Finalizada Longfic- Espiral de la Luna

Extensión
Extension largaLongfic
FranquiciaCrossover
GéneroAmistad
Resumen

Cuando dos almas se cruzan, la puerta a un nuevo mundo se abrirá

#1
Espiral de la Luna

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Hace ya algún tiempo tuve una idea. Luego tuve más ideas. No parecían tan malas así que se convirtieron en esto. Tampoco le des mucha bola, no es nada especial.

1 (Dentro) de mi cabeza

Estaba sola. Completamente sola. Un espacio blanco que se extendía hasta el infinito era todo lo que veían sus ojos; como un lienzo en el que pudiera pintar, pensó, o quizás, como un lienzo en el que no podía dejar de hacerlo.

Como si sus pensamientos tuvieran voluntad propia, comenzaron a trazar líneas y más líneas sobre su lienzo. Líneas rectas y largas que, en conjunto, empezaban a parecerse a edificios, que a su vez se unían para formar un simulacro de ciudad. Al principio pensó que se trataba de Lumiose, pero entonces el color invadió sus edificios y los tiñó de gris, y tan pronto como reconoció su forma, las explosiones cubrieron su ciudad.

Escuchó un aullido en la lejanía.

Echó a correr por las calles en llamas. Fay la necesitaba, o moriría otra vez. Buscó entre los edificios en ruinas hasta que estos se convirtieron en árboles en llamas, y antes de que se diera cuenta, estaba persiguiendo a su Salazzle, hasta que le salieron alas y echó a volar como un Togekiss.

«No de nuevo»

El mundo se volvió blanco y tropezó con un doblez en el suelo. El mundo se había convertido en una inmensa tela blanca que se sacudió a Cheza de encima y rápidamente tomó la forma de una bata de laboratorio que envolvía a esa mujer de ojos verdes y mirada perversa, y verdes eran sus manos cuando se cerraron alrededor del cuello de Cheza hasta que su visión se nubló.

Cuando abrió los ojos, se encontró dentro de un agujero negro. Había baldosas en el suelo con letras luminosas, y presionó instintivamente la A, la M, la O y la R. Sintió los dedos de Legis sobre su muñeca derecha, quien tiró de ella para sacarla de la oscuridad, pero no habían dado tres pasos cuando esas llamas púrpura lo envolvieron, y sin darse cuenta de en qué momento apareció ese cuchillo en su mano izquierda, lo apuñaló en cuello sin el menor control de sus actos.

Y aquella risa en el fondo. Esa risa infernal y esos brillantes ojos rojos.







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Y la soga cerrándose en torno a su cuello.



Despertó con el corazón saltando en su pecho enloquecido, la frente perlada de sudor y los dedos aferrados a las sábanas. Había tenido esa pesadilla de nuevo.

Trató de reflexionar. Acacia ya le había advertido que podía pasar. No sólo había sido infectada con el veneno de Devastal, sino que el propio monstruo había tratado de invadir su mente. Tenía suerte de que sus únicas secuelas fueran esas pesadillas que aparecían de cuando en cuando. Aún así, no entendía qué significaban esos ojos rojos.

Se sentó sobre la cama en la oscuridad, frotándose las sienes con los dedos. Creía haberlo superado, pero sabía que esos recuerdos nunca la abandonarían. Tomó una bata colgada en el armario y se cubrió sin encender la luz. Tanto Type como Killiha habían sugerido que podría tomar terapia tras los eventos en Aiwass, pero no podía imaginarse a sí misma contando todo lo que había pasado a algún extraño, qué sitios tan oscuros había alcanzado su mente.

Con el sueño arruinado, caminó hacia la estancia para ver algo en la televisión. Era su último día en aquella suite, ya que mañana debía volar de vuelta a Kalos. Había hecho un buen trabajo y esperaba que Diantha no le hiciera "observaciones" como solía decir (Cheza más bien los llamaba insultos pobremente velados). Esta vez había cerrado todo tan perfecto que la señorita actriz no podría quejarse de nada.

Cuando llegó a la puerta, le pareció oir una voz. Pegó una oreja a la tabla para escuchar mejor.

—Si te sirve de consuelo…

No debía haber nadie en su sala. Esa noche era turno de Sin de custodiar, y sin duda su Salazzle no era la pokémon más inteligente del mundo como para manejar un control remoto sin tratar de comerlo. Había alguien más. Tal vez alguien peligroso.

Y aún así, esa voz le sonaba demasiado familiar.

Armada con valor, y con la Pokéball de Mio que descansaba en un buró junto a su cama, salió a la sala y se encontró con la luz de la pantalla de plasma


—Lo odio… pero lo amo…

Efectivamente, era esa serie romántica de hace más de tres años, "Shots de Vodka y Amour" que había empezado a ver esa tarde. Sintiéndose más segura, caminó hasta el sofá y las encontró a las dos.

La primera era su Salazzle, sentada en sus cuatro patas y con sus grandes ojos llorosos, claramente conmovida por la escena en la pantalla.

La otra nunca la había visto antes. Una chica joven de largo cabello y ojos vacios, abrazada a un cojín con forma de Mewtwo.

—Alola, Princesa de Kalos.





2 La Embajadora y la Princesa
 
Con los ojos fijos en el fondo de su taza de café, Cheza trató de entender lo que la chica acababa de explicarle.

—Si no entiendo mal, eres una princesa de Alola.

—Me llamo Uzu. Mucho gusto.

—Así que viajaste a Hoenn desde otra dimensión a través de un portal en un lago…

—De un mundo llamado "Sinnoh".

—Y luego viniste a mí buscando ayuda.

—Sip, de realeza a realeza. Escuché que la Princesa de Kalos estaba aquí y pregunté por tu dirección.

—Y mi Salazzle te dejó pasar porque "puedes hablar con los pokémon".

—¿Verdad que sí? —preguntó a la salamandra, y esta asintió con la cabeza—. Ella me enseñó lo que es el control remoto.

Una princesa viajera de mundos que habla con los pokémon. Cheza había conocido gente muy particular, pero esta era la primera que se esforzaba tanto en parecer especial. De cualquier modo, no era su problema. Todo lo que tenía que hacer era llamar a la policía y que ellos se encargaran de llevarla con sus padres, o a un psiquiátrico.

—No espero que me creas —rio la princesa—, no tan fácilmente. —Pasó las manos por su cuello, apartando su largo cabello, y retirando del mismo una fina cadena dorada con un colgante. Se trataba de un par de alas de un metal blanco y brillante, entrelazadas, sujetando una gema transparente que emitía un intenso brillo multicolor, pero no pudo prestarle más atención. Sus ojos se habían clavado en la cicatriz en su cuello.

—Es una herencia de la familia real.

—¿Qué te…?

—¿Hm?

—Debo hacer una llamada —dijo al fin, y salió al pasillo.




Le explicó a Drasna la situación, tratando de no sonar demasiado absurda, y aún así, le pareció escuchar una risa disimulada al otro lado de la línea.

—¿Cómo dices que es ese pendiente?

—Parece auténtico —añadió tras describir la pieza—. Su vestido está maltratado, pero su costura es de calidad, no muy diferente a los de Diantha, y pudo hablar con mi Salazzle.

—Hay personas en todo el mundo que pueden comunicarse con los pokémon usando sus poderes psíquicos.

Pero Cheza sabía que no era posible. A causa del veneno mental de Devastal, Sin se había vuelto inmune a cualquier forma de invasión a su mente. La única forma en la que esa chica podría comunicarse con ella sería hablando.

—De todas formas, si tanto te preocupa, deberías traerla con nosotros. Dices que te buscó específicamente a ti… ¿Parece peligrosa?

—No más que yo.

—Diantha también está por volver, tal vez se vean a tiempo. Mientras tanto, trata de averiguar más sobre nuestra invitada, Princesa de Kalos

Suspiró cuando Drasna colgó. "Princesa de Kalos" era el apodo que Dalia le había puesto hace tantos años y, aunque al principio le gustaba, le daban ataques de vergüenza siempre que alguien más lo usaba (especialmente Diantha). Y ahora ese mismo apodo la había metido en un nuevo problema con otra falsa princesa, si es que en verdad era falsa. Porque si alguien podía asumir su apodo de forma literal y pensar que Cheza era una princesa, debía ser alguien que no ha pasado mucho tiempo en el mundo.




3 Polvo de Estrellas


La niña detrás de ellas en el avión no dejaba de quejarse con su madre acerca de que quería maníes, mientras llamaba inútil a la azafata que trataba de disculparse. Cheza apartó la vista sintiendo vergüenza por lo mucho que esa niña le recordaba su actitud de años atrás. Y a pesar de todo, no olvidaba lo pacientes que Legis, Killiha y los demás habían sido con ella.

Tal vez fuera por eso que sentía que debía ser paciente con "la Princesa".

Se habían puesto al corriente, más o menos. Según ella, estaba con una amiga, buscando a alguien más, hasta que cruzaron un portal que las llevó a esta dimensión. Después fueron atacadas por un sujeto extraño que se llevó a su amiga a un lugar desconocido.

—¿Qué quería ese sujeto?

—No lo sé, tenía poderes extraños y decía que debíamos ir con él. Mi amiga pensó que era peligroso y lo atacó, y entonces empezaron a pelear. Luego desaparecieron. Luego escuché sobre ti y…

—Escucha, ya te dije que no soy realmente una princesa.

