Índice - Alma de Plata
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ÍNDICE

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(Banner hecho por la lindísima @Lunarium <3)
 
 
Opening Alma

Mostrar Capítulos
Prólogo

Capítulo 1: Una gran decisión

Capítulo 2 (1/2): Un mal presagio

Capítulo 2 (2/2): Un mal presagio

Capítulo 3: La aventura comienza

Capítulo 4: El primer gimnasio

Capítulo 5: Empiezan los problemas

Capítulo 6: Pozo Slowpoke

Capítulo 7: El segundo gimnasio

Capítulo 8: El Encinar

Capítulo 9: Ciudad Trigal

Capítulo 10: El tercer gimnasio

Capítulo 11: Contra Blanca​​

Capítulo 12: El Pokéatlhon

Capítulo 13: Ciudad Iris

Capítulo 14: Contra Morti

Capítulo 15: Cuenta la leyenda...

Capítulo 16: Ciudad Olivo

Capítulo 17: Ciudad Orquídea

Capítulo 18: Contra Aníbal

Capítulo 19: Contra Yasmina

Capítulo 20: Rumbo a Pueblo Caoba

Capítulo 21: Pueblo Caoba. El Lago de la Furia

Capítulo 22: El escondite del Team Rocket

Capítulo 23: ¿Necesitas ayuda?

Capítulo 24: Contra Fredo

Capítulo 25: Mary

Capítulo 26: La revancha es un plato que se sirve frío

Capítulo 27: Infiltrados en Ciudad Trigal

Capítulo 28: La traición sale a la luz

Capítulo 29: Hacia la Torre Radio

Capítulo 30: El comienzo del final

Capítulo 31: Revelaciones

Capítulo 32: Falso alivio

Capítulo 33: Inquietudes a la luz de la luna

Capítulo 34: Una breve pausa

Capítulo 35: Reunión de emergencia

Capítulo 36: ¡Diversión en la Ruta Helada!

Capítulo 37: Ciudad Endrino

Capítulo 38: Contra Débora

Capítulo 39: La Guarida Dragón

Capítulo 40: Alineando el tablero

Capítulo 41: Las chicas kimono

Capítulo 42: Los Descendientes

Capítulo 43: Alea iacta est

Capítulo 44: Cuando parece que no hay salida

Capítulo 45: La tierra es mi elemento

Capítulo 46: Tres, dos, uno... Acción.

Capítulo 47: En los cielos de Johto

Capítulo 48: Entre abrazos y lágrimas
 
¡Hola! Siento que de alguna forma debo hacer una aclaración antes de que me leáis pero no os preocupéis, será breve. Bienvenidos a Alma de Plata, soy Sakura y me alegra un montón que hayáis decidido darle una oportunidad a mi historia. No obstante, debo advertiros de algo, y es que este fanfic ha cambiado mucho desde el momento en el que fue iniciado. Hace unos años que escribí el prólogo y lo que tenía entonces en mente para esta historia fue cambiando con el tiempo, por lo que iréis viendo una evolución progresiva tanto de la trama como de mi forma de escribir como de todo en general. Esto significa que algunos capítulos están mejor que otros, esto significa que algunas cosas que tuvieron que suceder a lo largo de cinco, diez, veinte capítulos sucederán en uno o dos porque no es lo que tenía en mente en su momento pero se me ocurrió a posteriori tras un proceso de evolución y consideré oportuno añadirlo. Esto significa que puede que algunas cosas os choquen, pues Alma es mi primer longfic y de ella he aprendido un montón gracias a los errores que he cometido. Tiene cosas buenas, evidentemente, pero os estoy diciendo esto porque no vais a encontraros con un fic lineal y más o menos igual, vais a encontraros con un fic dinámico que ha ido cambiando conforme ha ido cambiando su autora tanto como persona como escritora. Si aun sabiendo esto seguís teniendo curiosidad y queréis leerlo ¡adelante! Si consideráis que no es para vosotros y buscáis otras cosa os recomiendo echarle un vistazo al resto de fics que tenemos en la cueva, son muy buenos y seguro que algunos se acoplan a lo que buscáis. Poco más que añadir, hagáis lo que hagáis espero que disfrutéis de la lectura y tengáis una estancia agradable~
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Longfic- Alma de Plata

Extension largaLongfic
FranquiciaCoregames
GéneroAmistadAventura
Resumen

Lira empieza una gran aventura para convertirse en la próxima Campeona de Johto. Sin embargo, no va a ser un camino de rosas. Una amenaza que se creía extinta hace tres años vuelve a resurgir y ella es la única capaz de detenerla. ¿Cumplirá sus objetivos o acabará siendo aplastada por sus enemigos?

Mostrar Capítulo 46 (comentarios)
Creo que es la primera vez que uno de los capítulos no muestra el título sino hasta pasada la primera escena. Esto demuestra que la cosa es seria, y que hay mucho por mostrar  Psweatduck
 
Cita:—Vaya, esto sí que debe ser el cielo. Los tres juntos en una habitación sin gritarnos.

JAJAJAJAJAJAJAJAJA, qué viejo astuto este Ryuu.
 
Cita:—Por lo visto tú no estás mucho mejor —Ryuu apretó débilmente las manos de sus nietos y se calló para recuperar fuerzas antes de volver a hablar—. Acercaros y escuchadme bien, los dos. No sois nada parecido a un fraude aunque os sintáis como uno por las expectativas tan altas que os ponéis. Sois capaces de hacer grandes cosas… Habéis hecho grandes cosas… Y no os habéis convertido en los mejores entrenadores de Johto por pura suerte. ¿Ya habéis olvidado vuestro entrenamiento? ¿Las cicatrices que cubren vuestros cuerpos? ¿Las noches llorando de dolor? Aquellos momentos en los que pensabais que vuestra mente y vuestro cuerpo no iban a aguantar… y aguantaron… Por eso estáis aquí, por eso lleváis esa capa a vuestras espaldas y un gran peso en vuestros hombros. Cuando tocáis fondo encontráis la forma de seguir hacia adelante, como las bolas de dango que suben a la superficie cuando llevan un rato hirviendo en el agua —Esa comparación logró arrancarles una sonrisa a los primos y, en consecuencia, a Ryuu. Si todavía no era capaz de dejar de lado su gusto por los dulces entonces no estaba tan mal como temían.

Por un lado me encanta el discurso que les da a sus nietos, porque todos necesitamos una persona (o un abuelo) como Ryuu en nuestras vidas; por el otro, me produce ganas de ver una precuela o algún capítulo especial en el que se profundice en los primeros años de entrenamiento de Lance y de Débora (más de lo que ya se ha profundizado con uno que otro flashback, por supuesto xD). Si hay algo que me gusta de tu historia y creo que nunca lo he mencionado es el cómo haces lucir el entrenamiento de dragones (o de pokémon de tipo dragón) como un arte, una que solo miembros del Clan Endrino o entrenadores con una férrea fuerza de voluntad (como los discípulos de Débora) pueden dominar, lo cual le da más peso a la línea de Lance en Rojo, Azul y Amarillo sobre que los pokémon dragón son difíciles de capturar y de criar, pero que una vez que se fortalecen se vuelven casi invencibles.
 
Cita:—Ya verás como dentro de nada viene el equipo médico a decirte que tus maravillosos nietos han cumplido con éxito su misión —comentó Débora con una sonrisa mientras soltaba la mano de su abuelo y Lance hacía lo mismo, o lo intentaban, porque Ryuu no se soltó de ellos. Los dos se extrañaron pero cuando sintieron que él tiró de sus manos se inclinaron un poco sobre la cama para oírle mejor, intuyendo que quería comentarles algo más.
 
—Solo quería recordaros —dijo con una sonrisa mientras los ojos se le cerraban— que siempre voy a ser vuestro abuelo, siempre vais a ser mis nietos, y por esa razón os voy a querer siempre… Pase lo que pase… Hagáis lo que hagáis… Ganéis o perdáis… Porque sois lo mejor que me ha podido dar la vida.

AAAAAWWW, MI KOKORO, ESTOY LLORANDO  LetalQQ
 
Cita:Los entrenadores siguieron así durante un buen rato aunque hubo un momento en el que Morti no pudo evitar abrir los ojos. Se sentía intrigado por la criatura que se hallaba en el interior de la torre y, aunque se hacía una idea del poder que tenía y sabía que era mejor que no saliera de ahí, una parte de él quería ver a qué se estaban enfrentando, por eso miró a través de la barrera e invirtió parte de su energía en intentar localizar a aquella criatura. En un principio no vio nada, lo cual no le sorprendió, pero al cabo de un rato vio una sombra moverse por el recinto. Esta aparecía y desaparecía en las ventanas, cambiaba de piso rápidamente y parecía danzar a su aire dentro del edificio. Eso captó su atención y le hizo bajar la guardia para centrarse más en esa sombra, la cual fue adquiriendo progresivamente una forma más definida. 

Mewtwo quiere ser hokage como Naruto, por eso está aprendiendo a moverse como ninja (?)
 
Cita:Ho-Oh ya no se encontraba en lo alto de la Torre Radio. En su lugar apareció un pokémon humanoide con rasgos felinos, piel grisácea, vientre púrpura y larga cola del mismo color. Lo que más llamaba la atención de aquel ser era sin duda su aura, la cual emanaba un poder tan brutal que los hombres no podían parar de sentir escalofríos al pensar en lo que podría hacerle a la ciudad o los estragos que un combate contra él podían causar. Tampoco resultaba tranquilizadora la mirada que le estaba dedicando al ave legendaria, que se había acercado a él manteniendo una distancia prudencial.

Y ahora se viene el enfrentamiento con mayúsculas.
 
Cita:Con un poco de suerte tendrían juegos de mesa con los que pasar el rato. 

Mary: "Crearé mi propio Equipo Rocket con juegos de azar y muchos, muchos legendarios."
Cita:Los dos hombres que estaban antes en la barrera ya no se encontraban ahí, ni el ave legendaria. En su lugar había parecido un ser extraño y, a su lado… Mary no se lo podía creer. Se levantó y se acercó a la barandilla mientras sentía que el aire amenazaba con abandonar sus pulmones, tenía que asegurarse de que aquello no era una ilusión o alguna alucinación. Miró a Silver, quien se había quedado de piedra, y eso fue lo que confirmó sus dudas.
 
Giovanni había vuelto.

DUN, DUN, DUUUUUNNNN
Cita:Giovanni dio un par de pasos sobre la barrera, pues había aparecido en lo alto de esta, tal y como le había pedido a Celebi. Desde ahí podía ver gran parte de la región aunque lo que realmente le interesaba estaba a un par de metros de él. El otrora líder de gimnasio dirigió su mirada a su mano derecha, en la cual sujetaba la Master Ball con la que había atrapado a su as. Gracias a Lira ahora entendía por qué no había sido suficiente atraparlo con esa cápsula tan avanzada: esa servía solamente para retenerlo físicamente, le había hecho falta un poco de fuerza y la influencia de las señales para someterlo por completo. Como Atlas se guardó una copia de los resultados de las investigaciones del Lago de la Furia pudo modificar su Pokégear para que este emitiera las ondas necesarias para controlarlo, gracias a las cuales pudo pedirle que hiciera uso de sus poderes para retener al personal y la seguridad de la Torre Radio y así usar la antena para propagar mejor las ondas, pues las que emitían su móvil servían solo para controlar unos pocos pokémon débiles a la vez o a uno poderoso. De paso, como la antena podía emitir más ondas con más potencia, su control sobre él también aumentaba así que se aseguraba de que no podría escapar bajo ningún concepto.

Astuto.
 
Cita:Ho-Oh era un gran oponente. El ave contaba con un vasto poder, pero limitado, y Giovanni sabía que no podría causar interferencias en las ondas, combatir contra Mewtwo y proteger Ciudad Trigal a la vez. Tenía que centrarse en algo y la seguridad de su región era lo primero, lo que acabaría siendo su perdición. Sus labios se curvaron en una gran sonrisa mientras veía como Mewtwo dirigía un rayo a unos edificios cercanos y Ho-Oh lo detuvo, tras lo cual su pokémon aprovechó para lanzarle un poderoso ataque que le hizo descender unos metros. Ho-Oh dio un par de vueltas sobre sí mismo y, cuando se recuperó, abrió el pico para lanzar una gran bocanada de fuego que hizo recordar un volcán en erupción. El ataque le dio de lleno en el pecho y lo empujó al cielo, y cuando el fuego desapareció las ascuas cayeron al suelo como una lluvia de estrellas. Ho-Oh voló un poco más alto para hacer que Mewtwo le siguiera e intentar alejarlo de la ciudad pero el psíquico decidió meterse entre las calles, así que el ave se vio forzada a seguirle para evitar que hiciera algún destrozo. Giovanni se acercó al borde de la barrera para intentar seguir la persecución con la vista.

Me encantó este párrafo. No tengo mucho más que decir, simplemente me encantó.
 
Cita:—¿Orgulloso? —Silver alzó las cejas, asqueado, y ligeramente abrumado por lo que había acabado de ver— ¿De que solo sepas hacer organizaciones que acaban siendo derrotadas por gente de mi edad o de que te pases la mayor parte del tiempo escondido y solo salgas cuando sientas que las cosas van a tu favor?

Bien dicho.
 
Cita:—Tranquilo, Mewtwo. Él no supone una amenaza, sigue con tu trabajo.
 
Mewtwo y Silver se miraron durante un par de segundos. Un silencio extraño se instauró entre los dos y, por unos instantes, el tiempo pareció detenerse para ellos. El joven se quedó quieto pero cuando salió de su asombro sacudió la cabeza y volvió a la realidad.
 
—De hecho ahora que está aquí preferiría que no se fuera.
 
—¿Por qué? ¿Quieres admirar de cerca mi gran creación?
 
—No —dijo tajantemente mientras levantaba un brazo y señalaba hacia su izquierda—. Es que así se lo sirvo en bandeja.

Badass Silver is best Silver. Y encima con el legendario mascota de Pokémon Plata. No sé si fue deliberado o algo inconsciente, pero muy buen simbolismo.
 
Cita:Debía tratarse de una broma de mal gusto, no podía haber otra explicación, pero por mucho que no quisiera creerlo la verdad era que sobre ellos se cernía la silueta de un pokémon parecido a un dragón blanco. Su tamaño y sus placas azules no daban lugar a duda, se trataba inequívocamente de Lugia, y en su lomo portaba a la joven que pensaba haber dejado abandonada en las cataratas Tohjo. Eso hizo que, por primera vez, la preocupación se abriera paso en su pecho. Si ella estaba ahí era porque Celebi le había desobedecido y si Celebi le había desobedecido… ¿dónde estaba Carol? Pensó que Atlas la había dejado encerrada en el sótano del gimnasio de Ciudad Verde pero de ser así no estaría viendo a la deidad de los mares en ese momento. ¿Había logrado escapar? ¿Cómo? ¿Adónde habría ido?

Uyuyuy, alguien está en problemas.
 
Cita:El felino se había situado delante de ellos. Ya no podía ocultarse como había estado haciendo con Ho-Oh porque Lugia también tenía poderes psíquicos que le indicarían su posición, así que aunque se escondiera era cuestión de tiempo que le volvieran a encontrar.

Eso y, aún si no los tuviera, un gato antropomórfico de más de 1 metro de altura en una ciudad tan poblada va a pasar igual de desapercibido que un fenghuang de 3.
Cita:Por suerte su indecisión no duró mucho, porque mientras ella pensaba qué hacer Ho-Oh se situó a su lado con su ayudante subido al lomo. Lira no pudo evitar sonreír al ver el buen equipo que hacían.
 
—¡Morti! ¡Veo que al final te ha elegido a ti!

¡SÍ!
 
Cita:El líder de gimnasio le dedicó una tímida sonrisa aunque no tardó en recordar la situación en la que se encontraban. Se inclinó hacia Lugia para decirle algo a Lira y ella también se inclinó para poder oírle bien.
 
—¡Mento y yo descubrimos algo cuando Mewtwo recibió el aerochorro de Lugia y es que la barrera se tambalea cada vez que algo le golpea fuertemente! —gritó el rubio para hacerse oír entre los graznidos— Así que no tenéis que derrotarle, ¡basta con darle las veces necesarias hasta que esté lo suficientemente débil como para que podamos romperla! No te preocupes por los pokémon o la ciudad, Ho-Oh y yo nos encargamos de eso.
 
—Recibido. ¡Suerte!
 
Morti asintió y le dedicó una última sonrisa alentadora mientras Ho-Oh alzaba el vuelo y se encaraba a la gran bandada. El ave extendió sus alas y estas brillaron con el color del arco iris mientras la luz del Sol ganaba fuerza gracias a día soleado. Ho-Oh creó una bola de fuego delante de su pico que fue aumentando de tamaño hasta que alcanzó una dimensión considerable y se la lanzó a la bandada. El ataque le dio a algunos pokémon y cumplió su objetivo: separarlos para disminuir su fuerza. Juntos podían suponer una amenaza pero solos no lograrían ni hacerle cosquillas a los legendarios. Aquella escena llenó de determinación a Lira, quien sintió que su motivación creció exponencialmente.

Esto merece música de fondo  Larvitar


 
Cita:—Nosotros no podemos quedarnos atrás. ¡Vamos a por Mewtwo!
 
Sin nada más que añadir, Lugia empezó la persecución del felino. Algunos fearow se cruzaron en su camino y unos pidgeotto cayeron del cielo al ser alcanzados por las llamas de Ho-Oh, pero volvieron para hacerle frente porque la señal de las ondas así se lo indicaba. Lugia esquivaba todos los obstáculos que se interponían en su camino y avanzaba raudamente hacia su verdadero objetivo, hasta que se detuvo cerca del gimnasio.
 
<<Está por aquí. Se ha vuelto a esconder pero siento su presencia.>>
 
—Entonces hagamos que salga. ¡Paranormal!
 
Lugia emitió unas ondas que le dieron a Mewtwo y causaron el efecto deseado, porque le molestaron tanto que este se hizo visible. Lugia lanzó otro aerochorro en su dirección pero Mewtwo lo detuvo y contraatacó con un rayo de enorme poder psíquico que obligó a retroceder al legendario. Lugia extendió sus alas para frenar el retroceso y las batió para crear una gran ráfaga que elevó al felino un par de metros. Este creó una gran bola de energía morada y se la lanzó a su adversario, que la esquivó por poco, lo que hizo que chocara contra el suelo de las calles y creara una gran grieta en este. Después de eso Lugia ascendió para hacerle frente a Mewtwo en los cielos de la ciudad, donde le estaba esperando, mientras unas nubes empezaban a formarse a su alrededor y la tensión crecía por momentos.


 
Cita:El perro le hizo caso a Débora y, con cuidado de no quemar a los primos, se envolvió en fuego y fue a por la primera serpiente. Al ver la luz algunos de los gyarados intentaron atacarla, lo que hizo que se dieran entre ellos y comenzara una pelea interna que dejó fuera de combate a un par. Entei esquivaba las hidrobombas mientras saltaba para volver a pisar las cabezas de las serpientes, pero se resbaló en un aterrizaje y perdió velocidad, lo que le dejó expuesto a los ataques momentáneamente. No tuvo más remedio que lanzarse al agua para esquivar varios hidrobombas, aunque los tres sabían que al hacer eso habían firmado su sentencia, más cuando un acua cola separó el lago en dos y las corrientes los empujaron a sitios distintos. Las olas se empeñaban en hundirlos y, en una de esas, mientras Débora intentaba salir a la superficie, vio dos luces rojas en la profundidad. Dos luces rojas que se iban haciendo más grandes, dos luces rojas que se acercaban a ella, dos luces rojas que brillaban con el dolor de su alma.
 
Dos ojos rojos de los que no tenía forma de escapar.

Y así, damas y caballeros, es como se hace un cliffhanger TRE-MEN-DO. Also, muy buen uso de Entei, que de los tres perros es el que más cariño merece en los juegos (aunque al menos tiene la mejor película del anime).

Decidí cambiar el formato con el que suelo comentar a menudo porque sentía que este capítulo lo merecía. Hay muchísimos arcos de personaje que se terminan de completar de forma satisfactoria en base a lo que se vino construyendo lenta y meticulosamente en capítulos, mucha acción por doquier y algunos cabos sueltos que todavía requieren ser atados (como el cómo fue que Carol y Celebi llegaron tan pronto a donde Lyra y Lugia, o dónde estaba Lugia cuando Lyra entró en la cueva y cayó en la trampa de Giovanni). Pero en esto último te haré caso y esperaré a que salga el próximo capítulo para que estas dudas se respondan mientras me voy haciendo una idea por mi cuenta.

Decir que este capítulo me ha fascinado es quedarme corta. Rebasó mis expectativas y, como siempre me pasa con tu fic, me dejó con ganas de más en todos los aspectos (en el buen sentido).

Nos estamos leyendo en la próxima actualización, Saku  totodile

PD: me imaginé a Lance y a Débora en los monos de invierno oscuros que describiste y morí de la ternura por lo adorables que se me hacían.
 
"Este fic es como un buffet de todo lo que puedas comer"-SoujiFujimura
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Es hora del momento meme viejo: "OOOOOH ESTO SE VA DESCONTROLAR". Se acabó meme viejo. Al final salí ganando de posponer la lectura, porque ahora tengo dos capítulos nuevecitos para mí. Bueno, vamos a la historia. Carol es un amor tan amor que se preocupa por el viejo que la secuestró. Esas son las waifus que me gustán. Hablando en serio, no me puedo imaginar el labor que tienes en la cabeza para juntar varias tramas a la vez. Carol, Silver, Mary, Lira, los hermanos dragón, todos personajes que tienen su propio punto de vista y una trama que se une con la principal. Por cierto, Mary se vuelve a llevar la palma en este par de capítulos. Es un poco random de mi parte, pero me gusta el detalle de que se haga peinados cuando esta aburrida, es como muy adorable y te da a pensar del backstory del personaje. Me imagine a Mary peinandose en los barrios pesados y es una bonita postal. A ver que más... ah sí, el ñutu. Buena introducción del pokémon. Seamos honestos, todos nos hacíamos a la idea de que iba a estar desde hace varios capítulos, pero la manera en la que lo introduciste con todo ese rollo con silver estuvo bien.

Las escenas de los primos en el hospital pues que te cuento que no te hayan contado ya, estuvo bonita. Que Ryuu sea tan bacan para tankearse un golpe en la cabeza y el estado emocional de sus nietos. 

Ese viejito es la onda.

Eso sería todo. Se acerca la conclusión.

Saludos.
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Los Fan Arts usados en esta edicion son propiedad de sus respectivos autores
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Texto introductorio para evitarle spoilers al que todavía no se haya puesto al día con la historia. Hola, si estás leyendo esto desde Discord dejame decirte que sos un chismoso mugroso y que deberías estar haciendo algo más productivo con tu vida, como rescatar perritos abandonados o participar de la actividad de Halloween para hacernos cagar en las patas. ¿Seguís leyendo esto? Parece a propósito, ¿acaso querés encontrarte un spoiler? Bueno, llegaste al lugar indicado, porque no pienso reservarme nada. Y lo primero que tenés que saber es que... Lira todo este tiempo fue la hija de Lance y Débora. ¡No sean mal pensados! Fue adoptada.

Ahora en serio.

Entiendo lo satisfactorio que es para vos llegar a este punto de la historia, porque sé por lo que pasaste en el proceso creativo para llegar a esto y es toda una odisea. Ver cómo se va armado el rompecabezas y cómo puede ya apreciarse la gran imagen que da forma es tan gratificante para el autor como para el lector, y definitivamente lo es aún más cuando eso implica meter una increíble pelea entre Mewtwo, Lugia y Ho-Oh a lo largo, ancho y alto de una ciudad tomada.

Tengo que sacarte un poco de crédito porque, en realidad, mi momento favorito no tuvo que ver con una secuencia de acción bombástica (aunque disfruté mucho de eso, y siempre leo tus batallas re divertido porque sé que es lo que menos te divierte escribir, así que te imagino sufriendo mientras te brillan los ojos imaginando las secuencias súper destructivas y los ataques mortíferos y el fuego lloviendo sobre la ciudad en forma de estrellas), sino claramente con la introducción y la secuencia súper sakurística y emocionante entre los primos y el vejete. Btw, ¿realmente sabíamos que Ryu era re fanático de los dangos? Si lo comentó alguna vez antes se me pasó bajo el radar, pero igual fue muy tierno ese diálogo. Aunque lo que más disfruté fue que no agarraste para el camino de la sensibilería barata y cursi, sino que al toque pasamos a los domadragones con los pantalones bien puestos (y menos mal) y la frente en alto saliendo decididos a plantarle cara al problema. Me gustó ese énfasis en lo badass de sobrellevar el momento difícil con esa entereza.

Mi otro momento favorito, incluso por encima de la excelente irrupción de Lira sobre Lugia -que de algún modo esperaba que sucediese-, fue el diálogo previo entre Silver y Giovanni y cómo describiste la aparición de Mewtwo. Ahí hiciste un laburo genial trazando paralelismos entre el colorado y la "otra" creación de Giovanni (al menos Mewtwo sí es un hijo deseado), pero es que además lo remataste con un SEGUNDO paralelismo, esta vez mucho más simbólico y hasta meta, cuando justamente entra en escena Lugia para ayudarlo. Claramente fue algo buscado y muy estiloso, no por nada el fic se llama como se llama. En definitiva, lo que me hizo fanboyear del momento Lira fue en realidad la parte simbólica y la fuerza conceptual del suceso, más allá de la súper pelea espectacular y dragonbolera entre legendarios. Las cosas que pueden interpretarse de este capítulo son mucho más valiosas para mí incluso que las que se narran de forma explícita, y es un ejercicio muy interesante el de leer tanto a la historia que el autor nos quiere contar, como al propio autor a través de lo que nos cuenta.

Ah, y estás empecinada en que adoremos a Mary. No puedo creer que en medio de toda la locura la mina haga eso con su pelo, pero es algo muy apropiado para su personaje y me consta que es un tic nervioso muy habitual en las mujeres, así que no puedo quejarme. Si yo tuviera ese pelazo posiblemente también jugaría mucho con él mientras gatos mutantes mágicos acechan. (?)

Me llamó la atención que, aunque Celebi haya ayudado a Lira a salir de la prisión espacio/temporal en la que se hallaba (porque no solo tenés que salir de una fosa honda y angosta cavada por el italiano loco, sino que después de eso tenés que escaparte del plano temporal en el que quedaste varada, meses atrás de los acontecimientos que nos preocupan ahora xD!), realmente no veamos nada de él ni de Carol en todo el capítulo. Se la echó un poco de menos, pero en cierto modo es un alivio que no se reparta el capítulo entre taaaantos personajes por separado. Lo bueno es que ahora casi todo el mundo se está juntando en Trigal, así que los plots convergen y se unifican.

