Índice - Las batallas perdidas
#1
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=mediumÍNDICE

=largeParte 1
El ocaso de Isla Espejismo

-0- -I- -II- -III- -IV- -V- -VI- -VII- -VIII- IX X XI XII XIII
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Longfic- Las batallas perdidas

Extension largaLongfic
FranquiciaOriginal
GéneroAventuraComedia
Resumen
#16
Ciertamente no vi venir semejante visión: ¿cosa de un futuro cercano? ¿Espectro del pasado? Eso seguramente repercutirá feo de aquí a que lleguen a Shinta y rescaten lo poco que quede del mundo.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
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#17
Cita:Lets see. Alguien escribió esta historia, o al menos la campaña principal, pero o no la terminó o la conclusión fue poco satisfactoria. Poi se inserta como sí misma para terminar el trabajo junto con personajes de su invención en lo que viene a ser un crossover, ¿cierto? Eso es lo que puedo deducir. Quizá me.equivoco.

Nope, no te equivocas. Es básicamente el fanfic in a nutshell.

Gotta be honest to ya tho, la primera parte del comentario me recordó por qué demonios estaba tan reacia al publicarlo... y es que principalmente este escrito solo era para mí. Sure, reconocía que el humor de este fanfic era bueno y que (quizá) llegaría a más personas aún sin contexto; pero en cuanto se refería a la historia y algunos chistes ya me intuía yo que no se iba a entender nada. Pero (y eso creeeo que lo dije en Discord en su día) no pretendo apartar la historia principal. Tarde o temprano se entenderá... algo. Ya iré poniendo cosas del original en la segunda parte.

¿Eso quiere decir que me voy a echar para atrás? Heck no! Ya es demasiado tarde para retroceter. Todavía hay muchas fumadas, por eso...

Ah, sí, cierto, eso me recuerda de que tengo que actualizar el primer capítulo. No me enteré de que he dejado poco claro quien era quién y he tenido que editarlo en consecuencia.

En cuanto a Nemu... hmmm... quiero mantener el misterio aquí, así que no diré nada. I'll just... remember that.

Ala, y acaban de dar las doce. Supongo que ese es el momento por donde me disculpo por la tardanza y pongo el episodio así que... aquí lo dejo.

Cheerio~!
 

 
-VIII-
 
Mar bravío. Noche serena. La alta marea había arrastrado en un islote a una chica de negro cabello y ojos esmeralda que recién se recuperaba del naufragio. Iba de camino a salvar el mundo; a enfrentar a ese viejo conocido que había enloquecido. Pero, cual ilusión, ella, su embarcación y todo el grupo se había esfumado tras el cañonazo de un viejo navío en la mar.
 
Y ahora… estaba sola. Sin nadie; sin medios para cruzar el océano; sin provisiones; nada. Estaba perdida en un pequeño montículo de tierra en medio de la alta mar, lejos de su destino. Y con ello, el mundo también estaba a merced de los desquiciados dioses subyugados por el “entrenador más fuerte que jamás ha pisado tierra”.
 
Había fallado. Su misión resultó ser imposible desde un inicio. ¿Cómo iría a dar la cara ahora?
 
Estaba a punto de derrumbarse. ¿Qué haría? ¿Qué podía hacer? ¿Probar suerte a ver si encontraba un barco que se dirigiera a Hoenn?
 
Tan pronto como se lo planteó, como un santo saliendo vivo entre el humo, se divisaba una rudimentaria balsa tras la neblina de la noche. Una embarcación que, aunque muy apañada, resistía bien el oleaje del mar. En aquella canoa estaban…
 
Oh, no, ellos no, por favor, ahora no…— imploró nada más ver a un Meowth y dos personas vestidos de blanco. Ya había tenido un encuentro muy fortuito antes; y solo le faltaba que esos tres fueran y le robaran sus pokémon. Al menos ella tenía a ellos y estaban en forma para cualquier cosa que pasara. Peor era que parecía que esa isla era su destino. ¿Para qué? Ni siquiera la estaban viendo…
 
Pero luego pensó. Divisó una cuarta cabeza que estaba en frente. Jessie y James solo eran los remeros que lo conducían esta vez. Los remeros de aquel ser celestial, que había venido para salvar al mundo… y también a Dyá. Un familiar; alguien de su misma estirpe. Su quipao rojo destacaba bajo los rayos de la luna, que a la vez daba algo más de brillo al fenghuang bordado por la izquierda. Y su cabello, recogido con una diadema también roja… sí, no cabía duda; era ella.
 
