Longfic- Vestigios del Dragón.

Extension largaLongfic
FranquiciaCoregames
GéneroAventura
Resumen

Tras la inevitable pérdida de su puesto Lance debe verse envuelto en un recorrido por distintas regiones antes de tan siquiera poder volver a su lugar, a su trono.

#1
[Imagen: aop0EhW.png]

¿Has llegado a pensar como se siente una persona que lo ha perdido todo, desde todos sus años de esfuerzo hasta la más mínima pizca de respeto? Si lo has hecho siento que haya sido así, pero si no, eres bienvenido. Dentro de la franquicia más de una vez nos hemos visto encarnando la piel del protagonista de turno, donde nos involucramos en un viaje tan extenso como nosotros queramos, y donde también la principal de las metas es enfrentar a la tan mencionada e imponente liga Pokémon, venciendo a entrenadores, rivales, villanos, líderes de gimnasio, altos mandos y claro, el eslabón final: el campeón de la región en cuestión, convirtiéndonos en esa respetada figura. 

Sabemos que los miembros del Alto Mando mantienen su puesto, pues solo son un peldaño más... ¿Pero y los campeones, ellos se quedan con algo? ¿Qué deben hacer para recuperar su gloria? ¿Qué huellas deben seguir? Vamos, únete a este pequeño viaje donde ahondaremos esas sensaciones... Y un poco más tal vez. 
 

Índice: 
[Imagen: ikuZYJy.png]
Sí, tampoco está tan bonita(?)

¿Ah? Sí, cierto cierto. Por si quieres echarte una leída a un fic echále un ojo a esto, a lo mejor te gusta: 

Vestigios.
 0  0  0  0  0  2  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#2
 
N: Sentencia.

El cabello azulado de aquella mujer eran una clara evidencia de quien era, una de las más respetadas líderes de gimnasio en la mayoría de regiones que conocieran su poderío arrasador con los letales dragones que contaba de su lado; caminaba por los pasillos de la extremadamente venerada y sagrada Cueva Dragón en Ciudad Endrino, con un vaso de agua y una mirada algo preocupada, ¿por qué? ¿Era necesario? Claro que lo era, la razón de sus preocupaciones era aquel pelirrojo que se posaba en una las bancas cercanas al lago de la cueva, consternado por lo que acababa de vivir, ¿había sido destituido? ¿vencido? Ambas cosas a la vez. 
 
—Lance, ya te dije que no puedes dormir aquí. Aún eres un poco respetado pero no por eso dejas de correr peligro en este lugar.—sí, la cueva era algo inquietante con respecto a su seguridad, después de todo ya contaba con muchas especies de dragones, ya no solo con Magikarps o Dratinis. —Puedes ir a casa, nadie te va a reprochar nada. 
—No lo entiendes Clair, no es cuestión de cómo me vean los demás, es cuestión de cómo me veo yo en este lugar.—sus puños se apretaron.—Me venció un niño, Clair, un niño. 
—El mismo niño me venció a mi.—le avisó al sentarse a su lado y ofrecer la bebida. —¿Cómo dices que se llamaba? 
—Ethan. —acotó.—Y no es el primero, antes fue Blue, después  de él también fue Red… ¿Qué sigue? ¿Qué un bebé se corone como monarca? 
—Lionel es un tonto, pero no dejaría que sucediera algo así… Espero—alzó sus hombros. —Ya han pasado casi tres meses desde que perdiste tu puesto, no puedes seguir de esta forma tan deplorable. 
—¿Por qué no? Tu hiciste un drama cuando el chico te derrotó. 
—No es el punto. 
 
Ese acto era una fea mancha en su carrera como una de las líderes más respetadas, hasta había sido comparada con Withney en relación a su reacción con la derrota. Definitivamente aún no se redimía por esa acción, tal vez nacer de nuevo sería suficiente para aplacar tal vergüenza. Aún así el silencio del par era más que palpable, ninguno estaba en su mejor momento… Pero era evidente que solo uno estaba en el peor de todos. La peliazul dio una pequeña palmada en su hombro.
 
—¿Hoy también vienes a darme tu consejo?—sí, ya llevaba algún tiempo escuchando a su prima intentando ayudarle. 
—Vengo por una respuesta en realidad…—ella se acomodó en la banca, observando a las increíbles especies, Lance tan solo hizo un ademán con su mano, dando una señal para que hablara—¿Hace cuánto fue la última vez que viniste aquí? 
—¿Qué?
—Responde. —Lance suspiró un poco, pero desviando su mirada como si quisiera obviar la pregunta.—¿Cuánto? ¿Diez años?
—Doce…—un resoplido salió de sus labios. —Fue hace doce años cuando Woodman me ofreció el puesto de Alto Mando, en ese momento había ampliado la fama del gimnasio dragón de esta ciudad. 
—Sí, lo recuerdo, ya estaba en entrenamiento con el abuelo cuando pasó eso. 
—El abuelo no creía que sería necesario tener un alto mando del tipo dragón, además de que sentía que era maltratar el misticismo a un tipo tan especial como lo era el dragón. —hizo una pequeña mueca. 
—¿Y qué hiciste?
—No le obedecí, acepté el puesto y me consagré como el mejor alto mando de Kanto y Johto. —hasta rió un poco con sus recuerdos.—El abuelo me exilió de la cueva por varios años, no creía que estaba haciendo lo correcto. 
—¿Y tú qué creías? 
—En que los dragones debían ser reconocidos, que debían ser los más respetados… Lo hice con el gimnasio, y también con el alto mando.—aseguró.—Es una pena que eso ya se haya acabado. 
—Se ha acabado porque a ti te dio la gana.—aseguró.—Podría ser una pausa, pero a ti no te da la gana de hacer algo para cambiarlo. —incluso alzó un poco sus hombros en señal de exageración. 
—¿Qué?
—Pero qué lento eres, Lance.—resopló la fémina.—¿Qué hizo el chico que te venció?
—... Ganó las medallas y derrotó al alto mando…—su puño se apretaba por inercia de solo pensar en ello.
—¿Y los otros anteriores a ese?
—...—silencio en la cueva.—... Lo mismo. 
—¿Ya vas entendiendo? 
 
Si bien la idea que tenía la líder era buena y viable en una condición como la suya… No dejaba de representar un extenso camino para el tipo dragón… ¿No? Podría viajar en su Dragonite de ciudad en ciudad, derrotar a cada uno de los gimnasios de Johto con sus dragones, y recuperar su trono de la manera más honorable posible… ¡Sí, esa debía ser la respuesta a todos sus problemas! 
 
