Índice - Alma Gris
#1
Alma Gris
 
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Capítulos
 
 
Personajes.
 
Mostrar Personajes Principales
[Imagen: mIv9WV9.png] Mewtwo: Pokémon viajero que llegó a Kalos y se refugia en una mansión abandonada. Actualmente tiene problemas con su dualidad humano-pokémon. Le gusta la lectura.

[Imagen: m7C7Qck.png] Ai: Una pumpkaboo que vive en la mansión donde Mewtwo se está refugiando. ¿Qué ocultará este pokémon fantasma? No tiene una afición en particular.

[Imagen: mIv9WV9.png]([Imagen: aBzVaqN.png]) Mizu (Mewtwo [anteriormente]): Una mewtwo que fue creada por un equipo de científicos desconocido. Actualmente se encuentra en kalos en busca del causante del incendio. Le gusta volar junto a las aves.

Mostrar Personajes Secundarios (puede contener spoilers)
[Imagen: dEAXoTR.png] Alizar: Gardevoir curandera del bosque, ella junto a su hermana se dedican a sanar a los pokémon heridos. Tiene una hermana menor llamada July. Alizar y su hermana encontraron a Mizu herida y cuidan de ella.

[Imagen: dEAXoTR.png] July: Hermana menor de Alizar, a pesar de mostrarse algo ruda con quienes no tiene confianza, en realidad se preocupa por los seres que son importantes para ella. Ayuda a su hermana como curandera.

[Imagen: 9pwEQQw.png] Greninja: Guardián del bosque. Se preocupa por los demás pokémon, así que su misión de ir a por Mewtwo es prioridad, aunque éste siente cierta familiaridad en él.
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Longfic- Alma Gris

Extension largaLongfic
FranquiciaAnipoke
GéneroDramaRomance
Resumen

¿Saldrán del abismo? ¿O caerán en lo profundo y encontraran su fin?

AdvertenciaTrastornos mentalesSuicidio/Intento de, Lemon
#46
12
 
Tú... ¿Qué demonios haces aquí?
 
Ai me miraba con confusión mientras el otro pokémon estaba sentado en el piso. Éste había llegado de alguna forma a la mansión donde vivíamos, cuando dijo que iba a vigilarme no lo decía en broma, pero no me imaginaba que iba a llegar al punto de estar bajo el mismo techo que yo. Esto es una molestia.
 
—¿No es un amigo tuyo? —preguntó ella.
 
Ni en un millón de años.
 
Intenté ignorarlo, pero ver cómo me seguía con la mirada mientras subía las escaleras no evitó que sintiera un escalofrío en la espalda. Era como una película de terror, donde el asesino acecha a su víctima antes de cometer su crimen. No dudaba que iba a pasarme algo parecido si me descuidaba un segundo.
 
Admitiré que es contradictorio el hecho de cuidar mis espaldas cuando en realidad es un castigo justo, pero creo que puedo desaparecer de este mundo de forma más digna.
 
Cerré la puerta de la habitación y la ventana, quería estar solo en este momento.
 
La noche estaba por comenzar.
 
 
Su nombre era Mizu. Ella fue la dueña de la voz en aquel incendio, también fue el pokémon que logró cautivarme con su danza esa noche en el río, fue aquel ser que escuchaba atentamente como hablaba de los libros y mostraba su curiosidad por el tema.
 
Todo este tiempo estuve acompañado de un mewtwo, de un ser semejante a mí y nunca me di cuenta hasta el día en que nos vimos frente a frente.
 
Odio esto, mi mente parecía negarse a aceptar el hecho de que ya no era el único de mi especie. No importaba cuanto analice esto, una parte de mí no deseaba aceptarlo.
 
Pensar en que los humanos lograron crear a más clones de Mew me hacía estremecer, siento que le quitaría valor a todo lo que he vivido hasta llegar aquí. Desconozco estos sentimientos encontrados, siento que me estoy aferrando a lo negativo, pero no es porque no quiera ver lo positivo del asunto. Es sólo que... siento que no tengo otra opción.
 
Necesito relajarme, pensar en algo más, debo...
 
«¿Qué piensas hacer ahora? —preguntó aquella voz dentro de mi cabeza—. Quiero decir, ya no estás tan solo como pensabas, quizá, y sólo quizá, puedas aprovechar.»
 
¿Qué estás diciendo?
 
«Ya sabes, ella es una chica, tú eres del sexo opuesto; ¡por Arceus, ya eres un adulto, es obvio a lo que me refiero!»
 
Estás enfermo.
 
«Más bien, tú eres el enfermo, sólo soy una parte de ti. Además, ¿qué tiene de malo? Es un instinto básico. ¿Ves que la influencia de esos simios parlantes te ha hecho mal? ¡Piensan mucho las cosas!»
 
Eso mismo impide que haga tonterías.
 
Si, los pokémon suelen criticar el cómo los humanos racionalizan todo; no puedo evitar estar del lado de los humanos, pensar con el corazón o por el instinto sólo me traería dolor. Ya tomaron ventaja de mis relaciones contra mí una vez, no quiero que eso se repita.
 
Tampoco es como si fuera a merecer algo así.
 
[…]
 
De nuevo estaba sentada en la orilla de la cama de piedra, no podía dormir, aunque la luz de la luna pudiera relajarme.
 
Lo único en lo que puedo pensar es en como la situación parecía empeorar para Mewtwo con cada paso que daba, como si todo fuera en su contra. Y no sé qué podría hacer antes de que la situación se saliera de su control... Creo que debo dejar de pensar en eso por ahora.
 
Mi pata estaba mejor luego del cambio de vendaje, me pregunto si ese mewtwo tiene conocimientos en medicina o sólo fue una casualidad que se diera cuenta. Probablemente lo segundo, pero no dudo si él llegó a leer sobre medicina humana en algún momento y sepa del tema.
 
Al principio me confundía la idea de un pokémon que pudiera leer libros como cualquier humano, incluso me podría causar cierto rechazo, pero pensándolo bien, no sonaba mal después de todo. Su conocimiento sería de mucha ayuda para otros pokémon; es una lástima que varios de ellos le muestren recelo por su nacimiento.
 
Es como cortarle las alas a un ave antes de aprender a volar y mostrar su potencial.
 
Odio pensar que Mewtwo esté así por culpa del prejuicio que tenemos los pokémon salvajes a los que actúan como humanos.
 
...
 
La luna se veía hermosa esta noche y su luz iluminaba el paisaje, no veo a las gardevoir en la caverna principal. No me hará daño salir en este momento, o eso espero.


 
A estas horas los pokémon nocturnos comienzan su rutina normal.
 
Recordaba el camino que recorrí hasta la mansión antes de conocer a las gardevoir, posiblemente lo que vi aquella vez fue el patio trasero y es posible que tuviera una entrada por ahí. Pero, ¿era buena idea entrar por detrás? ¿Vivía alguien con él?
 
Observaba a mi alrededor hasta encontrar el patio deteriorado en la mansión, frente a lo que fue una pileta pude ver una puerta. No estaba segura de entrar, pero ya me encontraba aquí, no iba a echarme para atrás ahora que llegué. Debo abrir la puerta sin hacer ruido.
 
—Mewtwo —escuché una voz que hizo que diera un pequeño salto.
 
Al girarme pude ver a una pumpkaboo, ella parecía iluminarme con esos dos agujeros en su calabaza. Parecía que Mewtwo vivía acompañado y no estaba solo como pensaba.
 
—Espera... —el pokémon fantasma se acercó más a mí— tú no eres Mewtwo.
 
No lo soy —respondí levantando los brazos y mantenerlos lejos de la puerta—. Pero descuida, no les haré daño.
 
Ella, por alguna razón, comenzó a mirar alrededor de mí, como si estuviera tratando de encontrar alguna diferencia entre nosotros. La pumpkaboo terminó sonriendo, dejando a la vista sus colmillos.
 
—¡Así que tú eres la mewtwo del que habló! ¡Él está arriba, venga, entra!
 
Abrí la puerta viendo una sala, deteniéndome en seco al ver como greninja estaba sentado en el piso como si nada hubiera pasado. Él abrió uno de sus ojos, mirándome fijamente mientras iba por la sala.
 
Esto era muy incómodo, recordando que yo había intervenido en su misión, haciéndome cómplice de Mewtwo en el proceso, realmente esperaba que no fuera a mover un musculo mientras caminaba. Mi cola se había erizado, si tuviera un pelaje largo, se habría notado.
 
Apenas llegué a las escaleras empecé a subir hasta el segundo piso. En el pasillo había dos puertas, una a la izquierda y otra a la derecha más al fondo, quise probar con la primera puerta a ver si había suerte; quiero suponer que, al estar cerca de las escaleras, sería la habitación predilecta.
 
