Oneshot- Sugar Cube (Shingetsushipping)

ExtensiónOneshot
Extension larga
FranquiciaPokespe
GéneroRomanceSuperación
Resumen

Moon trata de liberar a Whi-Two de su machismo interiorizado.

#1
Este One-shot usa la teoría de que Moon y Platinum son hermanas

Palabras: 6080

***

Dicen que la vida son dos días y que hay que disfrutar de cada segundo como si fuera el último, pero hay personas que simplemente son incapaces de poder disfrutar de esos segundos, porque la vida no les ha tratado bien, porque aparentemente esas personas no han nacido para ser felices.

Una de esas personas era Whi-Two.

—¡Hola Whitley!—saludó enérgicamente Moon.

Pero hay personas que están dispuestas a cambiar eso...

La nombrada alzó la vista hasta encontrarse con su amiga cara a cara, Moon era una persona bastante seria y recta, pero cuando estaba con Whi-Two su semblante cambiaba a uno alegre y jovial.

—Hola Moon...¿vas a seguir llamándome así toda la vida...?

—¡Sí! Me dijiste que te gustaba.

—Me gusta, pero se hace raro—rió bajito.

—Ya te acostumbrarás—.Sonrió dulcemente—¿que haces?

—Estoy poniendo mi nombre a las libretas...ya sabes, por si se pierden.

—¡Deja que te ayude!—la pelinegra se sentó al lado de la ojiazul.

—No es necesario...

—¡Da igual! Me hace feliz ayudarte.

Whi-Two se sonrojó al escuchar eso y bajó la mirada hacia las libretas.

—Y a tí...¿que te hace feliz, Whi-Two?

La nombrada se dio cuenta de el cambio de nombre que Moon había hecho, lo ignoró y se puso a pensar en la pregunta seriamente.

—Me hace feliz...me hace feliz, nada más despertarme poder escuchar a los pájaros y poder escuchar mis canciones favoritas mientras como algún dulce cuando vengo hacia clase...-dijo esbozando una sonrisa tímida.

La más baja a sonrojó al escuchar a Whi-Two y empezó a escuchar latir su propio corazón, como si tratar de salir de su pecho.

—Eres muy tierna, Whitley.

La más alta se sonrojó por el cumplido de su amiga bastante, lo que causó en Moon un sentimiento de plenitud, como si hubiera logrado algo genial.

El corazón de Whi-Two se empezó a acelerar y su sonrojo aumentó varios tonos en cuanto vio entrar por la puerta de clase a N, el chico del que ella decía estar enamorada.

Tremenda fue su desdicha al enterarse de la relación entre este y Black.

Y cuando la ojiazul sintió como su corazón estaba por estallar fue cuando el peliverde la saludó con un movimiento de manos suave. Ella no tardó en devolverlo.

Moon apartó la mirada del peliverde sintiéndose algo celosa, por mucho que N estuviera saliendo con Black Whi-Two seguía enamorada, y eso no podía cambiarlo.

O al menos eso parecía.

—Whitley, me he acordado que este fin de semana es de tres días ¿te vienes a mi casa?

—Eh...¿pero hay sitio?

—¡Sí! Mi hermana se va con sus amigos, así que puedes dormir en su litera.

—Pero...¿no le molesta?

—No, ya he hablado con ella y dice que le parece bien.

—Entonces sí, me encantaría.

—¡Genial! He pensado en varias cosas que podemos hacer, será increíble.

Whi-Two rió al ver a su naturalmente seria amiga tan emocionada.

Mas ella no se daba cuenta de que sólo era así cuando estaban juntas.

Moon rodeó a Whi-Two en un abrazo y le dio un beso en la mejilla, haciendo que se sonrojase mucho.

El profesor llegó y empezaron la primera clase del día, Moon se sentía genuinamente contenta, pasar un fin de semana con su mejor amiga era un plato de buen gusto.

A la hora de las clases optativas se separaron, Moon fue a hacer Física y Química y Whi-Two Tecnología.

La pelinegra prefirió no atender a clase, tenía motivos, ella ya sabía esa parte del tema y no necesitaba escuchar al profesor en la absoluto. Sin darse cuenta sacó su cuaderno y lo que empezó a ser simples garabatos se convirtieron en un dibujo de Whi-Two, bastante fiel a la realidad, pero Moon se dio cuenta de algo, el rostro que había dibujado de su amiga no era feliz, en lo absoluto, era melancólico y su mirada era apagada. No lo entendía, cuando empezó a dibujar a su amiga lo hizo pensando en la cara que puso cuando habló de lo que le hacía feliz, y era una cara más alegre que de costumbre, pero en el dibujo se seguía viendo apagada y triste. ¿Sería posible que Whi-Two estuviera sufriendo más de lo que ella decía sufrir?

