Oneshot- Un gran don va acompañado de un extraño defecto

ExtensiónOneshot
Extension larga
FranquiciaCoregames
Género
Resumen

Hop escucha un sonido de madrugada que le empuja a investigar lo que ocurre en su casa.

#1
Eran las tres de la madrugada pero Hop estaba tan despierto como si fuera de día. Se encontraba tumbado en su cama, repasando las últimas batallas de su hermano en su SmartRotom para hacer el análisis correspondiente de las mismas. No importaba cuantas veces lo viera combatir, no importaba cuantas veces viera el mismo combate; se seguía sorprendiendo como la primera vez. Siempre había un nuevo detalle que encontrar, una estrategia que examinar a fondo, ya había aprendido mil cosas viéndole en acción y sentía que le quedaban por aprender un millón más.


—Es tan guay —susurró cuando el combate llegó a su fin y su hermano quedó como el vencedor, obviamente. Leon hizo la pose Charizard junto a su pokémon insignia y Hop le imitó con una gran sonrisa. ¡Qué emoción! ¡Estaba tan contento! Tenía que pedirle que le llevara a ver un enfrentamiento suyo en vivo porque estaba seguro de que no había comparación, por mucha calidad que tuvieran los vídeos no podían capturar el ambiente que se vivía en los estadios: los cánticos de la gente, la adrenalina, la sensación de pertenencia al animar junto a desconocidos al mismo entrenador, los gritos de los pokémon… Todo eso sonaba demasiado bien y no podía esperar para experimentarlo en sus propias carnes.


Con la emoción todavía en su cuerpo, el joven se dispuso a ver otro vídeo antes de irse a dormir (el último, ¡esa vez sí!) para revisar una estrategia de un adversario que le llamó la atención en su momento pero entonces le pareció escuchar algo. Fue como un golpe, un golpe suave, seguido de un par de sonidos más que parecían indicar que algunos objetos se habían caído al suelo. Hop bajó la pantalla del SmartRotom y agudizó el oído, lo que le permitió oír el sonido de la puerta que daba al jardín abriéndose. Una sonrisa se esbozó en su rostro y, tras apagar el dispositivo electrónico, se puso los zapatos de andar por casa y salió de su cuarto con cuidado de no hacer mucho ruido.


El joven bajó las escaleras con sigilo y se presentó en la planta baja de su casa. Caminó con pies de plomo, dirigiéndose al salón, y entonces vio que su hermano estaba recogiendo unos libros que se habían caído de la estantería con la puerta del jardín abierta, que era la única fuente de luz en aquella estancia. Hop no pudo reprimir una risita al ver al campeón de Galar así y ese sonido llegó a los oídos de su hermano, que se giró para ver de quien se trataba.


—¿Hop? ¿Eres tú? —preguntó Leon. El joven salió de su escondite en las sombras y se hizo visible a los ojos de su hermano mayor— ¿Me ayudas?


—Claro.


Antes de acercarse, Hop encendió una lámpara y cerró la puerta. Se arrodilló al lado de su hermano y le ayudó a colocar los libros en su sitio, tratando todo el rato de evitar reírse. Aun así Leon se dio cuenta, y con un suspiro le contó lo que se estaba preguntando.


—Tenía sed así que me levanté a por un vaso de agua. No quería encender todas las luces de la casa para no despertar a nadie, pensé que me las apañaría en un lugar cerrado, en mi casa —señaló con fastidio—. Pensé que sería capaz de llegar a la cocina pero no sé como llegué aquí, estaba oscuro así que me choqué con la estantería y tiré los libros. Abrí la puerta de fuera por casualidad en busca de algo que me alumbrara y bueno, no hay mucho más que contar.


Hop se echó hacia atrás y se dejó caer en el suelo, cubriéndose el abdomen con un brazo y la boca con el otro, intentando por todos los medios no estallar en una gran carcajada que despertara a todos los que se encontraban durmiendo. Cuando al final pudo controlarse acertó a decir una cosa:


—Solo tú te puedes desorientar en tu propia casa —susurró. Era la primera noche en mucho tiempo que su hermano se quedaba a dormir y parecía que tanto tiempo fuera le había afectado de una forma insospechada—. Venga, que te guío.


Los dos hermanos salieron del salón después de apagar las luces y entraron en la cocina. El pequeño encendió una pequeña lámpara que había al lado de la nevera y el mayor se sirvió su vaso de agua, ya más relajado y contento. Hop no podía acabar de creerse que su hermano fuera tan despistado; una cosa era perderse fuera, en el exterior, pero ¿en su propio hogar? ¿Acaso eso era posible? Negó con la cabeza, tenía la misma habilidad para ganar combates que para desorientarse, definitivamente era para que le dieran de comer a parte.


