Índice - Jack Evans
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Una historia del Elfoverso

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Índice
Capítulo 1 - El joven que deduce
Capítulo 2 - Una defensa ofensiva
Capítulo 3 - Academia Pokémon
Capítulo 4 - Concurso
Capítulo 5 - El nadador
Capítulo 6 - Dueño de sus movimientos
Capítulo 7 - Robo en el Museo
Capítulo 8 - Y las hojas dejan ver la flor
Capítulo 9 - Contra las rocas
Capítulo 10 - La Danza de la Luna
Capítulo 11 - El monstruo de Celeste
Capítulo 12 - Haciendo ciertas cosas en ciertos momentos
Capítulo 13 - A la velocidad del sonido
Capítulo 14 - La banda de motociclistas
Capítulo 15 - El S.S. Anne III
Capítulo 16 - La habilidades extras de un pokémon
Capítulo 17 - El Club de Fans de Pokémon
Capítulo 18 - Cuidado con la electricidad
Capítulo 19 - Saqueadores de tumbas
Capítulo 20 - Metiendo miedo
Capítulo 21 - La promesa
Capítulo 22 - Heredero de la Corporación Silph
Capítulo 23 - Problemas en el Centro Comercial
Capítulo 24 - Plantas peligrosas
Capítulo 25 - La Zona Safari
Capítulo 26 - Velocidad
Capítulo 27 - Entre los vidrios
Capítulo 28 - Sueños del pasado
Capítulo 29 - Batalla doble
Capítulo 30 - El Dojo karate
Capítulo 31 - Cuando los sonidos no suenan
Capítulo 32 - Problemas en el barco
Capítulo 33 - A los pies del volcán
Capítulo 34 - Acertijos en el fuego
Capítulo 35 - Secuestro y robo
Capítulo 36 - Entre la niebla
Capítulo 37 - El diario de Jonathan
Capítulo 38 - Cuando lo seguro no es seguro
Capítulo 39 - La reunión
Capítulo 40 - La Mansión Lockhart
Capítulo 41 - Isla Suprema
Capítulo 42 - El único habitante de la isla
Capítulo 43 - Caos en Azafrán
Capítulo 44 - Dentro de la Corporación Silph
Capítulo 45 - Terror en el décimo quinto piso
Capítulo 46 - La doncella de tierra
Capítulo 47 - El infiltrado
Capítulo 48 - Todo por dinero
Capítulo 49 - La verdadera razón
Capítulo 50 - El último encuentro - Parte I
Capítulo 51 - El último encuentro - Parte ll
Capítulo 52 - El último encuentro - Parte lll
Capítulo 53 - Mi pasado
Capítulo 54 - El Gran Festival
Capítulo 55 - Amigas y rivales
Capítulo 56 - La decisión
Capítulo 57 - Batalla virtual
Capítulo 58 - La Liga Pokémon
Capítulo 59 - El último ganador
Capítulo 60 - Comienza el espectáculo principal
Capítulo 61 - Segunda ronda
Capítulo 62 - La final de la Liga
Capítulo 63 - El Campeón de La Liga
Capítulo 64 - Congelado hasta los huesos
Capítulo 65 - Espíritu de lucha
Capítulo 66 - Desde las sombras
Capítulo 67 - El domador de dragones
Capítulo 68 - Campeón de Kanto - Parte I
Capítulo 69 - Campeón de Kanto - Parte II
Capítulo 70 - Campeón de Kanto - Parte III

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Longfic- Jack Evans

Extensión
Extension largaLongfic
FranquiciaOriginal
GéneroAcciónAventura
Resumen

¿Alguna vez has pensado si realmente quieres hacer lo que haces? ¿Si te quieres dedicar a lo que piensas dedicarte? Supongo que sí, tal vez es algo común.

Chanfle!

Bien, llevo un buen tiempo leyendo el fic y no se porque no había comentado antes, me gusta, me gusta mucho y especialmente porque es del tipo "Contar lo que sucede en los juegos" pero se siente tan llevadero y "soft" por así decirlo que dan ganas de leerlo.

La personalidad de Jack me gusta mucho porque no es la clásica del Red de turno de "Me llevó al mundo por delante y al que no le guste que se joda" de verdad sientes que es un simple chico de un pueblito perdido en la nada que se metió en un embrollo por estar en el lugar equivocado y en el momento equivocado...o indicado según como uno quiera verlo, además que su equipo en sí me llama bastante la atención, pocos son los que sueltan al Pidgeot y los que lo hacen van por el camino de Fearow pero un Golbat que es un Poké que generalmente dan al rival y/o a los malos es un respiro bastante fresco.

Ahora con el ultimo capi...uff, ¿Como quedó esa isla de pie con todo lo que ocurrió? Vamos, este ha sido el Jurassic Park más Jurassic y más Park de la historia con cómo se recreó ese Aerodactyl, Hammond está orgulloso de tí y al fin el inicial llegó a la cumbre (Que también me extraña se demorara tanto pero no me hagas caso, son solo desbaratos de un tipo que puso a una lagartija gritona como protagonista[???]) Bueno, espero poder comentar más seguido que en serio, me extraña no haber dejado un comentario antes, gomenasorry
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Uf, ¡cuántas cosas pasaron aquí y todas igual de emocionantes! Para empezar Jack acaba separándose del grupo y se adentra en esa habitación en la que Adriana le estaba esperando. Me encantó ese momento porque me lo pude imaginar a la perfección, cómo la inquietud se apodera de Jack poco a poco reemplazando su curiosidad al oír hablar a esa extraña mujer. Y ese enfrentamiento en la Mansión Pokémon, bua, con un volcán en erupción de fondo y contra no uno, sino dos pokémon extinguidos, completamente apocalíptico, ¡y la evolución a Venusaur! ¡Me pareció acertadísimo que tuviera lugar en ese momento! Y el gran cariño que tiene Jack por sus pokémon, pues a pesar de que querían combatir no les sacó porque todavía tenían que acabar de recuperarse por completo.

Al final Adriana consigue escapar con la Master Ball, ¡maldita sea! Y no solo eso, sino que deja al pobre Jack a su suerte, menos mal que Blaine acude al rescate. Al final el volcán sí erupciona, y me gustó mucho lo que dijiste de que se crearon caminos para intentar conducir la lava, aunque en este caso se ve que salió tanta que no sirvieron de mucho. Un capítulo cargado de emoción, distinto a lo que nos tienes acostumbrados pero muy, muy chulo. A ver cómo consigue recuperarse Jack de este susto, qué pasará con la Máster Ball y si podrá retar al fin al líder de Ciudad Verde.
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Holi mis chiquilles!!!!!

@Tommy a mí también me gustó el capítulo, disfruté mucho escribiéndolo. También pienso que Ryan y George no se compenetraron con Jack como debiese ser, tal vez algo de lo que fantaseas se cumpla. Intenté describir cada detalle de los sucesos, es un capítulo importante y quería que lo imaginasen como yo lo imaginé. Los padres de Jack no están muertos, sólo los derrotaron. Y creo que tal vez cometí el error de usar un chilenismo sin percatarme, cuando digo que Doduo salió volando, me refiero a que salió expulsado por la explosión en la entrada, lo lanzaron lejos. No me referiré a su hermano aún, eso ya viene pronto. No planeé que eco voz fuese su movimiento característico, sólo salió, creo que lo cambio en algún momento más adelante, la verdad no lo recuerdo, pero Venusaur aprenderá nuevos movimientos. Lo del sexto pokémon demorará en suceder, y hay una explicación para ello.

@Bancho Ramen me encanta saber que lo venías leyendo hace rato, y me alegra más que comentes, los comentarios siempre son un estímulo para seguir escribiendo. Me gusta hacer que la lectura sea fácil de llevar, hace que se sienta más rápida. Con Jack intenté crear un personaje común y corriente, que represente cómo se sienten los jóvenes de alguna forma, en esa etapa cuando todos tienen expectativas sobre tí, y decides seguir un camino para ver a dónde llega, porque a esa edad si intentas algo, lo único que puedes perder es el tiempo, y también te comienzas a cuestionar algunas cosas. En cuanto a su equipo, intenté que fuese de cierta forma diferente de lo clásico. No quería que fuese un entrenador badass que lo tiene todo planeado y decidido, eso no me parece muy real. Pero no es Red, aunque está familiarizado con él de alguna forma. Quise que Ivysaur se demorase en evolucionar justamente para hacerlo en un momento importante, le agrega más emoción al capítulo, además de todo lo que ya tiene. 

@PKMNfanSakura de verdad me agrada que a los tres les haya gustado todo lo que ha pasado en el capítulo, espero que los siguientes también los disfruten. Intento que Jack se muestre preocupado por sus pokémon por lo de Doduo. Era de esperar que Adriana se hiciese con la masterball, es la malota de la historia. Eso de los caminos lo agregué en último minuto, en esas revisiones que hago antes de postear, es que hay que tomarse en serio las cosas cuando hay un volcán en erupción de por medio. Tus últimas interrogantes ya tendrán respuesta en su debido momento. Algunas antes que otras.

Gracias por tomarse el tiempo de leer y comentar. Espero que disfruten este capítulo. Un besito para todoes. 

Capítulo 36 - Entre la niebla
 
 
     Todo estaba cubierto con neblina, era espesa y blanca, no era posible ver más de quince metros a la redonda, como un lúgubre manto natural que obligaba a las personas a perderse en su caminar y pensamientos. El césped se encontraba húmedo por el rocío, el día estaba nublado y no corría viento alguno por aquel lugar. Una postal deprimente de un paraje que nadie quisiera recordar, dominado por la palidez de un blanco sin vida.
 
     Ahí estaba la tan famosa cueva al norte de Celeste, se hablaba de una criatura humanoide de dos metros y piel pálida que habitaba en las profundas y húmedas cavernas, aunque su interior era un verdadero misterio. Ahora su libertad corría peligro, alguien quería capturarlo y apropiarse de sus extraños dones, con propósitos egoístas, similares a los que lo habían encarcelado hace algunos años.
 
     Siete personas rodeaban la entrada, atentas a cualquier movimiento extraño en los alrededores, expectantes y vigilantes ante la blancura de la incertidumbre visual.
 
     —¿Cómo sabes que se trata del pokémon que está ahí dentro, Blaine? —preguntó un hombre rubio y alto, estaba acompañado por una criatura de electrizante pelaje amarillo, con irregulares rayas negras en su cuerpo, tenía una cola y algo que parecían ser antenas sobre su cabeza— Ni siquiera sabemos si esa cosa es real —dudó, aunque ya sabía la historia.
 
     —Sabemos por Misty que en las profundidades de la cueva hay algo que no permite la entrada a nadie —respondió el viejo del poblado bigote—. Además, ¿se te ocurre otro lugar donde haya un pokémon extraño, Surge? —Magmar estaba a su lado, otorgándole el calor que el lugar no le entregaba.
 
     —¿Cómo convencieron al señor Fuji de terminar el experimento del doctor Jones? —preguntó un sujeto parado al lado de un cuerno plano, en la frente de una enorme serpiente de rocas grises que se alzaba entre la bruma como un monstruo de una dimensión desconocida— ¿Lo amenazaron?
 
     —Así es, Brock —contestó con pesar, Fuji era su amigo, por ende, conocía toda la historia, él había formado parte de la creación de tal ser—. Para enmendar su error ahora cuida de los pokémon huérfanos en Lavanda. No puede hacer mucho con la culpa, sabe que el pokémon es un arma y la dejó en las peores manos.
 
     —¿Por qué Jack tenía una masterball? —preguntó una dulce voz femenina, la mujer estaba junto a un Vileplume que reposaba jugando con la hierba cercana.
 
     —No lo sé, Erika. No me lo dijo.
 
     El líder de Canela se estaba cansando de contestar tantas preguntas de sus pares, pero no quiso ser grosero, aunque era evidente que lo interrogarían, eran muchas dudas las que circulaban por sus mentes. Además, fue Blaine quien los llamó y convocó para proteger la cueva, nadie más que él tenía la información necesaria para saber qué afrontaban exactamente. Todo había sido muy repentino.
 
     —Janine, ¿revisaste los alrededores? —el anciano continuaba apoyado de su bastón de madera.
 
     —Sí, no hay nada extraño —contestó la ninja, quien era acompañada por su Venomoth.
 
     —Brock, Misty, ¿ven algo desde arriba? —preguntó Surge.
 
     Blaine era quien había tomado el mando del grupo de líderes, sus compañeros se lo habían concedido por su vasta trayectoria, pero el rubio notó cierto cansancio y preocupación en la voz de su par con más experiencia, sin contar que su lado militar le salía a flote de vez en cuando y no podía evitarlo.
 
     La pelirroja estaba en el aire sobre su Starmie, a la misma altura que Brock.
 
     —No se ve nada —contestó la nadadora—. Nuevamente, ¿por qué no estamos todos? —inquirió algo molesta. No entendía por qué el líder de Ciudad Verde no estaba presente para luchar a su lado.
 
     —Él no pudo venir —dijo Blaine, realmente ya no quería más preguntas, pero el ambiente estaba tenso y no tenía intenciones de ocasionar una pelea interna—. Le pedí que investigara unos lugares, lo que hay ahí podría sernos de ayuda en caso de que fallemos aquí —Misty se propuso preguntarle sobre esos lugares, pero fue interrumpida.
 
     —Prepárense —advirtió Sabrina, su Alakazam estaba con ella y había detectado lo mismo que su entrenadora—. Están aquí, son cinco.
 
