival.

- ¿Rival? - dijo Green- no necesito un rival.

-Jejeje- rió un tanto nervioso- cambiando de tema emm… ¿Por qué quisiste ser entrenador pokémon? ¿Acaso fue por tu abuela?

-En parte- dijo Green- aunque fue más por otra persona.

- ¿Otra persona? - preguntó Rich.

-Si-

-Ustedes podrían ser los entrenadores más fuertes del mundo-

Green sonrió.

- ¿Qué hay de ti? - preguntó Green.

- ¿Yo?, ¡pues quiero fama y gloria! - dijo Rich llamando la atención de las personas en el centro pokémon- ¡Y tener el título del más fuerte!

Se generó un breve silencio.

-Creo que hay un problema con eso- dijo Green.

- ¿Problema? - pregunto Rich- ¿Qué problema?

-El problema es que, el más fuerte, seré yo-

Continuará.

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@"Maze"  Lo de Bugsy si fue un cameo, como una referencia a los remakes donde aparece en el Bosque Verde. Lo de Mankey si llevara a algo, pero de eso me reservo los comentarios.
Como puedes ver con este capitulo, Green, al igual que Blue, tendrán sus propios capítulos individuales con sus respectivos viajes.
Gracias por el comentario.
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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#20
Capítulo 7: En el Monte Luna
Monte Luna, Kanto, 30 de octubre del 2008.

Red y Blue habían salido temprano de Ciudad Plateada, tal y cómo les había sugerido Brock. También siguieron su consejo de pasar por las otras exposiciones del museo, viendo fósiles completos de un Aerodactyl y una criatura acuática no catalogada, como también los restos de una sonda espacial y el primer cohete que fue lanzado al espacio.
 
Ahora mismo se hallaban al interior del Monte Luna. Había varios Zubats en el techo, además de Geodudes descansando, camuflándose como rocas, sin embargo, no se acercaban producto del repelente que los jóvenes usaban.
 
Para tener una mejor visibilidad, Blue llevaba a Sparker en su hombro usando destello. Red por su parte, tenía a Charmander en su hombro.
 
El lugar era inmenso, casi parecía una especie de laberinto rocoso, similar al Bosque Verde.
 
- ¿Ahora por dónde hay que ir? - preguntó Blue.
 
-Mmm… por aquí- leyendo el mapa.
 
Comenzaron a caminar en línea recta, para luego doblar a la derecha.
 
Había algunos niños intentando atrapar Zubats, otros buscando setas para venderlas. Se notaba también como había limitaciones en algunas partes, señaladas como zonas arqueológicas.
 
 -Ahora a la izquierda- dijo Red, concentrado leyendo el mapa.
 
Red estaba emocionado. Realmente estaba disfrutando de su viaje, los diferentes lugares, la emoción de los combates y atrapar pokémon. Aunque Mankey era un tanto insurgente, pensaba que con algo de entrenamiento podrían estar más sincronizados en los próximos combates.
 
Aun con todo eso, en el fondo se sentía algo nervioso de seguir avanzando, de seguir adelante, aun cuando de igual y de forma paradójica, también deseaba continuar.
 
Blue por su parte estaba contenta. Red actuaba más a como era antes. Más curioso y emocionado al ver los temas relacionados con los pokémon. Casi igual a como se comportaba con Green cuando eran unos niños, diciendo y deseando ser los entrenadores más fuertes, tal cual les había dicho Lorett que podían serlo.
 
-... para que pueda volver a brillar…-
 
- ¿Qué hay de mí? - pensó mientras caminaba.
 
Iba a entregar la información al Agente Looker de la Policía Internacional.
 
¿Luego qué?
 
¿Qué iba a hacer después?
 
Green y Red tenían un objetivo claro, llegar a la Liga Pokémon y querer ser los más fuertes.

¿Cuál era el suyo?

A diferencia de ellos, los combates no eran lo suyo, no le gustaba pelear, o la idea de ser la más fuerte.

¿Qué quería hacer?

¿Qué podía hacer?

Ese en esencia era el propósito de su viaje, sin embargo, aún no lo sabía a ciencia cierta.

-Blue-

- ¿Sí? -

-Te estaba avisando que hay una escalera al frente- dijo Red.

Ambos bajaron por las escaleras de piedra al piso inferior del Monte Luna, hallando algunos Paras escondidos en las rocas y en las paredes del lugar. Dicho lugar era estrecho, similar a un callejón con varios pasajes.

Al avanzar encontraron una gran mochila junto a lo que parecía un martillo mezclado con una picota. Lograron ver una especie de roca extraña en la pared cerca de la mochila, concluyendo que se trataba de un fósil.

A Red le dio curiosidad y quiso ver más de cerca el fósil.

-Creo que es un fósil hélix…-

- ¡Cuidado! - Blue lo agarró de la muñeca.

Había una criatura morada y viscosa detrás de la mochila, que estuvo a punto de atacar a Red.

- ¿Qué es esa cosa? - preguntó Blue sacando su pokédex.

"Grimer, el pokémon lodo, tipo veneno. Aparece en zonas asquerosas. Crece absorbiendo los residuos tóxicos expulsados por las fábricas.”

El pokémon estaba a la defensiva, estirando su cuerpo hacia arriba para parecer más intimidante.

- ¡Alto Grimer! -

Apareció un muchacho moreno, de la misma edad que Blue y Red. Llevaba unas botas negras y un poncho azul, además de una gorra similar a la de Red, pero de color gris. Iba acompañado de un Voltorb que estaba emanando luz.

- ¿Les hizo algún daño? -

-No, ninguno- dijo Red- fue mi culpa la verdad, tenía un poco de curiosidad sobre ese fósil.

-No te preocupes, también fue mi culpa. Fui al baño y dejé a Grimer al cuidado de mis cosas y del fósil-

-Es un fósil hélix, ¿verdad? - preguntó Red.

-Bingo- respondió Miguel tomando su herramienta para seguir extrayendo el fósil- no me esperaba tener tanta suerte de encontrarme con uno a la primera, acércate un poco Voltorb- a lo que el pokémon eléctrico rodó para darle luz- gracias.

Siguió picando la roca alrededor del fósil hélix, para finalmente extraerlo de la pared.

-Por cierto, soy Miguel- presentándose mientras guardaba el fósil hélix en su mochila.

-Soy Red-

-Soy Blue-

-Un gusto, Red, Blue- dijo Miguel saludando- Brock me había dicho que por aquí había varios fósiles, así que quise comprobarlo por mí mismo. Este futuro o pasado Omanyte será un gran aditamento para mi equipo.

-Espera, ¿Cómo que tenerlo en tu equipo? - preguntó Blue.

-Los fósiles pokémon pueden ser revividos, solo se necesita de una máquina especial- dijo Red- si mal no recuerdo, fue inventada por Malcolm Grant en 1993.

-Exacto- respondió Miguel- aunque la máquina que comparten Kanto y Johto se encuentra en Isla Canela- dijo- será un viaje largo hasta allí, quién sabe, tal vez y hasta combata en su gimnasio. A propósito, ¿Ustedes también participarán en la Liga Pokémon?

-Red sí, yo no- contestó Blue- no soy muy partidaria de los combates y esas cosas.

-Ya veo, ¿Cuántas medallas tienes Red? -

-Una por el momento- dijo Red mostrando la medalla roca.

-Yo también- mostrando su medalla roca- ¿Te gustaría un combate?

- ¿Aquí mismo?- preguntó debido al espacio limitado.

-Aquí no jajaja, pero más adelante hay más espacio para hacer un combate-

-No tengo ningún problema- dijo Red- aunque sí es un poco repentino.

-Que puedo decir, aprovecho cualquier encuentro con otros retadores como forma de entrenamiento y aprendizaje- dijo Miguel guardando el resto de sus cosas en su mochila, además de devolver a sus pokémon de regreso a sus pokéballs- es por aquí.

Blue y Red siguieron a Miguel. Caminaron un poco, encontrándose con unas escaleras de piedra para volver a subir.

Era un terreno más espacioso que los anteriores, con más rocas y un poco más espacio aéreo. Al igual que en pisos anteriores, también había pokémon por la zona, Zubat, Geodude y Paras.

-Y, ¿Qué te parece? -

-Me parece bien- dijo Red- ¿De cuánto será el combate?, te informó desde antes que solo tengo 3 pokémon.

-Mmm… ¿Se dirigen a Ciudad Celeste verdad? - a lo cual Red y Blue asintieron- que sea un combate de 2 vs 2, para que puedan llegar a su destino a tiempo.

-Ok- respondió Red.

Ambos entrenadores tomaron distancia para comenzar el duelo. Blue fue a sentarse sobre una roca junto a Sparker para ver a los entrenadores combatir. Arriba de donde se encontraba Red se hallaba un pequeño Paras, mirando con curiosidad lo que estaban haciendo los humanos debajo suyo.

-Tengamos un buen combate- dijo Miguel- ¡Adelante, Grimer!

-Ninguno de mis pokémon es efectivo contra el tipo veneno- pensó Red- En ese caso, ¡Ve, Charmander! - su pokémon asintió y saltó de su hombro al campo de batalla.

-Bien, comencemos, ¡Grimer, usa bofetón lodo! -

El pokémon veneno agarró tierra para meterla en su boca y escupirla hacia Charmander.

- ¡Usa ascuas! -

Charmander lanzó unas bolas de fuego que chocaron con el bofetón lodo.

- ¡Acércate y usa arañazo! - ordenó Red.

- ¡Fortaleza! -

Justo cuando Charmander atacó, Grimer aumentó su defensa, disminuyendo el daño.

- ¡Usa gas venenoso! -

Grimer comenzó a soltar humo morado de su boca.

- ¡Aléjate! -

La lagartija de fuego se apartó de la cortina de humo venenoso a tiempo.

-Los ataques cercanos no funcionaran- pensó Red- ¡Charmander, usa ascuas! -

- ¡Usa bofetón lodo! -

Los ataques de ambos pokémon volvieron a chocar.

-Tal vez debamos probar otros trucos- pensó Red- ¡Charmander, usa pantalla de humo!

El inicial de fuego soltó de su boca una gran cortina de humo negro en dirección de Grimer, obstruyendo su visión.

- ¡Grimer, consume ese humo! -

El pokémon lodo obedeció. Estaba acostumbrado a alimentarse de residuos tóxicos. Comenzó a succionar la cortina de humo de Charmander, sin embargo, empezó a toser mientras se frotaba la lengua con sus manos.

-Sabía que intentaría eso- pensó Red- ¡Usa ascuas!

Charmander volvió a lanzar una bola de fuego hacia Grimer.

- ¡Grimer, usa bofetón lodo! -

Grimer tomó tierra del suelo, pero no pudo metérsela a la boca, recibiendo el ataque de Charmander directamente.

- ¡Ascuas otra vez! -

Sin darle tiempo de reaccionar, Grimer recibió otro ascuas, cayendo rendido.

- ¡Grimer, regresa! - dijo Miguel- El humo de Charmander estaba a una temperatura muy alta, ¿Verdad?

-Bingo- respondió Red- aunque en parte fue algo de suerte, confiaba en la llama interna de Charmander - mirando a Charmander, a lo que este asintió.

Charmander comenzó a brillar, se iba haciendo más grande, su cola se alargaba, sus garras se hacían más afiladas, además de que una especie de cresta salía de su cabeza y sus escamas habían adquirido un tono rojo.

Red sacó su pokédex.

"Charmeleon, el pokémon llama, tipo fuego. Es la evolución de Charmander. Prefiere luchar usando sus garras, si se encuentra en peligro, la llama de su cola crecerá."

Su primer pokémon, el regalo que el profesor Oak le había confiado como regalo de cumpleaños, había evolucionado. Pese a esto, seguía conservando la misma personalidad y apego hacia él.

El ahora Charmeleon fue a abrazar a su entrenador.

-Felicidades- dijo Miguel- por la forma en que su llama brilla, puedo decir que lo has entrenado muy bien.

-Es mi primer pokémon, al fin y al cabo- dijo Red acariciando la cabeza de Charmeleon- debo decir lo mismo de tu Grimer.

-Jajaja, me halagas- dijo Miguel- Ahora sigamos. ¡Ve, Voltorb! - sacando a su pokémon eléctrico.

Blue sacó su pokédex. Le llamaba la atención el aspecto de ese pokémon.

“Voltorb, el pokémon bola, tipo eléctrico. Suele vivir en centrales de energía. Mucha gente acaba muy mal al confundirlo con una pokéball.”

- ¡Charmeleon, regresa! - dijo Red.

Estaba nervioso. Sabía que Pidgey era una mala alternativa contra Voltorb, pero no quería usar a Mankey de inmediato luego de su comportamiento en la pelea con Brock.

¿Debería usarlo?

-Vamos a intentarlo- pensó Red, al no tener otra alternativa- ¡Sal, Mankey!

Mankey había salido, sin embargo, estaba sentado con las piernas y brazos cruzados, los ojos cerrados y con el ceño fruncido.

No se movía, permanecía quieto. No tenia la misma energía que había demostrado en combates anteriores.

- ¿Qué te sucede Mankey? - preguntó Red, acercándose a su pokémon, intentando tocarle el hombro con su mano derecha.

En un movimiento veloz e impredecible para los presentes, Mankey arañó el brazo derecho de Red en un acto de furia.

-AHHH!!!- gritó Red mientras se desplomaba en el suelo.

Agarraba su herida que no dejaba de sangrar. Su respiración se estaba descontrolando, sentía un dolor muy fuerte y punzante que no se detenía. El ataque de su propio pokémon hacia él fue realmente inesperado. 

- ¿Por qué? - pensó mientras derramaba lagrimas producto del dolor que sentía. 

-¡¡RED!!- gritó Blue yendo a socorrerlo.

Sintió que algo le cayó encima, para luego comenzar a sentir mucho sueño.

Lo último que alcanzo a ver antes de quedarse dormido, fue el rostro bastante preocupado de Blue intentando ayudarlo.

Continuará.


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@"Lunarium"  gracias por el comentario. Con los cameos y libertades creativas, habrán muchos más, todas estas con el fin de crear el universo que tenia en mente desde que empecé a escribir sobre pokémon, y dado que es mi primera historia de un viaje y aventuras, decidí empezar en Kanto, tratando de no ser una novelización tal cual.
En cuanto al año, si tiene un significado, tanto narrativo como personal, para que los acontecimientos estén ocurriendo específicamente el 2008, sin embargo, eso ya seria hacer spoilers de lo que vendría a continuación.
Si Knightusta llamo tu atención de una u otra forma, entonces su trabajo esta hecho Malicious
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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#21
Me gustó cómo fue la batalla de Brock. Mi detalle favorito siendo el que Onix usara Venganza como en los juegos originales. Le dio un toque bastante único considerando que muchas adaptaciones ignoran ese movimiento.

Con Green, me sorprende un poco, no lo imaginaba como el tipo que pudiera darle consejos a los demás, but there he was, mostrando una amabilidad pura detrás de esa cortina competitiva que está.

Ya me puedo imaginar que Mankey ha de sentirse muy frustrado con la batalla de Brock, probablemente requerirá de una buena recuperación de confianza, aunque atacar a su propio entrenador inspira complicaciones.
[Imagen: l1Mexwv.png]
Best Friends
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#22
 Capítulo 8: El extraño caso del Cabo Celeste
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Ciudad Celeste, Kanto, 1 de noviembre del 2008.
.
Red lentamente comenzó a abrir sus ojos. Estaba desorientado, no sabía dónde estaba o qué hora era.
 
Intentó levantarse, estaba en una habitación del centro pokémon. Vio que su brazo derecho estaba vendado y con ello recordó lo que había sucedido.
 
Su pokémon lo había atacado en medio del combate contra Miguel.
 
Lo último que podía recordar era un gran dolor, una sensación de sueño y el rostro preocupado de Blue antes de cerrar sus ojos.
 
Miró a su alrededor. Su gorra roja estaba en el suelo, Charmeleon y Pidgey estaban durmiendo a su lado. Junto a ellos también dormían Venus y Sparker, mas no Mankey.
 
- ¡Red, que bueno que ya despertaste! - escuchó la voz de Blue- ¡Estaba muy preocupada!
 
La chica fue rápidamente a abrazarlo. Esa acción por parte de ella hizo que los pokémon que dormían al lado de Red despertaran, resaltando felicidad en sus rostros al ver que el chico había despertado.
 
-Blue- dijo Red- ¿Dónde estamos?, ¿Qué pasó?
 
Blue guardó silencio por un momento.
 
-Estamos en el centro pokémon de Ciudad Celeste, es el primero de noviembre, cerca de las 9:00 a.m.-
 
- ¡¿Primero de noviembre?!- exclamó Red- ¿Tanto dormí?
 
-Estabas bajo el efecto de las esporas de cierto pokémon- dijo Blue señalando la gorra de Red.
 
La chica fue a levantar la gorra de Red, revelando un pequeño Paras que se hallaba escondido. El pokémon se asustó por todas las miradas dirigidas hacia él, por lo que corrió rápidamente a esconderse debajo de la cama de Red.
 
-Cuando fuiste… atacado, ese pequeño Paras cayó encima tuyo y soltó sus esporas- dijo Blue- eso hizo que tu herida se cerrara un poco, dado sus atributos curativos, pero tú y… Mankey, se quedaran dormidos.
 
- ¿Dónde está él? - preguntó, refiriéndose a su pokémon.
 
