Longfic- Dulce Pesadilla

Extension largaLongfic
FranquiciaMystery Dungeon
GéneroAmistadAventura
Resumen
#1
Bueno, esto me tiene muy nerviosa, pero aquí estamos. (Por favor, no me pregunten por qué estoy nerviosa, lo soy por naturaleza). Empecé este fic en la Zona de Roles de Pokémon New Adventure en Foros Dz, de hecho, volví para seguir publicando, pero también quería publicar la historia en otro lado y el azar decidió que viniera para acá. Los títulos y las premisas fueron fijadas por los moderadores, por lo que seguiré usándolos (los títulos), pero no compartiré las premisas porque la historia se cuenta muy bien sin ella.

Cuando tenga un resumen se lo pongo  Mewwave
 

 
• Dulce Pesadilla •
Historia 1Secuestros
                   Capítulo 1. ¡¿Soy un Pokémon?! [Parte 1] [Parte 2]
                   Capítulo 2. ¿Caterpie en apuros?
[Imagen: serve?user=lady-azulina&id=12301]
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#2
• Dulce Pesadilla •
¡¿Soy un Pokémon?!
Parte 1
 
—¿Disculpe, señorita? ¿Puede oírme? ¿Está consciente, se encuentra bien?... ¿Señorita?
 
Esas preguntas resonaban una y otra vez en su cabeza, empezaron siendo un susurro y no pararon de aumentar el volumen hasta volverse ensordecedor, no importaba lo suave que intentaba sonar quien le hablaba. Apretó los párpados, teniendo la sensación de despertar de un sueño muy profundo, sintiendo el pasto bajo su cuerpo y la brisa haciéndole cosquillas. Además de, claro estaba, esa grabadora que no dejaba de repetirse una y otra vez.
 
Mientras soltaba un suspiro decidió abrir los ojos, observando las ramas de los árboles entrelazarse varios metros más arriba, las hileras e hileras de esbeltos y delgados troncos al tiempo que se levantaba, el esplendoroso lago que la cegaba por los rayos del sol que chocaban contra las aguas. No, no todo se sentía tan bonito como sonaba.
 
—¡Qué alivio! Despertó.
 
Y la voz seguía ahí, al menos no era producto de su imaginación. Giró solo un poco la cabeza para encontrarse un chacal azul con un antifaz negro de pie en sus patas traseras, se quedó observándolo largo y tendido, recibiendo también la mirada de sus ojos rojos. Entonces despegó sus labios, queriendo responder de alguna manera afirmativa.
 
—¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHH!! —aunque era más seguro que una gran parte del bosque recordaría el grito que profirió.
 
El acompañante desconocido pegó un brinco por el susto, viendo sin moverse del sitio cómo nuestra protagonista retrocedía instintivamente hasta chocar su espalda con un árbol que bloqueaba su camino, rodeándolo para cubrirse tras éste.
 
—N-no se asuste —reaccionó entonces el ser azul, extendiendo sus brazos al frente en un intento de verse inofensivo mientras avanzaba—. No quiero asustarla, solo ayudarla. ¿Está todo en ord- eh?
 
Llegó tras el tronco en el que la chica se había escondido, pero no había rastro alguno de ella. Era como si se hubiese esfumado. Confundido, el chacal rascó un poco su cabeza, desviando la mirada a sus alrededores.
 
—¿A dónde se fue? —murmuró para sí mismo.
—¿Q-qu-qué eres? —la suave, dulce y completamente asustada voz vino de arriba, provocando que el azulado alzara la cabeza para ver parte de ella asomarse desde una rama alta.
—Soy un Riolu. Ryner, a su servicio —con un brazo en el pecho se dobló para una pronunciada reverencia, siendo observado por los grandes ojos en las alturas.
—P-pe-pero eres un c-ch-chacal, un a-animal, ¡no deberías poder hablar!
—No soy un animal —arrugó la nariz, enderezándose y alzando la mirada para observar a la doncella, ligeramente ofendido—, soy un Pokémon, igual que usted.
—¿Un qué? ¿Un pokeemon? —desplazó la mirada del Riolu en el suelo hacia las vistas a su altura: muchas hojas y muchas ramas. Aturdida, volvió a verlo—. No, no soy uno de esos. Soy un… —permaneció con los labios entreabiertos al reconocer su mente en blanco, incapaz de acabar su propia oración por la falta de información—… S-soy u-un… uhm…
—Si no es un Pokémon, ¿entonces qué es, señorita? Me parece un tipo fantasma corriente.
—¡¿F-fa-fantasma?! —se tensó.
—¿Podría bajar de ahí arriba, por favor? Hablemos, debe calmarse.
—¿De arriba? —alzó la vista, moviendo su cabeza mientras seguía el tronco hasta su posición, acabando en donde la tierra engullía sus raíces, negando efusivamente—. ¡N-no sé c-cómo subí aquí!
—Pues… —el chacal sostuvo sus manos tras su espalda, empezaba a sentirse incómodo— ¿volando, quizá?
—¡¿Pero qué cosas dices?! —exclamó la pequeña con su voz cubierta por un inconfundible pánico—. ¡¡Yo no sé volar!!
—Acabo de decírselo —continuó con calma desde el suelo, intentando sonar razonable—: es un Pokémon tipo fantasma.
 
Ese día Ryner había decidido pasear por el bosque para calmarse un poco, caminar largas distancias siempre le ayudaba a despejarse, observar la tranquila agua del lago, escuchar los sonidos del viento entre las ramas, ver las hojas caer, pero sin duda alguna aquella extraña situación le parecía… tan inesperada como era, ¡no lo había planeado en absoluto!
 
Al principio creía que la doncella había tenido un accidente o perdió en alguna batalla y continuaba en reposo, no obstante, su insólito comportamiento le decía a gritos que sucedía algo más. La pobre Pokémon necesitaba ayuda y ¿quién mejor que él para brindársela? Lo único que debía lograr era hacerla bajar de ese árbol, disminuir su histeria y conseguir la información necesaria para tratar su problema, casi nada.
 
—Bien —se resignó el chacal con un suspiro al comprender la mirada aterrada de la Pokémon de grandes ojos en las alturas—. Voy a subir, por favor, no se mueva.
 
Dobló las piernas para dar un único salto hasta la rama en la que estaba recluida la chica, quien al verlo tan cerca pegó la espalda al árbol, tan esquinada entre el tronco y la rama como le era posible. Ryner alzó las manos con suavidad mientras se agachaba, disminuyendo así su ‘enorme’ tamaño.
 
