Índice - Pokémon MM: Tales of Hunters
#1
Bien, ya con la cueva en marcha[???] creo que es tiempo para dejar caer acá a mi fic:

Pokémon Mundo Misterioso: Tales of hunters
(El primer post queda reservado para índice y demases) (Actualizaciones todos los Domingos)
Las actualizaciones del capítulos 1 al 40 se darán semanalmente simplemente porque ponerlas todas de golpe sería absurdamente escabroso

Bien, este como dije es mi "primer" fic por lo que más de algún error van a haber y me ayudará mucho si me los hacen notar, así a la larga espero puedan disfrutar de capitulos mucho mejores a los primeros xD.

La idea central del fic tengo que decirlo, en sí no es 100% mía, está "ligeramente" basado en un webcomic que ví de Digimon llamado "Dragon Hunter" para quienes lo conozcan y además del tercer arco de Digimon Xros Wars, solo que esta vez todo se desarrolla en el mundo de Pokémon.

Bueno, con eso, como dije, este post quedará para actualizaciones, el índice de los personajes más importantes y similares, espero que les guste, si notan errores por favor, haganmelos notar, si les gusta, trataré de mejorar aún más y eso, como dice el paréntesis, actualizaciones los viernes xD.

Nos vemos.

Personajes:

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Firo Volcano[Imagen: 005.png]
Especie: Charmeleon
Sexo: Masculino
Edad: 15 años
Equipo: Flare Heart
Pokédex: Roja
Preferencia: Ninguna
Rango: 150
Pokémon: Leif (Grovyle), Cinna (Mawile), Ziel (Gardevoir), Torden (Jolteon), Manna (Espeon), Adler (Braviary), Taro (Garchomp), Tigris (Arcanine), Andros (Hawlucha), Itachi (Zangoose) Vaakum (Mightyena) Vydra (Samurott), Lyd (Noivern), Sae (Staraptor), Tesak (Mamoswine), Scyther, Gliscor

Kaeru Shimada[Imagen: 658.png]
Especie: Greninja
Sexo: Masculino
Edad: 16 años
Equipo: Shadow Abyss
Pokédex: Negra
Preferencia: Ninguna
Rango: ???
Pokémon: Kibo (Zoroark), Bestoj (Salamence), Ran (Lurantis), Jabal (Tyranitar), Rendor (Nidoking), Daemon (Hydreigon), Ercon (Gigalith), Vikabolt

Nari Bengala [Imagen: 654.png] 
Especie: Braixen
Sexo: Hembra
Edad: 15
Equipo: Glorious Shine
Rango: ???
Preferencia: Mamíferos
Pokédex: Amarillo con anaranjado
Pokémon: Kiriha (Infernape), Qiang (Pangoro) Mahina (Brionne) Aunstrum (Tauros), Landak (Chesnaught), Tahu (Typhlosion), Rugiet (Luxray), Rai (Pikachu)

Hinto Soren [Imagen: 448.png] 
Especie: Lucario
Sexo: Macho
Edad: 17
Equipo: Soul Symphony
Rango: ???
Preferencia: Alto ataque
Pokédex: Azul
Pokémon: Urien (Charizard), Altair (Gallade) Tao (Kommo-o)

Airyne Guinivere [Imagen: 428.png] 
Especie: Lopunny
Sexo: Hembra
Edad: 19
Equipo: Moonlight Spirit
Rango: ???
Preferencia: Ninguna
Pokédex: Marrón
Pokémon: Paam (Venusaur) Kalama (Salazzle), Akamu (Marowak de Alola), Pictus (Unfezant) Nilo (Krookodile)

Arcos:

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1-El joven cazador
2-Los piratas del Tajo
3-Torneo de ciudad Espuma
4-Las dos tablas

Capítulos:


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Opening 1-One, Two, Three:


Opening 2-Inferno

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Longfic- Pokémon MM: Tales of Hunters

Extension largaLongfic
FranquiciaMystery Dungeon
GéneroAcciónAventura
Resumen

Sin la humanidad son los Pokémon quienes capturan a otros Pokémon para hacerse con la gloria

Arco 4: Las dos tablas

Mostrar Opening 2[???
]


Capítulo 35: Bosque sombrío

-o-

Un camino se dibujaba entre un enorme bosque de tupidos árboles, el paisaje era monótono además que una espesa y helada niebla cubría todo impidiendo la visión clara aún siendo no más de las diez de la mañana.

En el sendero se lograba apenas ver un pequeño fulgor anaranjado proveniente de la llama de Firo quién iba caminando junto a Leif quien de vez en cuando estornudaba y Cinna la cual presentaba alguno que otro movimiento extraño posiblemente por el cansancio, posiblemente.

―Llevamos cinco días viajando ¿Cuánto falta? ¿De verdad es necesario? Tengo hambre, me duelen los pies, hace frío, creo que me enterré algo en el pie, ¿Por qué no nos quedamos en ciudad Espuma? Al menos ahí había sol y calor y comida y una cama y...―Reclamaba una y otra vez el geco provocando la paciencia de su cazador

― ¡Ya cierra la boca! No se cuanto nos queda, estoy seguro que tomamos el camino correcto

― ¿Seguro? Creo que debimos doblar a la derecha en ese río de hace dos días

―No, era a la izquierda, a la derecha era casi saliendo de ciudad Espuma, por esas dunas

―No había que doblar en las dunas, había que seguir derecho

―Había que doblar

―Había que atravesar

― ¡Doblar!

― ¡Atravesar!

―Tch, ¡Se supone que la que siempre molesta aquí con sus preguntas es Cinna!

― Oye… ¿Y Cinna? ha estado muy callada ―Preguntó un descolocado Grovyle

Ambos reptiles se giraron para notar donde se encontraba la Mawile, sorpresivo fue ver a esta tendida en el suelo sin responder por lo que rápidamente corrieron para socorrerla siendo el arboricola el primero en tomarla pero viéndose obligado al soltarla por el calor que expelía.

― ¡Me quemé! ―Reclamó Leif soplando sus palmas para calmarlas

―Idiota, nunca tomes metal caliente―Dijo el Charmeleon mientras tomaba a la hada con sus brazos

La pequeña férrea tenía sus mejillas coloradas, su respiración agitada, sudor en exceso y apenas podía abrir los ojos.

―Tiene fiebre, es muy alta, debe tener unos 50° si está en ese estado tendremos que llevarla a algún refugio para tratarla―Comentó el varano levantándose con su compañerita en brazos

― ¡¿50°?! Eso es imposible, yo tengo fiebre como con 38° ¡Además! ¡¿Cómo puedes tomar tan fácil a Cinna sin quemarte?!

―Depende de los tipos y las especies, soy tipo fuego, no me sentiré afiebrado hasta que pase como los 300° y también tengo mejor resistencia al calor por eso, pero no perdamos tiempo, busquemos donde llevarla―Dijo el lagarto rojo mientras corría perdiéndose entre la neblina junto a su compañero planta
 
-o-

La misma lúgubre niebla cubría una pequeña aldea la cual no era más que un pozo para que rufianes y mal intencionados descansaran o sacaran información sobre alguien o algo.

Por esa misma razón el bar de aquél lugar era muy frecuentado por mal habidos, atendido por un Haxorus quien lograba obtener algo de dinero fácil a cambio de datos que podía proporcionar desde el bajo mundo o similares.

Mientras el dragón limpiaba unos jarrones de vidrio, un Pokémon se le acercó, era Arvid, el solitario Decidueye que había escapado del ataque de Kapten. Este se sentó en la barra y dejando un grueso fajo de billetes captó la atención del boca hacha.

―No se como sentirme cuando un famoso ladrón entra por esta puerta, ¿Debo estar halagado o asustado?

―Si no respondes lo que quiero saber probablemente atemorizado―Dijo sacando una de sus flechas y "limpiandola"

―Esta bien, no me gustaría hacer enfadar a una celebridad como usted, pero déjeme decirle que su colega, Acies estuvo aquí hace unos días

―Eso no me interesa, ahora dime, ¿Que sabes de la tabla oscura?

―Se algo, dicen que se encuentra en un bosque cercano pero nadie ha podido encontrarla aún, dicen que es custodiada por una bestia sanguinaria y que el mismo objeto posee poderes sobrenaturales, fuera de eso, solo son rumores de borrachos

―Eso era lo que quería saber―Dijo la lechuza comenzando a retirarse del lugar

―Debe ser un tesoro muy vistoso para que un ladrón de renombre esté con sus ojos puestos en ella

―Un pedazo de loza no me quita el sueño, me lo quita su valor

Arvid terminó de salir del bar dejando indiferente a todo el mundo, bueno, a todos menos a un enorme Pokémon de felina apariencia quien tirado en una silla solo se limitó a sonreír.

―Así que un enorme valor ¿Eh?―Murmuró el extraño levantándose de golpe de su asiento― ¡Bien! Me voy a trabajar, tengo que preparar algunas cosas

Con alegoría la robusta bestia salió del lugar masajeando su hombro derecho con su mano izquierda, al parecer aquel Pokémon no estaba presentando las mejores intenciones y el dinero fácil ya lo había encantado.
 
-o-

Por suerte a no más de cinco minutos de donde se encontraban, se hallaba un pequeño refugio de madera, Firo y Leif no dudaron en entrar para recostar y atender a la enferma quien a pasos agigantados comenzaba a sentir escalofríos por su cuerpo.

―F-Firo, ¿D-Donde estamos? ―Balbuceó a duras penas la pequeña hada con sus ojos apenas abiertos por el indeseable calor

―No hables, estás muy enferma, Leif ¿Sabes algo de cómo fue que pasó? ―Preguntó el Charmeleon quien sacaba de su bolsa una especie de termómetro

―Disculpa, yo...fue en el río de hace unos días, pensé que con caminar se me pasaría

―Deberías dejar de ser tan imprudente, solo te trae problemas ―Regañó el varano con una molesta expresión en su rostro―Abre la boca

―Aprendí del mejor―Comentó la Mawile con una débil sonrisa antes de tomar con su boca el objeto medidor

― ¡De acuerdo! ―Exclamó Firo tomando su bolso de cazador―Leif, voy a dejarte a Vydra y a Mana para que la observen, dejé unos paños en una mesa de madera para que le estén bajando la fiebre

― ¿Y tú a dónde vas? ―Preguntó el geco

―Voy a buscar algún pueblo, baya, o hierba medicinal, lo que tiene debe ser un fuerte resfriado pero no me quiero arriesgar a que empeore, volveré como dentro de cuatro horas, quizás menos ¡Vydra! ¡Mana! ¡Salgan ya!

De la esfera del ígneo reptil salieron la gran nutria y la fina felina psíquica quien al instante se quejó del frío del lugar aunque su compañero solo se limitaba a analizar el lugar.

―Dejo a Cinna con ustedes y Leif, yo volveré dentro de un rato―Comentó el Charmeleon terminando de salir de la improvisada cabaña

―...Mana, traeme esos paños, los voy a humedecer, Leif, revisa cuánto tiene, voy a ver si hay algo para abrigarla por acá, malo sería que el frío le afectara más―Ordenó el Samurott moviéndose por el lugar al instante

― ¡Si señor! ―Acataron ambos Pokémon llevando sus brazos derechos a la frente

―Y Cinna, tú duerme, descansar te ayudará a reponer
 
-o-

Firo ya llevaba caminando más de veinte minutos sin encontrar nada, se encontraba montando a Tesak, pero a pesar del buen olfato del Mamoswine no lograban dar con nada útil y la niebla sólo se ponía más y más gruesa dejando a los negros troncos más cercanos visibles.

― ¿Nada aún?

