Índice - Pokémon: Path to Glory
#1
[Imagen: Pu2LLBY.png] 
ignoremos mi maravillosa edición
Bienvenidos todos a Pokémon: Path to Glory mi primer y único longfic hasta el momento. Realmente no se que más añadir: simplemente pedir perdón a los posibles lectores por los muchos vicios que tengo ya adquiridos y difícilmente podré subsanar (escribir pokemon sin tilde e indistintamente mayúscula y minúscula es un buen ejemplo) Tambien decir que usare este primer post para editar con las fichas de los personajes y también capítulos

Finalizo diciendo que Path to Glory es una historia con personajes originales (quizás algo clichés pero originales al fin y al cabo (?) sin perjuicio de que cualquier personaje ya existente ( un líder de gimnasio por ejemplo) pueda gozar de cierto protagonismo . Espero lo disfruten. 


Mostrar Capitulos

Capitulo 0: Thanks for the memories / Gracias por los recuerdos
Capitulo 1: Una ardiente batalla
Capitulo 2: Tensión y distensión
Capitulo 3: Movimientos
Capitulo 4: Una tarde en-tera
Capitulo 5: Conversaciones
Capitulo 6 : El hogar
Capitulo 7: La dureza de la tierra
Capitulo 8: Preparativos
Capitulo 9: Inauguración
Capitulo 10: Primera ronda (I)
Capitulo 11: Primera ronda (II)
Capitulo 12: Estilo Directo
Capitulo 13: Pasión versus percepción
Capitulo 14: Apretados resultados
Capitulo 15: Nuevas andanzas
Capitulo 16: La familia que cría unida
Capitulo 17: Malos bichos
Capitulo 18: Amargos Aromas
Capitulo 19: Una batalla de altura
Capitulo 20: Bajo un mismo cielo 
Capitulo 21: Noche con luna
Capitulo 22: Los colores del iris
Capitulo 23: Sol, luz ¿Leche?
Capitulo 24: El viento, el puño y la flor
Capitulo 25: Hablando en plata
Capitulo 26: Metal tenso
Capitulo 27: ¿La última pieza?
Capitulo 28: Hielo Abrasador
Capitulo 29: Where Dragons Rule/ Donde mandan los dragones
Capitulo 30: Marea Negra
Capitulo 31: Marea Negra (II)
Capitulo 32: El principio del fin
Capitulo 33: Hoenn
Capitulo 34: La dura realidad 
Capitulo 35: La dura realidad (II)
Capitulo 36: Por pura casualidad 
Capitulo 37: Fantasmas de ayer y hoy



Mostrar Personajes

Nombre Completo: "AJ" Slifer
Color de pelo: Negro
Color de ojos: Marrón
Primera aparición: Capitulo 1: Una ardiente batalla
Grupo sanguíneo: 0
Edad: 15 años(En el Capitulo 1: Una ardiente batalla)
Cumpleaños: 28 de Diciembre
Familiares:
Aiko(Hermana)
Padre
Madre
Tema: Woodman Theme (Super Smash Bros Ultimate)
Pokemon:
Saur(Venusaur macho/Pokemon inicial)
Hydra(Kingdra hembra)
Yami(Umbreon macho)
Hammer(Kingler macho)
Foxy(Ninetales hembra)
Henshi(Butterfree macho)
Iwasa(Aerodactyl macho)
Waru(Haunter macho)
Blade(Scyther macho)
Bomber(Cyndaquill macho)


Nombre Completo: Eric Blaze
Color de pelo: Castaño
Color de ojos: Verdes
Primera aparición: Capitulo 1: Una ardiente batalla
Grupo sanguíneo: A
Edad: 16 Años (Al inicio del fic)
Cumpleaños: 8 de Agosto
Familiares: Familia no presentada
Tema: ?
Pokemon
Charmeleon(macho/Pokemon inicial)
Beedrill(macho)
Pidgeot (macho)
Golduck(macho)
Pikachu(macho)
Onix(macho)

Nombre Completo: Izumi Evans
Color de pelo: Negro
Color de ojos: Azul
Primera aparición: Capitulo 3: Movimientos
Grupo sanguíneo: B
Edad: 16 años(inicio del fic)/
Cumpleaños: 8 de Abril
Familiares: Familia no presentada
Tema:
Pokemon:

Zelvy (Blastoise macho/ pokemon inicial)
Mory (Skarmory hembra)
Kiba (Arcanine macho)
Mauz (Persian macho)
Wanda(Vileplume hembra)
Dory (Nidoran hembra)
Giga (Bayleef macho)
Hikar(Espeon hembra)



Nombre completo: Angélica Sparks (Angie)
Color de pelo: Rubio
Color de ojos: Miel
Primera aparición: Capítulo 7: La dureza de la tierra
Grupo sanguíneo: AB
Edad: 13 años (Capítulo 7: La dureza de la tierra)
Familiares: Padre y madre (No presentados)
Tío
Hortensia y Azucena(Primas)
Tema:
Pokemon:
Pikachu (hembra/pokémon inicial)
Ekans (macho)
Cottonee(Hembra)
Lapras (macho)
Swablu (hembra)



Nombre completo: Shiro Kurosawa
Color de pelo: Castaño Oscuro
Color de ojos:
Primera aparición: Capítulo 22: Los colores del Iris
Grupo sanguíneo: A
Edad: 17 años
Familiares: No presentada
Tema: 
Pokemon: 
Krory (Crobat macho/ pokémon inicial)
Berus(Houndoom macho)
Daiba(Gligar macho)
Katara(Vaporeon hembra)
Kuoni (Riolu macho)
Lily (Lileep hembra)

Nombre completo: Silvia Jara
Color de pelo: Rojo
Color de ojos: Verdes
Primera aparición: Capítulo 23: Sol, luz ¿Leche?
Grupo sanguíneo: B
Edad: 17 años
Familiares: No presentada
Tema: Be Cool, Be Wild and Be Groovy
Pokemon:
Grovyle(macho, pokémon inicial) 
Sneasel(hembra)
Seviper (macho)
Gyarados(macho)
 Jolteon(macho)
Vivrava (macho)




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Longfic- Pokémon: Path to Glory

Extension largaLongfic
FranquiciaOriginal
GéneroAventuraComedia
Resumen

Una historia de superación, de inspiración, de redención. Imponentes palabras que no se pueden aplicar a este fic: Disfruta de las típicas aventuras de un viaje pokémon

#61
Y ahí va la tercera medalla.

Ya quiero ver que había dentro de ese huevo.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
[Imagen: SwCanxx.png]
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#62
CAPITULO 20: UN MISMO CIELO


El intenso fulgor blanco del huevo comenzaba a disminuir mientras que a la par comenzaban a incrementarse los curiosos alrededor, el nacimiento de un pokemon no era algo que se viera todos los días.

- ¡Ay Dios! -pensó un AJ nervioso con la pokedex en la mano.

Tim, ante el nerviosismo de AJ, retiro la vitrina para facilitar la eclosión de la criatura, y cuando el resplandor cesó todos los presentes clavaron su mirada en el nuevo ente.

Este era una criatura de pequeño tamaño, obviamente, aparentemente bípeda ya que sus extremidades inferiores eran algo más grandes que sus regordetas manitas, la parte delantera de su cuerpo desde los pies hasta su prolongada nariz era un color crema mientras que su espalda, y la parte superior de la cabeza, era un color azul oscuro, aunque indudablemente lo que más llamaba la atención del pokemon eran sus ojos achinados así como los cuatro pequeños puntos rojos que llevaba en la espalda.

-Cyndaquil, el pokemon ratón fuego: De carácter muy tímido, lanzara llamas desde su lomo si se asusta o enfada-informó el mecánico aparato
- ¿Ciiiiin? -expresó el recién nacido mirando hacia todas las direcciones.

AJ reaccionó apretando un botón de la pokedex para acto seguido lanzar la pokeball contra el bebé, el cual sin oponer demasiada resistencia quedo aprisionado en el bicolor esférico

-Se...Sera mejor que llame a Kevin-dijo AJ todavía algo nervioso.

El pelinegro presionó el número del pokegear y tras oír el tradicional tono de llamada al poco se oyó la voz del entrenador de Caoba.

- ¿AJ?
-Sí, soy yo-respondió el pelinegro-El huevo se ha abierto y…
-Y no sabes que hacer, suele pasar-respondió Kevin-lo suyo sería que lo llevaras al centro pokemon para que le hagan un chequeo y respecto a la comida con comida de pokemon bebe bastara para los primeros días, también puedes darle bayas ricas en azucares
-Cierto-mencionó AJ-creo recordar que los alimentos ricos en azucares son beneficiosos para los pokemon de fuego.

- ¡Choooocolate! -se oyó la voz de Blanca en la lejanía haciendo que una gruesa gota de sudor bajara por la sien de AJ.

-Ignórala-dijo Kevin-si te pasas con el chocolate y cosas así lo normal es que engorden demasiado-explico el entrenador criador-Y ahora tengo que dejarte me parece que Blanca y Lira quieren darle café a unos Mankey.
- ¿Y eso es malo? -preguntó AJ
-Para los Mankey no-respondió Kevin-pero para ellas…
-Entiendo-dijo AJ-hasta luego entonces, y gracias-añadió, ya que Kevin le había resuelto las posibles dudas sin que tuviera que formularlas.

Tras colgar con el oriundo de Pueblo Caoba, y desearle suerte mentalmente, AJ recogió sus pokemon de las manos de la enfermera Joy así como pedirle que chequeara el estado de salud del recién nacido, a lo que aceptó sin ninguna queja.


-AJ-comenzó Tim-creía que lo máximo que se podían llevar encima son seis pokemon, pero con Cyndaquil tú ya deberías tener siete…
-Ah sí-dijo al entender lo que el pelado isleño preguntando-Tocando un botón de la pokedex se bloquea el sistema de transporte de pokemon.
- ¿Y por qué no lo bloquean todos los entrenadores? preguntó Tim-Así podrías tener a todos tus pokemon contigo.
-Ya-dijo AJ-pero a los pokemon hay que mantenerlos, hay que tratar con todos a la vez y si tienes muchos es complicado-trató de explicar el pelinegro-pero me acabas de dar una idea.

Así mientras la enfermera Joy se encargaba del nuevo pokemon de AJ y sin vistas de que Jean o Yao aparecieran pronto el pelinegro se acercó al ordenador que habitualmente estaba situado en una de las esquinas, volviendo al rato con varias pokeballs y una Safari-ball en la mano.

Finalmente, y tras cerciorarse de que el estado del pequeño e ígneo pokemon era e normal el entrenador de Pueblo Paleta abandonó el centro pokemon acompañado de Tim, dirigiéndose a comprar la comida que Kevin le había recomendado, hecho esto el pelinegro y Tim se dirigieron a la zona cercana al gimnasio donde Yao había practicado el uso de Bomba Lodo con Ariados y con Saur, de hecho, seguía practicando con el arácnido.


-Hola-saludó el aprendiz de monje.
-Hola-dijo AJ devolviendo el saludo
- ¡He visto nacer a un pokemon!-dijo Tim entusiasmado antes de que AJ pudiera siquiera comentarlo.
-Sí, de hecho, iba a presentarlo ahora mismo al resto del equipo-dijo AJ
¿Te importa que mire? -preguntó Yao
-En absoluto-respondió AJ.

Dicho esto, el pelinegro lanzó nueve pokeballs de las cuales surgieron todos los pokemon que él ya tenía, finalmente con los nueve pokemon dispuestos en círculo arrojó la pokeball del pokemon de fuego para que se manifestara en el centro.


-Ciiin da-expresó algo temeroso el pokemon de fuego al verse rodeado de tantos pokemon.

-Te los presentare-dijo AJ sentándose para así parecer más pequeño y no impresionar al joven, jovencísimo, y narigudo pokemon.

-Este es Saur-dijo el pelinegro señalando al Ivysaur-Es uno de mis primeros pokemon.

El pokemon de planta dio un paso adelante y el benjamín del equipo se acercó a él con timidez y olfateándolo todo, y debió gustarle el olor ya que se encaramó al pokemon de tipo dual para apreciar mejor la fragancia de la flor, hasta el punto que se cayó de espaldas.

- ¡Jon! ¡Jon! -río ruidosamente el fantasma violeta, como era habitual por otra parte
- Este es Waru-dijo AJ-ya le conocerás…
- ¡Jon! ¡Jon ter! - volvió a proferir el fantasma para, con la sonoridad de siempre, estrechar las manos del Cyndaquil de una manera un tanto entusiasta, dejando así al pokemon de fuego algo desorientado.
-Esta es Hydra-continuó AJ-hemos pasado muchas cosas juntos, ya te contaré…

La pokemon acuática esbozó una pequeña muestra de felicidad al oír las palabras del entrenador, sin embargo, casi inmediatamente después retornó a su expresión habitual intimidando un poco al Cyndaquil.

-Este es Yami-prosiguió el pelinegro.

Esta vez fue el zorrillo de pelaje castaño quien se acercó al ígneo narigudo y quizás por mamífera naturaleza común pareció congeniar mejor.
-Este es Hammer…-volvió a decir el pelinegro.
- ¡Me aburrooo! -interrumpió Tim.

Al oír las palabras AJ entrecerró los ojos y giro la cabeza lentamente hacia el isleño para luego decir con un tono de voz ciertamente tétrico-Iwasa, juega un rato con Tim.

Así mientras Yao miraba con extrañeza la escena en la cual un predador extinguido correteaba a un asustado niño calvo y con kimono AJ seguía presentando sus pokemon al nuevo miembro.

-Y esta es Foxy-finalizó AJ

Así Cyndaquil se acercó una vez más al nuevo pokemon, para esta vez no solo limitarse para olisquearlo, sino que tras hacerlo se acurrucó junto a la dorada piel de la vulpina.

-¡Que mono!-dijo AJ
-Naaain-suspiró Foxy con un tono no tan entusiasta.
-Supongo que de todos modos ya es hora de comer-dijo AJ

Así el pelinegro saco de su mochila el habitual saco de comida que usaba, así como el nuevo y especial para Cyndaquil, siendo este alimento una especie de alargadas gominolas oscuras, casi como nubes de azúcar moreno.

- ¡Caramelos! -comentó un Tim agotado por la persecución-tengo un hambre…-añadió para coger una de los alimentos de Cyndaquil.
-Tim, yo no haría eso- comentó Yao.
- ¿Por qué? -preguntó Tim.

A modo de respuesta un gutural sonido surgió de las profundidades de Tim, obligándose a hacerse un ovillo agarrándose la barriga.


- ¿Has pensado ponerle un nombre a Cyndaquil? -Preguntó Yao.
-Intento pensar uno-respondió AJ- ¿Alguna sugerencia?
- ¿Qué te parece Kagutsuchi? -sugirió Yao.
- ¿Y qué tal Greymon? -opinó Tim- ¡Mi barriguita! -volvió a añadir con tono lastimero para luego arrastrarse como un Caterpie gigante hacia los arbustos.

Cuando el niño de estomago descompuesto desapareció entre los arbustos para hacer lo que todo el mundo imagina apareció, no entre los matorrales afortunadamente, Jean con una expresión no especialmente feliz.

- ¡Aria! ¡Dos! -expresó el arácnido acudiendo junto a su entrenador
-Hola Ariados-dijo Jean sin demasiado ánimo- ¿Has aprendido el nuevo ataque? -preguntó ahora mirando Yao mientras acariciaba el rojizo lomo de su pokemon.

-Sí, sí que lo ha conseguido-continuó Yao- ¿Y tú? -preguntó con prudencia ya que el gesto de Jean no daba demasiadas esperanzas
-He vuelto a perder-dijo Jean con pesar
- ¿¡Otra vez!?-expresó Tim desde los arbustos, siguiendo a sus palabras un intestinal sonido.
- ¡Tim concéntrate en lo tuyo! -dijo con fuerza AJ para que el isleño le oyera mientras no podía evitar que una gota de sudor le recorriera la sien ante lo absurdo de la situación.
-Ahora voy a llevarlos al centro pokemon-continuó Jean
-Te acompaño-dijo Yao
-Yo iré luego-añadió AJ

Cuando Yao y Jean abandonaron el lugar AJ giró la cabeza, la verdad es que la tristeza de Jean por un lado y esforzados sonidos ventrales de Tim por otro habían disminuido la alegría del momento, no solo la incorporación de Cyndaquil al equipo de AJ, sino también la presencia de todos los miembros de este, cosa que hacia cierto tiempo que el pelinegro no experimentaba. Así, feliz por tener a todos sus pokemon reunidos, el pelinegro se acercó al Cyndaquil que estaba ovillado durmiendo y puesto a recordar, recordó el reciente combate de gimnasio donde el líder de gimnasio usó a un Xatu, un Skarmory y un Pidgeot.

- ¿Qué estarán haciendo Eric e Izumi? -pensó el pelinegro a recordar los últimos dos pokemon

Evidentemente AJ no podía saber lo que Eric o Izumi estaban haciendo, como probablemente ellos no tenían ni la más remota idea de donde se encontraba el pelinegro, lo que hacía aún más sorprendente la siguiente coincidencia…

-Seguro que esto no le gustaría nada a AJ-pensó Eric.

El chico de pelo color trigo se giró para ver el medio de transporte en el que había realizado su último trayecto, un barco como no podía ser de otra manera y de tamaño modesto también ya que el “sueldo” de entrenador tampoco daba para pagar un viaje en transatlántico, mucho menos por mero transporte

-Conociendole es capaz de querer venir a nado con tal de evitar subirse a un barco-volvió a pensar un sonriente Eric- ¡Vamonos Charmeleon! -exclamó ahora en voz alta y con tono entusiasta.

El entrenador de pueblo Paleta y el carmesí reptil caminaron por aquel puerto, en el cual numerosas embarcaciones arribaban y zarpaban, en su mayoría barcos pesqueros y algún que otro barco de pasajeros proveniente de Pueblo Azuliza, también en aquel lugar no faltaban los típicos marineros y demás trabajadores portuarios con los característicos, o estereotipados, pokemon que se les asumía.

-Se ve que los puertos son iguales en todo el mundo-comentó Eric
-Char char-comentó un menos contento Charmeleon que no dejaba de mirar de reojo a al gran océano que se extendía mucho más allá de lo que su vista alcanzaba.

El dúo continuó avanzando a la par que el paisaje se iba transformando de uno gris y azul a otro donde el gris de los barcos y edificaciones dejaba paso al mucho más agradable color amarillo de la arena de las conocidas arena de la playa

Finalmente, Eric miró hacia arriba, el cielo estaba raso y presentaba un intenso y limpio color azul y el océano de un ligero tono verdoso se extendía allende el horizonte.

-Va a ser un buen día de playa-afirmó indudablemente el entrenador de ojos verdes-pero mejor será ir antes al centro Pokemon-meditó en voz alta.
-Char char-volvió a quejarse el colorado reptil ya que si bien la idea del agua no le resultara tan atrayente probablemente si le resultara la idea de tumbarse sobre la cálida arena.

Así el ojiverde y su flameante acompañante caminaron hacia el norte por la calle principal, o al menos una de las más importantes, la cual estaba pavimentada por adoquines de agradables colores azules y pasteles, a ambos lados de esa calle se encontraban lo más significativo de dicha ciudad, principalmente dos: El siempre concurrido, y variado, mercado de Ciudad Portual a mano izquierda y el conocido museo oceánico a mano derecha, evidentemente tan importante ciudad contaba con muchos otros edificios dignos de significar y de visitar, sin embargo el entrenador de Pueblo Paleta continuó recto hasta llegar al Centro Pokemon, el cual era aparentemente igual que en el resto de regiones cosa que era de agradecer especialmente para los numerosos entrenadores extranjeros que pululan por las distintas regiones.

El entrenador de Pueblo Paleta ingresó en el edificio y tras entregarle todos sus pokemon a la enfermera Joy, idéntica a todas las demás, se sentó en uno de los asientos del recibidor esperando a que sus criaturas estuvieran totalmente restablecidas.

Una vez sentado en los mencionados asientos hurgó en su mochila hasta encontrar un estuche metálico el cual abrió para observar que dentro seguían las, de momento, dos medallas obtenidas en la región de Hoenn las cuales se podían describir de una forma un tanto burda como un par de triángulos de colores dorados y granates unidos por un pequeño rectángulo mientras que la otra era un estereotipado guante de boxeo de color azul


-La medalla piedra y la medalla puño-comentó Eric feliz.

Aprovechando, y tras guardar las medallas, el entrenador de Pueblo Paleta acudió al servicio del centro pokemon para cambiar sus pantalones verdosos por una prenda más veraniega, siendo esta prenda un bañador de un intenso color rojo con unas bandas amarillas verticales en la pernera de los mismos. Ya vestido para un día en las populares costas de Ciudad Portual Eric se acercó al mostrador para recoger sus pokemon y tras agradecer a la enfermera Joy su trabajo, y de paso reservar una habitación, el entrenador de ojos verdosos abandonó el edificio. Una vez fuera el pelo trigueño tomó dos de sus pokeballs y las lanzó liberando al Charmaleon y al pequeño roedor eléctrico

-¡Chaaar!
-¡Pikaaa!

-He visto un mercado antes ¿Qué os parece si damos una vuelta? -propuso Eric a esos dos de sus pokemon, los únicos que probablemente por tamaño serían capaces de acompañarle sin molestar demasiado al resto de viandantes.

Con la obvia respuesta afirmativa de ambas criaturas los tres pusieron rumbo al mercado, no tardaron mucho llegar e impregnarse del bullicioso ambiente de ese lugar, como el olor salino del cercano mar se mezclaba con los de los productos vendidos como jugosas bayas o exóticos inciensos y todos ellos inundaban el corazón de los viandantes. Tras aspirar el particular olor de la zona el trío siguió hacia delante, afortunadamente para ellos la llama de Charmeleon servía para que la gente se apartara un poco, aun así, por seguridad Pikachu iba sobre el hombro de Eric.

- ¡Bayas!¡Bayas buenas!¡Bayas baratas! -se oyó gritar a un tendero.

Eric se acercó al puesto del tendero en el cual había esparcidas bayas de todos los tamaños y colores, nuestro entrenador se fijó en una de aproximadamente veinte centímetros, de un color rojo volcánico y con numerosas protuberancias puntiagudas.

-¿Cuánto cuestan las Bayas Tamate?-preguntó Eric

Mientras el entrenador de ojos verdes acompañado de Charmeleon se interesaba por la “abrasadora” fruta, Pikachu se fue por su cuenta hacia otro puesto.

Una vez ahí el Pikachu se acercó a lo que le había atraído hasta dicho puesto, esto era una criatura cuadrupeda, de pequeñas extremidades, y de colores amigables, rosa y crema más concretamente, la criaturita también poseía una larga cola al final de la cual había una suerte de tres pequeños alfileres, también tenía unos ojos rasgados lo cual ayudaba a su aspecto tierno.


-Pika pi-dijo el roedor eléctrico, visiblemente sonrojado, subiendo a lo alto del puesto.
-…
-Pikaaaaa chu-volvió a insistir el roedor al no recibir respuesta.
-…
-Piiiiiiii-añadió con tono triste y con las orejas gachas al ver que su interlocutora no le prestaba la minima atención.

- ¿Pikachu, que haces hablando con un Skitty de peluche? -preguntó Eric ya aprovisionado de las bayas.
-Pii…ka-expresó desolado y desconcertado el pokemon eléctrico para, aun con las orejas gachas, hacer el gesto de escribir en el suelo con el dedo.

Eric miró un poco más, además del dichoso peluche de Skitty los había de otras criaturas, Marril, Azumarril,Kecleon y un largo etcétera, también le llamo la atención, aunque no lo suficiente para gastar dinero en ellos, varios monederos caracterizados como distintos pokemon, más concretamente como un Ditto, un Treecko y un Zigzagoon.

-Vamonos antes de que alguien piense que eres un peluche tú también-bromeó Eric con Pikachu colocándoselo de vuelta en el hombro.

-Pikaaaa-expresó el pokemon que seguía a lo suyo.
-Chaaaar-expresó el largarto ígneo con algo de resignación comenzando a andar de nuevo junto a ellos.

-Escuchad-dijo Eric-Mientras compraba las Bayas Tamate he oído que se va celebrar un mini-torneo en la playa- ¿Qué os parece si participamos?
-Piiiii-continuaba el roedor en su triste inopia particular.
-¡Chaaaar!-respondió el Charmeleon con bastante más decisión
-¡Y cuando ganemos nos comeremos las deliciosas Bayas Tamate!-añadió Eric contagiado del entusiasmo.
-¡Chaarmi!...Char char-comentó el reptil negando con la cabeza ya que probablemente se quería comer las bayas ahora mismo.
-¿Pero qué prisa tienes? Si solo nos gustan a ti y a mí-respondió Eric.

Discusiones y problemas de Pikachu con corazón roto aparte Eric hizo regresar a sendos pokemon a sus pokeballs para dirigirse a la playa, donde el ambiente era aún más animado si cabe que antes, ya que, a la gente, no precisamente poca, que se recreaba en el agua o bajo a las sombrillas habría que sumar la que se había añadido para participar en dicho evento, Eric con la misma intención, y viendo lo que hacían los demás, se acercó al “puesto” donde se inscribían los que querían ingresar.

El puesto de inscripción, si se quería llamar así, no eran más que una serie de cajas de distintas bebidas apiladas verticalmente y con una superficie plana en la parte superior para poder escribir, tras tan generoso portento de arquitectura había una chica sentada en un taburete propio de un chiringuito de la zona, la cual al ver que Eric llegó a su posición le pasó una lista de nombres.

-Escribe tu nombre si quieres participar-indicó la chica entregándole un bolígrafo azul
- ¿Y cuál es el premio?-preguntó el de Paleta una vez había escrito Eric Blaze en el folio.
-Viendo estos aperos no esperaras un yate ¿Verdad? -bromeó la chica para luego señalar una superficie, no demasiado grande, cubierta con una lona-Te llamaremos cuando todo esté listo.

Una vez Eric inscrito este liberó a cinco de sus seis pokemon para darles el siguiente mensaje.

-Escuchadme chicos vamos a tener una serie de combates dentro poco, podéis relajaros mientras, pero tenéis que estar preparado cuando os llame.

-Chaaar.
-Piiii.
-Pidyot.
-Biiidrilll.
-Godak.

-Siento Onix que no puedas salir, pero me temo que nos echarían de la playa-pensó Eric mientras una gruesa gota de sudor corría sien abajo.

Una vez con los distintos pokemon “esparramados” por la playa y bajo una sombrilla alquilada Eric extendió una toalla de un chillón color naranja en la cual se llegaban a discernir, con cierta dificultad debido al uso y a los años de la toalla, el contorno de diversos pokemon de tipo fuego. Una vez hecho eso y con la única compañía del Charmeleon, el cual, y para evitar males mayores tenía la cola fuera de la toalla, Eric sacó una de las bayas Tamate que había comprado y la puso sobre la arena.

-Solo una, las otras después del torneo-advirtió Eric
-Chaaaar-añadió el babeante reptil.

El entrenador de pelo trigo arrancó una de las protuberancias de la fruta haciendo que un poco de liquido tiñera la arena de un color rojizo, Eric siguió arrancando las protuberancias y una vez que ya las tuvo todas entre las manos se llevó una a la boca, acariciándola con suavidad en la lengua y empujándola delicadamente hasta el fondo de la garganta.

-Aaaaah-expresó con satisfacción-cocinadas están mejor, pero es que aun así están ricas-añadió contento de comer esa baya tan escasa en Kanto.
- ¡Chaaaaar! -asintió el reptil rojo para luego abalanzarse y devorar el resto de la baya que no era poco.

- ¡Mamá! -exclamó un infante en bañador y con flotador que pasaba por allí-¡Aquí hay un niño comiéndose una de esas bayas que tú dices que solo toman los fumetas!

Dicho infante tras decir lo que acababa de decir se fue tan tranquilo dando saltitos, mientras que una gruesa gota de sudor, y no precisamente por la baya, cayera de nuevo por la sien de Eric.

- ¿Te lo puedes creer? -preguntó Eric a su Charmeleon
-Chaaaaarmileon-dijo el reptil relamiéndose los labios.

Tratando de olvidar al impertinente niño Eric se dejó caer sobre la toalla esperando a que su presencia fuera requerida para susodicho torneo veraniego, y como no podía ser de otra manera justo cuando el entrenador oriundo de Kanto estaba perfectamente acomodado fue cuando una voz por megafonía le “invitaba” a levantarse

- ¡Coooomienza el tooorneo de la plaaaaya! -decía una enfervorecida voz masculina por los megáfonos- ¡Organizadoooo por la casa de la plaaaaya! -volvió añadir la voz

Eric tras llamar a sus pokemon y recoger a la toalla se acercó al lugar donde iba a llevarse a cabo el encuentro, sobre la simple y habitual arena de la playa solo que limitada para formar un cuadrilátero

-Y el primeeeeer combate es entre Eric Blaaaaaze y Eeeeeeleuterio Quincoces-volvió a vociferar la irritante voz.

Eric dio un paso al enfrente esperando que su adversario fuera una persona mayor de aspecto respetable o incluso de aires nobiliarios, cuál sería su sorpresa al ver que la persona de tan rimbombante nombre era el niño que hace no demasiados minutos le había acusado de llevar una vida “poco saludable”.

- ¿Tu eres Eleuterio Quincoces? -preguntó Eric algo incrédulo
- ¡Jooooo!-protestó el niño con tono infantil-¡Mamá te dije que me inscribieras como Elu!
-Pero hijo-dijo una voz maternal que surgió entre el público presente-tu nombre es muy bonito, te lo pusimos por tu abuelo Eleuterio Teovigildo…-continuaba la madre emocionada de que todo el mundo oyera el origen del nombre de su hijo.
- ¡Joooo! -volvió a protestar el niño ¡Basta ya mamá! -añadió con tono infantil.
- ¿Combatimos? -preguntó Eric.

-Sí, mejor será-dijo Elu.

Así el infante de nombre rimbombante cogió una pokeball la cual al abrirse reveló su pokemon elegido, este era una criatura de aspecto mamífero y de pelaje pardo y enmarañado, poseía también a modo de antifaz una mancha de pelo negro donde se encontraban sus vivarachos ojos castaños, así como unas orejas picudas y un pequeño hocico negro que rápidamente comenzó a olisquearlo todo.