—Hola —intentó empezar otra vez, sonriendo tan tranquilamente como podía, lo cual era mucho—, mi nombre es Ryner, soy un Riolu y no quiero hacerte daño…
 
Entonces esperó mientras los grandes ojos parpadeaban sin apartarlo de su línea de visión, creyó notar que se relajaba muy levemente, pero un comienzo seguía siendo un comienzo. A la distancia pudo acertar sobre los colores que esos orbes contenían, siendo rosáceos con un tono amarillento donde en los suyos propios estaba el blanco.
 
—H-hola —susurró en respuesta la pequeña frente a él, alzándose apenas un poco—, y-yo… m-mi nombre es… Digo, soy… Quiero decir… —el ceño se le fruncía con cada pausa entre sus palabras, empezando la confusión a opacar el miedo. Su atención se había desviado a la nada que se encontraba a su izquierda en un inútil intento de recordar algo, sin embargo, unos segundos después la resistencia de Ryner fue aplastada por aquellos ojos vidriosos llenos de desasosiego y soledad—. Y-yo… no puedo recordar qué soy… quién soy… Mi nombre… —un sollozo escapó de entre los labios de la pobre criatura y la punta de dos largos mechones de su cabello, uno a cada lado de la cabeza, cubrieron sus ojos cerrados haciendo la función de manos.
—¡! N-n-no, por favor, no llore —su interior se contrajo, esforzándose en sonreír al captar nuevamente su atención—. Es sólo un olvido temporal —quiso consolarla—, recordará pronto… Por el momento estamos seguros de que es un Pokémon.
—¡Pero está mal! —insistió la fantasmita grisácea, sobrevolando por escasos centímetros la rama—. ¡No debería ser un pokeemon!
—Puede verlo usted misma —sugirió entonces el Riolu, completamente confundido ante esa aplastante seguridad, señalándole el lago a sus espaldas. "¿Cómo puede estar tan segura de ello y, sin embargo, serlo?", se cuestionó en su interior.
 
Siendo su atención atraída por el extenso cuerpo de agua a espaldas del chacal azul, la fantasmita olvidó su miedo a las alturas, a esa otra criatura e, incluso, al olvido de su propia existencia para confirmar aquello que no debía ser: ¿realmente era un Pokémon? Sobrevoló la distancia que la separaba del lago en un parpadeo, deteniéndose abruptamente en el borde.
 
"¿Realmente quiero hacerlo?", se preguntó. "¿Y si no me gusta lo que veo?... ¿Y si me gusta, pero sigue sin ser lo que debo ver?... … ¡¿Cómo es posible que olvidara qué soy, o quién soy?!"
 
Aguantando la frustración, exhaló con fuerza y se inclinó al frente. Por un largo minuto se quedó observando aquellos extraños ojos rosáceos cubiertos por un tono amarillento en lugar de blanco esperando que esa imagen se desintegrara para encontrarse, sin embargo, mientras más aguardaba menos esperanzas le quedaban de reconocerse. Su piel era de un claro tono de morado grisáceo, la cima de su cabeza cubierta de mechones terminados en puntas rosa, un collar de perlas de igual color cubría su cuello y el resto parecía un vestido de masa informe que cambiaba a cada segundo, ¡ni siquiera tenía brazos o piernas! Para lo primero había solución y pudo notarlo al observar en el reflejo dos largos mechones tirando hacia abajo sus mejillas en un claro gesto de desilusión, tal como haría si fuesen sus manos.
 
—No…—susurró, palpando varias áreas de su nuevo rostro—, es… ¡No!
 
Siguió los movimientos que sabía que hacía en el cuerpo de agua que supuestamente le devolvía su imagen, pero todo cobró otra realidad cuando notó también sus labios moverse al hablar. Quedó paralizada un instante antes de caer al suelo, sobrepasada por sus emociones, inconsciente.
 
—¡Señorita! —saltó Ryner de su vigilante posición al verla desplomarse, teniendo cuidado con el pequeño cuerpo al alejarla del agua. Suspiró ante la retorcida situación en la que se veía envuelto y se resignó con una pequeña sonrisa.
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#3
¡Hola hola! Primero que nada, enhorabuena por haber publicado tu primer fic, qué bueno que no tardaras mucho en hacerlo jeje. Andaba con ganas de leer algo nuevo y hacía tiempo que no leía un fic de MM (y eso que tengo que ponerme al día con dos), así que en cuanto vi que iría de esto me dije lo tengo que leer de cabeza y ¿cuál ha sido la sensación que me ha dejado? Pues muy buena  Chespin

En serio, me encanta el tono amigable que tiene el fic, aunque de momento nuestra protagonista no sea la humana, eh, Pokeemon- eh, Pokémon más contenta del planeta. Me ha agradado sobremanera el carácter caballeroso y gentil de Ryner, fiel a su especie, y que los mechones de la que supongo será una misdreavus actúen como manos, ¡un detalle muy adorable! Faltará ver si ella acaba por verse igual de adorable y termina aceptando su nuevo cuerpo o, de lo contrario, caerá en una negación profunda que le impedirá avanzar. Pero eso será lo "divertido" de esta historia, ver cómo sale de ahí junto a su nuevo compañero y ver qué aventuras le esperan.

Nada más que añadir de momento por mi parte. He tenido una muy buena primera impresión y espero pacientemente el siguiente capítulo.
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#4
Dammit, Sakura, me has robado el primer comentario (?)

En fin, tenía curiosidad por ver de qué sería tu fic, considerando todo lo que habías dicho en tu ficha de presentación, y ciertamente se corresponde a lo expresado en ella. En todo caso, este primer episodio sigue el molde usual de sus pares en el género: humano (o humana... supongo; sería un giro interesante que fuera otra forma de vida consciente) que se encuentra en el mundo Pokémon, convertido en uno y siendo encontrado por quien (sospecho) se convertirá en su compañero de aventuras para descubrir la forma de volver o de resolver algún conflicto que se presente. Y está bien que sea así, porque en tu caso dejas ver tu arte como escritora en la caracterización de tus personajes; como ha mencionado Sakura, Ryner es todo un caballero, mientras que nuestra Misdreavus protagonista, aparte de las usuales dudas en su situación, nos plantea algunas más que ayudan a darle identidad.

No tengo mucho que apuntar en el apartado técnica. Tu redacción hace la lectura muy llevadera y agradable, con un buen equilibro entre descripción y flujo narrativo. Los personajes resultan simpáticos, lo cual ayuda a hacer la introducción a la historia bastante agradable, a la vez que bastante abierta. Así que tengo curiosidad de a dónde irá esto.

