Oneshot- Reconexión

ExtensiónOneshot
Extension larga
FranquiciaCoregames
GéneroAcciónSuperación
Resumen

Norman busca recuperar el tiempo perdido con Brendan. ¿Qué hará?

#1
[Imagen: Reconexion-Banner.png]

Miles y miles de años atrás, cuando el destino de la región de Hoenn pendía de un hilo debido a la incesante e interminable guerra sin cuartel entre Groudon, señor de los continentes, y Kyogre, señor de los mares, quienes en su contienda sacudían la tierra con terremotos devastadores y lluvias torrenciales, sumiendo a todo el planeta en un caos que parecía no tener final.

Dos jóvenes hermanos con excepcionales poderes psíquicos, uno hombre y la otra mujer, viendo que la humanidad probablemente no sobreviviría un día más a causa de la apocalíptica batalla entre los dos pokémon primigenios, decidieron resolver el conflicto plantándole cara a ambos oponentes.

Habiendo sido instruido en las artes del Clan Meteoro, el hermano mayor pudo construir un arma que les permitiría poner fin a la contienda: una energía natural pura y abismalmente poderosa que sería llamada por ellos mismos como la Fuerza Dragón. Con ella, sus genes más primitivos se activaron, convirtiéndoles en dos seres de luz que, mediante sus plegarias y sus ondas cerebrales, consiguieron influenciar la energía durmiente de la gran roca que permitió a Rayquaza, señor y guardián de los cielos, ascender a una forma mucho más poderosa con la cual apaciguaría a Groudon y a Kyogre, despojándolos de su regresión primigenia y haciendo que se sumiesen en un profundo sueño.

Pese a que el mundo entero había sido salvado, el precio para ambos jóvenes había sido demasiado caro. Rayquaza, apenado al ver que aquellos valerosos hermanos habían sacrificado su humanidad con tal de ayudarle a acceder a aquel divino estado que siglos más tarde pasaría a ser conocido como la mega-evolución, decidió encerrar la fuerza dragón dentro de una gran perla, dándoles la más que noble tarea de mantener aquella misteriosa energía lejos de las manos equivocadas. Y antes de partir, vaticinó que su labor terminaría el día en que dos humanos iguales a ellos probasen ser dignos de dominar tanto el poder de la mega-evolución como el de la fuerza dragón.

Y así, los hermanos aguardaron, guardando el sueño del cumplimiento de la promesa de su padre en sus corazones para no olvidarlo.

       

 


“¡Ya solo faltan unos minutos, debemos apresurarnos!” gritaba Norman desesperado mientras ayudaba a su esposa y al resto a colocar los platos y cubiertos de forma prolija y ordenada sobre la larga y rectangular mesa del living, que ya había sido cubierta por un gran mantel blanco con bordes y dibujos dorados, y decorada en el centro con un florero repleto de agua y de unas bellas amapolas, las cuales eran tan rojas como la lava que en ocasiones podía ser avistada en el Monte Cenizo. El cuarentón líder de Ciudad Petalia se movía frenéticamente de un lado al otro, como si fuese a morirse si se detenía en aquel preciso instante.

“Cariño, ¿No crees que estás exagerando un poco?” preguntó Caroline preocupada al mismo tiempo que terminaba de acomodar las sillas. Era la primera vez en todos sus años de matrimonio que veía a su marido así de alterado “Los chicos ya nos dijeron que probablemente tarden bastante en llegar. Después de todo viajar desde Sinnoh hasta aquí lleva un poco más de dos horas, aun volando en un pokémon. Recuerda lo que sucedió en navidad.”

“¡Lo sé, lo sé, pero todo tiene que lucir presentable de todos modos!” retrucó su esposo nervioso, sin desacelerar ni un poco su velocidad y viendo como el reloj marcaba las siete y cincuenta y cinco “¿Qué clase de padres seríamos si no diésemos a nuestros hijos el ejemplo?”

“Relájate, Norman” rió Birch al ver la peculiar e hilarante forma en la que su viejo amigo se desplazaba alrededor y a los costados de la mesa. El profesor pokémon nunca se habría imaginado que vería el día en el que su vecino estaría igual de inquieto que un Zigzagoon corriendo en zigzag cuando ha sido pillado robándole algo a un humano o a un pokémon rival “Estoy seguro de que May y Brendan no se horrorizarán si ven aunque sea una pequeña partícula de polvo en el suelo.”

La conversación fue interrumpida por el sonido de dos suaves golpes que provenían del otro lado de la puerta de calle.

“¡Oh, ya están aquí!” exclamó Alison tanto sorprendida como llena de felicidad. La mujer de Birch corrió con prisa a tomar con su mano izquierda el picaporte dorado de la puerta de madera, muerta de ganas de reunirse con su hija “¡Yo abriré!”

“¡Parece que hemos llegado justo a tiempo! “¡Hola, mamá! ¿Cómo has estado?” observó contenta May mientras la puerta se abría ante ella y su madre se abalanzaba sobre ella para abrazarla fuertemente y llenarla de besos y mimos “¡Au! ¡No tan fuerte, que me deshago!”

“¡Ay, mi pequeña! ¡Pensé que no nos volveríamos a ver este año con lo ocupada que sueles estar!” dijo su madre, finalmente soltándola para que pudiese reponerse de la impresión inicial y saludar a su novio, que se hallaba a su derecha “¡Y Brendan, querido! ¡Veo que ya te has vuelto todo un hombre ahora! Aunque me extraña que todavía no tengas bigote, querido.”

“Un gusto volver a verla, señora” sonrió Brendan sonrojado mientras miraba para otra parte, avergonzado por los halagos de la madre de May, quien ya estaba dándole la bienvenida a su otra acompañante.

“¡Lisia!” decía la mujer estrechando manos con la reconocida sobrina de Wallace. La ahora mentora y manager de May en el mundo de los concursos vestía una camiseta casual de verano blanca sin cuello ni hombros, jeans azules ajustados y sandalias que hacían juego con su bien cuidado cabello azul turquesa. Sus ojos verde claro portaban unas elegantes gafas de sol circulares “¡Es un placer volver a verte otra vez!”

“El placer es todo mío, señora Birch” contestó Lisia con una sonrisa encantadora, una que sin duda solía usar más que seguido cuando ella y su Altaria participaban de un concurso “Me apena mucho que mi tío Wall tampoco pueda esta vez estar con nosotros, pero siempre es bueno saber que nos consideren parte de su familia.”

“¿Cómo no podríamos considerar parte de nuestra familia a la mujer que ha hecho posible el éxito de nuestra hija?” pidió Alison mientras se apartaba para que los tres recién llegados pudiesen entrar “¡Pasen, pasen! No queremos que se congelen con el viento que sopla esta noche.”

“¡¿Qué tal has estado, campeón?!” preguntó con energía Norman mientras propinaba un fuerte abrazo a su hijo, de forma tal que no pudiese huir de su potente apretón, producto de haber entrenado por años junto a sus poderosos pokémon de tipo normal “¡Llevábamos tiempo sin verlos!”

“¡AY!” gritó Brendan al sentir cómo todas las vértebras de su columna crujían. No le cabía duda de que la fuerza de su padre seguía siendo igual de demoledora que la de sus dos Slaking “A mí también me alegra mucho verte, papá. Solo no me dejes sin espalda, por favor.”

“Debes tener más cuidado con él, Norman” aconsejó Caroline mientras tironeaba la mejilla derecha de Brendan con su mano izquierda como un gesto de cariño “Recuerda que nuestro hijo no está hecho de goma. Y hablando de eso, ¿Cómo está mi querido entrenador pokémon?”

“Hola, mamá” rió el muchacho abrazándola “Me da tanto gusto estar de regreso.”

“¡PAPÁ!” vociferó May eufórica, abrazando a Birch con intención de recibir todo el cariño que su padre solía darle “¡Te extrañé tanto en estos meses!”

“Nosotros también te hemos echado mucho de menos, May” admitió el científico con orgullo mientras le devolvía el abrazo, feliz de volver a tener a su hija en casa “Te hemos visto en la televisión. ¡El espectáculo que montaste en Kalos fue alucinante!”

“¡Y lo fue aún más en vivo!” comentó Lisia “Debieron haber estado allí. Toda la gente de Ciudad Luminalia quedó embobada con el despampanante show de luces que Sceptile, Magcargo y Raichu produjeron. ¡Incluso Ali y yo quedamos estupefactas al ver esa maravillosa estela de verde, rojo y amarillo!”

“Oh, eso me recuerda que tu madre y yo no somos los únicos que deseamos felicitarte” reconoció Birch mientras se daba la vuelta, dándole la espalda a una confundida May “¡Swellow, ven! ¡May ya ha llegado!”

Swellow bajó volando del piso de arriba a gran velocidad en cuanto oyó el nombre de su entrenadora, deteniéndose en el aire, justo enfrente de ella, y aplicando suaves picotazos sobre el cabello de May, trisando animadamente y buscando demostrarle todo el amor que sentía por ella.

“¡Ja, ja, ja!” carcajeó la joven coordinadora, sintiendo cosquillas y cubriendo involuntariamente su cabeza con ambos brazos “¿Qué tal has estado, Swellow? ¿Has procurado que papá no siga siendo atacado por los Poochyena, Zigzagoon y Shroomish?”

“¡Y tanto!” contestó Alison, rodeando a su hija con sus manos por detrás “Gracias a él, tu padre ha podido enviar cartas y paquetes por toda Hoenn en menor tiempo que el si se los hubiese dado a uno de esos Pelipper mensajeros. ¡Ha sido muy servicial!”

“Nada me alegra más que escuchar eso” dijo May, agachándose y acariciando con su mano izquierda la cabeza de Swellow, quien ya se encontraba en el suelo “Espero que no te hayan hecho trabajar de más, pequeño.”

Swellow le dedicó a su dueña una sonrisa llena de orgullo, abriendo sus alas de par en par para presumir de su fuerza y de su durabilidad. May, enternecida, le abrazó rodeando su cuello con sus brazos, a lo que su pokémon respondió cerrando su ala derecha sobre su espalda para demostrarle que el sentimiento era recíproco.

Una nueva serie de golpes a la puerta captó la atención de todos los presentes, que sabían que no estaban esperando a nadie más.

“¿Quién podrá ser? Esta vez atenderé yo” preguntó Norman alerta mientras se acercaba a la puerta para hacer girar el picaporte con su mano izquierda, preparando la poké ball que contenía a uno de sus Slaking en la derecha. Apenas había terminado de mover el portón cuando su desconfianza y su ceño fruncido fueron sustituidos por una sonrisa llena de júbilo, producto de la grata sorpresa que se llevó al ver quién se hallaba frente a él.

“¡Buenas noches, Norman!” saludó la inesperada visita con cordialidad, alzando y moviendo para ambos lados su mano derecha “Espero no haber llegado demasiado tarde.”

“¡Flannery!” exclamó contento él mientras la invitaba a pasar con un gesto de su mano izquierda, mientras guardaba la poké ball con la otra en el bolsillo derecho de su pantalón gris “¿Qué haces aquí?”

“Escuché que Brendan y May estarían aquí hoy, así que aproveché para cerrar más temprano el gimnasio y pasar a saludarlos” explicó Flannery con una expresión simpática en su rostro. La joven y pelirroja líder de gimnasio de Pueblo Lavacalda llevaba puesta una remera negra de manga corta con el dibujo de una gran llama roja, la cual cubría su usualmente descubierta cintura. El resto de su vestimenta no distaba mucho de la que solía usar en su gimnasio, con vaqueros azules y zapatos negros con suelas rojas “Vine tan pronto como pude.”

“¡Me alegra que hayas venido, Flannery!” dijo Brendan parándose delante de ella para chocar puños “¿Vienes a cenar con nosotros? ¡La comida de mamá te encantará!”

“¡Y a mí me alegra verte de nuevo, mequetrefe!” dijo ella con una sonrisa socarrona mientras terminaban de conectar sus puños con un golpe seco que hizo que los nudillos de ambos sonasen “Por desgracia no puedo quedarme por mucho tiempo. Debo volver a Lavacalda para atender unos asuntos urgentes. Además, mi abuelo no querrá que deje el gimnasio desprotegido por tanto tiempo.”

“¡Oh, por favor, Flannery!” gimió May, decepcionada “¡Pero si acabas de llegar! Apenas te vemos, y me gustaría conocerte mejor. De hecho, ahora que lo pienso, ¡No hemos hablado en años desde que te desafié a una batalla por la Medalla Calor!”

“Bueno, yo...” empezó la pelirroja, pero Norman la detuvo.

“Nos sentiríamos muy honrados si te quedas a cenar y a dormir esta noche” aseguró el líder de gimnasio “Prácticamente eres una miembro más de nuestra familia. Y no te preocupes por tu abuelo. Le conozco bien, y sé que es bastante estricto. Por eso me haré responsable en tu lugar si después llega a decir algo.”

Flannery no pudo evitar sonrojarse. Si bien siempre había visto a Norman como un segundo padre y a Brendan como su hermano menor putativo, lo cierto era que jamás había pasado tiempo de calidad con ellos, y mucho menos mediante una cena en familia. Su abuelo y ella nunca comían juntos; por lo general, ella siempre llegaba agotada a su casa después de un largo día de firmar papeleo y atender a los nuevos aspirantes a campeones que venían a desafiarla para ganar su medalla, desplomándose sobre su cama para quedarse totalmente dormida, levantándose posteriormente a la mitad de la noche para buscar algún bocadillo en la nevera, cuando su abuelo ya estaba acostado y en sueño profundo. Habían pasado tantos años desde la última vez que había compartido una de las tres comidas básicas con sus fallecidos padres que ya ni recordaba con exactitud lo que era cenar en familia.

“Bah, qué rayos” dijo tratando de parecer ruda y ocultando las lágrimas. Aquella invitación significaba más para ella que lo que podía hacerles saber “Supongo que por una vez no habrá problemas. Siempre y cuando no sea una molestia...”

“¡Flann!” voceó Lisia entusiasmada al ver a la pelirroja “¡Qué gusto tenerte aquí! Dime por favor que el tío Wall no está sobre-exigiéndose como imagino que debe de estar haciendo.”

