Índice - Jack Evans
#1
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Una historia del Elfoverso

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Índice
Capítulo 1 - El joven que deduce
Capítulo 2 - Una defensa ofensiva
Capítulo 3 - Academia Pokémon
Capítulo 4 - Concurso
Capítulo 5 - El nadador
Capítulo 6 - Dueño de sus movimientos
Capítulo 7 - Robo en el Museo
Capítulo 8 - Y las hojas dejan ver la flor
Capítulo 9 - Contra las rocas
Capítulo 10 - La Danza de la Luna
Capítulo 11 - El monstruo de Celeste
Capítulo 12 - Haciendo ciertas cosas en ciertos momentos
Capítulo 13 - A la velocidad del sonido
Capítulo 14 - La banda de motociclistas
Capítulo 15 - El S.S. Anne III
Capítulo 16 - La habilidades extras de un pokémon
Capítulo 17 - El Club de Fans de Pokémon
Capítulo 18 - Cuidado con la electricidad
Capítulo 19 - Saqueadores de tumbas
Capítulo 20 - Metiendo miedo
Capítulo 21 - La promesa
Capítulo 22 - Heredero de la Corporación Silph
Capítulo 23 - Problemas en el Centro Comercial
Capítulo 24 - Plantas peligrosas
Capítulo 25 - La Zona Safari
Capítulo 26 - Velocidad
Capítulo 27 - Entre los vidrios
Capítulo 28 - Sueños del pasado
Capítulo 29 - Batalla doble
Capítulo 30 - El Dojo karate
Capítulo 31 - Cuando los sonidos no suenan
Capítulo 32 - Problemas en el barco
Capítulo 33 - A los pies del volcán
Capítulo 34 - Acertijos en el fuego
Capítulo 35 - Secuestro y robo
Capítulo 36 - Entre la niebla
Capítulo 37 - El diario de Jonathan
Capítulo 38 - Cuando lo seguro no es seguro
Capítulo 39 - La reunión
Capítulo 40 - La Mansión Lockhart
Capítulo 41 - Isla Suprema
Capítulo 42 - El único habitante de la isla
Capítulo 43 - Caos en Azafrán
Capítulo 44 - Dentro de la Corporación Silph
Capítulo 45 - Terror en el décimo quinto piso
Capítulo 46 - La doncella de tierra
Capítulo 47 - El infiltrado
Capítulo 48 - Todo por dinero
Capítulo 49 - La verdadera razón
Capítulo 50 - El último encuentro - Parte I
Capítulo 51 - El último encuentro - Parte ll
Capítulo 52 - El último encuentro - Parte lll
Capítulo 53 - Mi pasado
Capítulo 54 - El Gran Festival
Capítulo 55 - Amigas y rivales
Capítulo 56 - La decisión
Capítulo 57 - Batalla virtual
Capítulo 58 - La Liga Pokémon
Capítulo 59 - El último ganador
Capítulo 60 - Comienza el espectáculo principal
Capítulo 61 - Segunda ronda
Capítulo 62 - La final de la Liga
Capítulo 63 - El Campeón de La Liga
Capítulo 64 - Congelado hasta los huesos
Capítulo 65 - Espíritu de lucha
Capítulo 66 - Desde las sombras
Capítulo 67 - El domador de dragones
Capítulo 68 - Campeón de Kanto - Parte I
Capítulo 69 - Campeón de Kanto - Parte II
Capítulo 70 - Campeón de Kanto - Parte III

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Longfic- Jack Evans

Extensión
Extension largaLongfic
FranquiciaOriginal
GéneroAcciónAventura
Resumen

¿Alguna vez has pensado si realmente quieres hacer lo que haces? ¿Si te quieres dedicar a lo que piensas dedicarte? Supongo que sí, tal vez es algo común.

#61
Hmph, los mismos ladrones de antes, planteando ahora con robar la Master Ball. En verdad aspiran a emular el trabajo del Equipo Rocket.

Son mejores en su capacidad de huir y de tomar acciones sigilosas, pero dudo que tengan las aptitudes para lidiar con Mewtwo.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
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#62
Vale, ni me di cuenta que Jack recordaba escenas de su pasado en momentos violentos, y tiene toda la lógica por lo que dice Elliot. En fin, de vuelta al capítulo.

Hacen un parón y deciden investigar el edificio de la compañía Silph. Sospeché algo cuando "Henry" se fue y todavía no se había quitado las gafas de Sol, aun así fue una sorpresa que acabara siendo uno de sus herederos, ni más ni menos. Me resulta curioso que, aunque la historia se centre en Jack y en su búsqueda para encontrar un objetivo en la vida, también se puede ver que el tema del futuro es algo que afecta a todos los personajes que van apareciendo, de una manera u otra. En el capítulo anterior vimos la importancia del sueño de Elliot, y aquí podemos ver que, por desgracia, ya decidieron el destino de Henry por él y es algo que no le agrada lo más mínimo, lo cual entiendo. Esto me hace preguntar si tiene algo que ver con su personalidad, cuando lo introduciste ya nos explicaste por qué actúa de la manera en la que lo hace, pero me pregunto si esa parte bromista es en cierta manera también su forma de rebelarse, o si se desahoga mediante las bromas. A lo mejor estoy viendo cosas donde no las hay, pero es algo que no he me he podido evitar preguntar.

Parece que nuestro querido grupo de villanos intenta colarse en la habitación de las masterballs, y lo logran, pero obviamente no iba a ser tan fácil hacerse con ellas. De vuelta, Henry se da cuenta de que hay algo raro con Esteban, no sé si esto servirá para que, en un futuro, se vuelvan a encontrar y diga ¡tú eres el tipo raro de aquel día! Aprendemos así que el rubio es muy observador, y al final del capítulo Esteban vuelve a la mansión, donde se debate cuál será el siguiente paso que darán. Parece que la próxima en encontrarse con ellos será Úrsula, veremos cómo acaba la cosa.
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#63
Holi mis niñes, les traigo un nuevo capítulo.

@Tommy Sí, ellos quieren la masterball, no le puse tanta medida de seguridad, puesto que no es algo que muchos conozcan. Aunque creo que no describí el lugar tan efectivamente. Arceus si existe en el universo que intento crear, pero puedo explicar que ellos no planean capturarlo por todo el desconocimiento que rodea a Arceus, la connotación de mito le queda muy bien. Supongo que Henry no mandó a uno de sus fantasmas justamente por que es muy relajado, quizás no le dio mucho peso al asunto. Obviamente hay que darle una historia a los villanos, ellos tendrán su momento de explicar las cosas, conoceremos su pasado de alguna manera, aunque el enfoque estará sobre la pelirroja. Justamente decidí que la villana fuese mujer porque en el mundo de pokémon las hay muy pocas, la mayoría de ellas tienen el arquetipo de mujer fría e indolente, por ahora la he mostrado así, pero también intento más adelante mostrarla más humana, y sí, la información que maneja la hace peligrosa, pero el motivo de maneja todo eso es para saber con quién se podría meter eventualmente al realizar sus planes.

@Nemuresu Sí, puede ser que no lidian fácilmente con Mewtwo, eso es un problema extra para cualquiera, no sé si intentan emular al equipo rocket, pero sí hay cierta relación con ellos que se verá más adelante.

@PKMNfanSakura la idea de que los personajes se cuestionen de alguna forma el futuro que les espera y todo eso, viene debido a que los jóvenes suelen, la mayoría de ellos, pensar en su vida y cuestionarla, buscan un propósito, un lugar en el mundo. Intenté replicar ese sentimiento en algunos de mis personajes, para darle un sentido de realidad a la historia. Su personalidad es debido netamente a su dificultad para socializar y al sentirse incomprendido por el resto, la inconformidad con su futuro se le puede ver en que prefiere evitar su casa. 

Gracias a los tres por seguir leyendo y comentando. Besos y quédense en casa.

Capítulo 23 - Problemas en el Centro Comercial
 
Por las ventanas del moderno transporte ya se lograba ver Ciudad Azulona, la urbe con más variedad de plantas de todo Kanto. Llena de flores que le daban viveza y alegría a las calles, encajando perfectamente con los diversos diseños de las casas y edificios. Era como un oasis de arco iris en medio de un mar de árboles.
 
     Jack se había despedido de Elliot esa misma mañana, su amigo tenía que ir a Carmín para ganar su siguiente medalla, ya se imaginaba ese encuentro con Surge. Ahora se hallaba en el magnetotren, un medio de transporte que conectaba Kanto con una región vecina, pasando por algunas ciudades en el camino en las que paraba a dejar pasajeros. Como su nombre lo dice, era un tren magnético, de color blanco metálico, con cómodos asientos de color negro y un amplio pasillo.
 
     La idea había sido de Henry, quien se encontraba sentado a su costado. Había decidido acompañarlo y dejarlo en la estación. Jack no se lo había pedido, pero temía que si le decía algo, el rubio se vengaría asustándolo como nunca antes. Junto a eso, había tenido que escuchar durante el viaje sobre una historia de un supuesto tren que se oía a altas hora de la madrugada, transitando por las mismas vías que lo hacía el magnetotren en el que iban. El rubio insistía en que era aquel tren del accidente de hace varios años.
 
     Se bajaron en una estación subterránea y permanecieron cerca de la vía, el tren devuelta a Azafrán estaba por llegar. Todo el lugar estaba pulcro y lleno de flores, como si estuviese recién inaugurado, muy diferente de la estación de Azafrán, en aquella los papeles sueltos reinaban el piso y las murallas invadidas por los rayados y afiches rasgados.
 
     —Gracias por acompañarme —dijo Jack. El tiempo que había pasado con el chico rubio no había sido tan malo después de todo.
 
     —¿Crees que yo pueda decidir mi futuro sin tener que decepcionar a alguien? —le preguntó. Jack quedó algo descolocado por la inesperada pregunta, pues no estaba enterado de la posición de Henry y el futuro que le esperaba.
 
     —No tengo idea por qué me preguntas eso, pero…creo que siempre hay alguien que se va a sentir decepcionado por lo que elijas. ¿Por qué lo preguntas?
 
     —Mi futuro fue escogido desde antes de que naciera —Jack abrió la boca para preguntarle sobre qué hablaba, pero se vio interrumpido por la llegada del tren—. Me tengo que ir —metió su mano a uno de sus bolsillos—. Ten esto —le pasó un papel doblado a la mitad—. Es mi número, en caso de que necesites ayuda —Gastly y Haunter aparecieron, pero esta vez no para asustar al chico oriundo de Paleta, sino para despedirse amistosamente—. Adiós.
 
     —Adiós.
 
     Se dieron la mano y Henry, junto a sus fantasmas, abordó el tren. Jack los observó irse en la moderna máquina blanca. Quién sabe cuándo volverían a verse.
 
     Nuevamente se hallaba solo, en esta ocasión en una ciudad totalmente desconocida. Salió de la estación, no sin antes pedir indicaciones al guardia de cómo llegar al Centro Pokémon, luego se subió a su bicicleta para comenzar a recorrer la floreada urbe, afortunadamente el magnetotren permitía subir transportes menores.
 
     La vista era sin igual, era muy distinta a otras ciudades que había visitado antes, pero al mismo tiempo tenía esa característica que la hacía tan especial y única. Todas las casas poseían al menos cuatro o cinco macetas llenas de coloridas flores, otros hogares tenían rosas o margaritas, pero ninguno carecía de éstas hermosas plantas, hasta los más altos edificios tenían colores, en sus terrazas y tejados. Tener flores bien cuidadas parecía ser parte de la cultura de aquella sin igual urbe. Era tanto el cambio de Azafrán a Azulona que incluso el aire que se respiraba era diferente, hasta la persona más desmotivada y perezosa podría llenarse de energías con tan sólo respirar.
 
     No tardó en llegar al hospital para chequear la salud de sus amigos. Una vez revisados les dio de comer y jugaron un rato, el más animado era Horsea, mientras que Zubat prefirió nuevamente la sombra de un árbol. Además, aprovechó para sacar hora para el gimnasio para dos días más.
 
     De repente, Jack recordó que Elliot le había dicho que Lyra aún estaba en Azulona. Sacó su celular y llamó a su amiga, pero no contestó, la operadora lo enviaba al buzón de voz. No le quedó más opción que entretenerse solo por un rato, así que decidió ir al Centro Comercial de la ciudad, según lo que había escuchado de una conversación ajena, lo habían reinaugurado hace poco y estaba totalmente remodelado.
 
     Demoró poco menos de una hora en llegar al lugar, quedaba cerca del hospital, pero se había perdido un par de veces. El edifico era realmente imponente y muy moderno, tenía bastante impacto en el lugar, puesto que carecía de colores, a diferencia del resto de la ciudad, sus paredes eran blancas, al igual que las flores que lo adornaban. Mucha gente entraba y salía de aquel sitio. En una de sus enormes murallas había un enorme cartel de una multitienda, en él aparecía la famosa actriz de televisión y cine, Beatrix Monroe, promocionando una de las tiendas del lugar, el chico la recordaba porque había sido jurado en el concurso de Ciudad Verde.
 
     Se acercó a la entrada y ahí se encontró con otra cara conocida. En la pared, al costado izquierdo de las prolijas puertas de vidrio, se hallaba una fotografía del arquitecto Phineas Gehry, quien justamente había diseñado el enorme edificio al que Jack estaba a punto de ingresar. También lo recordaba del concurso.
 
     Entró y comenzó a recorrer las diferentes tiendas, unas más grandes que otras, algunas eran sofisticadas, coloridas o tecnológicas, todas buscando destacar por sobre el resto, implementando novedosas técnicas de marketing. Toda esa parte, Jack la recorrió con rapidez, no había muchas cosas que le interesaran de esos lugares. En la parte para entrenadores fue donde el chico se detuvo en varias tiendas, alucinando con poder adquirir diversos accesorios para los pokémon de curioso funcionamiento, muchos de ellos provenientes de Silph, Jack reconoció varios en las vitrinas, los había visto en la expo de dicha empresa. Aun así estaba maravillado por todo lo que observaba, aunque no le alcanzaba para nada.
 
     Se dirigió al patio de comida, pero no encontró ningún lugar para comer, estaba todo ocupado con parejas de enamorados expresando su amor, entrenadores o familias enteras que disfrutaban de helados o papas fritas. Prefirió esperar un poco para ver si algún lugar se vaciaba, así que se sentó cerca de unas plantas, se sintió sólo por unos instantes, se había acostumbrado a la compañía, incluso si era de alguien excéntrico como Henry.
 
     Había bastante bullicio en el lugar, pero repentinamente algunas personas comenzaron a gritar, escuchándose algunos motores que pudieron distinguirse de la muchedumbre. La gente asustada abrió paso y, por la parte abierta del lugar, entraron cinco motociclistas, uno de ellos era una mujer y era quien los comandaba. Jack no tardó en reconocerlos. La mujer paró frente a él, sacándose el casco, dejando al descubierto su sedosa cabellera negra y su ruda mirada, no le importaba mucho que la identificasen, pues era una criminal con fama. Vestía un traje de cuero negro como la vez anterior, muy ceñido a su escultural cuerpo de modelo.
 
     —¡Damas y caballeros, esto es un asalto! —sacó una pokéball de la que salió su Arbok, más amenazante que la última vez. La mujer miró al chico— ¿Te he visto antes? —fingió Úrsula, pues tenía que hacerlo parecer un simple robo, el chico se creyó la mala actuación.
 