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Cita:Esas preguntas resonaban una y otra vez en su cabeza, empezaron siendo un susurro y no pararon de aumentar el volumen hasta volverse ensordecedor, no importaba lo suave que intentaba sonar quién le hablaba.
quien
 
Cita: 
—¡! N-n-no, por favor, no llore —su interior se contrajo, esforzándose en sonreír al captar nuevamente su atención—. Es slo un olvido temporal —quiso consolarla—, recordará pronto… Por el momento estamos seguros de que es un Pokémon.
sólo/solo (depende de si te atienes o no a los últimos apuntes ortográficos de la RAE aunque sigo resintiendo que el solo sin tilde se use en este contexto)

Y no tengo mucho más por decir, salvo que te lo pases bien por aquí. ¡Hasta la próxima! ^^
Starlight Traveler

Wasureruna saigo no buki wa ai sa
♪♪
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#5
Y... holas. Me dicen Wiki. Venía leyendo. 

Hey, hace tiempo que me crucé con algo parecido a esto... me recuerda a Exploradores del cielo. I mean, empieza bastante parecido. Hace... unos meses, un año? Andaba jugando ese juego. Aunque a lo mejor es otro. No sé. 

Narras bastante bonito. Los personajes son simpáticos y los Misdreavus molan. Son como que... lindos? Dunno. Un poco. Siento un saludable desprecio hacia los lucarios, especialmente hacia los que comparten nombre con actores famosos pero este de acá se ve simpático.

Diría algo más pero Saku ya lo ha cubierto bastante bien.

Esperando el próximo cap.
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#6
Buen día/tarde/noche Mewwave

Vengo para darte la bienvenida y comentar...

Por lo que primero que nada... ¡[email protected] al foro! Me alegra ver que te has animado a compartir una historia con nosotros, así que ahora toca hacer honores a tu acción Malicious

Dicho esto pasemos a la costumbre que tengo...
 
(09 Nov 2021
03:08 PM)
LadyAzulina escribió:
Ese día Ryner había decidido pasear por el bosque para calmarse un poco, caminar largas distancias siempre le ayudaba a despejarse, observar la tranquila agua del lago, escuchar los sonidos del viento entre las ramas, ver las hojas caer, pero sin duda alguna aquella extraña situación le parecía… tan inesperada como era, ¡no lo había planeado en absoluto!

¿Pero que dices...? umbreonwhat  Hay una ley en Mundo Misterioso Pokémon, en la que dicta que siempre que vas a dar un paseo despreocupado por el bosque/playa/lago te conseguiras a un Pokémon amnésico, cuya especie varía a voluntad del custionario, nada ilogico, de un ser divino, pero oye.. está bien... nadie te quita la sorpresa de encontrarte a un tipo fantama tomando el sol... Chespin

Bueno ahora sí... con la historia.

Digamos que no soy muy experta en este campo de Pokémon, pero tampoco soy completamente desconocedora... Creo que este era el 3er fic que leo de dicha temática y te hablo de que el último que leí habrá sido hace más de 10 años...

En todo caso vemos el inicio de todo MMP que se respete, en donde se nos presente quien será nuestro compañero y el tipo de Pokémon es nuestra protagonista. El primero resulta ser un Riolu de nombre Ryner, que ya se comporta como un Lucario y no como el cachorro demasiado entusiasta.

¿Será un rasgo de su naturaleza individual o quizás haya pasado por algo que terminara por hacerlo madurar? Quién sabe... supongo que eso se desvelara más adelante.

Por otro lado tenemos a nuestra protagonistas, que de todo el repertorio para iniciar en este mundo místico, le toco ser un misdreavus, que oye... es una forma con bastante ventaja a mi parecer, aunque traiga también sus desventajas. Supongo es comprensible que sea difícil de digerir el hecho de haberse convertido en algo que no reconoces ni te es familiar, aunque su desconocimiento sobre el aspecto de Riolu y de sí misma, dice que la chica ni siquiera tiene conocimiento sobre el mundo Pokémon y eso debería hacer el asunto más complicado, en cuanto a adaptación o quizás no.

Supongo que ahora solo nos queda ver como se desenvuelve nuestra protagonista amnésica y que tanto puede hacer Ryner para ayudarla, así como ver que tan bien se adapta a su nueva forma y a las situaciones que seguramente va a tener que vivir ahora que es un Pokémon de ese tipo...

Bueno esto es todo... hasta un próximo comentario totodile

PD: No le hagas caso a mi firma... soy un amor
Con mucho cariño en cada comentario, en especial si hablamos de Gloria
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Y de Ash no hablemos por favor No
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#7
¡Gracias a todos por sus comentarios! Me hacen sentir bastante bienvenida y como si hubiera sido la mejor opción venir a compartir esta historia con ustedes <3 Esperar para empezar a publicar fue casi una tortura para mí, pero tenía que escoger mi día favorito de la semana (?) Cierto es que no es lo mismo publicar algo sin el apoyo de los que leen (lo sé porque publico en otras plataformas sin comentarios), así que gracias <3


 
• Dulce Pesadilla •
¡¿Soy un Pokémon?!
Parte 2
 
—…en…rie…

La extraña fantasmita entreabrió los ojos, llevando un mechón que le fungía como brazo a su frente, quejándose en su interior de lo mucho que le dolía la cabeza. Para su sorpresa, se dio cuenta de que la parte superior de su cuerpo reposaba sobre un grupo de hojas cuidadosamente recolectadas y acomodadas con la intención de servir como almohada, y a su alrededor encontró una hoja doblada en forma de cuenco lleno de agua, dos manzanas y un puñado de bayas y moras. Su estómago gruñó en ese instante, la pequeña extendiéndole unas gracias infinitas al cielo mientras daba buena cuenta de la comida.

—¿Satisfecha? —Ryner sólo se atrevió a recordar su presencia luego de que ella acabara y tras advertirle al aclarar su garganta.
—Esto, sí, lo siento… —hizo malabares con el cuenco al escucharlo, sobresaltándose; prefirió entonces dejarlo en el suelo—… Gracias.
—No hay de qué —mantuvo una distancia de varios metros para no ponerla nerviosa de nuevo, llevando una mano a su pecho y haciéndole otra reverencia—, Menmerrie.
—¿Menm… qué?
—Sí… —tomó asiento justo en ese lugar—. No recuerda su nombre todavía, ¿cierto? —un asentimiento fue la respuesta—. Disculpe el atrevimiento de haberlo escogido por usted.
—Men… Menm… Dilo de nuevo.
—Menmerrie.
—¿Eso qué significa? —inclinó la cabeza a un lado.
—Es una combinación de dos palabras, una significa sueño y la otra pesadilla… aunque ambas están cortadas para que suene mejor. Lo primero que pensé al verla fue que su presencia es de ensueño, pero su tipo… de pesadilla. Sigue pareciéndome apropiado: Menmerrie.
—¿Cuáles palabras? —quiso saber, curiosa.
—Están en uno de los muchos idiomas humanos, no las comprendería…

Permanecieron en silencio unos instantes, el Riolu observando a la fantasmita y la chica mirando el cuenco hecho con una gran hoja vacío.

