Actividad - Tu Aventura

#16
Capítulo 2
 
     La parálisis ya había pasado, Alec ya se había dado una ducha y ahora se encontraba desayunando en el primer piso del Centro pokémon, junto a su nuevo compañero. Con mucha sorpresa, el chico había descubierto que Sonriente no necesitaba comer, pues era un fantasma poseyendo un poco de gas, o eso pensaba, le había rechazado la comida. Ahora la gaseosa criatura flotaba cerca del muchacho, con una placentera sonrisa en su rostro.
 
     —¿Qué haremos, Sonriente? —preguntó Alec, pero el Gastly sólo lo observó— Podríamos recorrer la ciudad de nuevo. Ayer cuando lo hice tú estabas en el huevo. Quizás hoy esté más tranquilo.
 
     Terminó de comer y abandonaron el Centro Pokémon. El día estaba nublado, pero no hacía frío, además no había mucho viento, eso le permitiría a Sonriente permanecer fuera de la pokéball. Las calles estaban sumamente tranquilas, muy diferentes de cómo habían estado por la noche.
 
     Caminaron por varias calles, al ser de día, lograron apreciar los variados diseños arquitectónicos inspirados por las diferentes culturas que habían influenciado Puerto Franco. En menos de una hora llegaron al muelle, era enorme y muy prolijo, no obstante, no había muchos barcos que admirar, lo que más abundaban eran pescadores, al parecer había un banco de peces.
 
     Presenciaron la pesca durante unos minutos, muchos magikarp fueron pescados y devueltos al mar, sólo lo hacían por deporte. Muchas personas se reunieron para observar, aunque era un espectáculo con poca variedad.
 
     Se dirigieron a la plaza de la ciudad, para descansar un poco. Se sentaron en una banca desocupada, cerca de unos Pidove que picoteaban el suelo, sin embargo, un sujeto corriendo lo ahuyentó, llevaba una cartera en la mano.
 
     —¡Auxilio! —gritó una mujer a los lejos— ¡Ese hombre me robó! —el hombre pasó frente a Alec, quien involuntariamente se paró— ¡Que alguien lo detenga!
 
     —¿Qué dices, Sonriente? ¿La ayudamos? —el Gastly movió la cabeza en forma de afirmación— ¡Vamos!
 
     Alec comenzó a correr, seguido por Sonriente. Avanzaron algunas calles, incluso el sujeto casi fue atropellado en un momento, pero eso no lo detuvo. Afortunadamente, el chico era rápido y su gaseoso compañero le seguía el paso firmemente.
 
     El hombre llegó a un callejón sin salida, rodeado por altas murallas y un contenedor de basura. Al ver que el chico aún estaba detrás de él, sacó una pokéball, estaba dispuesto a salirse con la suya.
 
     Cuando Alec entró al callejón junto a su Gastly, pero éste se tornó invisible. El muchacho pudo observar al sujeto, listo para atacarlo, no obstante, ahora se encontraba acompañado de un ser bípedo de piel grisácea, poseía una especie de cresta en su cabeza, parecía un niño y estaba preparado para luchar.
 
     —¡Lamentarás haberme perseguido! —amenazó. El chico estaba nervioso, ahora dudaba de su actuar, ni siquiera lo había pensado bien, tenía la opción de escapar, pero no era lo correcto— ¡Machop, usa patada baja!
 
     El pokémon del hombre avanzó rápidamente contra el chico, dispuesto a propinarle un fuerte golpe, pero Sonriente apareció de improvisto frente a él, asustándolo y obligándolo a retroceder.
 
     —Gracias —dijo Alec.

[Imagen: Gastly_XY.gif]       vs       [Imagen: Machop_XY.gif]
Sonriente Niv. 5           Machop ♂ Niv. 5


     —Supongo que será una batalla. ¡Machop, foco energía! —un aura anaranjada apareció alrededor del luchador por unos segundos.
 
     —Canto mortal —Sonriente cantó una melodía tan tétrica y oscura que hizo que a todos les diese escalofríos—. No pensé que se escuchase así.
 
     —¿Qué demonios fue eso? —preguntó el ladrón, pero no esperó por una respuesta— ¡Malicioso! —los ojos del Machop brillaron por unos segundos.
 
     —No está atacando —se dijo así mismo—. Usa hipnosis.
 
     Sonriente miró directamente a los ojos de su oponente, pero éste sólo atinó a cerrarlos, para evadir, una estrategia fácil, pero efectiva contra aquel movimiento.
 