—Lance, ¿me estás oyendo?—tal vez Clair llevaba ya algún tiempo hablando.—¡Lance!—el grito por fin lo sacó de sus pensamientos idealistas. 
—Sí, sí… Entiendo a qué te refieres…—¿de verdad lo hacía?
—¿Estás seguro?—la líder no estaba del todo segura. —Repíteme lo que te dije. 
—Dijiste que debía hacer lo mismo que habían hecho esos chicos, reunir las medallas y enfrentarme al alto mando para recuperar mi puesto de campeón, no suena como algo tan complicad- —Observó el gesto de su contraparte—... ¿Qué? 
—...—la peliazul arqueó su ceja.—¿Y qué más?
—¿Cómo, había algo más?
—Sí, mucho más. —respondió con una mirada de obviedad; Lance suspiró con desgana—Eras campeón, Lance, el reto de los gimnasios no debería ser más que un simple trámite para ti, Falkner, Bugsy, Whitney, hasta Morti… E incluso Chuck no deberían ser ningún problema para ti, aún con sus mejores y completos equipos…—hasta desvió un poco la mirada.—El asunto de esto es que suponga un verdadero reto, no un paseo por la región. 
—¿Quieres decir que Pryce, Jasmine y tú sí podrían hacerme frente?—para el pelirrojo igual era algo difícil de creer. 
—Puede que de los tres Jasmine sea la más fácil o la más accesible, pero eso no quita que sea un hueso duro de roer, Lance, no hay que subestimar a alguien como ella… Más de una vez ha conseguido ponerme en aprietos.
—Pero yo no soy tú. 
—En las condiciones actuales yo que tú no hablaría más de la cuenta.—respondió al instante.—Pryce por naturaleza tiene ventaja sobre nuestro tipo de preferencia, a menos que trates de enfrentarlo solamente con Charizard… Y aún así es difícil pretender derrotar a Pryce solo con un Pokémon. 
—Entendí el punto…
—No has entendido mucho, Lance, ya no eres quien solías ser… Infundes respeto y quizá algo de miedo… Pero ya no eres “Lance, el campeón y poderoso Domadragones”... Solo eres “Lance, el excampeón”—podía sonar un poco ruda, pero no por eso mentiría.
—Bien, Jasmine y Pryce, lo tengo… —desvió un poco la mirada.—Nunca llegué a pensar que la siguiente vez que combatiría en el Gimnasio Endrino sería por una mísera medalla…—asumía que Clair sería el eslabón final. 
—Aún falta.
—Lo suponía.—para ese punto ya todo era esperable.
—Por naturaleza yo soy tu rival más fuerte, entrenamos juntos, conocemos las debilidades y fortalezas del otro, conscientes de lo que somos capaces… Además de ser efectivos entre sí con el tipo dragón.—hasta sonrió un poco por leves recuerdos.—No puedo dejar que te presentes a mi gimnasio así por así. 
—¿Qué pretendes?—arqueó una ceja. 
—Naturalmente los líderes tenemos comunicación interna, podemos discutir asuntos sin tener que ser supervisados por el alto mando o el campeón, así programamos algunas batallas con el fin de hacer un ranking con el que se les recomienda a los entrenadores un orden para retarnos conforme al nivel de dificultad—una explicación sencilla y digerible. 
—¿Qué?—estaba incrédulo—¿Cómo qué hacen eso? ¿Desde cuándo?—cuando él era líder no hacían esas cosas. 
—Te lo dije, no somos supervisados.—no era noticia nueva… Aunque para Lance tal vez sí. —Falkner suele perder casi siempre, por eso es que en el ranking está en el puesto tan bajo y es el primer gimnasio en ser recomendado a los novatos… Sus aves tienen muchas falencias… —reflexión para aligerar el ambiente.
—¿Tu eres la que más gana?—asumía que su prima debía portar ese título.
—Soy la líder más fuerte, no hay duda de eso…—aunque desvió su mirada un momento—Pero eso no me hace invencible… Y a ti tampoco. 
 
El mayor chasqueó la lengua, ¿quién se creía para hablarle de esa manera?
 
—Aún no me has dicho que se supone que tengo que hacer, Clair…
—Vas a ganar las medallas de Johto, sí, yo me encargaré de comunicar eso con los líderes y serás parte de las batallas internas, con los 7.
—Entiendo.—pero aún había un detalle.—... ¿Y la medalla dragón?
—Para ganarla deberás presentarme cinco pruebas de tu poder.—esta vez alzó la mirada. —No somos los únicos entrenadores capaces de dominar y engrandecer el título de maestros dragón.—dirigió sus orbes azules hacia el pelirrojo.—Hay unos cuantos más regados por el mundo… Quizás no honren a esta cueva como lo hacemos tú y yo, pero no hay duda alguna de que son tan capaces como nosotros. 
—Debes estar bromeando…
—Cinco Pruebas, Lance. 
—Nombres. 
—Sabes perfectamente de quienes hablo.—sus miradas se cruzaron otro instante.
—Drake.
—Alto Mando de Hoenn, catalogado el más fuerte de la región… Claro, después de Steven. —no hacía falta explicar más. —Siguiente. 
—Drasna.
—Los tienes presente, ¿no?—bromeó con simpleza—Alto Mando de Kalos, la segunda si los vemos en orden… Pero no por eso significa que deba ser un eslabón fácil, que no se te olvide, es del alto mando. —sonaba como una amenaza. —Vamos con líderes. 
—Iris y Drayden. 
—Dos por uno, interesante.—pausa necesaria.—Líderes conjuntos de Unova, se dice que Drayden es el más capacitado de ambos por su experiencia y por ser el mentor de la chica… Pero los rumores dicen que ella está entrenando para quitarle el puesto a Alder, yo que tú no la provocaría. —aseguró con total confianza en la chica, ¿empatía tal vez?—Dime al último. 
—El amiguito de Lionel.
—Sé específico. 
—Raihan.
—Desconozco su poder, no hemos tenido oportunidad de enfrentarnos por la distancia entre Johto y Galar…—revisó el broche de su capa un momento.—Y tampoco usa capa… Pero si los rumores son ciertos, cuentan que si se muda a cualquier otra región podría ser campeón con facilidad, pero que por su rivalidad con Lionel no lo hace…
—Basta de Misticismo, ¿sabes algo más?—su homóloga en tipo asintió. 
— Ya lo sabes, es el rival directo de Lionel, pero no acaba ahí, algunos incluso afirman que si hay alguien digno de suplantar al campeón de Galar y tomar su puesto… Es él…
—¿Tanto miedo le tienes?
—¿Miedo? No, es respeto.—corrigió con una curvatura en sus labios—... Tú eres el que debería tener miedo, yo no lo voy a enfrentar, tú sí. —de nuevo chasqueó la lengua, como odiaba ser subestimado de tal forma. 
—¿Hay alguien más que quieras que enfrente?
—No se me ocurre nadie.más por ahora. —se sinceró al levantarse e invitar a Lance a hacer lo mismo.
—Entonces para recapitul- —observó lo que estaba por hacer la ojiazul.—No. 
—Sí. 
—No, ya te dije que no. 
—Lance… No me obligues a hacer esto. 
—¡No tienes el derecho de hacerlo!
—¡Conoces la jerarquía, la capa es simbolismo de poder y de superioridad, y actualmente tu condición no te lo permite!—respondió con fuerza—El pasado se puede respetar… Pero no tanto comparado como el presente, y lamentablemente tu presente no es muy respetado. —una bala dolía menos. 
 
Lance tuvo un conflicto muy grande en su interior, ¿en verdad sería capaz de aceptar una vergüenza como esa? ¿su más grande símbolo en serio le sería arrebatado? ¡No, maldita sea! Sus puños y dentadura se apretaron en sincronía, como si aborrecieran esa idea de tan solo imaginarla… Pero eso no era un castigo, era una garantía, un pequeño precio que si tenía éxito le sería reembolsado en un futuro no muy lejano; con furia en todo su ser decidió darse media vuelta, mostrando su espalda a la chica y desabrochando su capa a la altura de sus hombros, dejándola caer al suelo.
 
—La voy a recuperar, Clair.—si bien la imagen de su tan respetada capa tirada en el suelo le hervía la sangre… Servía como una perfecta motivación. 
—Esperaré al día que combatamos por ella, Lance.—tuvo la decencia de agacharse para poder tomarla entre sus manos, también le era doloroso ver como una capa de ese estilo se empolvaba en el suelo.—Hasta entonces… No serás nadie en este lugar. 
 
El mayor se dio la vuelta y observó a su allegada, con cierto brillo mirada, como si esa actitud esperanzadora había despertado entre las umbras de la derrota. La menor sonrió un poco, pero con la misma mirada y fulgor en su semblante, dispuesta a dar todo en la futura batalla que tendrían por la capa. 
 