-En su pokéball, no ha salido desde entonces - dijo Blue- bueno, solamente para comer, aunque lo hace de noche.
 
- ¿Qué pasó con Miguel? -
 
-Él y yo te trajimos hasta aquí- dijo Blue- luego de eso se dirigió a Isla Canela, como había dicho. Antes de irse, dijo que espera que te recuperes pronto, y que también espera continuar con su combate en mejores condiciones.
 
-Ya veo- dijo simplemente Red.
 
-Nunca podrás saberlo si no lo intentas-
 
Las palabras del profesor Oak resonaron en su cabeza.
 
¿Qué tenía que hacer ahora?
 
¿Qué hacer con Mankey?
 
¿Lo tenía que liberar?
 
Varias preguntas sin una respuesta clara invadían su mente, generando inseguridad en él.
 
Sabía que Mankey era temperamental y que presentaba cierta conducta rebelde en los combates, pero no sabía exactamente el porqué de su ataque de ira en el Monte Luna.
 
¿Fue porque perdió la pelea contra Brock?
 
¿Por qué a veces lo obedecía y otras veces no?
 
Sentía miedo, pero no quería liberarlo, no era lo que él haría.
 
 Sabía gracias a libros que los Mankey podían atacar a sus aliados si se encontraban con cierto nivel de rabia, por lo que no era culpa de Mankey tal cual, pero debía hallar la razón detrás todo lo que le pasaba a su compañero.
 
Quería entender lo que le molestaba y apoyarlo, no quería rendirse con él. Sentía algo de miedo, al ver cómo estaba su brazo, recordando la sangre y la sensación de dolor, pero sabía que era su responsabilidad como su entrenador el estar a su lado. Liberarlo sería una contradicción al tipo de entrenador que quería ser, el entrenador más fuerte.
 
-Ustedes podrían ser los entrenadores más fuertes del mundo-
 
Recordó unas palabras, que alguien muy especial las había dicho para Green y para él hace tiempo atrás. Esas palabras le hacían sentir cierta tristeza y un poco de miedo por lo que venía, pero también lo motivaban a no querer rendirse, no otra vez.
 
-No va a ser algo tan fácil- pensó Red, ya que tenía que darle algo de tiempo y espacio para que se calmara antes de proseguir.
 
Al verlo un tanto preocupado y tenso, a Blue se le ocurrió una idea para que se relajara un poco, recordando lo que averiguó mientras Red estaba dormido.
 
-Lo que me recuerda, descubrí algo aquí que puede que te guste- dijo Blue, ganando la curiosidad de Red- sabiendo que te gustan los temas científicos y esas cosas como apellidos raros como Brand o Legoman.
 
-Es Grant y… -
 
-Si, lo que sea, lo que sea. Te lo diré después de que comamos algo, debes tener mucha hambre- dijo saliendo de la habitación, acompañada de Venus y Sparker, dejando a Red solo con sus pokémon.

 
Blue conducía a Red por la ruta 24, dirigiéndose al norte de Ciudad Celeste.
 
Le había contado que el gimnasio se encontraba cerrado, ya que Misty, la líder de gimnasio especializada en el tipo agua, estaba dando clases de natación ese mismo día, por lo que podía tomarse este día para despejar sus ideas antes de retarla a un combate.
 
También descubrió que el investigador Bill, famoso por inventar el sistema de almacenamiento pokémon, se encontraba actualmente en su casa de playa en Cabo Celeste, ubicado en la ruta 25.
 
Red estaba emocionado de conocer a Bill. Para ser bastante joven, era una de las mentes más brillantes en el mundo, siendo capaz de crear un algoritmo que facilitaba el ordenamiento y almacenamiento de los pokémon en las llamadas cajas, algo muy útil para los entrenadores.
 
Los temas de investigación e intentos le gustaban mucho, todo eso influenciado por su padre Akashi y el mismo profesor Oak. Eso era algo que Blue sabía, por lo que estaba segura de que la noticia de Bill le iba a gustar.
 
Dado que su viaje juntos era temporal y acababa mañana, cuando Blue le entregué la información del proyecto génesis al Agente Looker, quería apoyarlo en todo lo posible antes de separarse.
 
Al ir cruzando la ruta 24, que era un puente muy largo, vieron a varios niños jugando en el agua, otros pescando y atrapando algunos pokémon, como Magikarp o Poliwag salvajes.
 
Blue llevaba a Sparker en su hombro, quien ya se había acostumbrado a ir allí. Red por su parte tenía al Paras del Monte Luna encima de su cabeza. Lo había atrapado, ya que había adquirido cierto apego a estar debajo de su gorra, lugar donde se encontraba actualmente, dado su gusto por los lugares oscuros.
 
Junto a ellos y en dirección opuesta a su destino, pasaron una mujer y un hombre. La mujer era de cabello rubio corto, que vestía una falda y polera negras, llevando un maletín gris. El hombre por su parte tenía el cabello verde y usaba unas gafas para el sol, además llevaba puesto una camisa azul y un short gris, mientras hablaba por teléfono.
 
-No se preocupe, lo tenemos todo bajo control. Infórmele al jefe que ya tenemos el objetivo en nuestro poder- dijo el sujeto, mirando de reojo a los 2 jóvenes que pasaban a su lado para luego colgar- Yo me haré cargo de algo, tú lleva el objetivo al cuartel- a lo que la mujer asintió.
 
Tras terminar de cruzar el puente y caminar por la ruta 25, vieron por la costa la casa de playa de Bill.
 
Era bastante similar al laboratorio del profesor Oak. Una casa blanca de un solo piso con una chimenea de ladrillos. Contaba además con algunos paneles solares en el techo.
 
La diferencia era que, en vez de tener un enorme patio trasero, contaba con una playa con arena fina a un lado de la casa, donde se podían apreciar algunos especímenes de pokémon como Krabby, Golden y Psyduck. No había presencia de ninguna persona por los alrededores.
 
Al acercarse notaron que la puerta principal se hallaba abierta y las cortinas estaban cerradas. Blue tocó la puerta para ver si había alguien adentro.
 
Toc toc toc
 
Mas nadie atendió.
 
- ¿Hola? - preguntó Blue abriendo levemente la puerta.
 
El interior de la casa estaba oscuro, pero se podía notar que estaba un poco desordenado, con papeles y artículos de oficina en el suelo. Al fondo podía verse una especie extraña máquina con varios cables y tubos.
 
Al ingresar con cautela, encontraron un interruptor de luz cerca de la puerta, pero no funcionaba.
 
- ¡Sparker, usa destello! -
 
El pokémon eléctrico iluminó el lugar con sus mofletes, mostrando el enorme caos que había adentro. Todos los muebles de la casa estaban tirados. No estaba un poco desordenado, estaba todo desordenado.
 
Los chicos pudieron apreciar mejor la máquina de al fondo. Eran como dos ascensores pequeños, uno de ellos tenía su puerta abierta. Cada uno contaba con un sistema de comando a un lado y conectados entre sí por una serie de cables.
 
Red notó una secreción viscosa de color amarillo en el suelo, cerca del escritorio tirado y que iniciaba en la máquina con la puerta abierta. Se acercó un poco para ver de qué se trataba.
 
-AHHH!!!- gritó horrorizado, cayendo al suelo.
 
- ¡¿Qué pasó Red?!- preguntó Blue, acercándose.
 
Una extraña criatura se arrastraba por debajo del escritorio.
 
Llevaba ropa, parecía un humano con piel amarillenta, los ojos cerrados, su boca estaba torcida y no paraba de soltar un fluido amarillo de ella.
 
Tenía unas orejas puntiagudas, su brazo derecho con el que se arrastraba, era más largo que el izquierdo y también tenía una especie de bulto gigante en la espalda, parecía una joroba.
 
-AHHH!!!- grito Blue, aterrada al igual que Red.
 
La criatura se arrastraba en dirección a los jóvenes, mientras intentaba pronunciar algo con su rara boca.
 
-A.…a.… ayuda- con algo de esfuerzo- p.…por… por favor- mientras soltaba más de ese líquido amarillo y apuntaba su mano a la pared izquierda de la casa.
 
Al oír las palabras de esa cosa quedaron confundidos. Por un lado, estaban aterrados por el aspecto grotesco de la criatura, pero también pudieron sentir lástima por su petición, por el modo en que lo había pronunciado.
 
- ¿Qué hacemos? - preguntó Red preocupado por la situación mientras se levantaba.
 
-No lo sé- en el mismo estado.
 
- ¡Bomba lodo! - dijo una voz fuera de la casa.
 
Blue y Red sintieron como algo atacaba el frente de la casa, haciendo que se escondieran debajo de la ventana.
 
La chica vio con cuidado por la ventana, encontrando al sujeto de cabello verde que había cruzado el puente en dirección a Ciudad Celeste, solo que ahora llevaba una mascarilla negra que le tapaba la boca y la nariz.
 
En el cielo logró divisar un pequeño pokémon volando cerca de la casa.
 
Blue sacó su pokédex para conseguir información de la criatura que los atacaba desde afuera.
 
"Zubat, el pokémon murciélago, tipo veneno/volador. No tiene ojos. Se guía por las ondas ultrasónicas que emite. El eco le indica por donde tiene que ir en la oscuridad.
 
- ¡Usa supersónico! - ordenó.
 
El Zubat comenzó a generar ondas de sonido que rompieron las ventanas de la casa, haciendo que Blue y Red se apartaran de ellas.
 
El sujeto simplemente le daba órdenes a su pokémon, mientras miraba fijamente la casa de Bill.
 
-Lo haré sentir orgulloso, jefe- pensó el sujeto.
 
Los jóvenes al interior de la casa estaban confundidos. Estaban pasando demasiadas cosas simultáneamente, que les era difícil procesar todo.
 
Red era el más nervioso, prácticamente estaba hiperventilado e incapaz de hacer algo, quedándose agachado con las manos en la cabeza.
 
Blue por su parte, también estaba nerviosa, pero sabía que tenía que hacer algo para detener al tipo de pelo verde.
 
Haz algo.
 
- ¡Sparker, usa impactrueno! - ordenó Blue.
 
El pokémon eléctrico saltó por la ventana, lanzando su descarga al pokémon volador, haciéndolo caer al suelo.
 
- ¡Impactrueno otra vez! - aprovechando que el Zubat enemigo se encontraba vulnerable.
 
Sin embargo, al momento de lanzar el ataque por segunda vez, este fue bloqueado por otro pokémon, un Sandshrew.
 
- ¡Usa disparo lodo! - ordenó el hombre.
 
El pokémon de tierra lanzó su ataque directamente a Sparker, cubriéndolo con tierra.
 
- ¡Zubat, usa colmillo veneno! -
 
El Zubat enemigo voló en dirección a Sparker, mordiéndole el brazo con sus afilados colmillos, dejándolo envenenado de paso.
 
El rostro de Sparker se tornaba de color violeta, mientras gruñía de dolor producto de la marca que le dejo el Zubat, sumado al veneno que recorría todo su cuerpo.
 
- ¡Sparker! - grito Blue, viendo a su pokémon siendo envenenado poco a poco.
 
Red escuchó los gritos de desesperación de Blue. Estaba confundido y sumamente asustado, pero no podía quedarse sin hacer nada, mientras su amiga se estaba haciendo cargo de todo.
 
¿No harás nada al respecto?
 
-Blue, devuelve a Sparker y saca a Venus- dijo Red, yendo al lado de Blue- Yo usare a Pidgey. Nos encargaremos de Zubat, mientras ustedes se encargan del Sandshrew- sacando la pokéball de su pokémon volador.
 
Blue quedó perpleja ante la actitud de Red dado como se encontraba anteriormente, pero de igual forma acatando su idea.
 
-Ok, ¡Sparker regresa! - devolviendo al pokémon eléctrico de vuelta a su pokéball- ¡Vamos, Venus!
 
El pokémon planta salió de la casa, listo para combatir.
 
- ¡Sal, Pidgey! -
 
El pokémon volador voló a la altura del Zubat enemigo.
 
El hombre miraba sin asombrarse a los pokémon de sus oponentes.
 
- ¡Zubat, usa colmillo veneno contra Pidgey! - ordenó - ¡Sandshrew, usa desenrollar contra Bulbasaur!
 
Los pokémon del sujeto fueron a atacar a sus objetivos. Zubat dirigiéndose a morder a Pidgey, y Sandshrew haciéndose bola para golpear a Bulbasaur.
 
- ¡Pidgey, usa ataque rápido! - ordenó Red.
 
El pokémon pájaro atacó primero, haciendo que el Zubat retrocediera y casi cayera al suelo.
 
- ¡Bulbasaur, detén a Sandshrew con látigo cepa! - ordenó Blue.
 
La inicial de planta extendió sus lianas, golpeando el suelo donde iba a pasar Sandshrew, haciéndolo volar junto a mucho polvo.
 
- ¡Usa placaje! - ordenó Red.
.
Pidgey arremetió contra Sandshrew, atacando lo suficientemente fuerte como para empujarlo hacia el mar.
 
El pokémon de tierra comenzó a jadear y a salpicar en el agua salada, intentando nadar y salir de ahí lo más rápido posible, pues se estaba debilitando por cada segundo que pasaba allí.
 
Sin embargo, no pudo llegar a la orilla a tiempo y terminó por debilitarse.
 
- ¡Tch! - chasqueó la lengua- ¡Regresa!
 
-AHHH!!!! - grito de sorpresa Red, al sentir que algo le agarraba la pierna.
 
Era la extraña criatura, que se había arrastrada hasta llegar a donde se encontraban Red y Blue.
 
-A… a… ayuda- volvió a decir, apuntando con su mano a un interruptor que se hallaba en la pared izquierda- por… por… por favor.
 
Red y Blue estaban nerviosos por la presencia de la criatura, pero en el fondo sentían que tenían que responder a sus súplicas.
 
- ¡Ataque ala contra Bulbasaur! - ordenó el sujeto, aprovechando que los jóvenes estaban distraídos.
 
El pokémon murciélago aprovechó la oportunidad, dándole un fuerte aletazo a Bulbasaur, siendo muy efectivo y un golpe crítico, debilitando a la inicial de Blue de un solo golpe.
 
- ¡Venus regresa! - devolviendo a su compañera de regreso a su pokéball.
 
La mente de Red estaba hecha un caos por todo lo que sucedía, hasta que se le ocurrió algo que podían hacer en una situación así.
 
- ¡Pidgey, obedece las órdenes de Blue! - dijo Red a su pokémon, mientras se dirigía al lugar señalado por la extraña criatura y le lanzaba la pokéball de Pidgey a Blue.
 
- ¿Qué? - preguntó confundida atrapando la pokéball.
 
- ¡Usa colmillo veneno! - ordenó el sujeto.
 
- ¡Esquiva y usa tornado! - ordenó Blue ante el ataque del Zubat, sorprendiéndose de lo natural que fue darle esa orden al pokémon de Red.
 
Pidgey acató la orden de la chica, esquivando la mordida de Zubat elevándose en el aire, para luego generar una ráfaga de viento con sus alas, haciendo que el pokémon venenoso cayera al suelo.
 
De pronto, las luces de la casa se prendieron, así como también todos los aparatos eléctricos, incluida la rara máquina del fondo.
 
Red había encendido el interruptor, tal cual había pedido la extraña criatura, que ahora se arrastraba lentamente hacía la máquina.
 
- ¡Usa bomba lodo! - con Zubat retomando el vuelo.
 
- ¡Ataque rápido! -
 
Pidgey se acercó a Zubat para atacar, antes de que el murciélago lanzara su ataque, sin embargo, al momento de impactar con él, Zubat logró golpearlo con su bomba lodo, haciéndolo caer al suelo.
 
- ¡Pidgey! -
 
El pokémon de Red se había envenenado igual que Sparker. Intentaba volver a emprender vuelo, pero el veneno recorriendo su cuerpo no se lo permitía.
 
Parecía un callejón sin salida para Blue. No sabía lo que tenía que hacer, que decirle al pokémon, no era alguien que supiera de combates de por sí y tampoco podía pedirle ayuda a Red, ya que se encontraba ayudando a la criatura.
 
- ¿Qué harían Red o Green en esta situación? - pensó.
 
Red habría pensado en alguna idea extraña para salir del aprieto. Green por su parte era bastante hábil en los combates, siendo muy similar a su abuela o su tío, por lo que se las podría arreglar sin problemas.
 
¿Qué es lo que haría ella?
 
Definitivamente no era como su hermano gemelo Green, no tenía una motivación ni objetivo fuerte como él. Sin embargo, ella también quería un objetivo, no quería quedarse atrás. Ella también quería avanzar al igual que ellos dos.
 
- ¡Vamos Pidgey, yo sé que puedes seguir peleando! - instintivamente comenzó a animar al pokémon pájaro, ya que era lo único que podía hacer en esa situación- ¡Puedes hacerlo, elévate!
 
Al escuchar las palabras de Blue, Pidgey intentó batir sus alas, haciendo su máximo esfuerzo con el veneno recorriendo todo su cuerpo.
 
-Fin del juego - pensó el sujeto- ¡Termina con colmillo veneno!
 
Zubat tomó impulso para atacar a Pidgey usando sus colmillos, pero al momento de impactar, Pidgey comenzó a brillar al igual que Charmander en el Monte Luna, haciéndose más grande, alzando unas grandes alas, así como también una cresta roja sobre la cabeza.
 