     —¡Quien quiera que seas, no deberías hacer esto! —dijo Jack molesto y repentinamente abrumado— ¡No es correcto! —la aparición de la mujer había sido inesperada, pero esta vez Jack estaba dispuesto a enfrentarla, no importaba si recordaba otra imagen relacionada con el suceso de hace muchos años, no se detendría.
 
     —¿No eres el mocoso que se quedó quieto sin hacer nada en la plaza de Azafrán? —fingió recordar, indicándole al chico con tono burlesco mientras se bajaba de su moto— Imagino que ahora harás algo, ¿no? Esa vez actuaste como un completo cobarde —se mofó.
 
     Los grotescos secuaces de la motociclistas soltaron a sus Koffing, estaba vez eran muchos más. Las tóxicas criaturas soltaron sus gases al ambiente, dejando todo el lugar inundado de una venenosa niebla mal oliente. Los esbirros de Úrsula se acercaron sonrientemente a las personas para quitarles sus cosas, ninguno opuso resistencia, estaban paralizados por el miedo.
 
     —¡Zubat! —dijo el chico con tosidos de por medio— ¡Usa supersónico! —el murciélago lanzó un sonido inaudible para el oído humano, pero no para los Koffing, quienes comenzaron a actuar de manera extraña, tambaleándose de un lado a otro, como si no tuviesen equilibrio. No obstante, a Arbok no pareció afectarle en lo absoluto— ¿Por qué no le hizo nada?
 
     —¿Qué sé yo? —respondió Úrsula despreocupada por una nimiedad como esa— Tal vez tu bicharraco no hizo bien el ataque —a Jack no le agradó para nada que insultaran a su pokémon—. Pero ya basta de palabrerío. ¡Dame tus cosas!
 
     —¡No!
 
     —¡Deslumbrar! —los ojos de la cobra comenzaron a brillar, como si estuviese observando a su presa. Jack no pudo evitar verlos, lo que le ocasionó una parálisis total. Sin embargo, para sorpresa de la motociclista, la criatura alada seguía moviéndose— ¿Qué demonios? ¡¿Por qué no está paralizado?!
 
     —¡Que tonta eres! ¡Zubat no tiene ojos! —a la mujer no le gustó la respuesta del muchacho, quien la miraba con una sonrisa sumamente chistosa debido a la parálisis.
 
     Inesperadamente, el murciélago comenzó a emitir un fuerte resplandor. Su tamaño aumentó considerablemente. Cuando acabó de brillar mostró su nueva apariencia, ahora sus orejas eran más pequeñas, pero no por eso menos sensible al sonido. Sus colmillos eran más grandes y su boca abarcaba gran parte de su cuerpo. Tenía las patas más cortas y sus alas eran más extensas. No obstante, el cambio más notorio era que ahora poseía unos pequeños ojos, por primera vez aquel pokémon vería los colores del mundo.
 
     —Un Golbat, perfecto —anunció el chico aun paralizado—. Muéstrame lo nuevo que tienes.
 
     El pokémon de Jack, que aún conservaba su apariencia de murciélago, comenzó a batir sus alas, ocasionando que el gas de las esferas flotantes se dispersara. La situación de los motociclistas no tardó en ser conocida por los testigos, los cuatros seguidores de la mujer habían sido abatidos por policías acompañados por unos pokémon con forma de perro. Aquellas criaturas eran dueñas de un aspecto tierno que se contradecía por su mirada seria y obediente. Tenían un suave pelaje anaranjado con rayas negras, en la cola y pecho poseían un color crema, con los pelos más alborotados. Se les llamaba Growlithe y eran conocidos por su enorme lealtad hacia sus entrenadores.
 
     —¡Constricción! —ordenó la motociclista, quería quitarle la mochila a Jack a como dé lugar, era su misión después de todo. Si no lograba hacerlo, la pelirroja mujer que se lo había encargado se molestaría mucho.
 
     Arbok se lanzó hacia el joven entrenador, pero fue interceptado por una conocida tortuga azul de cola peluda. La Wartortle de Lyra había embestido a la cobra, impidiéndole continuar con su trayectoria.
 
     —¡¿Jack, estás bien?! —preguntó la chica saliendo de entre la multitud, el chico asintió, aún no lograba moverse del todo, un molesto hormigueo aún recorría su cuerpo y le hacía cosquillas.
 
     —¡Úrsula Rossi! ¡Quédese quieta y mantenga las manos arriba! —gritó uno de los policías. Estaba siendo apuntada con armas por todos ellos, puesto que ya la habían reconocido.
 
     —No tengo intensiones de ser capturada —sonrió maliciosamente.
 
     La mujer y su Arbok desaparecieron ante la vista de todos los presentes. No quedó ningún rastro de ella. Dejando a sus seguidores abandonados. Afortunadamente, ninguna persona había resultado lesionada y todos conservaron sus pertenencias.
 
     —¿Estás bien, muchacho? —preguntó un policía a Jack.
 
     —Sí —asintió. Aún sentía hormigueo en su brazo.
 
     —Esa mujer es buscada en toda la región. No debieron haberla enfrentado. Necesitamos que se queden un rato para tomar las declaraciones de todos los testigos. Luego podrán marcharse a descansar —informó—. Y gracias por haberla retenido, pero no lo vuelvan a hacer, la próxima vez podría ser peor —advirtió.
 
     Los chicos permanecieron varias horas en el lugar, al igual que las demás personas. Después tomaron el bus al Centro Pokémon, el chico debió subir su bici a dicho transporte, Lyra había dejado la suya en el hospital. Durante el trayecto, conversaron sobre lo sucedido.
 
     —Me pregunto cómo habrá desaparecido de esa manera —dijo el muchacho.
 
     —Quizás se teletransportó, puede que haya tenido un pokémon psíquico oculto por ahí —propuso la chica—. Pero me parece desleal que haya dejado a todos sus compañeros botados.
 
     —Sí —concordó con su amiga—. Dime, Lyra —cambió de tema mientras observaba por la ventana del bus—, cuando nos separamos en Azafrán y te viniste para Azulona. ¿Has estado aquí desde entonces? —la miró.
 
     —Así es. El concurso de aquí se atrasó por algunas dificultades técnicas, pero será en dos días, en la tarde —explicó, se notaba algo fastidiada por esperar tanto.
 
     —Igual que mi batalla de gimnasio.
 
     —Entonces tendremos que entrenar —dijo sonriendo.
 
     El bus llegó a la parada y los chicos se bajaron de él. Caminaron tranquilamente al hospital para pokémon y descansaron todo el día. Tenían mucho por hacer.
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#64
Bien, empiezo:

La referencia al tren fantasma que le cuenta Henry me encanta, porque me dio muchas vibras del querido Final Fantasy VI.

El detalle de Jack llamando a Lyra y que ella no responda me pareció bueno. Es súper menor e insignificante, pero para mí le agrega verosimilitud y tridimensionalidad al mundo que escribís. Sería raro que cada vez que un personaje intenta llamar a otro recordando que le dijeron que estaría por ahí, éste conteste como un robot diseñado específicamente para servir a las necesidades del argumento. Así que me pareció genial que simplemente ella no respondiera, aunque claro que puede dar a pensar por qué motivo estaría ocupada... ¡¿Pero qué importa?! Bien podría estar pegándose una ducha o disputando un concurso en ese momento.

Otra cosa que añade realismo es la huella de personajes secundarios o hasta terciarios que aparecieron casi al principio de la historia, y que ahora reintroducís a través de afiches o placas destacando su obra. Se siente que hay una conexión en todo, que es un mundo vivo y donde la gente hace sus cosas y vos simplemente nos mostrás lo que va sucediendo desde la perspectiva de Jack. Mientras él hace su viaje, todos los demás hacen sus cosas, y por eso sus acompañantes van y vienen, en lugar de quedar pegados a él como accesorios para su aventura. Eso debe ser lo que más me atrapa de tu fic, y es algo que muy pocos pueden lograr con esa naturalidad y simpleza, porque realmente es complejo.

Also, amé el contraste frío y blanco del centro comercial con la rebosante viveza del resto de la ciudad. ¡Incluso las flores ahí eran blancas! Qué buen toque. xD

Y lo tíiipico de ir al patio de comidas y que esté todo repleto de gente y tener que hacerse a un lado y esperar a que se desocupe alguna mesa, lol. Además que le da la oportunidad al prota de... Sentirse solo. Wow, yo también me he puesto dramático y melancólico con mi bandeja de hamburguesa y papas esperando a que me dejen un lugar, pero por eso es importante tener al menos un amigo con quién viajar. ¡Y eso que me gusta la soledad!

Ufff ya me enamoré de la motorista badass con traje de cuero negro ceñido al cuerpo. Btw, me hizo gracia el comentario de Jack intentando disuadirlos "¡No es correcto!" Y... no, querido Jack, no lo es. Pero creo que nadie esperaría diciendo algo así que los villanos reflexionen y digan "Tienes razón, lo que hacemos no es correcto, ¿cómo no lo pensamos antes? Perdonen todos, continúen con su comida, nos retiramos de inmediato" y se vayan así como así. xD!!

Y Jack paralizado cerrándole el culo a la mina con la respuesta tan lógica y sencilla como brillante: claro, Zubat no podría nunca paralizarse con un ataque semejante porque no tiene ojos, es ciego. Genial, mi estimado Erfito, ge-nial. Y... evoluciona, justito. ¡Qué mal momento elegiste para evolucionar, Golbat! ¡Ahora sí que te pueden paralizar! xD

¿Cómo hizo para escapar así de fácil mi amada motociclista? Also... Si puede "teletransportarse" de esa manera, ¿para qué necesitaría usar una moto? Ya sé que se ven geniales y capaz le apasionan, pero al menos espero que se haya transportado al asiento de su moto para ahí sí emprender el escape de forma fabulosa.

Y entiendo que Jack pueda viajar en el tren con su bici, porque los trenes tienen vagones para ciclistas. Pero... ¡¿Subirla también al bus?! Menos mal que no se hizo amigo de Úrsula, porque sino la sexy villana habría tenido problemas para subir la suya al transporte público. (?)

Me alegra ese reencuentro con Lyra, y la palabra clave al final es "entrenar". Yesss, ya quiero ver qué otras nuevas y alocadas estrategias descubre Jack para patear el aromático trasero de Erika. Also, me acordé de Karin, la niña rica del robo en uno de los primeros capítulos... Me pregunto si volverá a aparecer, me agradaba la dinámica que tenía con nuestro protagonista. En fin, fue solo un flashback repentino. (?)

¡Espero con ansias los próximos capítulos! Y... ¡Danos a Crobat y Kingdra! ¡Jack se los merece! ;___; Aunque sea para una segunda parte.
[Imagen: 7h3LGNS.png]

Pokémon No More

Sobre el plagio:
"Tenemos un protagonista con nombre japonés que curiosamente tiene cuatro sílabas"
                                                                                                                                        —Velvet
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#65
Cambiamos de aires y llegamos a Ciudad Azulona. Jack se despide de Elliot y de Henry y la verdad es que me ha dado algo de pena, el rubio me caía bien, pero entiendo que en algún momento sus caminos tenían que separarse. Espero que podamos volver a verle en futuros capítulos. Por lo que a Elliot respecta, continua su viaje y pone rumbo a Carmín para enfrentarse a Surge. Me gustaría que él y Jack volvieran a combatir tras volverse más fuertes, para comprobar cuánto han mejorado.

Ya sé que siempre te digo lo mismo, que me gusta cómo describes las ciudades, pero en serio que me encanta la manera en la que lo haces. Me imaginé la ciudad llena de flores, cada una con su forma y color, y si de por sí Azulona me había parecido bonita de siempre este detalle hizo que me lo pareciera todavía más. Jack entra en el centro comercial y al principio todo va bien, pero claro, ya sabíamos que a cierta persona se le había asignado cierta misión. Úrsula aparece, y permíteme decirte que me encantó que deslumbrar afectara a Jack a pesar de que no es un pokémon. Los entrenadores también tienen que tener cuidado en los combates. Por lo menos este sirve para que zubat evolucione, y en mitad de este duelo, aparece Lyra con su wartortle para ayudar a nuestro protagonista. Por suerte, justo después le rodea la policía, por desgracia consigue escapar una vez más, abandonando así a su suerte a sus seguidores, pero es lo que habría que esperar de una criminal conocida. No se iba a dejar atrapar tan fácilmente.

Úrsula huye, Jack se enfrentará en dos días a Erika y Lyra participará de nuevo en un concurso. Parece que tienen claro cuales son sus siguientes pasos, esperemos que a los dos les vaya bien y puedan cumplir sus respectivos objetivos.
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#66
Holi mis niñes, les vengo con un nuevo capítulo.

@Tommy Justamente esa es la idea de que Lyra no contestase y salgan y entren personajes, darle más realismo al mundo que quiero presentar, y siento que la manera de lograrlo es con los detalles que enriquecen ese mundo, haciéndolo más complejo y que el lector lo note. Hace mucho que quiero hacer un universo literario de algo y lo estoy haciendo con pokémon, comenzando con este fic. Cuando creé a Úrsula pensé en ella con un aspecto de súper modelo, y me gusta que las mujeres resalten en villanía, sobre todo en pokémon, recuerdo a Sird de PokéSpe y aún no la derrotan. Debo decir que olvidé el detalle de la moto a la hora de relatar su escape, y no puede teletransportarse cuando quiere, puesto que...quizás sea un spoiler la respuesta, aunque no es uno relevante, el pokémon no es de ella, es prestado y por eso no lo domina del todo bien. Sí, Karin volverá en algún momento.

@PKMNfanSakura Sí, Henry vuelve, todos vuelven. Jack y Elliot volverán a enfrentarse en antes de que termine la historia. Siempre me ha gustado describir los lugares cuando narro algo, me gusta que el lector se los imagine lo más parecido a como yo lo hago, en el caso de este fic, intento que cada lugar tenga su toque característico.

Gracias a ambos por seguir leyendo y comentando. Besos.

Capítulo 24 - Plantas peligrosas
 
 
     Jack ya se encontraba frente al gimnasio de la ciudad, listo para retar a su líder. Lyra no había podido acompañarlo, puesto que ella tenía previsto de antes participar en el concurso que se llevaría a cabo en algunos minutos. Habían entrenado durante todo el día anterior, practicando algunas tácticas, además, el chico había conocido a los dos nuevos pokémon de su amiga.
 
     El gimnasio no era muy diferente del resto, tenía el mismo diseño que los que Jack había visitado, y nuevamente la estructura sobre la puerta, donde se hallaba la típica tipografía de una pokéball, poseía un color distinto, esta vez era verde. El recinto estaba rodeado casi en su totalidad por árboles frondosos, abetos, robles, pinos, y plantas llenas de vida. En el aire se respiraba un aroma a naturaleza, como si se estuviese en un bosque, rodeado de flores que formaban un vívido arcoíris sobre el suelo.
 
     El muchacho entró por las puertas de vidrio, para encontrarse con un lugar lleno de plantas de muchos tipos y colores, como si la de afuera no fuese suficiente. En las murallas había flores y nubes pintadas, además de algunas tuberías que terminaban en regaderas que lanzaban agua a la abundante vegetación. Algunos espacios del suelo tenían cerámicos marrones para que las personas pasasen. Lo que más llamó la atención del chico fueron unos arcos, de esos que emulan un pasillo con murallas de flores, muy típicos de los jardines de las grandes mansiones o viveros. Había seis de ellos ante él, tres adelante y los restantes atrás, con enormes maceteros puestos en ciertas partes para imitar un pequeño laberinto. El techo estaba hecho de vidrio, lógicamente para que las plantas tuviesen rayos de sol que consumir.
 