—Ahora vete. —le ordenó.—La Guarida Dragón está cerrada hasta que cumplas con los requisitos… Ya sabes cual es. 
—...—él por su parte decidió emprender una caminata hasta la salida. 
—No me has dicho cual es el requisito para entrar a la guarida, Lance. —esperaba que sirviera como un estimulante. 
 
Lance lo dudó un momento, incluso se posó a pocos metros antes de la salida, respiró hondo y echó una última mirada a todas las especies de dragones que habitaban en aquel santuario secreto… Ellos también merecían respeto, igual que la líder que se encontraba metros atrás. 
 
—El requisito para entrar a la guarida dragón es poder conseguir la Medalla Dragón de Ciudad Endrino. No sirve ninguna otra medalla, solamente la mencionada.—y tras eso emprendió los primeros pasos. —Derrotando a Clair, la líder de gimnasio más fuerte y temida de toda la región Johto en el proceso… Esa es la única forma de ganarse el acceso a la Guarida Dragón…—y con esas palabras aceptó su nueva posición, caminando hacia el resplandor de la salida… Que con suerte, tal vez su futuro podría ser tan brillante como ese destello, dejando la guarida solo con Clair y sus dragones en el interior. 
 
 
—Pero temo que ya no seré solo la líder de gimnasio más fuerte…—había dejado la capa de su primo en la banca de antes, para tomarse el tiempo y quitarse la suya y luego tomar aquella capa de tonalidades rojas en su interior—...Porque te estaré esperando en una mejor posición, en una digna de lo que aspiras.—y dicho aquello tomó la capa que previamente había dejado en la banca para colgarla en sus hombros y lucirla como suya a partir de ese momento.—Pronto seré la más fuerte, única y temida… Campeona de toda la región Johto, Lance.
 
 0  0  0  0  0  0  0  0  2  0  1  0  0
Responder
#3
Hola, Fers. Es un gusto volver a verte escribiendo algo. No lo abandones. 

Vamos al grano,

La idea me encantó. Por regla general, en los juegos siempre se nos cuenta la aventura desde la perspectiva del joven promesa, con una habilidad sorprendente para su edad y falta de experiencia, que termina ganando en todos los gimnasios, a todos los Altos Mandos y empujando al campeón a un pobre segundo lugar. Pero nunca la de ese campeón relegado; nunca el sufrimiento, la angustia y la decepción que acarrea haber perdido ante un mocoso el trabajo de toda su vida. Ese concepto me parece de lo más interesante. Todavía más en tu fic, pues parece que girará alrededor del camino que debe volver a recorrer el campeón para derrotar a los demonios que lleva dentro y volver a su lugar. 

A partir de ello, la escena de la capa me pareció fantástica. En mi opinión, lo más destacable del escrito. Ahí es cuando vemos la frustración contenida y simboliza perfectamente la perdida, tanto psicológica como física, que está sufriendo Lance. Sólo lamenté que la descripción de las emociones hubiera sido algo plana; me habría encantado leer un flashback, un conflicto interno, o algo por el estilo. 

Ahora, aunque la idea es muy buena, siento que hay algunos problemas en la ejecución. De un lado, la velocidad de los acontecimientos me parece algo excesiva en el nudo del capítulo. Cuando se nos narra el camino que deberá seguir Lance, a quién enfrentar y por qué, veo poca reflexión por parte de los protagonistas. ¿No podría este saltarse los gimnasios, teniendo en cuenta que probablemente ya tenía las medallas? Dudas similares me atacan y creo que el texto podría haber ofrecido una explicación algo más convincente de las acciones que ejecutará Lance en los siguiente capítulos. 

Del otro lado, hay algunos detallitos gramaticales que aparecen como piedras en el camino del buen lector. A continuación, te dejó un spoiler con algunos ejemplos. Esto no desvirtúa la idea que tienes, pero si la vuelve menos pulida. 


Mostrar Detallitos

 
(07 May 2022
03:39 PM)
Fers. escribió:
de las más respetadas

En este caso, siento que te faltó el sustantivo para lograr una mejor lectura. ¿De las más respetadas qué? ¿Mujeres? ¿Entrenadoras? ¿Niñas? 
 
(07 May 2022
03:39 PM)
Fers. escribió:
nadie.más

Acá se te escapó el punto.
 
(07 May 2022
03:39 PM)
Fers. escribió:
¿su más grande

Aquí debes iniciar con mayuscula.
 
(07 May 2022
03:39 PM)
Fers. escribió:
él por su parte decidió

Creo que quedaría mejor "él, por su parte, decidió [...]". De lo contrario, el "por su parte" carece de sentido. 


Dicho esto, espero que sigas este fic. Me gusta mucho la idea.

Sin más, un abrazo.

Cya. 
[Imagen: Gwen-2.png]
 0  0  0  1  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#4
Mostrar Pyromentario de N
Buenas, como alguien había dicho en el general de discord, un rival(?

El estilo del título y la comparación respecto al uso de Lance en primera instancia me hizo pensar que iba a ser una historia edgy, sin embargo, se tratará de una historia de aventuras con un argumento bastante interesante como catalizador.

En si no me había puesto a pensar en el pobre Lance una vez derrotado en Kanto y luego en Johto. Cuando lo derrotas primero, al menos se mantiene como Alto Mando, pero en su región natal se le arrebata el título de campeón y queda como un vagabundo. El ser llamado "excampeón" debe dolerle, aunque no tanto como el renunciar a su preciada capa.

Las pruebas que debe realizar me parecen curiosas, una antigua autoridad de la región teniendo que hacer el recorrido de las medallas es ligeramente gracioso, y el agregado del desafío con los entrenadores dragón augura algo épico que esta por construirse, madrazos entre dragones.

Veo a este Lance, no se si ingenuo es la palabra que usaría, pero cuya personalidad sirve de puente para entregarnos la exposición necesaria de lo que va a ser la historia en un futuro. Tiene sentido el como se siente, esos malévolos niños destruye sueños y metas están por todos lados.

De Clair me da curiosidad si se verá o no su intento de ser la campeona de Johto, o sólo nos centraremos en Lance, sólo el tiempo lo dirá.

Un detalle que me pareció peculiar es la enumeración con letra N del primer capítulo, quizás se forme una palabra o una frase al final?
Sin nada más que escribir, nos leemos en otra ocasión. Mewwave
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
 0  0  0  1  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#5
I: Hierro Teñido.
 

 
Las puertas habían sido abiertas en algún lugar subterráneo de Ciudad Trigal, un espacio que solo ocupaban los líderes de gimnasio para sus reuniones internas; de cada una de ellas se mostraron diversas personas saliendo, pero con la particularidad de que sobre cada puerta había un emblema tallado en metal, una imagen un poco simbólica si había que ser francos. Ocho puertas, ocho personas, ocho competidores… Pero siete líderes y un retador. Lance había ocupado el puesto de su prima, presentándose como el representante del gimnasio de Ciudad Endrino, aunque no por eso significaba que la aludida no estuviera presente en tal evento. En un pequeño balcón estaba la mismísima Clair observando desde la altura, como si dirigiera el evento como toda una maestra de ceremonias. 
 