—Suena adorable —concluyó.
—Es lo que me parece que es usted.

Los rosáceos ojos se alzaron para ver al que los tenía rojos sin poder evitar sonreír y, consecuentemente, reír. Era un alivio y un placer para el chacal haber logrado aquello.
[Imagen: serve?user=lady-azulina&id=12301]
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#8
AWWWWWWWWWW es la reacción que se me ha quedado después de leer esta parte. De verdad, ¿cómo se puede ser tan adorable? Vemos que Ryner sigue siendo fiel a su especie y ya se está estableciendo cierto vínculo entre ambos que crea una atmósfera de seguridad y complicidad. Esto me hizo sentir algo que hace tiempo no sentía, fue todo tan bonito y cute que mi pecho se llenó de amor (sé que ha sonado cursi pero no me sale explicarlo de otra manera xD).

Qué bonito el nombre que le dio y su significado <3 me pregunto de qué idioma saldrán esas dos palabras. Ya te dije que me gustó el primer capítulo por el tono simpático del fic y este ha hecho que me guste más, escribes muy bonito y generas sensaciones maravillosas con tus palabras, espero seguir leyendo de ti.
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#9
Mostrar ¡Azucaaaarr!
Buen día/tarde/noche Mewwave

Vengo a comentar MincinnoKnife

Pero primero que nada y como siempre... una pequeña muestra de la costumbre...
 
(16 Nov 2021
05:17 PM)
LadyAzulina escribió:
—Es una combinación de dos palabras, una significa sueño y la otra pesadilla… aunque ambas están cortadas para que suene mejor. Lo primero que pensé al verla fue que su presencia es de ensueño, pero su tipo… de pesadilla. Sigue pareciéndome apropiado: Menmerrie.

Puede que me equivoque, pero las palabras serian nagmerrie y domen, pesadilla y sueño respectivamente.

*cof* Están entre las opciones de temática de motes para una de las entrenadoras de mis fic *cof* solo que preferi centrarla en el latín y no varios idiomas...

Bueno ahora con el relato...

Capítulo corto, pero bastante enternecedor, ya que vemos un poco más de la naturaleza madura y caballerosa del Riolu con la Misdreavus amnésica. Es sorprendente la tranquilidad y paciencia que esta tomando Ryner en el asunto, porque cualquiera hubiera delegado tal responsabilidad a otro o quizás a alguien más calificado en la materia... si es que existe algo de eso en el PMM.

Esperemos que logren simpatizar entre sí, así como que "Menmerrie" logre hacerse con la idea de que ya no es humana y ahora es un ser gaseoso, relacionado con las brujas y maldiciones Larvitar
Con mucho cariño en cada comentario, en especial si hablamos de Gloria
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Y de Ash no hablemos por favor No
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#10
Dunno, por alguna razón no puedo verlo tan lindo o tan romántico. Vale, que la narrativa lo hace parecer dulce, pero, ¿qué está pasando de verdad? El perrito va y le impone un nombre a la pobre fantasmita que no se haya en capacidad de defenderse, y no contento con eso, escoge dicho nombre basado en su percepción egoísta y masculina de lo que ella es, al objetivizarla como un sueño, un ideal al que debe someterse; y al mismo tiempo la discrimina por su tipo, forzando en ella estereotipos de género. Y la pobre, sometida por el mismo modelo opresor y patriarcal, víctima de una amnesia y físicamente necesitada, se ve obligada a sonreír solo para poder comer, a expensas de este pequeño machista opresor que para hacer más patentes sus perspectivas retrógradas es azul y ella tiene mechitas rosas; confirmando así los roles de género de los que no les permite escapar la sociedad.

Excelente crítica social. Tan sutil. Tan incisiva
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#11
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No puedo evitar el hecho de que Sakura me hace sentir muy animada y con ganas de que llegue el próximo martes, para responder o publicar, ¡no importa! Tan linda, ¿quién necesita una animadora?
 
(17 Nov 2021
04:08 PM)
Katsurane escribió:
Puede que me equivoque, pero las palabras serian nagmerrie y domen, pesadilla y sueño respectivamente.
Hahah, probably! ¿Cuáles son las probabilidades de que me cruce con una persona que haya escogido exactamente esas dos palabras en el mismo idioma con la misma intención? Bueno, no estoy 100% segura porque no las guardé, pero sé que fue en holandés, eso sí lo anoté. Junto al danés, es un idioma con el que me gusta jugar mucho, pero fui a averiguar para confirmártelo y descubrí que el holandés ¡ya no existe! Ahora es neerlandés y no me siento muy confiada de él...  Goo

Leer a Kiwi fue llevarme unas risas criminales... Casi muero. Está bien si no le ves lo lindo y tierno, es bastante curioso y entretenido encontrar otras perspectivas.

 
• Dulce Pesadilla •
¿Caterpie en apuros?
 
El sol que golpeaba en el claro, más específicamente en la superficie del lago, le otorgaba a la chica fantasma de espaldas al cuerpo de agua un toque angelical e irresistible… al menos esa era la opinión del chacal azul que la observaba, sorprendido de sí mismo ante la exactitud con la cual la había bautizado.
 
—Entonces… Menmerrie… —los ojos rosáceos lo observaron en su máximo esplendor, teniendo que desviar la vista de aquel brillo—. ¿Qué piensa hacer ahora?
—Ahm… —a pesar de no haberla estado mirando directamente, el Riolu fue consciente del cambio en su estado de ánimo: dejando de sonreír para mantener una actitud cabizbaja.
 
La fantasmita era fácil de distraer, aparentemente, y se había sumido en sus pensamientos intentando rescatar algo de utilidad, lo que fuera, pero no había nada; su cabeza estaba vacía, su primer recuerdo era de hacía unos instantes y todos sus movimientos fueron impulsivos. ¡¿Qué se suponía que iba a hacer ahora?!
 
—Yo… —la aludida revolvió sus mechones con el que había tomado la función de brazo, suspirando mientras se resignaba—, no lo sé…
—Su amnesia es fuerte… —meditó para sí mismo Ryner, decidiéndose por volver a trastocar aquel estado de ánimo. Si había una cosa a la que no se podía resistir esa era, sin ninguna duda, una damisela necesitada de ayuda—… Menmerrie… —llevó una mano a su mentón, pensando—, me parece que siempre que la mencione me recordará a las cherry’s.
—Suena dulce —alzó el rostro su receptora, aquellos orbes brillando nuevamente.
—Son cerezas —le informó.
—¡Own~! ¡Me encantan las cerezas! —las puntas de sus mechones se habían enlazado y doblado hacia arriba, simulando unas manos entrelazadas bajo la barbilla.
—¿En serio? ¡Eso es fabuloso!
 