Entré con lentitud, encontrando a Mewtwo sentado en el piso con un libro al lado y parecía que estaba comiendo algo extraño. Era una masa plana y circular, con algo que parecía ser queso, baya tamate y jamón. La comida venía desde una caja y el vapor hacia ver que era algo recién horneado. El pokémon estuvo a punto de dar la primera mordida cuando desvió la mirada hacía mí.
 
Me quedé de piedra, no puedo negarlo. El pokémon carraspeo para hacerme reaccionar.
 
¿Acaso nunca te enseñaron a tocar la puerta?
 
L-Lo siento —dije cuando estaba por salir, pero él me detuvo.
 
Como sea, ya abriste.
 
Eso quería decir que puedo entrar, ¿cierto?
 
Vi parte de su habitación, había una cómoda y una cama hecha de paja, algunos libros estaban sobre el mueble, posiblemente él los había leído antes y los separó de los pendientes.
 
Me senté a su lado, intentando ver el libro que estaba leyendo. No sabía leer, así que no podía entender lo que esos símbolos trataban de decir, sin querer arrugué las cejas y él pareció darse cuenta.
 
Es “Viaje al Centro de la Tierra”, es un libro bastante viejo, ten cuidado —dijo mientras mordía su comida.
 
Mewtwo no bromeaba, daba la sensación de que éste iba a hacerse polvo en mis manos. Sentí el olor de la comida llegar a mi nariz, el sabor parecía ser único. Dejé el libro en su sitio y miré a mi compañero. Él se dio cuenta de que le observaba. Admito que ya había visto comida hecha por humanos antes, pero nunca me había dado el tiempo de probar uno.
 
Se llama pizza, tenía hambre, así que salí a buscar comida. ¿Cómo lo adquirí? Bueno, yo también tengo mis trucos, pero no le digas a Greninja que fui a la ciudad hace... ¿treinta minutos? ¡Me mataría!
 
Mis ojos se abrieron, pero él no pudo evitar soltar una leve risilla.
 
¡Era un decir! Eres algo ingenua al parecer.
 
Ambos sabíamos que no era un simple decir.
 
Un ruido hizo que ese momento fuera interrumpido, sentí mi estómago gruñir exigiendo comida. Mi rostro pareció sonrojarse al descubrir que no había comido nada en todo el día. El otro mewtwo pareció apreciar esto e hizo levitar un pedazo de esa pizza.
 
Esta pizza supuestamente es para varias personas, compartirlo no estaría mal.
 
¿Él está compartiendo su comida conmigo? No sé si debería... ¡Pero tengo hambre! Y esa rebanada se ve apetitosa, el aroma del queso derretido junto al jamón y la baya... Demasiado tarde, ya mis manos estaban sobre el trozo de pizza.
 
Sentí su aroma de nuevo antes de dar la primera mordida.
 
El sabor del queso, el tamate y la masa juntos era una nueva sensación indescriptible sobre mi paladar. Mewtwo estaba mirando atentamente mi reacción, noté una pequeña sonrisa al ver que seguí comiendo. Aunque intentaba disimularlo.
 
Parece que te gustó.
 
Está delicioso —contesté.
 
No hables con la boca llena —me regañó de la misma forma que haría una madre.
 
Giré los ojos y seguí comiendo, el sabor me gustaba demasiado como para concentrarme en tal cosa. Mewtwo también siguió comiendo, observando de reojo el libro que dijo antes para seguir leyendo al hacerlo levitar.
 
Cuando terminé mi compañero siguió pendiente de su lectura, como si nada del exterior fuera importante; viendo esto quise explorar más su cuarto, tenía mucha curiosidad. La cama de paja estaba en la esquina izquierda de la habitación y la cómoda a unos centímetros de ella.
 
Abrí el cajón y vi las portadas. Uno presentaba a una niña rubia y varias criaturas de fantasía, otro mostraba a un hombre con una máscara que solo ocultaba una parte de su rostro, ambos títulos no los pude comprender. Arrugué las cejas en frustración por no entender las palabras humanas.
 
Escuché las pisadas de Mewtwo acercarse, sintiendo mi cuerpo mantenerse quieto, como si estuviera alerta.
 
Eres un pokémon salvaje, es normal que no sepas leer —dijo dejando la caja de la pizza en la cómoda, aunque aún quedaba alimento—. Los pokémon pueden ver las letras como meros símbolos, y como no es importante para sobrevivir, no les interesa.
 
Mewtwo siguió comiendo de la pizza antes de seguir.
 
Pero veo que eres diferente, mostraste mucho interés cuando hablábamos en la roca.
 
Oh, es que vi que hablabas de ellos con mucha ilusión, noté que disfrutas bastante leer. Supongo que tu entusiasmo es contagioso.
 
Hubo algo de silencio, Mewtwo terminó con la comida y se apoyó en el mueble; parecía que estaba meditando sobre algo. Luego de unos segundos me miró con seguridad.
 
Te propongo algo —dijo—. Te puedo enseñar a leer. Pero la idea es que sea un trato de beneficio mutuo, así que tienes que dar algo a cambio.
 
¿Algo a cambio?
 
Obvio, hay cosas que no se hacen gratis, tómalo como un intercambio equivalente; tienes que dar algo del mismo valor.
 
Algo del mismo valor... realmente no sé qué podría ser, Mewtwo parecía tener más experiencia y sabiduría que yo, siento que no tengo nada que ofrecer. Vi como él siguió esperando una respuesta, aunque fuera un “no”.
 
No sé qué ofrecer ahora, necesito pensarlo.
 
Puedes dar tu respuesta cuando quieras, además... creo que debes regresar de donde viniste.
 
Vi que era momento de volver a la caverna de las curanderas, todavía era de noche, pero no podía estar afuera por más tiempo. Supongo que tendré que darle mi respuesta otro día.
 
Tienes razón, me dará tiempo para pensar.
 
Bien.
 
Ambos fuimos a la entrada de la habitación, me acompañó mientras bajamos las escaleras encontrando a la pumpkaboo revoloteando por la sala.
 
Ai, acompáñala de vuelta a su cueva, por mucho que la luna esté iluminando sigue estando oscuro.
 
Ai nos vio y se acercó a mí mostrando sus colmillos, no podía negar que ella se veía adorable.
 
—No te preocupes, mi luz mantendrá a salvo a tu “amiga” —dijo intentando hacer una insinuación, algo que no me gustaba en lo personal.
 
[…]
 
Mizu ya se fue y preferí volver a la habitación, Greninja no había dicho nada y prefería que así fuera. El pokémon por suerte nunca vio cuando salí de la mansión para deshacerme de la caja de la pizza para no levantar sospechas.
 
Él no era como Mizu, era obvio que iba a deducir que tuve que controlar la mente de un humano para conseguirla sin problemas. Aunque yo mismo intento no hacer este método seguido porque puede llamar la atención la inexpresividad del humano que llegue a controlar.
 
¿Habré tardado unos dos años en perfeccionar el control de la mente? No tengo mucho interés en recordarlo, preferiría dormir luego de un día muy movido.
 
Si pudiera bloquearía la puerta, pero ya entraría en la paranoia, no creo que Greninja me ataque mientras duermo.
 
No creo que sea capaz, ¿o sí?


 
La mañana siguiente fue normal. Greninja seguía vigilando mis movimientos, pero por la presencia de Ai hizo que bajara la intensidad de su vigía. El pokémon se encontraba en el patio, mirando las posibles ubicaciones de las células de Zygarde, o eso le había explicado a Ai. Yo estaba con mi libro intentando leer para no prestarle atención.
 
Aún no entendía cuáles eran las intenciones de Ai al hacerme leer esto. No puedo negar que me impresionaba lo que veía, la criatura tenía cierto parecido conmigo; no sé si seguir tomándomelo a mal o no.
 
—¿De nuevo estás pensativo? —preguntó Ai detrás de mí.
 
Yo preferí ignorarla, no era la primera vez que ella me interrumpía logrando que mi concentración en mi lectura se fuera al demonio. En momentos así ignorar era la mejor opción que me quedaba. A menos que ella se pusiera muy insistente, lo que fue el caso.
 
No estoy pensativo, sólo... es extraño que un personaje que no existe tenga similitudes conmigo, los humanos usualmente hacen a sus personajes identificables para que tengan cierta aceptación sobre un público en específico. —Me quedé mirando la portada con el retrato del monstruo, juraría que en su frente tenía una costura y donde debería ir su cerebro era más grande de lo normal—. Pero, ¿quién puede identificarse con un ser horripilante? ¿Algo que solo nació por la avaricia de más sabiduría y jugar a ser dios?
 
Ella ahora era la que estaba pensativa, olvidé que sigo hablando con una niña después de todo, supongo que dije palabras que no entendió del todo.
 
