Actividad - Tu Aventura

#31

Capítulo 4: ¿Por qué el autor ha hecho self-insert?
 
Después de demasiado tiempo caminando y para permitir que Ramen pudiera seguir con lo suyo, llegué a unos baños termales que estaban situados en mitad de la ruta porque, como todos sabemos, en mitad de campos de ganado hay aguas termales. Eso fue sarcasmo.
 
El lugar no era nada del otro mundo, una cabaña bastante modesta y, detrás se veía el humo del agua caliente. Los baños termales eran gratuitos, lo que pone en seria duda su viabilidad económica, así que me limité a entrar y bañarme junto con Siro. ¿Creíais que iba a describirlo más detalladamente? Entonces sois unos pervertidos y os recuerdo que las cosas de mayores van en otro sitio de este foro.
 
Por algún motivo, el lugar también contaba con un campo de entrenamiento y combates Pokémon, así que, una vez me sequé y me volví a vestir —que no voy a describirlo, sucio pervertido—, me dirigí allí. Hacer algo con Eevee en el estado en que se encontraba era una locura, así que opté por que Siro practicara su vuelo. Lo dejé en el suelo y le di instrucciones:
 
— Tienes que aletear fuerte al principio y luego más suave. Inténtalo, sé que lo puedes conseguir.
 
Siro dio un salto y empezó a aletear con fuerza. Parecía que lo estaba haciendo. Y lo consiguió: se elevó bastantes metros, aleteando de forma suave de vez en cuando, hasta que pudo aterrizar sin dificultades.
 
— ¡Bien hecho, Siro! —le felicité.
 
Entonces saltó hacia mi cara y comenzó a picotear de alegría. No dolía demasiado, pero resultaba molesto. Y no podía darme más igual; me había contagiado esa felicidad.
 
— ¿Ese Swablu es tuyo?
 
La voz que escuché era aguda. Me giré y vi a un chico de unos veinte años, muy alto, que vestía una camiseta negra y vaqueros, y lucía una prominente barba.
 
Un momento…
 
¡Maldita sea, ¿a quién se le ocurre hacer self-insert mientras rolea?!
“No se me ocurrían más personajes”
¡¿No se te ocurrían más personajes?! ¡¿Estamos locos o qué?! ¡¿Para esto sigues con el rol?!
“Ya, cálmate”
¡¿Que me calme?! ¡Arceus, esto es una broma! ¡Primero me haces ser una waifu, luego haces OoC descarado, metes todas las malditas referencias con calzador, después me haces perder contra un estúpido y ahora esto!
“¿Y qué quieres que haga? El grindeo es infame”
¡Quiero que hagas tu trabajo y me pongas personajes serios! ¡Para hacer self-insert mejor mete una horda de Magikarp y me pones a pelear contra ellos!
“Sabes que no puedo hacer eso.”
¡Pues haz lo que te dé la gana! Yo renuncio.
“¿Y quién va a narrar entonces?”
Tu madre.
“Al menos deja que terminemos el capítulo.”
Tsk. Está bien.
 
Retomando tras esta discusión con el narrador y un OoC de regalo, aquel chico sonreía de forma leve. Y ya. Lo había descrito antes de discutir; no hace falta que lo vuelva a hacer.
 
— Sí.
— Es hermoso.
 
¡¿Me vas a shippear con tu self-insert?! ¡¿En serio?!
“Sabes que no me gusta shippear a la gente.”
Tsk.
 
— G-gracias…
— Me llamo Igor —con la discusión con el autor no me había dado cuenta hasta ahora de que su acento era extraño—. Me habían dicho que la Liga Pokémon de Valora es muy fuerte.
— Ya… —respondí sin mucho interés—. He oído hablar de ella.
— ¿Te apetece combatir? Nos servirá de entrenamiento a ambos.
 
Por un momento dudé, pero Siro parecía dispuesto y asintió.
 
— Está bien.
 
Igor sacó una Charmander que se puso rápidamente en posición de combate.
 
— Se llama Vatra —explicó—. Está conmigo desde que salió del huevo.
 
Asentí. En realidad estaba esperando a que él hiciera el primer movimiento, pero parecía querer que yo empezara. Ah, sí, la Charmander estaba al nivel 5, que luego me lo pide Darkus.
 
— Empecemos entonces. Siro, Picotazo.
— Resístelo, Vatra.
 
El Pokémon volador golpeó con su pico a la Charmander, que recibió daño pero se mantuvo en pie.
 
— Danza Dragón.
— ¿Cómo puede haber aprendido eso? —murmuré al Smartwatch.
— Él dijo que salió de un huevo —respondió—. Es válido.
 
Me encogí levemente de hombros.
 
— Y ahora —ordenó Igor—, Arañazo.
— ¡Páralo con tu Canto!
 
Y aunque el lagarto llegó a golpear a Siro, escuchó perfectamente la melodía del Swablu. No pudo retroceder porque se quedó completamente dormido.
 
— ¡No, Vatra!
— Es nuestro momento —dije—. ¡Picotazo!
 
El pico de Siro no fue suficiente para debilitarlo, pero siguió dormido y no pudo devolver los golpes.
 
— Acabemos con Vozarrón.
 
El sonido de Siro, que antes había sido dulce, se tornó en insoportable. Sobre todo para la Charmander, que, aunque dormida, lo sufrió en todas sus carnes. Se despertó, pero estaba fuera de combate. Igor se encogió de hombros y le devolvió a su Pokéball.
 
— Supongo que he perdido. Has combatido bien.
— Gracias. Tú tampoco has estado mal.
— Ten —me dio 250 Pokés—. Es costumbre que el perdedor de un combate dé dinero a quien le ha derrotado.
 
Nos quedamos en silencio en un momento que, afortunadamente, el autor no estaba dispuesto a shippear.
 
— Voy a seguir entrenando. Espero que nos volvamos a ver.
— Lo mismo digo. Adiós.
 
Y se marchó. Y a su barco lo llamó… de ninguna forma porque no tenía y esto era una referencia con calzador.
 
— ¡Hey, escucha! ¡Siro subió al nivel 6!
 
¿Era necesario recordar eso?
“Sí. Si no, Darkus nos echa para atrás”

Continuará...

 
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[Imagen: gXaPuxm.gif]
Siro | Hab.: Cura Natural
Nivel 6 | Exp.: 0
-Picotazo | -Impresionar | -Canto | -Vozarrón


Sin mote de momento | Hab.: Adaptable
Nivel 5 | Exp.: 0
-Refuerzo | -Látigo | -Placaje | -Ataque arena

Dinero: 2.250
Inventario:
x2

Objetos Clave:
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa •  SmartWatch
Hic sunt dracones

[Imagen: coURMrK.gif] 
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#32
 
Capítulo 5
 
     Era un nuevo día y Alec ya se encontraba caminando por la ruta 1, acompañado de Sonriente e Inquieto, su más reciente compañero. Había muy poco viento y la única vista eran amplias praderas con pequeñas arboledas que irrumpían el paisaje de vez en cuando. A lo lejos, en más de una ocasión, era posible ver granjas de Tauros, Miltank o Bouffalant. De vez en cuando se podía ver algún pokémon salvaje correteando por la ruta.
 
     —Que lugar tan bonito —exclamó el chico—. Será interesante explorarlo.
 
     El muchacho se adentró en la hierba alta, desviándose del sendero de tierra trazado para viajeros, podría ser peligroso, pero su curiosidad era más poderosa. Anduvo algunos pasos, a un ritmo sigiloso, pero tropezó con una roca, azotándose bruscamente contra el suelo, el pasto ablandó su caída, pero no lo suficiente como para no causarle dolor.
 
     Delante de él, una criatura regordeta se asomó, su pelaje era marrón, poseía una pomposa cola con franjas negras, y orejas largas del mismo color.
 
     —¡Un Sentret! —indicó Alec— ¡Inquieto, ataque rápido!
 
     El Pachirisu saltó sobre la espalda de su entrenador para luego arremeter contra el roedor salvaje, propinándole un fuerte golpe en la mejilla izquierda. Sin embargo, el Sentret respondió la ofensiva, arañándole seriamente el rostro a su contrincante.
 
     —¡Maldición! ¡Sonriente, reemplázalo!
 
     Alec tomó en brazos a Inquieto, quien se resistió levemente a la decisión de su entrenador, no tenía ganas de dar pie atrás ante la batalla, pero su fantasmal compañero ya se había adelantado.
 
     —Canto mortal —ordenó y el Gastly comenzó una aguda y escalofriante sinfonía que hizo tiritar a los presentes—. Creo que Gastly aganará todos sus combates de esa forma.
 
     Repentinamente, los ojos del Sentret se tornaron con un extraño brillo azul, mirando directamente a Sonriente. Luego dio un salto y rápidamente le propinó un fuerte golpe en todo su rostro.
 
     —¿Cómo demonios le afectó ataque rápido? —se preguntó Alec y pensó unos segundos— Debió haber usado profecía, muy listo, Sentret. ¡Hipnosis!
 
     Esta vez fue Sonriente quien miró profundamente a su oponente, sin embargo, falló en su intento de dormir a su oponente, les había salido muy astuto.
 
     Nuevamente el roedor saltó, esta vez dispuesto a arañar la cara del Gastly, no obstante, éste sólo tuvo que desaparecer para evadir el golpe. El Sentret cayó entre el pasto y el fantasma apreció cerca de él.
 
     —¡Lengüetazo! —ordeno el chico, a lo que Sonriente respondió pasando su lengua por la cara del Sentret, sin embargo, no tuvo efecto alguno— Pensé que profecía funcionaba en ambos sentidos. Mal momento para probarlo.
 
     Por tercera vez el roedor salvaje saltó hacia el Gastly, esta vez le asestó un golpe justo entre los ojos, dejándolo algo aturdido. Sonriente dejó de sonreír por un rato, estaba molesto por ser vulnerable a semejantes ataques de tipo normal. Lo miró con resentimiento.
 
     —¡Hipnosis!
 
     Aprovechando la distancia, Sonriente lo miró directamente a los ojos, esta vez el Sentret no lo pudo ignorar. En menos de lo que canta un Dodrio, el roedor cayó dormido al suelo. El chico se acercó a examinarlo más de cerca.
 
     —Ya no está dormido, está inconsciente —explicó mientras el rostro de Sonriente volvía a la normalidad. Inquieto comenzó a olerlo desde cerca—. Deben ser loe efectos de canto mortal. No es un mal movimiento después de todo, nos ha salvado más de una vez.
 
     —Gas, gas.
 
     —Sí, tienes razón. Tenemos que dejarlo donde no puedan atacarlo hasta que se recupere.
 
