Finalizada Shortfic- Grace's Anatomy.

Extensión
Extension largaShortfic
FranquiciaAnipoke
GéneroDramaRomance
Resumen

Grace, la famosa corredora de Rhyhorns vive una vida solitaria desde hace años, pero algo fuera de su rutina la cambiara completamente.

AdvertenciaViolenciaContenido sexual
#1
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#2
Mostrar
 
CAPITULO I
La soledad no es buena compañera.
 
 
Un dia mas en ciudad Vaniville, el aire limpio y tranquilo, el cielo hermoso y azul, los Fletchling cantan alegremente, los prados son verdes y un día monótono para mí se vuelve a repetir.
 
Desde que Serena se fue a Hoenn ya hace mas de año y medio mi vida se ha vuelto muy repetitiva y tranquila, claro que viene cada 3 meses a visitarme, pero su ausencia realmente es algo que día con día hace que me cuestione ¿Fue bueno dejar que emprendiera ese viaje?
 
No Grace, no seas injusta —me dije mientras amarraba mi chándal por las mangas a mi cintura—. Tu viviste tu sueño, ella también tiene que vivir el suyo.
 
Y no es que no añorara esos tiempos, cuando fui una jovencita prodigio en las carreras de Rhyhorns, toda la fama que tuve desde Kanto a Kalos, mi record de ganar 25 carreras consecutivas aun nadie lo a superado, estar celebrando de fiesta en fiesta, y todos los excesos que tuve a mi edad.
Y por esos excesos es que termine siendo madre muy joven, cuando me embarace de Serena supe que debía cambiar mi vida, y quizás reflejar con mi aprendizaje a través de ella, entrenarla para que empezara en donde yo me quede, que fuera igual de buena que yo y que viviera con precaución lo que nadie me advirtió a mí.
 
Pero eso no sucedió, ni sucederá.
 
No vivo mal, los ahorros que tengo de esos tiempos más las veces que me contratan como instructora especial para campos de entrenamiento Rhyhorn me dejan bastante para vivir muy bien, tener a una instructora de mi categoría no es nada barato, pero lo pagan sin pensar pues los cursos que doy son los mejores, aparte que aún quedan muchos fans de mis ayeres que nunca desaprovechan la oportunidad de platicar de esos tiempos.
 
Vamos Grace, deja de recordar y soñar despierta, tenemos cosas que hacer. —dije mientras tomaba un morral grande y salía de casa, acaricie a Rhyhorn revisando que tuviera el suficiente alimento y agua en su abrevadero y dejando un poco de comida en la casita de fletchling salí de casa cerrando la cerca.
 
Justo ahora me dirijo a Ciudad Lumiose, a comprar víveres y demás cosas que me hacen falta, Rhyhorn recién había carcomido algunos cables que conectan las lámparas de su establo y tengo que hacer el cambio de esas instalaciones, siempre hay algo que cambiar o reparar en casa, cosas que me serian mas fácil si tuviera a un hombre en casa, sería bastante relajado saber que cuento con alguien que me apoya y que fuera una buena pareja para vivir conmigo apoyándome en todo, que me haga sentir segura y saber que estará conmigo hasta envejecer, el sueño de toda mujer madura, pero preferí vivir yo sola a tener a un loco con sueños mitómanos como pareja… como el padre de Serena… en donde estará el ahora?
 
Partí en el tren que lleva a Ciudad Lumiose, a pesar de quedar lejos el tren eléctrico es una maravilla, gracias a los ingenieros de Lumiose podemos desplazarnos en horas a otros pueblos y ciudades en lo que antes tomaba días, me recuesto en mi asiento y saco mi bolso con maquillaje para retocarme, abro mi estuche y me miro al espejo, mientras destapo mi labial rosa… el reflejo que me da ya no me está gustando nada, unas pequeñas arrugas mas han aparecido en los extremos de mis ojos, suspiro mientras vuelvo a tapar el labial, y pienso; «si no voy a ver a nadie a donde me dirijo no tiene ningún caso arreglarse. »
 
Me recuesto nuevamente en mi asiento y cierro los ojos tratando de dormir un poco hasta mi destino.
 
—Disculpe señora. —abrí lo ojos y junto a mí se encontraba una chica no mayor de la edad que mi hija acompañada de un slurpuff que sostenía una bolsa—. ¿No quiere comprar algunos pokelitos? ¡Le garantizo que son riquísimos!
 
—¿S.señora? —con una sonrisa fingida por la sorpresa y la palabrita que nunca me a terminado de gustar vi que en sus manos llevaba una caja del producto—. Gracias linda, pero por ahora no.
 
—¡Anímese! Sera una bonita sorpresa para su marido! —insistió la chica mientras su slurpuff insistía también con el sonido característico.
 
—¡De acuerdo, de acuerdo! Quiero una caja, ten y quédate con el cambio. —le dije rápidamente mientras le daba un billete y tomaba el producto de sus manos, la chica sonrió victoriosa y su slurpuff salto de contento al recibir el dinero.
 
—¡Mil gracias señora! Que tenga bonito viaje! —dijo con una sonrisa mientras se alejaban y se dirigían al asiento detrás de mi.
 
«Me hubiera dado más pena tener que decirle que no tenia marido…» pensé algo deprimida mientras tomaba un pokelito de la caja y lo mordía con un poco de frustración.
 
 Llegamos a nuestro destino más rápido de lo que esperaba, baje del tren y sacando mi lista de compras y mi itinerario me empecé a desplazar rápidamente, me gusta viajar a Ciudad Lumiose, siempre tienen las cosas que necesito y una gran variedad de artículos, sin mencionar la exquisita comida que venden y las promociones que se pueden aprovechar.
 
La gente siempre esta en movimiento y es tan grande que algunos se desplazan en patines, bicicletas o motonetas, en mi caso cuando tengo tiempo y como buena ex-corredora rento algún Gogoat para recorrer las calles y hacer un poco de turismo, pero esta vez solo quiero concentrarme en las cosas del establo de mi Rhyhorn y los víveres que necesito.
 
No obstante caminar por las calles de Lumiose siempre es embriagador por el ambiente a romance que hay, ver tantas parejas caminar, de las manos, o abrazados siempre hacen que me sienta incomoda, o quizás sea incomodidad disfrazada de envidia.
 
«Se ven tan felices…» Pienso suspirando mientras una pareja sin ningún pudor se besa apasionadamente delante de mí, como si me escupieran su felicidad en la cara, y la Torre Prisma no hace más fácil el paisaje, pues es completamente la postal que cualquier chica soñadora y enamorada quisiera vivir.
 
Caminando más adelante me detengo en una tienda de ropa, las nuevas remesas han llegado y las vitrinas están llenas de ropa colorida y muy moderna, esta de más decir que Kalos siempre está en la vanguardia de la moda, pero hay una que capta mi atención inmediatamente, un vestido de novia.
 
¿Qué chica no sueña con portar un vestido así de bonito? Y yo no era la excepción a ese sueño, veo embobada el diseño a través del vidrio como el vestido tan majestuoso y blanco es adornado por bonitas piedras y encajes tan femeninos, los guantes de fina seda de Sewaddle y el terminado que da el velo es como si el diseño estuviera inspirado en un elegante Swanna.
 
Sonrió suspirando mientras veo el diseño tan hermoso y de pronto la chica que está poniendo la vitrina saca un maniquí y comienza a adornarlo con otra prenda, tan perdida estaba viendo el vestido de novia que solo me doy cuenta cuando la chica se aleja del maniquí de a lado y al echar un ojo me doy cuenta que es un conjunto de lencería blanco.
 
«Qui... quizás sea lo que lleva debajo el vestido…» pienso con tonta ignorancia mientras lo miro incrédula, medias blancas casi transparentes con un liguero muy seductor, encajes súper delgados y blancos trazados con figuras de flores y bayas, un corsé que equilibra perfectamente entre lo elegante y lo vulgar y una tanga de encaje que hace que me cuestione  si hay alguna chica con pudor que vista algo así.
 
«El vestido si que me lo pondría… pero, creo que eso sería demasiado y más llevarlo puesto todo el tiempo durante la boda» enfoco mi vista en la lencería mientras me imagino que se sentirá llevar puesto algo tan sensual.
 
—¡Grace, pero que agradable sorpresa verte aquí! —. de repente la voz de un hombre me hace salir de mi sueño de sobresalto mientras que del susto mi cabeza choca con el vidrio.
 
La chica de la vitrina tapa su boca con los dedos de su mano por la risita mientras yo volteo para ver quién es el que me a reconocido en toda la ciudad, y veo a un tipo de barba con goggles, fornido y de overol montado en una motoneta mientras un Ampharos va sostenido a el.
 
Meyer, ¿Eres tú? —. Digo mientras me sobo la frente.
 
Mostrar
[Imagen: latest?cb=20170629110436]
 
—¿Cuánto tiempo Grace, buscando algo de moda que comprar? — dice mientras se sube los goggles y su Ampharos me saluda alegremente.
 
—¡¿Eeeh?! B.bueno… yo no… —digo torpemente acercándome a el esperando que no haya notado lo que estaba viendo —. No seas tonto, solo estoy de paso, o mejor dicho vengo a comprar algunas otras cosas que si necesito.
 
—Pues si es algo de electrónica no dudes en que yo tengo lo que necesitas. _ responde sonriendo.
 
Ahora que lo mencionas, me vendrían bien algunos cables de lámparas y algunos repuestos de bombillas. —doy una ojeada a la lista que llevo.
 
—Siendo así, Ampharos, ¿te molestaría? —Ampharos hace un sonido gentil y Meyer saca una pokebola llamándolo dentro de ella.­—. Sube querida, llegaremos así mas rápido a mi tienda.
 
—Rápidamente subo a la parte trasera de la motoneta y Meyer arranca mientras yo lo abrazo fuertemente por la cintura, puedo sentir los músculos de su abdomen en mis manos y su ancha y masculina espalda en mi rostro, su olor tan varonil y fuerte es casi enervante en mis sentidos, que hacen que de repente mi mente divague y me imagine cosas inapropiadas en el momento.
 
«¡Arceus! ¿Que hace este hombre para mantenerse así se bien? Digo, es trabajo físico el que hace en su taller, pero… ¿realmente tiene que ser tan varonil? Me pregunto, ¿Cómo se verá desnudo? ¿Cuánto medirá su “ekans” en estado salvaje?» Pienso durante el trayecto a su taller mientras me muerdo los labios al imaginarme, no es mi culpa tener esos pensamientos recurrentemente, han pasado años desde que sentí la pasión de un hombre encima de mí y contando el estilo de vida que llevaba antes, más el golpe a mi ego que tuve en todo mi viaje a Ciudad Lumiose y ver tantas parejas felices hace que mi mente se mal viaje más, pego un poco más mi rostro a su espalda mientras doy un respiro profundo llenando mi ser de ese aroma varonil embriagante.
 
—¡Grace!, ¿cuánto tiempo piensas estar así? —dice Meyer mientras despego mi rostro de su espalda y confundida noto que ya estamos frente a su taller y la motoneta ya estaba estacionada y apagada.
 
Soltándolo rápidamente y de un salto bajo de la motoneta, roja de vergüenza camino hacia la puerta de su taller.
 
—¡Lo-lo siento! ¡No eh dormido bien últimamente! —dije excusándome torpemente.
 
Meyer sonríe y abre la puerta de su taller, rápidamente y sin hablar más del asunto toma la lista de mis manos y en un abrir y cerrar de ojos todo lo de mi lista estaba encima de su mostrador, no quiero aceptarlo pero a pesar de que siempre hice el trabajo físico en casa desde que soy madre soltera, un hombre sabe mucho más en términos de ese campo, y más si es la rama en la que trabaja como en este caso, la electrónica.
 
Me salvaste Meyer, no pensé encontrar todo lo de mi establo en un mismo lugar — dije mientras guardaba todo en el morral que llevaba y sacaba mi billetera. —¿Cuánto te debo?
 
—No es nada no te preocupes, para mi corredora de rhyhorns favorita es lo menos que puedo hacer. —dijo mientras ponía en orden las cosas que había movido de su taller.
 
—¿Cómo crees? Insisto, te dejare el dinero en la vitrina si es que no me lo vas a recibir. —dije insistente mientras sacaba el dinero de mi cartera.
 
—De acuerdo, que te parece la primera ronda de cervezas en el café La Claqueta. —sonrió mientras se apoyaba en el mostrador y me miraba fijamente, que yo recuerde tiene años que no tomo algo con alguien y mas en plan de cita pero bueno, quizás un par de cervezas es lo que necesito para dejar de pensar en cosas que me distrae.
 
—¡Acepto! Pero solo un par de rondas ¿eh? —. Dije muy animada, por la situación.
 
Salimos de su taller y caminamos algunas cuadras, La Claqueta era un café muy bonito que frecuentaba antes con mis amigos y que hoy día es un lugar poco concurrido por lo que han tenido que meter bebidas alcohólicas para hacerlo un especie de Café-Bar, cosa que no sabía y ahora ya estando ahí me volví a sentir algo incomoda, pues el ambiente pinta más a romanticismo y citas rápidas.
 
Tomamos una mesita muy a la orilla y ordenamos un par de cervezas, la mesera era una linda Braixen que con su charolita transportaba las bebidas de los clientes, hoy día ya es normal ver pokemon ocupando varios puestos como ese.
 
Tomamos nuestras cervezas y comenzamos la charla, y me entere de muchas cosas, Bonnie había empezado ya su viaje como entrenadora y ya llevaba varios pokemon atrapados, Clemore se estaba volviendo un famoso y fuerte líder de gimnasio y había podido reprogramar a Clembot en su totalidad, Meyer había ido recién a Alola a una exhibición con Royal Mask, y muchas cosas mas, realmente es envidiable las cosas que le habían pasado y saber que han tenido una vida tan activa.
 
