Longfic- Desquiciada Libertad

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Resumen

¿Cómo reaccionarías frente a un virus que convierte en zombis a humanos y pokémon?

AdvertenciaViolenciaMutilacionesTrastornos mentalesSuicidio/Intento de
#1
Holi mis niñes, estuve pensando muy bien con qué fic comenzar en este foro (no es que tenga muchos, sólo 2 por ahora), y me decidí por este, espero les guste, puedan disfrutarlo. Esperaré con ansias sus opiniones, críticas, sugerencias, etc.

Breve reseña: ¿Cómo enfrentarías la noticia de un virus que transforma en zombis a humanos y pokémon? ¿Qué harías para sobrevivir a un apocalipsis zombi? ¿Cómo te divertirías en un apocalipsis zombi? ¿Crees que los zombis son la peor amenaza?

Capítulo 1
 
     Más allá de los edificios de la colorida ciudad, el sol se ocultaba sin apuro, las sombras poco a poco cubrían de acechadora oscuridad cada rincón de la urbe, invitando a todos a descansar luego de una intensa jornada. Las personas transitaban en dirección a sus casas y los pokémon se ocultaban para dormir en sus escondites.
 
     La Universidad de Kanto ya había despachado a sus alumnos a sus hogares, excepto aquellos que hospedaban en ella, el centro de educación proporcionaba cuartos para aquellos que vivían muy lejos y no podían costear algún arriendo en la ciudad.
 
     Por alguna razón, aquel día se sintió diferente del resto, una extraña sensación rondaba por los antiguos pasillos de piso de madera encerada, no era el frío de la tarde previa al oscurecimiento total, ni la quietud que lo precede. Era como esos momentos en que sabes que algo extraño sucederá, de esas cosas que irrumpen en la cotidianeidad de manera inesperada. Y no era menos, la afamada empresa BioGen había anunciado con bombos y platillos una cura para una problemática enfermedad que afectaba a los pokémon, y se disponían a presentarla al público esa misma noche, como si intentasen emular algún morboso programa estelar de antaño dispuesto a todo por ganar audiencia.
 
     Muchos estudiantes ya estaban en sus cuartos, algunos habían acordado juntarse para ver tal evento, sería transmitido en vivo para todo el país, otros ya se hallaban protestando en las afueras del laboratorio, quedaba a sólo unas calles de la universidad. Mientras que un alumno en particular prefería la soledad de su habitación.
 
     Aquel muchacho de cabellos rubios, estaba sentado en su cama, con las piernas estiradas sobre ella. Observaba gélidamente la televisión desde la oscuridad de su recámara, no entraba mucha luz por su ventana. La transmisión en vivo mostraba al periodista en la entrada del laboratorio, cerca de los protestantes, a pesar de que BioGen había escogido esa hora para evitar una turba, mucha gente se había reunido en el lugar, con pancartas y cantos ensayados.
 
     Alguien tocó la puerta con algo de insistencia, el chico se movió con pereza, caminó descalzo por el alfombrado piso y se dejó ver por la persona del otro lado del umbral. Una chica de larga cabellera teñida de un falso rojo estaba parada con sus manos en las caderas, mostrando su impaciencia y disconformidad. Los marrones ojos del joven miraron directamente a los pardos de la muchacha, aunque ésta era más baja.
 
     —¿Sí? —preguntó arqueando una ceja, como si no supiese quién era.
 
     —No te hagas el tonto, Victor —protestó la chica—. Mañana hay una asamblea estudiantil y es importante que todos vayan.
 
     —Anna, siempre atribuyéndote responsabilidades que no te competen —indicó apoyándose en la pared, cruzándose de brazos. Continuó mirándola a los ojos, ignorando completamente su ligera forma de vestir—. ¿A quién quieres impresionar con eso? ¿A Alex?
 
     —¡Sólo intento ayudar! —se defendió— Y mi relación con Alex no es de tu incumbencia —le reclamó con molestia.
 
     —Puedo oler tu sed de poder —le confesó con mucha calma—. Dispuesta a hacer lo que sea por conseguir lo que anhelas. Como aprobar las materias —comentó detenidamente, expectante a la reacción de Anna—. Es sabido por varios cómo has pasado algunos ramos. Dime, ¿a cuántos profesores o profesoras les has hecho favores especiales?
 
     La chica no supo qué decir ante tal revelación, sintió como el calor se apoderaba de su cuerpo, estaba segura de haber enrojecido, ya no había forma de negarlo ante Victor, su reacción la había delatado, su respiración estaba agitada. El chico se limitó a sonreír triunfante ante la muchacha, regocijándose sutilmente en su propia cara. Luego cerró la puerta sin intercambiar más palabras.
 
     —Patética —dijo para sí mismo.
 
     Victor tomó un paquete de galletas y se sentó a los pies de su cama, ya estaban por comenzar con el experimento en vivo. Muchas quejas por parte de la comunidad había traído aquel anuncio, las implicancias morales y éticas eran pasadas a llevar por los intereses monetarios de algunos, era lo que alegaban sus detractores. No obstante, de alguna forma se las arregló BioGen para realizar su cometido.
 
     Ahora la imagen mostraba a algunos pokémon poseedores de la enfermedad, en diferentes grados de avance, con científicos a sus espaldas, acompañados por jeringas con sus agujas preparadas para la demostración. Un poco más adelante se hallaba el periodista de la ambiciosa cadena de televisión junto al hombre encargado de toda la parafernalia mediática, era un sujeto calvo con la mirada llena de satisfacción, la felicidad por todo el dinero que iba a ganar se le notaba al hablar.
 
     La prueba comenzó. De resultar todo bien, más allá del dinero que esto desembolsaría, sería un gran avance para la medicina pokémon, de lo contrario, una enorme demanda colectiva los esperaba a la vuelta de la esquina. Las agujas atravesaron las pieles de los pokémon, un pidgey, un eevee, un rattata y un spearow eran los sujetos de prueba. Los pokémon recibieron muy bien la dosis de la vacuna.
 
     El sujeto a cargo celebraba apresuradamente ante el periodista, ya podía ver todo el dinero que ganaría a costa de una enfermedad, traspasando todos los límites de la moralidad, muchos entrenadores sin dinero verían a sus pokémon perecer, aun teniendo la cura. Sin embargo, una de las criaturas comenzó a actuar extraño, gritaba con desesperación y se retorcía cual película de terror, su sufrimiento era evidente. Los otros pokémon comenzaron a actuar de igual manera, pero la cadena de televisión no paró de transmitir, la audiencia era alta.
 