Menmerrie infló las mejillas y entrecerró los ojos, totalmente segura de que su acompañante le tomaba el pelo, el excesivo tono alegre de su voz fue su delator. Al observar la adorable mueca, el chacal no pudo evitar echarse a reír.
 
—Discúlpeme, jajaja… Lo lamento, jajajaja —recogió una lágrima que sobresalía de su ojo—. No pude evitarlo.
—Jum —se hundió la menor en su sitio, mirando cómo los mechones cruzados demostraban su desacuerdo.
 
A punto estuvo, y con gusto, el joven Ryner de comenzar una retahíla de empalagosas y sinceras disculpas cuando su fino oído percibió un sonido distinto atormentando el bosque: era agudo, constante y parecía no molestar a su compañera, pero le perturbaba que el volumen iba en aumento. Empezaba a identificar dónde se movían las ramas y un arbusto se estremeció un segundo antes de ser consciente de qué era lo que pasaba.
 
—¡¡BUAAAAA!! ¡Ayúdeme, por favor!
 
Un insecto se prendió de sus hombros y lo zarandeó vehemente, los lagrimones saltaban de sus ojos a mares, presa de una inconfundible tortura. No era que la víctima supiese con certeza que allí iba a encontrar ayuda, sólo tuvo suerte; en su acceso de pánico empezó a volar y entre las cortinas de agua en sus ojos vislumbró una figura en medio del claro, decidiéndose a saltar sobre éste.

El Riolu, en una tiesa pieza, repartía palmadas leves sobre la cabeza del Ledyba intentando inútilmente reconfortarlo, aún tenía los ojos grandes debido a la sorpresa e inspeccionaba sus alrededores preocupado por la ausencia de aquella chica que le carcomía la consciencia. ¿Ahora a dónde se había metido?
 
—Tranquilícese, por favor, y cuénteme con calma lo que ha sucedido —murmuró automáticamente el mamífero, medio inconsciente por la búsqueda de la fantasma.
—Es mi amiga… ¡ha desaparecido! —sollozó, aferrándose al brazo de su futuro héroe.
—Me temo que la mía también —suspiró el azulado.
 
Medio desanimado y decepcionado por no haber prevenido las acciones de su nueva amiga, Ryner giró hacia la nueva aparición, otorgándole irremediablemente su atención. Ledyba le había soltado para caer en el suelo, entregándose al llanto con las patitas en su rostro.
 
—Por favor, no llore —suspiró el chacal haciendo una mueca, maldiciendo internamente su destino—. Explíqueme, déjeme ayudarle —las palabras suaves parecían hacer efecto, ya que el insecto guardó silencio para escucharlo y quitó el obstáculo de su cara para mirarle—. ¿Qué ha ocurrido?
—J–jugaba con K–Kate en la entrada del b–bosque —señaló hacia una dirección mientras hipaba, dándose cuenta entonces de que no tenía ni la menor idea de dónde se encontraba—… t–teníamos una p–pe–pelota, y la golpeó muy, muy f–fuerte… Entonces fui a buscarla… ¡y cuando regresé Kate ya no estaba!
 
El recobrado y renovado llanto del insecto puso de los nervios al Riolu, quien le permitió desahogarse todo lo que quisiese para poder tratarle con más tranquilidad luego; de momento prefería sondear los alrededores para encontrar a su damita. Mientras observaba las alturas con los ojos entrecerrados, intentando inutilizar su oído porque era opacado por los lloriqueos de aquella criatura que le acompañaba, empezaba a cuestionarse si la fantasmita, por ser una fantasmita, podía desaparecer… eso haría mucho más difícil su encuentro.
 
Pero todas sus preocupaciones se hundieron como una gigantesca roca en el lago al notar cómo vibraba un arbusto de apariencia excesivamente mullida. Al acercarse pudo percibir el suave, conmovedor y rompe-corazón llanto de la damisela que buscaba. Menmerrie cubría su rostro con los mechones alargados que le servían de bracitos e intentaba ser silenciosa, ignorando que el Ledyba le quitaba protagonismo sin mucho esfuerzo. ¿La razón de su congoja? La cuestión podría mantener en vilo a Ryner hasta encontrarse satisfecho de poder evitarle el sentimiento.
 
El chacal estiró una de sus manos, tomando por la barbilla a la moradita y haciendo que lo mirase de un suave tirón. Ésta se sobresaltó, hipó un par de veces y parpadeó para alejar las lágrimas de sus ojos, observándolo a su vez.
 
—¿Qué estás haciendo? —le preguntó con dulzura.
—¡Me estaba escondiendo! —la menor empujó la mano de su compañero, soltándose, enojada por la sorpresa, la cercanía y el sonrojo que podría azotar su rostro.
—¿Por qué te escondías?
—¡Porque me había asustado!
—… ¿Por eso lloras? —ladeó un poco la cabeza, sobrecogido.
—¡No! —mas se sorprendió por la respuesta y se quedó observándola mientras limpiaba su rostro, esperando—. Es muy triste… Perdió a su amiga… Creo que me sentiría igual si perdiera a mis amigos, aunque seguro ya lo hice porque no recuerdo a ninguno —murmuró para sí misma la última oración—. ¡Tenemos que ayudarla! —exclamó con decisión, mirando con ojos grandes a su receptor.
—Pe–pero estoy ayudándote a ti —rebatió, perplejo.
—No creo que mi memoria regrese si nos sentamos a esperar, ¡esto es más urgente!
—¿De qué tanto están hablando? —Ledyba apareció repentinamente junto a ambos, asustándolos. Ryner sólo dio un pequeño bote, pero a Menmerrie se le escapó un chillido, escondiéndose luego tras su amigo azul—. ¿Quién es ella?
—Es mi amiga —explicó Ryner manteniendo la compostura—, parece que vamos a ayudarte —masculló entre dientes, ignorando la alegría del insecto.
—Es una mariquita —susurró la fantasmita desde su resguardo, observando al alado con cautela.
—Soy una Ledyba —dijo ésta con orgullo—, me llamo Leyla, ¡un placer! ¡Muchas gracias por ayudarme!
 
Cuando los orbes rosáceos vieron que la amenaza se aproximaba, retrocedió cual alma que llevaba el diablo a otro escudo protector debido a que el anterior, el Riolu, fue asaltado por los pequeños brazos del insecto, que le había abrazado por la exultante felicidad que le invadía la ayuda recibida.
 
Atravesar la frondosa arboleda para llegar a la entrada del bosque y buscar indicios de la criatura desaparecida fue toda una proeza para Ryner con una fantasmita asustadiza y un bicho parlanchín. No podía caminar tres metros sin que su amiga se sobresaltase o soltase algún chillido, parecía la primera vez que se encontraba en medio de la vida natural y, ¿por qué no? Lo era, al haber perdido todos sus recuerdos le tocaba revivirlos de cero.
 