—¿Tiene algo de malo sentirse identificado con alguien así? —preguntó logrando que me congelara pensando en una respuesta.
 
Pues...
 
—Yo, al menos, no veo que tiene de malo. No creo que el hecho de que alguien nazca de una forma diferente a la normal defina quien es y cómo debe actuar. —Continuó—. Sólo las personas piensan que algo así determina como debes ser.
 
¿Debería responder? No lo sé, siento que Ai es muy inocente para explicarle lo cruel que es la vida a veces.
 
Ah... lo sé, pero... —No sé cómo responderle a una niña que supo darme con la guardia baja—. Simplemente no puedo ignorarlo aunque quisiera.
 
Habría querido hablar un poco más, pero oímos que alguien gritaba mi nombre: Mizu nos estaba saludando desde abajo del balcón. Posiblemente ya tenía una respuesta a mi oferta.
 
Ambos salimos de la habitación para recibir a nuestra visita. Mizu se veía mucho más animada que ayer.
 
Hola, espero que hayas podido dormir bien —dijo ella mostrando una inocente sonrisa.
 
Yo espero que Ai no te haya molestado en tu camino de regreso anoche —respondí mirando al pokémon fantasma de reojo.
 
Por obvias razones se quejó de lo que traté de insinuar.
 
No te preocupes, no pasó nada. Ella es muy adorable.
 
Y muy casamentera.
 
El semblante de Mizu cambió a una de seriedad.
 
Quiero hablar de tu oferta, creo que ya sé lo que voy a ofrecer.
 
Me quedé en silencio expectante.
 
Quiero enseñarte cómo vivimos los pokémon salvajes. Aunque para eso, tendré que vivir aquí.
 
Mizu esperaba mi respuesta con paciencia, realmente no entendía que clase de propuesta era esa; yo sabía perfectamente sobre la vida de los pokémon salvajes, todo lo aprendí mediante la observación, no necesitaba aprender algo que ya sé.
 
... ¿Por qué?
 
No sé cómo reaccionar en este momento, la curiosidad me invadía, deseaba preguntarle sobre esto pero Ai nos interrumpió.
 
—¡Me parece una buena idea! Al fin Mewtwo tendrá a alguien más con quién hablar.
 
Además, había otro asunto...
 
Pero... ¿qué pasa con las gardevoir?
 
Ya hablé con ellas, aunque July estuvo en contra.
 
Ella ni muerta dejaría que yo esté cerca de Mizu. Debe odiarme en este momento.
 
Ahora no sé cómo negarme, ambas estaban del mismo lado y de seguro Greninja no iba a meterse porque no es su asunto, estoy derrotado por donde quiera que se mire.
 
Sólo me queda resignarme.
 
Mira, hay una habitación libre arriba, puedes explorar el lugar, pero al anochecer debes estar aquí. —Ella poco más y deformó su rostro al ver que iba a ponerle reglas—. Mañana empezamos.
 
Subiendo las escaleras para volver a mí lectura, agregué una regla más al ver que su pata aún no estaba del todo sana.
 
Una cosa más, NADA de vuelos o deportes extremos.
 
Ella pareció girar los ojos con fastidio.
 
Claro, papá —murmuró de tal forma que yo la escuchara.
 
Será interesante ver cómo termina nuestra recién iniciada convivencia.


Mostrar Notas finales y comentarios
Bueno, ya comenzamos con el contenido nuevo, aunque, de nuevo, tuve que hacer unas cuantas correcciones y meter mano ya que habían parte que no convencían del todo. No descarto tener que hacer un capítulo entero de nuevo como fue el caso del 11 donde tuve que rehacer gran parte de éste. Obviamente habrá más sobre la calabaza favorita del foro(?). Aunque Greninja haya estado inactivo aquí, en el próximo vamos a verlo un poco más. Ahora, con los comentarios.

Nemu


La verdad tengo cosas preparadas a raíz de esto, obviamente no puedo decir todo porque spoilers. A Greninja sólo hay que darle tiempo para que vea la otra cara de la moneda.

Doc


Bueno, las cosas están complicadas para Greninja, en especial porque sin Ash en teoría no debería poder transformarse, en teoría, porque el requisito principal es un fuerte vínculo entre ellos. Pero queda ver si las cosas irán de mal en peor.

Sakura


Insisto en que si hago encuesta de popularidad Ai gana por paliza absoluta haha. Lo mejor es que veremos más de ella en el futuro. Aunque Greninja aquí estuvo inactivo, al instalarse en la mansión como si fuera lo normal hará que lo veamos más seguido xD

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#47
Ahora el Greninja se le acopla en casa, en el otro fanfic que acabo de leer un personaje también se acopla al protagonista y me encanta. A no ser que le acabe matando, pero no creo, o sí ?)

Ay ay ayyy que ya salieron los instintos primitivos a la luz. Esta vocecita de Mewtwo, menuda locuela está hecha. No voy a mentir, cuando le propone a Mizu el intercambio de enseñarle a leer por algo más... En un primer momento pensé que le sugeriría eso, pero luego reflexioné y me dije "No, Sakura, Mewtwo no es así". Supongo que la vocecita me sugestionó.

Acaba el capítulo y Mewtwo ya tiene a nuevos dos inquilinos, pasa de estar solo a que se le vayan uniendo pokémon poco a poco (aunque, claro, el estar rodeado no siempre implica que dejes de sentirte solo. Puedes estar todo lo acompañado que quieras, que si no acabas de conectar con ellos de poco servirá). A la pobre Mizu ya se le aguó un poco el plan con las normas que estableció Mewtwo, pero menos mal que lo hizo porque si dejas a la gata libre... Se puede venir arriba y a saber la que puede liar ?) Ya estoy deseando que empiecen las "clases" y que le enseñe cómo viven los pokémon salvajes. Sí, Mewtwo, una cosa es ver y observar pero otra muy distinta actuar. Creo que será divertido.

(Me encanta que todo el mundo adore a Ai jajaja. Es que es adorable, imposible no hacerlo ?) Also, más diez puntos porque la pizza es deliciosa y normal que les guste).
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#48
Yo hace unos instantes: ¿No había leído este fic hasta su última actualización?
(Nemu se pone a buscar hasta no dar con resultados)
Yo ahora: Oh my goodness...

Esto fue bastante curioso: "un intercambio equitativo". Básicamente, ambos aprenderán a bailar entre lo que es ser un ser como el hombre y un animal salvaje. Bueno, técnicamente ya son lo segundo, pero la metáfora está ahí.

Lo que más me sorprende es lo extrañamente tranquilo que se puso Greninja en este capítulo. Los vigila, pero no intenta nada violento. ¿Será que ya esté empezando a respetar a los gatos?
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
[Imagen: SwCanxx.png]
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#49
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Entré en la habitación que Mewtwo me había mencionado, y como era de esperarse, el cuarto estaba vacío; con suerte había una ventana para ver al exterior. Mewtwo vivía en una mansión que había sido abandonada hace muchos años, sólo pequeños pokémon lo usaban como refugio temporal antes de continuar con sus viajes, creo que Ai era la única que parecía vivir aquí desde antes de la llegada de mi compañero.

Por ahora, voy a tener que buscar cosas para descansar a gusto, he dormido en el suelo sin problemas antes, pero sobre madera... y es igual de incómodo que dormir en una cama de piedra.

Al salir del cuarto caminé por el pasillo, parecía que había otra habitación enorme junto a una especie de sala parecida a la del primer piso. De seguro Mewtwo no había explorado más allá de la tercera puerta, de seguro no era de su interés explorar más.

Ai segundos después apareció para mostrarme más lugares, la pumpkaboo estaba emocionada, me decía que Mewtwo no es alguien que hable mucho y cuando lo hace sólo dice cosas muy extrañas.

Creo que ella aún es algo menor para entender algunas cosas.

—Mewtwo dice que ustedes son los únicos de su especie, ¿eso es verdad?

Pues... —Mejor le digo la verdad—. Sí, somos los únicos al parecer, es igual de extraño, ¿no?

Seguíamos siendo los únicos especímenes de esta especie, en esa situación es normal que yo quiera acompañarlo viendo que además él no está en su mejor momento; teniendo yo un aspecto familiar para él tenía que hacerle compañía. Sin ninguna intención maliciosa de por medio, sólo quería apoyar a un igual.

—Sigue siendo raro... Más porque él es macho y tú hembra.

¿Por qué? Yo no siento que sea extraño —ese momento en el que pensaba que ella estaba siendo inocente, no pude captar de inmediato lo que trataba de decir.

—Ya sabes, lo que hacen los pokémon cuando llega la temporada... —No podía dejar que siguiera hablando de eso.

¡Ya entendí, ya entendí! —respondí—. Yo nunca pensaría en algo así, ¡apenas lo conozco!