     Inesperadamente, los cuatro sujetos de prueba se lanzaron contra los científicos, picoteándolos o mordiéndoles la piel, en pocos segundos, los investigadores que habían estado de pulcro blanco, lucían manchas de sangre por todo el cuerpo, con la piel desgarrada en varias zonas. No obstante, esto no era impedimento para que caminasen y atacasen al periodista, el camarógrafo y el representante de BioGen. El pidgey y el spearow, que de vivos parecía quedarles muy poco, con sus ojos llenos de sangre, atravesaron la ventana, directo a la gente protestando en las afueras. Causando el terror en los televidentes. La cura se había convertido en un virus, uno que no demoraba en esparcirse.
 
     Sin percatarse, Victor estaba de pie frente al televisor, su impresión había sido tan grande que su reacción fue involuntaria. El chico sintió cómo su respiración se agitaba de golpe, su sudor era helado, pero no era de miedo. La posibilidad estaba ante sus ojos, si la situación se agravaba, sería capaz de conseguir su mayor anhelo, una completa libertad de acción sin consecuencia alguna.
 
     Ya todos sabían la mala nueva, Azulona estaba siendo azotada por una ola de algo similar a zombis, sólo que estos se limitaban a morder y no comer como en las películas, además, parecían no sufrir ningún tipo de dolor, eran plenamente capaces de moverse llenos de heridas.
 
     A la hora después, todos se hallaban en el auditorio, un lugar de paredes blancas, con parlantes en ellas, al fondo estaba el escenario, con grandes cortinas rojas, como si de un teatro se tratase. El caos era general, todos conversaban sobre lo sucedido, intentando comunicarse con sus familias, otros llorando. Las autoridades habían sugerido a la población permanecer en sus hogares. Se podía oír a las sirenas en las calles. Los noticieros sólo mostraban hordas de infectados por las calles de Azulona, la infección no tardaría en propagarse a otras ciudades aledañas.
 
     —¡Por favor, cálmense! —gritó el presidente de la federación de estudiantes, estaba parado en el escenario, intentando mantener el control— ¡Necesito que se calmen! —Alex era un sujeto alto, de piel morena y cabello corto. Siempre había destacado por ser un buen líder, defendiendo los intereses del alumnado, incluso en tiempos complejos para la universidad— ¡Debemos organizarnos hasta que la situación se calme! —su mirada expresaba preocupación mezclada con ansiedad. Anna estaba cerca del chico.
 
     —¡¿Qué la situación se calme?! —gritó alguien desde el público sin mucha esperanza— ¡¿No ves que vamos a morir?!
 
     Todos se callaron de súbito, era algo que se les había pasado por la cabeza en algún momento, pero nadie se había atrevido a decirlo. El silencio fue sepulcral, y no demoró en tornarse incómodo. Como líder, Alex debía hacer algo al respecto, o el ambiente sería más caótico de lo que ya era. Mientras tanto, Victor disfrutaba silenciosamente de la histeria colectiva desde el fondo del salón.
 
     —Aún seguimos vivos —dijo con seguridad— y nos mantendremos así lo más que podamos. Tenemos reservas de comida que nos ayudará a sobrevivir, aún hay agua y electricidad en la universidad, y si se corta la luz, tenemos un generador —exhaló aire, todos parecieron calmarse, al menos un poco—. Pero primero será necesaria la seguridad. ¡Que ninguna de esas cosas entre! Vayan a asegurar todas las puertas y ventanas.
 
     Los estudiantes se dispersaron por la universidad, vaciando el auditorio en pocos segundos, algunos a regañadientes abandonaron el lugar, sólo reclamando con sus pares y sin dar mejores ideas por seguir.
 
     Un repentino grito irrumpió el aire de resignación que Alex había logrado con su improvisado discurso. Los que lo oyeron corrieron inmediatamente a su origen, suponiendo lo peor mientras se aproximaban al lugar. Pensando que la infección ya había entrado al recinto, pudieron observar a una chica rubia y con anteojos, temblando en el suelo, mirando hacia dentro de una habitación.
 
     —¡Mary! —se le acercó Anna a consolarla— ¿Qué sucede? —la chica, entre sollozos, apuntó hacia adentro del cuarto.
 
     Alex, y otros chicos que llegaron junto a él, se asomaron por el umbral. Era la sala de seguridad, donde estaban todas las imágenes captadas por las cámaras repartidas por todo el recinto. Todo el equipo estaba destruido, los televisores, las grabadoras, absolutamente inservibles. Sin embargo, eso no era lo que había provocado el susto de Mary.
 
     Un cuerpo humano se hallaba tirado en el suelo, con mordidas extrañamente cauterizadas que impidieron la salida de sangre. No obstante, lo más dantesco de la escena fue notar la ausencia de la mitad superior del cadáver, sólo sus piernas se encontraban en el lugar.
 
     Uno de los estudiantes que llegó a la escena, apuntó hacia el ducto de ventilación, la rejilla estaba colgando de un tornillo, con leves rastros de sangre que indicaban que algo se había llevado el resto del cuerpo por ese sitio, arrastrándolo para profanarlo quién sabe de qué manera.
 
     —Alex —llamó Anna— ¿Qué hay? —desde su perspectiva en el suelo, aun consolando a Mary, no podía ver nada.
 
     —El guardia está muerto —dijo volteándose, sus ojos expresaban un disimulado pánico y horror, la pelirroja lo pudo notar—. Revisen todas las salidas del ducto de ventilación que den en el interior de la universidad —ordenó el presidente estudiantil, los demás fueron enseguida, gran parte de la comunidad lo respetaba, por lo que podía darse el lujo de atribuirse ciertas responsabilidades como líder—. Si hay un pokémon infectado en el ducto…—no terminó la frase, no sabía muy bien qué decir en semejante situación.
 
     Anna se llevó a Mary del lugar, mientras que otro muchacho llegó al sitió, no era muy alto, su cabello era oscuro y sus ojos azules. No había escuchado el grito de la rubia, pero se había encontrado con algunos estudiantes de los que Alex había pedido ir a inspeccionar los ductos.
 
     —¿Dónde está el cadáver? —preguntó directamente. Alex apuntó hacia el interior sin pensarlo dos veces, tenía confianza en aquel chico, lo conocía desde hace tiempo, estudiaba psicología, tal vez podría decir algo al respecto, aunque en ese momento lo dudaba.
 
     —¿Qué dices, Michael? —lo observó impaciente, luego de que el muchacho observase el lugar.
 
     —Que deberías llamar a un estudiante de medicina humana para que vea esto —le respondió, su voz no era muy masculina a la hora de expresarse, pero eso no le quitaba seriedad al asunto—. Sin embargo, creo que es un asesinato.
 
     Ya eran altas horas de la noche y todos estaban en sus cuartos, intentando conciliar el sueño luego de aquel brutal incidente. Victor estaba sentado a los pies de su cama, observando fijamente el cuadro de luz de luna que se proyectaba sobre el alfombrado.
 