Abandonar el claro del lago fue una despedida a la tranquilidad que el azulado había conseguido en su purpúrea compañera, fuera de ese lugar en paz temblaba cual gelatina y no dejaba dos centímetros de distancia con el chacal, tampoco le permitía que la ayudara o que alentara sus pasos para tenerla a su lado, decidió ir cubierta a su espalda. El viento entre las ramas la mantenía alerta y cualquier crujido la tensaba, pero, por alguna razón, el Riolu se sentía contento de ser el punto de apoyo de la pequeña.
 
La entrada a la inmensidad del bosque era un amplio pasillo bordeado de árboles y le seguía un espacio repleto de arbustos donde, entre ellos, el de azul encontró una pelotita de su mismo color.
 
—¿Aquí era donde jugaban? —preguntó innecesariamente, entregándole el juguete a Menmerrie para que satisficiera su curiosidad.
—Sí —el zumbido de las alas de la mariquita fue la anticipación a su llegada—, creo que la dejé caer cuando descubrí que había perdido a Kate —murmuró.
—¿Jugar? Yo también quiero jugar.
 
El bote de la pelota al lado del mamífero y el repentino movimiento de un arbusto fue lo único que supo de la huida de la chica. Ryner bufó, empezando a sentirse irritado, y alzó su mirada a las ramas bajas de los árboles, al igual que Ledyba, buscando el origen de aquella voz. Un bulbo rosa de orejas y cola felinas con dos hojas de diente de león sobre la cabeza los observaba desde las alturas con sus ojos amarillos, era llevado por la brisa y aterrizaba de rama en rama, recorriendo la mitad del espacio durante el silencio que mantenían.
 
—No estamos jugando —informó el Riolu—, buscamos a la amiga de-
—¿Amigos? —fue interrumpido—. Me gusta tener amigos, tengo muchos amigos. ¿Quieren ser mis amigos?
 
De acuerdo, sin duda alguna aquel ser lo estaba fastidiando. Menmerrie observaba desde el arbusto cómo sucedía la escena y tuvo la impresión de que su compañero estaba cerca de salirse de sus casillas, ¿qué lo habría llevado a ese punto?
 
—Estamos buscando a Kate —alzó su voz desde su escondite, sin ninguna alusión de que saldría, logrando calmar y centrar nuevamente al chacal.
—Cierto, buscamos a Caterpie.
—Jugaba conmigo aquí a la pelota —añadió Leyla.
—La pelota —repitió el extraño—, ¡esa pelota! —señaló, volviendo a cambiar de árbol—. Juguemos a la pelota, ¡juguemos, juguemos!
 
Para alivio del chico, ese pequeño problema fue arrastrado por el viento mientras repetía lo mismo: “Juguemos a la pelota, juguemos” hasta ya no escucharlo más. Recogió el objeto azul del suelo y se giró hacia el arbusto de donde había salido la voz de su Menmerrie.
 
—Bueno, me parece que nos toca seguir buscando, ¿vas a salir de ahí?
—¿Seguir buscando… pistas, como esas?
 
Tanto Ledyba como Riolu se sorprendieron de escucharla en la punta opuesta, señalando con uno de sus mechones varias bayas aplastadas en el suelo. Las había visto en el momento que rodeó el lugar para esconderse y, aunque sólo era un indicio, era mejor que nada. Los ojos del insecto brillaron esperanzados mientras los del chacal lo hacían por admiración y orgullo, cosa que no duró mucho tiempo.
 
—¡No empieces, Ledyba, déjala tranquila! —gritó el azulado, siguiendo el camino por el que volaba el bicho detrás de la fantasma a la que quería abrazar.
 
Forcejeaban, Riolu para contener al bicho y Ledyba por demostrar su afecto, pero como Menmerrie ya no estaba en medio de nada podía distraerse observando los alrededores. Se habían sumergido bastante en el bosque y no estaba segura de cuánto recorrieron inconscientemente, de lo que sí se había fijado era de los arbustos aplastados o los hierbajos doblados; si de algo podía enorgullecerse, era de su capacidad de atención.
 
—¡Ya basta, Ledyba! —gruñó el chacal, irritado.
—Pero sólo quiero darle un abrazo —se quejó la voladora.
—¡No lo quiere!
—¿Y cómo estás tan seguro? —infló las mejillas.
 
Algo en la pregunta de la insecto lo molestó, le parecía que le cuestionaba por algo más allá de lo obvio. Fue como si le preguntara “¿quién en el mundo no querría un abrazo?” y, sin duda alguna, la fantasmita no parecía del tipo que odiara esas cosas, ¿verdad?
 
—Salió corriendo —se forzó a centrarse, no podía permitirle jugar con su mente.
—Técnicamente, salió volando, así que-…
 
Un sonido los hizo callar y estar alertas. Para sorpresa de Ryner, la moradita no desapareció inevitablemente de su vista, sino que a esa velocidad ultrasónica que parecía tener se acercó a él, abrazándose a su pierna mientras miraba a todas partes. Un sentimiento se abrió paso por su pecho, aquel que despertaba su lado justiciero y protector.
 
El sonido volvió a escucharse, más alto debido al silencio que mantenían, y al menos el chacal expresó en su rostro el cansancio y el aburrimiento. Sonaba a algo que golpeaba repetitivamente el tronco de un árbol.
 
—¡Uh-uh!
—¡Una lechuza! —susurró Menmerrie.
—Seguramente sólo son dos salvajes peleando —informó sobre aquel sonido que los hizo callar y no se repitió, al menos las chicas no sabían con quién hablaba.
—¿Sólo dos salvajes? ¿No te parece que conocemos a uno?
 
El aludido bufó ante esa voz. De entre unos árboles, un arbusto se movió y levantó para sorpresa del bicho y la fantasmita, quienes abrieron la boca al ver a un imponente ciervo en el lugar que anteriormente parecía ser parte de la naturaleza. Al azulado no se le había pasado la sensación de ser observado y ya sabía por qué era.
 
—Buck… —intentó explicar.
—¡Ryner! —exclamó como si saludara a un amigo, falsa modestia, acercándose—. Creí que habíamos marcado límites.
—No lo entiendes…
—A mí me parece muy claro —gruñó, golpeando varias veces una de sus patas delanteras contra el suelo, la ira gobernando sus facciones.
—No, permíteme explicar… —extendió los brazos al frente en un intento de mantener la calma, aunque secretamente sólo era para continuar con la atención del ciervo en él a medida que se alejaba de Ledyba y su amiga, no las quería en medio de ello.
—¡Ya tuve suficientes explicaciones! —rugió.
 