     —¿Eres Jack Evans? —preguntó el característico hombre de la entrada de los gimnasios. Éste tenía una cola de caballo, mientras que su traje era idéntico al de los de otros recintos. El joven entrenador asintió— Por favor sigue. Las entrenadoras están en el laberinto.
 
     Sacó a Golbat de su pokéball, sus dos tipos eran idóneos para luchar contra el tipo de pokémon del gimnasio, entraron por el arco de la izquierda. Caminaron hasta salir y sólo encontraron un trayecto definido por un montón de plantas altas y maceteros. Ingresó al arco de en medio e inmediatamente se encontró con una de las entrenadoras, era una chica rubia, vestida muy a la moda. Estaba acompañada de seis huevos rosados con diferentes expresiones en sus rostros, seguramente cada uno con distinta personalidad, todos tenían grietas, excepto el que se mantenía siempre en medio. De hecho, a uno de ellos se le notaba el interior, era algo amarillo que Jack no divisó muy bien.
 
     —Luego te llamo, tengo un asunto que atender —se despidió la mujer, pues estaba hablando por celular—. Soy Lara y tendrás que derrotarme para poder continuar —anunció sin mucho ánimo—. Exeggcute, usa drenadoras —el huevo principal escupió una semilla contra el pokémon del chico, sin embargo, éste logró evadirla sin mayor esfuerzo.
 
     —¡Ataque ala! —con su ala derecha, Golbat golpeó a cuatro de los huevos, a los restantes los golpeó con la izquierda, dejando a los seis desmayados y más agrietados que antes, esparcidos por el suelo.
 
     —Debes seguir el único camino que hay —indicó Lara, quien se hizo a un lado.
 
     Jack caminó hasta el final del arco y se encontró con la entrada del gimnasio, sólo que había un montón de plantas que lo llevaban únicamente al tercer arco de los tres primeros. El chico y su acompañante no tardaron en atravesarlo, al final, se toparon con otra chica, ésta tenía un aspecto más parecido al de una colegiala, algunos de sus rasgos se parecían a los de Karin. Una criatura muy similar a un cangrejo estaba a su lado, era de color anaranjado, con ojos saltones, sus cuatro patas eran delgadas, muy diferentes de las dos gruesas pinzas que usaba como brazos. En su lomo se hallaban dos hongos rojos, con lunares amarillos, en su boca tenía seis dientes de manera horizontal.
 
     —Mi nombre es Lisa y soy tu siguiente contrincante —indicó con suma educación y amabilidad, como una versión femenina de Adam—. Paras, utiliza cuchillada.
 
     —Golbat, ataque ala —volvió a usar sus alas, esta vez con el ser de aspecto de insecto, e hizo inútil el movimiento del pokémon oponente. El de los hongos en su espalda quedó inconsciente fácilmente.
 
     —Eso fue extremadamente rápido —comentó la muchacha—. Tienes dos caminos para elegir.
 
     El joven entrenador miró hacia adelante, el arco de la izquierda de la segunda fila y luego miró el camino hecho por plantas que claramente daba con el arco de la derecha, también de la segunda fila. Decidió ir por la primera opción. Caminó por éste y no tardó en llegar a un nuevo camino defino por plantas y flores en maceteros plásticos que conducían al arco de en medio, dentro de éste se hallaba la última contrincante.
 
     La chica tenía el cabello tomado y vestía una chaqueta roja con unos pantalones de mezclilla. Aquella muchacha estaba acompañada por un delgado pokémon que se balanceaba de una curiosa forma que causaba algo de gracia. Tenía la apariencia de una planta, su tallo era marrón, con sus raíces como pies, sus brazos eran unas hojas verdes y afiladas. Su cabeza tenía la forma de una campana, poseía dos ojos diminutos y era de color amarilla. Mantenía la boca abierta en todo momento, dándole una apariencia de bobo o algo similar.
 
     —Soy Mari. Lamento decirte que te equivocaste de camino, deberás derrotarme para ir por el correcto. ¡Bellsprout, usa ácido! —la planta andante escupió un líquido púrpura de su boca que Golbat evadió fácilmente. El peligroso ácido llegó a dar con una parte del arco, ocasionando que ésta de derritiese— Ay no, no le gustará cuando se entere —susurró.
 
     El murciélago movió sus alas y, usando el mismo movimiento de las veces anteriores, golpeó a su oponente, dejándolo tirado en el suelo. La chica recogió a su compañero caído y miró al muchacho con leve rencor.
 
     —Ya sabes el camino.
 
     Jack se devolvió por donde había venido, la joven del paras ya no estaba en el lugar donde se la había encontrado. El chico continuó por el tercer arco de la segunda fila y llegó a una pared hecha de arbustos cortados de tal manera que parecían una muralla. En medio de ésta se hallaba un séptimo arco que evidentemente daba a lo que estaba detrás de él. Jack y Golbat lo atravesaron, era más corto que los otros, al final se toparon con un enorme campo de batalla hecho de pasto. El joven avanzó unos pasos y se quedó parado. Los combates previos lo agobiaban un poco, parecían ser muy fáciles.
 
     Del otro lado, una hermosa mujer de veinticinco años de edad aproximadamente yacía parada con paciencia, su mirada expresaba amabilidad y confianza. Vestía un hermoso kimono amarillo ajustado delicadamente con un cinturón rojo, al igual que el cintillo que sujetaba su corto y liso cabello negro que no llegaba más allá de su tranquilo rostro. Su traje típico se diferenciaba de otros por tener unos diseños de hojas otoñales y pokéballs de color anaranjado en él. Junto a ella había tres criaturas que recordaban a diferentes plantas, una de ellas era muy similar a un bellsprout, sólo que ésta tenía la campana mucho más grande, aunque también amarilla, su tallo no era más que un pequeño gancho marrón, poseía dos hojas afiladas y sus ojos eran saltones, dándole un aspecto aún más atontado. Además, tenía tres marcas verdes en su frente y la boca abierta.
 
     El segundo pokémon que acompañaba a la mujer estaba tan cubierto por unas enredaderas de una tonalidad azul grisácea, que sólo sus ojos enormes estaban a la vista, además de unas botas rojas, muy similares a las que estuvieron de moda entre los niños pequeños en Pueblo Paleta hace varios años. A Jack le vino a la mente que en algún momento las usó, se avergonzó por ello, eran horrendas.
 
     Mientras que la tercera criatura estaba sentada, su cuerpo no era muy grande, al igual que sus extremidades, era todo azul y con diminutos ojos, sin embargo, lo que más destacaba de aquel pokémon eran sus cinco enormes y gruesos pétalos rojos con manchas blancas, que rodeaban un cáliz anaranjado de rosado interior. Detrás de ellos, en la muralla, se encontraba la medalla en un tamaño más grande. Además, había una puerta que se mimetizaba con el color de la pared.
 
     —Mi nombre es Erika —dijo la mujer con mucha simpatía y amabilidad— y soy la líder del Gimnasio de Ciudad Azulona.
 
     —Soy Jack Evans —indicó el chico con calma, no se sentía intimidado como cuando vio a los líderes anteriores.
 
     —Te he estado esperando con ansias —informó, su voz era dulce y delicada—. Algunos líderes me han hablado de ti y otro joven más que ya vino —Jack entendió que se refería a Elliot—. La batalla será de tres contra tres —el chico asintió—. Tangela, querida, es tu turno —dijo sonriendo al pokémon cubierto de enredaderas, la cual avanzó sin ningún apuro ni inconveniencia, moviendo sus lianas con mucha gracia.
 
     —Golbat, descansa un poco —el murciélago se colgó del arco por donde habían ingresado—. ¡Nidorino! —el cuadrúpedo salió con más ánimos que nunca, lanzando una ruda mirada a su oponente, quien ni se inmutó al verlo.
 
     —Somnífero —la enredadera andante lanzó una nube de esporas verdes que se dirigieron amenazante y lentamente hacia Nidorino, quien lo evadió con facilidad cuando llegó a él, debido a la carencia de viento en el lugar. Sin embargo, la nube permaneció en el aire, dispersándose y convirtiéndose en un peligro inminente para el pokémon de Jack.
 
     —¡Doble patada! —la venenosa criatura rodeó la masa volátil de esporas y se acercó por el lado derecho a Tangela, pero, para sorpresa de la líder, Nidorino no ejecutó la orden de su entrenador. Lo que Erika presenció fue cómo el pokémon rival hizo brillar su pata delantera derecha con un tono violeta, golpeando a Tangela entre las lianas.
 
     —Así que traes una estrategia por ahí —comentó Erika muy amablemente—. Realmente no esperaba eso. Espero que Tangela no haya sido envenenada por puya nociva —ambos esperaron, pero no vieron ningún malestar en la herbácea criatura—. Continuemos. ¡Látigo cepa!
 
     Seis lianas salieron del cuerpo de la planta, estaba hecha básicamente de eso, quién sabe hasta cuántas podrías sacar y ocupar para atacar. Dos sujetaron a Nidorino de su cuerpo, mientras que otras cuatro lo sujetaron de sus extremidades. Tangela levantó a su oponente en el aire y lo metió en la nube de esporas. Rápidamente, el venenoso pokémon quedó dormido.
 
     —Estoy segura de que pensaste que sería fácil derrotarme, es un error típico de novatos que creen poder con todo. Jamás hay que subestimar a las plantas, pueden ser engañosas —dijo Erika con un tono tan cálido como desafiante. Jack sintió un leve escalofrío recorrer su cuerpo, la líder se veía igual de amable que en el principio, pero sus palabras eran algo inquietantes—. Querida, usa estrujón.
 
     Tangela apretó a Nidorino con sus lianas, causándole tanto dolor que éste sólo se desmayó en sus sueños, sin poder despertar para defenderse. La planta dejó caer a su oponente. Jack regresó a Nidorino a su respectiva pokéball.
 
     —Hiciste tu mejor intento —comentó Erika, lo que a Jack no le agradó para nada, sentía cinismo de su parte, pero no se exaltó por ello, aún tenía presentes las palabras de Brock sobre las diferentes pruebas que le pondrían los líderes.
 
     —Golbat, tendré que pedir tu ayuda un poco antes —el murciélago dejó de estar colgando del arco y se posicionó entre su entrenador y su oponente, aleteando en el aire. La enredadera andante sintió un fuerte dolor en su interior que estremeció su cuerpo—. ¿Eso tampoco lo esperabas? —indicó el chico tratando de sacar a Erika de sus casillas, no le gustaba la actitud de la mujer, sin embargo, esta se limitó a sonreír— ¡Aire afilado!
 
     El murciélago aleteó y provocó un viento tan agudo y fino que se sintieron como cuchillas en el aire. Aquella brisa arrasó con las esporas suspendidas y lanzó lejos a Tangela, que sintió varios cortes en su cuerpo. El ataque casi dio con la líder.
 
     —Querida, regresa a descansar —dijo con calidez—. Weepinbell, es tu turno —la planta amarilla con aspecto de campana avanzó hacia el campo de batalla dando saltos atolondrados. Jack pensó que tal vez sería fácil vencerla con la velocidad de Golbat, pero las palabras de Erika lo obligaban a dudar y no confiarse—. Día soleado —de la enorme boca de la planta salió una esfera brillante hacia el cielo del recinto, muy cerca del tejado de vidrio, e iluminó con intensidad el lugar.
 
     Aquel movimiento no hacía daño, pero si le era muy molesto al murciélago debido a su preferencia natural por los lugares oscuros. En consecuencia, Jack se vio obligado a cambiarlo por Ivysaur. El pokémon inicial del chico salió a escena mientras el volador se escondía de la luz nuevamente bajo el arco.
 
     —Una decisión muy sabia, puesto que Golbat no está entrenado para resistir la luz —el joven entrenador no supo si era un alago de parte de Erika o si ésta acababa de burlarse de él. El muchacho cada vez sentía más disgusto hacia ella, pero debía mantenerse paciente, seguramente era parte de la prueba—. Weepinbell, usa hoja afilada.
 
     La campana agitó las hojas que tenía como brazos y, en menos tiempo de lo que demora un parpadeo, las hojas afiladas rozaron superficialmente las dos patas delanteras de Ivysaur con sus bordes. El pokémon sintió un ardor por donde las cuchillas naturales atacaron, ya no podría moverse como lo hubiera hecho sin ese dolor.
 
     —¡¿Cómo pudo ser ese ataque tan rápido?! —exclamó Jack atónito ante semejante rapidez, con suerte pudo ver las hojas. Sin duda alguna, la sorpresiva velocidad de ataque de Weepinbell ponía en aprietos al chico.
 
     —Se llama clorofila y es la habilidad especial de Weepinbell, hace que cada vez que día soleado esté funcionando la velocidad de mi pokémon aumente —explicó Erika con mucha calma ante su descolocado oponente—. Y no es la única que tiene esa habilidad —la mujer miró a la única criatura que aún permanecía a su lado.
 
     Jack no veía los ojos de aquel pokémon de enormes pétalos, pero sentía sobre él su mirada, la misma que lanzaba su entrenadora, esa calidez y tranquilidad que funcionaban como máscara para una evidente forma de ser que indicaba todo lo contrario. El chico dudaba si eso era parte de la prueba o no.
 
     —Maldición —dijo para sí mismo—. ¡Ivysaur usa, bomba lodo! —el cuadrúpedo lanzó algo de lodo, con tintes púrpuras, desde su boca hacia Weepinbell. Sin embargo, para desdicha de Jack, ésta esquivó el ataque a una velocidad muy similar a la que usó para lanzar sus hojas.
 
     —Paralizador —la planta se posó rápidamente ante Ivysaur y le lanzó en todo su rostro una nube de esporas anaranjadas que en cuestión de segundos le impidieron moverse con tranquilidad—. Eso pondrá las cosas más divertidas —dijo la líder mientras su pokémon se mantenía frente a su oponente.
 
     <<Maldita sea —pensó Jack—. Erika me está ganando muy fácilmente, tenía pensado usar bomba lodo para vencer, me costó mucho que Ivysaur lo aprendiera —se quejó—. Ella sigue ahí con su cara de “aquí no ha pasado nada” igual que su pokémon con la boca abierta y…>>
 
     —Parece que se te alumbró la mente —dijo la líder al ver su expresión facial—. Me temo que tendré que atacar antes de que ejecutes tu idea. Weepinbell…
 
     —¡Eco voz! —gritó y Ivysaur soltó un potente sonido por su boca que hizo zumbar todo el interior de la planta. La forma de campana de aquella criatura era perfecta para ser vencida de esta manera. A Jack no le gustaba mucho depender casi siempre del mismo movimiento, pero necesitaba ganar la medalla— ¡Bomba lodo! —nuevamente lanzó lodo de su boca, pero esta vez sí le dio a la planta, la cual cayó al suelo y no volvió a pararse— Parece que demoraste mucho en reaccionar —comentó con una ligera satisfacción por lo sucedido.
 
     —Eso sí que no lo esperaba —dijo mientras regresaba a Weepinbell a su pokéball. En esta ocasión Jack creyó las palabras de Erika puesto que su tono de voz se oyó más sincero—. Realmente ha sido gratificante y enriquecedor luchar contigo, Jack. Pero debo decir que las plantas no darán su brazo a torcer —anunció con decisión—. Mi querida Vileplume, es tu turno.
 