     Un oscuro gas abrió la rejilla de la ventilación desde adentro, era púrpura y traía en su interior una pokéball que depositó en las manos del rubio. De la cápsula salió un can de pelaje tan oscuro como la noche misma, dueño de una apariencia infernal, con cuernos en vez de orejas y una cola terminada en punta de flecha, su aliento era a muerte. Mientras que el gas viviente dejó ver una esfera negra dominada por un horrendo rostro que no paraba de sonreír.
 
     —Bien hecho —dijo Victor sin mirarlos, una sonrisa maliciosa se formó en su rostro. Su anhelo de libertad comenzaba a cumplirse.
[Imagen: giphy.gif]
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#2
¡Al fin! ¡Al fin! Freedooooooom!

Es... muy difícil comentar esto sin hacer spoilers. Realmente lo único que puedo y quiero decir es que este es uno de mis fanfics con personajes originales favoritos. No sólo por Víctor, pero principalmente por Víctor. Como dije en otra ocasión: los apocalipsis zombi no son la idea más original del mundo, ni el setting escolar, y Pokémon como franquicia es archiconocida... pero cuando las pones juntas, y cuando a esta mezcla le das un villano protagonista tan carismático como Víctor, el resultado es una de las historias más interesantea que puedas imaginar. No quiero hablar mucho porque mucho de lo que diga entra en el territorio de spoilers, pero vaya que hay mucho misterio aquí y detalles a los que prestar atención. Puntos extra por la caracterización y tenemos... freedom.

Nos leemos Thranduil Ando al pendiente de
[Imagen: JCEDJoJ.png]
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#3
Zombis zombies caminantes, muertos vivientes en Pokemon!!!
Estamos devuelta con un gran Fanfic de zombies.

Yo recordaba menos brutal este fic veo que dejar de leer un tiempo me volvió más puro y amor ando viendo lo explicita que es la gente en escribir xD.

Me desvió perdón... que puedo decir del primer capítulo? Tremendo, inicio cliché pero desenlace extraordinario, Víctor es un asesino suelto, con una desquiciada libertad, hará lo que le pegué la gana ahora que es el fin del mundo.

Podrá seguir haciendo de las suyas sin que nadie se de cuenta? Bueno Michael ya sospecha o afirma que fue un asesinato pero de momento no saben quien fue, quiero ver cuanto timpo se mantiene así y la masacre que puede haber cuando un infectado entre a la escuela. Esto se va a descontrolar.

Muy bien elfo, clásico de ti, esperaré el siguiente capítulo aumque ya sepa masomenos lo que va a pasar pero siempre ansioso por releer :D

Salu2!!!
Entrenador Pokemon en busca de la Perfección y diversión.
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#4
Esta historia me hace recordar un poco a mi adolescencia, ya que en ese entonces le había agarrado algo de interés a este tema de pokémon como muertos vivientes. Nostálgica.

Creo que lo que más me llamó la atención es la actitud del protagonista. En lugar de sentir miedo o frialdad ante la situación, Victor desea aprovecharse del caos para sentirse con mayor libertad en el mundo, a pesar de todos los riesgos que un mundo así tiene. El hecho de que parece un estudiante normal hasta ese punto me habla de un deseo mórbido oculto en su subconsciente.
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#5
Jojo recuerdo que este lo había leído y lo recordaba menos brutal.

Este fanfic me recuerda a una Creepypasta que había de pokémon donde hay un apocalipsis zombi, pero como pasaron tantos años ya no recuerdo cómo se llamaba esa historia e.e

Son las 5:30 AM así que posiblemente el sueño me haga decir babosadas.

Creo que no he visto tramas de apocalipsis zombi donde el protagonista en vez de luchar con su grupito en medio del desastre decide aprovecharse de la histeria colectiva para sacar un poco de su lado más oscuro y posiblemente sus acciones activarán una paranoia en los demás.

Y creo que por eso siento que le da un aire fresco. Víctor será un tremendo HDP pero trasmite carisma y posiblemente disfrutaré como hace sus cosas. I'm in.
[Imagen: z5dVGtf.gif]
What is our destiny?
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#6
Buaaah este era de los fics que ya no había podido leer y me estaba perdiendo de un Pokémon feat Resident Evil ;__;
Y es curioso porque algo así como dijo kiwi, la idea de hacer una historia de pokémon con zombies es tan obvia que no dudo que hayan 7326327323 del tema allá fuera pero por alguna razón nunca me he topado con una... no mentira, una vez pero basada en el anime y eh... no era buena... Con todo eso el plotwist del final hace que esta historia se desenmascare no sólo de la típica historia de zombies sino en general de todas las historias donde el prota es más bueno que el pan bimbo y con su nobleza va a salvar el mundo... que es como el core de casi todas las historias de pokémon.

Oh my, quiero saber qué clases de nexos tiene Victor, si ya lo tenía todo planeado de antes o si sólo va a aprovechar al máximo la situación para hacer de las suyas.
[Imagen: UTen4qq.png]
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#7
Que alivio a los ojos leer algo con una letra grande, por fin. No tengo mucho más que decir que el hecho de que este fic ESTA TREMENDO ES COMO HIGHSCHOOL OF THE DEAD MEETS POKEMON QUE CARAJO ES ESTO.

Mira que como ya dijo todo el mundo: Escolar + Zombies es lo más gastado desde mis chistes de fiscales muertos pero como todos somos unos consumidores de media basura a todos nos gusta y yo no soy la excepción. ALTAS GANAS de seguir leyendo la verdad, te lo digo muy en serio.
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#8
Holi mis niñes, les vengo con un nuevo capitulus, pero antes debo agradecer a quienes se tomaron el tiempo de leer y dejar su comentario. Me hubiese gustado dar una reacción a todes, pero después de dar la primera el botón como que no me funcionó, intenté arreglarlo, pero no pude. Ahora voy a intentar comentar los comentarios que me comentaron.

Mostrar
@Maze me agrada que te gusten mis personajes, la verdad es que es lo que más me cuesta construir, especialmente dar a conocer su personalidad durante la narración, con sus acciones y todo eso.

@Abisai La idea de dar ese giro a la trama (empezar con algo cliché y terminar con un asesinato), es generar un impacto y hacer que el lector se enganche con la trama. La única historia que he terminado en mi vida no tenía eso, así que ahora procuro hacerlo. Sí, se va a descontrolar.

@Nemuresu Yes, Victor es malo, malo, malo, aunque por ahora es alguien que sólo mata y se aprovecha de algo, su intención intento explicarla más adelante. Pero no diría que el deseo está en el subconsciente, puesto que está muy consciente de lo que hace.

@Lizzar Sí, Victor es un HDP, y tengo pensado que haga cosas muy malas. Si hay grupito de supervivencia (todos los estudiantes), pero es algo secundario.