Por dios, parece que algunos niños no son tan inocentes como pensaba. Pero viendo que Ai ha estado viviendo sola hasta que Mewtwo llegó no debería sorprenderme, a veces los niños al crecer completamente solos llegan a saber más que uno mismo. Ella me llevó al patio trasero a ver el paisaje (aunque yo ya haya visto ese lugar, no iba a arruinar la ilusión de Ai), voy a admitirlo, era precioso ver como la naturaleza y la intervención de las personas interactuaban para formar un vivo paisaje.

Algunos pokémon venían a nosotros, Ai naturalmente fue a jugar con ellos y Mewtwo nos miraba desde la entrada. Greninja meditaba en el techo de la mansión, imaginé que, a pesar de tener sus ojos cerrados, se mantenía pendiente de lo que Mewtwo estaba haciendo como si fuera su presa.

Él prefería no hacerle caso y volver adentro. Me había invadido la curiosidad, así que entré con él para hablar un poco más.

¿Qué pasa? —preguntó él cuando se dio cuenta de que lo seguía.

¿Estás molesto por qué decidí vivir aquí? —pregunté mirando como tomaba su capa para prepararse.

No debería, es tu decisión, no la mía —respondió notando mi curiosidad—. Voy a la ciudad, tengo que buscar algunas cosas para empezar a enseñarte.

¿Vas a robar?

¿Acaso tengo otra opción? Los humanos ven a los pokémon como seres no del todo pensantes, no van al supermercado por iniciativa propia ni pagan gastos.

Debo admitir que él tiene razón, iba a ser extraño ver a un pokémon ir a una tienda como si fuera una persona cualquiera, ellos lo iban a mirar de la forma que él tanto detesta.

Volveré al anochecer, no creo que haya guardias de seguridad vigilando la bodega.

Ten cuidado —dije lo primero que se me vino a la mente, mostrando un tono de preocupación—. Que, si no, no voy a poder enseñarte cómo vivimos los pokémon salvajes.
 
[…]
 
No sabía porque Mizu deseaba mostrarme cómo vivían los pokémon, ¡sabía de sobra la rutina de aquellos que no tenían un humano que les ordenara que hacer! Su oferta era ridícula por donde se le viera, pero... ¿por qué acepté entonces? ¿Me dejé llevar por la curiosidad de saber más sobre ella? No podría decirlo con exactitud, Mizu se veía dispuesta a enseñarme, y ya vi que negarme no era opción, así que tendré que seguirle el juego.

El edificio estaba repleto de humanos, sin embargo, mi intención no era entrar por la entrada principal, sino por la parte de atrás, en la bodega del supermercado.

Sólo tenía que ir a ese lugar, sacar todo lo que necesitaba e irme antes de que levante sospechas. Mizu necesitaba un lugar donde dormir cómoda, incluso comida, luego ir a buscar libros de aprendizaje para niños.

Ella tenía que aprender hasta lo más básico, le iba a costar los primeros días, pero luego le iba a ser tan natural como respirar o hablar telepáticamente.

Al ver que no había nadie, entré sigilosamente mirando como los humanos a cargo de la vigilancia no estaban muy atentos como se debería esperar; juraría haber visto a uno que estaba más dormido que despierto.

Había muchas cajas: mercadería, electrodomésticos y un almacén frigorífico donde de seguro estaba las carnes. En esas cajas había de todo lo que se podría imaginar, listas para el consumo humano cuando llegue el momento de ser comprados.

Tuve que ocultarme al ver que también tenían pokémon vigilando la zona de electrodomésticos. El lugar a donde necesitaba llegar estaba cerca de allí, en aquel lugar había cajas de muebles armables y colchones. Tuve que esperar unos minutos escondido para que ese pasillo se despejara y así poder continuar mi recorrido, no quería problemas y era muy posible que algún pokémon fuera tipo siniestro.

Cientos de cajas estaban frente a mí, muchos muebles esperando ser comprados y armados; uno de mis objetivos estaba en los colchones; había para una persona, para dos, algunos eran más cómodos que otros, pero yo no pienso ponerme exigente con una cosa así. No era mi cama, ella verá como acomodarse.

Como nuestras colas eran algo largas, preferí tomar el que es para dos personas. Un pokémon sin capacidades psíquicas no sabría qué hacer, pero apoyé mi mano y sólo pensé en el lugar de destino mientras mi energía rodeaba el objeto. Al cabo de unos segundos éste desapareció de mi vista, de seguro ya debe estar en su cuarto.

Mizu ya tiene algo dónde dormir. Ahora, voy a buscar cosas para comer.

Debo dirigirme ahora a donde estén los alimentos, eso significaba tener que volver por el pasillo y evitar ser visto. Conseguir carne no era una opción, por obvios motivos no contamos con un refrigerador y se iba a desperdiciar, nuestra especie debería ser buenos cazadores, puedo conseguir carne sin esfuerzo. Pero hay otras cosas que en la naturaleza no iba a encontrar, y no hablo solamente de la pizza.

La comida que preparan los humanos era lo mejor que tenían, por eso preferí conseguir algunas cosas preparadas y fáciles de conservar. Encontré por el camino una caja vacía, perfecta para ser mi “cesta de compras”. Pizza, unas latas de conservas, galletas, pokélitos. Algunos hechos de un chocolate especial que evita que los pokémon nos intoxiquemos al digerirla más lento que los humanos, pero no evita que sean deliciosos.

Estuve unos minutos, hasta que también hice desaparecer la caja con las cosas.


La mewtwo me miraba con confusión cuando volví a la mansión, Ai saltaba sobre el colchón y Greninja no se veía muy contento con mi robo. Mizu de seguro iba a preguntar el porqué de la nada apareció un objeto humano en su supuesta habitación. Estuve dispuesto a responder sus preguntas y evitar que Greninja y yo hagamos explotar la mansión.

Sé que es extraño que aparezca un colchón humano de la nada, pero tú necesitas dormir en un lugar cómodo y el suelo de madera no es una buena opción. Supongo que Greninja puede darme la razón.

El pokémon de agua sabía que en parte lo que dije tenía sentido; yo había escuchado los rumores, aquel greninja tuvo un entrenador tiempo atrás, si él pasó en su pokéball o no es un asunto muy aparte, pero sé que le será difícil contradecirme.

—Si no has lastimado a nadie, no debo tener problemas, ya he visto a pokémon tener que robar para sobrevivir.

Justo la reacción que esperaba.

—¿Aunque era necesario robar un colchón? —preguntó.
 
[…]
 
Era sorpresivo como Mewtwo robó algo sólo para asegurarse de que pudiera descansar bien. Aunque no puedo estar de acuerdo, con unas ramas y paja tenía más que suficiente, creo que no debo aceptarlo, necesito algo antes de que los dos empiecen a pelear. Mewtwo estaba mirándolo fijamente y no sabía que decir a la pregunta.

Eh... Mewtwo —intenté decir, ellos desviaron sus ojos hacia mí—. Sé que a lo mejor lo hiciste con buena intensión, pero no sé si aceptarlo.

Él no respondió, tampoco hizo desaparecer el colchón mostrando que no tenía intenciones de devolverlo.

Sé que es innecesario robar un colchón para un pokémon salvaje, pero cuando estás por aprender algo debes descansar de la mejor forma posible, tu cerebro está en la edad en donde es una esponja, absorbe todo el conocimiento posible.

Mewtwo vio como el pokémon tipo agua veía que él había robado más cosas: una caja llena de latas, bayas, verduras y... ¿eso era una pizza? ¿A eso se refería con “robar para sobrevivir”? Me pregunto si Mewtwo ha cazado alguna vez, o si comió carne en su vida.

Creo que se lo preguntaré más tarde.

Los dos pokémon siguieron discutiendo si realmente era necesario el robo de un colchón, aunque Mewtwo tuviera razón en que soy joven, creo que no era necesario, aunque no veo cómo hacerlo saber sin sonar malagradecida.

—Mizu, Mizu —escuché la voz de Ai llamándome.

Ella seguía saltando sobre el colchón, ignorando por completo que Greninja y Mewtwo estaban discutiendo por eso.

—Mizu, ven, ¡es divertido saltar!

¿De verdad este era un momento para juegos?

No puedo... mi pata aún no está bien.

—¿Eh? —Dejó de saltar para darse cuenta de que tenía un vendaje—. ¿Qué te pasó?

Sólo tuve un accidente y cuando me quiten el vendaje debo seguir descansando, no podré saltar contigo —expliqué.

La niña pareció meditarlo por unos segundos antes de sonreír.

—¡Te puedo asegurar que saltar aquí es divertido!

