Finalizada OneshotShortfic- ToH Capítulo Especial: Para un baile solo se necesita de un tonto y un demonio

ExtensiónOneshot
Extension largaShortfic
FranquiciaMystery Dungeon
GéneroAcciónSuspenso
Resumen
#1
ADVERTENCIA: Se recomienda leer el ultimo capítulo publicado de ToH a la fecha (El número 68) para evitar spoilers de la trama principal, sí no te molestan los spoilers pues eres libre de leer pero bajo a tu propio riesgo...me gusta el pan con mantequilla y hago relleno para tratar de tapar lo más posible al bot de discord, ah que genio que eres Ramen, sí que sí

Les dejo además este capítulo como un agradecimiento por haber seguido Lagarti-ToH-s hasta el día de hoy, de corazón, muchas gracias.

 
 
Para un baile solo se necesita de un tonto y un demonio

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La base de los piratas Necro, una de las bandas más peligrosas que surcaba los mares solo por detrás de la comandada por el temible Kapten se encontraba situada en una isla cercana a Kaze, una de las dos regiones vecinas de Nova, ocupando todo el interior de esta y cada uno de sus huecos como una fortaleza virtualmente impenetrable.
 
A pesar de ser viles seres que gozaban de destrozar, causar caos, asaltar, traficar y matar, la verdad es que venían en decadencia, perdiendo cada vez más terreno en los mares en general al punto que aparecerse en las costas de Nova sería suicidio gracias a la ahora más que nunca latente presencia del Barbaracle, a pesar de poseer una flota que les supera en uno a diez la administración era cada vez más paupérrima.
 
El olor a óxido, la inmundicia, humedad y esencia a déspota poblaban cada uno de los rincones de la base, alterada con cañerías que difícilmente podían considerarse “aceptables” y piedras fuego que de a poco iban perdiendo su dorado brillo debido al uso excesivo que habían presentado.
 
Ruines Pokémon se colaban en los artesanales puertos donde encallaba en el momento al menos una flota completa de barcos listos para zarpar y atacar a lo primero que se le ocurriera aparecer en su radar, los otros vagos que no hacian nada productivo se dedicaban a emborracharse, discutir entre ellos ya fuera a puño limpio o sacando algún arma o simplemente jugando o molestando a los prisioneros que tenían.
 
Uno de los tanto rehenes que tenían era un alguna vez exitoso Politoed quien se dijo alguna vez fue el compañero del afamado Empoleon que tenía en su poder la cadena de hoteles más grande de Nova, pero que se separaron luego de robarle una gran cantidad de dinero, terminando bajo el ala de Isaburo como gerente de uno de los recintos que manejaba, lamentablemente la codicia fue más y por hacerse el valiente tuvo que escapar como una vil rata de las fauces del tiranosaurio.
 
Ni la cordura ni la buena salud lo acompañaban, pasaba el día y la noche jugando al cara o sello con una chapa que alguno de los rufianes había tirado alguna vez, ni siquiera podía estar de acuerdo cual era la cara o cual era el sello pero así era su forma de vivir, mirando fijamente el girar de la tapa, eso hasta que la sombra de sus captores principales se acercó a los fríos y oxidados barrotes que lo apresaban, preguntándoles con cierta picardía por que lado del objeto iban a escoger.
 
―‌Cara―‌Respondió Rez con esa pequeña pero siniestra sonrisa que lo caracterizaba, agachándose para estar a la altura del apresado, venía acompañado de Gin, su fiel Metagross quien solo podía ver con algo de lástima al pobre anfibio
 
La corcholata fue arrojada, dio unas cuantas vueltas en el aire hasta que aterrizó en la mano del tipo agua para ser instantáneamente tapada, la incertidumbre falsamente era devorada hasta que este sacó su palma y mostró como la tapa se encontraba con su parte superior dando a la vista.
 
―‌Qué pena, salió sello―‌Los ojos débiles y el rostro esquelético del Politoed apenas podían dibujar una sonrisa tan deforme que parecía haber sido dibujada por un infante en sus primeros trazos con los lápices
 
―‌Vaya, creo que voy a tener que ir con cuidado entonces
 
―‌Es triste ver a Frosch en ese estado, quien alguna vez tuviera todo al alcance de su mano ahora casi un muerto viviente, dicen que si fallas en sus elecciones te espera un destino terrible, me pregunto qué será lo que te depara, Jefe―‌Decía tranquilo el tipo acero, observando de reojo a su líder
 
―‌Lo que sea que se me venga lo esperaré con gusto, después de todo la vida es una constante apuesta y así como él apostó a que podía salirse con la suya si engañaba a Isaburo o trataba de estafar a los altos mandos de Necro yo apostaré todo a cada cosa que me suceda en el camino
 
―‌Robarle a un millonario como Jökull es una cosa ¿Pero meterse con el propio rey del Alba y luego con una banda pirata? 
 