La muchacha no lo entendía y se culpaba por ello ¿cómo era posible que su mejor amiga lo estuviera pasando peor y que no sólo no le ayudara, sino que ni siquiera se había dado cuenta?

El timbre que indicaba la hora del primer patio sonó y Moon, quien estaba dispuesta a salir fue detenida por la voz de dos compañeros de optativa.

—¡Eh, Moon!-gritaron Ruby y Gold al unísono, la nombrada se giró y espero a que llegaran sus compañeros.

—¿Sí? ¿Necesitáis algo?—el tono serio y tranquilo natural de Moon había vuelto.

—Te hemos visto algo decaída estos últimos minutos de clase ¿te ocurre algo?—preguntó Ruby algo preocupado.

—Sí, no estabas seria como ahora, te notabas decaída—añadió Gold.

—Ah... sólo me he dado cuenta de algo importante, pero prefiero no hablar del tema.

—¿Estás segura?—dijo Gold.

—Sí, lo siento, tengo prisa—la chica se despidió de sus dos compañeros y siguió su camino hasta dar con Whi-Two.

Moon en ese momento sentía que el alma le iba a salir del cuerpo, los comentarios hirientes que decía Lack-Two eran insufribles, ¿como era posible que alguien escuchara el veneno que soltaba ese chico por la boca y no se sintiera atacado?

La pelinegra se escondió para poder espiar la situación, sabía que estaba mal, espiar estaba mal, pero no tenía otra alternativa.

N besaba a Black delante de cualquiera sin pensar en nada, aunque no tenía nada de malo ya que eran pareja y el peliverde no tenía ni la más mínima idea de los sentimientos de Whi-Two por él, pero por mucho que supiera que no era malo, Moon sentía demasiada pena por su mejor amiga.

Pero sobretodo, lo que más le dolió ver fue como aquella a la que llaman mejor amiga, aquella por quién suspiraba enamorada parecía necesitar tener a un hombre para hacer cualquier cosa. Moon había tardado demasiado en darse cuenta de la enorme necesidad machista que Whi-Two tenía con los hombres, si no estaba acompañada de uno laa chica se sentía inútil ¿realmente estar enamorada de un hombre le daba felicidad? ¿o simplemente era un reflejo de que ella necesitaba la ayuda y la compañía de un hombre para hacer cualquier cosa? la pelinegra no podía sentirse peor. Y Moon decidió algo, posiblemente la decisión más radical de su vida.

Ella tenía que salvar a Whi-Two. Tenía que salvarla de ese camino machista que era indudablemente tóxico para ella. Moon quería liberar a Whi-Two de esa atadura que le impedía ser ella misma. Esa atadura que le impedía destacar por ser ella misma.

Moon dejó la escena frustrada, golpeó la pared con furia, no podía seguir permitiendo que su mejor amiga viviera dependiendo de los hombres, quería que fuera ese alguien que duerme en su interior, ese alguien a quien aún no conoce. No sabía por qué lo quería hacer, no sabía si era por estar enamorada de su amiga o de si por odiar que cualquier persona no pudiera ser ella misma.

Pero si hacía falta, trataría de enamorar a Whi-Two en tres días. Si con eso podía desatar a Whi-Two de ese machismo interiorizado, lo haría; Moon se dio dos palmadas en la cara, a partir de ahí, de ese exacto momento tenía una meta que conseguir:

Tenía que enamorar a Whi-Two en tres días.

La pelinegra se acercó a la fuente y se mojó la cara con tal de aclararse las ideas, lo primero era separar a su amiga de Lack-Two, ese era el principal problema.

Fue con determinación hacia donde estaban Whi-Two y Lack-Two.

—Hola Whitley ¿puedes venir un momento conmigo? quiero hablar sobre algo muy importante.

La ojiazul se tensó al escuchar eso, miró atemorizada a Lack-Two y le preguntó:

—¿Puedo ir?-en el momento en que Moon escuchó eso sintió unas ganas inmensas de protestar ¿como era posible que le tuviera que pedir permiso para irse?

Lack-Two no contestó con palabras, asintió secamente y Whi-Two fue con Moon, quien la tomó de la mano para llevarla lejos.

—¿Que querías decirme?

—¿Por qué? ¿Por qué te dejas pisotear por otras personas? en especial, por hombres.

—Yo no me dejo pisotear...

—Whitley...te quiero un montón y me duele ver cómo tienes que pedir permiso para venir conmigo, me duele que tengas que observar a N con otro...¿Por qué no te alejas de ellos?

—Pero...son mis amigos...

—Puede que N sí, pero Lack no. Él sólo te dice cosas horribles y te maneja como a un títere, eres mejor que eso Whitley...eres una persona...nadie se merece un trato así...—Moon negaba con la cabeza mientras decía eso, su voz se volvió rota al ver el rostro de su amiga.