El final me pareció una versión más creepy y desesperanzadora del episodio de Nessa de Twilight Wings. Algo me dice que no se va a encontrar cara a cara con un lindo Milotic de su infancia. Sea como sea, va a ser interesante ver cómo sigue eso. e.e
[Imagen: 7h3LGNS.png]

Pokémon No More

Sobre el plagio:
"Tenemos un protagonista con nombre japonés que curiosamente tiene cuatro sílabas"
                                                                                                                                        —Velvet
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Guau, ya estamos aquí. Sabía que no tardaría mucho en subir este capítulo pero no me esperaba hacerlo relativamente pronto, me ha traído recuerdos de aquella época en la que actualizaba Alma cada semana/dos semanas, ¿os acordáis? Pues tampoco tardaré mucho más en subir el siguiente porque estoy escribiendo a full y lo tengo muy avanzado pero ¿podéis culparme? Esto se acaba, chicos, el siguiente cap cerrará este arco y... Me paro a pensar y no lo creo, estoy a punto de ponerle el broche a uno de los eventos que más nerviosa me ha puesto y del que pensaba que no saldría. Hubo un punto en el que no me convencía nada de lo que estaba haciendo para empezarlo hasta que al fin me dije "mira, como no te va a gustar nada porque tienes mucha presión escribe algo para salir del paso y sigue a partir de ahí porque sino no avanzas y con lo lejos que has llegado sería una lástima parar aquí" y mirad dónde estamos ahora, un par de meses después de aquello. Si me dijerais que acabaría muy satisfecha con el resultado a lo mejor no os creería pero la vida es maravillosa y da muchas vueltas, tremendo desarrollo de personajes y autora habéis visto jeje. Con esto me despido de los grandes quebraderos de cabeza para lanzarme de lleno a la recta final y disfrutar como niña de lo que viene, si antes tenía claro que iba a acabar Alma ahora lo tengo clarísimo. Disfrutad que queda poquito </3

Ah, sí, algunos ya lo habéis visto pero otros no, resulta que al final me he animado y he hecho un opening de Alma de Plata jeje. Se puede mejorar, la calidad de algunas imágenes es meh y no me gusta del todo cómo quedan las letras del final PERO es algo que he hecho yo con mucho amor y estoy feliz. Dadles las gracias a los chicos de TxT, porque descubrí hace poco su canción Everlasting Shine que resulta ser uno de los openings de Black Cover y ha sido lo que me ha empujado a ponerme manos a la hora, mira que llevaba tiempo queriendo hacerlo y ellos me han dado la chispa que necesitaba. Sí, es un grupo de K-pop pero la canción está en japonés así que shhhh, me sirve para hacer un opening 100% otaku no fake. Ahora sí, sin más preámbulos, os dejo con el link del opening (lo tenéis en el índice también) y paso a responder comentarios. Ciao~

Opening Alma <3

@SoujiFujimura: pocas cosas en Alma de Plata son anecdóticas y los paralelismos que establecí entre Silver y Mewtwo no son una excepción jeje. Los primísimos tienen que cuidar de la vejez, que ya no son lo que eran y aun así no paran de sobreesforzarse. Perdón por las tildes y perdón por las faltas que te puedas encontrar en este cap, estoy con los ojos moridos por haberme pasado el día mirando el ordenador PERO ES QUE quería compartiros ya el opening y esto así que sorry </3. ¿Sabes cuánto tiempo hace que planeé y escribí lo de Ryuu? MESES. Me apetecía incluir un momento soft entre el clan Endrino y ese fue el resultado, me alegra ver que tuvo buena acogida porque lo añadí con todo el amor.

@nakun92: ¿a que no esperabas que fuera a ser Mewtwo? Menudo plot twiste me he marcado xD Podría decirse que la batalla de este capítulo es corta pero intensa y hay una parte en la que el diálogo y las emociones van a cobrar especial relevancia, ya veréis a qué me refiero. He disfrutado mucho escribiendo una parte determinada de este capítulo y espero que vosotros también disfrutéis leyéndolo.

@Lunarium: me alegra mucho que Danot y tú hayáis resaltado las partes de Ryuu que más me gustaron de esa escena <3 also gracias por tus bellas palabras. El tema de domar dragones es algo que me gustaría tratar con más profundidad en el colectivo que estoy haciendo con Morde (momento spam (?) pero no te niego que alguna vez he tenido ganas, y muchas, de escribir sobre los primeros años de Lance y Débora. De hecho iba a hacer un fic que narrara las aventuras de Lance desde que recibe a dratini hasta que se convierte en miembro de Alto Mando pero es que no me da la vida xD Amamoooos a Silver badass, es una personalidad que se creó a su medida. ¡Gracias por las canciones de batalla! En este capítulo hará falta alguna más jeje. Espero que con este episodio parte de tus dudas queden resueltas y te resulte tan satisfactorio como el anterior, le puse muchas ganas y me da que mi subconsciente escribió algún momento por mí, lo que lo convierte en personal pero eso es la norma aquí así que nada nuevo bajo el sol.

@DoctorSpring: memes viejos besto memes. Es lo bueno de posponer algunas lecturas, que lees de seguido partes por las que gente tuvo que llegar a esperar a veces meses, mira nomás esa estrategia. Pues ya que lo mencionas déjame confirmarte que he llevado un buen lío en la cabeza tratando de manejar todas las tramas a la vez, no dejar ninguna descolgada, no abrumaros con mucho cambio de vista por capítulo y hacer que poco a poco todo se junte en un punto sin que parezca apresurado y/o forzado PERO ha valido la pena, al final me he aclarado y ha salido esto así que gracias por notar mi esfuerzo. Mary besto always y no veas lo que he disfrutado volver a ella <3 Estaba claro que nunca tuve la intención de esconder que era Mewtwo, más bien quería que os fuerais haciendo lentamente a la idea de que iba a aparecer para que no diera la sensación de oh, ¿de dónde sale el gato tan de repente? Espero que disfrutes este capítulo también.

@Tommy: el amor de Ryuu por los dangos era un secreto hasta ahora y prometo que es solo un detalle para saber más sobre el personaje que la clave para acabar con Mewtwo, a no ser que sea intolerante a la harina de arroz... Pues te voy a decir una cosa, disfruté mucho haciendo esa batalla y la de este capítulo porque me las llevé a mi terreno: dejé de limitarme con los turnos y demás y le di rienda suelta a mi imaginación. ¿Un ataque de fuego que recuerda a una lluvia de estrellas? ¿Una bola de energía que se deshace como purpurina? Oh boy, no veas lo bien que lo pasé con eso y en este cap sucede lo mismo jeje. Igual me alegra que disfrutaras con lo otro porque también lo hice con cariño y como le dije al bueno de Danot hace meses que lo planeé porque me apetecía añadir algo así y, sí, me gustan los momentos cursis y dulces pero no en exceso por lo que tenía claro que en cuanto acabara esa secuencia tenía que venir una badass (sino me queda muy empalagoso, como las barritas de avena y miel que hice este lunes  LetalQQ no siempre hay que hacerle caso a las recetas).
 
(24 Oct 2021
11:44 AM)
Tommy escribió:
Las cosas que pueden interpretarse de este capítulo son mucho más valiosas para mí incluso que las que se narran de forma explícita, y es un ejercicio muy interesante el de leer tanto a la historia que el autor nos quiere contar, como al propio autor a través de lo que nos cuenta.

Awwww muchísimas gracias. Jo, no veas la TREMENDA ilusión que me hace que os deis cuentas de lo que expreso más allá de lo que las palabras dicen literalmente, me divierte mucho dejar algunos mensajes así y creo que a veces llega con más fuerza, o al menos queda mejor, que si lo digo explícitamente. Ay, todavía recuerdo cuando al principio del fic Meri era la única que quería a Mary (¿a lo mejor el nombre tuvo algo que ver? Seguro que se puede hacer un trabalenguas con esto) y yo me reía porque sabía que llegaría el momento en que todos la adorarías y ese momento HA LLEGADO. Y como mujer puedo confirmar que jugar con el pelo es un tic propio de nosotras (o de personas con el pelo largo, más bien), no son pocas las veces que he tenido que forzarme a dejar de hacerlo en mitad de una exposición o en clase, cuando lo tenía más largo podía estar todo el día jugando con él. Divierte y relaja pasar los dedos por el cabello, no sé por qué pero es una sensación agradable.

Tienes razón con lo de Carol, de hecho hice un cambio de última hora en este cap por tu comentario porque no estaba planeado ver nada de ella hasta el siguiente y, sí, era consciente de que nos faltaba la niña pero como dices son mucho personajes y no sabía cómo hacer para no saturaros: como le dije a Doc planificar todo esto no es nada fácil. Pero bueno, gracias a ti me di cuenta de que podía hacerle un hueco, y esto es algo que me parece muy bonito de ir haciendo el fic mientras lo publicas y es que la historia se va creando con la ayuda de los lectores también. En fin, no te entretengo más, a ver qué me dices de este cap <3

(Por cierto querido, casi siempre que veo algún post tuyo veo inevitablemente tu firma y me acuerdo de que hace meses que estamos sin cap de Namor, ¿pa' cuándo el siguiente? Nah, broma, no te quiero presionar, pero alguien me va a pagar por tenerme sin niños de Galar ni estafadores de Kalos).
 


Todo le daba vueltas. No recordaba lo que había sucedido ni lo quería intentar, pues cada vez que se forzaba a pensar un poco le entraban ganas de vomitar, pero no necesitaba mucho más para intuir que algo había fallado.

Atlas se sentó lentamente y cuando el mareo disminuyó se animó a echar un vistazo a su alrededor. Estaba en una azotea, en alguna ciudad, y a lo lejos podía ver una barrera de energía rosa y morada que cubría un edificio muy alto. Se iban formando unas nubes negras alrededor de la urbe que no hacían presagiar nada bueno y eso, sumado a la incertidumbre de no saber dónde estaba ni cómo había llegado hasta ahí, le hacía sentir incluso peor. ¿Qué hacía fuera? ¿No se suponía que estaba en el sótano del gimnasio de Ciudad Verde vigilando a Carol?

—¿Atlas?
 
Una voz femenina llegó a sus oídos y Atlas giró la cabeza hacia la puerta para ver de quién se trataba. Una joven rubia que llevaba un mono de trabajo naranja se encontraba ahí, mirándole con la misma expresión que él tenía. ¿Cuándo fue la última vez que se vieron? ¿Por qué iba vestida así? ¿Qué hacía ahí?
 
—¿Mary? ¿Qué haces tú aquí?
 
Un dolor intenso se apoderó de su cabeza durante unos segundos, lo que le obligó a llevarse las manos a la cara. Mary cerró la puerta que llevaba a la azotea y se acercó corriendo a él.
 
—¿No lo recuerdas? —preguntó mientras se agachaba a su lado— Conseguimos poner el plan de las ondas en marcha por segunda vez pero algo no salió del todo bien. Ahora mismo Giovanni está luchando contra unos niñatos que piensan que pueden hacerle frente, tenemos que aprovechar para huir y escondernos hasta que los derrote.
 
—Espera, no tan rápido —Atlas sacudió un brazo para alejar un poco a Mary y tener más espacio para pensar. Todavía estaba un poco mareado pero aun así tenía cierta claridad, claridad que se iba cuando ella se acercaba—. Hace un rato estaba en Ciudad Verde y ahora estoy aquí, hace tiempo que tú y yo no nos vemos y sé que no te caigo bien. ¿Por qué me quieres ayudar? ¿Cómo sé que puedo fiarme de ti?
 
—Bueno, no tienes otra alternativa, ¿cierto? —dijo mientras señalaba el cinturón del ejecutivo, el cual no contenía ninguna Poké Ball. Atlas maldijo al darse cuenta de aquello— Si te quedas aquí te atraparán tarde o temprano, no estás en condiciones de luchar y no puedes huir por tu cuenta. Me necesitas.
 
—Sí, te necesito, pero tú no me necesitas a mí. Así que te lo repito, ¿por qué me quieres ayudar? ¿No estarías mejor sin el Team Rocket? Y qué hay de tu amiga, ¿la vas a traicionar otra vez?
 
Algo cambió en la mirada de la rubia. Una tristeza amarga se apoderó de sus ojos, una tan dolorosa que resultaba imposible de fingir. Eso despertó la curiosidad de Atlas, lo que hizo que escuchara con atención lo que tenía que decir.
 
—Sí, me gustaría no volver a vuestra organización y encontrar la forma de seguir con mi camino como si nada hubiera pasado, pero durante todo este tiempo me he dado cuenta de algo y es que es demasiado tarde para redimirme —Mary señaló la barrera y Atlas la miró—. ¿Ves eso? Eso es culpa del Team Rocket, eso es en parte mi culpa. ¿Crees que nos perdonarán algo así? ¿Crees que me llegaré a perdonar algo así? —preguntó con la voz quebrada mientras bajaba el brazo— La respuesta es no, lo he visto en el tiempo que llevo en el centro de menores. Hay algunas personas que se preocupan por nosotros y quieren que nos reinsertemos en la sociedad pero hay otras, muchas, que siempre nos van a ver como delincuentes desalmados, que piensan que no debemos mezclarnos con ellas y, la verdad, no las culpo. No todo el mundo me va a dar una segunda oportunidad y lo entiendo, no es fácil perdonar a quien te ha causado tanto dolor.
 
Aunque dejó de hablar ahí Atlas intuía que no había acabado. No, todavía no había soltado aquello que de verdad le quemaba, aquello que le carcomía por dentro. Mary necesitó un poco de tiempo para llegar a la parte final de su monólogo y tuvo que inspirar hondo para calmarse antes de hacerlo.
 
—Eso me lleva al punto de Carol. Esperar que me perdone después de lo que le he hecho es bastante egoísta por mi parte, además, ella se merece una buena vida lejos de malas influencias, lejos de gente como yo. Me habría gustado tanto compartir una vida juntas pero ¡tendré que conformarme con lo que vivimos en el Team Rocket! Ya la traicioné una vez, ya crucé el punto de no retorno así que, ¿qué más da hacerlo de nuevo? Total, no tengo remedio. Ahora tengo que ver qué es lo que más me conviene y eso es ayudarte porque así lo tendrás en cuenta y me esperará una mejor vida en el Team Rocket rodeada con los de mi especie que encerrada aquí.
 
Había algo genuino en su dolor y en el quiebre de su voz que le hizo a Atlas creerla. Realmente parecía acabada y desesperanzada y ese era uno de los perfiles que buscaba la organización para conseguir reclutas: gente que no tenía nada y buscaba una causa en la que sentirse alguien. Mary no era la recluta más leal ni la que compartía todos los principios de la organización, pero sí era de las más desesperadas por quedarse en ella porque sabía que su vida fuera del Team Rocket no tenía valor. Nadie la quería y tampoco tenía a donde ir; con ellos al menos tenía un techo, comida y la seguridad de que nadie externo al grupo le haría algo. Eso le bastó a Atlas para aceptar su ayuda.
 
—Está bien. Me pongo en tus manos y te aseguro que no olvidaré este gesto, el Team Rocket lo tendrá en cuenta —dijo mientras dejaba que ella le pusiera de pie. Todavía estaba aturdido pero iba a confiar en la joven, si quería llevárselo de allí sería por algo—. Entonces ¿qué hacemos ahora? ¿A dónde me vas a llevar?
 
—Como esto se está poniendo peligroso lo mejor es escondernos hasta que podamos huir de forma segura —respondió mientras lo guiaba a la puerta que llevaba al interior del edificio. Mary la abrió de una patada y entró de lado para que los dos pudieran pasar a la vez, ya que el ejecutivo necesitaba apoyarse en ella para poder desplazarse—. No te separes, me aseguraré de que salgamos bien de esta.
 

 
Capítulo 47: En los cielos de Johto
 

 
El combate había empezado hacía un rato pero el nerviosismo de Carol no había disminuido ni un poco, todo lo contrario. Cada vez abrazaba a Celebi contra su pecho con más fuerza pero el pequeño no mostraba señales de que aquella opresión le molestara porque estaba igual de intrigado en la batalla que su amiga.
 
—¿Estás seguro de que no podemos hacer nada?
 
—Me temo que no. Les tenemos que dejar a ellos el resto —Celebi sintió que los hombros de Carol se hundieron así que alzó la cabeza para mirarla a los ojos brevemente—. Oye, no te pongas así. Si no hubieras derrotado a Atlas yo no podría haber desobedecido las órdenes de Giovanni y Lira no estaría aquí ahora. Has hecho bastante.
 
—Espero que lo suficiente.
 
Celebi volvió a centrarse en el combate al igual que Mento, que se había quedado como encargado de vigilar la barrera y a los dos viajeros del pasado, y no le quitaba el ojo a los legendarios por si algún movimiento se salía de control y acababa dándoles.
 
Mewtwo se había vuelto más agresivo después de recibir el impacto de las ondas de paranormal, ya que estas le habían molestado más de lo intencionado, por eso se estaba preparando para atacar con todo lo que tenía. Su frente empezó a brillar y un par de ondas salieron disparadas en todas las direcciones, impactando en edificios y todo lo que se cruzaba en su camino. Lira se cubrió la cabeza, pues aunque ninguna onda le había dado las vibraciones de estas le generaban malestar. Era como si Mewtwo estuviera intentando deshacerse de su dolor liberándolo en forma de energía con sus ataques y aquella mala sensación podía ser percibida a través de las oscilaciones que generaban sus ofensivas.
 
—Aléjame un poco, no puedo pensar con claridad.
 
Lugia cumplió el mandato de Lira pero Mewtwo decidió cambiar los roles y perseguirlos como habían hecho ellos con él minutos antes, y no solamente los seguía, sino que iba creando barreras delante de ellos para entorpecerlos y así alcanzarlos con más rapidez. Con cada barrera que tenían que esquivar la distancia entre ellos disminuía peligrosamente, lo que puso en alerta a la deidad de los mares.
 
<<Puedo atacarle cuando me digas.>>
 
—No, ya hemos visto que atacarle por atacar no sirve de nada, solo le provoca más dolor —dijo Lira mientras se aferraba al lomo de Lugia y señalaba el cielo para pedirle que volara más alto—. Así que ahora vamos a hacerlo a mi manera.
 
Lugia ascendió todavía más y Mewtwo hizo lo mismo. Lira miró a su alrededor y cuando le pareció que estaban lo suficientemente lejos de la civilización dejó que el felino se acercara a ellos antes de decirle al legendario lo que tenía en mente.
 
—Deja que descargue su dolor. Crea objetivos que tenga que atacar pero que no le causen más daño.
 
Dicho y hecho, Lugia hizo lo que se le pidió y fue creando corrientes con sus alas para que Mewtwo tuviera que emplear sus poderes en deshacerse de ellas. Eran lo bastante débiles como para que pudieran contrarrestarse con pocos movimientos pero lo bastante fuertes como para obligarle a actuar. Eso hizo que varias explosiones llenaran el cielo de Ciudad Trigal, porque mientras Mewtwo se deshacía de los señuelos de Lugia, Lugia acababa con las barreras que Mewtwo seguía interponiendo en su camino. Movimientos que a priori parecían llevar solo al desgaste pero eso era parte de lo que Lira buscaba hasta que se le ocurriera un plan más efectivo.
 
<<Ten en cuenta que es lo suficientemente inteligente como para darse cuenta de que lo quieres cansar y cuando eso suceda dejará de seguirte el juego.>>
 
—Lo sé, por eso vamos a ir poniéndole las cosas difíciles de vez en cuando. Intenta no darle, ¡aerochorro!
 
Mientras el futuro de Johto se disputaba en las alturas Giovanni miraba el cielo, inquieto. No había contado con la desobediencia de Celebi, no había contado con que Lugia estaría ahí también y desde luego tampoco había contado con la presencia de su hijo. Pensó que Atlas estaría durmiendo cuando volvió al presente con él, lo que le hizo pensar que todo iba sobre ruedas en Ciudad Verde, pero ¿a lo mejor le había pasado algo más grave y lo había dejado inconsciente sin darse cuenta en lo alto de algún edificio de la ciudad? ¿Carol habría tenido algo que ver en eso? Sus manos aferraron con fuerza su Pokégear mientras sus ojos se fijaban en la bandada de pokémon de tipo volador que le estaban haciendo frente a Ho-Oh.
 
—No pensarás en huir.
 
El especialista en tipo tierra miró por encima del hombro al joven. Aunque Silver tenía las manos en los bolsillos se le veía lo suficientemente tenso como para saltar a la acción en cualquier momento, sabía que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa si se le cruzaba el cable. Giovanni sonrió y dirigió su mirada hacia Ho-Oh.
 
—Huir ahora con lo divertido que se puede poner esto —dijo mientras volvía a introducir una orden en el dispositivo móvil—. Eso sería imperdonable.
 
En cuanto dejó de escribir en el móvil el comportamiento de la bandada cambió. Esta dejó de atacar a Ho-Oh y fue directa a por Mewtwo. Silver no entendió por qué su padre le había pedido a los pokémon que atacaran a su creación hasta que pasados unos segundos comprendió que no la estaban atacando, la estaban protegiendo. Al mismo tiempo, un sonido procedente de las calles le hizo mirar hacia abajo, lo que le permitió ver que una enorme polvareda se estaba levantado en las puertas de la ciudad, pero al prestar más atención comprobó, con horror, que esa polvareda la estaban formando pokémon salvajes de otras rutas cercanas que habían entrado en la metrópoli.
 
Jigglypuff que ascendían como globos y rompían las ventanas de los edificios, rattata que mordían los cables del alumbrado que dejaban al descubierto los lanzallamas de growlithe, butterfree que liberaban esporas cuyos efectos adversos no tardarían en hacerse notar, poliwhirl que destrozaban puertas con sus puños y nidorino que usaban su cornamenta para ayudarlos, entre otros. Todos causaban destrozos que tenían como objetivo desviar la atención de los legendarios y hacerles priorizar la seguridad de la ciudad para protegerla y darle tiempo de descanso a Mewtwo. Giovanni veía divertido aquel espectáculo, sintiéndose sumamente poderoso al tener al alcance de la mano a cualquier pokémon de la región, mientras que Silver solo podía llevarse las manos a la cabeza.
 
—¡Esto es una locura! ¡Para ya! ¡Así solo les haces daño!
 
—Vamos, Silver, no te pongas así. Tú también los veías como herramientas.
 
me enseñaste a verlos como herramientas, por suerte unas personas me ayudaron a cambiar —dijo mientras acariciaba sus Poké Balls. Quería sacar a su equipo y apoyarse en él, pero sabía que al hacerlo lo expondría a las ondas y no quería que sufriera—. No puedo entender cómo llegaste a ser líder de gimnasio sintiendo tan poco aprecio por los pokémon, tu deber era cuidarlos y protegerlos e hiciste y haces lo contrario —De repente, los ojos de Silver resplandecieron con un brillo irónico al darse cuenta de un crudo paralelismo. Una sonrisa sardónica adornó sus labios después de eso—. Anda, me acabo de dar cuenta de que también te he descrito como padre.
 
Giovanni no pudo evitar reír al oír aquello. El eco de su risa hizo que el cuerpo de su hijo temblara al sufrir un escalofrío y se tensara; toda una infancia con él y todavía era incapaz de predecir si aquel sonido significaba algo bueno o malo.
 
—Mi deber como líder de gimnasio era simplemente medir la fuerza de los entrenadores que conseguían llegar hasta mí y es algo que, modestia aparte, hice bastante bien. En cuanto a ser padre reconozco que hay cosas que podría haber hecho mejor pero lo tuve que sacrificar por el bien del Team Rocket.
 
—Siempre has querido más al Team Rocket que a mí, ¿verdad?
 
Silver se arrepintió al instante de haber hecho esa pregunta. Sintió un ligero ardor en sus mejillas en cuanto las palabras abandonaron sus labios y deseó con todas sus fuerzas que él no le hubiera escuchado, pero el cambio en la mirada de Giovanni le indicó que sí lo había hecho. Había sido una pregunta formulada por su subconsciente y eso le delataba; a nivel consciente no paraba de repetirse que no quería saber nada de ese hombre y que poco le interesaba lo que pensara sobre él, pero entonces, ¿por qué quería saber si alguien que en teoría no le importaba le quería o no? ¿Por qué una parte de él quería escuchar su respuesta? ¿Y por qué otra muy pequeña de él quería que esa respuesta fuera-
 
—Mi idea no era tener que elegir entre uno u otro. Quería que los dos formarais parte de mi vida y os beneficiarais mutuamente: quería darle al Team Rocket un futuro líder digno y a mi hijo la oportunidad de vivir en una comunidad que le tratara como un rey, que le cuidara y en la que se sintiera alguien importante, pero todo ha salido al revés.
 
Una fuerte explosión a sus espaldas hizo que Giovanni se diera la vuelta. Silver cerró los puños con fuerza, no quería creerse esa respuesta pero sabía que no estaba mintiendo. Frustración, miedo, enfado, celos y amor danzaban a la vez dentro de su pecho, en un complejo baile en el que la intensidad de lo que sentía hacia su padre iba variando sin ningún tipo de sentido racional. Eran tantas y ninguna las cosas que quería gritarle que se quedaron atascadas en su garganta y le impidieron emitir ningún sonido. Eventualmente, Giovanni volvió a mirarle a los ojos, y Silver supo que un nuevo adiós estaba muy cerca.
 
—Me temo que ahora te lo tengo que preguntar yo. Antes de que esto se ponga más peligroso: ¿quieres unirte al Team Rocket o vas a seguir por tu cuenta?
 
Giovanni sabía cuál iba a ser la respuesta de su hijo, y Silver sabía que su padre sabía cuál iba a ser su respuesta, pero por alguna razón los dos querían alargar ese momento. En el fondo les habría gustado que el tiempo les hubiera dado más margen pero el tiempo ya estaba cansado de que jugaran con él, ¿tal vez ese era su castigo por haber sido manipulado tantas veces?
 
—Te propongo algo —respondió Silver mientras alzaba la Poké Ball de su inicial y Giovanni sonrió. No era un no explícito, pero era un no, y por mucho que hubiera cambiado y progresado sabía que su hijo todavía no estaba a su nivel. Habría sido algo maravilloso de experimentar pero, con un semblante cargado de melancolía, se veía obligado a rechazar la oferta.
 
—En otras circunstancias me habría encantado, créeme que sí, pero ahora no es el momento ni el lugar —dijo mientras sacaba con lentitud su Pokégear y volvía a escribir algo en él. Silver se puso alerta, preparándose para lo que fuera que estuviera tramando, aunque no podía ni imaginarse de qué se trataba—. Has cambiado mucho, espero que el resto de tu viaje te dé las lecciones que yo no te pude enseñar. Cuídate, Silver.
 
Y, con eso dicho, un par de fearow fueron a por el joven. Él solo pudo cubrirse con los brazos mientras ellos le agarraban del suéter con el pico y lo llevaban lejos de ahí, al sur de la ciudad, el punto más alejado del combate entre los legendarios y donde había menos pokémon salvajes. Lo dejaron en lo alto de un edificio, fuera del alcance de los ataques, y volvieron para cumplir con su deber. Cuando Silver se dio cuenta de lo que habían hecho los fearow estos ya se habían alejado bastante y él se quedó sin posibilidad de salir de ahí. Le dio una patada al suelo y cerró las manos en dos puños mientras miraba, con frustración e impotencia, como Ho-Oh y Lugia se reunían cerca de la bandada de pokémon que protegían a Mewtwo. A muchos metros de distancia, Giovanni dirigía la mirada al mismo punto sin soltar las manos de su Pokégear.
 
—Agua y fuego, noche y día. Eso es lo que sois —dijo en un susurro. Aunque ahora le parecía evidente, no se había dado cuenta de ello hasta la pregunta de Silver, y eso le situaba en una disyuntiva que prefería seguir ignorando—. Para que uno exista plenamente el otro debe desaparecer, ¿cuál de los dos quiero que viva?
 