El ahora evolucionado Pidgey agitó sus alas, provocando una fuerte ráfaga de viento que golpeó a Zubat, haciéndolo retroceder.
 
Blue sacó su pokédex.
 
"Pidgeotto, el pokémon pájaro, tipo normal/volador. Muy protector de su amplio territorio, este pokémon picoteara ferozmente a los intrusos."
 
Pese a que el veneno lo estaba debilitando lentamente, Pidgeotto se mantenía firme en el suelo, con sus enormes alas bien extendidas.
 
Blue estaba sorprendida, no pensó que sus palabras de aliento hicieran evolucionar al pokémon de Red, que se veía más confiado y determinado a no perder ante el sujeto de pelo verde y su Zubat.
 
-Gran cosa- pensó el sujeto- ¡Vamos, termina con colmillo veneno!
 
- ¡Ataque rápido! - ordenó Blue.
 
Fue un simple parpadeo y Zubat ya estaba debilitado. El ataque de Pidgeotto había sido sumamente veloz, tanto que ni Blue ni el sujeto se percataron de que Zubat yacía tirado en el suelo.
 
Pidgeotto estando al lado de Blue, con sus alas guardadas y sus patas aferradas al suelo, manteniéndose firme frente al veneno que recorría su cuerpo.
 
El sujeto se limitó a regresar a Zubat, para luego irse corriendo del lugar.
 
Blue dio un gran suspiro de alivio mientras caía de rodillas al piso. Definitivamente las batallas no eran lo suyo, pero entendía porque a su hermano le gustaban tanto.
 
- ¡Bien hecho Pidgeotto! - sin embargo, el pokémon terminó tumbado en el suelo. El veneno lo había debilitado - ¡Pidgeotto! - gritó de preocupación, devolviendo al pokémon a su pokéball.
 
De repente, un gran destello se presentó detrás de Blue.
 
Al darse la vuelta descubrió que provenía de la máquina, la cual abrió una de sus compuertas, de donde salió un joven aproximadamente de la edad de ella y Red, tenía el cabello café al igual que sus ojos. Un Abra también estaba saliendo de la misma máquina.
 
Ambos cayeron al suelo, parecía que estaban algo desorientados.
 
Fueron asistidos por Red, quien antes se hallaba operando una computadora.
 
- ¿Te encuentras bien? - preguntó Red, extendiendo su mano.
 
-Si, estoy bien- dijo tomando la mano de Red para poder levantarse- Si hubiéramos permanecido así por unas 24 horas más, la fusión habría sido irreversible- dijo el muchacho- muchas gracias a los dos, soy Bill.
 
Continuará.

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@"Lunarium"  Esa escena no estaba planeada, Mankey simplemente atacó a Red y lo dejé en la historia. Okno.
El nuevo personaje es una mezcla entre el sujeto que te da los fósiles en el Monte Luna y un npc morenito que encontré en internet.
P.D: Gracias por el banner  RaltsLewd

@Nemuresu  Viendo su lista de movimientos, a mi también me dieron ganas de poner Venganza, además de que era conveniente para la situación, y en cuanto a Green y Mankey tendrán sus propios arcos dentro de la historia, no todos los días tu pokémon te ataca.
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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#23
Cita:
- ¡¿Primero de noviembre?!- exclamó Red- ¿Tanto dormí?

 
-Estabas bajo el efecto de las esporas de cierto pokémon- dijo Blue señalando la gorra de Red.

Okay, eso fue demasiado cómico. Lo bueno es que Red no se comió las setas del Paras, o quizás estaría por unos efectos bastante peligrosos. Aunque más preocupante es que Pidgeotto esté envenenado, y sin un centro pokémon cerca para salvarle la vida.
[Imagen: l1Mexwv.png]
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#24
 Capítulo 9: Contra la sirena
Ruta 25, Kanto, 1 de noviembre de 2008.
 
Red y Blue ayudaron a Bill a ordenar el desastre que tenía en su casa de playa, mientras él los ayudaba también y contaba cómo se metió en ese embrollo junto a su Abra.
 
Había estado experimentando con un teletransportador para mejorar el traslado de las pokéball y actualizar el sistema de almacenamiento, usando una nueva tecnología que consiguió en su reciente viaje a Sinnoh, al visitar a una vieja amiga suya.
 
Justo cuando salieron fusionados de la máquina, convertidos en una criatura amorfa y grotesca, dos personas ingresaron a su casa, registrando el lugar y tirándoles el escritorio encima.
 
Como agradecimiento por haberlo salvado tanto de su experimento fallido, como de esa extraña persona que atentó contra su casa, se ofreció a curar a sus pokémon, en especial a Sparker y a Pidgeotto, que estaban gravemente envenenados. Además, les brindó comida y les dejó pasar la noche en su casa.
 
El Abra de Bill estaba comiendo junto a los pokémon de Blue y los de Red, a excepción de Mankey, quien no quiso salir de su pokéball. Sin embargo, el chico dejó un plato de comida a parte, a sabiendas de que el pokémon tipo lucha iba a comer más tarde.
 
-Todavía no puedo creer que tenga de visita a los nietos del profesor Oak - dijo Bill, ordenando unos archivos de su escritorio - Él fue… digo, sigue siendo mi héroe más grande.
 
-Yo no soy su nieto, soy una especie de asistente, por así decirlo -
 
-Eso es igual de genial - dijo Bill - Su trabajo con la pokédex fue una inspiración para crear el sistema de almacenamiento. Antes de eso era un tedio administrar las capturas y realizar cambios en el equipo.
 
- ¿Crees que es seguro que los tres permanezcamos aquí? - preguntó Blue, un poco preocupada por la tranquilidad del muchacho - Ese sujeto podría volver con refuerzos.
 
-No hay problema, esta casa tiene un sistema de seguridad en caso de robo u otras cosas - dijo mientras buscaba un control remoto - lo tenía desactivado cuando probé el experimento, por eso pudieron entrar esos sujetos a intrusear mi casa - presionando el botón de control.
 
La casa se movió un poco, producto del sistema de seguridad de Bill.
 
- ¿De dónde crees que sean ellos? - preguntó Red.
 
-Quien sabe, al estar en el campo de la investigación e invención, eres propenso de llamar la atención de las personas equivocadas - dijo Bill - puede que sean de alguna corporación extranjera o algo así.
 
Blue inconscientemente tocó su bolso amarillo y miró a Red, recordando su conversación con su abuelo antes de emprender su viaje con el objetivo de llegar a Ciudad Celeste.
 
-…es información muy valiosa…-
 
-Debe ser una coincidencia - pensó Blue.
 
-De igual forma relájense, el objetivo principal intuyó que era mi investigación, no creo que les pongan la mirada a ustedes - ordenando unos papeles - además, ya le informé a la Policía Internacional sobre el asunto, no tardarán en encontrarlos y solucionar todo esto.
 
Las palabras de Bill tranquilizaron un poco a Blue. Lo último que quería era tener a un grupo de antisociales a su acecho. Así como tampoco que acecharan a Red, y que se interpongan en su camino hacia la Liga Pokémon.
 
-Uaaah… - bostezo Bill - ya es algo tarde - mirando la hora en su reloj de pared, así como también a los pokémon que se encontraban durmiendo cómodamente en el piso de la casa - Ustedes igual deben estar cansados.
 
Tanto Red como Blue asintieron.
 
-Por aquí - dijo guiando a los jóvenes a su habitación de huéspedes - espero que sea de su agrado - abriendo la puerta del cuarto.
 
Era una habitación regular, incluía un closet y dos camas, que estaban separadas por una mesita de noche.
 
-Que descansen - dijo volviendo a la sala principal para seguir ordenando sus documentos antes de acostarse.
 
-Igualmente - dijeron Blue y Red, cerrando la puerta de la habitación.
 
Ambos se acostaron en camas diferentes. Red había sido seguido por Paras, quien al ver que su entrenador dejó su gorra en la mesa de noche, fue rápidamente a ocultarse debajo de ella para poder descansar tranquilamente.
 
Tanto Red como Blue estaban acostados mirando el techo. El día había sido un revoltijo total de múltiples situaciones y experiencias que no se esperaban, volviéndose cada vez más raro.
 
-Lo siento - dijo Blue, interrumpiendo el silencio que había en la habitación - quería animarte un poco por lo que pasó en el Monte Luna, pero creo que te hice el día más agitado con mi idea.
 
-No te preocupes por eso - dijo Red - podría decirse que sí logró despejar mi mente de esas preocupaciones.
 
Se generó un breve silencio.
 
- ¡Verdad! - exclamó - tampoco te agradecí por haber hecho evolucionar a Pidgey - dijo Red - Muchas gracias, Blue.
 
-Ni lo menciones - dijo Blue un poco avergonzada - fue una verdadera sorpresa para mí también. Debo decir que ahora entiendo un poco esa fascinación de Green por los combates, aunque todavía siguen sin gustarme.
 
Se generó otro silencio.
 
- ¿Qué tienes pensado hacer cuando entregues el recado? - preguntó Red.
 
Blue no respondió. Era algo que ni ella sabía. Ese era el motivo por el cual decidió ayudar a su abuelo, el motivo de su viaje, y todavía no encontraba la respuesta.
 
¿Qué es lo que quería hacer?
 
-No lo sé - dijo Blue un poco triste - Green y tú tienen un objetivo, una meta, pero yo no tengo en mente lo que me gustaría hacer.
 
Respiró profundamente para seguir hablando.
 
-Primero él salió de viaje, luego tú - dijo Blue - Eso realmente me sorprendió. Estaba feliz por ti, ese era tu sueño junto con Green desde que eran niños, pero también me sentía, como si me estuviera quedando atrás.
 
Hizo una pequeña pausa antes de continuar, con Red escuchando cada palabra que decía.
 
-No me gustan los combates como para ser una entrenadora, y tampoco tengo el suficiente interés en la materia como para ser una investigadora pokémon - dijo la chica con el mismo tono triste- ¿Tú qué opinas?
 
El chico estaba intrigado con la confesión de Blue y la manera en que lo dijo.
 
No se le pasó por la cabeza que ella tuviese esos pensamientos, ese vacío de propósito en su interior.
 
En el fondo conocía perfectamente la sensación de no estar seguro de que hacer con tu vida. Conocía el miedo y la inseguridad que eso provocaba, de qué hacer, qué camino seguir, qué te gustaría hacer y si lo que elegiste es lo correcto o no.
 
Es más, recientemente seguía con esos pensamientos en su cabeza, que se le iban disipando por las palabras del profesor Oak y el apoyo de Blue.
 
No tenía una respuesta clara que darle, era algo que no podía responder por ella, sin embargo, quería darle unas palabras de ánimo, para que no se adentrará en un mar de angustia.
 
-"Todo llega cuando tiene que llegar" - dijo repentinamente Red.
 
Blue se quedó pensando un momento en las palabras de Red, recordando donde las había escuchado antes para luego sonreír.
 
Era una de las frases típicas que decía Benedicto de "Expedientes de las sombras”, una serie de misterio y suspenso, donde su protagonista era un detective privado de la región de Galar, que resolvía diversos tipos de casos junto a su compañero Martin.
 
- ¿Todavía te acuerdas de eso? -
 
-Pues claro, literalmente nos obligabas a Green y a mí a verla contigo cada semana -
 
-Oye, lo haces sonar como si fuera una tortura - dijo Blue, fingiendo estar ofendida.
 
-Jajaja no, nada de eso - siguiéndole el juego.
 
Ambos comenzaron a reír levemente, intentando hacer el menor ruido posible para no molestar a sus pokémon y a Bill.
 
Le alegró escucharla reír, sintiéndose aliviado de que pudo encontrar las palabras adecuadas para cambiar su estado de ánimo.
 
-No importa el objetivo que quieras tener, mientras estés contenta con ello y decidida - dijo Red - yo te apoyare, así como tú me estas apoyando a mí.
 
Blue sonrió.
 
-Gracias Red -

 
Los dos se habían levantado y aseado. Al llegar a la sala de estar vieron que Bill ya tenía listo el desayuno, y que sus pokémon se encontraban comiendo a gusto.
 
Red dejó a Paras en el suelo para que fuera a comer también. De igual forma vio que el plato que le había dejado a Mankey, se encontraba vacío al lado de su pokéball.
 
-Espero que hayan dormido bien - dijo Bill sirviendo café.
 
-Más o menos - dijo Red - no podía quitarme de la cabeza mi próxima batalla de gimnasio - mientras se sentaba con Blue a tomar desayuno.
 
- ¿Desafiaras a la sirena? - preguntó Bill.
 
- ¿A quién? - preguntó Red, sin entender a quién se refería Bill.
 
-A Misty, así es como le dicen los oriundos de Ciudad Celeste a ella -
 
-Ahh, entonces si, a ella -
 
-Es muy hábil como líder de gimnasio y nadadora, por no decir que también es muy hermosa - dijo Bill sentándose con los chicos a desayunar - a veces suele venir a entrenar aquí en Cabo Celeste, o a nadar junto a sus pokémon al aire libre.
 
- ¿Tienes alguna estrategia pensada? - preguntó Blue.
 
-Sólo en utilizar a Pidgeotto y a Paras - dijo Red - si su efecto esporas afecta a los pokémon de Misty como me afectó a mí, entonces puede que tenga una posibilidad de ganar.
 
-Puedes hacerlo - dijo Bill tomando un sorbo de su café - cuando estaba fusionado con Abra, era consciente de todo lo que ocurría. Vi tus decisiones y tu determinación al ayudarme. Estoy un 92% seguro de que puedes ganar.
 
-Jejeje muchas gracias, Bill - dijo Red - ¿De dónde sacaste ese porcentaje?
 
-Pensé en un número entre el 85 y el 99 -
 
Los tres comenzaron a reírse.
 
-Por cierto, ¿Tuviste mucho trabajo ordenando todo lo que quedaba anoche? - preguntó Blue.
 
-Un poco - contestó - esos sujetos se llevaron una parte de mi trabajo con el teletransportador, mas no se llevaron nada más, pero los tengo captados en video, aunque tengo un inconveniente con eso.
 
- ¿Cuál es? - preguntó Red.
 
 -La definición de mi cámara de seguridad no logra distinguir muy bien los rostros de esos dos - dijo Bill, ganándose unas miradas extrañas por parte de Blue y Red - si lo sé, tengo un teletransportador en mi casa de playa, pero no una cámara con buena definición.
 
-Cada uno con sus prioridades - dijo Blue, a lo que los tres volvieron a reírse.

 
Red y Blue caminaban de regreso a Ciudad Celeste por la ruta 24, con Paras y Sparker acompañándolos en sus respectivos lugares habituales, garra y hombro respectivamente.
 
Estaban moviéndose cautelosos y un tanto nerviosos ante cualquier individuo sospechoso a su alrededor.
 
También estaban un poco preocupados por haber dejado solo a Bill, pero él les había dicho que con su sistema de seguridad era imposible que esos individuos volvieran a entrar. Igualmente les dijo que una agente de la Policía internacional iría para tomar la grabación y usar su tecnología para rastrear los rostros de esas personas, recuperar la parte de su trabajo que le robaron y llevar a esos delincuentes ante la justicia.
 
Lo último que les dijo fue que le dijeran al profesor Oak que lo vaya a visitar alguna vez, para poder dialogar sobre sus investigaciones y poder tomarse un buen café.
 
- ¿Dónde tenías que entregar el paquete? - preguntó Red, mientras caminaban por las calles de Ciudad Celeste, rumbo al gimnasio.
 
-En el centro pokémon - respondió Blue - el abuelo me dijo que encontraría al destinatario dentro del lugar a las 2 pm.
 
- ¿Qué tal si me esperas allí? - dijo Red - podríamos recorrer la ciudad, ver los alrededores, ¿Qué te parece?
 
Blue sonrió. Sabía que Red intentaría animarla y apoyarla, eso la hacía sentir feliz.
 
-Me parece bien - llegando a la entrada del centro pokémon, que se encontraba a un lado del gimnasio de Ciudad Celeste - ¡Éxito en tu combate! - dándole unas palmadas en la espalda para luego ingresar al centro pokémon.
 
-Jejeje gracias - dirigiéndose a su destino, el gimnasio de la ciudad.
 
El interior del lugar tenía una enorme piscina en el medio, con tres plataformas de color rojo que flotaban en el agua.
 
Red quedó absorto al ver la gran cantidad de agua, respirando más pesadamente y tensando su cuerpo un poco al ver como el agua de la piscina iba oscilando.
 
En la orilla de la piscina se encontraba una chica. Su cabello era corto de color naranja, llevaba puesto un traje de baño blanco de una pieza y una chaqueta celeste. Llevaba también un cronómetro en la mano derecha, y estaba acompañada por un Psyduck.
 
- ¡Vamos, falta poco para que rompas tu récord! - dijo la chica.
 
De pronto del agua salió una chica de cabello castaño que usaba un traje de baño azul de una sola pieza.
 
- ¿Como… me fue? - respirando pesadamente.
 
-10 minutos y 4 segundos - dijo la chica - rompiste tu propio récord por 7 segundos - dándole una mano para que pudiera salir del agua - ¡Bien hecho!
 