Le había venido a buscar.
 
¡¿Pero qué haces aquí, Sonia?! Tenemos que ir a Mirage Island, ¡vamos!
 
A pesar de que las colas de Tamamo no Mae se mecían hipnóticamente bajo las estrellas, la hiperactividad del pajarraco le impedía tranquilizarse. Con un presto vuelo de derecha a izquierda, equis i griega y zeta, no le paraba ninguna atención al baile que intentaba adormecerlo. Por si fuera poco, la desconcentración que provocaba con su velocidad tampoco daba tiempo a Tamamo de preparar un Fuego Fatuo en condiciones. Sus repetidos Golpes Aéreos no dejaban ninguna tregua al zorro de nueve colas. Si esto seguía así, tendría que gastar a Mebd a la de ya. Y no quería.
 
Aunque… estoy empezando a ver un patrón aquí. Si lo indico en el momento exacto; si logro que Tamamo pueda discernir por dónde atacar, tal vez podría al menos reducir los daños. O mejor aún… podría hacer que el mismo pájaro se sabotee a sí mismo.
 
No creo que me garantice que Tamamo se quede en pie, pero… es la única opción que tengo.
 
—Vale, Tamamo. Parece que no podemos seguirle con solo la vista, así que… usa Paz Mental.
 
Normalmente en vista de los juegos, eso era contraproducente. Dejar que te golpee sin hacer nada mientras cargas tu ataque y ataque especial era un movimiento arriesgado; incluso se podría decir que era gastar un turno a lo tonto. En fanfics, sin embargo, era como agudizar la mente y despejar las ideas para actuar con más certeza. No es como si Agilidad brindara evasión y te evitara ser golpeado en los mismo juegos, al fin y al cabo.
 
De enseguida, Tamamo cerró los ojos. Todo el caos y desasosiego que le provocó intentar seguir el ritmo de Skarmory se estaba disipando, al igual que mi presencia en este presente se fortificaba. Con la mente en calma y la imagen del agua quieta, las corrientes que provocaba el pájaro de Estínfalo se volvieron perceptibles para el zorro de nueve colas.
 
Y, cuando el viento sopló a su costado, fue cuando la gota chocó contra el lago. Ese era el momento.
 
—¡AHORA, BÁRRELO CON FUEGO FATUO!
 
Con el pájaro en frente, el cuerpo de Tamamo giró con la punta de sus colas prendidas y, como nueve látigos, azotaron al cuerpo férreo de Skarmory dejándole marcas incandescentes en su cuerpo. Marcas que lo desgastarían y lo endurecerían de más, haciéndolo cada vez más y más frágil.
 
Pero mi intención no era ni de lejos esperar a que las quemaduras acaben con el trabajo. Aparte de eso, quería precipitar las decisiones del ave. Quería también que se hiciera un poco más visible entre la oscuridad del cielo. Quería hacer que parara de utilizar el mismo movimiento una y otra vez y sacara a relucir su potencial.
 
Cuando vi que iba tomando más y más altura, vi que iría a hacerlo. Si ella se mantendría en pie o no, todo dependía de ese disparo.
 
—Ahí viene. Vuelve a concentrarte.
 
Ella volvió a su meditación. Yo era sus ojos, y ella era el zorro que ejecutaba. Skarmory se alzaba por el firmamento brillando ahora con su propia luz ígnea. Tomando velocidad con una curvatura ascendente, empezó a precipitarse con el acero candente y a velocidades peligrosas. Nada más ver que empezaba a caer en picado cual meteorito, di la señal.
 
—¡Lanzallamas!
 
La Ninetales no se hizo esperar. Abrió su mandíbula y empezó a bañarlo también con un gran chorro de fuego ardiente. Con ello intentaba frenar la caída en picado de ese pájaro que estaba casi al punto de fundición de su cuerpo. Mas no obstante, Skarmory no se iba a permitir irse sin llevarse consigo a alguien.
 
