Índice - Desquiciada Libertad
#1
Holi mis niñes, estuve pensando muy bien con qué fic comenzar en este foro (no es que tenga muchos, sólo 2 por ahora), y me decidí por este, espero les guste, puedan disfrutarlo. Esperaré con ansias sus opiniones, críticas, sugerencias, etc.

Breve reseña: ¿Cómo enfrentarías la noticia de un virus que transforma en zombis a humanos y pokémon? ¿Qué harías para sobrevivir a un apocalipsis zombi? ¿Cómo te divertirías en un apocalipsis zombi? ¿Crees que los zombis son la peor amenaza?

Capítulo 1
 
     Más allá de los edificios de la colorida ciudad, el sol se ocultaba sin apuro, las sombras poco a poco cubrían de acechadora oscuridad cada rincón de la urbe, invitando a todos a descansar luego de una intensa jornada. Las personas transitaban en dirección a sus casas y los pokémon se ocultaban para dormir en sus escondites.
 
     La Universidad de Kanto ya había despachado a sus alumnos a sus hogares, excepto aquellos que hospedaban en ella, el centro de educación proporcionaba cuartos para aquellos que vivían muy lejos y no podían costear algún arriendo en la ciudad.
 
     Por alguna razón, aquel día se sintió diferente del resto, una extraña sensación rondaba por los antiguos pasillos de piso de madera encerada, no era el frío de la tarde previa al oscurecimiento total, ni la quietud que lo precede. Era como esos momentos en que sabes que algo extraño sucederá, de esas cosas que irrumpen en la cotidianeidad de manera inesperada. Y no era menos, la afamada empresa BioGen había anunciado con bombos y platillos una cura para una problemática enfermedad que afectaba a los pokémon, y se disponían a presentarla al público esa misma noche, como si intentasen emular algún morboso programa estelar de antaño dispuesto a todo por ganar audiencia.
 
     Muchos estudiantes ya estaban en sus cuartos, algunos habían acordado juntarse para ver tal evento, sería transmitido en vivo para todo el país, otros ya se hallaban protestando en las afueras del laboratorio, quedaba a sólo unas calles de la universidad. Mientras que un alumno en particular prefería la soledad de su habitación.
 
     Aquel muchacho de cabellos rubios, estaba sentado en su cama, con las piernas estiradas sobre ella. Observaba gélidamente la televisión desde la oscuridad de su recámara, no entraba mucha luz por su ventana. La transmisión en vivo mostraba al periodista en la entrada del laboratorio, cerca de los protestantes, a pesar de que BioGen había escogido esa hora para evitar una turba, mucha gente se había reunido en el lugar, con pancartas y cantos ensayados.
 
     Alguien tocó la puerta con algo de insistencia, el chico se movió con pereza, caminó descalzo por el alfombrado piso y se dejó ver por la persona del otro lado del umbral. Una chica de larga cabellera teñida de un falso rojo estaba parada con sus manos en las caderas, mostrando su impaciencia y disconformidad. Los marrones ojos del joven miraron directamente a los pardos de la muchacha, aunque ésta era más baja.
 
     —¿Sí? —preguntó arqueando una ceja, como si no supiese quién era.
 
     —No te hagas el tonto, Victor —protestó la chica—. Mañana hay una asamblea estudiantil y es importante que todos vayan.
 
     —Anna, siempre atribuyéndote responsabilidades que no te competen —indicó apoyándose en la pared, cruzándose de brazos. Continuó mirándola a los ojos, ignorando completamente su ligera forma de vestir—. ¿A quién quieres impresionar con eso? ¿A Alex?
 
     —¡Sólo intento ayudar! —se defendió— Y mi relación con Alex no es de tu incumbencia —le reclamó con molestia.
 
     —Puedo oler tu sed de poder —le confesó con mucha calma—. Dispuesta a hacer lo que sea por conseguir lo que anhelas. Como aprobar las materias —comentó detenidamente, expectante a la reacción de Anna—. Es sabido por varios cómo has pasado algunos ramos. Dime, ¿a cuántos profesores o profesoras les has hecho favores especiales?
 
     La chica no supo qué decir ante tal revelación, sintió como el calor se apoderaba de su cuerpo, estaba segura de haber enrojecido, ya no había forma de negarlo ante Victor, su reacción la había delatado, su respiración estaba agitada. El chico se limitó a sonreír triunfante ante la muchacha, regocijándose sutilmente en su propia cara. Luego cerró la puerta sin intercambiar más palabras.
 
     —Patética —dijo para sí mismo.
 
     Victor tomó un paquete de galletas y se sentó a los pies de su cama, ya estaban por comenzar con el experimento en vivo. Muchas quejas por parte de la comunidad había traído aquel anuncio, las implicancias morales y éticas eran pasadas a llevar por los intereses monetarios de algunos, era lo que alegaban sus detractores. No obstante, de alguna forma se las arregló BioGen para realizar su cometido.
 
     Ahora la imagen mostraba a algunos pokémon poseedores de la enfermedad, en diferentes grados de avance, con científicos a sus espaldas, acompañados por jeringas con sus agujas preparadas para la demostración. Un poco más adelante se hallaba el periodista de la ambiciosa cadena de televisión junto al hombre encargado de toda la parafernalia mediática, era un sujeto calvo con la mirada llena de satisfacción, la felicidad por todo el dinero que iba a ganar se le notaba al hablar.
 
     La prueba comenzó. De resultar todo bien, más allá del dinero que esto desembolsaría, sería un gran avance para la medicina pokémon, de lo contrario, una enorme demanda colectiva los esperaba a la vuelta de la esquina. Las agujas atravesaron las pieles de los pokémon, un pidgey, un eevee, un rattata y un spearow eran los sujetos de prueba. Los pokémon recibieron muy bien la dosis de la vacuna.
 
     El sujeto a cargo celebraba apresuradamente ante el periodista, ya podía ver todo el dinero que ganaría a costa de una enfermedad, traspasando todos los límites de la moralidad, muchos entrenadores sin dinero verían a sus pokémon perecer, aun teniendo la cura. Sin embargo, una de las criaturas comenzó a actuar extraño, gritaba con desesperación y se retorcía cual película de terror, su sufrimiento era evidente. Los otros pokémon comenzaron a actuar de igual manera, pero la cadena de televisión no paró de transmitir, la audiencia era alta.
 
     Inesperadamente, los cuatro sujetos de prueba se lanzaron contra los científicos, picoteándolos o mordiéndoles la piel, en pocos segundos, los investigadores que habían estado de pulcro blanco, lucían manchas de sangre por todo el cuerpo, con la piel desgarrada en varias zonas. No obstante, esto no era impedimento para que caminasen y atacasen al periodista, el camarógrafo y el representante de BioGen. El pidgey y el spearow, que de vivos parecía quedarles muy poco, con sus ojos llenos de sangre, atravesaron la ventana, directo a la gente protestando en las afueras. Causando el terror en los televidentes. La cura se había convertido en un virus, uno que no demoraba en esparcirse.
 
     Sin percatarse, Victor estaba de pie frente al televisor, su impresión había sido tan grande que su reacción fue involuntaria. El chico sintió cómo su respiración se agitaba de golpe, su sudor era helado, pero no era de miedo. La posibilidad estaba ante sus ojos, si la situación se agravaba, sería capaz de conseguir su mayor anhelo, una completa libertad de acción sin consecuencia alguna.
 
     Ya todos sabían la mala nueva, Azulona estaba siendo azotada por una ola de algo similar a zombis, sólo que estos se limitaban a morder y no comer como en las películas, además, parecían no sufrir ningún tipo de dolor, eran plenamente capaces de moverse llenos de heridas.
 
     A la hora después, todos se hallaban en el auditorio, un lugar de paredes blancas, con parlantes en ellas, al fondo estaba el escenario, con grandes cortinas rojas, como si de un teatro se tratase. El caos era general, todos conversaban sobre lo sucedido, intentando comunicarse con sus familias, otros llorando. Las autoridades habían sugerido a la población permanecer en sus hogares. Se podía oír a las sirenas en las calles. Los noticieros sólo mostraban hordas de infectados por las calles de Azulona, la infección no tardaría en propagarse a otras ciudades aledañas.
 