-¡Zigzaguuun!-exclamó el pokemon de tipo normal revolcándose sobre la arena.
-Un Zigzagoon-pensó Eric al ver al pokemon de Hoenn- ¡Pues yo escogeré a Beedrill! -afirmó ahora en voz alta el entrenador de pueblo Paleta lanzando la pokeball del insecto.
-¡Biiiiidriiiil!-zumbó el avispón.
-¡Zigzagoon usa Placaje!-exclamó el niño
-Doble ataque-pidió Eric con más calma

El pokemon parecido a un mapache cargó, sin dejar de zigzaguear, contra el pokemon rayado sin embargo cuando salto para “rematar” a su adversario se encontró con que este iluminó sus sobredimensionados aguijones con una tonalidad verdosa para lanzar dos sendos picotazos con ellos al mamífero haciéndolo caer en la arena.

- ¡Ahora veras! -dijo Elu-¡Usa Ojitos Tiernos!
- ¡Beedrill, Puya Nociva! –exclamó ahora Eric.

El insecto iluminó sus dos aguijones ahora de un color violáceo y se lanzó velozmente en pos de su enemigo el cuan se defendió abriendo los ojos y poniendo una mirada dilatada y lagrimosa, lo cual frenó momentáneamente a Beedrill pese a que al final finalizó su ataque golpeando con su aguijón en el costado al mamífero.

-Guuuun-gruñó el pokemon de enmarañado pelaje.

-¡Zigzagoon nuestro ataque secreto, Surf!-pidió el niño de nombre rimbombante

El Zigzagoon volvió a gruñir con fuerza, condensando una masa acuatica de mediano tamaño para luego lanzarla en forma de embravecida ola, aunque no demasiado grande.

-¡Beedrill usa Puya Nociva!-repitió Eric, trantando de transmitirle su energía.

Así el pokemon avispa voló raudo hacia su oponente, atravesando casi sin demasiado problema la masa acuática para lanzar el último estoque a su oponente, el cual cayó al suelo sin haber causado demasiados problemas al pokemon amarillo y negro.

-Biiii-zumbó el insecto soplando el aguijón de su brazo como si de un revolver se tratase

- ¡Y el ganador eeeeeeees Eriiiiiic Blaaaaaze! -repitió la ruidosa voz de la megafonía.
- ¡Fantástico Beedrill! -felicitó el entrenador a su pokemon, si bien es verdad que el Zigzagoon tampoco los había puesto en demasiados aprietos.

Con el combate con el niño de nombre rimbombante finalizado, Eric volvió a tumbarse a la bartola bajo el sol de Hoenn levantandosé solamente cuando la ruidosa voz le “invitaba” a ello, y así tras unos combates en los que Pikachu, sin demasiados problemas, tumbaba a un Volbeat y un algo más complicando enfrentamiento en el que Golduck consiguió derrotar a un Vigoroth el entrenador de Pueblo Paleta se plantó en la final del improvisado torneo playero.

-Y comienzaaaaa el ultimo combate del toooorneo de la plaaaaaaya-volvió a anunciar la voz de la megafonía-El combaaaaate entre Eriiiiic Blaaaaze y Noeeeeeé-finalizó la ya archiconocida voz.

Eric se acercó por última vez a la, nunca mejor dicho, arena de combate, a la espera del mencionado Noé, mientras se fijó en el anteriormente azulado cielo que ahora presentaba una tonalidad entre el rosa y el anaranjado, no era para menos ya que el sol estaba a punto de ponerse, dando la sensación de que este iba a ser engullido por el mar.

Tras la fugaz vista al atardecer Eric se fijó en el que sería su adversario, este era un individuo joven, aparentemente, de piel tostada lo cual hacía que sus ojos de color azul resaltaran a un más, llevaba también un par de chanclas y una especie de manta o toalla roja anudada alrededor de la cintura lo que tapaba el bañador que supuestamente llevaría, mientras que por el contrario no llevaba ninguna prenda en la parte superior.

-Queeeee empieeeeece el ultiiiiiimo enfrentamiento-volvió a berrear la voz, afortunadamente no diría mucho más.

El entrenador de ojos azules arrojó su pokeball, tras desparecer el característico brillo que emanaba cada orbe liberar la criatura que contenía se pudo ver que dicho ser era una pokemon de color azul y de aspecto similar a un ave, además del azul el otro color mayoritario de su cuerpo era el blanco, como su pico y mejillas pero especialmente sus algodonosas alas, las cuales al plegarse daban la sensación de ser una autentica nube de la cual surgía su alargado cuello azul, como últimos rasgos a significar de la anatomía de la pokemon eran las dos plumas que crecían a modo de antenas o cuernos, y también sus pequeños y afables ojos negros.

-Aaaaaaal-trinó el ave.

Altaria, el pokemon cantor: Altaria revolotea por el cielo entontando bellas y claras melodías, dejando embobados a sus oyentes-fue la breve información que ofreció la pokedex de Eric.

- ¡Pues yo elijo a Charmeleon! -exclamó Eric aun con el tanque de energía completo.
- ¡Chaaaaar! -exclamó el reptil granate hondeando su cola a la brisa del atardecer.
- ¡Lanzallamas! -pidió Eric
- ¡Dragoaliento! -respondió su adversario.

Así el bípedo y rojizo reptil emanó desde sus fauces la poderosa corriente ígnea la cual rápidamente colisionó con el vaporoso chorro azur emitido por su adversaria.

- ¡Altaria usa Voz Cautivadora! -pidió el entrenador semi desnudo.

La nublada dragona cesó así su ataque y emprendió el vuelo para acto seguido emitir unos hermosos gorjeos capaces de hacer sentir emociones a la piedra más dura, sin embargo, la belleza del sonido no quitaba que fuera un ataque ofensivo y que tan hermosas ondas sónicas estuvieran dañando al Charmeleon.

- ¡Charmeleon usa Lanzallamas! -continúo pidiendo Eric con la esperanza de que los torrentes ígneos, si no la golpeaban, hiciera que se callase
- ¡Altaria usa Derribo! -exclamó Noé

Así Charmeleon volvió a esputar el archifamoso ataque de fuego mientras que por otro lado la algodonosa ave cesó sus trinos para lanzarse hacia el reptil mientras su azulón cuerpo adquiría una tonalidad plateada.

-Ahora usa Dragoaliento-volvió a decir Noé.

Así aprovechando el impulsó que traía la pokemon voladora hizo un quiebro para poder lanzar la dracónica exhalación que golpeó directamente al flamígero reptil.

- ¡Charmeleon usa Garra Dragon! -dijo Eric, revelando el ataque que más útil le podía resultar.

Así el Charmeleon hizo que sus zarpas adquirieran un fuerte fulgor azulado y se lanzó contra su voladora adversaria, o al menos esa era la intención ya que al intentarlo notó un agarrotamiento tal que le impido utilizar el ataque.

- ¡Paralizado! -exclamó Eric
-Eso me temo-comentó Noé- ¡Altaria usa Terratemblor!

El pájaro dragón batió sus algodonosas para elevarse lo suficiente en el anaranjado cielo de la tarde para luego lanzarse el suelo en picado y golpear la arenosa superficie con sus delicadas patas, generando así una onda expansiva que sacudió el suelo de la playa y alcanzó, y derrotó, a Charmeleon.

- ¡Y el ganaaaaaador es Noeeeeeeé! -vociferó, ahora si por última vez, la voz.

Tras anunciar el ganador de la pequeña competición la gente comenzó a dispersarse volviendo entregarse a las actuales actividades de la playa, mientras tanto Eric…

-Charmeleon ¿Estas bien? -preguntó el entrenador de Kanto.
-Chaaaar-exclamó el reptil algo disgustado, ya que si bien no había perdido la consciencia sí que había sido derrotado.
-Ya-respondió su entrenador-pero mira esto…

Eric sacó de la bolsa las dos bayas Tamates y la mera visión de tales bombas alimenticias hizo que la mirada del Charmeleon se alegrara notablemente.

-Solo para los dos-bromeó Eric ya que iban a ser para ellos dos de todas maneras.

Así Charmeleon partió una de las bayas en dos trozos más o menos iguales y bajo el ahora anaranjado astro rey comenzaron a degustarlas con calma, dejando que el fuerte, por no decir otra palabra, picor se adueñara de sus respectivos paladares.

-Perdona-dijo una voz a sus espaldas- Eric ¿Verdad?

El entrenador de ojos verdes se giró al oír su nombre, el que le había llamado era el entrenador de Altaria.

-Grrrr-gruñó el pokemon bermellón, no tanto por agresividad sino por estar todavía muy reciente el combate.
-Sí, soy yo-respondió Eric haciendo caso omiso a las rabietas de Charmeleon.
-Veras-continuó Noé-el premio resulta que no lo puedo aceptar y creo que lo justo que no lo tengas tú.

Antes de decir nada más Noé puso el “premio” en el suelo, el premio en cuestión era un simple pack de refrescos, bastante grande eso sí.

-Me dan gases-dijo Noé llevándose la mano a la parte trasera de la cabeza.
-Muchas gracias-dijo Eric aceptando el obsequio-nos servirá para rebajar las bayas Tamate.
- ¿Bayas Tamate? -se extrañó el ojiazul.

Noé echó una mirada a la fruta que ya casi tenían terminada entre el par de dos y tras esbozar una pequeña sonrisa, probablemente porque abrazar Magmar en agosto era más refrescante y agradable que comer Bayas Tamate para la mayoría de personas, y se despidió de la pareja.

Eric agarró uno de los refrescos sin prestar atención cual, para inmediatamente beberlo, y una vez había ingerido la mitad aproximadamente lo miró, observando un Slowpoke que destacaba entre el verde de la lata.

-Me preguntó que estará haciendo AJ…

Probablemente si Eric supiera que AJ había tenido un combate de gimnasio podría haber adivinado lo que estaba haciendo en estos momentos, lo de siempre y esto era estar adormilado o dormido directamente en cualquier sitio.

Así el pelinegro estaba durmiendo a los pies del árbol con un Cyndaquil hecho un ovillo y durmiendo encima de él, mientras que el restos de sus pokemon simplemente pasaban el rato juntos, quien sabe cuando volvería a estar todos reunidos…

-AJ-dijo en tono bajito Yao para tratar de despertarlo
-AJ-dijo Tim con la misma intención…
- ¡AJ! ¡Iwasa se ha comido a Tim!-gritó Jean viendo que los esfuerzos de sus compañeros no resultaban.
-Iwasa lávate los dientes-dijo AJ bostezando y levantandosé, más por el grito pelado en sí que por lo que Jean había dicho.

- ¿Cindaaaacuil?-expresó algo confuso el narigudo bebé, levantándose también.

- ¿Qué tal todo?-preguntó AJ aun entre bostezos.
-Veras-comenzó Jean-he estado hablando con Tim y con Yao, con Yao mayormente-precisó- y he decidido quedarme por esta zona para tratar de subir mi nivel como entrenador-finalizó el oriundo de ciudad cerezo.
-Entiendo-dijo AJ que poco tenía que decir si realmente esa era la voluntad del entrenador de Croconaw
- ¡Un Cyndaqui!l- volvió a exclamar Jean-¡No me había dado cuenta!-añadió-¿Es el pokemon que nació del huevo?
-Así es-respondió AJ contento mientras acariciaba la piel de la nariguda criaturilla-Todavía no tiene nombre ¿Se te ocurre uno?
-Yo he estado pensando más nombres-dijo Tim.

Así el pelado isleño rebuscó en los oscuros confines de su kimono para extraer un rectángulo de papel, presumiblemente una lista de nombres.

-Tim, no creo que Mister Rojo Fuego sea un nombre adecuado-dijo Yao mirando de reojo la lista.
-Y Bowser tampoco-dijo Jean que tambien miraba la lista de reojo.
-Ahora todo el mundo es crítico-gruñó Tim inflando sus mofletes.
- ¿Qué te parece Bomber? -sugirió Jean.
- ¿Bomber? -repitió AJ-no suena mal ¿A ti te gusta? -preguntó AJ al recién nacido.
- ¡Ciiiin! -afirmó con un tono alegre.

Una fría brisa otoñal recorrió el cuerpo de todos los presentes, la noche, aunque no completamente ya hacia acto de aparición dotando al cielo de esos intensos tonos rosados que precedían al sereno mantón azul oscuro, día tras día, desde el principio de los tiempos y en todos los lugares, no en vano todos compartimos el mismo cielo.
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#63
CAPITULO 21: NOCHE CON LUNA


El pelinegro se detuvo casi al final de la ruta 37, el sendero que comunicaba Ciudad Malva con Ciudad Iris, para observarla mejor, un camino de tierra que transitaba entre una zona boscosa donde crecían esparcidos algunos árboles de Bonguri, luego inspiró el fresco aire septentrional cargado de los berridos de los Stantler, frecuentes por la zona, y siguió caminando hasta que pudo observar Ciudad Iris.

Lo primero que pudo observar fue dos altas torres, una en la zona noroeste de la ciudad y la otra en la zona noreste de la misma, ambas antiguas edificaciones vigilaban una urbe de mediano tamaño en la cual modernas construcciones se intercalaba con monumentos tradicionales, logrando un ambiente único y nostálgico, ambiente acrecentado por los arboles teñidos del rojo otoñal.

Una vez AJ había dado un vistazo preliminar a la ciudad se internó en la misma buscando, como era habitual, el Centro Pokemon de Ciudad Iris, no tuvo que buscar demasiado ya que el susodicho edificio estaba en la entrada de la urbe. Así entró en el edificio y tras una rápida revisión de los pokemon y reservar una habitación, ya que seguramente debía de pasar una noche mínimo en la ciudad.

-Me parece que voy a ver un rato la ciudad- se dijo el pelinegro.

Quizás porque AJ, que siempre había querido conocer Johto, realmente no estaba viendo nada de la región en sí aparte de los Gimnasios o quizás sencillamente no le apetecía combatir ese día, fuera por lo que fuera el pelinegro comenzó a caminar por la zona tratando de buscar algo que hacer.

-Me gustaría probar la comida tradicional de Johto-se dijo el pelinegro así mismo, pero en voz alta.

Como si hubiera saltado un resorte una de las pokeball de AJ comenzó a agitarse justo al nombrar la comida, y no podía ser otro…

- ¡Vii! -exclamó Yami manifestándose.
-Supongo que quieres comer-dijo AJ acariciando el pelaje castaño del Eevee

Con otra respuesta afirmativa por parte de Yami, tanto el entrenador como el zorrillo comenzaron a vagar por las calles de Ciudad Iris. No necesitaron muchos paseos por las calles decorados de farolillos y llenas de un agradable, según para quien claro, olor a incienso y mezclado con el olor a comida: El alimento que el pelinegro había elegido era una especie de cuenco lleno de fideos con su correspondiente caldo y con sus tropezones correspondientes también, AJ se relamió y separo los palillos que le habían dado con el bol.

-Que aproveche –dijo AJ a Yami sentado en un banco en la calle.

El entrenador de Pueblo Paleta volvió a relamerse y cogió el fideo con los palillos y…fideo al suelo.

-Iviii-exclamó Yami comiendo el fideo que se había caído.

- ¡Vaya! -expresó AJ con fastidio.

El pelinegro continúo intentando comer ese cuenco de fideos resultando que cada hilo de pasta que intentaba coger acababa en el suelo y acto seguido en el estómago del Eevee.

AJ viendo que ya llevaba medio bol consumido y que realmente se lo había comido todo Yami decidió tirar los palillos para beber directamente el caldo del bol y luego coger con los dedos los restantes tropezones que quedaban.

-Aaaah-suspiró AJ una vez había comido.
-Viii-dijo el Eevee con el mismo tono de agrado.

Con la barriga llena y el bolsillo algo más vacío el pelinegro y Yami continuaron caminando paseando por la ciudad hasta pasear por la puerta de un edificio de arquitectura de madera, o al menos eso parecía, y con un claro diseño oriental con un cartel en la cual se podía leer: Teatro de Danza

- ¡Vii! -exclamo Yami arañando la puerta del edificio en cuestión con un inusitado entusiasmo.
-Me parece que no…-comentó AJ que tampoco tenía intención por muy típico que fuera el teatro de quedarse sin blanca.
-Iiivi-expreso ahora el zorrillo canela con las orejas gachas.

Así AJ y Yami continuaron caminando por la ciudad sin rumbo fijo desde el noroeste de la ciudad donde vieron una serie de lagos, o estanques, que junto a los árboles y alguna que otra pagoda recreaban unos preciosos jardines, hasta el sur de la ciudad, precisamente por donde AJ había entrado en la urbe.

Iba así caminado observándolo todo y nada a la vez cuando llegaron al Gimnasio de la ciudad, el cual al menos la fachada era idéntica a la del resto de gimnasios de Johto, con excepción del de Pegaso en Ciudad Malva.


-Disculpa-interrumpió una voz en los pensamientos de AJ- ¿Buscas al líder de Gimnasio?

AJ se fijó en quien le había hablado, era una persona mayor y calva, pero con una barba blanca y que barría con una escoba las hojas rojas que el otoño que acumulaba en la puerta del edificio.

-No, la verdad que no-dijo AJ- ¿Es que no está aquí? -preguntó
-No, no está-respondió el anciano-ha ido a la Torre Quemada-respondió el anciano-Pero si le buscas seguro que viene.
-Vale, gracias-agradeció AJ-quizás vayamos para allá-se dijo a sí mismo, para luego abandonar la escena acompañado de Yami.
-Quizás debí decirles que Morti está allí para ver qué pasa con esos ladrones que se rumorea que andan por la torre-comentó el anciano una vez el par ya se habían ido-Bueno, no creo que les pase nada-se dijo para luego volver a barrer sin preocupación

AJ y Yami caminaron ahora hacia el norte rumbo a esa Torre Quemada, AJ no es que tuviera muchas ganas de combatir ese día, pero la mencionada torre era un edificio muy conocido e histórico y digno de visitar.

No tardó mucho en llegar, o por lo menos a él no se le hizo demasiado largo el trayecto y tras subir una pequeña escalinata llegó a observar aquella edificación que hacía honor a su nombre ya que la mayor parte del edificio estaba calcinada y por respeto, o por falta de fondos o de interés, se había mantenido así. AJ se fijó en una placa que había puesto al lado de la torre y se puso a leerla.

“Esta torre al igual que su gemela la torre Hojalata se construyó para fomentar la amistad entre las personas y los pokemon, se dice que dos pokemon legendarios anidaban en sendas torres”

AJ se fijó en que lo siguiente que había escrito era el mismo texto en distintos idiomas, luego miró algo extrañado de que no hubiera ningún policía o guía turístico para atender a la gente, aun así y como atraído por el edificio en sí decidió entrar.

Lo primero que llamó la atención del pelinegro era que, debido a que las plantas superiores estaban muy dañadas había un gran boquete en el techo y la luz pasaba perfectamente, prácticamente como si se estuviera en el exterior, la otra cosa que llamaba la atención era otro gran agujero en el suelo de la sala, agujero por el que se podía colar un Gyarados enroscado perfectamente

-Yami, vuelve-dijo AJ haciendo regresar al Eevee a su pokeball ya que el edificio no parecía demasiado seguro.

El pelinegro dio un par de vistazos más y realmente no tenía mucho más que ver salvo alguna que otra estatua totalmente achicharrada, hizo un ademán de acercarse al gigantesco socavón sin embargo decidió no hacerlo y dirigirse hacia la salida al no ver al líder de Gimnasio.

Quizá fuera obra del destino, quizás AJ había pisado con demasiada fuerza, o quizás los fideos de antes se le habían bajado a las caderas, pero el caso es que la madera debajo de los pies de AJ cedió, con todas las consecuencias que cabía imaginar…


-Ajit.
-…
¡Ajit!

Tras el grito, Ajit abrió los ojos rápidamente y se levantó de un modo apresurado y atropellado para luego dirigirse a su interlocutor.

- ¿Qué es lo que pasa Yubin?
-Eso debería preguntarte yo-respondió el rubio- estabas sudando y te veía preocupado.
-Cierto-dijo el de pelo negro llevándose la mano a la cabeza notando el pelo empapado en sudor-He soñado que nos asaltaban y un incendio y...
-Bueno, cosas peores hemos visto-dijo Yubin.
-Pero no aquí…

El rubio miró a varios lados para luego observar la lujosa puerta dorada que separaba la austera sala en la que ambos se encontraban de lo que hubiera al otro lado. También observó como en una de las vigas del techo descasaban tanto su Haunter como el Sneasel de Ajit. Finalmente miro al exterior por una de las estrechas ventanas observando como el cielo presentaba un aspecto tormentoso y pese a ello la siempre inquietante falta de una simple brisa.

-Se nota la tensión ¿verdad? -comentó Ajit haciendo salir a Yubin de sus pensamientos.
-Sí, cierto-corroboró el rubio.

Justo al acabar la frase un resplandor iluminó el oscuro cielo, seguido casi de inmediato de un fuerte temblor y de un fuerte sonido.

- ¿Lo has oído? -preguntó Yubin bastante alterado

Como para no oírlo, ese fuerte sonido oído anteriormente y que era claramente de origen natural fue seguido de cientos de gritos personas que se oían en el exterior, el mero hecho de que los gritos se pudieran oír en la sala donde estaban ellos ya era preocupante.

-Deberíamos ir a ayudar-dijo Ajit-Pero antes quiero ver una cosa-añadió dirigiendosé a la puerta dorada.

¡Niiis! -chilló la plumífera comadreja previniéndole de que no abriera la puerta.

Ajit hizo caso omiso a su Sneasel y no sin cierto esfuerzo consiguió abrir la lujosa puerta.

- ¡Aaaaah!

Al abrir la puerta unas fieras llamaradas salieron de la puerta y se extendieron rápida y virulentamente por la habitación de madera.

-¡Ajit, vámonos! -dijo Yubin sin obtener la respuesta esperada, y ninguna respuesta realmente-¡¡Ajit!!


-¿Sabeleik?
- ¿Has visto algo Sableye?

Atraído por un fuerte fulgor plateado la criatura llamada Sableye comenzó a saltar entre los escombros dando buenas muestras de agilidad para acercarse a la fuente de la luz, observando que el origen del resplandor era una especie de colgante con una pluma, colgante que, como no podía ser de otra manera, estaba en el cuello de AJ.

El entrenador de Pueblo Paleta abrió los ojos, notando dolor en cada fibra de su cuerpo además de la cabeza como una olla de grillos debido a la extraña visión que acababa de tener, y lo primero que vió al levantarse no era nada edificante, era un ser de medio metro de altura con una cabeza grande en comparación con el resto de su cuerpo y con unos ojos que eran prácticamente diamantes, también el ser tenía un par de protuberancias a ambos lados de la cabeza así como una especia de joya roja en el pecho y finalmente unas largas extremidades que culminaban en afiladas garras.

- ¡Seeeebelaik! -exclamó el extraño gremlin morado llamando a quien quisiera que lo acompañara.


El pelinegro todavía algo desnortado y observando el fulgor plateado y temiendo que el que viniera se lo quitara o lo tratara de chiflado lo escondió debajo de su camiseta, luego vio, nunca mejor dicho, que debido al gran boquete en el techo se podía ver con mediana claridad, más aun considerando que debían estar en la base de la torre.


Al poco tiempo se acercó el que debía ser el entrenador de Sableye, era un joven cuya edad debía rondar los veinticinco años y vestido en su mayoría con colores azulados en contraste con su cabello rubio.

-Tú, ¿Tú eres el del Gengar? -dijo AJ, todavía no demasiado católico, recordando al joven con el Gengar que había conocido en las ruinas Alfa.
-Así es-dijo este al ver a AJ- ¿y tú qué haces aquí? -preguntó el rubio con cierto tono de desconfianza a lo que el pelinegro respondió señalando el agujero del techo.
- ¿Estás bien? -preguntó el rubio.
-La verdad es que no lo sé-dijo el pelinegro con tono dolorido-todavía no he intentado levantarme.
-Espera que te ayude-dijo el entrenador del Sableye-Por cierto, mi nombre es Morti.
-El mío AJ-dijo el pelinegro.
-Sabeeeelaik-expresó el gremlin a lo suyo mientras mordisqueaba una piedra, la cual rápidamente lanzó hacia la zona más oscura al ver que no satisfacía sus exigencias culinarias.

- ¡Aaaay! -exclamó una voz masculina en la oscuridad al recibir la inesperada pedrada.
- ¡Callate! -le chistó una voz femenina- ¡Nos van a descubrir!

-Sableye usa Destello-dijo Morti.

Obedeciendo a su entrenador el fantasmagórico duende encendió sus ojos de pedrería iluminando así lo que quedara de penumbra en la habitación: Así el entrenador de Pueblo Paleta y el rubio vieron quienes habían gritado en la oscuridad, eran una pareja de mediana altura, él vestía con una prenda negra con una R roja en el pecho y tenía un llamativo cabello verde mientras que ella tenía un largo cabello ámbar recogido en dos encrespadas coletas y nos pendientes rosa y también vestía con una prenda con el mismo estilo que su compañero.

-Creo que nos han descubierto-comentó el hombre
-No hay más remedio-dijo la mujer
- ¡Escuchad nuestro lema porque tenéis problemas! -exclamó repentinamente el hombre
-Para infectar el mundo con la devastación-siguió la mujer
-Para destruir todos los pueblos de cada nación
-Para denunciar a los amigos de la verdad y el amor
-Para extender nuestra ira más allá del espacio exterior
- ¡Cassidy!
- ¡Butch!
-¡El team Rocket vigila la tierra día y noche!
-¡Rendíos ahora o preparaos para luchar a troche y moche!

- ¿Cassidy? -preguntó extrañado Morti ante semejante numerito.
- ¿y Beef? -dijo AJ con el mismo tono.
- ¡He dicho que me llamo Butch, no Beef! -explotó enfadado el hombre
-Vosotros-comenzó a decir Morti-Vosotros sois los ladrones que supone que los últimos días merodean por aquí.
-Ahora que me fijo-dijo AJ que aquel numero había acabado por desorientarle del todo-Vuestros uniformes son como los del Team Rocket.

-Así es-dijo Cassidy, que parecía ser la que llevaba la voz cantante-somos miembros del glorioso Team Rocket.
-Y estamos aquí buscando algo muy valioso-añadió Butch-Cosa que no hemos conseguido- añadió con tono cabizbajo.
-Pero ahora que nos habéis descubierto no os dejaremos escapar-añadió la pelo ámbar con tono malicioso agarrando una Pokeball.
-Sí-añadió Butch con tono malicioso agarrando su correspondiente esfera.
-AJ-dijo Morti-como líder de Gimnasio de Ciudad Iris mi deber es proteger las dos torres de esta ciudad, yo me encargaré de ellos.
- ¿Líder de gimnasio? -preguntó AJ que quizás no esperaba eso-Bueno, vale-añadió, no es que le apeteciera la idea dejar a alguien solo en una batalla contra los Rockets, pero también es cierto que él tampoco estaba en la mejor de las condiciones.

Ajenos a los pensamientos de AJ los dos extraños Rockets ya habían lanzado sus pokemon.

- ¡Primiiip! -chilló el mono peludo que salió de la pokeball de Butch
- ¡Joooon! -ladró el Houndour.
- ¡Yo elijo a Sableye! -expresó el recientemente anunciado líder de gimnasio.
- ¿Saaa? -expresó el fantasmagórico duende que estaba distraído mordiendo otra piedra.

-Sableye, el Pokemon oscuridad: Los Sableye suelen llevar una vida muy tranquila en las cuevas donde habitan pese a eso son muy temidos ya que se dice que son capaces de robarles el alma a la gente, suelen comer rocas y las sustancias de estas se solidifican y se le quedan en la piel-informó la pokedex de AJ.

- ¡Houndour usa Lanzallamas!
- ¡Primeape usa Bomba Germen!

El can de piel negra abrió sus fauces lanzando una fuerte corriente ígnea que se sumó a la andanada de gruesas semillas doradas que el simio con hocico de cerdo había lanzado, impactando sendos ataques contra el Sableye que no hizo nada para intentar esquivarlos.

-Eso ha tenido que doler- expresó AJ desde su posición que estaba algo alejada para su seguridad.

Al despejarse el humo levantado por los dos virulentos momentos colisionando en la morada piel de Sableye se pudo ver como dicho pokemon comenzó a descascarillarse hasta quedarse el propio pokemon en nada.

- ¿Pero, cómo? -se preguntó AJ extrañado de lo que acababa de ver.
- ¡Ja ja ja! -río con prepotencia la mujer de pelo anaranjado-que fácil ha sido-añadió con el mismo tono.

- ¡Seeebelaaaaik!

Alertados por el diabólico sonido del Sableye tanto Primeape como Hondour se giraron solo para observar como entre las sombras surgía el oscuro gremlin para “adherirse” al encrespado pelo del pokemon luchador y comenzar lanzarle una ráfaga de rápidos arañazos.

- ¡Houndour, ayúdale con Triturar! -exclamó Cassidy.

El can de doble tipo abrió la boca dejando ver como sus afilados colmillos adquirían un fuerte fulgor blanco y se lanzó rápidamente a morder a Sableye.

- ¡Sableye esquívalo y Joya de Luz!

El pokemon de tipo fantasma y siniestro dio un ágil salto hacia atrás soltando al Primeape y esquivando la poderosa mordida, y es más, consiguió con su salto que el Houndour impactara accidentalmente contra el simio, y ya para redondear el espectral duende aún en el aire conjuró una especie de relucientes rocas que golpearon a los pokemon de los Rockets.

- ¡Aaaaaarg! -rugió Cassidy visiblemente enfadada porque un solo entrenador les toreara de semejante manera- ¡Houndour usa Lanzallamas!
- ¡Primeape usa Rayo! -exclamó Butch.
- ¡Sableye usa Tinieblas! -contraatacó Morti.

Así el siniestro dóberman expectoró la poderosa corriente ígnea a la cual se sumó el centellante ataque del irascible primate y estos ataques se enfrentaron en el aire con la siniestra descarga emitida por Sableye.