—Quiero agradecer a todos por su presencia en este lugar hoy.—fue su primer diálogo ante todos los presentes.—Y también por aceptar este improvisado desafío de solidaridad con mi primo. 
—No vinimos por esa razón, Clair.—la voz ronca y desgastada evidenciaba de quien se trataba, el mayor de todos, su cabellera blanca y piel ligeramente arrugada… El segundo líder más fuerte de toda la región.
—Pryce.—dirigió su vista al mencionado—Lo prometido es deuda, por lo que cualquier resultado que se dé en esta reunión será reflejado en nuestro ranking interno de líderes, sea favorable… O no. —Lance desvió un poco la mirada ante tales palabras, ya no jugaba solo por si mismo, sino también por el gimnasio que hace años había defendido a capa y espada, esperaba que su elección equipo fuera la más óptima.—Además de que todas las batallas serán solamente de uno contra uno, donde si alguno queda fuera de combate automáticamente acaba la batalla; ¿Todos estamos de acuerdo con las condiciones impuestas en la ceremonia?
—A favor.—se oyó al unísono en la sala, estaba decidido. 
 
El orden de los combates era decidido en aleatorio entre los primeros cinco gimnasios, dejando a los últimos tres del ranking actual para ser enfrentados por orden de los cinco primeros, definitivamente Jasmine, Pryce y Clair eran respetados hasta por sus homólogos en cargo. El primero en enfrentar a todos fue Falkner, quien tras sus rondas aleatorias y perder estrepitosamente contra Jasmine y Pryce, debía ser el primer afortunado de verse las caras con el descoronado Lance en aquel simple y escondido campo de batalla. 
 
—Eres mi última batalla de hoy.—le avisó el peliazul mientras tomaba una de sus pokeball—No esperaba que mi primera batalla contra ti fuera de esta manera, Lance… Me esforzaré por derrotarte. —sí, el tipo volador había sido algo entusiasta.
—Entonces demuéstralo.—soltó el esférico bicolor y mostró a su “Primer Dragonite”, el de nivel más bajo.—Dragonite. 
—El entrenador de los tres Dragonites.—aseguró el menor mientras soltaba a su pokémon esta vez—¡Pidgeot!—Una imponente ave empezó a sobrevolar la zona de combate. 
 
El dragón y el ave se encararon un segundo antes de empezar a volar, siguiendo al otro como si se tratara de una danza… O más bien un ritual previo al combate, quizás alguna costumbre entre los pokémon de tipos semejates. 
 
—¡Empiecen!
 
Dragonite fue el primero en tomar distancia y quedarse cerca de su entrenador, mientras Pidgeot se preparaba para dar el primer ataque. 
 
—¡Usa Ave Brava!
—Contrarresta con Onda Trueno. 
 
El ave castaña decidió ascender a lo más alto y bajar en picada mientras se envolvía en una energía azulada y posteriormente en otra de tonalidades rojizas que demostraba el poderío del tipo volador, de seguro para casi cualquier Pokémon ese ataque habría significado su perdición, pero… Solo bastó que Dragonite batiera sus alas para desprender energía eléctrica desde estas, la suficiente para tener la capacidad de paralizar de inmediato al ave.

—¡No, Pidgeot!—quiso reaccionar.—Usa Ond-—pero fue interrumpido sin previo aviso. 
—¡Rematalo con Trueno!
 
La orden fue captada, Pidgeot ya estaba inmovilizado por el movimiento previo y aún así fue sacudido y electrocutado por devastador ataque del tipo dragón, que al recibirlo solo pudo soltar un doloroso quejido antes de caer al suelo, aún con la estática recorrer su cuerpo. 
 
—Pidgeot…—había sido una completa humillación, una total desgracia la que había vivido el líder de los cielos, ¿de verdad su poder estaba tan por debajo del antiguo campeón de la región?; apretó su puño y contuvo ciertas lágrimas en sus ojos.—Así que este es el poder un excampeón…—hasta soltó una risa, una para no llorar.
—El Gimnasio de Ciudad Endrino es el ganador. —aseguró antes de que ambos regresaran a sus Pokémon. 
 
Lance se dio media vuelta y decidió esperar su siguiente turno, por lo que se dedicó a esperar con Jasmine y Pryce en sus respectivos lugares. El siguiente en verse las caras con el tridente más poderoso de la región, en cuanto líderes se refiere, fue el muchacho portador de los insectos, quien hasta ese momento no había conseguido ninguna victoria, ni con el anterior, así que su historial previo al domadragones no era nada favorable. 
 
—¿Es necesario que nos enfrentemos?—Bugsy ya estaba algo desanimado, perder de tantas maneras había sido desmotivante. 
—Cada batalla debe llevarse a cabo, Bugsy, de lo contrario tu gimnasio recibirá un llamado de atención por parte de los demás, ya sabes que a la liga no le agradan esas quejas entre gimnasios.—amenazó la dulce voz de Jasmine desde su sitio. 
—Sí, sí… Ya me lo han dicho antes…
—Terminaremos rápido, no te preocupes.
 
Ambo soltaron a sus monstruos de bolsillo, otro Dragonite que empezó a batir sus alas para poder llamar la atención; mientras que un insecto de color rojizo se hacía presente con una pose de combate, además de que su piel brillaba como si de metal se tratase, Scizor. Bugsy y Lance cruzaron miradas y ambos entendieron que solo debían esperar el momento adecuado.

—¡A luchar!
—¡Scizor, usa danza espada!—ordenó el líder a su bicho. 
—Dragonite, usa Velo Sagrado. 
Ambos Pokémon usaron movimientos no ofensivos, pues uno aprovechó para potenciar sus aptitudes ofensivas y el otro se protegió de cualquier tipo de cambio de estado, ¿una jugada estratégica? Posiblemente. 
 
—¡Usa puño bala!
 
Scizor había un movimiento que priorizaba su velocidad, por lo que no demoró absolutamente nada en impactar en el estómago del Dragonite, enviándolo algunos metros atrás, aunque Lance no respondía ni daba órdenes. 
 
—¡Aprovechemos y usa tijera X!—Busgy dio la orden y en seguida su pokémon disparó un potente proyectil de energía con la forma mencionada… Pero impactando de nuevo en el dragón naranja.—¿Qué?—estaba consternado, no entendía que tramaba el pelirrojo. 
 
[...]
 
Por su parte Jasmine y Pryce mantenían cierta cercanía para hablar de los combates que tenían enfrente. 
 
—¿Cuánto crees que quiera jugar?—fue la pregunta de la castaña. 
—Es un ególatra si cree que eso lo está haciendo quedar bien.—las canas no iban solo con la edad—Pero no durará mucho, te lo aseguro. 
—¿Crees que Whitney o Chuck puedan hacer algo?
—No le tengo fé ni a Morty, y él hoy vino bastante preparado. 
—Ja.—la chica sonrió con algo de cinismo.—Tal vez sea hora de destronar a Endrino. 
 
[...]
 
—¡Vamos, lucha Lance, sino no tiene sentido este encuentro!—a simple vista parecía hasta una súplica.
—Te estoy ayudando, Bugsy.
—¡No quiero tu ayuda si te comportas como un engreído arrogan-
—¡Llamarada!
 
Y por fin el tipo dragón se elevó por el cielo con una molestia en sus ojos, recibir más de un ataque no le había hecho nada de gracia. Respiró hondo y almacenó la suficiente energía en su estómago para disparar una potente llama que tomó la forma de una estrella, todo con dirección directa al tipo bicho, quien ya no opuso resistencia, conocía de antemano que esos ataques eran extremadamente eficaces.

—Scizor…—Bugsy solo suspiró un poco y recogió a su compañero.—Hoy sí que no ha sido mi día…
 
Lance nuevamente dio media vuelta y volvió al puesto de Ciudad Endrino, a la espera de su turno otra vez, y es que los siguientes tres encuentros con Morty, Whitney y Chuck no fueron más que un mero trámite para el imponente representante de los dragones, tal como había dicho Clair hace semanas antes, ninguno de esos cinco líderes habían sido suficiente para encarar a su nivel como entrenador. Había pasado un buen rato ya cuando llegó la hora de la verdad, momento donde los dos líderes finales y el retador tuvieron que acercarse al campo de batalla. 
 