-Gracias… pero aún estoy muy lejos de llegar... de sus 25 minutos y 3 segundos señorita -
 
-Con más entrenamiento podrás llegar a ese tiempo - dijo la chica, para a continuación ver a Red en la entrada del gimnasio - ¡Bienvenido! - dijo entusiasmada, acercándose a Red, sacándolo de su trance - ¿Vienes a desafiarme a un combate? ¿Estás bien? -  al ver a Red tan tenso
 
- ¿Eh? Si, estoy bien - saliendo de su asombro - vine a tener una batalla con la líder Misty.
 
-Yo soy Misty, la líder de este gimnasio y especialista en los pokémon tipo agua - mientras se lanzaba a la piscina realizando una voltereta hacia atrás.
 
En un santiamén llegó al otro lado, sorprendiendo a Red por su velocidad y elegancia con la que realizó dicha hazaña.
 
- ¿Cuál es tu nombre? - preguntó Misty.
 
- ¡Soy Red! -
 
- Muy bien, Diana, por favor explícale las reglas de este gimnasio a Red -
 
- ¡Sí señorita Misty! - mientras se colocaba a un lado de la piscina junto al Psyduck de la entrenadora tipo agua - ¡Los combates son de 2 vs 2 y solo el retador puede cambiar de pokémon durante el combate!
 
- ¡Espero que estés preparado! - dijo sacando una pokéball - ¡Ve Staryu!
 
La nadadora había sacado a un pokémon con forma de estrella, que tenía una gema roja en el centro de su cuerpo.
 
Red sacó su pokédex.
 
“Staryu, pokémon estrella, tipo agua. Un enigmático pokémon que puede regenerar con facilidad todo apéndice que pierda luchando.”
 
-Staryu tiene una buena velocidad, pero una resistencia baja - pensó Red - ¡Sal, Pidgeotto!
 
El pokémon pájaro dio una vuelta alrededor del gimnasio para terminar posando en una de las plataformas flotantes.
 
- ¡Comiencen! - dijo Diana.
 
- ¡Bien, comenzaremos nosotros! - dijo Misty con un tono serio, pero igualmente entusiasta - ¡Staryu, usa pistola agua!
 
- ¡Elévate! - ordenó Red.
 
La estrella marrón disparó un chorro de agua de una de sus extremidades, ataque que fue evitado por el pájaro, quien alzó el vuelo.
 
- ¡Giro rápido! -
 
- ¡Ataque rápido! -
 
Staryu comenzó a girar, dirigiéndose hacia Pidgeotto, sin embargo, el ataque del pokémon volar fue más rápido, golpeando primero y lanzándolo al agua.
 
Pidgeotto seguía volando, utilizando su increíble vista para poder seguir a Staryu, que estaba en el fondo de la piscina esperando por las indicaciones de su entrenadora.
 
- ¡Usa rapidez! -
 
- ¡Esquiva usando ataque rápido! -
 
Unas estrellas brillantes salieron del agua en dirección a Pidgeotto, quien obedeció las órdenes de su entrenador y usó el ataque para cambiar su posición en el aire, pero al momento de hacerlo las estrellas cambiaron de dirección, golpeándolo en la espalda y haciéndolo descender al agua.
 
Staryu estaba en la superficie debajo de Pidgeotto, esperando por las indicaciones de Misty para atacar.
 
- ¡Usa ciclón! - ordenó Red.
 
Antes de caer, Pidgeotto extendió sus alas y creó una poderosa ráfaga de viento, mucho más fuerte que un tornado ordinario.
 
El ataque del pokémon de Red hizo salir mucha agua de la piscina, mojando a los presentes y golpeando a Staryu directamente.
 
Pese a esto, los 2 entrenadores y la réferi permanecieron en sus posiciones como si nada, insertos en el combate.
 
La piscina volvió a llenarse en su máxima capacidad, producto de un dispositivo ubicado a un costado de esta, permitiendo que el nivel del agua no disminuyera y no diera desventaja a los pokémon acuáticos en situaciones como esa.
 
Tanto Pidgeotto como Staryu estaban reposando en una plataforma. El pokémon de agua se encontraba más cansado que el pokémon de Red.
 
- ¡Staryu usa recuperación! -
 
- ¡Ataque rápido! -
 
El pokémon de Misty comenzó levemente a brillar, mas Pidgeotto se acercó a él con una increíble velocidad, acertando el ataque antes de que su oponente pudiera recuperarse.
 
El impacto del ataque rápido hizo que el Staryu de Misty saliera de la piscina y chocara con la pared del gimnasio.
 
La joya del centro de su cuerpo estaba brillando débilmente hasta apagarse, señal de que se había debilitado.
 
Esto fue confirmado por Diana, quien alzó su brazo en señal de que el pokémon de Misty se encontraba incapaz de pelear.
 
- ¡Staryu, regresa! - devolviendo a la estrella devuelta a su pokéball - ¡Nada mal Red, tu Pidgeotto es realmente fuerte, me resulta interesante tu estrategia de combate!
 
- ¿Estrategia? -
 
- ¡No te he dicho la mía, es ofensiva total, con mis queridos pokémon tipo agua! - sacando su segundo pokémon - ¡Ve Starmie!
 
El siguiente pokémon de Misty era otro pokémon con forma de estrella. Parecía dos Staryu de color morado pegados, más grande que el anterior y con la misma joya roja resplandeciente en su centro.
 
Red volvió a sacar su pokédex.
 
“Starmie, pokémon misterioso, tipo agua/psíquico. Nada por el agua haciendo girar su cuerpo estrellado a modo de hélice. El núcleo de este pokémon brilla y llega a tornarse de siete colores.”
 
-Vayamos con ataque rápido otra vez - pensó Red, analizando que Starmie era mucho más rápido que Staryu, además de tener un rescatable ataque especial.
 
- ¡Starmie, usa fortaleza! -
 
- ¡Ataque rápido! -
 
Pidgeotto volvió a acercarse rápidamente a golpear al pokémon oponente, pero este a pesar del ataque, logró subir su defensa.
 
- ¿Debería probar usando ciclón? - pensó Red - Creo que seguiré aprovechando la prioridad de ataque rápido - ¡Ataque rápido!
 
- ¡Hidropulso! -
 
La situación se repitió. El pokémon de Red encestó el ataque primero, pero Starmie logró concretar su ataque, generando una esfera de agua que golpeó directamente a Pidgeotto, dada su cercanía.
 
El Pidgeotto de Red volvió a posarse en la plataforma. Su expresión era de desorientación total, no parecía consciente de lo que estaba sucediendo a su alrededor.
 
- ¡Hidropulso otra vez! -
 
- ¡Ataque rápido! -
 
Pidgeotto se movió antes que Starmie para atacar, pero en lugar de golpear al pokémon de Misty, terminó por chocar con las paredes del gimnasio, haciéndose daño.
 
El pokémon morado género otra esfera de agua, golpeando de nuevo al pokémon ave.
 
- ¡Pidgeotto regresa! - devolviendo al pokémon a su pokéball, aprovechando esa oportunidad que le brindaba el gimnasio.
 
-Una vez que Pidgeotto vuelva al combate dejará de estar confundido, pero si es Starmie vuelve a usar hidropulso contra él, no creo que tengamos chance de ganar - pensó Red, para luego quitarse la gorra, revelando a Paras quien dormía cómodamente en su cabeza - ¡Paras, yo te elijo!
 
Al escuchar eso, el pokémon hongo saltó a una de las plataformas, siguiendo las órdenes de su entrenador, pero viéndose algo temeroso de luchar.
 
-Un Paras - pensó Misty - No tienen una buena defensa, además su ataque y velocidad son muy bajos - pensó - ¡Starmie, usa giro rápido!
 
- ¡Cuchillada! - ordenó Red.
 
El Starmie de Misty giró rápidamente, asimilando a una hélice de helicóptero, golpeando a Paras e impidiendo que este pudiera golpearlo con sus pinzas.
 
Sin embargo, al golpearlo hizo que el pokémon hongo soltara muchas esporas, que hicieron contacto directo con el pokémon de agua, antes de que este regresara a la plataforma cerca de su entrenadora.
 
El Starmie se retorció un poco, mientras una descarga eléctrica iba recorriendo su cuerpo.
 
- ¡Starmie! - gritó Misty por la condición de su pokémon.
 
-Perfecto - pensó Red - ¡Paras, usa recurrente!
 
- ¡Bloquea con rapidez! -
 
Paras disparó una serie de balas semillas directa y consecutivamente a Starmie, quien no pudo realizar el ataque producto de la parálisis.
 
El ataque del pokémon insecto fue bastante efectivo, a pesar de que su oponente había subido su defensa con anterioridad.
 
-Paralizador y polvo veneno no funcionaran en esta ocasión, y Paras no es muy rápido como para acercarse y usar cuchillada - pensó Red - ¡Recurrente otra vez!
 
- ¡Salta y usa rapidez! - ordenó Misty.
 
Esta vez Starmie logró moverse y atacar, impulsándose con sus extremidades para eludir el impacto de las balas semillas, y lanzar unas estrellas brillantes con dirección a Paras, quien se asustó al recibir de lleno el ataque.
 
- ¡Paras regresa! - devolviéndole a su pokéball, al verlo en apuros - Excelente trabajo - pensó - ¡Sal Pidgeotto!
 
El pokémon pájaro aterrizó en la plataforma aledaña a su entrenador, alzando sus alas con majestuosidad, listo para tener su revancha contra Starmie.
 
- ¡Ataque rápido! - ordenó Red.
 
- ¡Hidropulso! -
 
Starmie no se pudo mover, dándole la oportunidad a Pidgeotto de atacar y salir ileso.
 
La joya del pokémon estrella estaba parpadeando, estaba bastante débil.
 
Misty estaba pensado en dos posibilidades, usar un ataque de curación o usar hidropulso, esperando confundir a Pidgeotto y que se hiciera daño él mismo.
 
- ¡Ataque rápido! - ordenó Red, aprovechando que la líder se hallaba algo distraída.
 
- ¡Hidropulso! -
 
Comenzó a generar la esfera de agua a lo que Pidgeotto se iba dirigiendo hacia él. A la espera de que el pokémon pájaro lo atacará para poder golpearlo e intentar confundirlo otra vez.
 
- ¡Cambia tu dirección! - ordenó Red.
 
En vez de atacar, Pidgeotto usó la velocidad del ataque para posicionarse al lado derecho de Starmie, quien había concretado su ataque, pero fue lanzado al techo del gimnasio.
 
- ¡Ciclón! -
 
El pokémon volador desplegó sus alas y generó una potente ráfaga de viento muy cercana a Starmie, mandándolo a estrecharse contra la pared lateral del gimnasio.
 
Starmie se encontraba tumbado en el suelo, con su joya parpadeando hasta apagarse.
 
- ¡Starmie se ha debilitado, la victoria es para el retador Red! - dijo Diana, alzando su mano en la dirección del ganador.
 
Red sonrió mientras exhalaba una gran cantidad de aire. Su corazón estaba en el mismo estado que cuando venció a Brock.
 
Pidgeotto voló a su lado, extendiendo sus alas para abrazar a su entrenador.
 
-Ganamos - dijo Red, para luego sacar a Paras a su pokéball - No hubiéramos ganado si ti - tomando al pokémon insecto entre sus manos para colocarlo debajo de su gorra.
 
-Muy buen trabajo aprovechando la habilidad de tu pokémon - dijo Misty - Fue un error subestimar a Paras. Toma la medalla cascada, como prueba de que me has vencido.
 
Misty le entregó a Red la medalla de su gimnasio, que tenía forma de gota de agua color celeste.
 
-Muchas gracias - dijo Red, guardando su segunda medalla.
 
-Gracias a ti - dijo Misty - Fue una batalla realmente emocionante.
 
-Tenemos un secador de ropa en el gimnasio, a menos que no te importe ir todo mojado por la calle - dijo Diana.
 
Red miró el estado de su atuendo, percatándose de que estaba todo mojado.
 
-Por favor -

 
Ya con su ropa seca y con su segunda medalla ganada, Red salió del gimnasio de Ciudad Celeste, encaminándose al centro pokémon para reunirse con Blue.
 
Estando afuera del lugar, no pudo visualizar donde se encontraba su amiga.
 
Cerca de la salida sur de la ciudad había varias personas que empezaron a distribuirse por la ciudad. Al mirar hacia allá, Red distinguió el sombrero blanco de Blue, además de a Sparker en su hombro.
 
Rápidamente se dirigió a donde estaba la chica parada.
 
- ¿Blue? - pregunto Red, haciendo que la chica se volteara.
 
-Red - asombrada de encontrarse con él.
 
- ¿Está todo bien aquí? - preguntó Red al ver cómo se estaba formando un perímetro policial por la entrada sur de la ciudad, impidiendo el acceso a Ciudad Azafrán.
 
-Red, yo… ¡Tengo que ir a Pueblo Lavanda! -
 
Continuará.

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@"Lunarium"  Justo estaba pensando en esa canción cuando cuando estaba escribiendo la evolución.
En los juegos te cruzas con tu rival porque el sabe que lo sigues, en cambio Green aquí tiene la idea de que Red sigue en el laboratorio. Lo del Abra fue para darle una apariencia más grotesca.
Blue se estaba volviendo mi personaje preferido la verdad, y pese a que la historia se llama Red/Green, Blue también es muy importante para la historia.
Desde aquí, no hay marcha atrás.
Hail Rocket.

@Nemuresu Red en la pálida después de la ingesta de hongos, de hecho eso lo saque de un hecho que me paso en la vida real, no por comer hongos, sino porque no dormí por mas de 24 horas. No me había percatado de ese sentido en el dialogo, me hiciste el día.
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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#25
Pobre de Blue, mala la fortuna que le tocó al quedarse afuera del gimnasio. Me da la mala impresión de que estuvo justo en la escena del crimen antes de ocurrir, y la agarraron en un momento donde poco o nada pudo hacer para evitarlo. Aunque, esa parte de Pueblo Lavanda, ¿se cargaron? If so, what a bad day that was.
[Imagen: l1Mexwv.png]
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#26
 Capítulo 10: Agente Internacional
Ciudad Celeste, Kanto, 2 de noviembre de 2008.
 
Blue se encontraba sentada en una de las bancas del centro pokémon, dándole la espalda a la gran ventana que daba con la calle de la ciudad, donde transcurrían muchas personas, entre ellas jóvenes con sus pokémon.
 
Tanto Sparker como Venus descansaban a sus pies, con ella abrazando su bolso a la espera del agente Looker, quedando tan solo 4 minutos para al fin poder concretar con la petición que su abuelo le había pedido.
 
Se sentía un poco nerviosa con todo esto. Todo el misterio que rodeaba al proyecto de Akashi y Fuji, los posibles vínculos que existían con algunos acontecimientos pasados y con las personas cercanas a su creador, le llamaban la atención de cierta manera.
 
- ¿Blue Oak? - preguntó una persona, que se había sentado en una banca al lado de ella - No te voltees mucho por favor, trata de que sea lo más discreto posible.
 
Blue obedeció, solamente mirando de reojo a la persona a su lado.
 
Era justo como en la foto que le había mostrado su abuelo. Un hombre de alrededor de 20 años, cabello café y ojos grises. Usaba también una gabardina café, asimilando a un detective o a un oficinista de Galar. Estaba acompañado por un Growlithe, que al igual que sus pokémon, estaba descansando a los pies de su entrenador.
 
-Usted debe ser el agente Looker - dijo Blue, mientras cargaba a Sparker para disimular que no estaba hablando con él.
 
-Efectivamente, soy el agente Looker - dijo el sujeto, mostrando sutilmente su placa oficial - El profesor Oak me informó que tenía información importante que entregarle a la Policía Internacional - mientras tomaba un periódico para simular leerlo.
 
-Sobre el proyecto génesis, ¿Verdad? -
 
-Tenía la ligera sospecha de que el profesor Oak te iba a contar sobre lo que había en la USB - dijo Looker.
 
-Así es, y pues… Me gustaría saber algo al respecto, si es que usted me puede responder claro - dijo Blue, un tanto insegura de si Looker iba a colaborar con entregarle, aunque sea un mínimo de información.
 
Looker se le quedó mirando detenidamente de reojo.
 
-Tienes agallas niña, me recuerdas a mi compañera en su primera misión conmigo - dijo el agente mientras sonreía - Me agrada. ¿Qué quieres saber? - preguntó Looker - Ojo, no responderé a algo que tenga carácter clasificado.
 
Se había sorprendido por el comentario de Looker. Se esperaba una respuesta completamente negativa y con un tono más firme y brusco, dado al aspecto de burócrata malhumorado que tenía.
 
-Bueno… Me gustaría saber si… El proyecto génesis… ¿Tiene relación con la tragedia de Ciudad Carmín? - costándole un poco formular la pregunta.
 
-Mmm… ¿Lo preguntas porque en ese incidente fallecieron justamente los creadores del proyecto? -
 
-Si - dijo un poco de tristeza al recordar dicho evento.
 
-La Policía Internacional investigó el caso cuando ocurrió hace 10 años, y se llegó a la conclusión de que el S.S. Anne se hundió de camino a Unova porque hubo una gran explosión súbita en la parte inferior del barco - explicó Looker - pero si te soy sincero, no lo creo.
 
- ¿A qué se refiere? -
 
-Hay información que dice que antes del viaje, una especie de representante se había comunicado con Fuji para que se uniera junto a Akashi a una compañía desconocida, con el fin financiar su proyecto - dijo Looker - Sin embargo, Fuji se negó, ya que iban a exponerlo en un instituto de Unova para lograr mejorar el proyecto génesis, y ganar financiamiento de ahí.
 