—Puedo hacerte un mapa de la casa si quieres.


—No me hables de mapas —dijo antes de dar el último trago y dejar el vaso en el fregadero—. Y no te rías de tu hermano mayor —añadió con una sonrisa al darse la vuelta y ver la expresión de Hop. Como él se mantuvo igual Leon fue y pasó un brazo por su cuello mientras que con la otra mano le revolvió el cabello con algo de fuerza. Hop trató de liberarse de su agarre pero fue incapaz de hacerlo hasta que las luces de la cocina se encendieron y Leon paró. Los dos miraron a la puerta, al lado de la cual se encontraba el interruptor, y vieron que ahí se encontraba su madre medio dormida, tapándose la boca para que no se viera el bostezo que no pudo reprimir.


—¿Pero se puede saber qué hacéis despiertos a estas horas? Hace tiempo que tendríais que estar durmiendo, sobre todo tú, Hop —inquirió medio adormilada. Leon trató de impedirlo pero Hop se le adelantó y contestó por él.


—Leon se ha perdido en casa, solo le estaba recordando donde está la cocina —respondió el menor, risueño. El mayor no le desmintió y la madre soltó una risita, cambiando su semblante serio por uno más alegre.


—Oh, cielos. Eso solo demuestra que tienes que pasarte más por aquí —dijo con un deje de esperanza. Leon asintió, ligeramente abochornado por la rapidez con la que su madre había aceptado que se había perdido en casa.


—Sí, mamá. Trataré de venir las veces que el trabajo me lo permita —se limitó a decir. Después de eso los dos hermanos le dieron un beso de buenas noches a su progenitora y se disculparon por haberla despertado; ella les dijo que no pasaba nada pero que la próxima vez fueran más cuidadosos y no armaran tanto escándalo.


—¿Te acompaño a tu cuarto? —preguntó Hop cuando subieron las escaleras. Desde ahí se veía claramente la puerta de la habitación de su hermano pero tras lo ocurrido aquella noche no quería dejar pasar la oportunidad de bromear.


—Gracias pero creo que a partir de aquí me las puedo apañar —dijo con una radiante sonrisa—. Que descanses pequeño granuja. Buenas noches.


—Buenas noches.


Hop entró en su cuarto y cerró la puerta. Se sentó en su cama y volvió a encender el SmartRotom para poder ver el vídeo que había dejado pendiente antes de ir a investigar el ruido del salón.


—Si perdieras con la misma facilidad con la que te desorientas… —susurró negando con la cabeza antes de que empezara el combate, dejando que otra sonrisa apareciera en sus labios— Menos mal que es al revés. Supongo que un gran don va acompañado de un extraño defecto.



Mostrar Notas de autora
Hace un par de días me encontré uno de los muchos fanarts/memes que van sobre la falta de orientación del campeón de Galar y fue cuando pensé que "este hombre se tiene que perder hasta en su casa". Así nació este one-shot, de una idea un tanto absurda y exagerada, pero me pareció graciosa así que quise hacer algo al respecto. No creo que de verdad Leon sea capaz de desorientarse en su propia casa pero el meme es el meme y, who knows, a lo mejor hasta es posible. A una cada vez le van sorprendiendo menos cosas en la vida.

Espero que lo hayáis disfrutado totodile
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#2
Hay que iniciar una campaña para juntar el dinero suficiente para comprarle a Leon una brújula o un GPS. Okno.

Dejando de lado el chiste malo de mi primer párrafo, es un relato sencillo y corto, pero entrañable. Me encanta lo bien que respetaste las personalidades de ambos hermanos, así como también el que te hayas enfocado en el nivel de admiración que Hop tiene hacia su hermano mayor. No tengo mucho más para decir, es un buen relato que te derrite el corazón. Nada que observar ni reprochar.

Nos vemos en la próxima lectura, Saku.
[Imagen: nDb2mjH.png]
   Pokémon Ragnarok
Dos entidades que nunca debieron ser despertadas de su eterno sueño volverán a encontrarse por última vez.
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#3
Vaya despistado que es Leon. Ni siquiera poder llegar a su cuarto ni aunque esté a centímetros lejos de él. Me gusta esa lección, aunque no conozco ejemplos positivos como el de Leon, es verdad que con cada persona talentosa siempre viene un defecto mayor, como Stephen King, siendo uno de los escritores de horror más grandes, no puede salir mucho de sus típicos clichés de alcoholismo, Maine o los accidentes en automóvil.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
[Imagen: SwCanxx.png]
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