—Lo sé, eres una embajadora: alguien que media entre distintas facciones. Uno de esos fue invitado a la casa de mi padre, de la misma forma que yo fui invitada a Kalos… rehenes políticos es una forma más precisa de decirlo.

Cheza rodó los ojos. La situación era demasiado bizarra como para creerla, pero no era la primera vez que escuchaba algo similar. Después de todo, Cynthia se había embarcado en esa misión suicida en una dimensión diferente.

—Pues vamos camino a Kalos. No sé si pueda ayudarte, pero haremos lo posible.

No dejaba de mirar su cuello. Aquella cicatriz le traía recuerdos demasiado oscuros e, inconscientemente, se llevó una mano a su propio cuello en el que en alguna ocasión se halló una soga. Le costaba conciliar la idea de que su vida pudo terminar entonces de no ser por Cristóbal, y en su lugar, fue él quien acabó muerto en su plan de convertirse en mártir. Le costaba asimilar que alguien llegara tan lejos para salvar otra vida sólo para tirar la suya a la primera oportunidad. Tal vez, se dijo, Cristóbal también era un suicida, y tal vez la Princesa lo fuera. No se atrevía a preguntarle cómo obtuvo esa cicatriz, pero sólo se le ocurría una forma, y es que tratara de tomar su propia vida; que había alcanzado el mismo abismo que ella.

Un golpe sobre su cabeza interrumpió sus pensamientos. Algo duro y pesado había caído sobre su nuca, y antes de que pudiera preguntar, el objeto se retiró, sólo para caer de nuevo.

—Arche, cielo, deja eso por favor.

—Estamos grindeando experiencia —escuchó decir a una voz infantil, y perturbadoramente mecánica—. Mare, Placaje.

Alzó la vista por encima de su asiento, haciendo su mejor mirada de seriedad que no asustó a la niña, pero bastó para que su madre tomara la Pokéball y guardara al Honedge con el que su hija estaba jugando. Un poco más tranquila, volvió a su asiento, notando que al menos se había apartado de esos pensamientos.

Mientras tanto, la Princesa "hablaba" con Mio, quien descansaba en su regazo, escuchando muy atenta lo que la Mawile contaba mientras gesticulaba con sus brazos.

—¿Qué te está diciendo? —trató de fingir normalidad.

—Dice que eres una buena persona, y me contaba algunas historias sobre "Aiwas". Dice que había un pokémon malvado.

Era cierto, pero tampoco probaba nada. Aún cabía la posibilidad de que fuera una fan obsesiva que sabía tratar bien a los pokémon.

—¿Cómo hablas con los pokémon? ¿Tienen un idioma propio?

—No exactamente. Entre ellos se comunican de muchas formas, como gruñidos, marcas de olor y gestos. Pero cuando hablan con nosotros, hablan nuestro idioma. Es solo que sólo saben "hablar" con unos pocos sonidos. Nosotros podemos hacer más palabras, pero ella sólo sabe hacer "ma" y "wail"

—¿Y puedes entender solo con eso?

—Tú también, ¿no entiendes cuando está triste, feliz, o cuando tiene hambre? Es lo mismo a un nivel básico.

Tal vez tenía razón. Legis podía entenderse con Lilly aunque esta era muda, y Amara se hizo amiga de un Ojutai infectado. Cheza misma pudo entender el sentimiento maternal de Sora hacia Fay, o la culpa que sentía su Salazzle sólo con verla a los ojos, pero lo de esta chica parecía un poco diferente.

—Y a veces te cuentan historias interesantes —siguió la Princesa—, Mio dice que viene del espacio.

La mandíbula de Cheza cayó de la incredulidad. Tenía que estar bromeando.

—Tienes que estar bromeando.

—En verdad no. Hay muchos pokémon que vienen del espacio.

—Sí, pero Mawile vive en cuevas y minas, por eso es tipo acero.

—¿Y de dónde crees que viene el metal?

—¿Del… subsuelo?

—Maw, maw —dijo su Mawile, mientras la Princesa asentía a sus palabras.

—¿Y cómo crees que llegó ahí el metal?

—¿No eras una princesa de una isla incivilizada? ¿Cómo sabes esas cosas? —tan pronto como dijo esto, sintió que había ido demasiado lejos, pero la Princesa no lo tomó como un insulto.

—Mio las sabe, los pokémon tienen su propia cultura y sus propias historias. Dice que se llama la Leyenda del Polvo de Estrellas, y que la escuchó de sus padres mucho antes de conocerte.

Cheza se inclinó hacia adelante, un poco más interesada.

—Los humanos creen que las estrellas son dioses, pero eso no es verdad, son como fuegos de vida. Las estrellas queman su luz para producir todas las cosas, como el aire, el agua, las piedras y los metales, y cuando se hacen viejas, las estrellas explotan y mueren —dijo la Princesa, mientras Mio imitaba un "kaboom" con sus brazos—. Las estrellas se convierten en polvo que cae en la Tierra, y ese polvo es nuestra agua, nuestro oro y nuestros cuerpos.

—¿Entonces todos estamos hechos de polvo de estrellas? ¿No sólo Mawile?

Mio negó con la cabeza.

—Mawile no está hecha de polvo de estrellas, es polvo de estrellas —tradujo la Princesa—. La primera Mawile vino a la Tierra como un meteoro de hierro y estrellas que viajó desde un sitio muy lejano en el espacio, y cayó en nuestro mundo hace mucho mucho tiempo. Era un meteoro muy grande que cayó en una selva y dejó un cráter muy amplio. El meteoro se hundió muy profundo en la tierra, junto con las plantas y pokémon que mató en su caída, pero tenía una voluntad de hierro muy fuerte, y siempre trató de encontrar el camino de vuelta al cielo. Esa voluntad hizo que sus minerales subieran lentamente a la superficie, como cavando hacia arriba, mientras escuchaba a los pokemon y humanos en la cueva que se formó donde cayó. Ellos no sabían que la cueva estaba viva, pero un día, un humano especial llegó a la cueva. Se ocultaba de una tormenta y estaba completamente solo, sin compañeros humanos o pokémon, de modo que empezó a hablar a las paredes sin saber que estaban escuchando.

—¿Todo eso es cierto? —preguntó a Mio, y esta asintió.

—El humano se fue cuando la tormenta cesó, pero estaba tan a gusto en la cueva que volvió una y otra vez, sólo para hablar con la roca y consigo mismo. Le contó historias sobre los pokémon carnívoros, que lo asustaban, pero que debía vencer para ser un hombre de verdad, y le habló acerca de su enamorada, una mujer de su aldea a la que amaba con todo su corazón, pero no se atrevía a confesarle sus sentimientos. La cueva siempre escuchó atentamente, porque esas historias le hacían sentir más cerca del exterior, y el humano, aunque sin ser consciente, entendió que no estaba solo y volvió a la cueva una y otra vez hasta que ocurrió una tragedia.

—¿Qué tragedia?

—Hubo un terremoto mientras el hombre estaba dentro de la cueva, y se produjo un derrumbe. Pasó varios días en la oscuridad, sin agua o comida. La cueva, para ese entonces ya se había enamorado de él, pero no tenía forma de ayudarlo a encontrar la salida ni evitar que se perdiera más, no podía ayudarlo cuando algunos pokémon lo atacaban. Y así, el hombre fue atrapado cuando lo mordió un… ¿un qué?

Mio agitaba sus brazos mientras mostraba los colmillos con la boca abierta y los ojos cerrados.

—¿Un Zubat? —sugirió Cheza.

—Parece que sí. El hombre estaba envenenado, y fue entonces que el amor de la cueva brilló con más fuerza que nunca y se convirtió en un pokémon, con piel de acero y alma de las estrellas. Tomó la dulce forma de la mujer que amaba el hombre, pero al mismo tiempo, la ferocidad de los pokémon carnívoros para asustar a otros y poder protegerlo y sacarlo al exterior. Él nunca supo que la pokémon que lo salvó era la misma alma que lo había escuchado todo el tiempo, pero de todos modos la llevó a su aldea, donde fue reconocido por encontrar un pokémon tan raro y místico, y consiguió el amor de su enamorada.

—Pero la Mawile también estaba enamorada de él… no me digas que causó una tragedia.

Mio hizo una expresión solemne juntando sus pequeñas manos.

—Así es. La Mawile tenía el corazón roto porque el humano no podía amarla de vuelta, y las estrellas en el cielo, a las que tanto ansiaba volver, estaban demasiado arriba. No podía soportarlo; todo en la superficie era inalcanzable, no podía alcanzar las estrellas ni recibir el amor del humano, y estar tan cerca y tan lejos de ambos la hacía sentir una tristeza insoportable, de modo que volvió a la cueva para nunca más salir.

»Sin embargo, él no la había olvidado, y volvió a la cueva por ella. Mawile se escondía siempre que él regresaba, hasta que en un momento, él se rindió y se sentó en una roca, sin saber que Mawile lo observaba, y empezó a hablarle a las paredes, como hacía antes, hasta que se hizo de día y tuvo que volver a su aldea.

»El humano regresó y regresó todas las noches para hablar con ella hasta que se quedaba dormido, y así pasaron los meses, y así pasaron los años, y el hombre se hacía más viejo hasta que, una noche, tras contarle sobre los hijos de sus hijos, y sobre cuánto extrañaba a la pokémon que lo salvó, le dio las gracias a la cueva por una última vez, se quedó dormido y cerró los ojos para no volver a abrirlos jamás. Y fue entonces que Mawile salió de su escondite, vio la sonrisa en el rostro del hombre y depositó un casto beso en su frente como adiós.