Blue estaba bastante sorprendida sobre lo que había escuchado.
 
-Al parecer ni Akashi ni Lorett Augur sabían de esta conversación que tuvo Fuji con esa persona - dijo Looker - también algunos testigos antes de que el barco zarpará vieron a Fuji un tanto asustado, justificándolo con que era su primera vez a bordo de un barco tan grande.
 
- ¿Entonces insinúa que fue un asesinato? - preguntó Blue.
 
-Desde mi punto de vista, si - dijo Looker - tiene sentido si consideras que tenían un hallazgo que se presta para múltiples propósitos. Tal vez ese representante y su compañía no querían que Akashi y Fuji trabajaran con otro organismo que no fueran ellos.
 
Desde que su abuelo le mencionó sobre el proyecto génesis y su relación con el padre de Red, además de que mencionó a unas “personas equivocadas”, no podía dejar de pensar que la tragedia de 1998 no fue un accidente como muchos dicen y afirman, teorizando de que se debía a algo más grande, algo que involucraba a terceros con fines ambiciosos.
 
-Personas equivocadas - dijo Blue inconscientemente.
 
-Exacto - dijo Looker - Lo otro es que el profesor Oak me informó que, según una llamada, el profesor Fuji sigue con viva, o por lo menos durante su breve comunicación.
 
-Eso también me dijo mi abuelo, que estaba registrado como desaparecido, ya que nunca encontraron su cuerpo -
 
-Tal vez esas personas equivocadas lo volvieron a encontrar - dijo Looker, para luego respirar profundamente - En fin, creo que me estoy yendo por las ramas. Esa es toda la información que puedo darte.
 
Blue respiró profundamente. Tenía sentimientos encontrados respecto a la información que acababan de darle. No sabía si contarle esto a Red o guardarlo en secreto.
 
Su abuelo no le había revelado sobre el proyecto génesis a modo de protección, por lo tanto, ella haría lo mismo con la información que acababa de recibir de la tragedia de Ciudad Carmín.
 
Él estaba realizando al fin su viaje y sueño de ser un entrenador pokémon, y tal y como su abuelo le había dicho, quería que volviera a brillar después de sentirse inseguro de ser un entrenador por la pérdida de sus padres.
 
No quería arruinar lo que Red estaba construyendo. Se sentía un poco mal por no poder contárselo, pero en el fondo sabía que era lo mejor por ahora.
 
-Muchas gracias - dijo Blue, un poco más calmada, sacando la memoria USB de su bolso.
 
El Growlithe de Looker se acercó a ella, a lo que Blue le dio la memoria en el hocico, para que se la diera al agente.
 
-Gracias por tu colaboración, la Policía Internacional te está altamente agradecida - dijo Looker, tomando la memoria USB y guardándola con cuidado al interior de su gabardina, levantándose para irse.
 
-Me gustaría preguntarle otra cosa más - haciendo que el agente se mantuviera sentado.
 
-Dime -
 
-Solo por curiosidad, ¿Se ha percatado de ese extraño sujeto? - preguntó Blue, señalando con discreción detrás de ella.
 
Detrás de un poste al otro lado de la calle frente al centro pokémon, se encontraba escondido el sujeto de cabello verde que Red y ella se habían encontrado en Cabo Celeste. Estaba apoyado, mirando de reojo el interior del lugar.
 
- ¿Ya sabías de su presencia? - preguntó Looker, un tanto fascinado por la habilidad de la chica, dado la distancia en la que se encontraba el hombre.
 
-Desde que ingresé a la ciudad con Red me percaté que nos estaba siguiendo, pero sabía que no iba a hacer algún movimiento brusco en medio de tanta gente - explicó Blue.
 
-Bien pensado - dijo Looker - ¿Es ese uno de los antisociales que atacaron la casa de Bill?
 
-Si - respondió Blue - también dijo que le robaron parte de su trabajo.
 
-Ya veo - dijo Looker, pensando por un momento - Esto te lo comparto porque veo que eres de confianza, pero con mi compañera estoy en un caso que involucra a gente sospechosa como él. Hemos recibido noticias de que gente como esa ha estado deambulando por Ciudad Azafrán, Ciudad Azulona y Pueblo Lavanda.
 
- ¿Se trata de alguna banda criminal? -
 
-No, la Silph S.A. -
 
- ¿Qué tiene que ver la compañía que fabrica productos para entrenadores con eso? - preguntó Blue.
 
-Meses atrás, un informante anónimo nos dio la noticia de que la compañía estaba lavando dinero, además de que un porcentaje de sus ingresos se iba a una división desconocida, siendo distribuidas a regiones que no pertenecen al círculo de comercio mundial -
 
- ¿Qué tienen que ver esas personas sospechosas con la Silph S.A.? -
 
-El informante anónimo también nos contó esto - contaba Looker - Silph S.A. tiene a agentes que circulan por la región, siendo los ojos y oídos del dueño real de la compañía.
 
-Está diciendo que esos criminales trabajan para Silph S.A. para recolectar información valiosa, como el trabajo de Bill, para intentar recrearlas y venderlas a regiones ilegales - dijo Blue - y que el actual presidente es solo un “peón”.
 
-Bingo - dijo Looker - El problema es que nuestro informante anónimo desapareció, y necesitamos más evidencia concreta que compruebe los delitos de Silph S.A y descubrir la identidad del “rey”.
 
- ¿Está pensando en atrapar a ese sujeto y conseguir una confesión o algo de información? -
 
-Me leíste la mente - dijo Looker - pero para eso necesito tu ayuda - mientras escribía una pequeña nota con un trozo del periódico.
 
Con cuidado le pasó la nota a su Growlithe, que se la dio a Blue.
 
La chica leyó la nota e hizo una señal aprobatoria con sus manos.
 
El agente entonces se dispuso a levantarse, retirándose junto a su Growlithe del centro pokémon.
 
Blue miraba detenidamente el reloj en la pared del lugar, viendo que ya habían pasado 11 minutos desde que Looker se había ido.
 
Devolvió a Venus a su pokéball y se levantó para retirarse del centro pokémon también, con Sparker en su hombro.
 
Se estaba moviendo cautelosamente, justo como cuando ingresó a la ciudad junto a Red, solo que esta vez se dirigía a la salida sur, que conectaba con Ciudad Azafrán.
 
Al doblar en una esquina, pudo sentir cómo el sujeto se movía también detrás de ella, manteniéndose a la distancia dado la gran cantidad de gente y pokémon que caminaban por las calles.
 
Mientras iba avanzando a la salida, cada vez había menos personas junto a sus pokémon circulando por los alrededores. Blue podía escuchar los pasos del sujeto más de cerca de ella.
 
El tipo por su parte sacó una pokéball de su bolsillo, mientras que a su vez agarraba un cuchillo que tenía escondido en el otro, manteniéndolo oculto.
 
El pokémon esta vez era un Koffing, quien con mucho silencio comenzó a levitar para ir acercándose hacia Blue al ritmo de su entrenador.
 
- ¡Pantalla de humo! - ordenó el sujeto, a lo que Koffing respiro profundamente para soplar una cortina de humo negro en dirección a Blue, cubriéndola.
 
- ¡Despejar! - se escuchó una voz detrás del individuo.
 
Justo antes de que el sujeto pudiese adentrarse a la cortina de humo para atacar a Blue, una ráfaga de aire cortante eliminó el ataque de Koffing, además de hacerlo retroceder.
 
La chica se hizo a un lado junto a Sparker, juntándose con el resto de las personas y pokémon que estaban mirando lo que sucedía.
 
- ¡Giro fuego! - ordenó de nuevo la voz detrás del sujeto.
 
Unas llamas fueron lanzadas hacia el pokémon veneno, sin dejarle una oportunidad de poder atacar.
 
- ¡Alto ahí! - dijo Looker, apareciendo detrás del sujeto de pelo verde.
 
Estaba acompañado de su Growlithe y un Farfetch'd, con este último estando apoyado en su hombro.
 
El tipo al ver a Looker hecho correr en dirección a la salida sur, dejando a su pokémon atrás. Sin embargo, fue alcanzado por Looker, quien logró taclearlo y dejarlo inmovilizado en el suelo, agarrándolo del cuello de la camisa y posicionando su rodilla en su abdomen.
 
-Fin del camino mi amigo - dijo Looker, sacando unas esposas de su gabardina - Tengo muchas preguntas que me gustaría que respondieras.
 
El sujeto fuera de estar asustado por la amenaza de Looker, comenzó a reírse, como si el agente le hubiese contado un chiste.
 
-Lastima señor agente - dijo mientras masticaba algo que tenía en su boca, para luego tragarlo - nunca podrán detener al cohete - mientras seguía riéndose en su cara.
 
Comenzó a retorcerse mientras que de su boca salía una espuma blanca y sus ojos se iban enrojeciendo y a hincharse, teniendo marcadas sus venas en su frente, deteniendo su risa y cayendo muerto en los brazos del agente.
 
Looker lo soltó, dejándolo en el suelo mientras tomaba un comunicador.
 
-Cuartel, necesito un vehículo de emergencia - dijo Looker - también necesito la ayuda de la policía local.
 
La gente comenzó a amontonarse para ver qué es lo que había sucedido y que le había sucedido a la persona de cabello verde.
 
 - ¡Nada que ver aquí! - mostrando su placa y alejando un poco a las personas a lo que llegaba el vehículo junto a los policías.
 
Las fuerzas de seguridad pública llegaron, haciendo un perímetro de 5 metros alrededor del cuerpo que cubrieron con una manta blanca a la espera del vehículo, bloqueando así el acceso a Ciudad Azafrán por tiempo indefinido.
 
Las personas comenzaron a dispersarse al captar lo que había sucedido, quedando unas pocas curiosas.
 
Looker se acercó a Blue, a sabiendas de la poca cantidad de gente que quedaba.
 
- ¿Qué le sucedió a ese sujeto? - preguntó Blue un poco nerviosa al ver el cuerpo cubierto, ya habiendo deducido lo que le había ocurrido.
 
-Se suicidó - dijo Looker sin más rodeos - esto es algo serio, no se había visto este tipo de métodos desde las guerras.
 
Blue no dijo nada. Esa acción por parte del hombre significaba que detrás de él había algo increíblemente grande, tanto que el jefe encargado de todo tomaba medidas super extremas para evitar que sus agentes revelaran información.
 
-No tenía nada consigo, solamente sus pokémon y un comunicador - dijo Looker, para luego respirar profundamente y pensar qué hacer - Blue.
 
- ¿Sí? - respondió la chica.
 
-Esto es una gran irresponsabilidad por parte mía, pero me gustaría que me hagas un favor - dijo Looker.
 
- ¿Qué necesita? - pregunto Blue, sin poder deducir qué era lo que Looker quería.
 
-Me gustaría que fueras a Pueblo Lavanda -
 
- ¿Pueblo Lavanda?, ¿Por qué? -
 
-El día en que el profesor Oak nos informó que se había comunicado con el profesor Fuji, también nos informaron de unas personas sospechosas merodeando por Pueblo Lavanda -
 
- ¿Quiere que vaya a investigar a ver si existe algo sospechoso? - preguntó Blue, sorprendida de la posible petición del agente Looker.
 
-No que investigues a fondo - dijo Looker - solo necesito que vayas a ese pueblo y me comuniques si ves algo sospechoso, ya que la agente Anabel y yo nos dividiremos para investigar las Ciudades Azulona y Ciudad Azafrán respectivamente.
 
Blue se quedó pensando un poco el favor de Looker, teniendo varios sentimientos encontrados.
 
Le intrigaba la idea de trabajar con la Policía Internacional, los temas de detectives y misterio le gustaban desde que era una niña, asimismo el colaborar con Looker, aunque se una pequeña acción mínima, podía servirle para descubrir lo que quería hacer con su vida, y seguir buscando su objetivo.
 
Sin embargo, también estaba el hecho de lo peligroso que podía resultar todo que, si bien no tenía que resolver el caso ni nada, se estaría metiendo con personas que están dispuestas a morir con tal de no defraudar a su jefe.
 
¿Qué hacer?
 
¿Irse a casa o a Pueblo Lavanda?
 
-Muy bien - dijo Blue - iré a Pueblo Lavanda - con tono serio.
 
Tenía bastante inseguridad con ir a ese lugar de la región y todos los peligros que podía encontrarse. Sin embargo, en el fondo tenía la sensación de que, si se retractaba y volvía a Pueblo Paleta, se iba a arrepentir por el resto de su vida.
 
-Yo te apoyare, así como tú me estas apoyando a mí -
 
Recordó las palabras que Red le había dicho en la noche. Él igual tenía miedos e inseguridades, y ahora está aquí, en Ciudad Celeste, batallando para conseguir su segunda medalla de gimnasio para participar en la Liga Pokémon, un objetivo que antes ignoraba, ahora lentamente se estaba volviendo realidad.
 
No lo notaba, pero realmente sintió un miedo tremendo al presenciar cómo el sujeto que la perseguía retorciéndose hasta terminar muerto. Sus piernas le temblaban levemente, pero estaba decidida a superar ese miedo e inseguridad, así como Red lo estaba haciendo.
 
Looker observó a Blue. Se veía determinada con su decisión, pese a que mostraba rasgos de tener miedo. Volvió a recordarle a su compañera cuando quiso unirse a la Policía Internacional.
 
-Está bien - dijo Looker mientras sonreía - le diré a mi compañera que deje un paquete en el centro pokémon a tu nombre, allí estará el equipo necesario, solamente tienes que hablar con la encargada.
 
-Entendido -
 
El vehículo solicitado por Looker llegó para transportar el cuerpo del sospechoso al recinto médico más cercano, que quedaba en Ciudad Azafrán, también aprovecharon para transportar al Koffing que había dejado atrás. Los policías locales abrieron el perímetro para que pudieran tomar el cuerpo y al agente Looker para dirigirse a la ciudad vecina.
 
-Muy bien, me despido - dijo Looker yendo hacia el vehículo junto a su Growlithe y Farfetch’d - Éxito en tu misión miniagente - mientras le sonreía.
 
El vehículo partió rumbo a Ciudad Azafrán. Los policías volvieron a cerrar el perímetro, el cual permanecería bloqueando el acceso a la capital de Kanto por tiempo indefinido.
 
Blue permaneció allí por un momento junto a las demás personas y pokémon que seguían viendo lo que pasaba, pensando en lo que le diría a Red cuando termine de pelear contra Misty.
 
- ¿Blue? - preguntó alguien detrás de ella.
 
-Red - dijo sabiendo de quién se trataba, asombrada de encontrarlo.
 
- ¿Está todo bien aquí? - preguntó el chico al ver el perímetro policial que restringía el acceso a Ciudad Azafrán.
 
-Red, yo… ¡Tengo que ir a Pueblo Lavanda! -
 
- ¿Eh? - reaccionó Red ante el imprevisto comentario de su amiga - ¿Por qué tienes que ir allí?
 
-Hablemos de esto en el centro pokémon - dijo la chica.

 
 
Al llegar al lugar Red aprovecho de curar a sus pokémon, a la vez que también les daba de comer junto a los pokémon de Blue, a excepción de Mankey quien comería más tarde. 
 
Fueron a sentarse por las bancas del lugar, para de igual forma que sus pokémon, comer algo.
 
-Me alegra que ganarás - dijo Blue mientras tomaba un poco de su jugo de bayas - aunque en realidad eso ya lo sabía.
 
-Jajajaja, gracias - dijo Red, un poco más relajado ya habiendo acabado su batalla y estando junto a Blue - ¿Y tú lograste entregar el encargo?
 
-Claro que sí, sano y salvo -
 
- ¿Y ahora debes entregar otro a Pueblo Lavanda? - preguntó Red.
 
-Más o menos - dijo Blue - a un viejo amigo del abuelo.
 
Red veía a Blue un poco tensa, como si hubiera experimentado un susto de muerte. No veía factible el preguntar directamente qué sucedió en la salida sur de la ciudad o qué era lo que había visto que la tenía así.
 
- ¿Estás bien? - preguntó Red.
 
- ¿Yo?, si si, estoy bien - dijo Blue - solo, estoy un poco cansada.
 
- ¿Tienes que entregar el mensaje en una fecha determinada? - pregunto Red - Si no es así, entonces puedes aprovechar el resto del día para descansar e irte mañana.
 
-Bueno idea - dijo Blue, mientras acababan de comer.
 
No mentía, realmente se sentía muy cansada. Ya eran dos días consecutivos que experimentaba sucesos alocados y de adrenalina, por lo que seguiría el consejo de Red e iría a descansar a las habitaciones del centro pokémon.
 
Red y Blue ingresaron a la habitación que iba a ser ocupada por la chica. El chico permanecería junto a ella mientras pasaba el tiempo con sus pokémon, veía un poco el mapa para planificar su ruta y le hacía compañía en caso de que necesitara algo.
 
Al momento de tumbarse en la cama, Blue rápidamente concilio el sueño.
 
Red sonrió ante el actuar de ella, recordando los viejos tiempos cuando hacían pijamas junto a Green, por lo que la cubrió con una manta y dejó un plato de comida para Mankey a un lado de su pokéball.
 
Se sentó al lado de la cama, apoyándose en el costado de está, viendo como los pokémon de ambos estaban interactuando, incluso Paras, quien se veía menos temeroso de estar junto a los demás.
 