Cuando los miré de reojo pude notar que Mewtwo nos estaba mirando, dejando de prestarle atención a Greninja. Él se giró cuando se dio cuenta de que le devolví la mirada, intentando aparentar que nunca nos vio. No pude evitar que mi cola se erizara por esa extraña sensación de ser observada. Quiero suponer que con el tiempo me terminaré acostumbrando, creo que no será la primera y última vez que Mewtwo nos observaría de reojo.

Al ver que Ai era feliz jugando, algo en mí no fue capaz de rechazar lo que mi compañero había traído, admito que me gustaba ver a esa pumpkaboo sonriendo y disfrutando de su niñez. Era extraño pensar en eso, cuando yo no tuve una infancia como tal ya que desperté ya siendo un pokémon adulto.

Chicos... —hablé haciendo que los dos pokémon dejaran su conversación—. Mewtwo, no te preocupes, yo veré que hacer con el colchón; Greninja, Ai está feliz jugando, creo que no sería capaz de quitárselo.

El pokémon miró como ella estaba saltando. La niña continúo jugando, incluso acercándose a él para mirarlo con ojos de cachorro, lo sabía porque no era la primera vez que un pokémon hacía esos ojos cuando conmigo presente.

Mewtwo ya sabía que con Ai era imposible ganar una discusión, así que pensó en ir al primer piso. Sólo quedamos Greninja y yo, él intentó mantenerse firme, pero tampoco se veía dispuesto a estar toda una vida mirando y esperando que ella afloje. Tenía cosas más importantes que hacer, como vigilar a Mewtwo, por ejemplo.

—Muy bien, el colchón se queda, pero es responsabilidad de ustedes tres.

Los ojos de Ai parecieron iluminarse.

¡Gracias, Greninja!

Ella volvió a jugar, fue entonces que quise bajar y dejarla tranquila, aunque estoy sospechando que tendré que dormir con la niña esta noche. Mewtwo había bajado y estaba en la puerta, mirando al exterior y recibir algo de aire fresco. Intenté acercarme para hablar con él, o al menos, convivir un poco más.

Voy a tener que salir otra vez —dijo cuando escuchó mis pasos—. Cuando sea de noche los locales de libros estarán cerrados, es el mejor momento para entrar y tomar unos libros.

¿No habías traído todo? —pregunté.

Ya me arriesgué demasiado entrando a una bodega de día, en la noche es más seguro que un pokémon de mi tamaño se infiltre y tome material. —Antes de irse, habló por última vez—. Come algo, traje pokélitos e intenta dormir, mañana será un día pesado.

Asentí cuando lo vi desaparecer ante mis ojos, no sabía que podíamos hacer la teletransportación, yo prefería ir a toda velocidad a los lugares donde viajo. Fui a mi habitación, mirando un poco como las pareces estaban algo mohosas y viejas, mis ojos vieron a Greninja cerca de las escaleras. Él observaba como me estaba dirigiendo a ahí.

—¿Por qué lo defendiste esa vez? —preguntó.

¿Eh? ¿Hablas de cuando pelearon ayer? —pregunté como respuesta al no entender mucho su intensión.

—Sí, sabes perfectamente lo que hizo, entonces, ¿por qué defenderlo?

Sí, sabía que él había causado la explosión de poder hace más de una semana. De seguro varios pokémon pudieron morir por él, pero al ver cómo es Mewtwo ahora, hay muchas cosas que no me terminan de convencer. Empezando con sus ojos, él los tiene morados de la misma forma que los míos, y ese día los tenía azules, no del mismo tono que cuando se usa un poder psíquico, eran normales.

Yo vi algo que aún no sabes... —contesté mirando como el pokémon me miraba con más preguntas en mente.

Greninja pareció levantar una ceja.

—¿Hay algo más que deba saber?

Aquel día... Mewtwo no parecía ser él mismo. —Recordé esos ojos azules tan intimidantes antes de desaparecer en un par de segundos—. Los ojos de Mewtwo son morados, pero esa vez... eran azules.

Él pareció meditarlo.

—¿Qué puede asegurarme que dices la verdad?

Mi cuerpo dio un pequeño salto al escucharlo.

Bueno...

Las escuché. —Mi cuerpo se sintió tenso de repente—. Sé que ustedes dos son los únicos de su especie. Si algo le pasa a Mewtwo, significaría que volverías a estar completamente sola.

Mi cola se movió como un látigo, mostrando molestia por cómo había dado en el clavo con esa situación. Soledad, era sorprendente como eso me asustaba. Los demás pokémon realmente no podrían saber como se siente estar completamente sola, mencionarlo simplemente era como echarle sal a la herida.

Mis puños se apretaron y miré al pokémon con determinación.

¿Y si logro conseguir una prueba?

El pokémon sintió que yo estaba dispuesta a aceptar el desafío, suspiró con un poco de cansancio.

—Entonces te voy a creer.
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#50
Pobre Mizu, tan solo quería agarrar sus materiales esenciales y la calabaza flotante tiene qué ponerse a jugar en pleno asalto.

Greninja empieza a mostrarse más piadoso que antes, no solo por no arruinarles la misión, sino ahora estando abierto a lo que Mizu argumenta. Apuesto a que será un aliado tarde o temprano.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
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#51
(01 Jul 2020
12:17 AM)
Lizzar escribió:
voy a admitirlo, era precioso ver como la naturaleza y la intervención de las personas interactuaban para formar un vivo paisaje.

Me ha sorprendido esta parte porque, normalmente, cuando se habla de la intervención del ser humano en la naturaleza se le da un enfoque negativo. Tengo que admitir que me ha gustado ver que ese no es el caso aquí y que el paisaje no solo no queda destruido sino que, en cierto modo, se embellece.

Bueno, bueno, Mizu al fin tiene un colchón sobre el que poder dormir y Ai un nuevo juguete con el que divertirse. Pero qué niña más mona, me hizo gracia que le hiciera ese tipo de preguntas a Mizu, será joven pero se ve que dejó de ser inocente hace mucho. Me gustó el gesto que tuvo Mewtwo de asegurarse de que su invitada podrá descansar en condiciones, aunque solo sea para que pueda estar más receptiva a la hora de aprender. Sin embargo, eso le ha costado una discusión con el Greninja. Como dice Nemu yo también creo que acabará siendo un aliado, aunque puede ser que me equivoque, pero no sé, me da esa impresión.

Y parece que el capítulo acaba con una misión para Mizu, pues debe conseguir una prueba para convencer a la rana, y me da que eso puede llegar a ser bastante complicado... Pero yo confío en ella. Estoy deseando ver el comienzo de las "clases", a ver cómo van a reaccionar los dos y si no acaba todo en un caos absoluto.
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#52
14

Al entrar en la habitación la vi durmiendo profundamente, respiraba con tranquilidad vuelta ovillo para mantenerse caliente; se alcanzaba a ver su rostro relajado entre sus brazos mientras descansaba. Era envidiable ver a alguien dormir así, sin nada que la perturbe y la hacia parecer un pequeño felino. 

Pero el sueño no le iba a durar por mucho tiempo. Tenía los libros en brazos y me arrodillé después de ver que estaba todo listo.
 
Solté el montón de libros, haciendo un sonoro ruido causando que ella despertara de forma sobresaltada. Mizu me miró cuando se dio cuenta de mi presencia, suspirando con hastió.
 
¿En serio?
 
Hay que despertar temprano si quieres aprender, los seres vivos son más productivos en las mañanas, ¿lo sabías? —dije tomando los libros—. Vamos abajo.
 
Mizu al principio no mostraba intenciones de levantarse, tuvieron que pasar unos minutos para que ella terminara siguiéndome por las escaleras levitando los libros hasta el piso. Mizu comprendió que íbamos a sentarnos en el suelo, si le incomodaba su pata sólo tenía que decirlo y yo iba a dejar que tome descansos.
 
Ella tomó uno de los libros, la portada era con el color rojo y unas letras grandes indicando su contenido: “Lenguaje y Comunicación”. Mizu abrió el texto y por obviedad no logró comprender esos símbolos que los humanos llamaban letras. Arrugó el entrecejo mirándome de reojo, supo que no iba a ser tan fácil como pensaba.
 
Esto parece un reto... —Una parábola se dibujó en su rostro—. Me gusta.
 
Era extraña. De seguro era la primera vez que veía a alguien entusiasmado con aprender, incluso los humanos lo veían como algo aburrido, pero ella lo veía de la misma forma que un reto. Eso la hacía muy diferente a mí aunque nuestros orígenes eran similares.
 
Sentía curiosidad por su historia, pero sabía que era un asunto que incluso a mí no me gustaba profundizar, menos compartirlo con cualquiera. Entonces, ¿por qué quería saber más de ella de forma tan repentina? Éramos de la misma especie, dos pokémon creados con el objetivo de ser los más fuertes del mundo.
 