―‌La muerte también es una apuesta, muchos piensan como sería su muerte ideal pero nadie conoce al final que pasara
 
―‌Mi muerte ideal sería dormido, sin dolor ni nada, que me entierren en un lugar bonito con flores y que diga “Aquí yace Gin, el Metagross que al fin puede descansar de tanto Pokémon molesto del cual fue subordinado”
 
―‌Eso es hiriente, mi tumba quiero que diga “Aquí yace Rez, quien lo más seguro es que se fue al infierno a tocarle las pelotas a Gin en la otra vida” en ese caso
 
―‌Entonces me voy a buscar la fórmula de la vida eterna, además sabemos que de los dos tú morirás primero, generalmente el más tonto pierde la vida antes y alguien va a tener que limpiar toda la mierda que dejaste en el mundo―‌Reclamaba el férreo―‌Por cierto el almirante Imoka quería verte ¿Será un ascenso por capturar a Frosch? ¿O te van a reprender por alguna estupidez que hiciste?
 
―‌Probablemente sea porque dejé el baño tapado―‌Contestó el conejo levantándose y dando una media vuelta comenzando su marcha, su mano derecha comenzó a dar pesados pasos igual para seguirle el ritmo, extrañado por la respuesta del tipo normal mientras dejaban atrás las celdas llenas de óxido y húmedas y comenzaban a caminar tranquilos por los pasillos de la caverna
 
―‌ ¿Qué? ¿Comiste algo que te provocó diarrea? ―‌Preguntó Gin un tanto confundido
 
―‌Si a la diarrea la llamamos tres idiotas que me subestimaron y a comer le llamamos les dí una paliza entonces sí, tuve diarrea
 
―‌Tch, por eso dije que yo voy a ser quien limpie todo lo que hagas, somos los nuevos acá ¿Sabes que si nos metemos en problemas es probable que nos ejecuten? ―‌Preguntó el Metagross molesto
 
―‌Lo se, pero me gusta provocar a los Pokémon, después de todo si demuestro que tan fuerte soy y comienzo a agitar el puño amenazante, alguien igual o más fuerte encantado me lo va a devolver―‌Sus ojos rojos se abrieron con el ceño totalmente fruncido mientras la mueca de su boca crecía desafiante ante una silueta que pasaba tranquila a su lado, frenando apenas esta se salió de su vista―‌Y creo ya encontrar a quien me aceptó el duelo
 
Pocos pasos dio antes de darse una media vuelta, Rez no le quitaba esos depredadores ojos de encima a aquel Bisharp que lo miraba con la misma aura asesina, la presión generada era tal que en cualquier momento se lanzarían por el otro para ver quien acabaría hecho un cadáver y quien seguiría su camino, pero el psíquico intercedió recordándole a su líder de la reunión, desplazándose finalmente a un lugar un tanto más seguro.
 
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El Lopunny había sido llamado al comedor principal donde lo esperaba un enorme y gruñón Snorlax que fuera de eso no se veía tan fuerte, sentados cada uno en los extremos de una mesa extensa, llena de alimentos de cada tipo y era increíble que quien se estuviera tragando todo de ahí no fuera el oso hibernante si no el conejo, devorando cada uno de los platos que tenía a su disposición.
 
―‌Ejem, bien Rez, te llamé para felicitarte por la captura de Fosch, se nota eres un buen aditamento para nuestras filas
 
―‌Tampoco fue...―‌Trató de decir tragándose una baya frambu de golpe―‌Tampoco fue la gran cosa, después de todo soy un cazador y estuve bajo el mando de Isaburo, me sé alguno que otro truco para capturar ratas almirante Idio...Imoka
 
―‌Sí, sí, Isaburo, claro, por cierto quería saber si ya te enteraste de nuestra nueva afiliación
 
―‌ ¿Es un Bisharp con el que me encontré camino hacia acá? ¿Quién es él?
 
―‌Su nombre es Acies Stralh, lo conocen como el hombre más peligroso de todos y se encuentra con una organización llamada Genkoshu a la cual pertenecen también...digámoslo de forma amable, nuestros rivales en el mar, los piratas del Tajo
 
―‌ ¿Y ese Acies es fuerte? 
 
―‌ ¡Sí! Muy fuerte, con él y su grupo nuestra organización volverá a recuperar su poder perdido
 
―‌Pero con la fuerza que tienen ¿No nos van a utilizar y cuando no seamos útiles se desharán de nosotros? ―‌La pregunta caló muy hondo en el de sobrepeso quien al parecer no había visto esa posibilidad en su cabeza
 
―‌ ¡Entonces nosotros nos desharemos de ellos! ¡Sí! ¡Ese era mi plan! ¡Cuando crean que tienen poder sobre nosotros los aplastaremos y nos libraremos de la competencia! ¿Ves? No tienen nada que temer conmigo al mando
 
―‌Entiendo―‌El tipo normal se levantó de su asiento con apuro y estiró tanto su espalda como sus brazos―‌ ¡Bien! ¡Gracias por la comida!
 
―‌ ¡Espera! ¡Tengo algo que hablar conti…
 
Pero era muy tarde, el conejo ya se había marchado dejando al almirante solo con todos los alimentos, este por muy incompetente que fuera siempre trataba de negar de sus errores otorgándoselos a sus subordinados por lo que sabía debía tener mucho cuidado con ese feroz Lopunny.
 
A mitad de camino por algunos pasillos mucho mejor cuidados, donde el brillo lo daban algunas piedra agua mucho menos gastadas que las flameantes joyas del resto de la base, caminaba el conejo junto a su compañero metálico, este parecía había preferido descansar antes que ir con ese Snorlax de poca monta.
 
