Índice - Pokémon Connection - Capítulo XVII 29/11
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Buenas! Aqui les presento mi largo proyecto, Pokémon Connection. Es un proyecto personal que estoy desarrollando ultimamente después de volver a estar enganchado en general con todo lo que tiene que ver con Pokémon. Siempre me gustó escribir y eso también es lo que hago para mis estudios, pero nunca escribi una fanfic, siempre me reservé para trabajos originales o de la universidad. Su género es mixto, por un lado tenemos una trama atravesada por un misterio, una conspiración se podria decir. Por otro lado, tenemos un elemento más tradicional de pokémon, un entrenador empezando su aventura por motivos personales. Se explora una región de Hoenn en la que, luego de algunos años después de los eventos de los juegos con Team Aqua y Magma, evoluciona, crece. Muchos elementos de la región fueron cambiados para evidenciar esa evolución, espero que mis ideas agraden. No voy a desarrollar más del plot por acá y voy a dejar que los interesados descubran poco a poco de lo que se trata. Dejando de lado eso, me gustaría saber como puedo mejorar mi trabajo, que errores de otrografía tengo, mejor manera de formatear el texto, etc. Otra cosa, soy de Buenos Aires, así que es muy probable que coloce en el texto algo de jerga o palabras medio raras, así que si tienen algún problema con eso, solo diganlo. En fin, espero que los que lean esto lo disfruten tanto como yo disfruto escribirlo. Mi estimado es un capítulo a cada semana o a cada dos, dependiendo del tiempo que puedo invertir en esto. Amo que comenten, me gusta la relación entre autor y lector. Voy a callarme ahora, si es que leiste todo esto, bye.
 
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Prólogo
 
 
3 de Enero, Localidad Desconocida, 18:20
 
–Lo encontré. –Dijo una persona, analizando una muestra de ADN en una computadora–. No lo puedo creer que lo encontré.
 
Al decir eso, otro científico, claramente un supervisor, se levanta de su asiento y camina por el inmaculadamente organizado y limpio laboratorio en que estaban situados. Los demás hombres que trabajaban allí paran lo que hacen y esperan oír el nuevo descubrimiento. El supervisor se acerca, mira la brillante pantalla de la computadora y lo mira al científico.
 
 –¡Creo que al fin los tres años que invertimos en este proyecto dieron frutos! ¡Encontramos al gen!  –Exclamó el supervisor, con evidente felicidad y satisfacción en su cara–. Esto es un triunfo en el campo de la biología pokémon!
 
–Así que encontramos al Gen Alfa, Supervisor Adams? –Preguntó un científico del lado más lejano del laboratorio–. Creo que nos merecemos ese descanso y aumento de sueldo que el señor Hill nos ha prometido, no?  –Terminó, riéndose.
 
Todo el laboratorio explotó con alegría, los científicos se abrazaban, aplaudían y festejaban, su tarea estaba completa. Por un lado del grande laboratorio se escuchaba el característico ruido del  abrir de una botella de champagne.
 
 
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4 de Enero, Ciudad Rustboro, 9:10
 
Era un día común y corriente en Rustboro, estaba soleado y despejado con una leve brisa, las personas vivían su vida, los adultos iban a trabajar en las diversas oficinas que existían en la ciudad, los niños llenaban las clases de la Escuela de Rustboro y habían entrenadores ya listos para intentar al gimnasio de la ciudad, liderado por la inteligente Roxanne. Uno de los puntos más importantes de interés de aquella ciudad era, además, el gran edificio de la Corporación Devon, el más alto e importante de allí.
 
Aquella mañana, frente las puertas del imponente edificio, una gran cantidad de reporteros se congregaba para poder transmitir un anuncio oficial de la compañía que se esperaba para aquella hora. Una figura sale del edificio; un hombre de mediana edad, alrededor de 55 años, alto y de buen porte físico. Tiene pelo corto y una barba candado, ambas de color grisáceo por la edad y usaba un traje gris informal con camisa blanca y zapatos negros. Se acerca a los reporteros y empieza a hablar.
 
–¡Buen día! ¡Para los que no me conocen, mi nombre el Duncan Hill, dueño del Grupo Hill de empresas dedicadas a la investigación científica y el bienestar de ambos humanos y pokémones por todo el mundo! – Dijo, con un tono de voz bastante alegre y animador–. Me alegra mucho poder compartir este hermoso día y la noticia que tengo que dar con todos ustedes escuchando, es definitivamente un paso adelante para todo el Grupo Hill.
 
Era imposible no conocer al Grupo Hill. Durante los últimos cinco años fue el grupo empresarial con más evolución y crecimiento en Hoenn a causa de varios descubrimientos y desenvolvimiento de medicinas nuevas, nuevas pokébolas, entre otras actividades. Había empezado como un pequeño laboratorio que terminó comprando empresa tras empresa, ahora estaba a punto de cementarse como el grupo hegemónico de la región.
 
–¡El Grupo Hill orgullosamente anuncia la adquisición de Corporación Devon y su integración completa! ¡Termino recién de firmar los papeles con el Señor Stone, los equipos legales y el equipo estatal y puedo decir que estoy muy feliz en poder seguir brindando bienestar y tecnología a Hoenn y todos sus habitantes, ahora de mucha mejor manera gracias a la infraestructura perteneciente a la Corporación Devon! –Exclamó Duncan a las cámaras, con una sonrisa permanente en su cara medianamente arrugada–. ¡Muchas gracias y hasta pronto! – Terminó, dando las espaldas a las cámaras y volviendo al edificio.
 
Los reporteros, desilusionados por la falta de interacción con la prensa, empezaron a gritarle preguntas al magnate, esperando poder sacarle algunas palabras.
 
–¡Señor Hill! ¿No es intento de monopolio lo que está intentando hacer? ¡Devon era su competidor más importante! –Gritó una reportera.
 
–¿Qué tiene usted a decir sobre las acusaciones de experimentación ilegal en pokemones? ¿No cree que debe usted ser un poco más humano para desenvolver sus productos? –Inquirió uno más de ellos.
 
Duncan escuchó de lejos a todas las preguntas que le estaban haciendo, pero la verdad es que por el momento no le podría importar menos los variados juicios legales en los que él estaba metido o las acusaciones que algún grupo ambientalista podría hacer. Finalmente había concretado su plan para dominar el campo de la investigación en Hoenn y no podría estar más contento. Ya en el edificio, cuando está por entrar al ascensor para ir a su oficina, su PokéNav Plus recibe un mensaje de un laboratorio. Duncan lo abre, lo lee y su cara evidencia más felicidad todavía, hoy de verdad era su día.
 
“¡Encontramos al Gen Alfa! Lo aislamos ayer y estuvimos haciendo pruebas  de confirmación para estar 100% si lo encontramos. Esta vez no es solo un falso positivo, es real. Como dijo usted, las posibilidades medicinales de aislar este gen son tremendas, tengo que agradecerle por darme la oportunidad de trabajar en este proyecto. Llámenme cuando quiera que le presentemos los resultados de nuestro trabajo.”
 
Inmediatamente le manda un mensaje, respondiendo.
 
“¡Felicitaciones! Tráiganlo para Rustboro lo más rápido posible, el edificio de Devon va a ser nuestro nuevo centro de trabajo aquí en Hoenn.”
 
 
 
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10 de Enero, Localidad Desconocida, 2:45
 
En el medio de un campo muy abierto, yacía una Mansión de estilo antiguo, alta y ancha, paredes de piedra pulida, cuatro pisos y un techo enorme. A primera vista uno puede pensar que  es el hogar de un viejo empresario que está disfrutando su jubilación, sin embargo, la fachada lujosa de la mansión encubría algo mucho más siniestro.
 
Por un largo corredor con paredes de color beige, adornadas con varias pinturas antiguas caminaba una figura cubierta con una capa y una máscara blanca. Esa máscara se asemejaba a una máscara de teatro que encubría toda su cara, solamente dejando a la vista los cabellos blancos y largos de aquella persona. A su lado estaban dos hombres, vestidos con trajes, leyendo documentos en dos tablets. Estos lo acompañaban y le hablaban.
 
–El equipo de Rustboro ya está listo y tenemos a nuestro hacker conectado al sistema de seguridad del edificio de Corporaciones Devon. Están situados en la entrada de carga trasera, esperamos a sus órdenes. –Dijo el hombre situado a la izquierda de la figura.
 
 
–Tenemos también confirmación del equipo de Littleroot. Ellos están rodeando al Laboratorio del Profesor Birch y ya están en posición para ganzuar la puerta de entrada. –Continuó el hombre situado a la derecha, apretando algunos botones en la pantalla táctil de la tableta.
 
 
–Y con eso ya estamos listos para empezar. Todos los equipos por Hoenn ya reportaron y confirmaron que están en buenas condiciones para llevar a cabo la operación. –Terminó el primer hombre.
 
 
La figura no dijo nada, solamente asintió con la cabeza y siguió caminando, en silencio. El corredor termina llevándolos a una enorme sala plagada de computadoras y pantallas, asemejándose a una sala de control de misiones espaciales. Una gran pantalla en la pared central del salón mostraba un enorme mapa de Hoenn y distintas localidades, cada una con un símbolo que significaba que había un equipo en cada una. Entre estas localidades estaban Rustboro, Littleroot, Lillycove, Mauville y Mossdeep. En cada computadora un agente estaba sentado, monitoreando cada uno sus diversas informaciones.
 
La misteriosa persona al fin rompe su silencio. Con una grave voz, tan grave que parece que estuviera siendo distorsionada por algún aparato, declara:
 
–Muy bien. Todos estamos en posición. Años pasaron desde nuestra creación y este es nuestro punto culminante. En este momento damos marcha a nuestro plan maestro hacia un mundo mejor.
 
La gente que trabajaba en aquel salón empezó a aplaudir las palabras de la figura misteriosa.
 
–El mundo se va a enterar que para tener la igualdad y perfección que tanto desea, uno tiene que hacer sacrificios. ¡Es hora de romper las cadenas! Vamos a empezar. –Completó, desplazándose a una computadora reservada para él.
 
 
 
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En aquella sala el tiempo pasaba lento, cada minuto era lleno de tensión y cada reporte de los equipos de campo era una situación para preocuparse. Sin embargo, parecía que el trabajo se estaba llevando a cabo de manera correcta. Todos los reportes eran positivos.
 
“Aquí es el equipo de Littleroot, infiltramos al Laboratorio silenciosamente y empezamos a recolectar los documentos y reportes de investigaciones de mayor importancia. Conseguimos abrir la caja fuerte de los pokémones iniciales y los adquirimos. Sin embargo en un momento el Profesor, que estaba durmiendo en su cuarto se despertó. Actuamos rápido y lo pusimos de vuelta a dormir con un golpe. No creo que vuelva a despertar. Tiempo estimado restante para la operación, 20 minutos.”
 
“Aquí es el equipo de Rustboro. Infiltración al edificio de Corporación Devon fue fácil, el hacker consiguió deshabilitar el sistema de seguridad y abrió las puertas traseras de carga. La seguridad era escasa y conseguimos ponerlos a dormir con la ayuda de nuestros pokémones con Hipnosis. Mitad del equipo se repartió por el resto del edificio para recolectar papeles y documentos importantes, así como dinero y artefactos de valor, la otra mitad subió hasta el último piso, la oficina principal, que no estaba vigilada por nadie y encontramos el objetivo principal. Los documentos originales que detallan todo sobre el Gen Maestro estaban en una caja fuerte en la pared de la oficina, nuestro Alakazam consiguió abrir la caja fuerte con sus poderes psíquicos. Tiempo estimado restante, 50 minutos, tenemos que reunir todo lo que adquirimos y esperar nuestro transporte.”
 
Los reportes de Petalburg, Mauville, Mossdeep y Lillycove aunque eran objetivos secundarios debido a su menor importancia comparado con los primeros dos objetivos también eran cien por ciento positivos. En las siguientes horas los equipos empezaron a reportar la conclusión de sus tareas y el trasladó de vuelta a la mansión para poder depositar todo lo conseguido. La figura misteriosa esperaba pacientemente su premio, el Gen Alfa.
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Longfic- Pokémon Connection - Capítulo XVII 29/11

Extension largaLongfic
FranquiciaOriginal
GéneroAventura
Resumen

En el futuro cercano, Hoenn experimenta uno de los acontecimientos criminales más serios luego de los pasados eventos con el Equipo Magma y el Equipo Aqua. En este contexto, un jóven empieza una aventura y se ve condicionado por dichos eventos. ¿Cómo se manejará en un mundo cada vez más peligroso?

#46
Huh... reemplazos en los gimnasios. Me imagino que Tessa no va a ser la única líder nueva de esta historia. Me intriga ver la clase de combates en los que se harán lucir.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
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#47
@Maze Cheee, me re alegro que hayas disfrutado leer hasta ponerte al día :3 Sobre lo de los líderes de Hoenn, totalmente tenés razón, les falta protagonismo y la fic va a tratar de representar a todos en un rol digno de líder de gimnasio, ojalá que les guste. Que bueno que te guste Aaron, porque es una de las partes que más me gusta escribir, el cap de hoy es tiene bastante de él, los próximos también, esencialmente su estadía en Dewford. Also, los chistes de ciego están para quedarse--

@Nemuresu Tessa es uno de los cambios, no quiero decir que todos van a ser distintos pero si, hay novedades! Gracias por leer!

 

Capítulo XIII - Preludios de Dewford


 
16 de Enero, Makuhita Inn, Ciudad de Dewford, 16:20


La cabeza del detective Reiner estaba funcionando a mil por hora. Había sido un día potente y no estaba cerca de terminarse. No hacía mucho estaba saliendo del catamarán que había tomado desde Rustboro, ahora estaba recién llegado a su habitación de hotel, recibiendo información sobre la situación local directamente desde la líder Tessa y el jefe de la policía local, Allen.

En aquel cuarto estándar de tamaño mediano con un pequeño balcón, la atmósfera se sentía bastante seria. Allen se encontraba sentado en una silla, Aaron en la cama y Tessa estaba de pie, dando vueltas por la habitación. El tema que estaban tratando no podría ser otro.



— Entonces, Aaron. Lo que te dijeron es correcto. —Dijo Allen, suspirando— Estamos experimentando un crecimiento en la criminalidad así como disturbios en los pokémon salvajes. No hay como negar que esto está de alguna manera ligado con aquellos asaltos iniciales.

— De eso no hay la menor duda. Vengo estudiando víctimas, sospechosos y testigos de toda Rustboro, pero no hay conexiones todavía. —Esclareció el detective, aclarando su garganta— ¿Qué se robaron de especial en Dewford? —Indagó, yendo al grano.

— De importante, principalmente pokémon, pero no en gran cantidad. —Respondió, mirando de reojo a Tessa, solo esperando que dijera algo— Todos de las instalaciones del puerto, allí tienen pokémon de servicio bastante poderosos. También se robaron equipos básicos, pokébolas, pociones, etcétera.

— Y lo que le faltó decir, robaron libros sobre mitos de Hoenn de nuestra biblioteca. No solo de Kyogre y Groudon, sino de los Regis y de Rayquaza. —Interrumpió Tessa, asertiva— No quiero imaginarme una repetición de la última vez, juramos no dejar pasar algo así jamás.

— Eso no es de vital importancia, Tessa, ya lo debatimos. Unos libros de la biblioteca no van a despertar a ningún durmiente legendario. —Contestó Allen, con desprecio— El detective necesita conexiones sólidas. —Aaron sentía una previa tensión entre ellos.

— Calma. —Se impuso el detective— Estoy desesperado por pistas, cualquier cosa ya me sirve, voy a querer un status de esos libros. Sin embargo es verdad, también quiero ir al grano. ¿Qué me pueden contar sobre los “descontrolados”?

— Esa pregunta te la puedo explicar bien. —Respondió Tessa— Unos días atrás, una de las chicas del gimnasio se fue a entrenar a las playas más allá de la Cueva Granito, le gusta estar aislada. Ocurre parece no ser la mejor idea. Mientras entrenaba, un grupo de Corphish salvajes la rodeó y la empezaron a atacar, sin más ni menos. Los cangrejos no son territoriales ni atacan en grupo, un comportamiento totalmente incongruente.

— ¿Ella logró derrotarlos? —Inquirió Aaron, entrecruzando los dedos.

— Si y no. —Respondió, con una pausa— De hecho, consiguió derrotar a algunos pero cuando se vio en clara desventaja, apostó a la corrida. Ella fue directo al gimnasio, toda lastimada, ahora está en el hospital. Luego tenemos la historia de dos entrenadores principiantes que decidieron ir a entrenar a los niveles más profundos de la Cueva. Ambos acusaron que fueron atacados y derrotados, uno por un grupo de Geodudes y otro por un grupo de Zubats. Ellos describieron su comportamiento como errático, buscando atacar a todo lo que les parezca externo o amenazante.

— Tenemos rasgos de comportamiento congruentes, excesiva violencia y ningún motivo concreto para atacar. —Pensó Aaron, en voz alta— ¿Cómo si se tratara de un virus que causa un desbalance en el cerebro? Sin duda que existe algún factor externo acá. Y si conectamos eso con los robos…

— Ahem. La conexión con los robos pasa por el lado de que el comportamiento de los pokémon que estos ladrones utilizan es igual de errático y violento. —Interrumpió Allen— Pero surge la excusa de que eso pudo haber sido un comportamiento enseñado por el mismo entrenador, como con Magma y Aqua.

— Si, pero también podríamos asumir que no esta gente se está aprovechando de estos salvajes “corruptos”, capturandolos y usandolos o que de alguna manera, sea quien sea, está corrompiendo pokémon a propósito con el objetivo de hacerlos más fuertes. Todo, obviamente, con el objetivo de robar. —Respondió el detective, rascando su cabeza— Sin embargo me hace ruido, los robos masivos se llevaron a cabo sin excesiva violencia, estos al parecer si.

— No estás acá porque este es un caso fácil de resolver, Aaron. —Dijo Tessa, tratando de alivianar el clima— Tenemos que estar en constante contacto, todos. —Impuso, mirando a Allen.

Luego de eso, la reunión siguió unos minutos más hasta naturalmente terminarse. Allen y Tessa se retiraron, cada uno volviendo a su responsabilidad principal, uno sin importar mucho por el otro. Aaron finalmente podía desempacar, relajarse y tomarse un merecido respiro de todo lo que había experimentado aquél día, no solo el viaje y la reunión, pero en especial la mañana que había pasado con Catherine, tomando un café en el puerto de Rustboro…




16 de Enero, Puerto Comercial de Rustboro, 10:00


La expansión de Rustboro como ciudad y centro empresarial había sido tal que requirió mucho espacio, bastante más de lo que ocupaba durante su infancia. Ese crecimiento también demandó nueva y mayor infraestructura para satisfacer las grandes necesidades. Una de estas necesidades era el transporte de gran volumen de gente y mercaderías a otras partes de Hoenn y el mundo. Los residentes, viajeros y empresas no iban a cruzar los Bosques de Petalburg una y otra vez toda las veces que necesitaban efectuar un viaje o transporte marítimo. Por eso, la ciudad en conjunto con las mayores empresas locales (incluida Devon), construyeron en los comienzos de la Ruta 115, especialmente en su parte playera y cercana al mar raso y no la zona montañosa, un enorme complejo portuario/industrial. Era una situación win-win, más trabajos para la creciente población, un servicio de transporte para la gente y empresas y expansión de la zona de influencia de la ciudad.

En aquella mañana, el detective Reiner tenía una doble cita en el puerto. Una con el transporte que lo llevaría a Dewford y otra con su siempre intrigante y misteriosa ex, Catherine. Cuando Aaron recibió el mensaje de invitación para hablar, trató de no responder a toda costa, sin embargo, la nostalgia y su ansiedad le ganaron al pobre oficial. Durante la noche cedió y arregló de verla un par de horas antes de irse de la ciudad, dijo de tomar un café en el puerto, bien romántico, pobrecito. Igual, no todo era sentimental con él, sabía que Cathy estaba bajo la paga de Duncan y que ella podría representar un riesgo, tenía que medir ese nivel de peligro.

Llegando a aquel enorme complejo, muy parecido a un gran aeropuerto, Aaron se fue al terminal B, lugar que su catamarán saldría y buscó una tienda de café. Decidió quedarse en un lugar bastante estándar, su estética ligada a las tiendas tradicionales de Kalos, Le Petit Skitty. Cuando se sentó, envió un mensaje a Catherine, contándole su ubicación. Poco después, mientras miraba la carta, unos familiares dedos le tocaron el hombro por detrás.



— Llegaste rápido. —Dijo Aaron, lentamente girando su cabeza hacia atrás.


Al darse vuelta, sus ojos se chocaron con la familiar figura de aquella mujer, sus oscuros ojos y larguísimo pelo, acompañados por su típica vestimenta formal. Solo de verla, las memorias volvían a su mente.


— ¿Qué te puedo decir? Me dijiste de venir al puerto, entonces llegué temprano. Solo no sabía en dónde ibas a estar. —Respondió Cathy, con una risita pícara— Debería haberme imaginado, lugar es bastante vos.

— ¿No me estarás espiando? —Continuó el hombre, siguiéndole el juego— Parecés muy enterada de mis movimientos.

— Ya quisieras, bobito. —Retrucó— ¿Me puedo sentar con vos?


No era necesario ni responder esa pregunta, obviamente la respuesta iba a ser sí y obviamente ella se iba a sentar de cualquier manera. Cuando se arregló en el asiento, agarró una carta y empezó a leer las opciones del menú. Aaron se sentía medio fuera de lugar, estaba incómodo. Mientras veía a Cathy pasando las páginas del menú mientras él todavía estaba mirando fijo al suyo, no buscando que pedir, sino cómo hablarle. De repente, una tercera voz lo sacó de su limbo personal.


— ¿Decidieron que van a pedir? —Preguntó una simpática mesera.

— Yo quiero un café con caramelo, porfa. —Respondió Catherine, cerrando su carta.

— Yo, eeh… —Dijo Reiner, tratando de formular algo que sea entendible— Voy a ir con lo mismo que ella. —Terminó, solamente queriendo sacarse de encima.


La mesera anotó sus pedidos y se fue rápidamente a prepararlos, dejando al detective cara a cara con su compañera, sin excusas para no hablar.


— Odiás el caramelo. —Cathy cortó el silencio— ¿No me digas que estás tan nervioso de hablarme?

— ¿Tan bien me conocés? —Retrucó, con otra pregunta— No te veo hace tanto tiempo y de la nada, que se yo, acá estamos.

— La vida ocurre. Nosotros más que nadie conocemos este hecho muy bien. Tranquilo, quiero saber cómo estás, en qué andás. No pienses que no me sorprendió verte en lo de Hill el otro día.

— ¿Y este “cómo estás” está relacionado con mi investigación? —Respondió, observando posibles segundas intenciones— Me acuerdo que dijiste de cooperar la semana pasada.

— Cómo estás en general. —Se cubrió la mujer— Se te ve cansado. ¿Estás durmiendo bien? —Aquello parecía ahora un combate para ver quien lograba hacer el otro hablar primero, más que una conversación.

— Honestamente, estoy yendo de un lado al otro con todo esto. —Aaron trató de desescalar la tensión, sin verdaderamente revelar mucho— Vos sabés lo complicada que está la situación. ¿Me imagino que Hill no te está dejando tranquila?

— Tranquila, nunca. Una pista por acá, una pista por allá, nada concreto todavía. —Respondió, sin responder nada— Te pide muchas cosas en relación a lo poco que se sabe. Por suerte no está demasiado encima mío, parece que entiende lo difícil que es. Igual, perdió mucha plata con el robo, yo también estaría loca. Pero si estoy tomando consciencia de unos datitos importantes. —Reveló.


El silencio volvió a la mesa por parte del hombre cuando Catherine terminó aquella frase. La mesera por suerte había vuelto y traído ambos cafés con caramelo, evitando la inminente incomodidad.


