Oneshot- Pactos olvidados

ExtensiónOneshot
Extension larga
FranquiciaOtros
GéneroAmistad
Resumen

No todos podemos cumplir lo pactado. Precuela de Entre Entrenadores.

#1
El siguiente oneshot es el "especial navideño" que prometí, si es que puede llegar a esa categoría... y aunque está sumergido en el universo de uno de mis fic, no debería suponer dificultades de lectura para alguien ajeno al mismo (siempre y cuando tengan presente que esto es un AU)

Sin más que decir... espero que sea de su agrado...


 



 
Pactos olvidados


 




Un joven de 11 años miró sorprendido el contenido de uno de los obsequios, que se apilaban frente a él, antes de que sus grisáceos ojos se llenaran de humedad. Tragó el nudo que comenzaba a formarse en su garganta e intentó disimular las lágrimas que amenazan con derramarse, pero todo fue en vano cuando estas últimas empañaron su vista y mancharon sus mejillas.

Los ojos nublados buscaron a los autores de dicho presente, solo para toparse con un par de rostros sonrientes, que parecían esperar recibir algún comentario de su parte. Se frotó los ojos y tomó una respiración profunda con la esperanza que su voz no saliera tan inestable, aunque el temblor en sus labios apretados le decía lo contrario.
  
— Mi hermano es un llorón — Una niña de 8 años se adelantó con una sonrisa burlona — Y se supone que yo soy la más joven… — Rio al ver la expresión indignada en el rostro lloroso del mayor — Ay hermano, eres muy fácil de conmover.

— No... No es eso... Larissa — El joven bajó la mirada y frunció los labios mientras parpadeaba para intentar recuperar la visión — De verdad... agradezco el regalo y... no — Se sorbió la nariz y arrugó el ceño con disgusto ante su incapacidad para hablar con fluidez — No sé qué decir... — Soltó con un hilo de voz, antes de que tuviera que tomar otra respiración — Solo que... intentare darle... un buen... uso.

La niña soltó un suspiro y palmeó la cabeza de su hermano mayor, al tiempo que alborotaba el cabello oscuro entre sus dedos. El resto de presentes le dedicó una mirada comprensiva al chico, mientras esperaban que los autores del regalo terminaran su turno.

— No tienes nada que agradecer — Una mujer de cabello castaño claro comentó — Mi hijo y yo solo queríamos darte algo para que cumplieras tu sueño de ser coordinador — Le guiñó el ojo

— AHORA SOLO TIENES QUE APRENDER A USARLA CORRECTAMENTE — Otro niño de 8 años declaró con orgullo, antes de que este se esfumara para ser reemplazado por una inusual timidez y tristeza en el menor — Porque no quiero que te hagas daño, Lucas... — Comentó en voz baja y desanimada.

El aludido parpadeó sorprendido ante el extraño comportamiento del inquieto chico, antes de que una sonrisa tirara de sus labios y una risa escapara de los mismos. Su acción pareció irritar y avergonzar al niño, que rápidamente frunció los labios y se cruzó se brazos, antes de que sus mejillas se tiñeran de rojo.

— NO ESTOY MINTIENDO — El niño se quejó en voz alta — Ninguno quiere que te hagas daño mientras estas fuera en tu viaje — Murmuró, antes de Resoplar — ASI QUE NO TE BURLES.

— Lo siento, lo siento, Barry — Lucas se disculpó mientras enjuagaba las lágrimas mezcladas y volvía a sorberse la nariz — Sé que estás preocupado por mi seguridad, pero para eso está Galen — Rio ante la expresión de sorpresa y consternación que el otro varón le dedicó — Para evitar que queme la cocina que me acaban de regalar.

— Es eso o tener que responder por el incendio que causaras en consecuencia — Galen se encogió de hombros ante la risa de los presentes — Aunque pensándolo mejor — Arrugó el ceño y miró con desconfianza a Lucas — Será mejor que vaya preparando un Pokémon de agua o que enseñe a Ginger a apagar incendios...

— ¡Oye...! — Lucas hizo un puchero y empujó al otro varón — Tampoco soy tan... torpe — Susurró lo último con inseguridad
 
— Hermano… — Larissa llamó a Lucas desde un lado — ¿Por qué te mientes así…?
 
— ¡Larissa…! Yo no estoy… —Lucas detuvo sus palabras cuando un regalo apareció frente a él — ¿Esto…?