—Moon yo... simplemente no se que hacer sin un hombre...los necesito, necesito que me digan como hacer las cosas, sin uno no soy nada.

—¡No digas eso! Whi-Two eres maravillosa, eres amable, atenta, sabes cómo tratar a cualquier persona, eres alguien simplemente genial—Whi-Two notó como Moon había dejado de usar aquel apodo, eso sólo lo hacía cuando se ponía enserio.

—Entonces...¿por qué no he sido capaz de enamorar a N?

—Hay personas que al momento de amar a fijan en otras cosas o se flechan por alguna persona en especial, o tal vez su orientación sexual no tenga relación con las chicas, es algo que no puedes manejar. Pero sé muy bien que ya has logrado enamorar a alguien...

—¿A...quien?

—Es mejor que te des cuenta tú misma.

—Moon, porfavor, ayúdame a cambiar esto...

—No hacía falta que me lo pidieras, somos amigas ya lo sabes—Moon le guiñó un ojo y tras esto la envolvió en un abrazo que transmitía calidez, a la par de un sentimiento maternal.

***

El último timbre del día sonó, indicando que el jueves lectivo había terminado, ambas chicas salieron del recinto escolar para dirigirse a casa de la más alta. Nada más llegar Whi-Two guardó un pijama y mudas de ropa para los tres días en su mochila, así como cosas básicas, entre ellas su cepillo de dientes y otras cosas normalmente utilizadas para el aseo personal. Tras esto ambas se dirigieron a la casa de Moon.

Tras llegar Whi-Two tomó asiento en la litera inferior, donde normalmente dormía la hermana de Moon que ya no se encontraba en la casa. Pasaron la tarde haciendo típicas cosas de amigas, jugaban a juegos de mesa, picaban algo o veían algo en Netflix, pero la cabeza de Moon estaba hecha un lío. No paraba de pensar en cómo ayudar a Whi-Two, quería enamorarla, de eso estaba totalmente segura, pero no sabía cómo, no sabía si siendo ella misma podría conseguirlo, por no saber, no sabía realmente si Whi-Two era bisexual, sabía de su amor por N, pero ese amor era claramente hetero. Pensó detenidamente en que el objetivo de enamorar a alguien en tres días no sólo era apresurado, era absurdo, si ni siquiera sabía la orientación sexual de su amiga, vaya idiota estaba hecha sí creía que ese objetivo iba a poder ser cumplido.

Al llegar las siete de la tarde fue cuando decidieron tomar una ducha, la primera en ir fue Whi-Two, quien se duchó en unos raudos ocho minutos; luego fue Moon quien entró a la ducha, se despojó de la ropa y puso el agua caliente y dejó que cayera encima de ella, sintió como sus músculos se relajaban y echó un suspiro satisfecho, se tomó su tiempo para pensar en que hacer con Whi-Two, descartó el enamorarla así que pensó en simplemente subirle el ánimo y la autoestima con las salidas que había planeado para ese fin de semana tan especial.

Tras unos quince minutos de reflexión profunda cerró el agua, tomó la toalla para secarse e hizo esto último rápidamente, para después ponerse el pijama y salir hacia su habitación.

Al llegar le esperaba Whi-Two quien se encontraba peinando su reluciente pelo con delicadeza.

—Whitley, ¿puedo peinarte?—preguntó curiosa la chica de pelo negro.

—Eh...claro, si tú quieres—dijo algo sonrojada.

Moon se sentó al lado de Whi-Two y esta le dio la espalda y le entregó el peine.

Moon pasó el peine con cuidado por el lustroso pelo de la más alta mientras hablaban de cualquier tema totalmente irrelevante; Whi-Two sentía escalofríos al escuchar la suave voz de Moon en su cuello y nuca, no sabía describirlo a la perfección, pero era una sensación de relajación perfecta, acompañada de un sentimiento de estar protegida, se sentía muy agusto con su amiga hablándole así.

Una vez Moon hubo terminado contempló el pelo liso de su amiga, era casi imposible verla así, y era una vista que no iba a desaprovechar ni un sólo segundo.

—¡Listo!—exclamó sonriente.

—¡Gracias Moon!—Whi-Two procedió a verse en el espejo, le había gustado mucho el resultado—se te da bien esto, podías ser peluquera—tras decir esto volvió a sentarse en a cama mirando a la pelinegra.

—Uy, no—rió—ya me gusta mucho la medicina.

—Lo he notado—dijo en un tono sereno que hizo sonrojarse a la otra.