Habré ignorado si el Team Rocket tenía archivos ocultos al punto de que ni yo tenía conocimiento de ellos, quería saber cómo contra todo pronóstico fue posible que un segundo mewtwo fuese creado mientras yo estaba viajando por el mundo buscando alguna razón para seguir vivo.
 
Deseaba saber cómo fue posible que ella existiera.
 
Antes de empezar... —Mi voz psíquica ya estaba proyectando mis pensamientos—. Quiero saber algo más sobre ti, si no te molesta.
 
Mizu pareció arquear una ceja, mostrando un visible temblor por todo su cuerpo al imaginar la naturaleza de mi pregunta.
 
Quiero saber sobre tus creadores, ¿qué pasó con ellos?
 
Ella pareció tensarse, su cola se quedó rígida y el libro se estaba arrugando debido a su fuerte agarre, Mizu se estaba poniendo nerviosa, algo que pude notar de inmediato y acercarme a ella para calmarla.
 
Creo que mi pregunta fue muy precipitada, lo siento. —Pronuncié apoyando mis manos en sus hombros—. Puedes no contestar si no quieres.
 
Pasaron minutos, Mizu al analizarlo empezó a aflojar el agarre del texto, manteniendo respiraciones lentas y profundas para relajarse.
 
Algún día, te contaré todo lo que pasó —contestó volviendo de inmediato al tema principal—. Ya debemos empezar, quiero leer incluso más fluido que tú.
 
Ella volvió a mostrar su entusiasmo.
 
Bien, vamos a comenzar con lo más básico: las vocales.
 
[…]
 
No podía entender por qué Mewtwo deseaba saber más de mí, supongo que mis orígenes y existencia le provocaban curiosidad, sin embargo, creo que aún no era el momento para eso, es algo que aun no puedo superar completamente.
 
Sigo recordando esas máquinas con las cuales mi cuerpo sentía un inmenso dolor, razón por la cual siempre quise mantener esos recuerdos en lo más profundo de mi mente. Pero la pregunta de Mewtwo revivió esas memorias en mí.
 
Mira. —Mewtwo me mostró un símbolo con forma de circulo unido a una especie de palo en la derecha—. Esta es la vocal “a”, también es la primera letra del abecedario.
 
“A”.
 
Sí, ¿recuerdas algo que empiece con esa letra?
 
Quise mirar a mi alrededor, pudiendo ver a la pumpkaboo desde el sillón.
 
Ai —dije apuntando al pokémon.
 
Mewtwo vio en esa misma dirección, asintiendo haciendo ver que lo había hecho bien.
 
Está bien para empezar, sigamos.
 
Él siguió mostrándome dibujos de los símbolos que llamaba vocales, “e”, “i”, “o”, “u”. Admito que me costó entender algunos, pero Mewtwo tenía la paciencia suficiente como para explicarlo una y otra vez. Quería que lo practicara en la semana, aunque lo más alentador que pudo decirme es que los pokémon de nuestra naturaleza psíquica aprenden rápido.
 
Mewtwo al ver que estaba anocheciendo, y notar que la posición que tenía sentada no era muy cómoda para mi pata, decidió dar por terminada la lección de hoy. Apenas me levanté pude sentir esa sensación de que mis huesos se acomodaban al estirarme, la venda ya estaba haciéndome sentir incómoda, esperaba el día en que ya no tuviera que usarla y volver a volar.
 
Greninja nos estuvo observando durante casi toda la lección, me hizo recordar la pequeña charla que tuve con él; quería que mostrara una prueba de que algo andaba mal con Mewtwo, pero en estos momentos no vi nada raro en él, nada de ojos azulados llenos de ira.
 
Eso no me estaba ayudando, su defensa iba a ser muy difícil y su actitud no ayuda para nada. No puedo creer que algo que parece sencillo, en realidad sea algo muy complicado de lograr.
 
Y debo admitir que soy una mala perdedora, así que no pienso dejar mi brazo a torcer fácilmente.
 
Nosotros escuchamos unos golpes suaves en la puerta principal, la energía que estaba ahí era familiar para mí; July se dio el tiempo de visitarnos mientras estaba buscando provisiones. La gardevoir me saludó como siempre lo hacía, pero aún se mostraba hostil cuando hablaba de Mewtwo, y aunque yo entendía el por qué, no pensaba estar de acuerdo con el trato hacia él hasta que se demuestre lo contrario.
 
Estoy segura que Mewtwo no estaba en sus sentidos cuando sus ojos cambiaban de color, sólo me falta demostrarlo frente a ellos.
 
—También vine para ver tu pata, falta poco para que podamos quitarte la venda y estarás como nueva —dijo ella estando cómoda en el suelo mientras parecía no querer desviar su mirada de mí.
 
No sabría explicar esa sensación, pero no pude evitar sentirme algo incomoda, como si algo invadiera mi espacio personal.
 
Un día de estos iré a visitarlas, ahora Mewtwo me está enseñando a leer —contesté mirando orgullosa lo poco que aprendí en el día.
 
El humor de July se notó algo diferente con esa mención, había olvidado que a ella le desagradaban ese tipo de cosas. Nunca le pregunté el motivo por el cual ve con malos ojos que un pokémon haga tales cosas. Admito que es algo que al inicio puede ser confuso, pero sólo basta con ver el cómo Mewtwo hablaba de los libros como para interesarme en el tema.
 
Él nos estaba mirando, sabía de la opinión de July con solo fijarse en su forma de actuar. Él no era estúpido, y tampoco es que ella fuera discreta al mostrar su desagrado.
 
—Oh... —Fue su única reacción—. Mejor vamos a revisar tu pata, que esos genes de Mew son interesantes, pero también debemos hacer nuestro trabajo de sanación.
 
No me gustaba cuando cambiaba de esa forma el tema, la forma tan obvia me hizo ver que no es un tema de su interés, o no quería saber nada del asunto y me lo hizo saber de esta forma.
 
Mewtwo nos miraba, pendiente de cada movimiento que la gardevoir hacia sobre mi pata. Al sentir mi piel sin nada que lo cubra es como si un pájaro acabara de ser liberado, pero no iba a durar mucho, hizo que moviera mi pata un poco para ver si me incomodaba algún movimiento que antes podía hacer como si nada.
 
En realidad, me sentía mucho mejor, no deseaba que volviera a ponerme la venda, era como volver a la jaula y eso nunca me agradó.
 
—Veo que estás mejor, pero sabes que debo volver a ponerte la venda —sin querer parece que emití un gruñido que ambos pudieron escuchar—. Sabes cómo es esto, no quiero que mi hermana me mate por...
 
Puedes dejarla sin la venda. —Mewtwo interrumpió—. Mizu al no estar viviendo con ustedes, las consecuencias de quitarse la venda antes de tiempo ya es responsabilidad de ella. Y se ve que ella no quiere usarlo.
 
No pude evitar un sobresalto, mi incomodidad no era algo que se notara a simple vista, no me gusta mostrar ciertas emociones, pero Mewtwo pudo darse cuenta de cómo me sentía.
 
—Pero eso puede empeorar su pata.
 
Eso lo debe saber bien, ¿me equivoco? —La mirada de Mewtwo se fijó en mí, esperando alguna respuesta.
 
Sinceramente, no quería pensar en eso, imaginar que mi pata puede empeorar si me lo quitaba antes de tiempo me aterraba, sería estar mucho tiempo más sin volar.
 
Creo que es mejor que lo vuelva a poner, no será que algo me pase y empeore. —Dije con algo de nerviosismo.
 
Aunque Mewtwo me miraba no muy convencido, July procedió a volver a colocar el vendaje. No puedo mentir, sentí que volvían a encerrarme en una jaula. Cuando ella terminó, procedió a despedirse e indicar que puedo ir allá en cualquier día para la revisión definitiva. Después de eso salió por la puerta.
 
Greninja al vernos parecía que iba a decir algo, pero prefirió ir a la parte trasera de la mansión a meditar.
 
Mewtwo me continuó mirando, como si algo le molestara, algo que ni yo misma haya podido notar. Él se acercó a mí, apoyando su mano en mi hombro.
 
Me di cuenta que tu no querías tener la venda de nuevo —dijo haciendo que mi rostro se pusiera pálido—. No tengas miedo a decir lo que te molesta pensando que alguien se puede enojar.
 
Quería desviar la mirada, pensando en las palabras de mi compañero, él tenía razón
 
De acuerdo. —Respondí.
 
Puedes ir a descansar en tu cuarto.
 
Está bien. —Fui a las escaleras para ir a la habitación.
 
Mewtwo caminó en dirección contraria, quedándose en el primer piso.
 
