Oneshot- Aprender a Volar

ExtensiónOneshot
Extension larga
FranquiciaMystery Dungeon
GéneroComediaFantasía
Resumen

Un joven soldado llamado Noflait es llevado a un peculiar lugar lleno de hadas y conocerá a una que lo motivará a volar

#1
Al ser cumpleaños del Morde, he decidido terminar de una vez ese relato que le debía por una apuesta que ya ni recuerdo sobre que trataba. No es la gran cosa, pero espero que al menos se diviertian. Feliz día @Fafnir, espero que te la pases bien y ARRIBA ESPAÑA.
 

En una noche tranquila en Villa Vaoris, en una época de la que sería mejor no acordarnos, varios estudiantes de la escuela militar de la región de Astrelia llegaban a la pequeña población con los hombros cargados de cansancio por la gran marcha que tuvieron que hacer desde las montañas que parecían coronillas de snorunt al estar repletas de nieve. El general Augusto de La Torre les había dado un descanso por tres días, bastante merecido después de un cruento periodo donde fueron llevados al limite de su energía por lecciones cada vez más difíciles. Los veinte sabían que una guerra contra Insel era de lo más próxima, desde que encontraron a un fletching empalado atravesando el mar por una barca, viniendo más menos de la dirección de Villa Nereida, así que la mayoría iban a aprovechar ese descanso al máximo, empezando por hoy.

En condiciones normales, Noflait hubiera sido de ese porcentaje mínimo de alumnos que lo primero que buscaron entre las calles del pequeño pueblo fue uno de esos lugares donde los pokémon solían ir a dormir llamado hotel, ese mismo donde iba a poder caer fulminado puesto las patas de los bagon no servían para esos trotes.

Al menos así sería el asunto si uno de los otros dragones del ejercito no estuviera respirando en su cara y ondeando la bufanda que cubría su cuello, solo porque le pregunto la maldita hora en medio del camino. No era nadie más ni nadie menos que el mismísimo general que en su afán de sentirse joven decidió acompañar a los estudiantes porque desde que vio que se le había caído una escama el otro día se dio cuenta de que sus años de juventud estaban desapareciendo.

—¡Eh, muchacho, no me digas que ya te vas a dormir! —preguntó el haxorus.

—Pues sí… —suspiró Noflait.

—¡La noche es joven todavía, muchacho! ¡Es más fresca que una kirlia en plena evolución!

—No sé si esa metáfora sea…

—Da igual, ¿quieres saber como es que me volví tan fuerte en tan poco tiempo?  Los jóvenes en mi tiempo fortalecían sus escamas en un único lugar.

—Oh, me pregunto cual es…

—No te preocupes, te va gustar. Nosotros somos los únicos dragones del escuadrón, ven por aquí.

Aunque nuestro querido Noflait no este del todo falto de cualidades, la seguridad en si mismo y el poder decir esa palabra tan eficaz en diversas situaciones que coloquialmente en el idioma ibérico es conocida como “No”, no formaban parte de ellas. Esos dos motivos fueron suficientes para que Augusto le arrastrara dentro de los diversos callejones de Villa Vaoris, siendo vistos pasar por los siniestros a los que les encantaba ese lugar, hasta que llegaron frente a un local que al solo mirarlo le hicieron doler los ojos al pequeño dragón cabezón por tantas luces de neón en el edificio.

—¿El neón existía en esta época? —preguntó Noflait.

—¿¡Qué más da!? ¡Entremos! ¡Furia Dragón!

El bagon dio un pesado suspiro al mismo tiempo que entraba para acompañar al dragón de armadura verde vomito y cuando se dio cuenta de a qué tipo de lugar estaba ingresando era demasiado tarde porque la puerta se cerró por si sola por un viento que le causaba estremecimiento tan solo al sentir el roce en sus pocas desarrolladas escamas. Si somos honestos, debemos decir que a lo mejor tuviera que haber sospechado algo al ver que el neón era rosa. En la entrada podía ver que había una pequeña recepción con sillones de terciopelo (falso) bordados de dorado (también falso) y detrás de un mostrador esperaba una slurpuff que llevaba un vestido negro pegado que remarcaba sus pocas virtudes.