— Me imagino que sí. —Aaron tomó de su café, colocando cara de disgusto— ¿Y estos datitos es el porqué de querer hablarme, entonces?

— ¿Viste que odiás el caramelo? —Continuó, tratando de ser lo más amigable posible para no perderlo— Pero sí, también quería hablarte sobre esto. Necesito más información de fondo sobre los pokémon descontrolados. Hill cree que tienen alguna conexión con sus cosas.


— “¿Cómo estás? No te miento, tengo ganas de hablarte. ¿Café mañana?” Siempre fuiste tremenda para persuadir. Pero obvio, el verdadero pelotudo acá soy yo quién se cree que a vos todavía te interesa hablar. —La expresión de Aaron había cambiado de serio a enojado en dos segundos— Dejaste claro que no hace mucho tiempo. ¿Estás cansado? Las bolas. No me vuelvas a hablar más. —Él se levantó rápido de la mesa, dejando dinero para pagar su café que no había terminado—  ¿No jugaste lo suficiente conmigo cuando estábamos juntos?


La mujer no tuvo ni oportunidad de responder al enojo del detective. Tampoco iba a encontrar las palabras necesarias para calmarlo, o no quería hacerlo. Se quedó mirando fijamente a la nada mientras veía como él se levantaba y se iba del terminal. Podía ir a buscarlo, podría pedir perdón y arreglar las cosas. Podría. Esta vez quien pegó el portazo era él, no ella. Mientras veía al detective alejarse, lágrimas cayeron lentamente de sus ojos, estropeando su maquillaje.




21 de Enero, Ruta Acuática 106, 14:40


Después de aquellos largos y emocionantes días que habían experimentado en la gran ciudad que era Rustboro, el trío de entrenadores novatos se merecía un descanso para desconectarse de todo. Luego del desafío del gimnasio, Hannah y Hope se habían tomado el día siguiente para explorar más la ciudad y hacer compras, aprovechando ese tiempo que tenían para ellas solas. Will, por otro lado, se dedicó a hablar con su papá, que estaba más que feliz al escuchar las noticias de la primera medalla de su hijo y luego a pasar el tiempo libre con sus pokémon. Victoriosos, se sentían imparables. El pelirrojo se tomó el resto del día para entrenar un poco más con entrenadores locales y luego para recompensar a su equipo, comprándoles helado al final de la tarde.

Al día siguiente, el trío estaba nuevamente junto, con el objetivo de llegar a su próximo destino, Dewford. Bajo recomendación de la enfermera de turno del Centro Pokémon, ellos se dirigieron al nuevo y grande Puerto de Rustboro, localizado cerca de las playas del norte. Desde allí, conseguir un boleto de lancha fue bastante sencillo, partían un montón de transportes diariamente a la ciudad-isla y sus precios eran bastantes accesibles. Al comienzo de la tarde ya estaban embarcando en una lancha rápida que hacía el trayecto de ida a Dewford en más o menos tres, dependiendo del estado de las aguas. El vehículo era de porte mediano, adentro estaban Hannah, Hope y Will así como otros cinco turistas que seguramente planeaban pasar el fin de semana en la ciudad.

La primera mitad del viaje fue de maravilla. Ninguno de los tres había estado nunca en una moderna lancha cruzando los mares de la región. El solcito, el viento levemente salado, las gotículas de agua que volaban por la fricción del casco con el agua y el relativo silencio de los demás cinco, todo cerraba para un viaje relajante. Y de hecho, así fue. Ahora, ya bastante más cerca de Dewford la lancha se había frenado, bien en la entrada de la ruta 106. El capitán Joel había encontrado un banco de arena rodeado por una formación rocosa que daba lugar a una mini “pileta”, estable y rasa. Al sugerir eso a los tripulantes, todos aceptaron, ansiosos para tirarse al agua.

Esto es, todos menos Will, Hope y Hannah. Will estaba tirado en una silla playera, dormido, Hope no podía tirarse al agua, especialmente en el medio del mar y Hannah le hacía el aguante, ambas estaban también en una silla igual, en la parte de atrás de la lancha tomando sol. Los pokémon de todos estaban seguros en sus pokébolas menos Eevee, quien Hope amaba dejarlo afuera con ella. El pequeño tipo normal estaba mirando el agua por el borde, fascinado por su claridad y transparencia.



— ¡Hermana, cuidado! ¡Se te va a escapar una teta! —Avisó Hope, con voz totalmente en modo serio.

— ¡AH! —Exclamó Hannah, que estaba acostada con sus ojos cerrados, ya tratando de ajustar su traje de baño, hasta que se dio cuenta que todo estaba en su lugar— ¡Hope, flaca! ¡No seas forra! —Terminó, totalmente sonrojada y enojada, escuchando la carcajada de su hermana.

— ¡Che, pero capaz de verdad se te estaba escapando! ¿Cómo voy a saber? —Hope se reía, mientras disfrutaba de la vergüenza de su hermana.

— ¿Chicas, todo bien? —Will emergió de su sueño— Escuché a Hannah gritando y me re desperté. —Dijo, todavía rascándose un ojo y arreglando su short de baño.

— No fue nada, Will. —Respondió Hannah, todavía bien sonrojada— Un pequeño altercadito entre hermanas nomás. Igual gracias por preocuparte.

— Atetadito, quiso decir. —Bromeó Hope, para la confusión del pelirrojo— ¿Que bien se siente aquí en el medio del mar, no? Me encantan las ciudades pero esto es otra cosa, tranquilito, se siente suave.

— Si, es hermoso. Como si estuviéramos en Littleroot pero rodeados de agua, me encanta. —Comentó Will, totalmente ignorando el comentario de la hermana por no entenderlo— No sé qué es más azul, si el cielo o el océano.

— Por eso me encanta la playa. —Continuó la hermana mayor, chequeando nuevamente su bikini, en silencio— Creo que voy a conti…


Fue en ese mismo momento que Eevee, alarmado, vino corriendo de una de las áreas de la lancha, repitiendo su nombre para llamar la atención de los jóvenes. Hope enseguida lo escuchó y se levantó de su silla playera.


— ¡Eevee! —Se le notaba la preocupación en su voz— ¿Estás bien?


El tipo normal estaba claramente estresado, vocalizando preocupación y apuntando con su patita al frente de la embarcación, en donde se habían bajado los turistas para tirarse a nadar.


— ¡Por allá se fueron todos al agua! —Percibió Will, rápidamente— ¡Capaz alguien se está ahogando! ¡Voy por mis pokémon!

— ¡Si, tenemos que ir! —Exclamó Hannah, buscando la pokébola de Machop en su mochila.


La hermana mayor agarró a Hope de la mano y, bajo la guía de Eevee, los tres se dirigieron hacia el lugar indicado, con sus compañeros en mano por si los necesitaban. Cuando llegaron, se encontraron con el grupo de turistas nadando rápido hacia la embarcación, perseguidos desde muy cerca por un feroz grupo de cuatro pokémon, más precisamente Goldeens. Sin embargo, esta situación no era común, los Goldeen no eran conocidos por su ferocidad, algo más relacionado al comportamiento de Carvanhas. En la prisa, Will no había agarrado su pokédex, no tenía la habilidad de analizarlos, pero así mismo le parecía todo muy raro, nunca había visto algo parecido.


 — ¡Hope, hay un grupo de Goldeen salvajes atacando a gente en el agua! —La hermana mayor lanzó a su pokémon— ¡Machop, vamos!

— ¡Vamos, los tres! —Will también lanzó sus pokébolas al aire— ¡Tenemos que esperar a que estén más cerca, pero vamos a espantarlos!

— No me quedo afuera de esta vez. —Dijo Hope, apretando sus puños— Eevee, confio en vos, vamos a ayudar como podemos.


Los cinco pokémon se pusieron en una línea horizontal, mirando a los pokémon acuáticos y preparados para actuar, solamente esperando las órdenes de sus entrenadores. Los Goldeen estaban muy cerca de los bañistas pero estos ya estaban bastante cerca de la lancha, distancia perfecta para comenzar a atacar.


— ¡Lotad, necesito que los distraigas! Utilizá Absorber y aprovechá tu velocidad en el agua para distraerlos de los Goldeen. —Ordenó Will, tratando de causar disrupción— Cubone y Slakoth, los necesito listos caso alguno de ellos se acerque demasiado.

— ¡Machop, quiero que uses Foco Energía! ¡También te necesito atento a la gente y los Goldeen!

— ¡Eevee, Gruñido! —Dijo Hope, mostrando que algo sabía de combates— ¡Vamos a bajarles un poco esa agresividad!

Tomando la iniciativa, el pokémon de Hope saltó hacia el borde del barco y comenzó a gruñir ferozmente hacia los peces, que no parecieron reaccionar, su furia era constante. Lotad, valiente, se tiró al agua aprovechando su habilidad de Nado Rápido y se concentró en uno de sus oponentes, poco a poco drenando unas partículas de energía verde que literalmente salía del cuerpo del pez y era reabsorbida por el tipo planta. Eso sí llamó la atención de dos Goldeen que dejaron de perseguir a los turistas y redirigieron su furia al nuevo agresor, yendo tras él. Machop, por otro lado, veía como las personas estaban cada vez más cerca del barco. Respiró hondo y se concentró, listo para lidiar con la situación.

Finalmente los bañistas habían tocado la lancha y ya comenzaban a subir con la ayuda de Hannah, Will y Machop. El capitán de la lancha finalmente había aparecido de su cabina, con un kit médico en mano, listo para ayudar si era necesario. Mismo con las personas arriba del barco, los Goldeen que no estaban persiguiendo a Lotad estaban tan desquiciados que saltaron a bordo, uno lanzando un pulso de agua desde su boca y el otro lanzándose para atacar con su cuerno. El ataque acuático había acertado a ambos Slakoth y Eevee mientras que el Picotazo le había dado fuerte a Machop, que gruñó del dolor, tratando de aguantarlo lo mejor posible.



— ¡Machop, ya sabes que hacer aquí, Revancha! —Comandó la hermana mayor, demostrando su mayor manejo en combate.

— ¡Ese combo es lo más, Hannah! —Mencionó el pelirrojo, animado por aquella batalla— Ahora vamos por partes. ¿Lotad, me escuchás? —Preguntó, viendo que se había ido lejos con los Goldeen— ¡Quiero que uses Absorber de nuevo y que comiences a volver a bordo! Ahora, Slakoth, necesito que uses Bostezar al otro que está acá. Cubone, seguí a Slakoth y atacá con Cabezazo.

— ¿Eevee, estás bien? —Hope mostró nerviosismo al escuchar que Eevee había sido atacado— Si podés, quiero que continúes ayudando con Colazo.


Ambos Slakoth y Eevee quedaron un poco aturdidos por el ataque pero al escuchar las voces de sus entrenadores, se recuperaron. El pokémon de Hope una vez más lideró el ataque, moviendo su peluda cola de forma burlona, causando más distracción en los peces. El perezoso también, tomó mira, respiró bien hondo y con su boca abierta lanzó un fuerte bostezo hacia su oponente. 

Por otro lado, Machop se encontraba visiblemente enojado. El tipo luchador canalizó toda la bronca que le había causado el ataque anterior en su brazo derecho, haciendolo brillar de color rojo. Acto seguido, conectó un terrible gancho bien en el abdomen del Goldeen, sacándole todo el aire y lanzándolo nuevamente al agua, totalmente aturdido pero para la sorpresa de todos, no desmayado. Cubone fue el último en atacar, esperó hasta que el pez respirara el bostezo de su aliado y luego aprovechó para acercarse y darle un tremendo cabezazo con su fiel cráneo, también devolviéndole al océano. Este último Goldeen trató ciegamente de volver nadando a la lancha pero se quedó lentamente dormido, flotando en el lugar.



— ¡Genial, pibes! —Festejó Hannah, saltando en el lugar— Esos no rompen mas las pelotas.

— ¿Chicos, pueden bancarse a los peces esos hasta que prenda el motor? —Preguntó el capitán, terminando de chequear los turistas, ninguno realmente grave, solo impresionados y asustados— ¡Cuando tu Lotad vuelva a bordo avisame que nos saco de acá!


Con confirmación del trío, el capitán volvió rápidamente a su cabina y encendió nuevamente el motor, esperando confirmación de los entrenadores para escapar de aquella situación. El resto de los turistas ya estaban seguros, todos ahora prestando atención en los entrenadores. En el agua, todos podían observar como el pequeño pero ágil Lotad había acelerado más su nado, cada vez acercándose más a la embarcación. 

Solamente el Goldeen más rápido seguía detrás suyo, el otro todavía perseguía pero se había quedado atrás. El tipo planta estaba dando todo de sí, pero se lo notaba exhausto. Los tres entrenadores y algunos turistas lo incentivaban para que llegara. En un último esfuerzo, Lotad saltó del agua y se lanzó hacia el bote, con Goldeen imitándolo. Mientras estaban en vuelo, los tres entrenadores decidieron intervenir.



— ¡Cubone, Cabezazo!

— Eevee, Placaje.

— ¡Machop, Puntapié!

 
Mientras Will avanzó para agarrar a Lotad en sus brazos, los tres pokémon saltaron para interceptar al pez perseguidor. Primero Eevee, chocando de lleno con el Goldeen y poniendo un stop en su momentum y luego Machop y Cubone, acertando sus ataques al mismo tiempo, enviando al pez volando al agua, sin chance de haber tocado el barco.


— ¡Ahora, Joel! ¡Lotad está y ya echamos a los Goldeen! —Exclamó bien fuerte el pelirrojo, con Lotad en sus brazos— Estuviste increíble, campeón, tremendo esfuerzo hiciste. —Le dijo, acariciando su hoja. El tipo planta lo retribuyó con una cansada pero sincera sonrisa, satisfecho con su desempeño.

Mientras los turistas, ya recuperados, agradecían a los entrenadores por su ayuda, el motor del vehículo rugió, volviendo a la vida. Poco a poco la lancha desplazaba más y más agua, alejándose de aquel banco de arena, de vuelta a las movidas aguas de la Ruta 106, logrando escapar de los salvajes Goldeen, para el alivio de todos. Will y Hannah guardaron sus pokémon de vuelta en sus cápsulas y volvieron a sus sillas, Hope hizo lo mismo, pero con Eevee en sus brazos. Había sido un momento bastante tenso, la adrenalina todavía corría en sus venas, pero finalmente podían volver a relajarse y disfrutar el viaje.


— Estuve pensando. —Dijo Will, mirando al cielo— ¿Los Goldeen eran de los descontrolados, no? ¿Los que están apareciendo en las noticias?

— Pensé lo mismo, no lo quería decir en el combate. —Continuó la hermana menor, acariciando a su pokémon— Cuando estábamos en el puerto para comprar los pasajes, escuché gente rumoreando que Dewford estaba complicada por esa razón.

— ¿Será? —Indagó Hannah— Yo llegué a pensar que eran territoriales de naturaleza, pero no sé mucho de biología pokémon. Lo que me impresionó fue la insistencia, la ferocidad. ¡Pero los derrotamos!

— ¿Vos decís? —El pelirrojo cuestionó— Teníamos la ventaja de estar en un barco y de tener más números que ellos. Mismo así, Machop no llegó a noquear de verdad con un Venganza crítico. Tuvimos suerte.

— Tenemos que tener cuidado en Dewford. —Hope suspiró— No quiero que les pase nada a nuestros pokémon por pelear con esos descontrolados.

— Si llega a pasar algo, vamos a enfrentarlos como hicimos hoy. —Hannah trató de sonar confianzuda— Los tres nos la bancamos re bien hoy. 


En ese momento el capitán Joel interrumpió la conversación de los jóvenes. Se lo notaba más tranquilo, aquello también había sido estresante para él.


— Hola chicos. ¿Eran Will, Hope y Hannah, cierto? —Preguntó, amablemente— Mil gracias por la ayuda hoy, nunca me había pasado nada parecido, los pokémon suelen ser bastante tranquilos por acá. Sumado a eso, nunca había visto a Goldeens por esta zona. Muy raro todo.

— ¡Así es! —Respondió Hope— Gracias a vos por sacarnos de ahí, se estaba poniendo peludo el tema. Pensamos que esos fueron los famosos “descontrolados”.

— Huh. —El marino llevó su mano a la cabeza— Pensé que era una exageración de la tele y demás. Pero hace sentido. Voy a tener que tomar más cuidado. —Dijo, trasladando su mirada al horizonte— Lo que les quería decir, chicos. Estamos a media hora de Dewford, si quieren pueden ir preparando sus cosas. Nuevamente muchas gracias, que suerte que estaban a bordo hoy, no llevo ningún pokémon conmigo.

— Un placer conocerte, Joel. —Will dijo, también agradecido— ¿Quién sabe, capaz algún día tome tu lancha de vuelta?

— ¡Gracias por avisar! —Exclamó Hannah— Hora de cambiarme de este bikini.


Al fondo se escuchó nuevamente la pícara risa de su hermana menor. Con su próximo destino cerca, los jóvenes ya comenzaban a crear expectativas para la isla. ¿Será que la isla iba a mostrarse peligrosa o iba a ser el paraíso turístico que imaginaban?
Pokémon Connection - Capítulo XVII
Hoenn está bajo amenaza... ¿Podrá un grupo de jovenes transitar la una vez pacífica región?

Pokémon Blazing Emerald
Un let's play boludo de un revamp de Emerald!
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#48
Cita:Tomando la iniciativa, el pokémon de Hope saltó hacia el borde del barco y comenzó a gruñir ferozmente hacia los peces


Pero no le hacían caso porque estaban al otro lado de la lancha. 

El cap estuvo divertido. Ligerito en el principio con la charla sobre los pokes y se va poniendo mejor con la conversación entre Cathy y Aaron. Tremenda zorra por cierto. Pero él igual andaba de intensito.

Pero el final fue tremendo. Alta comedia de ciegos Jajajajajajajajajajaja.
[Imagen: EdovJGiXkAYqwp4.jpg]
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#49
¡Aaaaah al fin al fin al fin! Después de tres días leyendo poco a poco todo de nuevo, finalmente estoy al corriente con este fic. Quiero darle todo mi apoyo por tres puntos principales:

a) Los modismos. Normalmente cualquiera te diría que no corresponden y que le complican la lectura al pedo a gente de otros países, pero al mismo tiempo... ¡Qué mierda me importa! Si vuelve todos los diálogos mucho más graciosos, más naturales, los personajes parecen más tridimensionales. Deberían ganárselo por derecho propio a través de sus personalidades y sus actos y no tanto de su forma de hablar, pero todo ayuda a construirlos, y los bajan a tierra de manera fenomenal. Capaz si fuera mexicano o chileno no diría esto, pero por suerte (o no) soy argentino. Y que todo esto pase en Hoenn lo vuelve más random. Quién diría que iba a leer a Roxanne diciendo "pibe" o "boludo". Bueno, no me acuerdo si dice "boludo", pero "pibe" seguro que sí.

b) HOENN. Porque este foro necesita un fic representativo de esa región, teniendo ya varios ambientados en casi todas las demás regiones. Capaz haya otro, pero de los que suelen actualizar regularmente no me suena haber visto. ¿Tal vez el de Poi, por tener rangers? Aunque creo que todo eso no transcurre en esa región. Bueno, sea como sea, yo al principio era bien hater de Hoenn, pero porque era fácil bardearla. Después le fui tomando cariño, especialmente porque los juegos de 3ra gen eran los más vistosos y fáciles de emular al mismo tiempo, así que me los di vuelta miles de veces. Y... me encantaron los remakes. En ORAS Hoenn se ve más linda que nunca, y todo su ambiente tropical, sus lugares tan coloridos, sus espacios tan abiertos para perderse en aventuras, creo que dan muchísimo jugo para armar una buena historia con varios contrapuntos.

c) Las waifus. ¿Qué? Ya sé que son solo un conjunto de letritas, pero da gusto leer a personajes femeninos bien escritos y con personalidades poco convencionales. Que las compañeras de viaje de Will sean dos hermanas ya es raro de por sí, pero que encima una sea medio marimacho (literalmente tiene un MACHOP) y la otra una tierna pero mordaz cieguita es entrañable. Y sin conformarte con eso, nos das al personaje de Cathy que, si bien todavía no demostró mucho, ya el hecho de que parezca ser la única persona capaz de poner en jaque a Aaron la vuelve interesante para mí. Además de esa cualidad de mina astuta que bien podría estar trabajando a dos puntas, o incluso a tres, y que se aproveche de esa relación pasada con el detective para sonsacarle información o distraerlo de su laburo. Curiosamente, elegiste mostrarnos su lado más sensible y humano en su última "cita" con él, donde, por cierto... el tipo se mostró bastante gil. xD Lo banco a Aaron, pero claramente le faltan un par de sesiones de terapia para superarla.

Pasando a la historia hasta ahora, la realidad es que todo el tema de la organización criminal, el virus ese que vuelve medio zombies a los pokes y el misterio de los robos no me llama demasiado la atención. Bueno, de hecho, sí que lo hace, pero más por el lado de ver cómo reacciona Hoenn a ese desequilibrio e inestabilidad en su seguridad, y las repercusiones en la gente, con los padres temiendo porque sus hijos se aventuren por medallas en medio de la ola de hechos delictivos, así como las distintas tensiones entre corporaciones, policía (que parece estar siendo especialmente ridiculizada), e incluso los propios líderes de gimnasio que tienen que tomar cartas en el asunto como pueden, con las importantísimas participaciones de los tres que mostraste hasta ahora.

La charla de Norman con Will me pareció una soberbia manera de introducir a un líder tan importante como ese, que incluso sin hacer de papá como pasaba en los juegos y en todas sus otras adaptaciones, sí que sigue mostrándose con ese aura paternal y de sensei que mantiene la templanza pero que pone el corazón por encima de todo. Creo que captaste bien la esencia del personaje. Luego, otro punto importante fue la intromisión de Roxanne cuando el pibe perdió el torneito contra su amiga. Mientras Norman tocó con él el tema de ese conflicto ideológico con el otro pibe de ideales más "populares" y en contra de esa elite que parecen ser los entrenadores en su particular sociedad, Roxanne enfocó sus consejos en el tema de las batallas, la relación con su equipo y una mentalidad lo suficientemente férrea para sobreponerse a las derrotas. Algo bastante importante teniendo en cuenta el tipo en el que se especializa, su condición de "profesora" (bah, creo que era más una estudiante ejemplar o algo así) y de primer gran desafío a enfrentar en la liga de Hoenn.

De Tessa solo sabemos que es esa pibita kung fu npc del gimnasio de Brawly y que parece tener menos actitud hippie y relajada que el surfer, pero me agrada mucho que se contextualice todo de forma coherente en los años que pasaron, y es lógico que haya mucho pase de mandos en los cargos conocidos de la región. Me gusta que a través de ella muestres la tensión con los investigadores.

Respecto del Gen Maestro, no me parece muy novedoso, pero como dije antes, no me preocupa demasiado eso cuando todos los personajes son tan interesantes de leer. El ataque de los Poochyena a Will en el bosque me pareció casi cómico por lo "inofensivo" de los perritos, pero a su vez tiene sentido porque eran los que atacaban y asustaban a Birch al principio de los juegos, y se vuelve más interesante cuando después conocemos mucho más de cómo actúa ese virus sobre los pokes, dándole sentido a ese suceso. Y no solo sirve como preview de las amenazas a las que podrán enfrentarse los protas durante su viaje, sino que además aprovechás para introducir un nuevo miembro para el equipo de Will, y LO AMO. Adoro que el pibe se esté armando un team de pokes medio infravalorados o no tan populares como muchos otros que florecieron en Hoenn, y además no te tiembla el pulso para mostrarlo re cariñoso con ellos, con mucho tacto como entrenador. No solo lo vemos hacer uso de su cabeza en la batalla de gimnasio, que estuvo buenísima y que fue bien al estilo de los juegos sacrificando al team para alterar las condiciones del poke más fuerte y rematarlo con el lead, pero es que especialmente nos lo mostrás usando el corazón, y tratándolos con un respeto que no suele verse en este tipo de historias. Es como un re buen pibe, pero con ese toque pillo y necesario para darle más carisma. Se nota que está disfrutando de su viaje y su vida como entrenador.