     Alec tomó en brazos al caído Sentret, se acercó a un árbol para dejarlo a la sombra, ahí descansaría hasta recuperarse. No tenía intenciones de capturarlo.
 
     —Bien, sigamos —pero pronto se arrepintió de haber dicho esas palabras, las había pronunciado muy fuerte, despertando a un dormido peligro latente.
 
     Une enjambre de Beedrill salió de la copa del árbol, con sus aguijones listos para picar a Alec y sus compañeros. Quienes no tuvieron más opción que correr por su seguridad, debieron correr de vuelta por la hierba alta, en cualquier momento se les podría atravesar otro pokémon, pero no importaba, debían resguardarse. Alec tomó a Inquieto en brazos y corrió lo más que pudo seguido por Sonriente, quien mantuvo su relajante cara por toda la carrera.


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Equipo
[Imagen: Gastly_XY.gif]
Sonriente (Gastly ♂) [Imagen: JO8FnBs.png] Niv. 7
Tipos: Fantasma - Veneno
Habilidad: Levitación
Movimientos:
Hipnosis - Lengüetazo - Rencor - Canto mortal

[Imagen: Pachirisu_XY.gif]
Inquieto (Pachirisu ♂) [Imagen: AmksQRC.png] Niv. 5
Tipo: Eléctrico
Habilidad: Recogida
Movimientos: 
Gruñido - Venganza - Ataque rápido - Señuelo

Mochila
Dinero: 2500 - Ficha de Entrenador [Imagen: VRIeVFd.png]
Mapa [Imagen: 0n13ktF.png] - SmartWatch [Imagen: V9xr8wo.png]
Pokéball (x5) [Imagen: AmksQRC.png] - Poción (x3) [Imagen: F1RxlKW.png]


EDIT: Pienso que hay que ajustar el efecto de Canto Mortal.
Cita:Canto mortal es un movimiento de sonido que hace que al cabo de tres turnos se debiliten a todos los Pokémon presentes en combate (excepto aquellos con la habilidad insonorizar), a menos que sean retirados del combate antes de que pasen los tres turnos.
Los objetos banda focuscinta focus y la habilidad robustez, no impiden el debilitamiento de los Pokémon que lo escuchasen, ya que no se trata de daño directo.

EDIT del moderador: Breve recordatorio de que, en la Pokecueva, los links de Wikidex deben ser de la .net. Arreglados quedan
[Imagen: giphy.gif]
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#33
Rol Pokémon Valora Changelog

Actualización v2.1
• Se actualiza SO del SmartRotom ver. 01.01
• Correcciones y cambios menores.

Para mayor información ingresa aquí.
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#34
Episodio 03

Después de ese breve encuentro con el Sentre que se escapó decidimos continuar la marcha, el camino que tenemos por delante es bastante largo y no es tiempo de retrarsarnos para oler las flores.

La Ruta 01 me pareció de lo más común, en comparación con otros parajes que he tenido el gusto de disfrutar. A los pocos minutos de comenzar la marcha dejamos atrás el bullicio de la ciudad portuaria. A ambos lados del camino comenzaron a aparecer granjas con grandes sembradíos de bayas y rebaños de Miltank. A pesar de que el sol brillaba en lo alto no hacía un calor agobiante, a mi lado caminaba de forma cuadrúpeda mi nuevo compañero, Katze.

El hurón siempre alerta de pronto se detuvo al escuchar como la hierba cercana comenzaba a agitarse y se escuchaban pequeños chillidos; unos ojos comenzaron a observanos sobre la hierba, ojos que poco a poco comenzaron a multiplicarse. Nos internamos en la hierba para ver de donde procedía el alboroto cuando un par de Patrat  nos bloquearon el paso, tal parece que son seres muy territoriales y estamos invadiendo su espacio, era el momento de luchar nuevamente.
 

[Imagen: Xw3sR83.gif]Patrat Nv. 7 (x2) / Zangoose Nv. 5[Imagen: zsqGKoQ.gif]


Lo que les falta de tamaño lo compensan en número, ambos no dudaron en lanzarse al ataque usando Placaje golpeando al unísono a mi Zangoose.

Ataca al Patrat de la izquierda con Ataque Rápido y al de la derecha con Arañazo, Katze. —no podía enfrentarlos uno a uno así que lo mejor era dejarlos fuera de combate lo más pronto posible.

Con su rapidez característica y sin darles tiempo a reaccionar atacó a ambos pokémon que salieron rodando por la hierba después de ser golpeados, golpes que no fueron suficiente para debilitarlos.  Después de sacurdise el golpe se lanzaron al contraataque, uno de ellos usó nuevamente Placaje mientras que el otro usó Mordisco aferrándose a una de las patas delanteras de Zangoose.

Acábalo con Tajo Umbrío, Katze. —las garras se rodearon de un aura siniestra y golpearon con mucha fuerza al pokémon que lo había embestido dejándolo fuera de combate; el que lo había mordido se lanzó a la hierba desde lo miraba con rabia por acabar con su compañero.

Muy bien amigo, sólo nos queda uno y podemos seguir. Usa Malicioso. —ordené.

Sus fieros ojos azules se posaron sobre su rival intimidándolo de tal forma que se quedó en el sitio estático bajando la guardia, era algo que no había que desaprovechar.

Golpéalo con un Arañazo con todas tus fuerzas, Katze.

La orden fue cumplida y como le pasó a su compañero cayó sobre la hierba debilitado. Era mejor volver al camino antes de que nos salte el resto del grupo.

Katze estaba algo lastimado, no sólo de este combate sino del combate anterior. Decidí meterlo en su pokébola hasta que pueda sanarlo como es debido. Grata fue mi sorpresa cuando conseguí una desviación en el camino que llevaba a unas aguas termales; consciente de que apenas comenzaba mi viaje no iba a desperdiciar el momento de pasar un momento de relajación.

Nivel Actual 5 + Nivel Ganado = Nuevo Nivel 6


Mi Aventura

Ficha de Entrenador


Nombre: Alexandre
Sexo: Masculino
Edad: 30 años

Equipo Pokémon


[Imagen: Ewz9081.gif]
Especie: Zangoose
Tipo: [Imagen: Oin7suW.gif]
Habilidad: Ímpetu Tóxico
Apodo: Katze
Sexo: Masculino
Nivel: 6
Arañazo | Malicioso | Ataque Rápido | Tajo Umbrío

Mochila


Dinero: 2.000[Imagen: 6BXPgTp.gif]
[Imagen: r2aFYzb.png]Pokéball (x5)
[Imagen: ojRLOLc.png]Poción (x3)

Objetos Clave


[Imagen: DyjScV0.png]Mapa
[Imagen: 5MRd3rc.png]SmartWatch

[Imagen: Q8Btjas.png]
• Indigno de ser humano •

Mi Aventura en la Liga Valora
Episodio #02
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#35
Capítulo 3
Veronica.
 
Ya en el Centro Pokémon, Francis le entregaba la Pokéball que contenía a su Pokémon herido a la enfermera, quien la ubicó en una máquina que poseía seis huecos, para luego presionar un par de teclas y observar un monitor que sólo ella podía visualizar.

—Deberías cuidar mejor de tu Pokémon —comenzó la enfermera—, es deber de un entrenador el saber cuánto deben exigirse sus Pokémon…

—Lo siento, después de to-

—No es su culpa —interrumpió la chica que acompañaba a Francis—. El tipo con el que peleó es el que no tiene piedad, debería aprender a contenerse.

—Por lo que veo apenas están comenzando, por lo que se lo dejaré pasar por esta vez. Este Meditite no está en peligro, pero sus heridas son un tanto graves; en un par de horas volverá a estar en buenas condiciones, así que pueden ir a comer mientras tanto.

—Si, gracias…

La chica de cabello rosa tomado en dos colas arrastró al desanimado Francis del brazo hasta afuera del Centro Pokémon, en dónde tomó su SmartWatch para revisar los restaurantes cercanos.

—Te agradezco que me ayudaras, pero no necesitas seguir obligándote a estar cerca de mí —sugirió amablemente Francis.

—¡Rechazada! —pensó la chica.

Fingiendo tristeza ante las palabras del chico, la joven de brillantes ojos dejó salir un suspiro que preocupó a Francis.

—¿Te encuentras bien? —preguntó preocupado.

—No quieres mi ayuda, pero me ofreces la tuya… eres algo raro —rio la joven—. Por cierto, soy Veronica, mucho gusto.

—Mi nombre es Francis, mucho gusto —respondió algo desconcertado.

—Si nos quedamos aquí en medio molestaremos a los demás, ¿qué me dices si vamos a comer algo?

Sin darle tiempo de responder, Veronica sujetó a Francis de la muñeca y lo guio al restaurante más próximo. El chico se preocupó en el camino debido a que no tenía dinero, tampoco podía dejar que la chica que apenas conocía le costeara el almuerzo, pero no consiguió ninguna excusa a tiempo o, más bien, aunque tuviera una excusa, su personalidad no le permitía engañar a las personas.

—Que suerte que como entrenadores tengamos derecho a comidas gratis, aunque no suelen haber restaurantes en medio de las rutas…

—¿Podemos comer sin pagar? —preguntó Francis, algo aliviado.

—No me digas que no lo sabías hahaha.

La chica sacó de su bolso el SmartWatch.

—Con esto puedes pagar en casi cualquier lugar, cosas como comida o vestimentas para climas extremos no te descuentan del dinero virtual que obtienes como entrenador, pero otras cosas como pociones si lo hacen. Es una lástima que el reloj sea tan feo —explicó Veronica.

—Ya veo…

—¿Ocurre algo? —preguntó ante el desánimo de Francis.

—No es nada, sólo que me sorprende que te tomes la molestia de explicarle esto a alguien como yo.

—Deja de hablar como si te tuviera lástima. Como entrenadores debemos ayudarnos los unos a los otros, además… digamos que te ganaste mi respeto luego de esa batalla, si —afirmó para ella misma.

—Está bien, lo siento.

—¡Nada de “lo siento”! —exageró mientras le daba un débil golpe en el hombro.

—Ah…

Un par de minutos después llegaron al restaurante y se sentaron en una mesa. A pesar de que ya era un poco pasado de las tres, el lugar estaba casi lleno, por lo que Veronica inició nuevamente la conversación mientras esperaban.

—Sabes de las ventajas y desventajas de tipos, ¿no?

—Sé que algunos tipos son fuertes contra otros y que algunos son débiles contra otros.

—Existen también algunos tipos de movimientos que no afectan en nada a Pokémon de cierto tipo, un ejemplo claro es que un movimiento psíquico no tiene efecto en un Pokémon de tipo siniestro.