Mientras Giovanni aceptaba que una reconciliación entre su hijo y su organización era un sueño imposible, Lira y Morti intentaban compartir sus ideas por encima del estruendo que creaba la bandada enemiga.
 
—¡He conseguido dejar fuera de combate a muchos pero no paran de venir pokémon de todas las direcciones! ¡Si derroto a uno vienen dos a sustituirlo, es una locura! —gritó el líder. La entrenadora tenía un problema similar, si intentaba atacar a los pokémon de la bandada uno a uno venían más a sustituirlos y si los atacaba a la vez esta se desplazaba al unísono como si fuera un único ente. Además de someterlos al control de Giovanni, Lira se dio cuenta de que las ondas aumentaban considerablemente el poder de los pokémon afectados, lo que dificultaba todavía más su tarea— Podría atacar a todos los pokémon de la ciudad a la vez pero eso crearía muchos estragos en ella y si nos vamos los dos a protegerla y dejamos a Mewtwo aquí seguirá reponiendo energía para atacarnos con más fuerza que antes. ¡Tenemos que cambiar de estrategia y acabar ya con la barrera!
 
—¿Qué sugieres?
 
—No lo sé —Aunque el tono de su voz indicaba que sí sabía, lo que pasaba era que no se atrevía. Morti se quedó en silencio pero no tardó mucho en volver a hablar, porque contaba con una información que Lira no tenía y consideraba que ella debía saber lo máximo posible, más en una situación como esa—. Ho-Oh tiene un movimiento muy poderoso, se llama fuego sagrado. Sé que con él se acabaría gran parte de nuestro problema pero nos arriesgamos a dejar Ciudad Trigal en ruinas por lo que no debe ejecutarse a la ligera, aunque si esto sigue así no nos quedará más remedio.
 
Lira echó un vistazo a su alrededor. En ese momento tenían a Mewtwo delante de ellos protegido por una enorme barrera de pokémon inocentes que no les dejaban siquiera verlo, mientras que abajo otros tantos andaban sueltos por la ciudad causando daños. El Sol se erigía imponente encima de ellos y, a su alrededor, un par de nubes se iba oscureciendo con cada segundo que pasaba. Estaba claro que estaban ante un gran problema, un gran problema que requería una gran solución. Lira miró a Lugia y sintió que él le dio su aprobación, así que se animó a compartir su idea con Morti.
 
—De hecho creo que tenemos que usarlo —opinó mientras dirigía su mirada al líder de gimnasio. Él le miró dubitativo pero esperó a que terminara de hablar—. Piénsalo, por alguna razón estamos los dos aquí. Si solo hiciera falta el poder de un legendario el otro no se habría despertado, eso quiere decir que ambos son necesarios para acabar con esta amenaza.
 
—Eso suena a que tienes un plan.
 
—Lo tengo, pero debemos sincronizarnos muy bien —Morti asintió para indicarle que siguiera y Lira le miró con toda la seriedad que fue capaz de reunir en ese momento—. Vas a tener que pedirle a Ho-Oh que use fuego sagrado en toda la ciudad, en toda. Asegúrate de que no se deja ningún rincón, yo me encargo del resto.
 
—¿Estás segura? —preguntó un poco inquieto. Después del cuidado que habían tenido para no causar estragos, al atacar con algo tan fuerte tenía la sensación de estar tirando sus esfuerzos por la borda— Como digo es un movimiento muy poderoso que puede dejar secuelas de por vida.
 
—Confía en mí. Es el momento.
 
Morti vaciló un poco pero acabó asintiendo. Acarició el plumaje de Ho-Oh y le indicó que ascendiera un buen par de metros para estar más cerca del Sol y tener toda la ciudad a tiro mientras Lugia se cubría a él mismo y a Lira con una barrera psíquica. La joven contuvo el aliento y esperó, intentando tranquilizarse, a que la clara y concisa orden de Morti llegara a sus oídos.
 
—¡Fuego sagrado!
 
Desde su posición Lira lo vio de lleno. Ho-Oh absorbió la luz del Sol y él mismo se convirtió en un orbe incandescente que parecía querer opacar al astro rey. El ave se encogió y, cuando se estiró, la bola de fuego estalló en mil pedazos que cayeron sobre la ciudad como una lluvia infernal. Estos le dieron a los pokémon, tanto a los que protegían a Mewtwo como a los terrestres, y en cuanto fueron rozados por el fuego abrasador quedaron fuera de combate y cayeron al suelo. Mewtwo también fue alcanzado por algunos fragmentos, así como algunos edificios, y en un abrir y cerrar de ojos el humo se extendió por toda la capital. Durante unos angustiosos segundos Ciudad Trigal estuvo a punto de convertirse en una cuna de fuego, pero antes de que eso sucediera una voz femenina se hizo clara entre todo el tumulto.
 
—¡Danza lluvia!
 
Lugia batió las alas al instante, pues se había preparado para recibir una orden similar, y en cuestión de segundos las nubes que habían estado danzando alrededor de la ciudad se arremolinaron en el centro de esta. Blancas y grises, de repente, todas se volvieron negras como la noche, y con un rugido que pareció asustar al cielo Lugia hizo que una gran tormenta cayera sobre la capital de Johto. No fue al instante, pero la lluvia torrencial logró evitar que el incendio se extendiera y en un suspiro las llamas se convirtieron en un recuerdo que no llegó a durar ni medio minuto. Con los pokémon fuera de combate solo quedaba Mewtwo, que se estaba resintiendo del fuego y agradeció que la fría lluvia apareciera a tiempo para aliviarle alguna quemadura que había aparecido en su piel. Esa momentánea sensación de placer le hizo bajar la guardia y fue ahí cuando Lira vio más clara que nunca su oportunidad.
 
—¡Hidrobomba!
 
Al igual que el fuego había acudido a Ho-Oh, el agua acudió a Lugia. Las gotas de lluvia se sumaron al ataque que estaba preparando el legendario y cuando este reunió toda la que necesitaba, la juntó en un rayo que fue lanzado con gran precisión hacia el felino, lo que le hizo descender bastante al recibir el ataque. En cuanto el chorro impactó en la cabeza de Mewtwo, Ho-Oh miró hacia la barrera con ansia, y Morti abrió los ojos al entender porqué estaba mostrando tanto interés en ella.
 
—¿Mento te ha dicho que ya está? —El ave asintió y Morti señaló hacia el campo de energía— ¡Entonces vamos! ¡Ho-Oh, destruye la barrera!
 
Mientras Mewtwo intentaba recuperarse del ataque de Lugia, Ho-Oh se acercaba raudo a la Torre Radio. Al llegar formó una bola de fuego azul delante de su pico que no podía apagarse con la lluvia y esperó a que adquiriera un tamaño considerable. Cuando pensó que tenía el volumen adecuado, lo lanzó contra la barrera y esta se tambaleó. Un par de grietas se formaron en esta, pequeñas al principio, luego grandes conforme se iban expandiendo, después de las cuales el campo de energía se vio envuelto en una luz verde. Morti sonrió cuando la barrera se deshizo como una de las bolas de energía de Mewtwo, como si fuera purpurina cayendo sobre el edificio, y le pidió a Ho-Oh que le acercara a la ventana del despacho del director de la Torre Radio. El ave obedeció y Morti entró con cuidado por esta. En su interior se encontraba el director, sentado en su despacho temblando de puro pavor, pero cuando vio entrar al líder se puso un poco más rígido.
 
—¿D-dónde está esa cosa?
 
—¿Qué cosa?
 
—¡La que nos ha atacado! —chilló histérico mientras se revolvía en su asiento. Morti se acercó lentamente a él mientras inspeccionaba la sala por si encontraba lo que estaba buscando con la vista.
 
—Nos estamos encargando de ella pero necesito que se tranquilice. Sabemos que hizo alguna modificación para controlar la antena y poder emitir una serie de ondas, ¿puede decirnos cuál?
 
El director señaló un USB que había conectado en un ordenador de su mesa. Morti se acercó y alargó el brazo para desenchufarlo pero antes de que sus dedos pudieran siquiera rozarlo la mano del director salió disparada para impedírselo.
 
—Si intentas quitarlo vendrá y te atacará.
 
—Créame, esta vez no vendrá.
 
Y, con eso, quitó la mano del director de su brazo y desenchufó el pendrive. El director se cubrió el rostro e intentó hundirse en su asiento, pero cuando pasó el tiempo y no escuchó a nada ni nadie entrar en la habitación se atrevió a volver a mirar.
 
—¿Eh? ¿S-seguro que no va a volver?
 
—Seguro —dijo el líder mientras se asomaba a la ventana para intentar ver a Mewtwo, pero por desgracia desde ahí no podía—. Las cosas deberían estar menos tensas a partir de ahora.
 
Y, aunque Morti no vio enseguida el efecto que causó el cese de las ondas, Lira sí. En cuanto un estallido final de luz verde hizo completamente visible de nuevo la Torre Radio la joven centró su atención en Mewtwo, pues no sabía cómo reaccionaría en cuanto volviera a ser libre. Al principio no pasó nada pero después, para su alivio, lo notó.
 
Unos ojos rojos que se volvían morados, un ceño fruncido que se convertía en una expresión de sorpresa, unos músculos tensos que se relajaban. El dolor seguía presente pero no había ni rastro del enfado ni de la ira explosiva de antes. Mewtwo se miró lentamente las manos, los brazos y el cuerpo. Sus ojos escaneaban sus heridas con curiosidad, aunque esa curiosidad pronto se convirtió en temor en cuanto se dio cuenta de cómo había quedado Ciudad Trigal. Sus dedos se contrajeron, se tensó de golpe nuevamente, y su mirada acabó en los ojos de Lira. Ella le sonrió con dulzura y abrió la boca para intentar decirle algo, pero no pudo, porque huyó como si le fuera la vida en ello. La entrenadora no supo cómo reaccionar ante aquello pero Lugia sí, porque empezó a seguirlo, dando pie a otra persecución en las alturas.
 

 
Débora sabía que quedarse quieta no la salvaría pero ¿acaso lo haría moverse? Si estaba en el agua, en su elemento, y ya había fijado su feroz mirada en ella. Aquel gyarados se acercaba con una velocidad tal que apenas tenía tiempo para pensar, y todo lo que le venía a la mente eran las múltiples veces que había oído a lo largo de su entrenamiento que nunca, nunca, nunca tenía que meterse en el agua cuando había gyarados furiosos cerca, a no ser que quisiera convertirse en su comida. La líder se quedó en una especie de trance al ver cómo aquella criatura se tragaba la distancia que los separaba y se plantaba delante de ella en cuestión de segundos.
 
El gyarados abrió la boca pero ella no cerró los ojos. Lo vio acercarse con sus fauces con la intención de engullirla, y también vio cómo otro gyarados le embistió y lo llevó de vuelta a las profundidades del lago. Las dos serpientes empezaron a pelear y mientras ella veía cómo el agua se iba tiñendo de rojo alguien tiró de ella para subirla a la superficie. Débora inspiró al salir del agua, no se había dado cuenta de la falta de oxígeno hasta ese entonces pues la paralización que había sentido al aceptar que iba a morir le había impedido prestar atención a ese hecho. Finalmente, Entei se reunió con ellos, y la líder vio que su salvador no había sido otro que Lance. Los dos se subieron al lomo del perro y él hizo su mejor esfuerzo por sacarlos de ahí cuanto antes.
 
—¿Lo has visto? ¡Están tan fuera de sí que pelean entre ellos! —gritó Débora para hacerse oír entre la tormenta pero Lance no le contestó. Podría haber pensado que no le había escuchado pero conocía lo suficiente a su primo como para saber que escondía algo con ese silencio, por eso se giró lentamente para mirarle a los ojos, y solo le bastó eso para entender lo que había hecho— No me lo puedo creer…
 
—Débora, céntrate en lo que tenemos que hacer.
 
—Que me centre… Has sacado a tu gyarados, ¿verdad? El que ha atacado al que me iba a comer era el tuyo.
 
—¿Podemos discutir mi decisión más tarde?
 
—¡¿Te das cuenta de lo que has hecho?!
 
—¡No había otra opción! ¡Si no lo hacía habría acabado contigo!
 
—¡LANCE! —El rugido de Débora podría haberse confundido con un trueno fácilmente. Su larga cola celeste ondeó en el viento con furia y se erizó como si fuera otra serpiente marina más a punto de atacar— ¡POR EL AMOR DE ARCEUS! ¡UNA COSA ES ENFRENTARNOS A VEINTE GYARADOS FUERA DE CONTROL DE NIVEL MEDIO Y OTRA ENFRENTARNOS AL GYARADOS DEL MALDITO CAMPEÓN FUERA DE CONTROL! ¿QUIERES MORIR EN LAS FAUCES DE TU PROPIO POKÉMON?
 
—¡TRANQUILÍZATE! ¡Puedo devolverlo a su Poké Ball cuando quiera pero mientras tanto lo tendré fuera para distraer a los otros! ¡Dijiste que todas las acciones van a llevar algo de riesgo, ¿no?! ¡Tenemos que aceptarlo!
 
Sus palabras no lograron calmarla, lo sabía. Si ella se tranquilizó fue porque fue capaz de controlar sus emociones para centrarse en la importante tarea que todavía tenían que terminar. El brillo de sus ojos dejó de ser asesino pero el enfado todavía estaba presente en su cuerpo.
 
—Si salimos ilesos de esta, me encargaré personalmente de arrancarte la cabeza.
 
Tras esa fría amenaza Débora echó un vistazo al lago para ver su situación. Entei ya los había sacado del agua, donde una feroz pelea estaba teniendo lugar en las profundidades de la misma, y los gyarados que no estaban ahí estaban fuera mirando al trío con un aura violenta. Entei estaba empadado y jadeando pero aun así se mantuvo firme y provocó otro estallido que removió las aguas y cegó a los pokémon, iba a hacer falta mucho más para acabar con él y fue ahí cuando los primos vieron el enorme poder con el que contaban los perros. No había duda de por qué habían sido elegidos por Ho-Oh para ayudarlos.
 
—Tenemos que seguir distrayéndolos como sea.
 
—Pues retomemos el espectáculo.
 
No hizo falta nada más para que Entei volviera a correr en zig-zag entre ellos. Cambió de estrategia y en vez de atacar directamente las cabezas de los gyarados dejaba tras de sí una gran estela de humo que los cegaba durante un buen rato. Eso también perjudicó al trío, ya que así les costaba ver de dónde venían los coletazos, pero los buenos reflejos del perro le permitían esquivarlos todos. No tardaron en sumirse en una oscuridad absoluta que sólo podían navegar gracias a los afinados sentidos del can, aunque este y el resto de serpientes marinas se detuvieron en seco en cuanto un escalofriante alarido les heló la sangre.
 
GYAAAAARADOS
 
Aquella potente voz retumbó en sus oídos y les dejó plantados donde estaban. El humo se disipó y, gracias a eso, todos pudieron ver cómo un imponente gyarados salía a la superficie para hacerse visible. Los primos lo reconocieron al instante como el gyarados de Lance, y Débora no tardó en hacerle una señal para que se hiciera cargo de él.
 
—Rápido, prepara la Poké Ball.
 
—No, no hace falta —dijo en un susurro cargado de alivio, lo que hizo que la líder se diera la vuelta y le mirara extrañada—. Fíjate bien.
 
Su pokémon estaba en medio del lago, gritando ferozmente, pero no parecía estar fuera de control ni mucho menos. A pesar de la sangre que teñía sus colmillos combatir era lo último que quería hacer, pues recurría a su fría mirada y fuertes alaridos para asustar al resto de los de su especie y conseguir que detuvieran la pelea. Al reconocerlo como un pokémon mucho más fuerte, ellos obedecieron y se metieron en el agua lentamente, arrastrando sus cuerpos llenos de heridas con pesar en una lastimera procesión. No había rastro de la agresividad de antes, parecía que esta se había esfumado tras el grito del gyarados dominante. El lago se quedó sumido en un extraño silencio y Entei agradeció que la lluvia les diera una pequeña tregua después de haberles azotado sin parar desde que llegaron ahí.
 
—Las ondas se han detenido —resolvió Débora tras un rato con un destello de alegría en los ojos mientras su primo se bajaba del perro—. ¡Entonces han cumplido su misión! ¡Los pokémon vuelven a ser libres!
 
Lance asintió e intentó decir algo pero no pudo, porque su prima se abalanzó sobre él y le tiró al suelo. La idea de que aquello se trataba de un abrazo se esfumó de su mente cuando vio que el brillo asesino que desapareció de su mirada después de calmarse al enterarse de que había soltado a su pokémon había vuelto. Recordó la amenaza que le había dedicado, y sabía que era una mujer fiel a su palabra, por lo que intentó separarla de él y hacerla entrar en razón.
 
—¡Tranquila! ¡Al final hemos acabado todos bien!
 
—¡Por pura suerte! ¡Podríamos haber terminado en el estómago de tu gyarados y por eso te dije que te arrancaría la cabeza y es lo que voy a hacer!
 
—¡Débora! —La súbita alarma que apareció en los ojos de Lance hizo que ella soltara un poco el agarre, aunque no le dejó libre del todo— ¡Fredo!
 
El recuerdo de que el líder de gimnasio se encontraba en una cabaña a la espera de recibir asistencia médica urgentemente fue lo que salvó a Lance de sufrir un ataque mortífero por parte de su familiar. 
 
—Menuda suerte tienes, pero de mí no te libras. Apúntalo en esa cabeza llena de ideas estúpidas y suicidas.
 
Con eso dicho, Débora abrió las manos y se levantó, llevándose una a su cinturón de Poké Balls en el proceso para sacar a Kingdra y pedirle que fuera a ayudar al pokémon de su primo a la hora de reunir y tranquilizar al resto de gyarados. Cuando se aseguraron de que el lago estaba bien vigilado fueron lo más rápido que pudieron a por Fredo junto a Entei, deseando que no fuera demasiado tarde para el anciano.
 

 
La persecución aérea cambió rápidamente de escenario y pasó de Ciudad Trigal a la ruta 35. Sin embargo, Lugia no quería alargarla mucho más, así que cuando vio clara su oportunidad le envió unas ondas a Mewtwo que le hicieron perder el control y aterrizar forzosamente en el Parque Nacional. La deidad de los mares tomó tierra a escasos metros de él y Lira bajó de un salto para acercarse al felino; ahora que lo volvían a tener al alcance de la mano no quería desaprovechar esa oportunidad.
 
—No te quiero hacer daño —dijo mientras daba un par de pasos lentamente. <<Se lo digo después de haberle lanzado un ataque que lo ha tirado al suelo>> se dijo a sí misma con ironía, aunque Mewtwo no parecía muy afectado por él. Le había desestabilizado pero no dañado; aun así, él le miraba con recelo, porque veía imposible fiarse de un humano después de todo lo sucedido. Por eso mismo, con la intención de ganarse algo de su confianza, la voz de la entrenadora fue clara y firme cuando se dirigió a Lugia—. Apártate.
 
<<Pero->>
 
—Apártate.
 
El legendario hizo lo que le pidió y retrocedió un poco. Lira se quitó el cinturón del que colgaban las Poké Balls de su equipo y se acercó lentamente al felino con las manos en alto, lo que hizo que él alzara una ceja y le mirara con curiosidad. Ya no parecía estar tan a la defensiva y eso alivió a la entrenadora, aunque no cantó victoria tan pronto.
 
—Celebi me lo ha contado, sé quién eres y que esto no ha sido por tu culpa —dijo antes de arrodillarse delante de él—. Hiciste todo contra tu voluntad manipulado por Giovanni y has sufrido más, mucho más que cualquier otro pokémon hoy. Por eso no busco castigarte y tampoco quiero capturarte, no quiero que cargues con más dolor del que ya llevas contigo. Lo que sí me gustaría es ayudarte en lo que pueda y por eso me ofrezco para servirte en lo que necesites; no sé hasta qué punto podría serte útil pero me tienes a tu disposición para lo que sea. No tienes por qué estar solo a partir de ahora.
 
Mewtwo no cambió de expresión cuando ella acabó de hablar, tampoco se movió. Lira no se acercó por si el felino lo malinterpretaba así que decidió esperar a que él hiciera algo y, pasados unos segundos, finalmente reaccionó: alzó el vuelo y se fue de ahí lo más rápido que pudo. Esa vez Lugia no le persiguió y Lira no pudo evitar confundirse y, posteriormente, resignarse.
 
—¿Estará bien? —preguntó en voz baja mientras bajaba los brazos.
 
<<Sí. Todavía está herido, tardará en recuperarse, pero ha visto lo que necesitaba y por ahora es inofensivo.>>
 
—¿Qué ha visto? —preguntó Lira mientras volvía a atarse el cinturón de Poké Balls en la cintura y se acercaba a Lugia. El pokémon alzó la mirada y apreció que el color del cielo estaba empezando a cambiar.
 
<<Que no todos los entrenadores fuertes están dispuestos a hacer daño a los pokémon con tal de volverse invencibles, para algunos la salud y la felicidad va por delante. Eso le tranquilizará y le ayudará a lidiar con sus demonios internos, pero ahora necesita estar un tiempo a solas para procesar lo que le ha ocurrido y sanar>> dijo mientras bajaba la mirada para clavar sus ojos en los de Lira. <<No podemos esperar que se muestre abierto de buenas a primeras, no ha tenido una vida fácil.>>
 
No, no la había tenido, Celebi le contó algo sobre eso después de rescatarla de la trampa de Giovanni y traerla al presente junto a Carol y Lugia, que había permanecido oculto en las aguas de las cataratas Tohjo. Fue en las puertas de la Torre Radio donde el pequeño pokémon dejó a las jóvenes y ahí se juntaron con Morti y Mento, con quienes acordaron que el miembro del Alto Mando vigilaría a Carol hasta que todo se solucionara, por eso se la llevó al otro lado de la barrera ya que ahí sería más difícil verla. Casi al instante Silver apareció, quedándose sorprendido al ver a Lira, pero no hizo ningún comentario más allá de que quería ayudar y por eso se ofreció como voluntario para distraer a Giovanni, por lo que Lugia le ayudó a subir la barrera con sus poderes. Después de eso tuvo lugar el combate, uno que a pesar de haber ganado Lira no sentía como victoria, y Lugia se dio cuenta de eso.
 
<<No te veo muy contenta. ¿Eres consciente de lo que hemos hecho? Hemos salvado a Johto.>>
 
—Lo sé pero no me ha dejado un buen sabor de boca que Mewtwo se haya ido así, me habría gustado poder ayudarlo.
 
Una suave brisa le revolvió las coletas y Lira miró a Lugia. El legendario batió las alas y se agachó para indicarle que se subiera a su lomo de nuevo.
 
<<Sube, quiero llevarte a un último lugar.>>
 

 
Atlas estaba acostumbrado a estar cerca del fuego pero aquello le superó. Se había quedado en las escaleras de aquel edificio junto a Mary, esperando que la pelea llegara a su fin para poder salir, cuando en un determinado momento una lluvia de fuego amenazó con derretir los cristales de las ventanas y luego a ellos. Los dos se alejaron y buscaron rápidamente un escondite, aunque no llegó a hacerles falta porque tan rápido como empezó la lluvia de fuego le siguió otra de agua, más larga, pero que con el tiempo cesó como la primera. Después de eso no les llegó ningún sonido del exterior, solo silencio, así que Mary se acercó para ver cuál era el estado de la ciudad.
 
—Parece que fuera lo que fuera eso ha parado, no hay ni un alma. Es nuestra oportunidad.
 
—¿Estás segura? ¿No hay ningún peligro?
 
—No. Los pokémon han quedado K.O. por el fuego y ahora que la gente estará asustada y no sabrá muy bien lo que ha pasado no se fijará en nosotros. ¡Es el momento, hay que aprovechar la confusión para huir! ¡Nuestra oportunidad ha llegado!
 
La energía con la que Mary pronunció esas palabras llenó al ejecutivo de vitalidad, por eso no tardó en bajar las escaleras corriendo para salir de allí lo antes posible. Una vez fuera el olor a humo se le metió en la pituitaria y se negó a salir de ahí, pero poco y nada le importó, porque lo único que quería era esconderse lo antes posible para evitar ser capturado por la justicia. El sonido de unos pasos tras él le indicó que Mary había salido a la calle también y como ella era quien mejor conocía la ciudad esperó a que le guiara hacia la salida más segura.
 
—Bien. ¿A dónde vamos ahora?
 
Sin embargo, al darse la vuelta para escuchar mejor a su compinche Atlas vio algo que lo dejó de piedra. La drowzee de Mary estaba fuera de su Poké Ball y le miraba contenta, al contrario que su entrenadora, que tenía las manos en las caderas y le fulminaba con la mirada. Él no entendió por qué había cambiado de semblante tan rápido hasta que la realidad le dio una bofetada y se dio cuenta de que le había engañado. A pesar de todo el dolor que llevaba por dentro, a pesar de saber que nunca sería aceptada por una parte de la sociedad, a pesar de creer que no podía redimirse y que en el Team Rocket le esperaba una vida mejor, a pesar de saber que aquella traición podría costarle cara; a pesar de todo eso había tomado la decisión de quedarse presa en su ciudad natal con tal de ponerlo a él entre rejas también. Mary nunca quiso huir con él, se había aprovechado de su indefensión para ganarse su confianza, y ahora que lo tenía en el bote no le iba a dejar escapar.
 
—Lo siento, pero me temo que solo hay un mundo en el que volvería a traicionar a mi amiga y ese es el mundo de tus sueños. A ver si ahí tienes más suerte, Atlas. ¡Hipnosis!
 
No pudo hacer nada por esquivar el ataque ni aunque hubiera querido, así que en cuanto las ondas de Zizi le rozaron cayó rendido al suelo. Mary se acercó al cuerpo inconsciente de Atlas y tuvo que cerrar las manos en dos puños para contenerse. Al verle en ese estado, tirado en el suelo, se le pasaron por la cabeza muchas formas de hacerle pagar lo que le había hecho a ella y a Carol, pero sabía que era mejor que esa ira contenida así que controló su respiración como le había enseñado a hacer Amber en el centro de menores y se tranquilizó. La ira no se fue del todo, pero sí lo suficiente para dejar sitio al alivio, un alivio que hizo que las piernas le temblaran y cayera de rodillas al suelo.
 
Mary empezó a llorar en cuanto sintió el frío asfalto en su piel. Sus sollozos se hacían más audibles con el tiempo y las lágrimas salían con más fuerza de sus ojos. Su desconsolado llanto llegó a los oídos de Zizi, que se acercó a ella para darle un abrazo que fue correspondido por su entrenadora al instante. Después de tanto tiempo deseándolo no podía creer que Atlas estuviera derrotado a sus pies; antes de reunirse con él en la calle había mirado en qué estado se encontraba la barrera que rodeaba la Torre Radio, porque si seguía en pie significaba que Giovanni no había sido derrotado pero si había desaparecido… Al no verla decidió hacer una prueba sacando a Zizi de su Poké Ball y en cuanto comprobó que las ondas no le afectaban confirmó que los planes del Team Rocket habían sido frustrados otra vez y solo faltaba capturar a Atlas para acabar con la organización definitivamente. Eso era lo que había hecho y no podía estar más contenta por ello, aunque la angustia de lo que había vivido se resistía a abandonarla del todo, por eso llegó un momento en el que ya no sabía por cuales de todas las razones estaba llorando.
 