     —¡Por favor, cálmense! —gritó el presidente de la federación de estudiantes, estaba parado en el escenario, intentando mantener el control— ¡Necesito que se calmen! —Alex era un sujeto alto, de piel morena y cabello corto. Siempre había destacado por ser un buen líder, defendiendo los intereses del alumnado, incluso en tiempos complejos para la universidad— ¡Debemos organizarnos hasta que la situación se calme! —su mirada expresaba preocupación mezclada con ansiedad. Anna estaba cerca del chico.
 
     —¡¿Qué la situación se calme?! —gritó alguien desde el público sin mucha esperanza— ¡¿No ves que vamos a morir?!
 
     Todos se callaron de súbito, era algo que se les había pasado por la cabeza en algún momento, pero nadie se había atrevido a decirlo. El silencio fue sepulcral, y no demoró en tornarse incómodo. Como líder, Alex debía hacer algo al respecto, o el ambiente sería más caótico de lo que ya era. Mientras tanto, Victor disfrutaba silenciosamente de la histeria colectiva desde el fondo del salón.
 
     —Aún seguimos vivos —dijo con seguridad— y nos mantendremos así lo más que podamos. Tenemos reservas de comida que nos ayudará a sobrevivir, aún hay agua y electricidad en la universidad, y si se corta la luz, tenemos un generador —exhaló aire, todos parecieron calmarse, al menos un poco—. Pero primero será necesaria la seguridad. ¡Que ninguna de esas cosas entre! Vayan a asegurar todas las puertas y ventanas.
 
     Los estudiantes se dispersaron por la universidad, vaciando el auditorio en pocos segundos, algunos a regañadientes abandonaron el lugar, sólo reclamando con sus pares y sin dar mejores ideas por seguir.
 
     Un repentino grito irrumpió el aire de resignación que Alex había logrado con su improvisado discurso. Los que lo oyeron corrieron inmediatamente a su origen, suponiendo lo peor mientras se aproximaban al lugar. Pensando que la infección ya había entrado al recinto, pudieron observar a una chica rubia y con anteojos, temblando en el suelo, mirando hacia dentro de una habitación.
 
     —¡Mary! —se le acercó Anna a consolarla— ¿Qué sucede? —la chica, entre sollozos, apuntó hacia adentro del cuarto.
 
     Alex, y otros chicos que llegaron junto a él, se asomaron por el umbral. Era la sala de seguridad, donde estaban todas las imágenes captadas por las cámaras repartidas por todo el recinto. Todo el equipo estaba destruido, los televisores, las grabadoras, absolutamente inservibles. Sin embargo, eso no era lo que había provocado el susto de Mary.
 
     Un cuerpo humano se hallaba tirado en el suelo, con mordidas extrañamente cauterizadas que impidieron la salida de sangre. No obstante, lo más dantesco de la escena fue notar la ausencia de la mitad superior del cadáver, sólo sus piernas se encontraban en el lugar.
 
     Uno de los estudiantes que llegó a la escena, apuntó hacia el ducto de ventilación, la rejilla estaba colgando de un tornillo, con leves rastros de sangre que indicaban que algo se había llevado el resto del cuerpo por ese sitio, arrastrándolo para profanarlo quién sabe de qué manera.
 
     —Alex —llamó Anna— ¿Qué hay? —desde su perspectiva en el suelo, aun consolando a Mary, no podía ver nada.
 
     —El guardia está muerto —dijo volteándose, sus ojos expresaban un disimulado pánico y horror, la pelirroja lo pudo notar—. Revisen todas las salidas del ducto de ventilación que den en el interior de la universidad —ordenó el presidente estudiantil, los demás fueron enseguida, gran parte de la comunidad lo respetaba, por lo que podía darse el lujo de atribuirse ciertas responsabilidades como líder—. Si hay un pokémon infectado en el ducto…—no terminó la frase, no sabía muy bien qué decir en semejante situación.
 
     Anna se llevó a Mary del lugar, mientras que otro muchacho llegó al sitió, no era muy alto, su cabello era oscuro y sus ojos azules. No había escuchado el grito de la rubia, pero se había encontrado con algunos estudiantes de los que Alex había pedido ir a inspeccionar los ductos.
 
     —¿Dónde está el cadáver? —preguntó directamente. Alex apuntó hacia el interior sin pensarlo dos veces, tenía confianza en aquel chico, lo conocía desde hace tiempo, estudiaba psicología, tal vez podría decir algo al respecto, aunque en ese momento lo dudaba.
 
     —¿Qué dices, Michael? —lo observó impaciente, luego de que el muchacho observase el lugar.
 
     —Que deberías llamar a un estudiante de medicina humana para que vea esto —le respondió, su voz no era muy masculina a la hora de expresarse, pero eso no le quitaba seriedad al asunto—. Sin embargo, creo que es un asesinato.
 
     Ya eran altas horas de la noche y todos estaban en sus cuartos, intentando conciliar el sueño luego de aquel brutal incidente. Victor estaba sentado a los pies de su cama, observando fijamente el cuadro de luz de luna que se proyectaba sobre el alfombrado.
 
     Un oscuro gas abrió la rejilla de la ventilación desde adentro, era púrpura y traía en su interior una pokéball que depositó en las manos del rubio. De la cápsula salió un can de pelaje tan oscuro como la noche misma, dueño de una apariencia infernal, con cuernos en vez de orejas y una cola terminada en punta de flecha, su aliento era a muerte. Mientras que el gas viviente dejó ver una esfera negra dominada por un horrendo rostro que no paraba de sonreír.
 
     —Bien hecho —dijo Victor sin mirarlos, una sonrisa maliciosa se formó en su rostro. Su anhelo de libertad comenzaba a cumplirse.
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Longfic- Desquiciada Libertad

Extensión
Extension largaLongfic
FranquiciaOriginal
GéneroSuspensoTerror
Resumen

¿Cómo reaccionarías frente a un virus que convierte en zombis a humanos y pokémon?

AdvertenciaViolenciaMutilacionesTrastornos mentalesSuicidio/Intento de
#16
Leido capítulo 2 y 3.

Anna is a bitch, punto(?). Michael pues cae bien, pero se ve que no será manipulado tan facilmente. Alex, pues, no veo que tenga un buen final, no le veo mucho de vida.

OMG así que aparentemente hay dos asesinos...

No puedo sospechar de los personajes que ya aparecieron por ahora así que esperare que con el pasar de los capítulos haya migajas de quien podría ser. Espero que mi memoria no me falle, pero esta es la primera vez que vemos a un nuevo pokémon de Victor, y ojala lo usé para algun asesinato futuro owo que gastly tiene madera para esas cosas.

Me gusta como es una lectura liviana que se hace ligero y rápido de leer, a pesar de que sea una historia más centrada en el suspenso donde por lo general son más pesados y hasta cierto punto hay que darse descansos antes de seguir leyendo, pero aquí es todo lo contrario, te da ganas de seguir leyendo.
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#17
Salude erfe
 
Me lee los tres cap,  mis sensaciones generales…
 
Al principio lo primero que se me vino a la muerte, bien setting escolares… zombis…  y servibar horror mesclado con Pokémon……..  ¿Qué me darás para engancharme?