―‌Así que ese es el famoso Acies Stralh, el antiguo jefe me había contado de él pero nunca creí ser capaz de verlo en persona―‌Comentaba Gin rascando su barbilla―‌ ¿De verdad estás pensando en pelear con él? Si lo haces voy a ser el primero en negar conocerte y si es necesario correré como una niña asustada, no voy a poner mi integridad en juego ante ese Bisharp solo porque quieres pelear
 
―‌ ¿Entonces ya se enteraron? Que el idiota del almirante nos planea correr para defender su posición―‌Dijo un Luxray que aparecía desde uno de los tantos pasillos del lugar, uno de sus ojos presentaba una cicatriz y a pesar de no haberlo perdido, se encontraba totalmente blanqueado
 
―‌Capitán Hrom ¿Tiene que decirnos algo sobre el almirante y su alianza? ―‌Preguntó el conejo tranquilo
 
―‌Rez, no llevas mucho tiempo acá y si bien has dado buenos resultados, no eres más que un cazador con un grupo pequeño pero peligroso lo que ha hecho que varios miembros estén dispuestos a apoyarte en caso de querer hacer una revuelta, el almirante quiere quitarte del camino para usarte como ejemplo de lo que le puede pasar a todos aquellos que se le levanten en contra
 
―‌Si me estás dando esta charla es por algo ¿O no?
 
―‌Como capitán de una de las flotas, mis hombres y yo te vamos a apoyar hasta el final, nosotros estamos cansados de tener a un inútil como líder y preferimos por mucho sea sangre fresca y violenta la que nos guíe―‌La sonrisa en el felino era aterradora más no intimidante
 
―‌ ¿No sería mejor un líder experimentado como tú que sea capaz de comandar gran cantidad de soldados? ―‌Preguntó el Metagross―‌Vamos, hasta te falta el ojo, eres ideal para ser la cabeza de una banda pirata
 
―‌No, me gusta ser un esbirro nada más, que me den la orden de saltar al cuello y saquear, destrozar y lastimar
 
―‌Dejémonos de palabrerías, lo que ustedes quieren es un líder impulsivo, que no tenga tapujos en hacer las cosas y cuando sientan que para él ustedes ya no son necesarios acabarlo, quedándose en una posición elevada―‌Comentó la liebre observando penetrante al león
 
―‌Sí así quieres verlo, pero la confianza es un punto importante para mantener relaciones, además si tú eres el líder por el simple hecho de tener tu propia fuerza nos daría el suficiente miedo como para no hacer nada
 
―‌ ¿Y entonces qué propones?
 
―‌Eliminar a la nueva espada de Imoka, no dejar que él ocupe al Genkoshu y dejarlo sin resguardo, entonces ahí ¡Lo callamos! Hasta donde se están con una flota esperando entrar a la isla, es ahí el momento donde los destruimos
 
Rez comenzó a marchar dejando detrás al Metagross y al Luxray, el primero le preguntó a dónde se dirigía y este simplemente le respondió con que tenía algunos asuntos, que él se encargara del ataque junto a Hrom, desapareciendo a medida que se alejaba.
 
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Al menos una docena de barcos aguardaba en el mar, a la cabeza de estos estaba uno de un tamaño un poco más pequeño que el resto pero mucho más amenazante, su mascarón de proa era el de una antigua criatura que alguna vez gobernó los mares y que las leyendas decían su cuerpo resplandecía como la misma plata.
 
Resguardando cualquier señal se encontraban el Barabaracle acompañado del Decidueye y la Arbok, estaban impacientes debido a que el Bisharp había bajando a la base de aquellos piratas desde hacía tres horas y ni un solo ápice de que siguiera ahí, la mirada maquiavélica del bivalvo observaba penetrante la isla mientras daba algunos toques al suelo con la punta de su sable.
 
El plan era simple, solo buscarían más hombres sacrificables, el ataque a Central los había dejado un tanto mermados en ese aspecto pero si aquellos piratas en desgracia mostraban algún signo de hostilidad hacia ellos no dudarian en causar un alboroto, y eso era lo que querían, la espina que el tipo roca ocupaba como espada temblaba de emoción a la espera de alguna cabeza que cortar.
 
―‌ ¿Crees que haya sido buena idea venir aquí? Hay algo que no me gusta del ambiente―‌Comentó la cobra analizando el aire con su bífida lengua
 
―‌Por algo Stralh fue quien bajó, hasta lo que supe tenía entendido que querían hacer un trato con el almirante, obtenemos la fuerza de esos piratas de segunda a cambio de que él elimine a un equipo cazador que se les unió recientemente, y uno muy fuerte por lo que escuché―‌Dijo la lechuza preparando cada una de sus flechas
 
―‌ ¿Qué clase de idiota aniquila a sus mejores hombres cuando su organización se cae a pedazos? ―‌Preguntó Mamba entrecerrando sus ojos
 
―‌La clase de idiota, cobarde y débil que solo subió al poder por nepotismo y teme cada día que aparezca una amenaza que le pueda quitar el puesto. Prepárense, creo esto se va a poner interesante―‌Una sonrisa se dibujó en el rostro de Kapten mientras este se levantaba de su asiento―‌Ese idiota de Imoka debe creer que Stralh fue el líder en este plan y cree que si lo derriba o lo obtiene nos ganó, iluso al no tenerme en consideración
 
A lo lejos venían al menos tres barcos acorazados, el principal era comandado por el Metagross acompañado del Flygon, un Rillaboom, un Dragapult y un Inteleon, todos miembros del equipo del Lopunny, no lucían amigables y apenas visualizaron su objetivo comenzaron un ataque, disparando fuertes balas de cañón que al instante eran respondidas.
 