Sus llantos llenaron las calles repletas de pokémon fuera de combate, a las cuales empezaron a salir algunos ciudadanos temerosos y con cautela. Ella solo quería tumbarse y seguir llorando pero temía que alguien se acercara al ejecutivo y pasara algo, así que se separó de Zizi y le pidió que usara sus poderes para cargar con él y llevarlo al centro de menores, donde se lo entregaría a Amber para que hiciera lo que tuviera que hacer. Lo más lógico habría sido llevarlo directamente a la comisaría pero ella era la única adulta en la que confiaba y, en ese momento, quería ver una cara amiga que pudiera reconfortarla tras los caóticos acontecimientos de aquel día.
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Un gran final para el combate con Mewtwo, desde luego coronado con un plan algo drástico pero bastante ingenioso, especialmente viendo que la cosa iba con la presión a tope para Lyra. Con la sincronización adecuada se puede incluso obrar milagros, tal y como se ha visto.
Y mira que la pobre Clair (Debora) casi que se muere de un infarto con el Gyarados de Lance. Eso no se hace jajaja. Pero fue una suerte que fuera justo cuando esas ondas se habían disipado y no hacían efecto. Se puede decir que la suerte le sonrió a ambos domadores.
Creo que sí es oportuno que te sorprendas por actualizar con la rapidez con la que solías hacerlo, cuando en un principio los capítulos te salían con 4 o 5 mil palabras, y ahora casi es hazaña que tengas esta montaña de palabras lista relativamente pronto xD.  PikaSwag
nadaoriginal: La historia de un escritor de fanfics que te liga todo lo que se mueve mientras se burla
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¿Cómo voy a ingeniármelas hoy para evitar los spoilers? No quiero recurrir a las viles mentiras para despistar a los incautos, así que mejor vamos a ser honestos:

El momento en el que Lira convence a Mewtwo de dejar de escapar ofreciéndole un platito con atún húmedo fue lo más conmovedor que leí en mucho tiempo. Realmente me enterneció ver cómo el gatito mutante se agachaba y empezaba a comer desesperado el rico atún, llenando su pancita. ¡Pero claro! ¡Todo este tiempo había tenido hambre nada más, y Giovanni no se había preocupado por alimentarlo! Y no es como si comiera cerebros ni nada tan retorcido y complicado como para no poder solucionarlo con su pescado favorito. También fue extraño que existiera el atún en el mundo Pokémon, pero supongo que existirá algún pokémon atunesco... Basta, no quiero volver a hablar de atún en toda mi vida. Aunque con arroz, huevo y tomate es rico.

Ahora sí, dejando el inmundo spam de lado, la verdad es que fue uno de los capítulos más gratificantes de leer porque todos los arcos van concluyendo favorablemente para nuestros protagonistas. Todos se lucieron a su manera, aunque mis momentos favoritos tuvieron que ser los de Silver y Mary. ¡Mary, por favor! Qué excelente prólogo y qué merecido epílogo para su arco de redención, al punto que hasta sentí un poco de lástima por el gil de Atlas cayendo en su evidente trampa. Aunque lo bueno de un personaje con tantas facetas como la rubia es que realmente podía estar siendo honesta cuando le propuso ayudarlo para escapar juntos. No hubiera sido ooc que realmente pensara, después de todo lo vivido, que su único refugio asegurado en el mundo fueran los putos cuarteles del Equipo Rocket. Afortunadamente su dignidad y especialmente su amistad con Carol le hicieron tomar la mejor decisión.

Y ni hablemos de Silver, con otro momentazo junto a su papi que inclina varias veces la balanza hacia un lado y hacia el otro. Giovanni se muestra genuinamente honesto cuando se dirige a su hijo, y el pobre Silver trastabilla emocionalmente confundiendo su resentimiento con la necesidad que tiene de sentirlo como un padre de verdad aunque sea por un instante. Por eso estas palabras resuenan tan fuerte en ese encuentro y me hicieron querer aplaudir al colorado:
 
Cita: Anda, me acabo de dar cuenta de que también te he descrito como padre.

O tal vez abrazarlo, porque... fuck, es muy desgarrador.

Lo genial es que, una vez más, estos momentos pequeños de personajes lidiando con su pasado y sus sombras se vuelven más significativos en todo el capítulo que batallas legendarias apoteósicas y luchas de serpientes marinas gigantes en lagos tormentosos. Pero no voy a desmerecer el gran sentido de liderazgo que asumió Lira y cómo trazó las condiciones para poder destrozar la barrera y anular las ondas con las que el Equipo Rocket estaba controlando a todos esos pokémon. El momento en que Giovanni mandó a los Rattata y Nidorino y Growlithe a hacer destrozos por toda la ciudad, y especialmente esa descripción de Mewtwo usando COMO ESCUDOS los cuerpos de decenas de pokémon inconscientes fue bastante oscuro y cool al mismo tiempo. No pensé nunca que un escrito tuyo fuera a formar ese tipo de imágenes en mi cabeza. No, ni siquiera después del Pozo Slowpoke.

También me gustó el momento casi fanservicero de Débora siendo rescatada por Lance para posteriormente intentar cometer homicidio con él usando sus propias manos. Qué cabrona es esta chica, por el amor de Arceus, y eso que Lance ya se lo debía por las veces en que ella lo había salvado a él. A todo esto, yo me pregunto... Si todo este tiempo tuvo la pokébola con su Kingdra bien campante, ¡¿por qué no se le ocurrió usarlo para salir de las profundidades cuando estaba sumergida con el Gyarados asesino?! Podría haberlo resuelto mucho más fácil en lugar de entregarse a la muerte y esperar a que un milagro con capa y pelo rojo la ayudase. Bah, capaz no presté atención en el capítulo anterior y ella había dejado el cinturón con pokébolas en la orilla del lago, andá a saber.

El momento confuso definitivamente fue cuando Mewtwo se liberó del trance y huyó, y ver a Lira desesperada por evangelizarlo para que no se quede resentido con ella o con el resto de la humanidad. Por un lado me parece un movimiento coherente de su parte, porque es una chica buena que solo quiere ayudar después de todo, pero me resultó un poco inquietante eso de arrodillarse ante él y decirle que le serviría en lo que quisiera... ¡No furry! xD!!
No, en serio, no es por malpensarlo en ese sentido, sino que... Me choca la imagen de Lira ofreciéndose a ser una pseudo lacaya de Mewtwo, como si así intentara demostrarle respeto para que no se sienta mal por haber sido apaleado por ella instantes atrás. Btw, también fue gracioso ver cómo lo calló a Lugia. Claramente el pollo/ballena gigante ahora es otra mascotita más de Lira. (?)

Como único consejo posible, porque a estas alturas tu escritura mejoró exponencialmente con respecto al principio de la historia, te diría que le prestes más atención a la cadencia de las oraciones en una relectura antes de publicar el capítulo. No es que haya ningún error garrafal que arruine la experiencia para el lector, pero sobre todo noto muchas comas faltantes en diálogos y narraciones que ayudarían a que el ritmo de lectura fuera más suave y ordenado. Si lo releés con calma seguramente encuentres esas comas invisibles.

Otra grata lectura, y como siempre, estoy agradecido por ello. Espero el siguiente capítulo más pronto que tarde, a ver cómo sigue la historia ahora que lo peor parece haber pasado.
[Imagen: 7h3LGNS.png]

Pokémon No More

Sobre el plagio:
"Tenemos un protagonista con nombre japonés que curiosamente tiene cuatro sílabas"
                                                                                                                                        —Velvet
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Mostrar Capítulo 47 (comentarios)
Cita:—Espera, no tan rápido —Atlas sacudió un brazo para alejar un poco a Mary y tener más espacio para pensar. Todavía estaba un poco mareado pero aun así tenía cierta claridad, claridad que se iba cuando ella se acercaba—. 

Hmmmmm, eso último sí es curioso. Podría ser una pista con respecto a lo que está pasando ahora mismo con Mary.
 
Cita:—Eso me lleva al punto de Carol. Esperar que me perdone después de lo que le he hecho es bastante egoísta por mi parte, además, ella se merece una buena vida lejos de malas influencias, lejos de gente como yo. Me habría gustado tanto compartir una vida juntas pero ¡tendré que conformarme con lo que vivimos en el Team Rocket! Ya la traicioné una vez, ya crucé el punto de no retorno así que, ¿qué más da hacerlo de nuevo? Total, no tengo remedio. Ahora tengo que ver qué es lo que más me conviene y eso es ayudarte porque así lo tendrás en cuenta y me esperará una mejor vida en el Team Rocket rodeada con los de mi especie que encerrada aquí.

No sé si pueda estar tan de acuerdo con lo que sostiene Mary aquí. Es cierto que lastimó mucho a Carol, pero nunca es demasiado tarde para hacer lo que es correcto, por más que otros te hagan pensar lo contrario con su desprecio. Y teniendo en cuenta el contexto en el que estos dos se acaban de re-encontrar, esto me lleva a creer que planea algo, que busca manipular a Atlas de algún modo. Habrá que seguir leyendo. 
 
Cita:—Me temo que no. Les tenemos que dejar a ellos el resto —Celebi sintió que los hombros de Carol se hundieron así que alzó la cabeza para mirarla a los ojos brevemente—. Oye, no te pongas así. Si no hubieras derrotado a Atlas yo no podría haber desobedecido las órdenes de Giovanni y Lira no estaría aquí ahora. Has hecho bastante.

Ah, este diálogo sí que es interesante, ya que puede dar paso a más de una interpretación posible: o Celebi estaba bajo la influencia de las ondas hasta que Carol derrotó a Atlas y lo liberó o a lo que se refiere es que, si Carol hubiese fracasado, hubiese tenido que someterse a la voluntad del jefe Rocket. Creo que es evidente que la respuesta correcta sería el segundo escenario considerando las pistas que se nos fueron tirando con anterioridad, o quizás una combinación de ambas. De todos modos me gusta la forma ambigua en la que lo dejaste.
Cita:Mewtwo se había vuelto más agresivo después de recibir el impacto de las ondas de paranormal, ya que estas le habían molestado más de lo intencionado, por eso se estaba preparando para atacar con todo lo que tenía. Su frente empezó a brillar y un par de ondas salieron disparadas en todas las direcciones, impactando en edificios y todo lo que se cruzaba en su camino. Lira se cubrió la cabeza, pues aunque ninguna onda le había dado las vibraciones de estas le generaban malestar. Era como si Mewtwo estuviera intentando deshacerse de su dolor liberándolo en forma de energía con sus ataques y aquella mala sensación podía ser percibida a través de las oscilaciones que generaban sus ofensivas.

Dios mío, pobre Mewtwo, lo que debe de estar sufriendo. Una jaqueca de ese tamaño para alguien como él debe de ser como si te taladreasen la cabeza con una perforadora.
 
Cita:Mientras el futuro de Johto se disputaba en las alturas Giovanni miraba el cielo, inquieto. No había contado con la desobediencia de Celebi, no había contado con que Lugia estaría ahí también y desde luego tampoco había contado con la presencia de su hijo. Pensó que Atlas estaría durmiendo cuando volvió al presente con él, lo que le hizo pensar que todo iba sobre ruedas en Ciudad Verde, pero ¿a lo mejor le había pasado algo más grave y lo había dejado inconsciente sin darse cuenta en lo alto de algún edificio de la ciudad? ¿Carol habría tenido algo que ver en eso? Sus manos aferraron con fuerza su Pokégear mientras sus ojos se fijaban en la bandada de pokémon de tipo volador que le estaban haciendo frente a Ho-Oh.
 
—No pensarás en huir.

EXPOSED!
 
Cita:Jigglypuff que ascendían como globos y rompían las ventanas de los edificios, rattata que mordían los cables del alumbrado que dejaban al descubierto los lanzallamas de growlithe, butterfree que liberaban esporas cuyos efectos adversos no tardarían en hacerse notar, poliwhirl que destrozaban puertas con sus puños y nidorino que usaban su cornamenta para ayudarlos, entre otros. Todos causaban destrozos que tenían como objetivo desviar la atención de los legendarios y hacerles priorizar la seguridad de la ciudad para protegerla y darle tiempo de descanso a Mewtwo. Giovanni veía divertido aquel espectáculo, sintiéndose sumamente poderoso al tener al alcance de la mano a cualquier pokémon de la región, mientras que Silver solo podía llevarse las manos a la cabeza.


 
Cita:—Mi deber como líder de gimnasio era simplemente medir la fuerza de los entrenadores que conseguían llegar hasta mí y es algo que, modestia aparte, hice bastante bien. 

Bueno...sigue siendo un maldito, pero no está equivocado persé. Sin embargo en casi cualquier universo de la franquicia existen casos de líderes de gimnasio que tanto a la hora de trabajar como en sus horas libres buscan la forma de congeniar con sus pokémon y así reforzar el vínculo que los une. Y aquí vendría la pregunta verdaderamente interesante: ¿Giovanni comenzó queriendo a los pokémon y luego pasó a verlos como un negocio conforme se fue haciendo mayor, o siempre fue así? No es que justifique sus acciones aquí, pero igual sería bueno abordar eso eventualmente.
 
Cita:—Siempre has querido más al Team Rocket que a mí, ¿verdad?


 
Cita:Silver se arrepintió al instante de haber hecho esa pregunta. Sintió un ligero ardor en sus mejillas en cuanto las palabras abandonaron sus labios y deseó con todas sus fuerzas que él no le hubiera escuchado, pero el cambio en la mirada de Giovanni le indicó que sí lo había hecho. Había sido una pregunta formulada por su subconsciente y eso le delataba; a nivel consciente no paraba de repetirse que no quería saber nada de ese hombre y que poco le interesaba lo que pensara sobre él, pero entonces, ¿por qué quería saber si alguien que en teoría no le importaba le quería o no? ¿Por qué una parte de él quería escuchar su respuesta? ¿Y por qué otra muy pequeña de él quería que esa respuesta fuera-

Porque sigue siendo tu padre, y porque como es normal quieres ver si aún conserva aunque sea una pizca de humanidad, o de aprecio hacia ti como hijo (I feel you, Silver). Sin embargo, lo cierto es que padre es también el que cría, no solo el que engendra.
 
Cita:—Mi idea no era tener que elegir entre uno u otro. Quería que los dos formarais parte de mi vida y os beneficiarais mutuamente: quería darle al Team Rocket un futuro líder digno y a mi hijo la oportunidad de vivir en una comunidad que le tratara como un rey, que le cuidara y en la que se sintiera alguien importante, pero todo ha salido al revés.

Como que de repente el crimen no paga, ¿eh, Gio?
 
Cita:—En otras circunstancias me habría encantado, créeme que sí, pero ahora no es el momento ni el lugar —dijo mientras sacaba con lentitud su Pokégear y volvía a escribir algo en él. Silver se puso alerta, preparándose para lo que fuera que estuviera tramando, aunque no podía ni imaginarse de qué se trataba—. Has cambiado mucho, espero que el resto de tu viaje te dé las lecciones que yo no te pude enseñar. Cuídate, Silver.

Bueno, al final sí le queda algo de dignidad, aunque sea exclusivamente frente a su hijo. Eso es bueno.
 
Cita:—Agua y fuego, noche y día. Eso es lo que sois —dijo en un susurro. Aunque ahora le parecía evidente, no se había dado cuenta de ello hasta la pregunta de Silver, y eso le situaba en una disyuntiva que prefería seguir ignorando—. Para que uno exista plenamente el otro debe desaparecer, ¿cuál de los dos quiero que viva?

De tín marín, de do pingüé...
 
Cita:—Lo tengo, pero debemos sincronizarnos muy bien —Morti asintió para indicarle que siguiera y Lira le miró con toda la seriedad que fue capaz de reunir en ese momento—. Vas a tener que pedirle a Ho-Oh que use fuego sagrado en toda la ciudad, en toda. Asegúrate de que no se deja ningún rincón, yo me encargo del resto.

Mientras ni Lugia ni ustedes terminen rostizados...
 
Cita:—¡Fuego sagrado!
 
Desde su posición Lira lo vio de lleno. Ho-Oh absorbió la luz del Sol y él mismo se convirtió en un orbe incandescente que parecía querer opacar al astro rey. El ave se encogió y, cuando se estiró, la bola de fuego estalló en mil pedazos que cayeron sobre la ciudad como una lluvia infernal. Estos le dieron a los pokémon, tanto a los que protegían a Mewtwo como a los terrestres, y en cuanto fueron rozados por el fuego abrasador quedaron fuera de combate y cayeron al suelo. Mewtwo también fue alcanzado por algunos fragmentos, así como algunos edificios, y en un abrir y cerrar de ojos el humo se extendió por toda la capital. Durante unos angustiosos segundos Ciudad Trigal estuvo a punto de convertirse en una cuna de fuego, pero antes de que eso sucediera una voz femenina se hizo clara entre todo el tumulto.



Larvitar
 
Cita:Lugia batió las alas al instante, pues se había preparado para recibir una orden similar, y en cuestión de segundos las nubes que habían estado danzando alrededor de la ciudad se arremolinaron en el centro de esta. Blancas y grises, de repente, todas se volvieron negras como la noche, y con un rugido que pareció asustar al cielo Lugia hizo que una gran tormenta cayera sobre la capital de Johto. No fue al instante, pero la lluvia torrencial logró evitar que el incendio se extendiera y en un suspiro las llamas se convirtieron en un recuerdo que no llegó a durar ni medio minuto. Con los pokémon fuera de combate solo quedaba Mewtwo, que se estaba resintiendo del fuego y agradeció que la fría lluvia apareciera a tiempo para aliviarle alguna quemadura que había aparecido en su piel. Esa momentánea sensación de placer le hizo bajar la guardia y fue ahí cuando Lira vio más clara que nunca su oportunidad.


 
Cita:Unos ojos rojos que se volvían morados, un ceño fruncido que se convertía en una expresión de sorpresa, unos músculos tensos que se relajaban. El dolor seguía presente pero no había ni rastro del enfado ni de la ira explosiva de antes. Mewtwo se miró lentamente las manos, los brazos y el cuerpo. Sus ojos escaneaban sus heridas con curiosidad, aunque esa curiosidad pronto se convirtió en temor en cuanto se dio cuenta de cómo había quedado Ciudad Trigal. Sus dedos se contrajeron, se tensó de golpe nuevamente, y su mirada acabó en los ojos de Lira. Ella le sonrió con dulzura y abrió la boca para intentar decirle algo, pero no pudo, porque huyó como si le fuera la vida en ello. La entrenadora no supo cómo reaccionar ante aquello pero Lugia sí, porque empezó a seguirlo, dando pie a otra persecución en las alturas.

Lugia: "salvamos la ciudad y todavía tenemos un malo por atrapar...PERO ESE CONDENADO GATO" (?)
Cita:El gyarados abrió la boca pero ella no cerró los ojos. Lo vio acercarse con sus fauces con la intención de engullirla, y también vio cómo otro gyarados le embistió y lo llevó de vuelta a las profundidades del lago. Las dos serpientes empezaron a pelear y mientras ella veía cómo el agua se iba tiñendo de rojo alguien tiró de ella para subirla a la superficie. 

Uy, pelea de Gyarados con sangre  Psweatduck Este sí es buen fanservice.
 
Cita:—Si salimos ilesos de esta, me encargaré personalmente de arrancarte la cabeza.

Yikes.
 
Cita:—¡Por pura suerte! ¡Podríamos haber terminado en el estómago de tu gyarados y por eso te dije que te arrancaría la cabeza y es lo que voy a hacer!

—¡Débora! —La súbita alarma que apareció en los ojos de Lance hizo que ella soltara un poco el agarre, aunque no le dejó libre del todo— ¡Fredo!

Débora siempre fiel a su palabra  Malicious Menos mal que Lance fue salvado por la campana.
 
Cita:La persecución aérea cambió rápidamente de escenario y pasó de Ciudad Trigal a la ruta 35. Sin embargo, Lugia no quería alargarla mucho más, así que cuando vio clara su oportunidad le envió unas ondas a Mewtwo que le hicieron perder el control y aterrizar forzosamente en el Parque Nacional.

NOOOO, EL PARQUE NACIONAL NOOOOOO D,:
 
Cita:—Celebi me lo ha contado, sé quién eres y que esto no ha sido por tu culpa —dijo antes de arrodillarse delante de él—. Hiciste todo contra tu voluntad manipulado por Giovanni y has sufrido más, mucho más que cualquier otro pokémon hoy. Por eso no busco castigarte y tampoco quiero capturarte, no quiero que cargues con más dolor del que ya llevas contigo. Lo que sí me gustaría es ayudarte en lo que pueda y por eso me ofrezco para servirte en lo que necesites; no sé hasta qué punto podría serte útil pero me tienes a tu disposición para lo que sea. No tienes por qué estar solo a partir de ahora.

Aaawww <:)
Cita:<<Sí. Todavía está herido, tardará en recuperarse, pero ha visto lo que necesitaba y por ahora es inofensivo.>>

"Padece de SalgoenelpostgamedeKantoitis" (???)
 
Cita:No, no la había tenido, Celebi le contó algo sobre eso después de rescatarla de la trampa de Giovanni y traerla al presente junto a Carol y Lugia, que había permanecido oculto en las aguas de las cataratas Tohjo. Fue en las puertas de la Torre Radio donde el pequeño pokémon dejó a las jóvenes y ahí se juntaron con Morti y Mento, con quienes acordaron que el miembro del Alto Mando vigilaría a Carol hasta que todo se solucionara, por eso se la llevó al otro lado de la barrera ya que ahí sería más difícil verla. Casi al instante Silver apareció, quedándose sorprendido al ver a Lira, pero no hizo ningún comentario más allá de que quería ayudar y por eso se ofreció como voluntario para distraer a Giovanni, por lo que Lugia le ayudó a subir la barrera con sus poderes. Después de eso tuvo lugar el combate, uno que a pesar de haber ganado Lira no sentía como victoria, y Lugia se dio cuenta de eso.

Todas mis dudas con respecto al pixie y al ave no-dragón presionadora quedaron resueltas con solo este párrafo. Ahora solo falta ver qué será de Mary y por extensión de Atlas. Y de Gio. 
 
Cita:—Lo sé pero no me ha dejado un buen sabor de boca que Mewtwo se haya ido así, me habría gustado poder ayudarlo.

Ya podrás, Lyra. Ya podrás.
 
Cita:<<Sube, quiero llevarte a un último lugar.>>

♫Yo te quiero enseñar un mundo maravilloso♫
 
Cita:—Parece que fuera lo que fuera eso ha parado, no hay ni un alma. Es nuestra oportunidad.
 
—¿Estás segura? ¿No hay ningún peligro?
 
—No. Los pokémon han quedado K.O. por el fuego y ahora que la gente estará asustada y no sabrá muy bien lo que ha pasado no se fijará en nosotros. ¡Es el momento, hay que aprovechar la confusión para huir! ¡Nuestra oportunidad ha llegado!

Eso suponiendo que aún haya personas vivas en la acera para empezar con lo devastador que debió de haber sido el movimiento de Ho-Oh pese a lo poco que duró (recordemos que hablamos de una divinidad). Bueno...al menos Atlas y Mary tuvieron la suerte de haberse resguardado dentro de un edificio cuando eso ocurrió, y algunos pokémon salvajes deben de haber sobrevivido. Pero todo aquel desgraciado que estuviese aún en las calles cuando la implosión ocurrió, si es que había, de seguro terminó más rostizado que Anakin Skywalker en Mustafar.
 
Cita:Sin embargo, al darse la vuelta para escuchar mejor a su compinche Atlas vio algo que lo dejó de piedra. La drowzee de Mary estaba fuera de su Poké Ball y le miraba contenta, al contrario que su entrenadora, que tenía las manos en las caderas y le fulminaba con la mirada. Él no entendió por qué había cambiado de semblante tan rápido hasta que la realidad le dio una bofetada y se dio cuenta de que le había engañado.

YES!!!!!! ¡EL ARCO DE MARY SE COMPLETÓ! :D
 
Cita:—Lo siento, pero me temo que solo hay un mundo en el que volvería a traicionar a mi amiga y ese es el mundo de tus sueños. A ver si ahí tienes más suerte, Atlas. ¡Hipnosis!

Sugeriría usar Come-sueños para castigarlo un poco, pero de seguro la pobre Zizi se terminaría intoxicando con los sueños de ese sinvergüenza.
 
Cita:Sus llantos llenaron las calles repletas de pokémon fuera de combate, a las cuales empezaron a salir algunos ciudadanos temerosos y con cautela. Ella solo quería tumbarse y seguir llorando pero temía que alguien se acercara al ejecutivo y pasara algo, así que se separó de Zizi y le pidió que usara sus poderes para cargar con él y llevarlo al centro de menores, donde se lo entregaría a Amber para que hiciera lo que tuviera que hacer. Lo más lógico habría sido llevarlo directamente a la comisaría pero ella era la única adulta en la que confiaba y, en ese momento, quería ver una cara amiga que pudiera reconfortarla tras los caóticos acontecimientos de aquel día.

Snif, snif  Maldición Saku, deja de ponerme enfrente las cebollas, que trato de leer (???)

Bueno....capítulo 47. 3 más y Alma estaría llegando al 50. Y pensar que comencé a leer la historia a finales del 2020.

Cómo se ha pasado el tiempo, especialmente considerando que lo que empezó como un pequeño homenaje a tu juego favorito de la saga terminó convirtiéndose en una épica y apasionante aventura que muestra no solo tu evolución como escritora, sino también todo el amor que tienes para darle a Johto, sus personajes y su mitología. Parece broma que ya se pasó el clímax de la venganza de los Rocket y que ahora ya estamos por la parte de la Liga, con Lyra casi completando su viaje y coronándose como la mejor entrenadora (que no es lo mismo que la heroína de la región). Y no puedo esperar a atestiguarlo, junto con el reencuentro del "trío protagónico" (Lira, Silver, Eco). ¿Acompañarán los dos últimos a la primera hasta la Meseta Añil? ¿Será capturado Giovanni? ¿Se salvará Fredo de que la parca le reclame? ¿Y cómo se reconstruirá Johto después de esto? Tantas interrogantes y tantas ansias por leer las futuras respuestas a ellas.

Nos estamos viendo en la próxima actualización, Saku. Y como siempre, sigue sorprendiéndonos.

"Este fic es como un buffet de todo lo que puedas comer"-SoujiFujimura
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También habría podido titularlo "Lance y sus tendencias suicidas", pero no quedaba tan bien... (?)

En fin, fuera bromas, ha sido hermoso. Hemos tenido el final de la apoteósica batalla en Trigal, y no ha acabado como un choque de poderes, sino más bien como uno de corazones, desde el momento en que Lira ha declarado que hicieran las cosas a su manera. La escena tras el final del conflicto, con la chica ofreciendo su mano al asustado Mewtwo ha sido la pincelada perfecta para pintárnosla como el personaje que has ido construyendo por casi cincuenta episodios (se dice pronto, ¿eh?). La antesala con un indefenso Atlas en manos de Mary y la confrontación de padre e hijo con muchos tonos ambiguos, ya que ambos sienten más de lo que dejan ver, aunque sepan que sus caminos chocan del todo... creo que Giovanni tomó la mejor decisión, dado lo que nos mostraste.