“¡Lisie!” respondió Flannery alegremente, estrechando manos con la estrella número uno en los concursos de Hoenn “¿Cómo has estado? Wallace está bien, solo un poco cansado. Atender todas las obligaciones de campeón de la Liga Pokémon y cuidar el Pilar Celeste con algo de ayuda del resto del Clan Arrecípolis al mismo tiempo puede estresar a cualquiera. Wattson, Roxanne, el Alto Mando y yo le damos una mano cada vez que podemos para que no enloquezca. Es...difícil de explicar.”

“¡Pues ven, siéntate a mi lado y cuéntamelo todo!” insistió cordialmente la estrella mientras despejaba la silla a su izquierda para que la líder de gimnasio pudiese sentarse “Y no dejes afuera ni un solo detalle.”

“Espero que les guste” dijo Caroline una vez estuvieron todos sentados a la mesa, repartiendo las porciones de Feebas por plato con la punta de su cuchillo “El pescadero de Ciudad Portual me dijo que era el más fresco.”

                                                       



Eran las doce de la noche cuando Norman, metido en su cama y acompañado de su esposa, se halló incapaz de poder dormir. Los temores y preocupaciones que acechaban su mente como un Zangoose agazapándose para saltar sobre un desprevenido e indefenso Surskit impedían que sus ojos se cerrasen.

“Norman, ¿Sucede algo?” preguntó Caroline atónita, acariciando el vello en el pecho de su marido “Siento que estás transpirando mucho. ¿Acaso sufres indigestión? Sabía que ese pescador me había engañado.”

“No, querida, estoy bien” aseguró él, sintiéndose terrible por haberla preocupado “Es que...me he quedado pensando en Brendan.”

“¿En qué sentido?” inquirió ella con una mezcla de curiosidad y de temor en el tono de su voz.

“Está creciendo demasiado rápido”  explicó Norman con un dejo de tristeza en su rostro “No había mantenido una conversación tan larga con él desde aquella cena de hace unos años atrás, un día antes de que May partiese con Lisia hacia Sinnoh. Cuando ella se fue se volvió muy distante. Se mantenía ocupado entrenando para participar en el Frente Batalla, y cuando nos veíamos solo podía hablar sobre May. Tú lo viste.”

“Bueno, sabes que nunca dejó de amarla” rió Caroline, recordando con cariño el día en que ella y Norman se conocieron siendo muy jóvenes “Brendan siempre se ha exigido mucho, y ha hecho todo lo posible con tal de que estemos orgullosos de él. Después de todo sacó esa perseverancia de ti.”

“¿Piensas que fui un mal padre?” preguntó su esposo de pronto, decidiendo ir al grano.

“¿A qué te refieres con eso?” preguntó ella, genuinamente sorprendida y asustada.

“Desde que nació siempre fui demasiado...duro con él” dijo él mientras miraba hacia el techo, afligido “Siempre le forcé a entrenar con mis pokémon para que aprendiese las reglas básicas de los combates en el poco tiempo libre que tenía, y no fue hasta que vinieron a mudarse aquí a Hoenn que reunió el valor para convertirse en entrenador por cuenta propia. El trabajo en el gimnasio siempre era demasiado, y cada vez que volvía a casa no tenía ni tiempo ni energía para jugar con él o ver lo que tenía para enseñarme. Es por ello que a veces pienso que todo lo bueno lo ha sacado de ti.”

“Norman, mírame” suplicó Caroline, tomándole de la barbilla con su mano izquierda para tener contacto visual el uno con el otro “Eres el hombre más humilde, afable y trabajador que he conocido, y un excelente padre. Los errores que hayas o no cometido son cosa del pasado. Tu hijo está más que consciente de todo lo que has hecho para mantenernos a él y a mí, y por eso te adora. Eres su modelo a seguir, y él mismo sabe que no podría haberle tocado un mejor padre.”

La pareja guardó silencio por unos segundos, hasta que el ya cansado líder de gimnasio decidió volver a hablar.

“Sabes” dijo, volviendo a dejar la vista clavada en el techo “Hubo una vez en la que le prometí que algún día iríamos a pescar juntos. Recuerdo lo mucho que se le iluminaron los ojos cuando escuchó aquello, y me dijo que estaba seguro de que juntos pescaríamos a uno de esos grandes Gyarados rojos que solían aparecer de vez en cuando en el Lago de la Furia, como el que posee ese muchacho amigo suyo, ¿Ethan? Debió sentirse defraudado cuando se enteró de que dejarían atrás Ciudad Olivo y que jamás podría llevarlo. Desearía haber podido hacerlo.”

“¿Y por qué no aprovechas y le llevas a pescar mañana?” sugirió Caroline de improviso “Hay muchas buenas rutas marítimas aquí en Hoenn donde se puede pescar Magikarp y Gyarados a mansalva. Son mucho más comunes aquí que en Johto. ¡Aprovecha que se quedarán toda esta semana y la que sigue y hazlo! ¡Incluso puedes invitar a May! Birch siempre nos ha hablado de lo mucho que le gusta pescar.”

Norman quedó enmudecido. La idea de su esposa era más que estupenda.

“Es verdad” exclamó, dándose la vuelta para ver a su esposa con una sonrisa de oreja a oreja “¡No lo había pensado, pero tienes razón! ¿Y sabes qué más? Invitaré también a Flannery. Estoy de seguro de que le encantará la idea.”

“¿No crees que tal vez sea una mala idea invitar a Flannery?” objetó ella no muy convencida ante las palabras de su marido “No es que sea una mala chica, y de hecho la estimo mucho por ser colega tuya, pero de lo poco que hemos interactuado he notado que es demasiado dependiente de su abuelo. Después de todo es la única familia que le queda, según tengo entendido.”

“Servirá para que despeje su mente junto con nosotros” aseguró él entusiasmado “Ahora ya no puedo esperar a que se haga de mañana. ¡Será un día excelente!”

                                                   




“No estoy seguro de esto, papá” ponderó Brendan llevándose la mano izquierda al mentón “Sé que te lo pedí cuando era niño pero, ¿De veras te divierte pescar? Siempre pensé que te aburría.”

“¡Tonterías!” rió Norman propinándole un fuerte pero amistoso golpe en la espalda con su mano derecha. El padre de familia ya había reunido varias cañas de pescar y dos loncheras, una roja y otra azul, en las que llevaba tanto cebos como bocadillos y bebidas para pasar la tarde “¡No hay nada más divertido en este mundo que pescar al aire libre!”

“¿Y no sería más prudente ir a pescar a la zona safari cerca de Ciudad Calagua, cuya entrada es gratuita desde hace años?” inquirió May, dubitativa “Brendan y yo hemos surfeado varias veces por el océano gracias a Swampert y a Wailord, y tanto las olas como las corrientes marinas pueden resultar muy traicioneras.”

“¡Oh, vamos, no tienen de qué asustarse!” negó Norman, empujándolos hacia afuera siendo presa de la emoción y el orgullo que sentía, forzándolos a salir de la casa “Nada malo pasará, son solo un par de aguas bravías. Además, contarán con la presencia del más valiente y apuesto líder de gimnasio en toda Hoenn, que los mantendrá a salvo.”

Ambos jóvenes intercambiaron una mirada cómplice que denotaba inseguridad. Ninguno de los dos se sentía cómodo en lo absoluto con lo que acababan de escuchar. Con la mayor naturalidad posible, se voltearon a ver a Flannery, quien se encontraba no muy lejos de ellos y dándoles la espalda, hablando con el profesor Birch y con Alison de un asunto que parecía importante. El científico sostenía en su mano derecha una poké ball que, a juzgar por lo sucia y descolorida que estaba, debía de haber estado mucho tiempo juntando polvo en alguna mesa o estantería.

“¿En serio lo ve así, profe?” preguntaba Flannery rascando su nuca con su mano izquierda “Yo diría que debería pensarlo un poco mejor. Tal vez no sea la indicada para cuidar del pequeñín.”

“No se me ocurre nadie mejor que tú” comentó Birch algo avergonzado “Anoche nos comentaste que has estado ampliando tu equipo con la intención de mejorar como entrenadora. Este pequeño lleva ya varios años metido en mi laboratorio, y preferiría que saliese a explorar el mundo y a fortalecerse con alguien que saque todo su potencial. ¿Y quién mejor para ello que la especialista número uno en pokémon de fuego de Hoenn?”

“¿Sabe qué? Me ha convencido” admitió ella riendo “Lo aceptaré entonces. Prometo cuidarlo lo mejor que pueda.”

“¡Maravilloso!” dijo él agradecido, extendiendo su mano con la ball “Aunque debo advertirte que es muy...”
Pero no pudo terminar la oración. La ball se abrió de pronto y sin previo aviso, liberando un haz de luz blanca del que emergió un pequeño Torchic brincando de la alegría. El pokémon polluelo aterrizó sobre el cabello de Flannery, donde se acurrucó moviéndose de un lado al otro hasta que se sintió cómodo, como si hubiese hallado un nuevo nido.

“¡Aaaww!” suspiró la pelirroja enamorada de su nuevo compañero, llevándose la mano izquierda al pecho. Torchic había tocado las fibras de su corazón “¡Ya hasta me ha tomado cariño!”

“Sí, olvidé mencionarlo” rió Birch sintiéndose como un completo mentiroso “Suele ser muy mimoso, y por alguna razón no le gusta viajar dentro de su poké ball, por lo que intentar convencerle de que se quede en ella puede llegar a dar un soponcio.”

“No es nada que no pueda manejar” aseguró ella confiada y despreocupadamente “Además, algo me dice que el chiquitín y yo nos entenderemos más que bien.”

May no pudo evitar sonreír al ver la escena. Hacía un tiempo que venía preguntándose qué había sido del Torchic que Birch cuidaba con tanto afecto. Llevaba tantos años sin visitar el laboratorio de su padre que ni siquiera sabía si seguía allí metido en su poké ball.

“¿Y dices que el señor Briney te ha prestado su yate?” dijo de pronto Brendan, volviéndose hacia su padre, quien estaba haciendo una última inspección para asegurarse de que no se olvidaba de nada importante “¿Exactamente cómo fue que lo convenciste de dejártelo? Es tan valioso para él como lo es Peeko.”

“Solo tuve que recordarle que soy tu padre” contestó Norman risueño mientras ponía sobre su cabeza un viejo y gastado gorro de pescador color caqui y volvía a empujar tanto a su hijo como a su novia, alejándoles de la casa “Se nota que te tiene mucho aprecio desde que rescataste a Peeko de ese recluta del Equipo Magma. Bueno, ¿Qué están esperando? ¡Será mejor que partamos cuanto antes, mientras aún tengamos la luz del sol!”

“Por favor prométeme que sabes lo que estás haciendo” susurró Caroline al oído de su marido, intentando disimular el estado de pánico en el que se hallaba. La voz en su cabeza no dejaba de insistir en que aquella salida era un desastre esperando a suceder.

“Despreocúpate, lo tengo todo bajo control” replicó su marido para luego voltearse hacia Brendan y May y anunciar su siguiente destino “Volveremos antes de las siete de la tarde. En fin, ¡Marchando hacia Ciudad Petalia!”
                                                        

 


“Latias...”

Latias despertó asustada y abruptamente de su bello sueño. La legendaria y deprimida pokémon dragón de plumaje rojo y blanco, ojos amarillos y alas traseras similares a las de un avión jet llevaba tanto tiempo sin oír aquella voz masculina y serena que ya había llegado a la conclusión de que nunca más volvería a dar acto de presencia en su cabeza. ¿Realmente era él, o la soledad le había afectado tanto que ya estaba empezando a imaginar cosas?

“¿La-Latios?”

Sin dejar de levitar, movió la cabeza hacia todos los rincones que se le pudiesen ocurrir, intentando hallar con sus poderes psíquicos alguna figura entre las copas de los árboles que refractase la luz del sol: estaba completamente sola, y solo tenía como compañía el murmullo del viento del norte y el reflejo acústico de las olas cada vez que impactaban y resonaban contra las rocas que rodeaban aquel pequeño y solitario trozo de tierra al que todos en la región de Hoenn conocían como la Isla del Sur.

“Hola, hermana. Hacía tiempo que no hablábamos.”

Su sorpresa desapareció, y la ira producto de años de abandono se alzó en su lugar.

“¿Cómo puedes tener siquiera la audacia de hablar conmigo después de lo que me hiciste? Me dejaste aquí sola, llorando por ti y custodiando la energía de la fuerza dragón. ¡Jamás debí haberle pedido ayuda a esos humanos para salvarte de esos...esos...granujas!”

La voz de Latios resonó nuevamente en su cabeza, usando el mismo tono de voz tranquilo de antes y sin alterarse en lo más mínimo.

“Sabes que me fui con el humano por voluntad propia. Tenía qué.”

Los lagrimales en sus ojos comenzaron a expulsar lágrimas espesas y amargas mientras la rabia se apoderaba de ella.

“Y lo hiciste sin pensar en cómo me sentiría, ¿No es así? ¿Crees que no hubiese querido salir a explorar el mundo contigo si me hubieses dado la posibilidad de elegir? ¿Si no me hubieses dejado aquí, condenada a proteger eternamente la piedra rocío y el enorme poder que esta contiene?”

La imagen de Latios negando decepcionado con la cabeza llegó a su mente a través de la visión compartida de su hermano.

“Te dejé allí con el rocío del alma porque era lo correcto. En aquel entonces eras demasiado joven, demasiado impaciente. Mas sabía que estabas preparada para tomar mi lugar y convertirte en la guardiana del regalo que nuestro padre nos dio. Los humanos no podían descubrir el secreto de la fuerza dragón y de la mega-evolución. Solo el Ser Original sabe el terrible mal que podrían haber llegado a causar con él en su poder.”

Latias intentó suprimir sus lágrimas, pero no dio resultado. El dolor que sentía era tal que ya ni podía seguir discutiendo con su consanguíneo.

“Pero ahora el momento ha llegado. Debes dejar atrás aquel horrible lugar y reunirte conmigo.”

Una salvaje duda asaltó sus pensamientos en cuanto oyó aquellas palabras.

“¿P-por qué?”

La respuesta a su pregunta llegó casi al instante.

“Ya no hay nada para ti allí. Para ninguno de los dos. Además, nos necesitaremos el uno al otro. He sentido una perturbación en nuestro porvenir. Y si no estamos juntos para cuando el peligro dé la cara, tiempos oscuros vendrán.”

