Índice - Alma Gris
#1
Alma Gris
 
- Index -
 
 
Acto I
 
 
Acto II
 
Mostrar II
 
Personajes.
 
Mostrar Personajes Principales
[Imagen: mIv9WV9.png] Mewtwo: Pokémon viajero que llegó a Kalos y se refugia en una mansión abandonada. Actualmente tiene problemas con su dualidad humano-pokémon. Le gusta la lectura.

[Imagen: m7C7Qck.png] Ai: Una pumpkaboo que vive en la mansión donde Mewtwo se está refugiando. ¿Qué ocultará este pokémon fantasma? No tiene una afición en particular.

[Imagen: mIv9WV9.png]([Imagen: aBzVaqN.png]) Mizu (Mewtwo [anteriormente]): Una mewtwo que fue creada por un equipo de científicos desconocido. Actualmente se encuentra en kalos en busca del causante del incendio. Le gusta volar junto a las aves.

Mostrar Personajes Secundarios (puede contener spoilers)
[Imagen: dEAXoTR.png] Alizar: Gardevoir curandera del bosque, ella junto a su hermana se dedican a sanar a los pokémon heridos. Tiene una hermana menor llamada July. Alizar y su hermana encontraron a Mizu herida y cuidan de ella.

[Imagen: dEAXoTR.png] July: Hermana menor de Alizar, a pesar de mostrarse algo ruda con quienes no tiene confianza, en realidad se preocupa por los seres que son importantes para ella. Ayuda a su hermana como curandera.

[Imagen: 9pwEQQw.png] Greninja: Guardián del bosque. Se preocupa por los demás pokémon, así que su misión de ir a por Mewtwo es prioridad, aunque éste siente cierta familiaridad en él.
[Imagen: z5dVGtf.gif]
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Longfic- Alma Gris

Extension largaLongfic
FranquiciaAnipoke
GéneroDramaRomance
Resumen

¿Saldrán del abismo? ¿O caerán en lo profundo y encontraran su fin?

AdvertenciaTrastornos mentalesSuicidio/Intento deLemon
#46
12
 
—Tú... ¿Qué demonios haces aquí?
 
Ai me miraba con confusión mientras el otro pokémon estaba sentado en el piso. Éste había llegado de alguna forma a la mansión donde vivíamos, cuando dijo que iba a vigilarme no lo decía en broma, pero no me imaginaba que iba a llegar al punto de estar bajo el mismo techo que yo. Esto es una molestia.
 
—¿No es un amigo tuyo? —preguntó ella.
 
—Ni en un millón de años.
 
Intenté ignorarlo, pero ver cómo me seguía con la mirada mientras subía las escaleras no evitó que sintiera un escalofrío en la espalda. Era como una película de terror, donde el asesino acecha a su víctima antes de cometer su crimen. No dudaba que iba a pasarme algo parecido si me descuidaba un segundo.
 
Admitiré que es contradictorio el hecho de cuidar mis espaldas cuando en realidad es un castigo justo, pero creo que puedo desaparecer de este mundo de forma más digna.
 
Cerré la puerta de la habitación y la ventana, quería estar solo en este momento.
 
La noche estaba por comenzar.
 
 
Su nombre era Mizu. Ella fue la dueña de la voz en aquel incendio, también fue el pokémon que logró cautivarme con su danza esa noche en el río, fue aquel ser que escuchaba atentamente como hablaba de los libros y mostraba su curiosidad por el tema.
 
Todo este tiempo estuve acompañado de un mewtwo, de un ser semejante a mí y nunca me di cuenta hasta el día en que nos vimos frente a frente.
 
Odio esto, mi mente parecía negarse a aceptar el hecho de que ya no era el único de mi especie. No importaba cuanto analice esto, una parte de mí no deseaba aceptarlo.
 
Pensar en que los humanos lograron crear a más clones de Mew me hacía estremecer, siento que le quitaría valor a todo lo que he vivido hasta llegar aquí. Desconozco estos sentimientos encontrados, siento que me estoy aferrando a lo negativo, pero no es porque no quiera ver lo positivo del asunto. Es sólo que... siento que no tengo otra opción.
 