Logró cruzar el vórtice de llamas rasgándolo con sus filosas alas. Se abrió camino como si eso no le afectara, y entonces, se precipitó hacia Tamamo con todo su peso. Tal vez su ataque fuera reducido y la resistencia de Tamamo ante los ataques de tipo acero habrían paliado sus consecuencias; pero ante la potencia bruta de ese súper-ataque no tenía nada que hacer.
 
“Meteor Impact” era el nombre que su autor bautizó a ese movimiento. Supuestamente con el doble de potencia que el movimiento Z de Solgaleo, era capaz de lisiar a alguien de por vida. Lo único bueno era que también tenía retroceso a la hora de usarlo. Y no era poco el daño que recibía el usuario. Eso, junto al Lanzallamas que le propinó, había sellado su derrota.
 
Phew, qué intenso. Parece que ambas vamos bastante reñidas… aunque yo llegué aquí con solo cuatro de mis pokémon a pleno rendimiento perdiendo dos mientras que ella tenía todavía a cuatro. Así que en realidad ella tiene la ventaja. Tamamo se ganó un buen descanso después de esto.
 
Por lo menos tenía a Bituin bien entretenida con este grandioso espectáculo. Aunque le noto un poco dispersa. Probablemente se habrá dado cuenta que las dos nos parecemos bastante. Tanto en cómo nos desplegamos con la fuerza bruta como en aspecto. Bueno, imagino que también le traje sin cuidado desde que le dije que salvar el mundo no era una de mis prioridades…
 
¿O se está sintiendo desplazada, después de todo lo que hizo por mí?
 
Hm…
 
Bueno. ¿Qué hago? Tendré que sacar al siguiente. Y tendré que pensarlo bien. Probablemente esta vez se iba a guardar su mejor baza para el final… y seguramente se ciña al guion. De modo que el siguiente será…
 
Yep. Tenía que salir ese moco negro. Ese estómago andante con manos de tres dedos y bigotes. Esa cosa elástica y amorfa que era un hervidero de ácido por dentro. Será más fuerte que la media, pero tampoco es nada que ahora no pueda lidiar.
 
—Vaya, parece que te estás relajando, ¿eh? O… ¿tal vez me estás probando?
 
No hubo respuesta. Siquiera una sonrisa. Parece que esta vez no le saqué de su apatía.
 
—Bueno, no hace falta que me contestes. Con calma. ¡Siguiente!
 
Era hora. Veneno contra veneno. Mebd movía la cola al suelo mientras ella se preparaba para combatir.
 
—Empezaremos suave. Usa Maquinación.
 
Como siempre, yo potencio mis ataques antes de que este hiciera algo. Pero cómo no, Swalot se mantenía quieto, a la espera. Era entonces cuando decidí que era mejor pasar a la ofensiva ya.
Había utilizado Lanzallamas para que este se quemara. Y sin más, Swalot lo recibió como si nada. El dolor era palpable, pero aún así, aguantaba.
 
—¡Otra vez!
 
Volvía a escupir las llamas, que esta vez intentó evitar… pero por supuesto, no pudo.
Me estoy poniendo de los nervios. ¿Es que no va a hacer nada en este combate? A ver, hija mía, que estás haciendo padecer a Swalot sin razón, oye.
 
Lo peor era que, a pesar de lo potente del Lanzallamas, ese no lograba hacer la gran cosa. A pesar de que mi Salazzle aumentó su capacidad de ataque, el moco estaba ahí, impasible.
 
—Está bien… vuelve a usar Maquinación entonces.
 
Error. Ahí ya decidió que era el momento de atacar a la de ya. Había sacado una Bola Sombra dentro de sus cavernosas entrañas. Suerte que Mebd se percató antes que yo y trató de evadir… pero la onda de choque por sí sola ya infligió su daño. Había hecho rodar a Mebd y hacer que este se arrastrara un poco por el suelo.
 
—¡Au!—mascullé como si el dolor fuera mío. Ya no podía ir con contemplaciones. Menos mal que ese Swalot era atacante especial, o estaba jodida. Imagínense que tuviera que lidiar con un Swalot que tenga Terremoto… o peor. De todas formas, Mebd pudo resistir este ataque por los pelos… pero estaba claro que era una torreta con un armazón bastante duro.
 