     Justamente ese fue el número de siluetas humanas que aparecieron entre la bruma, sólo cuatro se dejaron ver, la motociclista fue la primera en aparecer. Úrsula vestía su traje de cuero negro como de costumbre, con su larga cabella oscura al descubierto, seguida por Arbok, tan amenazante como siempre. Iván apareció a su costado, con cara de pocos amigos, le lanzó una mirada desafiante a Surge, quien no se sintió para nada intimidado y sólo ansió patearle el trasero. Aquel sujeto estaba escoltado por una llamativa criatura púrpura de rugosa piel, conformada por tres esferas, dos de ellas fusionadas que expresaban una triste sensación de angustia, pero expelían un asqueroso hedor que haría vomitar a cualquiera que no estuviese acostumbrado a ella.
 
     Esteban y Omar se dejaron ver por el otro lado, el primero se notaba algo ansioso por el gran paso que darían, estaba acompañado por un toro de tres colas y pelaje marrón que pateó su pata contra el suelo, en señal de amenaza. Por su parte, el hacker se encontraba nervioso y se dejó ver junto a una enorme mantis de color verde claro que portaba unas peligrosas guadañas naturales que amenazaban con cortar cualquier cosa que se le atravesase.
 
     La mujer al mando, Adriana, para procurar no mostrar su rostro, traía puesta la misma máscara blanca sin gracia que usó ante Jack, no deseaba ser reconocida por ninguno de los líderes. Sobre ella se encontraba Aerodactyl, a varios metros, esperando la orden para atacar. Blaine tenía curiosidad sobre cómo logró controlar tan fácilmente a aquel pokémon, Jack le había dicho en el barco que la mujer lo revivió aquel mismo día, probablemente poseía algunos conocimientos sobre arqueología que la ayudaban a manejarse con dicha criatura.
 
     —¡Que maravillosa bienvenida! —indicó la mujer con una sonrisa que nadie vio— Estoy realmente contenta de que hayan decidido ser espectadores del comienzo de mi ascenso al poder —fanfarroneó, la aparición de los líderes le dificultaba las cosas y la alejaba de su deseo, pero no quería que se percatasen de su desventaja.
 
     —¡No te dejaremos capturarlo! —sentenció Blaine con fuerza.
 
     Ambos lados del enfrentamiento marcaron territorio dentro del campo de césped. Miradas desafiantes cruzaron el lugar amenazando a cualquiera que alcanzase. Los puños se tensaron, pero sus posiciones jamás se mantuvieron tan firmes.
 
     —Así que ya saben sobre él. ¿Aquel muchacho te lo dijo? —preguntó haciendo alusión a Jack— Debí asegurarme de que no volviera a ver la luz del día.
 
     —¡Lo sabía desde antes! ¡Él no tiene nada que ver en esto! —indicó el anciano con fervor y enojo, no podía permitir que se llevaran a aquella criatura, desconocía lo que tramaban, pero sea lo que fuese que planeasen, no debía ser nada bueno— ¡Ahora prepárate para ser detenida! ¡Líderes de Kanto, ataquen!
 
     La batalla comenzó tan rápido como las órdenes fueron emitidas, los líderes bajaron y se enfrentaron a aquellas personas. Surge le plantó cara a Iván, ambos eran hombres rudos sin miedo a nada, el primero un militar de excelencia y el otro un experto en explosivos. Era como ver dos montañas enfrentándose en una guerra de alturas.
 
     —¡Electabuzz! ¡Onda voltio!
 
     —¡Weezing, usa bomba lodo!
 
     La criatura de pelaje amarillo generó electricidad de su cuerpo, erizando sus pelos, y la lanzó a su oponente en forma de onda, mientras que éste abrió sus dos bocas para escupir un lodo con tintes púrpuras. Ambos ataques dieron con sus objetivos, pero ninguno de los pokémon se intimidó.
 
     La pelea continuó y Electabuzz propinó un veloz golpe en el centro de las dos caras de Weezing, con previas órdenes de Surge. A simple vista, el eléctrico parecía llevar la ventaja, puesto que se veía más enérgico, no obstante, en cuestión de segundos, su respiración se agitó, mostrando una expresión más cansada, al mismo tiempo que su venenoso oponente recuperaba un poco de aliento.
 
     —Divide dolor —murmuró Surge para sí mismo, no le costó adivinar la táctica de su enemigo, no por nada era un líder de gimnasio— ¡Juegas sucio y sin honor! —lo acusó, aunque no estaba disconforme con aquello. En una batalla de semejantes características era evidente que algo así podría suceder, y de esa macera se lo había enseñado a Jack en su encuentro en el gimnasio.
 
     Al costado de ambos hombres, Sabrina luchaba contra Úrsula sin dar su brazo a torcer, Alakazam tenía la ventaja de tipo sobre Arbok, pero la motociclista no tenía intenciones de ser humillada por la entrenadora del pokémon psíquico. Su orgullo estaba por sobre perder.
 
     —¡Deslumbrar! —la cobra miró a su contrincante a los ojos y lo dejó inmóvil, como si le anunciase sobre un impactante peligro a través de la mirada— ¡Triturar! —el rastrero ser se abalanzó con sus fauces abiertas directamente al cuello del psíquico, acomodándole una dolorosa mordida.
 
     —¡Psíquico! —comandó Sabrina con evidente preocupación en su tono de voz.
 
     Alakazam alzó sus cucharas y Arbok salió volando contra la motociclista, ambas cayeron al suelo, Úrsula siendo aplastada por su pokémon.
 
     En medio del improvisado campo de batalla, Blaine y Brock intentaban sacar del anonimato a la mujer detrás de dicha operación. El líder de Plateada atacaba al Aerodactyl en los cielos para darle una oportunidad al anciano de avanzar con una ofensiva directa contra la mujer.
 
     —¡Día soleado! —Magmar lanzó de su boca una esfera brillante hacia el cielo, se perdió entre las nubes y éstas se abrieron para dar paso a los poderosos rayos del sol, las sombras comenzaron a moverse entre la bruma— ¡Sofoco! —el aire alrededor estaba frío, haciendo que el calor producto del movimiento fuese bien aceptado. Sin embargo, luego de unos segundos se tornó molesto, se volvió realmente sofocante, potenciado por el sol, afortunadamente sus compañeros de batalla estaban lejos como para sufrir las consecuencias.
 
     —No es justo dos contra una —aseguró Adriana—. ¡Hidrobomba!
 
     Un potente chorro de agua salió del costado de la mujer, quien retrocedió varios pasos, Blaine estaba peligrosamente cerca y podía emplear alguna artimaña para quitarle la máscara. Omastar estaba escondido junto a ella, pero se mostró para luchar contra Magmar, tenía la ventaja sobre aquel pokémon.
 
     —Tenías un as bajo la manga —regañó el anciano.
 
     —¿Molesto? —se burló Adriana.
 
     —No. Yo también tengo uno —aseveró sin problemas—. ¡Puño trueno!
 
     La criatura volcánica se lanzó contra su enemigo al mismo tiempo que envolvía su puño con electricidad. Al estar cerca del acuático, le acomodó el golpe en su caparazón, había alcanzado a esconderse.
 
     Del otro lado, Misty y Janine le hacían frente al hacker. Starmie y Venomoth, tenían acorralado a Omar y la enorme mantis verde. Ellas se mantenían en todo momento seguras de sí mismas, formaban un buen equipo de batalla, mientras que él era un manojo de nervios, no acostumbraba a luchar, su labor principal era la informática. Adriana le había alertado sobre eventuales batallas, pero nunca esperó una así, sus rivales eran líderes de gimnasio después de todo.
 
     <<Maldición —Omar observó a los demás—. Están luchando sin ningún problema —pensó.>>
 
     —Pareces nervioso —indicó la ninja, tenía la intención de preocupar más a su oponente, por otro lado, Misty estaba perdiendo la paciencia, pero permaneció callada ante el propósito de Janine—. ¿Por qué no te rindes y dejas a esta mujer? Si lo haces, te dejaremos ir y no te entregaremos a la policía.
 
     —¡Sí! —intervino Misty— Y si tus compañeros te delatan, declararemos a tu favor —la pelirroja le siguió el juego a su compañera—. ¿Qué dices?
 
     Omar se mostró nervioso, por un momento a las líderes les pareció que el hacker aceptaría su propuesta, una fingida e improvisada en el minuto, pues no tenía intenciones de cumplir nada de lo que había propuesto con tanta seguridad. Pero el entrenador de la mantis realmente lo pensó.
 
     —No puedo —susurró—. Scyther —respiró agitado—. Híper rayo.
 
     La mantis abrió la boca para expulsar un poderoso rayo con tonalidades amarillas y anaranjadas. Las líderes y sus pokémon lograron evadirlo con rapidez para contraatacar. Starmie expulsó un fuerte chorro de agua de su pico superior mientras que Venomoth batió las alas a una velocidad difícil de captar para el ojo humano, no obstante, ningún movimiento dio con el blanco. Durante la pequeña polvareda, un campo de protección verde se levantó sin que se dieran cuenta. El hacker había soltado a Pinsir para que los protegiese.
 
     —Debiste haber aceptado nuestra generosa oferta. Además, eso no durará mucho —sonrió Misty, pero su rostro no demoró el expresar algo diferente al ver que protección no se deshacía—. ¿Qué demonios sucede?
 
     —Pinsir, el radio que abarcas es muy pequeño. ¿Podrías agrandarlo un poco, por favor? —sin duda alguna, Omar era algo diferente de los demás enemigos, no se manifestaba como una persona con malas intenciones.
 
     Misty y Janine observaron sorprendidas al ver cómo la semi esfera verde y transparente que rodeaba a Omar y sus pokémon aumentaba su tamaño, y más aún cuando el movimiento seguía siendo ejecutado. Ambas habían escuchado de casos altamente extraños sobre pokémon con capacidades sumamente peculiares, aunque no estaba seguras, era muy probable que estuviesen ante uno, después de todo, sólo eran rumores.
 
     Al lado izquierdo de ellas estaba Erika junto a su fiel Vileplume, el kimono de la chica no era un impedimento para su destreza en batalla, mucho menos un estorbo. Esteban, desde el otro lado, ansiaba con creces poder derrotar a la líder y continuar adelante con el plan.
 
     —¡Tauros, usa avalancha!
 
     Algunas rocas se desprendieron de la entrada de la cueva y alrededores para volar sobre la líder de Azulona y la planta andante. Vileplume empujó a Erika para recibir el impacto de todas aquellas rocas, quedando medianamente sepultada, parte de su característica flor roja quedó al descubierto.
 
     —¡Vileplume! —gritó angustiada, la planta logró descubrirse un poco para darle señales a su entrenadora de que aun podía seguir luchando— ¡Rayo solar!
 
     —Eso demorará mucho —fanfarroneó Esteban burlándose, pero su rostro se horrorizó al ver que un encandilador rayo de luz blanca venía directo hacia él y su Tauros. El impacto los arrojó varios metros, perdiéndose en la niebla.
 
     —Menos mal que Blaine usó día soleado —comentó Erika a su vileplume, a quien ayudaba a sacarse algunas rocas de encima.
 
     En los cielos, Brock seguía enfrentando a Aerodactyl, quien parecía saber perfectamente lo que debía hacer, no recibía ninguna orden de Adriana, aparentemente. La serpiente de roca mordió al prehistórico ser de un ala para arrojarla inmediatamente al suelo, cerca de donde Úrsula y Arbok habían parado hace unos instantes gracias a Sabrina.
 
     —¡Onix, usa terremoto! —gritó el líder de Plateada y todos sus compañeros retrocedieron de sus enfrentamientos.
 
     Luego de un estruendoso rugido por parte de la serpiente de rocas, la tierra se movió bruscamente debajo de todos por igual, el suelo se resquebrajó en varias partes, dejando fisuras considerables entre los líderes y el enemigo. El sismo fue tan grande que muchas aves salieron volando de sus nidos en árboles y uno que otro pokémon salió de su madriguera a inspeccionar.
 
     Los líderes de gimnasio llevaban la ventaja en la batalla, Esteban y Úrsula habían sido derrotados, mientras que los otros tres estaban en aprietos. Sabrina se acercó a Blaine y éste se detuvo para dejarla hablar.
 
     —¡Ya no es necesario que sigas luchando ni escondiéndote! —sentenció la líder de Azafrán, con su fría mirada— ¡Estás siendo derrotada!
 
     Adriana no dijo nada, la estaban acorralando, más no deseaba admitir una derrota tan temprana, estaba tan cerca de su objetivo que no era capaz de largarse como si nada y que todo su esfuerzo se fuera por la borda. Le había costado contactar a la motociclista y convencer al hacker para que le ayudasen, hacerse con una masterball había sido problemático y su padre había muerto creando a esa criatura antes de verla viva, ella lo había perdido por culpa de aquel ser. Sentía que era suyo, que tenía derecho sobre él.
 
     —¡Ese pokémon me pertenece! —sentenció Adriana desde la niebla.
 
     Blaine se dispuso a hablar, pero un brusco movimiento de Sabrina lo alertó. La entrenadora del Alakazam observó fijamente la entrada de la cueva por varios segundos, su pokémon también lo había detectado. Una fuerte presencia psíquica como nunca antes la había sentido, se aproximaba a salir para mostrarse ante el mundo.
 
     —Su poder es inmenso —anunció Sabrina con evidente asombro, estaba asustada y su respiración se agitó. Comenzó a sudar frío, Blaine vio el miedo en sus ojos—. Viene hacia acá.
 