—Dado que los tres han logrado mantener su postura como los tres gimnasios más fuertes de la región… Ha llegado la hora de definir cuál es el líder de gimnasio más fuerte de toda la región.—su mirada se cruzó con la de su primo un momento, ya no se estaba jugando su valor personal o su capa… Se estaba jugando la reputación del gimnasio que había protegido su familia por tantos años.—Endrino contra Olivo. 
 
Lance fue el primero en entrar al campo, mientras observaba como su rival estaba acercándose también al lado contrario. Ambos sonrieron un poco, al parecer el respeto era algo mutuo… ¿No? No importaba, ambos sacaron sus respectivas esferas bicolores con Pokémon dentro y las arrojaron para poder dar a inicio al combate que tenían pendiente.. 
 
—¡Charizard!—sí, no era precisamente un dragón, ni tampoco su pokémon más fuerte… Pero tendría algo de ventaja elemental.
—Steelix, ven aquí. —la calma de la chica era palpable, por lo que no había ningún apuro.
 
Lance estaba algo impaciente, nunca se había debatido a duelo a la líder de tipo acero, y según la perspectiva de Clair… Era un hueso duro de roer… Un momento, ¿le estaba teniendo miedo o solo nervios? No, no podía ser posible que un domadragones tan poderoso como Lance temblara ligeramente contra una entrenadora tan dulce y descuidada como Jasmine… Pero eso tampoco podía significar que debía subestimarla como había hecho con el resto de líderes hasta ese momento, así que…
 
—¡Acércate y usa garra dragón!
—Protección.
 
Las órdenes habían sido dadas, y el resultado de estas iba a ser mucho más que evidente. Steelix se había protegido con un campo de fuerza de color verdoso del potente ataque de tipo dragón que había hecho el de tipo fuego. Charizard al verse repelido tomó distancia prudente para recibir la siguiente orden de su entrenador. 
 
—Charizard, quiero que ahora uses colmillo ígneo—la orden de Lance había sido acatada por la lagartija de fuego, así que en seguida su dentadura se envolvió en potentes llamas, que acompañó con un fuerte gruñido antes de arremeter contra la serpiente de acero y encajar sus colmillos directamente por debajo de su cabeza.
—¡Steeeel!—se quejó el pokémon rival, que a pesar de verse bastante herido por la eficacia del movimiento, se quedó estático en su lugar. 
—Bien hecho Steelix.—felicitó su entrenadora con una sonrisa.
—Pero qué… El colmillo debió derrotarlo de un golpe… Es imposible.—Lance chasqueó su lengua, estaba incrédulo con que su pokémon no haya podido derrotar a su enemigo de un solo movimiento, como solía pasar en la mayoría de ocasiones. 
—Sí, debió hacerlo.—reconoció Jasmine mientras lo observaba directamente a él—Pero Steelix cuenta con Robustez como habilidad, no puede ser derrotado de un solo movimiento como has hecho con el resto de líderes, Lance.—¿acaso le estaba dando una clase de estrategias pokémon?—Yo no soy como el resto, yo soy más fuerte.—aseguró con una sonrisa ladina.—¡Steelix, usa chirrido!
—¡No, Charizard, golpea con el colmillo ígneo!
 
El volador trató de replicar el movimiento de antes y cubrir su dentadura con las incandescentes llamas del  fuego para atacar directamente al Serpferrea, pero el desagradable sonido que estaba produciendo la serpiente al moverse por el campo lo estaba haciendo perder la concentración, haciendo que las llamas se perdieran como una consecuencia. 
 
—¡Usa Garra Umbría!—Lance estaba entrando en un pequeño lapso de desesperación, su Charizard había caído en el efecto del chirrido, su baja defensa no era más que un fuerte punto a golpear y eso debía ser impedido a toda costa.
—¿Qué te hace creer que eso funcionará?—preguntó con seguridad en sus palabras.—Espéralo. 
 
Steelix se detuvo en seco y se dedicó a esperar que el volador arremetiera con la oscuridad cubriendo sus garras y cuando estaba a escasos metros de impactar su ataque…
 
—¡Aquacola!
 
La mirada de Lance denotó su preocupación.., ¿De verdad un Pokémon como ese sabía un movimiento de tipo agua? Era el primer movimiento ofensivo que mostraba en toda la batalla… ¿Y debía ser uno de tipo agua? Chasqueó la lengua y se introdujo en sus pensamientos un segundo mientras maquinaba que hacer en su cabeza, debía reaccionar, debía encontrar algún punto débil ¡No podía perd-… Cuando…
 
¡PUM!
 
Charizard había sido estampado en el suelo después de que la cola cubierta de agua golpeara su espalda y, literalmente, lo hiciera comer polvo un momento.
—¡Chaaaaaaaaar!—no, no estaba para nada feliz. Lance respiró con alivio, su pokémon no había sido vencido con tanta facilidad, no era algo imposible… Pero no por eso debería ser algo que sucediera. 
—¡Charizard, alza vuelo y usa colmillo dragón!—¿qué había dicho? Ni el mismo Charizard había identificado a qué se refería su entrenador, así que tuvo que improvisar y usar sus garras con esa energía verdosa.
—¿Qué movimiento es ese, Lance?—Jasmine conocía esa emoción, la desesperación, la preocupación, el miedo a perder que denotaban sus ojos al cruzarse.—¡Steelix, terminemos con esto, usa roca afilada!
 
 
La visión del excampeón se nubló un momento… ¿Roca afilada? ¿Un ataque con super efectividad contra su Charizard? Era increíble, después de toda una racha de victoria estaba saboreando la humillante y amarga derrota de nuevo, los tintes de la desgracia estaban manchando su vida sin cesar, aunque fueran maneras distintas, esta vez no era un niño novato con suerte o habilidad, pero sí era una líder de gimnasio, una persona que en síntesis no debía ni compararse al nivel de un campeón, o de un alto mando tan siquiera. Jasmine, la tierna y tímida chica que manejaba el tipo acero y que prefería estar en el faro en lugar que su gimnasio… No era quien decía ser, era una segura y destructiva mujer capaz de acabarlo de esa forma y sin ningún tipo de respeto o compasión; se había explayado de más, su mente estaba tratando de procesar la bochornosa vergüenza que acababa de sufrir, pero una vez más sus pensamientos fueron interrumpidos por el estruendo de los ataques colisionando…
 
 
—¡STEELIX!—y tras el potente gritó del tipo acero un montón de rocas fueron creciendo en el suelo, golpeando una y otra, y otra, y otra vez hasta caer al suelo derrotado y sin chance alguna de poder levantarse.
—No…—seguía incrédulo… Se suponía que tenía la ventaja, la velocidad, la fuerza, todo para ganar… Y aún así fue derrotado.—Perdí…—no cayó de rodillas, eso sería muy dramático, pero sí que bajó su cabeza. 
 
[...]
 
Clair observaba desde la lejanía con una mirada desaprobatoria, su primo y ex superior había hecho que el gimnasio perdiera la fama que tanto le había costado conseguir. No había dudas, él ya no era el mismo. 
 
[...]
 