Pero por dentro era blando como un mochi. Si prendiera fuego ahí dentro, ¿explotaría?
 
Quiero verlo. Voy a intentar hacer el amago.
 
—Parece que no vamos a llegar a ninguna parte así… ¡usa Tóxico, Mebd!
 
Me sentía mal por utilizar esa técnica de nuevo; pero francamente, era ir de evasivas o perder por hacer el gilipollas.
 
Cómo era de esperar, Swalot esperó a recibir el gazapo esperando a que no le hiciera nada. Pero luego empezó a emitir como eructos de dolor nada más sentir lo ácido que era el veneno. Ahora sí había cabreado a esa cosa amorfa, por dios. Tanto que empezó a abrir la boca en par en par y empezó a rociar un chorro helado de su enorme boca. Podía ver el terror en los ojos de esa niña al ver que su equipo basado en esa inmunidad al estado de envenenamiento era vulnerable a ello ahora.
 
Lo siento, chica. Sé que no querías que pasara, pero…
 
Eso ya era algo que Mebd ya podía manejar mejor. Con ello hizo un sprint y fue evitando las corrientes gélidas que iban convirtiendo el suelo en una pista de patinaje. Intentó ponerse a espaldas del elástico estómago; pero se estaba torsionando sin quitarle ojo, pues estaba yendo en círculos.
 
Uy. Si su cuerpo se desenrollaba, iría a disparar por todos lados. No sabría por dónde esquivar.
 
—¡Protégete, Mebd!
 
No demoró nada. Swalot había dado varias pasadas al suelo girándose sobre su propio eje, sin dejar atacar a Mebd. Era la cobertura perfecta. Como ahora sabía que solo podía atacar unilateralmente, no iría a dejar dirigirlo justo en su punto crítico. Menos mal que no ataca a personas o yo hubiera sido aprisionada en un bloque de hielo.
 
De hecho… ahora que lo pienso… no era normal que pudiera aguantar tantos golpes potenciados. Aunque estuviera dopado por las oscuridarks, esa resistencia podía ser sobrepasada. A no ser… ¿estuvo usando “Reserva” sin que me diera cuenta?
 
Espera… pero… si en tercera generación Reserva no subía defensa y defensa especial, así que dudo mucho que ella haya conservado ese movimiento a posta para aumentar sus resistencias…
 
¡A no ser…!
 
No me jodas, ¿has ganado consciencia de los bufos? ¡¿CÓMO?! O sea, que también estaba la posibilidad de que también pudiera usar Tragar… pero no lo creo. También era una estrategia ineficiente, desde que reseteaba lo valores de defensa.
 
Entonces cabía la posibilidad de que… hmm, no… le convenía más que tuviera Bomba Lodo por STAB. Así que no creo que tenga más que eso.
Pero aún así, eso me indicaba que había hecho lo correcto. Pero me preocupa que ella hubiera tenido ese ataque solo para aumentar las defensas. Tendría que considerar otras amenazas aparte de otros Pokémon.
 
En todo caso, ahora estaba atacando como si no hubiera mañana. Swalot estaba exponiendo su enorme boca, apurado por terminar antes de que el veneno terminara con él. Iba a usar de nuevo Rayo Hielo.
Genial. Ahora que había recuperado su forma, podía contraatacar.
 
—¡Lanzallamas!
 
Ambas fuerzas chocaron fuerte en equiparable fuerza. El viento chocó, y una serie de corrientes tanto frías como calientes azotaron la platea. El vapor se levantaba ante las dos fuerzas opuestas que se oponían. Obvio la fuerza de Swalot era mayor a la de Mebd. Poco a poco su Rayo Hielo estaba empujando al mar de llamas de Mebd.
 
Pero aún confiaba. Aún tenía fe en que superaría a ese saco gástrico en fuerza.
 
—Resiste…
 
La saliva que Mebd derramaba al mantener la ráfaga de fuego estaba tan caliente que parecía lava al bajar de sus colmillos. El gran Rayo Hielo todavía era impasible. Su usuario, sin embargo, empezaba a resentirse. Pronto esa debilidad se estaba reflejando en la potencia del mismo.
 