La narración había terminado, y Cheza no tenía idea de qué pensar.

—No sabía que podías decir todo eso —confesó a su Mawile, quien saltó a sus brazos emocionada—. Pero es un poco perturbador; una historia de amor entre un humano y una pokémon.

La princesa apartó la mirada.

—Tienes razón.





4 La Ciudad de la Luz

El avión hizo dos escalas más de camino a Kalos. Cheza lamentaba que el jet privado no estuviera disponible, pero al parecer, si no viajaba con un miembro del Alto Mando, no era considerada lo bastante importante. Al menos aún viajaba en primera clase, y aprovechó el tiempo con Uzu para conocer mejor a sus pokémon. Pudo confirmar que Kei estaba perdidamente enamorado de Mio, o que Storm había sido criado en una granja clandestina que producía pokémon variocolor. Sin embargo, no se atrevió a sacar a Charizard o a Sora. No quería saber si la Swellow aún le guardaba rencor por lo de Fay, o si Charizard se sintió abandonado tantos años sin ella. Había puertas que aún no estaba lista para abrir.

Había otras cuestiones de las cuales ocuparse. Con Diantha fuera de la región, Drasna era la líder de facto del Alto Mando, y no podía abandonar la Liga pokémon, de modo que Cheza debía cuidar de la Princesa hasta entonces, descubrir cuanto pudiera de ella y ayudarla a encontrar lo que buscaba. Para efectos prácticos se había convertido en su niñera.

Uzu insistía en que quería conocer la ciudad de Lumiose, pero un obstáculo se presentaba ante ellas: su vestido era, por un lado, demasiado ostentoso, y por el otro, demasiado viejo y maltratado, y lo último que deseaba ers convertirse aún más en el centro de las miradas, de modo que su primer destino fue la avenida Vernal.

—Vamos a conseguirte algo de ropa decente.

—Quiero uno de esos.

La princesa señalaba a una pantalla que mostraba la presentación de una performer que, acompañada de una Mega-Lopunny, bailaba al son de una melodía sugestiva con un traje exageradamente revelador.

—No mientras estés conmigo.

Discutieron por las próximas horas. Uzu podía ser tan necia como ella, y tan caprichosa que empezó a pensar que tal vez sí era una princesa. Recorrieron tienda tras tienda, buscando algo que les gustara a ambas, y llegaron a un acuerdo con aquel disfraz de Flygon. La princesa, sin embargo, no estaba del todo contenta.

—No queda un solo disfraz de Greninja en toda la ciudad, son demasiado populares.

—No es cierto; quería el de Mawile.

—No te quedaba, son para niñas pequeñas.

—¿Y el de Salazzle?

—Era demasiado vulgar —se cruzó de brazos—. No vas a caminar conmigo vestida así. Además, los Flygon son lindos.

—¡Pero los colores no con concuerdan!

Cheza se golpeó la frente con la palma de la mano. ¿Por qué su Flygon tenía que ser precisamente variocolor? ¿Y por qué tenía que vestirse como uno de sus pokémon? Tal vez le hacía sentir menos sola, pero por sí misma, Cheza no tenía una opinión muy elevada de las performers; matándose de hambre para entrar en esos vestidos y aprender a ser muñequitas lindas para adornar eventos de gala hasta que se hicieran mayores y cayeran en el olvido. No hace mucho que había acudido a una de esas fiestas y vislumbró, al otro lado de la galería, a una de esas performers en su bonito vestido, con su cabello rubio en un bonito peinado y sus bonitos ojos azules completamente desprovistos de vida. Se le quedó mirando disimuladamente, presenciando cómo parecía perder el control y echando a correr a la calle, dejando uno de sus bonitos zapatos de tacón a su paso, como si de pronto se hiciera consciente de lo vacía que era su bonita vida. Le había causado tanta impresión que no había podido olvidarla, y a menudo volvía a recordar a aquella chica, preguntándose qué había sido de ella.

Pero la princesa no entendía nada de eso. Lo único que quería era parecer un Greninja.

—Está bien. Ahora podemos ir a donde quieras, ¿dices que ya has estado en Kalos?

—Sí, pero Lumiose era diferente… ¿qué es esa torre en el centro?

—¿La Torre Prisma? Es un gimnasio. Los entrenadores luchan ahí contra Clemont.

—Ahí estaba el castillo, hasta que fue destruido cuando ellos pelearon.

—¿Quiénes? —Drasna la había obligado a aprender historia regional, y era cierto que antes hubo un castillo en ese lugar, pero fue derribado cientos de años atrás por la propia familia real ya que dejó de ser habitable. No sabía nada de una pelea.

—No importa —Uzu bajó los ojos, haciendo la misma expresión perdida que vio en el avión—. No es el mismo.

—Si quieres podemos ir y ver una batalla, o podemos seguir caminando por si recuerdas algo. O podríamos ir al museo.

—¿Museo?

—Es un sitio donde guardan obras de arte y… mejor te muestro.

Contra sus expectativas, Uzu no mostró el menor interés en las pinturas del museo Lumiose, pero se divertía presionando los botones de las grabaciones y escuchando las descripciones de las pinturas una y otra vez.

—¡Mira esta! —le dijo tomando su mano y corriendo al otro lado del museo, mientras Cheza trataba inútilmente de controlarla. Lo que tanto había llamado su atención era un cuadro traído de Hoenn que presentaba a un Psyduck guiñando un ojo al frente, sobre un fondo rosa, rodeado de brillos y corazones.


«¡Guíñanos un ojo! El bonito Pokémon Pez»

Cheza no pudo evitar reír. Entre tantas obras serias, ese retrato parecía obra de un niño. ¿Qué hacía en una galería tan destacada? Tal vez alguien con mucho dinero y poco talento había pagado para que la expusieran y alimentar su ego. Tal vez había sido Diantha. Estuvo a punto de comentar algo, pero Uzu se había movido a otro cuadro que miraba fijamente. Presionaba el botón de la grabación como si quisiera romperlo, pero ninguna voz salía de los parlantes.

—Está roto —le dijo con expresión vacía; Cheza miró el cuadro y lo reconoció.

—Aún no está lista la grabación, acaba de llegar. —Más información que había tenido que memorizar por si alguien importante quería visitar el museo y no debía parecer inculta—. Se llama "El Despertar".

El lienzo mostraba un paisaje rojizo, como una ciudad en llamas, iluminado por una luna azul en el fondo. Al frente, siete pokémon parecían luchar entre sí.

—Representan los pecados capitales. Éste de aquí, Guzzlord, es la gula; Celesteela, que parece una nave, es la pereza, Buzzwole es la ira; Nihilego, la envidia; Xurkitree la avaricia y Kartana es el orgullo.

El cuadro le causaba una sensación desagradable. No era solamente el estilo extremadamente realista, es que recordaba a algunos de ellos de sus días en Aiwass, cuando eran armas de destrucción masiva a manos del Alto Mando, y estaba aquella historia que Killiha le había contado sobre el veneno de Nihilego.

En cambio, la Princesa reía.

—Kartana es el orgullo, ¿uh? Qué apropiado —apuntó con su dedo a Pheromosa—. ¿Y ella?

—Pheromosa es la lujuria.

Las carcajadas de Uzu se hicieron más fuertes, al grado que un empleado del museo las miraba con desaprobación.

—¿Y quién decide eso? ¿Quién dice que son pecados?

—El artista viene de Alola, al parecer es un "Faller", o una persona que atravesó un portal y acabó en un mundo desconocido —la miró de reojo, esperando una reacción—. Según se dice, lo que vio al otro lado lo impresionó tanto que se inspiró a pintar este cuadro.

—Eso no significa que sean malos —insistió la princesa—. Son como nosotros, como los pokémon. El "pecado" es una invención de los dioses para todo lo que no les gusta.

—¿Dioses?

—Lele, Fini, todos ellos…

—¿Pokémon legendarios? —preguntó, pero no dijo más. Killiha le había contado que, para la gente de Alola, los pokémon eran venerados como dioses.

—Dioses, legendarios. Son lo mismo —replicó con desdén. Cheza recordó a Devastal, que se refería a sí mismo como un dios, pero tenía el carácter de un niño.

—Puede ser, pero a fin de cuentas son sólo pokémon…

Buscó a Uzu con la mirada, y la encontró algunos metros más lejos, mirando un cuadro diferente.

—Quiero irme de aquí —dijo de repente.

—¿Qué pasa?

—Que quiero irme de aquí. Vámonos.

Giró sobre sus talones y caminó hacia la salida. Cheza volvió la vista hacia aquel cuadro, en el que un ave de intensos ojos azules alzaba el vuelo.





5 Un Arco a través del Éter

Llevaban dos días en Lumiose, esperando a que la jefa de Cheza volviera. La princesa que no era princesa tenía un bonito apartamento en la ciudad, y Uzu había aprovechado el tiempo para adaptarse a ese mundo y su tecnología. También conoció al resto de sus pokémon, que vagaban libres por el jardín, a diferencia de cuando estaba de viaje.

Cheza estaba ocupada en la cocina, de modo que Uzu la esperaba mirando la televisión. No encontró más capítulos de "Shots de Vodka y Amour", pero acabó atraído por esa película "Diez Cosas", y al terminarla le gustó tanto que buscó una continuación, o lo que fuera, y acabó viendo una entrevista con los actores. El chico que hacia el papel de Green era un tal Liber al vel Legis, quien fuera de su papel tenía el cabello rubio y los ojos azules, además de un pequeño pollito sobre su hombro.