- ¡Joooon! -ladró el Houndour incrementando la cantidad de llamas
- ¡Priiimip! -chilló el simio haciendo lo propio con la descarga eléctrica.
- ¡Saaaa…! -expresó con algo de dificultad Sableye tratando de mantener la intensidad de su ataque.

Los tres ataques chocaban entre sí en el aire tratando de sobreponerse uno a los otros, por momentos las Tinieblas parecían ganar terreno, por momentos parecía ganar la combinación de los Rockets.

- ¡Naaaain!

Tras ese aullido femenino un torrente de fuego se sumó al oscuro rayo de Sableye consiguiendo equilibrar las fuerzas definitivamente y provocando la tan tópica explosión.

-Ya…ya estoy mejor-dijo AJ-Vamos a ayudar ¿Verdad Foxy?
-Naaaain tails-expresó la dorada vulpina uniéndose al fantasma ojos de diamante.
-Me alegra oírlo-dijo Morti esbozando una pequeña sonrisa
- ¡Seeeebelaaaaik! -expresó el fantasma con tono bastante más animado por la ayuda.

- ¡No creáis qué vais a derrotarnos porque seáis dos! -volvió a gruñir Cassidy- ¡Lanzallamas contra Sableye!
- ¡Primeape Tajo Cruzado contra Ninetales! -exclamó peliverde.
- ¡Sableye cambia de posición con Ninetales! -exclamó Morti.
- ¡Foxy, hazlo! -dijo AJ al entender, porque tan poco era tan complicado, las intenciones del rubio.

Así ambos pokemon con un ágil salto intercambiaron posiciones recibiendo así la raposa la exhalada ígnea la cual absorbió sin problemas mientras que el gremlin encajó los golpes sin ni siquiera inmutarse, debido a la inmunidad de los pokemon fantasma a los ataques tipo lucha.

- ¡Sableye usa Bola Sombra! -exclamó Morti
- ¡Foxy usa Lanzallamas! -exclamó AJ.

El pokemon de ojos de pedrería generó entre sus afiladas garras la ya tan conocida chisporroteante esfera oscura y la lanzó contra sus oponentes y a la fantasmagórica esfera se le unió el torrente ígneo exhalado por Foxy, más poderoso de lo habitual debido a la habilidad de la pokemon de las nueve colas. Ambos ataques impactaron contra los pokemon de los Rockets y quizás por la combinación de esos dos poderosos ataques o quizás porque sencillamente tenía que pasar, pero la habitual explosión hizo que tanto los pokemon como sus entrenadores salieran por los aires.

- ¡El Team Rocket despega de nuevo! -fue lo único que alcanzaron a decir antes de desaparecer por el horizonte.
-Raro, raro, raro- se dijo AJ para sí mismo al observar tan marciana despedida.

Finalmente, y tras la extraña despedida de los Rocket tanto AJ como Morty abandonaron la Torre Quemada pudiendo observar como el sol ya estaba en su cenit.

-Morti-inició AJ-Por mucha importancia histórica que tenga esta torre ¿Qué tiene para que los Rocket se interesen en ella? -finalizó AJ.
-Bueno-respondió-Morti-el interés aumenta mucho cuando conoces la historia de estas torres, aquí puedes leer un poco sobre ellas-dijo ahora señalando la placa que AJ había leído antes de entrar a la Torre Quemada-Claro que en esa plaquita no caben muchas cosas…

AJ observó como ya debía de ser mediodía y acto seguido se llevó la mano al pecho donde noto su colgante con la pluma plateada.

- ¿Tú me contarías algo más? -preguntó AJ.

Morti esbozó una pequeña sonrisa.

-Sableye adelántate y AJ acompáñame si quieres-añadió el rubio.
- ¡Saaaa! -exclamó el duende espectral que comenzó a saltar por los tejados en dirección sur.

Veras -dijo Morti-Tanto esta torre como la torre Hojalata, también llamada torre Campana fueron construidas hace setecientos años para fortalecer los lazos entre los hombres y los pokemon.

-Sí-dijo AJ-eso es lo que pone en la placa.
-Sin embargo-continuó el líder de gimnasio-hace aproximadamente ciento cincuenta años, quizás doscientos la Torre Quemada…bueno…se quemó-finalizó el líder de Gimnasio.
- ¿Y no se sabe por qué? -pregunto AJ visiblemente interesado
-Las versiones difieren-añadió el rubio-algunos textos indican que era un año muy seco, por otra parte, se dice que un rayo la atravesó.
-Entiendo-comentó el pelinegro-pero la placa dice que habitaban dos pokemon legendarios ¿No pudieron evitar el incendio? -preguntó ahora el de pueblo Paleta.
-Es complicado- dijo el entrenador de Gengar y de Sableye-precisamente durante esa época Johto estaba dividido en varios territorios en guerra entre sí-añadió el líder de gimnasio cuyo tono iba adquiriendo seriedad y cierto tono melancólico-quizás la propia guerra fue la que incendió la torre y quizás, y esto es opinión mía-matizó Morti-quizás los legendarios no soportaron la idea de que los mismos humanos que habían derrochado tanto esfuerzo en fortalecer los lazos entre humanos y pokemon se mataran entre ellos.
-Entiendo, no debieron aceptar la hipocresía de que los adoraran y por otra parte se mataban-dijo AJ-pero Morti, por muy líder de gimnasio que seas ¿Cómo puedes saber eso?
-Siempre he sentido interés por las leyendas en general y las de Johto y Ciudad Iris en particular-dijo el rubio-pero además esas personas que ayudaron a construir la torre, esas personas que tuvieron la fortuna de relacionarse con los legendarios son mis antepasados-finalizó Morti-Mira, ya hemos llegado-añadió inmediatamente

AJ prestó intención a donde se encontraba, dándose cuenta que estaba frente al gimnasio de Ciudad Iris donde, por cierto, ya no estaba el viejo barriendo.

-Si me necesitas para algo, incluido un combate de gimnasio, ya sabes dónde encontrarme-finalizo Morti con tono de despedida-gracias por la ayuda antes-agregó antes de ingresar en su gimnasio.

AJ comenzó a caminar de vuelta al centro Pokemon, no tardó mucho en llegar y, honestamente, sí había tardado él no se había dado cuenta, una vez llegó al ya conocido edificio multiusos se dirigió a su cuarto, una habitación con su cama, su escritorio y su “aseo” anexo. El pelinegro dejó su mochila en el suelo y se tumbó en la cama, no sin antes quitarse las zapatillas con un rápido movimiento de pies.

-Otra vez esas visiones-dijo AJ haciendo referencia a lo que había visto en la torre-Ha pasado tiempo…-se dijo recordando la última vez que vio a esos personajes fue en el Archi7, precisamente cuando Izumi le dio el bonito y extraño collar.
-Es obvio que tú tienes algo ver-dijo ahora al collar que se lo había quitado y lo tenía entre las manos-La pregunta es qué.

El pelinegro en pleno soliloquio se rascó la cabeza, quizás para despejar dudas o quizás solo le picaba, luego AJ recordó que Morti había dicho el interés que tenía por las leyendas, él también, aunque probablemente sin la misma erudición, y el no recordaba nada que relacionara un colgante con esos recuerdos.

-En fin-suspiró el pelinegro-Algo me dice que pronto encontrare una respuesta, lo que no sé es si me va a gustar.

Tras acabar esa frase el pelinegro observó la habitación y tras calcular que había espacio suficiente para “soltar” a sus pokemon lanzó las pokeball, acto seguido sacó de su mochila distintos cuencos con la intención de alimentar a las criaturas.

-Naaain.
-Viii.
-Eivisoor.
-Joooonter.
-Aaaaar.
-Ciiiin.


AJ puso en los distintos cuencos los distintos alimentos, así como darle a Bomber su comida específica y luego mientras comían se encargó de abrir la ventana para tratar de evitar que la habitación oliera a pienso.

-Ciiiinda-exclamó el ígneo narigudo que tras acabar su comida bostezó y se acurrucó entre las doradas colas de Foxy.
-Taiiils-expresó la vulpina con resignación mientras hundía su fino hocico en su alimento.

Mientras todos comían con más o menor calma AJ seguía tumbado en la cama dándole vueltas a la cabeza no solo ya sobre los extraños sucesos acontecidos sino también sobre el encuentro, otro más, con los Rockets y por mucho que este enfrentamiento hubiera sido algo distinto no dejaba de ser preocupante el hecho de que volviera a encontrarse con ellos e incluso cada vez con más frecuencia. Y si bien es cierto que hasta ahora no había salido malparado era solo cuestión de tiempo que eso pudiera cambiar.

-Sooor-exclamó el pokemon de tipo planta y veneno subiendo a la cama de un salto y posicionándose junto a su entrenador
-Si yo te contara-respondió AJ acariciando la cabeza del pokemon cuadrúpedo.
-Eivisoor-dijo antes de acurrucarse junto a su entrenador no sin antes mirarlo de reojo con sus ojos violetas, sabiendo que algo le pasaba a su compañero humano

Así el tiempo transcurría mientras que AJ intentaba descansar, inútilmente ya que las imágenes iban y venían de su mente.

-Escuchad-dijo AJ a sus pokemon mientras se reincorporaba- ¿Os veis preparados para un combate de gimnasio?

Los pokemon, a excepción de Bomber que estaba dormido, se miraron entre sí, no sin cierta extrañeza ya que AJ no solía hacer esas preguntas que, por otra parte, tampoco eran necesarias ya que cuando se acercaba un combate de gimnasio los entrenamientos aumentaban tanto en número como en intensidad. Sin embargo y peso a eso todos dieron una respuesta afirmativa.


- ¡Jon Jon Jon!-exclamó Waru ruidosamente y ya animado para el inminente combate
- ¿Ciiiin?Cin…cin¡daaaaaaaquiiil!-exclamó Bomber el cual había sido despertado bruscamente por la ultima risotada y eso le hizó llorar.
- ¡Naaaain! -chistó Foxy a Waru para acto seguido ir a tranquilizar al Cyndaquil.

Así con el Cyndaquil tranquilizado y Waru reprendido AJ se encaminó, por tercera vez, al gimnasio de Ciudad Iris.

-Morti usa pokemon de tipo Fantasma-pensó AJ-y para eso lo ideal son los pokemon de tipo siniestro o en su defecto otros tipos fantasma-continuó el pelinegro inmerso en lo suyo.
-Hola-dijo el anciano que antes estaba barriendo y que ahora asomó por la puerta interrumpiendo, y ligeramente sobresaltando, a AJ.
-Ho…Hola-dijo AJ tratando de recuperarse-venía a por un…
-Combate de gimnasio, lo sé, ya está todo preparado-dijo el anciano-sígueme.

AJ, que decidió ignorar el hecho de que el anciano le estuviera esperando, entró junto al anciano barbudo y le siguió por un pasillo angosto hasta llegar a la habitación donde se llevaría a cabo el combate por la medalla.

Esta era una sala con paredes, aparentemente, de madera y con un rectángulo de arena en el suelo, la habitación también tenía unas pequeñas ventanas en la parte superior de la habitación. AJ también observó cómo sin mediar palabra el anciano se situó en la parte central del rectángulo y como Morti se colocaba en un extremo del campo de combate, haciendo el pelinegro lo propio en el otro extremo.

-Quiero que sepas AJ que agradezco tu ayuda-dijo Morti ya con una pokeball en la mano-Pero seguro que sabes que eso no va a cambiar nada en este combate.
-Lo suponía-dijo AJ con una sonrisa algo forzada-y tampoco es que ayudara tanto…-se dijo ahora a sí mismo mientas cogía su propia pokeball.
-Sera un combate de tres contra tres, el aspirante podrá cambiar de pokemon durante el combate, el líder de gimnasio no-dijo el anciano para luego alzar los banderines que daban inicio a la batalla.

Morti arrojó su pokeball liberando a una criatura flotante de aspecto vagamente femenino ya que parecía poseer pelo y una especie de collar de perlas rojas alrededor de su cuello, su piel era de un color a caballo entre gris sucio y el aguamarina donde resaltaban las puntas rosadas de su pelo así como sus traviesos ojos de esclerótica amarilla y de irises rojos.

-Misdriiivus-exclamó con tono juguetón la fantasma.
-Misdreavus, pokemon Chirrido: Le gusta morder y tirar del pelo de la gente solo para ver su reacción, absorbe el miedo de las personas en sus esferas rojas-informó la pokedex.
-Encantador…-pensó AJ con ironía al oír la descripción de la pokemon que sería su oponente- ¡Adelante Yami! -exclamó acto seguido arrojando la pokeball del pokemon de Kanto.
- ¡Iviii! -exclamó Yami preparado para el combate.

-Un pokemon de tipo normal nos impedirá usar ataques de tipo fantasma-dijo Morti-pero seguro que sabes que uno de los puntos fuertes de los pokemon fantasma es la versatilidad.
-Lo sé, pero nosotros también nosotros conocemos un par de trucos-dijo AJ- ¡Usa Bola Sombra! -exclamó luego el pelinegro dando la primera orden del combate.

Así el pokemon castaño abrió la boca liberando la oscura y chisporroteante esfera directa a Misdreavus el cual simplemente se desvaneció para evitar el contacto.

- ¡Psicoonda! -pidió Morti.

El pokemon flotante se manifestó a una moderada distancia de Yami y rápidamente sus perlas rojas adquirieron un aura azulada a la que siguió una emanación de ondas psíquicas rosadas las cuales impactaron contra el Eevee.

-¡Yami usa Ataque Rápido y Cola Férrea!-pidió AJ.
- ¡Continua con Psicoonda!-pidió Morti.

La fantasma flotante volvió a lanzar el ataque psíquico, sin embargo, gracias a la técnica de la estela Yami se adelantó y pudo golpear con la cola tensa y plateada.

- ¡Misdreavus usa Vendetta! -pidió rápidamente Morti.

Aprovechando que la distancia era poca la fantasma hizo que su cuerpo adquiera una pequeña aura oscura que rápidamente se incrementó y se oscureció y embistió con fuerza a Yami.

- ¿Qué ataque es ese? -preguntó AJ extrañado por la potencia.
-Vendetta, un ataque que es más fuerte si el pokemon que lo usa ha recibido daño su potencia se duplica-explicó Morti.
-No creo que un intercambio de golpes nos favorezca-pensó AJ, sabiendo que las opciones que tenía Yami para dañar al Misdreavus no eran demasiadas. - Vuelve Yami-añadió el pelinegro ¡Adelante Waru! -exclamó luego lanzando la pokeball de su propio fantasma.
- ¡Jooonter! -expresó el ruidoso fantasma.

Waru se quedó fijamente mirando a la flotante criatura, la cual también se quedó mirándolo a él fijamente

-¡Jooon jooon!-exclamó Waru que comenzó a orbitar alrededor de la pokemon de las mechas.
-Vuuuus-expresó la pokemon de Morti que pareció sonrojarse y también comenzó también a “revolotear” alrededor del Haunter.
- ¿Están…? -expresó AJ visiblemente contrariado
-Ejem-tosió Morti- Misdreavus ¿Te parece el mejor momento para esto? -cuestionó Morti algo avergonzado ya que él, mejor de AJ, sabía lo que estaban haciendo.
- ¡Miiis! -expresó con disgusto la bromista pokemon que se frotó cariñosamente con Waru para luego volver a su posición y que el combate pudiera continuar.
-Corramos un tupido velo - sugirió Morti
-Mejor será-dijo AJ mientras una gota de sudor bajaba cuello abajo.

-Misdreavus usa Psicoonda-volvió a pedir Morti.
- ¡Psiquico! -respondió AJ

Así la Misdreavus volvió a lanzar las ondas rosadas las cuales rápidamente entraron en colisión con el barrido de energía azulina emitido por Waru, sin embargo, este último fue más fuerte y pudó golpear a su oponente e impedir que el ataque de Misdreavus alcanzara al Haunter.

- ¡Waru usa Bola Sombra! -dijo AJ
- ¡Bola Sombra, Misdreavus! -dijo Morti

Ambos espectros generaron el chisporroteante orbe los cuales colisionaron generando una densa nube de vapor reduciendo la visibilidad de los dos pokemon, sus entrenadores y el anciano juez.

-Waru atento-pidió AJ que no veía nada.

El pokemon fantasma venenoso trató de estar atento, sin embargo, en pleno humo no pudo evitar que otra Bola Sombra le impactara sin poder hacer nada.

- ¡Waru elévate y Rayo! -pidió AJ.

El ruidoso fantasma se elevó por encima del humo para luego lanzar una serie de descargas eléctricas hacia la nube de vapor con la certeza de que alguno impactaría a la fantasmilla.

- ¡Misdreavus usa Vendetta!
- ¡Continua con Rayo! -pidió AJ.

La pokemon de puntas rosadas ascendió mientras su cuerpo adquiría el resplandor oscuro y recibía la prolongada descargada de Waru, pese a eso consiguió, para desgracia de AJ y su pokemon, embestir al Haunter, el cual rápidamente cayó desplomado.

Sin embargo, antes de “estrellarse” contra el suelo y con la mínima conciencia que le quedaba estiró la lengua rozando la mejilla de Misdreavus

- ¿Le ha dado un beso? -pensó AJ extrañado viendo como Waru caía al suelo, derrotado.

Tras la sorpresa del “beso” AJ hizó regresar a Waru a su pokeball para luego volver a lanzar la pokeball de Yami.

-Vii-expresó conciso Yami, dispuesto a acabar lo que no había podido acabar antes.
-¡Yami usa Bola Sombra!-pidió AJ.
-Bola Sombra-pidió Morti para contrarrestar el ataque.

Así ambos pokemon generaron la chisporroteante esfera oscura sin embargo la fantasmal criatura pareció no estar todo lo rápida que debería ya que aún no había lanzado su ataque cuando le impactó la técnica de Yami.

-Miiis-expresó con dolor la fantasma.

AJ se fijó en la pokemon de su adversario notando como la zona de la mejilla estaba inflamada y entumecida, probablemente eso era lo que la había paralizado.

- ¿Lo habrá hecho Waru a propósito? -se preguntó AJ-De todos modos ¡Yami usa Ataque Rápido y Cola Férrea! -añadió luego en voz alta.

Aprovechando el temporal entumecimiento de la fantasma Yami cogió impulso con la técnica de velocidad para luego golpearle con el ataque de acero.

-¡Vuuuus!-expresó derrotada.
-Descansa Misdreavus-dijo Morti haciendo regresar a su pokeball a la pokemon flotante, para rápidamente coger otra pokeball- ¡Adelante! dijo lanzando la esfera que contenía al siguiente contendiente.

El pokemon que apareció era, siendo también del tipo fantasma, muy distinto a su compañera de equipo, era una criatura bípeda y que rondaba el metro sesenta de altura, su cuerpo parecía ser un amasijo de vendas grisáceas con tres protuberancias parecidas a dientes, poseía también unas vendas más claras donde deberían estar los hombros y otra en la cabeza, finalmente y como aspecto a destacar de la criatura era su único, y tétrico, ojo rojo.

-Dusclops, el pokemon atrayente: Se piensa que su cuerpo esta hueco y que es capaz de absorber cualquier cosa como un agujero negro-informó la pokedex.
-Vaya, la cosa mejora-pensó AJ con ironía al ver como la descripción dada por el aparato era bástate más tétrica que la de Misdreavus- ¿Puedes seguir Yami?-preguntó AJ
-Viii vi-asintió el zorrillo para luego jadear.

-Has dicho que sí, pero…-meditó AJ que notó que desde que hizo acto de presencia el espectral ciclope la atmosfera se había enrarecido y ahora un ligero ambiente a miedo y de ansiedad sobrevolaba el ambiente- ¡Vuelve Yami! -dijo el pelinegro haciendo regresar al Eevee a su pokeball para luego arrojar al que sería el último participante del combate, al menos por su parte.
-Eiviiiisoor-expresó el pokemon inicial de AJ.
-No sé qué podrá hacer ese pokemon, pero en estos casos es cuando puedo contar con Saur-pensó AJ.
-Sooor-respondió el pokemon planta asintiendo como si hubiera leído los pensamientos de su entrenador.
-Comencemos-dijo Morti-usa Puño Sombra.

El pokemon fantasma dio un paso hacia delante, demostrando que no era excesivamente rápido, y sus manos se recubrieron por una especie de sombra negra sombra que luego fue directa hacia Saur.

-Saur esquívala y Somnífero-pidió AJ

El pokemon planta se impulsó para dar un salto y evitar el ataque fantasma y ya en el aire sacudir el bulbo liberando una ducha de esporas verdosas cuya simple vista ya producía somnolencia.

-Dusclops usa Viento Aciago-pidió Morti.

El espectral cíclope levantó un viento oscuro el cual además de dañar a Saur dispersó el somnífero, dejándolo sin efecto.

-Dusclops usa Atadura-pidió Morti.

Así el pokemon fantasma extendió la especie de cintas pardas que tenía agarrando y oprimiendo a Saur con ellas antes de que siquiera este volviera a tocar el suelo.

- ¡Saur usa Latigo Cepa!-exclamó AJ
-Fuego Fatuo-pidió el líder de gimnasio.

Tras las respectivas ordenes el pokemon planta trató de desplegar sus viñas sin demasiado éxito mientras que por parte de Dusclops este, sin aflojar la presión, generó un “ramillete” de flotantes llamas de un terrorífico azul que fueron lanzadas hacia un inmóvil Saur.


-Sooor-expresó con dolor notando las quemaduras.
-Saur usa Hoja Afilada-pidió AJ.

El pokemon de tipo planta agitó su lomo liberando varias ráfagas de cortantes hojas a lo que el espectral ciclope respondió con su oscura brisa dispersando las hojas

-Vamos a intentar otra cosa-pensó AJ-¡Placaje Propulsado!

El pokemon planta suspiró para luego coger impulso con sus cuatro cepas, sin embargó en vez de impactarle lo atravesó, cosa lógica teniendo en cuenta la naturaleza de los pokemon fantasma.

- ¡Ahora Saur! ¡Drenadoras!
- ¡Viento Aciago! -pidió Morti.


El espectral ciclope trató de girarse para liberar la espectral ventolera sin embargo su lentitud le impidió hacerlo sin que la semilla marrón se clavara en su espalda.

- ¡Saur rápido, usa Bomba Lodo!

El reptil mamiferoide dio, con dificultad, un paso hacia delante para expectorar desde su boca una tanda de esferas negruzcas que impactaron directamente contra Dusclops.

-Cloooops-expresó dolorido el fantasma mientras las vampíricas enredaderas se extendían por su cuerpo, así como aparecían varios parches violetas en la superficie del mismo.
-Soooor-jadeó el pokemon planta mientras el anormal cansancio y las quemaduras hacían mella.
- ¡Dusclops, Puño Sombra! -comandó Morti.
- ¡Saur usa Látigo Cepa! -pidió AJ.

Con gran esfuerzo por parte de ambos los dos contendientes lanzaron sus ataques los cuales impactaron en su adversario y cayeron derrotados.

-Bien hecho Saur-dijo AJ agradeciendo a su pokemon el esfuerzo.
-Tú también lo has hecho bien-dijo Morti a Dusclops.

Una vez la pokeball de Saur ubicada en su lugar y la de Yami en la mano AJ no pudó evitar pensar lo que le había llevado a ese combate de gimnasio que era el hecho, algo egoísta, de que para evitar que los recuerdos de los acontecido aquel día le turbara demasiado estos fueran sustituidos bien por la alegría y adrenalina de ganar un combate de gimnasio o bien por la decepción e intentos de superación que conllevaría una derrota. De todos modos y pese a que el combate no iba demasiado mal no pudo evitar sentir un poco de culpabilidad.

-Bien hecho AJ-dijo Morti-Pero me temo que esto acaba ahora-añadió mientras lanzaba la última pokeball.
- ¡Gueeeeeengaaaar! -exclamó el regordete fantasma entre risotadas que al pelinegro no le resultaban demasiado ajenas
-Iviii-exclamó por otra parte Yami cuando volvió a pisar el terreno, ya por última vez.
- ¡Que comience el combate! -dijo el anciano levantando las banderas.
- ¡Yami lanza una andanada de Bolas Sombra! -exclamó AJ.

Así Eevee abrió la boca lanzando media docena de chisporroteantes esferas purpureas que fueron lanzadas hacia el igualmente purpureo fantasma.

-Gengar-dijo simplemente Morti.
-Gaaaar-expresó el fantasma con su tono burlón habitual para acto seguido disparar desde sus ojos un rayo negro el cual destruyó todas las bolas sombras sin apenas dificultad.
-Gengar usa Puño Hielo-pidió Morti.

El pokemon que acababa de lanzar el ataque Tinieblas, pese a tener extremidades perfectamente formadas, se acercó levitando a gran velocidad a su oponente lanzando así un fuerte derechazo cargado de partículas congeladas que hizo Yami fuera lanzado por el suelo.


-Otro Puño Hielo-pidió Morti.

Así el Gengar volvió a acercarse con su puño comenzaba a llenarse de pequeños cristales de Hielo.

-Yami usa Cola Férrea contra el suelo-pidió AJ.

Ante la nada agradable visión de un Gengar dispuesto a darte un puñetazo el Eevee golpeó con fuerza el suelo levantando una gran cantidad de arena, con la esperanza de que eso cegara, o al menos distrayera, al pokemon fantasmagórico.

-Yami usa Bola Sombra-pidió AJ

El pokemon de tipo normal aprovechando la distracción de la arena consiguió lanzar y acertar con una de las esferas oscuras.

- ¡Gengar elévate y Rayo! -exclamó Morti.

El fantasma soltó una risotada para elevarse por encima del polvo y, como antes había hecho Waru, soltó una tremebunda descarga

- ¡Viii! -chilló Yami al notar como el ataque eléctrico impactaba contra su castaña piel.
-Gaaaar-expresó el fantasma con tono victorioso volviendo a posarse en el suelo.
- ¿Estás bien Yami? -expresó AJ preocupado y con poca visión debido a la arena.

A modo de respuesta un veloz, gracias al ataque rápido, Yami aparecía entre el polvo levantado con clara intención de atacar a su adversario y así hizo cuando para sorpresa de AJ el Eevee clavó sus, ahora brillosos, dientes en el hombro del Gengar.

-¡Gaaaaaar!-expresó ahora dolorido al notar como los dientes, que tampoco eran demasiado afilados, se hundían en su aparentemente gomosa piel.
-¡Gengar quítatelo de encima!-exclamó Morti.

Pese al dolor del ataque Mordisco el espectro comenzó a sacudirse para zafarse de su peludo contendiente y cuando notó que su agarre disminuía lo lanzó hacia arriba con virulencia.

El pokemon de tipo normal, cansado, entrecerró los ojos y así, con los ojos entornados, pudo observar como por las distintas ventanas se filtraba la luz una luna llena y con un ligero matiz amarillento, quizás porque aun llevaba poco tiempo en el firmamento.

Y quizás fuera la siempre sugerente, incluso seductora, visión de la luna, quizás el hecho de que Yami notaba como AJ le necesitaba o quizás todo junto pero ciertamente algo debió de desencadenarse en su peludo interior cuando un cegador fulgor blanco se apoderó de su cuerpo.

- ¿Esta…? ¡Sí, claro que esta! -expresó AJ bastante emocionado.

Así el brillo albo de la siempre mágica evolución inundaba toda la sala mientras AJ, el propio Morti y Gengar se preparaban para recibir, cada cual, a su manera, al “nuevo” Yami.

Los tres observaron que el “nuevo” Pokemon era un ser más alto, setenta centímetros más para ser exacto, de piel negra azabache solo salpicada con unos anillos amarillos en los muslos y otro en la frente, así como unas bandas, o anillos según se mire, también amarillas en las largas orejas y en la cola y finalmente destacaban, aparte de su complexión evidentemente más atlética que la de un Eevee, eran sus ojos de un intenso color rojo.

-Umbreon, el Pokemon Luz lunar: Cuando es expuesto a la luz de la luna los anillos de su cuerpo son pueden emitir un brillo misterioso capaz de asustar a cualquiera que se acerque.

AJ no necesitaba que la pokedex le diera datos sobre el pokemon al que acababa de evolucionar Yami, sabía perfectamente que pokemon era y estaba visiblemente emocionado de ello.

-Felicidades AJ-dijo Morti con tono sincero-Pero esto no significa que vayas a ganar ¡ Gengar usa Rayo!-exclamó el rubio.
-¡Yami demostremos que nadie pueda luchar contra la sombría luz de la luna!-exclamó AJ.

Probablemente Yami, como prácticamente todo el mundo, no entendió la intrincada referencia musical a la que su entrenador se refería pero el sentido de la frase estaba claro, ganar, y para esto el pokemon de irises rojos comenzó a correr por la izquierda haciendo varios amagos, con los que eludió el ataque electrico, para luego desvanecerse y aparecer por la derecha embistiendo por la espalda a su oponente y, por si fuera poco, morder con saña la cola de su oponente que tras un grito estruendoso cayó derrotado.

-El ganador es AJ Slifer de Pueblo Paleta-dijo el anciano alzando la banderilla del lado del pelinegro.

Con el dictamen del árbitro en firme Morti se acercó a AJ entregándole la medalla, la cual tenía aspecto del típico bocadillo de tebeo con un par de inexpresivos ojos dibujados lo cual junto al color azul oscuro que poseía la medalla le daba el aspecto de un fantasma, que supuestamente era lo que representaba.

-Te hago entrega de la medalla Niebla-dijo el líder rubio-Mucha suerte en tu viaje.
-Muchas gracias-dijo AJ que no podía, ni quería, ocultar su felicidad tanto por la medalla como por la evolución.

Así, visiblemente contento, AJ y el Umbreon que ahora era Yami abandonaron el gimnasio.

-Algo me dice que los volveremos a ver ¿No crees Gengar?-dijo Morti.
-Gaaaaaaaaaaaaaar-farfulló el fantasma inconsciente en la arena.

Ajenos a esto, pelinegro y…pelinegro de cuatro patas caminaron por las calles de Ciudad Iris dirección al Centro Pokemon llevados por la fresca brisa del Monte Mortero e iluminados por la luna, esa hermosa roca, siempre silenciosa, siempre majestuosa, que desde los albores de los tiempos a tanta gente había inspirado, emocionado e incluso llevado a la locura y que ahora había intercedido para permitir la evolución de Yami.
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#64
Bueno, un nuevo pokémon y una evolución. Veamos si Umbreon y Cyndaquil logran servir para ganar una liga.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
[Imagen: SwCanxx.png]
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#65
CAPITULO 22: LOS COLORES DEL IRIS


-Grrrr.