—¿Es por eso que Psicocorte no afectó a Murkrow?

—Exacto, aquí tienes una tabla que indica las ventajas y desventajas, además de lo que te decía —dijo mostrándole una página de un pequeño libro.

—Disculpen la demora —interrumpió una mesera—, ¿cuál es su orden?

—Quisiera esto —dijo la chica apuntando a un plato del menú que no sabía pronunciar.

—Yo quisiera este plato —siguió Francis indicando el plato más barato del menú.

—No, no. Dele el más costoso —corrigió Veronica.

—Por supuesto, en seguida vuelvo con sus platos —confirmó la mesera mientras tomaba nota.

Francis no corrigió a la chica porque le pareció incorrecto negar sus palabras, aunque de todas formas le pareció que así abusaba de la asociación encargada de la Liga Pokémon, claro que todo era su culpa y no de Veronica. No tuvieron que esperar mucho hasta que la mesera regresara con los dos platillos y vasos con jugo. Al ver el elegante plato de Francis, la chica no dudó en pasar por sobre el suyo y sacar un poco con su tenedor.

—¡Qué delicioso!

—No deberías comer de mi plato…

—Si no quieres que te quite tu comida sólo tienes que decirlo —respondió Veronica fingiendo enojo.

—No es eso.

—Tu te lo buscaste por quedarte leyendo eso en lugar de comer.

—Lo si- estaba memorizándolo…

—¿y lograste aprender algo?

—Ya me aprendí la tabla, pero estaba pensando en lo difícil que será aprenderse los tipos de todos los Pokémon.

—No mientas, yo estuve una semana intentando aprenderme todo —dijo Veronica para continuar con un susurro— y aún olvido parte de la tabla de vez en cuando…

—Bueno, pasa que como soy un estorbo debo esforzarme diez veces más que el resto.

—Sólo son excusas, así como vez tus supuestos defectos deberías admitir tus virtudes. Simplemente eres bueno memorizando.

Ambos siguieron comiendo hasta terminar, con Veronica tomando comida del plato de Francis de vez en cuando. Al acabar, bastó con acercar sus Smart Watchs para que pagaran la cuenta. Luego se dirigieron al Centro Pokémon a buscar a Lucis.

—Su Pokémon ya se encuentra en óptimas condiciones —indicó la enfermera al ver al chico entrar por la puerta.

—Muchas gracias, le prometo que tendré más cuidado a partir de ahora.

—Recuerda que puedes dar aviso de cualquier entrenador abusivo por si vuelves a toparte con alguien similar.

—Si…

Aunque sabía que era lo correcto, Francis no tenía intención de denunciar al entrenador del Murkrow, ya que primero debía demostrarle que sus métodos estaban mal, derrotándolo en su propio juego.

—¿No curarás a tu Pokémon? —le preguntó a Veronica.

—Lo curé antes de salir de acá la primera vez y no he tenido batallas desde entonces, así que debería estar bien.

—Ya veo. Ahora iré a comprar unas pociones, si tienes prisa puedes seguir sin mí.

—Si no quieres seguir conmigo, sólo debes decirlo —dijo con los ojos entrecerrados.

—¡No es eso! Pero no quiero ser una carga…

Cada vez que Francis hablaba mal de sí mismo, su mirada perdida reflejaba un inmenso vacío que obligaba a la chica a traerlo de regreso, aunque lo único que se le ocurría era darle varios golpes en el brazo, los cuales no tenían nada de fuerza.

—Por supuesto que no eres una carga, tampoco es que ir a comprar equipamiento sea un desvío muy grande, además también necesito comprar un par de cosas.

Tal como dijo Veronica, no tardaron en comprar, principalmente porque la tienda quedaba de camino a la salida de Puerto Franco. Francis compró solamente una poción, mientras que la chica compró algunos otros objetos. Luego avanzaron sin dificultades hasta el bosque en dónde Francis se había enfrentado al entrenador del Murkrow, dónde los rastros de la batalla, que Francis había sentido más grande de lo que en realidad fue, ya no se encontraban por ningún lado y el cálido sol que atravesaba entre las hojas, ahora no era visible a través de estas.

Pasada media hora de camino, el grito de lo que parecía un Pokémon atrajo sus miradas.

—¡Staaaar!

Sobrevolando por entre los árboles se acercaban tres Pokémon, dos de ellos parecían de la misma especie, pero, extrañamente, daba la impresión de que uno era perseguido por los otros dos Pokémon de diferente especie. El perseguido y uno de los perseguidores tenían un plumaje colorido salvo por las plumas de sus cabezas en forma de nota musical, mientras que el otro perseguidor, de un tamaño un tanto más reducido que los anteriores, presentaba un plumaje con matices blancos y grises.

A pesar de ser de distintas especies ambos tenían el mismo grito, aunque resultaba extraño que persiguieran a un Pokémon que pareciera ser de los suyos. Al pasar junto a los entrenadores, el Pokémon cedió al cansancio y cayó tras unos arbustos. Los perseguidores no pudieron ignorar al humano que se interpuso en su camino, ya que también había un Pokémon de su lado.

—¿Vas a enfrentarte a ellos? —preguntó Veronica.

—No entiendo que pasa, pero dos contra uno no me parece justo.

—¡Medi!

—No te parece justo y estás dispuesto a enfrentarte a ellos dos tú solo. Qué remedio, tendré que ayudar también —dijo con una Pokéball en su mano.


VS Starly Nv.5 & Chatot Nv.5


La chica liberó a un Pokémon de pelaje púrpura oscuro que no tardó en ponerse de pie sobre sus dos patas traseras, preparando sus garras delanteras al ver que había enemigos por delante.

—Arañazo —dijo Veronica de inmediato.

El Purrloin no dudó en lanzarse al ataque, escogiendo como objetivo al Chatot ya que sus colores eran más llamativos. El Pokémon salvaje probó las filosas garras de su oponente y se echó atrás con un breve aleteo, como si intentara ocultarse tras su compañero, quién comenzó a chillar en respuesta de la violencia mostrada.

—¡STAAAAR!

—¡StAaaAaAaR! —le siguió el Chatot imitando su voz.

Los Gruñidos de los Pokémon volador consiguieron intimidar un poco a ambos Pokémon de los entrenadores, pero aún ante esto ninguno retrocedió. De hecho, el Meditite no se había movido desde el comienzo a la espera de un ataque para poder contraatacar. Viendo que Lucis no se movía, el Starly rápidamente emprendió vuelo hacia este, haciéndolo retroceder junto a él al darle en el cuerpo.

—Usa Venganza —indicó Francis a su Pokémon, apuntando al Starly que aún no se alejaba.

Starly aleteó para regresar, pero el Meditite logró alcanzarlo con su puño envuelto en energía, mandándolo de vuelta a su compañero.

—Acábalo con Arañazo.

Esta vez Purrloin se encargó de usar sus garras para darle un par de cortes al casi acabado Starly, mientras el Chatot se elevaba nuevamente. Purrloin retrocedió con unas piruetas tras acertar sus garras, preparándose junto a Lucis para un siguiente movimiento del Chatot restante.

—¡Lo siEEEnto! —dijo el Chatot observando a su compañero derrotado.

La repentina y extraña voz del Pokémon ocasionaron que Francis soltara una carcajada, algo inusual en el muchacho. El Chatot parecía implorar piedad al agachar su cabeza y llevar sus alas al suelo, ante lo cual el entrenador sugirió detener la batalla con un gesto de su brazo.

—Lo sé, ¿acaso crees que no tengo piedad? —bromeó Veronica.

—Lo- lo sieeento —respondió Francis imitando al Chatot mientras intentaba contener la risa.

—No fue tan gracioso… aunque es la primera vez que te oigo reír, que extraño eres.

Mientras ambos se distraían hablando, el Chatot aprovechó para acercarse al Pokémon que perseguía originalmente, pero que era de su misma especie.

—¡Medi! —avisó Lucis apuntando con su mano al Chatot.

Antes de que cualquiera pudiera decir algo al respecto, ambos Chatot emprendían vuelo lejos de ahí, aunque el que era perseguido tenía un aleteo algo débil. Francis se quedó fijo observándolos mientras se perdían entre los árboles.

—Eso si es extraño, ¿por qué perseguiría a ese Pokémon para después irse tranquilamente con él?

—Qué raro, ambos son claramente de la misma especie, pero hay algo diferente… —dijo Francis.

Veronica intentó observar a que se refería el chico, pero los Pokémon ya no se encontraban al alcance de los ojos y tampoco había notado esa “diferencia” de la que hablaba.

—Será mejor que avancemos —dijo Veronica al notar que oscurecía.

—Si.

No tardaron más de una hora en llegar a un lugar con algunos entrenadores luego de que curaran a sus Pokémon con una poción cada uno. Una casa destacaba de entre todos los jóvenes a la intemperie y que ponía “Woodbrin. Aguas Termales”. Resultaba que en medio de la Ruta 01 se encontraba ese lugar dónde los entrenadores podían descansar, algo que venía de maravilla a aquellos a los que la oscuridad de la noche atrapaba en medio de su viaje. Francis y Veronica buscaron un lugar y ubicaron sus sacos de dormir mientras esperaban la noche que aún no cubría el cielo por completo.

Por algún motivo, la mente de Francis aún intentaba encontrar las diferencias entre los Chatot de antes, pero el intervalo en el que pudo observarlos no fue suficiente, lo único que tenía era lo errático del vuelo de uno de ellos. Finalmente, el sueño pudo más.

—Oye… deberías tener más cuidado al relacionarte con gente como yo —susurró Veronica—. Podría traicionarte en cualquier momento…

Su rostro expresaba una profunda tristeza que intentó suprimir, pero sus grandes ojos llorosos la delatarían de no ser porque Francis dormía. Apretando su puño bajo el saco de dormir pronunció unas palabras con una voz tan baja que nadie podría siquiera haberle entendido.

—Odiaría eso…

 

 


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[Imagen: X1jvtPo.png] Lucis |  Meditite
Habilidad: Energía Pura
[Nivel base: 6 + 1 nivel de batalla contra Starly & Chatot = 7]
Nivel: 7
Venganza | Meditación | Psicocorte | Confusiónlearned

Dinero: 2.000
 Mapa
 SmartWatch
(x5)Pokéball
(x2)Pociónupdated [Cantidad inicial: 2 + 1 comprada - 1 usada = 2]

Quizás me pasé con los diálogos... ojalá se entiendan q-q
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#36
En el capítulo anterior...
 