—Y cuéntanos, ¿qué se siente trabajar en una producción de este nivel, compartiendo escena con estrellas como Diantha?

—Honestamente, fue una pesadilla —rio, y lo acompañaron risas de fondo—. Es mi primer papel protagónico y todos los demás actores tienen más experiencia que yo. Cada vez que rodaba una escena temblaba de miedo por hacerlo mal, y así fue; pero el director me tenía paciencia y rodábamos las veces que hiciera falta para que saliera bien.

—Pero en "La Tempestad/Del Espacio" también trabajaste con Leon y Nessa.

—Eso es diferente, ahí era el alivio cómico y no importaba mucho si cometía un error.

—¿Te sientes más a gusto en los papeles cómicos?

—Tal vez. Me gusta pensar que hago reír a alguien; que si alguien tuvo un día difícil; puede encender la televisión, buscar una película y reírse por mi trabajo. Siento que si logro mejorarle un poco el día, vale la pena.

La reportera lo miró con suspicacia.

—Casi parece que hablas de alguien en particular…

La pantalla se puso negra, y Uzu vio en ella el reflejo de Cheza, un poco nerviosa.

—La TV te come el cerebro —le dijo. En la mano derecha tenía una taza con forma de Charmander, y en la izquierda, una de Riolu. Le extendió esta última a Uzu, quien sintió el aroma del té cuando la tuvo entre sus manos.

—Mi padre decía lo mismo: "esos libros te van a comer el cerebro" —sonrió.

—¿De qué trataban esos libros?

—Pokémon que comían cerebros —rio, pero Cheza, aunque mantenía una sonrisa en el rostro, parecía seria.

—Tenemos que hablar —se sentó en un sofá a lado del suyo y puso su taza sobre la mesita ratona en el centro de la sala.

Uzu asintió.

—Aún no crees que sea una princesa, ¿verdad? Pero aún me estás ayudando.

—No sé si eres una princesa —respondió, jugando con el collar que siempre usaba entre sus dedos—, pero estoy dispuesta a creer que hablas con los pokémon, y que vienes de otro mundo.

—¿Por qué sí me crees en eso?

—Tengo mis razones —empezó a morder su collar, casualmente, como si no supiera que lo hacía—. Conozco a alguien que tal vez se perdió en otro mundo.

—Y crees que te puedo ayudar.

—Tal vez —aceptó—. Pero necesito que me digas la verdad. Es una persona muy importante para mí. Quiero ayudarte, pero también quiero que me ayudes a mí, y para eso tenemos que decirnos la verdad, para poder confiar la una en la otra.

—¿Tú también me dirás la verdad?

—¿Disculpa?

Uzu puso una mano sobre su propio cuello.

—Siempre estás mirando mi cicatriz. No me parecía tan extraño, pero luego vi la de Charizard y escuché su historia y todo tuvo sentido.

Cheza apartó la mirada con incomodidad.

—Y luego hablé con Sora.

El medallón cayó de su boca y quedó colgando sobre su pecho. Lo entendió; lo sabía; esas líneas que nadie debería cruzar; el punto de no retorno; el horizonte de eventos.

—¿Tú también lo hiciste, verdad? ¿Por eso quieres ayudarme?

Cheza la miró fijamente con esos ojos claros y ambarinos

—Sí. Y también no.

—Explícate.

—Tú primero. También te he estado observando, y noté que sabes mucho de Kalos, pero no de esta Kalos. Vi tu reacción cuando hablamos de los Ultraentes, y vi cómo veías ese cuadro con Yveltal. Te veo cuando se te olvida sonreír ¿Qué fue lo que pasó?

Uzu bajó la cabeza, y volvió a alzarla con una expresión vacía.

—Le hice daño. Él me lastimó a mí, así que lo lastimé de vuelta, y ambos nos perdimos. Todo fue una tontería, y para cuando me di cuenta era demasiado tarde. Pensé que podía acercarme a él si moría, pero cuando volví a despertar, me di cuenta de que eso no era todo. De verdad había tratado de morir. De verdad ya no quería vivir, y una vez que sabes eso, ya nada tiene el mismo sentido. No puedes regresar a lo que eras.

—Eso no es cierto —replicó Cheza en un tono sereno, pero lleno de convicción, y dejó que el silencio se extendiera entre ellas por un momento. Uzu la miraba a los ojos intentando descifrar sus pensamientos, pero lo único que le transmitía era seguridad.

—También estuve ahí. También crucé esa línea, pero me trajeron de vuelta —negó con la cabeza—, me traje de vuelta. Fue un proceso lento y doloroso. Aún tengo pesadillas, y aún estoy tratando de perdonarme, pero pude volver, igual que puedes tú.

»Mi tía es la persona más increíble que he conocido. Parecía perfecta en todo lo que hacía, hasta que un día, desapareció. Yo también estaba perdida, y cuando me encontré, traté de buscarla a ella por todas partes. Y cuando por fin nos vimos de nuevo, tenía la misma mirada que tú; la misma que yo debí tener entonces. Los ojos de alguien que se rindió. De alguien que sólo trata de suicidarse de otra forma. Esa fue la última vez que hablamos. Ella me pidió algo que no pude aceptar, quería que tomara su lugar, y se molestó cuando lo rechacé, pero no podía hacer nada. Aún tengo que encontrarla.

«No importa en qué clase de mundo esté».




6 Ojos Azules



—¡Esa película fue horrible! —se quejó la princesa.

—A mí no me pareció tan mala.

—¡Pero ese Celebi fue un cretino! Carol hizo todo lo posible por salvar a su hija y aún así la mató.

—Es una película de terror, se supone que termine mal.

—Carol no hizo nada malo.

—El mensaje es que no debes jugar con las líneas del tiempo.

—El único que estuvo jugando fue Celebi, y al final echó la culpa a Carol. ¡Todos son iguales!

Cabeza se encogió de hombros. Empezaba a acostumbrarse al antiteísmo de Uzu, y en general, empezaba a acostumbrarse a ella. Llevaban una semana juntas, y cierta parte de Cheza prefería que las cosas siguieran así, al menos hasta que Diantha volviese.

Pero también sabía que las cosas nunca eran tan simples.

Al fin te encuentro, princesa.

Una voz como el tañido de una flauta las llamó. A cierta altura sobre ellas, un chico las miraba con las manos en los bolsillos. Vestía de negro y gris, y el cabello, igual de oscuro, lo llevaba atado en una coleta corta, pero lo que más destacaba en él eran esos ojos azules como esquirlas de hielo que parecían emitir su propia luz. Eran tan intensos que a Cheza le tomó un momento notar que estaba parado literalmente sobre el aire.

—¿Qué demonios…?

Un psíquico, como Miriam. Gente con capacidades sobrehumanas.

—¿Qué es lo que buscas? —preguntó, justo al momento en que Uzu tomó su mano.

—Fue él. Él nos atacó cuando llegamos a Hoenn.

El chico abrió las manos con gesto dramático.

—¡Qué mentira! Yo sólo quería hablar con ustedes, y tu amiga se puso violenta —sonrió—. Tuve que ocuparme de ella.

—¿¡Qué le hiciste!?

Uzu trató de saltar hacia él, pero esta vez fue Cheza quien la sujetó por la muñeca sin dejar de ver al otro joven.

—No tengo idea de quién seas, pero por la autoridad de la Liga Pokémon ordeno que te detengas y nos digas tus intenciones…

En apenas un instante, el chico desapareció y volvió a aparecer frente a Cheza, de rodillas y con su mano sujeta entre las suyas.

—Podemos hablar todo lo que quieras — sonrió—, si me dulcificas tu voz.

Y volvió a desaparecer. Justo a tiempo para evitar un Pulso Umbrío. Su Greninja había escapado de la Pokéball y atacó para protegerla aún antes de materializarse por completo.

—Supongo que no tienes idea de quién soy —amenazó mientras Kei tomaba posición a su lado, pero el chico no parecía intimidado.

—¿Una performer de mal carácter?

—¡Hidrobomba!

Volvió a desaparecer, y a aparecer al otro lado de la calle vacía, extendiendo una mano hacia el anfibio, que se vio presa de una poderosa parálisis.

—Una lástima que tu Greninja sea tan especial. A uno común y corriente no le afectaría esto.

—¿Estás seguro? ¡Rayo Hielo, por todas partes!

Kei asintió, saltando hacia atrás con una voltereta. Su piel se volvió blanca y su aliento congeló toda la acera a su paso, pero el joven esquivó cada uno de sus disparos con la misma facilidad.

Justo como Cheza esperaba.

Greninja atacó con su lengua. El chico volvió a teletransportarse para esquivar y moverse algunos metros a la derecha, y su pie resbaló sobre el hielo. En ese momento de confusión, Kei cambió la trayectoria de su lengua para golpear como si fuera una maza y lanzarlo contra un bloque de hielo más grande.

—Tu última oportunidad —insistió Cheza. Unos pocos trucos de magia no la impresionaban. Ella era la heroína de Aiwass que había engañado al mismo Devastal.

—Qué fría —se quejó el chico al otro lado del hielo—. Tenemos que calentar las cosas.

Lo siguiente que vio fue una explosión de vapor. El chico parecía intacto, salvo algunos raspones en un chaqueta, y a su lado, las fieras llamas de un Quilava ardían amenazantes.

—Es por Kaz, Tey. Tenemos que ganar.