Y este desarrollo ha hecho posible la resolución de los dos hechos mostrados en la segunda mitad del episodio. Los primos se han salvado por poco gracias a una arriesgada maniobra de Lance (casi parece que estuviera sincronizado con Lira owo) y el gran desempeño de Entei, justo a tiempo para darse cuenta de que el grupo de Trigal había logrado su cometido (para bien o para mal, la ira de Débora no depende de unas ondas de radio extrañas xD). Lo otro fue el final, con la significativa jugarreta que Mary hizo a Atlas, con lo que prácticamente los Rockets están acabados... dependiendo de qué ocurra a continuación con Giovanni. Dices que es el final del arco, pero queda ver si este hombre opone algo más de resistencia, ahora que su plan "perfecto" ha sido desbaratado :o

Un capítulo redondo, con buenas dosis de desarrollo de trama y caracterización y uno de los mejores hasta el momento, aunque admito que el episodio anterior me gusta un poco más, porque sin él, éste no habría tenido el mismo impacto ^^

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Cita:Quería sacar a su equipo y apoyarse en él, pero sabía que al hacerlo lo expondría a las ondas y no quería que sufriera—.
sufrieran (se refiere a sus Pokémon)
 
Cita:No puedo entender cómo llegaste a ser líder de gimnasio sintiendo tan poco aprecio por los pokémon, tu deber era cuidarlos y protegerlos e hiciste y haces lo contrario —De repente, los ojos de Silver resplandecieron con un brillo irónico al darse cuenta de un crudo paralelismo. Una sonrisa sardónica adornó sus labios después de eso—. Anda, me acabo de dar cuenta de que también te he descrito como padre.
Brillante owo
 
Cita:—Me temo que ahora te lo tengo que preguntar yo. Antes de que esto se ponga más peligroso: ¿quieres unirte al Team Rocket o vas a seguir por tu cuenta?
 
Giovanni sabía cuál iba a ser la respuesta de su hijo, y Silver sabía que su padre sabía cuál iba a ser su respuesta, pero por alguna razón los dos querían alargar ese momento. En el fondo les habría gustado que el tiempo les hubiera dado más margen pero el tiempo ya estaba cansado de que jugaran con él, ¿tal vez ese era su castigo por haber sido manipulado tantas veces?
 
—Te propongo algo —respondió Silver mientras alzaba la Poké Ball de su inicial y Giovanni sonrió. No era un no explícito, pero era un no, y por mucho que hubiera cambiado y progresado sabía que su hijo todavía no estaba a su nivel. Habría sido algo maravilloso de experimentar pero, con un semblante cargado de melancolía, se veía obligado a rechazar la oferta.
 
—En otras circunstancias me habría encantado, créeme que sí, pero ahora no es el momento ni el lugar —dijo mientras sacaba con lentitud su Pokégear y volvía a escribir algo en él. Silver se puso alerta, preparándose para lo que fuera que estuviera tramando, aunque no podía ni imaginarse de qué se trataba—. Has cambiado mucho, espero que el resto de tu viaje te dé las lecciones que yo no te pude enseñar. Cuídate, Silver.
Awwwwwwww ówò
 
Cita:Le dio una patada al suelo y cerró las manos en dos puños mientras miraba, con frustración e impotencia, como Ho-Oh y Lugia se reunían cerca de la bandada de pokémon que protegían a Mewtwo.
cómo
 
Cita:y Morti abrió los ojos al entender porqué estaba mostrando tanto interés en ella.
por qué
 
Cita:No, no la había tenido, Celebi le contó algo sobre eso después de rescatarla de la trampa de Giovanni y traerla al presente junto a Carol y Lugia, que había permanecido oculto en las aguas de las cataratas Tohjo. Fue en las puertas de la Torre Radio donde el pequeño pokémon dejó a las jóvenes y ahí se juntaron con Morti y Mento, con quienes acordaron que el miembro del Alto Mando vigilaría a Carol hasta que todo se solucionara, por eso se la llevó al otro lado de la barrera ya que ahí sería más difícil verla. Casi al instante Silver apareció, quedándose sorprendido al ver a Lira, pero no hizo ningún comentario más allá de que quería ayudar y por eso se ofreció como voluntario para distraer a Giovanni, por lo que Lugia le ayudó a subir la barrera con sus poderes. Después de eso tuvo lugar el combate, uno que a pesar de haber ganado Lira no sentía como victoria, y Lugia se dio cuenta de eso.
Bien, esto ata algunos cabos sueltos owo
 
Cita:Mary nunca quiso huir con él, se había aprovechado de su indefensión para ganarse su confianza, y ahora que lo tenía en el bote no le iba a dejar escapar.
 
—Lo siento, pero me temo que solo hay un mundo en el que volvería a traicionar a mi amiga y ese es el mundo de tus sueños. A ver si ahí tienes más suerte, Atlas. ¡Hipnosis!
Esto es pura justicia poética xD
 
Cita:Sus llantos llenaron las calles repletas de pokémon fuera de combate, a las cuales empezaron a salir algunos ciudadanos temerosos y con cautela. Ella solo quería tumbarse y seguir llorando pero temía que alguien se acercara al ejecutivo y pasara algo, así que se separó de Zizi y le pidió que usara sus poderes para cargar con él y llevarlo al centro de menores, donde se lo entregaría a Amber para que hiciera lo que tuviera que hacer. Lo más lógico habría sido llevarlo directamente a la comisaría pero ella era la única adulta en la que confiaba y, en ese momento, quería ver una cara amiga que pudiera reconfortarla tras los caóticos acontecimientos de aquel día.
Awwwwwwwwww ;w;

A ver cómo sigue esto, dado este enorme hito en la historia. Tengo curiosidad por aquello que Lugia quiere mostrar a Lira, y también por cómo acabará la historia, ahora que la chica sólo tiene una cosa pendiente por hacer en cuanto a su viaje owo
Starlight Traveler

Wasureruna saigo no buki wa ai sa
♪♪
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Antes de nada quería hacer algo que creo que no he hecho todavía de forma global y es daros las gracias, chicos, de corazón. No os hacéis ni una idea de las sonrisas que me dejaron vuestros comentarios y, sí, siempre me hacen sentir bien, pero por alguna razón en especial esos me hicieron sentir mejor que nunca. No sé si fue porque quedasteis satisfechos con uno de los cierres más importantes de la historia o qué, pero me hicisteis sentir superbien y aunque luego os responderé por separado es algo que quería decir nada más empezar el capítulo de hoy. Muchas gracias por arroparme tanto siempre, en serio, sois lo mejor <3
 
Ah, hablando de capítulos, ¿qué decir de este? Pues que llevaba meses deseando llegar hasta aquí y estáis a punto de descubrir por qué: si alguien tiene diabetes ¡que se detenga ahora mismo por su bien! ¡No me hago responsable de la sobredosis de azúcar de este episodio! Que, por cierto, he hecho las cuentas y he organizado el guion a grandes rasgos y en teoría Alma ya tiene número final de capítulos: 53. A no ser que cambie mucho la cosa, le quedan seis episodios contando este para acabar, así que disfrutemos mucho los que quedan porque cuando nos queramos dar cuenta ya le habré puesto el broche final </3
 
Lo último que quería decir antes de pasar a responderos es que no sé cuánto tardaré en subir el siguiente capítulo y es que, como os habréis dado cuenta, he dado un sprint para acabar con este arco por varias razones. Entre que estaba inspirada y tenía ganas de mostraros lo que llevo tiempo pensando una cosa llevó a la otra y aquí estamos… Así que ya que el siguiente arco va a ser el último me gustaría tomarme unos días o semanas para descansar de este frenesí de escritura y aprovechar para centrarme en mis estudios y leer otros fics del foro, que no he estado haciendo mis deberes y os debo comentarios a varios ya. Así que con esto aclarado paso a vuestros comentarios:
 
@nakun92: al final el trabajo en equipo y el poder de la amistad lo puede todo (?) Débora no gana para sustos con su primo y eso que desde fuera parece el más civilizado y/o centrado de los dos. Ya verás como le ponga las manos encima alguna vez.

@Tommy: si el capítulo anterior te gustó porque los arcos se van cerrando entonces creo que este te va a encantar. Me gustó muchísimo hacer ese "juego" con Mary porque como dices es un personaje con tantas caras que no habría sorprendido si al final se hubiera decantado por seguir en el Team Rocket, man cómo me gusta sacarle juego jej. En cuanto al momento de Silver y Giovanni uf, qué decirte, si a mí se me salieron las lágrimas escribiendo ese momento entres los dos. Es muy complicado lidiar con una figura paterna entre ausente y abusadora.

Lo sucedido con las colas de Slowpoke se quedó corto comparado con el capítulo anterior, ¿eh? Casi que lo pude enviar para la actividad de Halloween. Tal vez no lo expliqué bien, pero la razón por la que Débora no saca a Kingdra hasta el final y se enfada tanto cuando Lance saca a Gyarados es porque las ondas seguían en emisión cuando lo sacó, por tanto Gyarados estaba bajo su influencia. Tuvieron la suerte de que atacara al de su especie, pero podría haber atacado a Débora también sin ningún problema, por eso se puso tan nerviosa. No es hasta que ve que la emisión de ondas cesa que saca a su pokémon para que ayude al de su primo.

Las comas y yo, yo y las comas, una historia que da para hablar. Antes me daba la sensación de que ponía demasiadas, por eso empecé a poner pocas, pero he tenido en cuenta tu consejo y he puesto más en este capítulo. Espero que podáis leerlo mejor y sino me lo dices y lo cambio de cara al siguiente.

@Lunarium: como bien dices, normalmente los líderes de gimnasio son personas que se dedican en cuerpo y alma al cuidado de sus compañeros y buscan formas de reforzar sus vínculos continuamente. Tengo mi propia visión sobre la evolución de Giovanni, pero es algo que de momento me guardo para más tarde (y que, btw, qué ganas de hacer que sea un padre decente para Silver aunque sea durante unos segundos, pero de momento no podrá ser).

Espero que quedarais contentos con la escena sangrienta de Gyarados porque me parece que será la última que veremos en Alma... a no ser que haga que Débora finalmente le arranque la cabeza a Lance (?). Ah y no te preocupes, esto es AdP, evidentemente no había ninguna persona fuera durante la batalla que pudo ser quemada por Ho-Oh. Bueno, sí, Carol y Mento, pero Mento tiene poderes y Celebi estaba para ayudar a protegerlos. Yyyyy me temo que este capítulo tiene varias cebollas así que ves a por un pañuelo, quien avisa no es traidora (?)

@SoujiFujimura: la OTP se lleva tan bien porque son igual de arriesgados, es brillante (?). La escena de Silver y Giovanni fue aquella que te dije en su momento que me hizo llorar mientras la escribía, mira que me dio de lleno en los feels. Aunque eso es señal de que vas en buen camino, si una escena te genera lo que quieres transmitir mientras la escribes vas bien, y la madre que este capítulo me ha sacado varios "awwwws", sobre todo uno en especial PERO no voy a spoilear nada, que quiero que lo descubráis por vuestra cuenta. Espero que el cierre definitivo de este arco os deje con un sabor de boca igual a los capítulos anteriores.

 

 
Capítulo 48: Entre abrazos y lágrimas
 


Las olas del mar danzaban tranquilas debajo del cielo anaranjado. La calma no era un adjetivo que casara con las Islas Remolino, pero aquella tarde habían hecho una excepción para acomodar a su morador y la invitada que traía consigo. Lugia aterrizó suavemente en una de ellas y Lira bajó lentamente de él, dejándose caer bocarriba en la arena. El vuelo le había venido bien para despejarse, pero seguía teniendo el cuerpo entumecido y la cabeza hecha un lío, demasiado había vivido ese día y los anteriores. Aun así, cuando empezó a encontrarse medianamente bien giró la cabeza para ver al legendario y hablar con él, pues cuanto antes le dijera él aquello que quería antes podría volver a casa a descansar.
 
—¿Por qué me has traído hasta aquí?
 
<<Porque quería hablar y disculparme de una forma apropiada.>>
 
Eso llamó la atención de la joven, que recuperó la energía suficiente para sentarse y escuchar atentamente lo que tenía que decir. Cuando Lugia vio que estaba prestando atención se acicaló un poco las plumas y empezó:
 
<<Soy consciente de que mis acciones no han sido las más acertadas. Hace un año y unos meses desperté de mi largo letargo confundido y perturbado al notar que los siniestros planes del Team Rocket iban a ponerse en marcha con el poder de Celebi a su disposición, y no solo eso, sino que además Giovanni estaba buscando a Mewtwo para que cuando volviera a la organización esta fuera invencible. El poder de ese pokémon es inmensurable, ya has visto que puede darnos problemas a mí y a Ho-Oh, así que no tardé en darme cuenta de que la fuerza no bastaría para solucionar el problema esta vez. Derrotar a Mewtwo no era una opción, había que salvar a ese pokémon para asegurar la victoria, pero para liberarlo del Team Rocket primero tendríamos que liberarlo de sus miedos y eso empezaba por hacerle ver que no todos querrían perseguirlo para condenarlo por algo que sería forzado a hacer. Necesitaba a un entrenador fuerte que se preocupara en exceso por los pokémon, y si bien los Descendientes los aman, sentía que no era suficiente. No me habrían pedido que creara objetivos en el aire para que Mewtwo pudiera descargar su dolor en ellos, como hiciste tú, me habrían pedido que lo siguiera atacando o como mucho cansarlo. Como te dije la otra vez, necesitaba un buen balance entre fuerza y amor y tú lo cumples a la perfección.>>
 
—¿Pero cómo supiste que yo era la indicada? —le interrumpió Lira mientras dibujaba en la arena— Cuando empezaste a aparecer en mis sueños el profesor Elm ni siquiera me había dado a Totodile.
 
<<No hacía falta que tuvieras un pokémon para darme cuenta de lo que sentías hacia ellos. De todas formas, cuando conseguiste que el huevo de Togepi eclosionara con abrumante rapidez confirmé que eras la persona que buscaba. Aun así me sentía inquieto; no eres una Descendiente por lo que no tenías la obligación de participar en esto, eres joven y podría entrarte miedo al enfrentarte a algo tan grande, ¿podrías llevar a cabo la misión con éxito y salir ilesa? Por si eso fuera poco, mientras le estaba dando vueltas a la situación un día sentí que unos extraños entraron en mi morada. Supongo que sabes que mi antiguo hogar en Ciudad Iris fue destruido.>> Lira asintió <<Quemado, para ser exactos, por unos humanos. Al estrés que llevaba tuve que sumarle el temor de que le hicieran algo a mi hogar y quedarme sin uno de nuevo, por lo que la ira me dominó y actúe cegado por el enfado. Capturé a esos cuatro jóvenes para lanzar un mensaje, aunque pasado un tiempo me arrepentí, pero en vez de soltarlos me di cuenta de que podía hacer que pagaran su osadía de una forma más fructífera.>>
 
—Decidiste hacerme chantaje con ellos —Lira acabó la frase por él sin esforzarse en esconder su molestia. Lugia asintió.
 
<<Lo siento, tras lo sucedido en Ciudad Iris me cuesta empatizar con algunos humanos, sobre todo si entran en mi casa sin invitación, así que los usé como moneda de cambio para asegurarme de que te hacías con las medallas y reunías las condiciones necesarias para salvar a Mewtwo. Sé que lo que hice no estuvo bien, solo ahora que estoy tranquilo me doy cuenta de que aquellos chicos no hicieron nada para merecer lo que les hice y está claro que a ti te podría haber tratado mejor. Antepuse el bienestar de Johto a vuestra salud y como guardián de esta región debo velar por todos sus habitantes, no solo por los pokémon. Quería que entendieras por qué actué así y disculparme formalmente por mis acciones.>>
 
—Lo entiendo, aunque con quienes deberías disculparte es con los otros cuatro jóvenes. Lo único que no llego a entender es, si tanto te preocupan los pokémon, ¿por qué hiciste que mi equipo estuviera a punto de ahogarse en los remolinos cuando vine a invocarte?
 
<<Fácil. Necesitaba que fuéramos al pasado para que tuvieras esa breve confrontación con Giovanni y para eso tenía que llamar la atención de Celebi, que estaba preocupado vigilando a la guardiana del Encinar. La única forma de hacer que se despegara de ella era provocar una situación en la que tu amor por los pokémon fuera llevada al extremo para atraerlo, así que me vi obligado a hacer aquello.>>
 
—Situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, ¿eh? —dijo Lira mientras volvía a tumbarse en la arena. Pasaron unos segundos en los que lo único que se oyó fue la danza rítmica de las olas, hasta que Lugia volvió a hablar.
 
<<Podría decirse, te vas haciendo una idea de cómo es mi carácter. Por suerte para vosotros entre las malas vibraciones del Team Rocket y mis malas vibraciones por el estrés Ho-Oh se despertó. Seguimos estando en contacto a pesar de la distancia y como sabía que nos enfrentaríamos a un gran oponente y haría falta reparar la región después de combatir le pedí ayuda. Es bueno en eso, resucitó a los pokémon que perecieron en el incendio de mi torre, además tiene un carácter cálido que os resulta más agradable y sabía que os ayudaría a relajaros.>>
 
—Por lo que estoy oyendo veo que lo planeaste todo tú. Lo tuviste todo en cuenta.
 
<<¿Acaso te sorprende? Tienes un Espeon en el equipo, a estas alturas deberías saber que el tipo psíquico es el más inteligente y el mejor de todos.>>
 
El ligero cambió en su tono le indicó a Lira que Lugia estaba bromeando y, aunque le pareció un poco chocante al principio, no pudo evitar reír. ¿Quién le habría dicho que el hasta entonces serio señor de los mares tenía un lado bromista? Parecía que también podía romper el hielo cuando quería.
 
<<Bromas aparte, mi único objetivo era que Johto estuviera bien y evitar que sus pokémon sufrieran así que te doy las gracias por un trabajo bien hecho. Como te he dicho antes me cuesta empatizar con algunos humanos, pero gracias a ti y personas como la guardiana del Encinar empiezo a recuperar la confianza en vosotros y a creer que un futuro en el que more más cerca, como Ho-Oh, es posible.>>
 
—Awww —Lira se llevó las manos a las mejillas y esbozó una amplia sonrisa mientras se sentaba para mirar a Lugia. Al final se estaba llevando una muy buena impresión de él—. Tus palabras me halagan, pero quiero que sepas que como vuelvas a hacer algo parecido vendré a buscarte y patearé tu trasero emplumado.
 
Lugia no reaccionó a su comentario, no de forma inmediata al menos. Lira esperó que hubiera entendido que se trataba de una broma pero al parecer la deidad de los mares se la tomó un poco mal, porque la miró de reojo seriamente. La joven dejó de sonreír, pero no apartó la mirada. Tal vez se había tomado demasiadas confianzas con el legendario, pero entre su pequeña broma y aquel halago sentía que estaban más unidos, y no pensó que a un pokémon como él le importaría tanto las palabras de una simple humana. Por suerte, no tardó en ver que estaba en lo cierto cuando una suave brisa le pasó una de sus plumas plateadas. Lira extendió las manos para atraparla y la pluma cayó en ellas, como si hubiera recibido la orden de aterrizar ahí. La joven se la acercó a los ojos para verla mejor y tras inspeccionarla con detenimiento no pudo evitar preguntar por ese gesto.
 
—¿Y esto?
 
<<La invitación para cuando quieras venir a patear mi trasero emplumado. A partir de ahora estás formalmente invitada a mi hogar, Lira. Úsala con criterio.>>
 
Con eso dicho, Lugia alzó el vuelo y se quedó planeando encima de las islas durante unos segundos, antes de hacer una pirueta y zambullirse de lleno en el mar. Lo normal habría sido que un pokémon de su tamaño hubiera salpicado mucho, pero ni una gota de agua se turbó en cuanto el legendario se adentró en él. Lira admiró aquel espectáculo con la boca abierta y se quedó quieta durante un tiempo por si sucedía un evento más, algo de lo que se arrepintió casi al instante. Una gran ola surgió de la nada y solo le bastó unos segundos para darse cuenta de que no podía huir de ella. Antes de que sus manos rozaran la Poké Ball de su inicial, la ola se la tragó y la escupió en la orilla de la playa de Ciudad Olivo. Lira tosió un par de veces cuando salió a la superficie; no le costó entender que esa había sido la forma del legendario de devolverla a la civilización. Aun así, aunque había salido ilesa, habría agradecido un poco más de tacto por su parte.
 
—Gracias, supongo…
 
La joven se puso de pie y se quitó las algas que se le habían quedado pegadas en la ropa. Cuando acabó suspiró y se quedó unos segundos mirando el horizonte, disfrutando del hermoso paisaje, pero poco duró aquello porque no tardó en ver la silueta de una persona saliendo del mar y acercándose a la costa. Se trataba de una joven de piel morena y larga cabellera verde que andaba arrastrando los pies, meciéndose al suave compás de las olas. Estas parecían mostrarle la compasión que no había tenido la deidad de los mares con ella durante su cautiverio, por eso trataban de facilitarle la vuelta en la medida de lo posible, para mostrar sus disculpas. Lira casi chilló al reconocerla: se trataba de la última joven que había visto en sus sueños. Su instinto fue salir corriendo a su encuentro para ver cómo se encontraba y eso fue lo que hizo nada más salió de su estupor.
 
—¡Eh! ¿Estás bien? ¡Eh!
 
La entrenadora empezó a gritar en cuanto volvió a poner los pies en el agua pero la chica no parecía oírla, ella seguía caminando hacia adelante como un zombie desprovisto de alma y voluntad. Cuando finalmente se acercó a ella le tocó un hombro con suavidad y eso pareció despertar a la chica, que giró la cabeza en su dirección con los ojos ligeramente abiertos, preguntándose quién la había sacado de su trance. Al ver la cara de Lira la sorpresa se hizo evidente en su rostro, por eso la entrenadora le dejó unos segundos para que pudiera mirar su alrededor y ser consciente del lugar en el que estaba.
 
—Tranquila, ya estás a salvo. ¿Quieres que te acompañe al Centro Pokémon?
 
La cara de la chica se arrugó al oír aquello y Lira vio que un par de lágrimas comenzaron a asomarse en sus ojos. La entrenadora sintió un tirón en el estómago al verla así, así que para animarla un poco se llevó la mano a su cinturón de Poké Balls y sacó a todos sus amigos menos a Ninetales, para evitarle el mal trago de mojarse.
 
—No estamos muy lejos. Llegaremos enseguida, ya lo verás. ¿Quieres montar en mi feraligatr?
 
Feraligatr le dedicó una sonrisa amigable que hizo olvidar el peligro que tenían sus afilados colmillos y la joven le sonrió de vuelta. Se sentó encima de él con cuidado, acariciando con curiosidad sus frías escamas, y casi enseguida Espeon se subió a su regazo para calmarla con su débil ronroneo. Sin un segundo que perder los tres se dirigieron a la ciudad mientras Lira se tomaba unos segundos para apoyarse en Ampharos y descansar. Togekiss volaba encima de ellas inspeccionando el agua con curiosidad mientras que Dratini miraba atenta las débiles chispas que salían del cuerpo del tipo eléctrico, las cuales ahuyentaban a los pokémon de tipo agua que merodeaban por ahí. La entrenadora suspiró, parecía que todavía estaba lejos de poder descansar.
 
—Nosotros no podemos quedarnos muy atrás. Vamos.
 
Al salir del agua y dejar la playa atrás Lira sacó a Ninetales, quien agradeció que su entrenadora hubiera esperado a estar lejos del mar y la arena para liberarla. La joven y su equipo entraron en la ciudad lentamente, aminorando el paso al ver el estado en el que estaba. Esta había sufrido grandes desperfectos, tantos que las grietas parecían un elemento decorativo más porque estaban por todas partes: edificios, aceras, mobiliario urbano… Los pokémon salvajes volvían a sus respectivas rutas bastante confundidos mientras que los que tenían entrenador los buscaban con ansia: aquello no tardó en convertirse en una procesión de poliwhirl, poliwag y personas que iban de aquí para allá sin rumbo fijo. Entre tanto revuelo azul Lira consiguió atisbar a Feraligatr, Espeon y la chica en las puertas del Centro Pokémon, así que se acercó a ellos como pudo asistida por los poderes psíquicos del felino. En cuanto llegó, el grupo entró al edificio, y los ocho vieron que dentro la situación estaba un poco más calmada que fuera, aunque se respiraba cierto nerviosismo e incertidumbre. Los heridos leves estaban sentados en los sofás esperando a poder ser atendidos, chansey y enfermeras corrían de un lado para otro para intentar asistir a todo el mundo.
 
—¡JACKIE!
 
Y un grupo de adolescentes que había en el piso superior empezó a gritar en cuanto vio entrar a la chica de tez oscura por la puerta.
 
Jackie, al parecer, alzó la cabeza para ver quienes la estaban llamando. Al reconocerlos fue corriendo hacia las escaleras y los otros tres las bajaron lo más rápido que pudieron, para reunirse en el pie de estas en un efusivo abrazo entre lágrimas que terminó con los cuatro en el suelo. Lira vio la escena con una amplia sonrisa y contagiándose de las ganas de llorar: Dave, Rose, Mark y Jacqueline, los cuatro jóvenes desaparecidos, habían terminado su calvario y se estaban reencontrando sanos y salvos. Jackie logró sacar los brazos del abrazo y le hizo unas señas con las manos a Lira que ella no pudo interpretar, hasta que la otra chica del grupo las tradujo.
 
—Dice… que muchas gracias —sollozó Rose. Poco a poco, el grupo se fue calmando y los chicos se levantaron uno a uno para, posteriormente, acercarse a Lira y hacer una gran reverencia delante de ella.
 
—¡MUCHAS GRACIAS! —gritaron los tres que hablaban a la vez. La entrenadora se sonrojó ante esa muestra de respeto y desvió un poco la mirada mientras extendía los dos brazos, tratando de contener una risa nerviosa.
 
—E-está bien, pero tened cuidado y no volváis a hacer algo así. No hay que jugar con los pokémon legendarios, aunque estoy segura de que ya habéis aprendido esa lección —Los cuatro asintieron—. Aun así espero que esto no os frene a la hora de hacer más expediciones. Ir de aventuras es maravilloso, solo tenéis que fijaros bien y no cometer ninguna locura.
 
El grupo asintió por última vez e incluyó a Lira rápidamente en su abrazo grupal, antes de volver al piso superior para que la última joven aparecida pudiera reunirse con su familia. Mark y Rose subieron las escaleras saltando y bailando mientras Dave acompañaba lentamente a Jacqueline, rodeando su cintura para que la chica no tuviera que esforzarse en exceso. Lira sonrió al verlos tan felices y esperó a que desaparecieran de su campo de visión para salir a la calle. Por fin había terminado la pesadilla para ellos, aunque estaba segura de que no llegarían a olvidar del todo lo que habían vivido.
 
Ver a los jóvenes juntos le hizo añorar a sus propios amigos también. Lira miró a su equipo, que la miraba impaciente de vuelta, ¿qué harían a partir de entonces? La joven se agachó para darles mimos a los seis y los siete se quedaron juntos un buen rato, hasta que consideró que sería una buena idea volver a Ciudad Trigal para ver cómo había quedado la capital y reencontrarse con su grupo. La entrenadora devolvió a sus pokémon menos a Togekiss, en el cual se iba a montar para que la llevara a su destino, si no fuera porque alguien la interceptó antes de que pudiera hacerlo y le dio un gran abrazo. A Lira no le costó mucho reconocer a su atacante, el largo pelo castaño delataba a Yasmina con facilidad.
 