Intentando recomponerse, Latias secó sus lágrimas lo mejor que pudo. Acto seguido sonrío débilmente.

“Voy en camino.”

Sabía exactamente lo que tenía que hacer. Con temor y con premura, tomó del rocoso y modesto altar con sus garras la piedra rocío. La esférica y pesada perla rosada emitía un brillo purpúreo, con una M azulada grabada en su superficie.

“No debo vacilar.”

Reuniendo valor, absorbió la piedra con su cuerpo, haciendo que traspasase el hueco del triángulo azul que marcaba en su plumaje el centro de su pecho y fusionándose con la piedra activadora que ya había dentro de su ser. La fuerza dragón, tan caótica y tan impredecible como la recordaba y como Latios le había dicho una vez que era, empezó a fluir por todo su torrente sanguíneo, llenándola de vitalidad. Se sentía más fuerte que nunca, capaz de hacer cualquier cosa. Los cielos eran suyos para surcarlos hasta quedarse ciega, perdiéndose en su hipnótico y brillante color azul marino, llevando en su lomo a aquel o aquella que según la profecía estaba destinada a ser su jinete.

“Estoy lista.”

Y mediante el uso de sus poderes mentales, su aspecto comenzó a cambiar.

                                         




“Tal vez Caroline tenía razón” se castigaba Norman para sí mismo en su mente “Tal vez actué sin pensar.”

Y no estaba del todo errado. Llevaban como más de dos horas allí varados, esperando que algo picara. Nunca había tenido paciencia para la pesca. Le resultaba lenta, demasiado extenuante como para poder soportarla sin morirse del aburrimiento. Estaba seguro de que el trozo de carne de Feebas que había sobrado de la noche anterior era carnada más que suficiente para atraer a todos los Gyarados cercanos, y la suerte estaba jugándole una mala pasada. Pero no debía presentar indicios de estrés en su expresión o en su cuerpo que le delatasen. Estaba haciendo esto con tal de tener a su hijo a su lado y hacerle feliz. Estaba haciendo esto por su hijo.

Debido a la competitividad que había entre Brendan y May, se habían dividido en dos equipos para ver cuál era capaz de pescar más pokémon en menor tiempo, uno formado por los hombres, que pescarían desde babor, y otro formado por las chicas, que tratarían de pillar algo desde estribor. Ninguno de las dos duplas había conseguido pillar alguna pieza, y aunque los demás parecían estar divirtiéndose, lo cierto era que Norman estaba así de cerca de perder los estribos.

“Sabes, Flannery” comentaba May mientras miraba a Sceptile. Su pokémon inicial había salido de su ball para acostarse sobre la cubierta del yate, realizando de forma placentera la fotosíntesis con ayuda de los fuertes rayos del sol “Realmente me reconforta conocer a alguien más aparte de Brendan a quien le guste pescar tanto como a mí. Creí que esto no era lo tuyo.”

“¿Bromeas?” dijo Flannery soltando una risotada “Siempre me ha gustado pescar. Hace mucho tiempo atrás, cuando tenía más o menos tu edad, Roxanne y yo pescamos juntas un Whiscash gigantesco. ¡Fuimos la envidia de todos en la escuela de entrenadores por un mes!”

“¿Roxanne, la líder de gimnasio de Ciudad Férrica?” indagó la joven coordinadora sorprendida.

“¡Así es!” afirmó la pelirroja orgullosa “Roxie y yo somos amigas desde pequeñas. Hacíamos todo juntas, e incluso nos ayudábamos mutuamente cada vez que surgía un trabajo grupal o un examen a libro abierto. Todavía seguimos en contacto, y cuando ambas estamos alejadas de los gimnasios solemos subir hasta el Monte Cenizo para charlar, admirar el océano y hasta entablar combates amistosos.”

“¡Suena muy divertido!” comentó May sonriendo “Quizás un día de estos podría acompañarlas y retarlas allí a una batalla.”

“¡Y serás más que bienvenida!” aseguró Flannery mientras observaba cómo Torchic correteaba feliz de la vida alrededor de un adormilado pero contento Swampert. Parecía que el pequeño pollito de fuego ya admiraba al pez de fango cuadrúpedo como si fuese su hermano mayor “No sé tú, pero al menos para mí, aun siendo líder de gimnasio, me sigue resultando increíble lo mucho que cosas como las batallas, o los concursos en tu caso, nos ayudan a conectarnos con nuestros pokémon, ¿No crees? No solo nos permiten entenderlos mejor, sino que además nos vuelven más que unidos.”

“Y tienes mucha razón” reconoció la muchacha “De hecho, no podría estar más de acuerdo.”

“Dime, ¿Qué tal es el estado de la mega-evolución?” inquirió la pelirroja con curiosidad “Sé que Brendan y tú pueden acceder a ella a través de esas pulseras y esas piedras activadoras  que siempre les ponen como collares a Swampert y a Sceptile, e incluso Steven Stone y el Alto Mando pueden dominarla con sus pokémon, pero ni yo ni mis compañeros hemos podido jamás experimentarla. ¿Cómo se siente?”

“Es...difícil de describir”  explicó May, desviando la mirada y concentrándose en el sedal de su caña, esperando pacientemente a que los peces picaran “Cuando el poder de la pulsera y de la piedra se activan, sientes un cosquilleo en todo tu cuerpo mientras tu pokémon se transforma, y cuando te quieres dar cuenta de lo que está pasando...te encuentras en la mente de tu propio pokémon. Sientes sus pensamientos, su estado de ánimo, y él siente los tuyos. Con cada golpe que da y recibe, es como si tú mismo estuvieses golpeando y siendo golpeado al mismo tiempo. La energía de la que rebosa la mega-evolución no es como nada que haya visto o sentido jamás. A veces hasta puede resultar difícil de controlar, y si se está distraída al usarla, tu pokémon puede llegar a perder el control y a desobedecerte, volviéndose salvaje y violento. Tanto a Brendan como a mí nos llevó un largo tiempo dominarla, y cuando finalmente lo hicimos nos terminamos acostumbrando tanto a ella que ahora la sentimos como una extensión más de nuestros cuerpos. Una especie de fuerza espiritual que llevamos dentro y que solo debe ser utilizada en momentos de gran urgencia.”

“Vaya” suspiró Flannery asombrada ante la explicación de la joven “Suena peligroso, pero apasionante. Ojalá algún día pueda experimentarla. Nada me gustaría más que llevar la llama en los corazones de mí y de mis pokémon al siguiente nivel.”

Durante unos minutos permanecieron ambas en silencio, disfrutando del aire marítimo y de los graznidos que en ocasiones emitían las bandadas de Wingull y Pelipper que pasaban volando por allí. No importaba cuántas décadas o siglos pasasen, los mares de Hoenn seguían siendo igual de cautivantes que el primer día, cuando el Ser Original dio origen al universo y a la Tierra.

“Oye” dijo May de pronto “Hay algo que quiero que me expliques.”

“¡Claro!” respondió la pelirroja levemente sorprendida, pero intentando ser cortés “¡Lo que tú quieras!”

“¿Cuál es exactamente tu relación con mi novio?” preguntó ella de forma directa, dejando caer finalmente la bomba.

Flannery se congeló y quedó tiesa como una estatua. ¿Acaso había dicho “relación”?

“¿R-relación?” contestó tartamudeando al cabo de unos segundos, reponiéndose del susto “¿A-a qué te refieres con relación?”

“Brendan me explicó una vez que le gustabas” dijo May, con la mirada aún fija en la punta del sedal “Y nunca le he visto teniendo una amistad tan cercana con otros líderes de gimnasio o miembros del Alto Mando como la que tiene contigo, al menos sin contar a Steven o a Wallace. No es por ser entrometida, pero me gustaría saber si hay alguna parte de la historia sobre la que no estoy enterada. ¿Acaso solían salir juntos? ¿O es que te gusta?”

“A veces me cuesta creer el cómo te tomas todo en lo que te metes a la ligera. ¿Es que nunca piensas en las consecuencias?"

Las palabras de May en aquel momento y las de Roxanne revoloteando por su mente hicieron que Flannery tragase saliva. Haciendo a un lado las gotas de sudor que se escurrían por su frente, tomó aire y respondió lentamente a la pregunta que la chica le había hecho.

“No, nunca llegamos a salir” contestó avergonzada “No me gusta, y tampoco estoy enamorada de él. Pero...sí le tengo mucho cariño a tu novio. El día que me venció en mi gimnasio me hizo darme cuenta de que estaba esforzándome demasiado en ser alguien que nunca podría ser. Y cuando me enteré de que era hijo de alguien a quien admiraba...a quien admiro tanto como entrenador...sentí envidia de él, y me propuse como meta el vencerle en una revancha. Decidí seguir de cerca su progreso, al tiempo que continuaba entrenándome rigurosamente junto a mis pokémon. Estaba convencida de que podía ser más fuerte que él sin ayuda o apoyo por parte de una familia.”

La pelirroja veinteañera hizo una pausa para aclararse la garganta ante la mirada expectante y confusa de May. Luego prosiguió.

“Pero un día lo vi rondando cerca de Pueblo Lavacalda, deambulando solo y sin rumbo fijo. Parecía triste y perdido, por lo que decidí acercarme a él para preguntarle si se encontraba bien. Me contestó que se hallaba abatido porque su mejor amiga se había ido a una región lejana, y que no volvería a verla en cuatro años. Y fue entonces cuando mis celos se fueron. En su lugar ahora había consternación. Quería consolarlo, convencerle de que la...de que te volvería a ver. Y mi relación con él pasó de ser gratitud con algo de resentimiento a una amistad basada en el respeto mutuo. Ahora le veía como si fuese mi propio hermano, un amigo con el cual reír y compartir mi frustración. Nunca supe por qué, pero sentía que era mi obligación moral levantarle el ánimo y convencerle de que esos cuatro años se pasarían volando, que hasta entonces se distrajese entrenando o haciendo cosas que le entretuviesen.”

El silencio se cernió sobre ellas nuevamente, esta vez generando un ambiente de incomodidad insoportable. May estuvo a punto de abrir la boca cuando Flannery le interrumpió, ganándole de antemano. El rostro de la líder de gimnasio se había ensombrecido considerablemente.

“A veces...a veces sigo sintiendo envidia por la vida que tiene, aunque sea por unos instantes. Tiene a una familia que lo quiere, y también te tiene a ti. Nunca dejó de extrañarte, ¿Sabes? Siempre hablaba de ti en casi cualquier circunstancia, y se sonrojaba cada vez que me contaba lo mucho que le encantaba salir a explorar y a aprender sobre los pokémon a tu lado, o de aquella vez en la que fueron a ver la lluvia de meteoritos Litleo en el centro espacial de Algaria. No me hacía falta ser una experta para darme cuenta de lo mucho que significabas para él. Yo nunca pude conocer bien a mis padres, no antes de que muriesen. Aún tengo a mi abuelo conmigo, pero jamás llegué a formar un vínculo tan fuerte como el que él tiene con Norman. Y tampoco me ha ido bien en el amor. Todos los chicos con los que salí parecían estar más interesados en mi título y en mi figura que en mí como persona. Pero el amor que hay entre ustedes es algo único. Algo que rara vez se ve. Por eso quiero que me prometas una cosa: pase lo que pase, y así como él fue detrás de ti, ve siempre detrás de él. Valora todo lo que me ha dicho que hace por ti, y trata de devolvérselo para que siempre tenga presente lo mucho que lo amas.”

“Wow” consiguió decir May, involuntariamente acariciando una de sus largas coletas con su mano derecha, mientras seguía sosteniendo la caña con la izquierda “Yo...lo siento mucho. Creo...creo que te juzgué mal. Mis más sinceras disculpas.”

“No pasa nada, pequeña” rió Flannery relajando finalmente las facciones de su cara “Estoy más segura de que no pretendías ofenderme. Tan solo te pido que mantengas esto entre nosotras.”

“Lo haré” dijo la muchacha esbozando una sonrisa tierna y amable “Mis labios están sellados.”

“Entonces, ¿Ya tienes alguna idea sobre lo que te gustaría pescar?” preguntó la líder de gimnasio entusiasmada y nerviosa a la vez. Le urgía cambiar el tema de conversación.
                              
“¡Oh! bueno, pues...dirás que es algo cursi” rió May sonrojándose nuevamente “Y sé que es poco probable que llegue a pillar uno, ¡Pero me gustaría mucho pescar un Luvdisc! Siempre he oído que las parejas que avistan o capturan a ese pokémon mantienen su relación por el resto de sus vidas, y quiero atraparlo para demostrarle a Brendan lo que me importa. ¡Así podremos después tenerle como mascota!”

“Hmmm” pensó Flannery llevándose su mano derecha a la barbilla “Sí, es muy poco probable que llegues a capturarlo. Por lo que tengo entendido los Luvdisc salvajes suelen avistarse más seguido en la ruta 128, o cerca de Ciudad Colosalia, y estamos pescando en la ruta 104. Aunque...quizás podamos cambiar eso. Dime, ¿Qué estás usando como carnada ahora mismo?”

“Creo que una baya higog” respondió la chica haciendo memoria “Sé que son picantes, pero a muchos pokémon les encantan. ¿Eso es malo?”

“¡Es más que malo!” exclamó la pelirroja, poniéndose de pie y abriendo la lonchera azul que tenían a su lado para revisar su interior, hasta que sacó de ella una baya con una coloración verde clara “¡Son demasiado blandas y picantes para un Luvdisc! Mejor usa esta baya ziuela. Son mucho más dulces, y atraerán a cualquier Luvdisc en veinte kilómetros a la redonda.”

“¿Cómo sabes eso?” inquirió May sorprendida.

“Me lo enseñó Winona, la líder de gimnasio de Ciudad Arborada”  contestó Flannery “Siempre suele escoger las bayas cuidadosamente cuando sale a pescar peces para sus pokémon pájaro. Pásame tu sedal, la cambiaré ahora mismo.”

“Nota mental: aprender más de pesca con las líderes de gimnasio en cuanto haya tiempo” pensó la joven coordinadora para sí.

Y fue justo cuando estaban removiendo la baya higog del anzuelo y poniendo la baya ziuela en su lugar cuando escucharon a alguien gritar fuertemente desde babor. Era Norman.

“¡TALONFLAME A LA VISTA!”