Capítulo 5: El predicador
 
Autor.
¿Qué pasa?
¿No crees que es hora de darle seriedad a esta historia?
La verdad es que no. ¿Por qué?
Porque te ha comentado Darkus. Dice que no me merezco una historia tan poco seria.
¿Y qué pasa?
Que a lo mejor deberías hacerle caso. Por aquello de que no te eche los capítulos para atrás y los tengas que reescribir.
Bueno, vale, por una vez haré un capítulo serio.
Increíble.
En verdad no.
Cabrón.
 
En fin, ¿por dónde íbamos? Ah, sí, salí del balneario después de gastar otra Poción más para curar a Siro ya que Eevee no estaba en condiciones de combatir ni de hacer nada. Necesitaba llegar cuanto antes a un Centro Pokémon así que eché a correr hacia la siguiente ciudad. Cuando llegué, era de noche y estaba agotada. Siro, agarrado con cierta fuerza a mi pelo, se había quedado dormido. El problema fue que el Centro Pokémon estaba cerrado.
 
— Jo, ¿cómo es posible que esté cerrado?
 
Siro se despertó con mi queja y señaló al cartel que había en la puerta. Una nota minúscula, que apenas podía leerse y que quizás denotaba cierta irresponsabilidad, porque rezaba:
 
“El Centro Pokémon permanecerá cerrado durante unas horas debido a que la enfermera se encuentra en el cine. Lamentamos las molestias.”
 
— ¿Y qué voy a hacer ahora?
— Puedes acompañarme si quieres.
 
Quien había hablado era una voz masculina. Cuando me giré, vi a un hombre bastante mayor que yo aunque no debía tener más de veinticinco años, trajeado y bien arreglado, como si fuera a algún tipo de evento.
 
— ¿Quién eres?
— ¿Y tú, quién eres? —una pregunta muy extraña.
— Yo… me llamo Jana y entreno Pokémon.
— No, no me refiero a eso.
— No te entiendo.
— Ya veo. Dime, ¿has oído hablar de Giratina? —oh, genial, un predicador—. ¿Sabes que vendrá al mundo y acabará con nosotros?
— No lo sabía…
— Pero podemos salvarnos de una forma, y es alabando a Arceus…
 
Lo siguiente fue un sermón de, por lo menos, una hora, sobre las bondades de Arceus y las maldades de Giratina, de cómo el primero vencerá al segundo en una batalla en la que estaremos todos en medio y un sinfín de cosas a las que dejé de prestar atención.
 
— Espero que me concedas un combate. Será una forma mejor de asimilar todo lo que te he contado.
 
Estaba agotada y lo único que quería era salir de allí cuanto antes, pero ante una mirada tan fija como la de aquel hombre fue imposible escapar. No porque fuera a perseguirme, sino porque el juego en el que nos estamos basando, bastante malo por cierto, lo prohíbe.
 
— Está bien… —dije visiblemente desganada—. Siro, vamos a ello.
 
El Swablu saltó de mi cabeza hasta el suelo. El predicador, por su parte, sacó de una Pokéball a un Ralts.
 
— Siro, Canto.
— Doble Equipo.
 
Espera un segundo. Se nos ha olvidado decir de qué nivel es el Ralts.
Es de nivel 6. Darkus no te lo va a echar para atrás.
Gracias.
 
A lo que íbamos. Siro emitió una dulce melodía pero el Pokémon psíquico se había dividido en muchos justo a tiempo para poder dormir a uno que no era el real.
 
— Vozarrón contra todos, Siro.
— Confusión.
 
Ambos ataques chocaron y terminaron anulándose entre sí, aunque el Vozarrón de Siro pudo eliminar a algunos Ralts falsos antes de que eso ocurriera.
 
— ¡Vozarrón una vez más!
— Confusión de nuevo.
 
El resultado fue exactamente el mismo. Al menos ya no quedaban Ralts falsos.
 
— Y ahora, Impresionar.
— Doble Equipo.
 
Pero, esta vez, el ataque de Siro golpeó al Ralts antes de que pudiera hacer nada. No solo eso, sino que retrocedió y no pudo volver a dividirse.
 
— Termina con Picotazo.
 
El ataque fue suficiente para terminar con el Ralts y con el combate. El Pokémon psíquico fue devuelto a su Pokéball.
 
— Combates bien, Jana —dijo el predicador—. Pero, ¿es esto lo que deben hacer los Pokémon? ¿Combatir para nosotros? ¿Sufrir daño por nosotros? ¿Para qué sirve, si al final vendrá Giratina a por nosotros?
— Es la forma en que se hacen fuertes, ¿no?
— ¿Estás segura?
 
No lo estaba. Y me quedé en silencio, como si fuera a obtener una respuesta.
 
— Sé que nos volveremos a ver. Espero que lo tengas más claro en nuestro próximo encuentro —se quedó un momento en silencio, y añadió algo más antes de irme—. Ha sido un placer conocerte. Mi nombre es Josué, y también estoy viajando por Valora.
 
El hombre se fue y en su lugar llegó la enfermera.
 
— ¿No puedo irme unas horas sin que arméis escándalo en la puerta del Centro Pokémon? —espetó.
— Lo… lamento. Yo no quería…
— Está bien, pasa. Se te ha caído esto, por cierto.
 
Me dio los 300 Pokés que acababa de recoger del suelo. Me los guardé pero seguí un rato fuera, pensativa.
 
— ¿No vas a entrar?
— ¡Claro!
 
Hice ademán de entrar, pero antes…
 
— ¡Hey, escucha! ¡Siro subió al nivel 7!
 
Ya, el SmartWatch, Darkus y tal.
 
¿Y has tenido que tardar mes y medio para esto?
Sí.
Irresponsable.
 
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[Imagen: gXaPuxm.gif]
Siro | Hab.: Cura Natural
Nivel 7 | Exp.: 0
-Picotazo | -Impresionar | -Canto | -Vozarrón


Sin mote de momento | Hab.: Adaptable
Nivel 5 | Exp.: 0
-Refuerzo | -Látigo | -Placaje | -Ataque arena

Dinero: 2.550
Inventario:
x1

Objetos Clave:
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa •  SmartWatch
Hic sunt dracones

[Imagen: coURMrK.gif] 
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#37
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Ahh... Ya extrañaba volver... ahora sí como me puse al día, parece que solo Fafnir está en Nerea conmigo, igual ignoraré su existencia... i guess (?)
 
Capítulo 5: Un Presente formal, un Futuro devastador

Estaba durmiendo plácidamente cuando unos golpecitos me empezaron a despertar lentamente. Al fruncir el ceño y revisar, me percaté que se trataba de Riven y de Caterpie, parecían ansiosos porque despertara y comenzará un nuevo día. No evité alegrarme y reír un poco producto de la ligera sorpresa por parte de ambos. Asentí algo desganado y me senté ahí mismo tallando mis ojos.

—Buenos días chicos. ¿Durmieron bien?—acto seguido, la respuesta de ambos fue afirmativa, además de notarse que se hallaban con nuevas energías, reí otro poco cuando Vasy se volvió a aparecer y me dijo:

—Que hay Sarut. ¿Ya descansaste lo suficiente?

—¿Hmm?

—Desde hace dos horas que nos levantamos todos, hasta tus Pokémon se despertaron antes, pero bueno, asumiendo que de alguna forma estabas realmente cansado te dejamos dormir.—el comentario de Vasy no evitó sorprenderme, vaya, no pareciese que me durmiera de más.

—Lo siento, supongo

—Ja, no pasa nada. Hey... ¿te apetece comer algo aquí mismo o vamos a algún restaurante?

—Realmente me da igual, creo que el comer aquí no estaría mal

—¡De acuerdo!—. Respondió la chica asintiendo alegre.—Oh, otra cosa Sarut

—¿Hm?

—Alguien quiere verte—escucharla solo me hizo ponerme tenso... ¿alguien quiere verme? ¿Pero quién? De alguna forma eso no evitó ponerme algo nervioso cuando... bueno...

—¡Hey Sarut! ¡Nos encontramos de nuevo!

—¿Porqué..?—. Dije como si de verdad me pesara ver a Michael de nuevo.

—¡Vasy me lo ha contado todo! Uf, ¡son geniales! Sin duda alguna debo estar más tiempo con ustedes para aprender... Veri y yo queremos ser muy fuertes—acto seguido, el Rowlet de Michael se posa en la cabeza del mismo, gimiendo alegre.

—¿Donde te lo encontraste?—le pregunto a Vasy

—Fui a pasear un poco por Nerea cuando me lo encontré, de hecho preguntaba por ti, si de casualidad no te había visto. Ya sabes, me puse algo necia pero al ver que es un buen chico me pareció prudente que viniera a visitarte

—Sí... y tolerarlo—. Pensé

—Me contó el combate que tuvieron. ¡Me habría gustado estar ahí!

—Bueno, como sea—. Contesté—realmente no fue mucho, un simple combate a dobles y fin de la historia

—¡Pero Sarut! ¡Tu Riolu y tu Caterpie! ¡Me intriga saber cómo soportaron tanto daño!

—Jeje, basta chicos. Mejor hablamos de esto en el almuerzo. ¿Les parece?

—¡Excelente!—. Responde alegre Michael y yo mas bien me da igual.

Simplemente fingí estar emocionado y asentí sin mas, caminé junto con ambos hacia el comedor y nos pusimos a desayunar. Hablamos de cosas mas bien triviales y sin mayor problema. Vasy no contó nada acerca de las sospechas acerca de mí y no es como que le haya dado razones más allá de lo que desconozco en donde habrá sacado semejante información.
Pasó el tiempo, una hora para ser exactos y pronto nos propusimos a levantarnos.

Salimos del Centro Pokémon y yo procedí a estirarme, parecía que era todo.

—Bueno chicos, fue agradable nuestra plática.—mentí—. Pero tengo un gimnasio y una medalla que ganar. ¡Seguro nos veremos ahí!

—Oh... ¡Espera Sarut!

—¿Hm?—me detuve al escuchar a Vasy antes de inclusive hacer ademán de irme.

—¿Tan pronto? Quería ver si podíamos hacer un poco de compañía entre los tres, después de todo. Todos somos entrenadores y tenemos la intención de ser los primeros Campeones de Valora... ¿no?

—Pues, sí—. Dije algo forzado

—¡Tratemos de al menos estar juntos un rato! Aunque lo niegues, tienes cierto talento Sarut. Y me gustaría analizarte. Michael es un chico afortunado y muy determinado. Yo mas bien mantengo la calma aunque de momentos me quedo paralizada cuando me veo presionada, como pudiste notar. Tú Sarut mas bien... como que rechazas mucho convivir con alguien más. ¡No te desanimes! Sé que juntos podemos lograr muchas cosas.