*sigue leyendo… hasta el casi final del primero*

¡No me wei!  ¡¿Es prácticamente un experimento social?! Algo que te lo confirma el capítulo dos con al mostrar de mejor manera a todas esas variedades de personajes, donde algunos por muy nada que parezcan…  solo una descripción vaga basta para sembrarte esa duda de…  ¿Quién de todos esto es el bastardo de los bastardos?  Porque si bien al que más observamos es a victor, que a simple vista lo podemos ver como uno de esos hijos de puta amas verlo actuar…  solo para ¿esperar impaciente esa caída? Oh bue…
 

-de momento tenemos un hijo de puta, un aparente detective y psicólogo, el “líder” más preocupado de su status, la inocente (y perra) amante….  Y no me olvido de la tipa con habilidades actorales… y  tu típica tipa que cree tener la razón y quiere el poder por ditroit…

I liked…    si bien todas las luces apuntan a Victor como el principal culpable (tanto por actitud, acciones y demás…) una parte de mi…  se niega a verlo como el culpable de los hasta el momento dos… (¿o tres?) asesinatos….  Mas puede ser alguien que aun no actua… o bien tiene otras intenciones…  (pero sin salir de la lista de sospechosos…  sigue en el primer lugar….  Aunque esas dos personas con ciertos skills… mmmhhh  )
Además… como me haceguras que al estallar esta infección…  no hubo otra persona que pensase igual que el…  oh boy…  esta bueno esto.
 
Ya en otras cosas, la narrativa me gusta de momento……  los hechos pasan rápido…  pero precisamente porque lo importante están en las acciones que toman los personajes a causa de estos… su comportamiento, dichos….  Como consecuencias son lo importante (por lo menos de esa forma lo percibo)   Al final todo es un enorme setting de habitación cerrada.

Ya como detalle final tengo curio saber que otros usos le darás a los Pokémon…  más allá de ser una fuente de infección, herramientas y demás.  
 
Un saludo y espero el cuarto.
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#18
Oh mi Dios. Anna se acuesta con Alex engañando a Alice... No, para, es al revés, Alex se acuesta con Alice... ¿o Anna se acuesta con Alice? No, eso sería una fantasía de Gold. ¿Ves lo que pasa cuando todos tus nombres se parecen? Si eventualmente no hay un trío Anna-Alex-Alice, voy a sentirme muy decepcionado. No

Jodas aparte, me gusta todo esto del segundo asesino, y cómo Víctor aprovecha inmisericorde su ventaja sobre el gafas. Plus, parece que a Michi le crecieron las pelotas en un segundo cuando se enfrentó a Alex más temprano. En cierto modo parece que el capítulo lo humilla demasiado, pero que se joda, se está tirando a dos tías buenas.

No voy a hablar más del segundo para no hacer spoiler, pero me gusta el rumbo que está llevando la cosa.
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#19
Vaya debilucho que es Alex por dentro.

Queriendo tener el control de todos en la escuela, pero al mismo tiempo, necesita coger solo para mantener la calma, y encima con la que no es su novia.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
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#20
Holi, mis niñes, les vengo con un nuevo capítulus, pero antes debo comentar lo que me han comentado. Gracias a todes por tomarse el tiempo de leer y dejar sus apreciaciones. Besos.

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@Lizzar a mi también me gusta Michael, intento esmerarme por hacerlo agradable, él es como el justiciero de esta historia. La verdad es que Gastly y Houndoom aparecieron desde el primer capítulo, pero ahí sólo los describo. Que bueno que sea ligera, normalmente me gusta meterle harta información a mis fics, para hacer de ese mundo uno más complejo y real, y eso puede ser tedioso.

@Dr.Kaos Debo decir que siento que es la primera vez que la variedad de personajes me resulta bien, construir uno se me hace difícil, pero también debo decir, que desde el primer capítulo insinúo que el asesino es Victor. No había visto la historia como un experimento social, pero supongo que si funciona así desde cierto punto de vista. Los pokémon tendrán más participación, no los puedo dejar de lado.

@Maze Ahora que lo pienso, si es confuso la coincidencia de los nombres al empezar con A, tendré cuidado para cuando vuelva a crear personajes dentro de una misma historia. A ratos se me olvida que leíste algo de la historia antes, intentaré sorprenderte de todas maneras con lo que viene.

@Nemuresu Sí, Alex es algo cobarde en ese sentido.

 

 
Capítulo 4
 
     Para la mayoría había sido difícil conciliar el sueño, una tercera muerte entre los estudiantes había sido devastador para los ánimos, esta vez había sido Jeremy, el líder del equipo de fútbol de la universidad, nadie sabía por qué lo había hecho, no había mostrado síntomas de depresión ni nada parecido. Los últimos que lo vieron habían compartido con él minutos antes de que saltara y no habían notado nada raro. Investigaron su habitación a profundidad, pero no encontraron ningún indicio de suicidio, ni siquiera una nota de despedida.
 
     Ahora todos estaban nuevamente en el auditorio, se hacía costumbre estar ahí, ya parecía ser pan de cada día. Sin ánimos de dirigir una reunión, Alex estaba en el escenario, con una evidente cara de preocupación, sus ojeras eran notorias. A diferencia de otras veces, ahora estaba sentado en una silla, ya no le quedaban energías, muchas cosas rondaban por su mente, una consecuencia de tener un puesto tan importante.
 
     —Creo que…la idea de un asesino no es tan descabellada ahora —indicó el presidente desde su lugar, apoyado hacia adelante, con el micrófono en la mano. No sabía cómo los demás se lo tomarían, pero no tenía otra opción.
 
     —¡¿Por qué crees que el suicidio de Jeremy fue asesinato?! —preguntó una voz femenina desde el público.
 
     —Porque no me parece casual que hayan tres muertes en tan poco tiempo —respondió con pesar, no quería creer sus propias palabras, pero debía admitirlo, había que hacer algo al respecto, los estudiantes lo esperaban—. Lo de Jeremy pudo haber sido control mental…no lo sé, es lo que se me ocurre.
 
     —¡¿Entonces?! —gritó alguien— ¡¿Nos investigarás a todos?!
 
     —Sí, pero no lo haré yo. Lo hará Michael —apuntó hacia el chico de los ojos azules en el fondo, sentado entre Victor y Amanda. Todos voltearon a mirarlo, como si nunca lo hubiesen visto—. No es detective, pero al ser estudiante de psicología, podrá investigar mejor que nosotros. Pero eso no es todo —anunció mientras todos cuchicheaban no sólo sobre Michael y su nuevo rol, sino también sobre su nuevo amigo muy cercano, el rubio—. Tenemos la idea de…capturar un pokémon infectado —todo el mundo calló.
 
     —¡¿Qué?! ¡¿Estás loco?!
 
     El caos no tardó en reinar ante tal idea, la vida de todos podría ser expuesta ante semejante situación. Los cuestionamientos hacia Alex comenzaron a ser más visibles, se había demorado en admitir la presencia de un asesino y ahora salía con esta descabellada noticia.
 
     —Es para saber cómo funciona el virus, de esa manera podremos defendernos de él —explicó, a lo que la mayoría se calló, pues le encontraban razón en sus palabras, pero el riesgo era inminente—. Por eso necesitamos un voluntario que ayude, ya tenemos tres, falta uno.
 
     Al ver que nadie estaba seguro de hacerlo, un chico se levantó de su asiento, era alto y de cabellera larga.
 
     —Yo me ofrezco —dijo con voz profunda—. Soy Frank, para los que no me conocen, y estudio física nuclear. La verdad, me parece algo riesgoso…muy riesgoso, pero según lo que he sabido, el gobierno aún no ha podido controlar la situación. No hay un avance por parte de ellos y no podemos caer presas de la desesperación. Veo que la mayoría sólo reclama y no da ideas, dejando todo el trabajo a Alex.
 
     El chico aprovechó de lanzar una crítica a sus compañeros, varios de ellos bajaron sus cabezas, tenía razón, todo lo que hacían era esperar a que otro les solucionase la vida mientras se quedaban sentados con los brazos cruzados. Por otra parte, el presidente exhaló como si hubiese aguantado el aire por horas, sintió un alivio que lo dejó respirar con tranquilidad. Era mucho el peso sobre sus hombros.
 
     Frank se unió a Victor, Amanda y Michael, éste último aún no comenzaría con los interrogatorios, se había comprometido con el rubio para ayudarlo, aunque tenía dudas al respecto, no estaba seguro si lo hacía por querer ayudar o por estar cerca de su nuevo amigo.
 