     El pokémon con apariencia de flor se paró con mucha dificultad, como si los pétalos le pesaran mucho. Caminó despacio hacia el campo de batalla y permaneció parada esperando alguna orden de su entrenadora.
 
     —Rayo solar —los inflados pétalos de Vileplume se iluminaron y de su cáliz salió un poderoso rayo de luz que impactó a Ivysaur, sin que éste ni su entrenador pudiesen hacer algo para evitarlo. El ataque fue tan fuerte que el cuadrúpedo salió volando, chocó con Jack y lo arrojó al suelo de pasto—. Santo cielo. ¿Están bien? —dijo preocupada.
 
     —Sí —dijo Jack mientras guardaba a Ivysaur—. No te preocupes si me das a mí, también soy parte del enfrentamiento.
 
     —Esas son palabras de Surge, sin duda —indicó Erika con una sonrisa en el rostro—. De cada líder aprendes algo. Me pregunto qué aprenderás de mí.
 
     —Que las apariencias engañan, en especial la de las plantas. ¡Golbat, usa aire afilado! —la alada criatura salió de la oscuridad del arco y voló al campo de batalla para lanzarle a su contrincante una fuerte y filosa ventisca, si dejarle escapar. La luz emitida por día soleado aun le molestaba en los ojos.
 
     —Danza pétalo —Vileplume expulsó de su cáliz una gran cantidad de pétalos rosados que acapararon gran parte del campo de batalla, moviéndose de un lado a otro. Como si bailasen al son de una inaudible música, causaban daño a Golbat cada vez que lo tocaban en alguna parte y camuflaban a la flor andante, mientras ésta se movía rápidamente de un lado a otro para no ser localizada por el murciélago.
 
     <<Ahora sí que estoy frito —pensó el joven—. Si le digo a Golbat hacia donde atacar, Vileplume lo evadirá fácilmente. Falta poco para que día soleado deje de funcionar, pero mientras tanto eso pétalos le causan daño… Creo que otra vez tendré que recurrir al sonido, espero que Golbat se dé cuenta.>>
 
     —¡Golbat, cuando evolucionaste adquiriste ojos y dejaste de depender de tus oídos! —gritó Jack. Erika no entendió nada de lo que hacía el chico, no comprendía por qué le decía eso a su pokémon— ¡Vuelve a ser como un Zubat! —su respiración se agitó y esperó que su amigo entendiese el mensaje.
 
     El murciélago cerró sus ojos y emitió un sonido, de tal manera que sólo él pudo escucharlo. Golbat ocupó su sonar natural para verificar dónde estaba cada cosa y ser vivo en la sala. No le costó dar con Vileplume, pero siguió utilizando lo que la naturaleza le había otorgado, puesto que la flor no paraba de moverse. Jack supo que su compañero había entendido el mensaje y que ahora podían contraatacar.
 
     —¡Aire afilado! —Golbat nuevamente envió un afilado viento contra la azulada criatura, quien recibió el ataque de lleno. Varios pétalos también fueron arrasados en el camino. Además, día soleado dejó de funcionar— ¡Ataque ala!
 
     Como Vileplume sólo podía usar danza pétalo durante ese período, Jack aprovechó para atacar. Esta vez Golbat golpeó al pokémon de Erika con toda la fuerza de sus alas. La preocupación de la líder era evidente, se manifestaba en su rostro. La flor cayó rendida al suelo, no volvió a pararse.
 
     Los pétalos también comenzaron a descender, lo hacían con tanta suavidad que hacían de buen desenlace para una batalla corta, pero ardua. Eran adecuados para coronar la victoria del muchacho. La cara de la líder se llenó de resignación y felicidad. La mujer regresó a Vileplume a su pokéball y se acercó al chico.
 
     —Toma —el chico extendió la mano y recibió una medalla con apariencia de flor, con ocho pétalos cada uno con los colores del arcoíris—. Esta es la medalla arcoíris y es la prueba de tu victoria.
 
     —Gracias —dijo el chico. Se despidieron y el joven entrenador comenzó a cruzar el arco junto a Golbat. Pero se detuvo y volteó—. Olvidé hacer el baile de la victoria —Jack comenzó a moverse a un ritmo muy extraño que le causó gracia a Erika, Golbat lo acompañaba en el baile aleteando sus alas—. Oh sí, oh sí, gané, oh sí —bailó unos segundos más y se detuvo, estaba muy cansado. Se despidió por segunda vez de la líder y se marchó, dejando un campo de pasto lleno de pétalos rosados.
 
[Imagen: giphy.gif]
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#67
Más allá de que es deliciosa la forma en que describís el gimnasio lleno de plantas y arcos florados... ¡Joder, Erfo! Me estoy matando de la risa leyendo cómo Jack barre el suelo con los débiles pokémon de planta de las modelos. Seguro que hay un viejo obsceno aguardando fuera del recinto y esperando a que cualquiera de ellas salga llorisqueando al Centro Pokémon para consolarlas. ¡Maldito cochino! xD
Es que Golbat es abusivo en ese gimnasio... De hecho, todo el equipo de Evans parece hecho para hacerle frente a Erika, con excepción de Horsea.

Me agrada que las discípulas del gimnasio cometan errores como tirarle ácido a la estructura, derritiéndola y preocupándose porque la líder se los va a descontar del sueldo. (?)
Además, me parece increíblemente random que comentes que los zapatitos de Tangela se parecían a unos que estuvieron de moda en Pueblo Paleta hace no sé cuánto tiempo. LOL. Este capítulo viene siendo inesperadamente gracioso, a ver qué tal el combate formal contra Erika...

¡Ajá! Interesante, así que va a emplear el viejo y sucio truco de dar órdenes de ataques falsos sabiendo que sus pokémon usarán otros. Muy bien, también me agrada el hecho de que remarques que la nube de esporas liberadas por Tangela permanece durante un rato en el aire, esparciéndose y manteniendo la peligrosidad de su efecto somnífero en cualquiera que pase por ahí y lo respire.
Excelente la manera en la que Erika dio vuelta el round contra Nidorino. Uno pensaría que sería fácil, tal y como ella le remarca a Jack (btw, pareciera que las tres chicas a las que enfrentó antes tenían la indicación específica de ponerle todo muuuy fácil al protagonista solo para que la líder lo agarre bien desprevenido luego), pero se nota que está muy habituada a lidiar con los pokémon peligrosos, especialmente en Kanto, donde abundan los venenosos, voladores, e incluso los insectos y los de fuego.

Genial la forma en la que el día soleado afecta a Golbat. Entre el capítulo anterior y este le sacaste mucho jugo al concepto de murciélago del volador, tanto por su falta de ojos antes de evolucionar como por su rechazo a la luz. Son los pequeños detalles los que vuelven todos los combates que escribís algo súper interesante de leer y analizar. Por cierto, siempre me llamó la atención cuando retratan a Weepinbell como un pokémon tan fuerte. Nunca usé uno, aunque Victreebell parece genial, pero tanto en el anime como en Festival of Champions y ahora en tu fic los muestran como muy rápidos y peligrosos. ¡Y a mí me parecen tan chistosos e inofensivos! Aunque de eso debe tratarse su verdadera naturaleza; engañando con su aspecto bobo y simplón, pero demostrando luego ser auténticas plantas asesinas. Como en la vida real, bah.
 
Cita:—Sí —dijo Jack mientras guardaba a Ivysaur—. No te preocupes si me das a mí, también soy parte del enfrentamiento. 

Fah, ese momento me pareció epiquísimo. Y más por la referencia luego a Lt. Surge.

A mí me pareció espectacular el combate, y no se me hizo tan corto, aunque Vileplume podría haber tenido algún truquito más bajo los pétalos. Sea como fuere, estoy satisfecho, y más con ese final atolondrado de Jack bailando estúpidamente, LOL. Todo lo bueno que Erika se había formado en su cabeza sobre el entrenador a lo largo del enfrentamiento se desmorona cuando se pone a bailar como idiota junto a Golbat. xD
Bueno bueno, creo que se le está por terminar la joda a Jack con sus tipo veneno, se vienen tres enfrentamientos durísimos con Koga, Sabrina y Blaine... Vamos a ver cómo se las arregla de ahora en adelante. Espero que conozca a las personas indicadas para aprender lo suficiente para poder hacerles frente. Y, en todo caso... ¡Que capture pokémon variados! Tiene dos más por ocupar lugar en su equipo, ¿cuáles serán?
[Imagen: 7h3LGNS.png]

Pokémon No More

Sobre el plagio:
"Tenemos un protagonista con nombre japonés que curiosamente tiene cuatro sílabas"
                                                                                                                                        —Velvet
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#68
Como ha dicho el bueno de Tommy en su comentario, ha habido ciertos detalles que han hecho este capítulo divertido y ameno. Dejando de lado que se trate de unos de mis gimnasios favoritos y de mis líderes favoritas, porque me encanta la naturaleza y el tipo planta, y porque Erika me parece un amor, con lo que ya empecé a leer con una buena predisposición, no solo has hecho que mis expectativas se cumplan sino que las has superado.

Para empezar, has descrito el gimnasio tal y como lo recordaba, con los arcos que tienes que cruzar y que a veces te llevan a callejones sin salida. Eso me ha hecho recordar las veces que lo he completado y, de algún modo, me ha hecho conectar de una manera más profunda con el recorrido de Jack.

Está muy bien que veamos los efectos que tienen los movimientos en las infraestructuras, en los juegos no se ve reflejado pero no podemos olvidar que movimientos de semejante magnitud y poder, si le dan donde no deben, pueden llegar a causar grandes daños. También me gustó que las batallas previas fueran cortas, pues vemos claramente la superioridad que tenía Jack desde un principio, y la importancia que tiene la compatibilidad entre tipos.

El detalle de las botas de Tangela, la descripción de los Exeggcute, que Golbat se colgara de uno de los arcos... Son los pequeños detalles que aportan realismo al fic y hacen que no sea tan, como decirlo, cuadriculado como en los juegos. Vemos los pensamientos del protagonista y comportamientos totalmente normales de su equipo y eso es algo que me encanta ver plasmado, porque le das vida, porque de alguna manera lo haces tuyo y no te limitas a copiar lo que sucede en los juegos. Ah, sí, me encanta el pequeño baile de la victoria que haca al final del enfrentamiento xD veremos qué nos depara el siguiente capítulo.
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#69
Hola mis bebés, espero que estén bien con la cuarentena. les traigo amor y un nuevo capítulo.

@Tommy Lo de los zapatitos de Tangela parece algo random, pero es una referencia, quizás una oscura, a una teoría, creo que es una teoría, que dice que los zapatos de Tangela son de niños que quedaron atrapados en sus enredaderas al caer al mar, quizás murieron, quizás no, el asunto es que Tangela los usa, y en los juegos, Tangela se puede encontrar al sur de Pueblo Paleta. Me agrada que se sigan notando esos pequeños detalles que aportan realismo a la historia, me encanta hacer historias con detalles y luego ver que los lectores pillan las conexiones, por muy pequeñas que éstas sean. No me había fijado que Weepinbell era retratado constantemente como un pokémon fuerte, yo lo utilicé como un pokémon rápido debido a su habilidad, pero creo que a todos los pokémon se les puede dar un uso ingenioso en batalla, excepto en los juegos, ahí no se puede. Pronto Jack sumará otro pokémon a su equipo.

@PKMNfanSakura Intento describir los gimnasios como son en los juegos, en este caso HGSS, los únicos que varían considerablemente son los de Azafrán, Canela y Verde. Me encanta expresar los fics de la manera más realista posible. Crear todo un mundo alrededor sólo con pequeños detalles es maravilloso. Justamente los combates previos son para mostrar la superioridad de Jack en batallas, la idea es que sobresalga de alguna forma.

Gracias por seguir leyendo y comentando. Besos.

Capítulo 25 - La Zona Safari
 
 
     El tono rojizo que dominaba las calles combinaba muy bien con la puesta de sol, junto a faroles extrañamente pintados de color magenta que esperaban por iluminar el camino durante la cercana noche, haciendo juego con los tejados de varias casas donde dominaban las tonalidades rosas. Además, todo conjugaba a la perfección gracias al estilo arquitectónico de la urbe, el toque antiguo aproximado al feudalismo le daba la localidad una característica única entre sus pares regionales.
 
     Jack y Lyra habían llegado a Ciudad Fucsia por el Camino Bici, obviamente en sus bicicletas, desde Ciudad Azulona, junto a Golbat y Pidgeotto, la recientemente evolucionada ave de la muchacha, era un poco similar a su pre evolución, sólo que con un tamaño más grande, plumas rojas y amarillas en su cola, y otras en su cresta, como si estuviesen peinadas hacia atrás. Se hallaban buscando el Centro Pokémon para pasar la noche y descansar. Debieron rodear parte de un pequeño monte al sur de la ciudad para llegar a dicho recinto, para sorpresa del joven novato, el gimnasio de la urbe se situaba al costado del hospital, sólo dos casas se interponían entre ambos edificios.
 
     Ambos entraron y le encargaron a la enfermera de turno que revisara a sus compañeros. Subieron a la habitación que les otorgaron y no pararon de dormir en toda la noche.
 
     Al día siguiente se levantaron a desayunar muy temprano, los dos estaban ansiosos de comenzar luego la visita que tenían planeada. Dejaron salir a todos sus amigos para que comiesen con ellos. Todos desayunaban con normalidad junto a sus entrenadores, con algunos cambios en el equipo de Lyra, pues dos pokémon más formaban parte de él ahora. Oddish, una maleza andante de color azul, con cinco hojas verdes en su cabeza que indicaban su frescura, tenía ojos diminutos, y Vulpix, un zorro pequeño de tonalidad marrón, con rizado y elegante pelaje anaranjado en su cabeza y cola, su vientre era blanco. Por otro lado, Nidorino se acercó inmediatamente a la también evolucionada Nidorina, ésta era muy similar a su pre evolución, sin embargo, carecía de cuerno y sus facciones eran más adultas, además de un evidente aumento de tamaño. Su piel no había oscurecido demasiado.
 
     Cuando terminaron de comer, los dos amigos guardaron a sus pokémon, dispuestos a salir del hospital para tomar el bus a la Zona Safari, un lugar al norte de la ciudad protegido por la Liga Pokémon y otras organizaciones gubernamentales relacionadas, con el propósito de resguardar la vida salvaje de pokémon poco comunes y muy solicitados en el mercado negro, además de estar abierto a entrenadores para que puedan capturar algunas de estas especies. Sin embargo, su gran cantidad de hectáreas hacían difícil la vigilancia de la zona en su totalidad para impedir la entrada de cazadores furtivos.
 
     Llegaron a una pequeña construcción con murallas de un color verde musgo decorado con irregulares rayas negras y un tejado del mismo color. Una vez dentro, un sujeto de uniforme azul les cobró quinientos pokédolares a cada uno, junto con darles treinta safariballs, unas pokéballs pero con la parte superior llena de manchas verdosas y marrones en vez del típico color rojo.
 
     Atravesaron una puerta de vidrio y sus ojos observaron uno de los paisajes naturales mejor conservados de todo Kanto, desde donde estaban se podía ver gran parte de la enorme reserva, espesos bosques amazónicos, majestuosas montañas, ríos infinitos, lagos tan calmos como misteriosos, áreas llenas de pastizales y senderos interminables. Lyra y Jack quedaron maravillados con semejante espectáculo natural, era una vista digna de un viaje turístico. Bajaron unas escaleras blancas, bastante polvorientas, para comenzar a recorrer el lugar y se adentraron por un camino hecho por las pisadas de antiguos visitantes, pues se notaba la hierba pisada.
 