@Plushy después de centurias recibo un comentario tuyo xD. La verdad es que las historias con protas que salvan el mundo porque son muy buenos no me agradan mucho, así que opté por un prota malo, a lo death note, e intenté llevar su maldad a un límite decente. Tu duda de la última línea será respondida, aunque tal vez sea predecible.

@Velvet concuerdo con lo de la letra grande. Esto sería como University of the Death. Intentaré hacerte consumir más.


 
Capítulo 2
 
     Ya era un nuevo día y el ambiente tenía un aire extraño, la paranoia se había apoderado de los estudiantes, el rumor de asesinato se había esparcido tan rápido como la infección, ni el liderazgo de Alex podía apaciguar semejante situación. Muy pocos habían logrado conciliar el sueño, con los nervios de punta comenzaban un nuevo día encerrados, protegiéndose del peligro del exterior.
 
     Por uno de sus pasillos, una chica de cabellera negra hasta sus hombros y levemente ondeada, caminaba a paso seguro más no con apuro. Tenía un cuerpo atlético que conjugaba a la perfección con su esbelta postura, iba vestida con unos pantalones ajustados y una chaqueta para el frío matutino.
 
     Se detuvo ante una puerta de madera y la golpeó, se encontraba en la zona de las habitaciones de los estudiantes. Un chico más bajo que ella le abrió, permitiéndole pasar. El cuarto estaba muy ordenado, aunque su ocupante parecía algo molesto.
 
     —Tranquilízate —dijo amablemente la muchacha—, los demás ya lo piensan. Alex no podrá ir contra eso.
 
     —¿Cómo puede ser tan imbécil? —reclamó Michael mientras buscaba algo en su armario para abrigarse— Tú lo viste, Amanda, esas cosas parecían atacar por instinto y sólo mordían. ¡Al guardia le faltaba la mitad de su cuerpo! —se exaltó.
 
     —Claro, no concuerda el actuar —la chica miró hacia el suelo, pensativa, como intentando buscar alguna explicación, cuando una mejor pregunta se le vino a la mente—. Pero si hay un asesino, ¿quién es?
 
     —No importa tanto quién sea —la miró fijamente con sus profundos ojos azules que recordaban al mar—, sino por qué lo hace.
 
     Ya todos estaban en el auditorio nuevamente, eran varias personas, pero la pequeña multitud no alcanzaba a llenarlo. Alex había convocado a una reunión para hablar sobre el último incidente, aunque su verdadero propósito era terminar con los rumores de asesinato.
 
     El cuchicheo entre las personas se acabó cuando el presidente estudiantil subió al escenario y comenzó a hablar, era alguien respetado por la comunidad, apoyado por una importante parte de ésta.
 
     —Creo que todos estamos en conocimiento de lo que sucedió ayer —comenzó con calma—. El guardia fue encontrado muerto…por el ataque de una criatura infectada —dijo imponiendo su visión del asunto.
 
     —¡Claro que no! —gritaron desde el público, las quejas no se hicieron esperar.
 
     —¡Fue un asesinato! —gritó otro.
 
     La idea ya estaba fuertemente metida en las cabezas del alumnado, sería una tarea difícil mantener la situación bajo control si toda esa inconveniente paranoia seguía activa, ocasionando discusiones, sin poder llegar a consensos en pro de los presentes.
 
     —¡Fue un asesinato! —indicó Anna hacia la multitud, al mismo tiempo que se ponía de pie y volteaba hacia atrás— ¡Y el culpable es Victor! —lo apuntó con el dedo.
 
     El rubio había estado mirando todo desde atrás, donde acostumbraba a sentarse durante las aburridas asambleas, sólo para observar a la gente pelear. La acusación de la teñida pelirroja lo había tomado de improviso, no esperaba tal maniobra de la chica, ahora todos permanecían callados con sus ojos puestos sobre el muchacho, esperando alguna reacción de su parte.
 
     —¡Yo no hice nada! —se defendió mientras se ponía de pie— ¡Soy inocente! —la miró a los ojos con indignación, mostrándose totalmente ofendido por semejante calumnia— ¡¿No puedes controlar mejor a tu novia, Alex?! —esta vez sus ojos se dirigieron al chico en el estrado.
 
     El silencio esta vez fue más incómodo, la relación entre Alex y Anna era un secreto a voces, pero nadie se había tomado la libertad de preguntarlo, ni los involucrados de afirmarlo. Ahora era Anna la que se llevaba las miradas, por alguna razón Alex pasó casi inadvertido luego de la aseveración de Victor, la mayoría pensaba que la pelirroja estaba con él por interés y no por amor.
 
     Al ver la nula reacción de los aludidos, Michael, como futuro psicólogo, si es que lograba salir vivo de aquella horrible situación apocalíptica, decidió intervenir para que la situación no empeorara.
 
     —No puedes culpar a alguien así, Anna —dijo con su voz levemente afeminada.
 
     —¡Sí, Anna! ¡Cualquiera sabe que hay que presentar pruebas para culpar a alguien de algo! —dijo una chica morena con una ruidosa risa molesta— ¡Realmente no entiendo por qué siempre te esmeras por llamar la atención! —siguió molestándola mientras un grupo de niñas igual de desagradables que ella le celebraban cada palabra— ¡Además…!
 
     —¡Ya basta, Alice! —la interrumpió Michael— Eso no es importante. Debemos solucionar esto del asesinato…
 
     —¡No hay ningún asesino! —gritó Alex ofuscado por la situación, mirando seriamente al estudiante de psicología— ¡No hay prueba alguna de que sea un asesinato! ¡Lo que mató al guardia fue un pokémon infectado! —todos lo miraron y no emitieron comentarios— Muy bien, ahora discutiremos cómo repartiremos la comida…
 
     Pasaron la media hora seguida poniéndose de acuerdo en cómo hacerlo, algunos no estaban muy conformes con el liderazgo de Alex, pensaban en que se estaba volviendo algo autoritario, pero tenían miedo de expresarse, una buena parte lo apoyaba y no tenían ganas de provocar una disputa sin estar seguros.
 
     Una vez terminada la asamblea, el salón comenzó a vaciarse. Vivían un aparente apocalipsis zombi, como tantas veces se había visto en el cine. Las autoridades y militares hacían lo posible por contener la crisis, pero la infección ya había traspasado los límites de Azulona. Azafrán, Celeste y Plateada ya comenzaban a recibir pokémon contagiados, principalmente aves que no discriminaban a quien se le ponía en el camino. Afortunadamente, la conexión a internet, la televisión y las radios aun funcionaban, pero debían permanecer en la universidad hasta ser rescatados.
 
     —Iré a buscar a Irvin —le dijo Amanda a su compañero de asiento—. No vino a la asamblea y me tiene preocupada, especialmente con lo del asesino —el futuro psicólogo asintió con su cabeza.
 