—Y dime, ¿qué has hecho últimamente amiga? —dijo Meyer mientras nos servían la tercera ronda de cervezas.
 
—¿Yo? Pues… no mucho realmente, solo varios trabajos de instructora y desearle lo mejor a mi hija, que viene a visitarme dentro de 15 días y se volverá a ir 3 meses y así… la misma rutina siempre. —dije mientras empinaba a fondo el tarro de cerveza para ahogar mi frustración.
 
—Es verdad, tiene mucho que no veo a Serena, de seguro sigue siendo tan preciosa como su madre, ¿no es asi? —me dijo Meyer en un tono bastante coqueto.
 
—¡Oh, basta! Hoy no estoy de humor para tus burlas, no compares a esta cuarentona acabada con la lindura que se a hecho mi hija, ¡no es gracioso! —empine lo que quedaba de mi tercer tarro.
 
—Grace la única que piensa que no eres atractiva eres tú, quizás si variaras un poco más tu imagen, subieras un tono más el color de tu labial, y cambiaras ese chándal por algo mas femenino podrías… —.
 
—¡Basta! ¡No vine aquí para un asesoramiento de imagen! — azote el tarro en la mesita algo molesta, mientras nuestra Braixen mesera se acercaba con la jarra para volver a llenar el tarro—. Déjala aquí en la mesa cariño.
 
—Es una lástima, realmente ciento que a esas caderas de monta-rhyhorns le quedaría perfecto ese liguero blanco de esa vitrina. —Meyer termino su cerveza mientras tomaba la jarra para llenar nuevamente nuestro tarros, yo estaba de mil colores apretando mis puños sobre mis piernas mientras gotas de sudor escurrían por mi frente.
 
Me-Me-Meyer… tu… — dije torpemente.
 
—Sabes, en tus tiempos de corredora Rhyhorn no recuerdo cuantas veces me masturbe pensando en ti, soñando siempre en penetrarte en muchas posiciones lujuriosas o intentar cosas que no hubiera podido intentar con mi esposa, pero ahora venos aquí, tú sigues igual de erótica que esos días y yo ya no tengo esposa, pero sigo deseándote de la misma manera —dio un trago a su cerveza y continuo. —Claro que ya no somos unos jóvenes, pero el tiempo se va Grace, y quizás el día de mañana nos arrepintamos por no intentar las cosas.
 
—¡MEYER! ¡Santo Arceus, eres un bruto como se te ocurre decirme esas cosas tan de repente! —Mi cara no podía estar más roja, sentía que me salía vapor por las orejas y yo no podía estar más avergonzada, pero a la vez sus palabras se habían metido a mi mente de una manera tan profunda que hicieron estremecer algo dentro de mi.
 
—Dime Grace, cuando fue la última vez que le dieron a tu cuerpo lo que se merece, ser sacudida no solo por cabalgar un Rhyhorn, sino por cabalgar una buena verga dentro de ti. — mirándome fijamente Meyer sostenía mi muñeca fuertemente mientras yo extrañamente escuchaba indignada y fascinada todas esas vulgaridades.
 
Meyer… basta por favor, esto es muy incomo…—
 
Ni bien termine de hablar y repentinamente Meyer se puso de pie y tomándome de la cintura me apretó a su cuerpo,  y sus labios se plantaron a los míos en un descarado besos que jamás en mi vida había probado de esa manera, no sé si fue la vergüenza de escuchar todas sus majaderías, o las cervezas que traía encima, pero al sentir su abdomen chocar con el mío, mis pechos presionarse contra sus duros pectorales masculinos y la fuerza con la que era sometida de repente la resistencia de mi cuerpo se empezó a desvanecer completamente.
 
Inconscientemente me aferré a sus labios gruesos y varoniles con todas las fuerzas de mi ser, sintiendo como el fuego de la lujuria me quemaba por dentro mientras nuestras lenguas se retorcían violentamente en mi boca.
 
Y la actitud de Meyer era voraz. Mis labios eran jalados, mordidos y chupados en la más exquisita agonía, casi sin dejarme respirar, a la vez que su brazo mantenía mi cintura inmovilizada en un gesto claramente dominante.
 
«Su… su lengua…» Pensé febrilmente. «Oh Arceus divino, que-que rico. Ha-hasta el…fondo, se mete… oh Arceus
 
Me tenía justo donde quería, y en medio del desenfreno más primitivo estuvo besándome durante casi 5 minutos, a la vez que mis brazos como si tuvieran vida propia se enredaban a su cuello, prolongando más el vulgar beso. Y cuando todo terminó los resultados eran evidentes: Yo estaba jadeando agitadamente y cubierta de sudor, con el pelo desordenado y prácticamente babeando.
 
—Te ves muy linda asi, Grace. —Dijo Meyer mientras trataba de recuperar el aliento. —Excitada y gimiendo por mas.
 
Trate de responderle pero un débil gemido fue lo único que salió de mis labios.
 
—Que te parece si mañana me llamas por video llamada y planeamos algo mas intimo e intenso. —dijo mientras la Braixen trataba de tapar la vista con su charolita pero estirando y agitando su patita tratando de atrapar el dinero de la cuenta de lo consumido.
 
Si hubiera sabido todo lo que iba a desatar el responder —SI— lo hubiera pensado un poco mas...
 
Continuara…
[Imagen: nJJpzz.png]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#3
(17 Nov 2019
02:23 AM)
Salope ♪ escribió:
Pero eso no sucedió, ni sucederá.
Oh, pobre inocente.
 
(17 Nov 2019
02:23 AM)
Salope ♪ escribió:
mientras la Braixen trataba de tapar la vista con su charolita pero estirando y agitando su patita tratando de atrapar el dinero de la cuenta de lo consumido

Y esto fue súper cute.

Luego de la hija viene la madre, no? Cada una se lo pasa bien a su manera. Also, me gustó el juego de palabras del título.

No sé si sea impresión mía, pero éste se ve mucho más limpio y ordenado que el anterior. Vamos a ver cómo sigue.

Sigue así.
[Imagen: EdovJGiXkAYqwp4.jpg]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#4
(17 Nov 2019
02:23 AM)
Salope ♪ escribió:
«¡Arceus! ¿Que hace este hombre para mantenerse así se bien? Digo, es trabajo físico el que hace en su taller,

Ay, Grace. Si supieras el "hobby" que tiene Meyer todas las noches.

Me sorprende que esos dos fueran más inmediatos de la plática al sexo. Supongo que andar sin contacto con los hijos deja así a algunos padres.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#5
CAPITULO II
 
¡Dia de Montar!
Mostrar
[Imagen: p1iqIVc.jpg]
 
Suspire suavemente mientras anudaba la pequeña blusa blanca a mi cinturita, era tan ridículamente chica que mis pechos estaban prácticamente fuera de ella, mostrándose adornados por un sostén rojo que era la pieza superior de un bikini que llevaba como ropa interior.
 
Han pasado 5 días desde que Meyer y yo nos volvimos amantes, los primeros dos días fue el sexo duro e intenso más placentero que eh tenido desde que soy madre, pero el a escalado tan rápidamente pidiéndome mas y mas cosas vulgares y extremas como la que iba hacer a continuación aquí, en Ciudad Coumarine.
 
«Porque estoy accediendo a esto… no debería…» Pensaba débilmente mientras me ponía una especie de falda que apenas y me cubría un poco mas de la mitad de mis nalgas y para empeorar las cosas la prenda se levantaba lascivamente a la menor oportunidad.
 
Sintiendo una enorme vergüenza tome las calcetas negras semitransparentes  lisas y subiéndolas rápidamente me di cuenta que solo llegaban al muslo, ajustándose tan apretadamente que hacia resaltar el ligero exceso de grasa que tengo en ellos, el conjunto en si era una oda a la perversión, mostraba demasiada piel y la que no se mostraba era adornada por el vulgar atuendo que, como cereza del pastel remataba con unas zapatillas rojas con correas de corazón y olanes blancos en los tobillos y unos tacones tan altos que al ponerme de pie sentía como desde mis tobillos hasta mis nalgas se apretaban por la altura que me daban.
 
—¡Por Arceus, te ves tan sexy y guapísima! —Meyer se acerco por detrás de mi mientras que con sus anchos y fuertes brazos me abrazaba por mi cintura y podía sentir como su erección tan dura como un tipo acero se acomodaba entre mis nalgas. —¡Te ves tan, tan hermosa!
 
Por favor, Meyer… no me obligues a esto…—. Dije con timidez.
 
—¡Vamos Grace, no quiero escuchar ninguna queja más! —Respondió tajante mientras me daba una sonora nalgada que hizo temblar todo mi ser—. Ahora quiero que camines al espejo detrás de esa puerta del establo para que te veas en el.
 
Caminé sin mucho entusiasmo hacia el espejo, y cuando me vi sentí una descarga de adrenalina por todo mi cuerpo; Mi reflejo era la de esas chicas calientes que están en las esquinas de los bares de Kalos, que quiere con todos los hombres buscando alguna aventura provocándolos con el vulgar conjunto dejando poco a la imaginación aunque…
 
… Extremadamente erótica.
 
Me quede completamente anonadada por unos instantes, confundida y un poco excitada y con un sinfín de ideas que daban vueltas por mi cabeza.
 
—¡Mira nada mas! ¿Habías visto a una Milf tan ardiente y tan bien conservada alguna vez en tu vida? Apuesto a que muchos hombres quisieran poner sus pokehuevos dentro de ti — dijo muy calmado y sin ningún tacto hacia mi persona lo que hizo que, a pesar de haber descubierto tener ese lado sumiso tan marcado en mí, sintiera algo de enfado.
 
E-esta bien! —dije apretando los puños con impotencia. —¡Ganaste! Ya me puse la maldita ropa vulgar que me compraste, ¿Y ahora?
 
—Ahora pasaremos a la segunda fase del plan, descubriremos si aparte de ser una maldita sumisa, te viene bien ser exhibicionista también. —Y diciendo esto me tomo del brazo y con un rápido movimiento deslizo la puerta corrediza del establo mientras prácticamente me arrojaba hacia afuera de este para volver a cerrar.
 
Con el brusco movimiento y los tacones que no ayudaron en mantenerme en pie termine fuera del establo de los Skiddo y Gogoat con la cara en el pasto, rápidamente me puse de pie y di vuelta para golpear la puerta del establo.
 
—¡Meyer, esto es mala idea, abre la puerta te lo ruego!
 
—No te escucho, anda que te están esperando. —Respondió tranquilamente.
 
—¡Al menos deja que tome mi chándal!
 
—Si sigues insistiendo se lo daré a un gogoat para que se lo coma. —contesto burlonamente.
—¡Eres un estúpido! —pero conociéndolo sabia que lo podía hacer—. E-esta bien, lo hare… ¡Así que ni se te ocurra darle mi chándal a algún gogoat!
 
Camine tímidamente a los corrales con el ridículo atuendo, hoy me había contratado Ramos para ser la instructora especial de un grupo de adultos de tercera edad muy amigos suyos, según esto los acompañaría a montar skiddos y hacer algunos cuantos trotes dentro del corral mas grande y pasar la tarde paseando en círculos según me dijo, cosa de la que se entero Meyer a lo cual se le ocurrió esta “brillante” y pervertida idea de vestirme así.
 
Al llegar al corral logre ver a Ramos quien alimentaba a un skiddo con una baya por lo que no me vio llegar.
 
Y-ya estoy aquí Ramos…— dije titubeante.
 
—¡Me alegra que llegaras! El grupo estará aquí en un minuto. —dijo Ramos mientras volteaba—. Porque tardaste tanto en cambiarte en el estab…
 
Al dar la vuelta y verme vestida así me quede petrificada con el corazón latiendo a mil por hora. Su expresión lo dijo todo abriendo los ojos al máximo y su boca casi llegaba hasta el suelo por la sorpresa.
 
—¡Grace!¡Santo y glorificado árbol de la promesa del bendito y magnánimo Arceus! ¡Que haces vestida así! —dijo mientras sus ojos recorrían mi cuerpo de pies a cabeza.
 
—¡N-no, esto... es- es una nueva estrategia para capacitar! ¿N-no te gusta?­—dije tontamente mientras la cara se me ponía al rojo vivo.
 
—¿¡Capacitar?! ¿¡Es en serio!? ¿Qué pretendes? ¿Matar a mis amigos de un infarto? —dijo Ramos bastante incrédulo, pero no dejando de escanear a detalle todo mi cuerpo.
 
—¡Vaya, vaya, vaya Ramos, que gran amigo eres! —se escuchó una voz ronca que llegaba al establo, al mirar era un grupo de 5 personas casi de la misma edad de Ramos —. Esperábamos que fuera una linda instructora la que conseguirías para nosotros tus amigos más cercanos, pero no tan linda y buena como esta, porque si es nuestra instructora ¿Verdad?
 
Ramos me volteo a ver esperando una respuesta de mi parte, mientras yo totalmente roja trataba de bajar un poco mas la microfalda que traía puesta, pero irónicamente cuanto mas quería bajarla para cubrir mis piernas mas descubierta dejaba mis cintura y en la espalda la parte superior de mis nalgas.
 
A-asi es! Ramos me contrato para darles algunas clases para montar skiddos — dije titubeante— p-pero me dijo que eran personas muy especiales para el, asi que… dare mi mejor esfuerzo para que se lo pasen bien!
 