     —Este lugar es muy grande —comentó Lyra—. Nos demoraremos mucho en encontrar los pokémon que buscamos.
 
     —Pero valdrá la pena —indicó su amigo—. ¿Qué te parece si hacemos nuestra estancia aquí más divertida? —propuso el chico.
 
     —¿Cómo? —preguntó la muchacha con algo de curiosidad.
 
     —Pues…—el chico pensó por unos segundos hasta que vio algo interesante—. Saltemos ese árbol —Jack apuntó hacia un tronco caído que obstruía el paso en una parte más amplia del camino—. Corremos y saltamos sobre él hacia el otro lado.
 
     —Está bien —aceptó sin pensar.
 
     Comenzaron a correr muy inmaduramente, como niños en una guardería sin supervisión adulta, para saltar el tronco sin preocupación alguna, pero para la no muy grata sorpresa de los jóvenes, al otro lado de éste había un risco, el árbol se había desplomado justo en la orilla. Ambos no pudieron evitar una caída libre de varios metros que terminó en un lago lo suficientemente profundo como para que no se golpeasen con el fondo de éste.
 
     Con ayuda de Wartortle y Horsea salieron del lago, totalmente empapados y algo tiritones por lo sucedido. La adrenalina fluía por sus cuerpos, pudieron haber lamentado aquel suceso.
 
     —Nunca más me comportaré como un niño pequeño —dijo Jack con una sonrisa nerviosa en el rostro.
 
     —Y yo nunca más tomaré en cuenta tus locas ideas —aseveró Lyra sentada a la orilla del lago. No obstante, no estaba segura si cumpliría esa promesa.
 
     —¡Eso fue muy peligroso e irresponsable de su parte! —indicó una voz femenina con evidente tono de reprensión.
 
     Voltearon y observaron a una chica pelirroja de al menos unos dieciséis años, tenía los ojos verdes y pecas en su angelical rostro, vestía un chaleco blanco sin mangas y unos ajustados pantalones, tan cortos que gran parte de sus muslos quedaba a la vista. Sus zapatillas eran de colores diferentes, una azul y la otra roja. Su cabello estaba tomado en dos colas y se encontraba acompañada por una enredadera andante conocida como Tangela.
 
     —Si van a entrar en la Zona Safari, deberían saber al menos que hay muchos riscos que no están a simple vista. ¿Acaso no les dieron un mapa? —reprendió la pelirroja—. Sin mencionar los charcos de aguas profundas y los peligrosos pokémon salvajes que no dudarían en atacarlos si los consideran una amenaza o invasores de su territorio —los miró muy seriamente, Jack y Lyra se incomodaron, no esperaban que hubiese alguien ahí—. Afortunadamente este lago carece de pokémon alguno. Sólo viene a beber aquí.
 
     —Lo sentimos —se disculpó Jack muy apenado, aunque le molestó un poco que una desconocida apareciera de la nada y lo reprendiera tanto—. ¿Quién eres?
 
     —Mi nombre es Aurora Tringhan y ¿los suyos son? —dijo más calmada.
 
     —Jack Evans.
 
     —Lyra Archer.
 
     —Bien. Supongo que tendré que llevarlos a un camino seguro, pues, para su mala suerte, ese risco se extiende por gran parte de esta reserva, así que tenemos que rodearlo. Y no es un camino corto. Estaremos aquí mínimo hasta mañana.
 
     Jack y Lyra se quedaron mirando, no podían creer lo que habían escuchado. Tendrían que dormir toda la noche en un lugar lleno de peligrosas criaturas salvajes que podrían atacarlos en cualquier momento, incluso matarlos, sin contar que era un lugar caluroso y estaba que se largaba a llover, aunque esto último no sería un problema, estaban mojados. Muchas veces los amigos de la infancia habían dormido a la intemperie, pero en lugares abiertos, ahora, como desconocían el lugar, no sabían dónde lo harían.
 
     Secaron sus ropas como pudieron y no tuvieron más opción que seguir a la desconocida chica. Caminaron por un estrecho sendero que atravesaba un frondoso y espeso bosque, afortunadamente no encontraron muchos pokémon, la mayoría eran de etapas bajas y los de mayor nivel los evadieron sin dificultad. No tardaron más de una hora en llegar a un enorme lago con una pequeña isla dentro de éste, en la orilla poseía varías rocas enterradas a diferentes profundidades, decidieron parar ahí a descansar.
 
     —¿Y qué haces por aquí? —preguntó Lyra para romper el hielo, pues no habían conversado mucho desde que empezaron a andar.
 
     —Recolecto flores y semillas para mi madre —respondió—. Ella es la dueña de la Florería Alma en Azulona, distribuye arreglos florales a varias partes de la región —al chico le pareció haber leído aquel nombre en alguna parte, pero no recordaba dónde—. ¿Y ustedes?
 
     —Buscamos a dos pokémon en particular —contestó Lyra—. Son difíciles de encontrar, yo busco a…
 
     —¡Apúrate! ¡Maldita sea! —interrumpió una grosera voz, no se escuchó cerca, pero tampoco lejos de ellos.
 
     Decidieron seguir las voces y luego se escondieron detrás de una roca grande llena de moho. Observaron por encima de ésta, logrando ver a dos hombres vestidos de negro, uno era muy gordo y el otro delgado y alto, estaban acompañados por dos pokémon. Uno era un Arbok, no se veía tan amenazante como el de Úrsula, pero su peligrosidad era evidente, la otra criatura era un felino de cuatro patas, suave pelaje amarillento, bastante claro, y un cristal rojo en su frente, el nombre de esa especie era Persian.
 
     Tenían de rehenes a varios Weepinbell, estaban atrapados por una malla en un reducido espacio, se notaban incómodas y que sufrían, la expresión en sus rostros mostraban el miedo de esas inocentes criaturas con apariencia de planta, ni siquiera sus filosas hojas eran capaces de cortar la red. Sin embargo, eso no fue lo que más llamó la atención del chico, a diferencia de sus acompañantes, pues éste notó que aquellos dos hombres eran los mismos saqueadores que había derrotado Henry en el cementerio de Lavanda, le desagradaba la idea de que anduvieran haciendo de las suyas como si nada, totalmente impunes por sus fechorías.
 
     Un fuerte estruendo sonó en el cielo, la lluvia no esperó para caer y mojarlo todo en segundos, era bastante fuerte. La ropa de los chicos se volvió a empapar.
 
     —Debemos llamar a la policía —susurró Aurora, a lo que Jack y Lyra respondieron con una cara que evidenciaba desacuerdo—. Rayos, no hay señal en esta zona. Tendremos que salir lo más rápido posible y avisar sobre lo que vimos.
 
     —¡¿Estás loca?! —exclamó Jack en voz baja— Esos pokémon necesitan ayuda, para cuando salgamos ellos ya se habrán marchado y estarán muy lejos, la policía no los encontrará nunca. Tendremos que detenerlos nosotros —miró a Lyra—. ¿Estás de acuerdo conmigo? —Lyra, sin dudarlo, asintió ante la mirada de desaprobación de la pelirroja— Vamos.
 
     —Pero es peligroso y hay gente especializada para detenerlos, como los policías o detectives —susurró Aurora más no le prestaron atención—. Eso último ni yo me lo creo, después de lo ocurrido con el Team Rocket en el dos mil uno ahora las instituciones son una burla —continuó hablando para sí misma por un rato. La chica se volvía un poco olvidadiza cuando se sumergía en sus pensamientos o en sus conversaciones a solas. Pero eso Jack y Lyra no lo notaron.
 
     —¡Oigan! —gritó la chica con mucha energía— ¡Liberen a esos pokémon!
 
     —No queremos y si intentan…Oye, ¿no eres el mocoso del cementerio al que golpeamos con una pala? —preguntó el gordo al ver a Jack.
 
     —Sí, es él —afirmó el flaco—. Pagarás el susto que nos dieron esa vez y no me importa si no fuiste tú —balbuceó. Ahora que estaba de día se le veía la cara de tonto acentuada por la nariz aguileña que lucía—. ¡Persian, joya de luz! —del cristal rojo en la frente del felino salió un potente rayo de luz blanca que arrojó lejos a Jack y su amiga.
 
     <<Maldición —pensó el muchacho—, eso fue rápido. Ninguno de nuestros pokémon tiene semejante velocidad. Tal vez si lo contrarrestamos con algo de fuerza, pero tampoco son pesados…—miró a su amiga que estaba adolorida en el suelo.>>
 
     —Lyra —la chica lo miró con dolor—. Saca a Nidorina  —le hizo caso—. Nidorino —el pokémon de Jack también salió y ambas criaturas permanecieron cerca de sus entrenadores caídos, mientras Arbok y Persian se aproximaban amenazantemente.
 
     El chico abrió su bolso para sacar dos rocas con un intenso brillo verde oscuro, las acercó a los pokémon y éstos comenzaron a brillar. El tamaño de ambos aumentó considerablemente, Nidoking era casi del porte de Lyra, tenía una dura piel púrpura, con excepción de su vientre y pecho donde era blanca, unas poderosas extremidades, al igual que su cola, y una peligrosa mandíbula. Por otra parte, Nidoqueen era ligeramente más baja que su contraparte masculina, su piel era azul, beige en el vientre, pechos y barbilla, además, sus cuernos en la frente y espalda no eran tan pronunciados.
 
     Dos imponentes bestias habían tomado el lugar de aquellos Nidoran que habían sido la primera vez que se conocieron. Ya no quedaba nada de esos tiernos roedores, ahora eran dos criaturas adultas dispuestas a proteger a sus entrenadores. Ambos estaban parados en dos patas, mientras que el gato y la cobra no se vieron intimidados en ningún momento.
 
     —¡Colmillo hielo! —gritó el gordo.
 
     —¡Hidropulso! —ordenó el flaco.
 
     El felino arrojó una serie de anillos de agua contra el pokémon de Jack, a éste le causó algo de extrañeza ver a un pokémon de tipo normal usar un movimiento de agua, pero había escuchado que era posible hacerlo. Mientras tanto, Arbok se lanzó con la boca abierta hacia el pokémon de la chica, el cual puso su brazo para protegerse, la rastrera criatura terminó mordiendo la extremidad de Nidoqueen, quien sintió cómo su brazo era congelado por un frío que no demoró en recorrer gran parte de éste. La cobra aprovechó de enroscarse alrededor de la bípeda criatura para apretarla.
 
     —¡Taladradora!
 
     —¡Lanzallamas!
 
     Nidoking se lanzó al aire y comenzó a girar como un taladro hacia su felino oponente, utilizando su cuerno como guía para el ataque, pero, para su desgracia, Persian esquivó el movimiento, siendo sólo rozado por el venenoso pokémon, quien fue a parar al suelo, quedando cubierto en barro. Su versión femenina aprovechó la cercanía con la cobra y lanzó una constante flama contra su contrincante, obligándolo a desenrollarse, sin embargo, la lluvia hizo que la potencia de su ataque disminuyera considerablemente. Nidoqueen movió su brazo para intentar apaciguar el dolor que el hielo le producía.
 
     —No podrán contra nosotros —cantó el gordo con tono burlesco—. Sus pokémon aún no se acostumbran a sus nuevos cuerpos ni a su nueva fuerza —rió—. Creo que hasta aquí…—el sujeto calló abruptamente. Jack y Lyra se percataron de que no los miraban a ellos.
 
     —¿Y tú de dónde demonios saliste? —preguntó el delgado, con torpe hablar.
 
     —Día soleado.
 
     Los chicos voltearon y vieron a Aurora acompañada de una criatura con apariencia de palmera, sus delgadas hojas lo hacían ver más alto, carecía de brazos, más no de piernas. Su particularidad eran los tres cocos amarillos que poseía como cabezas, cuyas caras emitían diferentes expresiones, justamente la cabeza de en medio lanzó una pequeña esfera brillante, directo a las grises nubes, e hizo que el cielo se abriera, permitiéndole a los rayos del astro caer sobre el suelo mojado en el que estaban parados. La luz del sol era tan fuerte que llegaba a ser molesta. Todos sintieron el calor sobre sus ropas mojadas.
 
     —Exeggutor, usa rayo solar —las hojas de la palmera comenzaron a brillar e inmediatamente lanzaron un potente rayo de luz que expulsó a los cazadores y sus pokémon varios metros lejos de donde se encontraban, dejándolos inconscientes y cubiertos de barro—. Liberemos a los Weepinbell y larguémonos de aquí.
 
     La voz de Aurora se escuchó más autoritaria que antes, en sus palabras no había preocupación ni dulzura, sólo era una voz de mando a la que Jack y Lyra no se atrevieron a contradecir. Al ser liberadas, las plantas andantes se retiraron con rapidez, los jóvenes entrenadores usaron la misma red para atar a los hombres y sus pokémon. Nidoking, Nidoqueen y Exeggutor fueron devueltos a sus pokéballs.
 
     Lejos del lugar, Jack habló para romper ese momento incómodo en el que se hallaban, la actitud de la pelirroja les daba algo de miedo, había demostrado ser muy rápida en combate.
 
     —Aurora, quiero tener una batalla contigo, eres muy buena y tal vez aprenda algo de ti —el chico fue directo y no demoró en explicarle sobre lo que buscaba en su vida. Lyra lo encontró algo muy repentino, pero el muchacho no quiso perder aquella oportunidad.
 
     —Está bien, pero primero saldremos de aquí, conozco un atajo.
 
     —Pensé que estaríamos hasta mañana.
 
     —Les mentí —sonrió—. Es que necesito unas plantas que están lejos.
 
     —Pero nosotros buscamos a unos pokémon y…
 
     —Son muy raros, ¿no? —interrumpió Aurora, los jóvenes asintieron—. Muy bien, están por aquí.
 
     La pecosa muchacha cambió de dirección y se metió por unos pastizales, Jack y Lyra se limitaron a seguirla con curiosidad, pensando si ella sabría qué pokémon eran los que buscaban.
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#70
¡Bien! Leído ya. Aunque no tantos como las últimas veces, acá hubieron un par de kieeeeeee. xD

Este capítulo me hizo replantearme que hace un par de años no juego juegos de esa generación (ni el FRLG), así que me sorprendió mucho ver la rapidez con la que se pasa de Azulona a Fuscsa, siempre recordé ese camino mucho más largo y agotador. Tal vez así lo sea, y por cuestiones prácticas decidiste acortar distancias, o simplemente no sucedió nada interesante para Jack y Lyra en el camino de bicis. Por suerte no se cruzaron con más pesados motoqueros. Y quisiera dejar de resaltarlo, porque creo que siempre soy claro con cuánto admiro tus descripciones, pero es que con un par de pinceladas (rosas, en este caso), Fucsia quedó retratada tal y como la recuerdo de los juegos, pero siempre con un plus que le agregás.

Me gusta bastante el equipo de Lyra, al menos es más heterogéneo que el de nuestro prota (ojo, igual le tomé cariño a todos los de Jack), y me pregunto seriamente si habrá una liga en plan anime o si se enfrentará a la Elite 4 y punto. Lo digo porque me encantaría ver un 6 vs 6 con los equipos full evolucionados de Jack, Lyra y Elliot. Así como participaciones de todos los que viajaron con él antes. Si todo desemboca en un gran torneo donde vuelven los secundarios y compañeros de viaje de Evans, será genial. Pero también siento que si te decantás por el lado más tradicionalista respetando los juegos, al mismo tiempo vas a encontrar la forma de hacerlo muy interesante. En especial por tu enfoque a los combates más estratégicos y lógicos.