Rodó sobre sí mismo, encendiendo su pelaje en una Rueda Fuego a gran velocidad. Kei contraatacó con otra Hidrobomba que el chico desvió con su propio poder, pero que permitió al Greninja cambiar de tipo para resistir su embestida. Aún así, la fuerza fue tal que lo impulsó con tanta violencia hacia atrás que Cheza tuvo que atraparlo para evitar que se hiciera daño.

—¿Eso es todo? —le retó. El chico parecía contrariado.

—¿Sin quejas de que hago trampa ayudando a mi pokémon?

—Siempre y cuando no trates de boxear…

Cheza sintió las manos de Uzu sobre sus hombros. La princesa se ocultaba detrás de su espalda.

—Quiero decirte que, aunque mis capacidades de combate son nulas, cuentas con todo mi apoyo moral.

—¿Es en serio? ¿Vas a usarme como escudo?

—¡No te distraigas!

El Quilava lanzó una Llamarada que Kei contrarrestó con su Pulso Umbrio. Era menos potente, pero el chico psíquico no podía controlarlo. Era una pelea injusta, pero se sentía motivada a ganarla. Hacía tanto tiempo que no tenía una batalla…

—¡Paranormal!

Kei produjo una onda de energía psíquica que aturdió a Tey por un momento, lo suficiente para dejarlo vulnerable a un doble Tajo Umbrío.

—¿Qué te pareció eso? —rio. ¿Hacía cuánto que no podía decir algo como eso? ¿Que debía reprimirse detrás de una sonrisa para evitar un conflicto político? No lo sabía.

—Pantalla de Humo —ordenó el chico, tratando de recuperar terreno, pero no serviría de nada.

—Danza Lluv…

Un estruendo resonó en sus oídos, ahogando incluso sus propias palabras. Un fogonazo blanco había pasado frente a ella y derribado a Kei en apenas un segundo. Volteó a ver a su oponente, tan confundido como ella, y su Quilava recibió un ataque similar con idéntico resultado. El siguiente fue el propio chico, quien cayó de rodillas cuando ese destello de velocidad diabólica lo golpeó en el vientre y, cuando temía que la atacara a ella, Uzu se interpuso entre Cheza y aquella criatura.

—¿Pher? —preguntó Uzu, y el fantasma blanco se detuvo. Era un insecto sumamente delgado y femenino, más alto que cualquiera de los presentes. Parecía frágil, pero al menos era lo bastante fuerte para noquear a ambos pokémon con suma facilidad.

—¡Pher! —Insistió la chica, y tanto ella como el pokémon se fundieron en un abrazo ante la mirada atónita de Cheza.

—No me digas que ella es tu amiga.

—Sip. Nos separamos al llegar, ¿Verdad, Pher? ¿Dónde has estado?

Y cuando creía que la situación había alcanzado su límite de rareza, escuchó esa voz enfadada en su cabeza.

"Hermano, ¿qué fue lo único que te dije que no hicieras?"

—Empezar una pelea —gimió en el suelo, sujetando su costado.

"¿Y qué fue lo que hiciste?"

—Empezar… una pelea.




7 Ojos Rojos


Sus nombres eran Vega y Karen Sericci, dos hermanos originarios de Johto que poseían enormes poderes psíquicos. El mayor, Vega, disfrutaba de hacer bromas y meterse en problemas sabiendo que su don lo sacaría de cualquier apuro, pero su hermana, esa niña de cabello opaco y levemente grisáceo, era un prodigio a un nivel completamente diferente.

—Pero lo que no le dio la suerte fue un cuerpo más saludable —confesó su hermano, estando todos reunidos en su habitación de hospital, con el Quilava acurrucado sobre los pies de su hermana—. Hemos viajado de una región a otra buscando un sitio que mejore su condición, y el hospital de Lumiose tiene mucho presrigio.

—Lo que a mí me falta en salud, le falta a Vega en sentido común —replicó la chica, quien no soportaba provocar lástima, y miró a Uzu—; queríamos hablar contigo, pero tenía que hacer las cosas más complicadas.

—Estaba aburrido —se quejó el hermano haciendo un puchero—. No creí que se lo tomarían tan en serio.

—¿Puedo ver eso? —preguntó la hermana menor señalando los goggles de su disfraz de Flygon

—¿Por qué querían hablar conmigo? —dijo  Uzu mientras se los daba y esta los hacia girar entre sus manos.

—Hace algún tiempo que Kaz tiene un mal presentimiento —respondió Vega—. Una sensación de que algo peligroso se acerca y se hace cada vez más fuerte. Últimamente lo siento también.

—Algo desconocido, de una dimensión diferente —prosiguió la menor—. Y luego empezaron las visiones. Una niña parecida a mí, un joven igual a mi hermano y esos ojos rojos.

Cheza sintió un escalofrío recordando sus propias pesadillas.

—No parecen malvados, pero ocultan algo peligroso, y no sabemos qué es.

—Sentimos tu llegada a este mundo —dijo la chica en la cama a la princesa—, y tratamos de establecer contacto. Siento mucho que mi hermano no pueda controlar sus impulsos infantiles.

—Ya dije que lo siento —suspiró, sin sentirlo de verdad—. Sólo quería separarlas para gastarles una broma, pero cuando volví a por ti en Hoenn, habías desaparecido.

—¿Quieres decir que te teletransportaste todo el camino de Hoenn a Kalos? — preguntó Cheza incrédula. El chico no reprimió una carcajada.

—¿Qué? No, fui en Ferry como la gente. Nadie podría hacer esa clase de salto.

Uzu negó con la cabeza.

—No conozco a nadie como dicen, de ojos rojos que sea peligroso. Nosotras sólo nos perdimos, pero buscamos algo más.

—Y nosotros queremos un poco de paz —se quejó Vega fingiendo inocencia, pero Cheza se quedó pensativa. Viajes entre mundos y poderes psíquicos. Era lo más cerca que había estado de Cynthia en años.

—Tal vez podamos seguir hablando al respecto —sugirió, pero el mayor de los Sericci negó con la cabeza.

—No nos vamos a quedar. Éste hospital tampoco puede hacer mucho por Kaz. —Pasó una mano por el cabello de su hermana menor—. Ya encontraremos otro en otra región.

«¿Y si?»




8 Camino a la Respuesta

El final, pese a sus protestas, llegó acompañado de Diantha. La campeona escuchó atentamente la historia de Uzu sin interrumpir, como si creyera cada palabra y, al terminar, le aseguró que podía ayudarla.

—Claro que sí —murmuró Cheza con sorna—. Los caminos a otros mundos están a la vuelta de la esquina.

—Te sorprenderías —le dijo la campeona, que conocía su propia región mejor que nadie.

Al día siguiente las llevó a la Cueva de los Reflejos. Cheza ya la había explorado y no creía que fuera gran cosa.

—La mayor parte del tiempo, no lo es —concedió Diantha—, pero los milagros siempre llegan para el que sabe esperarlos, y el juego de espejos es sólo la primera capa de la cueva.

El grupo lo componían Diantha, Cheza, Uzu, Mio y Pheromosa. La pequeña Mawile parecía más animada de lo normal. Lo cierto es que, después de esa semana con la princesa, no volvería a ver a sus pokémon de la misma forma.

—Aquí —dijo Diantha cuando se detuvieron frente a una de esas formaciones de cristal—. ¿Notan algo raro?

Cheza no vio nada. Parecía otro de esos cristales perfectamente normal que reflejaba el mismo paisaje aburrido de la cueva, y entonces lo entendió.

—Nuestros reflejos. No están.

—Precisamente —pasó sus dedos de muñeca por la superficie sólida produciendo ondas como si hubiera tocado el agua, y entonces se volvió hacia Uzu—. Su Alteza, este es un camino a otra dimensión.

—Como en la película —sonrió.

—Y como en la película, no puedo garantizar que sea lo que busca, o que resolverá sus problemas.

—Entiendo —Uzu asintió y dio un paso adelante, pero Cheza la retuvo por el brazo.

—Piensa antes de hacer las cosas. Ni siquiera sabemos si funciona, o si te llevará a tu propia dimensión.

—No importa —se encogió de hombros—. Seguiré buscando.

Se tomó un momento para atravesar esa extraña pared con su mano, y en el último momento se dio vuelta para envolver a Cheza entre sus brazos.

—Suerte encontrando a tu tía.

Mientras le devolvía el abrazo, Cheza reflexionó acerca de qué se trataba. Su relación había sido una casualidad; se conocían por la mayor de las conveniencias y, en última instancia, sus caminos tomaban rumbos distintos. Pero aún así, se había formado un vínculo. Aún así, sus vidas se habían sacudido la una a la otra.

—Suerte encontrando tú también.

Se sorprendió a sí misma prolongando el abrazo. Tan pronto como la soltara, no volverían a verse. Uzu parecía entender, y mantuvo la postura todo el tiempo que Cheza quiso, hasta que, cuando se separaron, volvió a quitarse aquel collar de oro blanco y lo dejó en manos de la rubia.

—¿No dijiste que era una herencia familiar importante?

Por respuesta, Uzu levantó una solapa de su chaqueta de Flygon.

—Estamos iguales.

Abrazó a Mio, agradeció a Diantha y cruzó junto con Pheromosa a través del breve sendero entre las dimensiones, y mientras la veía desaparecer, sintió que aún quería decirle un montón de cosas. Decirle que no se lastimara, que la extrañaría, que debía personarse a sí misma; que la última semana había sido muy divertida.

Diantha respetó su silencio, al menos hasta que salieron de la cueva.