Necesito relajarme, pensar en algo más, debo...
 
«¿Qué piensas hacer ahora? —preguntó aquella voz dentro de mi cabeza—. Quiero decir, ya no estás tan solo como pensabas, quizá, y sólo quizá, puedas aprovechar.»
 
¿Qué estás diciendo?
 
«Ya sabes, ella es una chica, tú eres del sexo opuesto; ¡por Arceus, ya eres un adulto, es obvio a lo que me refiero!»
 
Estás enfermo.
 
«Más bien, tú eres el enfermo, sólo soy una parte de ti. Además, ¿qué tiene de malo? Es un instinto básico. ¿Ves que la influencia de esos simios parlantes te ha hecho mal? ¡Piensan mucho las cosas!»
 
Eso mismo impide que haga tonterías.
 
Si, los pokémon suelen criticar el cómo los humanos racionalizan todo; no puedo evitar estar del lado de los humanos, pensar con el corazón o por el instinto sólo me traería dolor. Ya tomaron ventaja de mis relaciones contra mí una vez, no quiero que eso se repita.
 
Tampoco es como si fuera a merecer algo así.
 
[…]
 
De nuevo estaba sentada en la orilla de la cama de piedra, no podía dormir, aunque la luz de la luna pudiera relajarme.
 
Lo único en lo que puedo pensar es en como la situación parecía empeorar para Mewtwo con cada paso que daba, como si todo fuera en su contra. Y no sé qué podría hacer antes de que la situación se saliera de su control... Creo que debo dejar de pensar en eso por ahora.
 
Mi pata estaba mejor luego del cambio de vendaje, me pregunto si ese mewtwo tiene conocimientos en medicina o sólo fue una casualidad que se diera cuenta. Probablemente lo segundo, pero no dudo si él llegó a leer sobre medicina humana en algún momento y sepa del tema.
 
Al principio me confundía la idea de un pokémon que pudiera leer libros como cualquier humano, incluso me podría causar cierto rechazo, pero pensándolo bien, no sonaba mal después de todo. Su conocimiento sería de mucha ayuda para otros pokémon; es una lástima que varios de ellos le muestren recelo por su nacimiento.
 
Es como cortarle las alas a un ave antes de aprender a volar y mostrar su potencial.
 
Odio pensar que Mewtwo esté así por culpa del prejuicio que tenemos los pokémon salvajes a los que actúan como humanos.
 
...
 
La luna se veía hermosa esta noche y su luz iluminaba el paisaje, no veo a las gardevoir en la caverna principal. No me hará daño salir en este momento, o eso espero.


 
A estas horas los pokémon nocturnos comienzan su rutina normal.
 
Recordaba el camino que recorrí hasta la mansión antes de conocer a las gardevoir, posiblemente lo que vi aquella vez fue el patio trasero y es posible que tuviera una entrada por ahí. Pero, ¿era buena idea entrar por detrás? ¿Vivía alguien con él?
 
Observaba a mi alrededor hasta encontrar el patio deteriorado en la mansión, frente a lo que fue una pileta pude ver una puerta. No estaba segura de entrar, pero ya me encontraba aquí, no iba a echarme para atrás ahora que llegué. Debo abrir la puerta sin hacer ruido.
 
—Mewtwo —escuché una voz que hizo que diera un pequeño salto.
 
Al girarme pude ver a una pumpkaboo, ella parecía iluminarme con esos dos agujeros en su calabaza. Parecía que Mewtwo vivía acompañado y no estaba solo como pensaba.
 
—Espera... —el pokémon fantasma se acercó más a mí— tú no eres Mewtwo.
 
—No lo soy —respondí levantando los brazos y mantenerlos lejos de la puerta—. Pero descuida, no les haré daño.
 
Ella, por alguna razón, comenzó a mirar alrededor de mí, como si estuviera tratando de encontrar alguna diferencia entre nosotros. La pumpkaboo terminó sonriendo, dejando a la vista sus colmillos.
 