―No, lo siento,estoy tratando de captar el olor de alguna baya aranja o alguna hierba pero no obtengo nada

―Maldición, y lo único que veo son troncos, troncos y más troncos

A medida que la dupla caminaba entre el bosque, diversas plumas negras caían detrás de estos sin darse cuenta. En un árbol, una parvada de Murkrow y Honchkrow se reunía a observar a los des Pokémon, estos si bien no eran tan peligrosos a menos que se les amenazara, no dejaban de ser intimidantes especialmente por uno que fácilmente duplicaba el tamaño de los otros cuervos mayores pasando muy fácilmente como un Corviknight.

Seguían avanzando y las copas de los árboles comenzaban a impedir el paso de la luz solar oscureciendo el trayecto, eso obligó al varano y al mamut detener su cruzada para comenzar a analizar qué rutas seguir.

―Debemos encontrar algo que nos sirva―Murmuraba el flamígero mientras avanzaba de un lado para otro

―Debes calmarte, si te exaltas podríamos perdernos

―Lo se, pero no puedo dejar a Cinna así, tú sabes como es

―Es solo una niña al final del día, vamos, sigamos buscando, debe haber algo cerca

―Sí, es solo una niña, pero…

― ¿Pero?

―Nada, sigamos―Gruñó Firo subiendo nuevamente al lomo de Tesak

―Deberías ser más honesto contigo mismo, te preocupa Cinna

― ¡Obvio que me preocupa! ¡Es parte del equipo!

―Sí, pero no es sorpresa para nadie que es una de los más cercanos a tí, pasan muy bien como hermano mayor y hermana menor

―Tch, no me sermonees

Antes que pudieran avanzar, ambos Pokémon fueron atacados repentinamente por una parvada de cuervos, los pequeños iban a por el Charmeleon mientras los más grandes golpeaban repetidamente al Mamoswine como si supieran que era el más duro de roer.

― ¿De donde salieron estos tipos? ―Preguntó el varano

― ¡No lo se! ¡Pero si no hacemos algo nos venceran!

El enorme paquidermo trató de atacar congelando sus colmillos, sin embargo, antes que pudiera hacer nada fue abatido por el ave de enorme tamaño quien cayó encima de él como una pesa, dejando a este sin aire y derrotandolo para posteriormente dirigirse hacia el cazador estampando su cuerpo contra un árbol gracias a la presión de una de sus patas.

― ¡¿Qué es lo que quie...―Trató de decir el ígneo reptil antes de percatarse de la extraña aura que expelía el emplumado―No puede ser ¡Eres como ese Rampardos!

Un amenazante graznido de parte del Honchkrow terminó por confirmar lo teorizado por Firo quien sin darse cuenta fue arrebatado de su bolso el cual fue escarvado y arañado al igual que sus objetos hasta que el ave dió con la tabla controladora del tipo roca y la Pokédex de este cuya forma le recordaba a una de las extrañas placas.

― ¡Devuélveme eso cerebro de ave! ―Exclamó el varano lanzándose contra el cuervo con su puño derecho electrificado

Un fuerte agitar de sus alas bastó para que el Charmeleon fuera alejado del negruzco pájaro el cual alzó el vuelo instantáneamente después de defenderse, llevándose consigo a todos los otros hacia probablemente su nido.

Firo se levantó del suelo para guardar a su debilitado Pokémon, molesto por la situación comenzó a avanzar en dirección del ladrón valiéndose de su nitrocarga para llegar tan rápido como pudiera.

Gracias a la enorme velocidad a la que iba, el reptil rojo lograba acabar con largos trayectos en poco tiempo, sin embargo al tratarse de una técnica y no de su propia velocidad natural, no pasaron más de cinco minutos cuando él cayó al suelo después de un salto largo.

―Maldita sea, así que mi nitrocarga no funciona tanto si la uso seguido, necesito ayuda pero Tesak está fuera de combate, quizás Vakum, Tigris o Akela me ayuden―Comentó mientras de un destruido bolso sacaba su esfera la cual no presentaba la mejor de las apariencias

Su cara cambió de seriedad a completo disgusto al instante de que el fino rayo rojo que siempre salía no había materializado a ninguno de los tres Pokémon que él había solicitado sino que el siempre malvenido Zangoose quien tampoco se encontraba muy de buenas al ver a su no querido cazador nuevamente.

―Por qué...por qué… ¡¿Por qué saliste tú maldita sea?! ―Rugió el varano con claro enfado

― ¿Crees que a mi me hace gracia ver tu rostro? ―Comentó el hurón mostrando fastidio en su cara

― ¡Ese pajarraco desgraciado debió descomponer mi Pokéball! ¡Aaaaaah que rabia!

―Bien, devuelveme a esa prisión redonda rápido, no me gusta este lugar

― ¡Escuchame! Estás aquí así que me vas a ayudar, me acaban de robar mi pokédex, la tabla pétrea y además tengo que encontrar algo para curar el resfrío de Cinna

―Tch, tanto que nos costó obtener ese trozo de loza para que lo pierdas así―Murmuró Itachi girando su cabeza un poco con disgusto―Como se nota que eres un inútil 

― ¡No fue mi culpa! Nos atacaron unos Murkrow y Honchkrow, además lo importante es encontrar alguna baya o hierba, la loza, digo la tabla es solo recuperarla

―Si se robaron la placa... Entre esos cuervos que te atacaron ¿Había alguno tan grande como el Rampardos?

― ¿Eh?, pues sí, sí lo había

―Quizás está cuidando un objeto similar

― ¿A qué te refieres?

―Más tonto y no naces, recuerda que ese Rampardos cuidaba la tabla pétrea, ¿Ese Honchkrow no estará cuidando una tabla similar?

―Una tabla con poderes siniestros o sobre los voladores

―Posiblemente siniestro, calza mejor con este bosque, bien, te ayudaré pero solo porque no puedes hacer nada solo

―Sí, como sea

Aquel dúo desigual comenzó a avanzar el camino supuestamente tomado por los cuervos, corriendo a toda velocidad con tal de llegar pronto, Firo sabía que tenía que apurarse puesto que en aquella cabaña se encontraba la Mawile enferma pero también no podía dejar de un lado aquel objeto de poderosas habilidades.

Mientras corrían, de la nada apareció un Carnivine abriendo de par en par su hocico tomando desprevenido al varano, sin embargo la planta carnívora fue rápidamente abatida por un potente golpe proveniente del hurón y sus gruesas zarpas.

―Debes estar más atento con cosas como esa―Comentó el Zangoose antes de seguir su camino

―Dibis istir mís itinti―Reclamó el lagarto con fastidio
 
-o-

En la cabaña los tres miembros del Flare Heart trataban de buscar una forma para curar a Cinna, Vydra generalmente mojaba los trapos que gentilmente colocaba sobre su frente mientras Leif y Mana preparaban un té para combatir la helada.

―Si Firo no fuera tan impulsivo se hubiera dado cuenta que no era necesario salir, quien haya estado aquí dejo muchas cosas útiles―Dijo el Samurott

―Ustedes lo conocen, no es de los más analiticos del mundo, es más, a veces me pregunto si piensa―Dijo el Grovyle quien ponía algo de leña en una fogata que habían generado

―Vydra ¿La hierba revivir también va en el agua? ―Preguntó la Espeon

―Sí, ¿No habían bayas Aranja en el baúl?

―Creo que sí, déjame ver―Respondió la psíquica yendo rápidamente hacia un cofre que se encontraba escondido en una pared

―Muchas...gracias chicos―Decía la Mawile débilmente

―No nos tienes que agradecer, solo descansa―Dijo el león marino colocando su mano sobre la frente del hada―Bien, ya te está bajando la fiebre
 
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Cerca de 45 minutos de persecución pasaron recorriendo todo el bosque oscuro hasta dar con un pequeño claro, eso sí, la dupla no podía parar de estar atenta pues para sorpresa de ambos la tabla de color marrón y el artefacto insignia de los cazadores se encontraban muy bien puestos en un tocón junto a otra de color carbón la cual emitía una especie de poder muy similar a la pétrea la vez que la encontraron.

―Ahí está, pero esos cuervos, no los veo―Comentó Itachi analizando una situación que no le agradaba nada

―Tenemos que ser rápidos entonces

Con un gran brinco el Charmeleon pasó a primer plano corriendo vertiginosamente hacia la tabla para disgusto del mamífero tipo normal.

― ¡Espera! ¡No hagas algo…

Antes de que Firo pudiera llegar al tocón una gran bandada de cuervos atacó, disparando esferas de energía siniestra o con picotazos y aletazos, obligando al reptil a comenzar a atacar con sus flamas con tal de salir de esa tormenta de plumas.

― ¿Como nos detectaron tan rápido? ―Se preguntó el hurón

― ¡Lanzallamas!

Un mar de fuego inundó el terreno quemando las plumas de algunas aves, provocando los quejidos, graznidos y reclamos de los Murkrow y Honchkrow salvo uno en especial, aquel conocido como dominante.

La gigantesca y oscura ave lanzó un graznido horrible acompañado de un aura maligna que de a poco comenzaba a apoderarse del varano paralizando por completo.

― ¡¿Q-Qué está pasando?! ―Exclamó el rojizo ígneo mientras sentía cómo su cuerpo dejaba de responder

― ¡Garra brutal!

Con su garra imbuida en energía, el Zangoose saltó hacia el enorme pájaro tratando de propinar un golpe fallido gracias a la habilidad de vuelo de su oponente, solo para después ser alejado por una barrida hecha por el ala del gran cuervo.

― ¡Itachi!, tch, debo hacer algo ¡Lanzalla...―Trató de ejecutar el Charmeleon sin poder liberar ni una pequeña lengua de fuego― ¡¿Pero qué?

“El ataque que hizo ese Honchkrow, debió ser tormento” ―Pensaba el gato hurón levantándose del suelo después de aquel golpe que había recibido― ¡Tijera X!

Cruzando ambos brazos el mustélido de tipo normal atacó al enorme ave siniestra propinándole un doble zarpazo en su rostro, provocando que ésta respondiera con un disparo de energía oscura desde su pico enterrando al de blanco pelaje en el suelo.

― ¡Nitrocarga!

Inundando su cuerpo en llamas el Charmeleon socorrió a su Pokémon tacleando al cuervo a gran velocidad obligando al ave a retroceder unos cuantos metros para lanzarse en picada contra el varano.

El resto de pájaros aprovechó para atacar al hurón el cual rápidamente se levantó para tratar de esquivarlos golpeando uno por uno con sus garras a los hostiles Murkrow y Honchkrow.

Gracias al efecto del tormento, Firo sólo podía ocupar una vez cada dos minutos sus técnicas por lo que tenía ser inteligente al momento de usarlas, lamentablemente en un descuido fue interceptado por una finta hecha por el enorme dominante provocando que el reptil quedara enganchado en un ala del ave.

―¡Puño trueno!

Electrificando su puño derecho, el Charmeleon conectó un potente directo en el rostro de su oponente quien desesperado y sin notarlo lo alejó cayendo sobre aquel pedestal de madera y sobre las tablas y la dex.

―Ave tonta―Decía Firo levantándose con dificultad por el golpe―¡Por tu culpa casi rompo mi Pokéde...―Misteriosamente el lagarto caía inconsciente al suelo, como si de la nada el cuerpo hubiera sucumbido ante una presencia

La mano derecha del varano tenía agarrada la tabla negra la cual expelía una especie de bruma de su mismo color mientras el enorme cuervo actuaba de una forma desesperada al igual que sus secuaces.

―Firo, ¡Firo! ¡FIRO! ―Gritaba el mamífero blanco al ver el cuerpo tirado de su no querido cazador
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Bien Tsundere el Itachi (?).

Se acaba el arco de torneo y empieza el del tigre toño y los pájaros, cada vez estamos cerca del preciado día. Ok, la escena entre Firo y Nari es muy bonita, siempre me ha gustado. Me pregunto a que se podría haber dedicado la braixen si decide abandonar su carrera como explorador, ¿estudiará la universidad o trabajará en el pokédonalds? Puede que las dos cosas si estudia diseño gráfico. No, ya en serio, a ver que sucede con la miasma rara y si nuestros compañeros pueden salir libres de esa.