 
Me senté en el colchón, mi mirada estaba en dirección a la ventana que había, a diferencia de la que está en la habitación de Mewtwo, ésta era una normal. La puerta detrás de mí se mantenía cerrada, en este momento, quería estar sola con mis pensamientos. Mewtwo tenía una parte de verdad, mi decisión no fue en base a lo que en realidad quería. En esos momentos, parecía que el temor a no volver a volar jamás había dominado mi capacidad de elegir, haciendo que fuera por el camino seguro.
 
Era posible que July tuviera razón en que pudo empeorar mi pata, pero ahora pienso en la posibilidad de que pudiera equivocarse, que la suerte estuviera de mi lado y nada malo pasaría.
 
Volar era importante para mí, me recordaba que yo era libre. Estar sin volar era el recordatorio de que tarde o temprano ellos iban a encontrarme y castigarme por haber tenido la osadía de desobedecer sus órdenes. El simple hecho de pensar en algo así me aterraba, el hecho de volver a un futuro incierto y a una posible muerte segura.
 
Un final en soledad entre cuatro paredes y con la impotencia de saber que para ellos sólo soy un sujeto más, uno que es desechado y que lo iban a intentar de nuevo hasta conseguir a un pokémon perfecto. A ellos no les importa cómo me sienta, sólo ven a un muñeco de pruebas con el cual pueden hacer realidad sus teorías y subirse el ego frente a los demás.
 
Y a pesar de todo, no tuve el valor de acabar con ellos. En ese momento, sentí que la venganza no me haría a hacer mejor que ellos, iba a rebajarme a su nivel si los mataba. Ahora, no sé si sentirme arrepentida de eso, me buscan por todos lados, contratan cazadores e incluso una vez enviaron máquinas para rastrearme y de milagro pude darme cuenta.
 
...
 
Creo que lo estoy pensando demasiado, debo dormir, cerrar los ojos y no pensar en algo que me distraiga.
 
 
Mi cuerpo se sentía húmedo, como si hubiese saltado al agua y, por alguna razón, la necesidad de aire era inexistente. Escuchaba máquinas haciendo ruidos extraños, como si estuviesen al pendiente de algo, mi pecho iba al mismo ritmo que aquel sonido; intenté moverme, pero era imposible en ese lugar.
 
Apenas me estaba dando cuenta de mi propia existencia, sólo podía ver el líquido naranja de mi alrededor. Comenzaba mi despertar y “nacimiento”. Mis oídos captaban el sonido de unas voces.
 
Mi visión comenzaba a definirse cuando vi a esa mujer por primera vez. Nunca logré ver el color de sus ojos, pero supuse que era igual de rojizo que su cabello. ¿Tendría que llamar a esa mujer “madre”?
 
—Es precioso —dijo alzando las manos hacia mi rostro, mi cuerpo estaba frío en ese momento y pude sentir su calidez—. Mewtwo. Ése es tu nombre.
 
Miraba a mi alrededor, no entendía nada... ¿por qué mi nombre era Mewtwo? ¿Quién era yo? ¿Por qué yo era la única que no era humana en ese sitio? Todos parecían mirarme expectantes de lo que podría pasar después de mi primera vez viendo el mundo.
 
M...a...d...r...e.
 
Con el paso del tiempo, mi mente se estaba desarrollando y hablaba más fluidamente que antes. La curiosidad crecía en mi interior al ver desde una pequeña ventana de mi celda el Mundo Exterior donde otros seres estaban disfrutando de él, ¿por qué yo no podía ser parte de ese mundo?
 
¿Por qué no podía salir al Mundo Exterior?
 
“El Mundo Exterior es peligroso, no aceptarían a alguien con tus capacidades.”
 
¿Por qué no aceptarían a alguien que no conocen?
 
“El Mundo Exterior rechaza lo que no conoce.”
 
“Madre sabe mejor que nadie como es ese mundo.”
 
Ésa mujer era la única que parecía tener el control de mi comportamiento, ella fue lo más cercano que tuve a una madre, e hizo hasta lo imposible para que olvidara la idea del Mundo Exterior. Me decía que era un lugar peligroso, que no aceptarían a un ser como yo. De esa forma viví engañada por mucho tiempo, hasta que me di cuenta de que las cosas no eran como aparentaba.
 
Nuestra “familia” era una farsa, algo que inventaron para asegurarse de que no escapara. Cuando pude saber la verdad era demasiado tarde, los experimentos más duros comenzaron.
 
 
Mi cuerpo se estremeció cuando despertaba, todavía era de noche; al parecer todo fue un sueño, uno muy real. Recordaba todo lo que pasó en el laboratorio, sólo había visto una pequeña parte de todo lo que me hicieron, yo no quería recordar esos días, he visto a varios pokémon morir en ese sitio, algunos por dicha jeringa o por querer sobrevivir sacado su lado más salvaje al defenderse de los demás.

Siempre me ponían a luchar, con o sin energías para hacerlo.
 

Unos pasos detuvieron mi pensamiento, parecía que alguien se levantaba y caminaba hacia el exterior, pero se escuchaba desde este mismo piso. Me levanté para ir al lugar del ruido, dándome cuenta de que era la habitación de Mewtwo. Tenía dudas sobre si entrar o no, sabía que un cuarto era un espacio privado, algo que las personas valoraban bastante.
 
Mi mano estaba a nada de la puerta, sólo debía abrirla... ¿o no?
 
Maldición, yo no soy así, tan indecisa.
 
Abrí la puerta, viendo que mi compañero estaba apoyado en el balcón de la ventana, miraba algo en el cielo. Intenté acercarme lentamente, evitando hacer ruido con mis pasos. Pero la suerte parece odiarme esta noche, el piso rechinaba así que con el primer sonido él se dio cuenta de que estaba ahí.
 
Creí haberte dicho que debes tocar antes de entrar.
 
No pude evitar soltar una risa nerviosa.
 
Lo siento —contesté cuando ya estaba a su lado—. Es que escuché ruidos y pensé que algo te pasaba. —Mewtwo siguió mirando al cielo—. ¿Qué miras?
 
Él apuntó hacia lo que tanto miraba con sus ojos.
 
La luna.
 
¿La luna? ¿Qué le ves de especial? —pregunté, sinceramente, sólo veo a una roca espacial en medio del cielo.
 
—Escuché que, si miras las estrellas y la luna, no te sentirás solo en la oscuridad, ya que ellas te acompañan1.
 
Oh... ¿quién te lo dijo? —pregunté, estaba curiosa.
 
Mewtwo frunció las cejas intentando pensar, sus esfuerzos parecían se en vano. Apoyó su espalda en el barandal y mantenía su mano derecha sobre su entrecejo, parecía que no lograba recordar absolutamente nada sobre quién le dijo esas palabras.
 
No lo sé. —Sentenció al ver que no iba a encontrar una respuesta.
 
Tal vez, debo preguntar otra cosa.
 
Dijiste que mirándolas hace que uno ya no se sienta solo... —Él asintió—. Eso quiere decir que... Mewtwo, ¿te sientes solo?
 
[...]
 
Soledad. De esa forma puedo describir cómo fue mi vida luego del monte, o incluso, como fue mi vida desde antes. No puedo negar que la compañía de los demás clones era reconfortante, pero yo lo único que logré es casi marcarlos con mi estigma de ser un clon. Sabía que ellos me veían como un padre, como un ser superior en autoridad.
 
Yo sé que nunca seré visto como un igual, con Mizu vamos a tener la relación maestro-estudiante, alguien con más saber frente a alguien inferior en conocimientos.
 
Mizu parecía aún esperar una respuesta, pero supongo que mi silencio es más que suficiente.
 
Después de eso ella no dijo nada, nos quedamos callados hasta que la luna estaba en su punto más alto. Sentía que no había nada más de que hablar, hasta que Mizu cambió repentinamente su semblante, sin pensarlo, ella saltó del barandal hasta el suelo, escuché el sonido preocupándome por el estado de su pata.
 
Estoy bien —escuché emitiendo un leve suspiro de alivio—. Ven, quiero que veas algo.
 
¿Eh?
 
¡Baja! ¡Sólo salta y déjate llevar, tenemos reflejos de gato, así que siempre caemos de pie! —gritó—. Bueno... casi siempre.
 
¡Oí eso!
 
¡Ignóralo! ¡Por una vez en tu vida, sólo salta!
 
Bien, ella se apoyó de la orilla antes de impulsar su cuerpo. Si imito eso tal vez pueda hacerlo, primero debo respirar y contar hasta tres... dos... uno...
 
El impulsó pasó casi desapercibido, sintiendo el suelo debajo de mis pies mirando a mi acompañante sonriendo al ver que pude hacer algo así. Creo que ni yo mismo me lo creo, dejarme llevar por su espontaneidad puede ser algo bueno... o malo dependiendo de la situación. Quiero creer que ella no hace nada con malas intenciones.
 