—¡Oh! ¡¿Estas diciendo que quieres que formemos un equipo y juntos llegemos a lo que dicen es la Isla Mythica?! Sé que el estar sólo tiene su gracia. ¡Pero no dudo que en compañía sea igual o más emocionante!—. Dijo Michael bastante emocionado, yo sin en cambio no me gustaba nada la idea.
Osease, sonaba interesante y hasta emocionante como dijo. Pero yo tenía una misión que cumplir, y teniéndolos encima me costará andar dando los informes de mi progreso. Sin mencionar otras cosas...

—Es cierto Vasy, ¿pero no crees que tendríamos cierta ventaja contra otros entrenadores que vayan por su cuenta? Digo, hay algunos quienes en verdad prefieren hacerlo solos

—Sí, eso es verdad—me responde Vasy—. Pero a ellos no los respalda nadie, es decir. ¿Qué harías tu por ejemplo si Riven y Caterpie no pueden seguir? ¿Y si suponiendo que los que tienes enfrente son maleantes o directamente un entrenador abusivo? Eso no sería muy agradable... ¿verdad?

—Tiene razón, Sarut—. Responde justo después Michael, vaya. No puede decir lo obvio el sujeto.

Solamente pude limitarme a suspirar algo desganado, como dije no es mala la idea. Pero me limitaba muchas cosas, en especial la principal razón para cumplir mi meta.
Aunque... pensándolo un poco mejor. Tal vez y alguien como Riolu le sea mejor, evolucionan por felicidad. ¿No? Si supongamos el Pokémon es especialmente susceptible a que si ve cosas malvadas ya no confíe mucho me puede dar problemas. Por algo desde un comienzo sabía que esto me sería un problema.

—Esta bien, esta bien. Ustedes ganan...

—¡Así se habla!—. Exclama emocionada Vasy mientras Michael se alegra también, yo solo me limito a negar con la cabeza y reírme un poco.

Claro, los Pokémon no tardaron en reaccionar positivamente también.

—¿Tienen lo necesario? No quiero sonar impaciente... ¡pero quiero llegar a ese gimnasio!

—Vaya, calma Mike. Veamos, ¿cómo andas de pociones Sarut? Eso técnicamente es lo más importante

—Tengo lo justo, dos pociones para mis dos Pokémon

—¿No comprarás más?

—Prefiero ahorrar si debo comprar en masa

—Bueno. Supongo que no pasa nada—continuó Vasy y ahora mira a Michael—¿Qué hay de ti?

—¡Estoy bien!

—Bueno, yo también. ¡Vamos entonces!

Acto seguido, Michael y Vasy ya estaban listos para partir de Ciudad Nerea. Comenzamos a dirigirnos hacia el Oeste cuando de alguna manera, mi SmartWatch comenzó a emitir una alarma, como si alguien debiese despertar. Al revisar, no evité notar como Vasy y Michael también se acercaban.

—¿Qué sucede?—. Pregunta Michael

—Ni idea, pero me dice que hay algo de vuelta en la Ruta 01. Aunque apenas a unos metros de la entrada a la Ciudad—. Dije, con lo que Vasy responde:

—¿Revisamos antes de entrar a la Ruta 02? Después de todo será un camino muy extenso, y sin dudas no haría mal fortalecernos un poco más.

—Concuerdo—. Responde Michael

—Bueno, realmente creo que es lo mejor. Regresemos entonces.—sonreí levemente y pronto nos dirigimos al extraño sitio donde el reloj marcaba, fuimos al Sur y no tardamos en dar con la salida de la Ciudad. Apenas medio kilómetro atrás, el reloj nos marcó que por el Este se hallaba un camino oculto, los tres nos miramos y caminamos algo inseguros.

Poco tiempo después, y avanzando como unos cincuenta metros, dimos con la entrada a una cueva, que al menos la entrada estaba iluminada por el día, aunque se podía ver algo profunda y obviamente, la oscuridad crecía allí dentro.

—Llevo años viviendo en Nerea y jamás había visto esto—. Dijo impresionada Vasy

—¿Deberíamos entrar?—Michael se mostró un poco temeroso

—Bueno, por algo esta cosa nos lo marcó... ¿No? El problema es que no traigo conmigo ninguna linterna y mucho menos a alguien de tipo Eléctrico como para que exista el Destello

—¿Y si volvemos más tarde?—propuso Vasy.

—Exploremoslo al menos parcialmente. ¿No creen? Si nos adentramos mucho ya regresamos

—Bueno, me gusta la idea

—¿E-En serio?—. Preguntó algo miedoso Michael y Vasy lo toma de la muñeca derecha

—Sí—. Respondió sin más y ambos comenzaron a adelantarse, yo no tardé en seguirlos.

Apenas entramos y se nota una gran área, con tal vez unos quince y quince metros de largo y ancho, un par de entradas alternas y más adentro de estas se presenta la oscuridad.

—¿En verdad crees que halla algo Sarut? No parece haber nada, ni siquiera Pokémon

—Bueno, como dije Vasy. No perdemos nada con echar un vistazo—apenas terminé de hablar cuando de pronto. Una pequeña roca, lo suficientemente grande como para rodar y notar su presencia, se aproxima detrás nuestro. Al voltear, nos damos cuenta que mientras rodaba cuesta abajo provenía del exterior, por donde entramos. Nos miramos un momento extrañados cuando un dúo de Spinarak entran escalando por las paredes, sin en cambio, estos Pokémon se les veía realmente hostiles.

—¿Spinarak?

—Da igual, parecen ser solo dos. ¡Yo me encargo!—le dije a Michael quién seguía temeroso cuando Vasy exclama:

—¡Hey! ¡No te quedes con toda la diversión Sarut!

—Son dos simples Spinarak

—No me importa. Tratemos de rendir, porque esto será extenso. ¿De acuerdo?—. Dijo Vasy soltando a Michael y aproximándose hacia mí prácticamente que obligándome a colaborar con ella en el proceso.

—Uhm, bueno. Supongo que esta vez luchemos juntos no pasará nada—. Dije y sin más, al ver a Riven y a Caterpie, decidí optar por lo segundo.—¡Caterpie! ¡Ve!—. Este gime y salta de mi cabeza para colocarse enfrente, Vasy por su parte deja que su Gible se coloque enfrente suyo mientras los Spinarak también se posicionaban.
 

(Nuvoir) Caterpie Nv. 7 [Imagen: latest?cb=20140807020401](Vasy) Gible Nv. 7 [Imagen: latest?cb=20140111115041]  VS Spinarak (x2) Nv. 7 [Imagen: latest?cb=20140217002633]  [Dobles]


—Con cuidado chicos—. Dijo un poco preocupado Michael

—Vamos, Mike. Tengo a Riven, Vasy a Meowth e inclusive a un Tailow. ¡Esto es pan comido!—. Dije un tanto harto mientras notaba como se quedaba detrás nuestro, aunque prestando atención

—Bueno, querías ver cómo peleábamos... ¿no? ¡Presta atención entonces Mike!—. Exclama Vasy para acto seguido señalar y decir:—¡Gible! ¡Furia Dragón al Spinarak de la derecha!

—¡Caterpie! ¡Placaje al Spinarak de la izquierda!—. Exclamé y ambos Pokémon no tardaron en reaccionar, Gible comenzó a concentrarse y pronto exhaló un aliento de fuego hacia el Pokémon indicado mientras Caterpie se movía un tanto aleatoriamente para atacar. Debido a que ambas arañas se estorbaron, no pudieron evitar los primeros impactos, aunque al final pareciese que no fue mucho.

Es como entonces uno de los Spinarak calcula y pronto se da la vuelta para arrojar su telaraña a ambos Pokémon, para desfortuna nuestra resultando, el evento fue tan repentino que no pudimos hacer nada para reaccionar, antes de decir algo más. El segundo Spinarak disparaba un Picotazo venenoso, impactando al Gible de Vasy y tumbándolo, haciendo que se queje y para colmo. Había sido envenenado.

—¡Maldición!—. Exclamó tensa Vasy mientras la miro y le digo:

—¡Vasy! ¡Acabemos pronto! ¡Estará bien!—Vasy analiza un momento mis palabras y se sacude la cabeza

—Tienes razón... ¡Aguanta Gible!—verla me hizo fruncir el ceño y le digo:

—¿No lo vas a reemplazar?

—Lo logrará, lo sé. Gracias por preocuparte Sarut.—me dice sonriendo amablemente y yo solamente asiento.

—¡Muy bien es nuestro turno! ¡Caterpie! ¡Disparo démora!

—¡Gible! ¡Repite!—ambos Pokémon con dificultades se movieron y al final Caterpie se adelanta disparando la telaraña, pero ambos Spinarak lo esquivan, aunque el fuego de Gible logra impactar nuevamente en el mismo Pokémon de antes, ahora sí comenzando a resentir el daño. Aunque Gible pareciese empezar a mostrar síntomas.

Es como entonces, aquél Spinarak con dos impactos de Furia Dragón encima, gruñe molesto y corre hacia Caterpie, haciendo brillar sus antenas en rojo y pronto. Dispara un rayo el cual la oruga no logra esquivar y se queja producto del daño, pronto. Partículas verdes se dirigen hacia la araña haciendo que esta se regenere.
La segunda por su lado, utiliza Restricción sobre Caterpie también cuando le grito para que esté alerta. Este a duras penas logra responder rodando en el suelo y evitando el agarre.

—¡Muy bien! ¡Caterpie Placaje al Spinarak que te robó la vitalidad!

—¡Aguanta Gible! ¡Tu puedes! ¡Una vez más! ¡Furia Dragón al mismo de antes!—Caterpie corre y salta hacia el Spinarak quien no espera la respuesta y resulta impactado, haciéndolo retroceder bastante por el daño cuando por tercera y última vez, recibe otra llamarada por parte del Gible de Vasy, haciéndolo aullar del dolor y sacándolo de combate, queda uno.

Es como el Spinarak restante, enfurecido. Ataca con Picotazo venenoso pero ahora hacia Caterpie, las telarañas le impide reaccionar a tiempo y es impactado, haciéndose notar el daño que traía encima, pero parece que no resultó envenenado.

—¡Argh! ¡Tú si tienes suerte!

—A veces... ¡Disparo démora!

—¡Repite Gible!—Caterpie no pierde mucho el tiempo y dispara la telaraña el cual al fin atrapa al Spinarak haciendo que no eluda la llamarada recibiendo el impacto de lleno. A pesar de que aquél Pokémon estaba más entero. No lo soporta más y sabe que así no podrá hacer nada. Por lo que termina por gemir con un tono que delata piedad y hace ademán de irse.