—¿De verdad es tan doloroso que un líder de gimnasio te derrote?—arqueó una de sus cejas mientras observaba al derrotado.
—¿Cómo sigues en este lugar siendo tan fuerte?
—¿En qué? ¿En mi hogar?—hasta le hacía gracia.
—No eres un alto mando ni una campeona… Y me aplastaste…—que vergüenza sentía en ese instante. 
—El chico que te quitó el puesto tampoco lo era.—alzó sus hombros—No soy campeona ni tampoco un alto mando… Pero eso no quiere decir que tampoco pueda ser más fuerte, Lance. Mi deber es guiar a los entrenadores novatos, regular mis equipos para que no se sientan desmotivados con la derrota… No aplastarlos sin piedad o respeto como lo haces tú.—eso último lo dijo con un pequeño enojo—¿Qué te pareció la cucharada de tu propia medicina? 
—¿Qué? —esta vez alzó la mirada—¿De qué hablas?
—¿No recuerdas lo que hiciste con Falkner, Bugsy, Whitney, Morti y Chuck?—afiló su vista—Como los derrotabas con un solo movimiento, como los humillaste hace un momento y como sonreías orgulloso cada que lograbas una victoria fácil.
—No era mi intención hacer algo así…
—Pues esta sí era mi intención.—acotó sin un ápice vergüenza.—Espero entiendas y dejes de infravalorar a los líderes solo por no ser campeones o altos mandos de la región, eso es solo un puesto político, no un nível de poder como lo imaginas, esta fue la prueba. 
 
Lance evitó el contacto visual con la líder de acero, incluso buscó la de su prima y que al encontrarla… Solo vio decepción.
—Ciudad Olivo fue la ganadora. Oficialmente Ciudad Endrino deja de ser el gimnasio más fuerte de todo Johto.—se podía percibir la impotencia de decir esa última frase, los fracasos de Lance estaban escalando a niveles donde arrastraba al resto—La siguiente batalla será entre Endrino y Caoba… Lance contra Pryce.


Mostrar Notas de Autor.
Agradezco a ambos por los comentarios en primer lugar, en segundo Lance por perder. 

@RedAndYellow Quitando lo de los detallitos que se me pasaron por alto, y que esta vez espero no tener(?), hay algo que no creo que haya problema en responderlo, la idea del prólogo es netamente presentar la situación de Lance y un poco su relación con Clair, que aunque no es co-protagonista, sí es un personaje relevante en esta historia, y si bien se siente un poco apurado o innecesario el detalle de las medallas en Johto, creo que este capítulo y el siguiente arreglan un poco ese tema, no quisiera alargar más de lo necesario el fic y por lo mismo he optado por hacerlo de esta manera, donde los gimnasios relevantes precisamente son los dos anteriores al de Clair y la idea central es que se vea las caras con otros personajes que comparten su tipo pero no necesariamente están ligados a su región o costumbre. De todas formas entiendo porque lo dices, y agradezco la review.  

@Pyro Hey, la N no tiene ningún significado más allá de la numeración, el escrito es un prólogo o capítulo 0, y no me gusta hacerlo tan simple como esas formas(?); la N representa el 0 en los números romanos por la palabra Nullus en latín. Así que una disculpa si pensabas que iba a haber algún trasfondo oculto, no me da la cabeza para eso aún (?). Por otro lado, lo de Clair siendo co-protagonista de la historia con su intento de ser campeona... Como lo dije arriba, no tengo pensado escribirla de esa manera pero sí mostrarla con una relevancia constante, que sea vista de una manera muy importante, que si sale Clair sepas inmediatamente que es algo bueno, ¿me explico? Aún así, gracias por el comentario, me ayuda a tomar fuerzas de escribir(?
 0  0  0  0  0  1  0  0  1  0  1  0  0
Responder
#6
II: Ilusión Invernal.  

 
Clair había sido clara con su orden, la siguiente batalla también tendría al pelirrojo como partícipe… Aún cuando no se había dado el tiempo de poder asimilar la reciente derrota, pero debió salir de sus pensamientos para mantenerse con su vista en el campo de batalla, en su condición no podía poner ninguna exigencia. Pryce iba a su paso hasta su lado del campo, la edad lo afectaba un poco al caminar, por lo que se tomaba su tiempo para poder estar cómodo, apoyándose en su bastón antes de tomar una de sus Pokéballs. 
 
—¿Ya estás listo, Lance?—era una pregunta sencilla, el juego psicológico era importante para personas, visualmente, derrotadas desde la mirada.—Puedo esperar un poc-
—No, no hace falta.—su corto silencio se debía a que estaba pensando qué Pokémon usar, después de todo su “arma secreta” para Jasmine y Pryce había sido derrotada sin pena ni gloria hace un par de minutos.
—Entonces no lo aplacemos más.—comentó el mayor al dejar caer su pokéball cerca de su eje. —Mamoswine, ayúdame un poco.—llamó su Pokémon, que al materializarse mostró ese imponente tamaño que acompañó con un gran rugido.—No te impacientes, hay que darle algo de tiempo a Lance. 
—¡Dragonite, sal a batallar!—llamó al mismo que hace un rato había usado contra el Scizor de Bugsy. 
—El poderoso Dragonite de Lance, no lo veía en persona desde las conferencias organizadas de la liga—halagó el canoso, era un hombre de respeto—Espero podamos librar un combate apasionante para ambos. 
—Dalo por hecho.—arrugó el rostro, había algo en su trato cordial que no le convencía. 
—Menos palabras, ¡Más combate!—era la señal de inicio que daba la maestra dragón desde su posición.
 
Tanto Pryce como Lance decidieron condicionar la batalla a sus gustos, con movimientos no ofensivos como primer turno, ¿a qué te preguntas cuáles? No hacía falta mencionarlos, Mamoswine liberó una ilusión donde se multiplicaba su evasión mediante clones; a la par que el dragón volador se cubrió con un halo de energía que impediría cualquier cambio de estado en sí mismo; Doble equipo y Velo Sagrado. 
 
—Acaba con los clones con Cometa Draco—Dragonite asintió y se elevó en la sala para poder disparar un potente proyectil que luego se dividió en un sinfín de fragmentos que empezaron a caer sobre el campo de batalla. 
—Mamoswine, quiero que uses roca afilada para poder romper el cometa draco y librarte del mayor daño posible. —el mamut con uno de sus rugidos invocó una gran cantidad de picos rocosos que sirvieron como amortiguadores de los escombros de dragón. —Fue un movimiento arriesgado Lance, ahora tu Dragonite acaba de perder un poco de poder especial. 
—¡Puedo arreglármelas, Pryce!—como le fastidiaba verse superado de ese tipo de formas. —¡Dragonite, acércate y usa llamarada!
—Mamoswine, empieza a moverte.
—¡Mamooooo!—el tipo hielo empezó a correr con su limitada velocidad por el campo, mientras que sus clones hacían lo mismo en distintas zonas del campo. 
—¡Disparales a todos!—ordenó al ver como su dragón mandaba a diestra y siniestra las famosas estrellas de fuego con dirección a cada uno de los Mamoswines que se movían, impactando varias veces en el suelo o en los muros… hasta que por fin atinó a uno, al verdadero Mamoswine—¡Por fin!
 
Pero la sorpresa fue tal que al liberarse de aquella cortina de humo que estaba rodeando al Mamoswine herido… Resultó que no estaba tan herido como creía, como si la llamarada a lo mucho y hubiera sido un ataque de cosquillas; emitió un fuerte rugido como aviso de su estado, mientras que Dragonite abría los ojos con algo de preocupación, tragó saliva al imaginar lo que podría hacer ese Pokémon. 
 