Los chistes de ciegos y de tetas, como bien dijo Kiwi, son bien geniales. Como que Hope no es ciega para dar lástima o sensación de vulnerabilidad, sino todo lo contrario. Asimismo, no se trata de forma sexista el hecho de que sean dos pibas las que acompañan a Will en su viaje. Toda esa pica entre ellas que se joden la una a la otra, que Hope la boludea con que se le escapa una teta y cosas así, se lee súper natural y como algo que harían dos pibas que tienen un vínculo muy estrecho, incluso más allá de su condición de familia. Me pregunto si se irán sumando otros acompañantes al grupo, o si las chicas se irán por su lado cuando lleguen a Slateport. Espero que podamos seguir viendo más de ellas (no, no lo dije en sentido pajero... o zi). (?)

¡Ah! Y algo que no me gustó es que a veces da la sensación de que no relees los capítulos antes de subirlos, más que nada porque hay oraciones donde faltan conectores o preposiciones, o que repetís muy seguido cosas como "mismo" o "totalmente" o... fuck, se me olvidó la tercera que solés usar seguido. Debí haber tomado anotaciones mientras avanzaba. xD
Pero definitivamente repetís muuucho eso de "mismo al darse vuelta preparó su ataque" y demás. De tanto usarse hasta parece perder el sentido, y vuelve medio monótona la lectura. Creo que se corrige fácil si le pegás una releída y tratás de buscar formas alternativas para contar lo mismo.

Pero nada, me está gustando mucho todo. Definitivamente quiero ver qué otros bichos va a ir atrapando Will y cuál corno va a ser su equipo final. Hoenn tiene muchas especies geniales y poco explotadas, así que espero que las defiendas tanto como lo venís haciendo con bichitos como Lotad y Slakoth.

¡Nos vemos en el próximo!
O... en discord, como sea. xD
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Pokémon Crowned
Sueña mientras giren las agujas del reloj

"Este fic es un recopilatorio de cosas que me dan asco, me agobian y odio"
                                                                                                    —PKMNfanSakura
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#50
Lo de Aaron y Cathy me interesa. Quizás porque siendo ambos colaboradores de la misma investigación, y aun así son incapaces de tenerse el profesionalismo adecuado por esa relación ya rota. Da para ver quién lucha por ser más descortés o mentiroso, algo irónico siendo que lo que ambos buscan es la verdad.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
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#51
La proxima vez que estes dando vuelta por discord acordate de darle las gracias a Doc por haber hecho esa actividad que hizo que me ponga a leer tu historia. A decir verdad, tanto la tuya, como la del tomas, como la de Saku se me habían pasado por el radar el año pasado cuando habíamos armado el foro porque... no los conocía. Y no estaban en discord porque eran tremendos autismos los tres. Así que a medida que los empecé a ver hablando por el chat a cada rato y se me hacían conocidos los nombres, eventualmente termino como siempre. Leyendo sus historias.

Trece capítulos llevas echados por acá. Mandaste 9 el año pasado y te desapareciste como por 8 meses, y despues volviste recargado. Y no se que querés que te diga pero si vos agarras del 1-9 y los comparas con los 10-13, se nota una diferencia tremenda en la historia. No se si será que la agarraste con mas animos o que será pero se siente completamente distinta. Toda la primera parte, si te soy sincera y especialmente lo que vienen siendo el prólogo y los primeros tres o algo así, si no fuera porque a cada rato te pasas a saludar o a hablar boludeces con nosotros - 10 de 10 veces habría apretado la X que tengo arriba a la derecha en el Chrome para nunca más volver a abrirla.

Pero como siempre termina pasando con los fics de la gente que se mete al grupo y quiere participar, decidí darle una oportunidad. Y como siempre me pasa con la gente que decido seguir leyendo, eventualmente me terminan sorprendiendo. Primero y principal, para empezar por algun lado, no sabes la correntada de aire fresco que le pega a este fic la participacion de las dos chicas junto al colorado. Te juro que el colo en los primeros 9 capítulos se me hizo MAS SOSO que las milanesas de soja de la Granja de Oro esas precongeladas que son horribles. El típico nice guy que trata bien a las chicas pero que se hace el malo con los chicos - si los protagonistas son ellos 3, de lejos se queda atras como el mas flojo el principal. Pero desafortunadamente, eso es lo que pasa con la mayoría de los protagonistas de las historias estas de aventura que ya se han visto 500 veces.

Tu historia... ni me pareció una pedorrada ni tampoco una maravilla por lo que viene siendo hasta ahora. Es el típico fanfic tradicional, igual que el de Tommy igual que el de Saku y los tres tratan de cambiar la fórmula metiendo una subtrama original pegada a la de los juegos. Tiraba por el lado de chota al principio y despues del paronazo que te pegaste parece que repuntó un montón - así que espero que no separes al trío por lo que viene siendo los futuros capítulos porque la verdad tenerlo al colorado solo es un bajón. La historia girando en tres ejes en la que te explican 1 "que hacen los niños aventureros", 2 "que hacen los niños policias" 3 "que hacen los niños malos" por alguna razón se me quedó medio bajoneada por el hecho de que se repartian las escenas a lo mejor de una forma demasiado equitativa. Me hubiera gustado al principio que tuviera mas enfoque en el trio aventurero, me hubiera gustado al principio que las chicas no se hubieran separado y dejado al colorado insípido por su cuenta (ya te estoy boludeando a estas alturas porque me enganche con el comentario, no me hagas mucho caso), pero por otro lado la reunion en la que las hermanitas lo terminaban encontrando se sintió mucho más natural de lo que debería, y probablemente por eso es que los ultimos capítulos han sido tan buenos. Es una cuestion de balanza realmente, al estilo de que si los capitulos viejos no me hubieran resultado tan densos, estos no me resultarían tan buenos en comparación. Peeeero, aca estamos haciendo fics pedorros y ver que la historia va mejorando y engancha es lo que nos importa al final de todo.

Pasamos al segundo tema. El plan de los tipos malos - una vez más y Tommy te lo dijo - BRUUUHH genérico a cagarse por ahora. Es mas, no habia una de las peliculas viejas en las que hacian lo mismo pero con pokeballs oscuras (la de mewtwo no, otra), y despues no pasaba lo mismo en la serie original pero con una hipnosis o algo asi, y despues no lo usaron DE VUELTA en XY con los Malamar. DALE BROTHER - peeeero no te puedo criticar mucho esto, porque recieeeeen recien estas empezando a desarrollar el tema, y realmente a lo que mas le diste atencion (probablemente uno de los factores que lo hizo mas densa de lo que debería a esta historia al comienzo) fue toda la flasheada económica-política con el conglomerado y esta empresa de investigacion que hacía una absorción de Devon y mil cosas más de Contabilidad IV, y a eso sumale toda esta charla entre el Ken ese que apareció asi de pasada y tu colorado insípido (:meri:) discutiendo de tal forma que parecía que estaba hablando con un peroncho. HWAT?. Si, leiste bien, HU-WAT?

Pero bueno. Dejando esa extraña parte de la historia de lado, alguien mas te recalcó como positivo el worldbuilding y tambien estoy de acuerdo. Si bien pienso que sacrificaste el desarrollo de los personajes al principio a cambio de "oh miren este plot malvado", por el otro lado te ganas puntos mostrando como todo lo que hablan LOS ADULTOS QUE SI SON RESPONSABLES va afectando con detallitos a la aventura del trío fantástico. Tambien te doy un poco de margen en cuanto al trio por meter a una fucking ciega (que si bien te recuerda cada 500 palabras que es ciega, tiene OTROS DETALLES de la personalidad mas que "soy ciega"), y que quien tendría que ocupar el lugar de Ron Weasley fue reemplazado por una tomboy rubia. Esta segunda leída + las respuestas a la actividad claramente muestran que la unica chica concursitos va a ser la chica del departamento 9no-B, y que la otra probablemente se vaya por el lado de las medallitas junto con Ed Sheeran el colorado que todos aman.

Ultimo punto, los policías. Definitivamente Aaron es mucho más carismático que Will, lo has hecho más picante en cuanto a la forma de hablar, y eso ayuda un montón a construirle una personalidad de investigador de la policía que le saca la ficha a todo el mundo porque eso es su puto trabajo. En cuanto a la compañera esa... me tira un aire a Ada Wong venida a menos, a lo mejor demasiaado idolizada para mi gusto: es un pibón, y a la vez ultra simpática, y a la vez una grosa profesional - empezá a buscar la forma de hacerla mas humana y menos impecable antes de que se te escape de las manos, porque a nadie le gustan los personajes que son perfectos en todo. Pero tampoco lo hagas por la fuerza o vas a terminar haciendo la gran Saku. Usa la cabeza.

En cuanto a detalles menores... el primer capítulo es para pegarse un tiro. Las descripciones de la ropa de cada uno de los personajes desde la cicatriz que tenia no se donde hasta el color de las zapatillas es innecesario, no aporta nada y convierte a los personajes en avatares que nunca se cambian de ropa. Dejá que el lector se los imagine y ni te gastes en describir ropa en el primer capítulo que es algo que hace todo el mundo. La... spoiler spoiler semejanza con el Cubone me pareció hermosa y transformó lo que sería una pelea sosa obligatoria por la primera medalla en un final super lindo que hizo que me largara a llorar (en serio idiota, estaba pensando "que pelotudo como se va largar a llorar por esa medalla easy y de golpe me venís con que era porque se acuerda de la madre, sos un culiado). Te hace sentir un "awww" por el personaje al que venía tirándole mierda desde el capítulo 1 y me cambió la opinión del colorado soso de negro a blanco en un instante - otro de los puntos por los cuales los capítulos post-parón se me hicieron super buenos.

Por ultimo detalle me dio muchísima bronca que hayas tirado la idea de que los gimnasios se puedan hacer en cualquier orden, que llegue a la ciudad de Norman que no me acuerdo como se llama y yo toda emocionada pensando que ibas a cambiarle el equipo al viejo para que se enfrente contra el en primer lugar... y no pasó nada. No solamente eso, sino que a pesar de haber metido ese detalle que podría cambiar todo el rumbo ya calcado de la carrera por las medallitas, tu personaje se va a la ciudad de Roxanne... y pelea contra exactamente los mismos bichos que tiene Roxanne... contra Roxanne. Que es la primera lider igual que en los juegos. Roxanne. Ultra decepción.

Al menos en la segunda medalla parece que me venís con algo más fresco y original, pero como me baitees de vuelta y sea el mismo equipo que el de los juegos o de golpe aparezca el surfista-autista ese en la pelea del gimnasio directamente te dejo de leer.


na mentira
bueno a lo mejor si.

Eso es todo por ahora. Otra mas que se va al ciclo bimensual de comentarios - teniendo en cuenta que actualizas una vez por mes mas o menos, por lo menos esta no me va a llevar un dia entero para ponerme al corriente, lo que es un alivio.
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#52
Respuestas

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@Maze Me encanta que la comedia de ciegos sea un punto de atracción para la fic jajajaja Y si, ambos detectives se están haciendo los pesaditos uno con el otro, sin duda. 

@Tommy, hermoso verte por acá de vuelta :3 Y más hermoso todavía el comentário, gracias por tu aporte, siempre está genial. Sobre esto, entonces: Me encanta que te caigan bien los modismos, como dije varias veces, lo veo casi como un "acento" particular de Hoenn, su manera de hablar. ¿Qué casualidad que soy argentino para usar justo esos modismos? La lógica va por la línea de que los jovenes son los que más usan modismos y los adultos sólo cuando están descontraídos, si no, evitan utilizarlos, como en la vida real. Sin duda van a continuar, creo que es parte de la identidad de la fic!

Luego, Hoenn. Mi desafío aqui es llevar una región que amo a un nivel diferente de todo de lo que se hizo con ella, mostrarla en el transcurso de una evolución financiera/económica, un crecimiento que normalmente se veeria fuera de lugar. Es una setting con bastante potencial, concuerdo, ojalá que les guste como la utilizo.

Los personajes son mis bebes, jajaja. Siempre trato de destacar la relación entre los personajes y el desarrollo de ellos, mismo que en algunos capítulos no lo consiga. Creo que aparte del setting, los personajes son el fuerte de la fic y algo que le doy bastante bolas, hasta sobre otras cosas. Hannah y Hope son lo más de escribir, a veces superando a Will que todavía no tiene una personalidad TAN desarrollada. Como dijiste, trato que actúen como hermanas que se llevan bien, chistes, insultos, cariños, preocupaciones, todo. Si llega a parecer sexista u ofensivo con el tema de la visión de Hope, voy a estar equivocandome con la fic, la idea es hacer de todos lo más natural posible. Cathy y Aaron están en otro mundo, su concepción de todo es distinta pero no los salva de a veces actuar como inmaduros o irresponsables, al fin y al cabo son adultos normales. Lo mismo con los líderes de gimnasio, cada uno con su personalidad, también quiero que tengan un rol en la historia y que no solo sean un obstáculo para superar.

Sobre la trama de los villanos y el gen maestro, no quiero decir mucho, pero si es algo que parece muy obscuro o "tranquilo" por ahora, está bien por lo que planeo. Aunque concuerdo, no le estoy dando tanto foco, por lo menos por ahora. 

Por último, lo de los errores, cien por ciento. Muchas veces no hago el proceso de revisión por falta de tiempo y por ganas de publicar, me termino comiendo varios errores. Trataré de que se me escapen menos boludeces.

Posta muchas gracias por dejar el comment, ojalá que disfrutes los próximos caps!

@Nemuresu El gran problema es que uno está bajo las ordenes de la verdadera ley, (pero medio inútil) la policía, y ella está haciendo esto para su lucro monetários. Sumado a eso toda la historia que atraviesa a ambos, imposible que encuentren un middle ground. Veremos como se desarrollará.


@Velvet Che flaca, que puteas mi fic carajo?? Okno.

Holaaaaa Meri, que honor tenerte en mi comentarios (no, en serio) ! No sé ni por donde empezar, supongo que voy respondiendo de acuerdo a lo que escribiste. A verrrr, primero. Concuerdo que los primeros capítulos en algunas partes con todo el setup y el filler del principio pueden ser medio chotos, si crees, antes de postearlos acá eran peores. Un dato curioso es que pensé que algunos de los nuevos no estaban tan a la par pero si a vos te pareció, very nice, me quedo con eso.

Sobre el plot de los malos. HONESTAMENTE, no vi ninguna de las peliculas o manga o lo que sea que referenciaste con magearna y las pokébolas oscuras, ni puta idea de lo que es, así que no tuve intenciones de plagio o imitación. Btw, lo mismo con Ada Wong, cuando me la nombraste la tuve que googlear porque no sabía de anime/juego/serie era pero en fin. Lo que si voy a decir que no es SUPER original pero está en su fase principal. No prometo unos super mega antagonistas de la gran puta pero no van a quedarse solo en esto todo el tiempo.

Lo mismo con Will, no es super intencional que sea un toque bland pero un poco la idea es el desarrollo, el tema es que no se ve demasiado todavía como cambia, estamos muy al principio de su viaje todavía. Me gusta igual que te haya gustado la parte de la victoria del gym, me pareció linda de escribir. AH y sobre el orden de los gimnasios, no solo porque no haya orden no quiere decir que este pibe quiera hacerlo (por lo menos hasta ahoras) en el orden clásico, pobrecito, quiere emular a May :( Ah no, y no va a aparecer el surfista autista, ese está en otra región.

De vuelta gracias, seguro me vas a apuntar otros temas en otros comentarios así que si me olvidé de algo, la próxima te lo respondo.
 

 

Capítulo XIV - La Cueva Granito - Parte I


18 de Enero, Cueva Granito, 17:30


Dewford siempre había sido una ciudad caracterizada como muy particular en Hoenn, desde sus inicios como un pequeño pueblo isleño a su desarrollo como una pequeña ciudad turística como era ahora. Durante los últimos años, la modernidad había llegado a Dewford de la misma manera cómo había llegado a las demás ciudades. Con el auge en inversiones, construcciones y desarrollo infraestructural, su población aumentó y eso significó que ahora podía mantener una saludable economía basada en el turismo. Pero aún así la ciudad se mostraba reticente a los grandes cambios transformadores que sí ocurrieron en otros lugares. Por ejemplo, la ciudad se rehusó a implementar edificios mayores que 5 pisos, las franquicias grandes tuvieron que adaptar su estética para que cierre con la atmósfera tropical, las playas no fueron tocadas en lo más mínimo para mantener su tradicional atractivo. Sumado a esto, uno de los varios aspectos que se resistió al cambio masivo fue la Cueva Granito.

Aquella extensa e imponente formación montañosa compuesta primariamente por el mineral que está en su nombre había sido objetivo de varias empresas nuevas que querían explotar su potencial financiero. Lo curioso es que en los primeros años de esa ola de negocios, la ciudad había liberado la explotación del lugar. Sin embargo, después de un año de plena actividad, se volvió a cerrar. La actividad minera había desestabilizado partes de la cueva, creando fallas en la estructura y nuevos túneles, luego de una serie de muertes a causa de eso, la cueva se cerró y pasó por un período de refacción. Con la mayoría, no todos, de los peligros resueltos, la actividad turística y recreativa se había vuelto a permitir. Pero ahora en el presente, Dewford pasaba por otra crisis.

Tessa y el Detective Aaron estaban justamente en la Cueva Granito, acompañados de varios otros agentes, patrullando el lugar, tratando de encontrar cualquier evidencia de pokémon descontrolados o de criminales tratando de robar a entrenadores. El operativo había empezado hace dos días atrás, hasta ahora sin resultados contundentes. Ambos estaban ya exhaustos, ansiosos para que llegaran las seis, hora en que el personal nocturno se haría cargo.



— Qué día. —Reiner suspiró, ajustando su sombrero— Ya estoy cansado de dar vueltas. ¿Cómo ustedes se sienten tan conectados a este lugar? —Preguntó, mirando a la líder.


La líder de gimnasio se encontraba como siempre. No importaba la situación, llevaba su largo pelo azulado atado de la manera más prolija posible y vestía su top y bottom deportivos de color rojo, dejando su abdomen expuesto, algo que no le caía mal a Aaron. 


— ¿Qué pregunta me estás haciendo? —Se le notaba un leve enojo en esas palabras— Es como si te preguntara; ¿Cómo te sentís tan conectado con la ciudad, una serie de estructuras de concreto? —Tessa no dejó que Aaron contestara la pregunta— Este es como un lugar que entra en cierto contraste con Dewford. Es más hostil, oscuro, pero igualmente natural, mismo si estuvo medio modificado por las minerías. Acá venimos a desafiarnos y superarnos, es nuestro lugar. Vos mismo estos días te estuviste desafiando.

— Huh. —Él paró a pensar un segundo, la líder tenía razón, capaz no era tan inexperta como pensaba— No quise ofender. Estoy frustrado, estamos días paseando por acá sin nada significativo. Lo único que noto de relevante es que la policía local es la peor que vi en toda la región.

— No pasa nada. —Respondió, tragando su orgullo— Tenés razón, siempre fueron muy relajados. Así es Dewford, rara vez pasa algo. Pero concuerdo totalmente que deberíamos ser más asertivos y demostrar mayor interés cuando la situación lo amerita. Mismo si no estamos acostumbrados.

— ¿Hace mucho que se fue Brawly? —El detective cambió de asunto— Honestamente, no estoy muy enterado de los cambios en los gimnasios. 

— Se van a cumplir un año y algunos meses, tres o cuatro. Él se enamoró tanto de Alola que se fue a hacer un viaje, tratando de superar a los kahunas con un equipo desde cero. —Tessa aclaró su garganta— Naturalmente, asumí yo el liderazgo del gimnasio. Igual parece que a la gente de la ciudad no le gustó mucho. Siempre me llega que “Tessa es muy seria, muy fría, solo dedicada a su entrenamiento”. Que le pregunten a Brawly si él se pondría a vigilar la cueva. Era un gran maestro e interactuaba con la gente, pero nunca conocía a un tipo más relajado y a veces bastante perezoso. 

— Parece que la gente extraña ese sentimiento de normalidad entonces. Esa relajación. —Apuntó Aaron—  Hoenn se está volviendo a desestabilizar poco a poco, no sólo por los asaltos o los descontrolados. La gente nota eso, tu aparición como líder solo refuerza esa percepción. Que no actúes como Brawly ya de por sí es visto como algo malo.

— Pues no me importa. Siempre defendí mi personalidad y mi modo de ser. Si no sirviera como líder, ya me hubieran echado. —Respondió determinada— ¿Y a vos, detective, qué te lleva a hacer todo este esfuerzo? ¿Fama en la policía, plata? ¿Quizás alguien especial esperándote en casa?

— Hah, no. —Se rió— Plata es lo de menos, no ganamos muy bien. La fama en el precinto nunca sirve, vas a terminar siendo promovido para algún laburo aburrido de escritório. Tampoco tengo a nadie esperándome, quizás algunas botellas de cerveza o unas tazas de café. —Aaron tomó un segundo para ordenar sus pensamientos— Creo que es vocación mismo. Me encanta el trabajo, la ansiedad de resolver un caso y la felicidad cuando lo hago. ¿A vos, líder fría que solo le interesa el entrenamiento? Admito que me das curiosidad. —Preguntó, bromeando un poco.

— ¿Así que vos también me vas a decir así, eh? —Replicó, con una sonrisa pícara— Siempre quise ser líder de Dewford. Amo la posición y las responsabilidades, me encanta mostrar lo capaz y activa que puedo llegar a ser. Me puede faltar el relajo y la sociabilidad de Brawly, pero tengo mis positivos.


“Falta”. Esa palabra había sonado varias veces durante la conversación y había causado que algo en la mente de Aaron se disparara. Llámenlo como quieran, una idea, un conjunto de pasos que podría seguir para lograr mejores resultados, una manera de romper ese status quo en que se encontraban. 


— ¡Tessa! —Reiner exclamó, agarrando su sombrero— ¿Por qué no encontramos nada si durante los días anteriores hubo bastante actividad reportada? 

— ¿Andá a saber, por qué? —Continuó, entreteniendo al hombre— No soy detective.

— ¡Porque hay definitiva conexión entre los descontrolados y los ladrones! Cuando tuvimos nuestra primera reunión con Allen la idea general era que no había sólida conexión entre estos factores. Pero si no ocurrieron ni robos ni ataques de descontrolados es por algo. Ese algo sería la falta de rigidez, el relajamiento de Dewford. Estos días estuvimos con mucha presencia policial. Si los descontrolados no fueran controlados por gente, atacarían igual, sin importar la policía. ¿Me explico? —Se notaba el ánimo y la energía en la voz del detective mientras hablaba.

— ¡Ahá! —Dijo Tessa, golpeando sus puños— ¡Totalmente, te entiendo!

— Entonces, tengo un plan. Ahora cuando llegue el fin de semana, bajamos la presencia policial, nada de oficiales en la cueva, solo uno que otro en la entrada. Impacientes por no haber actuado desde que empezamos con esto, seguro van a tomar la oportunidad. —Explicó, haciendo varios gestos con sus manos— Lo que no van a saber es que nosotros dos vamos a estar acá esperando. Con suerte, si algo pasa, podemos llegar a tiempo para interceptar. ¿Te parece?

— ¿Una trampita, eh? Vamos a tener que estar bien alertas. —La líder pausó unos segundos para pensar— ¡Pero si, te banco! Vamos a proponerle esto al rompebolas de Allen, ojalá que no se ponga pesado.


Al fin el detective había llegado a algo. Desde estar preso en su hotel de Rustboro leyendo interrogatorios y entrevistas a estar haciendo trabajo de campo con una líder de gimnasio y planteando hipótesis, al fin él notaba que su investigación podría contener una luz en el fin del túnel, o cueva, en este caso. 