—Uhm... bueno. Supongo que esta batalla se acabó—. Digo notando que técnicamente ganamos cuando una Pokéball es arrojado a un costado mio, golpeando al Spinarak y envolviéndolo en una luz roja, solo para dar las tres vibraciones y dar el click de que la criatura fue capturada. Al voltear veo que fue Michael.
 

Combate ganado: ¡Caterpie sube a Nivel 8!


—¡Hey! ¡Eso fue técnicamente un robo! ¡Tu solamente miraste!

—Uhm, lo siento. Solo quería a un tipo bicho en mi equipo

—Aish da igual.

—Tenemos que ir al Centro Pokémon pronto chicos. Gible empieza a sentirse realmente mal y no tengo cómo tratarlo

—Bueno, apresurémonos entonces—. Digo mientras Michael recoge a su ahora recién capturado Spinarak, dejo de lado al que debilitamos, pues no me veía interesado en gastar por él, me agacho hacia mi ahora herido Caterpie para quitarle la telaraña de encima, notando como estaba herido, pero podía continuar. Así pues, es como avanzo hacia la salida cuando un último insecto se cruza, uno que sin dudas bajo las condiciones adecuadas puede generar problemas. Aún así, el pequeño cangrejo se le veía molesto... realmente molesto.

—Uhm. ¿Qué eran sus amigos?—. Pregunta confundido Michael.

—¡No lo sé pero necesitamos regresar pronto!

—Agh, mejor apártense, esta vez yo me encargo—. Digo y avanzo un par de pasos par ver a Caterpie, este asiente el cual de alguna manera lo veo... Extraño, no en su actitud. Si no en su físico en sí.

—Bueno, ¡Ve Caterpie!—El Pokémon, aunque dañado, se coloca listo para luchar, lo mejor sería apresurarse, o el Pokémon de Vasy podría empeorar, sin mencionar que se podía sentir como más Pokémon miraban, tal vez, y no sería fácil escapar.
 

Caterpie Nv. 8 [Imagen: latest?cb=20140807020401] • Riven (Riolu) Nv. 9 [Imagen: latest?cb=20140404234012] VS Paras Nv. 11 [Imagen: latest?cb=20140111175237]


—Santo cielo... Sarut que bueno que vas a hacer esto. ¡Ese Pokémon se nota a leguas que es muy distinto! Debe tener un nivel muy grande—Vasy se quedaba impresionada ante el cambio repentino de fuerza.

—Bueno, supongo que es un reto.—antes de siquiera empezar a pensar algo, Paras se precipitó sobre Caterpie utilizando Arañazo, el cual la oruga apenas logra saltar detrás.

—¡Woa! ¡Pero si es muy agresivo! ¡Caterpie! ¡Disparo démora!—la oruga acata la orden y se gira para disparar su telaraña, aunque falla en suprimir a Paras, este, ni corto ni perezoso corre hacia Caterpie y quedando frente a él, utiliza Paralizador el cual segrega varias esporas que hacen a la oruga incapaz de eludir... Aunque por su habilidad de Polvo Escudo es como no le hace absolutamente nada.

—¡Ja! ¡Te tengo! ¡Vamos, Disparo démora!—Caterpie lo intento de nuevo y esta vez parecía que iba a resultar cuando no fue así, Paras esquivó de nuevo y ahora utilizó Arañazo con mayor furia al ver que su Paralizador no resultó. Por consecuencia, Caterpie es impactado haciendo que esta vez sí comience a verse mal.

—¡Oh, no! ¡Tu puedes! ¡Placaje!—Caterpie a duras penas reacciona, pero vuelve a ser golpeado el cual sin duda alguna lo hace caer en un estado severo. Es imposible...

—¡Argh! ¡Por Arceus! ¡Riven! ¡Es ahora o nunca!—. Exclamé para sacar la Pokéball y regresar a Caterpie a descansar, viendo como ahora el pequeño cachorro azulado se ponía en pose de batalla.

—¡Patada ígnea!—Riven inmediatamente corre y salta invocando llamas, el cual Paras esquiva sin problema alguno y repite el movimiento Paralizador.

—¡Esquiva y repite!—Exclamo y Riven a duras penas logra saltar detrás, rodeando al sitio y salta hacia un árbol para usarlo como propulsor y se precipita sobre el cangrejo para volver a encender su pata en llamas logrando esta vez golpear al Pokémon, dañandolo severamente por la debilidad al Fuego.

Paras no se rinde y ahora hace brillar sus tenazas en rojo con el que dispara el rayo y terminan por impactar a Riven haciendo que se queje y con esto, absorba parte de la energía vital del Riolu.

—Bastardo... ¡Ataque rápido!—Riven no pierde el tiempo, se acomoda y se precipita de la nada contra el cangrejo golpeándolo y regresando enfrente mío. Paras se queja, pero se levanta casi sin problemas y ahora usa Polvo veneno, Riven no tardó en eludir como pudo al correr hacia su izquierda.

—¡Repite!—. Digo, con el que Riven hace lo mismo resultando—¡Esquiva!—me anticipo cuando Paras vuelve a usar Absorber pero Riven al escucharme, se limita a dar un enorme salto hacia la derecha, eludiendo el disparo.

—¡Patada ígnea!—Riven corre hacia Paras pero este salta y evade de un lado a otro los ataques del chacal, haciendo que al final el ataque fracase y salte hacia atrás para regresar y usar Arañazo, dándole varios zarpasos al Riolu haciéndolo quejarse producto del daño.

—¡Repite!—. Exclamé y ahora, furioso. Vuelve a encender su pata derecha y corre, Paras vuelve a eludir a un lado pero Riven lo ve venir y salta hacia donde evade solo para al fin volver a patearlo con éxito y haciendo quejarse bastante al Pokémon, azotándolo contra el tronco de un árbol y sacándolo de combate.

—¡Así se hace! ¡Vamos! ¡No perdamos el tiempo!

—Increíble... ¡¿Como mantienes la calma Sarut?!—. Preguntaba impresionado Michael.

—¡Luego hablamos de eso! ¡Vamos!—. Exclama agobiada Vasy y pronto, nos comenzamos a desplazar corriendo del sitio, llamo a Riven y pronto este corre, dejando atrás al Paras.

Cuando miro atrás, efectivamente, veo a varios Pokémon salir de la hierba alta, mirándonos tensos y preocupados. Luego, miraron al cangrejo que parecía estar severamente dañado.

Vaya día...

Minutos más tarde. Ya nos hallábamos en el Centro Pokémon, fui el primero en atender a los míos, aunque Caterpie mas bien debía esperar, ya que la enfermera me explicó que su estado era severo, pero nada como la máquina para regenerarlos.

Vasy era la que sin dudas estaba muy preocupada, pero hasta cambió de color cuando llegamos a las puertas del Centro Pokémon, solo nos quedó sentarnos en la sala y esperar.

—Dios. ¡Odio bloquearme cuando me tenso mucho!

—Tranquila, Vasy. Lo hiciste bien. Esto fue un contratiempo, eso es todo.

—Sarut tiene razón... ¡Anímate! Es cuestión de anticiparnos mejor... A la próxima será mejor traer Antídotos y demás.

—S-Supingo que tienen razón—. Dijo Vasy ya un poco más calmada.

No fue que al ver a Riven como nuevo, parecía estar practicando un movimiento curioso, fruncí un ceño y lo llamé, este de manera alegre se acerca, al verlo. Lo veo algo indeciso...

—Claro, parece que puede aprender un movimiento nuevo Sarut—. Dice Michael.

—¿En serio? ¿Cual?—. Pregunto y acto seguido, Michael usa su reloj y dice:

—Contraataque... técnicamente es que tu Riolu canalizará sus energías para recibir daño y dependiendo la cantidad, tu Pokémon lo potenciará dos veces provocando un daño devastador, solo que claro. Entre más daño mayores riesgos de que tu Poke caiga debilitado.

—Ya conoce sus cuatro movimientos, supongo que tocará reemplazarlo por alguno

—Efectivamente—. Dice Michael y termino por usar mi reloj... estaba indeciso.

—Y bien chico... ¿Qué harás?—. Pregunta expectante Vasy con lo que suspiro y asiento. Me levanto para caminar y arrodillarme frente al pequeño.

—Olvidemos la Profecía y reemplazemosla por Contraataque... ¿Te parece?—. Dije, con lo que el pequeño mas bien parecía darle igual y gime emocionado. Pronto, el pequeño se puso a practicar y sin duda, ahora lo hacía mejor, aunque al intentar recordar la Profecía mas bien de alguna manera ya le era imposible... bueno, fue agradable mientras duró.

Nos pusimos a hablar otro rato hasta que la enfermera nos habló, Gible y Caterpie ya estaban como nuevos. Al ir a la sala, ya se encontraban ahí y sin dudas se alegraron al vernos de nuevo. La pequeña oruga se movió alegre conmigo y se sube hacia mi torso para que su cabeza quedara con la mía, alegrándose bastante por verme de nuevo.

—¿Qué tal? ¿Hm? ¿Te sientes bien?—Dije, con lo que este, emotivo de alguna manera. Hace lo que sería un abrazo cuando una luz color azul comienza a emerger de él. Esto me impresiona asustándome en cierta medida. Es como entonces que escucho que la enfermera me habla:

—¡Chico! ¡Tu Caterpie parece que puede y quiere evolucionar! ¿Le darás la oportunidad? Pero toma en cuenta que una vez aceptes, no habrá vuelta atrás.—me dijo la enfermera con lo que me quedo pensando y sostengo a la oruga en brazos, para mirarlo y decirle:

—Hey, así serás mas fuerte... ¿No es así?—. Dije, con lo que el pequeño se conmueve y pronto comienza a cambiar de forma, abandona ese cuerpo de gusano para ahora cambiar a una especie de capullo del mismo color verde, y sin dudas pesando un poco más que antes. Ahora, Caterpie había evolucionado a Metapod, con lo que Vasy se ríe emocionada y exclama:

—Algo tarde, pero parece que estas a poco para que evolucione a Butterfree... Bien hecho Sarut

—¡Increíble! ¡Parece que nos has ganado en cuanto evolución se trata Sarut!

—No es para tanto, los tipo bicho de por sí evolucionan rápido. En especial esta especie me parece.

—Bueno, costará más entrenarlo, pero valdrá la pena al final. Creo que mejor descansamos un poco más chicos. Algo falta...—. Dice Vasy algo indecisa con lo que tanto Mike como yo nos confundimos, pero decidimos dejarlo pasar y digo:

—Esta bien. Como dije, hay que tomarlo con calma... El gimnasio puede esperar de momento—. Dije, con lo que ambos asienten y nos dirigimos de vuelta a los cuartos para reposar otro poco.
 