De repente un mechón cayó a la cara de Whi-Two, Moon rió y lo apartó, quedando cara a cara con la más alta, sus ojos se miraban fijamente y sin saber que hacer del todo, en vez de alejarse se acercaron lentamente, juntando sus labios en un beso tímido y sin experiencia. En ese mismo instante fue que Moon lo vio todo claro, tal vez Whi-Two no estuviera enamorada de ella, pero eso podía cambiar, su objetivo volvió a alzarse en su mente, definitivamente conquistaría a Whi-Two en tres días.
Al momento de separarse no separaron del todo los labios, dejaron una pequeña brecha, Moon tomó valentía desde lo más profundo de su ser y le dio un segundo beso.

—Lo siento...Whitley—se disculpó Moon tras dar el segundo beso.

—N-no te disculpes...yo no te lo impedí...

—¿...Puedo hacerlo de nuevo?

Whi-Two estaba totalmente sonrojada, miró hacia abajo un microsegundo y contestó.

—S-sí. Puedes...

Y tal como había dicho la castaña, Moon fue directamente a los labios de Whi-Two, juntándolos en un beso tierno y dulce. Moon sintió como si estuviera pasando sus labios por algún dulce extraño, como si un terrón de azúcar hubiera poseído los labios de Whi-Two y ella pudiera deleitarlo. Moon puso sus manos en la cara de su amiga para profundizar el beso que Whi-Two correspondía con torpeza y una disimulada simpatía que hacía el placer de Moon.

Al separarse sus respiraciones chocaron y se miraron muy rojas.

—Whitley...

Whi-Two se mordió el labio con una fuerza casi inexistente y contestó.

—Moon...yo estoy confusa...no sé si siento algo por tí, hasta ahora... sólo había pensado en N.

—Entiendo...

—P-pero...hasta que me aclare me gustaría...que me besaras cada vez que quieras...como si fuéramos, ya sabes, novias...—la castaña pasó su mano por su nuca, acariciándola nerviosa.

—Está bien...lo haré las veces que quiera, pero si te arrepientes dímelo...no quiero forzarte a nada.

—Sí, te lo diré.

—¿Es una promesa?

—Es una promesa.

Entrelazaron sus meñiques y Moon volvió a besar a Whi-Two, fue un beso rápido pero con delicadeza, era como si...poco a poco se estuviera volviendo adicta a besar a la castaña.

Tres separarse del beso, Moon, contenta se levantó de la cama y fue a su escritorio, donde sacó de su estuche un rotulador rosa y se acercó a una pared bastante coloreada, le quitó la tapa al rotulador y pintó una línea rosa en la pared.

—¿Moon? ¿Que haces?

—J'écris sur le mur

—¿Que?

—Es francés—aclaró Moon—significa "escribo en la pared".

—¿Y por qué lo haces?

—Es una buena forma de expresar tus sentimientos. Cada color representa uno, en este caso, el rosa representa serenidad y felicidad.

—Vaya...nunca había pensado en esa forma de expresar sentimientos—rió flojo—es algo tierna ¿no crees?

—Puede ser—se acercó a Whi-Two—como ya te he dicho, el rosa para mí representa serenidad y felicidad...—se sentó al lado de Whi-Two—Whitley...tú me haces feliz.

El color rojo apareció en la cara de Whi-Two, quien trató de apartar la mirada, Moon tomó su mentón para que se mirasen fijamente, ladeó la cabeza y juntaron sus labios.

Y de nuevo esa sensación dulce que sentía Moon, era tan dulce que quería seguir sintiéndolo indefinidamente; ambas movían sus labios con delicadeza, era un beso suave con el que Moon transmitía todo su amor platónico en esa chica, seguía viendo difícil enamorarla, pero ahora sí que veía una posibilidad que no estaba dispuesta a desperdiciar.

Sus pulmones simplemente ya no daban para más y se separaron mirándose mientras respiraban apuradamente.

—¿Sabes Whitley? El rojo se suele relacionar con la pasión y la intensidad...yo lo relaciono con la vergüenza y los nervios—rió.

—¿Y...eso?

—Cuando las personas se sonrojan es porque tienen frío o están nerviosos o están pasando vergüenza...incluso porque están enamorados... representar con el rojo otros sentimientos es como...no sé describirlo, tal vez absurdo.

—La verdad es que lo entiendo, es como si evadiéramos pistas obvias y sólo viéramos cosas donde no las hay.

—¡Exacto! No me gusta ver cosas donde no las hay, siempre que deduzco algo me gusta estar muy segura, y si tiene una base científica mejor...los sentimientos son algo tan ambiguo que me cuesta entenderlos, pero creo que no hay humano que sea capaz de entenderlos a la perfección.

—Tienes razón...es tan difícil poder describir a la perfección lo que sientes que hasta parece que no hay palabras suficientes—dio una pequeña risa suave.

—Es por eso que a cada color le asigno más de un sentimiento, hay demasiados sentimientos en el mundo, y muchos colores también, pero que de los cuales disponemos de realmente pocos...