Saludos.

PD: Me gusta la comparación que agregaste con corviknight.
[Imagen: FsUUXVs.png]
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Capítulo 36: Tabla oscura

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―Firo ¡Firo! ¡Firo! ―Exclamó Itachi

El Zangoose no lo podía creer, si bien el Charmeleon no era un sujeto que le agradaba en lo más mínimo, le impresionaba que un Pokémon fuerte como Firo estuviera cayendo inconsciente sin nada que lo hubiera provocado, simplemente caía al suelo como si de un momento a otro su cuerpo no le respondiera.

Al menos una docena de aves comenzaron a atacar sin piedad al hurón quien se defendía como podía con sus garras y alguna que otra patada o esfera de energía espectral que enviaba con el simple motivo de ir a por el desmayado.

Rápidamente el mamífero logró acercarse a su cazador para ponerlo boca arriba y comenzar a golpearlo en el rostro en reiteradas ocasiones a pesar de que desde un principio el reptil presentaba los ojos totalmente en blanco y una respiración casi nula.

― ¡Responde inútil! ―Reclamaba un molesto mustélido

Mientras la furia del Zangoose se hacía notar, el cuervo mayor como si hubiera recibido una orden voló hasta el de pelaje blanco para alejarlo agarrándolo con sus enormes patas junto a un horrible graznido que obligaba a algunos de los emplumados a salir del claro como si fueran a buscar a algún otro sospechoso oculto en el bosque.
 
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De a poco Firo abría los ojos, se sentía extraño, como mareado, por primera vez en su vida sentía lo que para los tipo fuego era tan extraño como el frío y la sensación que tenía en su cuerpo era como si estuviera flotando.

Apenas logró tener totalmente abierta su vista, el reptil se sentó de golpe, nervioso como pocas veces había estado, se extrañó de que todo su ambiente fuera negro, no había diferencia del cielo y el piso, no había luz, no había sonido, nada, prácticamente lo único visible era él y solo él.

― ¿D-Dónde estoy? ―Se preguntó el varano quien de a poco se ponía de pie

Desconcertado, el Charmeleon caminó un poco, no lograba comprender dónde se encontraba y lo último que recordaba era su combate contra el enorme Honchkrow.

―Ese pajarraco golpeaba muy duro, lo bueno es que caí encima de esa tabla negra y… ¡La tabla! ―Exclamó el ígneo reptil mientras buscaba desesperado el objeto misterioso en sus manos―...No...No… ¡No está!

Impaciente, Firo comenzó a correr por todo el lugar buscando alguna salida, no la podía encontrar en ese extraño terreno y para su persona estar ahí le impedía saber donde se encontraba el norte, el sur, arriba y abajo, si había caminado mucho o poco o incluso si es que se había movido del punto donde había despertado, claramente ya se estaba ofuscado y entrando en una de sus clásicas rabietas.

― ¡¿Dónde demonios me encuentro?! ¡Esto fue obra de Itachi! ¡¿Cierto?! ¡Itachi ¿Dónde estás?!

―Posiblemente te abandonó―Dijo una voz similar a la del reptil pero con un tono más siniestro

― ¿Q-Quién dijo eso? ―Preguntó el rojizo de fuego al no ver nadie a sus alrededores―Genial, Firo Volcano escuchando voces

De a poco el cazador del Flare Heart volvía a tomar sus pasos perdiéndose en la oscuridad, ya cuando su silueta era demasiado diminuta una pequeña flama se elevó del suelo tomando la forma de un ojo bestial el cual miraba fijo al alejado Pokémon antes de desaparecer.
 
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La fogata generada en aquella cabaña poseía un fuego acogedor al punto que incluso el Samurott se encontraba cerca de esta para recobrar calor, la Mawile arropada con una manta mientras tomaba un té preparado para reconfortarse y tanto el Grovyle como la Espeon se encargaban de mantener la llama constante y viva.

―Creo que me estoy sintiendo mejor, gracias por cuidarme chicos―Dijo Cinna tomando un gran sorbo de su brebaje

―Ya han pasado dos horas desde que Firo salió, si tan solo se hubiera esperado no tendríamos que estar haciendo tiempo―Comentó Leif acomodando uno de los leños incendiados

―No, mejor que se demore, así Cinna tiene algo más de tiempo para recuperarse ―Dijo Mana con una inocente sonrisa en su rostro

―Je, Firo es un muchacho demasiado impulsivo aún, pero eso es bueno a su manera, si no fuera así, no sería él ―Comentó Vydra quién calmado pulía una de sus espadas

―Sí, hablando de eso, y siendo que aún me cuesta entender cómo capturó a Taro o a Tesak, pero a tí Vydra ¿Como fue que te uniste al Flare Heart? ―Preguntó el extrañado geco

―Eso fue como hace poco más de dos años, Firo aún no cumplía su año como cazador pero el muy testarudo intentó capturarme en un combate, naturalmente perdió pero ese espíritu de no rendirse me hizo pensar que sería sensato apostar por un chico como él, sinceramente, si hay alguien por quien uso mis espadas con gusto es por ese Charmeleon

―Ya veo, pues a mí literalmente me estalló un árbol frente a mi cara y después se puso a pelear con un Magmortar en mi bosque

―Un clásico de él, si hay algo que ama es agitar el puño contra los fuertes ―Comentó el lobo marino

―Me pregunto si estará bien en este momento―Dijo la férrea hada para extrañeza de los presentes
 
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Itachi se encontraba corriendo a toda velocidad del gigantesco cuervo y su parvada, traía a cuestas al inerte cazador quien aún se aferraba a la tabla oscura la cual parecía como si estuviera pegada con cola o algo similar, así como la tabla pétrea y la dex que se encontraba guardada en la muy lastimada bolsa del reptil, el mamífero por su parte se encontraba lastimado y molesto con alguno que otro rasguño que teñía las partes blancas de su pelaje con un rojo similar al de las rayas naturales que poseía.

―No sabes cuánto me molesta esto, podrías dignarte a despertar y hacer algo útil

Algunos de los pájaros acorralaron al hurón quien tratando de encontrar una salida retrocedió unos pasos para darse cuenta que el Honchkrow dominante se encontraba atrás de él.

―Bien, si vas a ser un inútil por ti mismo entonces yo te daré una utilidad ¡Tomen esto!

Con rabia el Zangoose arrojó al desmayado Charmeleon como si una piedra se tratase, siendo esquivado por algunas de las aves siniestras quienes tardaron en darse cuenta que solo era una distracción para ser golpeados por las zarpas del hurón quien apenas pudo, agarró al rojo lagarto y siguió corriendo.
 
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Firo seguía perdido en aquel oscuro lugar, no había divisado ni un rayo de luz e incluso tratando de generar sus flamas o el eléctrico ataque nada se iluminaba, era literalmente un mundo vacío de todo.

― ¿Cómo saldré de aquí? de hecho ¿Cómo llegué hasta aquí?

―Eres muy débil para salir de aquí ―Dijo una misteriosa voz

―Un fracasado cualquiera ―Insultó una segunda voz salida de la nada

― ¡¿Quien dijo eso?! ¡Responda! ―Gruñó el varano incendiando su puño izquierdo ante los insultos

―Oh que miedo

― ¿Crees que alguien como tú asusta?

― No tienes siquiera la apariencia de alguien amenazante

―No eres nadie intimidante

―Solo eres un pobre Charmeleon con deseos de grandeza

― ¡Callense y muestrense! ¡Cobardes!

―A sus órdenes señor cazador

―No queremos que el próximo número uno se moleste con nosotros, no vaya a ponerse algo...loco

― ¡Aparezcan! ―Gritó Firo liberando un torrente de fuego de su boca que se tragó lo que parecía ser el piso en un solo movimiento

Para extrañeza del varano, el fuego no desaparecía, al contrario, se extendió y dividió en dos formando una extrañas siluetas a la par que cambiaban de color obteniendo el azul y el rojo. Desconcertado el reptil trataba de retroceder pero la llama azulada se colocó detrás de este sorprendiendolo con una potente especie de patada en la espalda que lo arrojó al suelo.

El Charmeleon se levantó con dificultad, estaba molesto con aquellos atacantes tan extraños pero esa ira cambió a sorpresa al ver como frente a sus ojos aquellos extraños fuegos asimilaba la forma de su acérrimo rival y la suya propia con macabras e insultantes sonrisas de desprecio.

― ¿Q-Qué significa esto? ―Preguntó Firo

― ¿Qué cosa? nos dijiste que salieramos y lo hicimos ¿O qué? ¿Te asusta ver tu propio rostro? o más bien dicho tu verdadero rostro―Respondía el otro varano quien de a poco lograba obtener una apariencia más acorde al gen loco activado

―Imposible, tú no puedes ser…

Una patada en la boca del estómago interrumpió al cazador del Flare Heart mandandolo a volar algunos metros y cayendo fuertemente una vez más, el culpable era quien parecía ser el Greninja el cual por extraño que pareciera expelía de vez en cuando llamas azules de su cuerpo.

― ¿Creías que no iba a cobrar una revancha? Mírate, eres patético, ¿Qué? ¿Crees que la ultima vez me ibas a derrotar? No me hagas reír, sí me diste batalla es solo porque libraste a tu verdadero yo―Decía el anfibio acercándose de a poco al lagarto

“Estos tipos, son muy fuertes…” ―Reclamaba Firo para sí mismo aferrándose de su vientre producto del dolor

―Desaparece―Dijo el supuesto Kaeru bajando su pie derecho fuertemente sobre el lastimado

Con una rápida reacción el golpeado reptil logró esquivar el potente pisotón y con un impulso logró conectarle un puñetazo en el rostro o eso parecía, pues el Greninja en ese momento había vuelto a ser una masa de fuego, al menos en la zona golpeada.

Desde su retaguardia el varano sintió como algo lo agarraba de su cola, era su copia quien lo lanzó lejos para luego convertir su brazo izquierdo en un látigo de fuego que golpeó reiterada veces terminando con ahorcarlo y estamparlo nuevamente en el suelo.

― Ves, eres un debilucho cualquiera ―Dijo el enrabiado Charmeleon acercándose hacia su otro yo

― ¿Q-Quienes son ustedes?

―Ya te lo dije, yo soy tú, oh más bien dicho el tú que menos quieres ver

―Somos tus miedos, tus frustraciones, tus rencores pero sobre todo, tu verdadera personalidad

― ¿Por qué mis miedos tomarían la forma de Kaeru?

―Porque sabes muy en el fondo que no eres nada comparado con él, con Kapten, ¿Quién fue el que salió a rescatar a Nari? En el torneo ¿Quién fue el que no pudo contenerse y terminó liberando el gen loco? ―Preguntaba el Greninja intranquilizando a su juzgado

―No metan ese tema…

―Además, ¿No estabas buscando medicina para Cinna? Pero no, preferible ir a por unos pájaros que se robaron un objeto a seguir el punto inicial ¿Qué? Me parece ver que Cinna empeoró, o no, le subió mucho la fiebre, posiblemente ya no tenga vuelta atrás, pudiste haber hecho algo por ella en vez de venir a buscar pelea, ¿O me equivoco? ―Recriminaba el reptil de salvaje apariencia

―No metan a Nari y Cinna…

― ¿Qué pasa si la pequeña Cinna ahora está muy grave? Todo será tú culpa, ella necesitaba a su cazador a su lado, necesitaba a quien ve como un hermano mayor y tú la abandonaste

―Nari, ¿Crees que porque le dijiste unas palabras bonitas todo va a cambiar? Y cuando vuelva a perder ella nuevamente caerá y no estarás esta vez

― ¡No metan…

―No eres más que un cobarde cansado de ser débil pero que a la primera oportunidad deja a los demás tirado por ahí

― ¿Como estarán Leif? ¿Vydra? ¿Mana? ¿Cómo estará Itachi ahí afuera? Todos ellos, lejos de sus hogares por los meros caprichos de un perdedor, todos ellos lejos de sus vidas normales

― ¡Cierren su maldita boca! ―Gritó Firo liberando una ola de fuego a su alrededor― ¿Qué saben ustedes de mi equipo? ¿De mis amigos?