—¿Estás bien? ¿Te duele algo? ¿Te han hecho daño? —preguntó mientras acariciaba su espalda y pasaba las manos por sus brazos, asegurándose de que no tenía ninguna herida. Al ver los roces causados por la caída en la trampa de Giovanni su expresión se endureció, y Lira le habría dicho algo, si no fuera porque se fijó en que la líder llevaba un corte en la mejilla. Yasmina se dio cuenta de eso y se alejó de Lira— Heridas menores.
 
—Esto también lo son —respondió con una sonrisa. Yasmina sonrió de vuelta y se llevó las manos al pecho mientras echaba la cabeza hacia atrás y suspiraba.
 
—Menos mal, de verdad. No puedo creerme que esto se haya acabado —dijo mientras volvía a mirar a la joven—. Suicune nos ha sido de gran ayuda, a pesar del destrozo no ha habido que lamentar ninguna pérdida personal. Ahora queda reconstruirlo todo pero necesitaremos descansar primero —Después de eso la líder se dio cuenta por primera vez de la presencia de Togekiss. El pokémon le sonrió y ella le saludó—. Aunque supongo que tú tendrás otras cosas que hacer.
 
—Sí. Tengo que ver cómo están mis amigos.
 
—Por supuesto —dijo mientras daba un paso hacia atrás para dejar que la joven se montara en su pokémon. Yasmina ladeó la cabeza y le dedicó una última sonrisa—. Espero que estén bien. Descansa mucho y no olvides darlo todo.
 
—¿Dónde?
 
—En la Liga.
 
La sorpresa se apoderó del rostro de Lira al oír la respuesta. Con todo el lío de los días anteriores ¡se había olvidado por completo de aquel reto! La sonrisa de Yasmina se hizo más grande al ver su reacción, y cuando Togekiss alzó el vuelo le hizo un ademán de despedida con una mano mientras le lanzaba un beso con la otra. Lira le devolvió el gesto lentamente y no fue hasta que le pidió a su pokémon que la llevara a Ciudad Trigal que esas palabras calaron en ella. La Liga estaba a la vuelta de la esquina y eso significaba que no tardaría en conocer al entrenador más fuerte de su región.
 


Todo parecía indicar que el combate había terminado y la emisión de las ondas malignas se había detenido, un suceso que debería haberle alegrado, pero Silver estaba lejos de sentir felicidad. Las calles habían quedado en un estado lamentable, los pokémon salvajes estaban debilitados y el silencio resultaba de todo menos alentador. Las vistas desde la azotea en la que estaba no le animaban a bajar, pero sabía que tenía que hacerlo, más pronto que tarde.
 
—¡Sneas, sneasel!
 
Por suerte había alguien que tiraba de él gracias a su enérgico espíritu. En cuanto sacó a Sneasel de su Poké Ball el pokémon captó la mezcla de emociones que turbaba a su entrenador y decidió que una buena forma de combatirla era hacer una carrera para ver quién llegaba antes a la calle. No es que Silver tuviera muchas ganas de correr, pero al ver al pequeño con tanta energía se le contagió algo de esta, así que hizo lo posible por seguirle el ritmo. Evidentemente fue el último en llegar, pero poco le importó al ver el baile de celebración del tipo siniestro y hielo. El pelirrojo dejó que el pequeño se subiera a su hombro cuando acabó y, cuando este se acomodó, empezó a andar hacia la Torre Radio para comprobar si cierta persona seguía ahí.
 
KYAAAAAAAAAAAAA
 
Sin embargo, su caminata y la de los pocos que se atrevieron a salir se vio detenida por un enorme grito que les hizo alzar las cabezas para ver quién lo había emitido. En lo alto de la Torre Radio, en el origen del malestar, se encontraba Ho-Oh descansando. El ave alzó sus alas y estas empezaron a brillar de manera progresiva, hasta que llegó un punto en el que la intensidad de la luz fue tal que todos se vieron obligados a apartar la vista.
 
KYAAAAAAAAAAAAA
 
Durante unos segundos fue imposible ver nada en Ciudad Trigal. Aun así, eso no le impidió a Silver sentir lo que estaba sucediendo, y es que el ave estaba liberando una energía agradable que limpió su pecho y le dejó con una paz interior que nunca pensó que llegaría a sentir. Cuando la luz desapareció y pudo abrir los ojos, todos vieron lo que había sucedido, lo que los dejó boquiabiertos.
 
Ho-Oh ya no estaba en la Torre Radio. Había emprendido el vuelo y se alejaba de la ciudad, dejando un rastro arcoíris tras de sí, un rastro que hacía que los pokémon debilitados se recuperaran del todo y los desperfectos de la ciudad se fueran solucionando poco a poco. Guiados por el ave, los pokémon salvajes volvieron a sus respectivas rutas en un abrir y cerrar de ojos, y tras unos minutos el legendario consiguió que la capital quedara de forma que pareciera que ahí no había pasado nada.
 
—¡Sneas! ¡Sneas!
 
Silver se quedó atónito con aquel bello espectáculo, tan atónito que no volvió en sí hasta que su pokémon le sacudió violentamente el brazo. Cuando le hizo caso, Sneasel señaló el suelo y el pelirrojo miró hacia ahí, lo que estuvo a punto de hacer que el alma se le fuera del cuerpo.
 
Porque a sus pies, a escasos centímetros de estos, había una pluma de color arcoíris.
 
El entrenador tardó un buen rato en reaccionar. No sabía qué hacer, así que Sneasel actuó por él y se hizo con la pluma para dársela. Silver extendió la palma de la mano lentamente para que su pokémon pudiera dejar ahí el rastro del ave y, en cuanto la pluma rozó la piel del pelirrojo, esta empezó a brillar tenuemente. Sneasel se quedó maravillado ante aquel espectáculo mientras que Silver, anonadado todavía por aquello, se limitó a agachar la cabeza en señal de respeto y guardarla a buen recaudo en su bolsillo. Por alguna razón aquel elemento le hacía sentir bien por dentro.
 
La alegría volvió a las calles tras la actuación del ave. Todo el mundo parecía más tranquilo y contento y eso animó también al pelirrojo, aunque no permitió que aquello le distrajera e impidiera alcanzar su destino. La Torre Radio estaba cada vez más cerca y él estaba impaciente por ver si quedaría algún rastro del antiguo líder del Team Rocket, aunque sabía que lo más probable es que no encontrara nada. Ya estaba llegando cuando logró distinguir a tres personas en la puerta del edificio, una de las cuales le llamó poderosamente la atención. Reconoció a Morti, el líder de gimnasio de Ciudad Iris, que estaba hablando con un peculiar hombre de pelo morado junto a una chica que no podía dejar de mirar. Tenía el cabello corto y rosa, ojos azules y semblante tranquilo y sereno, y a pesar del tiempo que llevaban sin verse no le costó darse cuenta de que era ella.
 
Silver sintió que se le hizo un nudo en la garganta que le impidió respirar. Sus pulmones le reclamaban oxígeno pero él se veía incapaz de proporcionárselo, porque ella le había quitado el aliento. La joven no se dio cuenta de su presencia, ya que estaba pendiente de lo que le decían los hombres para responder sus preguntas, hasta que finalmente un pequeño pokémon verde surgió de la nada durante unos segundos para tirar de su manga y hacer que viera al pelirrojo. Carol trastabilló un poco por el tirón, pero cuando se recuperó y su mirada se cruzó con la de Silver tuvo una reacción similar a la de él, se quedó quieta y perdió la habilidad de respirar. Sin embargo, eso duró solo un segundo, que fue el tiempo que tardaron en echar a correr para encontrarse a mitad de camino.
 
Todas las preocupaciones que le habían surgido a Silver por el encuentro con Giovanni se esfumaron al sentir la cabeza de Carol apoyada en su pecho. Ella rodeó su cintura con sus brazos y él hizo lo mismo, apretujándola contra su cuerpo todo lo que pudo y más. Una de sus manos subió para acariciarle el pelo, el cual estaba empapado y olía un poco a humo, antes de darle un tierno beso en la cabeza que duró varios segundos. Carol no pudo contener las lágrimas al sentir los labios de su amigo y el calor protector que emanaba de él; había pasado tanto tiempo sin verlo, sin sentirlo. Al terminar el beso ella alzó la mirada para poder verle bien la cara y descubrió que sus ojos también estaban húmedos. No pudo evitar reír al ver la sonrisa que se le formó en el rostro a él, ¿cuándo fue la última que sintió tanta alegría? Estaba convencida de que el pecho le iba a explotar de un momento a otro, por eso le pidió a todos los legendarios que conocía que aquel instante durara para siempre.
 
—Se acabó.
 
—Se acabó.
 
Los dos amigos estaban tan centrados en su reencuentro que se olvidaron por completo de la presencia de los hombres, quienes los miraban con ternura. Era tanto lo que querían decirse que no sabían por dónde empezar, aunque lo que realmente querían era que ese abrazo no terminara nunca, por eso tuvo que pasar un buen rato hasta que se animaron a hacerlo.
 
—¿Cómo estás? ¿Has estado aquí durante la batalla? —preguntó Silver mientras miraba que Carol no tuviera ninguna herida.
 
—Sí. Celebi fue quien nos trajo a mí y a Lira pero él —respondió señalando al hombre de pelo morado— se ha encargado de vigilarme, así que no me ha pasado nada. ¿Y tú?
 
—Yo… —La expresión de Silver cambió lo suficiente como para que Carol pudiera intuir qué había sucedido.
 
—Te has reencontrado con tu padre, ¿cierto? —preguntó ella con el semblante serio— Es de lo que estaba hablando con ellos. Ahora no se ve porque Ho-Oh lo ha tapado con sus poderes, pero después de que la barrera se rompiera, cuando las ondas cesaron y Mento y yo pudimos movernos un poco, vimos un agujero en la carretera a los pies de la Torre Radio. Teniendo en cuenta que Giovanni estuvo en lo alto del campo energético todo el rato lo más seguro es que huyera por ahí cuando el plan se le empezó a ir al traste.
 
De repente, accionado por el pánico, los brazos de Silver fueron hacia adelante para que sus manos apretaran los hombros de su amiga en cuanto ella acabó su relato.
 
—¿Y un móvil? ¿Habéis encontrado un móvil por aquí?
 
—U-un ¿móvil? —Silver soltó a Carol en cuanto se dio cuenta de lo que estaba haciendo y ella se quedó pensativa durante unos segundos—. No, de momento no hemos visto algo así. ¿Por qué?
 
—No, por nada —respondió mientras se llevaba una mano al cabello. En ese momento, notó que Carol agachó un poco la cabeza y desvió la mirada—. ¿Pasa algo?
 
—No, nada. Es solo que, ahora que me he reencontrado contigo… No he podido evitar pensar en Mary...
 
Mary. Silver tuvo que controlar el impulso de chocarse la frente con una mano. Mary, la misma chica a la que había dejado abandonada en el balcón de algún edificio cercano. Si hacía un poco de memoria podría recordar cuál era pero no estaba muy seguro de que la rubia se hubiera quedado allí esperándole, a esas alturas podría estar en cualquier parte de la ciudad. Su búsqueda podría ser tediosa, pero Carol quería verla y las dos tenían el mismo derecho a reencontrarse que él.
 
—Pues estás de enhorabuena porque está en la ciudad, la vi hace un rato. Lo malo es que no sé por dónde andará ahora, pero puedo ayudarte a buscarla.
 
<<No será necesario.>>
 
—¡Celebi! —El pequeño pokémon salió después de decir eso para situarse entre los dos jóvenes, pero Carol se lo llevó rápidamente a su pecho para esconderlo— Ya empieza a haber gente en las calles, no salgas así como así —dijo en un susurro exasperado que Celebi ignoró.
 
<<Digo que no será necesario porque lleva mirándoos desde hace cinco minutos.>> dijo mientras señalaba hacia un callejón. Los dos siguieron el brazo del pokémon y distinguieron dos siluetas en la oscuridad, una de las cuales se sobresaltó. Los dos amigos se asombraron al reconocer a Mary, aunque no supieron decir si les sorprendió más verla a ella o a Zizi cargando el cuerpo inconsciente de Atlas.
 
Los tres se quedaron quietos durante unos segundos, mirándose entre sí sin saber muy bien cómo proceder, y no fue hasta que Silver sintió el temblor de Carol a su lado que algo le animó a moverse. Ella quería acercarse, pero no se atrevía, así que el pelirrojo le dio un ligero empujón para ayudarla a avanzar. Carol trastabilló un poco y cuando se estabilizó se dio la vuelta para mirar a su amigo, quien asintió. Ella asintió de vuelta, inspiró hondo y avanzó hacia Mary, que seguía sin moverse, y no reaccionó hasta que la guardiana del Encinar se detuvo a un par de centímetros de ella para alzar la mano con una tímida sonrisa.
 
—Hola. Cuánto tiempo.
 
Fue automático. Al escuchar su voz Mary se lanzó para darle un fuerte abrazo que estuvo a punto de tirarlas al suelo si Carol no lo hubiera aguantado, aunque al escuchar a la rubia llorar incontrolablemente sintió que algo se derrumbó dentro de ella y se quedó sin fuerzas para hacer de sustento, por lo que las dos terminaron cayendo de rodillas y llorando en los brazos de la otra.
 
—¡LO SIENTO! ¡LO SIENTO TANTO, CAROL! ¡LO SIENTO MUCHÍSIMO!
 
Aunque no dejaba de sollozar, Mary encontró la forma de gritar entre sus lamentos. Carol no paraba de acariciar su espalda en un intento de calmarla, aunque esa técnica no daba sus frutos, de hecho la estaba poniendo más nerviosa. La rubia quería explicarle tantas cosas ahora que la tenía cerca que las palabras se le amontonaban en la garganta y se empujaban entre sí para poder salir lo antes posible.
 
—Lo siento tantísimo, ¡de verdad que sí! ¡Si no hubiera sido una maldita chivata no habrían sospechado de tus intenciones el primer día que intentaron hacerse con el control de la Torre Radio y tú no habrías sido secuestrada por este mentecato, pero la fastidié! ¡La fastidié bien fastidiada y por eso-!
 
—Lo sé.
 
Mary dejó de hablar en cuanto escuchó la voz de Carol. Eso sí logró calmarla, ya que su sonido siempre había tenido un efecto relajante en ella y esa vez no fue una excepción. La rubia siguió sollozando pero logró controlar un poco su respiración y apartarse para ver el rostro de la guardiana. Carol le sonrió, intentando controlar el temblor de su voz para que se le entendiera al hablar.
 
—Lo sé, Mary, sé lo que hiciste y lo que eso conllevó, de la misma forma que sé que habrás pasado estas semanas culpándote hasta que el dolor te ha hecho insensible para seguir adelante a pesar de todo. ¿Me equivoco? —Mary agachó la cabeza y trató de ahogar otro sollozo— Me lo imaginaba, pero, ey, ¡mírate! ¡Mírame! ¡Estamos bien y libres del Team Rocket! —exclamó mientras le levantaba la barbilla para que pudiera mirarla a los ojos— Hemos pasado por tanto para llegar hasta aquí que me parece una tontería seguir sufriendo cuando podemos evitarlo, así que perdonemos nuestros errores y pensemos en lo que nos queda por delante. Ahora podemos tener la vida que siempre hemos querido y hacer esas cosas de amigas que diríamos que haríamos: pasear por el Parque Nacional, pasar un día en la playa, merendar en lo alto del centro comercial, ir de acampada y ver la Luna reflejada en un lago...
 
—E-espera. Entonces, ¿eso significa que v-volvemos a ser amigas?
 
—¿Lo dejamos de ser alguna vez?
 
Mary volvió a sollozar y las dos se fundieron de nuevo en un gran abrazo. Silver miró contento aquella escena, y lo habría seguido haciendo de no ser porque alguien le dio un toque en el hombro que le obligó a darse la vuelta. Al hacerlo, vio quien fue el culpable del golpe y, lejos de molestarse, sintió que su alegría creció al reconocerlo.
 
—M-me he podido colar... aprovechando un despiste de los guardas… a-aunque veo que… llego… tarde a la fiesta.
 
—Tranquilo, hombre, que te vas a desmayar —dijo mientras extendía un brazo para que Eco pudiera apoyarse en él. El investigador lo hizo sin dudar y se dio unos segundos para recuperar el aliento que había perdido corriendo.
 
—Por todos los… menuda carrera —dijo antes de erguirse y estallar en una carcajada— ¡Si me hubieras visto! Iba más rápido que inmediatamente.
 
—Me lo creo, solo hace falta verte la cara. Estás reluciente.
 
—Ah, ¿esto? ¡Es que he visto a Ho-Oh! ¿Lo has visto tú? —preguntó emocionado— ¡Lo iba arreglando todo a su paso con un arcoíris y los pokémon le seguían! Es una imagen que no olvidaré en la vida.
 
—Yo tampoco. Aunque la de Lugia creando el diluvio universal tampoco estuvo nada mal.
 
Al nombrar aquel legendario Silver se acordó de la entrenadora que iba con él y Eco también, porque la sonrisa se le borró del rostro rápidamente.
 
—¿Sabes algo de Lira?
 
—No. La última vez que la vi se fue volando a lomos de Lugia así que no sé ni dónde está ni cuándo volverá.
 
—A saber. Con ella todo es una sorpresa —dijo cruzándose de brazos, intentando ocultar su preocupación—. Supongo que nos queda esperar.
 
—Puedes unirte al festival de abrazos y lágrimas si quieres —sugirió Silver señalando al par de amigas que seguía llorando y abrazándose. Eco sonrió al ver la escena.
 
—Yo no, pero si Lira estuviera aquí seguro que… —El investigador empezó su frase, pero no la terminó, porque algo en el cielo captó su atención. Entrecerró los ojos para poder verlo mejor y sonrió enormemente al reconocer a su mejor amiga subida a lomos de Togekiss—. ¡Li! ¡Aquí abajo!
 
Silver se dio la vuelta a tiempo para ver al pokémon de la morena descender hacia ellos y, aunque al principio se alegró de verla, no tardó en sentir algo de preocupación al darse cuenta de que bajaba en picado sin aminorar la velocidad. Eco también se percató de eso y bajó los brazos mientras la sonrisa desaparecía lentamente de su rostro y miraba a Silver. Para cuando los dos quisieron echar a correr fue demasiado tarde, Lira se tiró desde poca altura para darles un gran abrazo a los dos que los tiró al suelo. Silver siseó de dolor al sentir la acera en su espalda mientras que Eco dio un grito y Lira empezó a reír.
 
—¡TÚ ME VAS A MATAR ALGÚN DÍA! —gritó el investigador enfadado y asustado por el impacto. Lira se separó de ellos y les miró con una gran sonrisa y los ojos ligeramente húmedos.
 
—Menos mal —susurró aliviada mientras se levantaba y extendía las manos para que sus amigos las agarraran y se pusieran de pie—. Menos mal que estáis bien.
 
—Pues claro, ¿por quién nos tomas? —preguntó Silver mientras chocaba los puños con Eco. El pelinegro quedó encantado con esa muestra de amistad— Sabemos cuidar de nosotros mismos, antes muero que dejar que el Team Rocket me haga algo.
 
Lira rio y giró la cabeza para ver a Carol y Mary, que ya se habían levantado e iban caminando hacia el trío. Carol le sonrió y le saludó enérgicamente y Lira hizo lo mismo. La morena notó las ganas que la guardiana tenía de darle un abrazo, pero estaba demasiado ocupada llevando de la mano a la rubia y asegurándose de que no se volviera a caer. Por su parte, Mary iba mirando el suelo y sollozando, todavía tendría que pasar un buen tiempo para que se calmara del todo.
 
—Mira, los cinco fantásticos —dijo Carol cuando se unió al trío. Al ver a Eco asintió en su dirección y le dedicó una amplia sonrisa—. Hola. Encantada, soy Carol.
 
—Y yo Eco, encantado. Aunque me temo que no he tenido el placer de oír mucho sobre ti.
 
—Normal, porque de quien tienes que oír hablar es de esta. ¡Ha derrotado a uno de los ejecutivos del Team Rocket ella sola! —exclamó mientras levantaba el brazo de Mary, aunque ella no estaba del todo de acuerdo con esa afirmación.
 
—P-pero si lo derrotaste tú…
 
—Y tú le has dado el golpe de gracia. ¡Lo hemos derrotado entre las dos! ¡Toma supercombinación de amigas!
 
—¡Carol! ¡Deja de hacerme llorar o me vas a secar! —le espetó mientras se soltaba de su agarre para secarse las lágrimas, lo que provocó la risa del resto, menos de Silver. El entrenador se veía incapaz de apartar su mirada de Atlas y fue algo que no tardó en hacerles saber a los demás.
 
—Lo siento, chicos. Odio ser el aguafiestas, pero más odiaría que Atlas se despertara y huyera de nuevo. ¿Por qué no se lo entregamos ya a las autoridades y nos olvidamos de él?
 
—Cierto. Justo tenemos a Morti y Mento por aquí, dejémoselo a ellos —respondió Carol y Lira tocó la espalda de Eco al oír eso mientras empezaba a correr.
 
—¡Carrera a la Torre Radio! ¡El último en llegar nos debe una cena a todos!
 
—¡Y ese no pienso ser yo! —respondió el investigador mientras los dos iban embalados hacia el edificio. Silver negó con la cabeza y Carol rio al intuir que esa era la dinámica habitual de los tres.
 
—Me vas a tener que hablar sobre ellos.
 
—Podría pasarme una semana quejándome de sus estupideces. ¿Seguro que quieres oírme hablar tanto?
 
—Silver, llevo meses sin escucharte. ¡Quiero oír hasta tu respiración!
 
Los tres rezagados no tardaron en seguir al enérgico dúo, que ya había llegado a su destino y se había encontrado una agradable sorpresa. La razón por la que Morti y Mento no se habían movido de ahí era porque estaban esperando para reunirse con alguien, alguien que hacía poco que había llegado. Si Lira llegó la primera a la torre fue solo porque vio ondear su capa en el viento y eso le hizo dar un sprint final.
 
—¡LANCE!
 
El domadragones no pudo prepararse para recibir el impacto, así que sintió como si un misil le diera de lleno en la espalda. Él se dio la vuelta lo mejor que el fuerte agarre de la joven se lo permitió y Lira sintió que todos sus músculos se relajaron al ver que ella estaba bien. Lance rodeó a la entrenadora antes de dar un largo suspiro que vació sus pulmones, dejando que la tensión que le había acompañado durante los últimos días le abandonara del todo.
 
—Última vez que dejo que alguien tan joven se involucre en algo así.
 
—¿Qué?
 
—Nada —dijo mientras se separaba un poco para revolverle el cabello a la castaña, que sonrió ante esa muestra de afecto—. Vuestras risas se escuchaban desde aquí, me alegra veros tan felices. Morti me estaba contando cómo os había ido el combate.
 
—Yo te lo puedo contar también pero antes quiero que veas esto —dijo mientras se separaba del todo para que pudiera ver a Zizi cargando a Atlas. Los ojos de Lance se hicieron más grandes al reconocer al antiguo miembro del Team Rocket—. ¡Ya hemos atrapado a todos!
 
Zizi dejó el ejecutivo en el suelo, a unos centímetros del domadragones. Lira esperó a que él hiciera algo pero Lance no se movió; en su lugar, un curioso hombre de pelo morado salió de detrás de él y dio un par de pasos para acercarse al ejecutivo. Al llegar a su lado chasqueó los dedos y Atlas se vio envuelto por una luz verde que lo hizo levitar un poco del suelo para acercarlo al entrenador enmascarado.
 
—Ya me encargo yo de esto —dijo mientras le dedicaba una sonrisa enigmática a Lira—. Os dejo con vuestra pequeña reunión. Nos vemos.
 
Y, sin nada más que añadir, se fue de ahí. Lira iba a preguntarle a Lance sobre él, pero no llegó a formular ningún interrogante porque Carol se le adelantó. Se puso a su lado y se dirigió al domadragones con una sonrisa, porque intuía por su forma de vestir que debía tratarse de alguien importante. Lance no pudo evitar devolverle la sonrisa, el buen humor de la joven se contagiaba con suma facilidad.
 
—Hola, esta chica es quien ha atrapado al último ejecutivo del Team Rocket —dijo tomándole de la mano a Mary—. Y resulta que también fue miembro de esa organización, por lo que debe realizar una serie de servicios a la comunidad para compensar sus malas acciones. Sin embargo, ya que ha atrapado a uno de los mandamases, ¿no se la podría poner en libertad o algo así? Yo diría que esto compensa por mucho lo que hizo.
 
—Oh. Bueno —Lance se llevó una mano a la barbilla para reflexionar sobre la propuesta de Carol—. No cabe duda de que eso es un gran logro, aunque desconozco el caso de tu amiga. Debería revisarlo en profundidad y-
 
—Pero qué tonterías estás diciendo, Lance.
 
Las miradas de todos fueron hacia quien pronunció esas palabras, que no fue otro que Morti. El líder de Ciudad Iris, quien se había mantenido callado hasta ese entonces, se situó al lado del domadragones con su habitual calma, aunque se pudo vislumbrar algo de inquietud en sus pasos.
 
—Un simple entrenador como tú no tiene ni voz ni voto en un caso como este, por muy fuerte que seas —dijo en un tono monótono, aunque Lira captó algo extraño en su mirada fija, y fue ese algo extraño lo que hizo que Lance se sobresaltara un poco—. Me parece admirable que quieras ayudarla, pero no puedes hacer nada.
 
—Ah, sí. Cierto, tienes razón —respondió Lance con una mezcla de nervios y alivio. Se pasó una mano por el cabello y volvió a mirar a las dos jóvenes aparentando estar desilusionado—. Yo no puedo hacer nada, pero podéis hablar con la líder de gimnasio de la capital para que se lo comente a las autoridades. Seguro que Morti no tiene ningún problema en acompañaros hasta ella.
 
—¡Genial! ¡Entonces vamos-!
 
—No, Carol.
 
La alegría de Carol se vio mermada en cuanto Mary, que había permanecido callada durante su intervención, habló. La rubia dio un suave tirón para soltarse de la mano de la guardiana y se alejó un poco, lo que sorprendió a la joven.
 
—Pero, ¿por qué? ¿No crees que es justo? ¡Has atrapado a Atlas! Y formaste parte del Team Rocket porque te obligaron, como a mí, no tienes que pagar por algo que no fue tu culpa.
 
—No, no. Mi caso no es como el tuyo y lo sabes —dijo Mary mientras negaba con la cabeza y miraba a Carol fijamente—. Tú te rebelabas contra los ejecutivos porque no estabas de acuerdo con su forma de actuar, yo lo hacía para divertirme. Tú fuiste obligada a cometer delitos, a mí me daba igual que entrenadores se quedaran sin sus pokémon y por eso los robaba sin miramientos. Tampoco es que eso me llenara de alegría, obviamente, pero no lo sentía. No me arrepentía de lo que hacía, a diferencia de ti.
 
—Mary… —Mary esbozó una triste sonrisa y agachó un poco la cabeza.
 