     —Gracias por defenderme —dijo Victor a Michael mientras se le acercaba entre los asientos, con una amigable sonrisa en su rostro, el chico de los ojos azules volteó—. Siempre me he llevado mal con la mayoría, especialmente con Anna, pero no creí que fuese capaz de inculparme —expresó moderadamente sorprendido—. Parece que realmente me detesta.
 
     —Bueno, creo que todos estamos algo paranoicos con la situación —le sonrió amablemente de vuelta—. Aunque concuerdo con ella en que hay un asesino entre nosotros —le comentó para entrar en confianza.
 
     —Alex parece estar algo estresado, como si la situación lo estuviese superando —agregó mientras miraba al presidente estudiantil, quien hablaba con Anna en ese momento.
 
     Recordó la revelación que hizo sobre la disimulada pareja, fue un acierto usar ese as bajo la manga para sacarse de encima la atención de la multitud. No tenía ganas de que los demás siquiera sospechasen de él.
 
     —No debería dar un diagnóstico sobre una persona, mucho menos apresurado —se excusó Michael en voz baja, acercándose al rubio—, pero creo que tiene una necesidad demasiado grande porque los demás lo vean como un buen líder. Necesita tener el control, seguir siendo una figura importante y de respeto.
 
     —Y tan sólo la idea de un asesino en la universidad lo podría hacer ver como un mal líder —supuso sagazmente, también en voz baja—. Porque si todo está bajo control, él queda como buen líder.
 
     —Aceptar que hay un asesino lo llevaría a tener que buscarlo y si no es capaz de dar con él antes de que vuelva a matar, lo culparían —siguió Michael—. Entonces…
 
     El estudiante de psicología se vio interrumpido por un repentino apagón en el auditorio, quedando sólo con las luces que entraban desde el exterior. Inmediatamente el generador eléctrico comenzó a funcionar, las luces del salón se volvieron a encender.
 
     —¿Cuánto durará el generador? —preguntó Anna con preocupación, los estudiantes que aún no habían salido de la habitación se quedaron unos momentos para escuchar la respuesta de Alex.
 
     —Algunos días. No deben usar la electricidad de manera innecesaria —dijo mirando al resto—. La comida necesita refrigeración. Corran la voz entre los demás —ordenó.
 
     Antes de que el salón se vaciase, Amanda llegó corriendo, estaba agitada, pero pálida. Se detuvo abruptamente cerca de la puerta al ver que Alex aún seguía ahí. Sus ojos estaban llorosos. Tomó aire profundamente y dijo lo que nadie quería escuchar.
 
     —Irvin…está muerto —dijo con pena en su mirada. Amanda era una de las mejores estudiantes de actuación, pero era su amigo quien había muerto, tenía motivos de sobra para romper en llanto, pero se lo estaba aguantando.
 
     Siguieron a Amanda hacia el cuarto del fallecido, había gente parada en el umbral de la puerta, otros pocos estaban adentro. Alice estaba agachada cerca del cuerpo, ahora tenía su larga cabellera negra recogida, para no estorbar su aventurada inspección. Podía llegar a ser una engreída, de las más desagradables, pero era una destacada estudiante de medicina después de todo.
 
     El cadáver estaba en condiciones similares a la del guardia, con mordidas cauterizadas por todo su cuerpo y una parte de éste ausente, esta vez era la cabeza. Aunque en esta ocasión el ducto de ventilación estaba cerrado, sin rastros de sangre en él. Alice tomó la temperatura del occiso. La escena era simplemente dantesca.
 
     —Aún está tibio —dijo la chica mirando a Alex, quien permaneció horrorizado ante la escena—. Murió hace poco, igual que cuando encontraron al guardia.
 
     Anna le tomó la mano al presidente estudiantil, como un gesto para indicarle que no estaba sólo, éste al sentirla la miró a los ojos, encontrando tranquilidad en su mirada. A vista y paciencia de todos los presentes, ya no lo esconderían.
 
     —Lleven el cadáver al cuarto de seguridad —indicó Alex.
 
     —¿Los dejarás ahí? —cuestionó Michael— Crearás un foco de infección, proliferarán las enfermedades.
 
     —Y la universidad no tiene los implementos necesarios para combatir eso —agregó Alice—. Si no podemos enterrarlos en el exterior, ¿por qué no lo hacemos en el invernadero? —propuso.
 
     —No podemos arriesgarnos a que uno de los pokémon planta se infecte —indicó Anna con seriedad, a lo que Alice respondió con una mirada de pocas amigas, tomándoselo como algo personal—. ¡Pero es verdad! —protestó al ver la expresión de la chica.
 
     —No es necesario que peleen —para sorpresa de todos, era Victor quien tomaba la palabra—. ¿Qué les parece dejar los cuerpos en los congeladores? Sé que suena algo macabro y todo eso —sonrió modestamente para amenizar el ambiente—, pero ahí no se descompondrán, se conservarán bien.
 
     Todos se quedaron callados mirándolo, no era normal ver a Victor ayudando a los demás o dando ideas por un bien común, pues se había encargado de llevarse mal con la mayoría de los estudiantes con los que alguna vez había interactuado, comportándose como alguien pedante y antipático. Siempre que tenía la oportunidad se mofaba sutilmente de sus desgracias, aferrándose a su odio por la sociedad y disfrutando las incoherencias que ésta brindaba.
 
     A pesar de sus repentinas buenas intenciones, Anna no hizo mucho empeño por confiar en él. Siempre había pensado que el chico ocultaba algo, no le parecía normal que alguien fuese tan odioso. La chica no estaba segura si lo detestaba más a él o a Alice.
 
     —Hagan lo que propone —dijo Alex, era la mejor idea después de todo.
 
     Algunos estudiantes se acercaron al cadáver, dispuestos a ayudar, pero el rubio no se quedó para ver ello, prefiriendo retirarse del cuarto. Michael lo siguió por el pasillo, esperó a estar un poco más alejados de los demás para llamarlo.
 
     —¡Victor! ¿Qué sucede? —los dos se detuvieron.
 
     —¿No viste como me miraron? —se volteó para verlo a la cara.
 
     El estudiante de psicología lo notó cabizbajo en su mirar, sintió la soledad que expresaban los ojos marrones de Victor. Lo juzgaban por su actuar en el pasado, pero quizás sólo era alguien incomprendido por la sociedad y Michael deseaba entenderlo de alguna forma. Nunca habían cruzado palabras en el pasado, hasta hoy, que por haberlo defendido había recibido su gratitud.
 
     —Sabía que tenía poca popularidad, pero…no creí que pensaran tan mal de mí.
 
     —¿Qué harás ahora? —preguntó, sin pensar si le molestaría que lo hiciera.
 
     —¿Sabes por qué los infectados parecen necesitar morder?
 