―Para mala fortuna tuya, todo, como te hemos dicho más de una vez, somos tu oscur…

― ¡¿Y qué me interesa eso a mí?! Esto es producto de esa tabla ¡¿Verdad?! Ustedes dos no son más que ilusiones creadas por esa loza negra

― ¿Ilusiones? ―Preguntó el segundo Charmeleon antes de comenzar a reír como loco―Manifestaciones sí, ilusiones no, nosotros somos tan verdaderos como tú, incluso él es verdadero

― ¿Él? ―Dijo el varano sorprendido

―Ya te dijimos que somos tu oscuridad, tus temores, frustraciones, rencores y tristezas, pero al final ¿No es el futuro también un miedo para todos? ―Preguntó la supuesta rana

― ¿De que me están hablando?

Algunas de las restantes llamas que habían quedado del arranque de ira de Firo comenzaron a juntarse mientras cambiaban a un enigmático color plateado, aquella masa de flamas empezaba a tomar una forma humanoide que después cambió a una demoníaca, su altura era impresionante, algunas llamas parecían cuchillas y los dos ojos que se habían formado entregaban la presencia de un dios de la muerte para el joven Charmeleon.

― ¿Q-Qué es esa cosa? N-No puedo moverme

El espectro de fuego observó por un segundo al varano rugiendo apenas lo vió, incluso el bestializado y el Greninja habían sentido una intimidación ante el acto del fantasma ígneo quien poco a poco acercaba sus extremidades hacia el cazador.

―Alejate ¡Alejate!

Firo comenzaba a perder la calma, se sentía aterrado y con mucho esfuerzo apenas podía retroceder, trataba de liberar sus llamas, imbuir sus garras en energía dracónica o eléctrica pero no podía, aquel espeluznante ser había consumido todo rastro de valentía en el lagarto.

Los otros dos seres de a poco comenzaban a caminar hacia el asustado Pokémon, sus caras lo decían todo, estaban felices por el espectáculo que estaban viendo, el Charmeleon lucía indefenso, quebrado, no era ni la sombra del que siempre solía ser y en cualquier minuto iba a caer.

―L-Leif, Taro, Vydra, Itachi, alguien, por favor ¡alguien que me ayude! ¡Esto no es verdad! ¡ESTO NO ES VERDAD!

Por la cabeza del flamígero pasaban un millón de recuerdos y pensamiento mientras la espantosa criatura ya comenzaba a rodearlo con sus enormes manos, en ese instante sintió como un fuerte puñetazo en el rostro lo enviaba algunos metros lejos del alcance de las diabólicas llamas extrañando tanto al supuesto varano como al falso anfibio.

― ¿Pero qué? ―Preguntó el bestial Charmeleon

―Así que su cuerpo lo obligó a reaccionar
 
-o-

En el bosque, ocultos de las aves, el Zangoose lucía sorprendido al ver cómo el cuerpo sin razonamiento del cazador se había golpeado en el rostro de manera tan fuerte que había provocado un sangrado nasal y bucal para luego quedarse estático en la pose de impacto.

―No deberías estar jugando en este momento ―Reclamó el hurón con desagrado

Tras los dichos del mustélido, este sintió como los cuervos los habían detectado, lanzando una mueca de disgusto acompañada de algunos insultos.

Aún en esa misteriosa zona oscura, Firo comenzó de a poco a levantarse, su mejilla derecha se encontraba inflamada por alguna razón desconocida pero se podría decir que ya él mismo se encontraba mucho mejor.

―Un golpe, un golpe es todo lo que necesito…―Declaraba el lagarto más tranquilo con su situación

―Así que ya conseguiste algo de valor, ¿No nos tienes miedo? ―Preguntó nuevamente su alter-ego con una risa desquiciada

― ¿Miedo? Claro que les tengo miedo, pero no me voy a dejar caer por eso, si dices ser yo deberías saberlo―Respondía el reptil rojizo mientras su brazo izquierdo comenzaba a incendiarse―Yo voy a ser el cazador número uno, tengo que superar todo lo que se ponga por delante ¡Y eso significa superarme a mi mismo!

Los dos oscuros al escuchar esa respuesta saltaron molestos, el pseudo-Firo incendiándose completamente y la copia de Kaeru volviendo ambos brazos en dos cuchillas oscuras, el espectro ígneo por su parte comenzaba a inflarse como anunciando que iba a disparar algo obligando al Charmeleon original a apretar su puño, enviar un grito de guerra y abalanzarse sobre sus oponentes.

―Aunque tenga que enfrentarme mil veces a ustedes, aunque tenga que caer el doble, aunque tenga que levantarme el triple ¡Yo no me rendiré! ―Exclamó Firo arrojando su puño incendiado con todas pero absolutamente todas sus fuerzas

De un segundo a otro el escenario se cambió de aquel lugar enigmático al misterioso bosque siendo el receptor del puñetazo el propio Itachi quien rebotando contra un árbol se arrojó sobre su cazador con enojo propinándole otro golpe en la zona lastimada que tenía.

― ¡Maldito idiota! ¡Te traigo medio muerto y así me lo agradeces!

― Tch, ¡Ese golpe no iba dirigido a tí! ¿Y por qué mi boca sabe a sangre? ¡Fuistes tú! ¡¿Cierto?!

― ¡Fuistes tú grandisimo imbecil! ¡Te golpeaste tan fuerte que quedaste aún más estúpido de lo que eres!

― ¡¿A quién llamas estupido?!

Antes de que comenzaran a pelear un graznido los detuvo, era el Honchkrow dominante quien muy tranquilo recogió la tabla oscura que el propio Firo había soltado al despertar y caminando hacia este se la volvió a entregar como diciendo que ahora era de él.

― ¿Eh? ¿Están seguros? ―Preguntó el sorprendido varano

Con un leve gesto el ave afirmó para lanzar un último graznido y alzar el vuelo al igual que sus subordinados.

―Igual que con ese Rampardos―Comentó el Zangoose

―Me preguntó ¿Qué significan estas tablas? ―Se preguntó Firo observando aquella placa negra en sus manos

― ¿No deberías ir a ver a Cinna?

―… ¡Tienes razón! ¡Tú tienes mis cosas! bien ¡De ahí me las pasas! ―Ordenó el Charmeleon corriendo a toda velocidad por el bosque

Pasaron unos segundos antes que el hurón imitara lo que su líder hacía hasta que ambos se perdieron entre la gruesa neblina, lo que ninguno sabía es que eran observados detrás de un árbol por un Pokémon de apariencia felina quien había derrotado a varios Murkrow y Honchkrow que lo habían detectado.

―Así que ese niño tiene dos de esas tablas extraña...Esto será divertido―Terminó el gato con una maquiavélica sonrisa en su rostro antes de retirarse
 
-o-

Treinta minutos bastaron para que el Zangoose y el Charmeleon salieran del bosque, estaban exhaustos y heridos pero al fin habían logrado llegar hasta el refugio, en el camino habían encontrado algunas hierbas revivir, pareciera como si las aves los hubiera querido llevar hasta ahí pero no pensaron en eso, solo en descansar.

―Maldición, mi bolsa está hecha añicos, se cayeron las cosas como siete veces en el camino―Reclamó el varano

―Eso te pasa por no saber tomarlas―Gruñó el mustélido

Con pocas energías el de rojas escamas abrió la puerta de la cabaña, lleno de tierra, barro y sangre en su rostro, no lo negaba, esperaba encontrarse con una Mawile enferma, en cama y con la fiebre un poco más baja de lo que la había dejado, pero al tenerla enfrente, saltando y recibiendolo de una forma amena, no evitó que de forma serena cerrara la puerta en su cara, se dirigiera al bosque nuevamente botando su ya de por sí destruido morral y entre los matorrales y niebla soltara los improperios más grandes que había dicho en su vida al punto que el estupefactos quedaron Itachi y Leif mientras Vydra tapaba los oídos de las dos jovencitas.
 
-o-

Una helada noche había caído y mientras el Flare Heart descansaba en aquella cabaña con el calor de una fogata, en el oscuro bosque el enorme cuervo era derrotado acompañado de los cuerpos de otros más pequeños.

Frente al Honchkrow se acercaba otra ave diferente, la luz de la luna lo revelaba de a poco hasta que terminó por confirmar que se trataba del enigmático Decidueye quien observaba fijamente al derrotado siniestro.

―Así que la tabla oscura ya no la tienen, creo que desperdicié mi tiempo peleando con estas basuras―Comentó la lechuza para dar media vuelta, no sin antes dispararle un flechazo a la altura del pecho del pájaro negro

El ave oscura graznó de forma horrible antes de caer inconsciente, no se podía confirmar si había perdido el conocimiento o había fallecido, por su lado Arvid comenzaba a retirarse hasta notar cierto trozo de cuero que le llamó la atención el cual tomó para analizarlo.

―Esto es parte de un bolso y tal parece tiene un nombre, propiedad de Firo Volcano...―Habló el ave fantasmal sacando de entre sus plumas un periódico sobre el cual buscó cierta nota―Así que uno de los mocosos del incidente de Kapten estuvo aquí, creo que ya se a quien dar cacería

Guardando ambos objetos entre su plumaje, el gran Decidueye alzó el vuelo perdiéndose entre la noche, Firo y su equipo no sabían que ahora eran perseguidos y Arvid mucho menos sabía que aquellos a quienes quería atrapar literalmente se encontraban debajo de sus plumas.

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@DoctorSpring : B-Baka! [???] El día prometido ya se acerca, al fin los capís originales van a ver la luz[???] Muy posiblemente Nari se iba a ir a su pueblo a estar ahí, ver que podía hacer ¡Pero no! ¡El shipeo siempre gana! Y sí, lo bueno de publicar los capítulos con una generación nueva recientemente es que puedo agregarles ciertos detallitos que no modifican la trama xD
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Muy bien, tres capítulos, así que hora de dejar pensamientos sobre cada uno:

Capítulo 34: Vaya que para ser equipos, los miembros no saben tenerle un poco de privacidad a sus jefes. Oh well, ya Firo y Nari podrán decirse y hacerse cosas más adelante.

Capítulo 35: Bueno, ahí va otra cacería de tablas. Ya quiero ver lo que pasa cuando ese escurridizo Decidueye vaya a aparecer.

Capítulo 36: Y... listo. Firo fue bastante determinado en vencer esos miedos, pero ahora le viene encima lo peorcito: la película de Alfred Hitchcock con pokémon.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
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Capítulo 37: La futura honorable

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― ¿Seguro que vas a estar bien con ese bolso? , literalmente le falta la tapa...y varias partes más ―Preguntó Leif mientras le daba un gran bocado a una jugosa baya aranja

―No hemos visto ningún pueblo desde que partimos, voy a tener que comprar uno nuevo, que mal, mi mamá me lo había regalado cuando empecé―Gruñó Firo tratando de evitar que su dex y su Pokéball se cayeran del morral en mal estado

El par de lagartos seguía caminando en búsqueda de Vilek Riot, el tercer mejor cazador, lamentablemente después de aquel día con los Honchkrow las cosas se habían puesto cuesta arriba para el Flare Heart. Con el bolso destrozado, la Pokédex y la Pokéball fallando por culpa de los cuervos lo más normal era que el Charmeleon no estuviera del mejor humor.

