Oneshot- La Corte de los Mimikyu

ExtensiónOneshot
Extension larga
FranquiciaAnipoke
GéneroDramaTerror
Resumen

Una corte de falsos pikachu donde la palabra "inocente" no existe.

AdvertenciaViolenciaMutilacionesNo consensual
#1
Otro de mis fics antiguos. Luego de este me voy a comentar, lo juro con la garrita rapidita. Lo escribí en los inicios del anime, por si encuentran alguna incoherencia explicada últimamente.

I
El edificio estaba destartalado, aunque era suficiente para las criaturas que vivían en él. La madera ya hace tiempo podrida aun daba guerra, la cabaña se erguía orgullosa de sostenerse en las costas de Melemele y tenía sus días contados. Según varios expertos la marea de esta isla iba creciendo considerablemente y no tardaría en chocar contra el malecón, acabando con la vieja casa y no descartando daños a los negocios de la ciudad. A Clara le gustaba admirar la cabaña mientras aun estuviera ahí y no tardó en conocer a los habitantes de dicho lugar; una horda de mimikyu con aspecto desvalido.

Los pokemon le terminaron agarrando cariño a la humana y estos le enseñaron su botín, uno por el que se sentían orgullosos. Este estaba en el fondo de la cabaña, la habitación que antes se usaba como baño. Se encontraba—y se encuentra—en un baúl de madera con detalles dorados. La líder de la corte abrió el cofre sacando un poco su pata por debajo del traje.

La tapa cedió y cayó hacia atrás con un sonido sordo al suelo de madera mohosa.

Adentro había varios bultos cubiertos dentro de bolsas negras, Clara empezó a temblar y tuvo la sensación de que mientras vaciaban el contenido de las bolsas los pokemon sonreían. Varios colores empezaron a salir de las bolsas, solo eran pokemon muertos, algunos eran esqueletos mientras que otros eran más recientes. Como era natural Clara huyó y no volvió nunca a la playa, los desdichados quedaron solos esperando su destino, lamentaban que no le podían comunicar el punto álgido de su plan y la razón de ser de este. El punto álgido es ser capaz de juzgar a otro pikachu después de tanto tiempo, mimado a poder ser.

Un pajarito—un toucannon para ser más apegados a la verdad—le había comentado a la “jueza” que un mocoso había llegado al archipiélago con un pikachu consentido. Se sabía de antemano entre los miembros de la corte que esa especie era el gran premio. Pocos eran los días donde podían permitirse el lujo de juzgar a la rata eléctrica, es suficiente con decir que, la última vez donde un pikachu había sido juzgado o juzgada, la jueza aún tenía la mitad de su vista y aun no conocía nada de la corte.

Todos los miembros de la corte fantaseaban con lo que le harían a ese pikachu. Venus siempre evitaba las conversaciones respecto al tema, a ella no le hacia ninguna gracia maltratar a una pobre criatura como ellos que lo único malo que hizo es nacer siendo pikachu. Era irónico, ¿cómo había llegado a liderarlos sin ni siquiera estar de acuerdo del todo con sus ideologías? Suponía que las circunstancias la enredaron a esa corte y a la misión de realizar los juicios.
II
Los juicios—si se pueden llamar así—siempre ocurrían al interior de la cabaña y con toda la corte presente, primero se quitaban los sacos de dormir donde descansaba la yente y después se hacía pasar al acusado, todos blasfemaban lo que se tenía que blasfemar y el acusado siempre resultaba culpable. A los machos se les mataba inmediatamente pero con las hembras la cosa era diferente. Venus nunca se atrevió a preguntar cuando una hembra resultaba culpable—osea, cada vez que una hembra era juzgada—ella se dirigía a su habitación a descansar y cuando despertaba ya no había nadie. Lo único que sabía con seguridad, es que al día siguiente de juzgar a una fémina, aparecían huevos en toda la cabaña de forma misteriosa.
III
El plan para secuestrar al pikachu era sencillo; el escuincle iba a salir con su harem de compras y ellos observarían con cuidado hasta el momento perfecto. Tuvieron que esperar mucho, ninguno de los presentes contó las horas pero si alguien lo hubiera hecho el total no sería nada desdeñable. 4 horas pasaron y las chicas se habían detenido en las joyerías del centro. El chico y su pikachu se quedaron esperando afuera de la tienda. El primero sostenía una malasada que comía con brío y el segundo solo lo miraba.
 
El sol se estaba poniendo mientras observaban a los dos amigos compartir la diabetes, Venus ni siquiera veía y le estaban dando arcadas solo con las descripciones de su sequito. Reflexiono que tener a una líder sin vista sería demasiado difícil para ellos también, y su imaginación tampoco era la gran cosa para visualizar. Recordó que su antiguo dueño casi la mataba con todo tipo de comida insana e hubo un tiempo en que había engordado demasiado y parecía una bola con listones.

Después de todo le había sacado un ojo y el otro lo dejo descomponiéndose en su cabeza, la culpa era la suficiente para mimarla enfermizamente. Un buen día escapó de casa y se encontró con el único macho que había amado y amara en su vida; un decidueye tuerto que aunque en ojos de otra podría resultar el peor pretendiente, para el ojo infectado de Venus resultaba alguien muy guapo y con quien no le importaría cruzarse. Para bien o para mal en la época donde Venus conoció a los de la corte, el decidueye ya andaba delicado del corazón y en el segundo día de la sylveon como miembro del jurado, este no despertó.

Unos días de luto después y se había encontrado con la noticia de que era la nueva jueza, eso significaba realizar juicios sin ningún sentido solo para torturar a pobres con más suerte que ellos. Ya llevaba un mes en el puesto cuando se quedó ciega por completo, su ojo izquierdo era una cuenca vacía mientras que el derecho parecía una especie de bicho extraño que se había tornado negro. No lo veía así que no le importaba tanto pero de todas maneras le ardía y no le dejaba dormir numerosas noches.