     Adriana escuchó esas palabras. Aquel pokémon se presentaría en el momento más oportuno, la mujer sacó la masterball y la mantuvo en su mano, lo esperaría lista, estaba dispuesta a todo. No podía evitar sonreír, ya saboreaba la captura.
 
     La primera en caer fue Misty, quedó en el suelo dormida. Starmie y Janine fueron a su ayuda, pero esta última también se desplomó, los siguientes fueron Surge y Erika. Brock se cayó sobre su onix, quien alcanzó a evitar que cayese de su cabeza. Blaine no resistió y quedó tirado a los pies de Sabrina. La líder sintió cómo aquella presencia se metía en su cabeza a invadir sus pensamientos, se le resistió por varios segundos, pero su poder no fue competencia para él. Todo se volvió negro, lo último que vio fue la cara de su Alakazam.
[Imagen: giphy.gif]
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Uaaa ¡qué épico! Si el anterior capítulo ya me había parecido increíble este todavía más, pensé que la historia continuaría con Jack y su viaje, no con esto. Tengo que admitir que no me esperaba un enfrentamiento así y que me ha emocionado muchísimo, ya que como fan de todos los líderes de gimnasio que soy siempre se agradece ver que la gente les da protagonismo más allá de la obligada batalla por la medalla.

¡Qué puedo decir! No me sorprendió que los líderes estuvieran a punto de ganar, de hecho estaba esperando a que Adriana sacara algún as bajo la manga porque si no me parecía que lo tenía casi imposible para ganar, sobre todo teniendo en cuenta que su grupo era menor que el de los líderes. No me esperaba que ese pokémon saliera casi al final y ahora sí que sí no sé qué esperar. ¿Someterá a Adriana y a su grupo como ha hecho con los líderes? ¿Esta será más rápida y conseguirá lanzarle la Master Ball a tiempo? ¿Nos quedaremos expectantes y en el siguiente capítulo volveremos a ver a Jack? Y todavía queda el tema de saber qué onda con el líder de gimnasio de Ciudad de Verde. Argh, sé que últimamente la parte final de mis comentarios son preguntas pero es que nos estamos acercando a momentos cruciales e interesantes y mi mente va a mil por hora intentando adelantarse a los acontecimientos. Sea lo que sea que nos espera estaré encantada de leerlo, tengo ganas de ver cómo avanza todo esto.
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Holiiiiiii

@PKMNfanSakura sí, quería darle más participación a los líderes de gimnasio, los de kanto se han aprovechado muy poco, y también quería enfrentarlos a los malos, que mostrasen todo su poder fuera de un combate oficial. Siempre me agrada escribir sobre los líderes de gimnasio, ya sus nombres dan cierta relevancia a lo que se escribe, algún día haré historias sólo de ellos. Para Adriana, la aparición de los líderes vino a complicarlo todo, no esperaba que actuasen contra ella, contra el team rocket no hicieron nada en su momento, tenía todas las de perder. Quise dejar el capítulo hasta ahí para causar intriga, soy muy malo. Cuando leo un capítulo que me gusta, también hago muchas preguntas, es inevitable, pero sólo te puedo responder una, veremos a Jack en el siguiente capítulo. 

Gracias por seguir leyendo y comentando. Besos.

Capítulo 37 - El diario de Jonathan
 
 
     Habían pasado siete días desde el incidente en Canela, los pobladores y pokémon se refugiaron en Carmín y ahí se quedarían hasta que el gobierno asegurara que la isla volviese a ser apta para vivir. Ryan y George habían decidido acompañar a Jack hasta Paleta, en caso de que fuese necesario, Blaine se los había encargado. Ahora reposaba en su cama mientras sus más recientes compañeros paseaban por el poblado, habían llegado la noche anterior.
 
     Sus padres no estaban en casa, habían partido temprano a un viaje por crucero, lo habían esperado por mucho tiempo. No obstante, el chico no les contó sobre el robo que había sufrido ni de aquella mujer, no deseaba preocuparlos, aún no estaba del todo seguro de qué haría al respecto.
 
     Se asomó por la ventana para observar a sus pokémon, cerca de un pequeño lago tan tranquilo como el resto del poblado. Seadra nadaba en él junto a Dratini, Golbat dormía colgado de una rama de un fuerte roble que hacía de sombra para Nidoking, mientras que Venusaur descansaba bajo el sol, nutriendo su enorme flor. Del otro lado del estanque, Cubone corría de un lado para otro, Jack aun no contactaba con la persona a quien pensaba entregarlo, para que cuidase de él de manera más adecuada. La vista era muy pacífica, se veían los prados por los que jugaba de pequeño corriendo con Doduo, más allá los árboles, y luego las montañas, tan majestuosos como siempre, añoró volver a ser feliz como en aquellos tiempos, cuando la maldad del mundo aún no llamaba a la puerta de su casa ni lo perseguía por las rutas.
 
     Salió de su habitación, dispuesto a bajar para compartir con sus compañeros, pero la puerta del cuarto de su hermano estaba tentadoramente abierta, la curiosidad innata de la gente de Paleta se apoderó de él. Sabía que tenía un diario donde contaba un poco sobre su viaje, tal vez eso le ayudaría sobre sus problemas, inspirarlo para saber qué hacer, aunque eso sólo era una excusa para leerlo.
 
     No demoró en encontrarlo, tenía una foto de su hermano en la portada, era del día en que el profesor Oak le entregó un Pikachu, su primer pokémon, oficialmente, puesto que el primero fue un Eevee. Era una tradición de su familia regalar un pokémon de tipo normal a cada miembro que se disponía a comenzar un viaje. Su padre también había recibido uno cuando pequeño.
 
     Abrió el diario y comenzó a leer.
 
     20 de febrero de 1999
 
     Comencé mi viaje hoy en la mañana, junto a Eevee y Pikachu, tuve que enfrentarme al engreído de Gary, cree ser el Growlithe con más rayas, es nieto del profesor Oak, aunque no le gusta que lo relacionen con él. También tiene un Eevee, pero no es tan genial como el mío, aun así ganó. Es bastante desagradable y dice que llegará a la Liga Pokémon. También dijo que yo jamás llagaría a ella y que no me parecía en nada a papá y mamá. Además, se tomó la libertad de darme un apodo, no fue uno muy inteligente, tan sólo vio mi chaqueta roja y se le ocurrió nombrarme “Red”, dijo que me llamaría por mi nombre cuando me hiciese de uno, así que decidí hacer lo mismo con él, y lo apodé “Green”, él no andaba de verde, pero fue el primer color que se me ocurrió, debí haberlo llamado “Purple”. Entrenaré mucho para patearle el trasero.
 
     23 de febrero de 1999
 
     Llegué a ciudad Verde, pero no pasó nada interesante durante el día, sólo demoré mucho en llegar aquí, tendré que apresurarme más de ciudad en ciudad. En la ruta 1 sólo me topé algunos Rattata y Pidgey.
 
     28 de febrero de 1999
 
     Hoy llegué a ciudad Plateada, el Bosque Verde parece un infierno natural. En el Centro Pokémon leí que construirán carreteras entre las ciudades, no sé por qué no lo hicieron antes, es algo realmente necesario. Pero eso no fue lo más interesante, un cartel decía que un tal Brock estaba buscando retadores para su gimnasio. Averigüé qué es un gimnasio y resulta ser un edificio donde se pelea con un entrenador al que llaman líder y éste te entrega una medalla si le ganas, se necesitan ocho de éstas para entrar a la Liga. Si quiero patearle el trasero a Green, debo vencer a ese tal Brock. Sin embargo, no logré vencerlo cuando acudí para la pelea, esa enorme serpiente de roca, creo que su nombre es Onix, era demasiado fuerte y grande. Tendré que volver en otra ocasión.
 
     5 de marzo de 1999
 
     Pasé por el monte Moon y me encontré con unos sujetos vestidos de negro con una enorme R roja en su torso, se hacían llamar Team Rocket e intentaban robarle unos fósiles a un científico, lo ayudé y vencí a esos hombres, aunque de igual forma se llevaron algunos fósiles. No me agradan los sujetos que pasan por encima del resto, pero Green me desagrada más. El científico me ofreció uno de sus fósiles, pero preferí no hacerlo, no veo cómo me podría servir un fósil.
 
     8 de marzo de 1999
 
     Estoy en Celeste y enfrenté a Misty, pero me venció con una estrella que no paraba de recuperarse cada vez que le lanzaba un ataque, ni Pikachu pudo con ella. Sin embargo, Green y su enorme ego hicieron acto de presencia cerca del, escucha esto, más bien, lee esto, Puente Pepita, ¿puedes creer que se llama así? Me desafió a un duelo y perdí. No me rendiré así como así, le patearé el trasero algún día. Pero no todo fue malo, un amable sujeto me dio una bici, decía algo de que la promocionase por ahí. Con la bici pude llegar más fácilmente a un faro en el norte, tuve que ayudar a un sujeto llamado Bill a separase de un pokémon, estaban fusionados, fue una situación extraña. Además, parecía muy obsesionado con Eevee y sus evoluciones, aseguraba que tiene más de tres evoluciones posibles e inventó el sistema de almacenamiento. Bill parece un loco, pero es muy simpático.
 
     10 de abril de 1999
 
     Llegué a Carmín, todos tienen miedo a una invasión de Grimer, y con razón, la ciudad es inmunda, escuché de una nueva normativa pro ambiental para la ciudad, deberían hacer lo mismo con Azafrán. Enfrenté a Surge, pero su Raichu era muy fuerte. Nuevamente apareció Green, esta vez el encuentro fue sobre un crucero, el S.S. Anne. Y otra vez me venció, pero en esta ocasión tampoco fue del todo malo, me hice amigo del capitán, su nombre es Dionisio de Arcos y dice haber pertenecido a la primera Élite 4 de Kanto, no sé si creerle, pero no parecía estar bromeando.
 
     28 de abril de 1999
 
     Lavanda es un lugar particular, lleno de niebla. Entré a una torre, por alguna razón las tumbas de los pokémon están en ella, en los diferentes pisos, eso es extraño, aunque supe que querían cambiarla a una torre de radio y mudar las tumbas hacia otro sector. Pero eso no fue todo, me encontré con Green, no me retó a un duelo, estaba triste y enojado, hablaba con rabia sobre unos hombres de negro con un R roja, luego se marchó sin decirme más. Subí por la torre y me encontré con el Team Rocket, tenían capturado a un tal Fuji, aunque no sé por qué, el anciano no me dijo nada sobre ello y me regaló una flauta como agradecimiento.
 
     12 de mayo de 1999
 
     Ahora estoy en Azulona, pero no pude contra Erika, pensé que la tendría fácil con esas flores, pero la subestimé, no aparentan ser lo que parecen, no son para nada delicadas. Pasó algo bajo el casino de la ciudad, había un subterráneo secreto, era la guarida del Team Rocket, me enfrenté a varios de ellos y me topé con un sujeto diferente al resto, parecía ser alguien importante, me dijo que no me entrometiera en sus asuntos y demandó saber mi nombre, al parecer había escuchado de mí, por lo del monte Moon y Lavanda, me identifiqué como Red, luego escapó. La policía inundó el lugar, yo también hui, no quería que me vincularan a ellos.
 
     29 de mayo de 1999
 
     Fucsia es un lugar muy rosado, pero no deja de ser agradable, entré a la Zona Safari, me perdí y no logré capturar ningún pokémon, fue algo tragicómico, a estas alturas del viaje sólo tengo a Eevee y Pikachu, cuando encuentre al pokémon adecuado lo capturaré. Enfrenté a Koga, pero nuevamente perdí ante un líder, me comentó que pretendía dejar el gimnasio y cederlo a su hija.
 
     17 de junio de 1999
 
     Azafrán es muy grande, no hay mucho que hacer aquí, me aburro como las otras veces. Dicen que van a conectar Kanto con otra región, a través de un tren magnético, ocuparán los rieles que quedaron en desuso luego de ese trágico accidente. Sabrina y sus poderes psíquicos fueron demasiado para mí, no pude obtener la medalla, por un momento sentí que me leía la mente.
 
     28 de junio de 1999
 
     Es increíble que ningún barco me haya podido traer a isla Canela, ¿cómo llega la gente a este lugar? Yo tuve que venir sobre un pokémon acuático que sabía usar surf, gracias a la buena voluntad de un nadador muy simpático. El líder, Blaine, es muy fuerte, no pude contra él y sus acertijos. Me encontré con Green en un lugar llamado Mansión Pokémon, era muy hermoso a simple vista, pero según él ahí estaban los laboratorios de investigación del Team Rocket. Nos infiltramos en el lugar, y en el subterráneo hayamos algo impensable. Estaba lleno de papeles complejos y en un enorme recipiente de cristal yacía una criatura de piel pálida, estaba vivo, parecía un pokémon. Su nombre era Mewtwo y los papeles decían que era un clon modificado del mítico Mew. Habían hecho algo en contra de la naturaleza, estaban jugando a ser Dios. Green decidió entrenar y volverse muy fuerte. Yo decidí hacer lo mismo. El Team Rocket había cruzado el límite de atrocidades y quién sabe con qué propósito habían creado a Mewtwo. No sé en cuánto tiempo vuelva a escribir.
 