―Sabes que fue gracioso, esa mañana cuando salíamos del refugio que tú e Itachi estuvieron como media hora gritando y luchando por que este entrara en la Pokéball, nunca ví tanta desesperación de parte de él por no ver tu rostro

―Media hora tratando de hacer entrar a Itachi, y otra media hora para los demás, especialmente porque esta porquería falló y liberó a Tesak, Taro y Torden

―Lo mejor fue cuando Taro e Itachi se encontraron, nunca ví una pelea iniciar tan rápido y mucho menos que todos los ataques te dieran a tí―Dijo el Grovyle comenzando a reír por su recuerdo

Al segundo el geco comenzó a sentir un calor bajo su barbilla, agachando la mirada para encontrarse con el puño de su líder incendiado a un fuego bajo.

―Por tu bien y dignidad te recomiendo no volver a contar una anecdota así así―Ordenó el varano sonriente pero molesto apartando así su amenazante técnica

― ¡No me vuelvas a asustar así idiota! ¡¿Me quieres provocar un infarto?!

―Sí, sí, lo que sea, muevete, tenemos que llegar a un pueblo rápido para poder arreglar mis cosas

―Está bien, pero deberías relajarte, no se va a derrumbar el mundo por un bolso

―Sí mamá, como digas

Ambos reptiles bajaron por una ladera, frente a estos se veía un enorme campo rodeado de montañas, un enorme palacio que se perdía entre los árboles y un tranquilo lago todo coronado con un día nuboso, el cielo azul resplandeciente era decorado por pomposas y blancas nubes que de vez en cuando tapaban el astro rey para seguir su camino.

Luego de un corto tiempo de caminata, pasando por una arboleda los dos Pokémon se detuvieron extrañados, el de rojo al escuchar algo mientras el verde por el inesperado parón que su compañero había.

― ¿Qué ocurrió? ¿Por qué te detuviste así como así? ―Preguntó el arboricola

―Escucho algo, como una voz

― ¿Una voz? No escucho nada

―Pues cierra la boca y vamos a ver que es―Dijo el lagarto de rojas escamas tomando de la hoja de su cabeza al Grovyle y arrastrándolo en dirección a aquella voz

Corrieron por un par de minutos entre los arbustos y los árboles para ver quien era la propietaria de aquella voz, y digo propietaria puesto que era una joven voz femenina, posiblemente una niña quien con el pasar de los metros se notaba más claramente llamaba a alguien.

Atravesando las últimas ramas del follaje los dos Pokémon salieron curiosos para ver quien gritaba, sorpresa fue para ambos lados al darse cuenta que se trataba de una joven Steenee la cual se asustó mucho al verlos dando un grito mudo y retrocediendo unos pasos.

― ¿Q-Quienes son ustedes? ―Preguntó la jovencita de tipo planta temerosa ante los dos extraños

―Oye tranquila, solo escuchábamos a alguien gritar y vinimos, no tienes que ponerte así―Dijo el Charmeleon tratando de calmar a la pequeña con un tono de voz suave impropio de él

―Solo somos dos viajeros que pasaban por acá, no te vamos a hacer nada malo

― ¿Viajeros? ―Preguntó la Steenee algo más tranquila pero aún desconfiada de la dupla

―Sí, mi nombre es Firo y soy un cazador―Comentó el varano con una gran sonrisa mientras sacaba su Pokédex

―Gracias por presentarme―Gruñó el geco con molestia

― ¿Cazador? ―La jovencita lucía confundida hasta que recayó en algo que había recordado cambiando completamente su actitud ante los extraños― ¡Señor cazador necesito su ayuda!

― ¿Mi ayuda?

― ¡Sí! Veran, no encuentro a mi hermana mayor desde hace un par de horas y dicen que por este bosque ronda un monstruo horrible

― ¿U-un monstruo? ―Balbucearon los dos lagartos con temor ante la palabra

―Así es, dicen que es enorme, con un cuerpo como el de un Arcanine pero una cola como la de un Swampert, además de tener dos cabezas, una metálica donde solo sus ojos son visibles y otra sin ojos que parece como la de un ave―Explicaba la niña alarmada

―D-Dudo que exista una criatura así, d-debe ser tu imaginación―Comentó Leif tras imaginarse a aquella bestia

―O-O un Ditto transformado, no les sale bien cuando quieren hacer cosas por memoria, ¡Sí! debe ser eso, un Ditto, ves niña, tu hermana no está en problemas, debe ser un bromista

― ¿P-Pero sí es verdad? Mi hermana mayor podría estar en peligro, por favor, ayudenme―Suplicaba la tipo planta con un leve lloriqueo en sus ojos

Ambos Pokémon reptil se miraron para luego ver a la suplicante, al ver sus ojos llorosos no pudieron decir un no por respuesta acatando el pedido y comenzando a marchar hacia donde la Steenee les indicaba, quien nuevamente había cambiado su actitud a una más alegre

―Por cierto niña ¿Cual es tu nombre? ―Preguntó Firo

―Me llamo Mika, Mika Gaeaf

― ¿Gaeaf? ¿Por qué ese apellido me suena? ―Se preguntó el Charmeleon así mismo deteniéndose por unos segundos tratando de recordar
 
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Era un día normal en el Helheim, la máxima prisión de Nova, los reos se encontraban en sus celdas y si bien algunos tenían que llevarse por la fuerza otros no lo hacían en lo más mínimo o al menos de un lado no podían llevarse.

Ese era el caso de una de las celdas, la cual era habitada por cierto capitán pirata y por cierto jefe de la mafia de un pueblo muy pequeño.

―Y así fue como mis planes fueron desbaratados por un Grovyle entrometido y un Charmeleon que no se que estaba haciendo ahí―Comentaba el Magmortar alegre como si de una buena anécdota se tratase

―Ya has contado esa maldita historia cinco veces desde que me encerraron―Gruñía Kapten desde un rincón de su nuevo hogar―Tch, ¿Por qué me tienen con este inutil?

―Vamos no seas tan duro, ahora que somos compañeros deberíamos llevarnos mejor… ¿Eh?

El ruido de una puerta abriéndose alertó no sólo a los dos Pokémon, sino a todos los recluidos, además de poner en guardia a varios de los gendarmes que se encontraban, la razón era un Breloom que llevaba una carretilla de carga sobre la cual se encontraba amarrado un Weavile que además llevaba un bozal en su boca y su expresión no lucía para nada tranquila.

― ¡Déjenme salir hijos de... ¡Ah, lo voy a matar a todos! Y cuando lo haga me voy a divertir bañandome en su sangre, ¡¿Me escucharon?! ¡Todos ustedes morirán ante mis garras! ―Exclamaba la comadreja acompañado de una risa asesina y erráticos y agresivos movimientos que solo dificultaban su transporte

― ¿Como puede seguir moviéndose así si le duplicaron la dosis de tranquilizante? ―Se preguntaba el hongo tratando de controlar la situación

Varios de los presos entre ellos Aestus se aferraban a los barrotes de sus celdas para ver qué ocurría, algunos se intimidaban con la simple pero loca mirada del agresivo Pokémon.

―Así que se están llevando a Baal...―Murmuró el Barbaracle extrañado por la situación

― ¿Ah? ¿Él? eso es normal, lo llevan a reclusión solitaria, básicamente no hay semana en que no lo separen del resto―Respondió el gran ígneo

―Son astutos, se están preparando para cualquier eventualidad separando a criminales altamente peligrosos, practicamente los unicos que quedamos aquí somos Qasf―Se decía el ex-capitán a sí mismo sin prestarle atención alguna a su compañero de celda

Ante la sospechosa mirada del bivalvo, el Weavile era separado del mundo normal de la cárcel, pasando por una puerta mientras maldecía, insultaba y trataba de cualquier forma menos una educada a las madres de todos los presentes.
 
-o-

Las cosas salían bien, demasiado bien para el Flare Heart, la Steenee se encontraba contenta pues una corta búsqueda había dado con la hermana mayor de esta, una elegante Lilligant que fuera de su apariencia agraciada, se encontraba durmiendo encima de una roca llena de musgo.

― ¡P-Pero! ―Balbuceaba Firo confundido por lo fácil que había sido todo

―Te entiendo, últimamente las cosas no se nos dan así, o no ataca un Pokémon gigante, o un criminal...o Kaeru, sí, se ve demasiado sencillo todo―Comentaba Leif enumerando uno por uno a todos los rivales que se habían enfrentado o que podía contar dada su poca cantidad de dedos

Dando un gran bostezo, la tipo planta mayor se acercó a su hermanita mientras se frotaba un ojo

―Mika ¿Que está pasando? ¿Por qué tanto alboroto?

―Hermanita, te estaba buscando, estaba muy preocupada ¿No te ocurrió nada? ―Preguntaba la pequeña analizando una y otra vez a la Lilligant

―Estoy bien, estoy bien, sólo salí a dar un paseo, por cierto ¿Quienes son ustedes? ―Preguntó la mayor arqueando una ceja esperando una rápida respuesta― ¿Y bien?

―Ellos son...―Trató de decir Mika antes de ser interrumpida por su hermana quien colocó una de sus hoja-brazos en su boca

―Ellos tienen boca con la que presentarse, dejalos, a no ser que no sean tan listos como para hablar

La actitud altanera y engreída de la tipo planta molestó a ambos reptiles siendo el Charmeleon quien más enojo generó acercándose hacia esta de manera no muy agradable.

―Mira niña, ayudamos a tu hermanita a encontrarte, así que más te vale no tratarnos así, ¿Me escuchaste? ―Gruñó el varano acercando una de sus garras al rostro de la joven

―Ni te atrevas a tocarme con tus sucias garras

― ¿Y tú quién diablos eres para darme órdenes?

Contrario a lo que la Lilligant había dicho, el rojizo reptil trató de tocar con una de sus garras la frente de esta para ser a escasos milímetros literalmente baleado por un proyectil de agua que le dañó su mano haciéndolo soltar un chillido.

―Te dije que no te atrevieras a tocarme

―Tú, maldita…

―No debería alejarse tanto―Comentó una voz acompañada del sonido de pasos

El dúo de reptiles se sorprendió al igual que la pequeña Steenee, la otra joven por su lado solo suspiraba profundamente dando cuenta de que su diversión al parecer ya había cesado, todo gracias a un Golduck quien relajado y con un cigarrillo en su boca se acercaba al grupo.

―Señor Itik, ya estoy grande como para tener a la policía de niñeros y solo salí a dar una vuelta ―Reclamó la flor de mayor edad

―Sí, pero su padre nos encargó el tenerlas vigiladas a usted y a su hermana menor, aunque no esperé encontrarme con uno de los chicos del incidente de Kapten atacandola

― ¡Oigan! Firo será un perfecto idiota, un agresivo de primera y no sabe controlar sus niveles de violencia, pero él no la atacó, ¡Ni siquiera sabemos quién es todavía!―Excusaba el geco con desesperación mientras su compañero soplaba su mano por el dolor

―Lo que digan, bien, se terminó la hora de jugar, hora de que vuelva conmigo, princesa

La palabra princesa caló profundo en el cazador, quién altamente nervioso trató de voltear su cara hacia el tipo agua, el arboricola por su parte lucía confuso pero no lo suficiente como para sudar en frío, Firo en su interior sabía que lo que había hecho aunque fuera un accidente, aunque no fuera enserio, aunque fuera una broma, haría que su cabeza rodara.

― ¿Pri-Princesa? ―Balbuceó el varano temblando

―Me presento, soy Itik, comandante del cuerpo de policías de Nova, y sí, ellas son la princesa Fiollet y Mika Gaeaf, miembros de la familia real de Nova, señor cazador, usted queda arrestado por atacar a la futura heredera del trono, tiene derecho a guardar silencio

― ¡¿Qué?! ¡Pero si no le hice nada! ¡Ni alcancé a tocarla!