—¿Cómo es que la llamarada no le hizo más daño?—hasta apretó su puño, era de sus esperanzas. —La tierra no lo debe hacer inmune ni resistente, debería ser hasta eficaz.—el chasquido de su lengua fue sutil. 
—No es inmune, Lance, para nada.—acotó a su comentario.—Pero gracias al constante entrenamiento que tiene mi Mamoswine el tipo fuego no es tan efectivo contra él… Al menos no como otros tipo hielo que caen con tanta facilidad, además de nuestro pequeño as bajo la manga. 
—¿Qué as bajo la manga?—los pokémon de tipo hielo eran un enigma para el domadragones, pues conocía una cantidad mínima de información; nunca había necesitado estudiar a sus rivales y sus posibles estrategias, no cabía duda que su burbuja cada vez se rompía más. 
—La habilidad oculta de Mamoswine es Sebo.—hasta se le dibujó una corta sonrisa en su rostro—¿La conoces, verdad?
—Sí, esa habilidad sí lo conozco...—desvió su mirada un momento, ciertas imágenes volvían a su cabeza—Los movimientos de tipo fuego y hielo harán un daño menor al que debería. 
—La mitad para ser específicos.—jugueteó con su bastón.
—Mierda…—sus dientes se apretaron. —¡Entonces usa cometa draco de nuevo!
—¡Doble Equipo!
 
Dragonite estaba arriesgando su ataque especial con tal de poder ocasionar algo de daño en el mamut gigantesco, mientras este solamente lograba evadir los fragmentos de meteoros que caían desde las alturas.
 
—¡Dragonite, lanza una llamarada!
—No te confíes Mamoswine, usa roca afilada para hacer una pequeña muralla. 
 
Tal como se esperaba las grandes rocas habían conseguido frenar al movimiento de tipo fuego que había disparado el dragón; Pryce solamente sonreía con la batalla que estaban obteniendo en ese momento, todo el espectáculo que estaban demostrando frente al resto de líderes de gimnasio era algo digno de que el resto del mundo viera... Una pena que el publico se limitara a una cantidad tan pequeña. 
 
—Dragonite está siendo aplacado…—no quería tener que recurrir a un movimiento como ese, pero a situaciones críticas… Medidas críticas.—¡Dragonite usa Hiperrayo!—el dragón anaranjado descendió para poder cargar energía en su hocico, era necesario para un movimiento desgastador. 
—Mamoswine…—le llamó antes de asentir su cabeza, el tierra-hielo imitó el movimiento, sabía su orden de antemano. —...Alud. 
 
El primero en atacar fue el más veloz, por lo que su poderoso rayo se disparó directamente al tipo hielo, resonando en todo el lugar por el poderoso impacto que habían liberado. Lance sonreía con la esperanza de haber ganado aquella batalla… Pero la sorpresa en esta ocasión era que el mamut seguía de pie, ya no tan ileso como antes, pero a fin de cuentas presente y con su mirada puesta directamente en su rival, aunque con un ligero brillo blanquecino en su cuerpo, tal vez no podría mantenerse mucho más tiempo en combate, debía aprovechar la potencia. 
—¡Mamooooooswineeeee!—y tras su potente grito de guerra una cantidad increíble de nieve y hielo se manifestó por sobre el Dragonite, que aunque quiso reaccionar para poder defenderse… No le fue posible. La avalancha helada cayó sobre la espalda del Dragón, siendo exageradamente efectivo, tanto para poder enviarlo al suelo acompañado de un desgarrador grito, había sido un golpe bastante grave para el Pokémon del pelirrojo. —Swiiiine.—el mamut se daba por ganador, pero en un intento de provocación empezó a dar pisotones al suelo, incitando al dragonite que se levantara, era un pokémon de renombre, no creía que pudiera caer con tanta facilidad. 
—Dragonite…—dos veces seguidas, dos veces seguidas. Su racha de derrotas se estaba incrementando una vez más, y eso era algo que no toleraba. —¡Dragonite, levántate, maldita sea, no puedes dejar que algo así te te derribe, hazlo!
—No lo obligues.—pidió el hombre de mayor edad—Está muy herido para seguir combatiendo, aún debe estar reponiendo energías después de su hiperrayo, y peor aún después del impacto del alud. 
—¡Dragonite puede levantarse, lo he visto levantarse de cosas peores!—gritó en seguida—¡Así que no hables de lo que puede o no puede hacer mi Dragonite!
—Es cierto, ese no es mi papel.—aceptó con su cabeza—Pero no lo has visto levantarse de un Alud de mi Mamoswine.—aseguró al negar con su cabeza. —¿Tienes idea de por qué Mamoswine decidió atacar luego de recibir el hiperrayo de tu Dragonite?—el silencio evidenció la falta de respuesta; el peliblanco soltó una pequeña carcajada.—Alud es un movimiento que duplica su potencia si en el mismo turno ya ha recibido un ataque…
—Como el hiperrayo… 
—Exacto.—asintió con su cabeza.—Fue un pequeño sacrificio lo que debió hacer Mamoswine para poder amplificar su ataque, pero es un sacrificio que siempre estaremos dispuestos a hacer. 
 
... Pero contra todo pronóstico el dragón estaba por levantarse, forzando sus extremidades para no darle razón a ninguno de sus rivales o de los que murmuraban desde sus asientos a la lejanía, el pokémon más poderoso de Lance no podía permitirse entregar la batalla de esta manera, no, no, no, y rotundamente no. 
 
—¡Dragooooooo!—gritó al tratar de recomponerse, pero con claras falencias, sus brazos se veían cansados como si no resistieran por mucho, sus piernas tambaleantes, sus párpados por cerrarse y con sus alas sin levantarse como eran de costumbre, en contra de todo y todos, pero sin fuerzas de nada.
—Dragonite…
—Veo que tu amigo tiene un valor y espíritu impresionante, reconozco mi respeto y admiración hacia él.—aceptó al dar un golpe con su bastón al suelo—¡Mamoswine, demostremos nuestro respeto hacia a Dragonite!
—Mamoooo—dio otro pisotón al suelo antes de presentar su próximo ataque. 
—¡Dragonite, usa llamarad-!
—¡Roca Afilada!—el mismo movimiento de antes había servido para que los picos rocosos se levantaran del suelo, y aprovechando que el tipo dragón no había alzado vuelo… Lo golpeó de lleno y envió directamente a uno de los muros cercanos, cayendo derrotado al permitir verlo.—Se acabó. 
 
Tanto Clair como Lance estaban incrédulos, el gimnasio no había sido solo derrocado de su puesto… Sino humillado con todas las de la ley. Jasmine y Pryce habían arrasado con el excampeón, demostrando el poder y de la madera que estaban hechos. La peliazul arrugó el rostro, el desempeño de su familiar había sido deplorable en sus últimos combates, y pensar que por ayudarlo había arriesgado la fama y respeto del gimnasio familiar que tanto había costado posicionar en ese lugar. Jasmine tuvo que adelantarse y pedirle a Lance que se moviera de su sitio, sus combates habían acabado. 
 
—Caoba gana, Endrino es descendido al sexto lugar del ranking.—solo de decir esas palabras le aborrecía a la peliazul. 
—Agradezco el combate, fue un placer batirme a duelo contigo, Lance.—y dicho eso regresó a su ejemplar para poder esperar a su siguiente batalla. 
—Solo queda una batalla por disputar, la que definirá por fin cual es, a partir de hoy, el gimnasio más fuerte de toda la región Johto.—observó a ambos combatientes.—¡Olivo contra Caoba, comiencen!
—¡Lucario!
—¡Abomasnow!
 
[...]
 
La batalla había sido frenética, con acción desde el principio hasta el fin, no quedaban dudas de que Pryce y Jasmine portaban un nivel bastante similar de poder… O al menos eso querían aparentar. Lance por su lado estaba sentado en su asiento, contando aquellos trozos de metal que había logrado conseguir en esa tarde… Salvo dos, emitió un ligero suspiro antes de escuchar a su allegada hablar de nuevo.