—A decir verdad, no vine solo a ayudarte con esto.

—Me lo suponía. ¿Se trata de trabajo?

—No, y sí. Recibimos una carta que te concierne. Del Alto Mando de Sinnoh.

Cheza hizo silencio. Esperaba esa carta desde la última vez que vio a Cynthia. Sabía que vendrían a buscarla, pero hasta ese momento, no sabía cuando. Las agujas del reloj habían vuelto a moverse.

—Es una invitación formal.

Y el péndulo volvía a oscilar sobre el eje del tiempo.


Está bien. Con una condición.


Feliz Cumpleaños
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#2
My my, pero mira cuantas referencias veo por aquí, el Policía y la Princesa, Ironblood, Aiwass, pedazos de Alma de Plata y Oscilaciones, all there and accounted for. Si tu intención fue dar una carta de amor al trabajo al que refieres, lo has logrado muy bien, mein freud. Bueno, ni siquiera al trabajo, todo lo de Mawile me encantó a un punto que realmente puedo saborear la pasión y el empeño que pusiste para hacer que fuera un gran tributo. Eres bueno para los regalos de cumpleaños, bro.

Mostrar Para la cumpleañera
Bueno, aprovecharé este espacio para dedicar unas palabras, algo un poco exagerado, pero es una oportunidad demasiado grande para desperdiciarla, ya que llevo un tiempito sin comentar por reasons, none of 'em worth talkin' about.

Seré sincero, la verdad es que escribiendo puedo recordar las veces que pudimos charlar bien como esas chistes estúpidos que tuvimos como cuando hablamos de comidas y cosas de gallinas, o que hayamos podido contar chistes, más eso, me gusta poder estar ahí y al menos servir para algo de humor si es que no puedo ofrecerle mucho a la conversación, no tengo problema con decir payasadas si es que a alguien le da gracia. Eres de las personas con las que más disfruto charlar, aunque no siempre haya tenido la oportunidad de estar ahí.


Ya dije en Discord que eres una de las que mejor escribe y comenta aquí. Cuando redactas haces un gran logro consiguiendo que la gente se enganche y termine por querer desentrañar a fondo tu trabajo, y cuando comentas lo que lees de nosotros, nos animas a mejorar y a experimentar con cosas que no habíamos contemplado antes, para lo mejor. No sé qué tanto más pueda demostrar lo talentosa que eres, pero si tuviera alguna otra forma de demostrártelo, te diría que admiraras este fic redactado para ti. Creo que habla demasiado bien del talento que tienes.

Sonríe. Sonríe porque este día naciste. Sonríe porque tienes una familia y amigos que te quieren y están dispuestos a celebrar contigo, en lo personal y en lo que concierne a hobbies como esto. Sonríe porque has sido exitosa en tu vida escolar. Sonríe porque tienes una oportunidad de trabajo que te gusta. Sonríe porque sales a divertirte con tus amigos a beber. Sonríe porque eres tú misma.

Espero esto pueda demostrar el respeto y el sentimiento de amistad que tengo hacia ti. Difícil decirlo, pero luego de cosas que ocurrieron en el pasado, esas conversaciones a primera mitad del año de las que no estoy orgulloso o siquiera satisfecho, demasiados pecados por los que me cuestiono si he si pagado, dramas que no debería ni siquiera mencionar porque es tu día especial y lo triste no tiene ningún lugar en esa clase de fechas; son cosas que me llevan a pensar que no puedo solo quedarme conforme con dedicar un feliz cumpleaños común y corriente porque no basta. Simplemente hoy es cuando más debo demostrar que aprecio tu amistad y todo lo que has hecho aquí.

Feliz cumpleaños, Meri.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
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#3
Pero mira nada más esas referencias, sin duda el regalo es top notch. Lo que me recuerda que no he comentado todas las historias, pero sí las he leído todas. La verdad ver cada guiño y como se iba entrelazando con la historia principal está bastante bien logrando; El guiño a la autisteada mayor de Emerald, Farsante, El policía y la Princesa, la cebolla del diablo, los hermanos psíquicos OP del colectivo 2.0, ver a Legis, menciones a Kiriha y Amara, el bello de Storm que fue un regalo exótico (?), como todo se fue uniendo con una de las pequeñas grandes tramas de Osci, que al menos responde de donde sacó Uzu su traje, quién es en realidad, y quizás como termino en la dimensión rara con la que se encontró a Myu (Pobre Myu, te van a friendzonear porque no tienes nada que competirle al mega ultra pollo enojado), con la cereza del pastel siendo un puente hacia el final de la Embajadora.

La historia de Mawile es sin duda 10000/10, sin duda la metería al material oficial porque funciona muy bien(te veo a ti, diálogo donde los Pokémon se casaban con personas en juegos de 4ta gen).

Y ah... no me decidí de sí hacer el mensaje de cumpleaños por discord o acá... pero ehhhhh.
Better after.
[Imagen: iSs3j2Q.jpg] 
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#4
Mostrar tomas usa spoilers y listo salame
 
El 7/12 a la noche me junté con mis amigas a tomar algo para mi cumple, y entre una cosa y otra nos quedamos como hasta las seis de la mañana. Te imaginarás que charla que va charla que viene, agarro el teléfono muuuuy disimuladamente, y veo este post tuyo, lo miro ultra por encima a ver que carajo es por pura curiosidad, tercer párrafo se me quedan los ojos clavados leyendo “Fay”.
 

La puta madre. Por que se me ocurrió abrirlo en ese momento.
 

8500 palabras me leí entre que me hacía la boluda y jiji jaja es una juntada por mi cumpleaños y llevo veinte minutos clavada en el teléfono. Nadie me dijo nada porque ah debe estar respondiendo mensajitos de cumpleaños no? SI SUPIERAN.
 

Esa noche lo leí. Después al mediodía siguiente en lo de mis abuelos lo leí de vuelta. Y después de una siesta antes de irme para un bar el 8 a la noche, lo leí de VUELTA. Y ayer lo leí de vuelta. Y a la noche de vuelta. Y ahora de vuelta.
 

Afortunadamente, leerlo aproximadamente 742 veces a lo largo de tres días hizo que se me pasara un poco la vergüenza que me daba encontrarme cada referencia a una historia cringe mía, que mamita en qué momento se me cruzó escribir eso – y por qué carajo me estás haciendo recordarlo la puta madre kiwi es como si me pusieran una de esas presentaciones de fotos de cuando todavía ibas al colegio y pasas de niña linda toda sonriente, a enana flogger, adolescente recontra mala onda porque las hormonas pegan fuerte. Esas historias del 2015 merecen ser enterradas para nunca más mencionarse de vuelta. Coloradas las orejas me dejaste con esto.
 

Podría ponerme a listar todas las referencias que hiciste, pero para qué. Son mis historias. Sabés muy bien que las cacé todas, porque yo mis historias no me las olvido. Podría ponerme a darte las gracias y “oh eres un gran amigo cómo te voy a extrañar”, pero mi papá cuando yo era chica me dijo una vez que la mejor forma de no olvidar a alguien es con buenos recuerdos.
 

Y que mejor memoria podés tener vos de mí, si no es de mí misma puteandote a vos y a tus historias como siempre. Así que la mejor forma de divertirme comentando esto, es afinando detalles.
 

Porque mamita x2, la cantidad de referencias metidas con calzador que metiste en 8500 palabras solamente se compara con la cantidad ENORME de inconsistencias que tiene esta historia. Es como leer el fanfic de una historia, solamente que como la historia original TAMBIEN es un fanfic, la cosa se bastardiza a un nivel insospechado.
 

La historia es mala. Pero no mala de “ugh”, sino mala al estilo Sharknado que es mala pero aun asi te entretiene. Quien hubiera dicho que querer conectar 70 historias que claramente NO TIENEN CONEXIÓN, logra que el resultado final sea un desastre. Un lindo regalo. Una historia graciosa, un buen mensaje, un gesto de aprecio, una sonrisa atrás de la otra al ver a personajes que les di vida hace años, moverse de vuelta, hablar de vuelta, reírse de vuelta.
 

Pero objetivamente como historia, siento que te superaste a vos mismo en la pedorrez. Es como esas tortas de cumpleaños que hacen los nenes que son cualquier cosa pero el nene esta ahí super orgulloso y no le podés decir “que torta de mierda”, porque sabes que le pusieron toda la onda del mundo para decorarlo, y le sonreís y te comés tu porción porque quien carajo te da derecho a hundirle el autoestima a un niño.
 

Claramente podría hacer lo mismo acá. Pero que gracia tiene dejar el comentario por acá con un gracias, cuando puedo estirarlo el doble de largo poniéndome autista a full y marcándote cada uno de los detalles por los cuales esta historia no funciona en mi cabeza. Por qué se siente como un fanfic, al contrario del shot que hiciste con GB que podría haber calzado perfectamente como un capítulo más de lo impecable que era.
 

Vamos a divertirnos con esto:
 

Primero y principal, vamos a dejar en punto y aparte la pesadilla ULTRA EDGY 2015 que refleja perfectamente mis intentos de llevarle el ritmo a lo edgy del primer colectivo, y vamos a dejar en tres saltos de página directamente las letras curseadas porque eso sí que es algo que no quiero recordar.
 

No quiero ni empezar a decirte lo tomado de los pelos que es el hecho de que la waifu intergaláctica esté tan pancha metida en el depto. de mi hija, ni de cómo carajo hizo un Salazzle para abrir una puerta, ni por qué carajo estaba viendo una novela, ni cómo carajo encontró la niña boomer su dirección, ni por qué tiene los poderes de N y no solamente hablaba con el aguilucho negro sino que al parecer habla con todos los bichos como si nada.
 