 




22 de Enero, Ciudad Dewford, 14:15


Finalmente el trío disfrutaba de su primer día entero en la ciudad de Dewford. Habían llegado muertos de su viaje en lancha el día anterior, no tenían energía para turismo. Antes de irse a dormir en el Centro Pokémon, decidieron caminar un rato por las calles adyacentes a la playa y comer bowls tropicales en uno de los varios puestos naturales de comida rápida que miraban el mar. Sin embargo, hoy era el comienzo del fin de semana, podían tomarse el tiempo que quisieran para disfrutar de aquella ciudad tan famosa por sus playas y su tranquilidad, al menos eso es lo que les parecía.

A mediados de la mañana ellos ya habían salido de sus habitaciones, yendo directamente a una de sus playas cerca del puerto. De verdad se notaba que era fin de semana, totalmente distinto de Rustboro, en donde todos los días parecían días laborales. Si, todavía se veían empleados “findesemanales”, pero hasta ellos parecían optar por una vestimenta menos formal. Lo que predominaba sin duda eran las familias, parejas y turistas, todos con ropas ligeras, con dibujos floridos o relacionados al mar. También se notaban de personalidad muy amigables y sociables, sonrientes. Todos caminaban tranquilos, sin prisa para llegar a sus destinos. La luz del sol, la brisa marina y el canto frecuente de los Wingull realmente creaba una atmósfera particular. 

Las playas de la ciudad eran todo lo que la tele y los anuncios constantemente publicitaban. Su fina y caliente arena de color dorado era lentamente bañada por mansas y pequeñas olas, creando un ambiente ideal para que tanto personas como pokémon pudieran relajarse. Ellos ya se encontraban allí hacía un par de horas, habían caminado, se habían mojado un poco en aquella cristalina agua marina y ahora estaban sentados en la arena sobre sus toallas, tomándose un descanso. Todo parecía bien, aunque una de las hermanas McCarthy tenía sus dudas.



— ¿Qué te parece raro, Han? —Dudó Hope, mientras jugaba con la arena en sus manos— La ciudad me está sonando bastante tranquila, por suerte.

— ¡Esos mismo, demasiado tranquila! —Respondió la hermana, asertivamente— Siempre vemos a Dewford en la tele o en las noticias toda llena de gente, especialmente durante los fines de semana. ¡Gente en la playa, gente en la calle, gente en los puestitos! Hay pocas personas en comparación.

— ¡Pero sí vimos gente, che! —Interrumpió el pelirrojo, acostándose sobre su toalla— No somos los únicos en la playa, eso lo podés ver. —Continuó, abriendo sus brazos en dirección a las personas que compartían la playa con ellos— ¡Aquél tipo trajo toda su familia!

— ¡Will… no es eso, boludón! —Rezongó, causando risas a Hope— ¡Claro que hay gente, pero me parece que el volumen de gente es muy bajo! Considerando que nos atacaron viniendo acá, que por todos lados escuchás sobre cómo cambió la “atmósfera” social y la seguridad, que se yo, algo no me cierra.

— Bueno Han, pero tampoco te preocupes demasiado. —Intercedió su hermana— ¿Por qué no le das una mirada a los chicos locales por mi? Seguro que hay varios sin remera… —Terminó con una risa pícara.

— Parece que tenemos una señorita detective, entonces. —Chisteó Will— Cambiando de tema. ¿No estuvieron soñando cosas raras últimamente? Ayer soñé que estaba en un talk show con un bowl gigante de ramen...


Mientras Will trataba de contar sus fantasías del inconsciente, Hope comenzó a escuchar ruidos medio molestos desde lejos suyo, pero no le prestó mucha atención. Al principio pensó que era algo solamente en su cabeza, sin embargo con el pasar del tiempo, el ruido se hacía cada vez más estridente, aumentando paulatinamente. Llegó un punto en que lo escuchaba como si estuviera literalmente dentro de su cabeza. Tanto le molestaba que se comenzó a tapar fuertemente los oídos con las manos, su cara visiblemente irritada.


— ¡Hope! —Hannah rápidamente percibió como se encontraba su hermana— ¿Qué te pasa?


Ella no podía responder, aquel sonido agudo realmente la estaba dejando inmovilizada. Lo que sí notó es que ni Will ni Hannah parecían estar sufriendo. El sonido persistió hasta que Hope sintió un fuerte golpe contra sus espaldas, como si le hubieran tirado algún objeto. También sintió que fuera lo que fuera que golpeó contra su cuerpo, se había caído sobre la toalla. Con esto, finalmente el ruido había parado.


— ¿Hope, estás bien? —Preguntó Will, sorprendido al ver aquella escena— ¡Es un Zubat! ¡Apareció en velocidad y se golpeó contra tu espalda! ¿Qué hace en la playa durante el día?


Ella comenzó a volver a sus sentidos. Se agarró la cabeza y se masajeó la frente unos segundos hasta finalmente poder hablar sin problemas. 


— ¡Ah, al fin! Estoy bien. —Hope suspiró de alivio, no escuchaba más aquel ruido infernal— ¿Un Zubat? —La joven se dio vuelta y trató de alcanzar el pokémon con sus manos.


Hope logró agarrar al pequeño pokémon gentilmente en sus brazos y sintió su respiración acelerada mientras su hermana y Will se acercaban para observar con más detalle. Al primer vistazo no parecía lastimado, pero aquella criatura alada y de orejas grandes estaba claramente estresada y desorientada. 


— Zu..zu..zu...zu… —El pokémon no paraba de hacer ruidos, pero no se movía, estaba exhausto.

— ¡Pobre, estás muy agitado! Tranquilo, Zubat. —Dijo Hope, haciéndole caricias— Chicos, estaba escuchando un ruido super agudo que no paraba más, me estaba matando.

— Sin duda fue este pokémon. Creo que estaba emitiendo Supersónico para localizarse y ahuyentar a la gente, te terminó atacando sin querer —Sugirió Will, mirando al murciélago— Seguro está perdido, no son de estar en lugares abiertos, sumado a que no puede ver.

— Me quedo tranquila que estés ok. —La hermana mayor también suspiró— ¡Ya estaba lista para cagar a alguien a trompadas! Pero pobrecito, miralo…


El trío se quedó cuidando del pokémon por un tiempo. Entre las caricias de Hope y el agua y comida que Will y Hannah le dieron, poquito a poquito el tipo veneno se calmó, viendo que no estaba bajo amenaza. Cuando se sintió a gusto y recuperado, tomó vuelo otra vez, pero ahora solamente circuló sobre la hermana menor, feliz y agradecido. A Hope se le hacía difícil detectar por donde estaba el pokémon, pero podía escuchar que se sentía muchísimo mejor.


— ¿Se acuerdan de cuando llegamos? —Preguntó Will—  Una de las enfermeras del Centro Pokémon nos contó sobre la Cueva Granito. Considerando que Dewford no es muy grande, seguro salió de ahí durante la noche y cuando se hizo de día, se perdió con todo el ruido y movimiento de la gente.

— ¡Zu! —Asintió el pokémon, entendiendo al joven— ¡Zu, zu! —Tomando en cuenta los sonidos, parecía estar explicando su situación.

— ¿Entonces qué tal esto? —Propuso Hope— ¿Te parece si te llevamos hasta la Cueva? No tenés nada de qué preocuparte con nosotros.

— ¡Si, somos tres entrenadores, cinco pokémons y vos, Zubat! Nadie nos va a joder. —Dijo Hannah, animada— ¿Vos Will, me imagino que tenías ganas de ir ahí ya de entrada, no?

— Jejeje, no te voy a mentir. —Se notaba la picareza en su voz— Pensaba en acompañarlas a disfrutar de la ciudad antes de proponerlo, pero ya que estamos…

— Zuuu… —Si el pokémon tuviera ojos, estarían brillando— ¡Bat! —Feliz, aterrizó arriba de la cabeza de Hope, quedándose ahí tranquilo, causando risas a los jóvenes.


Así, todo estaba decidido. Ellos se levantaron, volvieron a vestirse con sus ropas normales y comenzaron a dirigirse hacia la Cueva Granito, utilizado la PokéNav de Will como GPS. Encima ahora tenían un nuevo acompañante volando a su lado, un murciélago ciego tipo veneno que había encontrado una amistad en Hope. No solo el pokémon se sentía a gusto con la joven si no que había encontrado en la cabeza de ella un cómodo lugar para acostarse y pasar el tiempo.
 



22 de Enero, Cercanías de la Cueva Granito, 16:07


Otro de los cambios estructurales importantes fue definitivamente el trayecto entre la Cueva Granito y la ciudad de Dewford en sí. Anteriormente el pasaje estaba esencialmente compuesto por un caminito precario entre las playas y una zona montañosa no habitada, nada más. Con los años esta área conectora fue desarrollada, especialmente durante las épocas de explotación minera, dando lugar a pequeños vecindarios esparcidos, casitas menos modernas pero super pintorescas que hacían el camino un poco más aguantable de transitar. Lo que sí preocupó a los jóvenes fue que cuanto más se acercaban a su destino, veían cada vez menos familias y turistas caminando y un número cada vez mayor de policías, lo que solamente alimentaba el nerviosismo de Hannah. Por más que intentara, no podía sacarse de la cabeza ese sentimiento de que algo no cerraba. Zubat, por otro lado, solamente seguía el camino de Hope, a veces parando de volar para nuevamente recostarse sobre su cabeza. 

Un rato más tarde, se dieron cuenta que habían llegado. La “cueva” era más una gran formación cuasi montañosa de gran extensión pero baja altura, con una entrada bien en su centro, claramente excavada artificialmente a lo largo de varios años. Naturalmente no era el área más concurrida de la isla, se veía imponente y no muy amistosa. Como mucho se podían observar dos pares de desinteresados policías dando vueltas por los alrededores y uno que otro entrenador con intenciones de entrar y explorar el la estructura.



— Bueno, acá estamos, al parecer. —Dijo Hannah lentamente, observando la formación con cierta admiración— No pensé que iba a ser gran cosa, claramente me equivoqué.

— Wow. —Continuó el pelirrojo— Nunca vi nada parecido en mi vida. Ok, los bosques de Petalburg eran tremendos pero en Littleroot siempre estaba rodeado de bosques. Esto es… otra cosa.

— ¿Escuchaste, Zubat? ¡Llegamos! —Exclamó la hermana menor, acariciando las orejas del pokémon, que seguía en su cabeza.


Al escuchar eso, el tipo veneno levantó vuelo y comenzó a dar vueltitas en el aire, emitiendo sonidos alegres, nada ofensivos para los oídos ajenos. Sin embargo, en vez de volar hacia la Cueva, volvió a acostarse en la cabeza de la joven. 


— ¿Ay, Zubat? ¿Querés acompañarnos mientras exploramos?. —Propuso Hope, escuchando una respuesta positiva del pokémon.

— ¡Joya! —Dijo Will— Nos puede guiar, él conoce esto mejor que nosotros. También nos puede indicar en dónde están los pokémon más fuertes... 

— Si, si vamos a entrar en esta cosa, mejor que tengamos a alguien para guiarnos. —Tanta cautela no era característica de la hermana mayor— También nos convendría ir armados. ¡Machop, vamos!


La rubia arrojó su única pokébola al aire, que con el icónico rayo rojo, materializó al pokémon luchador. Machop miró a su entrenadora y luego a la Cueva Granito, sorprendido. Acto seguido, comenzó a estirar sus músculos, claramente no intimidado. El pelirrojo imitó a su compañera,  arrojó sus tres pokébolas al aire que liberaron su equipo. Cubone y Lotad estaban bien energéticos, felices de ver a todos. Slakoth por otro lado, al segundo que salió de su pokébola, escaló con lentitud al entrenador y se colgó de sus hombros, rápidamente quedándose dormido. Hope se reservó, prefiriendo no estar con Eevee en la cueva sin necesidad inmediata.


— ¡Chicos, este es Zubat! —Hope presentó al nuevo compañero a los pokémon— Nos va a estar acompañando. —El murciélago parecía bastante vergonzoso, estirando su ala para saludar y luego volviendo a su “nido”.


Preparados, el grupo se acercó a la rocosa entrada. Parecía custodiada por los policías claramente fuera del estado físico ideal que recibieron miradas de reojo de Hannah, desconfiada. Sin embargo, los guardias no le dieron ni un gramo de atención, parecían estar más concentrados en sus PokéNavs que en cualquier otra cosa. Una vez adentro se encontraron con el gran sector principal.

Era enorme, claramente expandido artificialmente. La luz solar entraba desde huecos en los techos, ayudada por lámparas fijadas a las paredes. Lo que antes era un terreno rocoso totalmente irregular, había sido aplanado para mejor movilidad. Ciertas elevaciones y depresiones todavía existían pero era un lugar mucho más amistoso que en tiempos pasados, claramente mirando al turismo. No iban a encontrar ningún grupo de pokémon raros solamente por allí, como mucho más Zubats o Geodudes, pero para algo más potente, necesitarían de la ayuda de su nuevo compañero. El grupo tomó un minuto para observar y familiarizarse con aquel entorno tan peculiar. Aquello prometía.
Pokémon Connection - Capítulo XVII
Hoenn está bajo amenaza... ¿Podrá un grupo de jovenes transitar la una vez pacífica región?

Pokémon Blazing Emerald
Un let's play boludo de un revamp de Emerald!
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#53
Bien, al fin entramos en la Cueva Granito y-- ¡¿Qué?! ¡¿Que no se encuentran ahí más que algunos Zubat y Geodude?! ¡Qué aburrido! Con lo genial que sería ver a Sableye, Mawile... Incluso Aron o Makuhita. Esos sí que son pokémon cool para ver en cuevas y capturar. Ojalá los protas se hagan amigos de alguno... ¡¿Qué?! ¡¿Que Hop va a tener un pokémon cieguito?! SIIIII. No es la clase de fanservice que uno esperaría con las hermanas McCarthy, pero no me quejo, sigue siendo encantador.
Aunque... es como hacer que el Power Ranger negro sea... un negro, ¿no? xD!

Un poquito más lejos del divague: qué genial te quedan las interacciones de Rainer con las mujeres. Primero su ex novia waifu de Resident Evil, y ahora la líder nueva npc karateka (también waifu) que se muestra dura y ortiva al principio pero que afloja rápido ante la viveza criolla del detective. Pero me gusta su idea de que "menos cana = más diversión". (?)
Por cierto, también me gusta cómo te tomaste el espacio pequeñito para contarnos dónde carajo se metió el hippie con OSDE de Brawly y su enamoramiento de Alola. ¿Será que también le echó el ojo a alguna aloleana? O aloleano, que acá no juzgamos. Meh, por mí puede estar garchándose a un ultraente. Sea como sea, si es feliz ahí surfeando Mantine, bien por él.

Las descripciones están on point, aunque seguís incidiendo en el "mismo" y te encontré alguna falla menor por ahí como decir "picareza" cuando sería "picardía" la expresión correcta, si no me equivoco. Fuera de eso, y de que el capítulo me quedó terriiiiblemente corto después del excelente cap anterior donde pasó bastante más, al menos lo reconociste y seguro estás preparando una aventura piola para el próximo cap, donde sí van a entrar de lleno en el túnel loco. ¿Saldrá Steven? ¿Saldrá un Sableye? QUIERO UN SABLEYE.

Ah, y no pasé por alto tu EXCELENTE referencia al bowl gigante de ramen entrevistador. Puntos por eso.  Larvitar
[Imagen: b7uQWBq.png]
Pokémon Crowned
Sueña mientras giren las agujas del reloj

"Este fic es un recopilatorio de cosas que me dan asco, me agobian y odio"
                                                                                                    —PKMNfanSakura
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#54
Lograste hacerme imaginar a Brawly como un aficionado del surf en Mantine. Me he de preguntar cómo fue que llegó a escuchar de Alola y enamorarse de la región, pero supongo que no va a tener importancia ahora. Ahora, lo que sí me pregunto es si el grupo de Will va a caer por error en el plan de la policía, me suena a un momento indicado para que se dé el encuentro con Tessa y por ende, la siguiente batalla de gimnasio.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
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#55
Aquí estoy de vuelta, finalmenteeeeeee! Tardó pero llegó, casi un mes para escribir un capítulo de 20 paginas. Ahora que lo pienso, podría haberlo dividido en dos y publicar más seguido, pero lo que está hecho, está hecho. Espero que les guste, nunca me había animado a escribir un capítulo tan largo, especialmente con una temática de Cueva, algo que creía bastante monótono, tanto en los juegos como en escritos en general. Cambié de opinión, me gustó bastante escribir secciones de este capítulo, aunque algunas fueron bastante lentas de escribir, lo que sí, no creo que lo voy a repetir por un buen tiempo. Bastna de introducciones, hora de los comentarios y del capítulo.

 


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@Tommy Siempre me encanta leer tus comentários en la fic, posta, así que gracias por pasar por acá de nuevo! A ver, sobre la Cueva, creo que una de las cosas que más me costó fue decidir en quedarme ligado al "realismo", esto incluyendo la cueva con los pokés tradicionales, como que ese hecho debe ser una constante en todos los ambitos en Hoenn de la fic. Sobre Hope y Zubat, si, puede ser medio obvio o poco creativo, pero tengo planes para más adelante y creo que esa relación puede tener un desarrollo bastante bueno, vamos a ver si les va a gustar :3

Brawly sin duda está pasando sus dias surfeando con Mantines, comiendo malasadas y tomando cocteles tropicales, dudo que quiera volver a Hoenn xD Ahora fuera de joda, me gustó bastante desarrollar el personaje de Tessa, otro de los puntos que quise utilizar para que Dewford se vea, honestamente, menos aburrida, porque en el anime y juegos, Dewford es totalmente un afterthought. Y mismo que en Connection no sea un lugar super importante, le estoy tratando de dar algo más de atención. Also, aguante el Ramen gigante.


@Nemuresu Gracias por comentar, Nemu, nunca fallás :3

Como dije arriba, totalmente, Brawly se rindió a los encantos de Alola, potenciados por su misma personalidad, no creo que vuelva más a esta nueva Hoenn. Y veo que esas predicciones son un tanto acertadas, a ver que te parece el desarrollo de este capítulo jejeje

 
 
Capítulo XV - La Cueva Granito - Parte II
[Imagen: mrk.gif] 
 
22 de Enero, Cueva Granito, 16:40


Todo había ocurrido demasiado rápido, sin tiempo para que nadie reaccionara. La “aventura” en la cueva caminaba bastante bien, el grupo había entrado sin problemas y estaba paseando por aquel imponente sector principal. Al principio se sintieron incómodos por la falta de gente allí, veían muy pocas personas, un que otro policía o entrenador, pero parecía esencialmente desierta. Aquel clima no le gustó nada a Hannah. Sin embargo, entre el optimismo de Will por encontrar pokémons, la felicidad de Zubat por estar de vuelta en su hogar y las ganas de Hope por pasar más tiempo con el murciélago, el grupo continuó adelante. Luego de media hora, estaban más tranquilos, yendo de cámara en cámara sin mayores miedos. Hasta habían derrotado a un dúo de Geodudes que Zubat había molestado sin querer.

El optimismo terminó cuando habían seguido a Zubat hacia una cámara más alejada, bajo el pretexto de que sabía de pokémons fuertes en aquél sector. Las paredes parecían inestables, resquebrajadas, cómo si aquella fuera una de las áreas perjudicadas por la previa actividad minera. En un día normal, no le hubieran habilitado la entrada. Pasando por pasajes cada vez más apretados y evitando paredes filosas y puntiagudas, la única fuente de luz mayor provenía del pasaje en que entraron y de la linterna de las PokéNavs de Will y Hannah, Hope sosteniendo la mano de su hermana. Luego de haber llegado a la parte principal de la cámara, con pocas conexiones a otras secciones, ellos estaban pensando en volver debido a la falta de pokémon. Desafortunadamente fue el momento en que la cueva decidió rebelarse contra ellos.

Fue Hope primero quién escuchó un ruido raro, lo que parecían varios impactos en la roca misma, seguido de un segundo ruido bastante más fuerte, que asustó a todo el grupo. Luego, roca contra roca comenzaron a chocar y caer violentamente, la luz detrás del grupo rápidamente disminuyó. Los jóvenes se agacharon por instinto de la manera que pudieron, acto replicado por sus pokémon, hasta que el la “avalancha” parecía haber cesado. Sin embargo, no estaban fuera de peligro, ya que se encontraban encerrados y casi totalmente a oscuras. Unos minutos habían pasado, el shock de lo que habían presenciado había pasado y el grupo se encontraba sentado en el suelo, en ronda, hablando de la situación en la que se encontraban.


— ¡LA PUTA MADRE! —Exclamó Hannah, golpeando su puño en el suelo— ¡Sabía que algo malo iba a pasar hoy! ¡Encima todo por ganas de hacernos los exploradores y encontrar pokémon!

— No lo puedo creer, loco, que mala suerte. —Suspiró Will, un poco más tranquilo que su compañera— ¡Encima todo oscuro, las linternas de las PokéNav son cualquier cosa, no puedo ver nada que no esté directamente en frente de la luz! ¿Qué vamos a hacer? —El nerviosismo tomaba cuenta de su voz— ¡Nadie nos va a escuchar con todas esas piedras entre nosotros y la salida! 

— ¡Ooooh nooo, qué pesadilla, está todo oscuro! —Respondió Hope, irónicamente— ¿Y si nos dejamos de quejar y resolvemos como salir de acá? ¡No sirve de nada ponernos así! ¡Ustedes tienen linternas y encima nos acompaña Zubat, tenemos con qué arreglarlos!


Las palabras de Hope retumbaron por las paredes de la cámara, haciendo un eco importante, sorprendiendo tanto a los dos otros jóvenes como a sus pokémon, que se quedaron unos segundos en silencio, hasta que Will resolvió romperlo.


— Tenés razón, perdón. —El pelirrojo no sabía en dónde poner la cara— Que estemos encerrados por una parte no quiere decir que estamos totalmente jodidos.

— Verdad, calentarme sin propósito no va a servir para nada. —Hannah suspiró, mientras Machop se acercó a su entrenadora para calmarla— ¡Mejor usar esta energía para romper una rocas y encontrar la salida! ¿No, Machop?

— ¡Eso es lo que quiero escuchar! —Hope se paró y agarró su bastón, golpeándolo en el suelo— ¡Zubat, vamos a necesitarte! —El murciélago levantó vuelo, animado— Quiero que uses tu supersónico para encuentres algún camino por acá que creas que lleve a algún otro lado, cuando lo encuentres, ayúdanos a guiarnos, por favor. —La joven ya actuaba como si fuera la entrenadora del tipo veneno.

— Hope… —Murmuró Hannah, orgullosa— ¡Buenísima idea, mientras tanto, preparémonos. Yo tengo unas bandas elásticas en mi mochila, podemos fijar las PokéNavs a nuestras cabezas, Will. 

— ¡Entonces listo!  —El pelirrojo se levantó y arregló su pelo— ¡Chicos! —Se dirigió a sus pokémon, iluminandolos— Si nos vienen a atacar, ya sabe, vamos con todo. —Sus tres compañeros respondieron con gruñidos determinados.


El grupo no tardó en recomponerse luego de establecer su plan. Zubat, no afectado por la oscuridad, recorrió toda la cámara utilizando su supersónico para encontrar algún camino factible mientras los jóvenes fijaban sus aparatos en sus frentes y se preparaban para continuar la “aventura”, ahora transformada en supervivencia. Minutos después, el murciélago volvió animado, aterrizando en la cabeza de Hope y emitiendo ruidos esperanzadores. Bajo la luz de las PokéNavs, pudieron ver que el pokémon estaba utilizando su ala para apuntar en una dirección que aparentemente llevaría a alguna potencial salida. Mismo sin poder ver, el sentido de localización del tipo veneno era impresionante.