―No tiene las agallas para hacerlo―Comentó la florida Pokémon con un tono bastante despectivo

― ¡Callate! ¡Por tu culpa estoy metido en este lio!

―Hermana, no deberías tener esa actitud con ellos, me ayudaron a encontrarte

―No necesito de ayuda, se regresar sola a casa, Itik haga lo que quiera con ellos, ya no son problema mío

―Como ordene―Dijo el pato sacando unas esposas de su espalda―Ahora me acompañaran al calabozo
 
-o-

No pasó ni una hora y misteriosamente Firo y Leif se encontraban encerrados en una oscura y húmeda celda, uno sorprendido por cómo habían pasado las cosas de todo bien a todo mal mientras el otro como de costumbre furioso, iracundo, enrabiado y todos sus sinónimos agitando como un monstruo los barrotes.

― ¡Sueltenme! ¡Conozco mis derechos! ¡Agh! Y todo por esa Lilligant ―Reclamaba el Charmeleon

―Tenías que meterte con una princesa―Comentó el Grovyle molesto apoyando su cuerpo sobre la pared

― ¡¿Cómo iba a saber que era una princesa?!

― ¿No se? ¡¿Quizás porque viviste en la sociedad desde siempre?!

― ¡No porque sea un Pokémon civilizado me voy a conocer a todo el mundo!

―Mira, en vez de discutir esperemos a que nos liberen, al menos Mika debería convencer a ese Golduck de que somos inocentes… ¡Ya se! ¿Y si liberas a Taro para que escapemos? ―Preguntó el geco con toda la inocencia del mundo en su rostro

―Tienes razón, mejor esperemos, ideas tan tontas como esa lo unico que haran es que mi condena aumente―Acató el varano provocando el enojo de su compañero ante sus dichos

El ocaso se hacía presente, el cielo comenzaba a tener una fusión de colores que iban desde el amarillo más calido y brillante hasta el morado más frío y oscuro el cual solo se oscurecía más gracias a las pequeñas estrellas que tímidamente aparecian.

Caminando en dirección a la prisión de aquel castillo el cual tenía un toque que recordaba a los castillos de los cuentos de hadas con grandes torres de piedra y murallas del mismo material, se encontraban el pato acompañado del doberman.

―Bien, mi turno acabó, me acaban de avisar que supuestamente Arvid tiene movimientos por la zona, además me llegó un aviso de un ladrón que últimamente ha causado bastante problemas―Comentó Itik

―Entonces yo me quedo aquí hasta la próxima semana, genial, hacer de guardias para la familia real

―La propia princesa Fiollet pidio que liberaran a los cautivos, solo quería enseñarles una lección ―Con serenidad el tipo agua sacó un cigarrillo el cual procedió a encender para ponerselo en la boca

―No deberías fumar en servicio―Reclamó el perro con disgusto en su rostro

―De algo hay que morir

―Tch, es increible que costumbres humanas como esa hayan sobrevivido tan bien con el tiempo. Por cierto, ¿Es correcto acatar todo lo que ella diga? Sí, es la princesa pero esa jovencita aún es una niña caprichosa―Decía Hund ya estando frente a la puerta del calabozo

―Nos pagan por cuidarla, el rey la tiene muy consentida pero qué le vamos a hacer

―De acuerdo, entonces a liberar a los prisioneros

Poco a poco ambos policías abrieron la enorme puerta de madera, moviendo con todas sus fuerzas la pesada estructura, el Houndoom hasta ese momento desconocía quienes eran los atrapados pero su cara ya lo decía todo al momento de tenerlos en frente.

― ¡Hola! ¿Cuanto tiempo sin vernos jefe? ―Saludó Firo con gran alegoría apoyando todo su cuerpo sobre los barrotes

Sin decir ni expresar nada en su rostro el sabueso infernal cerró la puerta nuevamente, ni siquiera le dirigía la mirada a su compañero provocando un nuevo arranque de furia del lagarto cautivo

― ¡Escuchame perro viejo! ¡Libérame de aquí! ¡Soy el que te da trabajo! ¡Mis impuestos pagan tu sueldo!―Ladraba el Charmeleon desde dentro

― ¿Por qué fue eso? ―Preguntó el Golduck

― ¿Por qué fue qué? No había nadie en esa celda, era solo mi imaginación

―No liberaste a los prisioneros

― ¿Qué prisioneros?

―Los que estaban ahí adentro

―… ¿Cuando será el día que me deshaga de ese Charmeleon? ―Gruñó el Houndoom abriendo con enfado nuevamente el portal

Ya liberados, tanto Firo como Leif se encontraban afuera en los jardines del palacio siendo regañados por Hund, especialmente el varano el cual se trataba de excusar sin mucho éxito jugando con cada palabra la paciencia del así llamado comandante demoníaco.

―Y así jefe es como terminé aquí ―Dijo el reptil de fuego con una sonrisa en su rostro

― ¿Por qué… ¡¿Por qué siempre todo termina contigo?! Estoy seguro que por todas las estupideces que haces mocoso me van a dar de baja algún día

― ¿No se supone que usted es el comandante? ―Preguntó el Grovyle

―Claro ¡Pero tambien tengo un superior a quien rendirle cuentas! ―Ladró el doberman intimidando a los dos reptiles―Debería estar persiguiendo a criminales mundialmente buscados, ¡No estar tratando con un cazador problemático!

La furia del tipo siniestro solo crecía más y más sin notar como ambas princesas acompañadas de un enorme Abomasnow se acercaban de a poco con la intención de hablar con el dúo del Flare Heart

―Señor Hund, puede dejar de regañarlos, Fiolett ya me contó todo lo sucedido y debo decir que fue un simple malentendido―Dijo el yeti con un tono tan amable que hacía contraste a su dura apariencia

Los Pokémon mayores quedaron mudos ante la presencia del tipo hielo y no era por nada, frente a ellos se encontraban literalmente el Pokémon más importante de la región, aquél que gobernaba sobre Nova.

―R-Rey ―Balbuceó el Houndoom

― ¡Rey! ―Exclamaron tanto Firo como Leif estupefactos por con quien se habían encontrado

―Jovencitos, creo que mi hija tiene algo que decirles ―Dijo el helado Pokémon con una agradable y gentil sonrisa

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@Nemuresu : Vivamos un amor real, amor heterosexuaaaaaal(8)[??????] Bueno, ahora que saben lo que siente el otro ya pueden enfocarse más en sus cosas y cuando se junten nuevamente actuar más naturales y bueno, ya tenemos referencia a The Birds, ¿Qué dice señor Hitchcock? ¿Que quiere que haga referencias a Psycho?
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Hm, de alguna forma, un Abomasnow tiene de hijas a una Lilligant y a una Steenee. ¿Múltiples esposas o es que alguna de las dos es adoptada?
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
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Después del colocón de Firo por aspirar plumas de cuervo, logró conseguir una tabla más para luego tener que lidiar con la monarquía, baia baia, y el pinche tigre Toño sigue merodeando por ahí. No me acuerdo mucho de lo que pasaba en este arco, así que estos episodios serán casi nuevos para mí.

Saludos.
[Imagen: FsUUXVs.png]
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¡Bien! Leídos ya los primeros dos capítulos. Sé que hay mucho por delante, pero tengo bastantes cosas para reflexionar sobre este primer pantallazo a tu historia. 

Hasta ahora es el fic que más me costó empezar, amigo Bancho (¿o Ramen?), porque como repetí hasta el hartazgo: NO SOY AFIN A LA SAGA DE MYSTERY DUNGEON.
Ojo, he leído puras maravillas sobre los juegos y sus historias y personajes... Pero soy un cabeza dura que no puede asimilar la idea de los pokémon hablando y comportándose como humanos. Tal vez porque me acostumbré a disfrutar del clásico concepto de que sean esclavos de sus entrenadores humanos y que sean felices en sus pokébolas saliendo exclusivamente para combatir a sus órdenes. Un pensamiento muy cruel y egoísta, ciertamente... Por eso creo que tu fic llega a mí como un perfecto escarmiento: leeré una historia sobre cómo los pokémon se comportan como me comporto yo jugando los juegos o escribiendo mis historias con humanos que los entrenan a ellos.
Ahora, ellos mismos se entrenan mutuamente, incluso contra la voluntad de los que acaban siendo cazados. Es shockeante, todavía más que los propios juegos de los que tomás inspiración.
La temática me cuesta y vas a tener que esforzarte con personajes y situaciones muy buenas para que le siga el ritmo y pueda digerir tu canon. La cuestión es... Que me gustó lo que leí. xD

Debo reconocer que la idea es cruel e hilarante al mismo tiempo, y las personalidades de Firo y Leif chocan y armonizan de una forma muy efectiva, especialmente en una historia de estas características. Le tengo terror al furry que pueda surgir (aunque no tengan nada de pelo), pero esa persecución y la actitud casi tierna de Firo sintiéndose en tooodo su derecho de capturar y esclavizar bestias que se acoplen a su "team" es genial. xD

La acción se te da bien, pero tengo que marcarte -y con cierta liviandad, entendiendo que es lo primero que escribís y considerando que muy probablemente hayas mejorado bastante estando ya en el capítulo 30- que hay varias fallas en el escrito puntualmente. En especial con cuestiones ortográficas, gramaticales pero en especial estructurales, donde reiterás en una oración la misma palabra un par de veces (ejemplo de ello es aquella donde pones "quien lo conectó en todo el pecho de su oponente quien voló unos metros") y amontonás mucho ciertos pasajes, haciendo que la lectura se vuelva un tanto confusa.
Capaz sería mejor escribir de forma un poco más pausada, metiendo toda la acción y dinamismo y humor que quieras pero separando mejor cada acción y cada descripción con puntos y comas. Tratá de que cada oración tenga un enfoque específico, pensá qué querés transmitir con esa única oración, qué intentás conectar, qué idea querés plasmar, qué chiste querés contar, qué personaje u objeto o locación querés presentarnos.
 
Cita:―Para nada, los cazadores siempre deben respetar tanto a sus Pokémon como a los demás, un cazador que no haga eso no puede ser un oponente digno

Eeeh... ¿Hasta qué punto los respetan? No sé de Leif, pero intuyo que hay varios pokémon viviendo vidas libres y felices, con sus familias y amistades y hogares que deben separarse porque un lunático megalómano los arranca de sus vidas para volverlos forzosamente parte de sus equipos. Sí, más o menos como hacemos los entrenadores con los pokémon salvajes... ¡Pero yo quiero ser el único monstruo! Agh, le tiraría una master ball a ese Charmeleon para que se deje de joder a los otros pokes libres... Y luego capturaría yo a esos pokes libres, muajajaja.

Loool la introducción del Magmortar fue hilarante. xD Amo los nombres estrafalarios y trascendentales y la actitud medio payasa del pato obeso disparando fuego por los cañones. Muy villano de Disney, pero a la vez muy carismático. Aunque no me inspira nada de temor o respeto... Ya el otro (¿Salamence?) es un poco más imponente, pero nada que un rayo de hielo no solucione.

Por último, cuando Firo le presentó a Leif al equipo completo (o bueno, parte de), tuve muchas vibras de Fairy Tail. Y es un manga que curiosamente me agrada bastante (al menos hasta lo que leí), así que ese espíritu de shonen divertido y desenfadado lleno de personajes muy diferentes entre si tiene mi atención.

Para cuando actualices esto ya habré leído una porción más grande de capítulos para reseñar. Se me vienen una seguidilla de días libres mezcla de cuarentena con feriado nacional, así que aprovecharé para ponerme más al día.
¿Miedo al Corona? ¡No le temas a Crowned!
 