—¡Así que tú eres la mewtwo del que habló! ¡Él está arriba, venga, entra!
 
Abrí la puerta viendo una sala, deteniéndome en seco al ver como greninja estaba sentado en el piso como si nada hubiera pasado. Él abrió uno de sus ojos, mirándome fijamente mientras iba por la sala.
 
Esto era muy incómodo, recordando que yo había intervenido en su misión, haciéndome cómplice de Mewtwo en el proceso, realmente esperaba que no fuera a mover un musculo mientras caminaba. Mi cola se había erizado, si tuviera un pelaje largo, se habría notado.
 
Apenas llegué a las escaleras empecé a subir hasta el segundo piso. En el pasillo había dos puertas, una a la izquierda y otra a la derecha más al fondo, quise probar con la primera puerta a ver si había suerte; quiero suponer que, al estar cerca de las escaleras, sería la habitación predilecta.
 
Entré con lentitud, encontrando a Mewtwo sentado en el piso con un libro al lado y parecía que estaba comiendo algo extraño. Era una masa plana y circular, con algo que parecía ser queso, baya tamate y jamón. La comida venía desde una caja y el vapor hacia ver que era algo recién horneado. El pokémon estuvo a punto de dar la primera mordida cuando desvió la mirada hacía mí.
 
Me quedé de piedra, no puedo negarlo. El pokémon carraspeo para hacerme reaccionar.
 
—¿Acaso nunca te enseñaron a tocar la puerta?
 
—L-Lo siento —dije cuando estaba por salir, pero él me detuvo.
 
—Como sea, ya abriste.
 
Eso quería decir que puedo entrar, ¿cierto?
 
Vi parte de su habitación, había una cómoda y una cama hecha de paja, algunos libros estaban sobre el mueble, posiblemente él los había leído antes y los separó de los pendientes.
 
Me senté a su lado, intentando ver el libro que estaba leyendo. No sabía leer, así que no podía entender lo que esos símbolos trataban de decir, sin querer arrugué las cejas y él pareció darse cuenta.
 
—Es “Viaje al Centro de la Tierra”, es un libro bastante viejo, ten cuidado —dijo mientras mordía su comida.
 
Mewtwo no bromeaba, daba la sensación de que éste iba a hacerse polvo en mis manos. Sentí el olor de la comida llegar a mi nariz, el sabor parecía ser único. Dejé el libro en su sitio y miré a mi compañero. Él se dio cuenta de que le observaba. Admito que ya había visto comida hecha por humanos antes, pero nunca me había dado el tiempo de probar uno.
 
—Se llama pizza, tenía hambre, así que salí a buscar comida. ¿Cómo lo adquirí? Bueno, yo también tengo mis trucos, pero no le digas a Greninja que fui a la ciudad hace... ¿treinta minutos? ¡Me mataría!
 
Mis ojos se abrieron, pero él no pudo evitar soltar una leve risilla.
 
—¡Era un decir! Eres algo ingenua al parecer.
 
Ambos sabíamos que no era un simple decir.
 
Un ruido hizo que ese momento fuera interrumpido, sentí mi estómago gruñir exigiendo comida. Mi rostro pareció sonrojarse al descubrir que no había comido nada en todo el día. El otro mewtwo pareció apreciar esto e hizo levitar un pedazo de esa pizza.
 
—Esta pizza supuestamente es para varias personas, compartirlo no estaría mal.
 
¿Él está compartiendo su comida conmigo? No sé si debería... ¡Pero tengo hambre! Y esa rebanada se ve apetitosa, el aroma del queso derretido junto al jamón y la baya... Demasiado tarde, ya mis manos estaban sobre el trozo de pizza.
 
Sentí su aroma de nuevo antes de dar la primera mordida.
 
El sabor del queso, el tamate y la masa juntos era una nueva sensación indescriptible sobre mi paladar. Mewtwo estaba mirando atentamente mi reacción, noté una pequeña sonrisa al ver que seguí comiendo. Aunque intentaba disimularlo.
 