—¡Un poco más… VAMOS!
 
Y al final, se lo tragó todo. El veneno acabó de dar sus frutos. El interior de su cuerpo recibió todo el calor que emanaba la Salazzle y empezó a expandirse y contraerse sin control, como si fuera una carpa que intentaba resistir explosiones en su interior.
 
Al final, la masa se deshizo al suelo y cayó cual goma agotada, arrugado y sin más elasticidad para recomponerse. Había vuelto a su Pokéball completamente destrozado.
Phew. Ha ido por poco. Un poco más y ya no la tenía. Seguramente después iría a sacar al peso pesado de su equipo, viendo que era tipo fuego y el resto eran débiles a él. Así que, a pesar de que Mebd iba sobrada de energía, hice lo mismo que mi contrincante. No iría a cometer el mismo error dos veces.
 
—Ha estudiado bien su oponente, ¿eh? Parece que ella sabe lo que hace.—comentaba una voz que casi no reconocí. Parece que Bituin había sacado al perro a tomar el aire.
—Sí… demasiado. Quiero decir, tampoco es raro, teniendo en cuenta lo que es, pero… no sé, le veo especialmente implicada en esto.
—¿Que quieres decir?—dijo el Bori levantando sus orejas.
—No sé… es como si… quizá es un pensamiento tonto, pero… tal y como las dos se sincronizan parece como si… estuviera luchando consigo misma…
 
¿Oh-hoh? Vaya. Parece que alguien se está ganando el premio Nobel a la deducción detectivesca. ¿Y por qué le tendría que molestar, precisamente? Ella también era parte de mí, al fin y al cabo.
 
—Hm… ¿te importa decirme en qué sentido?
—Ah. De eso ya no estoy tan segura. Pero… casi diría que sería literalmente.
—¿De verdad lo crees?
—Nah. En fin, tampoco me estoy aburriendo. Pero me tiene un pelín preocupada… ¿realmente vino aquí por caridad o… tal vez también quiere que este mundo se desmorone? Porque al fin y al cabo, creo que podría haberse traído otros personajes consigo si quisiera mejorar esto.
 

 
Hm. Ya entiendo. Ya no confía en mis intenciones, eh. Eso me decepciona. Sí es verdad que soy como una facción neutral intentando jugar a ser héroe; pero… ¿realmente estoy haciendo un favor al fanfic con los cambios y correcciones que hice?
 
¿Por qué? ¿Por qué me empeño en escribir algo encima de la obra de otra persona? ¿No sería eso una falta de respeto, más que un tributo? Incluso diría que es hasta ilegal, dado que estoy haciendo una obra derivada sin el permiso del autor… bueno, los fanfics en sí ya son una violación del copyright sobre el papel.
 
¿Tendría que dejarlo aquí…?
 
—Eh. ¿Qué estás haciendo mirando las musarañas? Sigue luchando.
 
¿Cómo? ¿Acabo de oír otra voz? ¿De ELLA, precisamente?
 
No quepo de mi asombro. Pensaba que ella estaba silenciada por el control que le han aplicado; y seguramente lo dijo porque su trabajo era luchar e impedir que pasaran. Pero por alguna razón, sabía que eran palabras genuinas que me querían sacar del pozo de dudas que había formado.
 
¿Cómo? ¿Cómo podía mantenerse así de firme, a pesar de las palizas que está recibiendo? ¿Cómo es que todavía no se derrumbaba en su propia miseria? Sé que está rabiando por dentro porque no tenía más opción que hacer esto; pero…
 
¿Parece que sí estaba paliando su dolor, después de todo? ¿Al presentarle un reto, después de estar invicta desde que pisó esta tierra?
 
No. Tal vez luchar y enfrentarse a este reto le estaba dando fuerzas para poder romper sus cadenas. Y, seguramente era la única que mostraba un verdadero disfrute al participar en esto y que parecía no hacerlo por obligación. Quizá eso le estaba ayudando.
 
Pero otra vez, ¿qué sentido tiene? Esto no me está dando de comer. Es más, estoy procrastinando en pos de mi ocio. Me estoy volviendo a enrollar en mis propios sueños de grandeza; en encerrarme en mi propia fantasía. No puedo permitir que esto se prolongue.
 