Los viejos aplaudieron mientras reían y murmuraban a mi alrededor, Ramos al notar que no se molestaron sino que al contrario estaban más animados solo asentía con la cabeza, yo sonreía forzadamente y gradualmente los murmullos a mi alrededor pasaron a ser más fuertes y atrevidos al notar mi sonrisa: “¿No es la campeona corredora Grace de hace algunos años?” “¡Quien diría que terminaría de esta forma!” ¡No me importaría si quisiera que la ‘montara’ a ella, jo jo jo!” “¡Apuesto a que nunca a probado a un verdadero hombre como yo!” “¡Te aseguro que mi pensión alcanzaría para montarla toda una noche!”
 
Bu-bueno! No perdamos mas tiempo, ¿quien se quiere divertir trotando toda la tarde encima de un skiddo?— dije animando a los presentes quienes respondieron gritando al unísono.
 
Rápidamente me puse en acción caminando hacia el grupo de skiddos que ya se encontraban dentro del establo, los tipos me seguían atentamente no perdiendo ningún detalle de mi cuerpo, desgraciadamente el atuendo no era lo más idóneo para caminar en la pastura, las zapatillas de tacón alto se clavaba en la tierra y al hacer mas esfuerzo para desclavarlas mis caderas se movían sensualmente de un lado a otro, y en ocasiones hasta daba cómicos saltitos haciendo temblar un poco más mis nalgas para deleite del grupo que venía detrás de mí.
 
«¡Esta me la pagaras Meyer! Dulce Arceus, ¡Me he de ver súper estúpida caminando así!» Pensé con angustia mientras sentía las miradas y piropos lujuriosos de los viejos detrás de mí, decidí acelerar el paso hasta que finalmente logré llegar a los skiddos, rápidamente acaricie a uno mientras me daba la vuelta rápidamente al grupo de viejos, notando como sus miradas se levantaban a verme ahora que estaba de frente.
 
De acuerdo, a continuación les mostrare la forma correcta para la montura de un ski…— pausándome un momento recordé el atuendo que llevaba visualizando lo que seguía, mi adrenalina fluía a mil por hora.
 
—Por favor, continúe— dijeron ansiosamente los viejos mientras se acomodaban alrededor del skiddo que iba a montar como si se tratara de alguna transmisión de pokevision o algo parecido, el pobre skiddo empezó a ponerse un poco nervioso.
 
¡B-bien, hagámoslo!— impulsándome del lomo del pokemon y dando un salto firme pero alto abrí las piernas en el aire dándole el espectáculo de sus vidas a los pervertidos viejos, aterrice mis nalgas en la parte con vegetación del skiddo, mientras doblaba mis rodillas y atore bien mis muslos y cambiando de posición mis manos me sujete de los cuernos mientras ponía mi espalda erguida tratando con esto dejar lo menos descubierta lo poco que ya cubría mi falda por la parte posterior, había montado con mi chándal miles de veces en esta posición, pero ahora con el escaso atuendo que tenía note lo vulgar que es estar en esta pose.
 
Los viejos aplaudieron y exclamaron asombro al verme montada así, rodeándome me desnudaban o más bien dicho quitaban la poca tela que tenía en mi cuerpo con los ojos mientras yo trataba de tranquilizarme, pues al sujetar los cuernos del skiddo este se estaba poniendo aun más nervioso balando fuertemente, poniendo toda mi experiencia por delante comencé a respirar profundamente tratando de tranquilizarme para trasmitirle esos sentimientos a mi montura, manteniéndolo lo más tranquilo posible.
 
Mu-muy bien! Todos a sus skiddos, el primer paso es aprender a montar
Apenas había dicho eso y cuando me di cuenta cada uno de ellos ya estaba encima de su respectivo skiddo, formados en hilera no uno tras otro, sino mas bien yo era la única que iría enfrente y ellos 5 detrás de mí.
 
—Bueno, que se le va hacer —dijo Ramos tranquilamente mientras se subía a la cerca del establo para sentarse y observar—. Ellos venían no para aprender a montar, sino para tener a una linda entrenadora que los acompañara, asi que el plan salió más que bien.
 
Al escuchar lo que dijo Ramos caí en cuenta que era verdad, tan distraída había estado con Meyer que nunca me paso por la mente el hecho de preguntarle si necesitaban una instructora básica o algo mas avanzado, Ramos solo quería prácticamente una “dama de compañía” y la mala coincidencia de mi situación con Meyer le había convenido totalmente al tenerme vestida así, me mordí los labios al sentirme tan impotente y usada por tal situación que mi skiddo empezó a temblar nuevamente.
 
 —Deprisa instructora, no nos haga esperar mas.—dijo uno de ellos, al contrario del mío sus skiddos se veian muy seguros y hasta impacientes, reflejando los sentimientos de sus jinetes.
 
Muy bien, c-cabalguemos ya!— inclinando mi cuerpo hacia enfrente pude sentir como la falda prácticamente se subió al máximo quedándome hecha un ridículo cinturón, mientras trataba de calmarme para que mi skiddo tuviera un trote tranquilo, podía sentir como al trotar era inevitable que mi cuerpo se sacudiera y obvio el rebote de mis nalgas en sus lomos, por lo que el bikini que llevaba en esa posición comenzó a meterse mas y mas entre mi trasero, dando un espectáculo mas que vulgar a los viejos que tenia detrás mío, que animados por la vista que les estaba dando comenzaron a silbar y lanzar piropos de lo mas morbosos.
 
“Nena, pero que linda vista!” “Oh por la gloria de Arceus, quisiera morder ese trasero” “Valió cada pokecuarto lo que pagamos por esta clase, Ramos!” “Apuesto que esas nalgas se verían mejor rebotando encima de mi jo jo jo!”
 
Cerré los ojos por la vergüenza sentida, pero a pesar de todas las majaderías que escuchaba mi cuerpo me daba claras señales de que estaba disfrutando su nueva y extraña aventura. Mis pezones estaban súper duros, marcándose descaradamente por debajo de mi blusa. Mi respiración cada vez se volvía mas y mas sexual, y mis nalgas a pesar de estar rebotando sin control se apretaban con fuerza contra el ya bastante metido bikini, como si mi culo quisiera comérselo, y el rozar de la vegetación de el skiddo en toda la zona de la entrepierna y los muslos no estaban haciendo nada fácil mantener la calma.
 
«Tra-tranquila Grace… no estás disfrutando esto, no puedes estar disfrutándolo, ¡esta no eres tu!» pensaba constantemente tratando de convencerme a mí misma, negando lo que era muy evidente en mi cuerpo.
 
El pobre skiddo caminaba lentamente, inseguro, bajando la cabeza y a veces daba pequeños saltitos por la confusión y excitación que yo estaba sintiendo, el grupo detrás de mi no dejaba de silbar, gritar e incluso pude notar algunos flashes que indicaban que estaban guardando recuerdos de tan obsceno espectáculo que les estaba dando.
 
Fue una completa hora tortuosa para mi, tardaba casi 10 minutos en dar una vuelta al corral completo, por más que trataba de mantenerme tranquila el sentir la mirada de los viejos principalmente en mi trasero y el trote errático del pokemon, sumado a lo poco que podía hacer tratando de jalar el bikini hacia afuera de mis glúteos sin ningún logro pues al final se volvía a meter rosando intensamente mis zonas intimas más sensibles, me tenían al borde de un tremendo orgasmo, pero cuando ya no podía mas termino por fin la hora de la “clase”, como pude de un brinco baje rápidamente del skiddo, apenas podía mantenerme en pie, las rodillas me temblaban y estaba completamente empapada en sudor.
 
Bi-bien! Creo que todos nos divertimos bastante ¿No es asi? —.Dije tratando de mantener la compostura al máximo, los viejos bajaron de sus skiddos algo decepcionados de que la clase terminara, se podía notar a leguas que todos estaban bastante excitados, al notar esas “carpas” debajo de sus pantalones.
 
«¡Cielos! ¿Cómo es posible que siendo tan viejos se les note tanta energía?» pensé tratando de disimular lo más que podía mi mirada en esas zonas, extrañamente algo dentro de mi sentía cierto goce al saber que, a pesar de ser una cuarentona podía despertar el sentido básico de hombres tan mayores ¿acaso realmente me estaba volviendo una exhibicionista?
 
Los viejos insistieron en tener un prorroga de tiempo en la clase, pero fui un poco cortante con la situación pues el estado en el que me encontraba no era el mejor para continuar, así que algo decepcionados, pero satisfechos con los recuerdos que llevaban en sus cámaras prometieron volver a contactar a Ramos para tener otra clase por parte mía, así que se fueron bastante satisfechos con la experiencia.
 
—Grace, debo decir que me sorprende que a tu edad te gusten este tipo de cosas —dijo Ramos mientras yo seguía con la respiración agitada—. Ahora.. si gustas, y quieres ganarte un poco mas de pokecuartos podríamos hacer algo para ya sabes, aprovechar esa ropa tuya y…
 
Ramos… dejémoslo así, tu saliste ganando y yo… estoy agotada… tengo que irme— respondí cortantemente y alejándome lo más rápido posible o lo más rápido que me permitían los tacones llegue al establo que ya se encontraba con la puerta abierta, tímidamente fui entrando poco a poco buscando al causante de mis infortunios, cuando ya me encontraba completamente dentro del establo de repente la puerta corrediza se cerro de golpe haciéndome saltar de un susto.
 
—¡Vaya vaya, lo manejaste todo muy bien Grace!
 
—¡Estúpido, casi me matas de un susto! ­—dije temblando por tan repentino sonido.
Mostrar
[Imagen: 9KMf9JJ.jpg]
 
Con un movimiento audaz como si tuviera velocidad sobrehumana Meyer logró ponerse en mi espalda y de un fuerte abrazo deslizó lujuriosamente su mano por mi vientre descubierto por la diminuta blusa.
 
Y no sé qué me sucedió.
 
Justo en el momento en que su mano tosca tocó mi piel un exquisito latigazo sexual se extendió violentamente por todo mi cuerpo, casi como si un ataque eléctrico de alta tensión me hubiera golpeado de lleno, y sin poder evitarlo caí al suelo torpemente mientras trataba de controlar mis gemidos, temblando de excitación.
 
Ah, ¿Q-qué fue… eso?
 
Como si fuera una muñeca de trapo, Meyer me levanto de un tirón y ya me tenía nuevamente de espaldas a el entre sus brazos, estaba completamente descontrolada, respirando agitadamente sintiendo el poderoso abrazo de mi amante, luchaba contra el placer que recorría mi cuerpo pero Meyer de repente me pregunto algo que de solo escuchar hace que me viniera.
 
—Dime Grace, ¿te gusto exhibir tu cuerpo como una verdadera puta enfrente de esos viejos?
 
Cállate tonto… no soy esa clase de chica —. Dije realmente angustiada.
 
—¿Sabes? En cualquier momento pudiste negarte, o no hacerlo, o al menos quitarte las zapatillas que tanto te hicieron sufrir para caminar, pero veo que eres toda una putita obediente—. Dijo triunfante mientras sus manos paseaban por todo mi cuerpo sin que yo pudiera detenerlo.
 
Te- te lo suplico, no me llames así… es indignante…— dije queriendo convencerme más yo que a el.
 
—¡Vaya! resulta que a esta puta no le gusta que le digan puta!— refunfuño mientras sus brazos me soltaban, tuve que sostenerme de las tablas del corral enfrente de mi para no caer —. Siendo así creo que por hoy lo dejaremos.
 
—No… por favor…
 
—Disculpa, no te escuche —. me tenía donde el quería.
 
—Quiero… seguir… por favor… —algo dentro de mi ya estaba muy roto.
 
—Pero yo no fornico con mujeres que se den a respetar, lo siento, yo solo fornico con putas —.dijo acercándose por detrás susurrándome al oido, al sentir su respiración en la oreja todo mi cuerpo sintió un recorrido de placer que erizo mi piel.
 
Seré… seré tu puta, seré lo que tú quieras, pero por favor, no me dejes así, continua, úsame como tu quieras! —.totalmente perdida al placer mi cuerpo se arqueaba como si tuviera vida propia, repegándose a mi amante, frotando con mis nalgas su dura erección, atrapándola en medio de ellas.
De repente Meyer agarró mi bikini y con un fuerte tirón me lo bajó hasta las rodillas, dejando mis firmes nalgas completamente expuestas, de un fuerte movimiento sentí como su palma abierta me dio una poderosa nalgada que acabo por hacer que mi cuerpo perdiera el control y un fuerte orgasmo llego con la segunda nalgada aún más fuerte, mi cuerpo estallo en placer mientras un grito agónico se ahogaba en el lugar y un hilo de líquido escurría por mi entrepierna
 
—Aahhh… aaaahh… oooh…
 
—¡Por el amor de Arceus Grace! ¿te acabas de venir por una nalgada? — dijo Meyer sonriendo mientras con su enorme mano amasaba uno de mis glúteos, apretándolo fuertemente —. ¡Eres la mujer perfecta!
 
N.no... — Meneé la cabeza en negación, sabía que toda la experiencia anterior me había puesto al borde del orgasmo y solo necesitaba un detonante para poder llegar al climax, pero apenas pude acomodar las ideas cuando repentinamente sentí que algo duro, grueso, palpitante y resbaloso se deslizaba entre mis nalgas hasta llegar a mi ano, presionándolo agresivamente pero sin penetrar.
 
Nuevamente un brutal latigazo sexual sacudió mi cuerpo, haciendo que me retorciera descaradamente contra un establo de algún gogoat, en medio de los mas indecentes gemidos sexuales, sintiendo como el poderoso miembro de Meyer palpitaba entre mis nalgas y emitía un calor que me quemaba por dentro y que se volvía cada vez más irresistible.
 