―‌Así que sí se atrevieron a atacarnos ¡Todos! ¡Ataquen antes de que lleguen refuerzos! ―‌Ordenó el Barbaracle
 
―‌Espera, pasa algo extraño con esos barcos―‌Comentó el ave
 
Otros cinco acorazados se colocaban a la retaguardia de los tres primeros, eran de la banda pirata de Kaze, específicamente eran barcos a cargo del Luxray pero ninguno de sus cañones apuntaban a los navíos del Genkoshu, era una acorralada para Gin quien no pudo evitar sonreír y rascar su cabeza con desánimo.
 
―‌Tch, espero que ese tonto no caiga tanto como caímos nosotros
 
Diversos disparos dieron en los tres barcos, explotando casi al instante, los criminales de Nova aprovecharon ese ataque para realizar el suyo, soltando balas de cañón directo hacia lo poco que quedaba de los navíos traicionados.
 
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Las cañerías hacían eco a medida que caían las gotas de agua y el brillo ambarino de las cuatro piedra fuego no daba para nada que no fuera identificar un tanto la silueta de quienes se podían tener enfrente, pero eso no era ningún problema para el tipo normal quien por azar o destino había dado frente a frente con el samurai.
 
―‌ ¡Hola! Disculpa por aparecer así como así pero me dijeron que eras fuerte ¿Te molesta si lo compruebo?― ―‌La inocencia en el tono de voz contrastaba con la pose de pelea que había adoptado
 
―‌Y a mi me habían dicho que eras molesto, tal parece tenían razón
 
―‌Molesto es una de mis tantas habilidades y bien ¿Quién morirá primero entre nosotros dos?
 
―‌Bien ya lo tienes donde lo queríamos―‌Comentó el Luxray apareciendo detrás del chico junto con al menos unos treinta Pokémon junto a él
 
―‌Gracias capitán pero puedo encargarme solo
 
―‌No te decía a ti, Rez―‌El felino negro sonrío maliciosamente mientras alguno de sus hombres se posaban frente a él con algunas ballestas en sus manos
 
Cuatro espinas llenas de veneno de Toxapex y Salazzle se enterraron en la espalda del Lopunny, este se encontraba sorprendido sintiendo como las toxinas comenzaban a viajar por su torrente sanguíneo, cayendo de rodillas con la mirada totalmente desorbitada apenas pudiendo enfocarse en el tipo acero que se acercaba a él.
 
―‌Creo que al final fuiste tú el primero, ahora duerme―‌Sin pensarlo dos veces Acies bajó su espada en la carne del conejo, la sangre caía goteante en el suelo dando al parecer un fin al tipo normal
 
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El almirante nuevamente tenía audiencia en el comedor, esta vez se trataba del propio Bisharp junto al Luxray quienes a diferencia del ya sacado de camino Lopunny no devoraban sin cesar todo lo que tenían en su camino, es más, el siniestro apenas había tocado uno de los platos que gentilmente los cocineros de la banda le habían preparado.
 
―‌Debo felicitarte Acies, nuestra alianza va a ser muy fuerte si te tenemos a tí y al Genkoshu con nosotros, Rez nunca me terminó de agradar y en cualquier momento se iba a sublevar, si no fuera por el capitán Hrom aquí presente ni me quiero imaginar que me iba, digo, que le iba a hacer a nuestra organización―‌Comentaba el Snorlax acariciando su mentón con satisfacción
 
―‌ ¿Y no te va a mermar bastante el perder a tal poderoso elemento? Te recuerdo que es una alianza, no que seremos parte de tu grupo, si ustedes nos ayudan nosotros los ayudamos
 
―‌Por eso, ustedes serán una suerte de reemplazo a la fuerza que ese niño nos proporcionó durante su tiempo
 
―‌Siento no está administrando bien sus fuerza almirante Idio...almirante Imoka, ese veneno era lo suficiente nocivo como para haberle dado un paro cardiaco a un Cooperajah en menos de un minuto y ese niño como tú lo llamas logró no solo detener el corte que le dí sufriendo solo su hombro, si no que se levantó y antes de caer mató a diez de tus hombres, ahora si me disculpan―‌Dijo el Bisharp levantándose de su asiento y retirándose del comedor
 
―‌Yo que usted tendría cuidado almirante, Acies es mucho más difícil de leer que Rez―‌Alertó el león sin quitar la vista de la retirada del tipo acero
 
―‌Tranquilo, solo prepara los hombres y cuando sea el momento, acaba con Stralh
 
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La tapa giraba en el aire una y otra vez, Frosch ya llevaba ¿400? ¿500? ¿1000? ¿vueltas al días? Era imposible saber y su mirada sin vida no ayudaba a saber si lo hacía concentrado o era simple inercia. Sin para ni una sola vez, su visión se movió hacia los barrotes, la sombra del siniestro espadachín tapaba completamente la escasa luz ígnea y como siempre del demacrado verde preguntó ¿Cara o sello?.
 