     —¡Ja! ¡Novato! ¡Machop, usa desarme!
 
     El luchador se abalanzó contra su gaseoso contrincante, con el puño en alto le asestó un fuerte golpe en todo el centro al Gastly, quien retrocedió ligeramente aturdido.
 
     —Si Machop vuelve a atinar, tu gas andante será historia, y será una muy patética.
 
     —¡Hipnosis!
 
     Sonriente buscó la mirada del Machop, pero éste nuevamente cerró los ojos, guiándose únicamente por sus oídos. El ladrón ordenó por segunda vez usar desarme, pues golpe karate no le sería efectivo contra un fantasma. El luchador corrió hacia el gas, con el puño en alto, listo para atacar, pero el Gastly desapareció, era la única manera de zafar de su oponente, de otro modo, lo derrotaría.
 
     —Muy astuto, aprovechas la ventaja que la da ser un fantasma —dijo el ladrón—. Pero tarde o temprano tendrá que aparecer para atacar…o para defenderte —miró al chico con malicia en sus ojos—. Machop, ven contra ese imbécil y…
 
     El sujeto calló al ver caer desplomado a su Machop, quedando atónito ante tal suceso, no sabía qué le había ocurrido.
     —¿Qué demonios?
 
     —Es el efecto de canto mortal, al cabo de más o menos tres turnos, si es que la batalla avanza a velocidad moderada, debilitará al pokémon que lo haya escuchado —explicó Alec mientras Sonriente aparecía a su costado.
 
     —¡Alto ahí! —gritó un sujeto a espaldas del muchacho.
 
     Un policía pasó por el costado derecho de Alec, directo a esposar al hombre, seguido por la señora a la que habían asaltado. La mujer tomó el bolso para darle un golpe en la cabeza al sujeto. Otro policía apareció y se llevó al Machop en una pokéball.
 
     —Mi niño, muchas gracias por ayudarme —le dijo amablemente la señora—. Ten, toma unas monedas —la mujer le pasó unos doscientos cincuenta pokécoins.
 
     —Pues, no lo hago por el dinero, pero…—se detuvo al ver la cara de insistencia de la señora—. Está bien, lo aceptaré.
 
     Alec y Sonriente se fueron del lugar. Sólo era la mañana de un nuevo día y ya habían detenido a un ladrón, pero aquello no era lo que el chico venía a hacer a la región. Él venía a participar en la Liga Valora para y así aprender más de los pokémon en el camino. Ahora tendrían que ir a descansar, el Gastly lo necesitaba, retrasarían su partida para el siguiente día.

Mostrar Inventario
Equipo
[Imagen: Gastly_XY.gif]
Sonriente (Gastly ♂) [Imagen: JO8FnBs.png] Niv. 5
Tipos: Fantasma - Veneno
Habilidad: Levitación
Exp: 100
Movimientos:
Hipnosis - Lengüetazo - Rencor - Canto mortal

Mochila
Dinero: 2250 - Ficha de Entrenador [Imagen: VRIeVFd.png]
Mapa [Imagen: 0n13ktF.png] - SmartWatch [Imagen: V9xr8wo.png]
Pokéball (x5) [Imagen: AmksQRC.png] - Poción (x3) [Imagen: F1RxlKW.png]

[Imagen: giphy.gif]
2
1
Responder
#17
Mostrar Off-Topic
Sí ya sé que desde antes debí haber publicado, sé que prácticamente mi "día" no terminó pero bueno, hasta apenas estoy algo libre so... Vamos a ello.

Capítulo 3 - Estanque Woodbrin

Pasó el tiempo y al cabo de unos momentos, ya me hallaba a la entrada de la aclamada Ruta 01. Ya era hora... Miré alrededor unos momentos y le digo a Riolu:

—Hey, Riven. ¿Qué te parece si me muestras lo que sabes hacer antes de partir eh? Sería bastante interesante ver qué me tienes preparado.—apenas termino de hablar y el pequeño Riolu gime y asiente, baja de un salto de mi cabeza y sin mas se aleja un poco, se da la media vuelta y pronto recuerdo lo del reloj, así que bajo mi mochila y la abro para sacar el dichoso aparato. Lo coloco en mi muñeca izquierda y la activo, sin mas vago por unos menús hasta dar con la Pokédex, solo hay registrado uno que es mi inicial.