Los rosáceos ojos se abrieron al ver como esa cosa gigantesca iba a arrollar a su amigo, sin embargo, todos se paralizaron en sus posiciones cuando un grito agudo y ensordecedor abrumó al bosque, logrando que sus nativos se retorcieran del dolor y chillaran por el fin de esa molestia.
 
El extraño silencio posterior fue un alivio para los presentes, quienes, sorprendidos y adoloridos a partes iguales, dirigieron su mirada a una única, purpúrea y flotante figura.
 
—Menmerrie… —murmuró el Riolu, anonadado.
 
A pesar de que el chacal debería estar doblándose por el dolor de la habilidad efectuada por su compañera, el efecto de la sorpresa absorbió todo lo demás. En cambio, su rival, Buck el ciervo, se removía incómodo en su sitio con el rostro desfigurado en una mueca lastimera.
 
—¿Esa loca es amiga tuya? ¡Llévatela! ¡Lárguense, no quiero verlos por aquí!
 
Haciendo caso a la orden otorgada, Ryner empujó a su amiga en la dirección que llevaban, Ledyba siguiéndolos con movimientos un poco erráticos al haber estado más cerca de la criatura chillona. El azulado continuaba sorprendido mientras la moradita se mantenía meditabunda, ambos cuestionando lo sucedido anteriormente.
 
—No me hizo daño alguno —pensaba el Riolu—, ¿fue para protegerme?
—¡Qué cosa tan atroz! —se quejaba la pequeña—. ¿Lo hice yo?
 
Tuvieron que detenerse a tomar un descanso tan pronto se sintieron seguros. Ledyba se había tornado cada vez más insoportable y Menmerrie se hundía en sus pensamientos, Ryner no encontraba la manera de traerla de vuelta, así que decidió dejar de arrastrarla entre los árboles y permitirle un momento. La fantasmita empezó a sobrevolar la zona sin saber que lo hacía en realidad, sus ojos estaban más oscuros que de costumbre.
 
—¡No podemos perder el tiempo! —lloriqueaba Leyla—. ¡Hay que encontrar a Kate!
—¿Tienes alguna idea de a dónde ir ahora? —frunció el ceño el Riolu, deteniendo abruptamente los hipidos del bicho—. No, ¿verdad? Entonces nos detendremos a pensar por un momento.
 
El silencio a continuación fue incómodo, únicamente llenado por el sonido de las hojas al agitarse por el viento. Al menos, hasta que aquel extraño ruido volvió, el de un objeto chocando contra la madera, pero con un ritmo distinto, como si estuviese tratándose de algún mensaje en clave.
 
—Me hubiese gustado saberlo antes —soltó el chacal al aire—, quizás así habría podido evitarlo.
 
El golpeteo volvía, firme e insistente, y la única contestación del compañero azulado era cruzarse de brazos.
 
—¡Pero lo intenté, Ryner! —se quejó una voz aguda entre las ramas, demasiado aguda para ser de un chico.
—¡Ya tenía sus astas en mi garganta cuando dijiste algo!
—Tu chica no lo dejó —murmuró, recordándole al mamífero el hilo de los acontecimientos.
 
Para sorpresa del desconocido y extrañeza del bicho, no hubo contestación. El Riolu se detuvo a observar a la aludida, quien encontraba muy interesante a un arbusto, ¿qué estará pasando justo en ese momento por su cabeza? Siempre le supondría un misterio.
 
—¿Ryner?
—¿Hm?
—Te quedaste callado, amigo.
—… ¿Has visto un Caterpie, Pikep? —se obligó a girar el rostro hacia el espacio en los árboles de dónde venía la voz, tampoco estaba seguro exactamente de su ubicación.
—¿Un Caterpie?
—Sí, estamos ayudando a esta Ledyba a encontrar a su amiga…
—Esas cosas son muy pequeñas para verlas desde las alturas, compadre.
—Tú también eres algo pequeño para verse, querido amigo —pensó.
—¡Ya lo vi! —chilló Leyla.
 
Pobre del desafortunado Pikep, que casi sufre de un ataque al corazón debido al susto. Aleteó por la sorpresa fuera de la rama, pero le bajó la presión y no pudo mantenerse, por lo que su destino era el suelo tan lejano a su altura.
 
—Es un pájaro carpintero —murmuró Menmerrie luego de atraparlo entre sus mechones.
 
El rescatado, la culpable y el amigo pudieron respirar de alivio. Los ojos del carpintero tomaron formas acorazonadas por la chica que lo sostenía, aunque Ryner pudo notar algo distinto en su pequeña y adorable amiga.
 
—¿Encontraste algo? —le preguntó.
 
Debajo del pequeño pajarito se encontraba un trozo de tela que Menmerrie rescató del arbusto que estaba revisando. Lo alzó para que pudiese verlo como única respuesta a su pregunta.
 
—¡Es la manta de Kate! —confirmó Ledyba.
—Ya la encontré —informó la moradita.
 
Usando un arbusto como escudo, pudieron observar que varios metros más adelante algo parecido a una planta carnívora sobrevolaba un tronco caído que, de un hueco, podía verse temblar una tela de un azul tan claro que podría confundirse con el blanco.
 
—Es un Carnivine —murmuró Ryner, sorprendido—. Está muy lejos de su hogar, ¿qué estará haciendo aquí?
—Se ve enfadado —añadió Pikep desde el hombro de su amigo, le hubiese gustado estar más cerca de la moradita, pero no había forma.
—¡Kate!
 
Ledyba no esperó por alguna estrategia, su amiga estaba asustada y necesitaba ayuda, se lo debía, así que sólo se lanzó contra la planta. El resto, entre quejas, le siguieron para que no lo enfrentara sola. El Carnivine observó a la recién llegada concurrencia con asombro, listo para inclinarse hacia la defensiva, no esperaba que el gusano acorralado tuviese refuerzos.
 
—¡Kate, ¿estás bien?! —sólo el bicho pudo ver el movimiento de la aludida.
—Voy a alejarlo —murmuró el Riolu para sus compañeros—, entonces la toman y vuelven a la entrada del bosque, ¿de acuerdo? —el silencio de Menmerrie no era normal, pero en su mirada se pintaba la pregunta con tanta claridad que no le importaba—. Pikep las guiará.
 
Sin embargo, no dio ni un paso al frente cuando el tipo planta atacó a quien creyó más sospechoso: la fantasmita. Unas enredaderas deberían envolverla y aprisionarla contra el suelo, mas únicamente la atravesaron como lo que era: un fantasma. Tras parpadear por la sorpresa, ella sonrió, le tocaría cambiar un poco los planes de su amigo. Se impulsó hacia la planta carnívora, deteniéndose abruptamente frente a ella e inclinándose hacia un lado para evitar una braceada, alejándose varios metros para esperar a que llegue a su posición y volver a crear distancia.
 