Y de vuelta, lo tomado de los pelos de toda la situación (que hubiera sido un pernazo tener que explicarlo y que menos mal que ninguna de las dos le da la más mínima importancia a lo ridículo de la situación), se da con el tema del disfraz de Flygon, que la puta madre me lo tiraste como que “oh si iba a tener super sentido y para nada era para despistar” Y ME SALISTE CON ESTA HISTORIA W T F F F
 

Yo llegué a este punto, final de la parte 2 y te imaginarás mi cara leyendo la historia. “Cuantos porros se necesitan para escribir esta historia”. Afortunadamente, llegas a la parte 3 y pescás este regalo del fondo del pantano con esa historia de Mawile y las estrellas que es todo lo que está bien en esta vida. Me encantó. Realmente, si solamente hubieras escrito eso me hubiera bastado pero de sobra como regalo. Pero con el resto te pasaste 7 localidades y no de la mejor forma. Imaginate lo bien hecha que sentí esta parte que hasta las referencias a la niña rara y a su espadita de juguete se me hicieron más graciosas…
 

…pero querer hablar de vuelta sobre la parte 4 y los cosplays raros me tira la historia de nuevo al agua. De entrada porque a partir de acá las cosas se empiezan a volver inconsistentes a cagarse. Para empezar, la lagartija gorda sintiéndose abandonada es un reach hecho en base a suposiciones tuyas que no me voy a poner a explicar porque nunca escribí nada sobre el bicho, porque la historia literalmente termina antes de que se puedan reunir. Pero está mal. Y a esto no le di mucha bola porque no tenías forma de saberlo a menos que me preguntaras, lo cual me iba a arruinar la sorpresa.
 

Después tenes muchas referencias meme en el museo que la verdad te tengo que dar puntos a favor, pero la cosa se empieza a ir a la mierda cada vez más cuando metes a la niña colectivo 1 en pelea con el niño colectivo 2. Desastre. Hasta ese punto iba bien. Si, se sentía medio tomado de los pelos. Si, no era como me lo había imaginado pero podría funcionar, sí, es más que todo una herramienta para mostrarte como carajo se movía la waifu intergalactiva entre mundos – pero ya cuando te toca hacer la explicación es cuando te das cuenta que es incorregible.
 

Vamos a empezar. Me podes explicar por qué carajo esta Vega teletransportándose cuando NUNCA en mi historia lo hice teletransportarse por su cuenta , porque la única en toda la historia que podía hacer eso era Ren, y DESVIANDO ATAQUES cuando el chabón como mucho podía hacer volar una medalla o sacudir una cortina, porque se suponía que eran los poderes de la Ralts hechos en menor medida? No, acá es literal Sabrina 2.0 – y hasta ahí lo voy a dejar porque bajás dos párrafos más y la cosa se vuelve más ridícula todavía.
 

Pero voy a hacer un inciso porque estoy releyendo y me encontré con que mi niña, que la construí para ser completamente directa con lo que dice y con lo que piensa desde el momento cero, tiene como línea de diálogo “SI. Y TAMBIEN NO”.
 

QUE ES. ESTE DIALOGO. KIWIESCO. QUE ES ESTA BASTARDIZACION
 

Volvamos a lo ridículo. Por qué carajo se puso Vega a pelear, cuando literal en todo el colectivo lo único que hacía era esquivar conflictos una y otra vez, porque me había cansado de peleítas con el primer colectivo. Por qué carajo está la hermana despierta Y buscando un hospital, cuando había metido como regla de oro en uno de los capítulos que la chica no tenía ningun problema, y la única razón por la cual necesitaba un hospital que la cuidara era porque no podía estar despierta en el momento en que poseía a una Ralts que no tenía alma. ¡La unica razón por la cual Kaz necesitaba cuidado era para mantener a la enana viva!
 

Toda esta parte es una de las más agravantes, porque es como si pasara todo el conflicto del 2do colectivo con una topadora por encima. Porque la conexión entre los dos colectivos siempre la discutimos con precisión quirúrgica, tratando de no dejar ni un cabo suelto, y de golpe en esta historia te cagaste en todo y dijiste “pero que se vaya todo a la mierda, yo voy a escribir mi canon y nadie va a notar las costuras de por medio porque nadie leyó los colectivos y todas las historias de ella”.
 

EXCEPTO YO. Y SUMALE A ESO EL HECHO DE QUE ME LO ESCRIBISTE A MI
 

La historia en el 8 remata con mi punto de por qué juntar historias que fueron pensadas para estar separadas es una mala idea. Yo había salido con esta idea espectacular de que el mundo de la oruga intergaláctica sea un nexo entre mundos como el primer libro de Narnia, de tal forma que todo se pueda conectar sin ninguna falla, a partir de la cual se puede llegar a mundos infinitos. Lo cual nos daba la libertad para crear historias completamente distintas y aisladas una de la otra, sabiendo que teníamos la herramienta para conectarlas si en algún momento lo necesitábamos.
 

Hasta que la waifu intergaláctica se va a través de un reflejo en una cueva para cumplir con otra referencia. Una vez más, cagándose en la oruga, en su mundo purgatorio, en Cynthia, y en todo el esfuerzo de nuestros (ya ni siquiera son los míos solamente) a favor de “jaja niña yveltal goes fiuum fiumm between worlds”
 

En definitiva. Me encantó la historia de elige tu propia aventura de hace un año o anda a saber cuando carajo fue porque ya no me acuerdo. Me encantó el one-shot de GB que encajaba perfectamente con todo lo que había escrito – e incluso con lo que iba a escribir en un futuro y no me preguntes como hiciste.
 

Esta historia… las referencias estuvieron graciosas. Ver a personajes de vuelta estuvo nostálgico. Pero aparte de eso, más que un regalo, se sintió como si pasaras por arriba tres, cuatro años de historias mías, todas amalgamadas como cuando hacías una pelota con las plastilinas de colores que te sobraban en la clase de plástica, en pos de justificar y buscarle un poco más de sentido a uno de tus personajes de Oscilaciones.
 

Gracias por el regalo. Y por haberte acordado de tantas historias pelotudas mías que hasta yo me había olvidado que existían.
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#5
Engine driver's headed north up to Pleasant Stream
La La la la la la la la la
These wheels keep turnin' but they're runnin' out of steam
La la la la la la la la la

 
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
Y que mejor memoria podés tener vos de mí, si no es de mí misma puteandote a vos y a tus historias como siempre. Así que la mejor forma de divertirme comentando esto, es afinando detalles.
Emmmm… you know, estoy seguro de que en uno de los 15 millones de futuros posibles, putear a alguien que se está muriendo es considerado un "recuerdo feliz" pero tengo serias dudas de que sea en este.
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
La historia es mala. Pero no mala de “ugh”, sino mala al estilo Sharknado que es mala pero aun asi te entretiene. Quien hubiera dicho que querer conectar 70 historias que claramente NO TIENEN CONEXIÓN, logra que el resultado final sea un desastre
Si lo pones así…
 
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
Claramente podría hacer lo mismo acá. Pero que gracia tiene dejar el comentario por acá con un gracias, cuando puedo estirarlo el doble de largo poniéndome autista a full y marcándote cada uno de los detalles por los cuales esta historia no funciona en mi cabeza

[Imagen: jKC6W5h.gif]

Heeey, Kiwi está enfermito. Kiwi se va a mudar al otro foro, Kiwi necesita palabras de ánimo y necesita que le digan que lo quieren, no que putees el suéter de lágrimas que hizo para vos. No seas tan basura.

Naaah. Hagámoslo a tu manera. Que tu último recuerdo de Kiwi sea el Kiwi discutiendo a tu mismo nivel de autismo para probar que tiene la razón. Justo como vos.

(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
Primero y principal, vamos a dejar en punto y aparte la pesadilla ULTRA EDGY 2015 que refleja perfectamente mis intentos de llevarle el ritmo a lo edgy del primer colectivo, y vamos a dejar en tres saltos de página directamente las letras curseadas porque eso sí que es algo que no quiero recordar

Para nada. Tú empezaste el colectivo con una tsundere edgy suicida que putea a todo el que se cruza en su camino y tiene a sus pokes muertos de hambre incluso antes de que empezara el edgy en Havoc/Harvest. Also, tuve que copiar y pegar las letras curseadas, porque todavía no sé cómo diablos lo hiciste.
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
No quiero ni empezar a decirte lo tomado de los pelos que es el hecho de que la waifu intergaláctica esté tan pancha metida en el depto. de mi hija, ni de cómo carajo hizo un Salazzle para abrir una puerta, ni por qué carajo estaba viendo una novela, ni cómo carajo encontró la niña boomer su dirección, ni por qué tiene los poderes de N y no solamente hablaba con el aguilucho negro sino que al parecer habla con todos los bichos como si nada

Wat, pero si dice por qué habla con ellos, y en el fic se la pasa hablando con todos los pokes. VOS QUE NO LEES MI FIC CON ATENCIÓN

Mmmm Rule of Fun nada mas. Quería que fuera lo más casual posible.