—Es un pensamiento muy profundo...realmente no sé como responder.

Moon rió ante esto.

—Es normal que no sepas responder, es una cosa tan... íntima y personal que es difícil de comprender.

Whi-Two se acercó lentamente a Moon y le dio un pequeño beso, haciendo que esta se pusiera muy roja.

—L-lo siento es que...me gusta s-como saben tus...labios.

Moon sonrió enternecida y le dio un beso fugaz después de decirle que no pasaba nada.

Y fueron pasando las horas, llegó el momento en el que la pelinegra se encontraba durmiendo plácidamente en la litera superior, mientras que Whi-Two pensaba constantemente en ese día, había sido un día extraño, nunca había sentido tantas emociones juntas, había estado triste y frustrada, pero también se había sentido protegida, serena, feliz, pero el sentimiento que más le dolía saber que no estaba ahí era el enamoramiento. A Whi-Two le dolía no estar enamorada de Moon, era alguien genial que parecía apreciarla más que nadie en el mundo, pero simplemente el amor no se había encendido en ella. Y realmente no estaba segura de si Moon la quería como algo más que una amiga.

<<Es mejor que te des cuenta tú misma>> se repetía incansablemente en su cabeza.

Whi-Two simplemente dejó que esas palabras se las llevara el sueño que se estaba apoderando de ella.

Puede que al día siguiente sus dudas se resuelvan...o tal vez empeoren.

Whi-Two se despertó cuando sintió una pequeña sacudida y una voz que le llamaba por su apodo, abrió los ojos con parsimonia y pudo ver a su amiga.

—¡Buenos días Whitley!

—Buenos días—respondió perezosamente mientras se sentaba en la cama.

—Vamos a desayunar, que quiero llevarte a un sitio especial.

—Es una sorpresa, pero vamos, date prisa—insistió la pelinegra.

Whi-Two se levantó y estiró brazos y piernas para después seguir a Moon hasta la cocina; ambas desayunaron juntan sin mencionar lo que había pasado el día anterior.

Una vez hubieron terminado de desayunar se cambiaron los pijamas por ropa casual y salieron de la casa de la más baja para dirigirse a la parada del autobús. El autobús había llegado y ambas subieron, Moon usó el ticket para que ambas pudieran viajar. El viaje no duró mucho, veinte minutos exactos. Al bajar Whi-Two dio un vistazo por toda la zona, no reconocía lo que era, pero Moon parecía saber muy bien a donde iban.

—Vamos Whitley, te estás quedando atrás.

—Ah...¡Sí!—dio un pequeño sprint y se puso al lado de su amiga.

Llegaron a lo que aparentaba ser una tienda de alquiler, pero Whi-Two simplemente no tenía ni la más remota idea de que iban a hacer ahí.

—Esperame aquí, ahora vuelvo y te explico lo que vamos a hacer—imperó Moon.

—V-vale.

Moon entró a la tienda de alquiler y Whi-Two se quedó sola esperando, observando el paisaje, era sumamente tranquilo, si se esforzaba podía llegar a escuchar a los pájaros cantar, una de esas pequeñas cosas que le hacían feliz, respiró el aire puro del lugar, era apreciable la poca contaminación de la zona y eso la castaña lo disfrutaba mucho. Su tranquilidad fue pausada al escuchar la voz de Moon llamándola. Al girarse pudo ver a su amiga con lo que parecía ser un par de arcos y flechas.

—Whitley...¡vamos a practicar el tiro con arco!

—¿¡Eh!?  P-pero yo nunca he usado un arco...

—Siempre hay una primera vez ¿no?

—B-bueno...

Moon se acercó despacio hacia la ojiazul y le dijo con un tono de voz maternal:

—Tranquila...no te va a salir mal, estoy aquí para ayudarte, verás lo divertido que es—tras esto Moon le dio un pequeño beso en la mejilla.

Whi-Two asintió convencida, pero en sus labios sentía un cosquilleo, como si hubiera preferido que ese beso hubiera sido en estos en vez de en la mejilla; se quitó ese pensamiento de la cabeza y siguió a Moon hasta la pista donde se hallaban las dianas.

Nada más llegar Moon le entregó un arco y flechas a la ojiazul y le pidió que estuviese atenta a sus palabras y movimientos.

—Bien, este es un arco tradicional, su funcionamiento es diferente al de los arcos más actuales, pero considero este algo más sencillo.

—Vale...

—Para colocarte adecuadamente tienes que poner los pies en "L" y girar los talones tres cuartos, para dejarlos en paralelo, y la espalda debe de estar bien recta.—se colocó tal cual había explicado

Tras decir esto Whi-Two se colocó tal y como le había indicado Moon.