―‌Sello―‌Respondió Acies sin observar siquiera el resultado de su elección
 
―‌Qué pena, salió cara―‌Comenzó a reír la rana mostrando cómo la chapa estaba mostrando la parte superior
 
―‌Ya ve, tal parece no estoy con suerte
 
―‌Deberías cuidarte, dicen que aquellos que no aciertan los juegos de Frosch tendrán muy mala fortuna, mirame, traté de pelear contra su apuesta y terminé así―‌Dijo Rez desde la celda vecina, su apariencia estaba dañada, su tronco y su hombro izquierdo completamente vendados mientras sus manos y pies se encontraban esposadas a unos incómodos cepos de madera
 
―‌No, tú no apostaste, solo seguiste el juego, mostrando los colmillos hasta el final, eso te llevó a la ruina, por mostrar incluso los dientes que tienes atrás terminaste asustando a un perro cobarde pero con poder
 
―‌Tienes razón, pero si uno no se hace el bravo con la vida entonces nada sería divertido, además los colmillos están para mostrarlos y usarlos, si solo los muestras eres sobrado, si solo los usas sea con quien sea los gastaras innecesariamente y se te pudrirán ¿No lo cree señor espadachín?
 
―‌Tengo entendido que tu ejecución será a media noche, trata de que esos colmillos sigan afilados hasta tu muerte y no se junten con las muelas podridas que hay por todo el lugar
 
Silencioso como siempre, el Bisharp se alejó del lugar, sus pasos hacían sincronía con las gotas de agua hasta que por fin el aura asesina que le caracterizaba se había borrado del escenario, dejando simplemente el sonido de la tapa volando en la celda del Politoed.
 
―‌Dicen que solo un demonio puede matar a un tonto y viceversa, me pregunto cual de los dos seré yo
 
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La noche finalmente había llegado a su punto álgido, la zona de combates albergaba a gran cantidad de rufianes expectantes por el espectáculo que iban a recibir, una gran parte ya tenían planes de acabar con el almirante y todos sus seguidores pero el saber que al nuevo que ya había demostrado ser lo bastante fuerte lo iban a ejecutar y su equipo había sido completamente eliminado en el día, aminoraba de golpe ese sentimiento de motín que había.
 
Rez estaba con sus brazos atrapados en esposas de piedra, su cuerpo amarrado en un bloque macizo de hierro que era custodiado por cuatro Grimmsnarl que funcionarían como verdugos , afilando sus cabellos u ocupando lanzas y hachas, además de ser rodeados por los hombres bajo el mandato de Hrom quien miraba con una sonrisa triunfante al descontinuado Pokémon.
 
―‌Vaya, sí que soy popular, cuántos Pokémon vinieron a verme ¿Sabrán que si me matan volveré como fantasma vengativo?―‌Las palabras del Lopunny asustaron a uno de los trolls mientras los otros tres le veían con desprecio―Es broma, es broma, aunque si que los estaré esperando en el infierno
 
Desde un balcón donde se podía observar absolutamente todo, el grasiento tipo normal se sentaba en su trono, acariciaba con sus garras su mentón, con una falsa valentía después del golpe rastrero que dió y gracias a los Sawk y Throh que le servían como guardias en cada extremo de su vista preferencial.
 
Aclaró la garganta con un carraspeo y se dirigió a todos y cada uno de sus tripulantes.
 
―‌El día de hoy estamos presentes en la ejecución de Rez Guinivere, después de tratar de sublevarse contra mi persona y contra nuestra banda, esto es además una lección para que incluso los más veteranos se percaten que no importa quien, si alguien intenta rebelarse en contra de los piratas Necro, terminará peor que el muchacho que tienen enfrente―‌El úrsido formó una desagradable mueca en su rostro, casi dando ganas de escupirle en la cara―‌ ¿Alguna última palabra Rez?
 
―‌ ¡Claro que sí! ―‌Respondió con su característico rostro relajado y esa sonrisa burlona que siempre llevaba―‌ ¡¡Almirante Idiot…
 
―‌ ¡Mátenlo ahora! ¡No quiero volver a escuchar su voz! ―‌Ordenó el Snorlax perdiendo los estribos en menos de un segundo
 
Uno de los ogros se preparó para atacar, cada una de las fibras mal cuidadas que conformaban su cabellera descuidada, se transformó en una especie de lanza penetrante en torno a uno de sus brazos, trató de apuñalar a la libere pero apenas dio un leve contacto se detuvo sin pensarlo.
 
―‌Déjeme cortarle la cabeza a mi almirante Idio...Imoka, tengo un asunto pendiente con él―‌Acies subía al escenario, alejando a cada uno de los orcos con una sola y fugaz mirada, incluso el que intentó dar el golpe fatal, quedando frente a frente al capturado
 
―‌Veo que al final me encontré con el demonio que iba a acabarme
 
―‌Y veo que al final encontré al tonto del que me encargaría
 
―‌A mi señal van a por el cuello de Stralh―‌Ordenó en voz baja el Luxray, observando fijamente cualquier movimiento que el espadachín fuera a hacer
 
―‌ ¿Y qué sigue después de esto? ―‌Preguntó inocentemente el Lopunny
 
―‌Dejar flores en el funeral…
 
Un rápido corte diagonal terminó destrozando las esposas y el bloque que aprisionaba a la liebre cayendo este sin respuesta alguna, sin siquiera botar una gota de sangre, no se le notaba respirar, no se le notaba siquiera haber podido reaccionar ante el tajo, cayendo como un ser inerte sobre los escombros.
 
