Oneshot- El segundo encuentro.

ExtensiónOneshot
Extension larga
FranquiciaAnipoke
GéneroAcciónDrama
Resumen

Dos Pokémon que se creían singular exploran el mundo hasta que se encuentran, ¿mera casualidad o capricho del destino? Finalmente descubren que no están solos.

#1

~ EL SEGUNDO ENCUENTRO ~

Sinopsis: Dos Pokémon que se creían singulares exploran el mundo hasta que se encuentran, ¿mera casualidad o capricho del destino? Finalmente descubren que no están solos.
Créditos:
  • Autor: Stillness.
  • Editora: @Lizzar -senpai.
    (Hay que ser agradecido con la ayuda brindada =D )

CAPÍTULO 1: Recuerdos.

Hace mucho que no tenía esas visiones. Una brisa estival que señala el fin del invierno y el comienzo de la primera, la luz de la luna que ilumina un acogedor suburbio y el rostro de una pequeña niña que entre lágrimas se despide cuando toda la escena se comienza a desintegrar sin dejar ni un solo rastro. Sólo en una completa oscuridad.
 
Despierta con lágrimas en su rostro. ¿Alguna vez había llorado así? La sensación era familiar aunque no recordaba que lo hubiera hecho antes. Si quiera cuando ese joven entrenador trató de sacrificar su propia vida con tal de detener esa cruel batalla que él mismo inicio.
 
“Yo contra todo el mundo, je”.
 
Había pasado mucho tiempo desde la última vez que lo vio, desde la última vez que lo salvó no una sino dos veces. La primera vez le abrió los ojos y le demostró que toda vida es valiosa en función a sus actos y no a las circunstancias a las que uno nace, aunque el chico no lo recuerde cuando de verdad se conocieron por primera vez.
 
“Cómo no, si decidí borrar sus recuerdos de esa vez”.
 
¿Habrá sido por la vergüenza de sus pecados? ¿De traer la ruina a todo el mundo por el resentimiento nacido del mal tratado que solo algunos le habían hecho?
 
Ni el mismo tenía la respuesta a dichas preguntas. Simplemente lo hizo.
 
La segunda vez lo salvó nuevamente, y le demostró que este mundo que le pertenece tanto como al resto de seres vivos que lo habitan. Que él no es muy distinto ni a dicho joven ni a los demás.
 
“Esta vez todos tenemos el derecho de recordar lo que sucedió”.
 
Juró que nunca lo olvidaría, y así fue. Sus enseñanzas las alberga en su corazón, el cual alguna vez creyó que no tenía y que pensó que sus creadores habían olvidado de dárselo con el fin de enfocarse en una sola cosa: las batallas y ser el más poderoso de todos.
 
Ahora se dedicaba a viajar por el mundo, de poder explorarlo, de poder conocerlo y amarlo más. Se sentía con tanta libertad. Incluso llegaba a ciudades y pueblos para conocer sus costumbres, de poder conocer a más personas como aquel chico junto a su inseparable Pikachu. Había mucho tipo de gente: personas muy amigables, sujetos reservados e incluso humanos malvados, que se dedicaba a fastidiar al resto.
 
“Creo que debo intervenir. Puedo hacer la diferencia...Como aquel chico que me salvó de mi mismo”.
 
Muchas veces se cuestionaba si debía intervenir o no. Él no era humano ni pertenecía a los lugares que visitaba. Era un invitado. Un invitado no tiene autoridad por sobre el dueño de casa. Una vez salvó a una anciana del asalto de un malhechor junto a su Stunky. Un solo movimiento bastó para detener el asalto y retenerlos hasta que la policía llegue y los tome preso. La anciana, asustada, le agradece, aunque al poco tiempo lo mira con horror cuando él responde con un “De nada”.
 
“No sé si se aterró porque nunca ha visto a alguien como yo o porque le respondí telepáticamente. Parece que los humanos no están acostumbrados a que los Pokémon hablen”.
 
Al principio creyó que el rechazo nace a su origen anti-natural, y que dicho joven fue una excepción. Sí, fue una excepción, al igual que los científicos que lo crearon, al igual que Giovani...Al igual que esa niña que aparece esporádicamente en sus sueños.
 
“La vida es maravillosa”.
 
Luego entendió que la telepatía, incluso entre psíquicos, es rara, y que ante lo desconocido los humanos actúan con terror o incluso odio.
 
“No los culpo, yo actué así con todos ellos. No, con todo el mundo. Incluso contra otros Pokémon”.
 
Debía ser cuidadoso. Si algunos humanos les asustaba la idea que un Pokémon pudiese comunicarse con ellos. Otros simplemente trataban de capturarlo por ser un ejemplar singular.
 
“Cómo si eso fuese posible, je”.
 
Si bien aprendió que toda vida es valiosa, y aunque a veces odiaba reconocerlo porque precisamente por dicha razón fue creado en primer lugar, él era orgulloso de su propia fuerza. No obstante, le gustaba la idea de que algunos al menos lo intentase, pero tenía que ser cauteloso. Tampoco quería lastimar a nadie ni llamar mucho la atención.
 
“Borré sus recuerdos. Borré cualquier huella de mi existencia en dicho laboratorio. Pero es ambicioso, aunque no me reconozca, podría darme caza solo por mi inmensurable poder de pelea”.
 
Si no visitaba ciudades o pueblos, exploraba valles y montañas. Surcaba el cielo a enorme velocidad dejando una estela de vapor cuando superaba la velocidad del sonido con facilidad. Cuando no estudiaba a los humanos, lo hacía con el resto de los Pokémon.
 
“Quiero conocerlos a todos”.
 
Observaba como manadas de Tauros y Miltank cruzaban llanuras hasta llegar a valles con abundante vegetación. También observaba como parejas de Nidorans se encontraban entre la maleza, jugueteando, conociéndose, ocultos entre el forraje para evitar cualquier depredador.
 
“Se ven muy contentos. Se tienen el uno al otro”.
 
Por el mar podía observar como un insignificante Pokémon llamado Wishiwashi era presa fácil para un Staraptor. Sin embargo también presenció cómo muchos Wishiwashi, juntos, podían repeler no solo a un Pokémon rapáz como Staraptor sino hacer frente incluso al terror de los mares, Gyarados.
 
“Desde luego, no están solos. Se tienen al uno al otro”.
 
Ya era momento de descansar, se ocultaba el sol. Lo haría dentro de una cueva casi a sima de una gran montaña con una vista privilegiada a una inmensa selva arrebolada por el cual cruza un gran río que conecta hasta el mar. Al entrar se percató que había una manada de Kangaskhan.
 
Fue un momento incómodo. No sabía como reaccionarían. Hay Pokémon muy territoriales, algunos lo miran con terror y otros eran amigables. No quería tener una batalla. Sabía que la ganaría, y hasta disfrutaría de la victoria, pero a qué costo.
 
Se sentía aún más la tensión en la atmósfera. Sabía que los Kangaskhan, por lo usual, son Pokémon tranquilos pero al igual que en los humanos, había de todo, y rara vez, había presenciado lo territorial que pueden ser estos Pokémon, sobretodo cuando es época de crianza. Y justamente lo era.
 
De repente una de las crías se le acercó. Su madre junto al resto de la manada los observaban, muy atentas.
 
“Si creen que soy una amenaza, no durarán en atacarme. Lo mejor será huir de aquí”.
 
La cría que se le acercó empezó a jugar con los dedos de sus pies. Él, sin saber porqué, lo hace levitar mediante sus poderes psíquicos y lo hace volar por toda la cueva ante las miradas atónita de su madre y las demás.
 
Él se da cuenta.
 
“¡Fui un idiota! ¡Creerán que quiero lastimar a sus crías! ¡Maldición!”
 
Pero ante todo pronóstico, la manada se dio cuenta que la cría estaba disfrutando de su paseo, ¡se veía muy feliz jugando por los aires!
 
Las demás crías, más tímidas, poco a poco se le acercaban, con el objetivo de jugar con él. Sin más, las hizo levitar a todas.
 
“Se ven felices, jugando todas por los aires”.
 
Las madres se dieron cuenta que el extraño es amigable y hasta les daba una mano con el cuidado de sus bebés. Lo terminan aceptando en la cueva.
 
Fue un día arduo de exploración, y más como niñera. A medida que se aventuraba y ayudaba a más lo hacían sentir aún más vivo, amaba poder explorar la inmensidad de todo este mundo, que era tan suyo como de ese Gyarados, de ese Staraptor, de esos Wishiwashi, de esos Tauros y Miltanks, de eso manada de Kangaskhan junto a sus crías….Y de esos Nidorans.
 
Cayó rendido al sueño.
 
A la mañana siguiente, al despertar se dio cuenta que la manada de Kangskhan se había ido, aunque le dejaron algo.
 
No durmió muy bien. Había tenido muchos sueños, aunque a veces parecían pesadillas.
 
Volvió a soñar con esa niña de cabellos verdosos que se despedía de lágrimas en la medida que la ciudad se esfumaba dejándolo a él completamente solo bajo la luz de la luna, la cual se extinguía poco a poco.
 
Pero también volvió a tener otro antiguo sueño, que le era más recurrente antes de que soñara con dicha niña que siempre se despedía y le recordaba que la vida es maravillosa.
 
“¿Mew?”
 
Siempre era la misma visión. Volaba junto a Mew. O mejor dicho un Mew que de vez en vez miraba hacia atrás. Al principio pensaba con recelo de dicha imagen, de un Mew que volaba al frente de él. Pensaba que era la materizalización de su mayor temor.
 
“Vivir como la sombra de Mew. No”.
 
Comprendió que no era eso. Con el tiempo cae en la cuenta que no era un sueño ni una pesadilla, ni mucho menos una materilización de algún temor. Él ya lo había superado.
 
Se trataba de un recuerdo. Un recuerdo de alguna vida pasada.
 
Luego, cae en la cuenta que aunque el mundo le pertenezca y que amaba estar vivo, él está solo en el mundo.
 
“Mew, ¿te sentirás igual que yo?”
 
Finalmente empezó a desayunar la generosa ración de bayas Aranjas que le obsequió la manada de Kangaskhan como gesto de gratitud.
 
Sació su estómago mas no del todo su corazón.

CAPÍTULO 2: Sueños.

Un gran estruendo, y de repente hubo fuego por doquier. Mientras que en el exterior el viento amenazaba con la llegada de una gran tormenta, mientras ominosas nubes cubrían el cielo nocturno. Una gran explosión destruyó completamente el laboratorio, mientras que los gritos de los sobrevivientes se ahogaban con el llegar del primer trueno.
 
“La tormenta se acerca. ¡Es mi oportunidad!”
 
Al momento de salir de las ruinas de las instalaciones que fue su lugar de nacimiento y prisión, las nubes a su alrededor se arremolinaban, tal si se tratase de un inmenso monstruo gris que deseaba atrapar a su presa para devorarla liberando un espantoso grito como si mil truenos rugiesen en la tormenta del milenio. Hasta la realidad se desmorona ante tal rugido y es capaz de despertarla.
 
“¡S-solo f-fue una p-pesadilla! ¡E-eso es t-todo!”
 
Se trata de tranquilizar. Estaba toda empapada de sudor. Lo que soñó la inquietaba desde hace mucho. Tenía miedo. Siempre vivía con ello.
 
“No, no fue una pesadilla. Fue un doloroso recuerdo”.
 
Estos sueños eran más recurrentes en el pasado. Ahora son esporádicos. Pero no por ello dejaban de ser inquietantes. No por ello dejaban de ser no solo un recuerdo de su pasado, sino un recuerdo de porqué vive en la clandestinidad y de que no debe confiar en ningún ser humano.
 
“Bueno, la verdad que no en todos”.
 
Hacía un tiempo conoció un par de chicos que le demostraron lo contrario. Que no todo debía hacerlo sola. Y que sí había gente en quien confiar.
 
De esos chicos, destacaba un joven entrenador con un Pikachu. Siempre inseparables. Podían ser un poco idiotas, pero con un gran corazón. Le enseñó abrir su corazón.
 
“¿Acaso tenía uno? Me crearon y utilizaron”.
 
Le dolía recordarlo. Luego de que la crearon, comenzaron las pruebas finales. Querían saber hasta cuán lejos podían llegar sus poderes. Se resistía porque, no conoce como, sabía que era libre.
 
“Querrán ser dueños de mi poder. Podrán lastimar y someter mi cuerpo, ¡pero jamás doblegarán mi espíritu!”
Y así fue. Su impetuosa espíritu despertó su poder oculto. Un poder oculto intenso que le permitió escapar de quienes en algún momento creyó eran sus “padres”.
 
Muchas peripecias vivió hasta el día de hoy. Muchos humanos trataban de ayudarla. Incluso cuando un cazador fue tras ella junto a su Tyranitar y sus los hermanos Escalavier.
 
“Confiar en los humanos es peligroso. Les abres tu corazón y cuando menos lo esperas te apuñalan. Siempre te verán como su pertenencia, como su próximo Pokémon”.
 
Aunque no recuerda en detalle ni las vivencias ni los rostros de los que consideraba “padres”, en el laboratorio hubo un periodo donde la trataban bien, incluso con cariños. La trataban con dignidad, le enseñaban la cultura humana, la existencia de otras criaturas semejantes como ella. La cuidaban y le enseñaban a combatir.
 
“En esos momentos fui una ilusa”.
 
Cuando completó su desarrollo y preparación, comenzó la etapa final del proyecto donde la figura estelar era ella. Al principio debía batallar contra otros Pokémon.
 
“Eso era hasta divertido. ¡Quería romper mis propios límites!”
 
Pero cuando se dieron cuenta que su naturaleza bondadosa reprimía su instinto de lucha, limitando su potencial, sus cuidadores cambiaron con ella.
 
Trataron de destruir su individualidad, arrebatarle su corazón para convertirla en la máquina de batallas definitiva.
 
“¡Y yo les arrebaté sus vidas!”
 
Aún con la traición que sufrió se sentía sucia de sentir satisfacción en sus presuntas muertes. Sin embargo cuando un cazador venía por ella por órdenes de sus creadores, sintió un tipo de alivio en saber que no los había asesinado, que lograron sobrevivir.
 
“Pero gracias a ese chico y su Pikachu aprendí abrir completamente mi corazón”.
 
Luego de meditar se levanta de su lecho improvisado de ramas secas y hojas y sale del gran árbol en medio de una gran bosque para dedicarse a tiempo casi completo a su actividad favorita: volar libremente por los cielos a toda velocidad, rompiendo sus límites.
 
“¡Más allá de mis propios límites!”
 
Pero cada vez era una tarea más difícil. Quizá había un techo a sus capacidades.
 
Su ensimismamiento se rompe cuando volvió a encontrarse con la manada de Gesenect. Unos Pokémon que sufrieron la misma horrible experiencia que ella, pero encontraron su lugar en el mundo luego de haber estado en un gran letargo por cientos, no hacía eones de años atrás.
 
Le saludaron desde la lejanía mientras ella le respondía el saludo.
 
Acto seguido, por primera vez en mucho tiempo, empezó a explorar distintos lugares. Le frustraba no poder superar sus límites. Hacía mucho que no lograba romper su anterior marca y lo mejor es distraerse con otras actividades.
 
“Soy libre. ¡Puedo hacer lo que yo quiera!”
 
Y así lo hizo, aventurándose por sabanas observaba cómo Bouffalant en manadas llegaban a un oasis para capear el calor en esas áridas llanuras. Pero debían tener cuidado, que entre la arena se ocultaban depredadores como Krokorok y Krokodile.
 
De repente una pareja de Krokodile se abalanza sobre una cría de Bouffalant. Sus ganas de intervenir eran inmensas, ¿cómo dejar a ese pequeño a la merced de esos Pokémon cuyos ojos resplandecen de malicia al atacar por sorpresa a una indefensa criatura? Pero también entendía que era la ley de la naturaleza.
 
“¡Al diablo la naturaleza! ¡Ni siquiera soy parte de ella!”
 
Como un rayo, se acerca a la cría de Bouffalant y la salva de las fauces aserradas y hambrientas con colmillos tan reluctantes que pudo ver su pequeño reflejo en ellos cuando salvaba al pequeño de ellos.
 
Pero es entonces cuando los Bouffalant la embisten. Se pregunta porqué lo hacen si ella salvó al pequeño hasta que cayó en la cuenta.
 
“Desde luego. Creen que soy un depredador más. Es seguro nunca habían visto a alguien como yo”.
 
Lo estaba entendiendo todo. Ella era única. No la reconocían como una más de ellos.
 
Ya empezaba a anochecer y encontró un nuevo escondite entre las montañas para pasar la noche, luego de recorrer miles de kilómetros ese día. Recogió mediante su telekinesis follaje y ramas para armar un cómodo lecho para poder conciliar el sueño, esperando no soñar nada. Si bien sus sueños eran ahora esporádicos, seguían poniéndola incómoda, de que siempre debía estar en alerta. Eso no le gustaba. ¡Si era libre!
 
Cerca del lugar encontró algunas bayas para poder cenar.
 
“Son bayas Sitrus y algunas Aranjas. Excelentes para recuperar energías. Me vendrán de perlas para seguir explorando nuevos lugares”.
 
Se disponía a dormir, pero antes contempló el diáfano cielo nocturno. Bañados por la misteriosamente acogedora luz de la luna, una bandada de Butterfree pasó al paso. Las esporas que emanaban de sus alas al momento de aletear mientras la luz de la luna los iluminaba creaban un hermoso espectáculo en el paisaje nocturno de la selva que se encontraba a los pies de la montaña donde se encontraba.
 
Cuando la parvada de Butterfree se alejaba, y su espectáculo se difuminaba aún bajo ese hermoso cielo nocturno, se dio cuenta que en la lejanía de bóveda celeste se apreciaba un triángulo formado por tres brillantes estrellas. Una de ellas, la que más le llamaba la atención, formaba parte de una constelación que le recordaba a un instrumento que a veces les veía a los trovadores en las ciudades.
“Mientras más la veo, más nostálgica me siento. Y no sé por qué”.
 
La otra de las tres estrellas que más le llamaba la atención parecía que también formaba parte de otra constelación. Dicha constelación se parecía mucho a uno de esos Pokémon que participaban en sus carreras aéreas por los cielos de esa ya lejana región de donde nació. No se trataba de otro que Braviary.
 
“Al igual que con la otra estrella no sé por qué mientras más la veo, más angustiada me siento”.
 
Sentía como si su cuerpo se pusiera más liviano, y sentía hormigueo tanto en sus extremidades como en la altura del vientre.
 
Por fin se decide a ponerse a dormir. Fue un día más intenso de lo que creyó.
 
“Es increíble que haya sido más intenso que romper mi anterior marca de recorrer el planeta siete veces en poco menos de un segundo”.
 
¿Será que su obsesión por romper sus propias marcas eran en verdad una distracción?
 
Y por fin cae dormida.
 
A la mañana siguiente despierta, descolocada. No sabía exactamente que sentía. No era angustia aunque sentía esa especie de extraña sensación a la altura de su estómago. No era tristeza aunque sentía que le pecho se le cerraba y le brotaban lágrimas desde sus profundos ojos violáceos.
 
“Soñé que volaba y me sentía a gusto. No escapaba, no fingía romper mis propias marcas”.
 
Cuando recordaba el sueño se sentía feliz.
 
“Miraba hacia atrás y estaba esa criatura pequeña, de un pelaje fino y rosáceo, que me seguía. Parecía que danzábamos por el diáfano cielo azul mientras me burlaba de él”.
 
No sabía por qué, pero de repente se sintió triste al rememorar ese enigmático sueño.
 
“Estoy sola y lo seguiré estando. Pero no quiero”.
 
Y nuevamente se rompe a llorar. Pero debía componerse.
 
Parece que no estoy sola del todo en este lugar”.
 
Algo afuera aparentemente la esperaba. Aunque luego todo el lugar empezó a temblar y la cueva en donde estaba comenzó a colapsar.
 
 

CAPÍTULO FINAL: Encuentro.

Un poderoso rayo destructor cruza hasta perderse en segundos en el horizonte, haciendo añicos el terreno y pulverizando completamente una cadena de montañas de tamaño considerable.
 
“Será mejor bloquear esos ataques que esquivarlos. El daño será menor”.
 
Es entonces cuando un gigante de color esmeralda y de mirada viciada se le para enfrente a gran velocidad, pese a que su cuerpo blindado de grandes escamas rocosas verdes sugiere lo contrario.
 
De repente siento un poderoso golpe en el bajo vientre propinado por un poderoso Tyranitar quien recibe las órdenes de un entrenador.
 
“¿Será un cazador enviado por Giovani? ¿Acaso le llegaron rumores de un misterioso Pokémon que deambula por ciudades y pueblos? ¡¿Pero cómo?! ¡Si estamos a miles de kilómetros de un asentamiento humano?! ¡Procuré ser cauteloso! ¡Si hasta le borré completamente sus recuerdos de mí!”
 
No era tiempo de lamentarse ni maldecir su suerte, tenía una batalla entre medio. El golpe no le hizo ni el más mínimo rasguño. Eso impresionó al cazador.
 
- No recordaba que fueses así de fuerte, ¿eh? - le espetó el cazador con una sosegada sonrisa.
 
“¿Acaso me he enfrentado a él antes?”
 
No recordaba haberse enfrentada a un entrenador así. Tenía buena memoria y podía reconocer las auras de los distintos individuos. Aprendió hacerlo cuando viajó a una lejana región con un gran monte nevado que lo cruzaba casi de extremo a extremo cuando entrenó con el habilidoso Pokémon del aura.
 
Le habría contestado algo dicho hombre que aparentaba estar entre los treinta y cuarenta años. Lo que le preocupaba era que en su batalla no destruyeran toda la región que los rodeaba. Aunque la idea de luchar con un oponente por sobre la media era tentador.
 
Es entonces que agarra a Tyranitar de sus brazos y lo lanza con todas sus fuerzas al cielo. Sabía que sus poderes psíquicos no surtirían efecto contra un tipo Siniestro. Es entonces que carga el poder del aura y la concentra para darle forma. El poder del aura se arremolinó rápidamente en una esfera de mediano tamaño que lanzó a gran velocidad contra su oponente. El ataque da de lleno contra un indefenso Tyranitar que intentó contra restar dicho ataque con un poderoso rayo destructor de energía pero la colisión del ataque generó tal explosión que pareciera que se hubiese sentido en hasta en otro continente.
 
“Debo ser cuidadoso. Mi intención no es matar”.
 
Pero aún era algo inexperto en usar sus nuevos poderes. Pero afortunadamente el gigante esmeralda fue lo suficientemente resistente para quedar seriamente lastimado, aunque con vida.
 
“Es extraño, su entrenador no se ve preocupado de que haya derrotado a su pokémon”.
 
De repente aparecen cerca de él tres Pokémon. Se trataba de Hydreigon, Aegislash y Dragapult.
- ¡Caíste en la trampa, condenada! ¡Si que te has vuelto fuerte! Me sorprendió un poco que hayas derrotado a Tyranitar, siendo que la última vez casi caes frente a ese costal de huesos ¡Pero mis otros Pokémon son más fuertes y jóvenes aún! - le espetó con una sádica sonrisa el cazador.
 
De repente, sin darse cuenta, se vio enfrentado a tres ataques combinados. Hydreigon lanza ataque triple de energía en forma de una llamarada, un rayo gélido y un relámpago, mientras que Aegislash cambia de pose rápidamente para concentrar su energía fantasmal y las sombras a su alrededor en una inmensa esfera de tinieblas que lanza al mismo tiempo que hace su movimiento el escurridizo Dragapult lanzando sus proyectiles desde su cabeza.
 
Pero rápidamente se concentra y emplea su poder psíquico para anular a sus atacantes sin embargo no tuvo efecto frente al dragón tricéfalo.
 
“¡Maldición! ¡Olvidé que mis ataques psíquicos son inefectivos contra Hydreigon! ¡Si es tipo siniestro!”
 
Por lo que procede a esquivarlo cuando sus rayos lo tenían casi a quemarropa. Su ataque, al igual que el inicial de de Tyranitar se pierde en el horizonte, pero se da cuenta de su error.
 
“¡No! ¡La manada Kangaskhan!”
 
Antes de enfrentarse al cazador, unos días previos aprendió que por dicha zona, la manada Kangaskhan que conoció, cambiaba de nido entre la selva y las cadenas de montaña de la zona para evitar depredadores. Y recordó que en donde el ataque caería, se encontraba en un valle lleno de árboles de bayas Aranjas, y que este día los Kangaskhan se alojarían allí.
 
Resignado baja la guardia, lamentándose de su error. Pero de repente una sombra sale de la cadena rocosa destruida en su enfrentamiento previo contra Tyranitar. Era muy veloz como para reconocerla del todo.
 
“¿A-acaso es M-Mew?”
 
Luego, del cielo cae un rayo. Esa extraña criatura que salió de los escombros era tan rauda que el rayo que caía del cielo parecía estático mientras que de un manotazo desvía el ataque hacia el cielo, explotando en un gran espectáculo.
 
“Si no fuera porque innumerables vidas se habrían perdido, habría quedado maravillado de tal espectáculo pirotécnico en el cielo”.
 
Es entonces cuando la enigmática criatura estuvo de espalda con él.
 
“El aura que emite es muy familiar. Incluso si no supiera leer su aura ni su mente, la sensación que emana es de nostalgia”.
 
Pero no había tiempo que perder. Se pusieron manos a la obra y derrotaron a los tres Pokémon del cazador. Aunque nunca se hubieran visto, su trabajo cooperativo era impecable.
 
- ¡¿Q-qué s-sucede?! ¿A-acaso v-veo d-doble? ¡Nunca me dijeron que eran dos! - maldecía el cazador mientras veía cómo sus Pokémon caían derrotados sin oponer resistencia.
El poder de esos dos está en una escala completamente distinta a la de otros Pokémon.
 
Antes de que el cazador regresara a sus Pokémon a sus Pokéball. Ella las destruye nuevamente, como lo hizo en el pasado, para dejarlos libres. Hizo lo mismo con la de Tyranitar previo de sacarlo de ella, mientras él borraba completamente sus recuerdos de ellos y el lugar, teletransportándolo en una ciudad a miles de kilómetros de allí, cerca de una estación de policías.
 
Luego de ello procedió a restaurar el lugar mientras la enigmática criatura semejante a Mew, curaba a los Pokémon que hubiera resultados heridos.
 
“Afortunadamente no hubo bajas en esta pelea aunque sí muchos heridos, pero tengo el poder suficiente para curarlos”.
 
¿Acaso se podía comunicar como él mediante telepatía? No había tiempo para pensar en ello, debía usar su poder para restaurar el lugar, y así lo hizo.
 
La sinergia entre ellos fue sorprendente para borrar del lugar cualquier huella de un titánico encuentro.
 
Luego de realizar tal hazaña hubo tiempo para poder contemplar a la extraña criatura que rivalizaba en poder y habilidad con él.
 
Esa enigmática criatura cuando lo vio quedó estupefacta. Como si hubiese visto un fantasma. Él por su lado le llamaba la atención el misterioso parecido con Mew y con él.
 
“¿Acaso se tratará de otro experimento en intentar conseguir al Pokémon definitivo para los combates?”
 
Habían muchas dudas sin respuestas. El cazador lo reconoció a él, pero no recordaba haberlo visto.
 
“Un sujeto así de ruin no lo podría olvidar, menos haberle dejado intacto sus recuerdos de mi existencia”.
 
¿Será que buscaba a esa criatura y no a él? ¿Que simplemente lo confundió?
 
“No por nada se sorprendió de vernos”.
 
Pero a medida que encontraba respuestas, más incógnitas aparecían.
 
“Pero no somos del todo parecidos, de hecho, la semejanza es a medias. Podrá ser una persona ruin pero era un excelente cazador, preparado para todo. No confundiría a una presa así nada más”.
 
Le parecía improbable, aunque no imposible que se confundiera.
 
También se da cuenta que de un aire familiar en dicha criatura. Más allá del aura o de su ligero parecido a él o a Mew. Había algo más.
 
Dejó su ensimismamiento al concluir que seguir dándole vueltas al asunto era infructífero cuando tenía a la enigmática criatura en frente.
 
Cuando vuelca su mirada hacia su acompañante se da cuenta que ya no es la misma criatura con la cual había hecho dupla contra el cazador.
 
“Alguien igual a mi… Otro Mewtwo”.
 
Pensaron exactamente lo mismo.
 
Se miraron intensamente, con los ojos bien abiertos. No podían creer lo que estaban viendo sus ojos. Otro individuo de su misma especie. ¿Pero cómo?
 
Él concluye que posiblemente quedaron registros de su creación y que otro equipo científico quiso replicar el experimento de clonación de Mew. Sea de la manera que fuera, no importaba. Había encontrado alguien igual a él.
 
“No estaba sola”.
 
Esa idea le fascinaba. No era la única de su especie.
 
Ambos se acercaron y empezaron a observarse con fascinación. Aún no podían creer que hubiera más como ellos. Empezaron a volar en círculos, describiendo una doble hélice a medida que ascendían, hasta llegar más allá de las nubes de tormenta. Ella era más rápida y marcaba el paso, mientras él la seguía de cerca.
 
Para ambos les resultaba muy familiar y hasta nostálgica la escena. ¿Acaso la habían vivido antes? ¿Acaso en una vida anterior?
 
Llegan hasta lo más alto para contemplarse ambos nuevamente. Al mirarse directamente pareciera que su espíritu se conectara y se sintieran en paz consigo mismos.
 
La escena él mismo la rompe cuando lentamente estira lentamente su mano, y tiernamente se le acerca a la cabeza de ella.
 
Cautelosa se aleja un poco, pero siente que puede confiar en él, y ella tímidamente se deja acariciar, o eso creía. Él saca cuidadosamente un pequeño dispositivo el cual destruye.
 
Ella entendió rápidamente que ese pequeño aparato electrónico permitió que la pudieran perseguir hasta aquí. No sabía cómo llegó a tenerlo implantado, pero eso nada importaba, ya no lo tenía.
 
“Me siento segura, ¡y por fin completamente libre!”
 
Eran bañados por la luz de una inmensa luna nueva, la cual no llegaba a eclipsar a las tres estrellas que formaban ese triángulo en el firmamento.
 
Parecía como si la estrella de la constelación de Braviary lo iluminara a él, y la de la lira la iluminara a ella.
 
“Alguien igual a mi...Otro Mewtwo”.
[Imagen: VndL2zN.png]
 0  0  0  0  0  0  0  0  1  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#2
Ahhh... los feels, ¿cómo puedo describir esto?... Ya sé! GIFS A MIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

[Imagen: tenor.gif]
[Imagen: tenor.gif]

Igual creo que hago algo de trampa porque sabía que tenías esta idea en el tintero, PEEEEEEEEERO, el hecho de que lo hubieras subido más pronto que tarde fue una grata sorpresa. Creo que en menos de 24 horas tuve mucho material de gatos ya junto con el fanart que un compa de tumblr subió hace unas horas.

Además, OMG como no pensé en esto antes?!!! DESHONRA SOBRE TODA MI FAMILIA!!! El hecho de que sintieran familiaridad porque... TUVIERON UNA VIDA PASADA JUNTOS se me hizo super asbasbabssabbasbsabbsab :3 y eso que no soy fan de ese tipo de relación pero siento que conocer la leyenda que usaste para la relación que tienen le dio un plus enorme a la historia. La secuencia final donde se miran y poco a poco se elevan para luego volar juntos sintiendose nostalgicos y terminando con esa sensación de paz al saber que la gata es completamente libre simplemente me superó.

Además que por extraño que suene la trama quedó muy bien compacta no como yo que se tardó 9 capítulos en juntarlos e.e que es algo muy dificil de lograr y tomando en cuenta que es el primer fic tuyo que leo siento que es una muy buena carta de presentación de tu parte.

A nivel técnico tuviste unos cuantos dedazos por ahí, pero no son tan garrafales como para arruinar la ambientación.

Aunque en lo personal, siempre me hace ruido lo del cazador, ¿pokémon no se escapa del sistema judicial deficiente? ¿O simplemente la caza de pokémon no es taaaaaaaan ilegal?

Siempre es interesante ver más visiones de los gatos, saca mi fangirl interna y los demás pueden ver algo más que sólo al princeso siendo princeso  [Imagen: pikaowo.png]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#3
(29 Feb 2020
01:39 AM)
Lizzar escribió:
A nivel técnico tuviste unos cuantos dedazos por ahí, pero no son tan garrafales como para arruinar la ambientación.

Necesito saber cuáles son los errores para corregirlos en el próximo proyecto. Si son ortográficos o de sintaxis probablemente copie y pegué del documento sin arreglar (que ando probando Writer en vez de Word, y aún me ando aclimatando al primero) o ando muy oxidado (que la última vez que habría escrito algo de literatura habrán sido hace unos 12 años atrás, jajaja).

La idea la tenía pre concebida pero el fic lo hice ayer en 3 horas (más media hora editando en el foro ¬¬).
(29 Feb 2020
01:39 AM)
Lizzar escribió:
Aunque en lo personal, siempre me hace ruido lo del cazador, ¿pokémon no se escapa del sistema judicial deficiente? ¿O simplemente la caza de pokémon no es taaaaaaaan ilegal?

Los cazadores son entrenadores nivel Top Tier que siempre tienen un Tyranitar. Son demasiado OPs para las policías. (?)

¡Gracias por el comentario @Lizzar -senpai!

Saludos.
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#4
(29 Feb 2020
12:23 AM)
Stillness escribió:
Eran bañados por la luz de una inmensa luna nueva,
Pero si la luna nueva no refleja luz…

Hacía tiempo que quería leer este de acá. Primero que nada; POWERLEVELZ POR TODAS PARTES. Really, mientras leía la escena de la batalla en lo único en que podía pensar era en el Tyranitar MM y la Mewtwo relativista, y en el daño que podrían hacer juntos esos dos. 

Plus, ahora entiendo a qué venía esa conversación sobre las memorias borradas. Muy interesante.

Fuera joda, el fanfic está muy lindo. En la mayoría de los fanfics de Mewtwo o se aborda su faceta emo absoluto… o su faceta badass de arma de destrucción masiva. Pocas se acuerdan del desarrollo de pj que ya presentó y se atreven a explorarlo como alguien menos… pues un poco más feliz. Menos edgy pues. Y esa sensación de continuidad respecto a las pelis hace que se sienta muy bien. Da una mirada fresca a la relación de esos dos.

Sobre los errores, son todos de sintaxis salvo uno que otro de tipo. I mean, una revisión básica antes de publicar basta para encontrarlos. Pero sólo por citar algunos:

Mostrar
(29 Feb 2020
12:23 AM)
Stillness escribió:
el comienzo de la primera, la luz de la
Acá querías decir "primavera"
(29 Feb 2020
12:23 AM)
Stillness escribió:
Si quiera cuando ese joven entrenador
 
(29 Feb 2020
12:23 AM)
Stillness escribió:
Ahora se dedicaba a viajar por el mundo, de poder explorarlo, de poder conocerlo y amarlo más
 
(29 Feb 2020
12:23 AM)
Stillness escribió:
Si algunos humanos les asustaba la idea que un Pokémon pudiese comunicarse con ellos.
 
(29 Feb 2020
12:23 AM)
Stillness escribió:
e incluso humanos malvados, que se dedicaba a fastidiar al resto.
 
(29 Feb 2020
12:23 AM)
Stillness escribió:
Observaba como manadas de Tauros y Miltank cruzaban llanuras hasta llegar a valles con abundante vegetación. También observaba como parejas de Nidorans se encontraban entre la maleza
 
(29 Feb 2020
12:23 AM)
Stillness escribió:
También se da cuenta que de un aire familiar en dicha criatura
 
(29 Feb 2020
12:23 AM)
Stillness escribió:
No recordaba haberse enfrentada a un entrenador así.
 
(29 Feb 2020
12:23 AM)
Stillness escribió:
Tyranitar y sus los hermanos Escalavier

​​​​

Like, son bastantes y son constantes, pero desaparecen con una revisión rápida. Sólo que como la mayoría son palabras de verdad, el corrector no las detecta como fallas.
[Imagen: EdovJGiXkAYqwp4.jpg]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#5
Gracias Kiwi.

Sí los errores son muchos. Mayor prolijidad en la revisión para la próxima. Se nota en algunas que quería escribir una cosa y preferí optar por otra, o algunas simplemente mis dedos en el teclado me fallaron. Manco en el Eiash, manco es la escritura Dx

Durante la semana lo corrijo. Gracias por darte el trabajo de señalarme donde erré.

Sobre la luna nueva y llena, siempre las confundo. Espero ahora lo recuerde xD!

Saludos.
[Imagen: VndL2zN.png]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder
#6
Vidas pasadas. Siempre es un tema complejo, de esas cosas que se repiten años más adelante en el futuro y los personajes no saben por qué. Aunque aquí debo dar crédito donde pertenece, y es que los Mewtwo en este casos son en cierta forma la reencarnación de dos Mew (cosa muy lógica).

Me hace recordar un poco a Castlevania en los juegos de Soma Cruz.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
 0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0  0
Responder




Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)
task