—¡Oh! ¡Dichosos los ojos, señor De La Torre! ¡Hace muchísimos años que no nos visita!

—¿¡Cuantos años tienes, señora!? —preguntó el joven soldado.

—Eso no se pregunta a una dama, Noflait.

Ese chico dudaba que cualquiera que trabajara aquí se mereciera ese título, pero le dio el beneficio de la duda, porque de todas formas él mismo era un caballero.

—¡Siempre tan considerado, Augusto! —exclamó la recepcionista contoneándose—. En un momento les hago pasar para que elijan a una de las muchachas.

—¿Para qué? —dijo el bagon al borde del colapso nervioso.

—¿Es que no lo entiendes, Noflait?

Esa voz gangosa era obvio que no pertenecía al general sino a otro raro pokémon cuyo rostro parecía haber sido tapizado por muchas latas de pure de tomate y sus escamas eran de un color azul que en ciertos puntos le salían espinas de color carmesí. Sus alas tenían el aspecto de haber sido recortadas a tijera por un goomy de siete años que nunca fue a la primaria porque estaba demasiado ocupado lamentándose por no haber nacido con brazos. No había necesidad de decir que todos los presentes estaban sorprendidos de la presencia del druddigon, excepto la voluminosa recepcionista, quien mostraba emoción.

—¿¡Cuando llegaste, Martínez!? —exclamó el general.

—Desde hace rato. No sabía que éramos compañeros de fairdel.

—Uno más no va hacer daño —decidió Augusto—. Vengan muchachos, esta va por mí.

—No será necesario.

El extraño dragón extendió un pequeño billete que contaba con seis perforaciones, no teniendo espacio para una más. La slurpuff aceptó el billete.

—Es un cliente recurrente. Como ya ha usado nuestros servicios seis veces en un mes, tiene derecho a una vez gratis.

—¡Eso es físicamente imposible! ¡Hace básicamente un rato estábamos en la montaña! —exclamó Noflait.

—Secretos de dragón

—Pero yo también soy un dragón…

—Un dragón que vuela.

Eso dolió.

—No perdamos el tiempo. Pasen.

El pequeño dragón que no vuela estuvo a punto de tratar de huir, pero al estar rodeado de pokémon que podrían matarlo con su viento como si fuese una figura de cristal mal puesta en un estante le hizo sentir un ambiente de opresión más fuerte del que sentiría una corsola mientras se encontraba siendo devorada de arriba abajo por una mareanie durante los tiempos salvajes. Aunque en realidad ese ambiente era más causado por la propia mente de Noflait, que era más blanda y moldeable que un ditto en medio de un día de verano, que una cosa de a deveras, de todas formas, acompañó a los dragones hacia el interior del pasillo.

Al echarle una buena mirada a la variedad selección de hembras de un tipo en común, las dudas de Noflait se disiparon por completo, porque a margen de las demás, una de ellas fue quien le conquistó el sentido de la vista y esperaba que pronto pudiera conquistarle el sentido del tacto e incluso el del gusto si las cosas salían bien. Una zorra de un pelaje rosa con blanco tan impoluto que parecía estar viendo el cuerpo del mismísimo Shaymin frente a él. Unas cintas que podrían aspirar a ser los apéndices más hermosos del mero universo. En sus ojos azules podía ver el brillo del mismísimo cielo al que todos los seres con alma aspiraban a llegar una vez muertos.

Ya había decidido a quien quería.

—Como soy el de mayor rango, tengo el derecho de elegir primero. Escojo a esa belleza de flor.

—Como guste, guapo —dijo la florges dirigiéndose a una habitación con el general.

—Yo escojo a la sylveon.

—¡Claro que no, Martínez! —exclamó Noflait agarrando todo el valor que no tuvo antes de llegar aquí, porque una hembra linda todo lo podía.