— ¡Volviste, Zubat! ¿Imagino que encontraste por donde ir? —Preguntó Hope, seguido por gruñidos positivos en respuesta.

— ¡Encima nos está apuntando la dirección con su ala!. —Continuó Hannah— Me cae cada vez mejor.

— ¡Arriba equipo sin visión! —Celebró Will, haciendo reír livianamente tanto a Hope como a Zubat— Bueno, por ahí no es la manera más correcta de decirlo, pero de verdad, hoy están con todo. —Terminó, riéndose él también.


Los primeros momentos fueron bastante animados, sus espíritus estaban altos y ellos ignoraban el hecho de que si no encontraban salida, seguramente les esperaba la perdición. El optimismo llegó a un pico cuando entraron en un túnel que parecía pobremente excavado por humanos o pokémon, pensando que directamente los iba a llevar a una salida rápida. Sin embargo no fue así, el túnel era increíblemente extenso, angosto y bastante oscuro. 

El ambiente era desconcertante. Todos los sonidos producidos por el grupo parecían hacer un cuasi infinito eco en aquellos túneles, pero simultáneamente y contradictoriamente, esas mismas paredes parecían también “tragarse” sonidos, absorbiendo voces y ruidos naturales si estos eran direccionados a ciertas direcciones particulares. La combinación de estos factores era totalmente confusa, como si aquellas cámaras estuvieran hechas por la naturaleza para confundir al proceso natural cognitivo. No existía luz más que la artificial, los sonidos son incongruentes y el espacio en sí era inconsistente, como si uno se fuera a dar vuelta y caminar para atrás, no volvería por donde había venido.
 
Viendo que no parecía llevar a ningún lado, Will volvió sus pokémon a sus pokébolas para evitar cansarlos y arriesgarlos más. Hannah pensó hacer lo mismo, pero Machop dejó claro que no quería abandonar la búsqueda, no importaba lo mucho que su mente estaba siendo desafiada, era lo suficientemente terco para superar aquél entorno. Todo cambió cuando Zubat se dió cuenta de una salida, volando hacia adelante utilizando su ecolocación. De verdad era impresionante lo adaptado que aquel murciélago estaba para dicho ambiente. Mismo ciego, no tenía problema en moverse efectivamente, evadiendo obstáculos que el trío no podía ni siquiera concebir como existente.



— Con razón estaba tan fuera de sí en la playa. —Murmuró Will, causando un eco.

— Hope, creo que nunca me senti tanto en tus zapatos como hoy. —Dijo Hannah, suspirando— Es aterrador, nunca me sentí tan abstraída del mundo como ahora. De verdad admiro como te la bancás.

— Han… —Murmuró, preocupada— Tranquilos, de alguna manera vamos a tener que salir de acá.

— Eso espero. —El pelirrojo tampoco sonaba ya muy animado.


Unos momentos después, los tres escucharon el eco de un ruido de alas, producido por Zubat que estaba volviendo rápidamente. Sin embargo, esta vez fue lo contrario de la última, se lo oía emitir ruidos bastante pesimistas.


— ¿Que enfrente hay otra cámara como la anterior? —Preguntó Hope, recibiendo confirmación de su compañero— Ah, Arceus. —Suspiró, agarrando su bastón con bronca— Estoy cansada, chicos. ¡No me banco más esto! —Su grito se perpetuó por los túneles.

— Hope. —Dijo su hermana, agarrándole la mano— Ahora es mi turno de levantarte. Que no te tire abajo, vamos con la cabeza dura y continuar insistiendo.

— ¡Si nuestra cabeza es suficientemente dura, eventualmente vamos a romper estas paredes! —Exclamó Will— Tranquila, nosotros… —El colorado pausó un momento— Esperen. ¿Hannah, Machop, ustedes están viendo lo que estoy viendo?

— ¡Machop! —Exclamó el pokémon, positivamente.

— Si, está un poco lejos, pero es como un tenue brillo azul. —Respondió la rubia mayor— ¿Qué es eso?


El grupo apuró el paso y llegó al próximo salón, la luz azul haciéndose cada vez más nítido. Cuanto más se acercaba, la luz de las linternas de las PokéNav comenzó a entremezclarse con la azul, revelando el emisor. Para la sorpresa de todos era un pokémon de color azul y blanco, bípedo y con una cabeza de rara forma. Estaba sentado, con los ojos cerrados y en una pose muy específica, meditando. Su concentración potenciaba sus poderes, que emitían este distintivo brillo azul, pura energía psíquica. Will, dándose cuenta que era un pokémon que nunca había visto antes, sacó su pokédex del bolsillo para analizarlo.
 
“Meditite, tipo Psíquico/Lucha. Este pokémon medita intensamente todos los días. Sus lugares preferidos son las montañas y cuevas, en donde puede estar realmente solo. Puede sobrevivir con una baya al día.”

La molesta voz robótica del aparato rojo claramente había perturbado la concentración del pokémon, que incómodamente se levantó, estirando sus músculos. Acto seguido miró al grupo con cara de desentendido. Machop reaccionó inmediatamente, acercándose al tipo psíquico de forma burlona y mostrando sus músculos, en un intento de intimidar… aparentemente. Meditite no le dió bola y se volvió a sentar, esta vez mirando a los entrenadores. Al hacer eso, trató de explicar su situación. Hablando y gesticulando, quiso explicar que estas cámaras eran sus preferidas para meditar por la falta de intruso y que ya estaba a varios días profundamente meditando allí. Sin embargo, se dio cuenta que estaba atrapado cuando escuchó a lo lejos, por donde siempre entraba, el derrumbe de las rocas. Desde ese momento, dijo, que estaba meditando para conservar energías y pensar un plan para salir de allí. El compañero de la rubia, queriendo mostrar su superioridad, flexionó sus músculos e hizo poses exageradas, diciéndole al tipo psíquico que su proeza física era mil veces superior a la meditación. Meditite, una vez cansado de las burlas, se concentró y utilizó Confusión en el tipo lucha, dejándolo medio bobo por un tiempo. No parecía, pero este momento era lo que el grupo necesitaba para que se relajaran y volvieran a sí mismos.


— ¡Bueno, bueno! —Intercedió Hannah, escuchando las risas de Will— Basta de medirse como pibes adolescentes. Machop, ya sé que sos fuerte, no necesitás hacerte el piola con este pokémon. —Dijo, mirando fijo a su compañero mientras volvía a la consciencia— ¿Y vos, Meditite? Estás igual de jodido que nosotros. ¿Nos querés acompañar? —Preguntó, extendiendo su mano.

— ¿Ey, por qué no? —Dijo el pelirrojo, agarrando su nuca— Estamos todos viendo de encontrar una salida, no nos vendría mal la ayuda de un tipo psíquico. 

— ¡Hola, Meditite! ¡Nos encantaría tu ayuda! —Hope lo saludó, con una risita— Ya conociste a Machop, soy Hope, esta es mi hermana Hannah y nuestro amigo Will. ¡Ah, este es Zubat! —Terminó, extendiendo sus brazos en dirección de los ruidos emitidos por el tipo veneno.


Pensativo, Meditite llevó su mano a su mentón y se concentró, considerando sus opciones.

 



Durante aquél mismo día, en la misma cueva, Aaron y Tessa nuevamente estaban en su patrulla, esta vez ya con su plan especial en marcha. Se habían instalado bien temprano durante el amanecer y solamente estaban esperando para que su figurativa carnada agarrara a algún Magikarp. El único problema era el aburrimiento, especialmente para el detective que no sabía más que hacer para evitar que su mente se perdiera en la infinidad de paredes y rocas. Ah, los dos cafés que se había traído ya habían terminado hace unas largas horas, eso también era un problema. La líder, por otro lado, estaba ya acostumbrada a aquél entorno, se sentía en casa y ni un poco aburrida.


— Las cuevas están vivas. ¿Sabés, Aaron? —Sugirió la líder, viendo como la mirada del detective se perdía poco a poco.

— ¿Perdón Tessa, vivas? —Respondió, un poco confundido.

— Exacto. Ellas respiran, tienen sistemas circulatorios y digestivos. También pueden contraer enfermedades, lastimarse o ser lastimadas. Pueden curarse, regenerarse y están en constante desarrollo, como cualquier ser vivo.  —Explicó, observando los amplios túneles por donde caminaban— Estos túneles en que estamos ahora son cicatrices de varias lastimaduras que le causamos en los pasados años, no parece para nada orgánico. Pero si vamos por los túneles que no fueron tocados por manos humanas, podemos observar lo complejas y hermosas que son.

— Nunca lo conceptualice de esta manera. —No podía esconder lo sorprendido que sonaba por aquella explicación— Si hay algo que aprendí estos días es que siempre hay un camino hacia adelante para continuar, mismo cuando pensás que no debía estar ahí, como si me llamara a explorarlo.

— Si, es como una droga. —Tessa se rió— Te invita a la aventura, los túneles parecen estar hechos perfectitos para uno, el cuerpo te pide que vayas a explorarlos. Hostil y aislado, pero al mismo tiempo llamativo. Por eso es un lugar para desafiarnos y medirnos. Pero… 

— Pero también hay accidentes y fatalidades. ¿No? —El detective interrumpió— Siempre hay desastres detrás del romanticismo.

— Siempre. —Ella no dudó— Nunca podemos perder de vista que si la cueva tiene la oportunidad de hacerlo, te va a cazar. Así se “alimentan”. Por eso una vez que salimos, siempre terminamos más fuertes. Sin embargo, no podemos dejar que la gente atrapada se quede a merced, no me malinterpretes. Soy una frecuente participante en misiones de rescate por acá.

— Claro. —Aaron no estaba seguro si eso esclarecía o complicaba más las cosas— Es descolocante. Pero aún así me alegro que Allen haya aprobado nuestra idea, mismo si no encontramos a nadie, esta experiencia me la voy a guardar.

— ¡Que bueno! —Sonrió la peliazul— No todos llegan a apreciar esta “naturalidad”, especialmente hoy en día.


Fue en este mismo momento que bien cerca de ellos, el dúo escuchó una serie de fuertes golpes retumbar por las paredes, produciendo un intenso eco. Esto fue seguido por una “avalancha” de rocas cayendo probablemente desde alguna parte inestable del techo. Aaron se asustó, llegando a pensar por un segundo que eso estaba ocurriendo sobre ellos. Tessa rápidamente escuchó lo ocurrido y detectó la dirección por donde el derrumbe había ocurrido, claramente ya acostumbrada.


— ¡Esto te decía! —Exclamó, adrenalina tomando cuenta de su cuerpo— ¡Si son los descontrolados o las personas detrás de ellos, seguramente provocaron el derrumbe!

— ¿Decís que hay gente? —Contestó Aaron, también poniéndose alerta.

— ¡No podemos arriesgar un negativo! —Continuó— ¡Seguime, estoy segura que no fue tan lejos de acá!


Los dos entonces comenzaron a correr hacia sus derechas, en dirección a lo que parecía ser un importante derrumbe cerca de algún túnel. ¿Sería aquello un indicio de los descontrolados o sería una falsa alarma?

 



Ya bastante más adentro del colapsado túnel, Will, Hope, Hannah y Machop esperaban la respuesta de Meditite. El pensativo tipo psíquico se había tomado un rato para considerar sus opciones y finalmente parecía estar listo para responder. Abriendo los ojos y asintiendo con la cabeza, Meditite emitió ruidos positivos. Una vez más gesticulando, el tipo psíquico apuntó a Hannah y propuso una idea. Planeaba que lo lleven mientras esté en estado de meditación, emitiendo su luz azul para ayudar al equipo con iluminación. Machop al principio rodó sus ojos en desprecio, causando risas a la hermana mayor.


— Todo bien, Meditite, te llevo. —Respondió, aun sintiendo gracia por la reacción de su pokémon— ¡Y vos pibe, tranquilizate, jajaja! Ya sabes que sos un crack, no hay necesidad de competir.

— ¡Genial! —Expresó Hope, aplaudiendo livianito— ¡Cualquier ayuda nos viene de diez!

— ¡Me encanta que mismo encerrados acá hayamos encontrado otro compañero para nuestro grupito! —Sonrió Will, animado— Ojalá que no sea el último, ahora sólo yo me quedo sin alguien nuevo. —Bromeó, con una bienvenida sonrisa.

— ¡No pierdas la esperanza, che! —Incentivó Hannah, colocando a Meditite sentado en sus hombros— Ni siquiera salimos de esta trampa todavía. 


El colorado asintió y una vez más se prepararon para continuar. El tipo psíquico se puso cómodo, ejerciendo muy poco peso sobre la joven, que arreglaba su PokéNav. En pocos minutos, Meditite comenzó nuevamente a emitir ese mágico brillo azul, potenciando el área que todos podían observar. Hope envió a Zubat una vez más a buscar posibles caminos. Machop trató ignorar la aversión que tenía al estilo de vida de su nuevo rival y también se preparó. El grupo una vez más avanzaba, buscando su salvación.

 



Del otro lado de la las paredes, Aaron y Tessa parecían haber encontrado el origen del derrumbe. En lo que antes era una entrada ahora yacían pilas de pesadas rocas provenientes del inmediato “techo”, colocando en evidencia una fractura originando de la pared hasta la parte superior, de donde cayeron las rocas. 


— Acá estamos. —Dijo Tessa, colocando su mano sobre una de las rocas— Es evidente que del otro lado hay un pasaje, pero también es evidente que el derrumbe fue provocado por una serie de golpes a la pared.

— ¿Cómo puedes ver eso? —El detective todavía estaba recuperando su aire luego de la espontánea corrida.

— Básicamente la estructura de la pared y como la ruptura está en este borde y claramente llegó hacia arriba. —Dijo, mientras agarraba dos pokébolas de su cinturón— Pero eso no importa ahora, vamos a ver si hay gente del otro lado. ¡Hitmonlee, Hitmonchan, salgan! ¡Quiero que ambos usen Combate Cercano para romper estas rocas!


Las dos pokébolas materializaron dos pokémon bípedos, de color primariamente marrón, ambos tenían un “foco” diferente, uno tenía todo su cuerpo desarrollado para utilizar sus puños y el otro claramente favorecía el uso de sus piernas. Acto seguido, ambos se acercaron a la pila por un lado distinto y comenzaron a golpearla violentamente, sin ninguna otra consideración. Puño tras puño tras puño de un lado acompañado de patada tras patada tras patada del otro, las rocas comenzaron a despedazarse, no logrando resistir a aquella “prensa” pokémon, que en unos instantes quebraron una suficiente cantidad de roca para una vez más dejar la entrada en evidencia. El detective estaba sin dudas sorprendido.


— ¡Increíble, Tessa! —Exclamó Aaron— Prometo que nunca voy a hacerte enojar. —Terminó, con una risa.

— No te golpearía así nunca, bobo. —La líder retrucó, siguiendo el chiste— Ahora dale, continuemos a ver si hay gente.


Los dos movieron los pequeños pedazos de roca que quedaron sobrando de los ataques y se adentraron en aquella cámara que ahora tenía algo de luz nuevamente. El detective sacó dos linternas de cabeza poderosas de su bolso y ambos las fijaron en sus frentes, no tendrían problema para ver ahora. Con Hitmonchan y Hitmonlee asistiendo en cualquier caso de emergencia, cubrieron bastante terreno con prisa, hasta que el detective paró en sus pasos, algo le había llamado la atención. En las paredes parecía haber visto una mancha roja, no muy grande.


— Tenemos un poco de sangre acá. —Observó Aaron, parando y llamando la atención de la líder.

— Bien. A ver, no es algo lindo, pero nos indica que hubo por lo menos una persona por acá y no hace mucho. —Continuó la líder, acercándose a ver la mancha.

— Soy detective, Tessa, ya sé eso. —Respondió, con una sonrisa— Pero me encanta que hayas tomado el comando así de fácil de la situación. Continuemos.


Ahora con una clara pista para seguir, el dúo tenía la seguridad de que se encontraban en el camino correcto. Sin mayores dudas, ellos continuaron, la líder de gimnasio y sus pokémon en la delantera.

 



Por más que el reloj de su PokéNav dijera que estaban en este último tramo hacia diez minutos, aquellas rocosas paredes estaban llevando a cabo su magia en el cerebro del colorado. En su cabeza, parecía haber pasado una eternidad en aquél lugar, sin embargo no habían pasado más que un par de horas desde que habían entrado a la Cueva Granito. Por suerte la situación era diferente. Aunque estaban visiblemente cansados y un poco lastimados, ahora no solamente contaban con un “radar” sino también con una mente psíquica que doblaba como fuente de luz. Sentado en los hombros de Hannah, Meditite había entrado en un fuerte estado de concentración, emitiendo su característica energía azulada.


— Siento mucha tranquilidad de Meditite. —Murmuró Hope, rompiendo el silencio— Sé que puede ser medio obvio decirlo, pero es super pacífico. Me encanta que haya conectado con vos, Hannah.

— Nunca me lo hubiera imaginado. —Will se rió— ¡Aparte, otro tipo luchador! ¿Quién sabe, capaz te queda bien ser entrenadora monotipo?

— ¡Eu, pibe! —Reaccionó la hermana mayor frente al chiste, iluminando la cara del colorado con su linterna— ¿Qué insinúas con “nunca me lo hubiera imaginado”?

— ¡Yo no insinuo nada! —Respondió el joven, tapando sus ojos— En todo caso estoy afirmando. —Terminó, aún riéndose de su propio chiste— Pero fuera de joda, de verdad me gusta, es un pokémon muy interesante.

— Si, si… —Dijo Hannah, sin embargo fue interrumpida nuevamente por el pokémon murciélago antes de que pudiera continuar.


Zubat no había vuelto desde muy lejos esta vez. Juzgando por su energía y euforia a la hora de volver al grupo, parecía finalmente haber encontrado algo esperanzador. Cuando llegó al grupo, apuntó hacia adelante con una de sus alas y evocó, queriendo hacer entender que había encontrado una serie de pedazos de roca parcialmente bloqueando un pasaje hacia partes más amplias del resto de la cueva.


— ¿Me jodes? —La expresión facial de la hermana había pasado de irritada a feliz en un segundo— ¡Tenemos que ir! —Mismo con la euforia de la joven, Meditite no movió un músculo, pero al oír las notícias, el brillo que emitía se hizo más intenso.

— ¡Qué grande, Zubat! —Dijo Hope, mientras el pokémon volvía a asentarse en su cabeza.

— ¡Zarpado! —Festejó Will— Si las rocas son lo suficientemente chicas, creo que tenemos los pokémon apropiados para poder desalojarlas. —Sugirió— Ojalá nos deje cerca de la entrada de nuevo.

— Ya de que nos saque de estos túneles es suficiente. —Contestó Hope— Vos avisanos cuando estemos cerquita, Zubat. —Terminó, haciéndole caricias al murciélago. 

— ¡Entonces vamos a ver muchachos, apurémonos! —Decidió la hermana mayor, animando al grupo.


 



Otros diez minutos se transcurrieron del grupo avanzando por los cada vez más afilados túneles hasta que finalmente se encontraron un un rayo de tenue luz solar en la distancia. Era efímero pero parecía atravesar la roca como una flecha a un blanco, llegando a las caras de cada uno de los del grupo.


— ¡VEO LUZ! —Gritó Will, haciendo el sonido retumbar por todo el túnel.

— ¡SI, POR FIN! —Continuó la hermana mayor, levantando sus brazos, victoriosa, rompiendo un poco la concentración del tipo lucha, que abrió los ojos para observar el hallazgo.

— ¿En serio? ¡Yo no veo nada! —Exclamó Hope.


Al escuchar eso, Hannah largó una fuerte carcajada, finalmente descargando toda la tensión y preocupación que tenía acumulada de todas aquellas horas, solo su hermana para levantarle los espíritus de esa manera. Tanto fue su alegría que se dió vuelta y le dió un fuerte abrazo.


— Muy… fuerte… —Dijo Hope, con dificultad para respirar.


El grupo rápidamente se acercó a la fuente de luz, encontrándose con una serie de rocas de mediano tamaño apiladas imperfectamente, dejando un hueco entre ellas en el medio. Más allá del hueco, Will logró observar una sala enorme, claramente parte del sistema principal de la cueva. Al tomar conciencia de eso, el grupo se preparó. Machop se preparó y Will lanzó a Lotad y a Cubone, que se quedaron igual de animados al ver que habían llegado a una salida. Meditite tampoco se iba ausentar, colocándose al lado del otro tipo lucha, que le dedicó una mirada de desprecio.


— ¡Lotad, quiero que empapes esas rocas para que sean más fáciles de desalojar, Chorro de Agua! —Indicó el colorado— Cubone, yo te quiero para los golpes finales. Cuando estén por salirse, usá Cabezazo para terminarlo.

— ¡Machop, necesito que empieces a repartir piñas, sé que vas o a romper las rocas o las vas a tirar a la mierda! —Ordenó Hannah— Meditite, no te conozco tus ataques, pero si podés usar tu movimiento más fuerte, sería genial. —No le parecía, pero Hannah ya trataba al pokémon como si fuera suyo.


Meditite asintió y fue el primero en posicionarse. Tomando una postura clara de combate, comenzó a concentrarse. Lotad luego saltó hasta estar en frente de las rocas, emitiendo un fuerte chorro de agua de su pico, que chocó contra las rocas, empapándolas y visiblemente moviéndolas, por lo menos un poco. Luego le tocó a Machop, que con ganas, comenzó a repartir ganchos, derechazos e izquierdazos, causando la caída de varias de las rocas, aumentó la cantidad de luz entrando, estaban muy cerca. Casi en unísono, Cubone y Meditite avanzaron sobre la pila, el tipo con tierra con su cabeza y el tipo psíquico con su palma derecha, concentrando una potente cantidad de energía en ella y descargándola de un golpe en su obstáculo. Todo esto combinado desencadenó en que la pila de rocas se desmoronara, para la felicidad de todo el grupo, abriendo el pasaje nuevamente hacia la cueva. La nueva luz hizo que el grupo finalmente se sacaran sus PokéNavs de la cabeza, dando un respiro a sus sudorosas pieles, apagando las linternas.


— ¡Lo hicimos, carajo! —Gritó Will, de alivio— ¡Genial trabajo, chicos! —Continuó, yendo a abrazar sus pokémon.

— ¡Si! —Hope también estaba feliz, saltando en su lugar, una vez más sintiendo aire nuevo en la cara— No soy de putear, pero por Arceus, que experiencia de mierda.

— Está bien, puteen lo que quieran. —Respondió Hannah, chocando sus puños con Machop— Muchas gracias a vos también, Meditite. ¿Querés acompañarnos hasta la salida?


Meditite asintió y con eso el grupo finalmente atravesó ese dichoso pasaje que los dejaba en el sector principal una vez más, o eso parecía. Esta cámara era bastante grande, se veían huecos en el techo por donde pasaba la luz de fin de tarde, pero lo que no podían observar era gente. No era como al principio de la expedición que veían por ahí un par de policías o uno que otro entrenador, aquí estaban solos. Todo sonido que hacían retumbaba por las paredes, sin que nada o nadie los percibiera. Meditite fue el primero a preocuparse, no parecía conocer aquella área por más que estuviera acostumbrado a la Cueva. Luego Hannah volvió a estar aprehensiva. 


— No quiero venir de vuelta con la mala onda, pero… ¿Y si abrimos el pasaje a un lugar completamente inconexo? —Sugirió, mientras miraba a su alrededor.

— No quiero bajonearme de nuevo, seguro que habrá alguna salida. Si ustedes llegan a percibir algo, diganme. —Dijo Will a Lotad que estaba en su cabeza y a Cubone que andaba de su lado, ambos asintieron.


Hope se quedó callada, pero a ella también algo le molestaba. De lejos, una vez más la hermana menor escuchaba unos ruidos poco familiares. Al contrario de los chillidos frenéticos de Zubat, este era más sutil pero contundente. Al escucharlo, Zubat también levantó sus orejas, atento.