     —No —respondió con ingenuidad, no se había percatado de ello—. ¿Por qué lo hacen?
 
     —No lo sé —le sonrió—. Tal vez no lo sepas, pero estudio biología pokémon, quizás pueda averiguar algo.
 
     Victor volteó y continuó con su camino, pero sin que Michael lo siguiera. El estudiante de psicología prefirió darle su espacio por ahora, limitándose a observar su espalda, hasta que dobló en una esquina a lo lejos.
 
     Si todo iba bien y era capaz de seguir fingiendo amabilidad, tendría a Michael completamente de su lado.
[Imagen: giphy.gif]
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#9
Me molesta cuando los fanfics empiezan con un prólogo. Más precisamente, cuando empiezan con un capítulo 1 cualquiera pero le ponen prólogo para que "suene cool" y uno se confunde con la numeración. Por suerte, acá no pasa eso y podemos decir que el capítulo dos es, efectivamente, el capítulo 2.

Me gusta como todos se van volviendo medio loquitos. Alice, Anna y Amanda... acabo de notar los nombres aliterativos. Dafuq, de verdad lo acabo de notar. Eso significa que... Alex también es una chica! Eso explica por qué anda tan sensible.

Como decía, me gusta la forma en que van reaccionando los personajes; las chicas peleando, Alex dando muestras de inseguridad, Víctor aprovechando el caos para hacer su camino y el buen Michael demasiado fuera del agua. Es una aproximación muy interesante al asunto de los zombis.

¡Nos vemos!
[Imagen: JCEDJoJ.png]
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#10
Solo puedo decir que me he quedado impresionado.
me está gustando el como transcurre está gran obra de picotazos

-ARRIVEDERCI
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#11
Ya empieza la verdadera trama wujuuu.

De momento la mayoría sigue "bien" pero algunos como Alex, Anna, empiezan a perder un poco el control y más el chico que tiene que ser un gran lider en un momento como este. Pobrecito en serio, no se como le hará para no perder el control y continuar con las labores de cuidar a muchas personas de los zombies.

Maldita Anna no se que es exactamente lo que quiere xD.

Mi psicólogo favorito hace acto de presencia de sobremanera, ya se planteó la idea de un asesinato, veremos si podrá descubrir quien es. Y su interacción con Víctor es tan... natural, el típico que es amigo del antisocial.

Hablando de este último, Dios Santo es un maldito genio, poco a poco se ganará la confianza de los demas aunque algo raro es que mientras estaba sentado se produjo un "asesinato" aunque... quien sabe tal vez ahora si fue un Pokemon. No lo se.

Encima tienen poco tiempo, el generador no funcionará para siempre, que van a hacer? Aaaaaaa. Muy interesante amigo, vas muy bien, soy yo o se siente como si hubieras pulido un poco el fic? Menos erroes y detalles simples de escritura, no se tal vez me volví loco jaja.

Salu2!!!
Entrenador Pokemon en busca de la Perfección y diversión.
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#12
Anna...

Mira la clase de ególatra que se debe ser para echarle la culpa a alguien de asesinato, solo por haberte mentado la madre esa misma mañana (porque seamos honestos, con ese plan lo acusó).

Lo bueno es que al menos Victor no está del todo solo, o al menos esa impresión da con lo bien que Michael lo está tratando.
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#13
Si pensaba que esta historia no podía estar más repetida, me encuentro con las palabras “presidente estudiantil” y te juro que ya se que este capítulo va a estar igual de bueno que el anterior.

Me encanta el hecho de que el escenario de los primeros capítulos sea en un “auditorio” – no tengo ni puta idea que significaba un auditorio, por lo que lo primero que me imagino es mi facultad, donde hay un edificio anexo que tiene un aula que LITERAL ES UN AUDITORIO. Ya está, no necesito descripciones. A partir de ahora este fic sucede en mi campus universitario.

Y no te puedo negar que con lo grande que es, una película de zombies quedaría ESPECTACULAR. Esa es la gracia de tener un setting universitario, podés juntar a chicos de todas las facultades y darles un montón de desarrollo a cada uno sin necesidad de esforzarte mucho: el tipo tranquilo es el psicólogo y cosas así. No me sorprendería mucho de encontrarme al grupo de la facultad de educación física reventando zombies a batazos y ayudando a la gente

El único problema que veo es que demasiado rápido se decidieron a instalarse en el lugar como si fuera lo más seguro del mundo, pensando en provisiones y generadores y días en los que van a estar ahí. O estos chicos son expertos en apocalipsis, o toda la preparación está siendo un tanto apurada para el ritmo de la historia.
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#14
¡Vaya, nada mal! Sin dudas va muy bien y se siente ese clásico ambiente de zombis, y si no los has mostrado es porque seguro se va a poner riko...

Sin embargo, yo con mi instinto detectivesco, inteligente aka Light Yagami (?) me esta diciendo que Victor se esta precipitando, ok es similar al del guardia, pero repetir el mismo proceso cuando ya andan sospechando que el guardia fue partido a la mitad y este otro tiene mordeduras a muerte cuando ya habían dicho que los "infectados" solo muerden para eso, infectar. Siento que el pequeño hdp no lo esta pensando muy bien...
Sí, adoro los villanos, siempre son los mejores, si estuviera ahí seguro ayudaría, pero no sería muy benevolente seguro xd. Pero de todas formas, te estas precipitando Victor, si de verdad quieres cero sospechas, deberás cambiar la táctica a la voz de ya.

Por el momento van bien, y sin repetir lo de Anna y demás, me esta gustando bastante...

¡Saludos!
[Imagen: qWRNSIv.gif]
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#15
Holi, holi, holi mis niles, les vengo con un nuevo capítulum, pero antes a comentar lo que me han comentado. Gracias a todes los que se han tomado su tiempo de leer y comentar. Besos.

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@Maze una vez hice un prólogo para un fic, pero su única función era expandir un poco el detalle de la historia. Jajaja, lo de los nombres con A me salió de casualidad, sólo coincidencia. La locura va a aumentar, eso espero.

@Deskhore bueno, no todo es picotazos, pero me agrada que te haya gustado.

@Abisai Con Alex lo que pretendo representar es al sujeto que quiere mantenerlo todo bajo control, es fácil que alguien así pierda la cabeza o que algo resulte mal. Anna es similar a Alex, creo que la única diferencia es que no le gusta estar al mando, sólo cerca del poder, ella es como esos que se acercan al poder para utilizarlo de alguna manera, aunque hasta ahora no lo ha hecho. Pretendo profundizar de alguna manera la relación de Victor y Michael. Yes, pulí un poco el fic, intenté darle más detalles a las situaciones, pues me estaban quedando muy cortos.