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Capítulo 38: La criatura de ojos grises

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La noche se hacía presente y en medio de un bosque iluminado únicamente por la luna llena una criatura deambulaba como si estuviera perdida, su apariencia era por lo menos extraña, no se podía decir si era un mamífero, un reptil, un ave incluso un insecto, solo estaba ahí en plena soledad mientras su amalgamada sombra se extendía, los Pokémon que siquiera conectaban su vista con esos y grises y solitarios ojos escapaban aterrados, era como si un monstruo hubiera sido soltado.

Llegó a un peñasco colocado en medio de un claro y con fuerza arrojó un horrible rugido que apenas se podía escuchar notoriamente pero aún así retumbó y despertó a todo el bosque.
 
-o-

Por dentro la mansión era muy lujosa, la dupla de reptiles era guiada por el Houndoom quien si bien trataba de mantenerse estoico, se notaba que también estaba asombrado por las grandes alfombras rojas o los candelabros con forma de Chandelure que brillaban con un reconfortante dorado.

―Agradezcan que el rey estima mucho a los cazadores, creanme que si por mí fuera o los dejo en esa celda o que busquen otro lugar donde pasar la noche―Dijo Hund

―Viejo sangrón―Insultó Firo provocando el enojo del doberman―Por cierto ¿Es verdad eso que van a reparar mi dex y mi ball?

Ante la pregunta el perro infernal no pudo evitar soltar un pesado suspiro

―Ya te dije que sí, algunos de mis hombres fueron cazadores en su tiempo y por ley si ellos se enlistan en la policía tienen que saber de cuidados y reparaciones, no podemos estar al margen de eso con un aproximado del 40% de la población ejerciendo ese rol ya sea de una manera activa o una retirada―Explicó el Houndoom mientras llegaban a una lujosa puerta elaborada de algún metal precioso―Bien, ustedes duermen aquí ¡Pero! los quiero fuera a más tardar a las 8 de la mañana ¡¿Me escucharon?!

― ¡Sí jefe! ―Exclamaron los dos miembros del Flare Heart adoptando una pose militar

Con fastidio el can se fue de aquél pasillo, no era para menos, como el que estaba a cargo en ese momento, no podía dejar sola a la familia real por guiar a dos viajeros problemáticos.

Ya solos, el varano abrió la puerta tomando un picaporte tan fino que lo más seguro que ni en esta ni en siete vidas más podría pagarlo, entró junto a su compañero en la habitación e impresionados por cómo estaba decorada y amueblada con libreros, candelabros y una enorme ventana que cubría toda la pared con cortinas de terciopelo de color blanco. Lo primero que hicieron fue arrojarse a cada una de las dos camas de tamaño king arrugando en el proceso las sábanas de tela roja e ignífuga, ideal para un incendiario como él.

― ¡Al fin una cama de verdad! Ya no dormiré en el piso o en el hospital―Decía el rojizo reptil con felicidad en sus palabras

―Deberías hacer esto con más frecuencia ¿Cuántos reinos tiene Nova? digo, para que sigas metiendote en problemas con las princesas

―Nova es un reino, solo tiene un rey y dos princesas, pero sí, al fin todo bien para Firo Volcano

― Igual me impresiona que si el rey sea un Abomasnow sus hijas sean una Lilligant y una Steenee  ¿Será parte de la biología de los tipo planta? ¿Sí consigo una chica y formamos una familia entonces cabe la posibilidad de que tengamos un hijo de otra espe...

― ¡Como voy a saber eso! ¡Deja de hacer tantas preguntas que quiero dormir!

―Mika es mi media hermana―Dijo una femenina voz

Los dos reptiles miraron hacia la puerta donde se encontraba apoyada en su marco la princesa de mayor edad, esta estaba con una taza de té que parecía ser de incalculable valor, obvio para su ingesta personal.

―Tch, ¿Qué hace aquí su majestad la insoportable? ―Gruñó Firo

― ¿Como que media hermana?

―Como hay alguien interesado solo te responderé a tí―Dijo Fiolett haciendo caso omiso del reptil ígneo provocando más que su furia―Mi padre es el rey, pero mi madre alcanzó a ser princesa solamente, falleció cuando yo era recién nacida en un incidente y la madre de Mika, mi mamá me crió con todo su amor, no hizo diferencia de sangre entre ninguna y a pesar de si ser ella la reina jamás la sentí como si le hubiera quitado el puesto a mi madre...pero en un viaje a la región de Kaze agarró una enfermedad y también se fue... ¡Bueno el tema es que mi padre me ordenó a ver como estaban! No es como si quisiera ver si estaban cómodos, solo no hagan más desastres y vayanse temprano, buenas noches

Dando una media vuelta la tipo planta cerró la puerta dejando a los dos Pokémon a sus anchas dejando sienta sensación de incertidumbre antes de que el Grovyle volviera a abrir la boca con un bostezo.

―Eh, bueno... entonces sigue metiendote en problemas, ¡Buenas noches! ―Exclamó el geco cayendo de golpe en las almohadas roncando como un Slaking

―Sí, buenas noches ―Bostezó el varano colocándose con pereza sobre el colchón

No pasaron ni quince minutos cuando una lluvia de almohadazos trató de apagar un interruptor, ambos Pokémon se habían olvidado de apagar la luz por lo que está ya molestaba, al final fue el propio arborícola quien se levantó aprovechando de recoger los cojines que logró dejar la habitación a oscuras.
 
-o-

La luna llena ya demostraba un poco más de la una de la mañana, el frío nocturno llegaba junto al viento y mientras todo el mundo dormía una puerta se cerró de golpe despertando al cazador del Flare Heart.

― ¿Q-Qué está pasando? ―Preguntó Firo medio dormido mirando para todos lados

El Charmeleon concentró su entrecerrada mirada en la ventana, le extrañó el notar como la princesa Fiolett se dirigía hacia el bosque pero en su estado somnoliento poco podía lograr hacer además de bostezar por lo que nuevamente se tapó con aquellas sábanas para volver a dormir.

― ¡La princesa! ―Vociferó el varano levantándose de golpe desde sus cubiertas

Rápidamente el reptil rojo salió de su cama y se dirigió a la de su compañero, dando vuelta completamente el colchón tirando al geco directamente al suelo cayendo de cara a este.

― ¡Oye idiota! ¡¿Qué demonios te pasa?! ―Reclamó Leif molesto por el golpe que había recibido

― ¡Ví a la princesa afuera!

― ¿Y eso que tiene? Es su mansión ¿O no?

―Sí, pero aún así no saldría sola a esta hora

― ¿Y entonces qué hacemos?

―Voy a avisarle al viejo tú esperame aquí―Ordenó Firo saliendo con velocidad de su habitación

―Estoy seguro que no ocurre ocurre nada, ¿No se suponía que se llevaban mal?

No pasaron ni diez minutos cuando la puerta principal del lujoso castillo se abrió, el primero en salir era el rudo Houndoom con un potente salto que obvió todos los escalones de la entrada seguido de una veintena de subordinados que se enfilaron en el instante.

―Bien, busquen alrededor del bosque, deben encontrar a la princesa rápido ¡¿Entendido?! ―Ladró el doberman con bravura

― ¡Sí señor!

Rápidamente los policías se dividieron en grupos dirigiéndose a los cuatro puntos cardinales, el sabueso infernal por su lado comenzó a olfatear el suelo en busca de pistas hasta que detectó cierto olor conocido acercándose.

― ¿Ustedes que quieren? ―Preguntó Hund

―”Gracias Firo por habernos avisado” para empezar―Reclamó el varano

―Pués sí, gracias por el aviso, pero dejen esto en manos de la policía―Dijo el tipo siniestro adentrándose al bosque con toda velocidad gruñendo―Increíble, me voy a hacer un café y se me escapa la princesa

― ¿Le vas a hacer caso? ―Preguntó Leif

―No

―Lo sabía

Ambos reptiles corrieron en dirección contraria a la que el perro había ido, si bien la princesa los había tratado como lastras en el día, no podían dejar que esta anduviera sola a esas horas y más con el recuerdo que la doncella menor les había dicho sobre un monstruo en los alrededores.
 
-o-

Fiolett se encontraba conversando con un tono tranquilizador, estaba sentada en un peñasco acariciando la cabeza de una enorme criatura la cual solo podía quedarse dormida ante la palabras de la jovencita.

―Disculpa por aún no encontrar un método para sacarte esa horrible cosa―Decía la Lilligant tranquila pero con cierto aire de melancolía

El extraño ser que la joven princesa cuidaba poseía un extraño casco de metal oxidado, cuatro puntas afiladas salían de este y de su cabeza lo único que dejaban ver era un penacho y unos ojos grises que demostraban furia y tristeza.

―Debe ser muy difícil vivir con esto en tu cabeza, aunque al verte me gustaría a veces tener ese casco yo

Con curiosidad el enigmático animal miró a la tipo planta, sus ojos no lo miraban a él, simplemente tenía una mirada vacía.

―No digo que tu vida sea más fácil que la mía, te aseguro es mucho más difícil, pero ser la heredera al trono no es sencillo, etiqueta, buenos modales, tener que ser educada...todo eso se contrasta con el asco de personalidad que tengo...Pero no debería llenar tu cabeza con problemas míos ¿Verdad? ―Preguntó la chica sonriente

Agresivamente la quimera se levantó botando al suelo a la Lilligant quien terminó con tierra en su cuerpo, la razón del comportamiento violento era un enorme Scolipede que se acercaba con intenciones hostiles.

De un salto el Pokémon compuesto comenzó a atacar a la escolopendra, esta se defendía con ataques venenosos que eran fácilmente bloqueados por el casco metálico dando oportunidad para que el misterioso respondiera con un potente corte hecho con sus garras imbuidas en energía espectral.

― ¡Cero! ―Exclamó Fiolett
 
-o-

La batalla no había durado más de dos minutos y rápidamente el enorme insecto tuvo que escapar bastante herido, pero ese pequeño lapso de tiempo bastó para que la quimera actuará como un animal enloquecido, sin embargo no atacaba a la hija de la familia real, se contenía y daba cabezazos contra el suelo esperando poder librarse de su prisión metálica haciendo aquel movimiento monótono por alrededor de diez minutos antes de cansarse.

―Tranquilo, ya se fue―Decía la Lilligant abrazando al extraño animal―Ya todo está bien

― ¡Colmillo ígneo!

De entre los matorrales saltó el Houndoom con sus cuatro afilados colmillos rodeados de fuego, un potente mordisco fue el que dió en la espalda del compuesto quién enfurecido se lo sacó de encima como pudo.

― ¡Señor Hund no!

― Princesa, aléjese de lo que sea que sea esto, no puedo dejar que se acerque a usted―Dijo el infernal colocándose entre su protegida y el extraño Pokémon

― ¡No lo entiende!

― ¡Ustedes dos ataquen! ―Ordenó el doberman

Apareciendo de la nada, los siguientes en atacar fueron Firo y Leif con su puño fuego y hoja aguda respectivamente, la bestia por su parte saltó para esquivar el golpe siendo en pleno brinco por un torrente de llamas enviado por el perro.

― ¿Pero qué es ese Pokémon? ―Preguntó el confundido geco

―No lo se, nunca había visto algo así―Respondió el varano

― ¡No es momento para descubrir qué es y que no es! Ya estoy bastante molesto con que quisieran hacerme el tonto y subestimaran mi olfato largandose a otro lado

―Ya dije que lo sentíamos―Reclamó el Charmeleon con una mueca de disgusto en su rostro

― ¡¿Qué hacen todos ustedes aquí?! ―Preguntó Fiolett alterada

―Te vi escapar hacia el bosque y obviamente tenía que dar aviso, no iba a dejar que “su excelencia” corriera peligro

― ¡Pero ustedes están mal! ¡Cero no es un peli…

― ¡Cuidado! ―Alertó el comandante empujando a la chica a un costado

El Houndoom no logró esquivar un violento impacto generado por el Pokémon misceláneo estrellando su cuerpo contra un árbol, curiosamente el extraño ser también obtuvo bastante daño demostrando que fue un ataque riesgoso para él.