—Tsk —el azulado chasqueó la lengua.
—¡Vamos! —le riñó el carpintero.
 
Ryner corrió al tronco para tomar entre sus brazos a la Caterpie y dar media vuelta, volviendo al arbusto que habían usado como barricada para esperar a su amiga, no la abandonaría allí. Intentó ver dónde se encontraba, pero la zona ya estaba libre de algún depredador visitante como lo era el carnívoro, no obstante, esa duda le seguía picando: ¿qué hacía uno de ellos en el bosque?
 
—¡Kate! —Ledyba abrazó a su compañera, siendo recibida con gusto.
—¡Leyla! —lloriqueaba la oruga—. ¡Gracias por buscarme, estaba tan asustada!
 
El chacal se sentía incómodo, desviando la mirada para evitar ser un observador además de oyente, sorprendiéndose al ver a Menmerrie justo a su lado.
 
—¡Chica! —saltó Pikep en el hombro de Ryner—. ¡Sos fabulosa!
—Entonces… —murmuró ella, en tono tímido—, ¿misión cumplida?
—Así parece —le felicitó su amigo con una gran sonrisa.
 

 
Nota: Empecé escribiendo en Mundo Misterioso antes de ser parte del rol de Pokémon, por lo que, aparte de lo que investigaba y no entendía, no manejaba la efectividad de los golpes ni cómo el tipo de un Pokémon afectaba a otro. Pensaba, y sigo pensando, que un fantasma, por ser fantasma, tiene la habilidad de volverse intangible y como escribía más con lógica que con la lógica Pokémon, en este capítulo se puede ver a Menmerrie evadiendo los ataques del Carnivine con su intangibilidad. Pude editarlo fácilmente poniendo que lo evitó moviéndose, pero es un detalle que me gustó mucho y preferí conservarlo. Además de que le sirvió para darse cuenta de que podía ser útil de una manera distinta en momentos de crisis... No lo sé, tal vez creé un movimiento particular para mi historia particular (?)
[Imagen: serve?user=lady-azulina&id=12301]
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#12
Buen día/tarde/noche Mewwave

Vengo a comentar... MincinnoKnife

Pero antes que nada...
 
(23 Nov 2021
01:09 PM)
LadyAzulina escribió:
—¡Ya basta, Ledyba! —gruñó el chacal, irritado.
 
—Pero sólo quiero darle un abrazo —se quejó la voladora.
 
—¡No lo quiere!
—¿Y cómo estás tan seguro? —infló las mejillas.
 
Algo en la pregunta de la insecto lo molestó, le parecía que le cuestionaba por algo más allá de lo obvio. Fue como si le preguntara “¿quién en el mundo no querría un abrazo?” y, sin duda alguna, la fantasmita no parecía del tipo que odiara esas cosas, ¿verdad?

Mostrar Ryner en ese momento
[Imagen: 5794b5e173557734e0876a1c94c1b21b.jpg]
Pobre chaval

Ahora respondiendo...
 
(23 Nov 2021
01:09 PM)
LadyAzulina escribió:
Hahah, probably! ¿Cuáles son las probabilidades de que me cruce con una persona que haya escogido exactamente esas dos palabras en el mismo idioma con la misma intención?

Concretamente busque varias palabras en varios idiomas para nombrar a los Pokémon de Lyra en mi fic, algo para definir una temática que la caracterice y me haga más fácil el darles un mote a cada Pokémon que capture. En este caso concreto era un Mareep, que terminó por llamarse Amnis (derivado de Somnus=sueño/dormir), la idea era hacer referencia a la palabra sueño/atrapasueño/pesadilla/dormir para que concordara con la función que la chica quiere darle al Pokémon y por eso me sonaba la composición que hiciste.

Bueno... vamos con el relato...

Como he dicho más arriba... pobre chaval, ya te tienen entre sus greñas y ni cuenta se a dado... Chespin Es curioso como este Riolu tomó aprecio tan rápidamente de "Mermerrie" a pesar de saber poco y nada de ella, aparte de que tiene amnesia, pero supongo esta fuertemente vinculado a esos sentidos justicieros y lucarieros que caracterizan a esta especie Pokémon.

Creo que simpatizo un poco con la renuencia de Ryner de ayudar a cualquier desventurado que se cruce en su camino, pero suena un poco hipócrita si tenemos en cuenta que está haciendo eso mismo con Mermerrie y no parece tan indispuesto a la idea, aunque hay que tener claro que en esta franquicia tienen una obsesión por convertirte en el héroe quieras o no.

Pero bueno... una cosa es ayudar por voluntad propia a alguien como pasa con la Misdreavus y otra muy diferente es que se te pegue un bicho chillón, que solo sabe llorar, ser pegajosa y lamentarse por su amiga extraviada, todo esto sin apartar nada a la causa de encontrar al Capetie perdido. Supongo que a pesar de ser un caballero, su sentido lucaresco ya encontro una damita, así que no se permite pensar en la seguridad de otras Chespin

Ironias del destino que un fantasma sea miedoso, pero como piensa Ryner... es algo normal para alguien que a perdido la memoria, ya que le toca conocer todo desde "cero". Aunque la verdad es que Mermerrie a demostrado contar con cierto conocimiento, un asunto que parece ser obviado de forma intensional por el chaval o quizás lo toma como vestigios de su memoria olvidada manifestandose en pequeñas muestras.

El encuentro con el ciervo nos dejan claro que Ryner tiene algo de historia en ese bosque, supongo que tocara esperar para conocer los motivos reales para esa enemistad o comportamiento agresivo por parte del herbivoro, aunque puede que solo sea un rasgo territorial normal en su especie... así como quien es Pikep y su relación con el Riolu.

Aquí volvere a decir... pobre chaval... que le robaron el papel de héroe con la planta carnivora, pero lo más gracioso del asunto es que no haya notado del todo la ausencia del característico miedo de "su Mermerrie". Supongo que sus ganas de ayudar al gusanito fueron mucho mayores que sus temores, eso sumado al hecho de ser un fantasma y poder evitar con facilidad a su oponente.

Una última cosa... supongo que mientras lo aclares puede ser completamente factible que un fantama se pueda hacer intangible, a fin de cuentas se supone que cada uno pone sus reglas en sus historias, a eso le podemos sumar que PMM es un tanto desligado a lo que sería Pokémon regular, así que no te rayes mucho por eso

Bueno... hasta otro capítulo para otro comentario totodile
Con mucho cariño en cada comentario, en especial si hablamos de Gloria
[Imagen: 0OOlYSM.gif]
Y de Ash no hablemos por favor No
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