—Ahora el arco, no lo agarres con fuerza, tienes que sostenerlo, a poder ser deja los dedos algo abiertos—la pelinegra hizo lo recién mencionado—ahora la flecha, la colocas de tal manera que con tres dedos puedas tirar de la cuerda ¿entiendes?

Whi-Two asintió.

—Y ahora vamos a tirar la flecha, la ponemos como te he dicho antes y tiramos de la cuerda alzando el codo, justo cuando el dedo índice toque la comisura de nuestros labios...—esperó a que el dedo tocara la comisura de sus labios—¡sueltas!—tras gritarlo soltó la flecha, que fue directa al centro de la diana.

—Vaya...eres increíble.

Moon echó una pequeña risa ante el halago de su amiga.

—Sólo es práctica...vamos, ahora tú.

Whi-Two colocó la flecha y con los tres dedos tiró de la cuerda, su dedo índice tocó la comisura de sus labios y soltó, pero la flecha no llegó a la diana.

—Sabía que no me saldría...

—¿Por qué dudas tanto, Whitley?

—¿Eh?

—Para tirar el arco debes estar calmada, pero no has parado de dudar  hasta el final.

—Esto...yo...

Moon se acercó despacio a la chica que estaba notoriamente nerviosa.

—¿Puedo contarte algo?—preguntó mirando fijamente a la ojiazul.

—S-sí.

—¿Recuerdas cuando llegue a la escuela? Yo era la nueva que no conocía a nadie—la castaña asintió—cuando llegué yo no sabía que hacer, estaba asustada y abrumada, era como un pez fuera del agua, podría haber decidido no intentarlo y aislarme, pero traté de hacerme amiga de personas, una de ellas eres tú.

—No entiendo...¿que tratas de decirme?

—Whi-Two—Moon volvió a su tono serio, dejando el apodo de lado—si no vas hacia adelante, si no lo intentas no llegarás a nada, entiendo que tienes miedo de equivocarte...¡pero estás en tu derecho! caer, fallar, equivocarte está permitido, la vida no es fácil, ni para tí ni para nadie, y lo que no está permitido es rendirte. Te conozco y sé que ahí dentro hay una Whi-Two que quiere salir y demostrar lo que vale, pero si te echas para atrás esa Whi-Two que duerme en tu interior no podrá salir nunca.

La ojiazul se puso totalmente roja, era vergüenza, era una vergüenza que salía al darse cuenta de que Moon tenía razón, de que si no lo intentaba no llegaría nunca a nada, no conseguiría sus objetivos.

Moon acortó las distancias con Whi-Two, dejó el arco en el suelo y se armó de valor, del valor que necesitaba darle a Whi-Two, se puso de puntillas y la besó. Rodeó la cintura de la más alta con sus brazos para profundizar el beso y la castaña correspondió torpemente, con una notoria confusión.

—Inténtalo otra vez, Whi-Two.

—¡Sí!

La castaña suspiró convencida, se colocó justo como debía, sostuvo el arco y tiró de la cuerda, justo cuando su dedo índice tocó la comisura de sus labios soltó la flecha, que esta vez sí que dio en la diana.

—Lo he hecho...¡Lo he hecho!—gritó emocionada.

—¡Muy bien, Whitley!—la pelinegra saltó a abrazar a Whi-Two y le dio un fuerte beso en la mejilla—¿ves como sí que puedes hacerlo? Sólo necesitas un pequeño empujón.

—Sí...tienes razón, no debo echarme para atrás, a partir de ahora lo intentaré antes de pensar en que no me saldrá—sonrió sinceramente con cierta emoción que ablandó el corazón de Moon.

—¡Así me gusta! Y recuerda una cosa Whitley, el que la sigue, la consigue.

Tras decir esto el color rojo volvió a ocupar la cara de ambas, se acercaron lentamente y se volvieron a besar, esta vez el beso era más armonioso, no era tan torpe, ambas estaban disfrutando de ese sabor dulce que acompañaba a sus besos, era como un terrón de azúcar del que no querían dejar de comer.

—¿Sientes ese calor, Whitley?—susurró

—Sí...creo que sé a lo que te refieres...

—Fíjate, aquí solo estamos nosotras dos...¿crees que debes decirme algo?

La ojiazul asintió sonrojada

—Moon...soy bisexual...

Moon sonrió enternecida por la valentía de su amiga al confesar eso.

—Gracias por contármelo Whitley, has sido muy valiente—dijo en un susurro que logró calmar el temeroso corazón de la más alta.

—Gracias por ser la mejor amiga del mundo...

—Gracias por ser la más tierna del mundo entero.

—Porfavor...no se lo cuentes a nadie...

—Tranquila, no lo haré.