Sintió el tacto de una pata en su hombro que la devolvió a la realidad, pero su subconsciente seguía delirando ante la eterna oscuridad que sería condenada a ver durante toda su vida. Varias imágenes destellaron en su mente y se pintaron en la sombra de su vista, hasta que una exclamación del chico le hizo “ver” que el juicio iba a acontecer sin ningún inconveniente. 
IV
La sylveon suspiró al sentarse en la silla del juez, escuchó los ruegos del pikachu pero afortunadamente no lo podía ver. Escuchaba la felicidad con la que los miembros lo insultaban como si él hubiera cometido el peor delito del mundo. A Venus no le faltaban ganas de dar el inevitable veredicto pero incluso ella tenía que seguir las reglas. Los 33 miembros deberían prestar declaración sin ninguna excepción.

Esperó a contar 33 voces distintas—siempre recordando la del pikachu por cualquier cosa—cuando tuvo la certeza de que habían pasado todas asintió y dio el veredicto que siempre se daba, con las hembras se intentaba atrasar un poco pero el destino era inevitable. La estúpida rata empezó a chillar pero su voz fue acallada por el furor del jurado al escuchar la sentencia. “Pena de muerte”. Se bajó del asiento y se quitó el traje. Escuchó la expresión de sorpresa y asco del eléctrico al ver sus ojos, uno inexistente y otro irreconocible, su cuerpo mal formado con los estragos de los dulces y la comida chatarra. Tal vez escuchaba el latido de su corazón que en cualquier momento—si no sabía cuidarse—podría detenerse como pasó con su querido tuerto.

Se estiró y soltó un largo bostezo, podría declararle algunas palabras al pikachu pero ella pensó que nada se podría oír sobre los berridos de la rata. Hizo la señal para ejecutar la sentencia y después de escuchar berridos, gritos y carroña cayendo se hizo el silencio de nuevo. Suspiró, rechazó cualquier intento de incluirla en las celebraciones, después de todo hace algunos años que habían juzgado al último pikachu y eso había que celebrarlo. Ella no era de la misma opinión aunque dejo que su séquito hiciese lo que le pareciera. 

Se encerró en su cuarto, se secó unas gotas de sabe qué cosa y con el sonido de las celebraciones de fondo, confió en despertar al día siguiente. Esperaba que su corazón no estuviera lo suficientemente mal para otorgarle ese favor. 
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#2
Hello.

Probablemente uno de mis fanfics favoritos de los que he leído de ti, aún si los temas que toca no son realmente mis favoritos. En comparación con el de Bellossom, la crueldad aquí está justificada y la prosa es mucho más limpia aún cuando la premisa es bastante oscura. Y en unas pocas líneas logras definir muy bien a los personajes.


El ejemplo más claro es Venus. Sí, tuvo una vida de mierda, pero aún así es algo difícil sentir pena por ella viendo la clase de crueldad en la que toma parte. Parece sentir lástima por las víctimas de su corte, y aún así, permite que ocurra sin siquiera protestar. Alguien que se ha rendido, que está rota por dentro y por fuera y que ha cruzado la línea de lo redimible. Alguien que sólo espera el final que merece en medio de una cada vez más profunda oscuridad.

No creo que hubiera otra forma de cerrar el relato más adecuada que la que le diste. Los Mimikyu, pese a todo, no dejan de ser pequeñas criaturas grotescas y rencorosas que se regocijan con la muerte, y más allá de estar ahí para mostrar el horizonte moral que ha cruzado Venus, poco más podían hacer. El buen Pekachu muere, de forma bastante horrible, pero era inevitable dado el setting. Y los pequeños monstruos van a seguir cazando y matando pokémon inocentes aún cuando el corazón de Venus pare definitivamente. Es cruel, mucho, pero dentro de todo, me alivia que te guardes las descripciones más grotescas en pos de reforzar el sufrimiento emocional y el miedo. Así que al final... no hay final. Lo habrá, pero no sabemos cuando, al menos para Venus, pero no para los Mimikyu. Lo único que se mantiene en pie es la corte de las pesadillas.

Muy bueno Docto.
[Imagen: EdovJGiXkAYqwp4.jpg]
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#3
Me agradan la forma cruel en la que se relata a la corte, a parte de Venus, ¿son todos pokemon salvajes o escapados?
Master Weasel. Es esa sombra extraña que te sigue en la cueva 
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#4
Les ivade su reencor, dispuestos a matar a toda criatura inocente de la peor forma posible... en espacial a los Pikachu. OMG lo que hacen con las hembras.

Se oye muy cruel el destino de los que por pura casualidad llegan a esa corte, o se los llevan. Casi parece una secta.

Venus Creo que es como Anakin de Star Wars, tiene bien corazón pero el lado oscuro se lo comió, algo así pasó aquí. Sólo que parece que ya no le importa nada de nada. Sólo sangre muerte y destrucción.

Pobre mujer del principio no se esperaba ese susto xD

Salu2!!!
Entrenador Pokemon en busca de la Perfección y diversión.
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#5
Hay cosas de Mimikyu de las que nunca fui fan, la envidia a Pikachu que seguramente conlleva a esta pena de muerte es una de ellas.

Sylveon, aunque tristemente no pueda ver, seguramente debe estar agradecida por eso mismo, si solo porque a ese pobre ratón le depara un horrible destino.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
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#6
Muchas gracias por sus comentarios, chicos y también les agradezco por soportar estos retazos de mi época edgy CindaBlush .

Saludos.
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