@Nemuresu Anna le tiene sangre en el ojo a Victor, ella no le compra sus buenas intenciones, en ese momento intentó usar su influencia para salirse con la suya, pero no esperaba la acertada respuesta de Victor. Mientras que Michael se basa más en la razón.

@Velvet Al hacerlo en una universidad sentí que tenía más libertad de acción y más variedad de personajes. Lo de la rapidez a la hora de organizarse, lo uso más como desarrollo para Alex, para dar a entender su personalidad, y para mostrar un poco la de Victor, pues le entretiene ver cómo lidia con el problema.

@Gigavehl Espero meter a los zombies de alguna manera impactante, que su intervención sobresalga en la narrativa. Creo que tienes razón en lo de la similitud en los dos asesinatos, podría atribuirlo a la inexperiencia en asesinatos por parte de Victor, pero te mentiría, simplemente no me fijé en lo que apuntas. Tendré más cuidado.
 

 
Capítulo 3
 
     Era el tercer día desde que comenzó todo, una fuerte lluvia azotaba la ciudad y los ánimos de los estudiantes no podían estar peor, aunque intentasen distraerse un rato, con un juego o vídeos de internet, la idea de estar atrapados con la muerte rondando los pasillos no los dejaba divertirse realmente.
 
     Ahora los rumores de un asesino suelto entre los estudiantes eran tomados como verdad, la desconfianza deambulaba entre los alumnos, sin atreverse a veces a conversar con desconocidos. Por otra parte, Alex se negaba a aceptar la presencia de un asesino, tan sólo la idea le irritaba, seguía empeñado en hacer creer que no sucedía nada, no podía dejar que hubiese caos, o sería visto como un mal líder. A ratos sus ambiciones se interponían ante su raciocinio.
 
     En las oficinas de la federación de estudiantes, el presidente de los alumnos mantenía una fuerte discusión con el futuro psicólogo, a vista y paciencia de Anna y Victor, quienes prefirieron mantenerse a raya del enfrentamiento. No obstante, la chica no podía evitar lanzar algunas miradas recelosas hacia el rubio de vez en cuando, como si esperase alguna reacción involuntaria que lo delatase, mientras tanto, el joven asesino procuraba no mostrar su regocijo ante tal escena, reservándolo para sí mismo.
 
     —¡Sé por qué no quieres aceptar lo del asesino! —apuntó Michael en voz alta, era muy raro verlo así, solía ser un chico calmado a la hora de decir las cosas, pero no le importaba que lo vieran así— ¡Tienes miedo de no poder enfrentarlo, miedo de fallar! ¡Se te nota!
 
     —¡Cállate, Michael! ¡No hay ningún asesino! —se defendió— ¡No hay pruebas!
 
     —¡Pero hay elementos sospechosos! ¡¿Acaso eso no te llama la atención?! ¡Porque a los demás sí! —lo increpó con una furiosa mirada.
 
     Alex no supo responder ante tal argumento, pues era verdad, había cosas que no concordaban, él también las había notado, pero aceptarlas sería ceder ante la duda y no estaba dispuesto a enfrentar a un asesino del que no estaba seguro ni siquiera de su existencia, era un riesgo demasiado grande.
 
     —Alex —intervino Anna con voz dulce, a lo que Victor entendió como una hábil manipulación de la chica, era sabido por varios que el moreno podía caer fácilmente en los trucos de una mujer, después de todo era su mayor debilidad—, tan sólo escucha lo que tenga que decir.
 
     El chico miró por unos segundos el piso de madera, pensativo, luego hizo un gesto con la mano, indicándole a Michael que hiciera lo que Anna le pedía. Se acercó a un escritorio para sentarse en él con los brazos cruzados, resignado a escuchar de mala gana.
 
     —Los dos cuerpos presentaban mordidas cauterizadas y a ambos les faltaba una parte —indicó el chico de los ojos azules—. Los infectados sólo muerden y parecen hacerlo por instinto, luego van y muerden a otro.
 
     —Eso no prueba nada. Ahora váyanse de aquí. Quiero estar sólo —dijo sin mirarlo directamente, poco había durado el efecto de la voz apaciguadora de Anna, al menos esta vez no lo dijo gritando.
 
     Michael abrió la puerta con brusquedad, Alex era un terco ante sus ojos, uno que los condenaría a todos por no aceptar la presencia del asesino y enfrentar su amenaza. No tenía ni siquiera una sospecha de quién podría ser, mucho menos se le ocurrían razones que lo motivasen. Pero no estaba dispuesto a que muriese más gente.
 
     —¡Michael, espera! —lo detuvo Victor luego de caminar por todo el pasillo, se volteó para verlo corriendo hacia él— ¿Qué harás?
 
     —Los investigaré a todos, lo haré por mi cuenta —le confidenció, aunque hablaban sólo desde el día anterior, el futuro psicólogo parecía tener cierto aprecio por él, pero sobre todo curiosidad—. Pero tú no te salvarás —le dijo sonriendo.
 
     El chico se volteó y siguió su camino, tarareando una pegadiza pero suave canción, ya no le importaba la discusión que había tenido con Alex. Ahora era el rubio quien lo observaba retirarse, lo siguió con la mirada hasta perderse. Victor sonrió y siguió su propio camino, tenía una idea en mente desde el día anterior.
 
     Pasó el día, la lluvia cesó y las luces del patio se encendieron, a pesar de que no las ocupaban, preferían que el exterior estuviese iluminado, en caso de que algo pasase, era necesario estar atentos.
 
     Victor transitaba un lúgubre pasillo, muy diferente de como lo había visto por la mañana, era necesario pasar por ahí para llegar a la oficina de la federación de estudiantes, estaba algo alejada del resto. El chico apenas pudo ver a través de las ventanas una bandada de pájaros que volaban erráticamente, varios chocando entre ellos, por lo que decidió apagar la iluminación del pasillo y otros lugares cercanos.
 
     Golpeó la puerta del lugar y entró sin esperar por ser invitado a pasar. Lo que vio fue inesperado más no inoportuno, Alex se hallaba a torso desnudo, se podía apreciar su piel morena y músculos tonificados, aunque sin perder su delgadez. Muy cerca de él estaba Alice, tapándose con la camiseta favorita del chico, ella estaba desnuda y ligeramente despeinada.
 
     Ambos sonrojados sólo miraron al rubio en el umbral, quien aún tenía la mano en la perilla, con la luz del patio contiguo iluminándolo por detrás, su sombra se proyectó hasta los pies de los amantes.
 
     —Si tan desesperados estaban por aparearse, al menos debieron asegurar la puerta con pestillo —indicó sin importarle la reacción de los aludidos—. Esperaré a fuera, necesito hablar contigo a solas —miró al presidente antes de salir.
 
     En menos de dos minutos la puerta se volvió a abrir, la chica salió y se detuvo ante Victor, ahora estaba vestida, aunque se le notaba bastante incómoda por la situación.
 