No hicieron falta más palabras para demostrar que se querían mucho la una a la otra, pasaron la tarde practicando el tiró con arco, cada vez que la puntería de la más alta mejoraba era felicitada con un beso en la mejilla por parte de su amiga. Cuando llegó el ocaso regresaron a casa de Moon en el autobús, al llegar a la susodicha casa cenaron, fueron a la ducha—por turnos, claramente—y se quedaron dormidas casi al instante.

Whi-Two no sabía si irían a otro lugar, pero aún así le emocionaba la idea de pasar otro día más con Moon, la sensación que tenía la ojiazul en esos momentos era dulce y encantadora, como si una flecha de azúcar le hubiera alcanzado, quizá poco a poco sí que se iba sintiendo enamorada de Moon.

Whi-Two se despertó emocionada, se giró a ver la hora en el reloj que había colgado en la pared de la habitación, ocho y diez. Se levantó tratando de hacer el menor ruido posible, para no despertar a Moon quien se encontraba durmiendo tranquilamente. Recordó que el día anterior Moon le había despertado a las diez, se dirigió a la cocina y con un poco de respeto por no ser su casa se hizo el desayuno, pensando que a Moon no le importaría mucho, pero, pensó mejor y también le preparó el desayuno a su amiga pelinegra. Cuando estaba apunto de terminar unos brazos la sorprendieron por detrás.

—¿Te han dicho alguna vez que eres muy sigilosa?—la voz susurrada de Moon hizo sentir un pequeño escalofrío a la castaña.

—La verdad es que no...¿como has sabido que estaba aquí?

—Me he despertado y no te he visto, así que lo he deducido.

—Ah...te he hecho el desayuno ¿comemos?

—Me parece bien.

Ambas se sentaron a comer, tenían sueño así que intercambiaron pocas palabras, simplemente la compañía de la otra era suficiente para sentirse bien. Una vez hubieron terminado de comer fueron juntas al salón de casa, se sentaron en el sofá y vieron un rato la televisión. Cuando dieron las diez de la mañana Moon se levantó y le tendió la mano a Whi-Two para que hiciera lo mismo.

—Venga Whitley, vámonos, seguro que hoy te lo pasas hasta mejor.

—Si tú lo dices, confío en ti—dijo sonriente.

Moon se sentía plena cada vez que veía sonreír a Whi-Two, sentía que esas sonrisas sí que eran verdaderas, que la Whi-Two infeliz se estaba escondiendo para dejar paso a una persona más feliz.

Porque sin darse cuenta, no había nada que hiciera más feliz a Whi-Two que estar con Moon.

Salieron de casa pasadas las diez y cinco con intención de volver a subir al autobús, Whi-Two pensó que volverían a ir a practicar tiro con arco y la idea no le desagradaba en lo absoluto.

El autobús las dejó delante de tienda común y corriente, Whi-Two no entendía la situación ¿que iban a hacer en esa tienda? fue cuando vio a Moon irse hacia la derecha, así que lee siguió.

—¿Dónde vamos? Pensaba que iríamos a practicar tiro con arco.

—No, vamos allí—señaló a un polideportivo que había a unos pocos metros, sin duda eso había confundido más a la castaña.

Nada más entraron Moon le explicó en que consistía ese polideportivo, había tres pisos, y en cada uno tres pistas, patinaje, patinaje sobre hielo y baile.

Ellas fueron a la pista de patinaje normal, algo que Moon sabía a la perfección que le gustaba mucho a Whi-Two. Empezaron con una carrera inocente, no buscaban nada más que divertirse, dejar de pensar en estudios, exámenes, y sobretodo, quitarle a Whi-Two el pensar en cualquier hombre con el que ella pudiera sentirse inferior. Pasaron ahí gran parte de la mañana, únicamente pararon para comer, comieron juntas una enorme pizza del restaurante, que, para dejarse de conversaciones absurdas pagaron a medias. Y volvieron al polideportivo, pero esta vez Moon la llevó a la pista de baile. La castaña se sintió abrumada al ver a varias personas hacer pasos de baile muy complicados, vio a Moon dar un paso al frente y tenderle la mano.

—Whitley ¿sabes bailar?

—Bueno...un poco.

—Pues vamos, ¡será divertido!

Whi-Two tomó la mano que Moon le había tenido y fueron a la pista de baile, empezaron con pasos simples que poco a poco se fueron volviendo más complicados, sus miradas chocaban y sus respiraciones se movían al unísono, de vez en cuando paraban de bailar para darse un tierno beso, llegaba el momento en que ellas eran el centro de atención, su coordinación era excelente y todos los presentes lo habían notado, veían en ellas un amor dulce y resplandeciente que parecía ofuscar todo lo malo que había a su alrededor.

Terminaron el baile cara a cara, mirándose fijamente.

—Whi-Two yo...—Moon tomó las manos de la nombrada—quiero que nunca más tengas miedo de ser tu misma.

Whi-Two sintió como se sonrojaba todavía más de lo que había estado sonrojada en el baile.