El pelinegro gruñó cuando los primeros rayos de luz, o al menos los primeros que entraban por la ventana, alcanzaron a AJ, lentamente comenzó a desperezarse para finalmente levantarse e ir más o menos a tientas hasta el cuarto de baño, una vez allí llenó el lavabo de agua e introdujo la cabeza en el mismo con la intención de despertarse totalmente.

Una vez ya más despierto AJ volvió a la habitación y observó una “masa” negra acurrucada a los pies de la cama, la cual al oír el ruido comenzó a estirarse.

-Breeeon- Bostezó el recién evolucionado Umbreon.
-Yami-dijo AJ tras carraspear- ¿Tienes hambre? -preguntó, sabiendo que ninguno de los dos había cenado la anterior noche.

Fue acabar de hablar y, pese a que el nuevo aspecto de Yami indudablemente infundía más respeto que cuando era un Eevee este no pudo evitar que sus ojos se dilataran al escuchar nombrar la comida. Tras la breve, por decir algo, conversación tanto el entrenador como el Umbreon dejaron la habitación y se dirigieron a la cafetería del centro Pokemon, no sin antes dejar al resto de monstruos de bolsillo con la enfermera Joy.

Una vez sentado en una de las mesas y tomando el zumo que constituía su desayuno el pelinegro pensó que la vida de un entrenador podría ser bastante cómoda y que, en parte, era gracias a los modernos centros pokemon, ya no era como en las historias que había oído de su padre o de su abuelo en las que un viaje pokemon era sinónimo muchas veces de dormir a la intemperie so riesgo de que te lloviera, granizara y un largo etcétera.

Así el pelinegro estaba inmerso en sus pensamientos cuando un gruñido lo sacó de los mismos, acto seguido el entrenador miró debajo de la mesa para comprobar que el responsable era Yami que ya se había comido su alimento y demandaba más. AJ no pudo evitar sonreír al ver que ciertas cosas no cambiaban, finalmente y tras regresar a Yami a su pokeball y recoger al resto de sus pokemon el entrenador de pueblo Paleta abandonó el edificio, con la intención de ver un poco más de la ciudad antes de abandonarla definitivamente.

Sin embargo, cuando justo salía por la puerta no pudo evitar colisionar con algo o alguien, cosa que se estaba convirtiendo en una desagradable costumbre.

- ¡Mira por dónde vas! -replicó una enfadada voz femenina.
- ¡Piii! -expresó otra voz más aguda y alegre.

Al reincorporarse AJ pudo observar como sobre él había caído, convenientemente, una criatura pequeña, de treinta centímetros aproximadamente, y de aspecto ovalado, de hecho, el pokemon en sí parecía un cascaron blanco del que asomaban unas extremidades regordetas y sin dedos y una cabeza con varias puntas siendo estas de un color crema.

-¡Toguepi!-exclamó feliz el pokemon

Con el pokemon despreocupadamente en el pecho de AJ este alzó la vista para observar a quien presumiblemente era la entrenadora de la criaturita, alguien que AJ no esperaba encontrar ahí…

- ¿Misty?
- ¿AJ?

Sorpresas, y enfados, aparte el par abandonó el edificio y comenzó a caminar por las calles de la antigua ciudad mientras iban poniéndose al día el uno al otro.

- ¿Ya has ganado la medalla de gimnasio? -expresó Misty con cierta sorpresa-Vas a muy buen ritmo entonces-añadió la pelirroja.
-A veces me da la sensación que demasiado rápido-dijo el pelinegro-Voy casi a medalla por capitulo-añadió.
- ¿Capitulo? -dijo Misty extrañada.
-Nada, cosas mías-dijo el pelinegro- ¿Y qué haces tú por aquí?
-Bill y Alan tenían que hacer no sé qué cosas en Ciudad Trigal y he aprovechado para venir a ver a una amiga a Ciudad Iris-respondió la pelirroja.
- ¿Una amiga? ¿Aquí? -preguntó AJ, quizás extrañado por que su amiga tuviera contactos con alguien tan lejos de ciudad Celeste.
-Sí, la conocí cuando viaje por Johto-comenzó la oriunda de ciudad Celeste-Y precisamente hable con ella hace poco sobre una importante actuación.
- ¿Actuación?

Cuando el pelinegro observó donde estaba se fijó que estaba en el teatro de Danza de Ciudad Iris, el mismo en el que no había entrado el día anterior.

-Y tengo dos entradas- añadió Misty.

El pelinegro no pudo decir nada más ya que cuando quiso reaccionar estaba sentado en una tradicional mesa oriental con su correspondiente cojín para el trasero, teniendo frente a él un amplio escenario de madera, donde presumiblemente iba a llevarse a cabo el espectáculo.

AJ siguió observando, al igual que el ovalado bebe, el escenario y las puertas por las que la gente seguía entrando y se iban sentando cada uno en sus respectivos cojines.

- ¿Quieren algo?

AJ reaccionó a la voz y observó cómo esta provenía de una chica joven que llevaba un discreto kimono gris con un cinto negro a la altura de la cintura y que llevaba una libretilla para apuntar cosas.

-Ah sí-dijo Misty reaccionando- Yo tomare un vaso de té verde de Ciudad Iris servido en concha de Shuckle, por favor-añadió la pelirroja.
-Entendido-dijo la chica anotando en su pequeño bloc- ¿Y usted? -dijo ahora refiriéndose a AJ
- ¿Tenéis zumo? -preguntó inocentemente AJ haciendo que Misty casi se golpeara con la mesa.
-Sí claro-respondió la chica-enseguida os lo traigo.

La joven de kimono gris no tardó mucho en llegar y ciertamente se podía decir que venía a manos llenas, en la mano diestra llevaba un pequeño plato de, aparentemente, pastas típicas mientras que en la siniestra llevaba una tetera que se asemejaba a la concha de un Shuckle y un brick de zumos, que todo sea dicho quedaba bastante cutre en comparación.

-Disfruten del espectáculo-dijo la chica una vez lo había servido todo.

Al poco de recibir las dispares bebidas las luces se apagaron dejando solo el escenario iluminado bajo unos focos de una luz blanca y acto seguido y acompañado de una tradicional música de indudable origen oriental aparecieron unas chicas todas de idéntico vestido, siendo este un kimono de vivos colores, e idéntico cabello las cuales bailaban con armoniosos y relajantes movimientos y todas ellas, las cinco jóvenes que eran, acompañadas de cinco de la forma evolucionadas de Eevee.

El pelinegro escuchaba la música y observaba los movimientos, pero sinceramente sus ojos se iban hacia los pokemon, todos tan distintos y tan parecidos y cada uno de un color, rojo, azul, amarillo, morado y negro…

Luego siguió mirando por la sala en penumbra como la mayoría de la gente observaba, con más o menos interés, el espectáculo de indudable mérito y valor artístico. Aunque no todos pensaban así…

- ¡¿Pero ejto que ej?!-irrumpió una voz.

Rápidamente todas las cabezas se giraron hacia el dueño de la voz observando que era una persona de avanzada edad, no necesariamente un viejo, calvo y con una frondosa barba blanca pero sobre todo con un olor a alcohol que intuía que ese individuo había bebido una cantidad por encima de lo recomendable, quizás por eso todos temieron lo peor cuando consiguió encaramarse al escenario

- ¡Ejto ni ej bailar ni ej ná! -exclamó el hombre.

Todo el mundo respiró al ver que la única intención del beodo individuo era hacer una crítica artística, lo que, aunque menos peligrosa no restaba incomodidad a la situación

- ¡Y ahoja oj via enjeñaar lo queej baile del weno! -continuo el hombre de avezada edad.

O eso dijo el hombre ya que cuando empezó a realizar lo que para él era un baile mejor, y sin que se diera cuenta, su cuerpo adquirió una ligera aura azul que hizo que se elevara y flotara imperceptiblemente, para él al menos, hacia la puerta, y a continuación fuera del edificio, mientras seguía expresándose en un extraño lenguaje.

-Azedejé dejé dejjede tu dejé.

Independientemente de que esas extrañas palabras fueran oscuras maldiciones o balbuceos de borracho el resto del espectáculo continuó sin sobresaltos y sin que nadie se preguntara el origen del aura azul, así cuando finalizó el acto y las chicas se retiraron una de ellas se acercó hacia donde estaban AJ y Misty.

La chica en cuestión ya se había cambiado de ropa y ahora vestía una más “casual” siendo esta unos pantalones cortos de color azul y una camiseta de un color rojo a juego con su cabello de un tono entre purpura y rosado, cabello acomodado en dos coletas con sus sendos coleteros.

-Sakura esta es AJ, AJ esta es Sakura-les presentó Misty
-Mucho gusto-dijeron ambos dándose la mano
-Chicos-dijo Sakura-ahora tenemos un descanso ¿Queréis que os enseñe un poco esto?
-Claro que sí-respondió alegre la pelirroja.
-Esto…Misty-dijo AJ no tan dicharachero.

Entonces el pelinegro señalo a la mesa donde, además de un Togepi durmiendo como él bebe que era, estaba el rimbombante té de Misty casi intacto mientras que el brick de zumo de AJ había sido bebido y exprimido.

- ¿Te has bebido mi zumo Misty? -preguntó, casi afirmó, AJ.
- ¡O venga AJ! -Expreso la pelirroja mientras cogía a Togepi-¡te preocupas por tonterías! ¡Vámonos con Sakura! -añadió con clara intención de quitarle importancia.

Las chicas y él bebe abandonaron el edificio, mientras, AJ suspiró con resignación y acto seguido miro el escenario creyendo distinguir entre las sombras del mismo la amplia sonrisa de un Gengar que lentamente se desvanecía, así con una posible explicación para el levitante borrachín el entrenador de Pueblo Paleta abandonó también el edificio.

Una vez todos juntos en el exterior comenzaron a merodear por la ciudad hablando un poco de todo, sobre como Misty obtuvo el Togepi, sobre el nacimiento de Bomber, o sobre el viaje de entrenadora de Sakura…

- ¿Ya tienes cuatro medallas entonces? -preguntó AJ
-Así es-respondió la chica de pelo magenta y de irises azules-tengo la medalla Céfiro, la medalla Colmena, la medalla Tormenta, y la medalla Cascada también-añadió la de ciudad Iris
- ¿La medalla Cascada también? preguntó AJ no sin cierta ironía.
- ¡Oye AJ recochineos los justos! - expresó Misty enfadada- ¿Y cómo vas con tu viaje? -preguntó ahora más calmada.
-Bueno- respondió la chica- ya sabes que es difícil.
- ¿Por qué es difícil? -se interesó AJ
-Verás- se explicó la chica-Yo ayudo a mis hermanas con sus actuaciones y entreno por los alrededores de Ciudad Iris y de vez en cuando puedo ir a combatir contra un gimnasio, pero claro.
-Si- entiendo dijo AJ debe de ser difícil coger el ritmo.
-Mirad ya hemos llegado a donde quería llevaros-dijo Sakura.

Tanto la chica como Misty y el pelinegro observaron que la primera les había llevado a una especie de caseta de aspecto gótico.

- ¿Y esto? -preguntó la pelirroja.

Sin responder a Misty, Sakura tocó la puerta de esa especie de caseta o cobertizo de fachada negra y tejas moradas mientras que AJ se fijó que la fachada de la nada discreta edificación se podía leer en un cartel de madera “Casa de la Bruja”.

-¿Oye estas ahí? -preguntó Sakura algo preocupada.

Al acabar de hablar la puerta se abrió emanando una extraña y densa niebla que no parecía ser natural, cosa lógica si pensamos en la ausencia de edificaciones en la naturaleza.

-Hola mortales-dijo una voz grave seguida de pasos-bienvenidos a ¡Aaaaaaaaaay!

Seguido de ese femenino, y prolongado ¡Ay! algo o alguien salió rodando de entre la niebla, a reincorporarse pudieron ver que el dueño de esa voz grave, claramente impostada, era una chica de aproximadamente la edad de Sakura, esto es algo más joven que él pelinegro, que vestía con un jersey morado y una capa con estrellas estampadas en la misma, además su vestimenta estaba coronada con un sombrero picudo en la cabeza.

- ¿Estás bien? -preguntaron todos
- ¡Sí, sí, claro! -dijo la chica levantándose apresuradamente.
-Os presentare-dijo Sakura-Esta-añadió refiriéndose a la chica del jersey- es mi amiga Edda y es una… como decirlo-añadió con tono dubitativo
-Una aprendiz de ciencias arcanas-completó Edda alegremente-Veo el futuro en las cartas, quito el mal de ojo y todas esas cosas.
-He pensado que podría ser divertido-explicó Sakura.
- ¿Y cuánto nos va a costar?-preguntó AJ que inconscientemente se llevó la mano al bolsillo.
-Es graaaatis-dijo Edda con voz cantarina-esperad un momento que vaya a por unas cosas-añadió

Así la aprendiz de bruja entró en el edificio para volver al poco rato con una mesa camilla y con un par de sillas, así como una baraja de cartas.

-Os la leeré a vosotros dos-dijo Edda refiriéndose a AJ y a Misty-que a Sakura ya la tengo harta-añadió bromeando.

AJ y Misty se miraron el uno al otro, tampoco es que tuvieran nada más que hacer así que se sentaron y esperaron lo que la brujita tenía que decir.

- ¿Cómo te llamas? -preguntó Edda a la pelirroja
-Misty -respondió esta
-Bien Misty-continuó su interlocutora – te voy a dar las cartas para que las barajes y cuando pares coge las tres primeras cartas.

Entonces Edda le entregó la baraja de cartas, todas boca abajo a Misty, la cual sin demasiado entusiasmo comenzó a barajar hasta que lo creyó oportuno para luego coger las tres primeras cartas, y ponerlas boca abajo sobre la mesilla.

-Vamos a ver- dijo la del extravagante sombrero- ¡Abra, Kadabra Alakazam! -añadió a modo de conjuro.

Luego Edda giró la primera carta poniéndola boca arriba pudiendo a sí ver que había dibujada una fiera serpiente azul rodeada de pequeños peces naranja.

-Esta carta es la de Gyarados-explicó la “bruja”-Simboliza la fuerza, pero también el control, la falta de control más concretamente y eso hace que a veces, y sin querer, hagas daño a las personas que te necesitan, esas personas esta representadas por los Magikarp que acompañan a Gyarados.
-Vaya-apenas acertó a expresar Misty, visiblemente sorprendida.
-La siguiente carta…-comenzó a decir Edda para acto seguido voltear la carta y enseñar a todos que la carta ilustraba un fuente o geiser de agua que surgía en medio de un impoluto mar turquesa -un momento…esta carta.
- ¿Pasa algo? -preguntó Misty preocupada de que esa carta en apariencia tan sencilla tuviera oscuras connotaciones.
-Esta carta simboliza que te gusta mucho el agua-sentenció finalmente Edda haciendo que Sakura, AJ y Misty cayeran cómicamente al suelo.
- ¿Y para eso tanto suspense? -preguntó Sakura reincorporándose.
- ¡Hey, no es culpa mía! -se justificó la de sombrero estrafalario-no todas las cartas tienen mensajes ocultos y grandilocuentes-añadió-Bueno, veamos la última carta.

Así Edda giró la última carta la cual también tenía presencia acuática, concretamente esta mostraba dos pokemon conocidos como Luvdisc dándose la espalda el uno al otro.

-Y esta carta significa…-dijo Edda-Bueno, creo que todos sabemos los que significa-continuó la extravagante chica entre risas.
- ¡T-Togepi tiene hambre! -interrumpió Misty- ¡Voy a darle de comer! -añadió para que la del sombrero picudo no dijera lo que era obvio, todo esto mientras abandonaba la escena dando comicos y atropellados pasos

Sakura, algo perpleja, y AJ, en igual estado, se miraron entre sí mientras una gruesa gota de sudor se deslizaba por la sien de ambos.

-Mejor voy detrás de ella-dijo Sakura esbozando una sonrisa algo forzada-Si el encuentro volveré aquí.
-Si necesitas ayuda dímelo-dijo AJ.

Así la chica de color de pelo magenta abandonó el lugar dejando solo al pelinegro con la curiosa adivina

- ¿Quieres continuar? -preguntó Edda.
-Sí, claro-dijo AJ
-Vale ¿Cuál es tu nombre?
-Puedes llamarme AJ-respondió el pelinegro a modo de respuesta.
-Con que no quieres decirle tu nombre a una adivina, eso no es buena señal-dijo manteniendo un tono inicial serio para luego reírse dejando claro que era una broma

Acto seguido la chica de la capa cogió las cartas que se le habían asignado a Misty y las mezcló con el resto de la baraja para luego dárselas al pelinegro e iniciar el mismo proceso.

-Veamos-dijo la chica encapotada antes girar la primera carta.

Al girarla tanto AJ como Edda observaron que la carta en cuestión describía, o mejor dicho ilustraba, una montaña plateada con un camino dorado serpenteando por la misma y un sol, también dorado.

-Esta carta representa el Monte Plateado y simboliza un largo camino, quizás se refiera a que como entrenador todavía te queda un largo viaje.
- ¿Y los colores tienen algún significado especial? -preguntó AJ.
-No creo-respondió Edda-supongo que será algo más artístico que otra cosa, ya sabes oro y plata, rojo y azul…
-Rubí y zafiro, blanco y negro…-continuó AJ.
-Sí, a eso me refiero-respondió la aprendiza de bruja- ¡Pero continuemos con otra carta! -añadió con entusiasmo.

Finalmente, Edda desveló la siguiente carta, la cual ilustraba un Slowbro sentado en una piedra en medio de un tranquilo mar.

-Esta es la carta de Slowbro-dijo la chica de la capa-Slowbro es un pokemon muy inteligente, como la mayoría de los pokemon psíquicos, sin embargo, su actitud tranquila y muchas veces torpe hace que la mayoría de la gente no se fije en esa inteligencia.
-Ajá-dijo AJ.
-Sin embargo-continuó Edda- Esta carta también tiene otra lectura, cuando un Slowpoke evoluciona ese Shellder que se adhiere le obliga a aventurarse en el mar para poder alimentarse, cambiando la usual pasividad con la que vivía antes, aunque a cambio la evolución le hace más fuerte-explicó la de ciudad Iris-Quizás significa que tienes o qué esperas una gran responsabilidad o poder y que no va a resultar gratis.
-Ajá-repitió el pelinegro por decir algo.
-Espero que esto os haya ayudado a saber un poco más de vosotros mismos-dijo Edda-¡O al menos que os haya entretenido!-añadió en seguida con tono mucho más animado.

Tras despedirse de Edda, AJ comenzó a buscar tanto a Sakura como a Misty, y afortunadamente no necesitó mucho tiempo apenas hubo de andar un par de calles cuando encontró a ambas, hablando. Así el pelinegro se unió a ellas y, como llevaban haciendo todo el santo día, continuaron hablando de lo divino y lo humano, realmente más de lo segundo que de lo primero y así seguían cuando guiados por los gritos de ¡Combate!¡Combate! el trío se acercó a un corrillo de gente y haciéndose sitio entre estos pudieron ver que la gente se había acercado para ver, obviamente, un combate pokemon, los dos combatientes en lo que a entrenadores se refiere eran por una parte un chico que llevaba una camiseta de color rojo, sin mangas, así como un pantalones deportivos de color celeste, su indumentaria también incluía una banda negra y blanca que sujetaba su cabello castaño. Mientras que por la otra parte su oponente era una joven que debía rondar los veinticinco años que vestía con un top amarillo, que dejaba al aire un vientre firme, y un pantalón blanco que llegaba hasta poco más que la rodilla, aunque lo más destacado de la chica era una larga cabellera plateada, al igual que sus ojos, y unos imposibles, por su longitud, de sus tacones amarillos.

-¡Murkrow usa Ataque Ala!
-¡Machoke Megapuño!

El ave azabache de la entrenadora se lanzó hacia el grisáceo luchador que lanzó un puñetazo al aire errando en el intento de golpear al cuervo el cual si acertó a darle un tensó aletazo a su feroz adversario que, visiblemente cansado, cayó al suelo ya derrotado.

Acto seguido el entrenador sin mangas hizo regresar al Machoke a su pokeball y tras estrechar respetuosamente la mano de su adversaria se marchó del lugar.

- ¿Alguien más quiere combatir contra mí? -dijo en voz alta la chica, visiblemente contenta por ser el centro de atención.

Un murmullo comenzó oírse por el corillo de gente acumulada, quizás nadie quería combatir por la habilidad mostrada por la chica de pelo plateado en el combate contra el anterior entrenador, claro que no todo el mundo pensaba así...

-Yo quiero combatir- dijo una persona del corrillo.

Aquella persona avanzó hacia el centro del circulo donde podría liberar a sus pokemon para el inminente combate, fue ahí cuando AJ vio al otro que quería combatir, este era un joven que debía rondar su misma edad y aproximadamente tendría también su misma altura, el chico en cuestión tenía el cabello de color castaño oscuro y vestía con una camiseta morada de manga larga la cual tenía dibujada un shuriken de cuatro puntas en el centro de la misma así como también vestía unos pantalones de un discreto azul oscuro.

-Estupendo-dijo la mujer de pelo plateada mientras su Murkrow se posaba en su hombro- ¿Y tú eres?
-Kurosawa, de Ciudad Iris-dijo el de la camiseta morada mientras cogía una pokeball.
-Muy bien-respondió su adversaria mientras hacía regresar a Murkrow a su propia esfera- yo, Karen acepto tu desafío.

Tras esas palabras Kurosawa arrojó una de sus pokeballs la cual liberó a una criatura que de manera sencilla se podría describir como un murciélago de piel morada y de gran envergadura con cuatro alas y dos pequeñas patas, claramente vestigiales, también poseía dos orejas picudas y una boca triangular, así como unos ojos amarillos e irises rojos.

-Crooobat-exclamó el murciélago que comenzó a batir sus alas con calma para mantenerse en el aire
-Buen pokemon-valoró Karen-ahora veras el mío.

Así de la pokeball de la chica surgió una criatura de piel azabache en su mayoría si bien su lomo estaba adornado de una especie de estructuras óseas a modo de arcos, cosa también presente en sus piernas a modo de tobilleras, también había que destacar su vientre y hocico rojo, así como probablemente los rasgos más distintivos de su anatomía esto es unos cuernos grises curvados hacia atrás y una larga cola acabada en una punta de flecha.

-Jooooondoom- ladró la pokemon recién liberada.

La gente, al intuir las dimensiones del combate, se apartó aún más tanto para no importunar a los pokemon que iban a competir como para evitar que un ataque desviado les pudiera impactar.

-Un Houndoom, hembra-pensó el retador-por mucho que conozcamos a esta especie hemos de estar atentos-añadió mentalmente-Krory usa Doble Equipo-dijo esta vez en voz alta.

Así la silueta del murciélago morado se difuminó levemente para acto seguido generar una media docena de copias holográficas idénticas a él.

-No es mal movimiento para empezar-valoró Karen-pero ahora es mi turno ¡Onda Ignea!

Obedeciendo a su entrenadora la pokemon de abdomen rojo inspiró para luego exhalar una onda de viento flamígero que destruyo todas las réplicas.

- ¡Croooo!

Alertados por el sonido del pokemon de tipo veneno tanto Karen como Houndoom observaron cómo este apareció de la nada envuelto en una capa de viento y agitando sus alas a máxima velocidad con la clara intención de embestir.

- ¡Contador! - anunció la de pelo plateado.

Así, ante la inminente embestida del pokemon de cuatro alas la can adoptó una postura más defensiva a la par que su oscuro cuerpo adquirió un brillo rojizo. Todo preparado para recibir el inminente golpe.

-¡Krory fíntalo y Bomba Lodo!

Aprovechando la velocidad del Golpe Aéreo que había ejecutado el murciélago este no tuvo ningún problema en esquivar a la can de piel negra y en ganarle la espalda para, acto seguido, expectorar una andanada de esferas de lodo negruzco que impactaron de lleno en su oponente.

-Esa chica-dijo Misty refiriéndose a Karen-me suena muchísimo, aunque no sabría decir de que
-Claro que te suena-dijo una voz a sus espaldas-Es la miembro más fuerte del Alto mando de Johto al fin y al cabo.

Tanto la pelirroja como Sakura y AJ se giraron al oír la voz y pudieron ver a un joven adulto de cabello rubio y vestido con camiseta azul, por si no quedaba claro quién era el hecho de que estuviera acompañado de un sonriente Gengar debía de esclarecerlo finalmente.

- ¡Morti! -exclamaron los tres chicos a la vez.
-Hola-saludó amablemente, y más calmado, el líder de gimnasio-hacía tiempo que no te veía Misty-añadió estrechando la mano de la pelirroja.
-Igualmente-dijo la de Ciudad Celeste aceptando el saludo-Creo que desde la última reunión de líderes de gimnasio.
- ¿Los líderes de gimnasio os reunís? -se interesó AJ.
-Los de una misma región sí-explicó Misty – y en caso de regiones como Johto y Kanto que son limítrofes, pues también-añadió.
- ¿Y sobre qué temas habláis? -quiso saber Sakura, que trababa de dejar mirar a Morty.
-Sobre todo -explicó Morty-recuerdo que la última fue para imponer un código de conducta para futuras reuniones.
-Y todo porque “alguien” estuvo en la última reunión disfrazado de Ariados y gritando” Aquí está su amigo y vecino Ariadosman”-dijo visiblemente enfadada al recordarlo.
-Antón-dijo Sakura.
-Definitivamente, Antón-dijo también AJ afirmando con la cabeza.

El cuarteto, que ya se había apartado del corrillo para poder hablar con más tranquilidad, definitivamente se alejó y tras comprar algunos dulces se sentaron en el banco de un parque para poder degustarlos. Probablemente para alguien con un poco de conocimiento sobre los Gimnasios y sus líderes debería de impresionarles ver a dos líderes de gimnasio hablando tranquilamente sentados y hablando como los adolescentes, o joven adulto en el caso de Morty, que realmente eran.

-Que rico-dijo AJ.

Acto seguido volvió a morder el magikarp de bollería notando como su chocolateado interior se desbordaba en su boca.

-Ciiiiin-expresó alegre el Cyndaquil
-Piiii-exclamó igualmente el ovalado bebe.
-Gaaaaaaar-expresó con su sonoridad habitual el Gengar de Morti mientras movía el columpio en el que estaban el par de jóvenes criaturas
-Ten cuidado Gengar-advirtió su entrenador sabiendo que el regordete fantasma carecía tanto de maldad como de juicio.

El pelinegro observó el lugar, un gran terreno de arena anaranjada bajo el igualmente anaranjado sol de la tarde Cindaquill y Togepi jugaban inocentemente y mientras algo retirados y con menos inocencia otros pokemon también jugaban…

- ¡Waru!¡Misdreavus!-expresó AJ con un tono más de nerviosismo que de escándalo ¡Buscaos un hotel!-añadió no pudiendo evitar reírse al oír la expresión que el mismo había dicho.
-En fin-suspiró Morti mientras el par de fantasmas se alejaban - ¿y cómo tenéis pensado continuar vuestro viaje? -preguntó el rubio.
-Yo creo que ya llevo demasiado tiempo parada-respondió la chica del pelo rosa- y voy a intentar ganar la medalla Glaciar en Pueblo Caoba.
-Pues yo creo que voy a ir a Ciudad Olivo-afirmó AJ.
-Pues yo creo que volveré al gimnasio-dijo Misty-a lidiar con entrenadores pesados, y con Psyduck, y con Alan y con mis hermanas…-continuó Misty notándose su tono cada vez más cansado.
-Entiendo-dijo Morti levantándose del banco-supongo que nos volveremos a ver-dijo con tono de despedida.
-Ha estado bien hablar con un colega para variar-dijo Misty levantándose también

Finalmente, el entrenador de tipo fantasma tomó rumbo a su gimnasio acompañado de su Gengar y su Misdreavus mientras que Misty y los otros dos entrenadores tomaron la opuesta, rumbo al centro Pokemon.

- ¿Gueeeeeeen gaaaaaar? -preguntó el fantasma levitando alrededor de su entrenador.
-Ya lo sé- respondió tranquilamente Morti-Pero AJ, si está siguiendo la ruta de las medallas tarde o temprano tendrá que volver a Ciudad Iris, y supongo que se alegrara de lo que le tengo que decir…
-Vuuuuus-sentenció con tono alegre la fantasma mechada.

Mientras y ya en el centro pokemon y habiéndose despedido de Sakura y Misty así como haber regresado a Waru y a Bomber a su pokeball el pelinegro se dejó caer sobre la cama de su habitación, es cierto que ese día no había combatido ni nada por el estilo, pero también era cierto que casi sin darse cuenta se había recorrido la ciudad entera. Finalmente, y antes de dormir miró por la ventana, observando como en el cielo rojizo del atardecer el sol se ponía por Ciudad Olivo.Su próximo destino.

Mientras todo esto sucedía a una distancia ni excesiva ni cercana, otros hechos sucedían.

-Bueno-suspiró Edda-vamos a ir guardando el chiringuito que empieza a caer la rasca.

Efectivamente había bajado la temperatura y viendo que el frio aire era la única compañía que le quedaba la chica de la capa cogió el par de sillas y las metió dentro del habitáculo del que habían salido. Luego y con fastidio ya que no le apetecía ni lo más mínimo cogió la mesa para llevarla al mismo lugar.

- ¡Anda! -expresó sorprendida viendo que en la mesa aún quedaba una carta bocabajo- He debido de olvidarme de leerle esta carta a AJ-dedujo.

Con curiosidad volteó la carta y la cogió para verla mejor, la carta ilustraba a un rebaño de Mareep y en el centro de la carta a una persona muy mayor, o al menos eso se deducía por la larga barba gris que asomaba entre los largos ropajes que lucía, además esa persona y las ovejas eléctricas estaban acompañadas de un Growlithe.

-La carta del pastor-dijo Edda al verla- puede simbolizar la cría y el cuidado hacia otros seres vivos o bien la guía de los mismos-se volvió a decir.