Batalla Ganada: ¡Riven suben de nivel! Riven sube a nivel 10.
¡Caterpie ha evolucionado a Metapod!

Mostrar Dream Team
[Imagen: latest?cb=20140404234012]
[Imagen: XKfelVm.png]
 Riolu @ Riven

Habilidad: Foco Interno
Nivel: 10 | Exp.: ???
-Ataque rápido
-Contraataque
-Aguante
-Patada Ígnea
Pokémon en Fase Intermedia

[Imagen: latest?cb=20140111173347]
[Imagen: XKfelVm.png]
 Metapod
[Imagen: latest?cb=20170114100153]
Habilidad: Mudar
Nivel: 8 | Exp.: ???
-Placaje
-Disparo demora
- Fortaleza

Kit de Entrenador
Dinero: 3.500
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa •  SmartWatch
[Imagen: AmksQRC.png](x2) Pokéball • (x2) Poción

EDIT del lagarto: Em, hola. Vengo a dejar esta cita del reglamento por aquí:
Cita:Si se usará el mismo pokémon éste debe ser curado con un item de salud o en un Centro Pokémon antes del próximo combate. El límite aplica igualmente si el participante usa diferentes pokémon de su equipo 
La evolución es válida pero tu Metapod debería tener un nivel menos por ese pequeño detalle, ya que no lo curaste
[Imagen: qWRNSIv.gif]
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#38
Capítulo 4
Escape del Bosque.


Eran cerca de las nueve de la mañana cuando Veronica al fin abrió los ojos, no era una chica muy madrugadora. Aún con los ojos entrecerrados intentó buscar a su compañero, pero este no se encontraba dónde se acostó la noche anterior. Sentándose para tener una mejor perspectiva, Veronica miró a sus alrededores sin toparse a Francis. Parecía que había continuado sin ella.

—¡No es cierto! —gritó sosteniendo su cabeza— Aunque creo que es lo mejor…

—¿Qué es mejor? —preguntó Francis apareciendo por su espalda.

—Creí que te habías ido —dijo ignorando su pregunta mientras fingía un berrinche.

—Sólo fui a dar una vuelta mientras despertabas…

—¿Dejando a una jovencita sola mientras dormía?

—Me pareció de mala educación quedarme cerca contigo durmiendo.

—Pervertido —dijo cubriendo su cuerpo con sus brazos.

—¿Ehhh? —exclamó Francis confundido.

—Bueno, iré a cambiarme así que cuida mis cosas.

—Claro…

Veronica salió del saco y se dirigió a los vestidores a un lado de la casa. En tanto esperaba, Francis ordenó el saco de dormir de la chica a fin de facilitarle el trabajo y que partieran lo antes posible para no llegar de noche al siguiente pueblo.

Tras unos minutos, la chica volvió completamente arreglada; no quedaban señales de que dormía hasta hace no mucho.

—Sabía que eras un pervertido, pero no creí que de verdad te atrevieras a tocar mis cosas…

—Lo siento, no es lo crees… yo solo quería ayudar —reaccionó Francis.

—Qué tonto, claro que lo sé —dijo Veronica dándole un leve golpe en el hombro—. Aunque recuerdo haberte dicho que no quería que te disculparas por todo.

Sin decir nada, Francis dejó salir un suspiro mientras la chica guardaba el saco en su bolso.

—Supongo que es hora de irnos —indicó la chica.

—Si.

Ambos caminaron hasta que algo llamó la atención del muchacho.

—Hay muchos de esos coloridos Pokémon emplumados por el bosque, aunque deben tener cuidado si se topan con su nido —hablaba la dueña del lugar con unos entrenadores.

Francis quedó observando mientras pasaban. Aún cuando sabía que era de mala educación oír conversaciones ajenas, intentó poner atención a la señora hasta que una voz familiar lo tomó por sorpresa.

—¿No sabe si esos Pokémon tienen diferencias entre sí? —le preguntó Veronica a la señora.

El chico notó cómo su acompañante ya no iba a su lado y, con algo de nervios debido a la descortesía de Veronica al inmiscuirse en la conversación, se acercó tímidamente tras ella.

—¿También están interesados en Chatot? —dijo la dueña— Si bien sus plumajes son llamativos, no hay muchos rasgos que los diferencien entre ellos mismos, aunque si hay algo que los vuelve diferentes de otros Pokémon: su habilidad de imitar sonidos.

—Quizás con eso confundió al otro Pokémon…

—Suelen imitar a otros Pokémon para hacerse pasar por uno de ellos y evitar que los ataquen, por eso es habitual verlos por el bosque en compañía de otros Pokémon.

—Qué raro, el que vimos si estaba junto a otro Pokémon, pero perseguía a otro de su especie.

—Cierto, ahora que me lo recuerdas si hay un Chatot que es diferente al resto. El pequeño no puede imitar palabras como los demás de su especie, por lo que no es raro que esté escapando de otros Pokémon, incluidos otros Chatot.

—Eso es terrible… pero gracias por la información.

—No hay de qué, sólo tengan cuidado con toparse con su nido en un gran árbol casi al final de la ruta.

—Lo tendremos —dijo Veronica despidiéndose.

Ya saliendo del terreno de descanso, Veronica rompió el silencio que llevaban desde la conversación con la señora.

—¿Era eso lo raro del Chatot?

—No estoy seguro… no lo recuerdo, pero era algo visual —dijo con seriedad el chico.

—¿Qué tal se vamos al nido a observar?

—Pero la señora dijo-

—Descuida, sólo observaremos ocultos, huiremos en el peor de los casos.

—No quisiera que te arriesgaras por mi culpa…

—Te digo que todo saldrá bien.

—Está bien, pero si algo pasa prométeme que correrás.

—Lo dices como si fueras a sacrificarte por mí.

—Si es necesario…

Los chicos siguieron caminando a través del bosque que el sol iluminaba tenuemente. Los destellos de luz atravesaban por entre las hojas que eran mucho más espesas que en la primera mitad del trayecto, haciendo difícil poder ver a la distancia por el árbol que indicaba la dueña anteriormente.

Un rato más tarde, Francis liberó a su Pokémon con el fin de que trepara un árbol e intentara encontrar el nido de los Chatot, ya que simplemente caminando no habían tenido mucho éxito, además de que si seguían así podían toparse con el hogar de los Pokémon antes de que tuvieran el tiempo de huir. Lucis tardó más en llegar a la copa que en bajar, ya que, con la altura del nido, este destacaba mucho más que el resto de los árboles.

—Medimedi —apuntaba con sus manos el pequeño Pokémon.

—Bien hecho —dijo Francis ofreciendo sus brazos para ayudarlo a subir a su espalda.

Lucis subió hábilmente y los entrenadores continuaron su viaje bajo las instrucciones del Pokémon. Cada cierto tiempo, el Meditite subía a la copa de un árbol cercano para ver la distancia restante. De pronto comenzaron a oírse muchas voces tras unos árboles, era similar a cuando se adentraban en el pueblo luego de salir del territorio; voces que evocaban el ruido característico de un conglomerado de personas, pero que parecía un poco diferente.

Asomándose tras unos arbustos se podía divisar al árbol gigante en medio de una especie de claro, el cual sostenía sobre sus ramas a muchos Pokémon que parecían hablar el lenguaje humano, aunque esto era sólo en apariencia, pues ellos simplemente gritaban palabras al azar con el fin de aprender estas nuevas palabras de la boca de sus compañeros. El nido de los Chatot albergaba a más de los que se podían contar a simple vista, pero hubo uno en específico que acaparó la atención de Francis. Un Chatot difería del resto, las desordenadas plumas en su cuello tenían un triste color rojo al contrario que las plumas blancas de los demás, mientras que manchas que oscurecían el resto de su plumaje se observaban alrededor de su cuerpo y, por si eso fuera poco, otro Chatot con un tamaño un tanto más grande que el promedio usaba Picotazo mientras gritaba enfurecido.

—Aunque no han sido muchas —dijo Francis apretando el puño—, Lucis nunca estuvo así de lastimado tras ninguna batalla...

Veronica miró en la misma dirección que el chico, viendo al ensangrentado Chatot que no pronunciaba palabras como sus pares. Sin duda entendió la reacción de su compañero, pero viendo la cantidad de Chatot era obvio que dos entrenadores novatos no podrían hacer nada. Como si intentara detenerlo, tomó con gentileza la mano empuñada de Francis.

—Es una locura…

—Lo es, por eso debes huir como acordamos —dijo Francis.

—No creas que debes protegerme —dijo Veronica intentando convencer al chico de desistir de su loca idea.

—Claro que no puedo protegerte, eres mejor entrenadora que yo… pero no podría vivir con la culpa si algo te pasara por mi propio egoísmo.

Incluso Veronica pudo ver en los ojos del chico como una tristeza que no podía imaginar sustentaba las palabras del muchacho. La joven no tuvo más opción que soltar su mano y dar media vuelta.

—Cuida también de Lucis por mí, no sería correcto arrastrarlo en esto…

Sin entender del todo qué ocurría, el Meditite fue entregado a la chica junto a la Level Ball en la que había sido atrapado. Veronica comenzó a correr con el Pokémon fuertemente sujetado en sus brazos a la vez que Francis salía de entre los arbustos y se mostraba frente al nido de Chatot.

—Por favor déjenme llevarme a ese Chatot herido para que sea tratado —habló Francis con firmeza.

A pesar de que el joven no podía perdonar a ese Pokémon que lastimaba sin motivo a otro de los suyos, ni al resto de Chatot que parecían no inmutarse ante el maltrato, Francis intentó dialogar con ellos.

Hubo un momento de silencio entre todo el vocerío que provocaban los Pokémon, hasta que el más grande de ellos agitó una de sus alas para echar al lastimado Chatot fuera del árbol. Sin tiempo de reaccionar, Francis vio como el Pokémon caía al suelo para luego intentar ponerse de pie a pesar del grave estado en el que se encontraba; cuando el Chatot encontró el equilibrio sobre sus pies, el resto en el árbol comenzó a gritar.

—¡PELEA! ¡PELEA! —vitoreaban los Chatot a todo pulmón.

Parecía una broma, pero según dictaba la tradición de esos Chatot, toda persona que ponía un pie en sus territorios debía enfrentarse a uno de ellos y en caso de perder, el castigo era enfrentarse a toda la horda.