— Chicos, no estamos afuera de esto todavía. Estoy escuchando algo viniendo hacia nosotros. —Hope sonaba preocupada.


Antes de que pudieran reaccionar, el ruido se intensificó, era como una marcha de varios indivíduos. Will y Lotad se dieron vuelta nomás para encontrarse con un grupo de pokémons de color beige, rechonchos pero con evidente fuerza, avanzando hacia ellos con rapidez. No parecían normales, sus ojos estaban irritados y sus expresiones eran de intensa furia, descontrol. El colorado rápidamente sacó su Pokédex y la apuntó a los pokémon.

 
"Makuhita. Tipo Luchador. Lo que más le gusta es fortalecer su cuerpo. Si notas que el suelo de una cueva tiembla y el sonido retumba, es porque Makuhita está entrenándose."


— ¡Ojo, nos van a atacar, son como los descontrolados de la lancha! —Avisó el colorado, agarrando su otra pokébola y apuntando a los Makuhita— ¡Slakoth, también te necesito!


La horda de pokémon parecía haber aparecido de la nada, solo con el objetivo de atacar. Meditite y Machop se dieron cuenta al instante, dándose vuelta para enfrentarlos, lo mismo hicieron Cubone y Lotad.


— ¿Ese era el ruido? —Se sorprendió Hope— ¡Zubat, Eevee, voy a necesitar de la ayuda de ustedes! —Dijo, decididamente lanzando la pokébola de su compañero.

— ¡Igual que los Goldeen, esos no van a durar nada! —La rubia mayor alardeó— ¡Ellos son ocho, nosotros siete, pero no importa!


Los siete pokémon se posicionaron en formación horizontal, mirando a los tipo luchador que se acercaban cada vez más, solamente esperando una orden. Ya habiendo superado los túneles, estaban sin miedo de lo que se acababan de encontrar. El primero en decir un comando fue Will.


— ¡Lotad, primero vos! ¡Chorro de Agua al piso, que sí se quieran acercar, se resbalen! ¡Ya Slakoth, lanzá un Bostezo, seguro a alguno le va a pegar! Cubone, a vos te voy a pedir que esperes hasta que tengamos la chance de pegar fuerte. ¡Si se da la oportunidad, hacelo!

— Buen plan, colorado. —Dijo Hannah— ¡Foco Energía, Machop! Vamos a darles con todo. ¡Meditite, vos tenes la ventaja acá, aprovechá de tus ataques psíquicos!

— ¡Eevee, cuando se acerquen, quiero que uses Ataque de Arena! ¡Juzgá cuando sea el mejor momento! ¡Y Zubat, si tenés algún ataque tipo viento es hora de usarlo! —Ordenó Hope, en modo batalla.


El tipo agua tomó la iniciativa, echando de su pico un fuerte caudal de agua apuntada al suelo entre ellos y los Makuhita, realmente empapando. Acto seguido, Slakoth apuntó al grupo y lanzó un hondo bostezo, dándole de lleno a uno de ellos. En conjunto, Machop y Meditite se concentraron, uno flexionando sus músculos y el otro colocándose en una pose de yoga, cada uno con su estilo. Sus adversarios finalmente estaban cruzando el suelo mojado, cuatro de ellos resbalándose y quedándose en el camino. Mientras los otros cuatro avanzaban, Eevee no tardó en utilizar sus patas traseras para tirarles polvo, arena y tierra a los Makuhita, directo a los ojos de por lo menos tres de ellos. Aprovechando la confusión de sus enemigos, Zubat voló rápidamente, mostrando su agilidad en batalla y rodeó uno de los Makuhita, golpeándolo fuertemente con sus alas una y otra vez. La misma idea tuvo Cubone, que se metió con el único Makuhita no afectado por los demás movimientos y le pegó con un Bofetón de Lodo, llenándole la cara de mugre. Había sido una primera ronda muy efectiva, pero los adversarios no parecían rendirse ni mucho menos desmotivarse, directamente fueron encima de los pokémon del trío.

 



Tessa y Aaron continuaban en los túneles, pero habían cubierto muchísimo más terreno que los jóvenes en poco tiempo, ya llegando casi a la cámara en que estaba Meditite. La líder del gimnasio estaba totalmente determinada, el detective por otro lado continuaba con su aprehensividad hacia  la Cueva.


— ¡Es increíble lo desorientador que son estos pasajes! Ni ese mapa que me mostraste hace rato tenía sentido. —Rezongó.

— Y pensá para la gente que no tiene un guía como yo o un mapa. Das suficientes vueltas y después no tenés ideas ni de donde viniste o donde ir. —La peliazul suspiró— Sea quien sea que se quedó atrapado, avanzó bastante sin ayuda. Más vale que no encontremos un cuerpo.

— Ojalá.  —Dijo Aaron, en tono sobrio.


En ese momento, aquella conversación fue interrumpida por fuertes retumbos que recorrieron las paredes de los túneles, algo semejante a fuertes golpes sucedidos rápidamente, con un final golpe aún más contundente, luego, ruidos de más rocas, sorprendiendo hasta a los pokémons de Tessa.


— ¿Escuchaste eso, Aaron? ¡Ese derrumbe no es natural, hay alguién más adelante, no lo dudo ni por un segundo!

— ¡No podemos perder tiempo entonces! ¡Dale que no nos debe faltar poco, como dijiste, tampoco quiero encontrar a nadie aplastado!

 



El combate ya experimentaba algunos turnos de desarrollo. Por el lado de los Makuhita, dos se encontraban debilitados, escapando la pelea para volver de donde vinieron. Por el lado del trío, Will había sufrido dos bajas, Lotad y Slakoth, víctimas de fuertes ataques concentrados. Los pokémon de Hannah y Hope todavía estaban de pie, aunque Eevee se lo veía bastante débil. Cubone, Meditite y Zubat se veían más enteros, dentro de todo. Uno de sus seis oponentes yacía dormido por el Bostezo de Slakoth pero los demás cinco continuaban su asedio, saltando a atacar con fuertes golpes de mano.


— ¡Cubone, vos y yo ahora, no nos van ganar! —Motivó el colorado— ¡Continuemos tratando de evadir y encontrar la chance para dar un fuerte Cabezazo!

— ¡Eevee, tratá de esquivar los ataques y bajales la defensa con Látigo! —Ordenó Hope a regañadientes, ya viendo que su pokémon no iba a durar mucho— Zubat, continuá con tus Ataque Ala, poco a poco los tenemos que bajar.

— ¡Machop, Meditite, esencialmente lo mismo quiero! ¡Vamos a usar el peso de los Makuhita en contra de ellos, manéjenlos y descarguen ataques fuertes cuando puedan! —Exclamó Hannah, también nerviosa.


Los Makuhita atacaron, Eevee fue el primero a actuar ya que tenía tres que lo eligieron como blanco. Habilidosamente serpenteó entre los primeros dos, encontrando una buenísima oportunidad para utilizar Látigo, enfureciendo al resto, bajando sus precauciones. Sin embargo este aumento del enojo le jugó en su contra, uno de los tipo lucha logró agarrarlo de sorpresa y pegarle con Empujó, arrojándolo a los pies de su entrenadora.


— ¡Eevee! —Gritó la ciega, desesperada al escuchar el grito de dolor de su pokémon— ¡A tu pokébola ya! —Dijo, rápidamente volviéndolo a su esfera.


Acto seguido, los otros dos Makuhitas avanzaron hacia Cubone, Meditite y Machop. Este último evadió un golpe, solamente para ver que el otro avanzaba hacia él. Antes de que pudiera preparar un ataque, Machop agarró con sus manos las manos de su oponente, plantandose en el piso. En ese juego de resistencia, hizo caso a las órdenes de su entrenadora, utilizó la masa de su adversario para arrojarlo hacia el Makuhita que había errado el golpe tirando ambos al suelo. Esta fue la oportunidad para Meditite y Cubone, uno golpeando críticamente con su calavera y el otro utilizando Confusión. Volando bajo y rápido, Zubat utilizó sus alas para atacar al Makuhita dormido, que estaba totalmente a su merced. Tan rápido fue el ataque que un corte superficial se abrió en el estómago del tipo lucha, dejándolo fuera de condiciones, causando su huída. Ahora eran cuatro contra cinco.


— Si podemos continuar teniendo turnos así sería suficiente para aguantar. —Murmuró Will, apretando sus dientes de nervios—  ¡Cubone, juntá con tu hueso tierra mojada de lo que dejó Lotad y usá Bofetón de Lodo!

— Ellos todavía tienen ventaja, carajo. —Rezongó Hannah— ¡Quiero ver esa Confusión una vez más, Meditite! ¡Machop, usá Puntapié!

— ¡Zubat, si podés confundir a uno de ellos, sería ideal! —Hope ordenó— Espero que Eevee esté bien…


Rápido, Zubat creó una orbe de luz y la lanzó hacia el grupo enemigo, dejando a uno de ellos bastante confundido. Sin embargo, aunque el turno pasado había sido aceptable, este parecía apuntar para el otro lado. Los dos pokémon de Hannah tomaron la iniciativa, Machop tratando de lograr un ataque sorpresa. En respuesta, los Makuhita decidieron utilizar su peso en su ventaja esta vez. Dos de ellos se reunieron para utilizar Golpe Cuerpo hacia el Machop, uno tirando el tipo lucha hacia el suelo y otro tirándose encima, inhabilitandolo. Meditite, ahora preocupado por su camarada, indicó a Cubone que deberían ayudar a Machop. Al avanzar, otro de los Makuhitas aprovechó la prisa del tipo tierra y tipo psíquico para lanzarse sin precaución hacia ellos. Utilizando a otro de los suyos como impulsor, este Makuhita utilizó Tiro Vital con mayor fuerza de la normal, llevandose puesto al flaquito Meditite, ambos terminando contra la pared. Meditite ahora también estaba inhabilitado. 


— ¡Meditite! ¡Mierda, encima si le tiro una pokébola el Makuhita me la va hacer pelota! —La rubia se quejó, furiosa.


Cubone se veía solo frente a los dos restantes Makuhita. Poco a poco se le acercaban y él solamente contaba con su hueso. Preocupado, miró hacia atrás y vió a Will corriendo hacia él.


— ¡Cubone, salí de ahí, no voy a dejar que te agarren! —Gritó el entrenador.


La situación era desesperante, el trío había perdido, Cubone estaba en peligro y Zubat debía evitar que lo agarraran si quería evitar el mismo destino de sus compañeros. 


— ¡Will, volvé acá flaco! —Exclamó Hannah, también comenzando a correr para al colorado— ¡Te van a romper!


Estaban en un impasse. No importa la acción que tomaran, el resultado iba a ser siempre el mismo, estaban a la merced de los descontrolados. Sin embargo, a último momento, pareciera que Arceus les había sonreído.


— ¡Nadie va a agarrar a nadie acá! —Exclamó Tessa, corriendo hacia los jóvenes, flanqueada por sus dos pokémon— ¡Himonlee, Rebote, Hitmonchan, Combate Cercano!


Veloz como nada que el trío había visto antes, Hitmonlee saltó utilizando sus fuertes y extensibles piernas, llegando hasta el techo de la Cueva y luego descendiendo con violencia sobre el Makuhita que estaba cerca de Meditite, arrojándolo lejos y noqueando de un golpe. Por otro lado, Hitmonchan agarró velocidad y se acercó a los que estaban sosteniendo a Machop y comenzó a repartir gancho tras gancho con “manos-guantes”, también dejándolos fuera de combate casi instantáneamente.


— ¡Saquenme estos últimos dos de encima como quieran! —Continuó la peliazul— ¿Chicos, ustedes están bien, hay alguien herido? ¡Díganme que fueron ustedes los que estaban atrapados!


Will, Hannah y Hope no sabían cómo reaccionar. La situación en que estaban se había dado vuelta completamente. La sorpresa de finalmente escuchar a otras personas, la rapidez y contundencia de los pokémon de la mujer, era un shock. Hasta Hope, que no podía observar la situación, la había escuchado completamente, causándole el mismo efecto.


— Si… —Dijo Hannah, boquiabierta, dejando de correr tras el colorado— ¿Vos quién sos?

— ¡Cubone, no te puedo creer, estás bien! —Exclamó Will, logrando agarrar al tipo tierra en sus brazos y luego mirando a la peliazul— ¡Millones de gracias! —Will pausó un segundo al verla— ¿Me estoy equivocando o sé quien sos?

— Gracias. —Murmuró Hope, largando unas lágrimas de tanta ansiedad que estaba sintiendo. El mismo Zubat había notado eso y volvió con la entrenadora para hacerle compañía— No me banco más este lugar.


Antes de que la líder pudiera responder, un hombre realmente con aspecto de detective apareció de su lado, parecía recién haber logrado alcanzarla.

 
— No, no te equivocás para nada. —Dijo el hombre, con picarez en su voz— Es la mismísima líder del gimnasio de Dewford, Tessa. Y tremenda experta en cuevas, les debo decir. —Terminó, comenzando a observar los alrededores de la cámara en qué estaban con más detalle.

— ¿Ahora sos mi portavoz oficial, detective? —Bromeó, viendo que todos se encontraban en relativo bienestar— Igualmente gracias por el alago. Si, soy Tessa, líder de Dewford, pero eso no importa. Veo que están ok, pero, sé que necesitan ayuda.

— Si. —Dijo Will, ya con Cubone de vuelta en su pokébola— Vinimos acá a entrenar, a explorar, pero primero unas rocas nos encierran y luego estos Makuhitas descontrolados nos atacaron. Resistimos lo que pudimos, pero eran demasiados y demasiado fuertes. 


Hannah había logrado buscar a Machop y a Meditite, volviendo uno a su pokébola y sosteniendo al otro en sus brazos, todavía fuera de sí. Hope, por otro lado, se acercó a Will y a las dos nuevas personas, con Zubat en su cabeza. 


— ¿Escuchaste eso, Aaron? Descontrolados. ¿Será que tu teoría es correcta? —Preguntó Tessa.


Sin embargo, el detective había notado algo. Los Makuhita ya no estaban en la cercanía. ¿Cómo desaparecieron tan rápido? ¿Si su teoría de que había alguien controlandolo era correcta, ya tenían un plan de escape planeado? ¿Habían planeado el ataque a estos jóvenes desde el comienzo? Mientras los hilos se conectaban en su cabeza, Aaron percibió un brillo en la distancia, como el de una pantalla reflejando luz solar directamente hacia sus ojos. Instintivamente, se colocó en dirección del brilló y comenzó a correr hacia él.


— ¡Tessa, puede ser que sí sea correcta! —Exclamó, mientras agarraba velocidad— ¡Creo que encontré gente, vos quedate con los chicos!

— ¿Hay gente acá? —Cuestionó— ¡Hitmonlee, acompañalo, que no se meta en más peligro!

 



Aaron no había corrido tanto desde sus días de perseguir gente en las calles de Lilycove. Él estaba determinado en probar que su teoría estaba correcta y de que su plan había funcionado. Persiguió a lo que juzgó ser un reflejo con todas las ganas, hasta darse cuenta que sí tenía razón, finalmente. En la distancia observó tres cuerpos, todos hombres de alrededor 20-30 años de edad. No consiguió ver sus rostros pero sabía que se dieron cuenta que los estaban persiguiendo.


— ¡Alto, Policía Internacional! —Exclamó, no queriendo perderlos de vista.


La cámara parecía estar llegando a su fin, no era una extensión del sector principal como pensaban si no que era algo completamente separado. Ahora más que nunca Aaron había llegado a la conclusión de que ese desmoronamiento y ataque había sido planeado. ¿Pero desde qué punto? Los tres hombres continuaron corriendo hasta que rápidamente giraron hacia la izquierda, desvaneciendo entre las rocas. El detective no se rindió, mismo si cada vez respiraba con mayor intensidad. Siguiendo a los hombres, giró a la izquierda y se encontró con una escalera de madera que llevaba a una gran ruptura en un nivel superior de la cueva, dando directamente hacia afuera de la estructura. 

Mismo intentando su máximo, los tres fugitivos eran más rápidos, todos habían logrado escalar hacia afuera. Todavía detrás de ellos, Reiner escuchó un ruido salvaje, de pokémon. ¿Se estaban escapando? Al mismo tiempo vió como el Hitmonlee de Tessa se le acercaba, capaz todavía tenía una chance. Pero cuando él llegó a la ruptura, sus esperanzas se desvanecieron. La “ruptura” era realmente una entrada creada manualmente que llevaba a una especie de “balcón” natural de piedra, mirando la playa y el mar de las partes más remotas de la isla. La vista era claramente hermosa, la luz de fin de tarde finalmente volvía a tocar sus ojos y el paisaje lucía divino desde aquella posición. Una pena que aquello había sido tentado por la visión de tres hombres volando, escapando arriba de tres pokémon voladores no identificados debido a que ya estaban muy altos para ser diferenciados. Sin embargo, al mirar hacia abajo se encontró con un papel doblado varias veces. Sorprendido, agarró el objeto y lo desdobló, revelando un mapa hecho a mano de la Cueva Granito, con una serie de marcas, primero en la cámara en que estaban, la salida, luego una serie de marcas en las cámaras con facilidad de colapso, indicado por la leyenda también escrita a mano y por último, un dibujo de la cabeza de un Makuhita también sobre la cámara en que estaba. Bingo, pensó. Silencioso, ni prestó atención a Hitmonlee que lo había alcanzado, solamente agarró su PokéNav y grabó un mensaje con destino a Allen.

 
“El plan fue un éxito, tenemos una correlación entre personas y los descontrolados. Encontramos una serie de chicos siendo atacados por dichos pokémon, estaban siendo observados desde lejos por tres hombres de 20-30 años, probablemente queriendo estudiar o monitorear cómo los descontrolados se desempeñan. Los  tres escaparon de la cueva en pokémon voladores. Necesitamos una reunión.”
 



22 de Enero, Afueras de la Cueva Granito, 19:15


Aquella pesadilla finalmente había terminado, el grupo estaba una vez más afuera, respirando el salado y fresco aire marino de Dewford, una verdadera bendición. Sus cuerpos estaban cansadisimos y cubiertos de curitas, principalmente en sus piernas y brazos, pero finalmente estaban fuera de peligro. Ellos se encontraban sentados en una área verde adyacente a la entrada, juntos a Aaron y Tessa, que los había acompañado y ayudado durante todo el camino de vuelta. De un lado, los tres jóvenes, Will con Cubone todavía en sus brazos y las dos hermanas, cada una con una nueva pokébola en su posesión. Del otro, los dos adultos, Tessa y Aaron, este último estaba tipeando un mensaje en su PokéNav.


— No puedo creer lo acostumbrada que estás al ambiente de la Cueva, Tessa, mismo después de todo lo que nos contaste. —Dijo Will, mientras miraba al cielo, pensativo.

— Cómo les dije, es como mi segunda casa. —Respondió, riendose— Igualmente, la sorprendida acá soy yo, ustedes se la bancaron super bien, tanto en encontrar una salida como para combatir a los Makuhita, los felicito.

— Hablando de los Makuhita. —Interrumpió Hope— Aaron, estás muy callado. Durante el camino de vuelta nos estabas contando varias historias de Lilycove. ¿Pasó algo? ¿Algo que ver con la “teoría” que Tessa nos había dicho más temprano?

Lo que había dicho Hope atrajo las miradas de todo el grupo, hasta el mismo detective levantó los ojos de su aparato, sorprendido.


— Verdad. —Continuó Hannah, bancando a su hermana— No me había terminado de cerrar ese tema. ¿De qué teoría estaban hablando?

— Ah, eso. —Tessa se entrometió— Estamos buscando quienes son las personas detrás de los descontrolados, si es que las hay. Entonces...

— Ahem. —Aaron aclaró su garganta. Él no quería que Tessa revelara más de lo necesario, especialmente la parte de la trampa— Estamos patrullando la Cueva por el aumento de los ataques a entrenadores. Hoy finalmente encontramos una pista clave, esos hombres que perseguí. Honestamente, si ustedes no hubieran sido atacados, todavía estaríamos de manos vacías.

— ¿No es la mejor cosa para celebrar, no? —Preguntó Will, cambiando su expresión a serio.

— A mi ver, nosotros conseguimos indicaciones cruciales y ustedes salieron ilesos. —El detective no pensaba ceder ese punto— Eso es bastante un éxito. —Dijo, mientras se levantaba y sacaba la tierra de sus prendas— Tessa, me voy a tener que retirar por hoy, después te llamo y te cuento sobre Allen. ¿Ok?

— Bien, Aaron. —Respondió la líder, dándose cuenta que capaz había metido un poco la pata— Nos hablamos. Gracias de nuevo por tu ayuda.


Así, sin más ni menos, el detective se retiró de la situación, llevándose una vez más su PokéNav al oído, preparando otro llamado hacia sus superiores. Ahora que había logrado una pista, pocas cosas más le importaban. Su concentración iba a estar enteramente dedicada a sacar la máxima cantidad de jugo de aquel mapa que había encontrado.


— ¿A todo esto, Will. Me habías dicho que le ganaste a Roxanne no hace mucho, verdad? —Continuó Tessa, ahora en tono más descontraído— Por lo que vi, podés manejarte bastante bien en una pelea. ¿Querés pasar por el gimnasio mañana? ¡Me encantaría desafiarte!

— ¿Yo? ¿Mañana? —La pregunta lo había dejado descolocado, no estaba preparado para que la mismísima líder le hiciera esa pregunta en aquel momento. Sin embargo, es de Will que estamos hablando— ¡Cla..claroo! ¿Cómo voy a rehusar un desafío de la propia líder después que nos haya salvado? —Bromeó, con sus ojos brillando de emoción.

— ¡Así se habla! —Exclamó Hannah, sin importarle la ida del detective— ¡Hora de que consigas esa segunda medalla!

— Te va a ir super bien, Will. —Motivó Hope, sonriendo— ¡Estás en re condiciones!

— ¡Muy bien entonces! ¡Te esperaré con ansiedad! —Dijo Tessa, con firmeza— ¿Qué tal ustedes dos? —Preguntó a las hermanas McCarthy— ¡Novatas o no, vi que también saben pelear bastante bien!


Las hermanas tardaron un poco en responder, como si estuvieran realmente considerándolo.


— Tentador. —Dijo Hannah— Pero voy a pasar.

— Lo mismo digo. —Completó Hope— Quiero tomarme el dia de descanso mañana. Como se debe, en la playa y sin ningún quilombo. Aparte, nosotras realmente no estamos buscando conseguir medallas.

— Exactamente lo que ella dijo. —Continuó Hannah, con una risa— Mañana será nuestro día de break. 

— Sin problema. —Asintió la líder, con tranquilidad— ¡Sólo vos y yo entonces, Will!

— ¡Es lo que parece! —Respondió enérgicamente el colorado— ¡Prometo darte una buena batalla y conseguir esa medalla!

— ¡Quedamos así entonces! ¿Quieren que los acompañe hasta el Centro Pokémon? Por las dudas, andá a saber si los fugitivos están por acá queriendo agarrar a entrenadores de noche. —La líder sugirió, el trío entero aceptando.


Los cuatro entrenadores entonces se levantaron y se dirigieron una vez más a la ciudad de Dewford propiamente dicha. Qué día había sido para ellos, habían estado en una situación peligrosa, conocido más pokémon, aprendido hechos sobre el tema de los descontrolados y conocido no solo a un detective si no también a una líder de gimnasio. Mientras las hermanas McCarthy ansiaban por su día de turismo en la isla como su recompensa por los esfuerzos de hoy, Will solo tenía en la cabeza su desafío del día siguiente. ¿Que los esperará?
 
Pokémon Connection - Capítulo XVII
Hoenn está bajo amenaza... ¿Podrá un grupo de jovenes transitar la una vez pacífica región?

Pokémon Blazing Emerald
Un let's play boludo de un revamp de Emerald!
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#56
Nos aventuramos en la Cueva Granito con cuidado de no enchastrarnos con pus. No pasan muchos renglones hasta que estos giles buenos para nada ya se ponen a patalear porque las cuevas les dan amsiedad. Por suerte tenemos a la buena de Hope para saltar con joyitas como...
 