     Planearon la captura en menos de una hora. Dispuestos a esperar hasta que anocheciera, cuando el sol se ocultase se juntarían en el último piso con todos los materiales listos para usar.
 
     La noche llegó, hacía tanto frío que salía vapor de las bocas de los presentes. Ya estaban en el último piso, con todos los implementos necesarios, un pedazo de carne, una jaula y una soga. Ya se habían cerciorado de que no hubiese peligro, subieron a la azotea e instalaron la trampa, sin bajar la guardia regresaron a la puerta de salida, dejándola entrecerrada. Ahora sólo debían esperar.
 
     Los minutos pasaron y los deseos oníricos de cada uno se manifestaron sin clemencia, bostezo tras bostezo parecía ser el único tema de conversación, pues procuraron no conversar sin necesidad, debían mantener el silencio para actuar cuando fuese requerido. Era preciso estar alerta en todo momento.
 
     Michael buscó con su mirada el rostro de Victor, él era quien tenía la soga en sus manos, listo para jalarla cuando un infectado entrase. Aún sentía curiosidad por él, algo había oculto tras esos ojos marrones, algo que lo atraía a estar cerca de él, por algo habían congeniado tan rápido y fácil, parecía haber mucha confianza entre ambos. Como si se conociesen de toda la vida.
 
     El cuarteto escuchó un ruido proveniente de afuera, Victor observó con cautela por la delgada abertura, un desdichado pidgey se había aventurado a adentrarse en la jaula, se veía perdido y alterado, era raro ver a uno volando de noche, tal vez ya no tenía hogar a donde regresar. Para poca fortuna del grupo, no estaba infectado. El rubio movió la cabeza en negación y les dijo con una voz casi imperceptible lo que pasaba.
 
     Victor volvió a mirar y vio cómo un spearow entraba velozmente a la trampa, atacando violentamente con picotazos, éste si estaba infectado, casi no tenía plumas y con sus garras sujetaba al desafortunado pidgey.
 
     Los estudiantes sólo escucharon los terribles graznidos del ave, a excepción de Victor, quien no dejaba de mirar, su respiración estaba agitada, estaba tenso. Ver morir a un humano era horrible, pero ellos eran plenamente conscientes de sus actos, no como un pokémon, ellos actúan por instinto, por eso ver morir a uno, era aún más chocante. Él había mandado a matar a dos personas, pero aún no lo hacía con sus propias manos, aquel spearow lo estaba haciendo con sus garras, ya imaginaba la posibilidad de hacerlo él mismo, la adrenalina que por su cuerpo correría sería satisfactoria. Se deleitó con la muerte del pájaro, saboreando las ideas que a su mente llegaban.
 
     Perdido en sus retorcidos pensamientos, el rubio chico sintió repentinamente un remezón en el brazo izquierdo, era Michael quien lo despertaba de su insano trance, indicándole que tirase de la cuerda, ya no podían hacer nada por el pidgey y necesitaban la muestra. Victor hizo caso. Ahora debían salir a buscar la jaula.
 
     Esperaron a que las aves se quedaran tranquilas, no deseaban que metiesen ruido para que aparecieran otras más. Abrieron la puerta, comenzaron a caminar con cautela, con escobas en las manos en caso de emergencia, no era mucho, pero era lo que tenían, no expondrían a ninguno de sus pokémon.
 
     Michael se acercó con más prisa, era bastante sigiloso al moverse, el resto observaba hacia todos lados. Repentinamente, Victor vio una tercera ave en el aire, dirigiéndose al estudiante de psicología, amenazando con picotearlo y herirlo.
 
     El rubio sólo atinó a hacer una cosa, correr hacia el chico y empujarlo, para sacarlo del camino del ave. Ambos cayeron al suelo. Frank y Amanda corrieron a espantar al pájaro, éste graznó con fuerza y furia, intentando acercarse a como dé lugar. Las criaturas enjauladas también se alborotaron. Las cosas se estaban complicando, era posible que más aves estuviesen cerca.
 
     Victor y Michael se pararon, tomaron la jaula y corrieron hacia la puerta. Frank le hizo una señal a Amanda para que los siguiese, la chica no quería dejarlo sólo, pero el joven insistió. Luego de que la muchacha se juntase con los otros dos, el estudiante de física botó con la escoba al pájaro, y rápidamente enterró el palo en su cabeza, salpicando la sangre por todo el piso.
 
     Frank volteó agitado hacia sus compañeros, dispuesto a volver con ellos y cerciorándose de que no hubiese otro pokémon infectado en camino. Comenzó a caminar hacia la puerta, pero algo lo hizo detenerse de súbito, su mirada cambió sin previo aviso, se tornó vacía, carente de alma. Dejó caer la escoba y comenzó a caminar nuevamente, pero esta vez no hacia la puerta, sino hacia la orilla de la azotea. Se paró sobre ésta y desde ahí se lanzó al vacío, en esta ocasión no había aves que picoteasen, sólo aire rozando su superficie. Cayó en el patio, al igual que el muerto del día anterior, lo hizo frente a todos los estudiantes, quienes miraron con horror la escena por las ventanas, pudiendo ver en primera fila cómo el chico se azotaba violentamente contra el suelo, a varios metros del cadáver de Jeremy. El horror nuevamente reinó en la universidad.
 
     Cerraron la puerta, demoraron en creer lo que había sucedido, permanecieron unos segundos sin hacer nada, no supieron cómo reaccionar, incluso Victor quedó en shock, no esperaba que el otro asesino actuase tan cerca suyo, mientras que Amanda comenzó a llorar con el graznido de las aves como sonido de fondo. Bajaron al laboratorio y dejaron la jaula sobre una mesa, era un lugar frío, lleno de sombras, carente de vida. Alex entró golpeando la puerta, agarró a Victor del cuello de su camiseta y lo arrojó contra la pared, intentó darle un puñetazo, pero el rubio logró esquivarlo, mostrando unos buenos reflejos.
 
     —¡Alex, basta! —gritó Michael interponiéndose entre ambos— ¡Él no tiene la culpa! ¡¿Cómo sabría que pasaría eso?!
 
     El moreno se alejó un poco, estaba agitado, impaciente, como si quisiera estallar, tenían a los pokémon infectados, pero por un precio muy alto, una cuarta muerte, inesperada y evitable. A los ojos de la mayoría, Frank se había, aparentemente, suicidado, no había prueba de que eso fuese un asesinato, pero tampoco había indicios en el chico para que hiciese algo así, de la misma manera que Jeremy.
 
     —Lo lamento…yo —intentó excusarse— no estoy bien. Todo esto me está superando.
 
     —Nunca confiaste en mí —dijo Victor acercándose, con una creíble voz de ofendido—. No te culpo, supongo que yo me encargué de fomentar esa imagen —el rubio comenzó a hacer una fingida autocrítica, para hacerle creer a los presentes que no era tan desagradable y desconsiderado como parecía, aunque Michael ya se lo había creído hace rato, que lo salvara hace unos minutos lo había terminado de convencer.
 
     —Creo que todos deberíamos ir a dormir…al menos intentarlo —pidió Michael con voz conciliadora—. Ven, Amanda, te acompañaré a tu habitación.
 
     —Cierra el laboratorio cuando te vayas —le dijo el rubio al presidente estudiantil.
 
     Victor se retiró del lugar, sin decir más, tenía mucho que pensar, el otro asesino había atacado de nuevo, lo había empatado si se le veía desde un punto de vista competitivo. Mientras que él, hace mucho que no sentía el dulce sabor de su libertad, necesitaba ensuciarse las manos, ver a un pokémon ser atacado de esa manera le daba una inquietante idea. Tendría que planear cómo ejecutarla. Estaba decidido a gozarlo.
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#21
(29 Jun 2019
05:02 PM)
Thranduil escribió:
    Para la mayoría había sido difícil conciliar el sueño, una tercera muerte entre los estudiantes había sido devastador para los ánimos, esta vez había sido Jeremy, el líder del equipo de fútbol de la universidad, nadie sabía por qué lo había hecho, no había mostrado síntomas de depresión ni nada parecido.
¡No, Jeremy no! ¡Prometimos ir juntos a la Christmas Bowl!