Charmeleon, Pidgeotto, Paras y Mankey, que seguía dentro de su pokéball. Hace una semana tan solo tenía a su Charmander, y ahora no solo ya evolucionó, sino que también tenía otros integrantes en su equipo con dos medallas ya ganadas.
 
Parecía un logro insignificante, considerando todo lo que seguía para llegar a la Liga Pokémon, pero para él era algo muy significativo, algo que todavía no podía creerse.
 
Sacó su mapa de su mochila para ver su próximo destino. Al ver como el cruce hacia Ciudad Azafrán, donde se hallaba el próximo gimnasio, estaba bloqueado por tiempo indefinido, tenía que ir directamente a Ciudad Carmín utilizando la ruta subterránea.
 
Ciudad Carmín.
 
Ya venía tiempo para aceptar lo inevitable. Ya desde que ganó su primera medalla venía sintiendo la presión de acercarse más y más a Ciudad Carmín, un lugar que le traía unos desgarradores recuerdos.
 
Era consciente de lo que sentía, pero quería ignorar esos sentimientos para poder centrarse en su presente, aunque tarde o temprano tenía que enfrentarse a su pasado.
 
-Ustedes podrían ser los entrenadores más fuertes del mundo -
 
Volvió a recordar esas palabras. Palabras dichas por su madre, motivándolos a Green y a él para que puedan convertirse en entrenadores pokémon, dado que ella también lo fue en su tiempo, al menos antes de la tragedia de Ciudad Carmín.
 
Esas palabras al principio le generaban cierta tristeza, considerando todo lo que había vivido, sin embargo, lentamente también lo motivaban a seguir adelante y no volver a rendirse.
 
Green no las había olvidado, por eso seguía firme en su idea de volverse el entrenador más fuerte y llegar a la Liga Pokémon, era algo que admiraba de él.
 
Blue acomodándose en la cama lo distrajo de sus pensamientos.
 
-Pueblo Lavanda - pensó Red, buscando en su mapa cuál era la ruta que la chica tenía que seguir para llegar a ese lugar.
 
Desde Ciudad Celeste había tres rutas para llegar a ese pueblo, de las cuales una estaba bloqueada. Con los otros dos caminos dependía de la chica. Por uno debía ir sola y por el otro podía estar acompañada por él, después de ganar la medalla de Ciudad Carmín podían hacer un desvío hasta Pueblo Lavanda.
 
No tenía problemas con seguir acompañándola, pero todo eso era decisión de Blue, quien seguía dormida y parecía que no iba a despertar en un buen rato.
 
-Bueno, yo ya tuve mi momento de dormir mucho - mientras se acomodaba para seguir trazando su ruta.
 
De pronto, ya chica comenzó a moverse un tanto inquieta, como si estuviera teniendo una pesadilla.
 
Red se limito a tomarla de la mano, haciendo que lentamente Blue se calmará.

 
 
- ¡¿Por qué no me despertaste?! - se quejaba Blue sonrojada, zarandeando a Red.
 
Ya era la mañana del lunes 3 de noviembre. Blue había dormido toda la tarde y noche del día anterior. Tras despertar se encontró con Red durmiendo apoyado en el costado de la cama sosteniendo su mano.
 
De igual forma se encontró a sus pokémon y a los de Red durmiendo cerca del chico.
 
-Es que estabas durmiendo tan cómodamente que me dio pena despertarte - dijo Red, quien seguía siendo zarandeado por Blue.
 
Fueron a desayunar junto a sus pokémon. De camino a las bancas, Blue fue a la recepción para solicitar el paquete de parte de la señorita Anabel, el cual era bastante pequeño y lo guardó en su bolso.
 
Dormir le había hecho bien, se sentía mas calmada y con la mente mas despejada.
 
- ¿Qué ruta vas a tomar Blue? - preguntó Red, mientras comía un omelette.
 
-Estaba pensando en irme por el lado este, así me ahorro terreno - dijo Blue mientras también comía su desayuno - ¿Estarás bien solo? - preguntó un poco preocupada, ya que sabía que, al estar la salida sur cerrada, el siguiente destino de Red sería Ciudad Carmín.
 
Red sonrió, estaba contento de que Blue se preocupara por él. Estaría feliz de que ella lo acompañe a Ciudad Carmín, pero en el fondo sabía que era algo que tenía que enfrentar solo.
 
-Puede que este viaje, cambié algo en ti -
 
Otra vez las palabras del profesor Oak resonaban en su cabeza.
 
-Estaré bien - brindándole una sonrisa sincera a Blue - pero gracias por preocuparte.
 
Sospechaba que esa iba a ser la respuesta de Red. Ya habiendo recorrido bastante en su viaje pokémon, lo veía preparado y decidido a enfrentar su pasado.
 
-Siempre me preocuparé por ti - dijo Blue - para eso estoy - mientras le devolvía la sonrisa.
 
Acabaron de desayunar y salieron del centro pokémon, caminando un poco y llegando hasta el centro de la ciudad donde tendrían que separarse.
 
-Bueno, creo que es el adiós - dijo Red - por ahora.
 
-Si, por ahora. Éxito en tu viaje - dijo Blue - tú puedes.
 
-Gracias -
 
Ya sin saber qué más decir comenzaron a caminar por caminos opuestos. Como siempre Blue con Sparker en su hombro y Red con Paras debajo de su gorra.
 
Mientras caminaba en dirección a la ruta subterránea, Red se detuvo de golpe para luego respirar profundamente e ir donde Blue.
 
- ¡Blue! - gritó el chico, haciendo que la nombrada se detuviera.
 
- ¿Red, que pasa? - preguntó sin entender lo que quería Red.
 
El chico tomó ambas manos de Blue y dejó entre ellas una pokéball.
 
-Por si acaso - dijo Red - Adiós – mientras salía corriendo de regreso a su destino.
 
-Espe… - Sin embargo, Red ya se había ido.
 
Miró la pokéball que Red le había dejado, percatándose de que ya conocía quien estaba en su interior.
 
-Pidgeotto -
 
Continuará.

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@"Lunarium" A mi también me pareció graciosa esa coincidencia.
El ataque de Mankey fue el punto de inflexión que me hizo escribir los capítulos un poco más extensos.
Lentamente estoy viendo como escribir las batallas, todavía me falta mucho por aprender, y con Paras quise que sea temeroso, pero que pueda utilizarse en combate, a ver si podrá vencer a ese plumón azul.
Se irán respondiendo las dudas, pero se irán generando otras.
Caso "Algo lo obligó a hacerlo" es un universo a parte, por así decirlo. Digamos que Red/Green seria el Universo 1 y Caso el 487, por dar un ejemplo. Así que este Looker esta a salvo, de momento?

@Nemuresu Tienes razón, como que no dejo de meter en problemas a Blue, espero no ponerle el mundo en sus hombros.
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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#27
 Capítulo 11: La abuela de todos los combates
Ciudad Carmín, Kanto, 2 de noviembre de 2008.
 
-Gracias, que le vaya bien - dijo una florista de la ciudad portuaria, sonriéndole a su cliente mientras le entregaba su compra.
 
Green simplemente asintió y se llevó consigo su compra, dos rosas blancas envueltas en un papel de periódico.
 
Ya había ganado la medalla de gimnasio de la ciudad y curado a sus pokémon después de una dura batalla con el líder, el teniente Surge, un militar y embajador de la región de Unova en la región de Kanto, experto en los tipo eléctrico y con una particular regla en su gimnasio.
 
Con todo eso listo, solo le quedaba una única parada en esa ciudad antes de irse a su siguiente destino, una parada que venía preparando desde que salió de Pueblo Paleta.
 
Se dirigía al puerto de la ciudad, cruzando por las calles atestadas de personas y pokémon que seguían realizando sus tareas diarias, como comprar y vender.
 
Al llegar al puerto de Ciudad Carmín respiró profundamente, encontrándose con el memorial en honor a las víctimas de la tragedia del año 1998.
 
La edificación eran varias columnas de cemento, que tenían inscritas los nombres y apellidos de los pasajeros del S.S. Anne, que fallecieron producto de su hundimiento de camino a la región de Unova.
 
Green deambulaba por el memorial, viendo placa por placa el apellido de las personas que estaba buscando. Mientras hacía eso, también había otras personas que decoraban con flores y regalos las placas de sus familiares y conocidos fallecidos.
 
Se detuvo en seco cuando encontró el apellido de las personas a las cuales les iba a entregar las rosas blancas.
 
Akashi Augur y Lorett Augur.
 
Se quedó viendo detenidamente esos nombres, dejando las rosas blancas en una repisa de cemento que se encontraba debajo de la placa donde estaban escritos los nombres de los padres de Red.
 
Cerró los ojos y juntó las manos, mientras recitaba en su mente algunas palabras para ellos.
 
Lorett fue una persona muy importante para él. Fue quien lo inspiró a convertirse en un entrenador, el mejor del mundo junto a Red.
 
Recordaba como ellos miraban por televisión sus combates, quedando fascinado por sus técnicas y forma de combate, dignos de una entrenadora profesional.
 
Sin embargo, era algo que actualmente se encontraba haciendo solo, ya que Red se había aislado de esa idea, convirtiéndose en el asistente de su abuelo.
 
-Eso es algo que nunca olvidaré –
 
Pensó en las últimas palabras que le había dicho a Red cuando le gano en su primera batalla, siendo ese su primer paso para encaminarse en su viaje por la región.
 
No lo odiaba del todo, entendía por qué se apartó del camino del entrenador, pero le disgustaba que no podía combatir contra él por el trono del campeón de Kanto, ya que lo consideraba como un hermano, pero también como su rival, el único rival que podía tener.
 
Lo había derrotado en la primera batalla que tuvieron en el patio del laboratorio de su abuelo, pero aun así no se sentía conforme con esa victoria, ya que no sentía que Red estuviera dándolo todo de sí para ganar.
 
-Seremos los entrenadores más fuertes –
 
Recordando la promesa que ambos hicieron hace años, diciéndola mientras miraban como Lorett estaba en un combate usando su Flareon en una batalla de exhibición de Johto.
 
-Vaya vaya, al fin el pequeño hombrecito ha salido de viaje - dijo una voz femenina detrás de él, interrumpiendo sus pensamientos.
 
-Lo sabrías si fueras más seguido a Pueblo Paleta - dijo Green, dándose la vuelta para ver a la mujer - abuela.
 
La mujer en cuestión tenía la edad del profesor Oak, con el cabello rubio canoso, ojos negros y de estatura baja. Llevaba puesto un vestido morado, sosteniendo también un bastón de madera y una ramo de claveles blancos.
 
-Mejor discutamos eso en otro lugar, ¿Quieres? - colocando las flores al lado de las rosas blancas - No hay que molestar a los espíritus.
 
 
Luego de rezar por los espíritus de los difuntos, abuela y nieto fueron a la plaza de la ciudad, para poder descansar en un lugar con sombra y también poder hablar.
 
Varias personas se les quedaban viendo, ya que ella era Agatha, una miembro de los 4 entrenadores más fuertes de la región Kanto, además de ser un miembro original de dicho grupo.
 
-Veo que eres muy popular - dijo Green, presenciando como algunos entrenadores veían fascinados a su abuela.
 
-Jajaja, ya lo creo, aunque estoy muy atareada como miembro del Alto Mando, dado el inesperado fallecimiento del actual campeón de la región –
 
-Algo así había escuchado - dijo Green - ¿La Liga Pokémon continuará verdad?
 
-Claro que sí, esa fue la última voluntad de Ryu. Quería que antes de acabar el año, se pudiera confirmar un sucesor digno de ser el nuevo campeón de Kanto –
 
- ¿Sucesor?, ya veo - contestó Green - así que por eso faltaste a nuestro cumpleaños.
 
 -No fue por eso la verdad, iba a ir para su cumpleaños para regalarles su primer pokémon, pero Sam me dijo que ya tenía planeado regalarles un Squirtle y un Bulbasaur a ti y a Blue respectivamente. En serio, que mal gusto tiene ese hombre –
 
- ¿Mal gusto?, claro que si - mirando fijamente a su abuela - Adivinare, nos ibas a regalar un Grimer, un Spinarak o un Duskull.
 
-No seas ridículo - dijo la abuela - Les iba a regalar un Nidoran a cada uno, ¿A poco no te verías genial con un Nidoking en tu equipo? - bromeaba mientras le daba golpes suaves a la espalda de su nieto.
 
- ¿Genial?, claro que sí - dijo Green - aunque ahora si tuviera un Nidoking, lo único que haría sería desbalancear a mi equipo.
 
-Espero que estés armando un buen equipo, me han contado de varios entrenadores bastante hábiles que este año van a participar en la Liga Pokémon - dijo Agatha - uno en especial me llama la atención, porque al parecer es de la región de Alola, y es un investigador igual que Sam.
 
-Ya veo - contestó Green, sin mucho interés de escuchar de los otros aspirantes.
 
- ¿Espero que no te estés poniendo nervioso al saber de la competencia? - preguntó Agatha, intentando molestar a su nieto.
 
- ¿Nervioso? - dijo Green - Nada me pone nervioso.
 
Agatha no contestó, solamente se le quedó viendo y aguantándose la risa.
 
- ¿Qué? - preguntó Green.
 
-Nada, solo que te pareces a tu tío - respondió Agatha - en personalidad quiero decir, “Nada me de miedo”, “Nada me pone nervioso”, “Te enseñaré qué es el miedo” - haciendo más grave su voz - jajaja, suenas igual a Koga.
 
Green no contestó. No quería admitirlo, pero sí se parecía mucho al hermano gemelo de su madre, de hecho, ella misma se lo decía a veces.
 
- ¿Estás preparado para enfrentarte a él y a sus técnicas de envenenamiento? - preguntó Agatha.
 
- ¿Preparado? - dijo Green - Tarde o temprano me enfrentaré a él, y le ganaré, como a todos los líderes, aspirantes y Altos Mandos.
 
-Que confianza tienes - dijo Agatha - ¿Cuántas medallas llevas ya?
 
- ¿Medallas?, llevo 3 - contestó Green – y contando.
 
-Ya veo, estás progresando muy bien - dijo Agatha - ¿Qué hay del muchacho de Lorett?
 
Green no respondió, simplemente desvió la mirada.
 
-Por tu reacción supongo que sigue como ayudante de Sam en el laboratorio - dijo Agatha.
 
-Si - respondió Green.
 
-Y supongo que estás molesto por eso - dijo Agatha.
 
- Un poco - dijo Green.
 
- ¿Crees que por eso es alguien débil? - preguntó Agatha de pronto.
 
-No entiendo tu pregunta –
 
-Red Augur, ¿Crees que por rehusarse a ser un entrenador pokémon es alguien débil? –
 
Green no contestó. Para él, Red no era alguien débil, podía arreglárselas en un combate, sin embargo, el haber perdido a sus padres a temprana edad lo hizo querer alejarse del camino de un entrenador pokémon. Esto lo pudo experimentar en su primer y único combate, donde sentía que Red no peleaba para ganar.
 
- ¿Débil? - dijo Green - No lo creo.
 
Agatha sonrió por la respuesta de su nieto.
 
- ¿Tienes prisa para ir a tu siguiente destino? - preguntó la anciana.
 
- ¿Prisa?, la verdad es que no - contestó Green - Tenía pensado ir a Pueblo Lavanda antes de desafiar el gimnasio de Ciudad Azafrán. ¿Por qué lo preguntas?
 
-Lo preguntaba para ver si querías tener un combate conmigo –
 
- ¿Combatir contigo? - dijo Green - ¿Por qué?
 
- ¿Acaso una abuela no puede pedirle a su nieto tener un combate?, ¿O acaso tienes miedo de pelear conmigo? –
 
- ¿Miedo? - dijo Green - Nada me da… - se detuvo al procesar lo que iba a decir.
 
-Jajaja, ¿Ves?, Igual a Koga - dijo Agatha, levantándose para buscar un lugar en la plaza para poder combatir.
 
Lograron convencer a un señor de usar su terreno en el que iba a construir para usarlo de arena de combate. El tipo acepto feliz al tratarse de Agatha, sintiéndose honrado de que una miembro del Alto Mando usara su terreno para combatir.
 
Green y Agatha ya habían hecho distancia, listos para empezar.
 
- ¡Usaré las reglas del gimnasio de Surge, solo usare un pokémon mientras que tú puedes usar todos los que tengas! - dijo Agatha.
 
- ¡Me parece bien! - dijo Green - ¡Te venceré igual que hice con él!
 
- ¡Jajaja espero que estés preparado! - dijo Agatha, riéndose de la confianza de su nieto - ¡Adelante Gengar!
 
La anciana había sacado a su pokémon, un espeluznante pokémon fantasma de color morado, con unos grandes ojos rojos y una sonrisa perturbadora.
 
-Gengar eh - pensó Green - ¡Adelante Doduo!
 
Sacando a su pokémon ave de dos cabezas, que afilaba las garras de sus patas en la tierra del terreno.
 
Tenían a varias personas viendo lo que estaba ocurriendo, fascinados con ver a una de las entrenadoras más fuertes de la región tener un combate público y en una pelea no oficial.
 
- ¡Seré amable contigo, y dejaré que hagas el primer movimiento! - dijo Agatha, burlándose un poco de Green.
 
- ¡Muy bien! - dijo Green - ¡Doduo, usa persecución!
 
El pokémon ave gemela corrió para embestir a Gengar, quien al igual que su entrenadora se veía bastante calmado.
 