—Oh que delicia… s-se siente tan… caliente, tu verga… oh bendito Arceus…
 
Meyer logro que mi voluntad se cayera a pedazos en solo 5 días y que todo lo que intentara hacer conmigo lo permitiera, no sabía lo necesitada que estaba de un amante tan brutal como el o si mi cuerpo quiso satisfacer de golpe todo ese tiempo perdido en el que no tuvo placer, eso pasaba por mi mente cuando en ese momento comenzó a frotar vigorosamente la gruesa y resbalosa cabeza de su miembro contra mi apretado agujerito, en deliciosos círculos que crecían y disminuían, preparando pacientemente mi culo para lo que seguía, hasta que…
 
No resistí más.
 
Con una carita angustiosa y con voz completamente sumisa le dije:
 
—Mé-métemela… te lo ruego!
 
En ese momento Meyer sujeto mi cabeza enredando sus gruesos dedos entre mis cabello y apretando el puño con mi pelo en el, de forma humillante me obligó a apoyarme contra el establo, metiendo mi cabeza en esa parte donde los Gogoat sacan las suyas, en un gesto que parecía representar mi sumisión, y entonces acomodándose detrás de mí, empezó a enterrarme su gruesa verga en el culo sin piedad, milímetro a milímetro y después centímetro a centímetro.
 
Ahh, bendito cielo… ­­ —Apreté mis dientes mientras temblaba de excitación, sintiendo como su poderosa y dura erección se deslizaba cruelmente entre mis nalgas y la presión en mis intestinos aumentaba mas y más, hasta que después de algunos placentero y agónicos segundos las caderas de Meyer se apretaron contra mi cuerpo y supe que me la había metido completa.
 
Y la sensación era sublime, deliciosa, de posesión total, mis ojos se fueron completamente arriba mientras mi boca se abría al máximo, hilos de saliva caían por la pérdida total del control en mis expresiones por el excesivo placer que sentía mi cuerpo.
 
Su pene parecía que estuviera hecho de fuego puro, y su calor en mis entrañas me consumía lentamente de una forma indescriptible, mientras yo arqueaba la espalda y paraba las nalgas desvergonzadamente, mientras mi cabeza estaba aun dentro del establo pidiendo más con cada gemido mientras mis propios jugos resbalaban por mi entrepierna.
 
Y mi “cabalgata” comenzó.
 
Con un movimiento completamente dominante Meyer colocó su pesada mano en la base de mi espalda mientras con la otra me mantenía mirando hacia abajo jalando de mis cabellos, y entonces sus fuertes caderas me embistieron agresivamente y comenzaron a bombear mi culo a un ritmo brutal, casi insoportable, como si un Gogoat cabalgara a todo galope a una velocidad increíble, me tuve que sujetar fuertemente a el establo individual delante de mí que no tardo en comenzar a rechinar por el movimiento.
Mostrar
[Imagen: 1Pl2bVb.jpg]
 
Aaaaaaaaah! bendito y dulce Xerneas que bendición estar viva para esto! No te detengas! Sigue, sigueee! Oooh!...
 
Me retorcía en éxtasis contra el establo, con las manos apoyadas a esos troncos que están en forma horizontal, mientras unas gotas de sudor resbalaban por mi rostro, con mi cuerpo sacudiéndose de atrás para adelante con cada embestida  recibida, mientras mis firmes nalgas rebotaban en contra de las poderosas caderas de mi amante y recibían su cruel premio, a la vez que mis intestinos eran llenados y vaciados sin piedad de su duro y venoso miembro, como si de un pistón dentro de un cilindro se tratara.
 
—Ahh… p.por Arceus, ahhh…
 
—Para ser una puta lo estas disfrutando bastante ¿no crees? ­—dijo Meyer empapado en sudor por el vigoroso y delicioso ejercicio, mientras soltaba mi espalda y estiraba su brazo para tomar algo —. Ven aquí, esto te quedara mejor.
 
Solo sentí como pasaba unas correas por encima de mi cabeza y cuando note  era una brida, de esas que se les pone a los Gogoat mas rebeldes y con la cual se les dirige a la dirección que quiera ir el jinete solo jalando la correa, me había puesto tan rápidamente la cabezada que cuando quise reclamar de un jalón de la misma hizo que abriera la boca ajustando perfectamente el bocado entre mis dientes, ajustándola de tal manera que parecía hecha a la medida.
 
—¡Ja ja ja ja! Quien iba a pensar que te quedaría tan bien, ahora la gran jinete se a convertido en mi montura de lujo, ¿no es así? —. Dijo mientras tiraba de las correas acabando de ajustar el humillante artefacto en mi.
 
Mi corazón simplemente se encendió en un enfermizo sentimiento de placer y sumisión,  mis ojos suplicaban un poco de dignidad, era irónico que en mi carrera y trabajo había ajustado miles de bridas en distintas monturas, rhyhorns, Gogoats, skiddos, tauros, mudsdale, sharpedos, mamoswine y muchos mas, y ahora yo misma llevaba una mientras me daban la cabalgata de mi vida.
 
Simplemente, el placer era demasiado, y el poderoso golpeteo en mis entrañas me estaba volviendo loca, Meyer ahora tironeaba de las correas de la brida con una mano con una cadencia y ritmo hipnótico y constante que se multiplicaba al sentir como mi ano se apretaba vigorosamente alrededor de la verga que cruelmente lo profanaba.
 
Y lo peor de todo es que al tener puesto el bocado solo hacía que mi excitación creciera a limites excesivos, de mi boca escurrían hilos de saliva ahora constantes por no poder cerrarla y de mi salían vulgares gemidos de placer, como si fuera un pokemon en celo en pleno apareamiento por el terrible abuso que mi culo estaba sufriendo, solo atinaba a gemir fuertemente con cada embestida acercándome mas y mas al orgasmo
 
— MMMMmmmgggg, MMMgffffff!! MMmmmmgggmmmggfff!!!!
 
 
«¿Realmente esto es lo que deseaba?» pensé débilmente queriendo analizar mi situación; empinada con la cabeza metida en un establo, portando una brida completa, en la postura más humillante mientras recibía a mi macho analmente, y con el bikini aun en las rodillas mientras mi jinete tiraba de las correas imponiéndome su ritmo al fornicar.
 
Meyer seguía montándome vigorosamente, con sus poderosas caderas de hombre daba embestidas brutales contra mi cuerpo una y otra vez mientras yo mantenía la boca abierta de forma sexual y pasaba la lengua por el bocado que atravesaba de mejilla a mejilla, jadeando salvajemente en el sexo anal mas salvaje y exquisito que había recibido en mi vida.
 
Durante casi 20 minutos sólo el sexual sonido de mis firmes nalgas recibiendo a su jinete y mis fuertes gemidos interrumpieron aquel establo vacio, sabía que dentro de poco quizás Ramos llegaría con todos sus Gogoat y skiddos para llenar de pokemon el lugar y se sorprenderá a ver a estos dos especímenes en apareamiento total, la idea era tan morbosa y vulgar que hizo que mi cuerpo se exprimiera apretando y atrapando mas el pene de Meyer, tanto así que de repente en un brutal tiron a las correas, en un gruñido de los mas salvaje Meyer se apretó de repente contra mí y…
 
—¡Grace! ¡¡Ooh Grace!! ¡¡Me vengo dentro de tu ano!! ¡¡UUUgggggg!!
 
Su verga comenzó a escupir su masculina semilla en mis entrañas.
 
«Santo Arceus!!» pensé febrilmente mientras abría los ojos al máximo y emitía sonido guturales que salían de mi sin ningún sentido por el bocado que tenía atravesado a mi boca, ya mi sensible esfínter podía sentir las contracciones de su miembro al sentir el fluir de su esperma por toda esa barra de carne depositándose en lo más profundo de mis intestinos, gemí mientras pataleaba de forma infantil y apretaba mas el culo por la sensación de calor que ahora me estaba llenando, sintiendo como su leche me quemaba deliciosamente las entrañas mientras era inyectada en cantidades industriales dentro de mí.
 
« C-como quema… me esta llenando… oh ¡¡me-me vengo!!» Pensé mientras todo mi cuerpo se tensaba al sentir el hirviente esperma de mi amante que ahora se revolvía dentro de mí, un latigazo de placer golpeo todo mi ser, un gutural sonido salió de mi clavando las uñas en la madera que me sostenía, mi cuerpo exploto en un orgasmo tan intenso que perdí todo control de mi cuerpo.
 
Meyer me mantuvo completamente inmovilizada sujetándome fuertemente con la correa y su otra mano en mi vientre, mientras sus caderas daban suaves pero firmes movimientos contra mis nalgas, terminando de vomitar su semilla en mi interior rectal, hasta que finalmente lo logró y con un movimiento brusco salió de mí, aflojando la brida que tenía en la cabeza para liberarme.
 
Estaba demasiado débil para hacer algo, y con pesadez todo mi cuerpo cayó en el piso amortiguado por la poca paja que había dentro del establo, respiraba agitadamente, disfrutando de esa sensación post-orgasmos sintiendo un exquisito dolor en el culo mientras mi ano se cerraba poco a poco y dejaba escapar parte de la carga del semen que “mi jinete” había dejado dentro de mi, acompañado de avergonzantes sonidos vulgares que no podía controlar
 
Y nos quedamos así, casi durante 10 minutos.
 
Volviendo en mi rápidamente trate de ponerme de pie, mientras me quitaba la brida que aun tenía en la cabeza y respiraba profundamente, casi como si no creyera lo que me acababa de pasar, con mucho cansancio tome los costados del bikini y con total vergüenza me lo subí nuevamente.
 
—Estuviste genial Grace, ¿que haremos mañana? —. Meyer me arrojo mi chándal, mientras terminaba de abotonar su overol.
 
No… no habrá nada mañana, hoy fue la última vez que hacemos algo así… —conteste débilmente mientras me acomodaba rápidamente el chándal, sintiendo una indescriptible sensación de llenura en mi estomago.
 
—¿Disculpa? Una vez que me repitas eso, te prometo que te dejare de molestar, claro si eso es lo que quieres —. Meyer me tomo de la barbilla levantando mi rostro y con un movimiento brusco me obligo a verlo a los ojos­. —¿Eso es lo que quieres?
 
Me sentía tan sumisa, tan sucia y despeinada, sentí un miedo tremendo, pero no por lo que había pasado, ni por lo que me obligaba hacer,  ni por cómo me sujetaba en ese momento.
 
Sentí mucho miedo de perderlo…
 
Yo… —dije débilmente.
 
—¿ES ESO LO QUE QUIERES? —Grito Meyer.
 
—¡No! ¡No es lo que quiero…! —­Dije completamente derrotada—. No es lo que quiero…
 
 
 
Continuara.
[Imagen: nJJpzz.png]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#6
Algo me dice que esta historia no terminará bien para uno de los dos. Meyer resultó ser muy bueno para someter, pero siento que eso mismo va a terminar mal.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#7
Pensé que el fic era más largo GrowThink

En fin, por lo que leí, el fic está entretenido; aunque juré la primera vez que vi el título que iba a ser algo relacionado con enfermeras y hospitales por que sonaba muy parecido a Grey's Anatomy lol -juego de palabras a posta, me imagino-

Queda ver como va seguir esta relación entre Grace y Meyer, pues ya se está viendo que el otro es bastante controlador y dominante para obtener lo que quiere y la otra no se lo niega por miedo de quedarse sola otra vez, aunque sabe que está mal.

So, a ver que depara el tercer cap.
[Imagen: iSs3j2Q.jpg] 
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#8
Me gustó mucho cómo terminó esto. Por alguna extraña razón siento que esto lo leí en otra parte. ¿Lo has subido en algún otro lugar?. 

Pero bueno, espero seguir sabiendo de este tipo de historias tuyas. Me agradó como narraste la historia, espero y me sirva de ayuda para to escribir las mías y queden igual de maravilloso que las tuyas.


-Arrivederci!
 0  0  1  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#9
Muchas gracias por sus comentarios! Realmente animan y motivan a continuar! ♥ Son los mejores!

Y gracias
Deskore por tus palabras, todos tenemos una manera muy singular de escribir historias, pero si buscas cosas lascivas y eróticas, soy tu chica! ;)
 
Cita: Por alguna extraña razón siento que esto lo leí en otra parte. ¿Lo has subido en algún otro lugar?. 

O.o no me asustes! este no lo eh subido mas que aquí y se lo eh dado a un amigo que no esta en el foro... nada mas. Tengo otro fic en el foro, y he escrito otras cosas, pero dudo que estén compartidas en otros lugares... realmente lo dudo.
[Imagen: nJJpzz.png]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#10
CAPITULO III
Una cena de lujo.
 
8:00 am
 
Dormía profundamente cuando de repente fletching entro por la ventana para cantar alegremente en mi habitación, los primeros rayos del sol también se filtraron al interior, gire pesadamente cubriendo con mi mano mis ojos para adaptarme a la luz que ya alumbraba bastante mi habitación, estire mi cuerpo desnudo, bastante adolorido por la falta de “ejercicio” del día anterior.
 
«Asi que… así se siente el no tener sexo un solo día, después de tenerlo salvajemente por 11 dias?» pensaba mientras salía de la cama, poniéndome de pie y cada musculo de mi cuerpo ardía, no se si era su forma de expresarme que se estaba recuperando o me estaba reclamando por no darle lo que insanamente ya se me había hecho un vicio.
 