—Debo pagar de alguna forma todo lo que hice y no basta con que me haya limitado a atrapar un ejecutivo al que tú habías debilitado previamente, es como hacer trampas, o elegir el camino fácil. Y ya no es solo una cuestión de “justicia” o como lo quieras llamar, mis acciones arruinaron vidas así que ahora quiero mejorarlas, y he visto que una forma de hacerlo es con los servicios a la comunidad que realizo en el centro de menores. Quiero ser una ciudadana digna, ¡quiero que mi existencia ayude a los demás como la tuya me ayuda a mí! —exclamó animada mientras señalaba a Carol, aunque su expresión no tardó en suavizarse y voz se estabilizó— Pero, sobre todo, quiero mejorar para que algún día estés orgullosa de mí.
 
—Ay —Carol se llevó las manos a las mejillas para hacer presión en ellas, en un intento de esforzarse por controlar las lágrimas que amenazaban con reaparecer—. Pero si yo ya estoy orgullosa de ti.
 
Las dos amigas se abrazaron otra vez y el grupo se alejó un poco para darles algo de intimidad. Eco estiró los brazos y dejó salir un bostezo que llevaba tiempo conteniendo, sintiendo de repente que un gran peso se cernía sobre sus hombros.
 
—No sé vosotros, pero yo ya estoy sintiendo los efectos del cansancio —dijo mientras se masajeaba el cuello—. Me da la impresión de que me voy a dormir de pie de un momento a otro. Si no nos necesitáis ¿nos vamos ya a casa, Lira?
 
—Sí. También estoy cansada y deberíamos volver cuanto antes para que nuestros padres y el profesor Elm vean que estamos bien —respondió ella antes de mirar a Silver—. ¿Tú qué vas a hacer?
 
—Yo me quedaré con ellas —dijo mientras señalaba a Carol y Mary. Lira asintió y Silver hizo un ademán de despedida a los oriundos de Pueblo Primavera—. Ya nos veremos. Procurad no meteros en muchos problemas hasta entonces.
 
Ellos iban a responder, pero antes de tener la oportunidad Silver se acercó y les dio un abrazo tan corto que, a pesar de su intensidad, el dúo dudó que de verdad el pelirrojo hubiera tenido aquel gesto con ellos.
 
—Gracias.
 
Aquel susurro se quedó en los oídos de Eco y Lira mientras procesaban lo que acababa de suceder. Por su parte, Morti y Lance terminaban de compartir lo que habían vivido, aunque como el rubio tenía otros planes en mente decidieron que se pondrían al día más tarde.
 
—Me gustaría ir al gimnasio de Ciudad Trigal. Seguro que Blanca necesita ayuda y me gustaría ver cómo está —dijo mientras sacudía la mano vagamente para despedirse del trío—. Nos vemos, cuidaros mucho los tres.
 
—Cuídate, Morti. ¡Iré a verte alguna vez a Ciudad Iris! ¡Estamos en contacto!
 
El líder sonrió al oír las palabras de Lira y se fue de allí lentamente. Después de aquello Lance se fijó en las ojeras que llevaban Eco y Lira y decidió que no tenía sentido que siguieran ahí más tiempo.
 
—¿Queréis que os acerque a casa? —preguntó mientras sacaba a Dragonite. Los dos jóvenes no se lo pensaron: se subieron nada más vieron aparecer al dragón. Lance rio y se subió cuando se aseguró de que Eco y Lira estaban bien agarrados a su pokémon, tras lo cual le pidió que los llevara a los tres lo antes posible a Pueblo Primavera.
 

 
Ni el dulce aroma de las flores ni el tranquilo rumor del agua podían tranquilizar a Leire. La mujer estaba sentada en la playa de Ciudad Cerezo, con las rodillas en el pecho y el mentón apoyado en estas. Las primeras estrellas de la noche habían salido a iluminar el cielo, pero poco le importaba eso a ella. Hacía tiempo que los pokémon habían vuelto a la normalidad y los habitantes de allí se habían pasado la tarde llamando a sus familiares después de la aparición de Ho-Oh, para asegurarse de que sus conocidos estuvieran bien. Como eran tan pocos, Raikou decidió al principio del día llevar a los habitantes de Pueblo Primavera allí para tenerlos más controlados y reducir el número de lugares que tenía que vigilar, así que como su hogar no contaba con humanos a los que atacar quería pensar que los pokémon no le habrían hecho daño a las viviendas. Todos se iban animando poco a poco tras lo sucedido, pero ella se veía incapaz de disfrutar con tantas preocupaciones rondándole por la cabeza, siendo la principal una que tenía de nombre Lira.
 
Como no estaba muy pendiente de sus alrededores, se sorprendió al ver surgir de la nada un ramo de flores delante de ella. No vio quien se las había dado, pero no le hizo falta hacerlo para averiguar su identidad. Una pequeña sonrisa se formó en sus labios mientras alargaba el brazo para agarrarlas.
 
—Gracias.
 
Eduardo se sentó a su lado sin decir nada y nada tenía que decir para que se notara que él también estaba preocupado. Lira no era la única en paradero desconocido, Eco se había ido con ella y tampoco tenían noticias de él. Parecía que los dos se habían esfumado sin dejar rastro y Leire no se quitaba de la cabeza la imagen de Lance y la culpa que había aparecido en sus ojos al preguntarle por su hija. Sus manos se cerraron en dos puños que estuvieron a punto de deformar las flores que le había dado Eduardo, pero la dulce voz del hombre se lo impidió.
 
—No responden a las llamadas, a lo mejor se han quedado sin batería.
 
Su intento por levantar los ánimos le arrancó una sonrisa irónica. La mujer estiró las piernas y relajó los hombros en un intento de tranquilizarse, ya que su amigo estaba haciendo un esfuerzo por mantener la calma ella también lo haría.
 
—Por nuestro bien y el de ellos cuando vuelvan, que así sea.
 
Eduardo asintió y los dos se quedaron mirando el mar, cada uno pensando en lo suyo. Estaban tan ensimismados en sus pensamientos que lo único que consiguió sacarles de ellos fue un suave pero firme toque en el hombro dado por una tercera persona. Los dos miraron al hombre que se había agachado tras ellos, el cual les dedicaba una mirada empática tras sus gafas.
 
—Es hora de volver. Raikou nos va a acompañar a Pueblo Primavera para asegurarse de que no suceda nada durante el trayecto.
 
Después de decir eso, Elm se puso de pie y extendió sus brazos para que Eduardo y Leire pudieran agarrarse de una de sus manos. Los dos adultos lo hicieron, se levantaron y, tras sacudirse la arena de la ropa, caminaron hacia el centro de Ciudad Cerezo. Allí se encontraba una mujer rubia con gafas que había reunido en un grupo al resto de los escasos habitantes de Pueblo Primavera; se trataba de Elisa, la mujer de Elm. Ella asintió cuando vio aparecer a su marido y él asintió de vuelta mientras pasaba de largo y se acercaba a la salida junto a Leire y Eduardo, donde les estaba esperando Raikou. Al ver que todos estaban preparados el perro empezó a caminar y el trío le siguió; tras ellos, el grupo de habitantes se desplazaba a una distancia prudencial.
 
Al adentrarse en la ruta 29 Elm volvió a extender sus brazos para que Leire y Eduardo pudieran entrelazar los suyos con los de él. El grupo de amigos siguió caminando lentamente alumbrados por la luz de la Luna y la que emanaba el legendario que tenían delante, lo que les permitió distinguir a algunos pokémon en la oscuridad que empezaban su vida nocturna y otros que iban a sus madrigueras a descansar. Al cabo de un rato, unas ululaciones les hicieron alzar la cabeza para admirar a los responsables de aquel sonido.
 
—Mira, Leire. Los hoothoot que tanto te gustan —señaló Elm. La mujer sonrió al ver unos pares de ojos rojos inspeccionando su paseo con curiosidad en lo alto de unos árboles.
 
—Siempre me ha parecido fascinante la velocidad con la que cambian de pierna. Todavía tengo que capturar ese momento en foto.
 
—Sí. Recuerdo las noches en las que salíamos a explorar con poco más que una cámara y una linterna —añadió Eduardo con una sonrisa—. Luego nos preguntamos de dónde han sacado la vena aventurera nuestros pequeños.
 
—Poco se les puede recriminar con unos padres como nosotros —coincidió la mujer mientras asentía con la cabeza—. ¿Recordáis cuando conseguí que aquel furret se pusiera alrededor de mi cuello como si fuera una bufanda?
 
—Era invierno y te pusiste unas bayas a modo de collar —dijo Elm mientras rememoraba los tiempos en los que salían los tres a investigar las rutas cercanas a Pueblo Primavera. Eran sucesos que tenía guardados en lo más profundo de la memoria, pero con ese paseo empezaron a salir a la luz—. ¿Cuánto hace que no salimos los tres a explorar?
 
—Tanto que ni recuerdo la última vez. La paternidad es muy sacrificada y cuando los niños crecen te das cuenta de que tu cuerpo ya no es el mismo de antes.
 
—Pues eso se acabó, ¡acabo de decidir que nos vamos la próxima semana! No tenemos que hacer lo mismo que hacíamos cuando éramos jóvenes, adaptaremos la salida y volveremos a pasarlo en grande los tres.
 
—Veo que sigues teniendo la misma energía de siempre, Leire.
 
—¡Ja! Que se te quede grabado en la mente, Eduardo: los años cambiarán mi cuerpo, no mi espíritu.
 
El trío estaba tan centrado en su conversación que no se dio cuenta de que Raikou se había parado hasta que casi chocó con él. Fue entonces cuando vieron que ya estaban a tan solo unos metros de Pueblo Primavera, desde ahí divisaban su entrada y algunas casas, pero lo que más les llamó la atención fue que al parecer había alguien en el poblado porque salía una luz de este. Se asomaron con cuidado para inspeccionar la zona y lo que vieron les hizo tener escalofríos.
 
El primer instinto de los adultos fue gritar, pero consiguieron no hacerlo. La razón de su sobresalto fue que allí, en el centro del pueblo, había un imponente charizard alumbrando con la gran llama de su cola a tres personas: dos niños tapados con una manta que se habían quedado dormidos apoyados en él y un adulto pelirrojo que velaba de pie por su sueño. En cuanto Lance se dio cuenta de la presencia de los habitantes se agachó y sacudió con suavidad a los dos jóvenes, que tardaron un poco en despertarse. Se desperezaron y bostezaron antes de sentarse lentamente, momento en el que se dieron cuenta de que si Lance les había despertado era por algo.
 
—¿Ya están aquí? —preguntó Eco mientras se frotaba los ojos. Cuando los abrió y consiguió enfocar la vista vio que, tal como llevaba horas esperando, en la entrada del pueblo estaba su padre junto a la madre de Lira— ¡Hola, papá!
 
—¡Mami!
 
Tiempo les faltó a Leire y Eduardo para echar a correr en cuanto vieron a Eco y Lira despiertos. Los padres alzaron a sus hijos en el aire y les llenaron la cara de besos mientras ellos aceptaban las muestras de afecto encantados, al menos durante el primer medio minuto, luego intentaron separarse de ellos disimuladamente cuando empezaron a sentirse sofocados. Cuando Leire quedó satisfecha con el reencuentro con su hija alzó la cabeza para fulminar con la mirada a Lance, que se llevó una mano al cabello, nervioso.
 
—Los he devuelto sanos y salvos —dijo con una pequeña sonrisa. La mujer no respondió y Lira aprovechó ese momento para separarse de ella, recoger la “manta” con la que el domadragones la había tapado junto a Eco al quedarse dormidos y devolvérsela a su propietario.
 
—Toma, tu capa —dijo mientras se la daba y hacía una pequeña reverencia—. Muchas gracias por todo, Lance. Mi viaje no habría sido lo mismo sin ti, ¡estoy segura de que no habría aprendido ni la mitad!
 
—Vamos, tampoco exageres. Has trabajado mucho, todo lo que has aprendido es gracias a ti —comentó con una sonrisa mientras miraba la capa con detenimiento. De repente, una idea se le pasó por la cabeza al pelirrojo, una que no tardó en expresar—. De hecho se me acaba de ocurrir algo. ¿Por qué no te la quedas y me la devuelves cuando nos volvamos a ver? —dijo mientras la extendía para ponérsela a Lira en los hombros— Tengo un montón en casa así que no te preocupes. Mira, yo diría que te queda muy bien. ¿Qué opinas?
 
Lira no opinó nada porque se quedó muda. Su rostro quedó desprovisto de expresión y su cuerpo empezó a temblar ligeramente, lo que divirtió enormemente a Eco.
 
—La has dejado sin palabras, eres increíble —dijo el investigador con una amplia sonrisa mientras movía una mano delante de los ojos de su amiga—. Esa reacción en el idioma de Lira quiere decir-
 
—¡MUCHAS GRACIAS! —exclamó ella mientras se tiraba al suelo para arrodillarse. Lance y Eco dieron un paso hacia atrás, asustados por su repentina reacción— ¡Gracias por ser mi mentor! ¡Te prometo que llevaré esta capa con orgullo y no dejaré que nada me hunda ni desmotive!
 
—¿M-mentor? —murmuró Lance desconcertado mientras Eco intentaba disimular su risa— Sí, supongo que he desempeñado ese papel sin darme cuenta. Me pasa a menudo.
 
El adulto extendió una mano para que Lira la tomara y se pusiera de pie. Al hacerlo ella sonrió enormemente mientras se aferraba a él con un poco más de fuerza.
 
—Quédate. Seguro que a mi madre no le importa que pases la noche en casa. ¿Por qué no descansas aquí y ya te vas mañana?
 
Pero a su madre sí le importaba, y mucho, se notó en la mirada que le dirgió a Lance en cuanto escuchó la propuesta de su hija. Como Lira estaba de espaldas a Leire no vio el desagrado en sus ojos, pero Lance sí, por eso no le costó pensar una razón por la cual rechazar la oferta.
 
—Tal vez otro día. Estaréis todos cansados y no creo que os apetezca tener visita. Además, me gustaría ver a mi abuelo, que sigue en el hospital.
 
—Es verdad, que nos lo has dicho antes —dijo Lira antes de hacer un puchero. Ella extendió sus brazos y rodeó con cuidado la cintura del domadragones mientras apoyaba su cabeza en su pecho; él le correspondió el abrazo—. Dale recuerdos, espero que se mejore pronto.
 
—Gracias. Cuídate —le susurró antes de separarse—. Cuidaros —añadió mientras miraba a Eco, a lo que el joven respondió levantando un pulgar. Lance se subió en Charizard y el pokémon alzó el vuelo para adentrarse en la oscura noche, la cual no tardó en tragarse el rastro que dejaba la llama de su cola. El investigador miró a la entrenadora de reojo, que seguía con la mirada al tipo fuego mientras se aferraba a la capa con fuerza.
 
—No te la vas a quitar, ¿verdad?
 
—Ni para ducharme.
 
Eco rio, o lo habría hecho si no se lo hubiera impedido un gran bostezo. En ese momento se dio cuenta de que su pequeña siesta no le había servido para combatir aunque fuera mínimamente el cansancio que llevaba arrastrando y, al mirar a Lira, se dio cuenta de que no era el único, ya que ella le devolvió la mirada con la misma fatiga. A Leire y Eduardo no les dio tiempo a ir a por ellos, los dos cayeron al suelo completamente exhaustos por los acontecimientos de los últimos días, sumiéndose en un sueño profundo del que tardarían horas en despertar.
 

 
El humo de las casas de Pueblo Azalea creaba una fina tela que llenaba el lugar de un suave olor a leña y cubría parcialmente la Luna. Esta brillaba en todo su esplendor, como si quisiera indicar que el fin de una etapa oscura había terminado, pero eso no levantó el ánimo de César. El anciano se encontraba fuera de su casa, sentado en su jardín, esperando a que el joven que se encontraba a su lado le diera alguna noticia.
 
Antón tenía su Pokégear pegado al oído y una expresión neutra, aunque podía entreverse algo de preocupación en su mirada. Los arañazos de sus piernas tampoco pasaron desapercibidos para el artesano, pues el líder había sido el encargado de mantener a raya a los pokémon del Encinar antes de que Raikou llegara a echarles una mano. Ocuparse de los slowpoke había sido fácil, había bastado con tapar el acceso a su pozo para evitar sus ataques, pero los tipo bicho habían sido otro cantar. Como Antón era un experto en ellos y el líder de la ciudad fue el encargado de mantenerlos a raya haciendo uso de su gran conocimiento, no por nada era conocido como la enciclopedia andante de los tipo bicho, pero eso no significaba que le hubiera sido fácil. Tras verlo en acción aquella tarde, César empezó a sentir un respeto más profundo hacia él.
 
—¿Tienes algo? ¿No? ¿Todavía nada? —preguntó de repente el joven. Se quedó en silencio durante unos segundos y después asintió— Está bien, Blanqui. Tú tranquila, sé que no podéis ir más rápido. Gracias por hacerme este favor cuando estais tan liados.
 
César intuyó que el Team Rocket no fue disuelto del todo cuando su nieta no volvió a casa después de la primera derrota que sufrió en Ciudad Trigal, lo cual terminó por confirmar aquel día. Sin embargo, después de una épica batalla entre legendarios que tuvo lugar por toda la región (o eso era lo que había llegado a sus oídos, estaba seguro de que la gente joven habría exagerado parte del relato), le sorprendió que la organización siguiera en pie. Por eso habló con Antón para pedirle si podía preguntarle a la líder de Ciudad Trigal si alguna joven con el nombre de Carol, secuestrada por el Team Rocket, había acudido a alguna comisaría u hospital después de la batalla. De momento, la respuesta era negativa, y la desesperación estaba deseando hacerse un hueco en el pecho del anciano.
 
—No me voy a despegar del móvil en toda la noche y Blanca no se irá a dormir hasta que encuentren su nombre.
 
Por suerte, Antón notó su intranquilidad y le animó con esas palabras. César sonrió y se puso de pie para apoyar su mano en el hombro de Antón, quien respondió agarrándole con fuerza del antebrazo, lo que sorprendió por segunda vez al artesano aquel día. Siempre había pensado que el líder era un poco flojo y le faltaba carácter, pero los acontecimientos de aquella jornada estaban sacando toda su fuerza y le estaban demostrando que estaba capacitado de sobra para ejercer ese puesto. No puedo evitar preguntarse si, al verse envuelto en una situación tan estresante, maduró de golpe para estar a la altura de las circunstancias, o simplemente sacó a la luz algo que ya llevaba por dentro.
 
—¡Abuelooo!
 
Ya estaba empezando a refrescar y aunque las chimeneas liberaban algo de calor junto a su humo, no se podía comparar esa sensación a la de estar dentro de casa. Apenas estaban abrigados, así que César pensó en invitar al líder a su hogar para resguardarse del frío.
 
—¡Abuelooo!
 
Pero cuando se lo iba a sugerir, Antón frunció el ceño y se separó un poco el Pokégear del oído. Miró hacia la casa del artesano, extrañado, y luego le miró a él.
 
—¿No te está llamando tu nieta?
 
—No. Está dormida.
 
—¿Y por qué no paro de oír a alguien gritar <<abuelo>>?
 
César le miró confundido, ¿tan sordo estaba que no lo oía? Antón se dio la vuelta y César miró detrás del joven para ver si lograban distinguir la fuente del sonido, la cual no tardó en aparecer en su campo de visión. Una chica de corto cabello rosa y ojos azules que llevaba el uniforme del Team Rocket iba corriendo hacia ellos a toda velocidad y, entre el uniforme que llevaba y los gritos que daba de vez en cuando, no tardó en ganarse un par de miradas curiosas por parte de los vecinos de Pueblo Azalea.
 
—No… puede… Es, ¿Carol? —preguntó César mientras se frotaba los ojos. Al volver a abrirlos parpadeó y, entonces, la imagen de su nieta mayor corriendo hacia él se volvió más nítida. Al reconocerla no tardó en moverse y salir a su encuentro— ¡CAROL!
 
Aunque ya iba corriendo lo más rápido que podía, Carol se esforzó por dar un sprint que la metió de lleno en los brazos de César. El anciano rodeó a su nieta con sus brazos y ella hizo lo mismo, fundiéndose los dos en un abrazo que llevaban años esperando realizar.
 
—Mi niña preciosa… —susurró él mientras la llenaba de besos y caricias. Carol no podía parar de reír y llorar a la vez, después de ese día estaba convencida de que acabaría con las emociones alteradas de por vida— Cuánto has crecido. ¡Maldita sea el Team Rocket! Al menos veo que su maldad no ha podido hacer mella en tu hermosa luz.
 
Antón sabía de primera mano lo difícil que era que César llorara, pero eso no hizo que se sorprendiera al verle derramar lágrimas cuando se reunió con su nieta. Hasta a él se le escapó alguna al ver el tierno reencuentro. Esperó pacientemente a que abuelo y nieta se vieran y hablaran todo lo que quisieron, hasta que empezaron a andar a la casa del artesano y al fin César se acordó de que el otro joven seguía ahí.
 
—Míralo. No sé si os acordaréis, pero de pequeños solíais pasar mucho tiempo juntos en el Encinar.
 
—Yo sí que me acuerdo —dijo Antón mirando a la chica—. Es una alegría y un alivio tenerte de nuevo aquí, Carol.
 
—Gracias —dijo ella con una amplia sonrisa y, aunque se notó que quería añadir algo más, el labio inferior le empezó a temblar y pronto la alegría de su rostro desapareció del todo.
 
Carol comenzó a llorar y los dos hombres tuvieron que sostenerla para evitar que cayera al suelo, aunque no tardaron en decidir que lo mejor sería llevarla a casa para dejarla descansar y que liberara la carga de las últimas semanas. En cuanto entraron y la sentaron en el sofá Antón se fue a la cocina a preparle algo caliente, mientras César se sentaba a su lado sin soltarle la mano. Tardó bastante, pero finalmente Carol logró calmarse poco a poco. Sus lamentos se convirtieron en sollozos y los sollozos fueron disminuyendo hasta convertirse en unos susurros inaudibles que desaparecieron con el tiempo.
 
—Ya estás aquí. Ya estás conmigo, ya estás en casa.
 
Carol sonrió y César pudo ver en los ojos de su nieta cuánto había deseado escuchar esas palabras. Antón no se atrevió a volver al salón hasta que no oyó nada, pero para cuando entró con un chocolate caliente para la guardiana ella ya se había dormido, así que lo dejó en la mesita que había enfrente del sofá.
 
—Esto se parece demasiado a los sueños que he tenido. No me despiertes, por favor.
 
El susurro de César le hizo alzar la cabeza y eso le permitió ver la mirada llena de ternura que le estaba dirigiendo a su nieta, la cual se apagó en cuanto sus ojos se cerraron. Antón sonrió y fue a por una manta para tapar a los dos familiares, después de lo cual salió de la casa sin hacer mucho ruido para no despertarlos.
 
El frío aire nocturno le dio la bienvenida y él lo recibió con gusto. No podía olvidarse de decirle a Blanca que no hacía falta que siguiera buscando a Carol porque ya había aparecido, pero se dio unos minutos para disfrutar de las buenas sensaciones que le había dejado ese día. Aunque el comienzo fue de lo más caótico, el final no pudo ser más satisfactorio, porque por fin la poderosa organización que tanto tiempo llevaba atormentando a su región había sido derrotada y sus habitantes podrían vivir tranquilos durante una buena temporada. Lo vio en las calles de su pueblo y supuso que la situación se repetiría en el resto de ciudades: humanos y pokémon convivían alegremente juntos, ya fuera paseando y correteando o admirando sentados la Luna, que cada vez brillaba con más fuerza. Antón no se lo pensó dos veces y sacó a su equipo para que pudiera disfrutar de aquella noche mágica, en la que el tiempo pareció detenerse para darle una tregua a los afectados que tanto habían sufrido esos días.
 
Por primera vez en mucho, Johto dormiría completamente en paz aquella noche.
 

 
Las habitaciones de la Liga estaban sumidas en una oscuridad tan absoluta que sorprendió a Mento en cuanto entró en estas. El miembro del Alto Mando hizo uso de sus agudos sentidos para acercarse al interruptor, aunque antes de eso tuvo que detener con sus poderes psíquicos un dardo tranquilizante que fue lanzado a su cuello.
 
—¿Llego después de un largo día y así me recibís? —preguntó mientras encendía las luces. Estas revelaron al culpable de su ataque, que no se molestó en esconder su identidad.
 
—Ya me lo agradecerás. Tienes que estar en forma que dentro de nada tendremos visita.
 
Mento sonrió al oír las palabras de Koga y el ninja sonrió de vuelta. El especialista en tipo psíquico abrió la puerta que daba a la siguiente sala y vio que ahí estaban Bruno haciendo un par de pesas y Karen leyendo un libro junto a su umbreon.
 
—Tengo ventaja sobre vosotros porque ya la he conocido —dijo mientras cerraba la puerta y miraba a su compañero—. Lo siento por ti, Koga, y por los otros dos, pero me aseguraré de que no pase de mí.
 
—Me decepcionaría que te dejaras ganar, pero también me decepcionaría que no llegara hasta mí —dijo mientras se encogía de hombros—. Sea cual sea el resultado de vuestro combate acabaré decepcionado.
 
—Tan positivo como siempre.
 
Los dos hombres se dieron la vuelta al oír la voz de Karen, que había entrado en la habitación junto a Bruno. El especialista en tipo lucha hizo crujir sus nudillos y la mujer sonrió.
 
—Sé que lo tengo difícil porque soy la última, pero me gustaría ver de qué es capaz de primera mano.
 
—Lo siento, querida, pero tendrás que conformarte con ver nuestro combate.
 
—Y el nuestro —añadió Koga, a lo que Mento quiso responder, pero la extraña sonrisa de Bruno mientras chocaba su palma abierta con un puño se lo impidió.
 
—Me aseguraré de sacar todo su potencial cuando llegue hasta mí después de sobrepasar a nuestros compañeros.
 
Karen rio al ver las expresiones que se les quedaron a Mento y Koga, los cuales prefirieron no contestar al gigante. Por su parte, la especialista en tipo siniestro se agachó para acariciar a su pokémon, el cual respondió a sus mimos con un débil ronroneo.
 
—No tardes mucho en llegar, Lira. Estoy segura de que tu visita nos entretendrá mucho.
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Responder
Como bien diría un tal Jack el Destripador, vamos por partes:

Con todas las escenas memorables que has puesto en este capítulo, francamente no estoy seguro cuál sería la escena que deba responsabilizar más por los cuadros diabéticos que has desatado ¿El reencuentro de Carol con Mary y Silver? ¿Con su abuelo, quizás? ¿La charla entre Lugia y Lyra? ¿El Giga Impacto que Lyra le dio a Lance a modo de abrazo? ¿La escena de los padres de los chicos recordando sus propias vivencias? Ya irás dando un par de explicaciones xD. [Imagen: mewtwoLUL.png]

Más que el final de una guerra que ha sido emocionante prácticamente de principio a fin, aquí marcaste cual campeona unos cierres dorados para varios personajes del fic. Mary la primera. Puede que sí tengas idea de sacarla alguna vez, pero te digo que si no saliese más sería para decir "pobrecita, que acabó pagando de todos modos, pero se fue por la puerta grande, eso sí". Lo mismo casi habría que señalar para Carol y para Lugia. Tremenda manera de resolver sus respectivas tramas, que igual que Mary, si no apareciesen más igual tuvieron una participación final digna de recuerdo y cariño. Pero repito lo que digo: Puede que tengas algo más. Puede que no sea algo tan grande y ambicioso como lo que han tenido en su papel (básicamente porque no veo que lo necesiten realmente, pero ya tu dirás). Y a principal razón para esta sospecha es la sensación que me dejó la entrevista a Carol. Con tanto cariño que le cogiste dudo mucho que estés contenta simplemente dejándola de lado para centrarte en Lyra y el final de su trayecto, aparte que no creo que sea lo único que vayas a narrar con los capítulos que has dicho que faltan, especialmente viendo que pasaste las 10k palabras (y siguen creciendo).