—¡No tengas miedo de ser tu misma! Eres alguien espectacular, por todo lo que me has contado desde que nos conocimos, lo que hemos vivido juntas...todo me ha demostrado lo genial que eres, antes de conocerte a mí me conocían como "la amargada esa" pero desde que te conocí he podido ver todo más dulce, me has hecho muy feliz desde el día uno ¡siendo tu misma!

—Moon yo...—fue interrumpida—déjame terminar, porfavor—la ojiazul asintió.

—No estoy enamorada de tí...estoy enamorada de la Whi-Two que duerme en tu interior, esa que conocí al inicio de nuestra amistad y...y odio que alguien como Lack-Two haya podido apartar a esa Whi-Two de mí.

—M-Moon... gracias...gracias a tí puedo intentar las cosas sin tener miedo a equivocarme, has estado conmigo desde que te conocí y siento que te debo la vida misma.

—Tú no me debes nada...el hecho de haber conseguido que dejaran de reconocerme como "la amargada esa" es todo lo que podía desear en el mundo.

Ambas se abrazaron fuertemente.

—Gracias por existir—dijeron ambas al unísono mientras trataban de no separarse nunca de ese abrazo que ahora las estaba uniendo.

Los presentes que ahora actuaban como público aplaudieron incesantemente a la escena que acaban de montar ambas chicas, quienes ignoraron la vergüenza que tenían sólo para seguir abrazadas, simplemente nada les importaba más que la otra en esos momentos. Levantaron la cabeza y se besaron delante de todos.

Y así fue como el sábado se fue caminando de la mano de los miedos y temores de Whi-Two.

Ahora Whi-Two sentía que podía con todo, sentía que ya no necesitaba a nadie, gracias a Moon.

Porque hay personas que están dispuestas a cambiar vidas tristes por vidas dulces.

El domingo por la mañana había llegado, nada más despertar compartieron la mañana haciendo aquellos típicos deberes de fin de semana que no se habían preocupado en hacer en los dos días anteriores, Moon no podía estar más satisfecha, sí, había fallado en la intención que que Whi-Two descubriera por si misma que estaba enamorada de ella, al final se lo había dicho ¿pero que más da? nunca se había sentido mejor en toda su vida.

Comieron tranquilamente hablando de mil cosas, es curioso, habían pasado todo el fin de semana juntas y aún tenían mucho de lo que hablar. Quizá eso es lo que pasa cuando el amor guía las relaciones.

El domingo por la tarde había llegado, ambas habían decidido salir a dar un paseo por la playa, simplemente Moon no había pensado en ir a cualquier otro lugar porque sentía que su objetivo de recuperar a la antigua Whi-Two había sido conseguido, así que se limitó a dejar que su castaña favorita eligiese.

Caminaban tranquilas tomadas de las manos, sin preocuparse de que alguien les estuviera observando, ese tiempo era para ellas y nadie podría impedirlo. Moon detuvo el camino para darle un beso en los labios. Whi-Two, uno lleno de azúcar y amor.

—¿Sabes Whitley? Eres como un terrón de azúcar.

—¿A qué te refieres?

—Eres muy dulce y es fácil ser adicta a tí.

Los colores de la cara de Whi-Two volvieron a ser rojos, ambas volvieron a juntar sus labios y Whi-Two se armó de valor.

—Moon, ¿quieres ser mi novia?

—No hace falta ni que lo preguntes.

Y ambas juntaron los labios por enésima vez, sus besos compartían la cualidad de ser dulces, como terrones de azúcar esparcidos por sus labios.

Moon sentía la mayor plenitud de su vida, no había enamorado a Whi-Two en tres días, ese amor llevaba ahí escondido mucho tiempo, la pelinegra solo se limitó a sacar a la verdadera Whi-Two de su escondite.

O como a ella le gustaba llamarle, Whitley.

***

Este es el One-shot más largo que he escirto nunca, y posiblemente el más fluff de todos, que decir, lo he amado con toda mi alma.
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#2
Awwww esto es lo más lindo que he leído esta… desde el lunes. Te luciste con el romance entre este par. Ojalá compartas más cosas así.
[Imagen: EdovJGiXkAYqwp4.jpg]
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#3
(24 Mar 2020
04:48 PM)
Maze escribió:
Awwww esto es lo más lindo que he leído esta… desde el lunes. Te luciste con el romance entre este par. Ojalá compartas más cosas así.

¡Gracias por tu comentario! Trataré de subir más contenido aquí, pero no puedo prometer que sea tan fluff xD
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#4
Vaya, conociendo a los dos "intereses amorosos" (en comillas por cosas del manga) de Whi-Two, no puedo evitar estar de acuerdo en pensar que anda mejor en un crack ship que con Lack-Two o N.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
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