Las dos corrieron de inmediato a reunirse con sus compañeros para ver de qué se trataba, y lo que vieron les dejó perplejas: un Talonflame, pokémon que no era muy común por aquellas aguas, venía volando hacia ellos, trasportando a dos personas sobre su lomo y con intenciones de aterrizar sobre el yate. La persona que iba sentada adelante era un muchacho de cabello verde y ojos grises azulados al que Brendan reconoció casi automáticamente.

“¡Wally!” exclamó el joven, feliz de ver a su viejo amigo después de tanto tiempo “¿En serio eres tú?”

“Hola, Brendan” contestó Wally con una sonrisa tímida mientras su Talonflame les dejaba sobre la cubierta para que pudiese bajar de él y saludar a sus conocidos “¿Cómo has estado? Ha pasado mucho tiempo. También me da gusto verlo a usted, señor Norman. Y a ti también, May. Y usted debe de ser Flannery, la líder de pokémon de fuego de Ciudad Lavacalda. Es un placer.”
  
“¡WALLY!” vociferó May con júbilo, abrazando al muchacho y apretándole con una gran fuerza, como si fuese el peluche más suave y esponjoso que había sobre la faz de la tierra. Luego le dejó ir “¡Llevo AÑOS sin verte! ¿Dónde has estado? ¿Y de dónde has sacado ese Talonflame? ¿Qué pasó con tu Altaria?”

“Oh, mi Altaria está algo enfermo actualmente” explicó el joven un poco asustado mientras regresaba a Talonflame a su poké ball, sintiéndose asaltado ante las tres repentinas preguntas por parte de su amiga “Tiene un poco de fiebre, así que le he dejado con mis tíos y mi prima en Pueblo Verdegal por unos días para que se reponga con ayuda de la brisa que siempre sopla allí. Este Talonflame de aquí me lo obsequió un amigo que hice recientemente en el Resort Batalla. Justo estaba volviendo de allí para regresar a mi casa cuando vi su yate y decidí desviarme para saludarles.”

“Veo que has pegado un estirón desde la última vez que te vi, chico” dijo Norman apoyando su mano izquierda sobre el hombro derecho de Wally, felicitándole “De seguro ya debes de contar con pokémon más que poderosos en tu arsenal si es que posees un Talonflame. Me cuesta creer que hayan pasado ya cinco años desde el día en que viniste a mi gimnasio a pedirme un pokémon. ¿Y a ti, Brendan?”

Pero Brendan no había escuchado la pregunta de su padre. Al igual que Flannery, se había quedado viendo con interés a la persona que acompañaba a Wally: era una sonriente joven de aproximadamente su misma edad y de un cabello largo y castaño. Vestía una modesta camisa roja de manga corta y una pollera y zapatos blancos, y llevaba puestas dos pequeñas y redondas perlas en sus orejas como pendientes. Era tan idéntica en complexión física y en rasgos faciales a May que, si las hubiese visto a ambas paradas una junta a la otra, habría jurado por que se cayese muerto que eran mellizas. Lo más llamativo en ella eran sus ojos color ámbar, que por momentos emitían un brillo peculiar. Verla parada en cubierta frente a él, con su cabello siendo agitado por el viento y con una más que enigmática sonrisa mientras tenía el barandal del yate y al largo y ancho mar detrás de ella era como ver una más que deslumbrante imagen congelada en el tiempo, una antigua y atemporal fotografía en carne y hueso, en tiempo real.

“Oye Wally, ¿No vas a presentarnos a tu amiga?” consiguió preguntar, saliendo del trance.

“Oh, cierto, ¿Dónde están mis modales?” rió Wally llevándose la mano derecha a la nuca, sintiéndose terrible “Ella es Laura, y acabo de conocerla. La encontré mientras venía para aquí, pidiéndome aventón desde una balsa. Se mostró tan amable y simpática conmigo que decidí llevarla conmigo. No sé de dónde proviene, y de hecho solo sé su nombre gracias a que me lo escribió en una hoja de papel. No habla casi nada, y creo que es muda, así que sepan entender si no se muestra muy comunicativa.”

“Pues...es un placer tenerte a bordo, Laura” dijo Flannery, acercándose a la desconocida con la intención de extenderle su mano derecha en señal de amistad “Me llamo Flannery, y soy la líder de gimnasio de Pueblo Lavacalda. Me especializo en las técnicas ofensivas con los pokémon de fuego.”

Laura, como era de esperarse, no dijo ni pío. Se limitó a estrechar manos con Flannery, cerrando los ojos y dedicándole una sonrisa amigable. Acto seguido se acercó al resto de la tripulación, más en concreto a May, situándose justo enfrente de ella y mirándola de arriba a abajo. La joven coordinadora quedó tan confundida y extrañada ante su comportamiento que se imaginó que en cualquier momento procedería a olfatearla. Aquella joven era muy parecida a ella. Incluso su cabello era similar, con la única diferencia de que ella lo llevaba sujeto con coletas, mientras que Laura lo llevaba completamente suelto, haciendo que le llegase hasta los hombros.

“Ho-hola, Laura” alcanzó a decir, saludándole con cierto temblor en su voz “S-soy May. ¿T-tú c-cómo te llamas?”
             
Instintivamente se llevó la mano izquierda a la cara, sintiéndose como una completa bobalicona por la pregunta que acababa de hacer. Para su sorpresa, Laura no solo le retiró la mano del rostro soltando una pequeña risita, sino que después, y para sorpresa de todos, le abrazó por unos segundos para luego apartarse y dedicarle la misma sonrisa que le había dado a Brendan y a Flannery. Sceptile entrecerró los ojos mirando a la recién llegada con desconfianza, mientras que Swampert levantó la cabeza del suelo con los ojos abiertos como platos, como si hubiese detectado algo en aquella muchacha humana que le resultaba alienígeno. Torchic, por otra parte, yacía tomando una siesta entre las patas delanteras de Swampert. Había corrido tanto que se había quedado dormido a causa del cansancio.

El viento del sur sopló suavemente, acompañado de un momento de silencio en el cual ni Norman ni los demás supieron qué decir ante lo que acababan de presenciar. Wally hizo los honores y se encargó de romper el hielo.

“Entonces, ¿Qué es lo que hacen aquí, tan lejos de Ciudad Petalia?” preguntó dirigiéndose a Brendan con genuina curiosidad reflejada en su rostro.

“Estábamos pescando en equipos de a dos” explicó Brendan amistosamente “Estamos intentando ver cuál de ambos equipos logra pescar más pokémon en menor tiempo. ¿No es así, papá?”

“Así es” dijo Norman algo dubitativo “Aún no hemos pescado nada, pero la apuesta sigue en pie. ¿Quieres unirte?”

“Oh, se los agradezco mucho” respondió el muchacho halagado “Pero no creo que tenga madera de pescador. Una vez lo intenté, y mis manos no pudieron sujetar al pokémon que había picado. ¡Es más, casi me lleva con él de no ser porque mi tío estaba allí para sujetarme! Aunque con gusto me quedaré con gusto observándoles, haciéndoles compañía.”

Una luz se encendió en la cabeza de Wally. Como si fuese un acto reflejo, se volteó a ver a su compañera de viaje, dándoles la espalda a unos decepcionados Brendan y Norman.

“¿Tú qué dices, Laura?” preguntó mientras acercaba su mano derecha a su viejo y arrugado bolso de mano “¿Te gustaría pescar con May y con Flannery? Si quieres puedo prestarte mi vieja caña de pescar. La tengo aquí guardada en mi bolso.”

Laura sonrió y asintió con la cabeza. Wally, alegrándose, sacó su caña de pescar y se la entregó en la mano.

“¡Ey, eso no se vale!” protestó Brendan “¡Ahora seremos dos contra tres!”

“Supongo que la suerte no está de su lado hoy, chicos” contestó Flannery con una sonrisa socarrona “Será mejor que se esfuercen el doble si no quieren que les ganemos. ¡Ahora a continuar con la pesca se ha dicho!”

Y así volvieron a sus posiciones, esta vez con Laura yendo con las chicas hacia estribor. Durante los siguientes cuarenta minutos todos permanecieron callados, rezando para que uno de sus sedales fuese tironeado. Ya eran las dos de la tarde, y el sol ahora picaba con más fuerza que nunca. En medio del aburrimiento, y notando lo alterado que estaba su padre al ver que ningún pokémon picaba, Brendan comenzó a cantar en voz alta e inconscientemente una vieja y alegre canción que había escuchado una vez por parte de un viejo pescador muchos años atrás, durante sus primeros días como entrenador. May, reconociendo la letra casi de inmediato, se le unió, y Wally también hizo lo mismo una vez la memorizó. Flannery se contentó con simplemente tararearla animadamente, y Laura le imitó.

♪ El Mar, oh el Mar
¿Qué habrá en el fondo del Mar, matarile, rile, rile?
Oh matarile, rile, rile
Ya no te puedo ver
Oh matarile, rile, rile
La vida en el Mar más sabrosa es
Barboach y Feebas a reventar
Olas y misterios que explorar
Oh matarile, rile, rile
El amor se ve te ha flechado
Milotic un beso te ha dado
Más un Corphish te ha pellizcado
Y Huntail parece enfadado
¡A su pareja le has quitado!
Oh matarile, rile, rile
La vida en el Mar más movida es
Vente conmigo a celebrar
¡Pues de aquí no nos vamos jamás! ♪


“¡YA DEJEN DE CANTAR!” gritó iracundo Norman, matando el estado de ánimo de todos. La monotonía de la pesca finalmente le había afectado. Su tono de voz hizo que Torchic se despertara asustado y comenzase a llorar, con Swampert haciendo lo mejor posible por calmarlo. May y el resto le observaron como si no le conocieran, mientras que Laura permaneció callada junto con ellos.

“Qué extraño” pensó Flannery para sí misma “Es la primera vez que veo a Norman así de nervioso. ¿Qué es lo que le sucede?”

“Papá, ¿Te sientes bien?” preguntó Brendan preocupado “Te ves demasiado tenso.”

“Lamento haberles gritado” suspiró su padre en cuanto se dio cuenta de lo que había hecho “Solo...estoy demasiado ansioso por que pique, eso es todo.”

“Papá, si no te gusta pescar y te pone de esta manera solo dímelo” pidió el muchacho asustado, apoyando su mano derecha sobre los rígidos brazos de Norman “Podemos volver a tierra firme y hacer otra cosa. De todos modos ninguno de nosotros ha atrapado nada el día de hoy. Tal vez no sea la temporada para...”

Pero se detuvo en cuanto ambos escucharon un tintineo fuerte e insistente. La línea de Norman estaba siendo sacudida con violencia, haciendo vibrar la caña en las manos del líder de gimnasio.

“¡HA PICADO, HA PICADO!” anunció Norman volviendo a gritar, sosteniendo firmemente la vara y comenzando a retraer la línea con el carrete “¡AL FIN!”

Y entonces sucedió algo insólito: el sedal, en vez de retraerse, comenzó a alejarse, ignorando al carrete e intentando alejarse del barco lo más rápido posible. Fuera lo que fuera que había picado era enorme, y no pensaba ser pescado sin luchar.

“¡Oh no, no te escaparás, maldito!” vociferó Norman colérico, todavía haciendo girar el carrete y sosteniendo la vara con mayor firmeza que antes, sin percatarse de que su pieza estaba arrastrándolo hacia el barandal del yate, evidentemente con intenciones de llevárselo con él de ser necesario.

“¡Papá, déjalo ir!” gritó Brendan sujetando a su padre de la espalda. El joven entrenador podía sentir cómo el yate se estaba ladeando hacia un costado a causa de la fuerza que imprimían Norman y su objetivo “¡Es demasiado fuerte! ¡Si no lo sueltas, en cualquier momento saldrás disparado por la borda!”

“¡JAMÁS!” retrucó Norman, todavía enfocado en su presa “¡Debo capturarlo! ¡Será mío!”

“¡DETENTE O NOS HUNDIRÁS A TODOS!” exclamó enojado su primogénito mientras perdía agarre. May, percatándose de lo último, corrió a socorrer a su novio, sujetándole de la espalda con ambas manos “¡El yate no lo resistirá!”

“¡Norman, haz lo que él dice, cielo santo!” gritó Flannery, corriendo a sujetar a May, quien al igual que Brendan ya estaba justo a punto de soltarse “¡Tienes que dejarlo ir!”

“¡NO PUEDO DEJARLO IR!” replicó Norman, casi quedándose afónico. El pez y él estaban tan igualados en fuerza que parecía que se quedarían enfrascados en aquella contienda por toda la eternidad.

“¡¿Y por qué rayos no?!” preguntó Brendan tanto disgustado como aterrado.

“¡PORQUE DEBE DE SER UN GYARADOS!” gritó su padre en un ataque de ira “¡ES LO QUE SIEMPRE HAS QUERIDO!”

“Espera, ¿Qué dijiste?” inquirió el joven, sintiéndose totalmente perdido.

Pero no hubo tiempo para que Norman contestase su pregunta. El sedal dejó de ser tironeado, y rompiendo la quietud del mar, una descomunal y muy furiosa cabeza emergió de entre las antes tranquilas y silenciosas aguas levantando una gran ola que mojó a todos los horrorizados tripulantes en el proceso, enseñando sus grandes colmillos y una ira asesina reflejada en sus ojos. Era un Gyarados.

“¡LO SABÍA!” afirmó Norman sin temor “¡Ahora solo es cuestión de...!”

El Gyarados no esperó a que terminase de hablar. Con un simple forcejeo le quitó de las manos la caña de pescar cuyo anzuelo colgaba de su colmillo superior  y le producía un dolor atroz en la encía. Solo le bastó un veloz cierre de mandíbulas para hacerla trizas como si fuese papel. Furibundo, enrolló el resto de su cola alrededor del yate con una rapidez endiablada, y comenzó a hacer presión sobre este con los músculos de la misma, abollándolo severamente. La embarcación comenzó a estremecerse, como si estuviese en medio de un maremoto.

“Oh, no. ¿Pero qué es lo que he hecho?” se preguntó para sí el cuarentón líder de gimnasio, llevándose ambas manos a la cabeza.

“¡Está tratando de destruir el barco! ¡AAAY!” gritó May mientras perdía el equilibro y caía por la borda. Afortunadamente Flannery consiguió atraparla por el brazo derecho y traerla de vuelta a cubierta antes de que fuese demasiado tarde “¡No nos dejará huir!”