(29 Jun 2019
05:02 PM)
Thranduil escribió:
     —Yo me ofrezco —dijo con voz profunda—. Soy Frank, para los que no me conocen, y estudio física nuclear. La verdad, me parece algo riesgoso…muy riesgoso, pero según lo que he sabido, el gobierno aún no ha podido controlar la situación. No hay un avance por parte de ellos y no podemos caer presas de la desesperación. Veo que la mayoría sólo reclama y no da ideas, dejando todo el trabajo a Alex.
Buuuu! Lameculos!

Bueno, cuando hacemos a un lado al red herring, queda muy claro quién fue el asesino. Igual me callo al respecto para no spoilear a los demás. Un cap cortito, pero molón. Me gusta cómo se van desarrollando las relaciones entre pjs.
[Imagen: EdovJGiXkAYqwp4.jpg]
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#22
Pobre Frank, pone en vergüenza a toda la escuela y muere al día siguiente a manos de una fuerza desconocida, y una que puede aparentar todo asesinato como un suicido nonetheless. Me huele a un manipulador de la más alta categoría.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
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#23
Holi mis niñes, he vuelto con un nuevo capítulus. pero debo comentar lo que me han comentado.

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@Maze No sé qué clase de promesa tenía con Jeremy, tal vez algo indecoroso, xd. La personalidad de Frank se me ocurrió en el momento, pero me pareció pertinente evidenciar a través de su pequeño discurso a esas personas que sólo reclaman y no hacen nada para que las cosas cambien. 

@Nemuresu Bueno, el segundo asesino o asesina no se especializa mucho en manipulación más allá de ese posible control mental que teorizan algunos personajes, es más bien mentiroso o mentirosa.


Capítulo 5
 
     La luz iluminaba el frío laboratorio, la noche ya había caído y la soledad de aquella habitación era acentuada por la única persona en su interior, probetas y microscopios eran su singular compañía. En un cuaderno, Victor anotaba sus apuntes, aunque no era mucho lo que podía hacer, ya llevaba varias hojas escritas. Por otro lado, los demás esperaban que descubriese algo interesante o servible, que ayudase de alguna manera a combatir a los infectados, o por último para poder protegerse de ellos de una manera efectiva. No obstante, eso no era la mayor prioridad del chico.
 
     Victor observó intrigado, las células infectadas con el virus parecían mantenerse quietas, no obstante, el cambio de coloración revelaba una degradación en su estructura, aunque cada célula reaccionaba de manera diferente ante la amenaza. El rubio se arrancó un cabello al mismo tiempo que se aproximaba a un segundo microscopio, este tenía una muestra de sangre de una de las aves. Acercó el pelo y observó.
 
     Las células no hicieron nada, quitó el pelo y le prendió fuego, podría ser riesgoso si el virus se soltaba por tirar el cabello en cualquier parte. Tomó un bisturí para sacarse un poco de sangre, derramando una gota sobre la muestra. Nuevamente observó. Esta vez las células infectadas atacaron a las que no lo estaban, esparciendo el virus con una violencia algo inquietante.
 
     —Vaya —expresó con sorpresa.
 
     —Permiso —dijo una suave voz detrás de él, al mismo tiempo que golpeaba la puerta—. Veo que sigues ocupado —dijo mientras se le acercaba.
 
     —Michael, ¿ya terminaste de interrogarlos a todos?
 
     —Avancé algo, pero no sucedió nada que pudiese destacar —contestó—. ¿Has descubierto algo interesante?
 
     —El virus ataca células vivas, pero no las destruye, se mete en ellas duplicándose, hasta infectar todas las células, pero sólo lo hace con la sangre, eso explicaría por qué un infectado muerde…o pica, o rasguña, lo que quiere es la sangre, llegar a ella —explicó, pero Michael no entendió mucho, se había perdido desde el principio—. El virus necesita sobrevivir, pero sólo puede atacar la sangre del individuo cuando entra en éste, una vez ahí parece que puede asimilar el lugar donde está, aunque no sé muy bien por qué, y es capaz de propagarse por todas las células vivas del individuo.
 
     —Ya veo —expresó el psicólogo con algo de confusión.
 
     —Sin embargo —continuó—, lo mata rápidamente, al igual que a sus células, disminuyendo su población consideradamente, por lo que necesita transmitirse a otro individuo, por eso se desesperan tanto por morder, lo que hace el virus es sobrevivir —terminó el rubio, no lo había notado, pero su respiración se había agitado, no era algo que lo emocionase mucho, pero se había exaltado brevemente por hacer un descubrimiento.
 
     —Interesante —respondió, intentado asimilar toda esa información—. Me alegra que hayas descubierto algo. Pero no vine principalmente por eso —Victor lo miró con detenimiento, sin interrumpirlo—. Quería agradecerte por haberme salvado ayer. Después de que Alex te atacase, todos nos fuimos rápido, y hoy en la mañana casi no nos vimos. Bueno…gracias por salvarme —se sonrojó tenuemente y esperó por la reacción del rubio.
 
     El chico no esperó por tal gratitud, aunque sabía que podía hacerlo, su investigación le había hecho olvidar el incidente de la noche anterior. Habían pasado muchas cosas en pocos segundos, todo había sido muy repentino para ambos.
 
     —Pues…yo —Victor no supo cómo responder, ni siquiera se le ocurrió un “por nada”, que hubiese sido lo más natural. No tenía muy claro qué estaba sintiendo por Michael, lo conocía hace muy poco, pero hasta ahora era uno de los pocos que no le importaba la mala fama que se había creado en la universidad, aparte de Amanda, y el único que lo buscaba para hablarle seguido.
 
     Para la fortuna del rubio, alguien los interrumpió golpeando la puerta, se notó impaciencia en el llamado. La puerta se abrió sin esperar, Mary entró desesperada, con los ojos llorosos y muy nerviosa, estaba temblando.
 
     —¡¿Qué sucede?! —se le acercó Michael para contenerla, la chica podía ser muy buena en el área informática, pero era muy fácil hacerla sentir frágil.
 
     —Se mató —logró expresar entre sollozos.
 
     Los chicos sólo se miraron con temor, sin ganas de creer lo que escuchaban. A Victor no le importaba mucho quién moría, el problema era no saber quién más estaba matando gente, al parecer ya había cobrado su tercera víctima, estaba un paso más adelante que él. Pero eso no era todo, pues no sabía cuáles eran sus motivaciones ni su modus operandi, algo debía buscar con sus ya tres asesinatos.
 
     Le pidieron a Mary que los condujera hacia donde habían sucedido las cosas. En pocos minutos arribaron al gimnasio, la mayoría del alumnado estaba ahí, rodeando un cuerpo femenino con la garganta ensangrentada, algunas chicas lloraban por la conmoción. El espectáculo no era para nada agradable, la herida era tan profunda que el charco de sangre que había dejado era grande. Los que se encontraban más cerca de la occisa alcanzaba a ver el cielo del lugar y las luces a través del reflejo, con un lúgubre tono rojo.
 
     La muchacha muerta tenía el cabello corto y era conocida en la comunidad estudiantil por organizar los eventos deportivos, su nombre era Selene. Ella, junto a un grupo de amigas, había estado practicando básquetbol en el gimnasio, como una forma de distraerse. Por lo que contaron las que estuvieron presentes, la joven sacó un cuchillo de su mochila y se degolló sin previo aviso. Una de ellas había observado una mirada perdida en los ojos de la fallecida, muy similar al comportamiento de Frank antes de lanzarse al vacío.
 
     —Otro más —murmuró Victor sin pensar. Michael lo observó.
 
     —Tengo que decirte algo.
 