Pero ah… que lástima daría tener que cortar cuando esto se estaba poniendo muy bueno, ¿verdad?
 
—¿No me has oído? ¡Saca a tu Pokémon, YA!
—¿Estás segura que quieres seguir con esto? ¿No estás haciendo esto en contra de tu voluntad?
 

 
El silencio otorga. No había necesidad de prolongar esto. En fin. Era una lástima, pero tenía que dejar morir a esta vieja historia ya. No es como si esta obra fuera a ver la luz del día de todas formas.
 
Pero luego oí algo que me hizo cambiar de opinión.
 
—Por favor… si no lucho, no soy nada…
 
Oh…
 
Vaya.
 
¿A quién me recuerda este argumento? Pensaba que éramos como agua y aceite a pesar de nuestro similar aspecto; pero al final resulta que ella también tenía arraigada ESA idea de que era solo su propio talento y debía ser solo aquello.
 
Cierto era que hacer lo que más te apasionaba y aprovecharlo para ganarte la vida era la cosa más correcta que había… pero quitarte importancia por eso e intentar desprenderte de tu humanidad para definirte solo por una cosa…
 
No. Eso no era exactamente lo que pasaba. Pasaba que le habían desprendido de todo lo que formaba “ella”. Sus memorias; su pasado; sus triunfos; memorias… la habían reducido a un peón cuyo único sustento era el talento de batallar. Podía simpatizar con ello, desde que la única cualidad de la que siempre llegaba a ser consciente era de lo que podía hacer con facilidad. Yo era únicamente eso para la mayor parte de personas que me rodeaban. “La que dibujaba”; “la chica de los Chocobons”… “esa chica que se sienta en la esquina de la primera fila”.
 
Era bueno sentirse valorada; pero que solo te recuerden como la tipa que hace cosas y no la persona que eras a veces te hace sentir… frustrada. Y también desolada, desde que en un principio no te consideran plenamente humano si no un medio.
 
Puedo entenderlo. El solo pensar aquello me hacía un nudo en la garganta. Es cruel, lo sé. Pero… eso no significaba que fuera una verdad absoluta. Incluso aunque así pareciera, lo cierto es que no todo el mundo es así. Y no por eso se debía a recluir en su mundo.
 
Así que…
 
—Por dios… no digas eso; tampoco es cierto. Tienes muchas más cualidades que ser buena en combate. Puede que no lo sepas… y yo menos. Pero aún así, si te lo propones, puedes seguir tu propio camino. No importa cuánto te digan o cuánto te lo nieguen… si tú no pones límites a tu empeño, podrás conseguir lo que te propongas. Incluso si es dejar esta plataforma y escapar…
 
Creo que acabo de decir algo que debería estar aplicando a mi día a día, pero no lo estoy haciendo. Aunque… tengo que admitir que acabar mi voluntad para acabar esta historia es bastante férrea. Todo y que mis ganas se tambalean con preguntarme si merece la pena aquello o lo otro, o que lo intente. En todo caso… parece que la dejé sin nada que decir. Parece que poco a poco le estaba cavando el hoyo por ella…
 
—Entonces… demuéstramelo.
 
¿Huh?
 
—Demuéstrame que es posible… vénceme… ¡NO DEJES QUE ESTO SE QUEDE SOLO EN PALABRAS, VAMOS!
 

 
—Heh.
 
Creo que necesitaría más que vencer una batalla ficticia para probar esas palabras. Pero… está bien. Si eso le bastaba, lo haré.
 
—De acuerdo. Igual parece que estás disfrutando con eso, así que no te diré que no.
 
Con aquello tiro la pokéball de mi siguiente luchador que se enfrentaría al Swampert que ella había sacado. Esta vez Robin era el elegido. Ambos estaban encendidos por su espíritu de lucha, dispuestos a darlo todo.
 
Ay, si tuviera esa misma seguridad en la vida real…
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#18
Bueno, eso fue un twist bastante triste. Que te topes con un tipo que se ha vuelto tan vacío en la vida, en una historia de tintes tan humorísticos. Ojalá descubra la risa de luchar.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
[Imagen: SwCanxx.png]
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