—Oficialmente hemos terminado la jornada de batallas internas entre líderes de gimnasios, definiendo un nuevo orden para recomendar a los entrenadores novatos. —trató de observar a todos.—A partir de hoy el primer gimnasio derá el de Bugsy, Ciudad Azalea.—el aludido solo suspiró con pesadez, ese día había sido un dolor de cabeza. —El segundo será Falkner, Ciudad Malva.—él incluso sonrió con algo de orgullo, que su gimnasio ascendiera era un logro gigantesco.—El tercero es el único que se ha mantenido de su orden previo, Whitney y Ciudad Trigal mantienen su posición—era sencillo, ella ni se dedicó a poner atención, conocía el resultado desde antes. —El cuarto será Chuck y Ciudad Orquídea, su reciente derrota contra Morti lo ha bajado de puesto.—el luchador tan solo gruñó, había sido sorprendido.—Morti se queda con el quinto puesto, bordando la línea de los gimnasios más fuertes.—tuvo que tomar una pausa, aún le costaba aceptar la derrota.—El sexto gimnasio será Endrino. —no dijo más.—Jasmine ha logrado ascender hasta el séptimo puesto del ranking junto con Ciudad Olivo, muy cerca del gimnasio más fuerte de la región.—observó al siguiente en ser mencionado.—Ciudad Caoba, con Pryce al mando. 
 
Todos empezaron a murmurar un poco, pero en seguida dirigieron su visión a la maestra de ceremonia. 
 
—Sí, es la última vez que dirigiré estos encuentros, conozco las reglas a la perfección.—observó al gélido—Desde la próxima vez Pryce dirigirá la reunión. Hoy hemos terminado, muchas gracias. 
 
[...]
 
La noche había asomado en la imponente capital de Johto, Ciudad Trigal; Lance estaba en el balcón de la habitación de hotel que había pagado para poder residir la noche, observando el cielo cargado de estrellas, cuando algo llamó su atención, la puerta abriéndose y siendo azotada contra el marco de la misma, y el retumbante sonido de unas botas contra el rígido suelo por donde caminaban, solo conocía a una persona capaz de eso, una sola, ella. 
 
—¿¡Te das cuenta de lo qué hiciste?!—Clair estaba furiosa. —¿¡Tienes la mísera idea del ridículo que le causaste al gimnasio y a la familia!?
—Clair… Yo no quería que esto sucediera así.
—¡Cierra la puta boca!—hasta se acercó con molestia hasta él para darle un empujón que lo llevó a uno de los muros aledaños al balcón.—¡Te dije, maldita sea, te dije que no eran fáciles, que sabían cómo acorralar a un dragón y que debías prepararte!
—¡No me dijiste que sus Pokémon tenían ese tipo de estrategias!—reclamó con indignación, ni Clair podía faltarle el respeto de esa manera.
—¡¿Y qué con eso, tonto?!—gritó al darle una cachetada que resonó en toda la habitación, dejando un momento de silencio, que al romperse no fue con un susurro.—¡No es mi deber hacer tu tarea, tú los enfrentas, no yo; debes estudiarlos, preguntar por ellos, prepararte para cada maldita batalla que tengas que librar!—quiso darle otra de sus cachetadas pero se contuvo.—Yo no soy la que está tratando de reponer mi orgullo, te estoy ayudando, idiota, ¡Te estoy ayudando, así que entiéndelo!
—¡Yo no pedí tu ayuda!
—Y me pagaste de la peor forma en la que podías hacerlo, ¡Quitándole el prestigio a mi amado hogar!
—El gimnasio no es para tanto, Clair, no seas tan exagerad-
—¡Para ti no, porque solo piensas en la puta liga, en el maldito niño que te derrotó porque eres un inútil, en ególatra que solo vive en su burbuja y piensa que el resto no tiene sentimientos, te lo dijo Jasmine cuando te ganó, y te lo recalcó Pryce cuando querías forzar a Dragonite para pelear, das pena, Lance, PENA!—las lágrimas trataron de salir, y su voz amenazó con cortarse, aunque pudo controlarlo al momento.—... Pero para mí el gimnasio sí es importante… Yo soy una líder de ese gimnasio, soy parte de ese grupo de entrenadores que subestimaste y te dieron la peor paliza de tu vida, aún peor que esos tres niños que te ganaron y se rieron en tu cara; el gimnasio es mi vida, ¿entiendes? ¡Mi-Vi-Da!—tuvo que apretar sus puños para contener la ira—Y la echaste a la basura. 
—¡Ya te dije que no fue mi intención!
—¡Claro que lo sé, sé que tu intención era humillar a todo entrenador que pasara en frente de ti, pensando que así vas a sanar el dolor y la vergüenza que te causaron Blue, Red e Ethan cuando sí tenías un puesto importante, cuando si ERAS alguien importante, pero ya no, ya no lo tienes y tienes que aceptarlo!—las verdades estaban siendo expuestas—¡Y te daré una última noticia!—le avisó al cruzar sus orbes con el pelirrojo.—Nunca lo vas a hacer, nunca podrás quitarte ese maldito peso de la espalda. Ellos son tu pesadilla, no la falta de tu cargo… Esos niños son tu mayor dolor.—levantó la mano de nuevo, pero la bajó en seguida antes de dar media vuelta.—Mucha suerte con conseguir tus otras pruebas, porque el día que nos veamos voy a demostrarte otra vez de lo que se trata ser un líder de gimnasio, porque voy a causarte la peor de tus pesadillas, vas a desear nunca haber querido regresar a tu puesto. Voy a defender al gimnasio, a MI gimnasio, ese gimnasio que según tú no era para tanto. —lo encaró una última vez antes de cruzar su puerta—Voy a hacer lo que tú no pudiste, Lance.
[Imagen: ikuZYJy.png]
Sí, tampoco está tan bonita(?)

¿Ah? Sí, cierto cierto. Por si quieres echarte una leída a un fic echále un ojo a esto, a lo mejor te gusta: 

Vestigios.
 0  0  0  0  0  0  1  0  0  0  1  0  0
Responder
#7
Mostrar Pyromentario Capítulos I y II
[Imagen: YDfLCf0.png]
Y en estos dos capítulos vimos la humillación de Lance frente a Jasmine y Pryce.  Malicious

En verdad que dado los pensamientos y valores que tiene este Lance, resulta ligeramente satisfactorio el que lo derroten de esa forma, y es que ser derrotado por tres niños y perder su título de campeón sacó lo peor de él, al menospreciar a los líderes y lo que implica mantener un gimnasio, al igual que ser un confiado (No pudo usar sus restauratodos)

Gracias a eso ahora Clair deberá de pagar sus platos rotos, bajando de ranking su querido gimnasio.

Muy interesante todo lo referente al orden y mecanismo de los líderes de Johto, su manera de medir sus fuerzas y habilidades en combate. Las primeras batallas obvio debían ser cortas, y ya con Jasmine y Pryce la cosa cambia, siendo más coreografiada, usando habilidades y todo. Colmillo dragón, no pensé que era un ataque, jeje. [Imagen: mewtwoLUL.png]

Hubiese usado a su Gyarados contra Jasmine y a Charizard contra Pryce, pero viendo su forma de ser con los demás, más allá de ventaja de tipos, radicaban más cosas que debe aprender, pese a haber sido antes un campeón.

Su camino comenzó con una humillación tremenda, teniendo 5 victorias, pero a que precio.

Sin nada más que escribir, nos leemos en otra ocasión.
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder




Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)
task