Camine pesadamente al baño y abrí la regadera, el agua caía deliciosamente en mi cuerpo mientras me revitalizaba para empezar el día, es inevitable el lavar mi cuerpo y no sentir bastante sensible y algo “adoloridas” aun mis zonas más íntimas, cierro los ojos y trato de recordarlo, es inevitable no pensar en el, en su musculoso torso, sus fuertes piernas y su enorme y grueso… de repente viene a mi mente algo…
 
«¡Es hoy, de verdad es hoy!» pienso ilusionada, como si fuera una niña pequeña.
 
En unos minutos salgo de la regadera y comienzo a vestirme, hoy es un día muy especial para mí.
 
¡Meyer viene a mi casa para cenar!
 
Tomo un desayuno ligerito para poder ir al mercado de pueblo a comprar las cosas para el festín especial de esta noche, muerdo mi tostada mientras sonrió pensando en que esta será la primera vez después de estos 13 días en que el vendrá a mi casa, bebo despacio mi café imaginando todas las posibilidades para que esta relación no solo se base en el excelente sexo que eh tenido, sino en algo que sea más… sentimental.
 
Termino el desayuno y antes de empezar hacer la lista para las cosas que iré a comprar salgo al patio a alimentar a Rhyhorn y a ponerle la silla de montura, en lo que termina de comer saco mi portátil para comunicarme con Meyer y confirmar lo de esta noche, el me dijo que regresara a casa desde hace dos días, pues el día de ayer tenía un trabajo que hacer en Ciudad Yantra, por lo que, para que no se le ocurriera algo que me fuera a gustar de mas en una ciudad que no conozco, decidí tomarle la palabra y regresar a casa.
 
Obviamente me mando con las piernas temblando de placer…
 
En pocos minutos contesta mi videollamada, y puedo verlo, mi corazón late a mil por hora al verlo en la pantalla, y más que aparece sin playera y aun despeinado pues supongo que llego cansado por el trabajo que fue hacer.
 
Mostrar
[Imagen: grace.jpg]
 
Buenos días perezoso!— le digo alegremente.
 
—Ah… eres tu…
 
Pues claro que soy yo, sino quien más— digo algo decepcionada, mientras observo como bosteza y se rasca la cabeza.
 
—Pensé que eran mis hijos, no los he visto desde ayer.
 
—¿Qué? ¿No haz regresado a Ciudad Lumiose? ¿Aun sigues en ciudad Yantra?
 
Meyer se pone de pie y en la pantalla queda completamente su miembro expuesto, me quedo petrificada pero algo dentro de mi hace que mi sentido del gusto empiece a trabajar, mientras como si fuera ya algo innato en mi cuerpo un calor en mi entrepierna comienza a intensificarse, me quedo con cara de estúpida hipnotizada por como al moverse esa dulce fruta se columpia, como si estuviera lista y madura para ser devorada por mi.
 
—Y bien, ¿Qué es lo que quieres?— Meyer vuelve a sentarse subiéndose los pantalones y abotonando el overol.
 
Mmmm… ¿Eeh? —Despierto lo más rápido que puedo de ese trance de ver su pene y acomodo mis ideas— Ahh! Si! Es… es por lo de la cena de hoy, dijiste… dijiste que vendrías, y quería saber si… hay algo que te guste, o que quieres que cocine para ti… soy muy buena haciendo repostería! Y si tu quieres yo…
 
—¿En serio para eso me molestas mientras trabajo?— Sus palabras golpean duramente mis sentimientos, pero esa maldita sensación de sentirme menospreciada es lo que ahora me enciende tanto. Se vuelve a poner de pie mientras observo el lugar en el que esta, solo alcanzo a observar que es una casa construida de ladrillos antiguos y una cabecera de cama hecha de madera, el cobertor de la cama es color arena y en el buro hay puesto unos lentes oscuros de mujer de armazón rojo.
 
Es que yo… pensé que… cenaríamos hoy… perdóname…— digo angustiada mientras bajo la mirada y aprieto mis puños en mis muslos completamente sumisa.
 
—De acuerdo, si yo te lo dije lo cumpliré, ¡solo pídemelo como es debido!— dice burlonamente mientras se acerca a la pantalla y me mira fijamente, simplemente ejerce perfectamente su papel en esta relación y sin rechistar dejo la portátil en el suelo mientras me pongo de rodillas e inclino mi cuerpo hacia adelante poniendo las palmas de las manos también en el suelo y apoyo mi cabeza en ellas.
 
Te lo ruego, ven a cenar a la casa de tu mascota favorita!— digo avergonzada pero firmemente.
 
Meyer explota en risa mientras yo sigo completamente en esa posición, esperando obtener una respuesta positiva, mi cuerpo lo necesita tanto, que hay una pequeña parte que aun odia  eso de mí.
 
—¡Eres una puta increíble Grace!—me dice mientras carcajea— Bien, Te veré a las 8 de la noche, encárgate de tener algo rico para cenar y para beber, espero que no me desilusiones y te ganes muy bien tu premio, solo algo más.
 
S-si, dime que es?— Pregunto ansiosa.
 
—No eres la favorita.
 
—¿¡Eeeh?!
 
—Nos vemos.
 
La trasmisión se corta y me quedo allí, sorprendida por sus últimas palabras, me incorporo quedando solo de rodillas frente a la portátil mientras mil preguntas pasan por mi cabeza.
 
«¿Qué me quiso decir? ¿Y si no soy la única mujer a la que trata así? ¿Y si tiene a alguien más? ¿Y si al final simplemente soy un juego para el? ¿Y si al final me quedo sola? ¡¿Y si…?!»
 
Un leve rugido de mi Rhyhorn me saca del trance en el que estoy, volteo y noto como me mira preocupado, como si supiera de mi situación, supongo que debe sentirse extraño pues después de todo es cierto eso que dicen que los pokemon sienten una gran conexión con su entrenador, y hace muchísimo que no siento esa confianza y ese orgullo como cuando era la gran corredora que fui, ahora solo salimos a cabalgar de vez en cuando y la mayor parte del tiempo lo uso solo para ir a hacer compras o tareas simples.
 
Me pongo de pie y aviento la portátil a la mesa de la entrada mientras cierro la puerta, acomodo las alforjas a la montura de rhyhorn mientras le acaricio la cabeza, subo la parte superior de mi chándal para ponérmelo completo y subo el cierre en su totalidad y de un salto ágil lo monto.
 
—¡No te preocupes, esta noche todo saldrá bien!— digo con una falsa confianza para ver si puedo contagiar a mi pokemon aunque sea con ese placebo sentimental.
 
Las puertas del corral se abren y salgo velozmente montada en él, no es un viaje largo pero siempre es bueno disfrutar de un paseo montándolo, agito las correas mientras espoleo firmemente sus costillas, el aire empieza a golpear con más fuerza mi rostro, a pesar de tener el cuerpo adolorido y que la cabalgata repercute en mis zonas intimas sensibles es muy estimulante para mí el sentimiento de velocidad encima de Rhyhorn, suelto la correa y abro los brazos mientras doy un respiro profundo y puedo sentir levemente ese sentimiento de libertad, sonrió brevemente mientras vuelvo a tomar las riendas acomodando mi peso hacia adelante haciendo con esto que rhyhorn vaya más veloz aun.
 
Mostrar
[Imagen: 4312304-grace.jpg]
 
¡Adelante!— ordeno mientras nos acercamos más a nuestro destino.
 
Después de 5 minutos de cabalgata llegamos al mercado del pueblo, desciendo de mi pokemon y amarro sus riendas al aparcamiento de monturas, al ser un lugar relativamente mediano el mercado de Pueblo Vaniville siempre está lleno de gente, es por eso que se encuentra fueras de la ciudad, me doy prisa para realizar las compras lo más rápido posible, carne, bayas, vegetales, pan, licor, harina, azúcar, cremas dulces, mermeladas, compro todo lo necesario para hacerle a mi “macho” la cena que se merece y que, si tengo suerte, le dará mucha energía para satisfacerme como solo el lo sabe hacer.
 
—¡Grace! ¡Que gusto verte de nuevo, habías estado enferma?—Pregunta la tendera
 
—¡Hola que tal! eh… digamos que fui unos días a Ciudad Lumiose a visitar a… una amiga, y bueno, creo que me tome mi tiempo.
 
—¡Ah! Ciudad Lumiose! ¡Que romántico!—exclama encantada— es increíble esa ciudad, con tantas parejas, y paisajes y comidas tan exóticas, es un sueño para cualquier chica.
 
—Ja… tiene razón, ¿Cuánto le debo por los 2 litros de leche mu-mu?— pregunto apresuradamente pues ya casi es mediodía.
 
Termino rápidamente las compras y vuelvo a casa en un santiamén, pienso en hacer un par de filetes Chateaubriand con carne fresca de tauros, aquí en Kalos es una receta tradicional que todas las madres enseñan a sus hijas y no es por presumir, pero soy muy buena preparándolo.
 
Es tan confortante preparar comida para un hombre que había olvidado todo esto, suspiro pensando en el, imaginando en lo feliz y satisfecho que lucirá cuando llegue a casa, sazono la carne mientras corto las bayas y las verduras y en otra sección de la cocina empiezo hacer la combinación de ingredientes para preparar algunos pokelitos como postre, la cocina es una sinfonía de aromas y sonidos como hace mucho tiempo no lo era, rápidamente pasa el tiempo y todo mi esfuerzo va rindiendo frutos, la carne a quedado suave y jugosa, la crema que la acompaña es perfecta, los pokelitos han quedado esponjosos y dulces, y la crema que los acompaña es tan suave y dulce como las de las pastelerías mas prestigiosas de Kalos.
 
«Me llevo toda la tarde, ¡pero estoy segura que le gustara todo!» Suspiro y seco el sudor de mi frente por el esfuerzo realizado, con mucha motivación saco la vajilla especial de plata de la alacena y pongo la mesa de la manera más romántica posible, platos hondos y platos de postres, una salsera muy elegante para la crema, el pan fresco y crujiente y la botella de vino más cara que eh tenido guardada desde hace mucho para una ocasión tan especial como esta.
 
Para finalizar la mesa pongo en el cloche de el mismo juego de la vajilla los pokelitos para que se enfríen y, calculando el tiempo que terminemos la cena estos queden a una temperatura perfecta para que sean el postre y el gran final, esperando que al estar satisfechos y animados por los dulces sabores del final y ayudados por el vino empecemos el desenfreno carnal que tanta falta me hace, ese para mi es el postre mas ansiado y dulce que puedo tener hoy.
 
Con orgullo veo la mesa puesta y bien equilibrada para el festín que prepare, sueño despierta en que quizás, quizás sea eso el principio para que nuestra relación pase a ser algo más que solo sexo salvaje y dominante de su parte y me vea mas como lo que soy, una mujer que anhela tener a un hombre como el como compañero para lo que nos reste de vida, al fin y al cabo ¡me lo merezco!
 
«¿Relación? ¿Es en serio? A estas alturas es como si yo fuera una simple montura que el usa caprichosamente a la hora que quiera»
 
Pero eso podría cambiar esta noche, no digo que realmente no disfruto todo lo que hemos pasado juntos estos días, de hecho ni yo misma sabía que tenía ese corazón sumiso tan marcado en mi, realmente a estas alturas me aterra tanto perderlo que podría permitirle todo lo que el quisiera, aun mas cosas de las que ya hemos hecho.
 
El reloj de la sala me saca de mis pensamientos y me doy cuenta que ya son las 7 de la noche, rápidamente  me dirijo al baño mientras me desnudo y pongo toda mi ropa en la canasta de ropa sucia, me doy una ducha complementando la que me di en la mañana, delicadamente pongo en mi piel desde los aceites más finos de mi colección hasta el perfume “Coco - tine” de los más prestigiosos en nuestra región, un conjunto de lencería de encaje negro que compre al regresar de Ciudad Lumiose es lo que hoy estrenare para seducirlo.
 
Y como carta de presentación usare el blazer con solapas color bronce obscuro que utilice cuando fue la final de la clase maestra de Serena, acompañado de la blusa de moño con lazo al cuello color durazno, aunque esta vez cambiare el pantalón del conjunto por una sexy minifalda ajustada con abertura delantera, tuve suerte de encontrarla del mismo tono de color que mi blazer e inmediatamente pensé en hacer esta picante combinación entre lo elegante y lo erótico, y no es por nada, pero el seguir practicando montura hace que mis caderas y piernas se vean muy bien torneadas, me siento llena de confianza para lo que pronto vendrá.
 
Mostrar
[Imagen: unknown-2.png]
 
Ajusto los últimos detalles, uso las zapatillas de tacón mas alto que tengo, a él le encantan los tacones altos, cambio el broche de mi cabello por uno de flor y le doy los últimos retoques a mi maquillaje, reviso la cena para que todo este a temperatura perfecta, con un termómetro de cocina reviso el agua de la cubeta con hielo en la que se encuentra la botella de vino, pico la carne con el tenedor largo solo para verificar que aun este jugosa y caliente, huelo la salsa y las cremas que acompañaran la cena y, viendo que son las 8 pm en punto prendo las velas que puse en un candelabro en el centro de la mesa y me siento llena de nervios y de emoción.
 
«Todo es perfecto, todo está perfecto, no puede haber errores ¡seguro que lo sorprenderé!» Pienso mientras no puedo ponerme quieta, me levanto a poner un poco de jazz suave en el minicomponete de la sala, mi casa parece de verdad una postal de una cena romántica.
 
Vuelvo a tomar asiento esta vez en la sala, reviso el reloj y en un santiamén a pasado media hora, empiezo a preocuparme mientras no dejo de jugar con mis manos y un sinfín de preguntas vienen a mi mente.
 