“¡Tenemos que hallar la forma de detenerle antes de que terminemos en el fondo del mar!” logró decir Wally tragándose el miedo. Nunca antes había visto un Gyarados de tan colosales dimensiones, y si no se apresuraban a hacer algo, sería el último.

Swampert, percatándose de la amenaza que suponía aquel Gyarados tanto para su entrenador como para todos ellos, se incorporó furioso y comenzó a cargar con la boca abierta una Agua Lodosa.

“¡No, Swampert!” exclamó Brendan, alzando su mano izquierda para indicarle que se detuviese “¡Debes proteger a Torchic!”

Swampert frenó su movimiento perplejo, para luego asentir y tomar entre sus fauces a un inconsolable Torchic, sacándole del campo de acción.

“¡Sceptile, cuida la retaguardia de Swampert!” gritó May mientras sacaba de su riñonera una lujo ball y veía al pokémon gecónido poniéndose manos a la obra “¡Yo me encargo de esto! ¡A combatir, Glalie!”

La joven coordinadora lanzó su honor ball al aire, y esta se abrió en el aire, revelando a su Glalie. El circular y cornudo pokémon de hielo con aspecto de máscara de hockey soltó un estridente y a la vez ronco chillido, encarando y enseñando sus dientes al oponente.

“¡Brendan! ¿Ese es...?” comenzó a preguntar Flannery.

“¿El mismo Snorunt que May capturó en Sinnoh?” respondió Brendan en forma de otra pregunta, completando la oración de la pelirroja “Sí, ese es.”

El Gyarados contestó a la provocación de Glalie con un rugido ensordecedor. La titánica serpiente marina estaba dispuesta a luchar hasta morir, y no pensaba ceder en su ataque al yate.

“¡Adelante Glalie, usa Rayo de Hielo!” ordenó May motivada, señalando al Gyarados con el dedo índice de su mano derecha.

Glalie obedeció y, reuniendo energía, disparó de entre sus cuernos un potente y deslumbrante rayo cían. El Gyarados bajó la cabeza para esquivar el movimiento y respondió liberando un ataque de Lanzallamas con su aliento incendiario. Glalie logró hacerse a un lado y evitar en el aire la onda de calor por poco, pero las llamas siguieron de largo, en dirección a su entrenadora.

“¡MAY, SAL DE AHÍ!” vociferó Brendan desesperado, viéndose incapaz de moverse. Los temblores producidos por el Gyarados apretando cada vez más el yate le forzaban a aferrarse al barandal, hallándose en una situación en la que si se soltaba para ir por ella se caería inmediatamente hacia abajo.

May sintió cómo el miedo la invadía. Su mente no podía pensar con claridad, y su cuerpo estaba completamente inmovilizado. Ya no había tiempo para  saltar o para escapar. El fuego se acercaba tan rápido que en menos de un segundo terminaría rostizada. Atemorizada, cubrió su rostro con ambos brazos y cerró los ojos.

Pero el fuego nunca llegó a alcanzarla. Al abrir los ojos nuevamente se encontró con un escenario la mar de singular: Laura se había interpuesto entre el ataque y ella, y había generado con su mano derecha un campo de fuerza de color verde que repelió las llamas, cancelándolas y extinguiéndolas. Estaba usando el movimiento de Protección. Pero eso solo podía ser posible si Laura fuese...

“¡Un pokémon!” exclamó en voz alta, involuntariamente.   

Laura hizo un simple ademán cerrando su mano derecha en un puño, y en respuesta su cuerpo empezó a brillar. La ilusión que había mantenido hasta aquel entonces fue levantada, y su forma real fue revelada ante todos los presentes. May quedó boquiabierta ante la criatura que ahora se hallaba frente a ella.

“¡Es Latias!” gritó Brendan, identificando a la pokémon eón al instante.

“¡¿Estuve llevando conmigo a un pokémon legendario todo este tiempo sin saberlo?!” exclamó Wally, notablemente estupefacto.

May seguía sin poder reponerse de la impresión inicial. Por tercera vez en su vida se encontraba en presencia de una deidad draconiana de su región natal, una que solo se hacía visible ante unos pocos humanos escogidos por ella misma. Y ahora aquella deidad estaba mirándole a los ojos, presentando una sonrisa que reflejaba tanto serenidad como comprensión.

“Sube.”

La voz de Latias resonó en su cabeza. Sonaba joven y sabia al mismo tiempo, como si su voz y la de su madre se hubiesen juntado en un mismo sitio. La pokémon se había agachado mientras le mantenía aquella mirada y sonrisa, como si estuviese invitándola a dar un paseo. Todo se sentía como un sueño fantasioso. Como si hubiese muerto y ahora se encontrase dentro de un extraño mundo aparte y onírico que había pasado a ser su nueva realidad.

Un nuevo rugido por parte del Gyarados gigante la hizo volver en sí inmediatamente. Sin pensárselo dos veces subió a la espalda de Latias y se aferró lo mejor posible a su plumaje. La pokémon dragón emprendió el vuelo al instante, justo a tiempo para esquivar un potente Hiperrayo.

“¿Por qué has venido aquí?” alcanzó a preguntar la joven coordinadora apenas se hallaron en el aire.

“Eres a quien debo proteger.”

Antes de que pudiese preguntarle el porqué, una serie de imágenes llegaron a su imagen una tras otra, como un Taillow lanzándose en picada. Recuerdos, pensamientos borrosos, pero bellos en su mayoría. Y no eran suyos.

“Alcánzame y conóceme.”

Con su cerebro abriéndose paso a través de tan repentina cantidad de información, May pudo distinguir una luz al final de aquella visión compartida. Corrió hacia ella lo más rápido que pudo, y cuando pudo tocarla con sus manos sintió como si una segunda mente ahora estuviese conectada a ella. De pronto lo sabía todo sobre Latias, y Latias todo sobre ella. Era como si ambas hubiesen nacido siendo la misma persona. ¿Acaso Brendan había sentido lo mismo la primera vez que se subió al lomo de Latios? No estaba del todo segura, mas lo averiguaría más tarde. Ahora lo único que le importaba era proteger a sus amigos y seres queridos.

“Guíame.”

Y así lo hizo. Siguiendo las órdenes mentales de May, Latias empezó a volar en forma ascendente, repeliendo con su movimiento de Protección los ataques del Gyarados, quien ahora estaba distraído y empecinado en derribarlas a ambas.

“¡Papá!” dijo Brendan llamando a un todavía paralizado Norman, mientras tomaba de su mochila su ultra ball y la lanzaba hacia el cielo “¡Ayudaré a May a distraerlo! ¡Tú y Wally encárguense de Gyarados! ¡Latios, yo te elijo!”

Latios salió de su ball gruñendo de forma desafiante, listo para luchar. Valiéndose de su gran velocidad, tomó a Brendan con sus garras para permitirle subir a su lomo.

“¡Latios, debemos asistir a May y a Latias!” explicó su entrenador mientras se sujetaba a su cuello para no caerse. Latios no tardó en responderle telepáticamente mientras comenzaban su enlace psíquico.

“Y así será.”

El Gyarados volvió a rugir con mayor fuerza, viendo colérico cómo los dos pokémon legendarios y sus jinetes se reunían en el aire y esquivaban sus rayos con impecable sincronía, imitando las maniobras aéreas del otro. Era como ver a dos aviones jet aliadas realizando maniobras evasivas en medio de una guerra.

“¡Pulso Dragón!” ordenaron May y Brendan al mismo tiempo, apuntando al objetivo.

Los Latis no necesitaban que se les volviese a repetir la orden. Juntos, liberaron al mismo tiempo  de sus bocas un rayo magenta luminoso, y ambos impactaron contra el cuerpo de Gyarados, quien en consecuencia aflojó la presión que ejercía con su cuerpo sobre el yate. Sus fuerzas empezaron a menguar.

Viendo orgulloso la valentía que su hijo estaba exhibiendo, Norman logró por fin salir del estado de shock. El líder de gimnasio tomó del bolsillo izquierdo de su pantalón una de sus poké ball y la aventó hacia adelante.

“¡Slaking, solicito tu asistencia!” dijo mientras la ball se abría, liberando a Slaking. El colosal y voluminoso pokémon gorila cayó sobre la cubierta acostado, rascándose la barriga con su pata delantera derecha y con la cabeza apoyada sobre la izquierda “¡Usa Machada!”

Incorporándose lentamente y bostezando sin taparse la boca mientras se desperezaba, Slaking sujetó a Gyarados de su largo y extenso cuello con su mano izquierda, apretujándolo con una fuerza sobrehumana para así asegurarse de que la serpiente marina no tuviese ni la más remota chance de escapar. Mientras sentía cómo su rival luchaba con tal de soltarse de su agarre, reunió un aura de energía blanca en su otra mano y propinó un demoledor puñetazo en su abdomen, produciendo una contenida explosión en el proceso.

El Gyarados rugió y se retorció de dolor. Furioso, trató de atacar a su oponente comenzando a cargar un Hiperrayo, olvidándose inevitablemente de sus otros cuatro oponentes, quienes aprovecharon para atacar.

“¡Latios, usa Resplandor!” exclamó Brendan.

“¡Bola Neblina, Latias!” añadió May.

Latios canalizó toda la energía que había en su cuerpo para soltar un enceguecedor rayo rosado y blanquecino que estalló sobre la espalda del Gyarados, logrando que no pudiese terminar de cargar su Hiperrayo a tiempo. Latias, por otro lado, atacó formando con sus poderes psíquicos una luminosa esfera de energía eólica que impactó en el mismo sitio y con la misma potencia, dejando tras de sí una niebla espesa que rodeó a su enemigo, impidiéndole ver y saber localizar a sus oponentes con exactitud.

“¡Una vez más, Glalie!” dijo May “¡Rayo de Hielo!”

Glalie sonrió al escuchar nuevamente órdenes por parte de su entrenadora, y con otro chillido formó entre sus cuernos un rayo igual al primero que había lanzado. Esta vez, su ataque sí dio en el blanco, y en consecuencia la cabeza, cuello y abdomen de Gyarados quedaron atrapados dentro de un gran témpano de hielo que se formó al instante.

“Mi turno” dijo decidido Wally mientras sacaba de su bolso de mano la poké ball de su primer pokémon “¡Es hora de batallar, Gallade!”

Gallade se materializó a partir del haz luminoso de su ball adoptando una pose de pelea. Con su vista y sentidos mejorados, dedujo ipso facto contra quién tendría que combatir.

“¡Gallade, utiliza Psico-corte, por favor!” pidió su amo.

El pokémon gladiador se agachó en el piso y dio un salto magnífico. Todavía estando en el aire, y concentrando todo su poder, sacó de las largas hojas en sus brazos y codos una serie de ráfagas de energía verde con forma de hoz que destruyeron la fortaleza de hielo que había formado el Rayo de Hielo de Glalie, generando profundos cortes alrededor de todo el cuello de Gyarados. El pokémon acuático lanzó un rugido en forma de alarido mientras perdía sangre por todas sus numerosas heridas.

Swampert y Sceptile, que hasta entonces se habían quedado allí parados siguiendo las instrucciones de sus entrenadores, asistieron a Gallade lanzando de sus bocas un Escaldar y un Dragoaliento respectivamente, forzando al Gyarados a alejarse lo más posible del yate. Torchic, intentando emular la valentía de sus dos protectores, lanzó de su pico unas cuantas Ascuas con el objetivo de quemar al rival.

“¡Tú puedes, pequeñín!” le alentó Flannery “¡Dale con todo lo que tengas!”

Viendo que eso no funcionaba y sintiéndose un inútil, el pokémon polluelo realizó un esfuerzo en el cual fue más allá de sus fuerzas, y como resultado las brasas se intensificaron, finalmente logrando que el cuerpo del Gyarados se prendiese fuego.

“¡Bien hecho, Torchic!” exclamó su entrenadora, felicitándole “¡Ahora nuestro combate se le marcará en la memoria a fuego lento!”

Quemado, cegado y malherido, el Gyarados acabó por soltar el yate desenrollando su cuerpo del mismo, sacudiéndolo en el proceso con su cola. Rindiéndose ante el dolor y la fatiga, se desplomó moribundo sobre el agua, levantando en el proceso una fuerte ola que cayó sobre la embarcación, mojando a toda la tripulación y llenando la cubierta de Carvanha, Magikarp, Luvdisc y algas marinas. La niebla levantada por la Bola Neblina de Latias terminó de disiparse, y el silencio y la quietud regresaron al mar una vez más.

Torchic estaba exhausto, y respiraba con dificultad. De pronto, tanto para su asombro como para el de Sceptile y el de Swampert, su cuerpo fue envuelto por una luz blanca y brillante, y tanto su estatura como su fisonomía fueron modificadas drásticamente. Cuando el brillo desapareció y la luz se desvaneció, descubrió que su aspecto había cambiado bastante: Su cresta y pico ahora eran mucho más grandes que antes, habiendo adquirido una coloración igual de anaranjada que el  lanudo plumaje en su cintura y muslos; las plumas que cubrían su rostro, torso y extremidades superiores, amarillas. A sus alas les habían crecido tres largas garras, y sus escamosas patas eran grises, con garras igual de largas y afiladas.

“¡Torchic, has evolucionado en Combusken! ¡El vencer a aquel Gyarados debió de haberte dado mucha experiencia!” vociferó Flannery abrazando al pokémon pollo, quien le devolvió el abrazo con una sonrisa mientras se sonrojaba ante los gruñidos de felicitación por parte de Swampert y de Sceptile. Acto seguido la pelirroja pasó de feliz a entristecerse “Aaaww, pero eso significa que ya no voy a poder llevarte en mi cabello.”

Wally no pudo evitar reírse de la ternura que tanto la líder de gimnasio como el más reciente miembro de su equipo estaban exhibiendo, recordando el día en que su Ralts y él se vieron el uno al otro por primera vez.         

“¿Están todos bien?” preguntó May mientras ella y Brendan bajaban del dúo eón para cerciorarse de que sus amigos y pokémon se encontrasen a salvo. La joven coordinadora tenía el pulso tan acelerado a causa de la emoción y de la adrenalina que sentía que en cualquier momento su corazón estallaría de lo rápido que bombeaba sangre.