—Yo soy mayor que tú y aparte, puedo volar —sentenció el druddigon—. Merezco elegir primero.

—¡Volar tampoco es mucha cosa! ¡No ocupo de esas alas estúpidas para derrotarte!

—¿Por qué no lo demuestras?

La sylveon hasta ese momento no había pronunciado ninguna palabra mientras disfrutaba el espectáculo de como peleaban por ella, que había pasado más de una vez y la mancha de sangre en la pared contigua lo atestiguaba. No están ustedes para saberlo ni nosotros para contarlo, pero esa chica, que no iba a darle el gusto a ninguno de los dos de saber su nombre, era la más cotizada del fairdel. Era por eso que la mayoría de las veces tenía la posibilidad de elegir entre dos candidatos y ya había decido a quien elegir, pero quería divertirse un poco deshaciéndose de ese estúpido cadete que había osado siquiera pensar que merecía pagar para disfrutar de sus servicios.

No permitiéndose decir ninguna palabra más, los tres pokémon, seguidos de una congregación de chismosos que se habían enterado de la apuesta y tenían la esperanza de que los dos murieran, escalaron hasta la cima de la Meseta Sturdson que en unas décadas sería una escalada mucho más difícil debido a la estrepitosa caída de un machoke escalados, pero eso era otra historia diferente que no tenía nada que ver con esa. En cuanto el grupo estaba en lo más alto, el más joven de los contendientes tragó saliva al darse cuenta de cuál sería el reto.

—Los dos van a dejarse caer desde este risco —se frotó contra cada uno de forma de lo más sugerente—. El primero que haga una vuelta alrededor de la meseta gana.  

—Es malasada comida —dijo Martínez con la sonrisa del quien ya se vio ganador—. Es mejor que te retires, muchacho.

—¡Claro que no!

—No, ya en serio, esto es preocupante. Te vas a matar.

—¡Claro que no!

—Eh, ¿qué comiste ayer?

—¡Claro que no!

—Bueno, tú sabrás…

La sylveon soltó una risilla. Ya había visto tantos cadáveres de imbéciles que hasta le hacía gracia la expectativa de ver uno más.

—A la cuenta de tres. Una, dos, ¡tres!

Las dos criaturas escamadas saltaron al vacío al terminar el conteo de su amada, notando de inmediato los obvios efectos de ir contra la resistencia del viento, pero ese no era un problema para el quien tenía un par de alas quien comenzó a elevarse hacia el cielo mientras que Noflait comenzaba a darse cuenta de que a lo mejor, tal vez, quizá, existía la posibilidad de que acababa de cometer la clase de suicidio más estúpido que puedes cometer el cual era el suicidio sobre el que no tenías contemplado su aciago final porque nunca pensaste en que podría ser un suicidio en primer lugar.

No obstante, un calorcito comenzó a invadir el interior de su escamado cuerpo y un brillo empezó a rodearle lo que significaba que estaba a punto de evolucionar o a lo mejor quizás podía significar que más bien estaba prendida en llamas como si fuera un meteorito con la diferencia de ese meteorito tenía una vida que se encontraba cerca de acabarse en cuanto tocara el suelo. La vida del pobre bagon pasó frente a sus ojos en un segundo lo que tampoco fue tan difícil porque no había mucho que ver. En ese instante, decidió recordar ese momento de cercanía con su amante que disfrutó como si fueran dos horas enteras, notando que tenía un pelo de ella atrapado en la prisión de la lana de su bufanda.

Al no haber más consuelo, el joven bagon olisqueó ese pequeño mechón que por accidente quedó en su nariz, pegándose en las paredes mucosas, dio un fuerte estornudo y el impulso le hizo cambiar la dirección de arriba abajo a abajo arriba. El señor Martínez, quien ya estaba subiendo, no pudo hacer nada antes de que ese proyectil dragón le diera en pleno lomo, mandándolo hacia unas piedras filosas bastante convenientes que no tardaron en matarlo. En unos segundos, Noflait volvió a la cima de la meseta, un poco carbonizado y extrañado por esa estúpida solución, pero bastante feliz.