Al momento de hacer contacto con el pokémon fantasma, este se hizo intangible, evitando el ataque de Doduo, quien lo traspasó.
 
- ¡Pico taladro! - ordenó rápidamente Green.
 
Doduo se volteó para atacar a Gengar, impulsándose para comenzar a girar y atacar con sus dos picos al ente espectral.
 
- ¡Bomba lodo! - ordenó Agatha.
 
Gengar escupió una bola de lodo venenoso que golpeó directamente a Doduo, debilitando al instante y dejándolo a los pies del pokémon fantasma.
 
Las personas que estaban espectando la batalla comenzaron a aplaudir y a gritar emocionados por la primera victoria de Agatha.
 
- ¡Doduo regresa! - dijo Green - Buen trabajo - pensó.
 
- ¡Nada mal, en serio! - dijo Agatha - ¿Quién es el siguiente?
 
- ¡Raticate ve! - sacando a su segundo pokémon.
 
Su Rattata había evolucionado en Raticate antes de llegar al gimnasio de Ciudad Carmín, cuando Green hizo una visita al Dojo Karate de Ciudad Azafrán a modo de entrenamiento.
 
-Otro tipo normal, que interesante - pensó Agatha, recordando a cierto entrenador de su pasado.
 
Green respiró profundamente, ya habiendo pensado en los movimientos que utilizará contra el pokémon fantasma de la anciana.
 
- ¡Golpe bajo! - ordenó Green.
 
El pokémon ratón corrió hacia Gengar, usando su velocidad para girar en círculos a su alrededor, casi como si se estuviera desvaneciendo.
 
Gengar le seguía el paso con algo de dificultad.
 
- ¡Ahora! - ordenó Green.
 
Raticate apareció detrás de Gengar, embistiendo y haciendo que este casi perdiera el equilibrio.
 
- ¡Bomba lodo! - ordenó de nuevo Agatha.
 
- ¡Protección! - ordenó Green.
 
Al momento de que el pokémon fantasma escupió las bolas de veneno, Raticate generó un campo de fuerza a su alrededor, protegiéndose del daño.
 
- ¡Triturar! - ordenó Green.
 
El pokémon de Green saltó hacia Gengar antes de que volviera a hacerse intangible, y usando sus afilados dientes le mordió el costado derecho, haciéndolo retroceder.
 
- ¡Pulso umbrío! - ordenó Agatha.
 
- ¡Esquiva usando excavar! - ordenó Green, haciendo que Raticate cavara un agujero, evitando ser golpeado por el ataque siniestro.
 
- ¡Elévate! - ordenó Agatha.
 
Gengar obedeció a su entrenadora, quitando los pies del suelo para elevarse a una altura considerada para evitar cualquier ataque subterráneo por parte del pokémon ratón.
 
- ¡Triturar! - ordenó el entrenador.
 
- ¡Pulso umbrío! - ordenó la Alto Mando.
 
Raticate salió de su agujero, listo para atacar a Gengar, pero este le lanzó una energía oscura directamente, debilitándolo.
 
El público le seguía ofreciendo una ovación a la anciana, con algunos pocos que apoyaban a Green, aunque en el fondo sabían que no iba a ganar esa pelea.
 
- ¡Regresa! - dijo Green, devolviendo a Raticate a su pokéball - ¡Sal, Weepinbell! – sacando a su tercer pokémon.
 
Su Bellsprout fue otro de sus pokémon que evolucionó gracias al entrenamiento en el Dojo Karate con el Maestro Karateka Koichi.
 
- ¡Hoja afilada! - ordenó Green.
 
El pokémon planta extendió sus dos hojas, afilándolas y haciéndolas similares a un par de cuchillas para luego lanzarse a atacar al Gengar de Agatha.
 
Se repitió lo mismo que con Doduo. Gengar se hizo intangible, evitando el ataque y colocándose detrás de Weepinbell.
 
- ¡Bola sombra! - ordenó Agatha.
 
- ¡Paralizador! - ordenó Green.
 
El pokémon fantasma genero una esfera oscura entre sus manos, a la vez que Weepinbell soplaba un polvo de color anaranjado con dirección a Gengar.
 
El ataque de Gengar acertó, debilitando de un solo golpe al pokémon de Green, sin embargo, también recibió de lleno el polvo paralizante de este, sintiendo una corriente eléctrica que le recorría todo el cuerpo, sin poder librarse de ese polvo aun si se hacía intangible.
 
- ¡Weepinbell, regresa! - devolviendo a su tercer pokémon, sonriendo levemente al ver como Gengar se encontraba paralizado.
 
-Interesante - pensó Agatha.
 
- ¡Ve, Wartortle! - sacando a su inicial y último pokémon que le quedaba.
 
Wartortle estaba preparado, entusiasmado al igual que su entrenador de entablar un combate.
 
Gengar se alistaba para pelear, todavía afectado por la parálisis.
 
- ¡Giro rápido! - ordenó Green, sorprendiendo a todos los presentes por la elección de ataque.
 
- ¡Bola sombra! - ordenó Agatha.
 
Wartortle se ocultó en su caparazón y comenzó a girar directamente hacia Gengar, quien no pudo realizar el ataque mandado por su entrenadora producto de la parálisis.
 
- ¡Mordisco! - ordenó Green, al ver que su pokémon se encontraba cerca del fantasma.
 
Antes de chocar con Gengar, Wartortle salió de su caparazón, abriendo sus fauces para atacar al fantasma, mordiéndolo en el costado derecho, mismo lugar donde Raticate había usado triturar antes.
 
Gengar se estremeció por el ataque, mas no podía hacer nada dado la corriente eléctrica que recorría su cuerpo.
 
- ¡Rayo! - ordenó la Alto Mando.
 
- ¡Protección! - ordenó Green, a sabiendas de que a pesar de que el ataque de Gengar no se podía realizar, no quiso arriesgarse.
 
El fantasma se logró mover, levantando su mano izquierda para lanzar un rayo contra Wartortle, quien había generado un campo de fuerza a su alrededor, protegiéndose del ataque eléctrico.
 
Las personas estaban emocionadas con el combate. Pese a que Green era un simple entrenador novato, también era familiar de varios entrenadores famosos y expertos en el ámbito competitivo, mostrando que igual podía dar batalla.
 
Green no podía utilizar protección nuevamente, pues iba a fallar, por lo que se arriesgó a utilizar el único ataque que le quedaba, considerando también que Gengar no si iba a volver intangible de nuevo.
 
- ¡Mordisco! - ordenó Green.
 
- ¡Rayo! - ordenó Agatha.
 
Wartortle salto para morder a Gengar nuevamente en el costado derecho, haciendo que el fantasma gruñera de dolor.
 
Sin embargo, el pokémon sombra logró moverse otra vez, lanzando su ataque eléctrico a Wartortle, debilitando así al último pokémon de Green.
 
Green respiró profundamente otra vez tras perder.
 
- ¡Regresa! – dijo simplemente, para luego dirigirse al centro pokémon.
 
Algunas personas, a pesar de que perdió, le aplaudían, ya que había dado un buena batalla.
 
 
-Esperamos volver a verte pronto - dijo la enfermera del centro pokémon de Ciudad Carmín, entregándole sus pokéballs a Green.
 
El entrenador se limitó a asentir y a recoger sus pokéballs.
 
-Pero que buena batalla tuvimos allá, ¿No crees? - dijo Agatha detrás de Green.
 
- ¿Buena?, perdí - dijo Green, dirigiéndose a las bancas para sentarse un poco.
 
-Jajaja, era obvio que ibas a perder - dijo la anciana, siguiendo a su nieto y sentándose al lado suyo - Eres hábil, pero aún tienes que seguir entrenando y aprendiendo para poder vencer al Alto Mando.
 
Green no contestó.
 
- ¿Crees que Red Augur tiene potencial para ser el entrenador más fuerte? - preguntó Agatha de la nada.
 
-Seremos los entrenadores más fuertes –
 
Green sonrió al recordar esas palabras, palabras inocentes, pero con un gran peso en su presente.
 
Si Red se atreviese a salir de ese laboratorio y a realizar su viaje para competir por el trono del campeón, definitivamente podría ser uno de los entrenadores más fuertes.
 
Lorett creía eso, y Green también lo creía.
 
-Si - dijo firmemente - tiene el potencial de ser el entrenador más fuerte, al igual que yo.
 
-Que soberbio - dijo Agatha mientras le sonreía a su nieto - Bueno, creo que tengo que irme, tú sabes, deberes de Alto Mando y tal - parándose del asiento, ayudándose con su bastón.
 
El chico permaneció sentado, quería descansar un poco y aprovechar de comer algo junto a sus pokémon antes de dirigirse a su siguiente destino.
 
-Antes de que se me olvide, Green - dijo Agatha, deteniéndose un momento - Cuando amas algo, luchas por ello - para luego seguir con su camino, yéndose del centro pokémon.
 
Estaba confundido por las palabras de su abuela, no era alguien que solía decir ese tipo de cosa, quizás podía decirle eso a su hermana Blue, pero no a él.
 
¿Qué quería decir con eso?
 
No le tomó tanta importancia, interpretándolo como algo que dijo para aparentar una imagen de abuela preocupada por el camino de entrenador de su nieto.
 
- ¡Salgan! - sacando a sus cuatro pokémon.
 
Todos estaban ya con todas las energías puestas, salvo Doduo, que se encontraba un poco triste por haber perdido sin poder haber hecho nada.
 
-No te preocupes Doduo - agachándose a la altura de su pokémon para acariciarle el lomo - Realizaste un buen trabajo - haciendo sentir mejor a su pokémon – todos ustedes realizaron un excelente trabajo – haciendo que sus pokémon se alegraran.
 
Fue a conseguir algo de comida para su equipo, el cual se encontraba hambriento por haber peleado contra un miembro del Alto Mando. También se compró algo para él, un simple sándwich, que iba comiendo mientras observaba a sus pokémon devorando la comida.
 
-Luchas por ello - pensó.
 
Continuará.

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@"Lunarium" Si podría decir que hay algo de romance entre ellos dos, aunque la historia se centrara en el objetivo que ambos deben cumplir, además de que no soy muy bueno escribiendo romance, pero los puedes shippear si gustas.
Lo del Growlithe si fue por Generations, lo consideró un pokémon acorde a su faceta de policía, y de igual forma no desentona con la región Kanto. GrowThink  Y la adaptación de los Rocket será un tanto distinta a los uniformados iguales, pero de eso no digo nada todavia.  
Yo también quiero que se reúnan de nuevo, pero This is the way .
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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#28
Vine, vide, gustici xD.
Me interesó BASTANTE saber que escribías esto. Mi impresión preliminar (o sea que ni siquiera la primera a la hora de leer) es que ibas a seguir la misma línea que en Fanfiction, o sea lemmon pa'lante. Pues no, pero igual está bien. Llevas la aventura lo suficientemente interesante como para que no se te extrañe mucho ese otro estilo. Francamente me gusta mucho más el nombre de la chica como Blue que como Green (y desde luego prefiero al Gary original como Green que como Blue), e incluso que como Leaf u  Hoja (personalmente prefiero hacerme eco del nombre original en el manga en el caso particular de Blue, con los otros personajes realmente no suelo tener ningún inconveniente), y ese trasfondo en que los tres se ven radicalmente diferentes a como aparecen en los videojuegos: Red como un muchacho con inseguridades y temores que afrontar, Green un badass pero sin ser presumido ni pesado, y Blue (hermanita de Green, qué linda ella) ahora con la oportunidad de ejercer esa actividad detectivesca con la misma pasión con que anda comentando cuando ve sus programas favoritos en la televisión. Cada cual ejercerá un rol distintivo, se nota a la legua, eso le da el suficiente interés a la historia como para no notarse cliché en absoluto, pese a que en su esencia sí lo es, al ser otra versión de Red y Green en una aventura para demostrar que son los mejores entrenadores. Mi pulgar arriba, compañero.
nadaoriginal: La historia de un escritor de fanfics que te liga todo lo que se mueve mientras se burla
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#29
 Capítulo 12: La llegada del jefe
Ruta 9, Kanto, 3 de noviembre de 2008.
 
Blue caminaba por el sendero de la ruta 9, observando detenidamente la pokéball que Red le había dado antes de tomar rutas distintas.
 
Por los prados había uno que otro niño y niña intentando capturar alguno de los pokémon presentes en la hierba alta, como Rattata, Spearow o Nidoran en sus dos variantes.
 
Sparker permanecía en su hombro, viendo como su entrenadora caminaba sin mirar hacia delante.
 
En la pokéball se encontraba Pidgeotto, un pokémon de Red que ella hizo evolucionar cuando era solo un pequeño Pidgey, y que ahora se encontraba a su cuidado, o tal vez era ella quien estaba bajo el cuidado de Pidgeotto.
 
Venus, su primer pokémon, fue un regalo de cumpleaños por parte de su abuelo y lo quería mucho, teniendo un vínculo especial con ella. Sparker igual lo quería, siendo un pokémon que su abuelo le entregó por si encontraba complicaciones en su viaje para cumplir la misión que le encomendó.
 
Ahora tenía a Pidgeotto, un pokémon que posiblemente Red le prestó para que pudiera viajar segura a su siguiente destino, Pueblo Lavanda.
 
Apreciaba mucho que ambos se preocupen por ella, pero sentía que la subestimaban, que no podía con el peso de sus decisiones y que no se podía valer como una entrenadora capaz de defenderse con sus propios pokémon. Con Sparker podía entenderlo un poco, pero con Pidgeotto se reforzaba su teoría.
 
Incluso, a pesar de que Red le entregó su pokémon para que ella estuviera más protegida, lo hizo a costa de disminuir los integrantes de su equipo, siendo Charmeleon el más capacitado para combatir, ya que Mankey seguía sin querer salir de su pokéball durante el día y Paras tenía una personalidad algo tímida, siendo una desventaja durante los combates.
 
También interpretaba que Red le entregó a Pidgeotto como una forma de asegurarse de que se iban a volver a encontrar tarde o temprano. Esa idea no le molestaba tanto, es más, la hacía algo feliz.
 
Dirigió su mirada un momento al camino para evitar algún accidente, encontrándose con algo que le llamó mucho la atención.
 
Un Meowth, un pequeño pokémon tipo normal similar en tamaño a Sparker, estaba atravesando el sendero de la ruta 9, quedando frente a Blue. Ambos estaban quietos, solamente intercambiando miradas, con el pokémon felino moviendo un poco sus bigotes.
 
Blue hizo un movimiento algo brusco, buscando la pokéball de Venus para iniciar un combate. El pokémon gato por la acción de la chica, se puso a la defensiva, sacando las garras de sus patas delanteras.
 
- ¡Sal, Venus! - sacando a su inicial.
 
Bulbasaur liberó un gruñido, listo para pelear.
 
Quería atraparlo. No importaba que ella no compitiera en la Liga Pokémon o en ese tipo de cosas, pero desde el incidente en el Cabo Celeste, sus precarias habilidades en combate casi les costaron la vida tanto a ella como a sus pokémon, teniendo que depender de los pokémon de Red, quien ya no la estaba para acompañarla y ayudarla.
 
No podía mejorar sin tomar la iniciativa de combatir y de atrapar pokémon, era su primer paso y tenía que actuar.
 
- ¡Látigo cepa! - ordenó Blue.
 
El pokémon planta extendió sus vainas para atacar al Meowth salvaje, quien evitó el ataque saltando, listo para usar arañazo contra Venus.
 
Algunos niños en los alrededores se acercaron por la curiosidad de ver a la chica atrapar un pokémon.
 
- ¡Hoja afilada! - ordenó la chica.
 
Venus obedeció y lanzó una serie de hojas afiladas contra el Meowth que se hallaba en el aire, golpeándolo y haciendo que callera al suelo.
 
Blue no desaprovecho la oportunidad, sacó una pokéball de su bolso y la lanzó al Meowth tumbado en el suelo.
 
El objeto golpeó al pokémon gato, introduciéndolo en su interior. Realizó unos pequeños movimientos, pero el pokémon logró liberarse, todavía con ganas de seguir luchando.
 
Se acercó hacia Venus, listo para atacar, pero tan pronto como estuvo enfrente de ella se detuvo, lanzando unos pequeños objetos brillantes que tenía guardados en la moneda de su frente, que golpearon a la Bulbasaur de Blue. Se trataba de día de pago, su ataque característico.
 
- ¿Monedas? - pensó Blue, al ver detenidamente los objetos que el Meowth salvaje estaba usando.
 
Meowth iba a seguir atacando, estaba vez iba a usar golpes furia.
 
- ¡Dulce aroma! - ordenó Blue.
 
Venus soltó de su bulbo una fragancia casi rosada, con un olor bastante relajante, que al ser inhalado por el Meowth salvaje lo hizo cesar su ataque, quedando algo atontado por el dulce aroma.
 
- ¡Placaje! - ordenó Blue.
 
El pokémon semilla corrió hacia Meowth, embistiendo y dejándolo tumbado en el suelo otra vez.
 
Blue tomó otra pokéball de su bolso, arrojándola al pokémon gato con la esperanza de capturarlo esta vez.
 
El objeto volvió a golpear a su objetivo y a introducirlo en su interior con una luz roja, mientras se iba moviendo lentamente hasta que cesó su movimiento, confirmando que Blue había capturado al pokémon.
 