―‌ ¡Ahora! ―‌Con un solo rugido del capitán, varios piratas comenzaron a subir a la plataforma, preparando todas sus técnicas con dirección a la nuca del Bisharp
 
―‌… ¡De esta inmunda tripulación!
 
Sin embargo no pudieron simplemente creer que el espadachín ya los tenía asegurados, cortándolos ya fuera en la garganta, el rostro o el pecho a algunos y dando puñaladas a los primeros ignorantes que creyeron podían hacer algo, uno de los Grimmsnarl sorprendido trató de atacar por la retaguardia tomando una alabarda de alguno de sus compañeros caídos, en ese instante sintió como alguien saltó encima de él y una tronadura en su cuello acabó con su vida delictual, se trataba del Lopunny quien parecía haber vuelto a la vida, esquivando y golpeando a todo aquel que se le interpusiera.
 
Varios delincuentes se subían al escenario tratando de darles un golpe fulminante a aquel par de monstruos, estos eran fácilmente despachado por la dupla como un pobre Fearow que trató de atacar con su pico cual lanza siendo eludido por el conejo antes de que le propinara un fuerte puñetazo con su pecho seguido por una patada en la nuca acabando con su vida, el samurái por su lado simplemente cortaba, no tenía tapujo alguno en acabar con sus oponentes apuñalando sin siquiera fijar su vista en ellos a unos Granbull y Hitmontop que le atacaron por la espalda, sus ojos se enfocaban en un enorme Feraligatr que no solo ocupaba sus fauces y sus brazos como arma, si no una gruesa viga de acero que iba directo al siniestro, este desencajó sus cuchillas de los cuerpos y en un fugaz movimiento no solo la barra de acero era partida en diferentes secciones, si no la propia yugular del cocodrilo comenzaba a teñirle de rojo hasta finalmente caer.
 
Los dos Pokémon se juntaron espalda con espalda, adoptando poses defensivas mientras veían como cada vez más rufianes se juntaban, no se les notaba asustados, es más, estaban animados, colocando en paralelo el filo de sus cuchillas en los cuellos de sus enemigos u observando en qué parte podía estar el corazón de estos para dar un simple pero acabante golpe.
 
―‌ ¿Qué te hizo cambiar de opinión y utilizarme? ―‌Preguntó el conejo
 
―‌Digamos que prefiero bailar una danza mortal con un tonto que hacer un baile sencillo con un incompetente
 
―‌ ¡¿Qué están haciendo?! ¡Son solo dos Pokémon! ¡Mátenlos a ambos! ―‌Vociferaba Imoka desde su trono, nervioso, sudando como si estuviera rodeado del más intenso ataque ígneo
 
Antes de que pudieran ingresar más seguidores del oso, una explosión se generó en uno de los muros del lugar del cual comenzaron a entrar una gran cantidad de piratas y ladrones de la banda rival comandados obviamente por el Barbaracle que daba clases del uso de la espada enterrando su sable incluso en el cráneo de los pobres con los que se cruzaba o la Arbok que para causar más daño escupía ácido en los ojos de sus adversarios para luego morderlos en el cuello.
 
―‌ ¡S-Señor son los del Genkoshu! ¡Llegaron atacando desde el astillero!―‌Alertó un Grumpig antes de ser alcanzado en toda su cabeza por una de las flechas de Arvid
 
―‌Mierda, pensé que se iban a quedar tranquilos al acabar con el equipo de Guinive…
 
Otro estallido ocurrió en el escenario, los pocos que no fueron afectados por el humo y los escombros eran cruelmente silenciados por disparos de agua o de energía de dragón desde diferentes flancos, revelándose al escuadrón del conejo como los perpetradores, guiados por el Metagross quien ocupaba sus gruesos brazos para convertir en literalmente puré a todo aquel que tratara de atacar.
 
―‌ ¡Mira lo que tenemos que hacer por ti! Volver de la tumba para salvar tu sucio pellejo―‌Alegó Gin mientras le daba a un par de Venomoth en los costados
 
―‌Lo único que tengo sucio son las orejas, el alma y quizás la nariz―‌Un Electabuzz lo tomó por detrás tratando de ejercer una llave librándose fácilmente del ogro eléctrico a quien golpeó y pateó en puntos críticos cayendo totalmente sin vida―‌Esto ya se está poniendo aburrido
 
Junto a los dos grupos asaltantes y una número de piratas se puso en contra del almirante y sus hombres, comenzando una batalla campal donde quien no atacaba a traición se convertiría en la próxima víctima, el Snorlax veía aterrado el panorama, especialmente cuando uno de los luchadores que tenía como guardaespaldas trató de atacarle llevándose al otro balcón abajo.
 
―‌ ¡Almirante! ¡Algunos escuadrones se pusieron en nuestra contra! ¡Vamos a tener que escapar rápido! ―‌Alertó Hrom agitado junto a un Pansage, subiendo lo más rápido que podía a donde se encontraba su jefe
 
―‌ ¡C-Claro! ¡Vamos a hacer eso! ¡N-Nos reagrupamos en Neptunia y aniquilaremos a todos estos traidores!
 