     Su hermano era un verdadero perdedor, Jack sabía que al principio, Jonathan no era muy habilidoso en batalla. Sin embargo, había encontrado información que no esperaba tener. Ahora sabía el nombre de la criatura que aquella mujer pretendía capturar, su nombre era Mewtwo y había sido clonado del mismísimo Mew, pero con modificaciones. Continuó leyendo, esperaba encontrar más datos que le sirviesen de algún modo, pero al ver la fecha le causó intriga saber por qué había pasado tanto tiempo.
 
     18 de Octubre de 2000
 
     A mediados de abril de este mismo año regresé a Paleta y me encontré con un acto horroroso, mi casa había sido profanada, mis padres estaban tirados en el suelo. Los desperté, se habían llevado a mi hermano menor. Afortunadamente lo encontramos hace poco más de un mes, el sujeto no le hizo nada, pero nos costó vencerlo, desconozco con exactitud sus intenciones, huyó como un cobarde. Estoy cansado de estos sujetos que creen que pueden hacer lo que se les dé la gana, alguien debe detenerlos, no sé si tiene que ver con el Team Rocket o no, pero lucharé contra ellos. Green accedió a ayudarme y ha recopilado información sobre ellos. Nunca pensé que terminaría simpatizando con él en algún momento. Me dijo que Mewtwo había sido creado por un hombre llamado Aliro Jones, pero lo encontraron muerto a mitad del proceso, Mewtwo fue terminado por Fuji, el mismo hombre que el Team Rocket había acorralado en Lavanda hace más de un año, tal vez en ese momento lo estaban presionando para algo. El líder era un hombre llamado Giovanni, él estaba detrás de todo, a él debíamos vencer para acabar con esta maldad.
 
     10 de enero de 2001
 
     Tomaron el edificio de la corporación Silph, estaba bajo el control del Team Rocket, era el momento para vencerlos de una vez y lo logramos, aunque obtuvimos ayuda de una chica que al escuchar cómo Green y yo nos llamábamos, decidió identificarse como “Blue”. Muchos huyeron cobardemente y una masterball desapareció, una pokéball que puede capturar cualquier pokémon, quizás con ella pretendían capturar a Mewtwo para controlarlo. Pero lo que más me dio rabia fue el hecho de que la justicia no logró vincular a Giovanni con el Team Rocket, las cámaras de seguridad habían sido destruidas previamente y nuestro testimonio no valió porque éramos sólo niños, todo indicaba que el líder era un tal Archer, seguido por una mujer de nombre Ariana y unos hombres llamados Petrel y Proton.
 
     10 de septiembre de 2004
 
     Lamento no haber escrito por tanto tiempo, pero he estado entrenando muy duro y olvidé el diario en casa. Green y yo volvimos a retar a los líderes de gimnasio. Green tampoco los había vencido la primera vez, después de todo éramos igual de perdedores, aunque él aseguraba seguir siendo mejor que yo. Inesperadamente, nos encontramos con Giovanni en el gimnasio de ciudad Verde, no puedo creer que le permitan ser líder de gimnasio a un hombre tan perverso como él, lo peor de todo, él tenía la masterball perdida y en ella había capturado a Mewtwo, lo obligaba a luchar por él. Eso nos enfureció a Green y a mí, los dos habíamos llegado juntos al lugar y nos encontramos en dicha situación. Mewtwo era muy fuerte, pero parecía sufrir, debíamos liberarlo de esa crueldad, no tenía la culpa de su creación, merecía una oportunidad para vivir tranquilo, lejos de la maldad humana. Green cayó en la pelea, tuve que enfrentarlo solo, los ataques de mis pokémon no le hacían nada, por lo que debí destruir la masterball que lo hacía prisionero. Giovanni fue derrotado, pero escapó. Mewtwo me observó por unos segundos, como si pudiese ver a través de mí, lo sentí en mi mente, me dio las gracias, luego se fue, desconozco a dónde. Green y yo nos hicimos con la última medalla.
 
     30 de noviembre de 2004
 
     Green y yo llegamos a la final de la Liga Pokémon, con tan sólo 17 años de edad, fue una pelea ardua, Pikachu y yo apenas nos mantuvimos de pie. Gané, por primera vez había pateado el trasero de Green, ya no era tan engreído, pero decidió seguir llamándome Red. Ahora era el campeón de la Liga Kanto 2004, pronto recibí el desafío de la Élite 4, eso me daba miedo.
 
     Los apuntes terminaron ahí. No decían cómo le había ido a Jonathan con el desafío, pero Jack ya sabía el resultado, no pudo contra ninguno, su logro era ser el campeón de menor edad en ganar un campeonato de la Liga. Pero no fue lo que más llamó la atención del muchacho, su hermano había usado su tiempo y habilidades, las pocas que tenía, con el sólo objetivo de vencer al Team Rocket, sin mencionar que su secuestro gatilló en su hermano las ganas de poner en su lugar a aquellos que se creían por encima del resto. Había mejorado con un propósito, ayudar a otros. Ahora era un gran entrenador, con un puesto más alto que sus padres y en ninguna parte de su viaje se había quejado de ello, ni de sus derrotas, sólo continuó y encontró su camino. Tal vez Jack debía seguirlo, sus ansias de luchar por lo justo estaban creciendo. No se quedaría de brazos cruzados.
 
     Bajó las escaleras con determinación, se sintió inspirado por la historia de superación de su hermano, pues no conocía el detalle ni las motivaciones que había tenido. Llamó por teléfono al profesor Oak, en pocos minutos le contó todo lo ocurrido con la mujer y lo que él creía que ésta planeaba hacer.
 
     —Ya veo —el anciano meditó por unos instantes—. Creo que se me ocurre cómo ayudarte, pero necesitarás ayuda para pelear —le comentó—. Lyra y Elliot están por llegar, sé que te ayudarán, pero no será suficiente con ellos.
 
     —No se preocupe, llamaré a algunas personas que prometieron ayudarme cuando los necesitase —sonrió—. Tengo sus números.
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Y después de varios capítulos llenos de acción... Llega otro más tranquilo. Si bien fue algo distinto a lo que estamos acostumbrados aquí, ya que básicamente fue Jonathan hablándonos desde su diario, me gusta mucho este formato. Nos enteramos de cosas muy interesantes (ya sabemos por qué todo el mundo se sorprende al oír el apellido Evans, teniendo en cuenta quién es el hermano mayor de Jack) como que en un principio ni él ni su rival pudieron obtener ninguna medalla. Esto me gustó muchísimo, ya que los dos no empiezan siendo los amos de la región, pierden y pierden y a pesar de eso siguen adelante, sobre todo Jonathan, que también pierde ante su rival. Sus ganas de avanzar y de frenar al Team Rocket pese a todo son encomiables, y aunque no le hayamos visto todavía en "carne y hueso", por así decirlo, ya me cae bien.

De su relato quiero decir dos cosas. Una, siento curiosidad por ese accidente que menciona en Azafrán, no sé si ya se ha mencionado alguna vez en la historia. Y dos, me resultó curioso que no se siga la mecánica de los juegos de enfrentarte directamente al Alto Mando, sino que hay una competición y es el ganador de la Liga quien tiene ese derecho, me recordó al manga.

Por último, me encantó ese detalle de darle esos motes a Jonathan, Gary y a la chica misteriosa. Red, Green and Blue, el trío más famoso de Kanto. Al final del capítulo vemos que Jack decide tomar cartas en el asunto y al parecer no va a estar solo en su nuevo misión. Espero con ansias ese reencuentro con todos los que prometieron echarle una mano cuando lo necesitara, me están gustando mucho estos últimos capítulos, a ver cómo sigue el siguiente.
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Holi, les traigo un capítulo corto, pero bonito.

@PKMNfanSakura quería relacionar de alguna forma la historia de Jack con la historia clásica de los juegos de la primera generación, y creo que lo mejor fue que Jack fuese hermano de "Red", eso fue algo que se me ocurrió poco antes de escribir el capítulo, no tenía planeado que Jonathan tuviese el rol de Red dentro de mi elfoverso, luego, cuando le dí la última lectura antes de postear el capítulo tuve la idea de darles los nombres "Red" y "Green" como apodos, y me decidí por incluir una niña, "Blue", pero no he planeado nada sobre ella en mi elfoverso, fue una inclusión de último momento, por lo que tu apodo de misteriosa le queda muy bien. Quise hacerlos malos en batalla para variar un poco las cosas, siempre se les muestra como grandes jóvenes excepcionales en batalla y con poca experiencia. Ese accidente de tren que se menciona fue mencionado por Henry anteriormente, cuando le contó a Jack sobre un tren fantasma, es de esos detalles que ocupo para alimentar la historia y que se sienta parte de un mundo, pero te voy a spoilear un poquito, usaré ese detalle en otro fic. Quise hacer la Liga más compleja, y me basé en Pokespe, se enfrentan en un campeonato como en al anime y luego al alto mando y al campeón.

Gracias por seguir leyendo y comentando. Besos.

Capítulo 38 - Cuando lo seguro no es seguro
 
 
     Ya era tarde y el sol estaba a medio ocultar, mientras que los faroles comenzaban a iluminar tímidamente sus alrededores, las aves se alistaban para dormir en sus nidos de ramitas y una ligera brisa nostálgica recorría las calles que poco a poco comenzaban a desolarse. La sensación de frío estaba en toda Ciudad Verde.
 
     Jack se encontraba en la zona noroeste de la verdosa urbe, parado frente a un enorme agujero de paredes de tierra, desde su posición, podía observar únicamente la fachada de un edificio de murallas blancas y puertas de vidrio, pues estaba enterrado casi en su totalidad. Su único acceso eran unas empolvadas escaleras blancas que conducían a un pequeño capo de césped previo a la construcción subterránea, había algunos árboles de menor tamaño también.
 
     Estaba por enfrentar al último líder de Kanto, no podía evitar estar nervioso, después de todo era el paso final para poder hacerse de un lugar en la Liga. Además, no había avisado que vendría ni había sacado hora para un duelo, no había tenido tiempo, pero ahí estaba, con la esperanza de que el líder le admitiera una batalla de último momento. No tenía ninguna estrategia esta vez, aunque dudaba de si podría hacerlo sin una.
 
     Bajó con calma, tuvo tiempo para apreciar la ambientación, habían algunas rocas de tamaño considerable, el césped pasto estaba mal cuidado y se observaban unos pilares cilíndricos que marcaban el camino, uno de ellos estaba roto. Se detuvo ante la entrada, sobre ella estaba la típica estructura que hacía que el gimnasio se diferenciara de los demás, el color de éste era marrón. Entró con timidez y caminó varios pasos, el interior del gimnasio tenía un diseño bastante simple, las murallas eran de un metal oscuro y gris, el campo de batalla era de tierra, con agujeros en ella. El típico sujeto de las estatuas no se hallaba.
 
     Al final de la habitación había una puerta del lado derecho, mirando desde la perspectiva de Jack. Sin embargo, la atención del chico se concentró en el sujeto que permanecía de pie cerca de ella. Aquel hombre era la única persona en el lugar, llevaba puesta una chaqueta negra sobre una camiseta blanca, vestía unos pantalones color tierra y su anaranjado cabello estaba en puntas. Se percató de la presencia de Jack y lo observó curioso por unos segundos, aunque sin el más mínimo indicio de sorpresa.
 
     —¿Sí? —preguntó el sujeto.
 
     —Necesito tener un duelo con el líder —dijo Jack y tragó saliva, la posición corporal del sujeto indicaba seguridad.
 
     —Los duelos de hoy ya acabaron, si quieres una batalla, debes sacar hora y venir otro día —indicó sin mayor expresión en su rostro, con absoluta calma en su hablar, luego le dio la espalda, disponiéndose a irse por la puerta a la que estaba próximo.
 
     —Por favor —le rogó, con nerviosismo, pero determinación.
 
     —¿Eres Jack Evans, cierto? —el chico asintió con sorpresa— Te reconocí cuando entraste, tienes la misma cara de imbécil que tu hermano, sin contar que comparten los movimientos atolondrados a la hora de caminar —el muchacho no sabía si molestarse, varios líderes habían hecho alusión a alguien de su familia. Lo miró por unos segundos hasta que supo cómo reaccionar.
 
     —Eres Green —le había costado reconocer a aquel hombre, pues sólo lo había visto una vez en el pasado, en el encuentro final de Liga en que participó tu hermano.
 
     —Gary Oak para ti, niño —corrigió sin molestia en su voz—. Sólo dos personas tienen permitido decirme así —apuntó—. Menos mal que mi abuelo me advirtió de que vendrías. Por eso la puerta aún estaba abierta. Acepto tu reto.
 
     —Excelente —sonrió.
 
     —Mi nombre es Gary —expresó al mismo tiempo que se posicionaba en su respectivo lugar de líder de gimnasio— y soy el líder del Gimnasio de Ciudad Verde.
 
     —Ya me habías dicho tu nombre —comentó—. Ahora que lo pienso, todos los líderes se presentaron así.
 
     —Todos debemos hacerlo. Políticas de la Liga —explicó con rapidez—. No te enfrentarás a nadie antes de mí —Gary no se mostraba como alguien impaciente, pero iba directo al grano—. Ocuparé sólo un pokémon, pero tú podrás ocupar cualquiera de los tuyos y cambiarlos cuando quieras.
 
     —¿Por qué? —esa decisión por parte del líder era algo extraña— No sería justo para ti, no sería una batalla equilibrada.
 
     —Ya verás por qué lo hago. Machamp.
 