Una gélida brisa de viento advirtió a la aprendiza de bruja que era momento de guardar las cosas, no obstante, esta hizo una última apreciación en voz alta.

- ¿Qué hago hablando sola?
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#66
Vamos a ver dónde me quedé...
Capítulo 3
Y el fic tiene... oh.................... oh..................

Algún día estaré al corriente... algúuuun dia.

Pero por hoy hasta el cap 5 que si empiezo a leer mucho de golpe no me acuerdo de nada y termino por ahí escupiendo espuma por la boca. Lo primero que pensé al arrancar la lectura fue de: qué fue lo último que leí, de que iba el fic, y estos quienes son? xD ya luego medio tuve que poner al hamster a trabajar.

Oh wait... un bosque, una niña pequeña, un hypno... a caray, qué pasó acá? aquí dice que este es un fic familiar!! alguien quiere pensar en los niños? Ok no pero si la idea era meter eso de referencia como para darle sensación de peligro la idea se logró.

Oh diablos, yo con la Misty de esta historia no me metía ni de broma... y tampoco quiero imaginarme como trataría a los competidores que llegaran con un pokemon insecto después de ese "incidente" xD

Lo del sueño me dio muchos vibres de YGO concretamente de la parte de Marik y lo de los faraones, no se si de ahí esté inspirado pero me dio la idea, obvio eso se desarrolla adelante y espero vivivr para llegar a esa parte e.e
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#67
Wow, no esperé ver a Karen tan "pronto" por así decirlo, me gustó mucho el combate entre la Houndoom de ella y el Crobat del chico, lo único sí que siento que leí muchas veces "pelinegro" pero bueno, fue un mareo mío simplemente xD

Ahora con lo que Edda mostró en los cartones brillantes, supongo que esa última corresponde a los retoños de AJ, especialmente Cyndaquil pero vamos a tener que esperar para saber qué significa

Bueno, eso, quizás no sea un gran comentario pero aún así ya ando esperando el siguiente, y el siguiente, y el siguiente, y el siguiente[???]
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#68
A veces sienta bien un descanso antes de continuar. Aunque al menos sirve para tener momentos de gracia, como el viejito interrumpiendo a las chicas kimono.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
[Imagen: SwCanxx.png]
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#69
CAPITULO 23:SOL, LUZ ¿LECHE?



- ¡Que calor!

El pelinegro se pasó su mano por su frente para tratar de quitarse el sudor que fluía libre y abundante por la misma, luego levantó la vista para cerciorarse bien de donde estaba y se vio así mismo en el corazón de la ruta 38 siendo una ruta que, a diferencia de las otras que transcurrían en entornos boscosos, atravesaba unos de campos pardos de trigo de tal altura que un adulto hubiera podido ocultarse entre ellos sin ningún problema, también percibió el silencio reinante solo roto por el chisporroteante crepitar de la electricidad de algún Magnemite que debía de rondar por allí, además de algún que otro mugido pasado de decibelios de los Miltank que vivían en las granjas cercanas tanto a esa ruta como a la vecina ruta 39.

El pelinegro chasqueó la lengua a modo de gesto de fastidio, se había levantado temprano precisamente para evitar que el sol del mediodía le asara los sesos, y ahora se veía en mitad de la nada y bajo ese sol, inusitadamente cálido teniendo en cuenta que era invierno, y sin nada que beber. En aquel momento hubiera dado por cualquier cosa por un vaso de agua, de zumo, de Sorbitos Dulces…

-¡Leeeche! ¡Leeeche bueeena! ¡leeeche bueeena pa´l nene y pa la neena!

En ese preciso momento el pelinegro decidió que un vaso de leche también le venía bastante bien así que, una vez más, oteó con la vista hasta distinguir una figura que gritaba en la distancia. Probablemente en otras circunstancias hubiera desconfiado de una voz femenina berreando en mitad de la nada, sin embargo, apuró sus últimas fuerzas iniciando una carrera hacia esa figura con la esperanza de comprar leche a un precio módico, claro.

Rápidamente comenzó a correr y obviamente cuando más se acercaba al misterioso suministrador de leche más podía discernir rasgos del mismo como su pelo rubio y su coleta, sus ojos de color miel, el Pichu y el Ekans que le acompañaban…

- ¿Angie?
- ¿AJ?

El pelinegro, si ya de por si estaba sediento y cansado tras esa carrera se quedó en las últimas y se sentó en el polvoriento suelo del camino, rápidamente dirigió la vista hacia unos calderos metálicos llenos de cubitos de hielo para refrigerar los cantaros de leche, también metálicos, que había en su interior.

-Angie-comenzó a decir el de Pueblo Paleta- ¿Te importa si…? -añadió mientras dirigía la vista irremisiblemente hacia las tinajas
-Sí, claro-respondió la rubia entendiendo rápidamente las intenciones de AJ-Con el calor que como te iba a decir que no.

-Gracias.

Así tras recibir la aprobación de la chica de Ciudad Verde el pelinegro sacó el cántaro del barreño para apartar lo primero y coger el segundo y beber el líquido elemento que había, fruto del hielo derretido.

-¿Pii?
-¿Kaaans?
-Pu…pues vale-acertó a expresar Angie que, al igual que sus pokemon, debió de pensar que AJ iba a beberse la leche.
-Aaaaaah, que fresquita-expresó AJ con placer mientras se limpiaba de la boca el sabor ferroso del agua para luego fijarse en la extraña mirada de los tres- ¿Qué? No me gusta la leche sola-se justificó
-Ya veo…-expresó Angie
-De todos modos-dijo AJ - ¿Qué haces vendiendo leche? -preguntó extrañado.
-No es una leche normal y corriente-dijo repentinamente con tono de anuncio-Es la única, la fantástica, la original ¡La deliciosa Leche Mu-mu! -finalizó haciendo una pose poca natural acompañada de suspiros de resignación de sus pokemon.

Tan extraña actuación fue seguida de un silencio incómodo y de una fría brisa que arrastró varias plantas rodadoras, frecuentes por esos parajes, estaba claro que ni Angie ni AJ sabían cómo continuar…

-Eso no responde a mi pregunta-decidió iniciar AJ.
-Cierto-respondió Angie mientras una gruesa gota de sudor le corría sien abajo-acompáñame y te lo explico.

Con esa indicación Angie cogió uno de los calderos y AJ el otro y comenzaron a caminar dirección oeste, pudiendo percatarse de que esos campos dorados acababan en cuanto comenzaban a aparecer vallas que los separaban de un terreno que presentaba una capa vegetal de color verde, con algún que otro árbol espaciado y sobre todo muchos, muchísimos, Miltank.

- ¿Conoces la leche Mu-mu? -preguntó Angie.
-Sí, claro que la conozco-dijo AJ-y como para no conocerla con el númerito de antes-pensó no pudiendo reprimir una sonrisilla irónica-Son la marca de leche más importante de Johto y prácticamente del mundo-añadió.
-Sus dueños son mis tíos-añadió Angie con un tono de normalidad como si hablara del tiempo que hacía.
-Vaya-acertó a decir AJ, que no esperaba esa respuesta.

-Ya hemos llegado-anunció Angie.

AJ giró la cabeza para fijarse en la edificación que tenía frente a sí, un edificio de una planta, dos a lo sumo, que debía de servir de vivienda habitual y anexo a lo misma una gran nave que debía de fungir las opciones de silo, almacén y para lo que hiciera falta realmente.

-Bienvenido a la granja Mu-mu, forastero-dijo Angie entre risas-Da una vuelta si quieres mientras hablo con mi tío, los Miltank son inofensivos.
-Ya-dijo AJ no tan convencido mientras recordaba su batalla por la medalla Planicie.
- ¡Sin embargo! -advirtió Angie-ten cuidado por donde pisas.
- ¿Por qué? -quiso saber AJ- ¿Hay minas antipersona o una colonia de Digglet viviendo debajo?
-Son Miltank, cagan como si no hubiera mañana-dijo Angie antes de ingresar al edificio.

Con la certeza de que Angie debía de haber visto muchas películas de vaqueros recientemente AJ se sentó en el pasto para observar las grandes extensiones de terreno que tenía frente sí, probablemente mucho más de lo que su vista abarcaba, también observó que junto a los bovinos rosados había, en mucha menor cuantía, otro tipo de pokemon siendo estos unas criaturas que apenas rebasaban el medio metro de altura y de piel de un intenso azul que sin embargo estaba oculta casi en su mayoría por un capa de sedosa y algodonosa lana que cubría su cuerpo a excepción de su cara y las cuatro extremidades, del mencionado color azul, y su cola de color amarillo y negro que acababa en una lustrosa esfera naranja.

-Mareep, el pokemon lana: El pelaje de Mareep almacena electricidad estática, cuando más tiene más brilla la bombilla de su cola-Fue la escueta información proporcionada por la pokedex de AJ.

Además de los electrizantes ovinos se podían oír los mugidos de un Tauros que el pelinegro no alcanzaba a ver pero que realmente era el único que ser que podía ser peligroso para él, así que decidió estar atento y tener una pokeball a mano. De todos modos, costaba creer que un ambiente tan bucólico pudiera pasar algo malo.

- ¡A por él!

AJ oyó ese grito, pero cuando quiso reaccionar se vio a si mismo tirado en el suelo y pudo notar como alguien o algo trataba de atarle las manos con una cuerda.

- ¡Lo hemos capturado! -dijo una voz femenina
- ¡Nunca debiste ir al oeste de Ciudad Iris, forastero! -dijo otra voz también de niña.

Con algo de dificultad debido a estar maniatado el pelinegro consiguió levantarse y girarse para ver a sus agresoras, estas eran unas niñas, más jóvenes que Angie, gemelas y para colmo vestían con la misma ropa siendo esta una camisa a cuadros y unos pantalones vaqueros además de un típico, o estereotipado, sombrero de cowboy siendo este la única diferencia ya que mientras el sombrero de una era blanco el de la otra era rosa.

- ¿Quiénes sois vosotras? -preguntó AJ
- ¡Eso teníamos que preguntártelo nosotras! -dijo la de sombrero blanco.
-También es verdad-pensó el de Pueblo Paleta- Me llamo AJ, soy amigo de Angie-explicó.
- ¿Angie? -preguntó la de sombrero rosa.
- ¿La prima Angie? -volvió a preguntar ahora la de sombrero blanco- ¡Entonces todo está bien! -añadió jubilosa-Hortensia, desátalo.
-Por última vez hermanita yo soy Azucena-replicó la de sombrero rosa- Tu eres Hortensia
- ¿Estás segura? -preguntó la de sombrero blanco
-Pues ahora que lo dices…-respondió su interlocutora con un creciente tono de duda.
- ¿Me puede desatar alguien? -pidió AJ con cómica resignación.
-Preguntémosle a papá –decidió la de sombrero rosa.
-Sí-afirmó la otra-seguro que él nos sabe distinguir.

Así, ignorando al chico maniatado, el par de niñas se alejaron dando divertidos y despreocupados saltitos dirigiéndose hacia el edificio por donde había ingresado Angie.

-Como pueden unas niñas pequeñas hacer nudos tan fuertes-pensó el pelinegro tratando de zafarse de la atadura.

Afortunadamente para AJ no tardó mucho en salir un hombre, presumiblemente el padre de las gemelas y por lo tanto tío de Angie, el cual consiguió liberar al de Pueblo Paleta de su ridícula prisión.

-Perdona zagal por el desmadre de mis muchachillas, pero ¿Qué se le va a hacer? -dijo el hombre a modo de disculpa.
-No pasada nada-dijo Aj frotándose las adoloridas manos
- ¿Pasa algo? -preguntó Angie saliendo también del edificio principal.
-Nada Angélica ya sabes cómo son tus primas-respondió el tío de la rubia.
-Ya-se limitó a responder Angie
-Oye- dijo el adulto-con este mozalbete aquí puedes acabar lo que queda de tu encargo.
-Pues es cierto-dijo Angie- ¿Quieres ayudarme AJ?
- ¿Angélica? -pensó AJ-sí, Angie, por mi vale-dijo en voz alta sin prestar demasiada atención realmente.
- ¡Por todos los Sandshrew del desierto, muchas gracias! -exclamó el tío de Angie-Y no te preocupes ya me encargaré de recompensarte.

Dicho esto, el hombre se fue para traer al poco rato un carro cargado hasta los topes de cantaros de leche como los que Angie estaba vendiendo anteriormente.

-He dicho que te ayudaría-dijo AJ-Pero esto parece mucho para nosotros dos.
-Tranquilo-dijo la rubia de la coleta- lo moveremos con energía Solar-añadió para luego llevarse los dedos a los labios y lanzar un penetrante silbido.

AJ se puso a pensar en lo que Angie querría decir y rápidamente su imaginación le hizo elucubrar con tecnológicos vehículos con sus correspondientes paneles solares y sus grandes ruedas que debían de proporcionarle la suficiente fuerza para arrastrar el carro.

-Taaaaaaaaaaros.

Aquel mugido sacó al pelinegro de sus pensamientos y rápidamente hizo que AJ se fijara en el pokemon que lo había producido, era una criatura cuadrúpeda y con una altura de ciento cuarenta centímetros aproximadamente, de piel castaña a excepción de un espeso collarín de pelo, más grisáceo, situado alrededor del cuello, el pokemon también poseía dos cuernos no demasiado largos pero si afilados y de color gris también eran una especie de pequeñas esferas que tenía en su cara, sin embargo lo que más destacaba de la anatomía del bóvido eran las tres colas en continuo movimiento que poseía.

-Tauroooos-volvió a mugir el pokemon mientras arañaba la tierra con sus cascos.
-Pues ya podemos irnos-dijo Angie, la cual había atado el carro al pokemon mientras AJ lo había estado admirando.
-Vale-dijo AJ- ¿Pero y lo de la energía solar?
- ¿He dicho energía solar? -preguntó Angie-¡Quería decir energía de Solar!-aclaró entre risas.
-Me parece que no lo entiendo-expresó AJ con duda.
-El Tauros se llama Solar-explicó con simpleza Angie haciendo que AJ cayera al suelo por la impresión que le produjo esa afirmación.
-Vaya día que llevo-musitó el pelinegro para sí

Una vez el pelinegro se reincorporo tanto él como Angie pusieron rumbo hacia el sur, hacia Ciudad Olivo, no tardaron mucho en ver desde una colina a las afueras de la ciudad lo que más destacaba de la misma: El mayor puerto comercial de todo Johto. Continuaron caminando, el AJ a pie y la rubia a lomos de Tauros mientras que la vivaracha Pichu jugaban entre los herméticos cantaros de leche. No tardaron en pasar por un edificio que, a estas alturas, AJ ya conocía de memoria, un edificio que si por algo destacaba era por la palabra GYM escrita en la fachada.

-Este es el Gimnasio Pokemon de Ciudad Olivo-explicó Angie-Pero me temo que no vas a poder entrar-añadió la rubia.
- ¿Por qué? -quiso saber AJ
-Cómo explicarlo…-expresó Angie- Resulta que el faro de Ciudad Olivo tiene un pokemon que se encarga de iluminar el camino a los barcos-comenzó a explicar-Pero resulta que ese pokemon ahora este enfermo y la líder de gimnasio lo está cuidando.
-Que atenta por su parte-opinó AJ.
-Sí, también es verdad es que es su pokemon-matizó Angie-lo que pasa es que lo tiene como prestado al faro-terminó por explicar.
-Yo no sé sí sería capaz de hacer eso-reconoció AJ.

Continuaron hablando y haciendo las entregas a lo largo, y ancho, de Ciudad Olivo apuntando Angie la entrega efectuada y la cantidad cobrada.

-Todavía no me has dicho por qué haces esto-preguntó AJ.
-Bueno-explicó Angie-Nunca viene mal ayudar a la familia, pero además quiero ahorrar dinero para poder iniciar mi viaje pokemon.

El pelinegro, en ese momento, no pudo evitar sentir una mezcla de admiración y de cierta vergüenza a la vez, vergüenza porque él, pese a no ser demasiado derrochador, nunca se le pasó por la cabeza hacer eso y admiración precisamente por el hecho de que, a Angie, más joven que él, se le hubiera no solo ocurrido hacer eso sino también llevarlo a cabo.

- ¿Y tienes pensado dónde? -volvió a preguntar AJ.
- No lo sé-reconoció Angie – Ya conozco Kanto y algo de Johto, y la verdad es que me gustaría empezar en otra región, algo totalmente nuevo-explicó la rubia.
- ¿Hoenn, por ejemplo? -sugirió y preguntó a la vez el pelinegro
-Podría ser-dijo Angie-Solo espero que el fic aguante lo bastante para verlo-añadió con la cabeza gacha.
- ¿Has dicho algo? No te he oído-dijo con sinceridad el oriundo de Pueblo Paleta
-Nada importante-dijo la rubia- ¡Mira, ya hemos llegado!

AJ observó, y sintió, el romper del oleaje contra a estructura a los pies del faro, luego alzó la vista para observar el faro una estructura vertical con una colorida fachada azul y blanca que recordaba a la gran masa de agua la que se encontraba y también, pese a ser de día, la luz que no puede faltar en un faro que se precie para guiar las embarcaciones en las procelosas aguas de la noche.

-Es bonito, supongo-dijo AJ- ¿Pero por qué me has traído aquí?
-Aquí es la última entrega que nos queda-dijo Angie-Además podrás conocer a la líder de gimnasio.

El entrenador giró la cabeza y Angie tenía razón, casi sin que se él diera cuenta el peso del carro se había reducido conforme habían ido haciendo las entregas, cosa que Solar agradecía. Así la chica de Ciudad Verde agarró el último cántaro de leche Mu-mu para, junto a AJ, adentrarse en la edificación.

El par entró dejando a Tauros fuera y lo primero que pudieron observar fue un pequeño recibidor con una plaquita en la pared que rezaba:” Que la luz del faro nos guíe a buen puerto” eso y unas infinitas escaleras de caracol.

-Y querrás que subamos las escaleras, claro-dijo AJ con una peculiar mezcla de amargura e ironía
-No, hombre-expresó Angie-Usaremos el ascensor.

Con esa intención Angie encaró la puerta del elevador solo para ver que tenía colgado en la puerta un cartel con el mensaje: Fuera de servicio.

-Pues me parece que vamos a tener que subir por las escaleras-dijo Angie con una forzada sonrisa mientras que una gruesa gota de sudor corría por su sien abajo.
-Desde luego…-comenzó a decir AJ-Vaya día-resopló.

Con tan excepcionales ánimos el pelinegro y la rubia, y el cántaro de leche también, subieron por las estrechas y retorcidas escaleras oyendo el continuo vaivén de las olas, probablemente no tardarían ni diez minutos en llegar al último piso, pero a ellos les pareció una eternidad.

-Yas…Yasmin…Yasmina-dijo Angie entre jadeos- ¿Estás aquí?
- ¿Angie?-preguntó una voz femenina-Sí, estoy aquí.

Si al pelinegro le llegara el oxígeno tras subir la tremenda escalinata pudiera haber mirado por la ventana y haber visto el área residencial situada al noreste de la ciudad o la zona portuaria situada en la zona sur-suroeste pero de momento solo se fijo en el pokemon que estaba tumbado sobre una manta en el suelo; Una criatura de piel amarillo, bípeda y que alcanzaba los ciento cuarenta centímetros de altura, poseía unas extremidades sin dedos distinguibles, aparte de una uña en el pie, poseía también unas bandas negras en su alargado cuello y en su cola, la cual acababa en una brillante esfera roja, así como en sus cónicas orejas, finalmente también destacaba otra esfera roja en su frente y el color blanco de su vientre.

-Aaaaaamfa-expresó con dificultad el pokemon.
-Tranquilo Amphy-le reconfortó la que parecía ser su entrenadora-Seguro que todo saldrá bien.

Ahora los ojos del pelinegro se fijaron en quien había dicho esas palabras, una chica de altura promedia, con cabello de color castaño claro y ojos del mismo color, la joven en cuestión vestía con un elegante y a la par sencillo vestido blanco de tirantes con un lazo a la altura del pecho como único adorno.

Quizás fuera que el corazón de AJ le exigiera oxigeno tras subir por las escaleras y por eso latía tan rápido, o quizás fuera la luz que entraba por los cristales y resaltaba el color de los ojos de la líder de gimnasio, quizás fueran sus adorables coletas que parecían restar preocupación de su blanco rostro, o quizás fuera que efectivamente el pelinegro se estaba ahogando.

-So…soy Aslifer de Pueblo Palejota-se presentó el pelinegro-Quiero decir AJ Slifer de Pueblo Paleta-añadió con una necesaria y obvia rectificación.
-Yo soy Yasmina de Ciudad Olivo-se presentó la chica.
-Aquí te traigo la botella de Leche Mu-mu para Amphy-dijo Angie.
-Gracias Angie-dijo Yasmina-sin embargo, me temo que ya es tarde-añadió con una evidente tristeza.

- ¿Cómo? -dijeron a dúo Angie y AJ
-Creo que el estado de Amphy es tan avanzando que la nutritiva leche Mu-mu ya no surte efecto-dijo la de pelo castaño.
-Pero eso es horrible-respondió Angie- ¿No hay nada que puedas hacer?
-Me temo que no-dijo Yasmina con gesto cabizbajo-Aunque…quizás si hay una cosa-añadió con un tono de ligera esperanza.
- ¿Y qué es? -volvió a preguntar la rubia
-Más allá del mar, en Ciudad Orquídea, hay un hombre capaz de preparar una medicina especial, solo la prepara en ocasiones especiales por lo que hay que encargarla, yo iría, pero Amphy está muy unido a mí, no puedo dejarlo a cuidado de nadie-finalizó la líder de gimnasio.
-Quizás…quizás yo pudiera ir-sugirió AJ.
-Eso sería fantástico-dijo Yasmina cogiendo repentinamente las manos de AJ- ¡Muchas gracias!

Yasmina en ese momento de alegría había cogido las manos del pelinegro casi sin darse cuenta, pero cuando se dio cuenta rápidamente las soltó a la par que un ligero rubor apareció en su esclarecido rostro

- ¡Pues arreglado entonces! -dijo Angie apartando a AJ antes de que se colapsara.

Así Angie y AJ bajaron las escaleras en silencio, al menos por la parte de AJ, hasta que llegaron a la base del mismo donde esperaba el Tauros de curioso nombre.

-Es un poco tímida-dijo Angie refiriéndose a Yasmina-Pero es muy agradable-añadió poniendo rumbo al puerto.
- ¿Qué? -preguntó AJ siguiéndola inconscientemente.
-Sabes-dijo Angie por cambiar de tema-He visto que cuando mi tío me llamaba Angélica te has extrañado.
-Ah-recordó el pelinegro-Pues un poco sí, tanto tiempo llamándote Angie…
-Sí, prácticamente todo el mundo me llama Angie-dijo la rubia-Así que a veces se me olvida que me llamo Angélica, seguro que conoces esa sensación.
-Un poco sí-dijo AJ riéndose-Pero yo nunca he ocultado que mi nombre, AJ, viene de Aaaa¡Aaaaaaaay!

Si, efectivamente, y una vez más, AJ, en una muestra más de lo peligroso que puede ser ir distraído por la calle volvió a colisionar con otra persona cayendo bruscamente ambos al suelo.

- ¡Empiezo a estar harto de esto! -se quejó el pelinegro con un evidente tono de dolor en su voz.
-La verdad es que esto ya empieza a ser un recurso de escritor vago-dijo Angie.

El pelinegro no entendió lo que quería decir Angie y sinceramente tampoco estaba con ánimos de intentar entenderlo, lo que sí hizo fue mirar por el rabillo del ojo para ver con quien se había chocado esta vez, era una chica de su misma edad, aproximadamente, vestía con una camiseta roja de tirantes que dejaba ver una ligeramente bronceado abdomen, tono que presentaba toda su piel obviamente, también vestía con unos pantalones campana de color azul y unas sandalias, pero lo que más llamaba la atención de la chica era su larga cabello de color rojo peinado o recogido en una salvaje coleta, y por si el cabello pelirrojo no era lo suficiente llamativo de por sí el de esta chica presentaba varias mechas de un vistoso verde claramente tintado pero que combinaba con los ojos esmeralda de la chica.

- ¡Pero bueno! -se quejó la de momento desconocida- ¡Se choca contra mí y encima me grita! -añadió mientras se reincorporaba.
-Ha sido un accidente-se disculpó AJ que no tenía ninguna gana de que le gritara
-Ya-contestó esta no demasiado convencida- ¿Seguro que no eres uno de esos pervertidos que van chocándose contra las mujeres como yo a propósito?
-Claro que sí-replicó el pelinegro con ironía- y me he traído a mi amiga y a su Tauros por puro fetichismo-añadió con igual tono.
-Con que vas de listillo ¿eh? -dijo desafiante mientras cogía una pokeball-Me parece que esto solo hay una forma de solucionarlo…
-Me encantaría-mintió AJ-Pero tengo que coger un barco ahora mismo rumbo a Ciudad Orquídea-añadió el de Pueblo Paleta que no tenía ningunas ganas de combatir.
-Tu tranquilo-interrumpió Angie-El barco todavía tardará en llegar ¡Tenéis tiempo de sobra para el combate!
-Taaaaroos-baló el gran mamífero para corroborar las palabras de la rubia.

Al oír esas palabras AJ giró la cabeza bruscamente casi como si se tratara de un Noctowl con una expresión de divertida psicosis, divertida para cualquiera menos para él, en su rostro que fue acompañada de un irónico “Gracias por la ayuda”

No hubo mucha más que decir, casi sin querer el pelinegro se vio en una playa razonablemente vacía con una Pokeball en mano y frente a su vociferante oponente.

-Sera un combate de tres Pokemon-decidió la chica de ojos verdes-Y empezaré yo.

Acto seguido y sin dejar a AJ meter baza la chica arrojó su Pokeball liberando a una criatura que no alcanzaba el metro de altura, de piel de una tonalidad azul oscuro que hacía resaltar el vivaz rosa de una especie de plumas que tenía a modo de cola, también resaltaba sobre su piel unas ovaladas marcas amarillas en su frente y su pecho, también tenía tanto en sus brazos como sus piernas dos fuertes garras blancas, finalmente en una de sus pequeñas orejas también había una pequeña pluma rosada la cual, por el tamaño de la misma, permitían deducir que el individuo se trataba de una hembra.

- ¡Niiiisel! -expresó la pokemon adoptando una pose de batalla.

-Sneasel, el Pokemon Garra Filo: Pokemon muy astuto que ataca en la oscuridad a su presa, este pokemon trepa a gran velocidad usando sus garras curvadas que pueden extender durante el combate-informó la pokedex de AJ.

El pelinegro miró hacia el cielo de media tarde con el claro convencimiento que debía replantarse varias cosas, estaba combatiendo con una desconocida que prácticamente le había abordado en plena calle, con un Tauros llamado Solar como testigo y todo ello porque iba a atravesar el mar en barco por que otra desconocida, por muy líder de gimnasio y muy buenas intenciones que tuviera se lo hubiera pedido, pero de momento tocaba centrarse en combate…

- ¡Adelante Hydra!-exclamó AJ mientras arrojaba la pokeball de la pokemon acuática.
-Siiiii-expresó la pokemon acuática manifestándose en la orilla.
-Bonito pokemon-dijo la chica de explosivo cabello-Por eso te dejare que ataques tú primero-añadió con tono condescendiente.
- ¡Rayo Burbuja! -exclamó AJ.

Así desde el agua la himpocampo esputó una tromba de burbujas dirigidas hacia la plumífera mamífera la cual lejos de retroceder o amedrentarse se deshizo de ellas con un simple zarpazo.

-Niiiis-dijo la pokemon siniestra orgullosa tras la demostración de poder que había hecho.
-Ahora nos toca a nosotras-exclamó la chica- ¡Sneasel usa Cuchillada!

Así  la pokemon emplumada hizo que sus garras adquirieran un brillante color blanco a la par que las mismas comenzaron a crecer, luego se lanzó corriendo hacia el agua con la clara intención de atacar a la pokemon acuática.

- ¡Hydra usa Agilidad! -exclamó AJ.

Así ante el ataque de la pokemon de doble tipo la pokemon acuática se relajó para liberar tensión de todos sus músculos lo cual le permitió aumentar su velocidad, mientras que su cuerpo adquirió un ligero brillo celeste, lo cual le permitió esquivar a su oponente y hacer que esta se llevara una involuntaria, pero previsible, zambullida.

- ¡Ahora Hydra usa Rayo Burbuja! -volvió a pedir AJ.

Aprovechando la ventaja de tener el elemento a su favor la Seadra comenzó a nadar alrededor de su oponente mientras lanzaba andanadas pompas que impactaban directamente en la Sneasel.

-Ja-expresó con despreocupación la pelirroja - ¿De verdad crees que iba a mandar a mi Pokemon al agua si estuviera indefensa? ¡Sneasel usa Surf! -exclamó luego.

- ¡Niiiiis! -chilló la pokemon.

Como si con ese chillido fuera capaz de movilizar las aguas la Sneasel conjuró una gran ola, colocándose en la cresta de la misma y evitando los Rayos Burbuja que eran engullidos por la acuática pared.

- ¡Sácala del agua! -exclamó la chica.

Obedeciendo a su entrenadora la Sneasel dirigió la ola hacia la playa arrojando a la pokemon acuática fuera de su elemento natural quedando esta desvalida, o al menos eso creía la oponente sin nombre.

-Cuchillada-volvió a pedir para la entrenadora de Sneasel.

- ¡Hydra usa Bote! -exclamó AJ

Ante la acometida de la ágil pokemon de afiladas garras la Seadra se reincorporo tensando su cola, o apéndice según como se quiera ver, la cual adquirió un fulgor blanco y que usó para usarla a modo de muelle para propulsarse y evitar el ataque de la pokemon siniestra.

- ¡Ahora usa Pompa Dragon! -exclamó AJ
- ¿Pom…? ¿¡Pompa Dragón!?-exclamó la chica de pelo explosivo que no tenía ni idea de lo que el pelinegro pretendía.

Una vez en el aire y a salvo la pokemon acuática, que sí sabía lo que su entrenador pretendía, volvió a expectorar la tanda de burbujas.