—Vaya, vaya—. Digo bastante impresionado—. Parece que conoces cuatro movimientos de un solo tajo... ¡Nada mal! Veamos, demuéstrame. ¡Ataque rápido!—sin más, Riven da un paso atrás y de pronto salta hacia adelante a una velocidad tal que ni pude ver bien en qué momento se desplazó, tiene su pata derecha arriba y aterriza deslizándose un poco, dándome a entender que usa una especie de patada para esto.

—Wow, nada mal. Uhm... ¡Profecía!—inmediatamente, Riven eleva aquellos sensores, cerrando los ojos y pronto ilumina sus ojos en rojo además de agudizarlos un poco, a pesar de que no me afecta, puedo sentir como esa cosa cala hasta lo más profundo de mi ser.
—¡Nada mal! ¡Esta bien! Veamos... Ah, es para que los tipo Fantasma se vuelvan vulnerables ante movimientos de tipo Normal y Lucha... Excelente—. Digo bastante emocionado, llevamos la mitad y esto promete bastante.—¡Riven! ¡Aguante!—en ese momento, Riven abre un poco mas las piernas y se queja un poco tensando su cuerpo y pronto, cruza los brazos enfrente suyo como si con ello creara una barrera, se queda ahí, tenso.

Elevo una ceja y me aproximo a él, se mantiene quieto y lo empujo, o mejor dicho, trato de empujarlo. Pero nada parece resultar, al revisar el reloj veo que efectivamente, sirve para que todo ataque que resulte la derrota del Pokémon en cuestión se quede a duras penas con algo de resistencia para seguir peleando.

—Muy bien, Riven, puedes parar—. Dije y el Riolu suelta un suspiro y al fin deja de tensarse—. Veamos, supongo que este lo dice por sí solo. ¡Patada ígnea!—el Pokémon corre y salta invocando llamas de quién sabe donde y da una patada al aire repleto de llamas, apenas va a aterrizar de nuevo y estas desaparecen sin más.

—¡Increíble Riven! Parece que tienes todo lo necesario para dar un muy buen avance sin necesidad de tener que meternos en tantos rodeos. ¡Ven aquí chico! Comencemos oficialmente esta travesía—el pequeño Riolu se gira hacia mi con una expresión bastante alegre y sin más, corre hacia mí saltando y dándome un gran abrazo. Sin duda alguna, tengo suerte de principiante.
Bueno, realmente no puedo quejarme, un inicio peculiar me ha conllevado a tener un Pokémon particular. Y eso sin dudas debo aprovecharlo.

—Vamos amigo. Esta vez creo será recomendable que avances a lado mío por si se nos cruza algo. ¿De acuerdo?—Riven asiente sin más y lo bajo con cuidado para posteriormente, adentrarme al fin a la Ruta.

El tiempo continúa su curso, tanto, que ya comienza a notarse que quiere anochecer. Aunque es tenue, pero el cielo y las nubes comienzan a manifestar su color anaranjado del atardecer.

—Vaya Riven, parece que el tiempo se nos esta agotando, y eso que prácticamente hemos estado haciendo lo esencial, bueno, igual, recorrer tres kilómetros a pie no es como que sea algo sencillo. ¿Verdad? Pero esto comienza a preocuparme—. Digo un tanto preocupado cuando en uno de los enormes arbustos a lado comienza a moverse, ambos nos ponemos alerta y justo ahí sale un, Caterpie.—Huh, un Caterpie. Nada de qué preocuparse ¿Riven?—el Riolu gime y sin mas avanza un poco quedando enfrente mío y poniéndose en pose de batalla.

—Bueno, el chiquillo quiso el combate antes que nosotros así que atacaremos primero. ¡Riven! ¡Patada ígnea!—el canino corre y salta invocando sus llamas, el pequeño gusano logra dar un pequeño salto eludiendo el ataque, Riven se detiene y justo en ese momento ve que le dispara una clase de telaraña
—¡Oh no! ¡Ese es Disparo demora! ¡Esquivalo!—. Exclamé, pero de poco sirvió cuando Riven es capturado dañándose un poco por la caída.—¡Demonios! Vamos, Riven, Patada ígnea—Riolu hace lo que puede por ponerse de pie, por fortuna sus pies no quedaron atrapados cuando la pequeña criatura utiliza Placaje, Riven trata de contraatacar pero se mueve muy lento y es nuevamente impactado y derribado.
—Maldición... ¡Profecía!—creo que debí haber usado eso antes, Riven se concentra y Caterpie vuelve a arrojarse encima—¡Esquiva!—esta vez consigo anticiparlo y Riven logra aventarse a un lado, por ahora parece tenerlo un poco más fijo.
—Una vez más Riven... ¡Patada ígnea!—increíblemente, es Riven el que corre como puede hacia el Pokémon, este vuelve a saltar a un lado, aunque es algo que el canino espera y al fin logra invocar sus llamas y a duras penas logra impactarlo, sacándolo volando en llamas hasta mis pies.