“Creo que lo estamos” dijo Norman inseguro mientras aplicaba palmadas sobre el hombro derecho de Slaking y analizaba con la mirada los daños que el Gyarados había ocasionado “Aunque el señor Briney me gritará en cuanto vea lo que le pasó al yate.”

“¡Y tendrá toda la razón en el mundo!” gritó Brendan enojado, encarando a su padre “¡Casi nos matas a todos por tu testarudez! ¿En qué estabas pensando? ¡¿Y de dónde sacaste que quería un Gyarados?!”

“Pero...creí que era lo que siempre quisiste desde niño” contestó su padre llevándose el brazo derecho a la parte trasera del cuello para rascárselo “¿No recuerdas lo ilusionado que estabas con que te llevase al Lago de la Furia a pescar Gyarados salvajes?”

“¡¿De eso era lo que se trataba toda esta salida?!” protestó el joven llevándose los dedos de la mano izquierda al puente de la nariz “¡Papá, eso fue hace como más de seis años! ¡No era por los Gyarados que quería ir a pescar al Lago de la Furia! Solo...solo quería pasar tiempo contigo, eso era todo.”

Con el silencio del mar abrumándoles, padre e hijo pasaron unos cuantos segundos mirando para otro lado y rascándose los brazos, sin ocurrírseles palabra alguna para decírsela al otro. May, Flannery, Wally y sus pokémon se limitaron a limpiar la cubierta sin hacer comentario alguno. Sabían que estaban teniendo un momento, y prefirieron no interrumpirlos.

“Nos hemos vuelto muy distantes desde hace años” comenzó finalmente Norman, apenado por su propia conducta “Quiero decir, solo mírate: te has vuelto más fuerte que yo, has salvado al mundo en por lo menos dos ocasiones, te has convertido en campeón y ahora ya vives separado de tu madre y de mí, con tu novia en Sinnoh. Ya nunca hablamos y no hacemos nada juntos, y a veces siento que me guardas algún tipo de rencor. Sé que no he sido precisamente un padre ejemplar, y que cuando eras pequeño te hice pasar por algunas...situaciones difíciles. Quería endurecerte desde el minuto uno para volverte un entrenador tan bueno como yo, y no me detuve a pensar en cómo podría afectarte eso, o el mudarte aquí a Hoenn cuando todavía eras tan joven. Siempre estuve demasiado ocupado para atenderte, y rara vez pasaba por casa. Y ahora estás creciendo, y no puedo hacer volver el tiempo atrás, pero...en serio quiero recuperar el tiempo perdido. Solo que no sé cómo.”

Brendan no dijo nada. Miró cabizbajo al Magikarp que chapoteaba y se retorcía frente a sus pies, suplicando que le devolviesen al mar lo más pronto posible. Inconscientemente cerró ambos puños con grima, mientras los recuerdos bullían en su mente.

“Hijo, por favor, tienes que enfocarte. Si no das una orden en el momento, tu pokémon siempre terminará perdiendo, y le costará cada vez más confiar en ti.”

“Pero papá, Zigzagoon claramente no quiere luchar a mi lado. Tal vez ser entrenador no sea mi vocación. A lo mejor debería probar estudiar crianza, o aprender más sobre concursos.”

“Ningún hijo mío se recibirá como coordinador. ¿Tienes idea de lo difícil que es hallar un patrocinador, o los contactos necesarios? ¡Te morirás de hambre! Hazme caso y continúa entrenando. Solo así dejarás de ser tan malo.”

“¡Quizás no sería tan malo si por lo menos te molestases en enseñarme, o en no hacerme sentir mal! Solo estás forzándome a luchar con tu Zigzagoon para no hacerte quedar mal en frente de los demás.”

“¡Bien! Haz lo que quieras. Pero recuerda mis palabras: ser entrenador pokémon es lo único que te dará un salario y una reputación estables. Así que si terminas en la calle, no vengas después a decirme que no te lo advertí.”

“¡No te preocupes, no lo haré!”

“Deberías ser un poco más suave con él. Recuerda que es apenas un niño.”

“Carol, tengo que asegurarme de que se curta. El mundo de allí afuera es muy duro. Estará solo y por su cuenta, y la gente no se preocupará por él como lo hacemos nosotros, sus padres. Mi padre fue exactamente así conmigo, y gracias a ello puedo mantener una casa y una familia como líder de gimnasio.”

“No recuerdo que tu padre fuese así de inflexible contigo.”

“Créeme, lo fue. Y le estaré eternamente agradecido por ello.”


El desviar la mirada para ver a May abrazando a Latias con alegría le distrajo momentáneamente, dibujándole inconscientemente una sonrisa en los labios. Regresando finalmente a la realidad, giró el cuello y la cabeza para ver a su padre a los ojos: Norman seguía allí parado, mirándole con la cara ensombrecida, esperando una respuesta de su parte. La melancolía en su expresión era tan palpable que dejaba ver el rostro de un hombre cansado, uno que había pasado toda su vida rompiéndose las muñecas, los nudillos y los dedos, asegurándose de que tanto él como su familia pudiesen vivir en un vecindario decente, con personas civilizadas y con pokémon salvajes que no estuviesen constantemente metiéndose en la casa para saquear el refrigerador en la oscuridad de la noche. Le rompía el corazón verle de esa forma, suplicándole que se sincerase con él como un pequeño Poochyena pidiendo comida de forma lastimera. Si había algo que tenía para sacarse del pecho, el momento de hablar era ahora o nunca. Y sabía mejor que nadie que tenía más de una cosa que sacarse del pecho.

“Admito que por mucho tiempo estuve enojado contigo por estar siempre ausente u ocupado” reconoció “Me decía a mí mismo una y otra vez que me alejaría lo mejor posible de la vida de entrenador para no terminar convirtiéndome en ti. Pero el día que salvé al profesor Birch de ese Poochyena salvaje con Mudkip y comencé mi viaje...comprendí que todo lo que habías hecho había sido con el fin de fortalecerme y darme una buena vida, y me sentí mal por haberte odiado. Por eso desde entonces me propuse siempre dar todo de mi parte para que te sintieses orgulloso. Muchos...de mis amigos tienen padres separados, desaparecidos o fallecidos, y gracias a eso me he dado cuenta de que tengo mucho que agradecer por la familia que tengo. Lo que trato de decir es...que no necesitas ganarte mi afecto para que te quiera. No importa en dónde esté o qué edad tenga, o si estoy creciendo demasiado aprisa. Tú siempre serás mi padre, y...siempre te querré. Tienes defectos, sí, pero yo no soy quien para hablar, y mucho menos para echártelos en cara, no después de todo lo que has hecho por mí. También he dicho y hecho cosas de las que no me siento orgulloso. Y reconozco que no debí haberme cerrado tanto cuando May se fue. En todo caso soy yo quien debe disculparse contigo, y no al revés.”

Norman permaneció callado, manteniéndole la mirada por un instante. Luego, y para sorpresa de su hijo, soltó una solitaria carcajada.

“Ven aquí, campeón” dijo con una sonrisa afable “Dale un abrazo a tu viejo.”

Brendan no dudó. Con lágrimas en los ojos corrió y abrazó fuertemente a su padre, quien lo rodeó con ambos brazos y le dio unas leves y afectuosas palmadas en la espalda.

“Te quiero, papá” dijo entre sollozos.

“También yo a ti, hijo” contestó el viejo líder de gimnasio, dejando salir lágrimas varoniles “También yo a ti.”

                                               



Mostrar Acompañamiento musical para el epílogo ;)


“Nunca dejaré de ver con nostalgia a este pequeño estanque” suspiró May mientras veía a un grupo de pequeños Lotad jugando dentro de la pequeña cavidad de agua dulce. Sus padres, dos Ludicolo mayores, les vigilaban no muy lejos de allí “Parece como si hubiese sido ayer cuando tuvimos juntos nuestra primera batalla, justo enfrente de este estanque. Mudkip y Treecko eran tan pequeños en aquel entonces...”

“Sin duda lo eran” dijo Brendan sonriendo, aceptando gustosamente las caricias de la suave brisa que el viento nocturno proporcionaba al soplar, como si fuese un viejo amigo al que no había desde hacía años. La pequeña y silenciosa ruta 103 era incluso más bella de noche, con el aleteo de los Beautifly y los chillidos de los Chatot, que juntos formaban una improvisada pero hermosa serenata.

“Todavía me cuesta procesar que ahora sea amiga de Latias” dijo su novia atónita, dándose la vuelta para verle a los ojos con una expresión que denotaba tanto felicidad como confusión a la vez “Supongo que estábamos destinadas a conocernos desde el día en que Latios se fijó en ti.”

“Seguramente” rió él “¿Y qué harás ahora que tienes en tus manos a un pokémon legendario?”

“Bueno, un gran poder conlleva una gran responsabilidad” dijo ella soltando una risita “Y en este caso quizás sea una responsabilidad demasiado grande. Pero si ella me ha elegido, debe ser porque ha notado algo en mí, así que haré lo posible por no decepcionarla, aun si todavía no conozco la razón. Todavía no quiere decírmela, pero puedo hacerme una idea en base a lo que sí me ha mostrado con su visión compartida. ¿Tú también tuviste que pasar por lo mismo cuando montaste sobre Latios?”

“Sí, y créeme, nunca te terminas de acostumbrar” aseguró su novio, quitándose momentáneamente su largo gorro blanco  para rascar su cabeza. Luego volvió a ponerla en su sitio “Latios también es muy reservado conmigo, y jamás me ha dicho por qué decidió acompañarme en mi viaje. En ocasiones me muestra cosas del pasado, o me aconseja lo que debería hacer en determinadas situaciones, pero nunca me dice el por qué debería hacerlo. Con el tiempo he aprendido a confiar en su juicio sin hacer muchas preguntas, a pesar de que a veces no esté del todo convencido con lo que me sugiere. Después de todo tanto él como Latias han vivido mucho más que nosotros, por lo que deben ser mucho más listos de lo que creemos. Su sabiduría nunca deja de sorprenderme, si te soy sincero.”

“Bueno, supongo que algún día nos lo revelarán” dijo May con una sonrisa despreocupada y encogiéndose de hombros “Tal vez...solo necesiten tiempo para llegar a conocernos aún mejor.”

“Tal vez” repitió Brendan de forma involuntaria, casi susurrándolo. El joven entrenador volvió a sentir cómo el viento acariciaba su rostro de forma gentil su cara, como si fuese su madre dándole besos en las mejillas. Tras inhalar hondo y exhalar, decidió cambiar de tema “Me alegra mucho que nuestros padres vayan a poder acompañarnos a tu próxima función en Unova. No me cabe la menor duda de que será más que sensacional.”

“Sí, o al menos eso es lo que espero” admitió May mientras su mirada se posaba en la banda negra que sujetaba el gorro de Brendan con el dibujo de una poké ball roja en el centro “Sabes, hay algo que siempre he querido preguntarte. ¿Por qué llevas puesto siempre ese viejo gorro?”

“No lo sé” dijo él de forma burlona mientras fruncía el ceño y toqueteaba su propia barbilla con los dedos de su mano izquierda, imitando la expresión y tono de voz de un profesor anciano y malhumorado “¿Por qué siempre lleva puesta usted esa pañoleta, jovencita? Comienzo a pensar que no se ha lavado el cabello en años.”

“¡JA, JA, JA, JA!” carcajeó ella sonrojándose y sujetando su estómago con ambas manos, incapaz de controlar el repentino ataque de risa que Brendan le había producido “Eres todo un comediante. Pero ya en serio, ¿Puedo saber el por qué?"

“Bueno, de hecho la respuesta es bastante simple” afirmó Brendan contento “Es de la suerte.”

“No te entiendo” dijo ella, arqueando una ceja perpleja.

“Es una larga y algo graciosa historia” dijo él “Pero creo que puedo resumirla. Verás, mi madre me la compró en el gran centro comercial de Ciudad Trigal, cuando apenas tenía cuatro años. Ese mismo día me detuve a ver a un payaso y a su Aipom haciendo acrobacias y caras graciosas para que alguien les diese dinero, y cuando el show terminó me di cuenta de que mi madre ya no estaba allí conmigo, y estaba rodeado por una gran multitud que no me dejaba ubicarla. Asustado, lloré y la llamé mientras la buscaba, y cuando ella finalmente me encontró me dijo que había podido reconocerme por aquella gorra. Desde entonces pensé siempre que era de la suerte, y me he asegurado de jamás perderla. Siento que es parte de mí y de mi identidad. Que me define como persona.”

“Quién lo diría” rió May, imaginándose a un Brendan en miniatura como la cosa más adorable en la que pudiese pensar “Pues, en mi caso ya conoces la historia. Siempre me han gustado las pañoletas, y por eso nunca he dejado de usarlas. Ojalá tuviese una historia igual de interesante que la tuya para explicar mi fijación por ellas, o por qué son tan especiales para mí.”

“Y no creo que la necesites” añadió Brendan, dando su opinión al respecto “A veces solo se necesita creer que algo es especial para que ese algo se vuelva especial.”

“Tienes razón” contestó la joven coordinadora, dándole un beso en la mejilla izquierda para luego apartarse y admirar el pequeño collar que llevaba en su propio cuello “¿Te digo una cosa? Nunca dejaré de considerar especial este trozo de meteorito Litleo que me regalaste en navidad. A veces desearía poder volver atrás a aquel día para volver a presenciar esa lluvia de meteoritos contigo a mi lado. Probablemente ya habremos muerto para cuando vuelva a darse una lluvia similar, considerando que algunos dicen que solo se da cada mil años. Pero me gustaría volver a verla para revivir ese momento, aunque fuese una sola vez. Lo daría todo con tal de que así fuese. ¿Tú no?”

“Probablemente lo haría sin pensarlo demasiado” reconoció él “Aunque, al mismo tiempo, ¿Por qué regresar a viejos recuerdos cuando podemos hacer nuevos?”

Ella le sonrió para luego abrazarle, y él le devolvió el gesto. El silencio de la ruta les rodeó como una manta protectora invisible, dándoles privacidad y la posibilidad de escuchar cómo sus corazones latían al mismo ritmo, como si estuviesen conectados. De pronto, él le susurró algo al oído que hizo que sus ojos se abriesen de par en par.

“Tengo una nueva sorpresa para darte, si es que la aceptas.”