Larissa había tomado uno de los paquetes en la mesa y ahora lo sostenía a centímetros de la cara de Lucas
 
— Mamá y yo pensamos que, para que Jinia no se arrepienta de haberte regalado una cocina, ibas a necesitar esto — Larissa empujó el regalo contra la mejilla de su hermano — Así que procura leerlos cuidadosamente y no darle razones a Galen de usar el extintor que le regalamos…
 
— Tienes que estar de broma… — Galen se quejó y entrecerró los ojos con sospecha a los otros paquetes en espera — Siento que en vez de convertirme en entrenador… hare oficial mi carrera de niñera o algo por el estilo — Soltó un suspiro lleno de cansando y buscó a los presentes con la mirada — Mejor voy sa ver cómo se encuentran los Pokémon… — Se levantó e ignoró al resto, que parecían estar disfrutando de más el momento.
 
Una nueva ronda de risas estalló, mientras Lucas abría el regalo entregado por su hermana y miraba los libros con numerosas notas sobresaliendo de las páginas. Se preguntó cuándo tiempo les había tomado a su madre y hermana llenar las páginas de advertencias y sugerencias para él, al tiempo que luchaba con una nueva ronda de humedad que comenzaba a acumularse en sus ojos.
 
De repente una niña de cabello azul se abrió paso entre los presentes para llegar hasta Lucas, lo tomó del brazo y comenzó a tirar de él para llamar su atención. Lucas parpadeó confundido por la repentina insistencia, así que no tardó en buscar la mirada de aquellos ojos azules que parecían sonreír junto con sus labios.
 
— Oh… ¿qué ocurre Dawn? — Lucas preguntó, mientras le regresaba el gesto y palmeaba la cabeza de la nombrada.
 
— Tienes que ver el regalo que preparamos mi mamá y yo para ti — Dawn señaló con insistencia uno de los paquetes restantes.

Dawn parecía querer decir algo más, pero por alguna razón mantuvo la boca cerrada y se limitó a estrujar el dobladillo de su vestido mientras mantenía la mirada en el mayor. Lucas no necesitaba una explicación para saber que tanto Barry como Dawn estaban haciendo un esfuerzo para no decir los contenidos de sus respectivos presentes, algo que ni su hermana había intentado hacer.

Asintió a la petición de la niña y tomó el paquete indicado, solo para que su primera reacción volviera a repetirse, mientras su hermana soltaba un suspiro y volvía a consolarlo con palmitas en la cabeza.


 




En otra parte de la inmensa casa tradicional, Galen miraba el escenario cubierto de nieve en el que se había convertido el jardín, antes de fijarse en como el tiburón de tierra intentaba ocultar su ahora voluminoso cuerpo dentro de un Kotatsu, destacando por encima del resto de Pokémon más adecuados para el tamaño de la calefacción. Todavía se preguntaba qué tan obstinado podía ser Ginger para pretender continuar con dicha costumbre, cuando era más que obvio que la pobre mesa ya no podía ocultar un Gabite y resultaba más factible permaneciera dentro de su Pokéball como el resto de Pokémon con tamaño considerable.

Estaba seguro que la esfera sería un lugar más cómodo y cálido, que el futón que apenas cubría una porción de su cuerpo, pero entonces recordó que Ginger era muy mimado y malcriado por sus abuelos. Por lo que era probable que a la mínima que notaran la incomodidad del dragón, se hicieran con un Kotatsu más grande e innecesario para que el consentido pudiera seguir pasando tiempo familiar.

Soltó un suspiro y negó con la cabeza, cuando vio la lucha disimulada que Ginger librara por absorber el calor y escapar del frio exterior. De repente Galen escuchó unos pasos acercándose por el pasillo y al buscar el origen se encontró con que Lucas caminaba hacia él mientras sostenía un regalo en sus manos.

Lucas todavía tenía los ojos acuosos y enrojecidos por su reciente sección de llanto, pero eso no evitó que una gran sonrisa adornara sus labios, al tiempo que se detenía junto a Galen y ofrecía su presente. El otro varón entornó la mirada y sonrió divertido del estado lamentable de su amigo, mientras aceptaba el ofrecimiento.

— Solo asegúrame que no es el extintor del que estaban hablando... — Galen bromeó mientras ignoraba la risa del chico que tomaba haciendo junto a él — O el arnés de seguridad que insinuaron antes para que no te perdieras o desvíes del camino...

— ¿¡En serio...!? — Lucas se quejó mientras fruncía los labios — ¿Soy tan poco confiable...?

— ¿Quieres la verdad o una mentira...? — Galen rio de buena gana ante la cara molesta de su compañero, antes de sacudir la cabeza en negativa — Solo están preocupados, ya que eras el más inseguro sobre esto — Se encogió de hombros, al tiempo que terminaba de abrir el regalo y sonreía, al encontrarse con un cinturón para Pokéball y un Pokégear a juego — Todos quieren que cumplas tu sueño de convertirte en coordinador y abandones esa idea de ser investigador o asistente como tu padre — Detalló una última vez el comunicador, antes de mirar con severidad a su interlocutor — Para eso está tu hermana, que escupe información sobre comportamiento Pokémon como si fuera una enciclopedia andante... — Hizo una mueca ante sus propias palabras — A parte de que a ella si le gusta la idea y se le da bien, algo diferente contigo... — Suspiró.