Pero bueno, yendo puntualmente al cap, tenemos esa típica escena chocante donde Jack se comporta como niño, y aunque es adorable de leer, me sigue pareciendo extraño porque lo vinculo más a su estilo serio y profesional en combate, muy analítico. Definitivamente apoyo que se relaje y juegue un poco, así como ahora siento que sería imperdonable verlo ganar en un gimnasio sin terminar su victoria con un baile ridículo. Sea como fuere, eso lleva a los chicos a una abrupta caída que bien podría haber terminado con nuestra historia... de no ser porque aparece la increíblemente sexy Aurora. ¡Por favor! Hasta su nombre es badass. Aunque al principio se me hizo medio pesada por cómo los regañaba y les advertía de los peligros, al final me deja la sensación de que ella puede ser más peligrosa que la propia Zona Safari. Que, por cierto, me trajo muchas reminiscencias del Área Silvestre. Debe ser porque vi muy pocas representaciones de la misma fuera de los juegos. Obviamente no vi el capítulo del anime por la censura, y en el manga estuvieron muy de paso y no profundizaron mucho. Pero tiene mucha lógica que sea un lugar terriblemente peligroso, lo chistoso es que te cobran entrada para poner en peligro tu vida, dejándote a merced de peligrosos pokémon salvajes.

Como dije: al final Aurora parece una mujer de temer. Por el momento no me dio muy buena espina, aunque le haya dado su merecido a ese par de inútiles. Seguro que no es mala ni nada, pero su actitud es intimidatoria de por sí.

Edit: Ah, y no dije nada porque me olvidé, pero amé que finalmente evolucionen los nidos. Nidoking y Nidoqueen son de mis favoritos de toda la historia (Nidoking me gusta más en diseño, pero usé a Nidoqueen en una partida del Soul Silver y le guardo mucho cariño), y potencial un 200% cualquier team en el que estén.
[Imagen: 7h3LGNS.png]

Pokémon No More

Sobre el plagio:
"Tenemos un protagonista con nombre japonés que curiosamente tiene cuatro sílabas"
                                                                                                                                        —Velvet
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#71
Jack y Lyra llegan al fin a Ciudad Fucsia, y tengo que admitir que no me esperaba esa parada en la Zona Safari, pero eso se debe al simple hecho de que es un lugar que no frecuentaba en los juegos. Tampoco me esperaba que fuera tan grande como lo describes, ni la importancia que tiene al servir como refugio para ciertos pokémon, pero si te soy sincera me gusta mucho más esta imagen que le das. Al imaginarme un lugar tan amplio, en el que puedes estar días y días explorando, la verdad es que me dieron ganas de investigarlo.
 
(27 Apr 2020
05:27 PM)
Thranduil escribió:
Comenzaron a correr muy inmaduramente, como niños en una guardería sin supervisión adulta, para saltar el tronco sin preocupación alguna, pero para la no muy grata sorpresa de los jóvenes, al otro lado de éste había un risco, el árbol se había desplomado justo en la orilla. Ambos no pudieron evitar una caída libre de varios metros que terminó en un lago lo suficientemente profundo como para que no se golpeasen con el fondo de éste.

Esta parte fue a lo WHAAAT y por eso fue la escena que más me gustó. Menos mal que abajo había un lago porque sino eso podría haber acabado muy mal. Al menos esa imprudencia les permitió conocer a Aurora, así que se puede decir que sacaron algo bueno de todo esto.

Pero no es la única con la que se encuentran, ya que vuelven a cruzarse con los tipos que tan mal se lo hicieron pasar a Jack en el cementerio y, sorpresa, están haciendo algo ilegal. Me alegró que los nidoran alcanzaran su estado evolutivo final, y también que se remarcara que les costaba dominar su nuevo poder. Es una visión que también comparto, que los recién evolucionados necesitan un tiempo para acostumbrarse. Por suerte, Aurora acude en su exilio, y gracias a ella los Weepinbell son rescatados y pueden volver a sus hogares.
 
(27 Apr 2020
05:27 PM)
Thranduil escribió:
Eso último ni yo me lo creo, después de lo ocurrido con el Team Rocket en el dos mil uno ahora las instituciones son una burla

Me sorprendió ver una fecha exacta aquí, es algo que normalmente no se explicita en los fics. Fue un detalle que me gustó mucho.
 
(27 Apr 2020
05:27 PM)
Thranduil escribió:
Muy bien, están por aquí.

 
     La pecosa muchacha cambió de dirección y se metió por unos pastizales, Jack y Lyra se limitaron a seguirla con curiosidad, pensando si ella sabría qué pokémon eran los que buscaban.

Yo también tengo curiosidad por saber si Aurora sabe a qué se refieren los dos. ¿Tal vez es porque son pokémon buscados por varios entrenadores?

Y otra cosita, antes de que se me olvide, siento mucha intriga por el personaje de Aurora. Parece más autoritaria, por así decirlo, que los que hemos conocido hasta ahora. Cada uno destaca por algo y ese es uno de los puntos fuertes de esta historia, veremos cómo irá el combate que tendrá contra Jack.
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Responder
#72
Holi, mis niñes.

@Tommy de Azulona a Fucsia no sucedió nada interesante, sólo fueron por el camino bici y ya, nada especial. Dentro del marco de mostrar cada ciudad con un toque característico, quise dejar a Fucsia con un toque japonés antiguo y me decidí por inundarlo de árboles de cerezo, me pareció que combinaba muy bien con el nombre. Lo único que te adelantaré de la Liga es que sí habrá Liga. El momento infantil es un pequeño relajo, además de dar un poco de luces de la relación de amistad entre Lyra y Jack. Aurora viene a cumplir un poco el rol de hermana mayor, la que se preocupa por el resto e intercede para defender cuando es necesario, pero quise darle un toque de divagación en su hablar. Justamente quise darle un aire de peligro a la zona safari, que fuese un lugar virgen donde la naturaleza se muestre tal cual es, en este caso, en su majestuosidad más que en pokémon salvajes atacando. No había visto tu Edit, como dato curioso, cuando cree a Lyra, la pensé un poco como posible interés romántico de Jack, por eso tienen a Nidoking y Nidoqueen, es una idea que exploro muy poco en este fic, pero no descarto para futuras historias que conecten con esta, es algo que está ahí por si lo ocupo.

@PKMNfanSakura decidí darle esa descripción a la zona safari porque siempre me pareció un lugar pequeño y desaprovechado, quería darle una nueva interpretación a su función. Me encantó redactar la parte infantil e inmadura, no debemos dejar de lado a nuestro niño interior. Debo reconocer que lo de controlar sus nuevos cuerpos fue algo que se me ocurrió mientras lo escribía, por eso capítulos atrás, Golbat no tiene problemas para controlar su nueva fuerza. Quise dar una fecha para situar más o menos los acontecimientos del universo de pokémon que estoy creando, tengo un word con las fechas de los más importantes, me ayuda a la descripciones de personas y contextos, como dato curioso, este fic ocurre en el 2008. Aurora cree saber qué pokémon son, porque son los más raros del lugar.

Gracias por seguir leyendo y comentando. Besos y cuídense del virus.

Capítulo 26 - Velocidad
 
 
     Pasaron toda la noche en la Zona Safari, afortunadamente Aurora conocía una cueva pequeña y poco profunda donde ella dormía cada vez que no alcanzaba a salir del lugar. Nidoking y Nidoqueen durmieron fuera de sus pokéball para que, en caso de que algo se acercara, usaran sus oídos y alertaran a los entrenadores.
 
     Como los tres habían encontrado lo que buscaban en aquella magnífica reserva natural, una vez despiertos, salieron lo antes posible. La pelirroja los condujo a la salida para luego acompañarlos al Centro Pokémon, en dicho lugar comieron, todos sus pokémon fueron revisados por una de las enfermeras de turno. Jack y Lyra tenían pensado entrenar puesto que la batalla de gimnasio y el concurso serían en dos días y aún les faltaba aprender a controlar sus nuevos pokémon.
 
     Se dirigieron a una cancha pública rodeada de árboles de cerezo, el color rosado de las hojas hacía del paisaje un lugar perfecto para realizar un concurso. Las copas se mecían con el agradable viento, varias hojas caían en el lugar tímidamente, otorgándole un fascinante ambiente al futuro enfrentamiento.
 
     —¿Qué les parece ustedes dos contra mí? —propuso Aurora—. Necesitan ver de qué son capaces esos pokémon que capturaron.
 
     —Me parece perfecto —dijo Jack al mismo tiempo que sacaba una safariball—. ¡Dratini!
 
     Una criatura azulada de vientre blanco apareció frente a los jóvenes, con casi dos metros de largo se impuso con calma ante los presentes. Era un majestuoso dragón de mirada tierna y una redonda nariz blanca, con orejas del mismo color. Con un diseño natural sencillo, aun así, no dejaba de llamar la atención por su rareza y elegancia.
 
     —Es mi turno de mostrar a mi nueva amiga —Lyra se sentía orgullosa, pues este último pokémon terminaba por completar su equipo de seis—. ¡Chansey!
 
     Un pokémon con forma de huevo, que curiosamente llevaba uno blanco en una bolsa rosada, muy similar a la de los marsupiales, salió de la safariball de la chica. Tenía la piel de un tono rosado pálido y una pequeña cola. Medía poco más de un metro y su mirada emanaba felicidad.
 
     —Parasect, Exeggutor —la palmera andante hizo aparición junto a una especie de cangrejo anaranjado con los ojos blancos, como si estuviese poseído o fuese un zombi. Era dueño de cuatro patas delgadas y dos pinzas gruesas, lucía un enorme hongo rojo con manchas amarillentas. Era casi del mismo tamaño que Chansey.
 
     Los cuatro pokémon se pusieron en sus lugares, Jack y Dratini estaban a la derecha, mientras que sus compañeras no pasaban desapercibidas en la izquierda, desde el punto de vista de ellos mismos. Chansey estaba frente a Parasect, por otra parte, el dragón estaba ante Exeggutor.
 
     —El propósito de las batallas dobles es que ambos pokémon trabajen en conjunto para lograr la victoria —explicó Aurora por si las dudas, durante el poco tiempo con ella había demostrado tener el carácter de una hermana mayor protectora para con Jack y Lyra—. Mis pequeñines se conocen desde hace mucho tiempo, eso es una desventaja para ustedes. Deberán trabajar eso, quizás algún día se casen y deben saber leer sus mentes —los chicos se sonrojaron, a veces la pelirroja comenzaba a divagar y se desviaba del camino, su cara indicaba claramente que su imaginación estaba fluyendo, como si fuese una artista—. Tendrán muchos hijos…
 
     —¡Aurora! —gritaron para callarla— Bien, veamos qué tenemos —Jack y Lyra sacaron sus pokédex para ver los movimientos de sus nuevos pokémon y tratar de olvidar lo que la pecosa había dicho—. Esto nos dirá mucho sobre ellos.
 
     —Menos mal que es un entrenamiento —indicó la pelirroja—. En la vida real no habrá tiempo para ver la pokédex. ¡Día soleado! —la cabeza de en medió de la palmera expulsó una esfera brillante desde su boca hacia el cielo, la cual no demoró en emitir un fuerte brillo que inundó la arena de batalla.
 
     —Que conveniente, aquí dice que Dratini puede usar…¡lanzallamas! —el mítico pokémon lanzó una potente y abrasante llama de fuego contra la palmera, la cual recibió el ataque en sus tres cabezas y parte de su tronco.
 
     —¿Por qué no atacaste a Parasect? —intervino Lyra— ¡Es de tipo bicho y planta, es ultra mega débil contra el fuego! —le evidenció.
 
     —Lo siento. Ahora lo atacaré.
 
     —No si yo ataco primero. ¡Bomba huevo!
 
     Exeggutor se inclinó un poco hacia adelante y de entre sus hojas emergió un huevo blanco directo hacia el elegante dragón. En el momento que chocó con este, explotó, causándole un fuerte dolor en la zona impactada.
 
     —Chansey también puede hacer ese movimiento.
 
     La alegre criatura sacó el huevo que llevaba en su bolsa para lanzarlo contra el cangrejo con cara de zombi, quien se vio totalmente agredido por la explosión generada.
 
     —¡Atizar!
 
     Dratini se abalanzó contra Parasect, lo tomó de la tenaza izquierda usando su cola y lo lanzó contra el suelo, un acto algo violento para dulce criatura. El mitológico pokémon volvió a su antigua posición, no obstante, sintió una leve corriente eléctrica recorrer su cuerpo, viéndose impedido para moverse con libertad.
 
     —Efecto espora de Parasect lo paralizó —aclaró Aurora—. Tiene suerte, pudo haber sido envenenado o dormido. Afilagarras —el cangrejo comenzó a pasar sus tenazas por una piedra cercana, para afilarlas y hacer más daño en un eventual ataque que requiriese su uso.
 
     Dratini empalideció por unos segundos y su piel se resquebrajó en miles de pedazos, dejando al descubierto una nueva, de un azul más vivo y un blanco más resplandeciente. Ahora lograba moverse con más soltura.
 
     —La habilidad mudar —indicó Jack lanzando una mirada de intelectual sobreactuado que sacó risas en las féminas—. Esto parece una batalla de habilidades.
 
     —Tal vez tengas razón —dijo la pelirroja con una sonrisa en la cara que preocupó a Lyra—. Rayo solar.
 
     Las hojas de Exeggutor brillaron intensamente para lanzar un potente rayo de luz que no tenía nada que envidiarle a la emanada por el sol. En casi dos segundos, acelerado por día soleado, el ataque golpeó a Dratini y lo lanzó contra su entrenador, empujándolo hacia atrás y arrojando a ambos al suelo.
 
     —¡Lo lamento! —se manifestó la entrenadora de los pokémon planta con un tono de disculpa y preocupación.
 
     —No te preocupes —expresó Jack mientras se levantaba junto a su pokémon—. Los entrenadores también somos parte de la batalla —agregó, recordando las palabras de Surge.
 
     —¡Brillo mágico!
 
     Chansey emitió un fuerte resplandor blanco que golpeó a Exeggutor y Parasect en todo su frente, incluso dañó un poco a Aurora.
 
     —Vaya, eso fue muy fuerte. Parasect, usa espora —una nube de esporas blancas salió del hongo del cangrejo y empezaron a dispersarse lentamente por el campo de batalla. Dratini y Chansey no pudieron esquivarlas, el viento las dirigía hacia ellos.
 
     —Ese parasect y sus esporas son un poco molestos para poder ganar —dijo Lyra en voz baja a Jack—. Usa lanzallamas —susurró la chica.
 
     —¡Lanzallamas!
 
     Dratini abrió la boca y lanzó una poderosa y constante llama de fuego hacia el cangrejo, sin embargo, bastó una sola orden de la pelirroja para que la palmera se interpusiera entre su compañero y el ataque de fuego, para lanzarle un deslumbrante rayo de luz al dragón, impidiendo el avance de lanzallamas. Dratini salió expulsado hacia atrás nuevamente, esta vez no se llevó a Jack con él al suelo, pero no volvió a levantarse. Además, la explosión causada por el alcance de ambos ataques en el aire, empujó las esporas hacia Chansey, causándole tos. Sin embargo, no fue la única en recibirlas, Exeggutor se vio expuesto a ellas también.
 