Ha sido divertido, bonito, conmovedor, y ahora que reina la paz, pues a seguir adelante.

Pero una cosa... Si los capítulos faltantes ya están contados, ¿significa que no hay postgame con Lyra en Kanto? ¿Tampoco hay evento con Arceus? ¡Maldad! GengarMad
nadaoriginal: La historia de un escritor de fanfics que te liga todo lo que se mueve mientras se burla
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Responder
Después de unos días de rehabilitación y tratamiento con insulina en el hospital, vengo para comentar el episodio owo (?)

No sé por dónde empezar, pero este episodio sin duda ha sido muy esperando por quienes seguimos la historia, al ser el cierre de muchos de los arcos de personajes con los que nos hemos encariñado, animado e incluso detestado (menos a Carol, ella es un cinnamon roll). Para empezar, el rol de Lira como elegida ha llegado a su fin, y su conversación con Lugia ha tenido mucha intensidad emocional y alguna sorpresa de por medio, dándonos por fin algo más de contexto en cuanto a qué piensa la deidad del mar y por qué hizo todo lo que vimos a lo largo de la historia.

Y con este punto resuelto y el rol de Lira como elegida finalizado (¿o no? Quizá es sólo el comienzo owo), se empiezan a cerrar tramas que llevaban buena parte de la historia desarrollándose, a través de los reencuentros que se fueron dando: Silver y Carol, Carol y Mary, Lira con los demás, Lance y Lira, Lira y su madre, Carol y César, y podría seguir así... el caso es que cada cual fue conmovedor y dio una buena conclusión a los diversos arcos individuales de los personajes involucrados. En particular, los de Carol fueron los más emotivos y los más esperados, considerando su rol y posición dentro de la historia, además de ser quizá la personaje más querida por el fandom cavernícola (?). Ha sido un episodio redondo y que me ha dejado más que satisfecho, sobre todo porque... ¡no he pillado ni una falta! Felicidades, entras al Salón de la Fama Ortográfica (?)

Y ahora, lo de siempre y que quede como prueba owo

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Cita:—Decidiste hacerme chantaje con ellos —Lira acabó la frase por él sin esforzarse en esconder su molestia. Lugia asintió.
Ah, retóxica esta relación; déjalo cuanto antes (?)
 
Cita:La Liga estaba a la vuelta de la esquina y eso significaba que no tardaría en conocer al entrenador más fuerte de su región.
Ay, Lira, si supieras... :3U
 
Cita:—E-espera. Entonces, ¿eso significa que v-volvemos a ser amigas?
 
—¿Lo dejamos de ser alguna vez?
Awwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww ;w;
 
Cita:—Me vas a tener que hablar sobre ellos.
 
—Podría pasarme una semana quejándome de sus estupideces. ¿Seguro que quieres oírme hablar tanto?
 
—Silver, llevo meses sin escucharte. ¡Quiero oír hasta tu respiración!
Wow, qué intensa puede llegar a ser Carol (en el buen sentido)
Also, ¿ship material? xD
 
Cita:—¡MUCHAS GRACIAS! —exclamó ella mientras se tiraba al suelo para arrodillarse. Lance y Eco dieron un paso hacia atrás, asustados por su repentina reacción— ¡Gracias por ser mi mentor! ¡Te prometo que llevaré esta capa con orgullo y no dejaré que nada me hunda ni desmotive!
Awwwwwwwwwwwwwwwwwwwww :3
 
Cita:—No… puede… Es, ¿Carol? —preguntó César mientras se frotaba los ojos. Al volver a abrirlos parpadeó y, entonces, la imagen de su nieta mayor corriendo hacia él se volvió más nítida. Al reconocerla no tardó en moverse y salir a su encuentro— ¡CAROL!
El momento que llevábamos esperando por casi 50 episodios D:
 
Cita:—¿Llego después de un largo día y así me recibís? —preguntó mientras encendía las luces. Estas revelaron al culpable de su ataque, que no se molestó en esconder su identidad.
 
—Ya me lo agradecerás. Tienes que estar en forma que dentro de nada tendremos visita.
Otra relación tóxica con una persona aún más tóxica (es lo que tiene ser un ninja (?))
 
Cita:—No tardes mucho en llegar, Lira. Estoy segura de que tu visita nos entretendrá mucho.
Como se nota que os aburrís (?)

Y ya está. He intentado recuperar lo que perdí del comentario original, pero llevo días así y si no lo acabo ahora, nunca lo comentaré xD

Gracias por el episodio, Saku. Espero con muchas ganas el siguiente, cuando pueda ser :)
Starlight Traveler

Wasureruna saigo no buki wa ai sa
♪♪
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Mostrar Capítulo 48 (comentarios)
Cita:<<Soy consciente de que mis acciones no han sido las más acertadas. Hace un año y unos meses desperté de mi largo letargo confundido y perturbado al notar que los siniestros planes del Team Rocket iban a ponerse en marcha con el poder de Celebi a su disposición, y no solo eso, sino que además Giovanni estaba buscando a Mewtwo para que cuando volviera a la organización esta fuera invencible. El poder de ese pokémon es inmensurable, ya has visto que puede darnos problemas a mí y a Ho-Oh, así que no tardé en darme cuenta de que la fuerza no bastaría para solucionar el problema esta vez. Derrotar a Mewtwo no era una opción, había que salvar a ese pokémon para asegurar la victoria, pero para liberarlo del Team Rocket primero tendríamos que liberarlo de sus miedos y eso empezaba por hacerle ver que no todos querrían perseguirlo para condenarlo por algo que sería forzado a hacer. Necesitaba a un entrenador fuerte que se preocupara en exceso por los pokémon, y si bien los Descendientes los aman, sentía que no era suficiente. No me habrían pedido que creara objetivos en el aire para que Mewtwo pudiera descargar su dolor en ellos, como hiciste tú, me habrían pedido que lo siguiera atacando o como mucho cansarlo. Como te dije la otra vez, necesitaba un buen balance entre fuerza y amor y tú lo cumples a la perfección.>>

D'aaww, le acaba de hacer un cumplido de lo más dulce.
 
Cita:<<Lo siento, tras lo sucedido en Ciudad Iris me cuesta empatizar con algunos humanos, sobre todo si entran en mi casa sin invitación, así que los usé como moneda de cambio para asegurarme de que te hacías con las medallas y reunías las condiciones necesarias para salvar a Mewtwo. Sé que lo que hice no estuvo bien, solo ahora que estoy tranquilo me doy cuenta de que aquellos chicos no hicieron nada para merecer lo que les hice y está claro que a ti te podría haber tratado mejor. Antepuse el bienestar de Johto a vuestra salud y como guardián de esta región debo velar por todos sus habitantes, no solo por los pokémon. Quería que entendieras por qué actué así y disculparme formalmente por mis acciones.>>
 
—Lo entiendo, aunque con quienes deberías disculparte es con los otros cuatro jóvenes. Lo único que no llego a entender es, si tanto te preocupan los pokémon, ¿por qué hiciste que mi equipo estuviera a punto de ahogarse en los remolinos cuando vine a invocarte?
 
<<Fácil. Necesitaba que fuéramos al pasado para que tuvieras esa breve confrontación con Giovanni y para eso tenía que llamar la atención de Celebi, que estaba preocupado vigilando a la guardiana del Encinar. La única forma de hacer que se despegara de ella era provocar una situación en la que tu amor por los pokémon fuera llevada al extremo para atraerlo, así que me vi obligado a hacer aquello.>>

La verdad...si bien las acciones de Lugia fueron y siguen siendo cuestionables, lo cierto es que los jóvenes también fueron imprudentes y no debieron de haberse metido en un lugar tan peligroso. Casi se podría decir que se la buscaron ellos mismos. Eso sí, lo de casi ahogar a Lyra y a sus pokémon con tal de atraer a Celebi ya fue irse a un extremo, sobre todo cuando pudo haber tratado de comunicarse telepáticamente con Celebi para hablarle y convencerle de que la elegida debía viajar al pasado si querían detener definitivamente a los Rocket.
 
Cita:<<¿Acaso te sorprende? Tienes un Espeon en el equipo, a estas alturas deberías saber que el tipo psíquico es el más inteligente y el mejor de todos.>>

Dato gracioso: Shigeki Morimoto, creador de Mew, dijo en una entrevista que el motivo por el cual le dieron el tipo psíquico a Lugia en los juegos fue porque querían que fuese poderoso, y porque en aquel entonces los tipo psíquicos eran de los tipos, si no el tipo, más poderoso.

Volviendo a la frase en cuestión, este comentario también deja entrever que a Lyra le queda mucho por aprender todavía, en primer lugar descubrir el verdadero poder de Espeon. Lo que significa que le espera una muy dura prueba cuando combata contra Mento.
 
Cita:El ligero cambió en su tono le indicó a Lira que Lugia estaba bromeando y, aunque le pareció un poco chocante al principio, no pudo evitar reír. ¿Quién le habría dicho que el hasta entonces serio señor de los mares tenía un lado bromista? Parecía que también podía romper el hielo cuando quería.
 
Creo que ese "cambio" va sin tilde.
 
Cita:—Awww —Lira se llevó las manos a las mejillas y esbozó una amplia sonrisa mientras se sentaba para mirar a Lugia. Al final se estaba llevando una muy buena impresión de él—. Tus palabras me halagan, pero quiero que sepas que como vuelvas a hacer algo parecido vendré a buscarte y patearé tu trasero emplumado.

Shots fired!
 
Cita:Con eso dicho, Lugia alzó el vuelo y se quedó planeando encima de las islas durante unos segundos, antes de hacer una pirueta y zambullirse de lleno en el mar. Lo normal habría sido que un pokémon de su tamaño hubiera salpicado mucho, pero ni una gota de agua se turbó en cuanto el legendario se adentró en él. Lira admiró aquel espectáculo con la boca abierta y se quedó quieta durante un tiempo por si sucedía un evento más, algo de lo que se arrepintió casi al instante. Una gran ola surgió de la nada y solo le bastó unos segundos para darse cuenta de que no podía huir de ella. Antes de que sus manos rozaran la Poké Ball de su inicial, la ola se la tragó y la escupió en la orilla de la playa de Ciudad Olivo. Lira tosió un par de veces cuando salió a la superficie; no le costó entender que esa había sido la forma del legendario de devolverla a la civilización. Aun así, aunque había salido ilesa, habría agradecido un poco más de tacto por su parte.

Lugia: "Eso fue por la broma" (???)
 
Cita:Jackie, al parecer, alzó la cabeza para ver quienes la estaban llamando. Al reconocerlos fue corriendo hacia las escaleras y los otros tres las bajaron lo más rápido que pudieron, para reunirse en el pie de estas en un efusivo abrazo entre lágrimas que terminó con los cuatro en el suelo. Lira vio la escena con una amplia sonrisa y contagiándose de las ganas de llorar: Dave, Rose, Mark y Jacqueline, los cuatro jóvenes desaparecidos, habían terminado su calvario y se estaban reencontrando sanos y salvos.

Aaawww, ya era hora de que los cuatro se reuniesen <:)
 
Cita:—Sí. Tengo que ver cómo están mis amigos.
 
—Por supuesto —dijo mientras daba un paso hacia atrás para dejar que la joven se montara en su pokémon. Yasmina ladeó la cabeza y le dedicó una última sonrisa—. Espero que estén bien. Descansa mucho y no olvides darlo todo.
 
—¿Dónde?
 
—En la Liga.

AAAAAAAAAAAAH, REGRESO DE YASMINA E INICIA EL PREÁMBULO PARA LA LIGA, AAAAAAAAH

 
Cita:La sorpresa se apoderó del rostro de Lira al oír la respuesta. Con todo el lío de los días anteriores ¡se había olvidado por completo de aquel reto! La sonrisa de Yasmina se hizo más grande al ver su reacción, y cuando Togekiss alzó el vuelo le hizo un ademán de despedida con una mano mientras le lanzaba un beso con la otra. Lira le devolvió el gesto lentamente y no fue hasta que le pidió a su pokémon que la llevara a Ciudad Trigal que esas palabras calaron en ella. La Liga estaba a la vuelta de la esquina y eso significaba que no tardaría en conocer al entrenador más fuerte de su región.

Ay Lyra, si tan solo supieras  Psweatduck

 
Cita:Por suerte había alguien que tiraba de él gracias a su enérgico espíritu. En cuanto sacó a Sneasel de su Poké Ball el pokémon captó la mezcla de emociones que turbaba a su entrenador y decidió que una buena forma de combatirla era hacer una carrera para ver quién llegaba antes a la calle. No es que Silver tuviera muchas ganas de correr, pero al ver al pequeño con tanta energía se le contagió algo de esta, así que hizo lo posible por seguirle el ritmo. Evidentemente fue el último en llegar, pero poco le importó al ver el baile de celebración del tipo siniestro y hielo. El pelirrojo dejó que el pequeño se subiera a su hombro cuando acabó y, cuando este se acomodó, empezó a andar hacia la Torre Radio para comprobar si cierta persona seguía ahí.

Prueba fehaciente de lo mucho que ha cambiado (para mejor) la relación de Silver con su equipo.
 
Cita:Porque a sus pies, a escasos centímetros de estos, había una pluma de color arcoíris.

El entrenador tardó un buen rato en reaccionar. No sabía qué hacer, así que Sneasel actuó por él y se hizo con la pluma para dársela. Silver extendió la palma de la mano lentamente para que su pokémon pudiera dejar ahí el rastro del ave y, en cuanto la pluma rozó la piel del pelirrojo, esta empezó a brillar tenuemente. Sneasel se quedó maravillado ante aquel espectáculo mientras que Silver, anonadado todavía por aquello, se limitó a agachar la cabeza en señal de respeto y guardarla a buen recaudo en su bolsillo. Por alguna razón aquel elemento le hacía sentir bien por dentro.

¿Posible pista de que Silver está destinado a volver a ver a Ho-Oh? Una buena pregunta que deberá ser respondida en otro momento, supongo.
 
Cita:Tenía el cabello corto y rosa, ojos azules y semblante tranquilo y sereno, y a pesar del tiempo que llevaban sin verse no le costó darse cuenta de que era ella.
 
Silver sintió que se le hizo un nudo en la garganta que le impidió respirar. Sus pulmones le reclamaban oxígeno pero él se veía incapaz de proporcionárselo, porque ella le había quitado el aliento. La joven no se dio cuenta de su presencia, ya que estaba pendiente de lo que le decían los hombres para responder sus preguntas, hasta que finalmente un pequeño pokémon verde surgió de la nada durante unos segundos para tirar de su manga y hacer que viera al pelirrojo. Carol trastabilló un poco por el tirón, pero cuando se recuperó y su mirada se cruzó con la de Silver tuvo una reacción similar a la de él, se quedó quieta y perdió la habilidad de respirar. Sin embargo, eso duró solo un segundo, que fue el tiempo que tardaron en echar a correr para encontrarse a mitad de camino.
 
Todas las preocupaciones que le habían surgido a Silver por el encuentro con Giovanni se esfumaron al sentir la cabeza de Carol apoyada en su pecho. Ella rodeó su cintura con sus brazos y él hizo lo mismo, apretujándola contra su cuerpo todo lo que pudo y más. Una de sus manos subió para acariciarle el pelo, el cual estaba empapado y olía un poco a humo, antes de darle un tierno beso en la cabeza que duró varios segundos. Carol no pudo contener las lágrimas al sentir los labios de su amigo y el calor protector que emanaba de él; había pasado tanto tiempo sin verlo, sin sentirlo. Al terminar el beso ella alzó la mirada para poder verle bien la cara y descubrió que sus ojos también estaban húmedos. No pudo evitar reír al ver la sonrisa que se le formó en el rostro a él, ¿cuándo fue la última que sintió tanta alegría? Estaba convencida de que el pecho le iba a explotar de un momento a otro, por eso le pidió a todos los legendarios que conocía que aquel instante durara para siempre.

AAAAAAAH, SAKU DETENTE, ES MUY DULCE, ES MUY DULCE Y TIERNO AJSHJASHAJSLHASJLHSLAHSLJAHSLAJSHSL
 
Cita:—Lo sé, Mary, sé lo que hiciste y lo que eso conllevó, de la misma forma que sé que habrás pasado estas semanas culpándote hasta que el dolor te ha hecho insensible para seguir adelante a pesar de todo. ¿Me equivoco? —Mary agachó la cabeza y trató de ahogar otro sollozo— Me lo imaginaba, pero, ey, ¡mírate! ¡Mírame! ¡Estamos bien y libres del Team Rocket! —exclamó mientras le levantaba la barbilla para que pudiera mirarla a los ojos— Hemos pasado por tanto para llegar hasta aquí que me parece una tontería seguir sufriendo cuando podemos evitarlo, así que perdonemos nuestros errores y pensemos en lo que nos queda por delante. Ahora podemos tener la vida que siempre hemos querido y hacer esas cosas de amigas que diríamos que haríamos: pasear por el Parque Nacional, pasar un día en la playa, merendar en lo alto del centro comercial, ir de acampada y ver la Luna reflejada en un lago...

En efecto han pasado por mucho, y se merecen tanto ser libres como un descanso. Lástima que para Mary la cosa no terminó todavía.
 
Cita:—Tranquilo, hombre, que te vas a desmayar —dijo mientras extendía un brazo para que Eco pudiera apoyarse en él. El investigador lo hizo sin dudar y se dio unos segundos para recuperar el aliento que había perdido corriendo.

Aaaww, ya hasta le habla a Eco con toda la confianza del mundo. Cómo se nota que le extrañó mientras pasaba todo lo relacionado con Giovanni y las aves.
 
Cita:Silver se dio la vuelta a tiempo para ver al pokémon de la morena descender hacia ellos y, aunque al principio se alegró de verla, no tardó en sentir algo de preocupación al darse cuenta de que bajaba en picado sin aminorar la velocidad. Eco también se percató de eso y bajó los brazos mientras la sonrisa desaparecía lentamente de su rostro y miraba a Silver. Para cuando los dos quisieron echar a correr fue demasiado tarde, Lira se tiró desde poca altura para darles un gran abrazo a los dos que los tiró al suelo. Silver siseó de dolor al sentir la acera en su espalda mientras que Eco dio un grito y Lira empezó a reír.


AAAAAAAAAAHA AHSJASHAJLSHAJLSHSLHSLHASLJAHSJALSHAJSHAJLSAHSLAHSJASHALSJAHJSALSLAHSALSHJ EL MEJOR ABRAZO DE LA VIDA AJSASJAKLSJALKSJASLAJSKLASJKALSJ

Lyra es mi espíritu animal ahora mismo, con lo que me encanta dar abrazos.
 
Cita:Zizi dejó el ejecutivo en el suelo, a unos centímetros del domadragones. Lira esperó a que él hiciera algo pero Lance no se movió; en su lugar, un curioso hombre de pelo morado salió de detrás de él y dio un par de pasos para acercarse al ejecutivo. Al llegar a su lado chasqueó los dedos y Atlas se vio envuelto por una luz verde que lo hizo levitar un poco del suelo para acercarlo al entrenador enmascarado.
 
—Ya me encargo yo de esto —dijo mientras le dedicaba una sonrisa enigmática a Lira—. Os dejo con vuestra pequeña reunión. Nos vemos.

Mento siendo badass. I like it.
 
Cita:—No, no. Mi caso no es como el tuyo y lo sabes —dijo Mary mientras negaba con la cabeza y miraba a Carol fijamente—. Tú te rebelabas contra los ejecutivos porque no estabas de acuerdo con su forma de actuar, yo lo hacía para divertirme. Tú fuiste obligada a cometer delitos, a mí me daba igual que entrenadores se quedaran sin sus pokémon y por eso los robaba sin miramientos. Tampoco es que eso me llenara de alegría, obviamente, pero no lo sentía. No me arrepentía de lo que hacía, a diferencia de ti.
 
—Mary… —Mary esbozó una triste sonrisa y agachó un poco la cabeza.
 
—Debo pagar de alguna forma todo lo que hice y no basta con que me haya limitado a atrapar un ejecutivo al que tú habías debilitado previamente, es como hacer trampas, o elegir el camino fácil. Y ya no es solo una cuestión de “justicia” o como lo quieras llamar, mis acciones arruinaron vidas así que ahora quiero mejorarlas, y he visto que una forma de hacerlo es con los servicios a la comunidad que realizo en el centro de menores. Quiero ser una ciudadana digna, ¡quiero que mi existencia ayude a los demás como la tuya me ayuda a mí! —exclamó animada mientras señalaba a Carol, aunque su expresión no tardó en suavizarse y voz se estabilizó— Pero, sobre todo, quiero mejorar para que algún día estés orgullosa de mí.

Duro y triste, pero cierto. Lo dicho, para Mary no ha terminado. Pero ey, con suerte reducirán su tiempo haciendo trabajos comunitarios por lo de Atlas.
 
Cita:Ellos iban a responder, pero antes de tener la oportunidad Silver se acercó y les dio un abrazo tan corto que, a pesar de su intensidad, el dúo dudó que de verdad el pelirrojo hubiera tenido aquel gesto con ellos.
 
—Gracias.

Una acción vale más que mil palabras  Mewtwo
 
Cita:—¡Ja! Que se te quede grabado en la mente, Eduardo: los años cambiarán mi cuerpo, no mi espíritu.

Bien dicho Leire, bien dicho. Como comentario aparte, me encantan las anécdotas entre esta, Eduardo y Elm.
 
Cita:Tiempo les faltó a Leire y Eduardo para echar a correr en cuanto vieron a Eco y Lira despiertos. Los padres alzaron a sus hijos en el aire y les llenaron la cara de besos mientras ellos aceptaban las muestras de afecto encantados, al menos durante el primer medio minuto, luego intentaron separarse de ellos disimuladamente cuando empezaron a sentirse sofocados. Cuando Leire quedó satisfecha con el reencuentro con su hija alzó la cabeza para fulminar con la mirada a Lance, que se llevó una mano al cabello, nervioso.

Aaaawww CindaBlush ...y oh-oh  Psweatduck
 
Cita:—Los he devuelto sanos y salvos —dijo con una pequeña sonrisa. La mujer no respondió y Lira aprovechó ese momento para separarse de ella, recoger la “manta” con la que el domadragones la había tapado junto a Eco al quedarse dormidos y devolvérsela a su propietario.
 
—Toma, tu capa —dijo mientras se la daba y hacía una pequeña reverencia—. Muchas gracias por todo, Lance. Mi viaje no habría sido lo mismo sin ti, ¡estoy segura de que no habría aprendido ni la mitad!

LE PRESTÓ SU CAPA PARA QUE LA USASEN COMO MANTA ASJAKSJAKLSJAKLSJASLAKJSLAJSKASLJASKLAJSA
 
Cita:Pero a su madre sí le importaba, y mucho, se notó en la mirada que le dirgió a Lance en cuanto escuchó la propuesta de su hija. Como Lira estaba de espaldas a Leire no vio el desagrado en sus ojos, pero Lance sí, por eso no le costó pensar una razón por la cual rechazar la oferta.

*inserte música de Psicosis aquí*
 
Cita:—Gracias. Cuídate —le susurró antes de separarse—. Cuidaros —añadió mientras miraba a Eco, a lo que el joven respondió levantando un pulgar. Lance se subió en Charizard y el pokémon alzó el vuelo para adentrarse en la oscura noche, la cual no tardó en tragarse el rastro que dejaba la llama de su cola. El investigador miró a la entrenadora de reojo, que seguía con la mirada al tipo fuego mientras se aferraba a la capa con fuerza.

Puede que me equivoque, pero es la primera vez que vemos a Lance en el fic volando sobre un pokémon de su equipo que no sea Dragonite.
 
Cita:César intuyó que el Team Rocket no fue disuelto del todo cuando su nieta no volvió a casa después de la primera derrota que sufrió en Ciudad Trigal, lo cual terminó por confirmar aquel día. Sin embargo, después de una épica batalla entre legendarios que tuvo lugar por toda la región (o eso era lo que había llegado a sus oídos, estaba seguro de que la gente joven habría exagerado parte del relato),

César, vives diariamente en un mundo repleto de ratones que echan electricidad por los mofletes y dragones con aliento incendiario y la cola siempre en llamas. ¿De verdad te parece tan exagerado un relato así?
 
Cita:No puedo evitar preguntarse si, al verse envuelto en una situación tan estresante, maduró de golpe para estar a la altura de las circunstancias, o simplemente sacó a la luz algo que ya llevaba por dentro.

pudo
 
Cita:—No… puede… Es, ¿Carol? —preguntó César mientras se frotaba los ojos. Al volver a abrirlos parpadeó y, entonces, la imagen de su nieta mayor corriendo hacia él se volvió más nítida. Al reconocerla no tardó en moverse y salir a su encuentro— ¡CAROL!
 
Aunque ya iba corriendo lo más rápido que podía, Carol se esforzó por dar un sprint que la metió de lleno en los brazos de César. El anciano rodeó a su nieta con sus brazos y ella hizo lo mismo, fundiéndose los dos en un abrazo que llevaban años esperando realizar.
 
—Mi niña preciosa… —susurró él mientras la llenaba de besos y caricias. Carol no podía parar de reír y llorar a la vez, después de ese día estaba convencida de que acabaría con las emociones alteradas de por vida— Cuánto has crecido. ¡Maldita sea el Team Rocket! Al menos veo que su maldad no ha podido hacer mella en tu hermosa luz.

Ksad
 
Cita:—Míralo. No sé si os acordaréis, pero de pequeños solíais pasar mucho tiempo juntos en el Encinar.

Oh, conexión entre Antón/Bugsy y Carol, la había olvidado por completo  pikaowo
 
Cita:—No tardes mucho en llegar, Lira. Estoy segura de que tu visita nos entretendrá mucho.

Palabras perfectas para cerrar el capítulo e "inaugurar" la última etapa del viaje de la morena. Y tenía que ser Karen quien las dijese :,3

Ha sido un capítulo precioso, repleto de reencuentros que me sacaron unas cuantas lágrimas. Es una pena que Giovanni consiguiese escapar, pero supongo que al igual que lo de Lugia y Ho-Oh quedará para después. Ahora será cuestión de ver cómo se prepara Lyra para su desafío final sin saber que Lance es el campeón, y cómo hará Silver para hallar a su padre/entrenar con sus pokémon para seguirle el ritmo a su rival y ahora amiga. El final de toda una impresionante travesía se aproxima, y no puedo esperar a que llegue a causa de la emoción y de los nervios.

Sin mucho más que decir, nos estamos viendo en el próximo capítulo, Saku. Y deja de ponerme las cebollas enfrente, que voy a terminar ciega.
"Este fic es como un buffet de todo lo que puedas comer"-SoujiFujimura
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Uff hace mucho que no he vuelto a leer tu fic Saku. La verdad no sé realmente que poder decir de todo lo que leí hasta ahora, pero me la pasé MUY bien y me alegra saber que la trama principal ya se acabó. Estaré al pendiente para el último desafío que le queda a nuestra querida protagonista.
[Imagen: TYJl8zk.png]
(Cortesía de Luna)
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