     Luego de toda la conmoción. Alex ordenó retirar el cuerpo hacia el congelador, aún no podía acostumbrarse a esa idea, pues sonaba muy macabra, pero la descomposición podría ser peligrosa. El cadáver de Selene descansaría junto a los cuerpos de los dos primeros asesinatos, puesto que los otros dos muertos habían perecido al aire libre, era muy riesgoso salir a buscarlos.
 
     Michael y Victor se dirigieron a los dormitorios, ya era tarde y todos se disponían a descansar, o al menos lo intentarían, la conmoción los había dejado bastante alterados. Entraron a la habitación del psicólogo, era muy similar a la del rubio, con la excepción de los colores más cálidos que predominaban en ella.
 
     —Tengo un mal presentimiento, pero tengo razones para creerlo —insinuó con evidente preocupación en su rostro, su piel parecía algo pálida y se veía algo agitado—. Creo que hay dos asesinos.
 
     Victor quedó mudo, Michael era alguien inteligente y astuto, pero no pensó que se percataría tan luego. El rubio se limitó a seguir escuchando, le interesaba saber los motivos de su amigo para creer lo que decía.
 
      —Sé que es difícil de creer —continuó al ver la cara de sorpresa que puso Victor—. Pero me parece que las pruebas que hay son para al menos pensarlo.
 
     —¿Y cuáles son? —preguntó intentando no parecer ansioso, pues las ideas y sospechas del psicólogo podrían darle luces de la identidad del otro asesino.
 
     —Los dos primeros asesinatos fueron cometidos sin que hubiese alguien presente, ambos cuerpos tenían heridas cauterizadas y les faltaba una parte del cuerpo, creo que ese asesino busca infundir el miedo en los demás, tal vez…romper algún límite moral o algo parecido—respiró hondo antes de proseguir—. Mientras que el segundo asesino parece que busca llamar la atención del resto, por eso mata cuando hay más gente, y es mucho más sorpresivo a la hora de hacerlo, lo que lo hace más impactante. Juega con el morbo, provocando que todos estén pendientes de su próximo paso, aunque los estudiantes no sepan que son dos asesinos.
 
     —Y ¿crees que lo haga con control mental? Digo…por la forma en que se matan.
 
     —Es una posibilidad —dijo.
 
     —Ya veo. Pero si son dos asesinos, ¿por qué crees que el primero dejó de matar cuando apareció el segundo?
 
     El rubio estaba convencido de que había alguien más matando, lo sabía. Esa última pregunta más bien le parecía ser para sí mismo, no tenía muy claro por qué se había detenido. El escenario actual era el propicio para desatar sus impulsos de malsana libertad, sin las reglas de la sociedad apuntándolo o vigilándolo, ni autoridades restringiéndolo. Realmente libre, en todo sentido de la palabra. Tal vez Michael le daría esa respuesta. Era como una consulta gratis.
 
     —Bueno, puede ser porque se vio superado por el otro —intentó explicar sin estar muy convencido—. Los asesinatos del segundo causaron más conmoción, es más agresivo, y claramente se está llevando la atención. Aunque todos piensen que son la misma persona, el segundo rompió más límites morales al mismo tiempo, suponiendo que eso es lo que le interesa al primer asesino, se vio superado en lo que creía ser bueno. Pero sólo es una hipótesis. Puedo estar equivocado.
 
     El otro asesino lo estaba superando en hazañas, pero Victor nunca había sido alguien que alardease de sus logros, no sabía por qué le importaba tanto como para dejar de ser libre, había alcanzado un nuevo límite dentro de su desquiciada libertad y se estaba demorando en romper otro.
 
     Siempre había actuado en silencio, no tenía que demostrarle nada a nadie, o eso creía, pues su pasatiempos favorito era fastidiar al resto sin que pudiesen responder a tiempo, poniéndolos en aprietos, dejándolos sin palabras. No necesitaba la atención de otros para disfrutar la vida a su manera, sólo requería de hacerlos sufrir, que se desesperasen de alguna manera que él encontrase divertida.
 
     Ahora, sólo se había limitado a pensar en matar y cómo hacerlo, ni siquiera lo había hecho él directamente, había mandado a sus pokémon. Se emocionó tanto que alguien más vino y lo desplazó de su privilegiado pedestal. No sabía quién era y ahí estaba su problema, siempre había tenido el control de todo, un paso adelante del resto, observando desde las sombras, ahora él era el observado. Necesitaba saber quién era el otro asesino y encontrar su libertad. Todo era un fuerte golpe a su ego.
 
     —Sí…puede ser. Tiene sentido lo que dices —comentó Victor luego de haber permanecido un buen rato en silencio.
 
     —No creo que Alex me entienda. Anda muy paranoico y estresado con todo esto —añadió Michael—. Además, fue demasiado difícil convencerlo de que había un asesino.
 
     —Entonces espera —le aconsejó con una fingida voz amigable—. Tal vez se te ocurran más cosas para probar tu teoría —dijo para convencerlo—. Ahora descansa, si es que tus teorías te lo permiten —le sonrió—. Buenas noches.
 
     —Buenas noches —le contestó antes de que se marchase.
 
     Quizás sería conveniente que Michael no dijese su idea de dos asesinos a los demás. Si el rubio descubría al otro antes, podría usarlo a su favor. La atención que se había llevado el segundo asesino podría ser su perdición. Aunque no le gustase estar en aquella, debía ser paciente, después de todo, esa era su mayor cualidad, había esperado desde hace mucho por su libertad, por lo que esperar un poco más no le sería difícil. Tendría tiempo para crear ideas nuevas.
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#24
Uhm... Uhmmm... UHMMMMM

Esta kvron...

Vaya, es que analizándolo, ¿quién podría ser el asesino? Creo como Kiwi me doy la idea, pero si andas metiendo mucho misterio y seguro das plot twist a la Death Note creo que es alguien "secundario" osease, alguien que apenas si se presentó y lo hiciste con la intención de pasar muy desapercibido, pero siempre esta ahí.

Si es cierto que este segundo asesino ya sabe sobre Victor, si no lo mata es OBVIO lo que quiere conseguir, quiere ver cómo se desenvuelve, cómo responde, y los asesinatos son su palo para meterle presión.
Quiere descontrolar a nuestro Light, digo, digo a nuestro Victor. Y como va, lo esta consiguiendo, y donde nuestro pequeño bastardo no descubra algo pronto, va a caer más pronto de lo normal, y probablemente de una manera épica y dolorosa...

¡AHH me esta encantando! Noto que estas dejando a algunos personajes apenas un poco de lado, eso me dice unas cosas pero mejor me espero...

Sorprendeme elfo, si me estoy equivocando me voy a matar equisde.
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#25
Bueno, al menos Víctor ya no está solo en lo que su teoría concierne.

Veo que seguramente tendrá que operar como un depredador para [email protected] Tener el mejor entendimiento de su modus operandi, sacar más pruebas y esperar al mejor momento para darle un fin.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
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#26
Aunque realmente no pasa mucho... este cap me gusta mucho. Se mete más en la cabeza de Víctor, algo en la de Michael y, en general, sirve como un respiro para el anterior mientras construye un poco más a ambos. Recuerdo que la primera vez que lo leí tenía un montón de teorías, jajajajaja. Ya el siguiente es el último que leí así que me hypea ver cómo sigue.
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#27
Holi mis niñes. I'm here with a new capítulus, but antes I must comentar the comentarios que me han dejaded.

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@Gigavehl Sí, tal vez el asesino sea alguien secundario, tal vez haya pasado desapercibido. Debo decir que lo que busca el otro asesino es otra cosa, va más allá de presionar a Victor, pero tal vez lo siga haciendo. Todavía no decido muy bien cómo caerá Victor, quizás ni siquiera caiga. Espero sorprenderte.

@Nemuresu quizás hay una manera fácil de encontrar al otro asesino, pero no se me había ocurrido hasta que lo escribí. Aún dudo de cómo lo derrotará o si lo derrotará.

@Maze La idea de este capítulo era justamente desarrollar más a Victor como personaje, que se cuestionase sus propias habilidades y aprendiera de ello, ya veremos si lo hizo o no. Hypea más que ya se viene lo bueno.