-Bah-expresó más despreocupada la chica-Es solo otro Rayo Burbuja ¡Cuchillada y revienta las pompitas!

La pokemon de los tipos siniestro y hielo con gesto de confianza volvió a iluminar sus garras con el albo fulgor característico del ataque Cuchillada para luego destrozar todas las burbujas, sin embargo, no esperaba que al estallar las pompas estas liberaran un vaho verdoso que inhaló la Sneasel, la cual sin pretenderlo se quedó quieta por el efecto secundario del mencionado vaho sobre su organismo.

- ¡Habías ocultado el Dragoaliento dentro del Rayo Burbuja! -exclamó la chica al descubrir lo que AJ había hecho.
-Y hay más-dijo AJ que no podía evitar un tono de victoria-Mirad hacia arriba.

Tanto la Sneasel como la pelirroja alzaron la cabeza para ver, y la primera también sentir, como la Seadra descendió desde las alturas para impactar contra la comadreja dejándola hundida en la arena de la playa.

-Esniiiiiis-expresó la pokemon derrotada con sus ojos girando desorientados.
-Vuelve Sneasel-dijo la entrenadora haciendo regresar a la pokemon a su esférico contenedor-Ahora puedes elegir tú, si quieres-ofreció la pelirroja.

-Creo que eso haré-dijo AJ que agradeció mentalmente que Hydra supiera qué hacer cuando a él se le ocurrió lo de “Pompa Dragon”-Descansa Hydra-añadió mientras su pokemon volvió a su esfera bicolor.

Luego el entrenador oriundo de Pueblo Paleta arrojó una Safari-Ball que libero al insecto de grandes cuchillas mientras que por su parte la chica de volcánico cabello lanzó su propia pokeball la cual liberó a un gran ofidio cuyo color principal era el azul marino aunque presentaba otros colores distintos como unas marcas amarillas tanto en su cara como en su serpentino cuerpo, o unas violetas presentes también en su cara abdomen y cola o el rojo presente tanto en sus maliciosos ojos como en sus colmillos, visibles aun con la boca cerrada, o en la parte exterior de la cola de espada que poseía.

-Sivaaaaaipa-siseó el pokemon venenoso mientras enseñaba su lengua viperina.

-Una pregunta-interrumpió AJ- ¿Cómo te llamas?

-Me llamo Silvia-dijo la chica con toda normalidad-Pero tú puedes llamarme tu peor pesadilla-añadió con tono risueño para luego soltar una risotada.

El pelinegro sonrió para sus adentros, el que la chica le hubiera dicho su nombre tan tranquilamente y hubiera hecho esa broma le hacían pensar que quizás solo fuera persona de carácter “volcánico” y que ahora estaba disfrutando del combate. Combate en el que ahora él también estaba totalmente inmerso.

-Blade usa Tijera X-inició AJ.
-Cola Veneno-contraatacó Silvia.

Obedeciendo a sus entrenadores el insecto de verde anatomía cruzó sus cuchillas formando una especie de X luminiscente mientras que su oponente hizo que su cola con forma de espada, al menos la parte final, se encendiera con un brillo violeta.

- ¡Saaaider!
- ¡Sivaaaaipaaaar!

Así tras lanzar sus respectivos gritos de batalla ambos pokemon se enzarzaron en un intercambio de golpes con sus partes afiladas usándolas tanto para atacar como para protegerse.

-Así no vamos a conseguir nada-pensó AJ viendo como cada golpe era contrarrestado- ¡Blade usa Ataque Ala! -dijo en voz alta.

Obedeciendo a su entrenador el Scyther desplegó sus alas y se lanzó rápidamente contra su oponente consiguiendo golpearle varias veces.

- ¡Otra vez Ataque Ala! -pidió AJ.
- ¡No le dejes Seviper! -exclamó Silvia por su parte.

El pokemon mantis volvió a lanzarse sobre su venenoso oponente el cual reaccionó abriendo la boca y lanzando desde el interior de la misma un torrente ígneo que impactó directamente contra Blade.

- ¡Muy bien ese Lanzallamas! -animó la pelirroja- Ahora usa Colmillo Veneno-añadió Silvia.

Aprovechando que el amenzador artrópodo estaba dolorido por el ataque de fuego el ofidio se lanzó sobre él mientras sus intimidantes colmillos adquirían un fulgor violáceo.

- ¡Blade, Contador! -reaccionó rápidamente el de Pueblo Paleta.

Ante la visión de los brillantes colmillos del Seviper el pokemon de AJ generó un aura rojiza alrededor de su cuerpo, lo que hizo que cuando los mencionados colmillos entraron en contacto con su piel el Seviper fuera despedido varios metros sobre la arena.

-Vaaaiper-jadeó el pokemon venenoso reincorporándose.

Blade también jadeó intentando ponerse en pie sin embargo algo le hizo, en sentido más literal de la palabra, hincar rodilla al suelo y es que en el ataque interior el Seviper había conseguido inyectar parte del veneno en el interior del organismo, manifestándose esto en una fea mancha purpura en el hombro.

-Vuelve Blade-dijo AJ haciendo regresar al Scyther a su pokeball, ya que tampoco quería que su pokemon sufriera innecesariamente en un combate intrascendente.
-Entonces yo gano esta ronda-dijo feliz Silvia-Vuelve Seviper-añadió mientras cogía una pokeball.

La pelirroja arrojó su última pokeball que liberó a un pokemon reptil pero muy diferente a su compañer de equipo, se trataba de un reptil bípedo de piel verde, poseía también un abdomen rosado y unos ojos ambarinos que le daban un aire de serenidad, el mencionado pokemon poseía una larga hoja que parecía brotar de su cabeza, también contaba con tres hojas en la zona de las muñecas y en otras dos en su parte trasera.

-¡Groooovaail!-exclamó el reptil verde al manifestarse sobre la arena.

El pelinegro sonrió mientras la brisa de la tarde levantaba un poco de arena, llevaba demasiado tiempo combatiendo, y viendo combates, para saber lo que el “guion “exigía, y eso era una lucha entre dos pokemon de tipo planta, y si además era su pokemon inicial mejor que mejor.

- ¡Adelante Saur! -exclamó AJ lanzando la pokeball del que sería el último contendiente de esa improvisada batalla.
- ¡Eiiiivisoor! -exclamó el pokemon cuadrúpedo en cuanto apareció.
-Empezaremos nosotros-dijo Silvia- ¡Grovyle usa Hoja Aguda!

El lagarto flexionó sus tridáctilas piernas para dar un potente salto a la par de que las hojas de sus extremidades superiores, envueltas en un intenso color verde, se unían, la de cada brazo por separado, en una sola que por longitud y filo no tenían nada que envidiar a una espada autentica.

.-Saur esquívalo-pidió AJ viendo como el pokemon bípedo se lanzaba en picado con sus dos filosas hojas-espadas sobre el pokemon cuadrúpedo.

El pokemon de tipo dual pese a ser más lento que su oponente tuvo tiempo de dar un salto hacia atrás para eludir con cierta comodidad el ataque, lo cual generó que el ataque del Grovyle levantara una gran catidad de polvo al impactar su ataque contra la arena.

- ¡Saur usa Bomba Lodo! -exclamó AJ.

Parcialmente oculto entre la nube de arena levantada el pokemon de AJ disparó una tanda de esferas de lodo negruzco hacia el lagarto de panza rosa.

- ¡Esquívalo Grovyle! -exclamó Silvia.

No era necesario decirlo dos veces y el pokemon bípedo haciendo gala tanto de velocidad como de flexibilidad se estiró hacia atrás hasta el punto de poner su espalda casi en posición horizontal lo cual impidió que le impactaran las venenosas esferas.

-Grooooo-expresó orgullo el reptil de la hoja en la cabeza mientras se reincorporaba.

Lo que el Pokemon de Silvia no esperaba es que al adoptar su posición natural un fangoso perdigonazo le impactara de lleno en el hocico. Y en contra de lo que pudiera aparecer el Grovyle tras recibir tan dañino ataque, y probablemente reprimiendo parte del dolor, se limpió los restos de fango con las hojas de sus brazos y luego lanzó una sonrió desafiante a su cuadrúpedo oponente a la par que fijaba su penetrante mirada amarillenta en él.

-Sooooor-replicó el pokemon de ojos sostiendo la mirada con una actiud tan tranquila como seria.
- ¡Jo jo jo! -rió estruendosamente Silvia-Parece que ha nacido una bonita rivalidad.
-Sí-dijo AJ que quizás rememoraba aspectos de su viaje.

Sin embargo, un fuerte ruido le sacó de las cavilaciones, el sonido de un barco atracando en el puerto de Ciudad Olivo, AJ entonces se giró hacia el Tauros donde Angie se estirazaba y bostezaba, señal casi inequívoca de que se había dormida sobre el bovino, sin embargo, esta al ver el barco hizo un gesto con la mano al pelinegro, la señal era clara, ese barco era el suyo.

-Me temo-comenzó a decir AJ-que me tengo que ir-añadió mientras hizo regresar a Saur a su pokeball.
- ¿C-Como? -expresó una contrariada Silvia.
-Adios-se despidió AJ para acto seguido echar a correr, temeroso de perder el barco.
- ¡Nadie deja a Silvia Jara en mitad de un combate! -vociferó la pelirroja- ¡Y además no me has dicho tu nombre!

Sin embargo, el pelinegro ya no estaba allí para escuchar sus gritos, por el contrario, estaba corriendo en dirección al puerto con la necesidad, pero el nulo deseo, de coger un barco.

-¡AJ!¡AJ, para!

El entrenador de Pueblo Paleta, todavía corriendo, giró la cabeza y eso a punto estuvo de hacer que se cayera y no porque el pelinegro fuera tan torpe como para caerse por mirar hacia atrás mientras corría, que por momentos sí, sino porque al girarse vio como la rubia montada en un toro que se autofustigaba con sus tres colas se acercaba a gran velocidad y llamándole a grito pelado.

- ¿Qué pasa? -dijo AJ entre jadeos
-La chica pelirroja me ha dado esto-dijo la improvisada jinete mientras lanzaba un objeto al pelinegro-me dijo que era para ti.

El pelinegro observó el objeto que Angie le había dado era un pequeño recipiente de cristal con un líquido incoloro y con una pegatina en la que había escrito “Antidoto”

- ¡AJ date prisa ¡¡Ya hablaremos! -Le apremió Angie mientras ella y su cornuda montura se alejaban del pelinegro.

El susodicho no tardó mucho en llegar y embarcar en el transporte que le llevaría a Ciudad Orquidea, una vez allí aplicó el antídoto sobre Blade y le dejó descansar de vuelta a su pokeball, luego se sentó en una silla en cubierta esperando que el trayecto pasara cuanto lo antes posible.

-De momento-dijo el pelinegro con la mano en el abdomen-todo va bien-y por si acaso tengo esto-pensó mientras rozó con los dedos el frío cubo de latón que había puesto a su lado. -De todos modos- se dijo AJ mientras miraba el cielo anaranjado del atardecer-Estoy en un barco para cruzar el océano y todo porque me lo pidió esa chica, Yasmina.

Si hubiera tenido un espejo hubiera podido ver como sus mejillas se enrojecían ligeramente, aunque él solo pensaba en mantener sus fluidos controlados, en eso y que el trayecto de vuelta lo haría a lomos de Iwasa o con la ayuda de Hydra o Hammer.

-Atención queridos pasajeros-dijo una voz por la megafonía del barco-Si miran a su derecha podrán ver las misteriosas Islas Remolino.

El pelinegro no giró la cabeza para no tentar a la suerte, pero no le hizo falta, aunque no pudiera ver las islas podía oír los torbellinos tan característicos de la zona y que circundaban a las islas, quizás para impedir que alguien que se acercara a las islas, quizás para impedir que nada saliera de las mismas. Y aunque el barco transcurriera a una distancia segura era indudable que los torbellinos le sometían a un mayor traqueteo al barco lo cual hizo que el pelinegro notara como todo su interior comenzaba a agitarse, probablemente esto le impidió notar como su colgante a comenzar brillaba ligeramente.

-Desde luego…-comenzó a decir AJ que, por lo que pudiera pasar, tenía ya asido el cubo-Vaya día…



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Cita:Algún día estaré al corriente... algúuuun dia.

Muchas gracias por seguir leyendo. Y no te preocupes: Por suerte o por desgracia vas a tener muuuucho tiempo.
Cita:Lo del sueño me dio muchos vibres de YGO concretamente de la parte de Marik y lo de los faraones, no se si de ahí esté inspirado pero me dio la idea, obvio eso se desarrolla adelante y espero vivivr para llegar a esa parte e.e

Todos esperamos que vivas lo bastante para leer mi fic. pero solo para eso ^_^

Ok no xD

Pues tienes razón: En el sentido de que el "poder" de AJ tiene una fuerte inspiración en Yu-gi-oh. No en Marik pero si en Yugi y las "ventajas/capacidades" que le aporta la parte de Atem. Otra parte esta basado en la percepción de Cronos de los Mundos Misterioso


 
Cita: lo único sí que siento que leí muchas veces "pelinegro" 

Esa palabra es nuestra seña de identidad. Nos hace únicos y diferentes XD
 
Cita:supongo que esa última corresponde a los retoños de AJ,

Sip. Aunque dependa de lo que entiendas por retoños...Y por AJ (?)
Cita:como el viejito interrumpiendo a las chicas kimono.

Eso también nos hace únicos y difirentes. Solo un fic como nosotros tocaría un tema tan profundo como el alcoholismo en la tercera edad xD

Gracias por los comentarios. Hasta la próxima

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#70
Lo que es que una batalla se deba interrumpir por otros compromisos. Pero así llega a pasar.

Me imagino que AJ y Silvia se verán pronto, seguramente para la Liga.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
[Imagen: SwCanxx.png]
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#71
CAPITULO 24: EL VIENTO, EL PUÑO Y LA FLOR



-Pues ya estoy aquí.

Dicho esto, y aún mareado, el pelinegro con paso oscilante se bajó de la embarcación que lo había traído a la isla al suroeste de Johto y se alejó del, modesto, puerto de Ciudad Orquídea. Lo primero que pudo observar el oriundo de Pueblo Paleta fue como a diferencia de Ciudad Carmín o Ciudad Olivo donde inmediatamente un intenso olor a agua salada invadía los pulmones en esta ocasión esa sensación era mitigada debido a una fría brisa proveniente de las montañas situadas a las espaldas de la pequeña urbe.

Una vez más el pelinegro observó el cielo anaranjado salpicado de alguna nube rosácea y calculó que debían de quedarle, aproximadamente, un par de horas de luz. Tiempo más que de sobra para hacer lo que tenía que hacer. Y no tardó mucho, un par de preguntas a las personas adecuadas le llevaron al sitio indicado, un pequeño edificio de aspecto antiguo, aspecto refrendado tanto por el estilo de construcción como por la negrura de sus paredes. Siendo eso lo más destacable junto a un logo en la parte alta de la fachada que ilustraba a un Ekans enroscado alrededor de una extraña vara.

- ¿Hola? -preguntó el pelinegro antes de tocar- ¿Está abierto? -añadió tras tocar la puerta para llamar.
-Adelante-respondió una voz anciana-y cierra la puerta que hace frío-añadió

El pelinegro entró en el edificio y observó, con dificultad debido a la pobre iluminación, varios estantes cargados de extraños, y no muy saludables, ungüentos además de un mostrador detrás del cual estaba su interlocutor, una persona mayor, de piel arrugada y no demasiado alta, teniendo estas características resultaba extraño las modernas gafas de sol que tapaban sus ojos.

- ¿Qué es lo quieres? -preguntó el anciano.
-Pues…-comenzó a explicarse AJ.
- ¡Shhhhhhh! -le chistó el anciano-tu cara lo dice todo.

No diciendo nada más el anciano se acercó a una de las estanterías donde cogió varios ingredientes que puso juntos en un mortero y comenzó a removerlos enérgicamente. No tardó mucho en convertirlo todo en una pasta uniforme y casi liquida, que luego el anciano se molestó en introducir en un esférico bote de cristal.

-Con esta medicina el pokemon del faro estará bien-dijo el extraño farmacéutico-que tenga reposo y expulse electricidad en las dosis adecuadas. Ya le pasaré la cuenta a la líder de gimnasio.
- ¿Le ha pasado más veces esto? –preguntó el pelinegro extrañado
-Más de las que puedo contar-dijo el anciano con un tono que más misterio sugería un extremo aburrimiento.
-Vale-dijo AJ no demasiado seguro de lo que pasaba-muchas gracias-añadió cuando ya estaba dispuesto a irse.
- ¿Quieres mandarlo por “correo urgente”? -preguntó el anciano.
- ¿Correo urgente? -repreguntó el pelinegro.
-Sígueme-dijo el extraño farmacéutico con tono cansado.

Ambos salieron afuera y AJ se fijó en un pokemon que dormía plácidamente en el techo y que no había visto cuando entró: Un ave de color blanco, mayoritariamente, con determinados detalles azules como sus pequeñas patas o las puntas azules de sus alas o como la parte superior de su cabeza, aunque indudablemente la característica más destacada del ave era un gran pico amarillo.

-Peeeeelipeer-graznó el pelicano que revoloteó hasta el suelo cuando vio al anciano.

-Pelipper-dijo el farmacéutico-Mándalo donde siempre-agregó con tono de rutina.


El pokemon agua y volador no dijo nada más, engulló la medicina y emprendió el vuelo rumbó a Ciudad Olivo.

-Mañana llegará a su destino-dijo el farmacéutico cuando el pelícano despareció por el horizonte-Así tendrás tiempo de disfrutar de Ciudad Orquídea-añadió-Que te vaya bien.

No dijo más el extraño anciano que se volvió a introducir en su edificio, quedando así el pelinegro solo en la calle con la absoluta certeza de que no tenía ni de lo que acababa de pasar, sin embargo, lejos de preocuparse se dedicó en buscar al centro Pokemon con la clara intención, y necesidad, de hacer noche en la isla.

Así, el entrenador oriundo de pueblo Paleta se dirigió al ya mencionado edificio con la intención de pasar la noche, no sin antes “someter” a sus pokemon a un chequeo necesario tras el combate con Silvia hace apenas unas horas.

-Uffff-suspiró AJ dejándose caer sobre uno de los sillones de la sala de espera mientras, valga la redundancia, esperaba a que sus pokemon descansaran.
-He oído que el líder es muy fuerte-comentó alguien a varios asientos a distancia de AJ
-Ya-le contestó su acompañante-los pokemon de tipo lucha no son fáciles.
-Cierto-volvió a decir su interlocutor-Aunque no parece un líder de tipo lucha.
-Sí, quizá le sobra un kilo.
-O dos.

Los dos soltaron unas risas y se alejaron del lugar riéndose de su ocurrencia, ocurrencia que como el resto de la conversación fue escuchada por el pelinegro.

-Tipo lucha-mencionó a AJ para sí.

El pelinegro comenzó a repasar mentalmente la “lista” de pokemon que tenía a su disposición notando con alegría como pokemon como Iwasa, Henshi o Blade tenían ventaja de tipo contra el ya mencionado tipo por no hablar de pokemon como Waru, imune a tipo lucha, o Saur, resistente al mismo, e incluso Hammer con su físico, tanto para defender como para atacar, podía hacerlo bien en un hipotético combate. También es cierto que, y AJ lo sabía, no todo en un combate era cuestión de tipos.

-Tengo que prepararme para el gimnasio-pensó AJ-pero hoy no, mañana-añadió mentalmente.

Y efectivamente la mañana llegó y con ella el claro sol de la mañana que iluminó toda la isla, incluyendo el rincón donde AJ y sus criaturas entrenaban para el combate de gimnasio. El lugar estaba situado en la zona oeste de la isla, detrás de las montañas de la ciudad propiamente dicha, no muy lejos de la nueva, y única, Zona Safari de Johto.

- ¡Bien chicos! -dijo AJ con renovadas energías tras una noche de sueño-vamos a practicar un poco, lo primero será disponernos por parejas-continuó-una será Saur e Iwasa.
-Eiivisor
-Aaaaaar
-Otra- continuó el pelinegro- será Waru y Blade
¡Joooon jon!
-Saider
-Pues empecemos-concluyó AJ

Tras la breve explicación las parejas comenzaron a intercambiar ataques y a esquivarlos como parte del entrenamiento que había dispuesto su entrenador, y todo esto bajo la supervisión de AJ.

-Breeeeeei- expresó el Umbreon acercándose AJ, quizás preguntando por que su entrenador no le había asignado un compañero.
-Veras Yami-dijo AJ-Como no creo que te vaya utilizar en este combate tengo otro objetivo para ti…

El pelinegro no dijo más y se limitó a señalar con el dedo al último pokemon del equipo, siendo este el pequeño Cyndaquil que se limitaba a ver como sus compañeros de equipo intercambiaban ataques.

- ¿Breeeeon? -inquirió el mamífero de piel azabache
-Eres el más parecido a Foxy-se limitó a decir AJ

Yami entrecerró los ojos, probablemente no le hacía gracia que le compararan con Foxy, no porque tuviera nada en contra de su compañera de equipo precisamente, pero finalmente se acercó al narigudo pokemon de fuego para supervisarle. De vez en cuando tanto los pokemon como AJ levantaban la vista para apreciar el escenario en que se encontraban, habían dejado los acantilados de la ruta 47 y se habían asentado en la ruta 48, preludio de la ya mencionada Zona Safari, la cual contaba con amplias explanadas verdes y unos tranquilos riachuelos como únicos accidentes geográficos relevantes, riachuelos que acabarían uniéndose al mar tras precipitarse por los ya mencionados acantilados.

- ¡Iwasa usa Poder Pasado! ¡Látigo Cepa, Saur! -pidió AJ.

El prehistórico reptil volador alzó el vuelo mientras generaba las peculiares piedras propias de ese ataque, mientras Saur desplegó las cepas para poder ejecutar uno de sus ataques característicos. Acto seguido el pétreo pokemon lanzó las seis piedras que componían su ataque a lo que Saur respondió despejándolo con las viñas, consiguiendo que ninguna de ellas le impactaran. Sin embargo, tanto AJ como el resto de pokemon observaron como una de las piedras rechazadas se dirigía peligrosamente al lugar donde se encontraban Yami y Bomber.

-Umbreeeeeeon-exclamó el mamífero de piel azabache poniéndose delante del pokemon de fuego para protegerle. Sin embargo, cuando la piedra se acercó al par esta fue vaporizada por una repentina descarga de energía psíquica.
-Gracias por pararla Waru-agradeció AJ.
-Breeei-añadió Yami con el mismo tono
- ¿Joooon? -se cuestionó el fantasma rascándose la cabeza con su espectral dedo.
-Pues si tú no has sido…-pensó AJ.

Acto seguido tanto el pelinegro como Yami y Waru giraron la cabeza y lo único que observaron fue al pokemon ratónfuego que les miraba con divertida extrañeza.

-Quizás…

Así el entrenador de Pueblo Paleta agarró su pokedex y apuntó al flamígero bebe con la misma y, casi al instante, AJ pudo leer que las siguientes palabras en la pantalla del aparato: Placaje, Malicioso, Paranormal.

-Pues eso es-dijo el pelinegro, ya que no había que ser necesariamente listo para deducir que el ataque psíquico solo podía ser Paranormal-Y ya que estamos…-volvió a decir AJ apuntando ahora Yami con la intención de ver si con la evolución el pokemon de piel negra había aprendido algún nuevo ataque, pudiendo comprobar que a los que ya conocían como Eevee se le habían unido otros dos denominados Finta y Mordisco. No había acabado el pelinegro de guardar la pokedex cuando el sonido de su pokegear le alertó de una llamada entrante.

- ¿Diga? -preguntó AJ
- ¿AJ?
- ¿Angie? -repreguntó el de pueblo Paleta.
-Sí, soy yo-respondió la rubia-Solo quería decirte que la medicina ya ha llegado ¡Y Amphy está mucho mejor!
-Me alegra oírlo-dijo AJ contento.
- ¿Cuándo vas a volver?
-Voy a intentar ganar la medalla de Ciudad Orquídea, cuando lo consiga iré hacia Ciudad Olivo-dijo AJ-por cierto-añadió- ¿Cómo tienes mi número?
-Me lo dio Izumi-respondió Angie-Nos vemos luego.
-Adiós-dijo AJ para luego cortar la conexión-Chicos-dijo ahora mirando a sus pokemon-vamos a comer y luego entrenamos otro rato.

Nadie puso objeción alguna y todos, AJ incluido, comenzaron a comer su correspondiente alimento con el relajante sonido del fluir del agua como banda sonora para su almuerzo, banda sonora a la que se unían también los zumbidos de los Ledyba y los alegres sonidos de los Hoppip mecidos por el viento.

-Que rico-se dijo AJ tras comer para luego limpiarse la boca con una servilleta que enseguida arrugó y guardó en su bolsillo.

Una vez hecho esto el pelinegro bostezó para dejarse caer sobre la hierba adoptando la tan característica pose de manos detrás de la cabeza que solo podía significar una cosa…

-Chicos voy a cerrar los ojos, llamadme en cinco minutos.

Pasaron los cinco minutos, diez minutos, media hora, una hora y otra…

-¿Ciiiin?
-¡Aaaaaaaaro!

Quizás el Cyndaquil estaba preocupado de que su entrenador estuviera tanto tiempo dormido pero para cerciorarse de eso ya estaba su prehistórico compañero de equipo que lamió la mejilla de su entrenador haciendo que este pegara su correspondiente respingo. Lo que el entrenador de Pueblo Paleta vio fue, aparte del pokemon ratónfuego e Iwasa en primera plana, a Waru levitando a palmos del suelo, dormido también, a Yami hecho un oscuro ovillo, y también dormido, mientras que, por otro lado, más diligentes, Blade continuaba con el entrenamiento esta vez reduciendo a picadillo las hojas afiladas que Saur le lanzaba.

-Perdonad-dijo AJ levantándose-se supone que teníamos que entrenar, aunque me alegro que algunos os lo hayáis tomado con calma-añadió mirando de reojo a Waru y Yami.

-Breeeei-expresó el Umbreon que entreabrió sus ojos rojos para mirar con el rabillo del ojo a su entrenador para luego volver a sus oníricos mundos.
- En fin-suspiró AJ-Volved-añadió mientras hacía regresar a sus pokemon a sus respectivas pokeballs.

-Soooooor.

El pelinegro dirigió ahora la mirada hacia su primer pokemon que ya dado el entrenamiento por finalizado comenzó a ramonear el pasto sobre el que se encontraba.

-Se ve que hoy estoy despistado-se dijo AJ tras ver que no había hecho regresar al Ivysaur a su pokeball- ¿Quieres acompañarme? -dijo ahora en voz alta.
-Eiiiivisoor-respondió el pokemon planta y veneno reincorporándose para comenzar a caminar junto a su entrenador.

Antes de abandonar el lugar en el que se encontraban le dieron un último vistazo, notando como el cielo estaba teñido del característico naranja del atardecer, de cómo el sol parecía estar a punto de ser ingerido por el mar y de cómo los zumbidos de los Ledyba comenzaban a ser remplazados por los ulular de los Hoothoot.

Así el par comenzó a descender entre los acantilados con la finalidad de llegar a Ciudad Orquidea, notando ambos como la temperatura descendía notablemente y como el viento del norte que comenzaba a azotar, quizás con más fuerza de la usual, contribuía definitivamente a ello.

- ¡Soooooooor! -expresó Saur.
-La verdad es que hace mucho frío de repente-dijo AJ.

El entrenador de Pueblo Paleta se acercó a su pokemon con la intención de darle una palmadita para que no se parara pese al viento, notando para su sorpresa como la azulada piel del pokemon estaba tensa, inquieto, AJ miró la cara de su pokemon, notando una expresión de concentración casi preocupante.

-Saur… ¿Notas algo? -preguntó AJ

Casi a modo de respuesta el viento arreció con más fuerza obligando tanto a AJ como a Saur a entrecerrar los ojos por temor a que algo los dañara, al abrirlos de nuevo no podían dar crédito.

-Combate contra mí.

Entrenador y pokemon se miraron entre sí, visiblemente extrañados, luego dirigieron su mirada hacia su interlocutor: dos metros de criatura majestuosa e intimidante a partes iguales, de piel celeste salpicada de rombos blancos tanto en el costado como en las patas, unos ojos rojos que mantenía fijos en ellos y una extraña cresta hexagonal, parecida al contorno de un diamante, de un color azul intenso detrás de la cual surgía una espesa pero igualmente elegante melena de pelo morado intenso.

- ¿Un Sui? ¿…Un Suicune? -se dijo a sí mismo AJ visiblemente sorprendido por la aparición de ese pokemon
-Sí, combate contra mí-volvió a repetir.

El pelinegro se rascó la cabeza, confundido, claramente el Suicune se estaba comunicando con el mediante telepatía, o algún medio similar, pero por qué ese ser de leyenda estaba frente a él era algo que no podía entender.

-No es necesario que entiendas nada-repitió el pokemon legendario-simplemente haz lo que te pido, por favor.

Un escalofrío recorrió el espinazo de AJ, el hecho de que una criatura como la que tenía en frente le pidiera algo por favor merecía el escalofrio, luego miró de reojo a Saur, este estaba razonablemente tranquilo esperando la decisión que adoptara su entrenador.

-Bien-dijo AJ para luego respirando a fondo- ¡Vamos allá!

No tuvo que decir el entrenador de pueblo Paleta nada más para que Saur agitara su lomo liberando una ráfaga de afiladas hojas que rasgaba el aire. Su regio oponente solo tuvo que sacudir su propio cuerpo para generar una brisa que dispersó el ataque.

-Ahora es mi turno-resonó la voz mental del pokemon legendario.

La criatura de piel celeste flexionó ligeramente sus piernas para luego lanzarse hacia su oponente de un grácil y a la par enérgico salto.

- ¡Saur usa Látigo Cepa!-exclamó AJ.

Rápidmente el pokemon planta desplegó las cuatro viñas que solía utilizar y se dispusó a usarlas para azotar a su oponente. Sin embargo, para sorpresa de AJ y su pokemon en cuando los herbáceos tentáculos golpearon a su oponente este pareció desaparecer.