     Una criatura humanoide apareció ante Jack, su piel era gris y gozaba de unos fuertes músculos que lucía con orgullo, además, ostentaba cuatro intimidantes y poderosos brazos, listos para golpear. No obstante, lo más llamativo en su apariencia eran unos calzones negros de luchador, con algo parecido a un cinturón de campeón de lucha libre. Tenía tres crestas rígidas sobre su cabeza.
 
     —¡Nidoking! ¡Taladradora!
 
     De la pokéball salió la venenosa criatura bípeda, girando en el aire como un taladro viviente, no perdió tiempo y aprovechó el impulso otorgado por la cápsula para comenzar con la ofensiva, parecía tener energía de sobra. Sin embargo, el musculoso de los cuatro brazos lo agarró en el aire, deteniéndolo con dos de sus manos, mientras que las que tenía libres las usó para golpear al pokémon de Jack en el estómago, con poderosos puñetazos, veloces y bestiales, ni siquiera la dura piel de Nidoking bastó para protegerlo del dolor. El pokémon cayó inconsciente.
 
     —Eso es velocidad y precisión —apuntó Gary—. Tu hermano demoró en conocerlas. Por eso no me sorprende que tú no las conozcas.
 
     Era evidente que intentaba provocarlo, sabía por su hermano que Gary era un engreído por naturaleza y que de cierta forma gozaba recalcando los defectos estratégicos de las demás personas, especialmente con aquellos contrincantes que creían saberlo todo. Pero aquella fuerza y habilidad que demostró hace unos segundos dejó al chico con la boca abierta. El joven líder estaba a un nivel muy superior. Guardó a Nidoking.
 
     —¡Venusaur! ¡Usa eco voz!
 
     Un poderoso sonido salió de la boca de la pesada criatura que acababa de hacer acto de presencia en el campo de batalla. No obstante, Machamp se tapó los oídos para aguantar el molesto dolor en ellos, luego avanzó con rapidez hacia su oponente mientras éste continuaba ejerciendo el sonoro movimiento, y con sus puños sobrantes envueltos en llamas, golpeó ambos costados de la cabeza de Venusaur. El animal-planta se desmayó, el característico aroma de su flor no se notó en ningún momento.
 
     —Ni siquiera le pude dar una orden —susurró Jack, no lograba creer lo que veía, los demás líderes no estaban a su altura. Después de todo, el joven con el que luchaba una vez fue finalista de la Liga.
 
     —Igual de patético que tu hermano, él sólo aprendió cuando se vio obligado a hacerlo —comentó Gary con aires de superioridad, aunque una muy justificada—. Era un fracaso tras otro, no podía con ningún líder. Ninguno de los dos estábamos a la altura de la situación, mi soberbia no me dejaba ver mis errores —Jack vio la expresión del líder, no había ni la más mínima vergüenza por su antigua manera de ser—…y tu hermano era muy estúpido…lo sigue siendo. Pero tú en poco tiempo los derrotaste. Los demás líderes hablaron maravillas de ti, dicen que los sorprendiste en último minuto con alguna estrategia rebuscada pero efectiva, pero ahora…no sucedió nada. Ya he derrotado a dos de tus sumamente mal entrenados pokémon y me llevo una enorme decepción —sentenció lapidariamente—. Al menos Elliot logró sorprenderme.
 
     —¡Continuemos la batalla! —dijo con rabia, las palabras de Gary estaban funcionando, le estaba sacando en cara todo lo que no podía hacer, sus errores, de una manera muy sutil y elegante— Por favor —guardó la compostura al percatarse de su exabrupto.
 
     —Entonces saca a otro pokémon.
 
     —¡Golbat! ¡Aire afilado!
 
     El murciélago salió a escena mientras revoloteaba, pero no lanzó ningún movimiento. El pokémon se volteó a mirarlo con una expresión confundida, tenía miedo de luchar contra ese Machamp, desde el interior de su pokéball había visto cómo derrotaba a sus dos compañeros más fuertes con un solo golpe. Era una bestia contra la que se enfrentaría en circunstancias normales, quizás ante el peligro, pero se percató de la inseguridad de su joven entrenador.
 
     —Ese Golbat siente tu miedo, Jack —indicó el líder—. Se dice por ahí que un pokémon puede llegar a tener los mismos deseos que el humano con el que comparte una amistad. Cuando era un niño no creía esas patrañas, sólo era poesía, esperanza para los débiles…pero tu hermano me demostró lo equivocado que estaba…derrotándome en la final de la Liga —miró a Machamp—. Tus pokémon quieren ayudarte a cumplir tu sueño, pero tú dudas en cumplirlo, porque aún no lo haces propio. Elliot me lo contó, para ti sólo es una promesa. Debes buscar algo que haga que te levantes todos los días y que tus pokémon te acompañen en ese viaje —Jack se mantuvo mirando al suelo, no creía ser capaz de mirarlo a los ojos—. Siempre basaste todo en estrategias, pero la vida real no es así, el camino que sigues te llevará a enfrentar a entrenadores aún más poderosos que yo, no puedes irte a la segura, no siempre conocerás a tu oponente, debes estar preparado para lo que sea —suspiró, por muy engreído que fuese, no era de su agrado enrostrar la dura realidad—. Como ya no eres capaz de seguir luchando —insinuó con más seriedad—, la batalla termina aquí. Vuelve cuando seas capaz de luchar de verdad —dio media vuelta junto a Machamp.
 
     —¡Entréname! —Gary se detuvo— ¡Enséñame todo lo que sepas! ¡Aprenderé!
 
     —Debes enseñarle a tus pokémon a controlar cada uno de sus movimientos, reaccionar en determinadas circunstancias, aprovechar lo que la naturaleza les dio, sobreponerse a sus debilidades, entre otras cosas —advirtió aun dándole la espalda—. ¿Estás dispuesto a eso?
 
     Volteó para mirarlo, tenía interés sobre la reacción del muchacho, pero observó algo que no había visto hace años. El chico tenía la misma expresión de Jonathan cuando lucharon por primera vez. En aquella ocasión, Gary había barrido el piso con él, pero su mirada era decidida, ni la actitud engreída y soberbia de su rival ni el nuevo apodo que éste le había dado le hicieron perder su determinación. Ahora podía ver aquello en los ojos marrones de Jack. El líder se percató inmediatamente de que el joven de Paleta ya sabía lo que debía hacer, y que no lo haría por él, lo haría por otros, por sus pokémon. Lo haría para no fallarles, porque ellos no le habían fallado nunca.
 
     Gary se dispuso a aceptar la petición del muchacho, pero el sonido de su celular lo distrajo, era tono bastante alegre para alguien que suele mostrarse intelectualmente superior al resto mediante burlas. No pudo evitar sonrojarse un poco, por lo que contestó rápido para pasar de la penosa situación. El muchacho no dijo nada.
 
     —¿Sí? Dime —permaneció callado por unos segundos, luego colgó. Miró a Jack—. Quédate a dormir aquí esta noche. Mañana a primera hora nos vamos a Paleta —el chico no entendió muy bien aquel cambio de actitud—. La ayuda que pediste ya llegó.
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Wow, Gary sí que fue brutal como para despacharse a los dos más fuertes de Jack así, con el solo hecho de aparecer, pensé que se iba a desesperar más y actuar mucho más descontrolado pero luego recordé cómo ha sido la personalidad del chico y la verdad me gustó bastante cómo reaccionó. Pobre Golbat ya veía que también iba a acabar en el suelo, ahora a esperar quien será la persona de la llamada misteriosa del destino-ttebayo[???] No se por qué ya tengo alguna que otra teoría de quien puede ser...o quizas solo sea eso, una teoría
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Capítulo 35: Bueno, eso fue un curioso twist. Normalmente cuando un pokémon evoluciona en una situación intensa, siempre tiene la chance de mejorarla, pero incluso con Venusaur, Adriana aun logró robarse la Master Ball, eso solo irá de mal en peor.

Capítulo 36: Ah, ain't that just fun. Todos los líderes de gimnasio se preparan para evitar que la loca y sus soldaditos se roben a Mewtwo nada más para que éste mismo llegue y se entregue en bandeja de plata, dark times coming indeed.

Capítulo 37: Huh, entonces el hermano de Jack era Red usando un apodo en lugar de su nombre real, ahora tiene sentido el por qué el apellido era tan importante.

Capítulo 38: Oh boy, esa ayuda... tengo tres enormes apuestas a ello: la primera es que es Jonathan, o al menos lo asumo por la forma en que reacciona a la situación; la segunda es que son Lyra y Elliot; la tercera es que Gary está poniéndole metáforas a la situación y él es la ayuda. De cualquier manera, creo que el entrenamiento en cuestión va en cuenta regresiva, con eso de que los bandidos ya dieron con Mewtwo y seguramente lo han atrapado.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
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Cómo se nota la fuerza de aquellos que participaron en la Liga en algún momento. Pensé que tal vez si Jack podía usar sus seis pokémon tendría alguna posibilidad de ganar, pero a veces hace falta algo más que fuerza, algo más que la superioridad numérica. En este caso le faltó seguridad pero estoy segura de que eso es algo que llegará a conseguir.

Me gustó las similitudes que vio Gary entre Jack y su hermano al final de la batalla, cuando ve que solo está más determinado en seguir hacia adelante. Que hablando de Gary, por fin se resuelve la incógnita que tenía de quién sería el líder de Ciudad Verde. Dice que la ayuda que pidió Jack ya ha llegado, así que imagino que dentro de poco volveremos a tener capítulos intensos. Este fue bonito, a ver cómo sigue totodile
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Holi mis chiquilles.

@Bancho Ramen creo que hay un reto implícito en hacer relatos que incluyan personajes con personalidades tan conocidas y definidas gracias a los juegos, es una dificultas extra que asumimos, espero haberlo hecho bien. La idea de que venciera tan fácilmente a los dos pokémon más fuertes de Jack recae en el propósito de este capítulo, que Jack se percate de que aún le faltan cosas por aprender. En este capítulo verás si se cumple tu teoría.

@Nemuresu Parece que todo irá de mal en peor. Jonathan usó el apodo "Red" sólo para identificarse ante el Team Rocket, ante la Liga seguía siendo Jonathan Evans, aunque no descarto que el Team Rocket haya averiguado su nombre. Ya verás quién o quiénes son la ayuda.

@PKMNfanSakura la seguridad es algo importante, creo yo, en batallas, pero la inseguridad de Jack provino del hecho de no haberse preparado antes, lo hizo a consciencia debido al imprevisto en Canela, necesitaba probarse a sí mismo y falló. Desde el principio decidí que fuese Gary, después de todo este fic sucede mucho tiempo después de la historia de "Red".

Gracias por seguir leyendo y comentando. Besos para todes.

Capítulo 39 - La reunión
 
 
     Una suave llovizna matutina caía sobre los eternos prados verdes de pueblo Paleta, las personas ya se habían levantado para hacer sus labores y se podía ver a algunos pokémon pastando. Jack y Gary ingresaron al poblado por la entrada norte, iban a paso firme y rápido, pues no había tiempo que perder, no obstante, se encontraron con dos personas que les cerraron el paso, aunque son amedrentarlos.
 
     Una chica de cabellera oscura, baja estatura y abrigada por una sudadera holgada de color púrpura se hallaba del lado izquierdo, estaba acompañada por una enorme tortuga de piel azul y barbilla beige, su caparazón estaba reluciente y de ella salían dos cañones, que reposaban por encima de sus hombros, ya no tenía la cola pomposa que alguna vez lució. La otra persona era un chico de cabello marrón, no llevaba su típica gorra roja, pero vestía la misma camiseta blanca de siempre. El pokémon que lo acompañaba era un lagarto anaranjado de largo cuello y con alas de interior verde oscuro, al final de su cola ostentaba una flama tan caliente que evaporaba las gotas de lluvia antes de que la tocaran, mientras que en la parte posterior de su cabeza yacían dos cuernos de punta redondeada.
 
     —El profesor dijo que los encontraríamos aquí —manifestó el chico de ojos verdes, la chica se abalanzó a abrazarlo, como un gesto de cariño.
 
     —Me adelantaré al laboratorio —informó Gary con cara de fastidio y siguió hacia su destino, no tenía intenciones de presenciar una escena llena de cursilerías.
 
     —Con Elliot estábamos muy preocupados, el profesor nos contó todo —indicó la chica un poco más aliviada por haber visto a su amigo—. Llegamos ayer en la tarde. ¿Por qué no nos esperaste?
 
     —Lo siento, Lyra, pero tenía que hacerlo, necesitaba saber algo.
 
     —¿Y qué descubriste? —preguntó su mejor amigo.
 
     —Que me falta entrenar más —indicó cabizbajo, aun no quería explicar con detalles lo que había sucedido, pero suponía que el profesor Oak ya les había informado lo sucedido en Canela—. Veo que ahora tienen una Blastoise y un Charizard —sacó una pokéball para dejar salir a Venusaur, para que interactuase con sus amigos de la infancia. Ahora los tres pokémon eran más grandes que sus entrenadores.
 
     —Evolucionaron hace un tiempo —dijo Lyra—. Vamos al laboratorio, los demás te están esperando —comentó.
 
     —Parecen un grupo de personas…peculiares —apuntó Elliot—. Pero son simpáticos, a su manera.
 
     Demoraron alrededor de una hora en cruzar todo el pueblo y llegar al hogar de Oak, por lo que Jack decidió contarles él mismo lo que había pasado y las sensaciones que había experimentado ante tal inesperado ataque. El anciano les abrió la puerta para dejarlos pasar a la sala de estar, donde los demás estaban reunidos, atravesaron la parte de enfrente del laboratorio, ya no estaba tan alborotado como la última vez que visitó el lugar.
 