(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
, se da con el tema del disfraz de Flygon, que la puta madre me lo tiraste como que “oh si iba a tener super sentido y para nada era para despistar” Y ME SALISTE CON ESTA HISTORIA W T F F F

Era el plan desde el principio… a medias. Era el plan desde el principio que obtuviera el traje en el futuro (una señal de que se mueve en el tiempo) pero mi Kalos es… así que usé otra Kalos :3
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
llegué a este punto, final de la parte 2 y te imaginarás mi cara leyendo la historia. “Cuantos porros se necesitan para escribir esta historia”. Afortunadamente, llegas a la parte 3 y pescás este regalo del fondo del pantano con esa historia de Mawile y las estrellas que es todo lo que está bien en esta vida. Me encantó. Realmente, si solamente hubieras escrito eso me hubiera bastado pero de sobra como regalo. Pero con el resto te pasaste 7 localidades y no de la mejor forma. Imaginate lo bien hecha que sentí esta parte que hasta las referencias a la niña rara y a su espadita de juguete se me hicieron más graciosas…

Mmmm pero entonces… no sé. Por un momento lo pensé. Pero eso no hubiera sido algo para vos, ¿o sí? Era una de mis cuatro ideas: relato de la Mawile, relato del Isepoke, y otro "Elige tu propia aventura" que tenía en mente; una secuela-secuela cierre a todo el colectivo que iba a estar tremendo… pero me falta tiempo para escribir algo tan monumental como eso. Y sí, dices que te gusta el isepoke pero a menudo lo puteas, y sí, también creo que lo de la Mawile salió bien… pero de haberlo escrito, no hubiera sido un homenaje a vos. Hubiera sido un fanfic que me salió bien y ya. La gracia, el sentido para mí, era escribir algo que sólo tú entendieras, no presumir un fanfic que me salió bien para que todos lo lean. Armiel va a entender la mitad de las referencias, más o menos, Gold una tercera parte (sí, Gold, Sorry), y los demás pillen unas pocas… pero quería que al final sólo tú pudieras verlas todas. Al menos eso era lo que tenía sentido para mí.
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
…pero querer hablar de vuelta sobre la parte 4 y los cosplays raros me tira la historia de nuevo al agua. De entrada porque a partir de acá las cosas se empiezan a volver inconsistentes a cagarse. Para empezar, la lagartija gorda sintiéndose abandonada es un reach hecho en base a suposiciones tuyas que no me voy a poner a explicar porque nunca escribí nada sobre el bicho, porque la historia literalmente termina antes de que se puedan reunir. Pero está mal. Y a esto no le di mucha bola porque no tenías forma de saberlo a menos que me preguntaras, lo cual me iba a arruinar la sorpresa

Mmm pero nunca dije que se sintiera abandonada. La lagartija que parecía estar viva sólo porque sí para forzar un final "feliz" a partir de un hecho trágico que construye perfectamente al personaje sólo para tirarlo en el epílogo de Ambass… no tenía por donde tomar a la lagartija, así que no lo hice. Planteé que Cheza creyera que se siente abandonada porque, ella sí, durante los dos fanfics parecía muy aprehensiva respecto a lo que pensaban y sentían sus pokémon, a menudo imaginando lo peor. En parte porque, como has dicho ya en alguna ocasión acá; Cheza, pese a todo, no se ha perdonado completamente.
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
Si, no era como me lo había imaginado pero podría funcionar, sí, es más que todo una herramienta para mostrarte como carajo se movía la waifu intergalactiva entre mundos – pero ya cuando te toca hacer la explicación es cuando te das cuenta que es incorregible

DEJA DE DECIRLE WAIFU A MI UZU ESO ES CREEPY. Uzu no es una waifu, es como un… no sé… ¿una carta as? ¿Esa que amas invocar porque se ve genial en el tablero y tiene un efecto overpower? Deja de ver con ojos sucios a mi niña.

Y… no. Tampoco pensaba usarlo como excusa para explicar más su historia ni nada, pero vos decías que era tu pj favorito de Osci, so… pensé que sería lindo incluirla acá. Osci funciona de forma perfectamente independiente porque sería injusto mandar a los lectores a leer algo escrito a propósito para ser inentendible.

(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
Vamos a empezar. Me podes explicar por qué carajo esta Vega teletransportándose cuando NUNCA en mi historia lo hice teletransportarse por su cuenta , porque la única en toda la historia que podía hacer eso era Ren, y DESVIANDO ATAQUES cuando el chabón como mucho podía hacer volar una medalla o sacudir una cortina, porque se suponía que eran los poderes de la Ralts hechos en menor medida? No, acá es literal Sabrina 2.0 – y hasta ahí lo voy a dejar porque bajás dos párrafos más y la cosa se vuelve más ridícula todavía
No le di mucha importancia, quería que Vega se luciera. Tenía que haber teleport porque tenia que haber avión y para tener avión tenía que haber dos regiones distintas. Also, es Vega en otro universo, que no necesariamente tiene que ser exactamente igual.
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
QUE ES. ESTE DIALOGO. KIWIESCO. QUE ES ESTA BASTARDIZACION

Perdón. No lo vuelvo a hacer.  LetalQQ
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
Volvamos a lo ridículo. Por qué carajo se puso Vega a pelear, cuando literal en todo el colectivo lo único que hacía era esquivar conflictos una y otra vez, porque me había cansado de peleítas con el primer colectivo.

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA NO. Sorry pero Vega tenía la costumbre de meterse y ocasionar problemas por los loles. Onda, en su introducción lo primero que hizo fue robarle a un líder de gimnasio (su idea, no de Ren), provocar a una guardia y después ir a acosarla. Like… sí es medio sociópata.
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
Toda esta parte es una de las más agravantes, porque es como si pasara todo el conflicto del 2do colectivo con una topadora por encima. Porque la conexión entre los dos colectivos siempre la discutimos con precisión quirúrgica, tratando de no dejar ni un cabo suelto, y de golpe en esta historia te cagaste en todo y dijiste “pero que se vaya todo a la mierda, yo voy a escribir mi canon y nadie va a notar las costuras de por medio porque nadie leyó los colectivos y todas las historias de ella”.

Sorry, no lo vuelvo a hacer. LetalQQ
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
La historia en el 8 remata con mi punto de por qué juntar historias que fueron pensadas para estar separadas es una mala idea. Yo había salido con esta idea espectacular de que el mundo de la oruga intergaláctica sea un nexo entre mundos como el primer libro de Narnia, de tal forma que todo se pueda conectar sin ninguna falla, a partir de la cual se puede llegar a mundos infinitos. Lo cual nos daba la libertad para crear historias completamente distintas y aisladas una de la otra, sabiendo que teníamos la herramienta para conectarlas si en algún momento lo necesitábamos.
 

Hasta que la waifu intergaláctica se va a través de un reflejo en una cueva para cumplir con otra referencia. Una vez más, cagándose en la oruga, en su mundo purgatorio, en Cynthia, y en todo el esfuerzo de nuestros (ya ni siquiera son los míos solamente) a favor de “jaja niña yveltal goes fiuum fiumm between worlds”

Hey, que conectar los universos usando a Giratina fue MI IDEA 

Mmm… no le di tanta importancia. De todas formas no tiene importancia porque, en el caso de que continues algún día escribiendo sobre Cheza, puedes pretender que esto nunca pasó. Como tú dices, es un fanfic de un fanfic. Tampoco te estoy forzando a incluirlo en tu canon.

(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
En definitiva. Me encantó la historia de elige tu propia aventura de hace un año o anda a saber cuando carajo fue porque ya no me acuerdo. Me encantó el one-shot de GB que encajaba perfectamente con todo lo que había escrito – e incluso con lo que iba a escribir en un futuro y no me preguntes como hiciste

Y ese nunca me lo comentaste, forra de mierda.
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
Esta historia… las referencias estuvieron graciosas. Ver a personajes de vuelta estuvo nostálgico. Pero aparte de eso, más que un regalo, se sintió como si pasaras por arriba tres, cuatro años de historias mías, todas amalgamadas como cuando hacías una pelota con las plastilinas de colores que te sobraban en la clase de plástica, en pos de justificar y buscarle un poco más de sentido a uno de tus personajes de Oscilaciones

Bueno, creo que eso ya es pasarse, no? Ya estás atacando mi historia y te estás metiendo con mi trabajo. No tienes idea de cómo se siente que pisoteen tu trabajo en el que te esforzaste tanto por meses y encima se burlen de ti porque "esa es mi opinión y aguantate", imponiendo tus estándares de calidad elitistas que no hablan bien de esta comunidad, porque sólo promueve actitudes de ataque hacia los verdaderos fans que no nos sentimos libres de publicar los trabajos que hacemos con tanto amor y aaaaay, mi espalda… mejor me largo a Ao3.
 
(10 Dec 2020
08:35 AM)
Velvet escribió:
Gracias por el regalo. Y por haberte acordado de tantas historias pelotudas mías que hasta yo me había olvidado que existían

Wall… me puso a pensar leer tu review y me molesta aceptar que pudo ser mejor. Tiene un montón de aspectos mejorables en prácticamente todo que no puedo ocultar bajo la excusa de "tengo que hacer porrocientas referencias", puesto que ambas ideas no son incompatibles… pero eso es sólo mi ego de autor.

Me alegra que te haya gustado la parte de la Mawile, y me alegra que, entre el cringe, te haya hecho reír de vez en cuando. Y si mis bolas de plastilina te sacaron alguna que otra sonrisa, debería quedarme con eso, pero tienes razón. La verdad, siento que la última impresión que tengas de mí sea un montón de cringe. Sinceramente, gracias, y perdón.
[Imagen: EdovJGiXkAYqwp4.jpg]
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