-¿¡Era una copia!?-exclamó AJ.

Quizás fuera por instinto, pero Saur miró hacia arriba para ver como la imponente criatura, y sus ciento ochentaisiete kilos, se cernían sobre él.

- ¡Saur, rápido Bomba Lodo!-pidió AJ

El pokemon planta lanzó desde la flor desde su espalda una andanada de fangosas esferas que el Suicune respondió con su propia tanda, esta vez de burbujas, que colisionaron dando resultado una pequeña explosión.

-Eivysooooor-gruñó el pokemon de tipo planta y veneno.
-Sinceramente-volvió a decir, o a pensar, Suicune-Esperaba bastante más ¡Viento Afín!

El legendario de tipo agua no dijo nada más y cerró los ojos conjurando una fuerte ventolera lo que unido al terreno mojado hizo que tanto AJ como Saur se fueran deslizando por el mismo, lo cual era peligroso considerando que la zona estaba sobre un, momentáneo, embravecido mar.


-Adiós AJ Slifer.

El Suicune dio un gran salto hacia el mar y comenzó a correr en dirección oeste por la superficie del agua, algo realmente digno de ver…pero claro, AJ no estaba para ver nada. El fuerte viento conjurado todavía soplaba con fuerza pese haberse marchado Suicune y tanto el entrenador de Pueblo Paleta como su cuadrúpedo pokemon tenían serias dificultades para tenerse en pie. Finalmente, un golpe de aire derribó al pelinegro lanzándolo hacia el abismo.

- ¡Eiiiivy soour! -exclamó el pokemon visiblemente preocupado que rápidamente desplegó sus cepas consiguiendo asir con dos de ellas a su entrenador mientras que las dos restantes, igual que sus cuatros patas, se encargaron de agarrase a la traicionera superficie.

El pelinegro, sintiéndose sujeto, respiro aliviado, aunque dicha sensación desapareció pronto, tan pronto en cuanto abrió los ojos y vio la mojada pared pétrea que tenía frente a él, luego miró hacia abajo observando las afiladas rocas que surgían cuando el bravo oleaje les dejaba.

AJ tragó saliva mientras el viento hacia que el agua le salpicara en la cara, lo primero que pensó fue en usar la pokeball de Iwasa pero teniendo en cuenta que la luz del sol estaba en clara disminución y que la posición en que se encontraba era “complicada” decidió que lo mejor era evitar moverse para no dificultar más la labor de Saur.

- ¡Eeeeeeivisaaaaur!

Tras las exclamaciones de Saur lo que AJ pudo ver, con dificultad, fue un fuerte resplandor blanco, eso hizo respirar al pelinegro confiado de que ese brillo proviniera del foco de un vehículo, quizás alguien que viniera a ayudarles.

- ¡Vamos Saur! -animó AJ- ¡Un último esfuerzo!
- ¡Sooooor!

A las dos cepas que ya tenía el pokemon planta puesto sobre él se sumaron otras pudiendo así “rescatar” a su entrenador sin problemas

-Madre mía-se le escapó a AJ.
- ¡Soooooor!¡Vinaaaasoooor!

El pelinegro no pudo evitar que una sonrisa se dibujara en su rostro al ver a Saur, su altura se había duplicado, con la mayor corpulencia que eso implicaba, ahora en vez de tener su azulada piel salpicada de manchas la tenía de pequeños granos o verrugas, concentrados en su mayoría en sus nuevas y gruesas piernas, finalmente su rosado bulbo había florecido en una flor roja de seis pétalos salpicada de pequeñas manchas blancas, esta flor estaba “sustentada” por un nuevo tallo leñoso el cual a su vez tenía en su base a cuatro grandes hojas, parecidas a las de una palmera, que apuntaban cada una a hacia un punto cardinal.

-Saur… ¡Has evolucionado!

AJ no dijo nada y se lanzó a abrazar al Venusaur en el que Saur se había convertido, pudiendo notar que si bien antes con un abrazo podía cubrir al pokemon entero ahora a duras penas alcanzaba a la cabeza.

-Soooooor.

El pokemon de tipo planta y veneno también mostró una expresión de felicidad y como consecuencia de ello desplegó una de sus cepas, más gruesas que antes, y agarró AJ para colocarlo en su lomo de tal manera que la espalda del pelinegro pudiera apoyarse, en caso de que fuera necesario, en el tronco leñoso.

-Vamos Saur ¡A Ciudad Orquídea!

El pokemon emprendió el paso tranquilo pero continuo hacia la costera ciudad, y en cuanto el par arribó a la mencionada urbe se dirigieron al centro pokemon donde el pelinegro, tras pedirle a la enfermera Joy de turno que le hiciera en el chequeo a sus pokemon, se dirigió a su dormitorio, una vez allí se quitó los pantalones y se tumbó sobre la cama con toda la intención de dormir…

Pero no podía, su corazón palpitaba por los últimos acontecimientos: El misterioso encuentro con Suicune que poco menos que le había llevado a una situación de extremo pelinegro, la evolución final del pokemon que llevaba con él desde el principio de su viaje, todo eso impedía que el pelinegro pudiera conciliar el sueño, eso y la siesta que se había echado antes…

Un nuevo día, con su correspondiente mañana, llegó. Los barcos zarpaban, la gente trabajaba y claro los entrenadores desafiaban los gimnasios, en estas se encontraba AJ delante del Gimnasio de Ciudad Orquídea ubicado al oeste de la ciudad.

-Pues allá vamos-se dijo el pelinegro así mismo no sin antes lanzar un gran bostezo.

El pelinegro entro en el gimnasio pokemon, observando cómo este parecía el típico dojo para practicar artes marciales, si se ignoraba una cascada, claramente artificial, situada al fondo de la amplia sala.

- ¿Hola? -preguntó AJ al no ver a nadie ¿Hay alguien?
-Espera chico-dijo una voz femenina.

AJ se giró observando que quien le había hablado era una mujer de mediana edad y cabello negro recogido en un moño que vestía con un delantal encima de un batín.

-Me imagino que tú buscas a mi marido-prosiguió la mujer.
-Sí ¿Su marido es el líder de gimnasio?
-Sí, sígueme.

AJ siguió a la mujer hacia el fondo de la habitación, justo hacia la cascada donde el pelinegro pudo ver para su pasmo a un hombre de mediana edad en la típica, o estereotipada, postura de meditación bajo las procelosas aguas que caían, aguas que cesaron en cuanto la mujer giró una gran manivela.

- ¡Anibaaaal! -chilló la mujer-Ha venido un entrenador a verte.

El hombre se levantó permitiendo así al pelinegro ver que se trataba de un individuo alto, de fuertes extremidades y gruesa barriga, además de un poblado bigote castaño al igual que su, ahora empapado, cabello.

-Muy bien-respondió el hombre mientras cogía una toalla para acto seguido comenzar a secarse –No esperaba a nadie, así que me temo cariño que tu tendrás que ser la árbitra.

- ¿Yo? -inquirió la mujer- ¿Si yo soy la que arbitra quién va a hervir las alcachofas?
- ¡Estoy harto de la verdura hervida! -se quejó el hombre.
- ¡Pues vete acostumbrándote! -respondió la mujer- ¡Si casi no te ves los pies!
-Socorro-pensó AJ al verse envuelto en esa discusión marital.

Una vez Aníbal se secó y su esposa se resignó a hacer de árbitro comenzó el combate a ambos lados de un cuadrilátero situado en la misma sala.

-Supongo que ya conoces las reglas-dijo el líder de gimnasio-Así que empecemos ya-añadió mientras arrojaba al primer participante del combate.

La pokeball liberó al primer contendiente, este era una criatura bípeda de piel verde con grandes uñas rojas en sus extremidades, también contaba con una estructura similar a la cabeza de un champiñón situada en su propia cabeza y también presentaba cuatro esferas de color verde situadas al final de su larga cola.

-Breeloom, Pokémon hongo: Breeloom se acerca al enemigo realizando un juego de piernas enérgico y ágil, tiene también una técnica pugilística muy depurada-informó la pokedex.
-Pues combatiremos el boxeo con la esgrima-pensó AJ ya pokeball en mano- ¡Adelante Blade!

- ¡Saaaaaaaider!
- ¡Breeeelum!

-Que empiece el combate-dijo la mujer sin demasiado entusiasmo.

- ¡Blade usa Doble Equipo! -inició AJ.

El insecto verde cerró los ojos un instante y cuando los abrió ya había generado una media docena de copias alrededor suyo.

- ¡Recurrente! -exclamó el líder de gimnasio.

El pokemon planta, hibrido a partes casi iguales entre un dinosaurio, un champiñón y un boxeador, exhaló desde su boca una miríada de pequeñas semillas doradas dirigidas hacia el insecto y a sus múltiples copias, quedando estas todas destruidas.

- ¡Saaaaai!

El pokemon champiñón alzo la cabeza observando como el auténtico Blade estaba encima de el con las cuchillas cruzadas dispuesto a utilizar el ataque conocido como Tijera X.


-Eso es muy viejo-dijo Aníbal- ¡Gancho Alto!

Su pokemon respondió iluminando sus bidactilas manos de un color azul, acto seguido flexiono las piernas para dar un gran salto consiguiendo conectar un golpe fuerte y seco en el pecho del insecto, impidiéndole así realizar el Tijera X.

- ¡Golpe Cabeza! -exclamó el líder de gimnasio.

El beligerante champiñón haciendo gala de un buen juego de piernas se plantó enfrente de su oponente dispuesto a darle un cabezazo, cosa que Blade pudo contrarrestar cruzando sus cuchillas.

- ¡Blade apártate con ataque Rápido y Ataque Ala!

El veloz insecto usó la ya conocida técnica de la estela blanca para ganar la espalda a su rival y justo cuando este se giró para seguir al Scyther este le propinó un golpe con el ala tensa que lo tumbó, derrotándolo.

- ¡Breeeeeelum! -expresó el pokemon al recibir ese ataque tan dañino para él.
-Breloom no puede continuar-dijo la esposa de Anibal -Scyther es el ganador.
-Vuelve Breloom –dijo Aníbal haciendo regresar el pokemon para acto seguido lanzar la pokeball del siguiente.

Dicho pokemon era una criatura no excesivamente alta, un poco inferior al metro y medio, con piernas y brazos razonablemente largos, su piel era de color azul, especialmente en la parte interior de su cuerpo, y marrón, en la superior, pero dispuestos de tal manera que generaban la sensación de que el pokemon llevaba ropa. Finalmente, lo más destacado de la criatura era su cabeza la cual presentaba una suerte de alerones a ambos lados de la misma, así como un picudo apéndice superior, dándolo estas dos estructuras un aspecto similar a una peonza.

- ¡Jit!¡Jitmontop! -expresó el pokemon luchador.
-Que continúe el combate-decretó la esposa de Aníbal.
- ¡Blade usa Tijera X!
- ¡Hitmontop usa Triple Patada!

El insecto de piel glauca se lanzó hacia el beligerante “trompo” con sus características cuchillas, sin embargo, algo obligó al insecto a frenarse casi en seco mientras que por su parte el Hitmontop apoyó su peculiar cabeza en el suelo y girando como una huracanada peonza se aproximó a Blade para lanzarle tres fuertes patadas. Preocupado por lo que había hecho que Blade se detuviera AJ comenzó a escrutar la anatomía de su pokemon notando una especie de manchas amarillentas esparcidas por todo el cuerpo, pero especialmente en las alas.

- ¿Esas manchas? -se le escapó AJ.
-Esas manchas son fruto de la habilidad de mi Breloom; Efecto Espora. Cuando un ataque físico alcanza a mi Breloom puede activarse esta habilidad, y su efecto es que el pokemon adversario puede sufrir de envenenamiento, de quedarse dormido o paralizarse que es lo que le ha pasado a tu Scyther-explicó el líder de tipo Lucha.
-Entiendo-dijo AJ.
-Bien-dijo Aníbal-Entiende ahora esto ¡Roca Afilada!

El pokemon de tipo Lucha saltó para golpear con impulso el suelo gracias a su picuda cabeza lo cual hizo que del suelo surgieran una decena de afiladas dagas pétreas dirigidas hacia el insecto verde.

- ¡Blade esquiva con Ataque Rápido! -exclamó AJ, sabiendo que ese ataque sería demoledor contra el Scyther.

El insecto resopló para luego ejecutar la técnica de la estela blanca para poder esquivar los afilados peñascos con la fortuna de que la parálisis no hizo en esta ocasión mella en él.

-Sera mejor no arriesgarse-pensó AJ- ¡Vuelve Blade! -añadió mientras hacía regresar al pokemon a su pokeball- ¡Vamos Waru! -dijo finalmente.
- ¡Jon jon jon! -expresó el espectro.
-No importa que no podamos usar ataques de tipo lucha-dijo Anibal- ¡Roca Afilada!
- ¡Devuélvelas con Psíquico!

Como había hecho anteriormente el pokemon luchador volvió a lanzar las afiladas rocas hacia su etéreo oponente, el cual contraatacó iluminando sus ojos con el característico color azul consiguió detener el ataque de tipo roca y redirigirlo hacia su giratorio oponente.

- ¡Hitmontop usa Triple Patada!

Así ante su propio ataque rebotado Hitmontop optó por apoyarse con sus manos para luego comenzar a girar a gran velocidad, desviando casi todas las rocas, algunas hacia el techo mientras que otras forzaron a Waru a hacer uso de su notable velocidad para esquivarlas.

-Waru usa Rayo-pidió ahora AJ.

El risueño fantasma generó entre sus manos una corriente eléctrica que zigzagueando en el aire fue hacia Hitmontop el cual reaccionó “haciendo el pino” pudiendo así desviar la electricidad hacia el suelo.

- ¡Waru usa Bola Sombra! -intentó ahora el pelinegro

El Haunter de AJ generó ahora la purpura y chisporroteante esfera para lanzarla contra su oponente que volvió a repetir la maniobra anterior, despejando así el ataque.

-Ya sé-pensó AJ- ¡Waru usa Bola Sombra y Rayo!

El fantasma sonrió ya que lo que AJ le pedía, si era lo que el imaginaba, no era algo nuevo, así que volvió a lanzar la espectral esfera, a lo que volvió a responder el Hitmontop con su Triple Patada, sin embargo, la descarga eléctrica alcanzó a la Bola Sombra haciéndola explotar, consiguiendo que la explosión dañara a Hitmontop.

-Ahora usa Psíquico-pidió AJ.

Waru encendió sus ojos con el color azul característico de ese ataque para poder levantar a Hitmontop y hacerlo botar como si de un balón de baloncesto se tratara, para luego dejarlo caer como quien deja un juguete que ya no le divierte.

- ¡Jiiiitmon! -expresó el pokemon luchador, derrotado.

-Hitmontop no puede continuar, Haunter es el ganador-decretó la esposa-arbitro- ¡Anibal! -añadió luego- ¿¡Quieres espabilar!?¡Te está zurrando la badana un chaval enclenque cualquiera! -continuó-Sin ofender chico-añadió luego referido hacia AJ.
-No, si no ofende-dijo AJ, algo nervioso por la situación.
-Vuelve Hitmontop-dijo Anibal haciendo regresar a su agotado pokemon.

El oponente de AJ agarró su pokeball, su última pokeball, y la lanzó sobre la arena revelando así a su último pokemon, este era una criatura de piel azulada y mirada enfadada, tenía también un abdomen blanco con una espiral negra dibujada en la misma, así poseía también unos fuertes brazos que acababan en unas manos parecidas a guantes.

- ¡Poliruaaaaaaat! -exclamó el pokemon de recién manifestado.
-Un Poliwrath-pensó AJ al ver tal pokemon.

AJ se fijó en el pokemon, no era excesivamente alto, solo un metro y treinta centímetros, tampoco parecía demasiado rápido, ni siquiera tenía un aspecto intimidante. Sin embargo, eso no le restaba ni un ápice de peligrosidad.

-¡Poliwrath contra Haunter!-decretó la mujer-¡Adelante!
-Es arriesgado-pensó Aníbal-pero no tengo nada que perder-añadió mentalmente- ¡Poliwrath usa Tambor! -exclamó con fuerza el líder de gimnasio.

Obedeciendo a su entrenador el avinagrado anfibio comenzó a golpear su propio abdomen casi de forma masoquista, cuando finalizó de ejecutar tal técnica una fuerte, cuasi intimidante, aura rojiza rodeaba a Poliwrath.

- ¡RUUUUUUUUUAT! -rugió, si se podía decir así, el pokemon de los tipos agua y lucha.

Sin embargo, tras ese alarde sonoro el anfibio no pudo evitar jadear severamente mostrando las marcas de sus propios puños en su blanco pecho/abdomen.

- ¡Waru usa Bola Sombra! -pidió AJ que no debía de saber muy bien cómo se comportaría su oponente tras la extraña técnica que había usado.
- ¡Usa Cascada! -exclamó Anibal.

El fantasma generó el ataque del mismo tipo a lo que su oponente generó una turbulenta capa de agua a su alrededor para luego lanzarse contra el Haunter ,cosa que hizo casi sin oposición ya que en cuanto la espectral esfera rozó el manto acuático de Poliwrath prácticamente se vaporizó, permitiendo así dar un golpe franco a Waru que cayó al suelo casi noqueado al instante.


-Jooooooon-expresó el derrotado fantasma con la lengua afuera.
- ¿¡Qué ha pasado!? Se extrañó AJ ante la muestra de poder demostrada por el pokemon acuático.
-Ha sido gracias al ataque Tambor-explicó Aníbal-Es una técnica muy arriesgada que sacrifica la salud del pokemon a cambio de incrementar muchísimo su fuerza física.

El pelinegro hizo regresar a Waru a su pokeball mientras a la vez pensaba en como contrarrestar la estrategia de Aníbal, y pensó que, pese a la parálisis, Blade podría ser una buena opción para enfentarse al último de pokemon del líder de gimnasio.


- ¡Adelante Blade!
- ¡Saaaaaaaider!
- ¡Blade usa Ataque Ala! -exclamó AJ.

Al instante el pelinegro entendió que mandar un pokemon, paralizado, a realizar un ataque físico contra un pokemon que ahora mismo derrochaba fuera física por todos sus poros no era la opción más inteligente.

- ¡Puño Dinámico!

El pokemon de tipo agua solo tuvo que apartarse un poco para evitar el golpe de ala, para, acto seguido, hacer que su puño izquierdo comenzara a acumular una energía anaranjada que rápidamente se mezcló con la intensa aura rojiza que todavía recorría el cuerpo de Poliwrath resultando eso en un furibundo puñetazo.

-¡Blade, rápido! ¡Contador!

El insecto de piel verde pudo activar la técnica defensiva con la correspondiente aura rojiza que también conllevaba, el resultado fue que tras un ruido comparable al choque de dos camiones ambos fuera fueron repelidos y lanzados a ambos extremos de la sala.

-Saaaaa-expresó Blade derrotado.
-Pooooli poooo-expresó por su parte Poliwrath jadeando severamente, pero aun consciente
-Scyther no puede continuar, Poliwrath es el ganador-decretó la esposa arbitro- ¡Así me gusta Anibal!¡Sigue así e igual te dejo que repitas plato!

El pelinegro hizo regresar a Blade a su esférico, luego cogió otra pokeball, la última pokeball del combate…

-Algo me decía que llegaríamos a esto-dijo AJ para sus adentros- ¡Adelante Saur!

- ¡Viinaaaasoooor! -bramó con fuerza el pokemon de los tipos planta y veneno.
- ¡Venusaur contra Poliwrath! -decretó la arbitra provisional- ¡A ver si acabamos de una vez!
-Poliwrath usa Hidropulso, hacia arriba-pidió Anibal.

El pokemon bípedo generó entre sus manos, o guantes, una esfera de agua de tamaño similar a un balón de baloncesto, esfera que luego lanzó hacia el techo sin embargo esta apenas cogió altura, cayendo así sobre su lanzador original.

- ¿Eso será…? -se temió AJ.

Y el oriundo de Pueblo Paleta confirmó sus sospechas ya que al dispersarse el agua todos los presentes pudieron observar a un Poliwrath, además de más mojado, visiblemente más restablecido.

-Es la habilidad Absorbe Agua ¿verdad? -quisó asegurarse AJ.
-Así es-se limitó a confirmar el líder de gimnasio.

El pelinegro suspiró a la vez que en su mente se acumulaban retrospectivas de su batalla con Helena en la Liga Pokemon donde perdió con quien a la postre sería campeona, sin embargo, ahora tenía la ventaja de que a diferencia de en aquella ocasión ahora Saur estaba totalmente sano.

-Saur usa Látigo Cepa-inició AJ.
- ¡Puño Dinámico! -volvió a exclamar Anibal

Saur “desenfundó” sus cepas, ocultas bajo las hojas de palmera de su espalda, mientras que por su parte Poliwrath volvió a cargar con el puño alzado rezumante de energía mientras que con su otro brazo trataba de abrirse paso entre el mar de lianas. Así estuvo a punto de conectar un puñetazo de no ser porque en una última acción un barrido del Venusaur con sus cepas evitó el golpe.

-No se sí Saur seguirá siendo capaz de usar el Placaje Propulsado- pensó AJ- y no parece el mejor momento para averiguarlo, así que iremos a lo seguro ¡Placaje! -dijo finalmente.

Que Saur era ahora mucho más corpulento que cuando era un Ivysaur era innegable, aunque eso no significaba que fuera más lento así que el Poliwrath tuvo que ver como dos metros y cien kilos de pokemon, aproximadamente, se acercaba corriendo hacía el con la clara intención de llevarse por delante.

- ¡Poliwrath, repele el ataque!

No pudo impedir el anfibio del tipo luchador que Saur le embistiera, lo que sí hizo fue poner los pies en la tierra, literalmente, para así agarrar a su oponente y lanzarlo, gracias tanto al incremento de su fuerza ofensiva como a su dominio de distintas artes pugilísticas.

-Poliwrath usa Hidropulso, hacia arriba-pidió Anibal.

- ¡Ah no!¡Eso sí que no! -expresó AJ que no pudo evitar que la imagen de un Dragonair tomando un “descanso” surcara su mente- ¡Apártalo de ahí con Látigo Cepa!

Obedeciendo a sus respectivos entrenadores el pokemon acuático lanzó la esfera hídrica como ya había hecho anteriormente en este combate mientras que por su parte Saur volvió a desplegar las cepas, esta vez para agarrar a su adversario de la trayectoria de su propio ataque.

-Puuuf-suspiró AJ-Esto puede ser muy largo…

Y así era, pese a que a Saur, en lo referente a tipos, tenía ventaja y tampoco estaba sufriendo demasiado también es verdad que Poliwrath se estaba defiendo bastante bien, además de usar su habilidad especial para sanarse.

-Ya está-pensó AJ creyendo haber descubierto como contrarrestar esta táctica regeneradora.
-Poliwrath usa Hidropulso-dijo Anibal.
- ¡Saur usa Bomba Lodo!

El pokemon de los tipos planta y veneno lanzó desde su ancha boca una andanada de lodosas esferas que fueron dirigidas al acuoso orbe que generó Poliwrath, sin embargo, no lograron romperlo o desviar el Hidropulso.

- ¡Saur, vamos con Látigo Cepa!

El pokemon planta volvió a mostrar sus cepas, muchas más que en su etapa anterior como Ivysaur, cepas que su oponente trató de esquivar, sin embargo, el pokemon de agua comenzó a agotarse de una manera más rápida de lo usual.

-Poooooliruuuuat-expresó el pokemon viéndose obligado a hincar la rodilla en tierra, visiblemente agotado.
- ¿Qué ha sucedido? -preguntó Anibal.

-Ha sido el Bomba Lodo- dijo AJ- El lanzarlo contra el Hidropulso no era para romperlo, era para que el veneno se mezclara con el agua y fuera absorbido por la piel de Poliwrath-continuó AJ, contento de ser el que diera ahora las explicaciones- Y el uso del Látigo Cepa ha sido para forzar a Poliwrath a moverse y que el veneno se propagara más rápidamente-finalizó el pelinegro.

-Aaaaaaarg-gruñó Anibal- ¡Este será nuestro último golpe entonces! ¡Puño Dinámico!

- ¡Hoja Afilada!-contraatacó AJ.

Finalmente, el pokemon de agua volvió a cargar contra Saur que por su parte lanzó la ráfaga de filosas hojas que Poliwrath trató de resistir estoicamente pero que hizo que, por fin, cayera derrotado.

-Poliwrath no puede continuar-sentenció la arbitra provisional- ¡El ganador del combate es AJ Slifer!
-Y eso…-comenzó a decir Anibal mientras buscaba en su bolsillo-te hace merecedor de la medalla Tormenta-agregó mientras lanzó a AJ la correspondiente medalla.

El pelinegro tras despedirse salió rápido del edificio, en parte para no estar presente en caso de que se produjera otra escena conyugal, y bajo el sol de media tarde observó la medalla que acababa de adquirir que representaba un puño cerrado de un color cobrizo, AJ volvió a mirar la medalla, tres más le quedaban para tener todas las de Johto, luego el tiempo dirá…

Precisamente luego, bajo una luna plateada un ser llegó a las salvajes costas de una de las enigmáticas Islas Remolino, luego ese ser ni corto ni perezoso entró sin ninguna duda en la cueva ubicada en dicha isla, mientras avanzaba por los fríos túneles de la cueva pudo observar distintas especies de pokemon las cuales parecían apartarse casi obnubilados por su majestuosa presencia. Finalmente, esa criatura llego a una “sala” dentro de la cueva, sala que parecía distinta a las demás bien fuera por la luminosidad que tenía o bien por la poderosa cascada que desembocaba allí.

- ¿Estás aquí? -preguntó abiertamente el recién llegado. Que a modo de respuesta observó cómo detrás de la colosal, y sorpresivamente silenciosa, cascada comenzó a dibujarse una silueta que, de un modo algo simple, podría definirse como una mezcla de pájaro y dragón
-Gracias por venir, Suicune-dijo amablemente la silueta a modo de respuesta- ¿Has averiguado lo que te pedí?
-Sí-respondió el mítico pokemon de agua
- ¿Y? -quiso saber la silueta.
-He observado a ese chico prácticamente desde que llego a Ciudad Orquídea e incluso he combatido con él y sinceramente me parece un entrenador mediocre.
- ¿Mediocre? -se extrañó la silueta-Es tu punto de vista, pero yo no pienso eso…
-Quizás mediocre es una palabra dura-expresó Suicune- Llámalo del montón, promedio, uno más o como gustes, son distintas formas de decir lo mismo.
-Bien-dijo la silueta- ¿Y en lo referente al individuo? -quiso saber ahora el pájaro-dragón
-Parece buena persona-dijo Suicune-Algo rarito…pero supongo que buena persona, al fin y al cabo-añadió-Realmente me cuesta creer que ese humano pueda serte de ayuda
-No necesito a un gran estratega ni a un entrenador formidable-explicó-Pero sí necesito a alguien en quien pueda confiar-finalizó la silueta.
-Entiendo-dijo, aunque no parecía demasiado convencido- Y ahora si no te importa es momento de marcharme-finalizó el pokemon de tipo agua ya encarando la salida.
-Oye, Suicune.
- ¿Sí?
-Gracias.
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#72
Veo que los legendarios pueden hablar con los humanos sin problemas. Aunque, ¿qué podrá querer Lugia con AJ aparte de la confianza?
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
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#73
                                                                                                       CAPITULO 25: HABLANDO EN PLATA


El pelinegro se mantuvo firme frente al embravecido mar que en su continuo movimiento hacía que los barcos de la orilla, sin importar si eran grandes o pequeños, se balancearan.

-Lo tengo claro-se dijo a sí mismo-No pienso coger un barco.

Acto seguido AJ cogió la pokeball de Iwasa con la clara intención de que el pétreo reptil fuera quien le transportara a través del océano

-Uaaaaaar-bostezó el Aerodactyl una vez se manifestó.
-Iwasa ¿Te ves capaz de atravesar el mar de nuevo a Ciudad Olivo?
-¡Aaaaaaar!-expresó animosamente el reptil volador batiendo sus alas.

Acto seguido AJ se subió a la espalda de su pokemon que con un par de batidas de alas se alzó en los azules cielos de Ciudad Orquídea.

-¡Rumbo a Ciudad Olivo!-exclamó AJ apuntando hacia el horizonte.

El prehistórico reptil se alzó en los cielos de un modo tranquilo, dejándose llevar apaciblemente por las corrientes de viento, solo aleteando para recobrar altura. Precisamente desde las alturas visualizaba AJ en ancho mar azul sobre el cual destacaban cuatro islas situadas en forma de cuadrado, cosa que desde el cielo era más fácilmente apreciable, dichas islas además estaban “custodiadas” cada una por un gran torbellino.

-Iwasa-dijo AJ repentinamente con un tono de voz entrecortado-Aterriza en una de las islas.

El Aerodactyl obedeciendo al entrenador comenzó a descender lentamente sobre una de las solitarias playas de la isla, AJ se bajó de su alado corcel y tras dar un par de pasos temblorosos se tumbó sobre la fría playa de guijarros, con un tremendo dolor de cabeza y un brillante fulgor en el colgante del pecho.

-¿Aaaaaaar?-Gruñó el pokemon preocupado

Pero AJ no oía ya nada. Para su sorpresa se encontraba andando por un lugar lúgubre, no porque fuera oscuro o terrorífico sino más bien todo lo contrario, de hecho el lugar tenía un color blanquecino aunque quizás fuera por la niebla que parecía inundar el lugar.

-Si el infierno es esto no sé si aliviarme o decepcionarme -dijo un perplejo AJ.

El pelinegro se rasco la sien mientras pensaba en el comentario, bastante tonto, que acababa de hacer, luego siguió caminando hacia la nada mientras notaba como la temperatura iba disminuyendo gradualmente.

-¿Y esto?

AJ se extrañó de lo que ahora tenía frente a sí, un gigantesco muro de agua tan imponente como silencioso se alzaba frente a sí en medio del mar de niebla.

- ¿Te has empeñado en que se me vaya la cabeza? ¿Verdad?-dijo AJ mirando hacia su colgante.
-Hola, tú debes de ser AJ.
-¿Ahora me hablas?-replicó el pelinegro extrañado.
-Levanta la cabeza…

El pelinegro hizo lo que la voz le decía y levanto la cabeza observando como una alargada silueta se dibujaba en la cascada, y cuando la criatura abandonó su acuático refugio pudo ser vista claramente por AJ.