     —No pensé en eso —comentó Aurora. La palmera sintió una corriente eléctrica por su cuerpo. Mientras que el pokémon de su oponente sintió un malestar en su interior que le hizo sentir dolor—. Está envenenada, eso será conveniente.
 
     —Exeggutor fue muy veloz —indicó el chico mientras devolvía a Dratini a la safariball—. ¿Cómo es que es así?
 
     —Porque tiene la habilidad clorofila —Jack entendió inmediatamente, Erika había usado la misma estrategia—. Tienes la medalla arco iris ahí, creo que ya sabes —el chico asintió—. La velocidad es importante en una batalla, pues el más rápido puede atacar primero y tendrá cierta ventaja sobre el oponente, deberían entrenar eso.
 
     Jack recordó cómo venció en el Gimnasio Celeste hace algún tiempo, justamente había derrotado a Misty con la velocidad, del sonido en ese caso. El chico vio en ella una posibilidad interesante de vencer en futuras ocasiones, pero se percató de que no era la primera vez que aprendía algo que ya había utilizado. Con Daniel conoció las habilidades extras de sus pokémon, pero ya había recurrido a las de Nidoran en la pelea contra Peter.
 
     Tal vez las ganas de luchar y entablar peleas con otros entrenadores estaban ahí, sólo tenía que sacarlas a flote, pero para eso necesitaba un motivo, algo que lo incentivara a hacerlo. No podía dejar que todo dependiese de la promesa con su amigo, debía hallar algo más, y eso aún lo inquietaba.
 
     —Aromaterapia —una dulce y refrescante fragancia inundó el lugar alrededor de Chansey y Lyra, la primera llegó a curarse del envenenamiento. Los demás no lograron olerlo.
 
     —Dratini y Chansey tienen muy buenos movimientos —comentó la pecosa entrenadora—. Psíquico y corte furia.
 
     La palmera levantó al pokémon de Lyra, haciéndole daño con la mente, y lo arrojó hacia Parasect, quien le propinó un fuerte corte en la espalda con su tenaza derecha. Lyra aprovechó la proximidad de Chansey con sus oponentes.
 
     —¡Movimiento sísmico!
 
     La encantadora criatura agarró fuertemente a Parasect y Exeggutor de sus patas, y dio un gran salto en el aire. Varios metros fueron los que alcanzó para luego girar, como si la gravedad no existiese, y lanzar agresivamente al suelo a ambos pokémon. Parasect quedó inmediatamente inconsciente, mientras que la palmera tardó unos segundos en levantarse.
 
     —Impresionante —susurró Jack.
 
     —Vuelve a usar psíquico —ordenó Aurora al mismo tiempo que devolvía al cangrejo a su pokéball.
 
     Chansey quedó detenida en el aire justo antes de volver a tocar el suelo. Exeggutor la arrojó contra un árbol, el impacto fue tal que muchas hojas rosadas se desprendieron y cayeron sobre el pokémon. El contraste entre los dos diferentes tonos rosados era agradable a la vista, mas no para Lyra, pues acababa de ver a su nueva amiga ser derrotada de una manera algo brutal. Ambas chicas corrieron hacia la criatura, seguidas de Jack.
 
     —¡Dios mío! —exclamó la pelirroja, dejando ver nuevamente a la chica preocupada que habían conocido en la Zona Safari— Lamento si fui muy brusca.
 
     —No te preocupes —dijo Lyra mientras volteaba a Chansey con leve dificultad, pues pesaba bastante—. Yo también lo fui. Además, ella ya se está recuperando, lo ves. Es muy resistente. Pero me impresiona la velocidad de Exeggutor, sin mencionar la interesante mezcla de sus tipos, planta y psíquico —comentó la chica mientras acariciaba a su amiga caída.
 
     —Oí que en otra región los Exeggutor son más altos y su segundo tipo cambia a dragón —indicó la pelirroja—. Tal vez sea por el cambio de clima. Me gustaría viajar hacia allá, probablemente mi Exeggutor cambie de tipo y crezca, eso sería maravilloso…
 
     —Tienes una manera interesante de luchar, Aurora —comentó el chico para sacarla de ese trance de imaginación en el que nuevamente se estaba metiendo.
 
     —¿Qué les parece si vamos a descansar un poco y luego seguimos practicando? —propuso— Aún debemos entrenar a Nidoking y Nidoqueen. Y puede que haya algo más que les pueda enseñar.
 
     Los tres partieron al Centro Pokémon para comer algo y ver el estado de sus compañeros, pensando en sus futuros retos.
 
     Mientras tanto, en una de las casas en las afuera de Azafrán, cinco personas se reunían nuevamente a escondidas del mundo. El sol entraba con calidez por las ventanas, aun así las sombras eran oscuras y definidas. Los salones y pasillos se veían desiertos, ningún ruido se escuchaba en el ambiente, el aire estaba quieto y sin vida.
 
     —No pude conseguir la masterball —indicó Úrsula con voz grave, pero sin miedo.
 
     —No te pago para que seas mediocre —dijo con calma una mujer de cabello tan rojo como la sangre—, sino para que seas eficiente —la motociclista tragó—. Pero, ¿qué le vamos a hacer? ¿Dónde está el chico?
 
     —Debería estar en Fucsia —respondió Omar—, porque ya tiene la medalla arcoíris —agregó viendo los datos salidos de los registros privados de la Liga—. Su próximo destino debería ser el gimnasio de Azafrán.
 
     —Está pronto a ir a Isla Canela —apuntó la mujer que estaba al mando—. Ahí se encuentra el Laboratorio, servirá para darle un buen uso a este ámbar viejo —observó una pequeña piedra transparente y anaranjada, la misma que Omar había robado del Museo—. De seguro el chico irá a ese lugar, lo interceptaremos ahí y le quitaré la masterball yo misma. Vendrás conmigo, Iván. Mataremos dos Pidgey de un tiro.
 
     —¿Y qué haremos nosotros? —preguntó Esteban.
 
     —Me esperarán afuera de un lugar algo…peligroso —la observaron con detención por unos segundos.
 
     —¿Ya sabes dónde está? —Esteban estaba sumamente interesado en aquello, pero no se atrevió a demostrarlo.
 
     —Creo que sí.
 
     Estaba cada vez más cerca de realizar su plan, debía ser paciente y no apresurarse, por experiencia sabía que ponerse muy ansiosa le jugaba en contra. La calma debía ser su aliada en esto, sólo así triunfaría y gozaría de su querida gloria. Le demostraría al mundo quién era y de qué era capaz de hacer.
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#73
Cuatro capítulos. Hora de ver todo lo que me perdí.

Capítulo 23: Oh, si tan solo Deslumbrar tuviera esa clase de limitaciones en los juegos. Oh bueno, sirve que Jack ya tiene a Golbat y que ojalá llegue a su última etapa.

Capítulo 24: Estrategia efectiva, evitar el poder de la luz para poder detener esa debilidad en los ojos. Me estaba preguntando durante la pelea con Erika si Golbat no se agotaría demasiado, pero al final superó mis expectativas y dio con todo.

Capítulo 25: Debo admitir que me gusta como contrasta parte del equipo de Lyra con el de Jack: ambos con un pokémon inicial, con una especie del tipo Nido y un pokémon volador que seguramente se hará cargo de cargar a su respectivo entrenador más adelante. Y eso de usar las piedras lunares para que ambos tuvieran una mejor ventaja me gustó mucho.

Capítulo 26:  MewtwoLUL con eso de shippear a Jack y Lyra al principio del combate. Seguramente ese par se imaginó cómo ambos peleaban en equipo tomados de las manos. Y ese plan de los malos... algo me dice que se cumplirá, considerando lo escurridizos que son.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
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#74
¡Leído ya!

Me llamó la atención que el tema del capítulo -basándome en el título- haya sido la velocidad que mostró Exeggutor y que parece será el enfoque que tomará Jack para su entrenamiento de cara al gimnasio de Koga. Eso me parece apropiado, teniendo en cuenta que es prácticamente un dojo de artes ninja donde una de sus principales características es la velocidad, además de las trampas que le pondrá el venenoso. Por cierto, estoy MUY entusiasmado por leerte escribiendo ese combate porque si algo se te da bien son los combates estratégicos y con muchos trucos y una coherencia interna en el devenir de los sucesos que da mucho jugo para ese en particular. A ver con qué nos sorprendés.

Lo que no me gustó taaaanto de ese enfoque en la velocidad fue que... ya habíamos visto en el combate contra Erika cómo funciona la habilidad clorofila en los de planta bajo día soleado, así que Jack debería haber estado mucho mejor preparado para pelearle a Exeggutor. Por cierto, otro poke que siempre fue representado medio injustamente -aunque el mismísimo Green/Blue tuviera uno en su equipo-, y al que le diste luz propia para destacarse estupendamente en combate. Bien por eso.

Acá vimos otro costado totalmente distinto de la Aurora que nos habías introducido en la Zona Safari. Al principio me dio muy mala espina, y no sé por qué me dio la sensación de, si bien no ser malvada en si, sí ser demasiado temeraria y dura como para que los chicos le pudieran seguir el ritmo. Afortunadamente acá vemos que tiene su lado soñador (debe ser piscis jeh) y se la pasa armándose novelas en la mente. La forma en que shippeó a Jack y Lyra fue graciosa, aunque a mí me gusta más la pareja que hace con Karin. No sé, me divierten las parejas con tensiones y que parece que se llevan mal en un primer momento. (?)

¡Otra cosa! Fue recontra sorpresivo que Jack envíe a pelear a nada menos que un DRATINI. No sé si estuve flojo leyendo el anterior, porque aunque recuerdo bien que dejaste asentado que buscaban algunos pokémon raros en particular, al no mostrarnos la captura concretamente fue muy llamativo verlo con la línea evolutiva más fuerte de Kanto. Aparentemente en la liga tendrá a Venusaur, Golbat, Nidoking, Seadra, Dragonite (o Dragonair, si no llega a evolucionarlo al máximo) y... uhmmm cuál será el sexto. ¿Eeveelution, maybe?
El equipo de Lyra también me despierta intrigas. ¡Esa Chansey fue una máquina de matar! Cuando le hizo movimiento sísmico simultáneamente a los dos pokémon de Aurora me sorprendió un montón, aún siendo el pokémon con menos fuerza bruta física de todos, según recuerdo. Tiene mucho potencial.

Se cocinan eventos interesantes para Isla Canela, lugar de fósiles y erupciones, así como la introducción de un par de importantes leyendas de la región. Algo me dice que ahí Jack tendrá una que otra revelación trascendental. Quién sabe, por suerte tu fic me tiene acostumbrado a llevarme algunas sorpresas inesperadas.
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Pokémon No More

Sobre el plagio:
"Tenemos un protagonista con nombre japonés que curiosamente tiene cuatro sílabas"
                                                                                                                                        —Velvet
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#75
Holi mis chiquilles, espero que estén bien con la cuarentena.

@Nemuresu ya extrañaba tus comentarios. Sueño con un mundo donde los juegos de pokémon tengan movimientos más realistas, las batallas serían más complejas. Tenía planeado desde un principio que ambos tuviesen a un nidoran, y que ocupasen las piedras lunares en un momento importante, pero el propósito final maligno detrás de todo era que Jack y Lyra fuesen interés romántico entre ellos, aunque no exploto ese punto más de lo que leíste en el último capítulo, por ahora el amor no es tan importante para ellos.

@Tommy Creo que te voy a decepcionar sobre Koga. Supongo que tienes razón con lo de la velocidad, cuando llegué a narrar el combate contra Erika, quise darle ese enfoque, para que las plantas fuesen un problema, y por otro lado, quise darle la velocidad como característica a Aurora, supongo que no debí dejar esos enfrentamientos tan cerca. Karin y jack no se llevaron del todo mal, sólo eran prejuicios de ambos al fin y al cabo. Quería que Aurora divagase para contrastar con su personalidad de hermana mayor, de lo contrario hubiese sido muy plana. Sí, fue sorpresivo y justamente eso quería lograr, Jack quería un pokémon poderoso que lo ayudase en batallas, y Lyra quería un pokémon hermoso y extraño para los concursos, quise que Chansey fuese poderosa porque siempre la he visto como un pokémon difícil de derrotar. No habrá eeveelution para Jack, su sexto pokémon será otro, pero demorará en aparecer. En isla Canela pasarán muchas cosas en poco tiempo.

Gracias por seguir leyendo y comentando. Besos.

Capítulo 27 - Entre los vidrios

 
     El sol se estaba poniendo en el horizonte, generando una hermosa postal con tonalidades naranjas y nubes que variaban entre los colores rojos y púrpuras, los cuales combinaban perfectamente con el tinte característico de la urbe. Lyra se había despedido de su amigo de la infancia y de la pelirroja luego de participar en el concurso, en el que había ganado el listón, pues el certamen de Lavanda había sido adelantado. 

     Jack y Aurora no demoraron en llegar al gimnasio de la ciudad, éste poseía justamente un diseño idéntico al de los que el chico había visitado antes, la única diferencia era el color de la estructura que se hallaba encima de la puerta, esta vez era violeta. Sin embargo, la luz del sol y los árboles de hojas rosadas que se mecían con el leve viento, lo hacían admirable y óptimo para una fotografía profesional.

     Los dos entraron y se encontraron con el típico hombre de traje marrón al lado de una de las estatuas. Estaba bien peinado y su traje era mucho más a la medida, el sujeto era algo joven y bastante bien parecido, aunque se sonrojó al ver a la chica.

     —Bue-buenas tardes —tartamudeó—. ¿Eres tú Jack Evans? —el muchacho asintió—. Debes ir por ahí —indicó un camino, el chico avanzó—. Usted, señorita, tendrá que quedarse aquí —Aurora se limitó a sonreír.

     Las luces se prendieron y dejaron ver una zona amplia con toques orientales muy a la par con el estilo de Fucsia. Las murallas estaban tapizadas hasta la mita con madera, mientras que el resto estaba pintado con un color claro, además de ser tapado en varias partes con pergaminos blancos y al menos unas tres puertas corredizas del mismo color. El suelo era de madera, todo muy pulcro, pero manchado y dañado por batallas anteriores. No obstante, lo más llamativo era el laberinto de vidrio grueso que inundaba el lugar, era fácil verlo pero al mirar a través de él, no se hacía difícil confundirse y perderse. Jack observó más detenidamente el lugar y vio varias personas paradas en diferentes partes, todas vestían igual y eran muy parecidas. Dio la vuelta y decidió hablarle a una de ellas.

     —Hola —dijo el chico con calma. La mujer con la que habló era bastante alta y delgada, vestía un traje de ninja negro desteñido, con una especie de bufanda de color fucsia, su pelo estaba amarrado en una cola de caballo.

     —Soy la líder de gimnasio —dijo con muy poco ánimo, como si no quisiera estar ahí—. Tendrás que vencerme si quieres la medalla. Tentacool.

     Una medusa de cuerpo celeste oscuro apareció frente al muchacho, tenía tentáculos grises y unas misteriosas joyas rojas, dos grandes en los costados de su cabeza y una pequeña en su frente. Su mirada era de aburrimiento, de la misma manera que su entrenadora. La criatura no lograba sostenerse muy bien, se notaba incómoda.

     —¡¿Tan pronto?! —se extrañó Jack, normalmente luchaba con otros entrenadores antes de enfrentar al líder— ¡Ivysaur, látigo cepa!