―‌ ¿Traidores? Nosotros nunca los consideramos aliados para como traicionarlos―‌Frente a los tres Pokémon apareció Kapten, el Snorlax estaba al punto de un ataque de histeria viendo como uno de sus rivales en el mar lo veía poco menos que como un novato―‌Ustedes solo fueron unos tontos útiles Imoka, siempre lo fueron
 
―‌K-K-K- ¡Kapten! ¡S-Si es necesario obtendremos fuerzas con Leviathan y tú serás el primero en caer bivalvo asqueroso!
 
―‌Oh, estás con algo de valor como para insultar de esa forma ¡Veamos entonces si eres algo más que lengua! ―‌El Barbaracle saltó a por el tipo normal y sus esbirros siendo interceptado por el mono de planta bloqueándole la visión
 
Sin chistar el tipo agua tomó su espada y con no una, ni dos, si no al menos una decena de estoques el primate quien cesó su agarre, tratando de apoyarse en el balcón antes de caer fallecido, el capitán de los piratas del tajo trató de enfocarse nuevamente en el oso cobarde pero para su molestia ya no se encontraba resignado a simplemente a deshacerse con un falso corte de la sangre que había quedado en su arma.
 
Los dos Pokémon terminaron escapando del escenario convertido en un campo de guerra total donde los sublevados estaban ganando por amplia ventaja, corrían a lo más que daban sus patas dejando atrás a cualquiera que les preguntara a donde iban.
 
Llegaron finalmente al puerto, hacia uno de los tantos barcos que habían, nerviosos trataban de ingresar, el incompetente oso miraba para todos lados esperando que nadie les hubiera seguido mientras el felino buscaba alguna entrada más fácil de usar y las mejores rutas de escape.
 
―‌ ¡¿T-Te puedes apurar?! ¡Creo que escuché algo!
 
―‌ ¡No me apure almirante Idiota! ¡¿No ve que también estoy nervioso?!
 
―‌ ¡Lo dijiste! ¡No te hagas como el que no! ¡Siempre supe que me llamaban así pero yo me hacía el sordo! ¡Ahora tú te quedas abajo!
 
―‌ ¡¿Así me trata después de todo lo que hice por usted?! ¡No! ¡Yo ahora sí que lo abando...―‌Trató de decir el león antes de sentir como la puerta se abría detrás de él―‌ ¡Rápido! ¡Al timón!
 
El dúo siguió discutiendo mientras subían hasta el exterior del navío, dirigiéndose sin descanso hasta el grueso timón de madera el cual por seguridad se encontraba trabado, causando la desesperación de ambos con tal de salir lo más rápido del lugar teniendo éxito después de múltiples intentos.
 
―‌ ¡La ruta más segura para llegar a Neptunia es pasando por Nova y luego de eso...―‌Trataba de explicar Imoka colocando sus gruesas manos en el dispositivo
 
―‌Neptunia es un buen lugar para un retiro anticipado almirante―‌Como un espectro del infierno Acies había aparecido detrás de los fugitivos, calmado como siempre y con una de sus cuchillas completamente ensangrentada―‌Sería una lastima no poder siquiera salir de acá
 
―‌Maldito, siempre supiste que te queríamos eliminar ¿No es así? Pues veamos cómo respondes a esto ¡Voltio cruel!―‌Anunció el Luxray cogiendo carrera
 
El felino pegó un brinco espectacular mientras cada uno de sus filamentos expulsaba un voltaje cegador que en menos de un segundo lo hizo parecer una masa de energía eléctrica, dando una sensación de que a simple vista se podían ver su sistema nervioso gracias a la carga, lamentablemente esto no fue nada para el Bisharp que silente como siempre bastó con mover su brazo derecho para anular la técnica en un horrible y certero corte, el cuerpo de Hrom ya sin estática caía con algunos espasmos mientras un ruido rodante dejaba en completo shock al incompetente almirante.
 
El samurái comenzó a caminar hacia el hibernante manchando de escarlata el piso de madera, el Snorlax sentía como su corazón en cualquier momento abandonaba su cuerpo, apoyando su gruesa espalda en el timón el cual simplemente era absorbido por la grasa de este.
 
―‌P-Perdóname la vida ¡T-Te daré todo! ¡Mis barcos! ¡Mis hombres! ¡Lo que quieras! ¡Es más! ¡Te dejo el cargo de almirante y si quieres me vuelvo tu fiel lacayo! ¡Solo no me lastimes! ―‌Lloraba Imoka dando una penosa imagen de quien algún día fuera un temido pirata
 
―‌No gracias, un puesto que puede ser fácilmente ocupado por un cobarde llorón es lo último que me gustaría obtener, pero te tengo buenas noticias, no seré yo quien te mate―‌Dijo el espadachín indicando hacia el piso del propio puerto
 
El derrotado almirante giró su cabeza levemente y su expresión cambió de terror a horror al darse cuenta que tan tranquilo y molesto como siempre se encontraba el conejo, saludando como si fuera un día de lo más normal en la vida de cualquier Pokémon de actitud intachable.
 
―‌ ¡R-Rez!
 