—Parece que te gustó.
 
—Está delicioso —contesté.
 
—No hables con la boca llena —me regañó de la misma forma que haría una madre.
 
Giré los ojos y seguí comiendo, el sabor me gustaba demasiado como para concentrarme en tal cosa. Mewtwo también siguió comiendo, observando de reojo el libro que dijo antes para seguir leyendo al hacerlo levitar.
 
Cuando terminé mi compañero siguió pendiente de su lectura, como si nada del exterior fuera importante; viendo esto quise explorar más su cuarto, tenía mucha curiosidad. La cama de paja estaba en la esquina izquierda de la habitación y la cómoda a unos centímetros de ella.
 
Abrí el cajón y vi las portadas. Uno presentaba a una niña rubia y varias criaturas de fantasía, otro mostraba a un hombre con una máscara que solo ocultaba una parte de su rostro, ambos títulos no los pude comprender. Arrugué las cejas en frustración por no entender las palabras humanas.
 
Escuché las pisadas de Mewtwo acercarse, sintiendo mi cuerpo mantenerse quieto, como si estuviera alerta.
 
—Eres un pokémon salvaje, es normal que no sepas leer —dijo dejando la caja de la pizza en la cómoda, aunque aún quedaba alimento—. Los pokémon pueden ver las letras como meros símbolos, y como no es importante para sobrevivir, no les interesa.
 
Mewtwo siguió comiendo de la pizza antes de seguir.
 
—Pero veo que eres diferente, mostraste mucho interés cuando hablábamos en la roca.
 
—Oh, es que vi que hablabas de ellos con mucha ilusión, noté que disfrutas bastante leer. Supongo que tu entusiasmo es contagioso.
 
Hubo algo de silencio, Mewtwo terminó con la comida y se apoyó en el mueble; parecía que estaba meditando sobre algo. Luego de unos segundos me miró con seguridad.
 
—Te propongo algo —dijo—. Te puedo enseñar a leer. Pero la idea es que sea un trato de beneficio mutuo, así que tienes que dar algo a cambio.
 
—¿Algo a cambio?
 
—Obvio, hay cosas que no se hacen gratis, tómalo como un intercambio equivalente; tienes que dar algo del mismo valor.
 
Algo del mismo valor... realmente no sé qué podría ser, Mewtwo parecía tener más experiencia y sabiduría que yo, siento que no tengo nada que ofrecer. Vi como él siguió esperando una respuesta, aunque fuera un “no”.
 
—No sé qué ofrecer ahora, necesito pensarlo.
 
—Puedes dar tu respuesta cuando quieras, además... creo que debes regresar de donde viniste.
 
Vi que era momento de volver a la caverna de las curanderas, todavía era de noche, pero no podía estar afuera por más tiempo. Supongo que tendré que darle mi respuesta otro día.
 
—Tienes razón, me dará tiempo para pensar.
 
—Bien.
 
Ambos fuimos a la entrada de la habitación, me acompañó mientras bajamos las escaleras encontrando a la pumpkaboo revoloteando por la sala.
 
—Ai, acompáñala de vuelta a su cueva, por mucho que la luna esté iluminando sigue estando oscuro.
 
Ai nos vio y se acercó a mí mostrando sus colmillos, no podía negar que ella se veía adorable.
 
—No te preocupes, mi luz mantendrá a salvo a tu “amiga” —dijo intentando hacer una insinuación, algo que no me gustaba en lo personal.
 
[…]
 
Mizu ya se fue y preferí volver a la habitación, Greninja no había dicho nada y prefería que así fuera. El pokémon por suerte nunca vio cuando salí de la mansión para deshacerme de la caja de la pizza para no levantar sospechas.
 
Él no era como Mizu, era obvio que iba a deducir que tuve que controlar la mente de un humano para conseguirla sin problemas. Aunque yo mismo intento no hacer este método seguido porque puede llamar la atención la inexpresividad del humano que llegue a controlar.
 