Gracias por tomarse el tiempo para seguir leyendo y comentando mi fic. Besos.

 

 
Capítulo 6
 
     Una nueva reunión ocurrió durante la mañana de aquel día, con el propósito de informar sobre las novedades que estaban sucediendo, aunque no había muchas más que lo que Victor había descubierto durante su investigación. Por otro lado, Mary informó sobre las acciones del gobierno, lo poco que había logrado averiguar era sobre un plan de contingencia que ya estaba en ejecución, la milicia ya estaba combatiendo a los infectados, los más difíciles de contener eran los pokémon voladores, mientras que por tierra, las ciudades aledañas ya estaban siendo limpiadas. A muchos les pareció una reacción tardía.
 
     Repentinamente, un chico de cabello rojo se paró entre el público, tenía poca expresión en su rostro, como si le hubiesen sacado la vida, como una terrible premisa augurando el futuro de todos. Alex lo observó con susto, inmediatamente todos supieron lo que sucedería, pero no querían creerlo. Antes de que pudiesen hacer algo, el chico sacó un cuchillo de cocina para degollarse ante todos los presentes, salpicando de sangre a los pocos que estaban cerca.
 
     Todos quedaron perplejos, ya era el cuarto asesinato que sucedía frente a varias personas. Algunos gritaron por la conmoción, los más cercanos no supieron cómo reaccionar, ahora el cuerpo del joven estaba a sus pies, inerte y sangrando. El caos reinó triunfante y la paranoia era su bufón.
 
     —¡¿Qué demonios está sucediendo?! —gritó alguien con desesperación.
 
     —¡Ya no lo soporto! ¡Me iré de aquí! ¡Afuera estoy más seguro! —exclamó otra persona, ya no aguantaban la inseguridad.
 
     —¡No! ¡No lo hagas! —intervino Alex.
 
     —¡¿Por qué?! ¡Nos están matando! ¡Hay un loco que se está aprovechando de la situación!
 
     Ya era insostenible, Victor no podía permitir que se fuesen así como así, debía descubrir luego al otro asesino y evidenciarlo ante el resto, de lo contrario, ya no habría víctimas disponibles. Las posibilidades de volver a sentir esa tan agradable sensación de libertad se estaban extinguiendo y su anónimo contrincante tenía la culpa, se sentía agobiado por primera vez en su vida, aquella persona estaba por delante de él y no podía soportarlo más. Además, le preocupaba un poco que el siguiente pudiese ser él, o Michael.
 
     —¡Por favor, no se vayan! —intervino Anna, para sorpresa de varios, ella no solía meterse en estos asuntos, mucho menos opacar el liderazgo de su novio, pero al ver el bloqueo de Alex, no tuvo otra opción— El asesino está matando cuando hay mucha gente reunida, tal vez podemos evitarlo si no nos juntamos en grupos muy grandes.
 
     —Sí, Anna —respondió Alice con mucho sarcasmo en su hablar, aunque manteniendo el respeto por la situación en la que estaban—. Pero no olvides que los dos primeros asesinatos no fueron así. Nada le impide al asesino volver a matar de esa manera —le recordó—. Gracias, te llamaremos para la próxima.
 
     —¡Al menos yo intento ayudar, maldita estúpida! —gritó Anna mientras se le acercaba de manera amenazante a su enemiga, dispuesta a acomodarle un caluroso golpe en todo el rostro.
 
     —¡Ya basta! —interrumpió Alex mientras sujetaba a su novia, un poco más compuesto que antes, estaba sudando y algo agitado— No nos reuniremos más en grupos grandes, pero procuren siempre estar acompañados —sentenció finalmente, debía terminar con aquella pelea absurda.
 
     Alex le lanzó una mirada a su amante por unos segundos, Alice entendió su posición, no era nada para él comparada con Anna. La chica sintió un leve nudo en la garganta y se retiró del lugar con su grupo de amigas.
 
     El presidente estudiantil ordenó que llevasen el nuevo cadáver al congelador, ya no parecía tan escalofriante como la primera vez, lo que lo hacía peor, la situación se estaba normalizando. Los alumnos se pusieron de acuerdo para dormir de a dos o tres por las noches, y procuraron no andar en grupos muy grandes.
 
     Victor aceptó dormir en la misma habitación que Michael, como éste era lo más cercano a un amigo que tenía el rubio, decidió acogerlo en su recámara. Aunque no durmieron en la misma cama, el aire se sintió algo tenso, no porque se llevasen mal, sino todo lo contrario, cada uno sentía un peculiar agrado por el otro. El más incómodo era el estudiante de biología, nunca había sentido semejante afinidad por otra persona. Muchas cosas pasaban por su mente, cosas que lo distraían de su objetivo, y eso no le gustaba.
 
     La noche pasó sin mayor novedad, Victor observó la Luna pensando en lo que se vendría a la mañana siguiente, se quedó dormido sobre el sofá, soñando con su retorcida libertad, estaba a poco de dar su siguiente paso, romper otro límite.
 
     El sol comenzó a calentarle el rostro, obligándolo a despertar, eran esos primeros segundos antes de recordar lo que pasó. Sintió que alguien golpeó la puerta con moderada insistencia, Michael se levantó bostezando, mientras que el rubio se limitó a permanecer sentado donde había descansado. Del otro lado del umbral estaba Amanda, con nuevas noticias.
 
     —Los pokémon de Mary han desaparecido —anunció sin rodeos.
 
     —¿Cómo? —preguntó Michael mientras Victor se acercaba por detrás.
 
     —No lo sabemos, simplemente ya no están donde siempre los deja. Ni ella ni Anna vieron algo extraño durante la noche —explicó—. Ya le avisaron a Alex, empezaremos a buscar en diferentes partes.
 
     —Está bien. Nos levantaremos e iremos a ayudar —se despidieron de la chica y cerraron la puerta—. Que cosa tan extraña.
 
     —¿Tendrá relación con los asesinos? —preguntó Victor con falsa expresión de ingenuo en su rostro, pues sabía muy bien lo que había pasado, lo había planeado desde el día anterior, para traspasar nuevamente el límite. Moderó su ansiedad.
 
     —No lo sé. Podría ser algo nuevo.
 
     Ambos se unieron a la búsqueda, recorrieron cada lugar, dividiéndose en pequeños grupos para no tentar un nuevo ataque del asesino, pero sin permanecer solos en ningún momento. Todos indagaban con nerviosismo, el temor era dueño de sus vidas. Mary era la más desesperada, Anna intentaba consolarla, pero la chica de lentes no hacía caso, había colapsado ante su angustia.
 
     Alex y su novia la obligaron a ir a descansar, se encontraba débil, sus pokémon lo eran todo para ella y no era capaz de aguantar tal situación. Amanda se ofreció para acompañarla mientras reposase en su habitación, Anna seguiría ayudando en la búsqueda.
 
     Las horas pasaron sin obtener algún resultado optimista para la rubia. Victor y Michael entraron al laboratorio, éste último con la esperanza de encontrar algún indicio del paradero de los pokémon de Mary. Pero sólo hallaron una cosa que les llamó la atención, especialmente al rubio.
 
     Los pokémon infectados que habían capturado hace unos días yacían absolutamente quietos. Victor se acercó en silencio para patear la jaula, esperó una reacción de las aves, pero no hicieron nada. Estaban completamente muertas.
 
     —Hasta ayer se movían —dijo sorprendido—. Supuse que el virus duraría poco en un cuerpo, pero no pensé que moriría tan luego. Necesita sobrevivir, pero no tenía a quién contagiar. Yo he estado aquí durante estos días y no me contagié, por lo que el virus no es capaz de volverse volátil. Eso es bueno.
 
     —Me alegra escuchar eso —indicó Michael—. Una preocupación menos, aunque debo reconocer que ni siquiera se me había pasado por la mente que pudiese pasar algo así con el virus.
 