     Ingresaron a la habitación señalada y Jack pudo ver a las personas que conoció durante su viaje, los mismos que le ofrecieron su ayuda en caso de ser necesario, personas de las que había aprendido algo y que lo habían escuchado al contarle sus problemas y anhelos. Podía confiar en ellos.
 
     El cuarto era espacioso y de color blanco, tenía tres ventanas del lado derecho, desde el punto de vista de Jack, y dos puertas, la que había usado el trío de amigos para entrar y otra que daba al patio trasero. Una mesita de centro llena de jugos y galletas estaba rodeada por tres sofás. El rojo de la derecha estaba ocupado por tres niñas. Franny con su particular indiferencia manifestaba aburrimiento al tener su cabeza apoyada en su mano, tan gélida como la primera vez que la vio. Karin, en el centro, tomaba té con mucha elegancia, tratando de guardar las apariencias, era la hija del gobernador después de todo y debía mantenerse correcta, aunque no podía evitar de vez en cuando lanzar algunas mirada a la rubia que tenía a su costado derecho, pues notaba la innata prestancia de ésta. Mientras que por su lado izquierdo se hallaba Aurora, quien comía una alegremente galleta de chocolate, ya se había comido diez.
 
     Frente a ellas, otro sofá estaba totalmente ocupado, este era verde. Daniel escuchaba música con sus audífonos para ignorar al resto, no podía creer que estuviese tan lejos de sus preciadas máquinas, su madre lo había obligado a asistir por culpa de su primo, quien justamente se encontraba a su costado, manteniendo una agradable conversación con Peter sobre qué zona había visitado este último en su viaje familiar, Adam ya ansiaba visitar aquella zona un montón de veces. El tercer sofá, de color azul, sólo era ocupado por dos chicos. Ryan y George discutían sobre qué otro lugar sería interesante para tener una batalla, eran los únicos del grupo que llevaban varios días en Paleta. En cambio, Henry, se encontraba mirando por una de las ventanas, observando la lluvia caer, tan oscuro y alejado como siempre, estaba vez no asustó a Jack al entrar en la habitación. Y Gary estaba apoyado en la pared, esperando que la reunión comenzase de una vez
 
     Cuando Jack y sus amigos entraron, todos voltearon a ver, saludándolo amistosamente, a su propia manera, sabían por lo que había pasado, el profesor Oak también les había contado algunos detalles sobre lo sucedido, y el chico se estaba preguntando a cuántas personas más les habría comentado, aunque no le molestó.
 
     —Gracias a todos por venir —empezó el chico con una tímida sonrisa en su rostro, estaba realmente feliz de ver a todos sus compañeros de viaje reunidos—. La verdad, es que los he llamado…para que me ayuden a luchar contra la mujer que me robó la masterball.
 
     Los demás lo observaron incrédulos, el anciano no les había contado esa parte, algunos incluso habían llegado a creer que la masterball sólo era algo hipotético, que no se había creado de verdad, que sólo era un rumor entre los entrenadores.
 
     —¿Por qué tienes una masterball? —preguntó Franny, fue la más directa, aunque la mayoría de los presentes no lo supiera, su familia era dueña de la empresa que desarrolló las únicas que existen en el mundo y no estaba al tanto de que alguien tuviese una en su poder.
 
     —Es una larga historia, pero para resumir —no deseaba alargar mucho las cosas, mucho menos sobre ese tema tan delicado para él—. Mi padre mandó a pedir una a la Corporación Silph para mi doceavo cumpleaños.
 
     —Si te robó la masterball, debe ser para capturar un pokémon poderoso, supongo —dedujo Karin, luego de tomar un sorbo de té—. Sólo se me ocurren las aves legendarias…al menos en Kanto, y las historias cuentan que su poder es sumamente devastador si entran en cólera, pero no son invencibles para una cantidad importante de entrenadores —informó la chica sin que se lo preguntasen, Jack no recordaba que fuese tan buena para hablar—. Por eso la Liga y el gobierno prohibieron su captura, porque no es algo imposible —Gary y su abuelo cruzaron miradas.
 
     —Creo que quiere capturar otro pokémon, uno del que muy pocos saben su existencia —explicó Jack ante la atenta mirada de todos.
 
     —¿El monstruo de Celeste? —propuso Peter con un poco de temor, algunos lo observaron con curiosidad, no sabían de él.
 
     —Así es. Su nombre es Mewtwo y fue creado por el Team Rocket.
 
     El asombro en todos era tal que algunos dudaron de la veracidad de dichas palabras, lo que dijo Jack estaba fuera de todo lo conocido. Por qué la policía había ocultado algo así de la opinión pública. Un pokémon creado por humanos y sólo algunos pocos sabían de su existencia, eso era algo difícil de digerir y creer a ciegas.
 
     —Silencio —ordenó Oak—. Es verdad, yo tuve conocimiento de su existencia desde hace mucho, Gary me lo contó, él y Jonathan se enfrentaron a Mewtwo en el gimnasio de ciudad Verde y lo liberaron de Giovanni hace algunos años. El atraco a Silph fue para robar una masterball y capturarlo, no fue un simple ataque como lo hizo parecer la policía. Pero debieron ocultar la información para que no comenzase una cacería sobre Mewtwo.
 
     —Sólo Jonathan lo liberó, yo me desmayé en el intento —aclaró con molestia, no era fan de reconocer sus derrotas—. Según lo que averigüé, el doctor Aliro Jones de la universidad de Azulona creó a Mewtwo a partir del ADN de Mew, sin embargo, murió antes de completarlo y el señor Fuji de Lavanda terminó aquella creación. Lo obligaron a hacerlo —muchos colocaron cara de asombro ante tal información, aunque Gary supuso cuál fue la parte que más los asombró—. Sí, Mew es real.
 
     —Entonces, ¿esta mujer quiere capturar a Mewtwo? —preguntó Daniel luego de bostezar.
 
     —Al parecer…ya lo capturó —informó Gary.
 
     Ni siquiera Jack podía creer lo que escuchaba, él estaba dispuesto a entrenar para luchar contra aquella mujer, impedir lo que sea que quisiese hacer, pero no sabría cómo enfrentar a aquel monstruo, nunca lo había visto, pero no era necesario verlo para saber sobre su poder, había sido creador para que fuese un pokémon poderoso y lo habían logrado con creces. No estaba seguro si lograría hacer algo.
 
     —¿Cómo dices? ¿Estás seguro? —Elliot no quería creerlo.
 
     —Los demás líderes de gimnasio se enfrentaron a esa mujer y los que la ayudan, en las afueras de esa cueva. Al principio iban ganando, pero uno a uno comenzaron a desmayarse, Sabrina logró resistir un poco más y alcanzó a divisar a un ser de piel pálida, en ese momento su vista ya era borrosa, pero sus descripciones calzan con la apariencia de Mewtwo —explicó sin rodeos—. Cuando despertaron ya no había nada en la cueva y toda memoria sobre el enfrentamiento fue borrada de los pokémon. Por eso debemos suponer que Mewtwo está con ella, ya sea que lo haya capturado o no.
 
     —Pero si realmente estuviera con ella, ¿no debería haber atacado o algo así? —propuso Aurora con voz esperanzadora. Tenía una galleta a medio comer en sus manos, había olvidado acabar con ella al escuchar semejante información—. ¿Por qué lo guardaría para después? No creo que sólo sea para capturarlo y nada más.
 
     —Exacto —concordó el anciano—. Por eso debemos encontrarla y averiguar si lo capturó. De ser así, es posible que ataque en cualquier momento.
 
     —¿Y qué estamos esperando? —preguntó George.
 
     —¿Por qué no vamos con ella y lo averiguamos? —su pelirrojo amigo, Ryan, estuvo de acuerdo con él.
 
     —No sabemos quién es —agregó Jack—. Nunca vi su rostro, siempre se mantuvo con una máscara blanca, y por obvias razones no me dijo su nombre. Sólo sé que tiene un Omastar y un Aerodactyl. Tiene cierta habilidad con los pokémon prehistóricos, no tuvo problemas para manejar en pocos segundos a ese Aerodactyl.
 
     —Eso sí es peculiarmente extraño, es posible que tenga conocimientos sobre arqueología o paleontología —indicó Adam—. Pero los líderes se batieron a duelo contra ella, ¿no? —recordó— ¿Tampoco lograron ver su rostro?
 
     —Así es—afirmó Gary—. También llevaba puesta su máscara y Blaine no se le pudo acercar lo suficiente, a pesar de que junto a Brock la estaban acorralando.
 
     —Por eso, este es el plan —interrumpió Oak con voz grave—. La familia Lockhart ha aceptado ayudarnos a encontrar a esta mujer. Son amigos míos, así que son de fiar. Por las características que Jack y Blaine observaron en ella, es una mujer elegante de gustos refinados, así que los Lockhart realizarán una fiesta donde invitarán a la socialité de Kanto, la mayoría vive en Azafrán, esperemos que ella vaya, nadie rechazaría socializar con los dueños de la Corporación Silph. Jack estará escondido en aquel lugar, observando por las cámaras, sea quien sea, no debe dejar que ella lo vea antes —hizo una pausa para tomar aire y continuar—. Los demás trabajarán de meseros para que puedan desenvolverse entre los asistentes, así tendremos más cobertura sobre el lugar, con excepción de Karin —la miró—, su padre también será invitado, llegarás junto a él, y los tres presentes que pertenecen a esa familia…
 
     —¿Cómo? —interrumpió Elliot— Acaso insinúa que aquí hay presentes miembros de la familia más poderosa de Kanto y todo el país.
 
     —Creo que si vamos a trabajar todos juntos —intervino Ryan—, deberían decirlo, es necesario que los demás estén al tanto. Además, el profesor ya los evidenció —miró a su amigo quien calló por un momento mientras observaba a su hermana.
 
     —Supongo que no hay más opción —apuntó George, totalmente resignado—. Soy el hijo mayor de los dueños de Silph, mi nombre real es William —movió la mano como si intentase saludar, su incomodidad era obvia.
 
     Todos miraron al chico de los anteojos, pero no sabían cómo reaccionar ante aquello, obviamente Ryan no se sorprendió, era su amigo desde hace mucho, y Gary lo había deducido. En el silencio momentáneo, la lluvia se tornó más rauda, quedando como único sonido de fondo por unos momentos.
 
     —Mi verdadero nombre es Daphne —continuó la rubia algo hastiada, con un tono que pretendía restarle importancia al asunto—. Y mi hermano gemelo es Stephen —indicó al chico retraído al costado de la ventana—. Como pertenecemos a una familia muy importante, podríamos ser víctimas de secuestro, por protección usamos otros nombres, para que no nos reconozcan, muy pocos saben quiénes somos —explicó adelantándose ante posibles interrogantes molestas.
 
     —Pero nuestros padres no nos prohíben viajar a donde queramos —terminó William de manera más amable—. Aprovechando que tengo la palabra y su atención, y para cambiar de tema, ¿por qué no avisamos a la policía sobre esto?
 
     —Fueron muy ineficientes y mediocres para detener al Team Rocket, tuvieron la evidencia en sus manos y no hicieron nada concreto, sin mencionar que más de uno calló ante los sobornos —sentenció Gary con recelo y de manera rotunda—. No podemos confiar en ellos.
 
     —Entonces, ¿sólo lo haremos nosotros? —preguntó Daniel— Si tiene a esa cosa…Mewtwo, no tendremos oportunidad contra ella. Ni los líderes de gimnasio pudieron siquiera verla la cara, a ella y a Mewtwo.
 
     —Lo sé, por eso sólo yo me enfrentaré a ella y la detendré, no les puedo pedir eso a ustedes, pero ella no estará sola —explicó Jack.
 
     —¿Por qué debes ser tú quien la enfrente? —cuestionó Stephen desde la ventana, quien hasta ahora no había articulado ni una sola palabra. Todos observaron a Jack.
 
     El rubio y los demás tenían la misma inquietud, todos habían escuchado que Jack buscaba su objetivo en la vida, a qué dedicarse y qué hacer, que la Liga era sólo un camino para encontrar eso que le hiciera levantarse todos los días. Peter estaba especialmente interesado, pues no había visto su avance hace mucho tiempo y era quien le había planteado esa duda, se sentía algo culpable por ello, pero era necesario.
 
     —No lo tengo del todo claro —explicó el chico con voz clara y franca—, pero creo que… si puedo hacer algo, no debo quedarme con los brazos cruzados y mirar cómo ocurre un desastre sabiendo que va a ocurrir —su mirada era seria y decidida, llena de vitalidad y seguridad, no había duda en su hablar—. Si tenemos habilidades, debemos ponerlas al servicio de las personas en momentos de crisis…como en el que estamos ahora. Estoy dispuesto a luchar, por el bien de otros. No debemos permitir que se salgan con la suya —exhaló aire, su respiración se había agitado un poco.
 
     El discurso generó tal inspiración en los presentes que nadie fue capaz de cuestionarlo o refutar sus palabras. En total silencio, sus compañeros se sintieron llenos de energía y con ganas de enfrentar al enemigo, como si fuese algo muy fácil de lograr, algo para llegar y hacer. Sentían como si pudiesen levantarse en aquel mismo instante y partir a luchar contra esa mujer, sus esbirros y al mismo Mewtwo. Llenos de valentía y gallardía.
 