¿Habré tardado unos dos años en perfeccionar el control de la mente? No tengo mucho interés en recordarlo, preferiría dormir luego de un día muy movido.
 
Si pudiera bloquearía la puerta, pero ya entraría en la paranoia, no creo que Greninja me ataque mientras duermo.
 
No creo que sea capaz, ¿o sí?

 
 
La mañana siguiente fue normal. Greninja seguía vigilando mis movimientos, pero por la presencia de Ai hizo que bajara la intensidad de su vigía. El pokémon se encontraba en el patio, mirando las posibles ubicaciones de las células de Zygarde, o eso le había explicado a Ai. Yo estaba con mi libro intentando leer para no prestarle atención.
 
Aún no entendía cuáles eran las intenciones de Ai al hacerme leer esto. No puedo negar que me impresionaba lo que veía, la criatura tenía cierto parecido conmigo; no sé si seguir tomándomelo a mal o no.
 
—¿De nuevo estás pensativo? —preguntó Ai detrás de mí.
 
Yo preferí ignorarla, no era la primera vez que ella me interrumpía logrando que mi concentración en mi lectura se fuera al demonio. En momentos así ignorar era la mejor opción que me quedaba. A menos que ella se pusiera muy insistente, lo que fue el caso.
 
—No estoy pensativo, sólo... es extraño que un personaje que no existe tenga similitudes conmigo, los humanos usualmente hacen a sus personajes identificables para que tengan cierta aceptación sobre un público en específico. —Me quedé mirando la portada con el retrato del monstruo, juraría que en su frente tenía una costura y donde debería ir su cerebro era más grande de lo normal—. Pero, ¿quién puede identificarse con un ser horripilante? ¿Algo que solo nació por la avaricia de más sabiduría y jugar a ser dios?
 
Ella ahora era la que estaba pensativa, olvidé que sigo hablando con una niña después de todo, supongo que dije palabras que no entendió del todo.
 
—¿Tiene algo de malo sentirse identificado con alguien así? —preguntó logrando que me congelara pensando en una respuesta.
 
—Pues...
 
—Yo, al menos, no veo que tiene de malo. No creo que el hecho de que alguien nazca de una forma diferente a la normal defina quien es y cómo debe actuar. —Continuó—. Sólo las personas piensan que algo así determina como debes ser.
 
¿Debería responder? No lo sé, siento que Ai es muy inocente para explicarle lo cruel que es la vida a veces.
 
—Ah... lo sé, pero... —No sé cómo responderle a una niña que supo darme con la guardia baja—. Simplemente no puedo ignorarlo aunque quisiera.
 
Habría querido hablar un poco más, pero oímos que alguien gritaba mi nombre: Mizu nos estaba saludando desde abajo del balcón. Posiblemente ya tenía una respuesta a mi oferta.
 
Ambos salimos de la habitación para recibir a nuestra visita. Mizu se veía mucho más animada que ayer.
 
—Hola, espero que hayas podido dormir bien —dijo ella mostrando una inocente sonrisa.
 
—Yo espero que Ai no te haya molestado en tu camino de regreso anoche —respondí mirando al pokémon fantasma de reojo.
 
Por obvias razones se quejó de lo que traté de insinuar.
 
—No te preocupes, no pasó nada. Ella es muy adorable.
 
Y muy casamentera.
 
El semblante de Mizu cambió a una de seriedad.
 
—Quiero hablar de tu oferta, creo que ya sé lo que voy a ofrecer.
 
Me quedé en silencio expectante.
 
—Quiero enseñarte cómo vivimos los pokémon salvajes. Aunque para eso, tendré que vivir aquí.
 
Mizu esperaba mi respuesta con paciencia, realmente no entendía que clase de propuesta era esa; yo sabía perfectamente sobre la vida de los pokémon salvajes, todo lo aprendí mediante la observación, no necesitaba aprender algo que ya sé.
 
—... ¿Por qué?
 
No sé cómo reaccionar en este momento, la curiosidad me invadía, deseaba preguntarle sobre esto pero Ai nos interrumpió.
 