     —Como necesita sobrevivir, pensé que podría adaptarse y volverse volátil, era una teoría que se me había ocurrido —explicó el rubio—. Si lo hubiese dicho, se habrían alarmado. No me cae bien Alex, pero…hubiese sido caótico y no hubiese podido manejarlo —mintió, pues se le acababa de ocurrir todo eso. En circunstancias más favorables lo hubiese dicho sin culpa alguna.
 
     —No eres tan mala persona como los demás creen —le dijo sonriendo.
 
     —Sigamos buscando —evitó sonreírle de vuelta, pero Michael lo notó.
 
     Dieron vuelta el lugar, pero no encontraron nada, ni siquiera un indicio de los pokémon de Mary. Salieron y comenzaron a caminar por el frío pasillo, les quedaba un solo lugar por revisar, pero era un poco más grande que el resto, por lo que habían quedado de encontrase con Alex y Anna en aquel sitio. Al presidente en particular le importaba encontrarlos, especialmente al porygon-z de Mary, gracias a él podían informarse de lo que sucedía en el exterior, quedarían incomunicados si le sucedía algo.
 
     La pareja ya los esperaba en el lugar, el rubio informó de lo último al moreno, la chica no pudo evitar lanzarle una mirada de desconfianza, aun sentía un recelo hacia el chico, aunque ya no buscaba discutir con él. Los cuatro estaban parados frente al invernadero, junto a la puerta que lo conectaba con el interior de la universidad. Los pokémon planta tenían comida para la semana, de todas maneras, el sector se había revisado el día que todo comenzó.
 
     Entraron con cuidado, notando inmediatamente la ausencia de los pokémon, todo estaba inquietantemente silencioso. Lo más extraño, era la tonalidad de las plantas, lirios, rosas, margaritas y otras flores, no poseían los colores que tanto habían deslumbrado antes, estaban marchitas y sin vida. Los colores marrón y rojizo predominaban en tan lastimera y desahuciada postal, digna de la parte más lúgubre de un cementerio.
 
     —No toquen nada —susurró Alex.
 
     Transitaron un corto camino de piedras lisas, al doblar se percataron del peor espectáculo que podrían haber observado. Un cuerpo estaba tirado en el suelo, era un fearow en descomposición, con mordeduras y picotazos en su piel escasa de plumas. Lo peor era sin duda lo que acompañaba a aquel pájaro, era una escena tan tétrica que incluso Victor se asustó, pero no por el horror que expresaba, sino por su posible significado.
 
     Los pokémon planta estaban a su alrededor, unos oddish deambulaban sin rumbo fijo, con movimientos erráticos, sus hojas estaban caídas y marrones, parecían estar deshidratados. Un exeggcute saltaba todo disperso, cada huevo en un lugar diferente, incluso uno de sus ellos había sido aplastado contra el piso, esparciendo unas esporas amarillas. Pero sin duda alguna, el más terrorífico era el victreebel, su vientre estaba rasgado, dejando salir un poco de su jugo gástrico, sus ojos estaban blancos cual zombi de una película de terror. No debían hacer ruido o serían descubiertos.
 
     Salieron lo antes posible, con suma cautela, intentando controlar su respiración y sus movimientos, habían estado al borde de la muerte por unos instantes y no querían volver a experimentar algo tan desagradable. Tan sólo el hecho de ver plantas en semejante estado era algo para tener pesadillas. Cerraron la puerta, cuidadosamente para no meter ruido.
 
     —¿Cómo demonios se infectaron? —preguntó Alex mirando a Victor— Dijiste que lo hacían a través de la sangre. ¡Las plantas no tienen sangre!
 
     —¡No lo sé! —gritó, estaba tan nervioso y sorprendido como el resto, muchas ideas pasaban por su mente y todas llevaban a una misma posible respuesta que no paraba de inquietarlo. No sabía cómo algo así podría afectarlo en el futuro, pero esa incertidumbre no le agradaba— Pero se me ocurre una cosa…evolución.
 
     —¿Evolución? —preguntó Anna— ¿Se adaptan?
 
     —Puede ser, el virus tal vez busca formas se sobrevivir. Quizás se vio obligado a cambiar —intentó explicar, aunque no estaba muy seguro de lo que estaba diciendo o si algo así siquiera era posible que sucediese.
 
     —Pero si se adaptan, ¿por qué el virus no se volvió volátil antes de que esas aves muriesen en tu laboratorio? —cuestionó Michael, y con razón.
 
     —No lo sé. Se me ocurre que…necesitan…algo…biológico para subsistir. No lo sé —el rubio estaba muy confundido con todo.
 
     La noche llegó, cansados y sin rastro de los pokémon de Mary, fueron a sus habitaciones, resignados por el resultado. Victor y Michael sin poder realizar sus trabajos, el rubio estaba especialmente inquieto, su idea para explicar lo de las plantas incluso a él le parecía descabellada, aunque podría ser posible, estaban ante un virus creado por el hombre, cuyos resultados estaban siendo recién descubiertos. Pero lo que más le preocupaba era la incertidumbre que le generaba el virus, no sabía qué otras cosas más podría hacer o de qué otra forma se podría adaptar, sin duda sería tan terrorífico como con las plantas.
 
     Los dos se acostaron, el estudiante de psicología no tardó en quedarse dormido, mientras que el rubio permaneció despierto por un tiempo más. Le era difícil conciliar el sueño, afortunadamente nadie había descubierto el paradero de los pokémon de Mary, estaban escondidos dentro de sus pokéballs, en los ductos de ventilación. Nadie se atrevería a revisar ahí luego de los dos primeros asesinatos. Lo que planeaba con ellos era macabro, con aquella idea pretendía apaciguar esa sed de libertad que sintió cuando capturaron a los pokémon infectados.
 
     Se levantó del sofá para dirigirse al baño. Se mojó la cara y luego se miró al espejo, observó sus propios ojos marrones, ensombrecidos por sus asesinatos, consumidos por la malsana libertad que tanto buscaba alcanzar nuevamente. Las gotas de agua caían por su rostro y algunos cabellos que cubrían parte de su frente. Repentinamente, su gastly apareció a su costado derecho.
 
     —¿Ya sabes quién es? —el espectro no sólo asintió, sino que también movió su cabeza como si le indicara a su entrenador que lo siguiese— ¿Dices que me está esperando? —nuevamente asintió— Bien, creo que no hay más opción. Vamos a enfrentarlo.
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#28
Hmm...

No sé por qué, pero cuando me imagino que los pokémon de Mary serán usados para "algo macabro", no puedo evitar pensar que se usarán para una masacre o algún evento de lo más sádico.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
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#29
Ya al día, y espero que el pc no se me apague e.e

El capítulo 5 fue el más interesante de estos tres capítulos que tuve que leer, ya que se revelan algunas cosas como el comportamiento del virus y que necesita para sobrevivir. Aunque el 6 deja con la interrogante sobre el comportamiento del virus en los pokémon tipo planta y que el enfrentamiento con el segundo asesino se viene.

Also, alto ship tease entre Victor y Michael e.e

Ya quiero leer el siguiente.
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#30
Irónicamente, la idea de permanecer siempre juntos, aunque en grupos pequeños, es bastante acertada para encontrar al segundo asesino porque este debería estar siempre vigilando... excepto que puede engañar a sus compañeros con hipnosis así que tampoco sirve de mucho. La escena de las plantas zombi fue muy desagradable... lo que es bastante acertado cuando la intención es esa. Y si el virus de verdad está evolucionando... tal vez las cosas se pongan peores a futuro, tanto dentro como fuera de la universidad

Aunque Alex es medio basura jajajaja, primero engaña a su novia y luego desprecia a la otra chica. I mean, Alice no es precisamente la persona más agradable del mundo, pero sigue siendo un movimiento muy bajo de su parte el tratarla así. Sólo espero que las cosas se pongan feas y acabe pagando él también por lo que hace.

Y viendo que el ship entre Víctor y Michael avanza... creo que empieza a hacer falta un nombre  GrowThink

El siguiente capítulo promete.
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