La bella chica rodó los ojos.

—Ya que. Ya pagaste. Volvamos.

El pequeño dragón vivía una felicidad más tremenda que la que tendría una happiny por el mero hecho de existir, sin embargo, las cosas no eran tan fáciles como las novelas lo demuestran, sino que en el ultimo momento siempre pasaba algo que arruinaba todo para demostrarnos a los meros mortales materiales que la vida no era perfecta ni nada de eso.
Aquella inconveniencia, en esta ocasión, resultó ser el mechón de pelo de la hermosa sylveon que seguía atorado dentro de la nariz del cadete. En ese momento, cuando estaban dentro del fairdel, volvió a estornudar, expulsando una goma rosa rara cuya visión aterró a la hada, pero era demasiado tarde.

—Esto es… ditto…

—¡Puedo explicarlo!

La furia del dragón, que había acumulado por todos estos años esperando un perfecto momento para salir, explotó dentro de su alma tierna, rememorando cada momento en el que fue humillado, vapuleado y todas las cosas malas que terminaban en ado, lo que era bastante irónico. Su alma brilló hasta puntos insostenibles tanto que cuando la luz se disipó, la forma del joven soldado se volvió diferente. No era el mismo raro dinosaurio cabezón, se había convertido en un dragón en toda regla, volviéndose cuadrúpedo así como generando dos alas en su espalda.

Una gran llamarada salió desde dentro del estomago en la que la sylveon se vio envuelta. Afortunadamente, sobrevivió, porque tomó la forma de un galante kingdra y usando sus conocimientos del nado del aire, se propulsó lo más rápido que pudo fuera de ese edificio. Una manada de cosas rosas de manera cambiante salió en estampida del negocio ante la mirada estupefacta de la recepcionista quien resultó ser la única verdadera hada del recinto. Uno de ellos, por alguna razón, llevaba una cartera, una bufanda y un cuerpo que se parecían sospechosamente al del general.

—¿Ese no era el general? —preguntó el joven salamance.

—Si lo piensa bien, pagar el servicio de una ditto tiene más posibilidades. Jejejej.

Si preguntan qué pasó al final, debemos decir que nuestro joven soldado lo pensó bastante bien, más que nada porque el pastel quemado ayudaba a agilizar la mente.
[Imagen: FsUUXVs.png]
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#2
Vaya engaño el de esa "Sylveon". Pero bueno, el vaso que derrama la gota resultó ser beneficioso de una forma.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
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#3
(08 Dec 2019
03:11 PM)
DoctorSpring escribió:
ARRIBA ESPAÑA

Eso siempre  [Imagen: pikaowo.png]

Dios, este fic fue como una montaña rusa de principio a fin y creo que por eso me ha gustado tanto. Cuando crees que no puede ocurrir algo más absurdo, va y sucede. Cuando volvió hacia arriba por el estornudo causado por el pelo de la sylveon no lo pude creer, se me quedó cara de estúpida y morí de la risa. Also menudo plot twist, que le devuelvan el dinero ?) O no, who knows, a lo mejor un ditto es más versátil  Snivylove
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#4
¿Me habré perdido algo? ¿Bagon evolucionó en un Salamence? Si es así, ese si que fue el mayor plot twist de la historia.

La trama fue hilarante. Me gusta el estilo del narrador en describir algo (situación o personaje) con analogías. Lo hace sentir tan bien.
Y el último comentario:
 
(08 Dec 2019
03:11 PM)
DoctorSpring escribió:
—Si lo piensa bien, pagar el servicio de una ditto tiene más posibilidades. Jejejej.

Me mató xD!

A todo esto, me gustó el sutil worldbuilding. En este mundo los servicios de Ditto son menos valorados. Se entiende el porqué, aunque en la cita que hice, ese personaje "sapbe".

Saludos.
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