«¿Le habrá pasado algo?¿Se le habrá olvidado?¿Ya saldría de ciudad Yantra?¿qué haría allá en primer lugar?»
 
Pasa el tiempo, entre pregunta y pregunta se ha ido ya 1 hora completamente, me levanto y me asomo por la cortina de mi ventana, nada.
 
El tiempo pasa, mi imaginación vuela, entre cada tema de jazz que avanza más es fuerte mi angustia. «¿Y si me dejo plantada a propósito?¿Y si solo me hizo una broma pesada solo para reafirmar su lugar?¿Y si realmente solo soy un juego para el?¿Y si tiene a otra?¿A qué se refirió conque yo no era la favorita?¿Se estará revolcando con alguien más?»
 
Una sensación de humillación e impotencia me invade de repente, pero desgraciadamente para mi nueva yo, esto lejos de enfadarme me empieza a excitar.
 
Trato de distraerme para no ahondar en el tema. Veo el reloj, es increíble como vuela el tiempo cuando tu mente está sumergida en ideas que te atrapan, el reloj marca las 10 pm.
 
Me levanto de la sala y me dirijo a la cocina, todos los hielos de la cubeta se han deshecho, la carne empieza a llenarse de cebo por el enfriamiento, los pokelitos ya están fríos, así que ingeniándomelas vuelvo a dejar todo lo más parecido que estaba al inicio, tengo esperanza que aun llegue.
 
Lavo mis manos con delicadeza y vuelvo asomarme por la ventana, ya está completamente oscuro y muy solitario el paisaje, empiezo a sentirme frustrada, preparo un té para hacerme pasar el mal trago y relajarme, no quiero escuchar las preguntas que genera mi mente ni mucho menos quiero sentirme peor por si no llega a venir, de todas maneras si es que no llegara a venir con los sentimientos encontrados que tengo lo más seguro es que termine masturbándome como una loca.
 
El té hace su efecto y recargo mi cabeza hacia atrás, cierro los ojos pensando en lo tonta que debo verme esperando a alguien que ni siquiera tenía entre sus planes venir, cierro mis ojos y empiezo a ceder ante el sueño.
 
Repentinamente un sonido me despierta, Rhyhorn esta rugiendo muy inquieto afuera, mientras escuchó que alguien golpea fuertemente la puerta, entre toda la confusión que siento en el momento veo el reloj que marca exactamente las 12 de la noche, rápidamente me pongo de pie tambaleándome por la acción repentina a la que obligo a mi cuerpo y corro hacia la puerta abriéndola de golpe.
 
—¡Maldición Grace, acaso quieres matarme de frio?!— Meyer por fin aparece y me empuja hacia dentro tambaleándose, puedo oler claramente que viene completamente alcoholizado y peor aún, puedo ver algunos moretones en su rostro.
 
—P-pero, por Arceus! ¡¿Que te paso?!
 
—¡Nada que te importe nena!—abrazándome por la cintura fuertemente me pega a su cuerpo y poniendo sus palmas justo en mis nalgas me planta un beso tosco, obsceno, embriagador en todos mis sentidos, y en todo el sentido de la palabra, pues el olor a alcohol es muy intenso, trato de zafarme pero mi cuerpo y mis instintos desean ese trato, tan salvaje y masculino que el tiene, sus poderosas manos masajean mis nalgas fuertemente haciendo que suelte leves gemidos por el placer y el dolor combinado.
 
—¿Y bien, que cenaremos?— soltándome repentinamente hace que quede completamente aturdida y deseosa por mas, es increíble que con solo un beso de esa manera me haya hecho minimizar que llego 4 horas tarde a nuestra “cita”, simplemente me muevo rápidamente a la cocina mientras el jala una silla del comedor y sin más toma el sacacorchos y la botella de vino destapándola hábilmente y de un movimiento la empina bebiéndola directamente de la botella.
 
—¡E-espera, espera! ¡El vino es para la cena!—digo mientras llevo el platón con el filete que prepare esmeradamente y lo pongo en la mesa para aderezarlo con la salsa y la crema— P-pase toda la tarde cocinando esta receta para que los dos podamos…
 
Ni bien termine de hablar y Meyer tomando con una de sus manos toda la porción de carne aun sin rebanar la lleva a su boca llenándola glotonamente como si fuera un pokemon primitivo que devora a su presa… me quedo con una tonta expresión perpleja con el tenedor y el cuchillo en cada mano con la que iba a repartir la porción y los pongo en la mesa mientras arranco un pedacito de pan y lo llevo a mi boca.
 
—¿¡Porque esta tan fría la carne?!— Meyer me grita enfadado haciéndome atragantar del susto y apenas y puedo contestar correctamente.
 
—“Cof, cof!” Per-perdoname “cof cof!” No- no calcule bien el tiempo en el que llegarías… “cof, cof!”—golpeo mi pecho mientras invento una excusa que ni siquiera sé porque doy, es tan absurda la pregunta como la respuesta.
 
En un santiamén la carne desaparece y el vino también, observo como se recarga en el respaldo de la silla satisfecho lo que hace que dentro de mi haya valido la pena todo el esfuerzo, le sonrió  mientras pregunto coquetamente.
 
—¿Te gusto la cena?
 
Meyer me mira fijamente y empujando la silla hacia atrás pero permaneciendo sentado hace un espacio entre el y la mesa, con una mano da dos palmadas a su pierna derecha, rápidamente me pongo de pie y camino hacia el sentándome en su pierna obedientemente.
 
—¿Sabes querida Grace?— acaricia mis piernas con su mano izquierda— eres una buena mujer, pero ¿sabes? hacer el bien no trae recompensas ni nada, llega el momento en que te hartas y sabes que todo el esfuerzo que haces nadie lo va a reconocer, no importa cuántas veces salves a las personas, ni lo lastimado que salgas por hacer justicia, si dejas de hacerlo un solo día siempre alguien se quejara de que no haces las cosas bien, es por eso que cuando haces las cosas bien la gente piensa que no estás haciendo nada…
 
La mirada de Meyer cambia por una tristeza que se percibe fácilmente, yo francamente no entiendo lo que quiere decir, creo que el alcohol le ha afectado mucho que es solo eso, una plática de borrachos, su mano sube por mis piernas, dibujando una línea imaginaria en mi cuerpo, subiendo desde mi entrepierna, mis pechos hasta llegar y acariciar mi cuello.
 
—No-no entiendo lo que quieres decirme…
 
—¡Es por eso que llegaste caída del cielo, porque no importa lo malo que pueda ser contigo, tu siempre me buscaras, no es así?— súbitamente pone su mano en mi garganta apretándola fuertemente, me impulso hacia atrás pero con su otra mano detiene mi espalda, de un fuerte movimiento y usando toda su fuerza me levanta del cuello como si no pesara nada y me estrella de espaldas en la mesa tirando la mayor cantidad de cosas que había sobre ella, toda mi espalda queda sobre la mesa mientras de mi cintura hacia abajo queda volando al aire por lo que pataleo fuertemente para zafarme pero es inútil, trato de quitar su mano de mi garganta, el aire empieza a faltarme, pataleo aun mas fuerte mientras veo que Meyer sonríe y la vista se me empieza a nublar.
 
«Voy… ¡¿Voy a morir de esta manera?!» Pienso mientras agito mi cabeza en negación viéndolo a los ojos, agónicamente gimo y mi conciencia se empieza a desvanecer.
 
De repente algo extrañamente sucedió…
 
Entre la conciencia y la inconsciencia por instinto mi cuerpo toma una bocanada de aire y todo empezó a aclararse, mis sentidos volvían lentamente y pude sentir como Meyer tenía el rostro clavado en mi sexo chupándolo con mucha hambre, al llevar la minifalda lo único que tuvo que hacer era abrir mis piernas, recorrer hacia un lado mi femenina lencería y clavar su lengua en mi delicada feminidad, hacia círculos en mi clítoris mientras que con ambos pulgares abría mis labios vaginales para deslizar a fondo su lengua, sus manos cambiaron rápidamente de posición apretando mis caderas y jalándome a su rostro presionándome aun con más fuerza, podía sentir como su cara quedaba empapada poco a poco por mis jugos y su boca hacia maravillas en todo mi sexo
 
“¡¡MMMMM….mmmm…MFFFFFFF…!!” Gemí mientras instintivamente sujete la cabeza de Meyer y volvía completamente en mi, fue algo tan extrañamente mágico, era como regresar a la vida por medio de esa lengua de fuego y percibir cada uno de mis sentidos aún más agudos para ese preciso momento, lance otro gemido mientras torcía lo dedos de mis pies y entonces descaradamente comencé a frotarme de arriba abajo en el rostro de Meyer, sintiendo como su barba me hacía cosquillas entre mis nalgas y la entrada de mi ano.
 
Aaah, mmmmffff, n-no pares…—jadee obscenamente— así, así me gusta!, lámeme, chúpame, sigue, sigue!! Aahhh, mmgg, ahh!
 
Todos mis sentidos se habían recuperado completamente, por un momento no supe si seguía viva o realmente había muerto en sus manos y justo ahora estaba en el cielo pues así lo percibía, tanto placer y sensaciones que pensé ya había sentido antes ahora las sentía como si mi cuerpo fuera energía pura de delicia, y mas al sentir que mi cuerpo seguía haciendo ese movimiento de “cepillar” la boca de mi amante instintivamente, era simplemente exquisito!
 
Sintiendo como un poderoso orgasmo estaba a punto de llegar me retorcí sobre la mesa, los agresivos lengüetazos de Meyer estaban a punto de hacerme explotar de goce, apreté mis puños y mis piernas rodearon a mi hambriento amante junte ambos pies apoyándolos en su espalda, y un sorpresivo lengüetazo en mi ano fue el detonante final que mi sexo necesito.
 
Un relámpago de regodeo atravesó todo mi cuerpo y me retorcí violentamente mientras ola tras ola de placer recorrían mi ser, mi entrepierna ardía y dotaba de latigazos sexuales todo mi cuerpo, balbucee, ahogándome en la sensación tan bestial de goce que me inundaba, mis ojos se volteaban completamente arriba mientras agitaba mis brazos y manos al aire sin control, esos pequeños espasmos en mi sexo para mi estaban siendo devastadoramente maravillosos.
 
—Kyaaaaaaaaaaaaaahhhhhh…..aaaaaahhh..aaaa…aah..a!
 
Después de que la intensa sensación fue abandonando mi cuerpo poco a poco durante algunos segundos me quede allí, acostada en la mesa que ya estaba completamente desordenada, cerré los ojos perdiendo la cuenta del tiempo, temblando por el orgasmo tan fuerte y esplendido que acababa de tener.
 
Meyer se enderezo y su atención fue sobre lo único que quedaba en la mesa para comer, el cloche con los pokelitos, soltándome las piernas despreocupadamente hizo que el peso de las mismas prácticamente me “escurriera” al piso cayendo de rodillas y respirando agitadamente, Meyer destapo el cloche y allí estaban, mis pokelitos ya bastante maltratados por el movimiento que tuvo la mesa previamente, pero eso no le quitaban que aún se vieran decentes, ya que esmeradamente los había preparado como postre para nuestra cena perfecta.
 
—Grace, ¿tú los hiciste?— Meyer se acerca a mí y se pone en cuchillas con la charola de pokelitos en su mano
 
E-eh? S-si, me pase toda la tarde horneándolos y decorándolos para…
 
—Vaya me impresionas mucho!, se ve que te esmeraste!— me interrumpe mientras me sonríe y mi corazón da un vuelco de alegría al pensar en que le habían gustado mucho.
 
Si…¡Si! Los hice con todo mi am…
 
Apenas había dicho eso y con un movimiento rápido mas no fuerte y como si fuera una película de comedia, Meyer aplasta el contenido de la charola de Pokelitos en mi rostro embarrándolo completamente, aun puedo sentir como la charola se mueve en círculos en mi rostro y todo el merengue de estos queda completamente decorando mi rostro.
 
«¡¿Que paso?! «¡¿Todo mi esfuerzo que hice?! ¡¿Pase toda la tarde…?! ¡¿Medí perfectamente los ingredientes?! ¡¿Eran perfectos?! ¡¿Y el ni siquiera..?!» Pensé mientras mi corazón se aceleraba a mil por hora, el sentimiento de humillación e impotencia, más la combinación de sabores y olores que entraron en mi boca y nariz, aunados al reciente orgasmo que tuve y el estar de rodillas en el suelo hicieron una combinación monstruosamente efectiva.
 
Mi cuerpo se encendió de golpe, por la vergüenza, sentí como mi temperatura acrecentó en pocos milisegundos y perdí totalmente el control de mis sentidos concentrándose de golpe en mi sexo que llego como un impactrueno en esa zona.
 
¡AAAAAAAAAAAAAAGGGGGGHHHHHH….AAaaahhh aaahh. Aah.. aa.. — Como si hubiera sido una geiser esperando por explotar, la combinación de sentimientos y la confusión llevaron a mi cuerpo a un impresionante orgasmo que podría describir como el mejor orgasmo que había tenido en mi vida hasta ese momento, no pude más y caí hacia atrás con los ojos prácticamente en blanco y el cuerpo convulsionándose aún por el placer.
 
Solo pude escuchar a Meyer reír a carcajadas mientras me volvía a recuperar, pero era demasiado, mi cuerpo y mi corazón solo sentía placer a borbotones por el insano trato, puse una carita de angustia mientras llevaba mis dos manos a la cara tratando de limpiarme un poco, me sentí aún más humillada por la escena, pero eso hacía que sintiera un trastornado placer interno que después de un par de minutos no soporte y por la frustración empecé a llorar.
 