Cita:— ¡Ooooh nooo, qué pesadilla, está todo oscuro! —Respondió Hope, irónicamente

No sé si sentir admiración por la idea de Hannah de ponerse banditas elásticas en la frente sosteniendo los PokéNavs para alumbrarse el camino o cagármele de risa en la cara. No es tan brillante como su hermana menor, pero más viva que nuestro protagonista viene siendo, la verdad. xD

Igual que con el bosque, lo que me viene gustando mucho de este capítulo claustrofóbico es el sentido de la aventura que captura perfectamente la esencia que buscaban los juegos en Hoenn. Esa sensación de salir a un mundo enorme y curtirte como entrenador a convivir muchos, MUCHOS días en espacios naturales tan hermosos como hostiles y misteriosos. Ya conocieron los bosques, los mares, y ahora están conociendo las cuevas oscuras y asfixiantes de la región. Por suerte para ellos al menos no se tienen que fumar a los Whismur chillones que te saltaban cada dos por tres en otra que está más adelante.
 
Cita:Meditite no le dió bola y se volvió a sentar

¡Meditite, dame bola carajo! Qué bicho más simpático, la verdad es que siempre me gustó muchísimo, y de no ser por la existencia de Breloom definitivamente me habría acostumbrado más a entrenar uno de esos. A ver si alguno de los chicos lo vuelve parte de su equipo, sería una buena adición.

(...)

Y pasamos a Tessa siendo genial con una reflexión muy bonita sobre las cuevas. Lo raro acá es cómo saltamos de esta escena a la siguiente, en la que simplemente Meditite decide acompañarlos sobre los hombros de Hannah -volviéndola, sí, una entrenadora monotipo, no hay chances de que no termine teniendo todo un equipo de brutos luchadores xD-, para volver ooootra vez con Aaron y Tessa. Es como que la estructura se enrevesa un poco al dope, para movernos de un lugar al otro de la cueva como generándolos expectativas de un encuentro entre los dos grupos sin que realmente haya puntos de inflexión claros entre las escenas. Creo que podrías haber estirado un poco más la aventura de los chicos y después pasar a todo lo del detective... bah, son decisiones de estilo, más que nada. Tampoco es que arruinó algo. xD
 
Cita:— ¡VEO LUZ! —Gritó Will, haciendo el sonido retumbar por todo el túnel.

— ¡SI, POR FIN! —Continuó la hermana mayor, levantando sus brazos, victoriosa, rompiendo un poco la concentración del tipo lucha, que abrió los ojos para observar el hallazgo.

— ¿En serio? ¡Yo no veo nada! —Exclamó Hope.

¿Algún día nos hartaremos de los chistes de ciegos, o puede que ese día no llegue a ver la luz del sol?

Me parece fantástico cómo el grupo pudo abrirse paso entre el derrumbe de rocas obstruyendo la salida cuando en Twilight Wings, Bea, una experimentada líder de tipo lucha acompañada por Machop, Machoke y MACHAMP no pudo hacerlo y se encerró a llorar y comer chocolate hasta morir en esa cueva. xD!!

Soy fan de las escaramuzas y batallas masivas con el tema de "¡Uno, dos, ultraviolento!" sonando de fondo, así que banco fuertemente el encuentro con los Makuhita zombies, especialmente por la coordinación con la que los chicos ordenan a sus pokémon para el combate. Pelean usando la cabeza y no dejándose llevar por lo hostil de la situación. Bravo por esas decisiones. Lástima que los gordos son muy pulenta y están más calientes que Samid contra Mauro Viale, así que los fajaron de lo lindo. Acá te esforzaste por diagramar una pelea clara incluso con muchos pokémon participando y luchando en simultáneo, lo cual es digno de aplauso. Pese al esfuerzo conjunto, los chicos realmente se mostraron como lo que todavía son: entrenadores novatos que dependen de la ayuda de los adultos que lleguen para sacarles las papas del fuego. Me pregunto cómo habría terminado todo si Tessa y Aaron no llegaban a tiempo, aunque, por supuesto, eso no podía pasar.

Interesante conclusión con Reiner en ese balcón natural (pero qué cueva más fachera papá) con hermosas vistas al mar, al atardecer, a los... ¿malos huyendo? ¡FUCK! Pero se dejaron una pista clave para su investigación. ¡BIEN!
 
Cita:— Te va a ir super bien, Will. —Motivó Hope, sonriendo— ¡Después de la paliza que te dieron esos Makuhita en la cueva, estás en re condiciones!

Sabias palabras Hope, pero las retoqué un poco.  Malicious

Gran capítulo, no se me hizo para nada largo salvo por ese temita estructural que fue completamente intencional por tu parte llevándonos de un lado para el otro. Fuera de eso, considero que fue tan productivo como se resume en el último párrafo, los protas vivieron de todo, ligaron un Zubat y un Meditite bien facheros y apropiados para las hermanitas -que ya necesitaban nuevos compañeros- y encima tuvimos por fin el esperado encuentro entre el detective más fachero y por lo tanto más chamuyero con el trío protagónico. Se viene un gimnasio muy interesante, a ver qué nos preparás para esa batalla contra Tessa.

Ah, pero faltó Sableye en la cueva, eso modifica un poco la nota. 2/10. (?)
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Pokémon Crowned
Sueña mientras giren las agujas del reloj

"Este fic es un recopilatorio de cosas que me dan asco, me agobian y odio"
                                                                                                    —PKMNfanSakura
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#57
Pues a mi me parecieron divertidos. Es como tu típica aventura en una cueva en la que sales con un montón de chinpokomones pero con más drama, tensión, flirting y chistes de ciegos. Aunque por esta vez estoy de lado de Hannah y Will. El aur Hope sea ciega desde hace mucho no significa que quedarte sin ver de un momento para otro no sea algo horripilante y poco práctico.

Por ahí estuvo bastante lindo la forma de ver la cueva de Tessa y que Aaron sigue siendo unas cincuenta veces mejor que Will.

Algo que he notado en casi todos los fanfics que he leído de este tipo, que combinan ocs con canon, es que sólo saben tratar a los pjs de dos formas, en especial a los líderes de gimnasio. O son una chupada de bolas tremenda a los líderes en las que no se cansan de repetir lo grandiosos que son, o los convierten en una especie de escalones que le chupan las bolas al prota OC para demostrar lo bueno que es. Usualmente ambas cosas. Por eso es genial ver a Tessa acá sin cortarse un pelo en llamar a Brawly un pedazo de inútil. 10/20
[Imagen: EdovJGiXkAYqwp4.jpg]
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#58
@Maze 
Que bueno que te parecieron divertidos! No se, yo en el momento, por todas las razones que dije en los capítulos pasados, llegué hasta a ver los capítulos de Dewford como no se, un riesgo. En relación a lo que dijo Hope, yo tampoco concuerdo con ella, pero parece que la ansiedad y bronca de haberse quedado atrapada en la Cueva le ganó a su tranquilidad. Sobre Tessa, sí, no es ningún secreto la opinión que posee sobre su ex mentor, se la banca jejeje. Gracias por el comentario, Kiwin.

@Tommy 
Gracias por comentar, Tom :3 Siempre saco feedbacks bastante útiles de cada coemntario que dejás. 

Pobre Hannah, hace lo que puede xD Especialmente en una situación con esa. Concuerdo con la observación que haces sobre ese sentido de aventura, ya que (no es secreto) la fic tiene ese tema como uno de sus elementos principales, la idea es rescatar esa exploración, riesgo y descubrimiento en los ambientes de Hoenn, que por suerte son perfectos para ello. Y no, no fueron a la cueva de los Whishmur por suerte, jajaja.

El punto que me sirve para plantear futuros capítulos es el de las transiciones. Es verdad que estaba buscando esa "paralelidad" y el ida y vuelta, pero puedo ver como esas transiciones podrían haber sido puestas de distinta manera para culminar mejor en el encuentro de las dos partes.

Sobre la pelea con quichicientos pokés también lo vi como un riesgo, tuve que borrar y volver a escribir algunas partes varias veces porque no cerraban, así que me quedo tranqui que funcionó bien. Y si, diste en el clavo, al fin y al cabo, aunque tengan cierta experiencia, son jovenes que recién empezaron su viaje, tampoco se pueden bancar todo. Pero no, no podía pasar que los Makuhita los cagaran bien a piñas y los flacos robaran todos sus pokémon ?. 

PS: Algún dia aparecerá Sableye...

 



 
Cap XVI - ¡Un combate de adaptaciones - La Medalla Puño!


23 de Enero, Playas de Dewford, 13:20


Era finalmente su preciado día de descanso en la playa, el que tanto deseaban. Las hermanas McCarthy habían alquilado dos sombrillas así como sillas playeras y estaban acostadas sobre dichas sillas ya hacía una hora. El clima estaba hermoso, un día soleado pero no abrumador, una verdadera joyita. Eevee, como siempre, estaba cerca de su entrenadora, estirado en sus piernas y dormido, mientras Zubat colgaba boca abajo de uno de los soportes de la sombrilla, atento a las personas que compartían aquel sector con las hermanas. Meditite, sereno como de costumbre, practicaba poses de yoga. Machop, por otro lado, se ejercitaba haciendo flexiones, sentadillas, no importaba, él quería ejercitarse de la manera que podía.


— ¿Después de ayer nos merecemos pasar el día sin hacer nada en la playa, no? —Hannah se rió, tomando otro sorbo de una botella de jugo— Que quilombo.

— Si, ni hablar. —Respondió Hope, también con una sonrisa— Nunca me imaginé que íbamos a estar un viaje como este, menos dentro de una cueva colapsada. Estoy amando todo hasta ahora pero también tengo muchas ganas de estar en Slateport. —Confesó.

— ¡Sería nuestra primera parada oficial! Estamos cada vez más cerca de los concursos, Hope. —Su hermana completó.

— ¡Si! La vamos a pasar genial, seguro. —La hermana menor pausó un segundo— Pero también me alegro de haberme cruzado con Will. Sacando los descontrolados y bueno, Cueva Granito, acompañarlo está bastante bueno.

— Heh, no te miento, a mi también me está gustando. —Hannah exhaló. No solía decir esas cosas, menos sobre Will— Y te digo, cada día me encariño más con nuestros pokémons.

— ¿Y con Will? —Bromeó Hope.

— ¡Andá a cagar! —Exclamó, entre una carcajada— No puedo decir algo bueno del pibe que ya te vas al carajo. Igual me imagino que no querrá parar en Slateport con nosotros. Digo, nos vamos quedar un tiempito ahí. ¿No?

— Y si Han, me gustaría. —Hope suspiró— Espero que no se lo tome mal. O sea, no me molestaría encontrarlo más adelante, lo re considero un amigo. Encima de todo, hoy no lo vamos a ver batallar.

— Eso lo vamos a ver cuando llegue el momento. —Contestó, arreglando sus lentes de sol— Aprovechemos estos días, después nos preocupamos por la reacción que va a tener. 

— Pero que consejo más sereno de tu parte, hermanota. —Se rió Hope— Está bien, te banco. ¿Me acompañás a la orilla en un rato?
— ¡Soy tu hermana mayor, mi trabajo es dar buenos consejos! Bue, casi siempre. —Hannah replicó la risa— Y dale, vos decime cuando. También me quiero mojar un rato.

 



23 de Enero, Centro Pokémon de Dewford, 14:40


El colorado, por otro lado, se había despertado igual de temprano que sus compañeras, pero por otro motivo. Era el día de su desafío de gimnasio. No importa lo cansado que estaba de ayer, se iba a esforzar para estar lo más preparado posible. Por esta razón se había levantado antes de lo normal, para ir a entrenar en las afueras de la ciudad. Había sido una mañana productiva, había batallado a un dúo de entrenadores locales y uno que otro pokémon salvaje, con un saldo de victorias positivo. Ya estaba listo, más entrenamiento sería exagero. Ahora mismo se encontraba en una de las estaciones de atendimiento del Centro Pokémon, esperando que la enfermera devolviera sus pokébolas, con sus habitantes ya recuperados.


— ¡Todos listos! —Will escuchó la amigable voz de la enfermera— ¿Te llamabas Will, no? ¿Dejame adivinar, vas a enfrentarte a Tessa?

— ¿Sos algún tipo de vidente? —Bromeó el colorado— ¡Si, de hecho el gimnasio es mi próxima parada!

— Hah, no, no soy vidente. Igual no estaría mal… —Dijo, continuando el chiste— Es que las veces que te vi por acá con tus compañeras, vos sos el que más hablás, hoy te noto más quieto. De ahí asumí que estabas un poco nervioso justamente por el gimnasio.

— Buen ojo. Estoy sí un poco nervioso, sin duda. —Confesó, con una mano en la nuca— Pero también ando medio pensativo hoy. Me está cayendo la ficha de que este viaje es algo definitivo que estoy haciendo. ¿Me explico? O sea, me fui de casa hace casi dos semanas, pero recién ahora caigo que es algo de largo plazo. Es medio tonto, pero que se yo.

— Tranqui. —La enfermera trataba de empatizar con el joven— Yo también me fui de viaje cuando era un poco más jóven que vos, sé cómo es, hablas con tu familia por videollamada, extrañas las comodidades de casa, etcetera.

— ¡Eso mismo! Pero en ningún momento pienso en parar, este viaje lo voy a llevar hasta el final. —Respondió, confiado— Sea cual sea.

— ¡Así se habla! No hagas como yo que un día me desanimé y volví a casa. No llegué ni a ganar la medalla de Mauville. ¡Bueno, dejo de tomar tu tiempo Will, suerte!


El colorado guardó sus pokébolas y le agradeció, dejando el edificio y tomando el camino hacia el gimnasio. Según las indicaciones que había encontrado en internet, el lugar estaba algo alejado del centro de la ciudad, se encontraba en un sector más elevado, cerca de las formaciones rocosas más altas de la isla. Durante el camino se había puesto a pensar una vez más sobre cómo venía su viaje. Al fin y al cabo, estaba a punto de pelear por otra medalla y había sobrevivido la Cueva Granito el día anterior, qué mejor momento para pensar sobre su situación.

Perderse en su propio cerebro no había sido algo malo le hizo el camino hasta el gimnasio bastante menos aburrido, ni tomando en cuenta aquella falta de gente que sí percibió durante sus primeros días en la isla o también la mayor presencia de policías. Luego de unos veinte minutos de caminata, finalmente había llegado. El gimnasio estaba sin duda modernizado, de hecho parecía nuevito. Era un gran edificio de planta rectangular con dos pisos. La curiosidad de esta construcción era que sus paredes exteriores esencialmente eran ventanas de vidrio, creando un ambiente de concepto abierto con vistas hacia la playa, las montañas y la misma ciudad de Dewford. Por dentro parecía todo muy limpio y lindo, paredes internas blancas, máquinas de aire acondicionado, teles, de verdad era de lujo. Will podía observar que adentro se veían varias personas ejercitándose, varias máquinas para actividad física, como cintas, aparatos de musculación y demás. 

Al por las puertas corredizas automáticas, sintió el aire acondicionado del local cubrir toda su piel, un lindo sentimiento después de haber caminado un buen tiempo por el calor de la isla. Lo que observó primero fue la recepción, un sector también rectangular con seis personas trabajando en computadoras, sin dudas los administrativos del gimnasio. Parecían bastante concentrados en lo que hacían, pero al segundo que Will se les acercó, uno de ellos lo fue a atender.



— ¡Buenas tardes! —Dijo el hombre, bastante amigable— ¿Sos nuevo sócio o venís para desafiar a Tessa?

— ¿Sócio? —Preguntó el colorado, confundido.

— Debés ser nuevo en Dewford y seguro venís a batallar. —Se rió el recepcionista— Nuestro gimnasio tiene dos roles. Primero es la sede de la líder y luego es… bien, un gimnasio de verdad. Seguro viste todos los aparatos desde afuera. Mucha gente nos frecuenta y tenemos varios niveles de sócios. ¿Te interesa? —Ofreció, ya queriendo vender una suscripción.

— No, no, tranqui, estoy bien. —Will rechazó rapidito la oferta— ¡Vine a batallar! Ya sos la segunda persona que me saca la ficha hoy. Me llamo Will, seguro Tessa mencionó algo de la Cueva Granito.

— ¡Ah, Will! —Exclamó el hombre— Tessa no dijo nada sobre la Cueva, pero nos dijo que seguro ibas a aparecer hoy. Ella te va a estar esperando en el segundo piso, seguro te vas a dar cuenta donde. La escalera mecánica está pasando la puerta de la izquierda, al fondo. ¡Buena suerte!


El colorado agradeció y siguió las indicaciones, entrando propiamente dicho a la parte “fitness” del gimnasio. Era mil veces más impresionante de adentro, una infinidad de aparatos, personal trainers, personas en movimiento, le gustaba. La diferencia se notó cuando subió las escaleras. El segundo piso tenía un concepto bastante diferente. Continuaban las máquinas y las personas entrenando, así como las paredes-ventanas, pero en el centro lo que se veían era una enorme arena de batalla circular, cercada por cuerdas, como un ring de boxeo. Will no podía mentir, estaba súper impresionado con el lugar. En una de las puntas, el joven logró ver a aquella ahora conocida mujer en su típica vestimenta de gimnasia, terminando de hacer un set de abdominales con pesas. Al reconocerla, comenzó a acercarse a la arena, medio nervioso, pero listo para la pelea. 


— Típico de un tipo lucha, no sé lo que me esperaba la verdad. —Bromeó para sí mismo, mientras observaba aquella estructura con más detalle— Pero está zarpado.

— ¡Will, hola! —Saludó la peliazul, secando su sudor con una toalla— ¿Qué te parece el gimnasio? ¿Increíble lo que la plata del turismo hace, no? —Bromeó— Vení, subite al campo, opuesto a mi.

— ¡Está genial, Tessa! —Will devolvió el saludo— ¿Estabas vos a cargo de la reforma? Ahí subo.

— ¡Hah, ponele! —Dijo, dejando sus cosas de ejercicio a un lado y seleccionando dos pokébolas de su cinturón— Digamos que yo hice el énfasis en la modernización del edificio y la idea del concepto abierto. Pero lo demás fueron todo los arquitectos y los decoradores.

— La idea de la arena central es muy buena. Encima si venís a ejercitarte acá podés mirar una que otra batalla. —Observó, ya colocándose en su “corner”.

— Bueno, si batallaste contra Roxanne, vas a saber que a ella le gusta decir que el nuevo estándar de batalla de gimnasio es sin espectadores. En realidad, es una fuerte recomendación de la Liga Pokémon, pero no es totalmente obligatoria, técnicamente. Cualquier cosa que nos vengan a joder, los demás se vienen a ejercitar, no ver batallas. ¿Ok? —Explicó, guiñando un ojo al final— ¿Estás listo? ¡Porque yo no puedo esperar para empezar!

— ¡Ehm, sí, totalmente! —Dijo, tratando de no pensar en lo que Tessa había dicho sobre las reglas— ¡Voy a conseguirme esa medalla!

— ¡Antes vas a tener que derrotarme! ¡Tyrogue, vamos con vos primero! —Exclamó la peliazul, lanzando una pokébola al aire.

— ¿Tyrogue? Me esperaba otro pokémon. —Preguntó, un poco descolocado— Vamos a cambiar un poco la estrategia. ¡Cubone, te elijo! —Exclamó el colorado, también lanzando la pokébola del tipo tierra al aire.


Ambas esferas se abrieron, liberando el famoso láser rojo que instantáneamente materializó a ambos pokémon. De un lado de la arena estaba Cubone, bastante animado y del otro, un pokémon de color rosa y marrón, con tres “picos” en su cabeza y físicamente flaco, parecido al Meditite de Hannah. Sin embargo no era tan imponente no le restaba nada, parecía muy concentrado y preparado para pelear.


— ¡Si, Tyrogue! —Afirmó Tessa— Seguro te esperabas otro pokémon, pero sé que sos capaz de bancarte algo más desafiador y diferente. ¡Tyrogue, usá Sorpresa!

— ¡Sin duda de que lo soy! —Exclamó, confianzudo— Quien peleó contra un Makuhita y un Machop, peleó contra un Tyrogue. ¡Cubone, Cabezazo!


La líder se rió frente al comentario del colorado, sin responderle. En la arena, Tyrogue se movió rápidamente, mostrando su agilidad. Sin obstáculos o relieves en el área de combate, el tipo lucha corrió directamente en la dirección del tipo tierra, mirándolo clavado en los ojos. Cubone no le tenía miedo, confiando en su calavera, corrió también hacia su oponente para golpearlo. Sin embargo, el entrenamiento del pokémon de Tessa quedó en evidencia instantáneamente. Tyrogue aprovechó el impulso de su corrida para pegar un salto por arriba de su enemigo, evitandolo completamente y aterrizando detrás suyo. Cubone instantáneamente paró su embestida para darse vuelta, solamente para ver como Tyorgue se acercaba y le pagaba con sus dos palmas bien abiertas en los dos lados de su cuello, como una prensa, haciéndolo perder su compostura durante unos segundos.


— ¡Gah, Cubone! —Se quejó el colorado, apretando sus dientes— Tengo que pensar en algo, rápido.

— ¿Cómo era lo que dijiste recién? —La líder provocó— ¡Puño Bala!

— ¡Otro Cabezazo, vamos! —Insistió el joven.


Aprovechando el estado del tipo tierra, Tyrogue se apresuró una vez más para acercarse y comenzar a repartir diversos puñetazos más débiles pero muy rápidos. Con su calavera protegiéndolo de la mitad de los golpes, Cubone había recuperado su compostura. Tomando en cuenta la cercanía de su oponente a él, Cubone agarró uno de los brazos de Tyrogue, no dejándolo escapar. Acto seguido, utilizó todas las ganas para clavarle un fuerte cabezazo en la parte frontal de la cabeza del tipo lucha, lanzándolo al piso, medio fuera de sí.


— ¡Mierda, Tyrogue! —Exclamó Tessa, sin filtro— ¡No vamos a dejar que esto te noquee, Puño Bala de nuevo!

— Ah bueno. —Dijo Will, bajito. Sin duda no tenía el mismo estilo que Roxanne, pensó— Ahora para el segundo paso, Cubone, volvé. ¡Slakoth, te toca, Bostezo!

— ¿Slakoth? —Cuestionó la peliazul, tratando de interpretar el cambio— Interesante elección.


Cubone rápidamente se desmaterializó y volvió a su esfera, solamente para que el perezoso salga de la suya, encontrándose con aquella arena de combate tan novedosa para él. Miró de un lado al otro hasta localizar al pequeño tipo lucha tirado en el piso, no logrando hacer su ataque por el golpe que había recibido. Una vez localizado, el perezoso se sentó y rascó su cabeza con sus cómicas garras, luego abriendo bien grande su boca y lanzando una “nube” de bostezo hacia su oponente. Tyrogue trató de volver a la pelea lo más rápido que podía, pero al levantarse, no logró esquivar el ataque del tipo normal, respirandolo completamente.


— Claro, vas a confiar en dormir a mis pokémon, ja. ¡Vamos a ver como te funciona, Will! No lo mostré todavía, pero Tyrogue tiene ataques tipo lucha propiamente dichos. ¡Ultra Puño!

— ¿¿Ultra puño?? ¿Qué tipo de ataque es ese? —Cuestionó Will, hablando en su cabeza— ¡Slakoth, tratá de evadir antes de que te duermas!


Tyrogue, comenzando a ser afectado por el bostezo, todavía tenía energía para llevar a cabo por lo menos un ataque antes de quedarse dormido. De esta vez, flexionó su brazo derecho para trás y comenzó a correr velozmente hacia el perezoso, que trató de moverse un poco antes de acostarse en el suelo, sin energía. El ataque de Tyrogue le dió de lleno, lanzándolo unos centímetros para atrás, mismo tomando en cuenta el peso del tipo normal. Sin embargo, no le había ganado todavía, aunque Slakoth se mostraba afectado. Al terminar su ataque, Tyrogue se dejó caer también hacia el suelo, quedándose dormido.