―‌No es Rez ―‌El Lopunny comenzó a coger carrera antes de dar un poderoso brinco y poner su pierna izquierda como punta de lanza en la caída, entornando sus ojos en un profundo e inquietante abismo rojo a medida que descendía―‌ ¡Es el tonto del baile! 
 
-o-
 
Tal parecía con el estado que padecía era la última noche de Fosch en este mundo, algunas lágrimas caían débilmente de sus ya secos ojos y la corcholata giraba con un ánimo que anunciaba ya estaba en su canto del cisne, fue en ese minuto cuando la sombra del asesino siniestro le tapó las últimas luces que vería en su vida y como si se hubiera rendido, emitió la pregunta que siempre hacía.
 
―‌Cara―‌Apostó el Bisharp comenzando a escuchar la tenue y apagada risa de la rana
 
―‌Que pena, salió cara―‌Dijo el Politoed sin siquiera revisar esta vez la tapa, la sonrisa en el tipo acero fue clara e inquietante
 
―Lastima, me hubiera gustado tener un poco más de mala suerte para ver como me las arreglaba
 
El espadachín salió finalmente de los calabozos, marchando con su aura asesina invadiendo a cada uno de los nuevos Pokémon que habían reclutado tras la muerte de Imoka, llegó finalmente al puerto donde cierto muchacho lo esperaba observando al horizonte.
 
―‌ ¿Hay algún barco listo? Tengo que ir a Nova, uno de tus antiguos colegas, Doku me solicitó que acabara con una peste
 
―‌ ¿Doku? ¡Ah! ¡Doku! ¡El número trece!, lo derroté hace poco pero como fue un combate un tanto fuera del protocolo no me contaron nada, así que creo que seré el eterno catorce
 
―‌Ya veo, agradece entonces que no me envió por ti
 
―‌ ¿Y cual es el plan ahora? ―‌Preguntó Rez
 
―‌Aunque te lo diga, no eres del tipo que sigue planes ¿Cierto?
 
―‌Para nada, me gusta más que nada ir a mi tormentoso y acelerado ritmo, improvisar en el camino y acabar con quien se me cruce, me gusta sentir como la sangre me hierve en el campo de batalla, por eso siempre ando en la búsqueda de oponentes fuertes―‌Dijo observando de reojo al samurái, este le devolvió la mirada con la misma agresividad con la que el conejo había empezado, la tensión palpitaba hasta que por extraño que pareciera el espadachín comenzara a reír levemente
 
―‌Me pregunto si esos colmillos perderán su filo algún día, sería una pena si la bestia que los posee los gasta antes de poder siquiera chocar contra mis cuchillos―‌Inmediatamente Acies dejó a Rez en el puerto, retirándose hacia lo que era la nueva base del Genkoshu
 
La noche había llegado a Kaze y la luna llena fuera del plateado hermoso de todas las noches daba una sensación de desconcierto, cuales espejos aumentaban el brillo, uno que marcaba momentos más que malos para las tres regiones, uno que había visto como dos bestias se habían conocido y por fin se habían puesto en marcha.
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#2
Mira amigo, la verdad es que vine a la tierra de terminados específicamente para leer este ova (que de ova no tiene nada, pero ya llegaremos a eso), pero me parecía feo irme sin comentar unas cosas más...y salí a comer y hasta ahorita termine de leer el relato equisde. En fin, estuvo bastante bueno y no tiene nada que envidiarle al resto de los capítulos de Toh, de hecho me atrevería a decir que es uno de los mejores que has hecho. Me gustó la pequeña trama de engaños, que lo de la chapa haya sido conservado, que hayamos visto más de Rez (e incluso un pequeño atisbo de sus motivos, pero ya veremos que pasa en la historia principal). Sobre todo me llama la atención que has sido, como decirlo, un poco más duro con las muertes de este fanfic. Me parece un punto positivo que te hayas atrevido a describir la masacre de manera más directa que en el episodio de la prisión y aun así no te has ido a explicitos, enhorabuena. El único problema que tengo con esta historia es que no sea un capítulo de Toh normal y lo hayas publicado aparte, cuando daba más que el ancho para ser parte del fanfiction central. Sí, los protagonistas principales no están, pero aun así me parece que se logra sostener como cualquier otro.

Eso sería todo por ahora. 

Saludos.
[Imagen: g325fpf.png]
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#3
¿Sabes? Pensando que todo este capítulo era de villanos me dije a mí mismo: "bueno, al menos se matarán entre ellos." Y sí, técnicamente se mataron entre sí. Lástima que este capítulo se titula "de relleno" (aunque más bien es un "Day in the Limelight" por sus protagonistas). Pero bueno, el que Acies y Rez estén en el mismo grupo solo me hace ansiar por el momento en que ambos sean brutalizados como merecen.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
[Imagen: SwCanxx.png]
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#4
Concuerdo con Doc en que este capitulo podría ser perfectamente parte del fic principal y no sentirse desubicado ni mucho menos. Pero donde manda patrón no manda marinero Juas juas juas que apropiado para el capitulo.

Es interesante ver como conejito loco rumboso y Samurai de metal edgy se encuentran. Y como la traición parece ser parte intrínseca de la naturaleza de ambos, esta claro que si no los matan antes acabaran entre ellos.


PD: Gin no parecía tan sarcástico y jocoso en Sakura Oriental Setting (?)
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