—Mounstro!— dije sollozando— ¿que me hiciste? ¡¿en qué me haz transformado?!
 
—Grace, mi querida Grace, realmente haces honor a tu nombre, eres una “cualidad” muy atractiva para cualquier hombre.— Meyer me dijo mientras me levantaba con cuidado del suelo entre sus brazos, sentí algo de vergüenza ya que de los orgasmos que había tenido ya había un charco debajo de mí.
 
Eh? Espera, espera! —dije angustiosamente, pero el me levanto sin rechistar— ¡¿Que me vas hacer?!
 
Poniéndose de pie conmigo en sus brazos miro hacia todos lados, camino a la sala, a la cocina, y de repente se acercó a las escaleras.
 
—M-mi recamara esta allá arriba…— dije rápidamente levantando el dedo índice sin despegar mis manos del cuerpo.
 
Meyer subió por las escaleras curvas que conduce a la planta alta de la casa, llevándome en sus brazos, no negare que de repente sentí una angustia al pensar que podía soltarme en el camino para hacerme sentir peor, pero llegamos sin más sorpresas.
 
—E-es la que sigue, la de allá…— dije y señale rápidamente con el dedo a la derecha sin despegar mi mano del cuerpo, pues la que esta inmediatamente subiendo las escaleras no es la mía.
 
Meyer camino sin hacerme caso a la primera recamara que está subiendo.
 
—No, no, esta no es la mia, esta es la de…
 
Meyer estiro su mano sin soltarme, dando vuelta al picaporte abriendo la puerta entro conmigo, patalee débilmente.
 
—Meyer, en serio! Esta es la recamara de mi hija! — dije nuevamente, pero era inútil, el seguía avanzando conmigo, tropezando casi con la mesa de centro de pokebola que hay en su cuarto me arrojo a la cama individual y así como si nada, como siempre a sido conmigo empezó a desnudarme encima de la cama de mi hija.
 
—Me-Meyer… por favor… aaah… detente, esto… aaah, esto es incómodo…— dije tratando de luchar contra la morbosa idea de someter a la única parte dentro de mí que aún conservaba un poco de dignidad, ser madre.
 
Arrancándome el blazer, la blusa de moño como una verdadera bestia mientras yo manoteaba y trataba de bajarme de la cama de Serena, con los girones de ropa como si fuera un simple objeto empezó a limpiarme la cara descuidadamente, removiendo el merengue y crema de los pokelitos que aún tenía en la cara, trataba de luchar, pero eso desgraciadamente nos ponía más calientes a los dos (o al menos a mi), la falda solo la abrió por la abertura de la pierna que tenía y la partió prácticamente en dos, quedando solo en ropa interior y con la lencería baja empapada.
 
Su-suéltame Meyer! Te lo ruego! No quiero hacerlo aquí, Por favor, aquí no!— realmente estaba luchando para no volverme loca en la habitación de Serena, pero era inútil, Meyer arrojo los tajos de ropa al suelo y sujetando mi rostro me miro directamente a los ojos.
 
—Que pasa Grace, ¿No quieres obedecerme?— me dijo en un tono amenazante, mi maldito corazón sumiso empezó a bombear más rápido.
 
—¡No!… no yo no… es que… no quise decir eso… es solo que…!—tartamudee indecisa —¡Estoy asustada!
 
Meyer me soltó y de su bolsa delantera de su overol saco dos cosas, una especie de franela negra que tiro al piso y la segunda era un especie de cordón que no alcance a ver bien, tomándome de los hombros me rodeo con sus brazos en un dulce abrazo que sentía por primera vez de su parte y hábilmente deslizo sus manos en mi cuello, yo sentía que trataba de ajustarme algo a la garganta y asustada pero indecisa de volver a sentir un orgasmo por asfixia como lo había hecho en la mesa solo levante el cuello y apreté los ojos.
 
No tardó mucho en soltarme y con miedo abrí los ojos, el  me miraba sonriendo maliciosamente y pude sentir como algo colgaba de mi cuello.
 
—¿Que te parece, te traje un regalo, te gusta?
 
Sorprendida por sus palabras lleve mi mano al cuello y sentí una especie de gargantilla elástica con una medalla… una ilusión se apodero de mi rápidamente, era la primera vez en todo este tiempo que me hacía un regalo, me puse de pie y me acerque al espejo del cuarto con una sonrisa de emoción y lo vi.
 
Quede impactada con lo que vi.
 
Era un collar de cuero negro, delgado con una plaquita dorada que tenía mi nombre, y claramente era más que obvio que era para…
 
Pokemon mascotas…
 
Angustiada trate de quitarme jalándolo pero era inútil, el material era muy resistente, voltee a ver a Meyer quien sonreía y me tomo de los cabellos, estaba completamente en shock.
 
—Grace, de hoy en adelante eres mi mascota ¿lo entiendes? Si te quitas ese collar estas renunciando a mí y a todo lo que eres realmente, nunca más experimentaras el placer como lo has hecho conmigo, y nunca más nos volveremos a ver, ¿te imaginas explicándole a tu nueva pareja lo que realmente te gusta? En pocas palabras, desde hoy me perteneces, ¿está claro?
 
Todas esas palabras taladraron mis sentidos, como una tonta tome el collar y vi la plaquita, con mi nombre bien grabado en ella, en mis dedos pude sentir que detrás tenía algo más, al voltearla era claro lo que decía con letras pequeñas
 
“Propiedad de Meyer”
 
Algo se había roto dentro de mí, la última resistencia digna que quedaba en mi ser cedió por completo, mis piernas temblaron y caí de rodillas con una expresión de derrota y deje que mi cuerpo dejara de luchar, me entregue completamente al placer.
 
—Y bien Grace, ¿Qué es lo que quieres?
 
Apreté mi manos con impotencia, trague saliva y pausada y débilmente dije:
 
—Quiero… quiero que metas… tu verga en mi boca.
 
Meyer desabotono su overol mientras caminaba a una esquina del cuarto revisando las cajas circulares que había en el cuarto de mi hija, revisando tiro las primeras dos al piso y al abrir la tercera la tomo acercándose a mí, yo solo me quede hincada esperando intrigada que es lo que buscaba.
 
Se puso delante de mí y dejo caer su overol hasta los pies, dejando al aire y enfrente de mi lo que había estado esperando toda la noche, su viril, venoso y enorme pene.
 
Instintivamente abrí la boca ansiosa por recibir al poderoso invasor, pero Meyer saco lo que había en la caja y me lo puso ajustadamente en mi cabeza, y pude sentirlo y verlo en el reflejo del espejo, el antiguo sombrero de mi hija.
 
Mostrar
[Imagen: unknown-2-1-a.png]
 
—Oh Grace! Te ves divina, que lastima que no seas rubia, o del mismo color del pelo de Serena— dijo mientras note perfectamente como su enorme “ekans” se ponía aun mas grande y duro— serias una mascota de lujo si fueras rubia.
 
Ignorando su comentario pues sabía que al menospreciarme me pondría aún más caliente abrí la boca y tomando sus caderas lo engullí completamente, no es que me fuera fácil, como dije estaba más grande y duro que de costumbre, mi garganta se apretaba contra el extraño invasor y con las arcadas provocadas masajeaba su miembro que palpitaba desde mis labios hasta donde mi garganta alcanzo a tragar que era mas de la mitad.
 
—¡GGGGllllluuuuuuPP… Uuuuuggggg GGGGGGlup! — El cuarto se lleno con mis sonidos obscenos guturales que me provocaba el tratar de tragarme su virilidad completa, deje de usar mi garganta y succione hundiendo mis mejillas para masajear todo el resto del falo en mi boca que golosamente se llenaba de mi amo.
 
«¡Oh dulce y sagrado Xerneas estoy en la gloria!» pensé mientras lamia, succionaba y tragaba el miembro de Meyer y el en respuesta me tomo de la cabeza sosteniéndome fuertemente del sobrero y los cabellos y a un ritmo constante pero que cada vez aumentaba empezó prácticamente a cabalgar mi cara en un mete-saca delicioso.
 
Me empecé a retorcer de placer mientras engullía y daba placer a mi amante, escandalosamente dejaba que mi saliva y sus líquidos pre-seminales cayeran por las orillas de mi boca mientras succionaba aún más fuerte, el cuarto de Serena de repente se volvió el cuarto del sexo más escandaloso que podía imaginar.
 
 
—Slllrrrpppp, sssssslurrrrrp… sssshup shup… mgg! — era simplemente una maquina succionadora para él, podía sentir como su verga comenzaba a hincharse mas por el placer, ya tenía experiencia en saber cuándo mi amante se iba a venir por lo que lo abrace rodeando con mis brazos sus nalgas y pegándolo hacia mi engullí al máximo sintiendo como su verga llegaba a tope y sus testículos chocaron con mi quijada, haciendo que explotara en un increíble y abundante orgasmo espeso y amargo.
 
—¡OOooooh Serena, me vengo en tu boquita, trágatelos!!— Meyer rugió como un pokemon prehistórico y su cuerpo se tensó mientras su pene vomitaba chorros de leche en mi boca, al oír el nombre de mi hija volví en mí, solo para volver a caer en la lujuria al sentir como Meyer bombeaba sin piedad todo su semen en mi garganta, trate de tragarlo todo pero era inútil, la cantidad de esperma que había generado era industrial, no sé si por fue por mi gran sexo oral o por el imaginarse que era alguien más.
 
—Gluup… gluup… glup­— trague rápidamente lo más que pude, sintiendo un verdadero placer en poder darle esas sensaciones a mi ahora amo. Quede prensada a el hasta que el ultimo espasmos de sus disparos se fue y de un fuerte empujon me separe de el dando una enorme bocanada de aire, ahogándome entre la espesa combinación de mi saliva y su semen.
 
—Coof, cof, cof… Uggg! —hincada en el piso tosí los restos de la batalla, solo para sentir como el me tomaba de mi brazo obligándome a levantar, de un tiron me puso de pie, el se agacho a recoger la “franela” que anteriormente había tirado al piso y gentilmente empezó a limpiarme el sudor y demás líquidos de mi cara, percibí el olor de un perfume de esa franela, pero de otro tirón me hizo girar y me tomo por la espalda.
 
—Ahora Serena, quiero que apoyes tus manitas en la cama mientras levantas bien esas bellas nalgas que tienes, ¿de acuerdo?
 
Me sentí humillada al sentir que lo que estaba haciendo era porque se imaginaba a mi hija y no a mí, pero ya no estaba en posición de reclamar a esas alturas, (aparte que la humillación ya tenía otro efecto en mi cuerpo) tome el sombrero ajustándomelo y puse ambas palmas en el colchón de Serena.
 
—A-asi?— dije mientras asumía la posición que me solicitaba, volteando levemente pude ver como su verga tomaba nuevas fuerzas poniéndose nuevamente bien erguida, Meyer camino a el tocador de Serena y abriendo el cajón comenzó a sacar los cosméticos que allí guardaba, hasta que encontró un tubo de crema de baya safre, sirve para tratar ciertas irritaciones y quemaduras, y acercándose a mi nuevamente me dio una sonora nalgada que me hizo estremecer completamente, después de un fuerte tirón mi empapada lencería quedo hecha un jirón en el suelo haciendo un sonido obsceno al caer por lo mojada que ya estaba.
 
—Aah… ahh…— Gemí tiernamente al sentir como Meyer había vaciado una abundante cantidad de la crema en sus manos y ahora, como si fuera una maquinaria sexual “engrasaba” completamente mi ano, un par de dedos entro fácilmente dentro de mi esfínter, estirando y lubricando con bastante rudeza las paredes internas de mi culo, sentía claramente como cada una de mis arrugas anales era abierta y lubricada para lo que seguía.
 
Embarrando perfectamente mis nalgas, mi ano y el interior de mi esfínter Meyer me tomo de las caderas y con su erección entre mis nalgas comenzó a mover su pene de arriba hacia abajo complementando la lubricación perfecta, yo estaba embelesada por la deliciosa sensación de sentir toda esa zona bien resbalosa y sobre todo el enorme ariete listo para penetrarme por donde el quisiera, dos sonoras nalgadas más hicieron que mis piernas se doblaran por el placer pero el me sujeto y empujándome hacia adelante, subí las rodillas al borde de la cama y jale la almohada amarilla enfrente de mi para allí apoyar mi cara y tuviera un fácil acceso mi amante.
 
—Estas lista? —Pregunto mientras ponía la punta de su verga justo en la entrada de mi ano mientras que con cada una de sus manos sujetaba mis caderas por los lados.
 
—S-si…
 
—Si ¿que?— Pregunto firmemente.
 
—Si… mi am…
 
Sin dejarme terminar la pequeña frase y con un firme y contundente empujón mis intestinos se volvieron en la funda de su espada de carne palpitante, enorme, invasiva…
 
Pero deliciosa…
 
Clave las uñas al cobertor naranja de la cama, mientras grite de placer clavando mi cara a la almohada, mi cuerpo inmediatamente reconoció la venosa lanza que anteriormente tantos días la había penetrado hasta el cansancio y el éxtasis, un lluvia de nalgadas hacían rebotar mi trasero de dolor y placer y fue demasiado para mi.
 
—Me-me-ME VENGO!! —Arqueando mi espalda y haciendo mi cabeza hacia atrás mi cuerpo se exprimió completamente, retorciéndose agónicamente contra mi amante, mi cara era un rictus de placer morboso y vulgar, mi lengua salía de mi boca agitándose libidinosamente mientras que mis ojos se perdían y entre cerraban como si de los ojos de una muñeca descompuesta se trataran, lo peor de todo es que entre mas contracciones tenia mas podía sentir como esa verga gorda palpitaba dentro de mi culo, llenándome de espasmos mortalmente placenteros.
 