— Por suerte es una especie de ataque rápido pero tipo lucha, ok. —Suspiró Will, aliviado— ¡Ahora, Relajo!

— No te voy a regalar esa ventaja así nomás, Will. —Afirmó Tessa, preparando su segunda pokébola— ¡Tyrogue, hiciste bastante, no te voy a exponer a esto! ¡Voy a mostrarte la habilidad de combate que tiene mi segundo pokémon, Combusken, te elijo!

— ¡¿Combusken?! —Era la segunda sorpresa que el colorado se llevaba en la pelea, como si también estuviera recibiendo golpe tras golpe— ¡Slakoth no va aguantar eso, ni a palos!


Will nunca había combatido contra un pokémon de ese nivel, realmente lo habían colocado contra las cuerdas con esa jugada. Tyrogue, dormido, fue desmaterializado y reemplazado por Combusken, un pokémon bípedo, emplumado, de colores amarillo y naranja. No solo tenía unas imponentes garras, como Slakoth, sino que contaba con poderosas piernas, perfectas para patadas. Sin duda iba a ser un oponente complicado. Slakoth vió a su contrincante, también un poco intimidado, pero siguió las órdenes de su entrenador, estirando sus músculos y acostándose un poco más, al parecer, recuperando parte de su energía. Inmediatamente después, se tiró a dormir.


— ¡Aviso que no voy a tirarme para atrás, Will! —Dijo Tessa, en control del combate— Si no pensás en algo, Combusken va a limpiar a todo tu equipo. ¡Doble Patada!


Will sabía lo que venía a seguir y no podía hacer nada. Combusken corrió y pegó un salto bastante alto, apuntando para caer justo en la dirección del adormecido Slakoth. Al caer, no golpeó su cuerpo contra él en un gran impacto, si no que utilizó sus dos piernas para pegar su doble patada y utilizar al mismo tipo normal como contrapeso y lanzarse una vez más para arriba, aterrizando detrás de su oponente. Realmente tenía experiencia en ese campo de batalla. Slakoth estaba, sin duda, fuera de combate y el colorado estaba callado, silenciosamente devolviendo al tipo normal a su pokébola para que descansara.


— ¿Bastante fuerte, no? —Presumió la peliazul— Ahora sí, dos contra dos.

— Yo sabía que a Slakoth lo tenía que usar con el propósito de dormir tus pokémon, pero no estaba preparado para que lo bajes tan rápido. —Confesó el colorado, decidiendo a quien de su equipo enviar al combate.

— No pensaste mal. —Tessa afirmó, asintiendo con su cabeza— Si fuera Tyrogue, no te lo iba a bajar en un golpe, pero Combusken es otra cosa. ¿Qué onda, terminamos acá o vas a elegir tu próximo pokémon? —Provocó, parte de su táctica.

— Mirá si me voy a rendir. —Will respondió, eligiendo una pokébola finalmente— Cuando me dijiste que tenía que pensar en algo, lo hice. Tengo que adaptarme un poquito, pero la idea principal sigue la misma. ¡Cubone, vamos de vuelta! —Exclamó, lanzando nuevamente la pokébola al aire, que materializó al tipo tierra.

— ¡A ver ese plan entonces, Will! ¡Combusken, Doble Patada una vez más! —Ordenó, con energía.

— ¡Por ahora lo que quiero es igualar las condiciones! ¡Cubone, vamos con tu nuevo ataque, Represalia!


Will confió en el entrenamiento que había hecho aquella mañana, en el cual Cubone había aprendido este nuevo ataque luego de que Lotad había caído inhabilitado en un combate, su nueva arma secreta. Combusken atacó primero, una vez más utilizando la táctica de saltar para sorprender a su oponente, pero de esta vez no funcionó de la manera que quería. El pequeño tipo tierra vió lo que el tipo fuego quería hacer. Cuando Combusken saltó, ya no podía cambiar su trayectoria, acto seguido, Cubone utilizó su hueso como palanca para impulsarse hacia un costado, justo a tiempo para evadir las patadas de su contrincante. Esto le abrió una ventana, en la cual miró clavado al pokémon de la líder a los ojos y, en un confiado movimiento, lo atacó con todas su ganas y más utilizando su confiable arma. El ataque había dado de lleno, evidenciado por el grito del tipo fuego y la cara de la líder. Pero la batalla aún no había sido vencida.


— Buen movimiento. —Tessa reconoció— Veo que esta es de verdad una batalla de adaptación y readaptación, como una verdadera pelea debe ser.
 
— ¡Gracias! —El joven agradeció, todavía con la adrenalina del turno anterior— No pienses que Combusken la va a tener tan fácil con nosotros.

— Heh, por eso tengo que cambiar tácticas de nuevo. Ataques tipo lucha y fuego contra tu Cubone no van a hacerle casi nada, hora de volver al principio. —Dijo, volviendo a agarrar la pokébola de Tyrogue— ¡Combusken, te guardo para después, dale Tyrogue!


Al escuchar eso, un cambio de táctica más apareció en la mente del colorado. Tyrogue no estaba en su mejor estado y Cubone le serviría más como counter a Combusken. Luego, sería más apropiado cambiar nuevamente, dejar que Lotad se encargara de finalizar a Tyrogue y contar con la ventaja numérica para la última pelea.


— Te voy a acompañar entonces, Tessa. —Will se rió— ¡Cubone, te guardo para el momento final, vamos Lotad! 


El tipo lucha fue materializado nuevamente, todavía totalmente adormecido y acostado en el suelo del campo de batalla. Por otro lado, Lotad apareció con su usual comportamiento alegre, saltando una y otra vez al ver a su entrenador.


— ¡Tyrogue, si te despertás ahora, Foco Energía! —Ordenó Tessa, gritando con ganas.

— ¡Lotad, Pistola de Agua! —Inmediatamente continuó Will.


Tyrogue no se había despertado para nada, ni con los gritos de su entrenadora, seguía bajo los efectos del Bostezo que Slakoth había logrado utilizar. Al ver que el tipo lucha no se despertaba, Tessa murmuró para sí misma: “Era demasiado pedir que se despertara de una...” y negó con la cabeza. Esto le dió la importante ventaja al pokémon de Will que, con todo su ímpetu, respiró bien hondo y luego lanzó un fuerte chorro de agua en la dirección de su oponente, pegando de lleno y lanzándolo hacia las cuerdas de la arena. Había sido un golpe directo y fuerte, pero el colorado vió que con eso, Tyrogue se había despertado. Mismo agotado, mantenía esa mirada desafiadora que mostró desde el inicio del combate. 


— Está bien, Tyrogue, vamos que esto todavía no se termina. —Motivó Tessa, mismo sabiendo que su compañero ya estaba en las últimas— ¡Vamos a mostrar cómo peleamos hasta el final, Puño Bala!

— ¡Pelees o no, esta me la llevo, Tessa! —Ahora era el turno de que el colorado la provocara— ¡Lotad, Megaagotar!


Sin importar el agotamiento, Tyrogue mostró su espíritu de combate una vez más, corriendo hacia Lotad y logrando encajar una rápida sucesión de puñetazos al tipo agua, sin embargo, no pareciera haberle hecho demasiado daño, podía continuar atacando sin problemas. Y eso fue lo que hizo. La hoja de Lotad comenzó a emitir un fuerte brillo verde claro, al mismo tiempo, pelotitas verde de luz salieron del cuerpo del tipo lucha y eran absorbidas por la misma hoja del tipo planta. Esfera tras esfera, Tyrogue sentía como la poca energía que le quedaba salía de su cuerpo, hasta que no logró quedarse más de pie, inhabilitado.


— ¡Vamos, Lotad! —Festejó Will, saltando en el lugar, con un puño para arriba— ¡Buenísimo trabajo!

— Bien Tyrogue, volvé. —Suspiró la entrenadora, devolviendo el tipo lucha a su pokébola— Parece que mi apuesta a que se despertara Tyrogue no funcionó. —Dijo— ¡Así que es todo con vos, Combu...!


En aquél momento la líder fue interrumpida por el mismísimo Lotad, que no entendía lo que le estaba pasando. Su hoja dejó de brillar verde a brillar y cambió a un intenso blanco, no deteniéndose allí si no continuando hasta cubrir su cuerpo entero. Al ver eso, Will estaba sorprendidisimo, a Tessa, por otro lado, le creó una sonrisa en la cara. Su forma comenzó a cambiar lentamente, aumentó considerablemente de tamaño, transformándose en un pokémon bípedo, su hoja continuando en la cabeza, todavía más grande. Cuando el brillo finalmente se desvaneció, se reveló un pokémon totalmente distinto. Tenía pico y garras rojas y su cuerpo tenía dos tonalidades de verde. Cuando el proceso evolutivo terminó, Lombre comenzó a bailar en su lugar, victorioso.


— ¡LOMBREEEE! —Exclamó el pokémon, contento, saludando a su entrenador de lejos.

— ¡Lotad, evolucionaste chabón, no te lo puedo creer! —Will estaba tan contento que hasta se había olvidado del nuevo nombre de su pokémon— ¡¡Estás enorme pibe, te ves genial!! —La felicidad no se iba de la cara del colorado. Si no estuviera en batalla, le daría un enorme abrazo.

— ¡Felicidades, Lombre! ¡A vos también, Will! —Tessa se rió, dejando el acting rudo y confrontativo— ¿Es hermoso cuando nuestros pokémon evolucionan, no? Hace bastante tiempo que no me tocaba verlo en medio de una batalla.

— Gracias, Tessa. Siempre fue un genio Lotad, ahora seguro se la va a bancar más todavía. Es que estoy super orgulloso.

— Perfecto, así me gusta. ¿Me parece que tenemos que cerrar esta batalla, no? —Preguntó, como si ya supiera la manera en iba a terminar.

— Cierto. —Asintió el colorado— Vamos, último esfuerzo. ¡Lombre, vos y yo! —Incentivó, ahora si acertando con el nombre.

— ¡Combusken, vamos! —Tessa arrojó su pokébola al aire— ¡Nitrocarga!

— ¡Pistola de Agua!


Combusken ya estaba desgastado pero eso no impidió que continuara esforzándose, lo mismo que Tyrogue, la disciplina que Tessa inculcaba en sus pokémon se hizo muy visible para Will durante el combate. El tipo fuego lanzó llamas de su boca, cubriendose de fuego, luego comenzó a correr hacia Lombre con todas sus ganas. Lombre llenó una vez más sus pulmones de agua y la lanzó a su oponente. Sin embargo, el tipo fuego parecía más rápido al estar utilizando este ataque, logrando esquivar el fuerte chorro de agua, y golpeando de lleno al pokémon de Will, dañandolo pero no demasiado, luego sus llamas se desvanecieron.


— ¡No te confíes de que tenés la ventaja elemental, Will! —Observó Tessa— Si dejás que Combusken se haga muy rápido, sonaste. ¡Nitrocarga una vez más!

— Gah, no te puedo creer, lo esquivó y encima va a continuar insistiendo con ese ataque. —Se quejó, ya dejando para atrás la tranquilidad de hace algunos momentos— ¡Ya sé, vamos a usar algo que ya nos sirvió bastante bien! ¡Pistola de Agua al piso, Lombre, ya sabés que hacer con eso! —Ordenó, mirándolo a los ojos.


Lombre asintió con la cabeza mientras Combusken una vez más se cubría en llamas. El tipo agua una vez más lanzó un fuerte chorro de agua, pero esta vez al piso de la arena. Al ser de un material sintético plástico, el agua no fue absorbida, si no que se quedó allí, entre Lombre y Combusken. Sin embargo el tipo fuego era inteligente, en vez de cruzar el charco, utilizó la fuerza de sus piernas para saltar y atacar a su oponente. Entendiendo la jugada de su entrenador, Lombre se arrojó hacia el agua panza abajo, ganando velocidad debido a su habilidad. Con esto había logrado evadir exitosamente a su contrincante, que aterrizó también en el agua.


— ¡Jaque mate Tessa, Pistola de Agua! —Exclamó Will, con todas sus ganas.

— ¡Combusken, esquivalo y Doble Patada! —También exclamó la peliazul, dándose cuenta de la situación.


Combusken, al intentar conseguir impulso para saltar, se resvaló. Lombre se dió cuenta de este hecho y se deslizó en el agua hasta estar lo suficientemente cerca del tipo fuego para atacar directamente con un fuerte chorro de agua, impactando de lleno y arrojándolo contra las cuerdas de la arena, noqueado. Al ver eso, el tipo agua levantó sus nuevos brazos, victorioso, mientras el colorado corrió de su posición para abrazar a su pokémon y felicitarlo.


— ¡Lombreee, ya te lo dije, pero sos lo más! —Will no podía contener su felicidad— ¡¡Logramos la segunda medalla!!

— No es común que yo felicite a un entrenador dos veces seguidas en el mismo combate, pero a vos te toca. —Bromeó Tessa, mientras volvía Combusken a su esfera— Buen trabajo, Combusken. —Murmuró a la pokébola— ¡Will, es aquí que te declaro ganador de la Medalla Puño! Muy buena batalla, estaba segura de que ibas a poder superar lo inesperado. —Dijo, acercándose al entrenador y entregando la curiosa medalla de gimnasio.

— Muchas gracias de nuevo, Tessa. —Agradeció, levantándose y tomando el objeto— Fue un placer conocerte, más todavía haber combatido con vos.

— Vos y tus pokémon están avanzando muy bien como entrenador, en serio. ¡Espero encontrarme nuevamente con vos! —Continuó la peliazul— ¡Ah, mandale un saludo a las hermanas! Deciles que me hubiera gustado verlas también.


Terminando de agradecer y despedirse de la líder, Will y Lombre salieron juntos del gimnasio tipo lucha, lado a lado hablando sobre la batalla. El colorado luego entró en contacto con las hermanas por su PokéNav, que lo felicitaron por su victoria, decidiendo encontrarse con ellas en el mismo puestito de comida que visitaron en su primer día en la isla para terminar la tarde como se debe.

 



23 de Enero, Makuhita Inn, 14:40


Finalmente un día que el detective Aaron no tenía que pasar en la Cueva Granito. Obviamente, ahora que sabían lo del ataque, el mapa y los descontrolados, había presencia policial básicamente permanente en aquella localidad, pero él ya no era requerido personalmente. En cambio, ahora podía utilizar su tiempo de la manera en que más le gustaba: solo, en la comodidad de su hotel, revisando pruebas, formulando hipótesis y conectando hilos, con todo el café que deseara.

Como siempre, andaba paseando por el departamento, haciendo ida y vuelta desde la puerta que daba al living hasta el balcón, “masticando” ideas en su cabeza. En las paredes había varios documentos, hojas y demás, todos colgados para una mejor visión. En el centro de la pared más extensa, yacía pegado allí el mapa recuperado en la Cueva Granito lleno de notitas plegables en ciertas áreas con observaciones variadas.



— Esto no se resuelve acá y ahora, sin duda. —Aaron hablaba solo, mientras daba otro sorbo de su café— Y va a empeorar. Si estos flacos decidieron actuar sin considerar la presencia policial, por más baja que sea, es porque creen que están fuertes. ¿Sin duda están creciendo, no? 


Al preguntarse eso, el detective se dio vuelta, mirando directamente a los ojos de un peluche grande de un Snorlax que servía como almohada. Ahora sin embargo, estaba vestido con el sobretodo y el sombrero de Aaron. Luego de mirarlo fijo por unos minutos, sacó su PokéNav del bolsillo y accesó la aplicación interna de la Policía Internacional, seleccionando el contacto de su jefe, el Superintendente Rockwell, para mandarle un email. Escribió y escribió, borrando párrafos enteros una y otra vez para ajustarse a la formalidad que se espera de los mensajes oficiales al Superintendente, desconsiderando que seguramente él iba a responder con un simple “ok”. Reiner odiaba escribir formalmente, lo veía como una pérdida de tiempo.


“Señor Superintendente,

Espero que se encuentre bien. Usted ya recibió mi reporte sobre la Cueva Granito, pero me gustaría remarcar un punto que creo relevante mencionar. No tengo más nada que hacer en Dewford que requiera mi presencia personal, estaría feliz en delegar las operaciones a los detectives locales. Creo que nuestro descubrimiento los está obligando a abrir más los ojos y pensar dos veces antes de hacerse los relajados, aparte, ahora tienen una mayor idea de lo que factualmente investigar. Entre los controladores de los pokémon violentos y los varios robos, incluyendo los libros de mitología, hay una base sólida para que acá puedan profundizar. 

Sin embargo, creo que mi presencia se necesita en Hoenn en general. Mi teoría es que Dewford fue, hasta ayer, el testing ground (como dicen en Galar) de sus operaciones, no solo por la gran cantidad de habitantes y turistas sino que por la particularidad y pequeñez geográfica de la isla. Ahora que de cierta forma fueron “descubiertos”, veo que o van a esconderse y no salir de su cueva o más bien, van a esparcirse por toda la región. Por eso estoy proponiendo que se me libere, necesito más autonomía para investigar en donde crea necesario, bajo mis propios tiempos. Aguardo su respuesta y muchas gracias.

Atenciosamente,

Detective Aaron Reiner”



Cuando terminó de tipear dichas palabras y enviarlas, miró una vez a su asistente Snorlax, imaginando que el peluche aprobaba lo escrito.


— ¿Con esas palabras, no hay como fallar, no? —Dijo, entre risas, mientras volvía a mirar los documentos en su pared, pensativo.

 



23 de Enero, Makuhita Inn, 18:30

 
“¡Salud!”


Esta exclamación se escuchaba entremezclada con el ruidito sutil de vasos siendo chocados. Will, Hannah y Hope estaban de vuelta, por última vez, en el puestito de comida frente a la playa que habían frecuentado en su primer dia en la isla. Los tres se encontraban tomando bebidas tropicales y comiendo bocaditos fritos, con diversos dips para acompañar. Habían decidido celebrar las varias cosas que lograron en Dewford, la captura de varios pokémon, haber sobrevivido la Cueva Granito, la primera evolución del grupo y la victoria del colorado sobre Tessa. El clima era lindo entre ellos.


— ¡Felicidades de nuevo, Will! —Felicitó Hope, tomando un buen sorbo de su bebida— ¿Tessa parecía potente, qué pokémons usó?

— Claramente no a ese dúo de Hitmons que mostró en la cueva. —Bromeó Hannah— Esos te hubieran hecho pelota.

— ¡Bueee pero aguantá, flaca! Tan groso todavia no soy. —Replicó el colorado— ¡Ella usó un Tyrogue y un Combusken! Admito que me morí un poquito de envidia al ver que usó un inicial, encima dijo que era “para hacerlo más interesante”, que viva.

— Super viva, me cayó re bien la tipa. —Comentó la rubia mayor— Igual no te hagas la víctima que le ganaste bien. ¡Encima con una evolución fresquita!

— Me re alegro que Lotad haya logrado evolucionar. —Continuó la hermana menor— ¡Seguramente no le queda mucho a los demás de tu equipo!

— Ojalá porque por lo que sé, Mauville es un punto de inflexión. Se pone bastante jodido, especialmente con el viejo Wattson. —Dijo el joven, mientra comía uno de los bocados— Increíble como mismo tan grande sigue batallando igual de bien.

— A mi me impresiona la cantidad de plata que hizo durante la expansión de Mauville estos años. —Hannah estaba con ganas de hablar, al parecer—  Aparte de líder es prácticamente un oligarca del lugar.

— Como decía aquel familiar nuestro, Han. “Hay gente que tiene como principio rector en la vida a la guita, la biyuya, el fasuli.” —Hope bromeó, mientras hacía el gesto de manejar plata en sus manos.


Los chicos soltaron una carcajada al escuchar las palabras de la joven, hasta el propio mesero que estaba cerca de sus asientos esbozó una ligera sonrisa.


— Jajajaja, el fasuli… Se lo voy a decir cuando lo conozca. —Respondió Will, todavía entre risas— Igual todavía nos falta Slateport. Hablando de eso Hannah, ¿compraste los pasajes para el barco de mañana?

— Si, si, jajaja. —La hermana mayor seguía tentada de la risa— Mañana a media tarde, llegaremos en unas horas, en la nochecita. Todavía me tenés que pagar tu parte, colorado…

— Tranqui que no me olvidé ni nada, McCarthy. —Respondió Will— ¿O capaz querés apostar mi pago en una batallita? —Continuó, chocando su codo con el brazo de la joven.

— Hablando de vivos. ¡Ni en pedo, ya tenés dos medallas y a Lombre! Cuando pueda amedrentar gente con Machoke, recién ahí hablamos. —Exclamó Hannah con, ganas.


Nuevamente el grupo estalló de la risa, continuando a disfrutar de aquella tarde libre que tenían. Era bueno que aprovecharan estos momentos de calma, porque si algo era cierto es que sus viajes aparentaban cada vez más ser más desafiadores.
Pokémon Connection - Capítulo XVII
Hoenn está bajo amenaza... ¿Podrá un grupo de jovenes transitar la una vez pacífica región?

Pokémon Blazing Emerald
Un let's play boludo de un revamp de Emerald!
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#59
Me encanta que le dediques el capítulo casi exclusivamente al gimnasio, exprimiéndote las neuronas para dar otro combate divertidísimo y con un buen uso de la lógica. Creo que la batalla contra Roxanne fue un poco más emotiva, pero la resolución de esta fue totalmente badass. Me encantó la forma en la que usaste el entorno, la habilidad de Lombre, la ventaja de tipos, las físicas... Todo quedó perfecto. Como punto negativo, esperaba un poco más de picante con ese Tyrogue, siempre me pareció un bichito más cabrón y copado para pelear que Machop, por ejemplo.

Sobre Tessa, no sabría bien cómo evaluarla. Me cae bien, es grosa, es waifu, es cabrona, pero... ¿Puede ser que haya sido un poquitito más débil que Brawly? Bueno, depende de cuál Brawly mire. El del Meditite y el Makuhita es debilón en comparación, pero... ¡Hariyama es una bomba! Espero verlo participar en algún combate más adelante, me gusta mucho el sumo. ¡Ah! Pero eso no quita que prefiera los cambios y soplos de aire fresco en tu historia. Una batalla es mucho más emocionante si no estás del todo seguro de qué pokémon va a usar el oponente, y como lector, no conocer a la líder ni a su equipo fue un aliciente para disfrutarla todavía más. Por un momento pensé que iba a guardar un tercer pokémon todavía más fuerte que Combusken, pero quizás habría sido demasiada paliza para el pobre de Will.

Acá los argentinismos y la parla relajada estuvieron especialmente on point. ¿Puedo citar este como uno de los mejores diálogos en la historia de los fics de Pokémon en Hoenn?
 
Cita:— Como decía aquel familiar nuestro, Han. “Hay gente que tiene como principio rector en la vida a la guita, la biyuya, el fasuli.” —Hope bromeó, mientras hacía el gesto de manejar plata en sus manos 

POR QUE CARAJO HOPE DIRIA ALGO ASI JAJAJAJAJAJAJA QUE RANDOM TODO. La amo.

¡Por cierto, una preguntita! ¿Ya tenés bien decididos los equipos finales de los protagonistas? ¿Hasta qué punto tenés proyectado o planificado el futuro de tu historia?
[Imagen: b7uQWBq.png]
Pokémon Crowned
Sueña mientras giren las agujas del reloj

"Este fic es un recopilatorio de cosas que me dan asco, me agobian y odio"
                                                                                                    —PKMNfanSakura
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#60
Voy a extrañar al trío que Will y las hermanas tuvieron por toda esta parte de la historia. Sé que no es el adiós todavía, pero ya está anunciado. De hecho, sería genial tenerlos en paralelos, que por donde Will barre con los gimnasios, Hannah lo hace con los concursos.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
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