Lucas se encogió ante las palabras y guardó silencio por un par de minutos, antes de atreverse a hablar.

— Bueno... para ser justos... — Lucas comenzó a hablar sin mirar a Galen — A mi padre le hacía ilusión que yo siguiera sus pasos o por lo menos eso dijo antes de partir hace casi 4 años...

— Y por eso le tienes que decir, ahora cuando vuelva y te entregue tu primer Pokémon, que no vas a ser investigador ni asistente — Galen picó con un dedo la frente de Lucas para que este lo enfrentara con la mirada — Si no un coordinador, que quiere participar en concursos Pokémon y no buscar información para un viejo quisquilloso e insufrible.

Lucas sonrió y asintió ante las palabras de Galen, antes de mirarlo con extrañeza, cuando este se levantó para caminar hasta la habitación en donde descansaban los Pokémon. Ginger pareció alertarse con la presencia de su entrenador, ya que salió de su infructuoso escondite, algo que dejó a la vista las múltiples bufandas que adornaban su cuello, antes de que desapareciera de la vista mientras seguía el rastro de Galen.

Lucas solo tuvo que esperar un par de minutos para que el dragón reapareciera con un regalo entre sus garras y se lo ofreciera de forma torpe a él. Parpadeó brevemente confundido, antes de acercar el presente y comenzar a abrirlo, solo para detenerse al notar lo que era.

— Esto... — Lucas susurró con los ojos clavados en el contenido del paquete en sus manos — ¿Cómo...?

— Es lo que faltaba, ¿no? — Galen apareció por detrás de Ginger y se apoyó en el dragón, que ahora lo igualaba en altura, con una expresión divertida  — Tía Jinia y Barry te regalaron la cocina portátil e instrumentos para hacer los... ¿Pokochos...? — Arrugó el ceño ante la duda — Tú mamá y hermana se encargaron de darte recetas e instructivos para que uses lo anterior sin atentar contra la integridad de nadie... — Todavía desconfiado sobre la capacidad de Lucas de no provocar un incendio — Tía Johanna y Dawn te regalaron un set de costura en condiciones y con material suficiente para hacerle tres vestidos a Ginger — Señaló al dragón, que intercambio mirada entre ambos, antes de huir a su antiguo escondite — ¡Oye! ¡Nunca escuche quejas de tu parte, cuando Dawn y Larissa te llenaban de accesorios...!

Galen recriminó al fugitivo, que se acurrucaba como podía por debajo de la mesa, mientras permanecía bajo la mirada cargada de reproche del Umbreon y Glameow de Johanna, así como del resto de Pokémon presentes, aunque estos últimos parecían más divertidos que enojados de la actitud infantil del dragón.

— Como decía... — Galen suspiró y volvió a fijarse en Lucas, que miraba con demasiado detenimiento una de las capsulas en su mano — Los abuelos se encargaran garantizar un suministro de medicamentos tanto para Pokémon como para nosotros — Se encogió al notar el temblor que comenzaba a sacudir el cuerpo del otro varón — Entonces... solo me quedaba regalarte la caja de sellos y las capsulas para las Pokéball, así como el cinturón donde las llevaras y el Pokégear para que el arnés sea innecesario... — Agregó lo último en burla, aunque esta desapareció en el momento que escuchó el sollozo ahogado del otro varón.

— ¿Por qué...? — Lucas balbuceó mientras intentaba detener los temblores que sacudían su cuerpo — ¿Por qué todos ustedes...?

Galen miró largamente al chico, que luchaba por limpiar las lágrimas, antes de soltar un suspiro y tomar asiento junto a él mientras le daba palmadas en la espalda.

— Porque desde que tía Casandra, Larissa y tú llegaron a esta casa hace 4 años... — Galen habló mientras mantenía su vista en el jardín — Con la excusa de pasar las fiestas con nosotros, ya que tu padre estaba en una investigación con el Profesor Pokémon — Sonrió a los ojos llorosos que lo miraban — Ustedes se convirtieron en parte de esta familia y como tal hay que tratarnos, ¿no?

Lucas bajó la mirada y susurró algo, que Galen no logró captar, mientras pasaba sus dedos por los sellos ordenados en la caja, antes de a enfrentar al otro varón.

— Lucas solo has lo que te gusta y no dejes que tu padre ni nadie se interponga en eso — Galen suspiró — Tienes nuestro apoyo e incluso tu madre te apoya — Miró brevemente a su acompañante, antes de soltar un resoplido divertido — Recuerda la promesa que hicimos a los remolinos y procura no romperla o desataras la ira desastrosa de ese trió.