—¡Me parece una buena idea! Al fin Mewtwo tendrá a alguien más con quién hablar.
 
Además, había otro asunto...
 
—Pero... ¿qué pasa con las gardevoir?
 
—Ya hablé con ellas, aunque July estuvo en contra.
 
Ella ni muerta dejaría que yo esté cerca de Mizu. Debe odiarme en este momento.
 
Ahora no sé cómo negarme, ambas estaban del mismo lado y de seguro Greninja no iba a meterse porque no es su asunto, estoy derrotado por donde quiera que se mire.
 
Sólo me queda resignarme.
 
—Mira, hay una habitación libre arriba, puedes explorar el lugar, pero al anochecer debes estar aquí. —Ella poco más y deformó su rostro al ver que iba a ponerle reglas—. Mañana empezamos.
 
Subiendo las escaleras para volver a mí lectura, agregué una regla más al ver que su pata aún no estaba del todo sana.
 
—Una cosa más, NADA de vuelos o deportes extremos.
 
Ella pareció girar los ojos con fastidio.
 
—Claro, papá —murmuró de tal forma que yo la escuchara.
 
Será interesante ver cómo termina nuestra recién iniciada convivencia.


Mostrar Notas finales y comentarios
Bueno, ya comenzamos con el contenido nuevo, aunque, de nuevo, tuve que hacer unas cuantas correcciones y meter mano ya que habían parte que no convencían del todo. No descarto tener que hacer un capítulo entero de nuevo como fue el caso del 11 donde tuve que rehacer gran parte de éste. Obviamente habrá más sobre la calabaza favorita del foro(?). Aunque Greninja haya estado inactivo aquí, en el próximo vamos a verlo un poco más. Ahora, con los comentarios.

Nemu


La verdad tengo cosas preparadas a raíz de esto, obviamente no puedo decir todo porque spoilers. A Greninja sólo hay que darle tiempo para que vea la otra cara de la moneda.

Doc


Bueno, las cosas están complicadas para Greninja, en especial porque sin Ash en teoría no debería poder transformarse, en teoría, porque el requisito principal es un fuerte vínculo entre ellos. Pero queda ver si las cosas irán de mal en peor.

Sakura


Insisto en que si hago encuesta de popularidad Ai gana por paliza absoluta haha. Lo mejor es que veremos más de ella en el futuro. Aunque Greninja aquí estuvo inactivo, al instalarse en la mansión como si fuera lo normal hará que lo veamos más seguido xD

[Imagen: z5dVGtf.gif]
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#47
Ahora el Greninja se le acopla en casa, en el otro fanfic que acabo de leer un personaje también se acopla al protagonista y me encanta. A no ser que le acabe matando, pero no creo, o sí ?)

Ay ay ayyy que ya salieron los instintos primitivos a la luz. Esta vocecita de Mewtwo, menuda locuela está hecha. No voy a mentir, cuando le propone a Mizu el intercambio de enseñarle a leer por algo más... En un primer momento pensé que le sugeriría eso, pero luego reflexioné y me dije "No, Sakura, Mewtwo no es así". Supongo que la vocecita me sugestionó.

Acaba el capítulo y Mewtwo ya tiene a nuevos dos inquilinos, pasa de estar solo a que se le vayan uniendo pokémon poco a poco (aunque, claro, el estar rodeado no siempre implica que dejes de sentirte solo. Puedes estar todo lo acompañado que quieras, que si no acabas de conectar con ellos de poco servirá). A la pobre Mizu ya se le aguó un poco el plan con las normas que estableció Mewtwo, pero menos mal que lo hizo porque si dejas a la gata libre... Se puede venir arriba y a saber la que puede liar ?) Ya estoy deseando que empiecen las "clases" y que le enseñe cómo viven los pokémon salvajes. Sí, Mewtwo, una cosa es ver y observar pero otra muy distinta actuar. Creo que será divertido.

(Me encanta que todo el mundo adore a Ai jajaja. Es que es adorable, imposible no hacerlo ?) Also, más diez puntos porque la pizza es deliciosa y normal que les guste).
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