“¿De veras?” preguntó May sarcásticamente, apartándose y esbozando una sonrisa pícara “¿Y de qué se trata? ¿Otro collar? ¿Más peluches y cometas? ¿Un vuelo a medianoche?”

“Esa también sería una buena sorpresa si me gustase ser predecible” admitió Brendan “Pero no. Es...una sola petición. Más bien una pregunta muy sencilla.”

May se llevó ambas manos a la boca mientras veía como Brendan se arrodillaba en el suelo y sacaba del bolsillo derecho de su pantalón una minúscula y cuadrada cajita negra, para luego abrirla y revelar un hermoso y más que resplandeciente anillo bañado en oro en su interior, que llevaba grabado como inscripción la frase “Tuyo para siempre”. Lágrimas de felicidad y de emoción brotaron de sus llorosos ojos celestes, descendiendo por sus mejillas y mojando el fresco y verde pasto de primavera.

“May” dijo Brendan de forma solemne y resuelta “¿Quieres casarte conmigo?”

Su respuesta era más que clara. No había cabida para dudas o temores en su mente. Rápidamente colocó el anillo en el dedo anular de su mano izquierda y le besó apasionadamente en los labios. Una llana y solitaria palabra fue emitida por sus cuerdas vocales.

“Sí.”


Concluirá en Pokémon: Ragnarok         
"Este fic es como un buffet de todo lo que puedas comer"-SoujiFujimura
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#2
¿Sabes? Ese flashback con el pasado entre Norman y Brendan me recuerda un poco a la relación que tienen sus homólogos del manga, aunque bueno, debo admitir que prefiero un poco más las cosas aquí que allá por no llevar las cosas al extremo violento, little details matter.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
[Imagen: SwCanxx.png]
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#3
Mostrar Pyromentario
El último OS en las puertas del Ragnarok.
Me gusto mucho la idea de usar a Norman, un personaje algo desaprovechado en los videojuegos, que tiene bastante potencial siendo el padre del protagonista.
Aquí uno puede relacionarse con él, recordando a la película de Goofy, donde quiere pasar tiempo con su hijo, quien ya se esta creciendo (en el caso de Brendan ya es un hombre con pelo en el pecho, pero sin barba xD), siendo algo simple, pero que puede desencadenar una gran historia.
También me hizo recuerdo del Dr. Doofenshmirtz cuando dijo que aun recordaba la muñeca que su hija quería, en este caso un Gyarados, dando un final entre ellos bastante conmovedor.
Los otros personajes tampoco se quedan atrás y dando interacciones graciosas, como Norman y Flannery, o May con Flannery, y ese Torchic, nada que decir xD.
La subtrama de Latios y Latias es intrigante, obviamente no se iba a explorar mucho, pues supongo que tendrá su continuación en Ragnarok, dando aires de misticismo, sobre lo que sucedió antes y lo que sucederá ahora.
La pelea con el Gyarados estuvo muy buena, pensé en un momento, "Hey, pero fácilmente Latios y Latias podrían derrotar con sus poderes, sus grandes poderes, a ese dragón no dragón", pero seria anticlimático y poco genial y emocionante, digo, Torchic atacando con Ascuas a ese colosal monstruo, era algo que no sabia que necesitábamos que existiese.
Que Latias tenga una apariencia similar a May supongo que tiene que ver con lo que se estaba construyendo antes, tipo profecía, no se muy bien como explicarlo.
En conclusión, que gran cierre a los OS del Moonverse principales dando el camino para el Ragnarok.
Este capitulo me gusto mucho, haciendo relucir a los personajes de Hoenn, con ese final de proposición, que queda bastante bien y es muy lindo, si bien considero que con el abrazo de padre e hijo era suficiente, supiste aprovechar más el espacio para incluir esa escena con Brendan y May, con este primero volviéndose un comediante y dándole un anillo que hace despertar a la Saku que todos llevamos dentro.
Muy bien, ahora si, el Ragnarok esta a la vuelta de la esquina.
Sin nada más que escribir, nos leemos en otra ocasión.
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
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#4
Here we go again, the last one before the big event!

Pues aquí han pasado muchas cosas, considerando toda la preparación para Ragnarok. Las consecuencias de que Latios decidiese irse con Brendan (Latias lo superó bastante rápido, pero las circunstancias y cómo Latios manejó el tema lo hicieron plausible), las dudas de Norman respecto a qué clase de padre ha sido, la conversación medianamente sincera entre May y Flannery (sufrí con la segunda :3U), padre e hijo poniendo las cosas en claro, concluyendo con una bonita escena con el par insignia de esta historia (digo, lo parecen, dada toda la atención que han tenido)... a ver si pueden llevar a cabo ese matrimonio y el destino no quiere ser cruel con ambos ówò

Lo cierto es que van dos días desde que lo acabé de leer, y entre esto y el calor, no tengo las ideas del todo claras, así que voy a pasar a las citas y que ellas lleven el flujo del comentario :o
 
Cita:“¡AY!” gritó Brendan al sentir como todas las vértebras de su columna crujían. No le cabía duda de que la fuerza de su padre seguía siendo igual de demoledora que la de sus dos Slaking “A mí también me alegra mucho verte, papá. Solo no me dejes sin espalda, por favor.”
cómo
Pobre xD
 
Cita:“¡Flannery!” exclamó contento él mientras la invitaba a pasar con un gesto de su mano izquierda, mientras guardaba la poké ball con la otra en el bolsillo derecho de su pantalón gris “¿Qué haces aquí?”
Admito que en este momento pensé "Oh, crap, va a haber pelea de gatas" :3U
 
Cita:Flannery no pudo evitar sonrojarse. Si bien siempre había visto a Norman como un segundo padre y a Brendan como su hermano menor putativo, lo cierto era que jamás había pasado tiempo de caridad con ellos, y mucho menos mediante una cena en familia.
¿No sería más bien "calidad"? (al ser la expresión una traducción directa de "quality time")
Pobre Flannery, su caso me recuerda muchísimo a cómo escribí a cierta otra líder de otra región en una versión mucho más antigua de mi fic (quizá peor, al menos aquí el abuelo parece indiferente...)
 
Cita:“¿En qué sentido?” inquirió ella con una mescolanza de curiosidad y de temor en el tono de su voz.
Hmm... no me parece que en este contexto, mescolanza/mezcolanza sea más adecuado que mezcla, considerando todo o.o
 
Cita:“¿No crees que tal vez sea una mala idea invitar a Flannery?” objetó ella no muy convencida ante las palabras de su marido “No es que sea una mala chica, y de hecho la estimo mucho por ser colega tuya, pero de lo poco que hemos interactuado he notado que es demasiado dependiente de su abuelo. Después de todo es la única familia que le queda, según tengo entendido.”
Traducción: "¿Es que no notas la tensión sexual entre Brendan y Flannery?"... Ok, no... pero cierto es que su instinto no va muy desencaminado a que esto podría haber ido a mal :3U
 
Cita:“Por favor prométeme que sabes lo que estás haciendo” susurró Caroline al oído de su marido, intentando disimular el estado de pánico el que se hallaba. La voz en su cabeza no dejaba de insistir en que aquella salida era un desastre esperando a suceder.
"pánico en el" (falta ese "en", sí ^^)
Todos sabemos que esto va a salir muy mal :3U
 
Cita:“Sabes que me fui con el humano por voluntad propia. Tenía que.”
qué
 
Cita:Los lagrimales en sus ojos comenzaron a expulsar lágrimas espesas y amargas mientras la rabia se apoderaba de ella.
Sólo quería indicar que la redundancia me llamó la atención o.o
 
Cita:“Te dejé allí con el rocío del alma porque era lo correcto. En aquel entonces eras demasiado joven, demasiado impaciente. Más sabía que estabas preparada para tomar mi lugar y convertirte en la guardiana del regalo que nuestro padre nos dio. Los humanos no podían descubrir el secreto de la fuerza dragón y de la mega-evolución. Solo el Ser Original sabe el terrible mal que podrían haber llegado a causar con él en su poder.”
Mas
Oh, hi lore propio de Lunarium, me alegra volver a verte :3
 
Cita:Pero no debía presentar indicios de estrés en su expresión o en su cuerpo que le delatasen. Estaba haciendo esto con tal de tener a su hijo a su lado y hacerle feliz. Estaba haciendo esto por su hijo.
O por él mismo, en su afán de no sentirse un mal padre (que no lo es, según vemos luego... pero sí que es muy obstinado, como mencionan más de una vez). Aquí hay una lección por aprender ówò
 
Cita:“¡Y serás más que bienvenida!” aseguró Flannery mientras observaba como Torchic correteaba feliz de la vida alrededor de un adormilado pero contento Swampert.
cómo
 
Cita:“Oye” dijo May de pronto “Hay algo que quiero que me expliques.”
Música de "tenemos que hablar" D:
 
Cita:“A veces...a veces sigo sintiendo envidia por la vida que tiene, aunque sea por unos instantes. Tiene a una familia que lo quiere, y también te tiene a ti. Nunca dejó de extrañarte, ¿Sabes? Siempre hablaba de ti en casi cualquier circunstancia, y se sonrojaba cada vez que me contaba lo mucho que le encantaba salir a explorar y a aprender sobre los pokémon a tu lado, o de aquella vez en la que fueron a ver la lluvia de meteoritos Litleo en el centro espacial de Algaria. No me hacía falta ser una experta para darme cuenta de lo mucho que significabas para él. Yo nunca pude conocer bien a mis padres, no antes de que muriesen. Aún tengo a mi abuelo conmigo, pero jamás llegué a formar un vínculo tan fuerte como el que él tiene con Norman. Y tampoco me ha ido bien en el amor. Todos los chicos con los que salí parecían estar más interesados en mi título y en mi figura que en mí como persona. Pero el amor que hay entre ustedes es algo único. Algo que rara vez se ve. Por eso quiero que me prometas una cosa: pase lo que pase, y así como él fue detrás de ti, ve siempre detrás de él. Valora todo lo que me ha dicho que hace por ti, y trata de devolvérselo para que siempre tenga presente lo mucho que lo amas.”
Awwwwwwww, Flannery, con esto me has terminado de ganar como personaje ;w;
Eso sí, también ha sido una MUY buena forma de evitar cierto incidente, así que otra ronda de aplausos :3U
 
Cita:“Entonces, ¿Ya tienes alguna idea sobre lo que te gustaría pescar?” preguntó la líder de gimnasio entusiasmada y nerviosa a la vez. Le urgía cambiar el tema de conversación.
Qué técnica de driblar tiene xDD
 
Cita:“¡YA DEJEN DE CANTAR!” gritó iracundo Norman, matando el estado de ánimo de todos. La monotonía de la pesca finalmente le había afectado. Su tono de voz hizo que Torchic se despertara asustado y comenzase a llorar, con Swampert haciendo lo mejor posible por calmarlo. May y el resto le observaron como si no le conocieran, mientras que Laura permaneció callada junto con ellos.
Y quebró ówò
 
Cita:“Papá, si no te gusta pescar y te pone de esta manera solo dímelo” pidió el muchacho asustado, apoyando su mano derecha sobre los rígidos brazos de Norman “Podemos volver a tierra firme y hacer otra cosa. De todos modos ninguno de nosotros ha atrapado nada el día de hoy. Tal vez no sea la temporada para...”
Cuando el hijo es el razonable de los dos... D:
 
Cita:“¡Papá, déjalo ir!” gritó Brendan sujetando a su padre de la espalda. El joven entrenador podía sentir como el yate se estaba ladeando hacia un costado a causa de la fuerza que imprimían Norman y su objetivo “¡Es demasiado fuerte! ¡Si no lo sueltas, en cualquier momento saldrás disparado por la borda!”
cómo
 
Cita:May sintió como el miedo la invadía.
cómo
 
Cita:Con su cerebro abriéndose paso a través de tan repentina cantidad de información, May pudo distinguir una luz al final de aquella visión compartida. Corrió hacia ella lo más rápido que pudo, y cuando pudo tocarla con sus manos sintió como si una segunda mente ahora estuviese conectada a ella. De pronto lo sabía todo sobre Latias, y Latias todo sobre ella. Era como si ambas hubiesen nacido siendo la misma persona. ¿Acaso Brendan había sentido lo mismo la primera vez que se subió al lomo de Latios? No estaba del todo segura, más lo averiguaría más tarde. Ahora lo único que le importaba era proteger a sus amigos y seres queridos.
mas
Me ha encantado este párrafo, las descripciones, el sentimiento, todo :o
 
Cita:Mientras sentía como su rival luchaba con tal de soltarse de su agarre, reunió un aura de energía blanca en su otra mano y propinó un demoledor puñetazo en su abdomen, produciendo una contenida explosión en el proceso.
cómo
 
Cita:“Admito que por mucho tiempo estuve enojado contigo por estar siempre ausente u ocupado” reconoció “Me decía a mí mismo una y otra vez que me alejaría lo mejor posible de la vida de entrenador para no terminar convirtiéndome en ti. Pero el día que salvé al profesor Birch de ese Poochyena salvaje con Mudkip y comencé mi viaje...comprendí que todo lo que habías hecho había sido con el fin de fortalecerme y darme una buena vida, y me sentí mal por haberte odiado. Por eso desde entonces me propuse siempre dar todo de mi parte para que te sintieses orgulloso. Muchos...de mis amigos tienen padres separados, desaparecidos o fallecidos, y gracias a eso me he dado cuenta de que tengo mucho que agradecer por la familia que tengo. Lo que trato de decir es...que no necesitas ganarte mi afecto para que te quiera. No importa en dónde esté o qué edad tenga, o si estoy creciendo demasiado a prisa. Tú siempre serás mi padre, y...siempre te querré. Tienes defectos, sí, pero yo no soy quien para hablar, y mucho menos para echártelos en cara, no después de todo lo que has hecho por mí. También he dicho y hecho cosas de las que no me siento orgulloso. Y reconozco que no debí haberme cerrado tanto cuando May se fue. En todo caso soy yo quien debe disculparse contigo, y no al revés.”
Y éste es el puntillazo que Brendan necesitaba para ganarse mi aprecio no sólo como personaje, sino como protagonista. No podría haber sido una mejor respuesta, no :)
 
Cita:“También yo a ti, hijo” contestó el viejo líder de gimnasio, dejando salir lágrimas varoniles “También yo a ti.”
Manly tearsTM
 
Cita:“Bueno, un gran poder conlleva una gran responsabilidad” dijo ella soltando una risita “Y en este caso quizás sea una responsabilidad demasiado grande. Pero si ella me ha elegido, debe ser porque ha notado algo en mí, así que haré lo posible por no decepcionarla, aún si todavía no conozco la razón. Todavía no quiere decírmela, pero puedo hacerme una idea en base a lo que sí me ha mostrado con su visión compartida. ¿Tú también tuviste que pasar por lo mismo cuando montaste sobre Latios?”
aun
Esa referencia a Spiderman owo
Ahora una pregunta incómoda... si en ambos casos son como si fuesen la misma persona, entonces, ¿si Brendan y May vuelven a...? :3U (da igual, pero quería hacer la broma xD)
 
Cita:“Quién lo diría” rió May, imaginándose a un Brendan en miniatura como la cosa más adorable en la que pudiese pensar “Pues, en mi caso ya conoces la historia. Siempre me han gustado las pañoletas, y por eso nunca he dejado de usarlas. Ojalá tuviese una historia igual de interesante que la tuya para explicar mi fijación por ellas, o porqué son tan especiales para mí.”
por qué
Awwwww c:
 
Cita:“May” dijo Brendan de forma solemne y resuelta “¿Quieres casarte conmigo?”