— Lo sé... — Lucas rio divertido ante el recuerdo de los niños — Ellos quieren verme como un gran coordinador y a ti como un entrenador...

— No solo ellos... — Galen recalcó con un tarareo — Así que espero que cuando seas un coordinador respetable... me des alguna clase para intentar un concurso y no pasar pena ajena durante el acto ¿Te parece...? — Miró brevemente a Ginger y agregó — De paso me das consejos para poner espectacular a Ginger para la actuación...

La risa de ambos aumento, al escuchar el gruñido irritado de Ginger ante la idea.

— Entonces tú me enseñaras sobre combates y cómo sacar a relucir las cualidades de mis Pokémon... — Lucas habló una vez logro recuperar la compostura — Porque en los concursos no solo importa la actuación y la belleza...

— Oh... ¿Otra promesa...? — Galen se burló — Solo espero puedas cumplirlas todas — Ofreció su mano, que fue recibida por el otro varón — Será un placer darte consejos para combatir...

Después de esas palabras ambos chicos escucharon un bullicio acercarse, antes de que los tres niños hicieran su aparecieron al final del pasillo y comenzaran una carrera en su dirección. Galen que estaba dispuesto a huir, sintió como era retenido por alguien, antes de ser derribado por tres cuerpo más pequeños.

— ¡TIENEN QUE REGRESAR PARA PODER SEGUIR ABRIENDO LOS REGALOS! — Barry se quejó mientras lograba ponerse de pie y tiraba del pantalón del chico derribado, que hacía de amortiguador para el resto — ¡NO QUIERO ESPERAR MÁS!

— Ya escuche Barry, no tienes que gritar... — Galen se quejó mientras intentaba quitarse al par de niñas de encima que solo reían.

En algún punto Lucas retiró a Larissa y a Dawn de encima de Galen, antes de ayudar a este último a levantarse. Galen le dedicó una mirada irritada al trío sonriente, quienes no tardaron en tomarlo por los brazos y comenzar a jalarlo por el pasillo hacia la habitación en donde se encontraban el resto de habitantes de la casa.

Lucas que se había quedado atrás de forma intencionada, miró de nueva cuenta la caja y las capsulas, antes de mirar el cielo nocturno.

— Es una promesa... — Susurró sin su alegría característica y con cierta vacilación, antes de regresar su atención al interior de la casa — Un coordinador... y no un asistente como papá — Después de sus palabras sonrió con renovadas esperanzas mientras avanzaba por el pasillo hacia el conocido bullicio.

Esta era la última navidad que pasaría con esas personas como una familia y no quería desaprovecharla con sus inseguridades, así como tampoco quería defraudar la promesa que había hecho a todos. Con ese pensamiento ingresó a la sala que había abandonado para ser recibido por diversas reacciones de los presentes, que poco disimulaban su alegría de poder molestar al otro iniciador de viaje del grupo.


 



 
Fin Pactos olvidados


 

¡Recomiendenme un fic!
[Imagen: BMBVjhA.png]
Para comentar con mucho cariño, en especial si hablamos de Gloria,
pero no hablemos de Ash, por favor
No
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  1  0
Responder
#2
Mostrar Jo jo jo Pyromentario
Sabía que tu especial de Navidad no iba a tratar sobre Galen y Lyra  Ksad , pero lo último que se pierde es la esperanza.
Ahora centrándome en el relato y habiendo leído Entre Entrenadores debo ponerme al día, es bonito y agradable ver una anécdota de ese universo con Galen antes de ponerse el casco de mandaloriano o Dawn no siendo una adolescente castrosa, con Barry siendo igual de molesto que siempre y Lucas vivo(? Mantengo mi teoría que murió en el lapso de tiempo de aquí al presente de Entre Entrenadores, o quedó atrapado en el mundo distorsión(?, en fin. Y aquí podemos saber más de este personaje, me gustó que lo representaras como alguien con el objetivo de ser un coordinador pokémon, teniendo inseguridad de ello dado a que su padre quiere que siga el camino de la investigación, mostrando tu repulsión hacía los profesores pokémon xD . Todos los regalos que recibió ese niño y uno con suerte recibe un par de calcetines  No .
Me gustaron las dinámicas y apreciar un poco el pasado de Galen y Dawn, con el primero mencionando su oficio de niñero, spoileando su futuro con Baby Yoda Lyra Malicious (?
Un detalle que me gustaría aclarar es el nombre de Lucas y Larissa, que en algunas partes aparecen como Luca y Larisa, eso.
Sin nada más que escribir, nos leemos en otra ocasión.
[Imagen: tspd0Zs.gif]
                                       [Imagen: APTHhOg.jpg]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  1
Responder




Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)