Era un ser grande, superior a los cinco metros de altura, y su lisa piel era de un blanco tan puro que se podría confundir con el color plateado, que contrastaba con el morado de su abdomen y de algunas protuberancias, parecidas a escamas, que tenía en la espalda, así como el morado de una estructura parecida a un antifaz, donde estaban sus ubicados sus ojos, que estaba a ambos lados de su cara.

-Eres un Lu…Lu…lug-comenzó a decir AJ, visiblemente nervioso
-Lugia-decidió abreviar educadamente el ser volador-Me alegra verte aquí AJ-añadió.
- ¿Me conoces? -preguntó AJ con obvia extrañeza.
-Sí.

El pelinegro se rascó la cabeza con obvio nerviosismo, tenía frente a él a un pokemon legendario presente en muchos mitos, especialmente de la región de Johto, y si bien es verdad que el pokemon parecía calmado e incluso agradable, lo que era de agradecer, eso no le restaba majestuosidad alguna.

-Lugia-inició ahora AJ-¿Dónde estamos?

El pokemon legendario alzó su cuello observando el lugar, tan gris, tan neblinoso, tan frío…

-Es una buena pregunta-respondió Lugia-Para simplificar diremos que estamos en un lugar entre tu mente y la mía
- ¿C-Como? -preguntó AJ.
-Quería, mejor dicho, necesitaba hablar contigo-explicó Lugia-Y he tratado comunicarme contigo a través de mis poderes mentales, tu mente ha recreado este lugar para encontrarnos-finalizó el ave dragón
-V-vale-dijo AJ no demasiado convencido.
-AJ-dijo ahora el pokemon - ¿Has notado cosas extrañas? Te voy a ser más concreto-añadió¿Has experimentado como si un extraño poder te invadiera en ocasiones ?
-Sí-dijo AJ ¿Cómo lo sabes? -inquirió interesado.
-Un poder que se manifiesta de distintas maneras-continuó Lugia-Unas veces como una capacidad de concentración sobrehumana, otras como la capacidad de conectar con la mente de otros seres, también como la experimentación de sueños vividos-finalizó Lugia- ¿Me equivoco?
-No, no te equivocas-dijo AJ- ¿Pero ¿cómo sabes eso? -volvió a preguntar AJ.
-Veras AJ-continuó el legendario de argéntea piel- Hay casos a lo largo de la historia ha habido humanos, y no pocos, con “extrañas” capacidades, capacidad de ver el pasado y el futuro, humanos que dicen haberse convertido en pokemon…y eso solo por mencionar algunos-dijo Lugia-Sin embargo-Prosiguió el pokemon-en tu caso es algo distinto ya que ese poder que tú tienes viene directamente de mí.

De estar bebiendo algo seguramente AJ lo hubiera escupido como si de un aspersor se tratara para acto seguido abrir los ojos como platos, cosa que hizo, al menos lo segundo…

-No…No entiendo nada-acertó a decir AJ.
-AJ ¿Si te dijera que eres el último miembro de una estirpe de héroes legendarios destinada a salvar al mundo? -preguntó Lugia
- ¡Aaaaaaaaaarg!-acertó a decir un tan superado AJ que de ser protagonista de cualquier serie de animación comenzaría a echar espuma por la boca por verse tan sobrepasado-¿Pe…pero?-intentó continuar
-AJ…era broma-añadió el pokemon plateado


Al oír eso el pelinegro suspiró profundamente mientras se levantaba lentamente, demasiados mensajes en tan poco espacio de tiempo.

-Pareces aliviado…-dijo Lugia
-Claro que estoy aliviado-dijo AJ-Mis espaldas no podrían con tanta presión-añadió
-Sabía que no me equivocaba-respondió la bestia alada esbozando una breve sonrisa- Lo que te he dicho antes era broma, pero si es cierto que tu poder, gracias a uno de tus antepasados, te vincula a mí y ese vínculo te convierte en la única persona a la que puedo pedir ayuda.
- ¿Ayuda contra qué? -preguntó AJ inclinándose hacia adelante, denotando atención
-Los detalles son difusos-respondió Lugia-Pero en el futuro hay sombras, sombras lejanas tanto en el tiempo como en el espacio, pero sombras inevitables, al fin y al cabo. Y aunque estén lejos de aquí, de Johto, o de Kanto no tengas ninguna duda de que pueden extenderse por todo el planeta-concluyó el pokemon.
-De todos modos-dijo ahora AJ- ¿Cómo puedo ayudar? Solo soy un entrenador pokemon y no voy a decir que malo…pero sinceramente tampoco me considero algo del otro mundo-finalizó AJ.

Lugia iba a decir algo, pero se vio interrumpido por un súbito temblor, temblor que iba creciendo en identidad y hacía retumbar las supuestas paredes del extraño lugar.

-Parece que tienes visita-valoró el pokemon plateado-Hablaremos en otra ocasión.

Pero todavía me quedan muchas cosas por saber, aunque no sé si quiero saberlas-añadió por lo bajini-cosas como que en qué consiste es poder que dices que tengo ¿Y qué pintan mis antepasados en todo esto? ¿Y cómo hablare contigo?

-Las repuestas llegaran solas, tranquilo-dijo el Lugia mientras su voz, y su imagen, iban difuminándose- Y no te preocupes yo seré el que se ponga en contacto contigo. Buena suerte AJ-acertó a decir antes de desaparecer.

El temblor continuó haciendo que el extraño lugar desapareciera, no desmoronándose como si de un terremoto se tratara sino más bien desapareciendo lenta y gradualmente.

El pelinegro fue abriendo lentamente los ojos notando un ligero dolor en la espalda, fruto de las horas que habría estado tirado en aquella playa de guijarros, sin embargo, lo que la visión de un torso femenino, obviamente vestido, a escasos centímetros de su rostro hizo que ese dolor desapareciera levemente.

-Hey tú-dijo una voz femenina conocida- ¿Estas entre nosotros o sigues durmiendo?
-¿Si…Silvia?
-¡La misma que viste y calza!-contestó esta-Señor"Me escabullo de combates sin presentarme siquiera".
-AJ-dijo el pelinegro-llámame AJ.
- ¿AJ? -se extrañó la chica- ¿Y eso de dónde viene? ¿De Adolfo Jacobo? ¿Abel Javier? ¿Alabama Jones?
-Olvídalo-dijo el pelinegro reincorporado ya totalmente- ¿Cómo me has encontrado? -preguntó
-Estaba dando una vuelta por aquí cuando vi a tu Aerodactyl volar en círculos, me extraño y decidí acercarme-explicó la chica de mechas verdes.
-Aaaaaaar-expresó el pétreo reptil repentinamente mientras barría la mejilla de AJ de un lengüetazo.
-Gracias Iwasa-dijo AJ-Has debido de preocuparte-añadió mientras le acarició la cabeza a su pokemon.
-Me habías asustado un poco, no sabía si estabas dormido o te había dado algo-dijo Silvia-Si quieres te llevo a Ciudad Olivo, suponiendo que vayas allí-ofreció luego-En mi pequeñín cabemos los dos de sobra.

AJ miro al mar y observo que el “pequeñín” era, a grandes rasgos, una serpiente marina de seis metros y medio de longitud aproximadamente, en caso de profundizar en los detalles podría describirse el vientre crema del pokemon, o el azul del resto de su cuerpo, o las cuatro aletas, de tres puntas cada una, que tenía en el lomo, quizás también su intimidante boca o los bigotes azules a ambos lados de la misma. O también la estructura parecida a un tridente que tenía en la cabeza.

-¡Gyaaaaaar!
-Con que pequeñín ¿no? -dijo AJ con deje sarcástico.
- ¿Te vas a venir con nosotros o no? -dijo Silvia
-Vale-dijo el pelinegro, probablemente no demasiado convencido

Una vez todo dicho la pelirroja se encaramó a la cabeza del pokemon marino que a su vez sacó a la superficie varios metros más de cuerpo para que AJ pudiera acomodarse mejor y sin tener que mojarse.

- ¡Arre Gyarados! -exclamó Silvia.

La serpiente marina comenzó a nadar hacia el este, hacia Ciudad Olivo mientras que el sol hacia el viaje opuesto, hasta Ciudad Orquidea, dejando un tono anaranjado en el firmamento preludio del manto nocturno que irremediablemente llegaría a la región de Johto. Mientras el pelinegro navegaba tranquilo, distinto del barco, notando como su cuerpo seguía los movimientos del Gyarados y no “vapuleado” por los de la embarcación, como el salpicar del agua le aliviaba el posible calor que pudiera tener. Eso sumado al no haber vomitado hizo que pudiera calificar el viaje de agradable cuando Gyarados “atracó” en la ciudad del faro.

- ¡Vuelve Gyarados!-dijo Silvia haciendo regresar el pokemon a su esfera particular-Vamos al centro Pokemon, AJ-expresó luego Silvia.
- ¿Vamos? -se extrañó el pelinegro.
- ¡Claro que vamos! -dijo la pelirroja como si fuera lo más normal del mundo-No puedo dejar sola a una persona que se queda tirada en playas desiertas ¿Qué clase de persona sería si hiciera eso?
-Ha sido un día raro, no quiero preguntas retoricas-murmuró el pelinegro por lo bajo-¿Y hasta cuanto me vas a acompañar? –preguntó, en voz alta, AJ

Al oír el interrogante la chica esbozó una expresión dubitativa a la par hundía su dedo en su mata de cabello rojizo mientras pensaba una respuesta-¡Supongo que hasta me harte! –añadió luego sonriente

-Pues muy bien…-acertó a decir AJ algo perplejo.
-Eso sí, dormiremos en habitaciones separadas hasta que me asegure de que no eres un pervertido.

Quizás fuera por el cansancio o quizás por la inesperada afirmación, pero el caso que al oir lo que Silvia acababa de decir AJ cayó al arenoso suelo cómicamente.

- ¿Todavía sigues con eso? -dijo en cuanto consiguió levantar la cabeza de la arena.
-No te oigo-dijo Silvia-me voy adelantando¡No tardes!-añadió mientras ponía rumbo al Centro Pokemon.

AJ se levantó de la arena para luego sacudírsela de la ropa, su pensamiento sin embargo no estaba ahí, estaba en todo lo que había sucedido ese día: El “encuentro” con Lugia y las explicaciones que este le había dado ¿Cuál sería el origen de esas extrañas habilidades? ¿Y esas sombras de las que hablaba Lugia? ¿Tendría algo que ver con el Team Rocket? Por no hablar de la nueva compañera que sin comerlo ni beberlo se le había pegado hasta que a esta le diera la gana.

De todos modos, poco podía hacer él ahora mismo, tan solo esperar hasta que ocurriera lo que tuviera que ocurrir y estar lo más preparado para el momento. Tras pensar esto partió tras Silvia, si la vida le había enseñado algo era a no enfadar a una pelirroja.

Especialmente a una pelirroja con un Gyarados...
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#74
Ya veo, un nuevo mal viene con una forma mayormente desconocida. Siento que esa charla no dejará la cabeza de AJ por un buen tiempo.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
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#75
CAPITULO 26: METAL TENSO


La luna se alzaba sobre Ciudad Olivo, iluminado su famoso faro, a sus Krabby saliendo de la playa, a los Staryu parpadeando bajo el cielo estrellado. También estaba en Ciudad Olivo nuestro querido, o no, protagonista el cual, por la razón que fuera, estaba en mitad de la ducha entonando una pegadiza canción, ignorando por otra parte la hora de la madrugada en la que se encontraba.

-Luz, fuego, destrucción-canturreó el pelinegro-El mundo tiroriroro-continuó tarareando

Tras un par de estrofas se calló y comenzó a enjabonarse la cabeza, luego el resto del cuerpo para luego aclarar con agua, una vez “limpio” se sentó en la bañera y pensó, pensó sobre la sorprendente revelación de Lugia, pensó en como eso podría afectarle no ya solo en su viaje, sino en el resto de su vida, pensó también en la animosa pelirroja que se le acababa de acoplar. Y así siguió cavilando sin sacar nada en claro

-Puff-resopló AJ.

Tras eso el pelinegro emergió entre las aguas de la bañera, agarró su toalla para secarse sus partes pudendas y los pies, en ese orden, luego salió del baño, se dirigió hacia su cama y vio la hora en reloj colocado sobre la misma.

-Demasiado temprano-dijo el chico entre bostezos.

Así AJ se dejó caer como un fardo sobre la cama para tratar de aprovechar las horas de sueño que le pudieran quedar. Algo le decía que el día sería movidito…

Las horas fueron pasando y la cantidad de luz que entraba en la habitación aumentaba y como lógica consecuencia también aumentó la temperatura de la misma. Eso fue lo que hizo que nuestro bello durmiente particular abriera los ojos.

-Aaaaaaaah-bostezó AJ sin disimulo ninguno-lo necesitaba-añadió para luego estirazarse.

Una vez despierto, más o menos, se dirigió al cuarto baño para lavarse la cara, se vistió y tras cerciorarse de que todo estaba en su lugar abandonó el sitio. AJ bajó a la recepción del centro Pokemon y al no ver a Silvia se sentó en un sillón de la mencionada recepción y aprovechó para resolver una pequeña cuestión.

-Debería llamar a Angie.

Así, pokegear en mano, el pelinegro fue a ver las llamadas recibidas y pulsó en la misma, procediendo así a llamar a ese número en concreto, pudiendo así ver que no era un número de pokegear, probablemente sería de un teléfono fijo.

- ¿Hola? -respondió una voz femenina
- ¿Angie?
-No, no soy Angie, soy Azucena… ¿O soy Hortensia? -dudó la niña
- ¿Puedes decirle a Angie que se ponga? Dile que soy AJ-preguntó AJ, temiendo que la conversación se eternizara
-Voy forastero-dijo jovialmente su interlocutora.

No tardó mucho en ponerse al teléfono la rubia de la coleta.

- ¿AJ? -dijo, ahora sí, Angie.
-Sí, soy yo-respondió el oriundo de Pueblo Paleta-Quería decirte que ya estoy en Ciudad Olivo.
-Deberías pasarte por el gimnasio-valoró Angie.
-Claro-dijo con naturalidad AJ-tendré que ganar la medalla de gimnasio.
-No lo decía por eso-respondió la rubia-lo digo porque tal vez Yasmina quiera agradecértelo.

La conversación se alargó apenas un par de minutos más para poder citar un encuentro entre los dos chicos de Kanto. En esas estaba cuando vio a Silvia en la lejanía, y ella debió de verle a él ya que se dirigió hacia donde estaba.

- ¡Vaya! ¡Vaya! -dijo con cierto tono de burla-Empiezo a dudar si llamarte AJ, pervertido, o Snorlax
-¿Tan tarde es?-preguntó AJ.
-Acabo de venir de comer-dijo a modo de respuesta- y creo que han cerrado el comedor.

Antes de que la boca de AJ pudiera dar una respuesta se adelantó su estómago con un gutural gruñido, no era necesario decir mucho más.

-Seguro que podrás aguantar hasta la cena-dijo la pelirroja
-Qué remedio…-respondió el pelinegro no tan convencido-Por cierto-añadió AJ cambiando de tema-he quedado con una amiga…
-Je je je, que pillin-interrumpió con tono bromista Silvia.
-He quedado para que me lleve hasta el gimnasio de Ciudad Olivo, porque la verdad es que no recuerdo donde estaba-continuó AJ- ¿Quieres venir?
-No tengo nada mejor que hacer-respondió Silvia.

Así el par dejó el Centro Pokemon y se dirigieron hacia el lugar del encuentro, un punto situado entre el edificio ya mencionado y el faro.

Angie no tardó mucho en presentarse y una vez hechas las presentaciones el trío partió hacia el norte de la ciudad, donde estaba ubicado el gimnasio pokemon de la misma.

- ¿Entonces vas por ahí en un Tauros repartiendo leche? -preguntó Silvia
-Sí-respondió Angie-hace la entrega más eficiente y agradable.
- ¿Me vas a decir que solo lo montas por trabajo?
-Bueno…-expresó Angie con dudas-No sé nada de carreras de Tauros nocturnas, ni de la misteriosa jinete enmascarada Ángel de Medianoche y su Tauros también enmascarado llamado Solar Storm-dijo Angie -Si te refieres a eso, claro-agregó la rubia para luego mirar a ambos lados con cierto nerviosismo.
-Estas muy callado AJ-dijo Silvia cambiando de tercio- ¿Estas nervioso?
-No ¿Por…?
-Porque ya estás en frente del gimnasio-dijo Angie

El pelinegro alzó la vista observando la fachada con el característico Gym escrito en la misma, quizás si estuviera nervioso, pero no precisamente por el inminente combate…Iba así el entrenador de pueblo Paleta a abrir la puerta cuando esta se abrió sola, dejando salir un chico de piel pálida, aunque no un pálido natural, este sin decir nada continuó andando de un modo un tanto extraño, como descoordinado

.- ¿Y este tío? -expresó Silvia.
-Steelix-dijo el extraño, Steelix, Steelix-repitió-Y Magnemite, pero sobre todo Steelix-añadió con tono de auténtico pavor.

AJ tragó saliva y entró en el edificio, preocupado ahora también por el combate, seguido del par de chicas y observó el lugar; era bastante más amplio de lo que parecía desde fuera y constaba con un camino de adoquines que guiaban desde la entrada hasta el límite de la arena de combate, que precisamente era un cuadrilátero de arena compacta bordeado de unas estructuras metalizadas, quizás para hacer honor al tipo del gimnasio.

El pelinegro miraba por todos lados del gimnasio no percatándose sin embargo de la figura femenina que se le acercó.

- ¿AJ?
- ¿Yasmina? -dijo AJ reconociendo su voz

El de pueblo Paleta volvió a mirar a la líder de gimnasio notando como ahora tenía el rostro más sereno y si sus ojos castaños antes denotaban preocupación ahora mostraban una calma tan disuasoria como atractiva.

-Venía a por mí combate de gimnasio-dijo AJ.
-Quiero que sepas-dijo la chica de las coletas y vestido blanco-que pese a lo muy agradecida que estoy por ayudar a Amphy eso no va a cambiar nada en este combate-continuó con seriedad- O eso es lo que debería decir…

La chica no dijo nada más y entregó a AJ una pequeña superficie octogonal de un color gris metalizado y uniforme.

- ¿Esto es…? -comenzó a decir AJ.
-La medalla Mineral-continuó Yasmina-la medalla del gimnasio de Ciudad Olivo
-Gracias-dijo AJ sorprendido- pero yo…
-Es lo menos que podía hacer para agradecértelo-dijo la entrenadora a modo de respuesta.

- ¿Pero ¿qué pasa? -dijo Angie que se había quedado en la puerta- ¿Por qué no combaten?
-Ni idea-comentó Silvia que estaba junto a ella-pero ahí viene AJ, podemos preguntarle.
¿Qué ha pasado? -preguntó la rubia una vez el pelinegro se les acercó.
-No sabría decirte-dijo AJ algo contrariado- pero me parece que me he ahorrado el combate de gimnasio.
-Enchufado-murmuro con un tono de falso enfado Silvia.

Sin mucho más que decir el trío abandonó el Gimnasio Pokemon, las dos chicas primero seguidas de AJ que antes de marchar dio una última mirada atrás. Una vez fuera y sin rumbo fijo siguieron a Angie.

- ¡Jo! -se quejó esta última-Yo quería ver el combate de gimnasio-añadió con un deje de protesta infantil bastante raro en ella- ¡Ya sé! -dijo de repente con un tono resolutivo- ¡AJ combate contra mí!
- ¿C-Como? -dijo el pelinegro que se no se veía venir esa situación.
-Combate contra mí-dijo Angie- Si no tengo combates de verdad no podré mejorar y seguro que tú tienes un pokemon que necesite un entrenamiento extra-dijo la rubia- ¡ganamos todos! -añadió.

El pelinegro no tuvo que pensar mucho, ciertamente todos podían beneficiarse así que cogió una pokeball y se alejó para dejar espacio suficiente para que el combate tuviera lugar.

-Muy bien ¡Adelante Pichu! -dijo animosa mientras arrojaba la pokeball.
- ¡Piii! -exclamó la ratoncita eléctrica
- ¡Ciiiiin! -exclamó el pokemon que AJ acababa de lanzar a combate.

-Empezare yo-dijo Angie- ¡Impactrueno!

La ratoncilla comenzó a rezumar electricidad que fue lanzada en forma de descarga hacia el Cyndaquil.

-Ahora que lo pienso-se dijo AJ para sí mismo-Bomber nunca ha combatido, sinceramente espero que sea algo instintivo ¡Esquívalo Bomber! -exclamó ahora en voz alta.

El narigudo bebe reacciono rápido impulsándose con sus cuatro patas para esquivar el ataque eléctrico.

- ¡Más Impactruenos! -pidió Angie.
- ¡Chiiiu!-expresó motiva la roedora.
- ¡Bomber usa Placaje! -exclamaba AJ por su parte.

Pichu siguió acumulando energía eléctrica que continuó lanzando chispeantes ráfagas que el Cyndaquill pese a los problemas que tenía iba esquivándolas a base de intercalar un paso tanto bípedo como a cuatro patas, así consiguió acercarse a su oponente y embestirle con todo su cuerpo.

- ¡Piiiiichiu! -exclamó dolorida la roedora al ser placada.
-Malicioso-pidió AJ enseguida.

Aprovechando que a Pichu la habían derribado Bomber se acercó para mirarla de un modo intimidatorio, o algo parecido...

- ¡Paranormal! -exclamó AJ.

El pokemon narigudo de tipo fuego iluminó sus rasgados ojos de un tono multicolor para luego lanzar una descarga de energía psíquica hacia la roedora.

- ¡Impactrueno! ¡Una vez más! -exclamó Angie de nuevo.

Para contrarrestar el ataque de su oponente Pichu volvió a ejecutar la descarga eléctrica la cual colisionó con el ataque de tipo psíquico.

-El mejor combate de la historia-dijo Silvia entre bostezos y llena de sarcasmo

Ciertamente el combate era, principalmente por el nivel de los pokemon participantes, algo aburrido, especialmente si se esperaba en su lugar un reñido combate de gimnasio. Sin embargo, no todo era calma y tranquilidad, lejos en la vecina región de Kanto se algo importante se estaba cociendo. Aunque sería más correcto decir debajo de la región. Más concretamente bajo la casi siempre inmaculada Ciudad Azulona.

-Deberíamos hacer una entrada fuera del casino-se dijo Wendy mientras caminaba por un largo pasillo-es demasiado transitado para mí gusto.

La de pelo rosa continuó caminando por esos pasillos perfectamente iluminados, pero también vacios, cuando destacó ante sus ojos una máquina expendedora de clara estética Rocket, esto es de color negro y con unas grandes R rojas en los costados. Con sed, Wendy se acercó a la máquina y sacó de su bolsillo izquierdo una tarjeta de igual estética a la máquina y la acercó a un lector de la misma, luego viendo que todas las bebidas eran iguales pulsó una tecla cualquiera para luego acacharse a coger el refresco.

-Este es nuevo-pensó la ejecutiva viendo en cilíndrico envase, que como no podía ser de otra manera era negro con una estilizada letra roja.
- Rocket Cola-leyó la chica en el envés de la lata-Tu malvado refresco para tu malvado descanso, solo distribución en establecimientos Rockets-continuó leyendo.

No demasiado convencida abrió la lata y le pegó un buen trago, para casi acto seguido escupirlo sin disimulo alguno.

- ¡Puaaaaaj!¡Vaya bazofia! - clamó- ¿Por qué cojones han quitado mi Blue Altarius? -se quejó luego.

Habría continuado desgañitándose con gusto de no ser por que oyó pasos a lo lejos, al acercarse y ver que eran dos reclutas jóvenes no tuvo ningún reparo en mandarles a limpiar el estropicio que ella había causado, para continuar caminando.

-Pss,oye-le susurró el rocket a su compañero una vez la ejecutiva ya se había ido-La Ejecutiva de la división V nos ha mandado a fregar.
-Si ¡Somos tan afortunado! -contestó su compañero verdaderamente contento- es tan guapa-añadió con tono embobado
- ¡Y tanto! -corroboró su compañero-Me encanta ese pelo rosa.
-Tan largo.
-Tan elegante.
- ¡Tan sexy! -exclamaron ambos a coro.

Baboseos aparte continuaron fregando el estropicio.

- ¿Pero sabes qué? -continuó hablando uno
-No ¿Qué?
-Que me gusta mucho más la Ejecutiva de la división A-dijo para luego asomar un ligero sonrojo en su rostro.
-Es que la Ejecutiva de la división A son palabras mayores-respondió su compañero con tono extasiado
- ¡Y qué palabras! -volvieron a exclamar ambos a coro.

Evidentemente Wendy ya estaba lejos y mientras continuaba caminando sacó desde su bolsillo derecho un dispositivo móvil, acto seguido pulsó un botón y accedió al último mensaje que había recibido, que rezaba:

“Se comunica a los Ejecutivos de las Divisiones A, F, T y V que se reúnan en el despacho del Líder, los motivos de la reunión serán allí precisados”

-Me pregunto que habrá pasado-pensó la de pelo rosa.

No tuvo que caminar mucho más para llegar a la antesala del despacho donde una amable secretaria le hizo pasar.

Ella se sentó en lujoso butaca de tapizado de un lujoso color caoba, allí también se encontraba otros de los citados, ambos eran hombres jóvenes vestidos con el uniforme reglamentario de los Rockets uno de ellos, más alto, llevaba el cabello de un color rubio natural, no tan natural era su peinado, el cual por lo encrespado y puntiagudo parecía atentar contra la ley de la gravedad , el otro tenía una expresión excesivamente seria, incluso para el lugar en el que se encontraba, y un cabello de color rojo intenso peinado de forma similar a una clásica y estereotipada llama

-Ayr, Igno-saludó sin demasiado ánimo Wendy.
-Hola-saludaron ellos en igual tono.

Los tres esperaron sin decir nada durante un rato, observando la sala en la que se encontraban tanto ellos como esas cuatro butacas de lujoso, y lujurioso, color o esa elegante mesita de cristal que era concéntrica a los cuatro asientos.
-Tarda mucho ¿No? -pregunto Ayr mirando el asiento vacante
-Como de costumbre-respondió secamente Igno.
- ¡Oh! -se le oyó a decir a la secretaria-Ejecutiva Lawana, pase por favor todos la esperan.
- ¡Vale! ¡Gracias! -respondió una voz con infantil entusiasmo.

La dueña de esa voz entro donde se encontraban los demás, era una mujer joven, como todos los que allí se encontraban, de piel clara y ojos profundos y azules como el mismo océano, azul era también la corta melena que llevaba y que dejaban ver dos pequeños pendientes con forma de Staryu, sin embargo, lo que más destacaba era su estampa, especialmente voluptuosa, y el escote, antirreglamentario por otra parte, que dejaba apreciar esa voluptuosidad antes dicha.

- ¡Holi! -dijo la Rocket peliazul con una mezcla dulzura y alegría difícil de imaginar en alguien de su profesión.
-Hola-Contestó Ayr intentando ser educado
-Hola-contestaron bastante más "secos" Igno y Wendy.

Una vez todos allí la secretaria entró y tocó en una puerta al fondo de la salita, la puerta del despacho de Giovanni, una vez este le había autorizado la secretaría se acercó a los cuatro Rocket de rango superior.

-El señor Giovanni les pide que pasen.

El heterodoxo grupo entró en el despacho encontrándose cuatro sillas frente al escritorio de Giovanni, el cual se encontraba de espaldas a ellos, pudieron observar como aquella sala era una combinación perfecta de lujo y discreción, siendo un pisapapeles con forma de Nidoking y hecho de un vistoso mineral violeta lo único de que se salía de la gama de colores castaños, ocres y marrones.

-Bien-dijo el líder, tanto Rocket como de Gimnasio-Supongo que os preguntareis por estáis aquí-añadió mientras giraba su silla, dejando ver así a su Persian recostado en su regazo.
-Paaaaaaaaarsian-expresó el felino que miro de reojo a los que estaban sentados y volvió a dormir.
-Como Ejecutivos del Team Rocket-comenzó el dueño del Persian con tono solemne-Debo comunicaros mi intención de disolver el mismo-finalizó.
-¡Sapristi!-se le escapó a una sorprendida peliazul.

Giovanni ignoró la remilgada interjección y se hecho un poco hacia atrás para poder abrir un cajón de su escritorio y sacar varios fajos de billetes, cuatro concretamente, todos de igual tamaño, que no era pequeño.

-Y esto es el pago a vuestros servicios-dijo el líder del Team Rocket-Se os comunicara próximamente los pasos para completar la disolución-continuó-podéis iros.

El primero en abandonar la sala fue Igno que, tras una rápida revisión al fajo e introducirlo en su bolsillo dejó al resto, luego fue Lawana que con el dinero en mano se fue dando alegres saltitos, finalmente Wendy y Air fueron los últimos en abandonar el despacho.

Sin decir nada por parte de la de pelo rosa, y viendo a su compañero rubio especialmente cabizbajo, Wendy tomó rumbo a su propio lugar de trabajo; este era una pequeña sala con su correspondiente escritorio lleno de papeles, lo único que destacaba en esa habitación era un poste ubicado en mitad de la misma y encima de ese poste descansaba un ave pequeña de plumaje negro como el ébano.

-Croooooouw-graznó el ave al ver a su entrenadora.
-Hola Murkrow-saludó está sentándose en la silla del escritorio, buscó en uno de sus cajones una barrita de cereales, especialmente diseñada para pokemon pájaros, para luego lanzársela a su córvido acompañante.

Mientras Murkrow picoteaba incesantemente su merienda, Wendy observaba los papeles extendidos por la mesa, papeles todos de trabajo y que en su mayoría describían el papel de la de pelo rosa como coordinadora de distintas operaciones Rockets, lentamente comenzó a organizarlos por operación y fecha.

La chica, pasado un tiempo, se retiró en la silla mirando el techo con mirada perdida.


-Voy a echar de menos este trabajo.
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