Su respuesta era más que clara. No había cabida para dudas o temores en su mente. Rápidamente colocó el anillo en el dedo anular de su mano izquierda y le besó apasionadamente en los labios. Una llana y solitaria palabra fue emitida por sus cuerdas vocales.

“Sí.”

Concluirá en Pokémon: Ragnarok
*redoble de tambores* Un OS muy bueno, en sí mismo y como preámbulo para el plato principal owo

Nos vemos en Ragnarok, pues :3
Starlight Traveler

Wasureruna saigo no buki wa ai sa
♪♪
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#5
(05 Jul 2021
01:12 PM)
SoujiFujimura escribió:
Here we go again, the last one before the big event!

Pues aquí han pasado muchas cosas, considerando toda la preparación para Ragnarok. Las consecuencias de que Latios decidiese irse con Brendan (Latias lo superó bastante rápido, pero las circunstancias y cómo Latios manejó el tema lo hicieron plausible), las dudas de Norman respecto a qué clase de padre ha sido, la conversación medianamente sincera entre May y Flannery (sufrí con la segunda :3U), padre e hijo poniendo las cosas en claro, concluyendo con una bonita escena con el par insignia de esta historia (digo, lo parecen, dada toda la atención que han tenido)... a ver si pueden llevar a cabo ese matrimonio y el destino no quiere ser cruel con ambos ówò

Lo cierto es que van dos días desde que lo acabé de leer, y entre esto y el calor, no tengo las ideas del todo claras, así que voy a pasar a las citas y que ellas lleven el flujo del comentario :o
 
Cita:“¡AY!” gritó Brendan al sentir como todas las vértebras de su columna crujían. No le cabía duda de que la fuerza de su padre seguía siendo igual de demoledora que la de sus dos Slaking “A mí también me alegra mucho verte, papá. Solo no me dejes sin espalda, por favor.”
cómo
Pobre xD
 
Cita:“¡Flannery!” exclamó contento él mientras la invitaba a pasar con un gesto de su mano izquierda, mientras guardaba la poké ball con la otra en el bolsillo derecho de su pantalón gris “¿Qué haces aquí?”
Admito que en este momento pensé "Oh, crap, va a haber pelea de gatas" :3U
 
Cita:Flannery no pudo evitar sonrojarse. Si bien siempre había visto a Norman como un segundo padre y a Brendan como su hermano menor putativo, lo cierto era que jamás había pasado tiempo de caridad con ellos, y mucho menos mediante una cena en familia.
¿No sería más bien "calidad"? (al ser la expresión una traducción directa de "quality time")
Pobre Flannery, su caso me recuerda muchísimo a cómo escribí a cierta otra líder de otra región en una versión mucho más antigua de mi fic (quizá peor, al menos aquí el abuelo parece indiferente...)
 
Cita:“¿En qué sentido?” inquirió ella con una mescolanza de curiosidad y de temor en el tono de su voz.
Hmm... no me parece que en este contexto, mescolanza/mezcolanza sea más adecuado que mezcla, considerando todo o.o
 
Cita:“¿No crees que tal vez sea una mala idea invitar a Flannery?” objetó ella no muy convencida ante las palabras de su marido “No es que sea una mala chica, y de hecho la estimo mucho por ser colega tuya, pero de lo poco que hemos interactuado he notado que es demasiado dependiente de su abuelo. Después de todo es la única familia que le queda, según tengo entendido.”
Traducción: "¿Es que no notas la tensión sexual entre Brendan y Flannery?"... Ok, no... pero cierto es que su instinto no va muy desencaminado a que esto podría haber ido a mal :3U
 
Cita:“Por favor prométeme que sabes lo que estás haciendo” susurró Caroline al oído de su marido, intentando disimular el estado de pánico el que se hallaba. La voz en su cabeza no dejaba de insistir en que aquella salida era un desastre esperando a suceder.
"pánico en el" (falta ese "en", sí ^^)
Todos sabemos que esto va a salir muy mal :3U
 
Cita:“Sabes que me fui con el humano por voluntad propia. Tenía que.”
qué
 
Cita:Los lagrimales en sus ojos comenzaron a expulsar lágrimas espesas y amargas mientras la rabia se apoderaba de ella.
Sólo quería indicar que la redundancia me llamó la atención o.o
 
Cita:“Te dejé allí con el rocío del alma porque era lo correcto. En aquel entonces eras demasiado joven, demasiado impaciente. Más sabía que estabas preparada para tomar mi lugar y convertirte en la guardiana del regalo que nuestro padre nos dio. Los humanos no podían descubrir el secreto de la fuerza dragón y de la mega-evolución. Solo el Ser Original sabe el terrible mal que podrían haber llegado a causar con él en su poder.”
Mas
Oh, hi lore propio de Lunarium, me alegra volver a verte :3
 
Cita:Pero no debía presentar indicios de estrés en su expresión o en su cuerpo que le delatasen. Estaba haciendo esto con tal de tener a su hijo a su lado y hacerle feliz. Estaba haciendo esto por su hijo.
O por él mismo, en su afán de no sentirse un mal padre (que no lo es, según vemos luego... pero sí que es muy obstinado, como mencionan más de una vez). Aquí hay una lección por aprender ówò
 
Cita:“¡Y serás más que bienvenida!” aseguró Flannery mientras observaba como Torchic correteaba feliz de la vida alrededor de un adormilado pero contento Swampert.
cómo
 
Cita:“Oye” dijo May de pronto “Hay algo que quiero que me expliques.”
Música de "tenemos que hablar" D:
 
Cita:“A veces...a veces sigo sintiendo envidia por la vida que tiene, aunque sea por unos instantes. Tiene a una familia que lo quiere, y también te tiene a ti. Nunca dejó de extrañarte, ¿Sabes? Siempre hablaba de ti en casi cualquier circunstancia, y se sonrojaba cada vez que me contaba lo mucho que le encantaba salir a explorar y a aprender sobre los pokémon a tu lado, o de aquella vez en la que fueron a ver la lluvia de meteoritos Litleo en el centro espacial de Algaria. No me hacía falta ser una experta para darme cuenta de lo mucho que significabas para él. Yo nunca pude conocer bien a mis padres, no antes de que muriesen. Aún tengo a mi abuelo conmigo, pero jamás llegué a formar un vínculo tan fuerte como el que él tiene con Norman. Y tampoco me ha ido bien en el amor. Todos los chicos con los que salí parecían estar más interesados en mi título y en mi figura que en mí como persona. Pero el amor que hay entre ustedes es algo único. Algo que rara vez se ve. Por eso quiero que me prometas una cosa: pase lo que pase, y así como él fue detrás de ti, ve siempre detrás de él. Valora todo lo que me ha dicho que hace por ti, y trata de devolvérselo para que siempre tenga presente lo mucho que lo amas.”
Awwwwwwww, Flannery, con esto me has terminado de ganar como personaje ;w;
Eso sí, también ha sido una MUY buena forma de evitar cierto incidente, así que otra ronda de aplausos :3U
 
Cita:“Entonces, ¿Ya tienes alguna idea sobre lo que te gustaría pescar?” preguntó la líder de gimnasio entusiasmada y nerviosa a la vez. Le urgía cambiar el tema de conversación.
Qué técnica de driblar tiene xDD
 
Cita:“¡YA DEJEN DE CANTAR!” gritó iracundo Norman, matando el estado de ánimo de todos. La monotonía de la pesca finalmente le había afectado. Su tono de voz hizo que Torchic se despertara asustado y comenzase a llorar, con Swampert haciendo lo mejor posible por calmarlo. May y el resto le observaron como si no le conocieran, mientras que Laura permaneció callada junto con ellos.
Y quebró ówò
 
Cita:“Papá, si no te gusta pescar y te pone de esta manera solo dímelo” pidió el muchacho asustado, apoyando su mano derecha sobre los rígidos brazos de Norman “Podemos volver a tierra firme y hacer otra cosa. De todos modos ninguno de nosotros ha atrapado nada el día de hoy. Tal vez no sea la temporada para...”
Cuando el hijo es el razonable de los dos... D:
 
Cita:“¡Papá, déjalo ir!” gritó Brendan sujetando a su padre de la espalda. El joven entrenador podía sentir como el yate se estaba ladeando hacia un costado a causa de la fuerza que imprimían Norman y su objetivo “¡Es demasiado fuerte! ¡Si no lo sueltas, en cualquier momento saldrás disparado por la borda!”
cómo
 
Cita:May sintió como el miedo la invadía.
cómo
 
Cita:Con su cerebro abriéndose paso a través de tan repentina cantidad de información, May pudo distinguir una luz al final de aquella visión compartida. Corrió hacia ella lo más rápido que pudo, y cuando pudo tocarla con sus manos sintió como si una segunda mente ahora estuviese conectada a ella. De pronto lo sabía todo sobre Latias, y Latias todo sobre ella. Era como si ambas hubiesen nacido siendo la misma persona. ¿Acaso Brendan había sentido lo mismo la primera vez que se subió al lomo de Latios? No estaba del todo segura, más lo averiguaría más tarde. Ahora lo único que le importaba era proteger a sus amigos y seres queridos.
mas
Me ha encantado este párrafo, las descripciones, el sentimiento, todo :o
 
Cita:Mientras sentía como su rival luchaba con tal de soltarse de su agarre, reunió un aura de energía blanca en su otra mano y propinó un demoledor puñetazo en su abdomen, produciendo una contenida explosión en el proceso.
cómo
 
Cita:“Admito que por mucho tiempo estuve enojado contigo por estar siempre ausente u ocupado” reconoció “Me decía a mí mismo una y otra vez que me alejaría lo mejor posible de la vida de entrenador para no terminar convirtiéndome en ti. Pero el día que salvé al profesor Birch de ese Poochyena salvaje con Mudkip y comencé mi viaje...comprendí que todo lo que habías hecho había sido con el fin de fortalecerme y darme una buena vida, y me sentí mal por haberte odiado. Por eso desde entonces me propuse siempre dar todo de mi parte para que te sintieses orgulloso. Muchos...de mis amigos tienen padres separados, desaparecidos o fallecidos, y gracias a eso me he dado cuenta de que tengo mucho que agradecer por la familia que tengo. Lo que trato de decir es...que no necesitas ganarte mi afecto para que te quiera. No importa en dónde esté o qué edad tenga, o si estoy creciendo demasiado a prisa. Tú siempre serás mi padre, y...siempre te querré. Tienes defectos, sí, pero yo no soy quien para hablar, y mucho menos para echártelos en cara, no después de todo lo que has hecho por mí. También he dicho y hecho cosas de las que no me siento orgulloso. Y reconozco que no debí haberme cerrado tanto cuando May se fue. En todo caso soy yo quien debe disculparse contigo, y no al revés.”
Y éste es el puntillazo que Brendan necesitaba para ganarse mi aprecio no sólo como personaje, sino como protagonista. No podría haber sido una mejor respuesta, no :)
 
Cita:“También yo a ti, hijo” contestó el viejo líder de gimnasio, dejando salir lágrimas varoniles “También yo a ti.”
Manly tearsTM
 
Cita:“Bueno, un gran poder conlleva una gran responsabilidad” dijo ella soltando una risita “Y en este caso quizás sea una responsabilidad demasiado grande. Pero si ella me ha elegido, debe ser porque ha notado algo en mí, así que haré lo posible por no decepcionarla, aún si todavía no conozco la razón. Todavía no quiere decírmela, pero puedo hacerme una idea en base a lo que sí me ha mostrado con su visión compartida. ¿Tú también tuviste que pasar por lo mismo cuando montaste sobre Latios?”
aun
Esa referencia a Spiderman owo
Ahora una pregunta incómoda... si en ambos casos son como si fuesen la misma persona, entonces, ¿si Brendan y May vuelven a...? :3U (da igual, pero quería hacer la broma xD)
 
Cita:“Quién lo diría” rió May, imaginándose a un Brendan en miniatura como la cosa más adorable en la que pudiese pensar “Pues, en mi caso ya conoces la historia. Siempre me han gustado las pañoletas, y por eso nunca he dejado de usarlas. Ojalá tuviese una historia igual de interesante que la tuya para explicar mi fijación por ellas, o porqué son tan especiales para mí.”
por qué
Awwwww c:
 
Cita:“May” dijo Brendan de forma solemne y resuelta “¿Quieres casarte conmigo?”

Su respuesta era más que clara. No había cabida para dudas o temores en su mente. Rápidamente colocó el anillo en el dedo anular de su mano izquierda y le besó apasionadamente en los labios. Una llana y solitaria palabra fue emitida por sus cuerdas vocales.

“Sí.”

Concluirá en Pokémon: Ragnarok
*redoble de tambores* Un OS muy bueno, en sí mismo y como preámbulo para el plato principal owo

Nos vemos en Ragnarok, pues :3

Todo corregido. Muchísimas gracias por marcarme las faltas de ortografía como siempre, y me alegra mucho que hayas disfrutado leyendo este OS tanto como yo disfruté escribiéndolo. Nos vemos pronto en Ragnarok  totodile
"Este fic es como un buffet de todo lo que puedas comer"-SoujiFujimura
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