     De debajo de la flor cerrada del cuadrúpedo, quien ya estaba afuera de la pokéball, salieron dos lianas que golpearon a la medusa en todo su rostro, no demoró en caer, el ataque fue demasiado fuerte, a parte de la ventaja de tipo. Además, no estaba en su ambiente natural.

     —¿Ya tengo la medalla? —preguntó Jack con incredulidad.

     —No, no soy la líder —respondió la mujer con notorio desánimo—. Sólo soy un señuelo. Pero aún quedan más personas, cualquiera de ellas puede ser la líder —se hizo a un lado y dejó avanzar al chico.

     Jack continuó y se encontró con dos caminos, entró por el pasillo de la derecha y se topó con una mujer baja y regordeta. El traje ninja le quedaba muy ajustado y su pelo era tan corto que apenas le alcanzaba para una cola de caballo.

     —¡Yo soy la líder de gimnasio! —aseguró con mucho entusiasmo ante un dudoso Jack que la miraba con algo de reojo— ¡¿Qué?! ¿No me crees? —el chico la seguía mirando de la misma manera— Esta bien, no lo soy —fue fácil sacarle la información—. Pero deberás vencerme si quieres continuar. ¡Zubat! —un murciélago apareció batiendo sus alas en el aire. Jack recordó cuando atrapó uno. 

     —¡Eco voz! —Ivysaur soltó un fuerte sonido de su boca, muy similar a un rugido. Los muros de vidrio zumbaron mas no se quebraron. Sin embargo, la aguda audición del alado pokémon le jugó una mala pasada, pues era más sensible al ruido. Zubat cayó al suelo.

     —¡Maldición! Sigue tu camino —la mujer se hizo a un lado.

     El joven entrenador prosiguió con su ruta y llegó a una especie de cuarto dentro del laberinto de vidrio, se notaba que el lugar era más grande. En él había una chica de aproximadamente veinte años, vestía un traje ninja negro muy bien cuidado, era fácil percatarse de que le quedaba a la perfección, tenía una bufanda fucsia, al igual que su cinturón. Sus ojos y cabello eran púrpuras, éste último estaba recogido hacia atrás. Su mirada era seria y determinante.

     —¿Quién eres? —preguntó la muchacha.

     —Soy Jack Evans —dijo el chico, creyendo saber quién era la mujer que le hablaba—. Vine a desafiar a la líder.

     —Mi nombre es Janine —dijo con calma y seguridad. El chico se sentía desafiado con tan sólo mirar los ojos de la chica. Sentía cómo si ella viniera a retarlo—. Y soy la líder del Gimnasio de Ciudad Fucsia.

     —Supongo que tú eres la verdadera.

     —Tendrás que averiguarlo ganándome. La batalla es de dos contra dos. ¿Usarás a ese pokémon? —preguntó, Jack no notó desdén en sus palabras—. Estará en desventaja —el chico la quedó mirando, no entendió por qué le dijo algo importante para la batalla—. Suelo dar una pequeña ayuda a quienes me desafían. 

     —Bien. Aceptaré tu ayuda. Ivysaur, regresa —el animal-planta regresó a su cápsula bicolor—. Nidoking, necesito de tu ayuda —el bípedo pokémon apareció ante Jack mirando hacia la chica con una mirada salvaje que poco recordaba al pequeño Nidoran que fue hace algún tiempo.

     —Veneno contra veneno —anunció Janine—. ¡Tentacruel!

     Una enorme medusa apareció ante Nidoking, era ligeramente más grande que éste. Poseía los mismos colores que su pre evolución, sin embargo, aquella criatura tenía más tentáculos que le servían para sujetarse con mayor firmeza y era dueño de un peligroso pico que amenazaba con destruir cualquier cosa. Su mirada era penetrante y oscura, parecía un mafioso ocultando un cadáver.

     —¡Dijiste que Ivysaur estaría en desventaja! —inquirió Jack— Ahora es Nidoking quien lo está.

     —No debes creer todo lo que te dicen —se burló—. Pareces un novato —a Jack no le gustó eso, pero debía guardar la compostura, o sino, le daría en el gusto a la líder—. ¡Escaldar! —la medusa soltó un potente chorro de agua hirviendo que impactó todo el frente de su oponente, soltando algo de vapor y causándole quemaduras leves, pues su piel era bastante resistente. Sin embargo, la fuerza del encontronazo con el agua fue lo que más daño le causó— Mi pokémon es muy rápido, tendrás que tener cuidado —advirtió.

     —¡Taladradora! 

     Nidoking saltó hacia adelante, girando en el aire, como si intentara emular a un taladro, con su cuerno como guía del resto de su cuerpo. El alguna vez roedor usó toda la fuerza de su cuerpo para dañar a la medusa, quien recibió la agresión en su frente.

     —Ese movimiento es de tipo tierra —apuntó la líder—. ¿Qué intentas hacer? —Jack se dispuso a contestarle, pero se vio interrumpido por unas repentinas flamas que rodearon por no más de dos segundos a su pokémon—. Que lamentable, está quemado. ¡Tentacruel, usa rayo hielo!

     La acuática criatura lanzó un gélido rayo celeste que chocó contra el blanco pecho de Nidoking, quedando cubierto de varias escarchas y con un frío que recorrió todo su cuerpo. El movimiento le hizo bastante daño, mas no quedó congelado, puesto que las quemaduras lo impidieron.

     —Rayo —Nidoking envolvió su cuerno con electricidad y dirigió un poderoso rayo hacia su oponente, quien sintió recorrer una gran cantidad de volteos por su cuerpo—. Taladradora fue para comprobar qué tan rápido es Tentacruel fuera del agua, y no pudo evadir ese movimiento —explicó—. Otra vez me mentiste.

     La medusa vio sus fuerzas reducidas de manera considerable, pero no lo suficiente como para desfallecer ante su contrincante. Por su parte, el pokémon del chico nuevamente fue rodeado por las flamas de la quemadura.

     —Y te hice ocupar un movimiento de más para que comprobaras si era cierto —rió orgullosa por su engaño—. Sin embargo, tu estrategia me pareció muy interesante e inesperada —indicó Janine—. Debió haberte costado enseñarle ese movimiento a Nidoking.

     —Necesitaba contrarrestar su debilidad —expuso el chico con sencillez—. Ahora el golpe final para tu medusa.

     —Debo decir que esperaba usar más veneno contra ti, pues es mi especialidad, pero el que usaras a Nidoking arruinó un poco mis planes —indicó Janine con un poco de resignación—. Pues sólo Tentacruel puede usar movimientos de ese tipo, mi próximo pokémon no lo hace. Así que no podré envenenarte —Jack no le creyó, esta vez no caería en sus trucos—. Veamos qué sucede y con qué me sorprendes.

     —Tú lo pediste.

     La sangre comenzó a correr más rápido por las venas del chico, se había demorado en experimentar ese fervor por las batallas, pero ahora sentía esa adrenalina que acostumbraba a apreciar durante un duelo de gimnasio. Le había pasado con todos los líderes anteriores y Janine no sería la excepción.

     —¡Golpe roca! 

     Nidoking se abalanza contra Tentacruel para propinarle un fuerte golpe, pero una fuerte voz de mando por parte de la chica comandó a la medusa a tirar una serie de púas púrpuras al suelo ante Jack. El compañero del chico le propinó un fuerte golpe con su puño a la joya del centro en la cabeza de su marino oponente, dejándola resquebrajada. El pokémon de Janine cayó rendido al suelo, la chica no demoró en devolverlo a su pokéball.

     —Justo en el punto débil —comentó la chica—. Venomoth —una criatura con apariencia de polilla salió de la capsula. Era bastante grande y de tonalidades púrpuras claras, sus ojos eran saltones y de su cabeza salían algo parecido a tres cuernos. Al batir sus alas, un ligero polvo se desprendía de ellas—. ¡Psíquico! —ordenó la líder y Nidoking obtuvo un fuerte dolor de cabeza que lo dejó tirado en el suelo sin poder moverse.

     —Regresa —Jack devolvió a su amigo a su pokéball—. Dratini —el majestuoso dragón apareció en escena y se posó ante el insecto. Sin embargo, las púas derramadas por Tentacruel pincharon al mitológico ser y lo envenenaron. El pokémon del chico se quejó.

     —Púas tóxicas —apuntó Janine—. Te dije que mi siguiente pokémon no conoce movimientos de tipo veneno, pero aun así envenené a uno de los tuyos —guiñó un ojo para jactarse de su estrategia.

     Jack ya estaba harto de las jugarretas de la ninja. Lo había confundido diciéndole aparentes verdades que resultaron ser mentiras y una mentira que al parecer era verdad y estaba mezclada con una mentira que podía ser verdad desde cierto punto de vista, pero que seguía siendo una mentira.

     —Es un gimnasio de tipo veneno, ¿por qué usar un pokémon que no puede envenenar? —preguntó el muchacho tratando de guardar la compostura, seguramente esas mentiras también eran parte de la prueba.

     —La respuesta es sencilla. Es el final de la jornada y mis demás pokémon están cansados por las batallas anteriores a esta —respondió—. Tentacruel y Venomoth son los únicos que no habían luchado —su respuesta era lógica.

     —Continuemos. ¡Furia dragón! —Dratini lanzó una bola de fuego rodeada por una chispeante electricidad. La ofensiva golpeó a la polilla en su abdomen.

     —No soy experta en el tipo dragón, pero me parece que ese movimiento no fue tan fuerte como debería ser —comentó Janine sin que nadie se lo pidiera—. Tal vez sea necesario que Dratini esté enojado, después de todo el nombre del ataque dice furia —el chico sabía que ese movimiento siempre hacía la misma cantidad de daño, aunque la chica lo hizo dudar—. Venomoth, usa zumbido.

     La polilla emitió un sonido tan agudo que hizo zumbar los oídos de muchos presentes en el gimnasio, especialmente el pokémon de Jack, sintió bastante dolor en sus órganos auditivos, era intenso y constante. No obstante, la gran víctima del pokémon fue el elaborado laberinto de vidrio que los rodeaba. La muralla trasparente no logró soportar las vibraciones emitidas y se rompió en mil pedazos, dejando el lugar inundado en vidrios rotos. Ahora estaba a la vista la medalla del gimnasio en la pared de atrás, en un tamaño más grande.

     El dragón sintió un agudo dolor en su pecho que le hizo quejarse nuevamente, Janine se percató de que era el envenenamiento. Su entrenador dedujo que la habilidad de su compañero no había actuado esta vez. Además, no lo había visto mudar de piel.

     —Ay, no. A mi padre no le gustará esto —dijo Janine con voz afligida—. Y a la Liga tampoco. Mal lugar para estrenar ese movimiento. Acababa de enseñárselo.

     —Bueno, hay que seguir, ¿no? —continuó Jack— ¡Ciclón! —una fuerte ráfaga comenzó a levantarse. Sin embargo, al ser un lugar cerrado, hizo que el viento no se dispersase tanto y se mantuviera con las murallas de cemento. Muchas de las personas vestidas como la líder huyeron y se escondieron. Aurora y el sujeto de la entrada se camuflaron detrás de las estatuas— ¡Dratini, detente un momento! —el chico se percató de que podía ser un poco peligroso.

     —¡Idiota! —inquirió Janine— ¡¿Qué no sabes que es peligroso usar ciclón en interiores?! Sobre todo si hay pedazos pequeños de vidrio repartidos por el lugar —el chico se avergonzó por no haberlo previsto, pero algo le causó extrañeza en las palabras de su contrincante.

     —¿No se supone que no eres experta en el tipo dragón? —preguntó, nuevamente tenía sospecha de que la líder había mentido.

     —No lo soy, pero debo estar al tanto de los demás tipos para poder contrarrestarlos de alguna manera —explicó—. Después de todo soy una líder de gimnasio.

     El joven entrenador estaba algo confundido, Janine había hablado con la verdad cuando dijo no ser experta, pero la había disfrazado de mentira para confundir a Jack sobre si el movimiento se había ejecutado correctamente.

     —Imagino que estás algo desconcertado y molesto con mis mentiras verdaderas, o verdades mentirosas —soltó una pequeña risa—. Continuemos con la batalla. ¡Psíquico!

     La mitológica criatura sintió un fuerte dolor en la cabeza que lo debilitó bastante, pero, para su suerte, su piel se resquebrajó y cayó, dejando a la vista una más hermosa y fresca. Su habilidad acababa de hacer efecto. Dratini ya no sintió más el intenso dolor provocado por el envenenamiento.

     —Quiero terminar este encuentro, estoy algo cansada. Danza aleteo —comandó la líder, pretendía terminar la lucha. El chico y su dragón esperaron el golpe, pero éste nunca llegó. Era lógico que Dratini no supiera cómo era ese movimiento, pero Jack nuevamente se veía atacado por su ignorancia. Lo único que hizo Venomoth fue pulular por el aire moviendo sus alas de manera graciosa. Soltó algunos brillos.

     —¡Atizar! —el mitológico ser se lanzó hacia la polilla y lo azotó contra el suelo utilizando su cola, chocando con algunos vidrios que habían saltado hasta ese lugar y causándole algo de daño extra— Pensé que ibas a terminar la batalla.

     —Dije que quería hacerlo, no que lo iba a hacer —había dicho la verdad esta vez, pero Jack ya hacía caso omiso a sus declaraciones, podía esperar cualquier cosa—. Somnífero —Venomoth batió sus alas y soltó una nube de esporas verdes que brillaba tenuemente con la luz reflejada por los vidrios y amenazaba con dormir al dragón.

     —¡Lanzallamas! 

     Una fuerte llamarada atravesó y dispersó la nube verde para luego alcanzar a Venomoth y envolverlo en rojas llamas por varios segundos. Sin embargo, Dratini calló dormido al suelo y el ataque de fuego paró. Lanzallamas había esparcido aún más las esporas y éstas alcanzaron al pokémon de Jack.

     —Que lastima —indicó Janine—. Ambos pokémon están agotados y sólo el mío puede dar el golpe final —rió. 

     Ambos esperaron a ver si la habilidad del dragón actuaba, lo que no sucedió. No obstante, el insecto se vio rodeado de fuego por al menos dos segundos y se desplomó sobre los vidrios rotos, había sido quemado por el ataque. Dratini dormía ante ellos sin verse inmutado por la situación.

     —Gané. ¡Gané! —Jack hizo su típico baile de la victoria, alzó los brazos y se movió ridículamente. La líder sonrió, al igual que Aurora. El muchacho movió a su pokémon para que despertase pero éste lo golpeó con la cola para que lo dejase tranquilo y continuó durmiendo— Me agrada tu actitud —dijo sobándose.

     Janine se acercó tratando de no pisar los vidrios y extendió su mano, en ella tenía la medalla del gimnasio. Tenía la forma de un corazón rosado mal recortado.

     —Esta es la medalla alma —la depositó en las manos del chico y éste la puso en la correa de su bolso, debajo de la medalla arcoíris—. Ya tienes cinco medallas. Estás cerca de la Liga.

     —Sí. Gracias.

     Jack guardó a Dratini en su pokéball, se despidió de Janine y se marchó pensando en lo que ésta le había dicho. Le faltaban tan sólo tres medallas para participar en la Liga y cumplir su promesa con Elliot, y aún no tenía algo que lo motivara a seguir, todavía no lograba encontrar su objetivo para luchar. El joven pasó entre las estatuas olvidando a Aurora, la chica le reprendió y se despidió del sujeto de la entrada. Ambos salieron del recinto, ya estaba oscuro. 
[Imagen: giphy.gif]
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