     —Victor…
 
     —Sabía que odiabas a Anna, pero nunca pensé que tanto —la interrumpió el rubio, luego entró a la oficina y cerró la puerta.
 
     Alex estaba parado, parecía más amable y dispuesto a conversar que otras veces, pues no estaba en una posición favorable ante Victor, sin mencionar que era uno de los estudiantes con más mala fama de la universidad, no sabía qué le diría o si lo extorsionaría para conseguir algo. Podría salir con cualquier cosa.
 
     —Mira, lo que viste recién…
 
     —Ahórrate tus palabras, ya lo sabía —lo interrumpió sin mirarlo, mientras avanzaba lentamente por la habitación, observando las chucherías de los estantes. Alex estaba sorprendido ante tal revelación, pero no supo qué decir—. Vine para decirte que quiero capturar un pokémon infectado —le comunicó mientras miraba una fotografía en la pared.
 
     —¡¿Qué?! ¿Estás loco? ¿Por qué? —el moreno fácilmente olvidó lo que había pasado, lo que Victor pedía era descabellado, sólo un loco podía querer algo así.
 
     —Verás —volteó para mirarlo a los ojos—, no sabemos cómo funciona este virus, tener una muestra nos ayudaría a comprender lo que hace y por qué lo hace —explicó muy convincentemente, se apoyó en un estante, como si fuese el dueño de casa—. Y no puedo sacar una muestra de los cuerpos que tenemos, porque…tal vez no te convenga —observó a Alex, expectante por su reacción.
 
     —¿Por qué lo dices? —lo miró sin entender.
 
     —A pesar de que yo también creo que hay un asesino suelto, tú afirmas que fue un pokémon infectado lo que los atacó —exhaló profundamente—. No obstante, existe una probabilidad de que con una muestra pueda saber si tienen el virus o no en su sangre, si no la tienen, tendrías que asumir lo del asesino y enfrentarlo. Y claramente no quieres hacerlo.
 
     —Es muy peligroso. No lo harás, no permitiré que más gente muera por un infectado —lo miró a los ojos, con un tono de voz que reclamaba de vuelta su posición como presidente estudiantil—. Tampoco pondré a nadie en riesgo. El gobierno se encargará de ello, Mary me mantiene informado de cualquier novedad —le dijo.
 
     —Creo que no estás en posición de prohibírmelo —caminó unos pasos hasta quedar frente a él. Alex era notoriamente más alto, pero eso no hizo que el rubio se viese atemorizado.
 
     Victor no lo dijo directamente, pero Alex entendió el mensaje del rubio, si no se lo permitía, le diría a Anna todo lo que vio, era un chantaje con todas sus letras. El presidente estudiantil tenía razón con temerle al rubio, no era completamente de fiar, a pesar de sus intenciones de ayudar, era capaz de perjudicar a otro para lograr su cometido y no le importaba que lo supieran. Tendría que tener más cuidado con él.
 
     El silencio se apoderó de la oficina, manteniéndose así hasta que alguien abrió la puerta con mucha cautela. Anna apareció del otro lado, pero apagó inmediatamente la luz del cuarto, dejando a la vista su curvilínea silueta.
 
     —Vengan en silencio —les pidió en voz baja.
 
     Los dos salieron al pasillo, ahí también estaba Michael, quien sabía que Victor estaría conversando con Alex. Permanecieron en las sombras, sin embargo, las ventanas eran lo suficientemente altas como para ver el patio donde alguna vez realizaron las actividades de aniversario de la universidad.
 
     Ahora el lugar estaba repleto de aves, claramente infectadas, quizás la luz las había atraído, pero al no encontrar seres vivos a los que picotear, sólo atinaron a permanecer quietas, esperando, como si estuviesen dormidas.
 
     —Maldición —susurró Alex—. ¿Los demás ya saben?
 
     —Sí. Alice nos avisó —respondió Michael.
 
     Comenzaron a caminar por la oscuridad, para ir con los demás, pero Anna se detuvo en seco, tapándose la boca antes de lanzar un ahogado grito. Los tres chicos la miraron, ella sólo apuntó hacia la azotea de uno de los edificios cercanos. Un chico estaba parado en la orilla, sin seguridad, expuesto a todas esas aves que no habían notado su presencia.
 
     —¡¿Qué demonios?! —dijo Alex en voz baja.
 
     El muchacho alzó los brazos y aplaudió, llamando la atención de los pájaros infectados, luego se arrojó hacia el vacío de la noche. Los horrorizados espectadores ya no podían hacer nada, sólo vieron con pánico cómo aquel estudiante era alcanzado en el aire por todas esas aves de desgarradas plumas, siendo picoteado hasta impactar el suelo con un feo sonido de fondo.
 
     Anna estaba llorando, acababan de ver un aparente suicidio ante ellos, pero no sabían los motivos de aquel joven para hacerlo, tal vez era obra de ese supuesto asesino. Quizás esta vez Alex tendría que aceptar su existencia. Lo seguro es que todos lo habían visto, ahora tendría que ir a calmarlos, debía mantenerse firme ante la tragedia. Lo pensó por unos segundos y se acercó a Victor, quien se mostró tan impresionado como el resto.
 
     —Si alguien muere en el intento, te culparé a ti —lo amenazó sin tapujos—. Pero te doy mi autorización para que captures uno.
 
     —Tu ambición y ganas de mantener el poder se me hacen divertidas —le contestó mirándolo directamente a los ojos—. Pero se puede desmoronar fácilmente.
 
     Luego de una caótica reunión de emergencia en el auditorio, alejados de toda esa siniestra escena del patio. Cada uno se retiró a sus habitaciones, con los nervios de punta, muchos acompañados, con el temor de dormir solos. La noche sería larga, no sería fácil conciliar el sueño.
 
     Nuevamente Victor se hallaba sentado a los pies de su cama, en las sombras de su recámara, observando fijamente la proyección de la luz lunar sobre el alfombrado suelo ante él. Junto al chico estaban su etéreo gastly, rodeado por un tóxico gas que tomó de la decadente contaminación humana, y su infernal houndoom, de nocturno pelaje oscuro adornados con huesos.
 
     Las dos criaturas estaban atentas a lo que pudiese decir su entrenador, ansiosos por una nueva y fascinante orden que llevase más allá sus límites, gusto que habían adoptado de su trastornado amo.
 
     —¿Ya se percataron? —preguntó con voz calma, sin esperar una respuesta de sus pokémon, muchas cosas pasaban por su mente, había demasiado que pensar, la muerte de aquel chico había sido genuinamente inesperada, realmente se sorprendió tanto como sus compañeros, aunque su preocupación iba por otro camino— Tenemos competencia. Hay otro asesino haciendo de las suyas.
[Imagen: giphy.gif]
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