     —Entonces está decidido —dijo el anciano profesor para concluir la reunión—. Mañana irán a la Mansión Lockhart. La fiesta será en dos días.
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Responder
Amigo Erfo, perdón por borrarme tantas semanas sin leer ni comentar tu fic. Ya estoy de vuelta, y me dispongo a leer lo que publicaste hasta el día de hoy. Como le dije también a Saku (sus fics tienen paralelismos inmensos, de verdad, pero no hablaré de ello para no spoilearte xD), tu historia quedó en un punto muy alto, y no puedo creer que paré justo en el momento más épico. Así que vamos allá:

Capítulo 36

IN-CRE-Í-BLE.
 
Releí el anterior para tener claras algunas cosas, pero aun así me sorprendió y descolocó situar la acción repentinamente en la Cueva Celeste. Pensé que seguiríamos la historia desde los ojos de Jack, que irá bastante cerca de allí por su última medalla, pero ver a todo ese épico grupo de líderes aguardando en la entrada de la cueva a que lleguen los villanos me puso los pelos de punta, con los nervios a flor de piel. Me gustan los pequeños detalles que soltaste por acá y por allá, como esa aparente rivalidad entre Surge y Blaine, músculos contra cerebro (aunque sin duda ambos son muy listos), así como de sus pokémon insignia: Electabuzz y Magmar. Y no solo eso, sino que encima en un momento de la genial escaramuza contra los villanos, vemos que la hija de Koga hace gala de sus viles estrategias ninja y se dispone a suavizar con sus palabras a Omar, que pareciera ser el más titubeante de todos, pero que al mismo tiempo cuenta con nada menos que un Scyther (si tiene uno, ya es awesome por default) y un Pinsir capaz de regular a gusto su protección (recordaba eso del capítulo del robo al museo). Me pareció divertido ver a las dos líderes interactuando así para aplacar al hacker.

Vemos a la líder de los malos, Adriana, haciendo gala de su dominio sobre los pokémon fósiles, aunque Blaine se le adelanta un par de pasos y prepara ese bestial puño trueno para pwnear al Omastar, que debe ser el ancla de ella con su pasado, con su padre, y con el origen oscuro que la liga de algún modo a Giovanni.

Por cierto, también se menciona al "líder de Ciudad Verde", que imagino no será otro que Blue... O Green. ¡Ya saben, Gary! Chillaré como fangirl cuando aparezca, aunque todavía no estoy seguro de si será al momento de hacerse presente el intimidante Mewtwo, o si se verá las caras en paralelo contra Jack. Supongo que lo descubriré pronto. Sigamos...

Capítulo 37

OH POR DIOS SIIIII KHLSAHLKDHSALDKSAHDLKSAHDA
Siempre que hay un capítulo dedicado al diario de algún personaje, es genial. Lo sé porque estoy releyendo todos los libros de Harry Potter, claro. (?)
Pero es que el de Jonathan aporta tanta, tanta información clave no solo para la historia de tu fic, sino a un nivel completamente meta para desacomodarnos las neuronas a los lectores, que no puedo sino aplaudirte de pie. Bueno, ya me paré, y ahora estoy aplaudiendo. No podés verme ni escucharme, pero creeme que lo hice. Bueno, no, sigo sentado. Es domingo a la mañana y soy un vago de mierda, perdón. xD!
Pero, más allá de eso... KIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE???????
Jonathan es Red, Gary es Green (ok, eso no sorprende tanto xD), y la forma en la que tratás eso es... única. Jamás había leído un fic de poke con ese giro. Capaz no sea tan sorprendente, y sí se haya usado antes, pero yo nunca había visto que se le diera simplemente el trato de apodo a esos nombres tan icónicos para los personajes. Muchísimas cosas empiezan a cuajar de a poco, aunque al mismo tiempo se abran muchas otras interrogantes.

Amo el detalle de las fechas, y los pokémon que tiene cada uno, y cómo Jonathan (no lo llamaré Red, por ahora) parece viajar medio por inercia, sin tener mucha idea de sus objetivos, o de lo que debe hacer como entrenador. Me gustó que descubra sobre la marcha qué es un gimnasio y quién carajo es Brock, porque es justamente lo que un niño experimentaría al poner sus manos sobre los primeros juegos de Pokémon si no vio el anime previamente. Me imagino a esos pequeños japoneses en el ´96 llegando a Ciudad Plateada sin saber a ciencia cierta a qué debían enfrentarse exactamente... y después ver al monstruoso Onix apareciendo para apagar todos sus sueños y esperanzas. Bueno, los que hubieran elegido a Charmander. Que debían ser la inmensa mayoría. xD

Me empiezo a deprimir leyendo ese diario... ¿Jonathan iba por ahí perdiendo todas sus batallas contra los líderes? ¿O simplemente olvidaba anotar sus victorias ahí? Digo, se supone que es un entrenador legendario en la región. Pero todo lo que leemos escrito por su puño y letra, aparentemente, no es más que fracaso tras fracaso. Uhm, interesante. Además, no captura nada, anda por ahí solo con Pikachu y con Eevee. Uhmmmm.....

El enfoque derrotista y casi patético que les das a Jonathan y Gary durante su primer viaje me parece hermoso, porque lejos de resultar bochornoso, acaba volviéndose incluso noble y admirable, cómo siguen adelante, cómo se enfocan más en acabar con el Team Rocket que en rasguñar la gloria para su propio beneficio. Eso los vuelve prácticamente héroes, y que encima encuentran redención yendo a por las revanchas y ganando cada gimnasio, uno tras otro. Básicamente comprimiste un viaje completo, un arco de evolución de personajes, una rivalidad y una gran cantidad de misterios que podrían haber tenido su propio fic dedicado en un diario de viaje metido en un solo capítulo de tu fic; la historia del hermano menor de ese "protagonista" absoluto.

Y cerrás con broche de oro dejándonos claro que, sí, tal y como yo vislumbraba y anhelaba, Jack volverá a reunirse con sus viejos amigos de toda la vida, así como con aquellos que lo guiaron y acompañaron durante el largo viaje. Se pone increíble esto, de verdad que sí. <3

Capítulo 38

Ok, Gary fue bastante horrible acá. No me malinterpretes: fue 100% Gary, y no pudo estar más en personaje. Pero había terminado el capítulo anterior con un buen sabor de boca hacia él, evolucionando junto a Jonathan durante su viaje, y acá vemos de nuevo su lado más ruin y sobrador, intentando hundir la moral y seguridad de Jack para demostrarle que todavía le falta mucho para alcanzar su nivel y derrotarlo. Eso estuvo bien, y viendo lo corto del capítulo me imaginé que iba a ser una paliza para el protagonista. Lo interesante fue la petición final de éste de volverse su discípulo y que lo entrene para volverse más fuerte. Si un buen maestro le faltaba a Jack en su viaje, ése era el último líder de gimnasio. Parece que el eterno rival estaba bien mentalizado a recibirlo, e incluso a ayudarlo al final, se ve que tuvo un rato para conversar con Elliot sobre el hermano menor de "Red".

Capítulo 39

Y finalmente todos se ven las caras, y se revelan varias cosas importantes para Jack que los lectores ya sabíamos, a excepción de los verdaderos nombres de los tres hermanos Lockhart. El tipo cool, la chica fría y el chico spooky y bromista. Parece una combinación ganadora para una familia rica y prestigiosa, ideales para meterlos en problemas y manchar su reputación. (?)
Me los imaginaba apareciendo en una escena de acción, pero creo que es más coherente que la reunión se organice usando la cabeza y poniéndose todos de acuerdo en cuál será su función específica para conseguir la información que necesitan, y para atrapar a la nueva portadora de la master ball con las manos en la masa. Todavía no sabemos si pudo hacerse con Mewtwo o si el psíquico consiguió escapar de ahí. Jack pone los huevos sobre la mesa (por suerte no de forma literal) y da su discurso del Señor de los Anillos o de Braveheart para motivar a todos, y lo consigue. Aunque no puedo dejar de imaginarme a Daniel en su mundo con sus auriculares ignorando casi todo lo que sucedía a su alrededor, por eso es de mis personajes favoritos. xD

Terminamos esta tanda en un punto relativamente calmo, aunque a punto de entrar en ebullición. A ver si les sale bien el plan de infiltración. e.e
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Pokémon No More

Sobre el plagio:
"Tenemos un protagonista con nombre japonés que curiosamente tiene cuatro sílabas"
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Responder
Al fin tiene lugar la reunión con las personas que juraron prestarle su ayuda a Jack en caso de necesitarla, y se revela la identidad de los hijos de la familia más importante de Kanto. Muy ingenioso el detalle de cambiarles el nombre, me gusta que tomando esas precauciones puedan salir a explorar y no tengan que quedarse por seguridad encerrados en casa. Bueno, aquí se crea un plan para ver si pueden apresar a la misteriosa mujer pelirroja que, por lo que parece, escapó junto a Mewtwo, ya si consiguió atraparlo o no se verá más adelante. Me pareció muy inteligente hacer una fiesta de ese tipo a partir de lo que pudieron deducir por su forma de vestir, solo falta esperar a que acuda y no les dé plantón, ¿te imaginas que no va?

Supongo que en el siguiente capítulo veremos cómo va la fiesta, y si no es en el siguiente será dentro de poco. A ver qué tal totodile
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Responder
Holi, mis chiquilles, les traigo nuevo capítulo.

@Tommy extrañaba tus comentarios, me alegra que hayas vuelto. Quería darle más protagonismo a los líderes, que tuviesen más participación fuera de sus gimnasios, algo que decir y hacer, y qué mejor que en una batalla campal dándolo todo. El desafío asociado a ello era que cada uno actuase de manera coherente a su personalidad y estilo de pelea presentado previamente, aunque algunos se lucen más que otros, como Janine. El diario de Jonathan tiene varios propósitos, presentar un poco más del pasado de Jack, presentar evidentemente el pasado de Jonathan, y de paso expandir el elfoverso importantemente, puesto que dejo claro más o menos cómo fue la historia que lo empezó todo, pero con varias diferencias, y dar a conocer al protagonista la existencia de Mewtwo. Aparte de todas esas referencias zukulentas. Debo confesar que los apodos Red, Green y la aparición de Blue, fue algo que se me ocurrió antes de postear el capítulo, fue de último momento, por lo tanto Blue es un misterio incluso para mí. Decidí hacerlos perdedores para salir de la clásica imagen de "yo puedo con todos" de esa manera podría justificar de manera resumida cómo y por qué se iban convirtiendo en lo que llegaron a ser. Lo de sólo andar con pikachu y eevee recae en la personalidad de Jonathan, vivir el día a día, capturó más pokémon cuando se vio obligado a hacerlo. Sí, Gary sigue siendo desagradablemente agradable, pero ahora reconoce cuando alguien es bueno, aunque eso no le quita andar diciendo todas tus fallas. Jack ya tenía pensado más o menos qué debía hacer, sólo le faltaba tener un poco de confianza en sí mismo, y encontrar por qué o quién hacerlo, en este caso por sus pokémon, es él quien tiene que entrenarse. En la reunión vino otro desafío, hacerlos destacar a todos a su manera y de cierta forma hacerlos interactuar, creo que fue un capítulo difícil de hacer y era el momento más oportuno de que revelasen sus identidades. El discurso de Jack, no lo había asociado a el señor de los anillos, pero supongo que mi elfo fanático interior metió sus manos en mi subconsciente para que saliese así.

@PKMNfanSakura Son una familia importante y es necesario que tomen ese resguardo, pero el origen de esa idea es diferente, cuando inventé los personajes de mi historia, hace muchas centurias, Henry, Franny y George eran sus nombres reales, pero después de varias versiones de mi fic, opté porque fuesen los hijos de los dueños de silph, entonces sus nombres no me parecieron apropiados para una familia tan importante, pues con los Lockhart quiero emular una especie de Familia Real, entonces busqué nombres que pareciesen más sofisticados, Stephen, Daphne y William, y decidí mantener los antiguos nombres para ocultar sus identidades. Pero un momento pensé, y si no va a la fiesta? Pero como yo soy quien escribe la historia, la obligaré a ir, y si no quiere cambio de villana, muchas actrices quieren el papel.

Un beso enorme por haber leído y comentado. 

Capítulo 40 - La Mansión Lockhart
 
 
     La puerta de entrada era una amplia reja corrediza con una imponente L de fierro en su centro, anunciando a cualquier visitante quiénes eran los propietarios de aquella majestuosa edificación. Entraron al enorme lugar, era exageradamente espacioso, atravesaron un hermoso y bien cuidado jardín, lleno de árboles frutales, cargados de bayas, arbustos, rosas y tulipanes que conjugaban en perfecta armonía. Todo el grupo de chicos arribó a la Mansión más costosa y elegante de Azafrán, Kanto y el país entero, se notaba que pertenecía a los dueños de la Corporación Silph.
 
     Aquella construcción tenía sus murallas ladrilladas y pulcras, como si nunca se ensuciasen, ostentaba de pilares esculpidos y un tejado verde petróleo que combinaba muy bien con las cortinas interiores que se veían por las enormes ventanas de prolijo cristal. Un hombre de ojos pequeños y sofisticado traje abrió la puerta, ésta era barnizada y presentaba un tallado que parecía la obra de arte de algún artista del renacimiento.
 
     —Oh —se sorprendió con actuada moderación—. Pero si son la señorita Daphne, el joven William y el joven Stephen. Muy buenos días a todos, por favor pasen. Hace mucho que no se presentaban los tres juntos.
 