—Por Arceus Serena! Ten un poco de control, casi se te cae el sombrero!— dijo burlonamente Meyer apretando el sombrero en mi cabeza ajustándomelo tan fuerte que casi tapa mis ojos, yo estaba en el cielo, o en el infierno, a esas alturas, ya no sabía la diferencia.
 
Seguía gimiendo y eso que el ni siquiera se había movido mas que para empalarme de una estocada, sentí de repente como con uno de sus dedos lo metía a mi boca jalándome la mejilla por dentro como si de un anzuelo se tratara, haciendo que volteara mi cara, solo pude ver con mis ojos perdidos en todos lados como tomaba la “franela” negra y haciendo una bola de ella la introdujo en mi boca.
 
—Eres tan escandalosa, me gusta, pero no quiero que despiertes a los vecinos y piensen que te estoy asesinando— dijo mientras lentamente salía de mi para que a medio camino me volviera a embestir con una fuerza tan firme que me hizo clavar mi cara en la almohada nuevamente.
 
—Gaaaaasseeusss… ogggggg… mmggigeeee… mmmmggggg!!— Con la boca llena de esa “franela” trataba de componer frases, pero me era difícil respirar y mucho mas tratar de pensar correctamente, y mas porque en ese momento Meyer empezó a moverse mas agresivamente, volviéndose un pistón que entraba y salía fuertemente de mi pobre culo.
 
El cuarto era una sinfonía de sonidos lascivos, no me imagino a que olería en esos momentos pero el calor dentro de este se había vuelto insoportable por los morbosos ejercicios que hacíamos.
 
“Slap… slap… slap.. slap… slap… slap…”
 
Mis nalgas rebotaban con fuerza en la pelvis de Meyer, recordando la cabalgata que había tenido en la mañana en mi Rhyhorn, me entregue libremente al placer, con la cara clavada en la almohada abrí los brazos, sintiendo libremente esa barra de carne que me taladraba rápidamente y que me había vuelto adicta, me era difícil respirar con lo que tenia metido en la boca, además de que el olor que invadía mi boca era muy perfumado, como si se tratara de un perfume distinto al mío.
 
Empujando con mi lengua el extraño trapo y abriendo mi boca al máximo lo escupí y a pesar de estar empapado en mi saliva empezó a desenrollarse lentamente frente a mi y pude verlo… no era una “franela” eran unas licras negras que usan generalmente las chicas para patinar.
 
—M-meyer… aaah… que… aaaah… de quien… oooh! —Trate de formular una pregunta con apuros, pero estaba fascinada con la forma en que me culeaba agresivamente y más al sentir como el sudor de Meyer empezaba a caer en mi espalda y en mis nalgas.
 
—Uff! Grace, quieres saber de quién es eso? Uff! — Dijo jadeando— Bien, como dije… oooh! Me encantan las rubias, y no se si sepas que la chica del gimnasio de ciudad Yantra es… oooh una linda rubia que…
 
—Te… ooohhhh! La… mmmg… cogiste?!­— pregunte agotada, pero solo entregada al placer, ya no sentía otra cosa mas que ser la mejor hembra para mi semental, con habilidad empecé a usar mis músculos anales para atrapar y masajear mas fuerte a mi macho, así que yo misma empecé a balancear mi cuerpo de atrás hacia adelante, rebotando con tal fuerza que la cama empezó a rechinar fuertemente.
 
—Grace… me estas apretando riquísimo, y te estas moviendo aaah… solita! —Meyer empezó a moverse aún más rápido y bestialmente, gimió primitivamente que pensé que le daría un infarto… yo me sentía nuevamente cerca de límite del placer, así que puse cada una de las palmas de mis manos en mis nalgas, abriéndomelas de par en par para que el depositara toda su semilla dentro de mí.
 
Apreté mis ojos y mis dientes para soportar no venirme antes que él, tenía que retenerlo para mí, tenía que ser mejor que cualquiera que él quisiera montar, tenía la desventaja de no ser rubia, ni joven, pero sabía lo que a mi macho le gustaba, una lluvia de nalgadas llovió sobre mi adolorido trasero que rebotaba al límite.
 
Por… por favor… aaaah… eyacula… eyacula... dentro… aaahh.. de mi ano…. COMO SI FUERA EL DE SERENA!!! —dije mientras un impactrueno de placer me atravesaba completamente, al oír esto Meyer me embistió en una profunda estocada final y pude sentir como su miembro se hinchaba y contraía estirando mi esfínter deliciosamente mientras podía sentir en todo mi intestino como su semen era inyectado fuertemente.
 
—SERENA! OH! SERENA! TOMALO TODO! — Meyer gruño ruidosamente mientras depositaba todo lo que tenia en sus testículos dentro de mi recto, bombeo una cantidad tal que pareciera que no había eyaculado en semanas ambos estábamos temblando, llegando al límite baje trabajosamente mi piernas de la cama tumbándome boca abajo aun con mi amante tumbado encima de mí en mi espalda y aun penetrándome.
 
Al sentir la cama de mi hija empapada en nuestro sudor, lubricantes, orgasmos, saliva y demás líquidos sintiendo como habíamos debilitado la cama por los rechinidos que ahora daba, totalmente destendida y el cuarto regado me quite el sombrero y lo arroje me sentía completamente humillada…
 
Y muy feliz…
 
Meyer se incorporó despegándose de mi, di un pequeño saltito coqueto al sentir como su pene ahora flácido salía de mí, y el se recostó a mi lado, yo estaba totalmente inmóvil aun convulsionándome por la tremenda montada que había recibido…
 
—De… de verdad te gustan… tanto las rubias…?— Balbucee
 
—Ufff, son mis favoritas— dijo jadeando mientras acomodaba sus manos en su nuca acomodándose— Recuerdas a mi esposa, no? La madre de Clemont y Bonnie?, ¿porque crees que ellos son rubios? Tenía una linda cabellera rubia que…
 
—Te gusta mi hija, ¿no es así? —interrumpí firmemente
 
Meyer me dio una sonrisa de complicidad.
 
—Es mucho más linda que su madre— dijo tajante e hirientemente.
 
Pues bien, quédate conmigo por favor, ella vendrá mañana…— dije suspirando, el sol comenzaba a salir y el cuarto empezó a iluminarse  mientras yo me entregaba completamente al monstruo adicto a la lujuria en el que me había transformado.
 
Al fin y al cabo, me lo merezco, ¿no?
 
 
Tengo hambre…
 
Continuara…
[Imagen: nJJpzz.png]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#11
Vaya, si ya sospechaba bastante de ello, ahora se nota que a Meyer le queda mejor ser un villano que un vigilante nocturno. Me pregunto cómo irán las cosas ahora que llega Serena pronto.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  1  0
Responder
#12
Vaya pedazo de segundo capítulo Amiga... Al leer el título del capítulo, si que cumple por así decirlo "el doble sentido", me agrado como el Ramos ya tiene una manera más fácil de obtener ingresos (espero que esté pagando sus impuestos, porque si no aquí tendremos problemas(?))

La lectura de hoy me dió mucho para pensar, no en el sentido de "vaya si me gustó el capítulo por el porno"  sino en el de "Bueno, así puedo describir mis escenas  y mejorarlas para que queden mejor organizadas".

Vaya que si aprendí algo bueno el día de hoy SALOPE. Vaya que si =]


Me pondré al corriente luego con el tercer capítulo para saber como todo esto resulta.

—Arrivederci!
 0  0  0  0  0  0  0  1  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#13
Tengo... sentimientos encontrados con este cap. Por un lado lo leí completo, pero no pude evitar sentir incómodidad cada vez que iba avanzando y me supongo que en parte es por como está caracterizado Meyer; siempre que veo un fic lemon con él, el dude siempre o es un abusador, o un adicto al sexo o así, me es raro encontrar un fic donde Meyer se porte decente. Aquí también es un villano y me causa problemas internos como Grace se rinde tan fácilmente a él por el hecho de que le da buen sexo; mi pico llegó al leer el final del capítulo, donde se insinúa que Meyer quiere tener sexo con Serena (que creo que se dice en el fic que tiene 14 años? idk y puedo especular) y el hecho de que Grace acepte tan de buena gana a decirle que sí después de dudar por unos segundos fue un... instant no para mi. 

Quizás estoy prejuzgando antes de tiempo, y no puedo decir que va a pasar en el siguiente cap, o si es una trampa de Grace o no sé, pero prefiero dar un step back al menos de momento. Like, not my cup of tea. 

Sin embargo, si la trama va por esos tiros, tampoco soy nadie para decirte como manejar la historia, al fin y al cabo, es lo que quieres contar y solo puedo animarte a seguir. 

En fin, espero ver luego más trabajos tuyos en la cueva.
[Imagen: iSs3j2Q.jpg] 
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  1  0
Responder
#14
Bueno, anduve leyendo esto (que no sé como no lo vi) y pues como dijo Kiwi en su momento: este se ve mucho mejor que el anterior y con una narrativa muchísimo más progresiva. Aunque la verdad la historia está un poco de justificación para poder dar a paso a las acciones de romance y lujuria entre ambas personas, aunque conforme va pasando la historia, se nota a leguas que el tipo le gusta andar jugando de manipulador, cosa que consigue sin dificultad con Grace, aprovechando su falta de aventuras sexuales por tanto tiempo y haciéndola entrar en un espiral enfermo donde disfruta todo tipo de humillación -o al menos eso parece- aunque en el fondo sepa que no debe ser tratada así. La verdad que si bien me gustó las escenas sexuales en si, no dejo de pensar que esto juega muy en la raya entre la "dominación" y un pleno abuso psicológico y físico, más con el último episodio donde hasta se deja ver que Serena (la cual parece ser menor de edad para ese entonces) va a caer en las manos de aquel pervertido que desde el principio jamás escondió sus intenciones con Grace, y mucho menos ahora con su hija.
Yo personalmente le haría un retcon a la parte de la edad de Serena, que se sino ya el asunto se va a volver demasiado turbio, la verdad. Fuera de eso, es como leer un doujin de esos que están en internet, que en si no me desagrada, pero se debería ver ese último detalle.
 0  0  1  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#15
(11 May 2020
10:30 PM)
Gold escribió:
siempre que veo un fic lemon con él, el dude siempre o es un abusador, o un adicto al sexo o así, 
 
Respuesta rapida “”Asi me lo pidieron….”
 
No, ya en serio, la ventaja que veo con personajes secundarios en pokemon es que al menos para mi, dejan mucha tela para cortar, realmente no sabemos lo que hacen las mamás de cada compañera de Ash por las noches, a solas y bueno, no difiriendo mucho de una persona con todas las necesidades que el cuerpo exige, pues… prácticamente de allí derivan mis fics.
 
Igual pasa con Meyer, digo, al fin y al cabo tiene una “doble personalidad” y si bien ya está establecida la canon… quien sabe, un poquito de maldad y egoísmo todo mundo lo tenemos.
 
(11 May 2020
10:30 PM)
Gold escribió:
me causa problemas internos como Grace se rinde tan fácilmente a él por el hecho de que le da buen sexo; 

Bueno, si bien es la pieza clave de toda su relación, realmente el personaje de Grace en la vida real seria una mujer con mucho más problemas si te lo pones a pensar detalladamente.
 
¡Piénsalo! Milf, fue famosa, un resentimiento escondido porque su hija no siguió sus pasos, vive sola, y si bien en el anime vemos su lado amable canónicamente, si la transportas al mundo real hay un alto porcentaje que hasta termine su vida por una sobredosis o algo así.
 
(11 May 2020
10:30 PM)
Gold escribió:
donde se insinúa que Meyer quiere tener sexo con Serena (que creo que se dice en el fic que tiene 14 años? idk y puedo especular) 
 
(15 Jun 2020
04:12 PM)
Franeer escribió:
-el último episodio donde hasta se deja ver que Serena (la cual parece ser menor de edad para ese entonces) va a caer en las manos de aquel pervertido 
-Yo personalmente le haría un retcon a la parte de la edad de Serena,
Este siempre será un tema de debate, puedo decir que al igual que los que hacen doujinshis o imágenes H, al escribir sobre una pokechica lo que menos veo es su edad, y siendo sinceros por mas que quieran convencerse que tienen 10 años, las niñas de 10 años no se comportan ni se visten así! XD
 
A mi parecer todas fácilmente se ven de 15 o 16 y en este caso menciono que a pasado un año desde que se fue a Hoenn, así que fácil o tiene 16 o 17 (para mi)
 
Si eres una persona que se aferra mucho a el canon de *el viaje de los entrenadores empieza a los 10 años* realmente recomiendo no leer mis historias.
 
Mmm… que buena advertencia para próximos fics! XD
 
Pd. No mencioné la edad de Serena, y por eso casi no lo hago mucho cuando menciono a chicas pokemon.
 
Les seré sincera, cuando escribo algo siempre quiero despertar (aparte de lo obvio) otras emociones en las personas, (por lo general no muy agradables) si te hice quizás arrugar la nariz, algún escalofrió, o algún gesto de desaprobación o incomodidad, ¡estás leyéndolo correctamente!
 
Y si bien el tema principal es lo erótico la trama que tiene cada capítulo es muy importante, y no considero que sea simple, digo, es mejor que solo volver a alguien golfa, solo porque si. :P
 
Agradezco muchos sus comentarios, y no se pierdan dentro de unas horas el desenlace de esta apasionante historia! ;)
 
[Imagen: nJJpzz.png]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder




Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)