Sin previo aviso, ella tomó mi mano comenzando a andar hacia el bosque, ignorando a Greninja que parecía dormir en ese lugar y no adentro.
 
Noté que sus pasos iban con normalidad, al parecer su pata estaba mejor que antes, pudiendo caminar a un ritmo más acelerado. Ella en ningún momento me dijo a dónde íbamos, sólo caminaba en una dirección como si su andar fuese automático, fue cuando sentí el olor a la humedad cuando me di cuenta de cuál iba a ser su paradero.
 
El río gozaba de tranquilidad a estas horas, los pocos peces nadaban ignorantes de que estábamos ahí. Mizu pareció mirar a su alrededor, como si se estuviera asegurando que nadie estuviese aquí aparte de nosotros. Al ver una roca lo suficientemente grande, volvió a tomar mi mano y fue a sentarme en ese lugar.
 
Bien, ahora espera un segundo.
 
Ella volvió a ver por los alrededores, cuando vio que ya no iba a llegar alguien, se dispuso a agacharse y quitarse el vendaje que la gardevoir le había colocado horas antes. Pareció tomar aire, antes de mirarme fijamente. Yo seguía sin entender cuáles eran sus intenciones, hasta que apoyó ambas manos en su pecho y una energía azul comenzó a rodear todo su cuerpo, no sabía si sorprenderme o no, ya que yo ya me había dado cuenta de que quería mostrar.
 
Mizu había cambiado de forma, esa misma figura que había logrado cautivarme hace más de una semana.
 
Tragué al sentir mi garganta seca de repente, aunque había visto parcialmente su figura, tener una imagen de ella más de cerca hacía que mi pecho palpitara. No puedo negar la hermosura que le adjudique en su momento por tratarse de Mizu. Su piel era de color rosa grisáceo, sus dedos morados y ojos carmesí manteniendo su mirada de determinación hacía que algo en mí olvidará mis problemas, al estar juntos pude darme cuenta de su baja estatura.
 
Ella comenzó a levitar hacia el centro del río, haciendo brillar sus ojos para levitar el agua. Yo sabía perfectamente que iba a hacer, razón por la cual sentí todo mi cuerpo temblar y erizarse. Me asustaba pensar que al ser invitado a ver su bella danza hiciera que perdiera el control de mí mismo y cometer así una locura de la cual arrepentirme.
 
Mizu movía sus brazos son delicadeza, ella parecía hacer cada movimiento para que mantenga mi atención; la luz de la luna parecía iluminarla como si fuera la bailarina principal en un teatro, sentía que Mizu y el propio astro me mandaran un mensaje que en este momento no sé cómo interpretar.
 
El cuerpo de la fémina se detuvo, respirando de forma agitada dándome cuenta de que ya había terminado. Sus ojos carmesíes se fijaron en los míos.
 
Estás como si hubieras visto a un fantasma —dijo apoyando las manos en su pecho para revertir su forma.
 
¿Te gusta hacer estas cosas? —pregunté.
 
A menudo, sí —contestó—. ¿Ya te sientes mejor?
 
¿Eh? No te entiendo.
 
Ella pareció reírse con suavidad.
 
Mientras hablamos te ví tenso, así que te traje hasta aquí para que te relajaras viéndome. —Ahora que lo pienso, mis hombros ahora están relajados, ya no siento esa angustia de hace un rato—. Quiero que sepas una cosa: tú ya no estás solo. Ahora estoy yo. Fuera de las lecciones, para mí eres un igual, así que te trataré como tal. Suelo no tener escrúpulos en querer resolver los problemas de los demás y quizá pienses que soy una irresponsable, pero como segundo miembro de la especie, es lo que hay, ¿no?
 
No sé si decidir que eso sea bueno o malo, pero si ese era el trato que ella quería darme, debo pagar con la misma moneda. Nuestro futuro ahora es muy incierto, pero espero que podamos superar lo que iba a venir. Ella había extendido su mano en forma de saludo formal, se supone que debo estrechar su mano para corresponder.
 
Una cosa más —habló antes de que estrechara su mano—. No te cierres, por favor.
 
No sabía cómo interpretar eso último. Estrechar su mano fue extraño, ya que sería la primera vez que conscientemente siento la piel de otro de mi especie. Su textura era suave, aunque algo rasposa, sin querer hice notar mi desconcierto, causando que ella cortara ese lazo entre nuestras manos.
 
Lo mejor es que volvamos, debemos dormir.
 
Tienes razón —dije comenzando a caminar hasta la mansión, notando algo que me impresionó.
 
Mizu dejo olvidada la venda, según ella, no deseaba tenerlo más.
 
Era posible que esté fuera el inicio de nuestra convivencia como tal.


NOTAS:

1. Esto fue mencionado por Ai/Ambertwo en la adaptación animada del CD Drama.
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#53
Me gusta ese detalle que tuvo Mizu sobre esa científica que le cuidó. Es un muy buen contraste que tuvo comparado a Mewtwo con Ambertwo. Sobra decir que espero y ambos empiecen a compartir esos detalles de sus orígenes entre ellos, más cuando ya empiezan a dar señales mayores de romance con esa escena al final.
Descansa. Hasta que nos volvamos a ver...
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#54
Mostrar  Comita
CO
MI
TA
 
Realmente no logro hacer memoria de si en algún momento te había comentado o no la historia en el foro. Estoy segura que había comentado en algún momento, y estoy mas segura que lei toda la historia hasta donde la tenias publicada en ffl
 
De entrada me había olvidado COMPLETAMENTE que la historia estaba en primera persona, no se si me agarro un lapsus o que paso pero viendo que estoy en una tanda de 500 historias por leer, creo que tu historia es la única que esta en primera persona. A menos que me este saltando alguna pero creo que no.
 
Tampoco te lo había mencionado nunca porque estábamos peleadas como dos gatas (heh), pero al kiwi le dije un monton de veces que el enfoque de tu historia era una de las mejores cosas que había leído en una historia. No tiene ninguna gran revelación, ninguna misión ni super objetivo importante que tienen que hacer – pero tampoco es una historia meme “jaja mira que gracioso”. No, no, la historia se toma muy en serio y no trata de explayarse más que en la relacion entre los personajes, y en una especie de introspectiva sobre las emociones.
 
De alguna forma que no tengo idea de como haces ni de como replicarla realmente – y que tampoco vi a nadie hacerlo de la misma forma que vos, logras que los personajes se sientan muy verdaderos, en la forma de pensar, de ser, de actuar. Incluso sin necesidad de una gran descripción, hay algo en tu manera de escribir que desborda vida.
 
Tampoco te quiero tirar doscientas flores porque va a parecer que me estoy haciendo la buenita, asi que te voy a bardear de rebote diciendo QUE PUBLIQUES MAS RAPIDO CHE PEDAZO DE CULIADA 3 CAPITULOS POR AÑO NO SOS TAN GROSA
 
Na mentira. Ya que estamos y para darte una contracara a tu historia, para mostrarte como ejemplo la de doc que en veintipico de capítulos tiene una tonelada de personajes, vos llevas catorce y de pedo no te alcanzan los dedos de una mano para contar los personajes que hay. Lo cual en un foro donde hay doscientas historias dando vueltas se agradece un monton para no perderse, y por otro lado se nota claramente la diferencia en el detalle cuando tenes un cast de personajes más cerradom que se puede trabajar muchísimo más con ellos. Es el claro ejemplo en el que menos es más y sin duda lo aprovechas a la perfección para hacer una historia con mucho más color.
 
Una lastima que tenga que esperar 200 años para el proximo capitulo pero si hay una historia que voy a seguir hasta el abandono probablemente sea la tuya por lo tranqui/angsty que es.
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#55
Cuánto tiempo sin leer sobre los gatos, la verdad es que lo echaba de menos. Como bien dice Meri, esa combinación tranqui/edgy consigue engancharte, eso y que cuando una escribe sobre la OTP se nota ese amor y empeño y como que atrae más al lector. Aquí empiezan al fin las lecciones de Mizu y también vemos que el estado de su lesión va evolucionando favorablemente. Al principio pensé que la gata estaba exagerando con lo de la venda pero al ver y entender lo que volar significa para ella estuve a punto de sentir su angustia; normal que reaccione así cuando le hacen el equivalente a dejarte encadenada (puntos extra por la intervención final de Mewtwo en la que la anima a decir lo que siempre piensa).

Sin duda, lo que más me gustó de este capítulo fue el final, con la escena de Mizu bailando a la luz de la luna. Al imaginármelo me quedé  pikaowo y la reacción de Mewtwo hizo que me saliera un poco el lado fangirl xD como amé esa escena, en serio.

Es curioso que no le diera mucha importancia a los gatos antes de leer tu fic y ahora esté deseando que salga el próximo cap para ver como avanza su relación, ojalá ver más acercamiento entre ellos pronto.
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