Sin preocuparse por su estado, el Chatot se alzó del suelo y cargó con todas las fuerzas que su cuerpo le permitían hacia el chico. Por la velocidad que llevaba el Pokémon hubiese sido sencillo esquivarlo incluso para Francis, pero de entre los arbustos saltó un Pokémon que recibió el Picotazo cruzándose de brazos.

—¿¡Lucis!? —dijo sorprendido Francis.

VS Chatot Nv.6


El Meditite había logrado escapar y volver frente a su entrenador, logrando recibir el impacto del oponente, quién parecía haber recibido más daño del que ocasionó y se encontraba en suelo intentando levantarse.

Francis no sabía cómo reaccionarían el resto de Chatot ante la batalla, podrían atacar a su compañero si perdía o incluso si ganaba, lo único claro era que debía separar a ese Chatot de ahí, pero no sería sencillo vencerlo sin poner su vida en riesgo. De hecho, había una forma, pero no era algo que el chico estaba dispuesto a hacer.

Pronto, el Chatot se puso nuevamente de pie, preparado para seguir luchando. El Pokémon no tenía más opción que luchar con todo lo que tenía y perder, pues esa era la forma en que un Chatot podía salir del lugar: siendo derrotado y capturado por un entrenador. Lamentablemente, no había muchos entrenadores que se fijaran en un Chatot que no podía hablar, pero la persona frente a él ya lo había salvado en una ocasión.

Mientras el Pokémon usaba todas sus fuerzas en avanzar dando paso tras paso lentamente, Francis observaba con rabia a los Chatot anidados en el árbol que seguían gritando cosas incoherentes en un intento por animar la batalla, dándole una idea al entrenador.

—Lucis, usa Venganza en el árbol —indicó con su mano.

Pasando al Chatot de largo, el Meditite corrió hasta el tronco del árbol mientras reunía la energía necesaria para el ataque, confiando ciegamente en la estrategia de su entrenador. Finalmente, un puñetazo hizo retumbar el árbol hasta sus raíces, ocasionando que muchos de los Chatot que disfrutaban en las ramas se vieran obligados a usar sus alas para evitar caer. Cientos de hojas con algunas plumas entre ellas caían a la vez que los Chatot retomaban sus lugares, ya que, a pesar de que estaban molestos, no romperían sus antiguas tradiciones. Por otro lado, el Chatot lastimado corría de vuelta en dirección de Lucis, ganando un poco más de velocidad que la que llevaba antes, pero no la necesaria para alcanzar al Pokémon antes de que el humano diera la siguiente instrucción.

—No sé que tan difícil sea, pero confío en ti. Usa Confusión para envolver a Chatot con las hojas.

Sin duda era algo complicado, ya que hasta el momento no había tenido la oportunidad de usar el nuevo ataque que aprendió, pero la confianza de su entrenador era todo lo que el Pokémon necesitaba. Los ojos de Lucis se tornaron rosas en el instante que los cerró, sólo un destello escapaba por entre la unión de sus párpados; de repente las hojas que aún caían del gran árbol comenzaron a cobrar vida y a reunirse. Justo cuando el Chatot estaba a unos pasos más, la masa de hojas lo atrapó para dejarlo inmóvil. Agotando su concentración, el Meditite dejó que las hojas se desparramaran en el suelo, dejando ver al Chatot completamente agotado sobre ellas.

El chico se acercó al Pokémon derrotado dónde Lucis lo esperaba y lo tomó entre sus brazos. Todo había salido demasiado bien hasta que…

—¡¡CAPTURA!! ¡¡CAPTURA!! —gritaban los Chatot del árbol.

—Lo siento —dijo el chico entristecido—. No puedo quitarle su libertad a este Pokémon…

Un breve silencio que se sintió eterno, la tensión aumentaba mientras los Chatot, voluntariamente, se soltaban de las ramas y comenzaban a revolotear. Francis de inmediato se dio cuenta que tenía sólo dos posibilidades: huir o pelear.

Una nube pasajera oscureció el claro y, como si indicara el incio, los Chatot comenzaron sus gritos de guerra y el líder de ellos, el único aún en el árbol, dio la orden final. Volando en picada, los Chatot no tardarían nada en alcanzar a Francis, quién corría a todo pulmón intentando llegar a los demás árboles por un intento de tener cobertura. No había forma de ganar una pelea contra tantos enemigos, ni tampoco parecía ser posible escapar de ellos, pero ese fútil esfuerzo era lo que podía hacer.

—¡Usa Psicocorte!

Rápidamente, el Meditite dio media vuelta para lanzar 3 cortes de energía psíquica que alcanzaron a un par de Chatot, lo cual apenas les compró un par de segundos para adentrarse en el bosque. Con el aliento del chico mostrándose ante el frío, Francis notó que algo andaba raro.

De pronto, pequeños cristales comenzaron a caer desde el cielo. Hace un par de minutos el lugar estaba iluminado por el sol sin ninguna nube a su alrededor, pero ahora no sólo estaba nublado, sino que comenzaba a granizar. La confusión ante el cambiante clima detuvo no sólo a los Pokémon, sino que también al muchacho que dejó de correr al observar el lugar al que se dirigía.

Entre los árboles se encontraba un pequeño Pokémon cuadrúpedo con un hermoso pelaje albino y a su lado la chica de la que Francis se había despedido hace un par de minutos. Aquel Pokémon que la acompañaba no era uno que Francis hubiera visto antes, pero sólo bastó observar sus gélidos ojos azules para que el chico se diera cuenta que era la causa del granizo.

En el momento en que Francis recomenzó su marcha, los Chatot dejaron de preocuparse por el par de compañeros que se habían venido abajo al ser golpeados por los trozos de hielo en sus alas y emprendieron vuelo a toda velocidad hacia el chico que logró separar la brecha entre estos gracias a la distracción.

—Nieve Polvo —dijo Veronica una vez el chico pasó a su lado.

Con un soplido, el Pokémon invocó el suficiente aire gélido como para cubrir la “entrada” que formaban los dos árboles entre los que se encontraban este y su entrenadora. Brillantes y diminutos cristales de hielo interceptaron a la horda de Chatot y fueron formando montones de nieve al acumularse sobre los Pokémon hasta que los primeros del batallón fueron cayendo debido al peso de esta.

Sorprendido ante la hazaña, el chico embobado no tuvo más opción que seguir al par que se adentró en el bosque tras el ataque. Aquellos Chatot que no recibieron la totalidad de ese ataque siguieron tras ellos sin dudarlo, los cuales aún seguían siendo una cantidad considerable como para ser una amenaza para esos “inexpertos” entrenadores.

—Lucis, corta esas ramas con Psicocorte —indicó Francis a su Pokémon.

El Meditite lanzó las dos guadañas de energía que separaron las ramas de sus respectivos árboles una vez los chicos pasaban tras ellos, causando que varias hojas también cayeran y dificultaran la navegación de sus perseguidores.

—Usa nuevamente Nieve Polvo, dispara hacia el cielo —ordenó la chica a su Pokémon que corría a su lado.

Como si rociara un aerosol hacia arriba, la nieve se elevaba rápidamente, pero caía despacio, generando una especie de capa momentánea que los Chatot no podían evitar si deseaban llegar lo antes posible a su objetivo. Sin pensársela de más, los Pokémon atravesaron el ataque, impregnando en sus coloridos plumajes aquella fría escarcha que no era habitual para ellos; el frío que el granizo agregaba, ya que no eran muchos los trozos de hielo que lograban atravesar los frondosos árboles, pronto llegó a las articulaciones de estos Pokémon, que se agotaban el doble con cada batir de sus alas y cuyos movimientos se volvían lentos y torpes al punto en que perdieron de vista a los intrusos que intentaban alcanzar.

Por su lado, los jóvenes corrían sin detenerse; la más mínima pausa podía ser motivo de su perdición al ser alcanzados por los Chatot. Aún después de perderlos de vista, los entrenadores corrieron junto a sus Pokémon, Francis aún con el Chatot en brazos, sosteniéndolo firme, pero con cuidado, evitando que perdiera más calor sobre todo en la situación en la que se encontraban.

Unos cinco minutos pasaron y el granizo desapareció junto a la nube que los generaba. No había rastro de los Chatot, pero los chicos no se detenían. Además de las instrucciones que habían dado a sus Pokémon anteriormente, ninguna palabra se había cruzado entre ellos y no fue hasta que finalmente salieron del bosque cuando Veronica soltó un largo suspiro e intentó controlar su respiración. Un letrero al costado del sendero indicaba que habían salido de la Ruta 01 y se encontraban en su siguiente paradero: Ciudad Nerea.

—Haaah estuvo cerca haah haah —intentaba hablar la chica sin el suficiente aire en sus pulmones— un poco más y-

—¿Por qué volviste? ¿por qué te arriesgarías por alguien como yo? —interrumpió Francis.

—Para eso son los amigos, ¿no? … además, cuando Lucis se escapó de mis manos y corrió… simplemente no pude abandonarlos…

Un cálido sentimiento recorría el interior de Francis mientras se preguntaba a sí mismo si de verdad era justo que personas y Pokémon tan buenos formaran parte de su lamentable vida. Justo en ese momento el Pokémon en sus brazos se quejó débilmente.

—Chaaa…

Los presentes recordaron que todo aún no acababa; el Chatot estaba severamente lastimado y debían llevarlo a un Centro Pokémon urgente. En eso, Lucis se metió a la mochila de su entrenador y sacó una pokéball que puso en la mano del chico.

—Ya les dije a los otros Chatot, no puedo robarte tu libertad —dijo tristemente Francis con el artefacto en una mano y el Pokémon sujetado con el otro brazo.

—Medimedi —intentaba indicarle al entrenador cual era el deseo del Chatot, sin frutos.

Pensando en que sería lo mejor para el Chatot, el Pokémon se acercó a la pokéball hasta tocarla y comenzar a ser envuelto en el brillo rojo que estas desprenden.

—Gra… ci —fue la primera palabra que el Chatot que no podía hablar pronunció en su vida antes de ser atrapado en la esfera bicolor.

Una lágrima salió de los ojos de Francis a la vez que la pokéball vibraba tres veces antes de que el botón que tenía brillara confirmando la captura del Pokémon en su interior.

 

 


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[Imagen: X1jvtPo.png] Lucis |  Meditite
Habilidad: Energía Pura
[Nivel base: 7 + 1 nivel de batalla contra Chatot = 8]
Nivel: 8
Venganza | Meditación | Psicocorte | Confusiónlearned


[Imagen: pokeball.png] --- |  Chatotget
Habilidad: Tumbos
Nivel: 6
Vozarrón | Cháchara | Picotazo | Gruñido

Dinero: 2.000
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