Me sorprendo pues a pesar de no haber sido un golpe certero, parece que fue lo suficiente. Sin más corro hacia mi poke y como puedo, lo ayudo a quitarse toda esa telaraña de encima, después de unos minutos batallando, veo al Pokémon en cuestión. ¿Qué tendrá?

Saco una Pokeball y la arrojo hacia el Caterpie, se ve envuelto en la luz roja y la esfera cae, sacuendiendose un poco y de pronto. La esfera se rompe y vuelve a salir el Pokémon, parece que aún tiene energías para resistirse, aunque no para luchar.
Lo intento de nuevo, esta vez la captura parece resultar pero... Misma historia. Maldigo y arrojo una tercera pokeball y nuevamente se tambalea un poco, esta vez. Al fin se escucha un "click" y el dispositivo da por capturado al ser.

—Maldita sea amigo. ¿Sabes que tan caro me saliste ahora mismo? Como sea... Me parece que eres una buena pieza en este juego.—miro un momento a Riven y me agacho para observarlo un poco, si se le nota un poco dañado—¿Estas bien?—Riven me asiente aún animado, lo miro con algo de duda pero pronto hago lo mismo, me levanto y sin mas recogo la Pokeball, el reloj pronto me da su informe, parece que la misma máquina lo curó para al menos esté consciente, aunque no creo que me dure mucho la verdad.

El cielo se nubla, y amenaza con llover, mi Pokémon y yo continuamos nuestro camino cuando escuchamos unas voces y risas, no parece ser nada aterrador. Pronto, escuchamos unos chapoteos y decidimos investigar, detrás de unos arbustos y unos árboles parece hallarse unas aguas termales. Un puñado de personas disfrutan del agua y, como era de esperarse, algunos se ponen a jugar dentro del agua, otros, mas bien se echan unos combates.

—Vaya, quién lo hubiera dicho, esta región es peculiar.—apenas termino de hablar y observo a lado mío, un pequeño pero claro cartel dicta: "Aguas termales Woodbrin" el sitio no es la gran cosa, es un tanto pequeño, la gran parte lo abarca el estanque, tiene una forma casi que ovalada de lo que mas o menos permiten ver la forma en como los árboles han crecido alrededor, en cierta medida, el sitio esta oculto pero no tanto. Al menos por mi parte, de no haber escuchado las voces no habría tenido ni idea. Pero seguro explorando un poco lo hallas. Han de haber doce o quince personas aquí, aunque el espacio da para muchos más.
Seguro aquí viene la gente del Puerto Franco y del rancho de no muy lejos de aquí a relajarse un poco después de una ardua labor. Miro a Riven y parece interesado, no es como que venga preparado para la ocasión, pero supongo que se ponga a jugar es lo de menos. Además, hay pequeñas tiendas montadas para descansar un poco, supongo que estaban conscientes de que los entrenadores tienen un largo camino que recorrer. Miro el reloj y me marca que hasta el kilómetro cinco se haya este sitio.

—Bueno, ¿quieres pasar el rato? Adelante, no va a suceder nada si lo haces, yo veré que encuentro... ¿De acuerdo?—Riven asiente emocionado y va a ver qué hacer cuando una voz se presenta el cual lo reconozco a una velocidad absurda.

—¡Sarut! ¡Ya decía yo que te estabas tardando en llegar!

—Matenme...

—¿Qué sucede? ¡Woa! ¡Parece que al fin has conseguido a tu primer Pokémon! ¡Y es un Riolu! ¡¿Sabes qué suerte tienes de que el huevo haya resultado en esto?!—. Responde nada mas ni nada menos que Michael, ahora lo recuerdo, ese era su nombre. El mismo sujeto que tuve que compartir habitación en el barco.

—Sí, lo sé. Yo tampoco puedo creerlo

—¡Esta hermoso! Parece que tuvieron un combate, ¿verdad? Pero tiene simples raspones, nada preocupante.

—Bueno, Michael. ