- El diablo se viste de rosa: No mires al cielo nocturno

Extensión
Franquicia
GéneroCiencia ficciónTerror
Resumen

Ten cuidado con el Monte Moon. Los Rockets no son lo más peligroso...

AdvertenciaNo consensual
#1
NO MIRES AL CIELO NOCTURNO


Lentamente comenzó a abrir los ojos, notaba dolor, no un dolor desgarrador que le impulsara a gritar, era todo lo contrario: uno que parecía drenarle las fuerzas, los párpados le pesaban tanto… ¿Cómo había llegado a ese horrible lugar? Ella, que solo era una chica normal, una de las que peinan cabellos castaños y ojos del mismo color, una de las que cuentan con un cuerpo de proporciones normales, una que no es hija ni heredera de algún extraño pueblo ya extinguido...definitivamente una chica a la que nunca piensas que le pase algo así

Fue hace unas horas, había salido de trabajar, harta, con los ojos irritados de estar siempre pendiente de una pantalla luminosa plagada de letras y números minúsculos, pensó que un largo paseo, de noche, por las afueras del Monte Moon sería una solución para despejarse…Ahora no parecía tan buena idea.

No le bastó caminar alrededor del Monte Moon iluminado por el mortecino amarillo de la luna, no le bastó ver bandadas de Zubat huir de la montaña. “Son pokemon nocturnos, es lógico que salgan afuera por la noche” pensó. Y tenía razón, así ingresó en la caverna. El camino que conectaba con Ciudad Celeste estaba iluminado, mejor para los viajeros, que podrían atravesar la cueva con mayor seguridad. Mejor para los pokemon que podrían descansar en la más discreta oscuridad.

Ella sabía ese hecho, quizás por eso, solo quizás, le extrañó ver un punto luminoso separado del resto, un punto luminoso que brillaba con un resplandor distinto y genuino.

La chica se acercó al punto de luz rosada.

—¿Un Clefairy?

 La hada no se molestó en girarle, simplemente intensificó su luz. Su cegadora luz

Los parpados le seguían pesando y seguía cansada, pero podía oír un aleteo a la distancia y de igual modo los recuerdos seguían avanzando como un río gris y espeso.

 Recordó como al disiparse la luz del pokemon hada apareció en lo más profundo del Monte Moon, delante de ella una hermosa, amén de colosal, piedra lunar y frente a la piedra evolutiva un Clefable.

—Lo siento, de verdad que lo siento—dijo el pokemon rosado.
—¿P..Puedes hablar?—expresó la chica, con obvia sorpresa—¿Pero, eres un Clefable?
—Je-dijo secamente el pokemon, cortando de raíz el tono arrepentido de antes—Soy “el Clefable”
—C..Creo que no entiendo—respondió ella, visiblemente confundida
—¿Conoces la historia de los Clefairy y Clefable? —preguntó el pokemon parlante- Hace muchi…
—Llegaron a la tierra en un meteorito—cortó la chica-la conozco.
—Eso nos ahorra tiempo.

Bajo la luz de la luna amarilla que se filtraba por algunas aperturas el Clefable comenzó a transformarse: Su piel otrora rosada y suave comenzó a adquirir un tono blanquecino, casi lunar, a la par que parecía hacerse más rígida y accidentada, sus pequeños pero risueños ojos fueron mutando a algo similar a cuencas vacías, a cráteres,en apariencia al menos, sus alargadas y picudas orejas se redujeron de tamaño, por el contrario el bucle de su frente se descolgó de la misma, dando la sensación de ser una suerte de tentáculo que fungía como un tercer brazo. Tanto su graciosa cola enroscada como “alas” comenzaron a transformarse en tentáculos aparentemente más gruesos y menos sensitivos que el de su frente.

La chica palideció, una parte de ella quería gritar chillar histéricamente…otra se vio tentada a preguntar.

 —¡¿Qué eres?!-interrogó casi gritando— ¡¿Acaso no eres un pokemon?!
—Todos somos Pokemon, los Staryu del océano, los Fearow del cielo, nosotros, también vosotros—respondió sin darle mayor importancia—Esta es mi verdadera apariencia.
—¿Todos los Clefable sois así? -preguntó la chica de nuevo.
—No… tras tantas generaciones en la tierra, tanto tiempo intentando volver a casa, tantos que perdieron la esperanza de poder volver-dijo la extraña criatura—Tanta desviación genética-continuó-acabó convirtiendo a la mayoría en las criaturas que tú conoces como Clefable.
—Pero…-iba a continuar su interlocutora.
—¡Inaceptable! -irrumpió el alienígena con una fría y punzante voz cual cristal—¡Yo soy el único que queda!¡El único descendiente de la pura y verdadera línea de los Pyxil Selenium! Pueblo original y único de Levana.
—Y... ¡Y eso que tiene que ver conmigo!
—Me queda muy poco tiempo—continuó el extraño ser— ¡Pero por fin he podido reparar la Tsuki no Kuruma! ¡Por fin podremos volver a casa!—añadió jubiloso— yo no iré en ese viaje, pero mis hijos deben hacerlo, deben librarse este castigo.

 La chica no pudo evitar que un sudor frío bajaba por su espalda ¿Esa Tsuki no Kuruma era la Piedra Lunar? ¿De qué hijos hablaba? ¿Por qué le pasaba todo esto a ella?

—Naturalmente, como único descendiente de la raza originaria no puedo procrear con un Pikachu o un Jigglypuff, sería una deshonra…necesito una especie superior.

Los recuerdos seguían fluyendo cual leche derramada, recordó como el Cleafable avanzó lentamente hacia ella, recordó cómo los tentáculos traseros de este comenzaban agitarse, como uno de estos se clavó cual arpón en su cadera, como comenzó a sentir sueño…pero, sobre todo, el gesto de asco contenido en la cara de esa hada del infierno.

El sonido de una explosión la terminó de despertar, estaba agotada, pero podía ver como un Charizard con su lanzallamas barría a varios Cleafable que debían de haber venido a la ayuda del siniestro cabecilla, como un Snorlax usaba su mayor corpulencia para convertir a otros en un amasijo informe en el suelo, también un Blastoise hacía lo propio con sus poderosos chorros de agua, como desde la retaguardia un Espeon y un Pikachu disparaban sus ataques elementales para impedir que las hadas se acercaran.

- ¡Humanos estúpidos! -rió maniaticamente el alienígena- ¡Ya es tarde, mi plan se ha cumplido! -dijo el Cleafable malherido, pero con una siniestra sonrisa en su amplia cara.

Quizás fuera por las muchas heridas o quizás una profecía autocumplida pero después de que el Venusaur disparara su potente Rayo Solar contra él no volvió a moverse, simplemente quedó calcinado en el suelo, como una simple pila de ceniza.

El Charizard había dejado de usar sus ataques de fuego, pero aun así podía oír un sonido parecido a una ignición, acto seguido dirigió sus ojos a la Piedra Lunar, no, a la Tsuki no Kurama, varios Clefable magullados y heridos se fundieron con la misma, también algunos Clefairy…incluso algunos Cleffa.

¿Cleffa? Ella no había visto ningún Cleffa hasta entonces…

Así la inesperada nave espacial comenzó a despegar, primero lentamente para luego, cuando había cogido suficiente altura desaparecer apresuradamente en el oscuro firmamento.

-¿Has venido a salvarme?-preguntó la chica, no sin cierto temor, al ver que el entrenador de esos pokemon se acercaba.
 -…

Volvió a cerrar los ojos, estaba muy cansada.

 La combinación de brisa fría del cielo estrellado con la cálida espalda del Charizard la despertó, estaba agarrada al dragón ígneo, el cual trataba de volar con suavidad y calma para que ella no se precipitara, a horcajadas sobre el pokemon estaba su salvador del cual solo podía ver sus prendas rojas. Se percató también que el Pikachu estaba junto a ella, olisqueando especialmente en las piernas.

El reptil volador no tardó mucho en descender en las afueras de Ciudad Plateada, unas gracias por parte de ella y un gestó con el pulgar alzado por parte de él fue suficiente para despedirse, claramente el chico no era muy hablador y ella, en esta ocasión, tampoco.

—¡Piiii! -se quejó el Pikachu, ya en pleno vuelo, del líquido que manchaba su hocico.

Pikachu no podía saber que de lo que se había manchado olisqueando las piernas de la chica era líquido amniótico, ella tampoco hizo mucho caso a ese líquido que le corría tímidamente pierna abajo, cuando volvió a casa tenía mucho que tratar de olvidar.

Continuó su vida normal, nada cambió, su vida continuó siendo igual de rutinaria que siempre…pero no podía olvidar lo sucedido, por mucho que quisiera pensar que todo aquello fuera un mal sueño…no, la risa de aquel chiflado y extraño ser de otro mundo mientras el Rayo Solar le reducía a cenizas, era demasiado vivido, demasiado horrible como para ser falso. No podía evitar que a veces tras meses de relativa calma ese recuerdo le atormentara por noches enteras. Y, sobre todo, no podía evitar la sensación de que q, aunque no pasara nada, algo podría volver del espacio a encontrarse con ella, que en ese millón de estrellas había ojos que la miraban atentamente, quizás…solo quizás alguien volvería desde la inmensa negritud…¿Para llamarle mamá ?

Mostrar Palabritas del autor (Debo pensar un nombre mejor)

Este fic creado para una actividad en otro foro: La actividad consistía en crear un relato terrorífico para un pokemon dulce. Fue mi primera introducción al terror y al pseudo-porno. Espero que lo disfruten.

Mejor no, cochinos  MincinnoKnife


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#2
LettalKWA
No puedo evitar imaginarme que esa no será la última vez que la chica oiga de esos monstruos.

Quitando eso, me sorprende que Red anduviese afuera de su zona de comfort. Quizás necesitaba salir del Monte Plateado de vez en cuando.
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#3
Kiwi: hey chicos, ¿no creen que ya tenemos sufici...
AJ: Tentacle Rape!!

Fuera de coña, se me hace algo bastante enfermo, perturbador incluso... lo que, considerando el género de este relato, fue completamente intencional. Es desagradable pensar en lo que pudo pasar por la cabeza de la chica, y aunque Red la salvó, lo hizo demasiado tarde. Quién sabe cuánto tiempo estuvo la pobre en poder de ese alien.

El final tiene algo de lovecraftniano, con esa conclusión de que aún se viene lo peor y de que dicha experiencia sobrenatural acompañará a nuestra protagonista por el resto de su vida. 

Excelente, y escalofriante.
[Imagen: JCEDJoJ.png]
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#4
Ya bailo, cuanto puedo apostar que al terminar dio a luz a una chingadera que ahora esta en el jodido espacio :x
Master Weasel. Es esa sombra extraña que te sigue en la cueva 
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#5
La verdad es que no había caído en eso. Prácticamente hubiera dado igual que Red hubiera aparecido o no. El resto de "aliens" igualmente escaparía en la Tsuki no Kurama (Básicamente es una traducción usando traductor de Google que vendría a significar coche lunar en japones, creo, todo suena mejor en japones) y al Cleafable malvado...bueno, en el texto se deja que iba a estirar la pata (o el tentáculo) dentro de poco

¿Cuantas acciones que creemos relevantes son inutiles en realidad? Da que pensar  GrowThink

Respecto a lo de Red es cierto. De hecho pensé en usar a Brock pero me gustaba la escena de Pikachu olisqueando la pierna a lomos de Charizard y hacerla con 
Steelix/Crobat y Croagunk no quedaba igual...Podemos decir que Red es un hombre de montaña

Gracias por los comentarios
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