Un golpe de fuego generado por el cuerpo de Firo, chocó en el costado de la bestia nombrada Cero, se vió obligado a retroceder algunos metros tratando de contraatacar pero en un instante se detuvo viéndose envuelto en un mar de llamas draconianas que poco a poco lo paralizaban.

―Oye princesita, no deberías salir más de noche sola―Comentó el lagarto rojo de forma altanera

La quimera se liberó del dracoaliento generado por Leif, furioso se abalanzó sobre el varano con una velocidad muy mermada, solo para ser golpeado por un puño electrificado del ígneo quien lanzó un rugido al impactar con metal extremadamente duro.

“ ¿Eso no es su cabeza?” ―Pensó el cazador del Flare Heart masajeando su mano antes de ser golpeado por la garra derecha del compuesto

― ¡Firo! ―Exclamó el Grovyle atacando con su hoja aguda

― ¡No! ¡Cero no es un peligro! ¡Él solo...

El sable de arboricola impactó en el casco de la criatura provocando nulo daño siendo alejado por un cabezazo que lo hizo rebotar un par de veces por el suelo.

Furioso, el así llamado Cero se acercaba a los dos reptiles, estos se levantaban con dificultad pero el extraño ser quería acabarlos por haberle atacado sin previo aviso. Llegó hasta estos, levantó su zarpa izquierda y acumulando energía espectral la bajó violentamente.

Un pinchazo en el cuello del animal bastó para que nuevamente se alejara, el responsable era el Houndoom quien con la punta de su cola había atacado con un golpe bajo para luego volver a atacar con un fuego fatuo generando de su boca pequeñas pero incandescentes esferas de fuego fantasmal.

Las bolitas azuladas de fuego cubrieron el cuerpo de la bestia la cual comenzó a revolcarse de dolor en el suelo al sentir las potentes quemaduras que ardían en su ser.

― ¿Q-Qué le hizo? ―Preguntó la princesa estupefacta

―Las quemaduras producidas por un Houndoom son las peores, con esto debería ser derrotado ya―Comentó el sabueso infernal

La quimera se levantó como pudo, estaba cansado y herido pero eso no fue lo suficiente para derrotarlo y lanzando un rugido aterrador, el calor generado por las quemaduras comenzó a intensificarse hasta convertirlo en una masa de fuego que se dirigía a velocidad contra el doberman.

― ¡Cero por favor detente! ¡No le hagan daño! ―Gritó la Lilligant alertando a los dos lagartos

Gruñendo contra su oponente, el comandante volvió a activar sus fauces flamígeras saltando hacia la yugular de la extraña criatura que ni por un segundo pensó en detenerse.

Nuevamente un dracoaliento impactó al enmascarado mientras un puño fuego directo al rostro bastó para enviar al can infernal directamente al suelo para levantarse con dificultad. Por su lado aquel conocido como Cero se libraba de las llamas draconianas solo para caer producto de las quemaduras recibidas por el fuego fatuo.

―Viejo te pasastes―Dijo Firo con una mirada acusadora en su rostro

―Los policías siempre ocupando la fuerza desmedida contra el indefenso―Agregó Leif con un suspiro

― ¡¿Qué no vieron la fuerza de esa cosa?! ―Reclamó el Houndoom mientras enrollaba su cola en el brazo de la doncella―Bien princesa, andando, voy a hablar con usted después

Severo como nunca, el perro comenzó a arrastrar a la Lilligant, el Charmeleon y el Grovyle los siguieron pero no pudieron evitar voltear su cabeza hacia el derrotado Pokémon antes de seguir su camino.

No dieron muchos pasos cuando firme, la chica sacó su brazo de las ataduras del comandante demoníaco, este sorprendido se giró para ver el rostro molesto de la muchacha quien solo apretaba los puños resignada.

―Princesa le ordenó que…

― ¡Tú no me ordenas nada! ―Vociferó la tipo planta enrabiada dejando a los tres Pokémon presentes helados― ¡Les dije que Cero no era un peligro y lo siguieron atacando!

― ¿Cero? ―Preguntó la dupla del Flare Heart extrañados por a quién se refería

―El Pokémon que atacaron, solo me defendía de un Scolipede y ustedes lo atacaron salvajemente

―Princesa, usted estaba sola en el bosque con un Pokémon desconocido y silvestre, no era seguro que siguiera ahí...―Trató de decir Hund antes de ser nuevamente interrumpido

― ¡Cero no es un Pokémon silvestre! ¡Es mi amigo! ¡El único que tengo en mi vida! ¡Y usted señor Hund, como buen demonio que es lo atacó sin piedad!...Yo lo estaba calmando, ese casco que tiene lo hace sufrir

―Así que era un casco, pués sí que era duro―Murmuró Firo

―No sé de qué Pokémon se trate, cuando lo encontré solo tenía una etiqueta que decía “Codigo: Cero, espécimen tres” y he tratado por todos los medios de sacarle esa cosa para descubrir que es...o para que tenga una vida normal―Decía Fiolett estallando en lágrimas

―Tch, ustedes dos lleven a la princesa al castillo, yo veré que haré con ese Pokémon ―Ordenó el sabueso

―Sí señor―Acató el geco verde sin muchos ánimos

―Lo que digas anciano

― ¡No me llames anciano! ―Ladró el infernal can retirándose molesto con algunos gruñidos saliendo de su hocico

―Dejenme, se cuidarme sola, así que nos vemos después ―Comentó la Lilligant secándose las lágrimas y marchándose del lugar

Una pequeña ráfaga de semillas y un abrasante calor detuvieron en seco a la jovencita, esta se giró para observar qué pasaba sorprendiendose al ver a los dos reptiles deteniendo su paso.

―Lo siento princesa pero tú te vienes con nosotros―Dijo Firo tomando el brazo a Fiolett y arrastrandola por el camino que ellos habían tomado

― ¡¿Q-Qué están haciendo?! ¡Soy la princesa de Nova, lo que les diga es una orden!

―Sí como sea, oye Leif ¿Te acuerdas por donde veníamos?

―Creo que fue por la izquierda

―Entonces fue por la derecha

― ¡Gracias por escucharme maldita lagartija piromana!

― ¡¿A quién llamas lagartija?! ¡Lagartija!

Nuevamente tanto el Grovyle como el Charmeleon comenzaron a discutir haciendo que la tipo planta soltara un pesado suspiro mientras era guiada a su hogar por el incompatible dúo.
 
-o-

La mañana ya estaba llegando, y a pesar de una exhaustiva búsqueda de horas desde el conflicto con el extraño ser, Hund no había logrado encontrarlo, era increíble que incluso para un afilado olfato aquella criatura hubiera desaparecido sin dejar rastro.

― ¿Itik te envió? ―Preguntó el Houndoom sin sacar su nariz del suelo

―Nope, fue el jefe, me envió con los capitanes Aife y Kaaref―Comentó una animada Glaceon quien se distraía más con el ambiente que con su compañero para luego temblar por una brisa que la cubrió― ¡Hace frío!

―Astrid, eres tipo hielo, tú nunca tendrás frío

―Pues disculpame por intentar entablar una conversación señor comandante demoníaco―Reclamó la zorra artica inflando sus mejillas de modo infantil

―No tengo tiempo para juegos, ese Pokémon que estaba con la princesa, me perturba que haya desaparecido―Dijo el sabueso alzando su olfato hacia el cielo―Esa cosa, de donde salió un Pokémon con una mezcla de olores naturales tan extraña, no es normal, parece como si hubiera sido un experimento

―Quizás esos mitos de Pokémon biológicamente creados por los humanos no eran tan falsos después de todo

―Aunque así lo fueran, dudo demasiado que algo orgánico hecho por los humanos hubiera sobrevivido tanto sin conocerle o siquiera saber de su existencia, no estamos hablando de un Porygon o un Golurk, esta cosa la ví, era como si alguien hubiera agarrado partes al azar de diferentes Pokémon y las hubiera pegado
 
-o-

Con un bostezo Firo se encontraba junto a Leif en la entrada del castillo, apenas despertaron habían recibido la Pokéball y la Pokédex del equipo totalmente reparadas por lo que ya solo quedaba seguir su camino.

―En marcha, aún nos queda camino por recorrer―Dijo el Charmeleon caminando hacia el sendero

― ¡P-Pues podrías ayudarme aquí! ―Reclamaba el geco con gran esfuerzo al cargar con varias bolsas llenas de objetos y provisiones

―Vamos, no esta tan pesado todo eso

― ¡No pero las malditas bolsas se rompen!

―Entonces ocupen un bolso―Dijo una conocida voz

Los dos miembros del Flare Heart se dieron vuelta extrañados, frente a ellos se encontraba el par de princesas aunque la Steenee estaba notoriamente adormilada mientras su hermana mayor con aquella mirada altanera que siempre poseía se acercaba a estos como si algo la estuviera obligando.

―M-Miren, esto es solamente porque me parece tonto que un cazador esté viajando sin algo para sus cosas, así que tómenlo y váyanse―Dijo la Lilligant sacando de su espalda un bolso de cuero de un marrón más oscuro que el anterior y con más compartimentos

―Espero les guste, mi hermana lo buscó toda la noche apenas llegaron

― ¡No es cierto! Solo lo encontré ahí tirado para basura y bueno pensé que como ayudaron a mi hermanita ayer y a Cero anoche… ¡¿Van a quedarse ahí o van a aceptar el bolso?!

―Q-Qué genio―Comentó el lagarto verde temeroso ante la actitud de la futura monarca

Como era de esperar el Charmeleon rápidamente tomó su nuevo bolso colocándolo en su cuerpo y guardando tranquilo todas sus pertenencias, ya listo lo afirmó un poco y le dió la espalda a las dos señoritas.

―Oye princesa ―Dijo el varano sin darle la cara a la tipo planta de mayor edad

― ¿Q-Qué?

― Pudiste haberlo lavado por lo menos, esto tiene polvo―Reclamó Firo disgustado provocando la molestia en la muchacha y que su Pokémon se llevara la mano al rostro por su actitud

― ¡Te regalo algo de utilidad y así me lo agradece…

―Es broma, pero deberías confiar más en los demás y no ser tan cerrada, bien, hasta luego―Aconsejó Firo partiendo del lugar con su nuevo morral

―Y lo dice el menos cerrado de todos―Comentó Leif corriendo para alcanzar a su compañero y cazador

Ambos Pokémon se alejaban mientras las dos princesas los observaban, la joven Steenee dió un pequeño bostezo antes de entrar a su hogar, por su lado la Lilligant alejó la mirada de la dupla de lagartos para enfocar al bosque donde habitaba el así conocido Código: Cero, no pasó mucho hasta escuchar un rugido en el lugar y esbozando una sonrisa dio media vuelta para volver a entrar al castillo.

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@Nemuresu: Bueno, eso se responde en este capitulo xD
@DoctorSpring : Genial, así será un poco más sorpresivo todos los eventos que pasen, además que ya nos acercamos a los originales ahora sí que sí no fake
@Tommy : Dime Ramen, todos me dicen Ramen xD. Sí, la idea es "chocante" al inicio pero me ha gustado desarrollarla, no la siento como que se esclavizan a Pokémon por simple capricho, de hecho hay normas para la captura de Pokémon que voy a tratar de especificar más adelante en el blog o por acá y ufff, los primeros capítulos si que estaban mal escritos, espero haber mejorado algo desde ese día en que Firo y Leif se encontraron por primera vez.

El Magmortar igual es simplemente el villano de inicio que a la corta y a la larga se ve no era la gran cosa y sí, todos me han dicho que el fic tiene una vibra impresionante a Fairy Tail lo cual me causa gracia porque detesto Fairy Tail xD
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