     El interior era aún más espectacular que el exterior. La recepción era una gran sala de alfombrado rojo con una escalera que se dividía en dos para alcanzar el segundo piso, un bello candelabro negro se adueñaba del cielo y un retrato yacía en la pared del fondo. En él estaban William y sus hermanos pequeños, acompañados de dos adultos, un hombre de cabellera rubia y bigotes, y una mujer de pelo tan oscuro como el carbón, con un hermoso tocado, todos vestidos muy elegantes y refinados que parecían pertenecer a la corona de algún país.
 
     —Bienvenidos, muchachos —un anciano con poco pelo apareció por la doble puerta del costado derecho, la que daba a la sala de estar, no vestía tan elegante como se hubiese esperado de un habitante de aquella casa—. El viejo de Oak dijo que vendrían.
 
     —No lo puedo creer. Conozco a William desde hace mucho, pero nunca había conocido a su abuelo —indicó Ryan con leve entusiasmo—. Uno de los entrenadores de antaño más conocido. Es Philip Lockhart, un miembro de la primera élite cuatro que se formó en Kanto, al igual que Dionisio de Arcos y Gladiola Flores.
 
     —Jajaja —rió—. Hace mucho que no me reconocían, ahora sólo uno de nosotros está en la actual élite cuatro, esa vieja bruja fanática de los fantasmas.
 
     —¡Papá, ya basta! ¡No son necesarios esos insultos! —dijo una voz masculina, era el mismo hombre de la pintura, el actual dueño de Silph, y estaba acompañado por su esposa, ella era mucho más esbelta de lo que se veía en el retrato— Me alegro de que hayan llegado —manifestó con una sonrisa franca—. La fiesta será mañana en la noche, todo está preparado. Jack estará escondido en el cuarto de cámaras e intentará encontrar a la mujer, mientras los demás estarán vestidos de meseros para mezclarse con los invitados —fue directo al grano con el muchacho.
 
     —Excepto nuestros hijos y Karin —dijo la mujer refiriéndose a la hija del gobernador, quien era la única ausente del grupo, pues llegaría desde Verde al evento—. Su padre también está invitado —hizo una breve pausa—. ¡Oh! Cuanto lo lamento, no nos hemos presentado —sonrió con dulzura—. Mi nombre es Elizabeth y él es mi esposo, Alphonse. Espero estén cómodos, el mayordomo les mostrará sus habitaciones. Por favor síganlo.
 
     Los Lockhart era amigos íntimos del profesor Oak, el anciano investigador había viajado en su juventud junto a Philip, Gladiola y Dionisio. Muchas cosas acerca de los pokémon habían sido descubiertas por ellos. Al igual que su padre, Alphonse compartía las ganas de enfrentarse a personas inescrupulosas que atentaban contra la tranquilidad de la sociedad, sin embargo, su actual posición no le permitía interferir en tales asuntos. Sólo podía ayudar con uno que otro recurso.
 
     Al día siguiente en la tarde, durante la puesta de sol, comenzaron a llegar uno a uno los invitados, mucha socialité y personas importantes hicieron acto de presencia. La destacada actriz y modelo, Beatrix Monroe, llevaba un bellísimo traje diseñado por su íntimo amigo, Alexander Cavalli, quien la acompañaba para cuidar que luciese espectacular. La fiesta se había organizado en muy poco tiempo y ya tenía una convocatoria importante, sin duda alguna, sólo los Lockhart tenían ese poder. Además, a muchos les interesaba estar relacionados con una familia tan destacada en la región y el país entero, para varios, ser invitados era como un símbolo de estatus ante sus pares.
 
     Jack observó la entrada de cada uno de los asistentes, Karin y su padre hacían gala de unos elegantes atuendos. Algunas mujeres llamaron la atención del chico, tenían características muy similares a quien le había robado la masterball, con movimientos frágiles, pero seguros. Decidió por mirar la sala de comidas.
 
     —¡Mesero! ¡Mesero! —llamó Karin a un chico de ojos verdes y muy bien peinado— ¿Podría traerme por favor otro vaso de agua? —le pidió sonriendo.
 
     —Claro que sí, señorita —dijo Elliot sonrojado y se retiró.
 
     —Hija, ¿no crees que has estado tomando demasiada agua? —el gobernador quería guardar la compostura ante tanto empresario— Además, siempre llamas al mismo chico, cualquiera diría que le estás coqueteando. Por favor, compórtate como una niña madura.
 
     —Descuide, señor Wheeler —indicó Elizabeth, quien junto a su esposo e hijos compartían mesa con el político—. Deje que los jóvenes sean jóvenes, maduraran cuando tengan que madurar —esas palabras no lo tranquilizaron.
 
     Un breve espectáculo de música clásica comenzó en el pequeño escenario del salón, no a todos les gustaba ese estilo musical, pero debían aguantarlo. El artista invitado era el tenor Luciano Carrera, quien no tenía mayor problema con deleitar al público con su grandiosa y poderosa voz. Mientras los amigos de Jack corrían de un lado a otro sirviendo los aperitivos y tratando de encontrar a alguien sospechoso entre los presentes. Al menos esperaban que los Lockhart les pagasen, se habían ahorrado el contratar algunos meseros de verdad.
 
     —¿Creen que pueda pedirle un autógrafo a la señorita Monroe? —preguntó Adam con mucho entusiasmo, él y sus compañeros estaban en la cocina, esperando por el término del show para llevar el siguiente plato— ¡Tal vez me permita tomarme una foto con ella! Eso sería grandioso.
 
     —¡Basta! —sentenció Lyra—. Estamos aquí para descubrir a esa mujer —susurró para que los cocineros no escuchasen.
 
     —En los programas de farándula dijeron que estaba saliendo con el tenista Nicolás Petrikov, quien aún no se divorcia de su esposa —comentó chismosamente Aurora, dejando a todos con la boca abierta, menos a Daniel, él parecía estar en su mundo. Lyra fue totalmente ignorada, lo que la hizo enojar más.
 
     —¿Estás segura? —cuestionó Ryan—. El mes pasado salió a la luz que tuvo un romance con un acaudalado empresario que tenía puesto los ojos en un lucrativo proyecto que no vio la luz por los peros que puso el padre de Karin —continuaron ignorando a la chica, quien estaba a punto de explotar por la falta de cuidado de sus compañeros.
 
     —Yo supe lo mismo, el proyecto era sobre traer una nueva modalidad de concursos pokémon —agregó Peter—, pero creo que una de sus características atentaba contra una normativa en la región, sobre tener a los pokémon muchas horas en el escenario.
 
     —¿Enserio? —preguntó Lyra, ese chisme si le interesaba. Daniel bostezó por el aburrimiento— No sabía sobre eso…¡Vamos a servir los platos! —se interrumpió a sí misma al ver que había caído en el juego de chismes.
 
     La chica parecía ser la única interesada en descubrir a aquella mujer, pero no porque a los demás les diese lo mismo, sino que para su amigo era muy importante y ella estaba dispuesta a ayudarlo. Siempre había visto a Jack indeciso por su futuro, pero esta vez veía que él estaba más decidido por el camino que estaba tomando. Elliot, por su parte, sentía que su rival debía pasar por esto y enfrentarlo, era un proceso necesario que debía atravesar antes de llegar a la Liga.
 
     El segundo acto eran unos comediantes que siempre triunfaban en los festivales de humor. Uno era delgado y alto, y el otro bajo y gordo, sus rutinas eran cómicas y rápidas, de fácil entendimiento.
 
     Jack miraba a través de las cámaras, sus opciones se acotaban a tres mujeres de similares características, no obstante, su intuición le decía que la pelirroja con anteojos era la indicada. Pero no sabía cómo llegaría a ella, el lugar estaba lleno y los empleados contratados para la fiesta iban de un lugar a otro, si lo descubrían, el plan se iría por la borda.
 
     Pasaron varios minutos hasta que la fiesta se trasladó al patio trasero de la mansión, el jardín era aún más espectacular que el de enfrente. Los arbustos tenían formas de pokémon, aunque nada de esto era posible ver, la oscuridad y la limitada luz no dejaban ver mucho.
 
     El tercer espectáculo fue llevado a cabo por la sensación del pop, Lady BaBa, cuyo nombre estaba basado en la canción Radio BaBa del grupo King. La música comenzó a sonar y la gente se empezó a mover y bailar, uno que otro se mantuvo en su asiento. Karin era la que más disfrutaba.
 
     Ahora era más difícil divisar a la gente, por la poca luz. Jack sintió que su oportunidad se estaba yendo entre las difusas luces del espectáculo, hasta que vio a la mujer de anteojos caminar por los pasillos hacia la entrada. Más allá de la puerta de roble oscuro, la pelirroja sacó un cigarro y comenzó a fumar. Era su oportunidad. Bajó las escaleras, no había nadie para su suerte. Llegó a la entrada y no dudó en hablarle.
 
     —¿No te gusta la compañía de los demás? —preguntó para anunciar su presencia.
 
     La mujer volteó con sorpresa, pero no tardó en calmarse, echó una bocanada de humo. El chico caminó unos pasos hasta ponerse al costado de ella. Jack procuró mostrarse con seguridad, no deseaba que sus ansias lo hiciesen titubear o mostrasen alguna debilidad, estaba interactuando con la mujer que pretendía poner en riesgo la seguridad de Kanto.
 
     —¿Qué haces aquí? ¿Acaso toda esta fiesta es una farsa para atraerme? —se llevó el cigarro a la boca.
 
     —Caíste más fácil que un Magikarp —comentó. Ninguno de los dos se miraba, ni tenía intenciones de atacarse en aquel lugar. Era como si tuviesen un trato implícito que no debía ser profanado, pero ambos entendían que no debían comenzar un enfrentamiento en aquel lugar, o tendrían a la policía encima de ellos y sus planes se verían interrumpidos—. ¿Capturaste a Mewtwo?
 
     —Sí —respondió triunfante y sin titubeos. Exhaló el humo.
 
     —¿Por qué debería creerte? —cuestionó. Ambos hablaban de igual a igual— Aún no has atacado nada ni a nadie.
 
      —Mi propósito no es simplemente atacar, va más allá de eso —la mujer lo miró a los ojos, el chico le respondió de la misma manera—. ¿Sabes? Me sorprende verte aquí, no pareces el mismo chico asustado que dejé a su suerte en Canela. Pero desafiarme será tu mayor error —le advirtió—. No te lo haré difícil. ¿Querías saber mi nombre? ¿Qué más da? Te lo diré. ¡En poco tiempo todos lo sabrán! —la respiración de Jack se agitó— Adriana Jones, soy arqueóloga y soy la hija de Aliro, el creador de Mewtwo —se alejó del chico, quien no alcanzó a reaccionar—. ¡Kadabra!
 
      Un pokémon con aspecto humanoide, de piel dura y de un color amarillo oscuro apareció de la nada, tenía una estrella roja en su frente, además de bigotes y una cola gruesa, con una cuchara en la mano. Al segundo después, el pokémon y la mujer desaparecieron de su vista. Todo fue tan rápido que el muchacho no logró ver los detalles de la criatura, sólo logró reconocerla.
 
     —¡Jack! —el chico miró hacia la puerta y vio a Gary— Fui a verte al cuarto y vi que estabas aquí con una mujer pelirroja —el líder del gimnasio de Verde estaba vestido con un elegante esmoquin negro, no tenía nada que envidiarle a un modelo de primera línea—. ¿Era ella?
 
     —Adriana Jones, es hija de Aliro, por eso sabía sobre la existencia de Mewtwo y cómo fue creado —dedujo con seguridad—. No me dijo qué busca con capturarlo, qué planea hacer ni por qué no ha atacado. Luego apareció un pokémon y se esfumaron.
 
     Muchas ideas rondaban por la mente del chico, no estaba tranquilo, pero tampoco asustado por lo que vendría, tenía la mente más fría, ya estaba decidido a enfrentarla para detener sus planes. Sin embargo, no se le ocurría qué hacer. Estaba totalmente en blanco.
 
     —Para vencer a Mewtwo, necesitamos un pokémon con su mismo poder —Jack lo miró con curiosidad, sin entender muy bien—. Alístate. Iremos a la Isla Suprema —se dispuso a entrar a la mansión, pero se detuvo en el umbral de la entrada—. Y respondiendo a la petición que me hiciste en el gimnasio…acepto entrenarte.
[Imagen: giphy.gif]
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Qué bueno, 10/10 a todas las referencias que hay en este fic Elfo, Lady BaBa es la mejor artista y quien diga que no puede darse por ignorado. Uyuy, ¿Karin echándole el ojo a Elliot? Me gustó ese detalle y que el padre se mostrara algo nervioso por eso xd.

Qué más qué más... La parte de los chicos cotilleando fue muy graciosa y me gustó esa explicación que diste de los miembros anteriores del Alto Mando, todo lo que tenga que ver con ellos me gusta, ¿tal vez porque mi queridísimo Lance pertenece a él? En fin, todo bien hasta que Adriana consigue escaparse al final, aunque al menos no hizo ningún destrozo en la mansión lo cual seguro que los Lockhart agradecen, ya que aunque tengan dinero para reparar su mansión tampoco les haría mucha gracia que esta fuera dañada. Dijiste que Gary se veía como un modelo... Y ahora quiero un fanart en el que Gary va vestido de traje, un momento que ahora vuelvo (?)

Vale, lo último y acabo con mis tonterías, en este capítulo Jack descubre la identidad de la villana lo que le ha ayudado a entender varias cosas y Gary ha accedido a entrenarle. Me pregunto cómo irá eso, ya tengo ganas de verlo.
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