La chica sonrió, yendo, corriendo a por la pokéball junto a Venus y a Sparker.
 
Los niños que habían espectado su combate le aplaudían, felicitándola por haber capturado a ese Meowth.
 
-Buen trabajo Venus - dijo Blue, acariciando la cabeza de su pokémon.
 
El pokémon gruñó de felicidad, contento por haber realizado un buen trabajo y hacer feliz a su entrenadora.
 
De pronto, Venus comenzó a brillar, volviéndose un poco más grande con su tono de piel más azulado, el bulbo de su espalda abriéndose para revelar una flor roja cerrada, mientras la capa del bulbo se convertía en unas hojas verdes.
 
Blue estaba impresionada con el suceso, rápidamente se agacho para abrazar a Venus ahora evolucionada en un Ivysaur, mientras que Sparker le acariciaba su nueva flor roja con cariño, felicitando a su compañera por haber evolucionado.
 
Sonreía de par en par, ya había experimentado el evolucionar a un pokémon con el Pidgeotto de Red, pero esta vez, se trataba de su propio pokémon, su primer pokémon.
 
-Felicidades Venus - dijo Blue, levantándose del suelo - ¡Sal! - sacando a su nuevo integrante de su pokéball.
 
El Meowth se estaba limpiando su pata delantera derecha con su lengua, para luego ir a recoger las monedas que había lanzado para volver a guardarlas en la moneda de su frente.
 
Blue se percató por la forma en que se comportaba su pokémon felino, que en realidad era una hembra.
 
-Te llamaré Kitty - dijo Blue, a lo cual el pokémon de tipo normal levantó su pata delantera, en señal de que aprobaba ese nombre.
 
Cuando su nueva compañera terminó de guardar las monedas, la devolvió a su pokéball, para luego darse cuenta de que Pidgeotto era el único sin un nombre.
 
Optó por darle un nombre temporal, como una especie de apodo a lo que estaban juntos antes de devolverlo a su entrenador original.
 
-A ti te llamaré Otto - pensó Blue, mirando a pokéball de Pidgeotto - Solo momentáneamente.
 
Siguió caminando por la ruta, con Sparker en su hombro y siendo seguida por Venus. Quería llegar al centro pokémon que se hallaba al final de la ruta, luego tendría que atravesar otra cueva para llegar a su objetivo y ayudar en todo lo posible a la Policía Internacional.
 
Ya teniendo cuatro pokémon en su equipo, con el último siendo capturado por ella, podía al menos defenderse y contrarrestar a cualquier antisocial o sujeto extraño que se le atravesará.

 
Mientras tanto, en una instalación subterránea secreta, un hombre de cabello y ojos verdes azulados estaba ingresando, siendo esperado por una mujer pelirroja de ojos rojos, para luego caminar por los pasillos de esa base, ambos vestidos con trajes de oficina, el hombre usando un traje gris y la mujer uno blanco.
 
La instalación tenía numerosos pasillos, con muchas salas protegidas por compuertas reforzadas con alta tecnología, así como también cámaras en las esquinas.
 
- ¿Cómo le fue en la reunión de inversionistas “señor presidente”? - preguntó la mujer, que llevaba consigo un portapapeles y un bolígrafo azul.
 
-Bastante agotador Ariana. Los inversionistas siguen hablando sobre el lavado de dinero y tal - dijo el hombre - Tendremos que acelerar el traslado cuanto antes.
 
-Eso dependerá del jefe - dijo Ariana.
 
-Por cierto, ¿El jefe ya se encuentra aquí? - preguntó el hombre.
 
-Si, llego antes que tú - dijo la pelirroja - Dijo que iba a estar un rato en su oficina privada antes de hablar con el prisionero.
 
-Entendido - dijo el hombre de cabello verde azulado - Iré a hablar con él.
 
Se dirigió a un cuarto resguardado por una puerta de seguridad, cuya única manera de acceder era con un escaneo de palma de mano, para confirmar si la persona era de un cargo ejecutivo o mayor.
 
El hombre puso su mano en el escáner, que escaneó su palma para confirmar su acceso con una luz verde.
 
La puerta se abrió y en el interior del cuarto se encontraba solamente un escritorio, y un hombre, que miraba la pared del fondo con mucha detención.
 
El individuo que tenía el cabello corto color negro y los ojos del mismo color, usando un traje gris. Estaba acompañado por un pequeño pokémon de color celeste, que poseía un gran hocico y unas largas orejas, a los pies del hombre, era un Phanpy, un pokémon de tipo tierra.
 
Miraba una fotografía enmarcada que estaba en su pared, donde podía apreciarse a una mujer de cabello largo color rubio y ojos morados, cargando a un niño, de alrededor de 4 años, con el cabello y los ojos negros, ambos sonriendo.
 
- ¿Jefe? - preguntó el hombre de cabello verde azulado, un poco asustado de interrumpir a su jefe.
 
El hombre no respondió, seguía viendo la fotografía mientras recordaba unas palabras.
 
- ¡¿Cómo pudiste hacer algo así? -
 
-Respecto a la reunión…. –
 
-Dime Archer - interrumpiendo a su subordinado - ¿Dónde tienen a Fuji? - preguntó, mientras se volteaba para revelar su rostro completamente serio.
 
-Por...por aquí jefe - dijo un poco asustando, escoltando a su jefe a la sala donde se encontraba el profesor Fuji.
 
El prisionero estaba esposado, en una silla en medio de una habitación. Las cuatro paredes que lo rodeaban eran de un acero bastante resistente. Enfrente de él se encontraba una gran puerta que tenía al lado un panel de control, y también había cuatro cámaras de seguridad en cada esquina de la habitación.
 
Estaba asustado, no sabía en dónde estaba o si seguía en Kanto, sin embargo, sabía quién estaba detrás de todo esto, temiendo por su vida y recordando cómo las personas que lo secuestraron asesinaron a uno de los pokémon que cuidaba mientras ingresaban a su domicilio en Pueblo Lavanda.
 
De repente, la puerta enfrente suyo se abrió, ingresando a la habitación Ariana, Archer, un subordinado que utilizaba una camisa, un pantalón y una boina negro.
 
Al final, apareció el jefe de todos, caminando directamente hacia Fuji, con sus manos en su espalda y seguido por el pequeño Phanpy.
 
Fuji trago saliva, la mera presencia de ese hombre era suficiente para intimidarlo, y no solo a él, sino a la gente que lo rodeaba. El único que parecía no afectarle eso era al pokémon de tierra que lo acompañaba.
 
-Fuji, Fuji, Fuji - dijo el hombre, quedando en frente del mencionado - Es bueno saber que estás con vida, en serio, lo digo de todo corazón - mientras cerraba los ojos y se dibujaba una simple sonrisa en su rostro.
 
El profesor no respondió, sus piernas le temblaban y sudaba frío, mientras miraba la sonrisa de ese hombre. No era la clase de persona que hacía eso, al menos no a las personas que tenía en la posición de Fuji.
 
-10 años buscándote, para que termines estando en un pueblo al noroeste de Kanto - dijo el hombre - En fin, es bueno volver a verte, espero que esta vez consideres trabajar con nosotros.
 
Siguió callado, era obvio que estaba obligado a trabajar con él, lo quisiera o no. Lo impresionante de todo era que él logró dar con su paradero, a pesar de que logró escapar del hundimiento del S.S. Anne y poder rehacer su vida como un simple hombre de pueblo, encargado de cuidar a pokémon heridos.
 
También estaba la paciencia que tuvo, durante 10 años, buscándolo, con la esperanza de que estuviera vivo, únicamente para poder conseguir el proyecto génesis.
 
-Sabes, mis científicos intentaron replicar su proyecto utilizando a los Dittos, pero tristemente nuestras pruebas no funcionaron - dijo el jefe.
 
- ¿Tanto te importa todo ese dinero que puedes conseguir con el proyecto? - preguntó Fuji, aun temblando del miedo, pero con algo de determinación para encarar al ente controlador que estaba enfrente de él.
 
-El dinero no lo es todo Fuji - dijo el hombre, mirando fijamente a su prisionero.
 
El profesor volvió a sentir un escalofrío. No estaba muy convencido de que el hombre que asesinó a tantas personas solo por esa información, no le importara el dinero de por medio. Sin embargo, la manera en que lo dijo, parecía que hablaba en serio.
 
¿Para qué quería el proyecto génesis entonces?
 
¿Qué podía querer tal persona además de dinero?
 
- ¿Qué quiere decir con que replicaron nuestro proyecto? –
 
El jefe chasqueo los dedos, y de inmediato uno de sus subordinados presionó una configuración numérica en el panel de control al lado de la puerta.
 
Se escuchó un pequeño estruendo, seguido de las paredes de acero que rodeaban la habitación, desplazándose hacia arriba, revelando lo que ocultaban.
 
Varios tubos de vidrio bastante grandes aparecieron alrededor de Fuji, llenos en su totalidad por un líquido verde similar al líquido amniótico.
 
Cada tubo tenía en el interior a unas criaturas, muy diferentes entre sí, pero con algunos rasgos similares, como que todas estaban conectadas por un tubo en sus nucas a la parte superior del tubo, o que todas eran de una tonalidad blanca y orejas algo puntiagudas.
 
Fuji quedó horrorizado con todo eso. Las grotescas y deformes formas de vida que lo rodeaban le causaban mucha repulsión. Varias de ellas tenían anomalías genéticas, como algunas extremidades más largas que otras, tumores en las zonas de la cabeza o el pecho, ausencia de algunas partes del cuerpo, etc.
 
-Intentamos crear al clon de Mew, o a una criatura superior a él - dijo el hombre - pero cada experimento resultaba en lo mismo, en una aberración.
 
-El proyecto génesis en sí está incompleto - soltó Fuji.
 
- ¿Qué quieres decir? - preguntó el jefe.
 
-Akashi y yo iniciamos el proyecto génesis para ayudar a las personas y a los pokémon con alguna cirugía o trasplante de algún órgano o extremidad - dijo el profesor.
 
El jefe y sus subalternos escuchaban detenidamente lo que Fuji decía.
 
-El querer clonar a un ser vivo completo es más difícil, ya que se necesita una muestra mayor - dijo Fuji - Por eso creamos por accidente a Ditto, ya que solo clonamos una característica de Mew, un clon incompleto.
 
- ¿Estás diciendo que es imposible clonar a una persona en su totalidad? - preguntó el jefe, un tanto alterado por lo dicho por Fuji.
 
-No necesariamente - dijo el biólogo - En teoría, puede clonarse un ser completamente, si llenas los agujeros de la cadena incompleta.
 
- ¿Llenarlos con qué?, ¿Con una muestra mayor de ADN? - preguntó el jefe.
 
-Si - respondió Fuji - O con una muestra similar, aunque el resultado puede derivar en un ser completamente distinto al original.
 
-Ya veo - mientras veía como Ariana anotaba todo lo que había dicho Fuji - Solo necesito una muestra más grande - dijo para sí mismo.
 
-Si - dijo el profesor, sudando frio.
 
-Muchas gracias - dijo el jefe, colocando su mano en el hombro de Fuji - En verdad, has sido de mucha ayuda - mientras cerraba los ojos y le volvía a sonreír.
 
Todavía no se acostumbraba a verlo sonreír.
 
-Protón, por favor escolta al profesor Fuji a la salida - dijo el hombre - Ya no nos es de utilidad, así que puede irse.
 
- ¡Si! - respondió Protón, yendo a quitarle las esposas a Fuji para llevárselo.
 
El tal Protón caminaba por los pasillos de la instalación subterránea, seguido por Fuji.
 
El anciano se encontraba un poco más relajado. Ya habiendo entregado lo que quería a ese hombre, ya no le era de necesidad y por tanto podía volver de nuevo a la libertad.
 
¿Así de fácil?
 
Esa pregunta llegó a su mente mientras caminaba y seguía al sujeto llamado Protón. Fue bastante sencillo el volver a la libertad después de todo por lo que tuvo que pasar, esperando que el hombre cumpliera su promesa.
 
-Por aquí - dijo Protón, abriendo una puerta con un código de seguridad, dando con una habitación pobre iluminada.
 
Fuji camino despacio, ingresando a la habitación, cerrando un poco los ojos para poder ver.
 
De pronto, la puerta detrás suyo se cerró, asustándolo y dándose la vuelta.
 
Tenía razón, era demasiado extraño que lo hubieran liberado así de fácil, ya que él fácilmente podía acusarlos con la Policía Internacional.
 
Escucho unos pasos que venían detrás de él. Al darse la vuelta de nuevo pudo divisar una silueta. Era similar a las criaturas que estaban en esos tubos, solo que este se veía con un cuerpo más uniforme, salvo por la parte del pecho que se le notaban las costillas, una protuberancia extraña que tenía en la espalda y una cabeza bastante grande, con unos ojos enteramente blancos.
 
Al verlo directamente a los ojos temió por su vida, mientras la criatura se acercaba a él, no podía hacer otra cosa más que retroceder y chocar con la puerta que se encontraba cerrada.
 
La criatura al estar frente a Fuji abrió su boca, mostrando unos afilados colmillos, para acto seguido lanzarse hacia el profesor, quien gritaba de desesperación mientras el ser lo iba destripando, arrancando trozos de carne, tejido y partes del cuerpo.
 
Los gritos cesaron en cierto punto, mientras un charco de sangre iba expandiéndose en el suelo de la habitación, pasando por debajo de la puerta.
 
- ¡El objetivo ya se ha ido! - dijo Protón a través de un comunicador, viendo como la sangre seguía saliendo por debajo de la puerta.
 
El jefe sonrió con malicia mientras escuchaba lo que su subordinado le decía por la otra línea, acompañado por Archer y Ariana.
 
-Asegúrate de limpiar cuando termine de comer - dijo para luego guardar el comunicador.
 
-Jefe, tenemos un problema - dijo Archer - No tenemos el suficiente ADN de Mew para seguir trabajando.
 
-Ya oíste lo que dijo, podía usarse otra muestra para llenar con los huecos faltantes - dijo el jefe - Usaremos mi sangre.
 
- ¡¿Qué?! - reaccionó Archer.
 
-Mi meta inicial era crear un ser que igualará o sobrepasará las capacidades de Mew - dijo el hombre - Al parecer, para que eso sea posible, ese ser debe llevar algo de mi en él.
 
- ¿Qué hacemos con…? - preguntó un tanto inseguro.
 
-De eso yo me encargare personalmente - dijo el jefe firmemente, recordando la fotografía que tenía en su oficina.
 
-Entiendo - dijo Archer - Por cierto, jefe, ¿Ya habló con la agente Jessica, que fue enviada a robar información de Bill? - intentando cambiar de tema.
 
-Si - contestó - Me informó también que unos jóvenes habían interferido en su misión y en la del agente Jared.
 
-Eso había escuchado, que el agente Jared uso una píldora de suicidio en Ciudad Celeste - dijo Archer - ¿Deberíamos hacer algo con esos jóvenes?
 
- ¡No! - dijo el hombre, bastante alterado por lo que dijo Archer - No les hagan nada - calmándose un poco - No es lo que ella querría - pensó.
 
Archer estaba suprimiendo el miedo que sentía, había olvidado por un momento las cosas que le molestaban a su jefe.
 
-Aun así, le pedí que participara en la Liga Pokémon para vigilarlos, ya que al parecer uno de ellos es un entrenador pokémon - dijo el jefe.
 
- ¿No cree que puedan identificarla? - dudó Ariana.
 
-Es por eso que le pedí que se hiciera un cambio en su cabello y vestuario, además de suministrarle un suero en caso de que sucediera algo similar a lo ocurrido en Ciudad Celeste - dijo el hombre.
 
Tanto Archer como Ariana estaban impresionados, por algo ese hombre era el jefe de jefes. Alguien con metas personales y una determinación muy fuerte y con el ansias de cambiar y controlar esa región, y de paso el mundo.
 
-Vayamos a mi oficina para que me cuentes como te fue con los inversionistas - dijo el hombre retirándose junto con Archer - Ah, y Ariana, podrías hacer que cambiaran el nombre del proyecto.
 
- ¿Cómo quiere que sea nombrado a partir de ahora? - preguntó la pelirroja.
 
-Proyecto neogénesis -
 
Continuará.
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@"Lunarium" JAJAJAJA, lo de Koga como su tío es porque en algunas imágenes lo veía similar al profesor Oak. Y si, no quería retratar a Green como alguien presumido el 100% del tiempo. Su vinculo con Red es de hermandad, pero igual tienen una rivalidad.

@nakun92 Gracias por el comentario. Esta historia no tendrá nada de Lemon, en cambio será una 100% centrada en la aventura con acción y misterio, no siendo una novelización al pie de la letra, ya que tomare muchas libertades creativas y cada uno de los tres protagonistas será esencial.
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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#30
Vaya manera más traumática para salir de Fuji. Giovanni realmente no conoce la piedad, y de la misma manera en que los protagonistas se notan diferentes en su personalidad, el propio Giovanni se nota bastante más cruel que en cualquiera de los medios en que lo he visto. Así puedo ver que Blue se llevará un terrible chasco en cuanto llegue a ciudad Lavanda, y tanto ella como Looker tendrán que ver cómo le hacer para dar con las pistas que tanto necesitan.
Realmente fue un buen capítulo. Emocionante y casual al inicio, perturbador y tenso al final.
nadaoriginal: La historia de un escritor de fanfics que te liga todo lo que se mueve mientras se burla
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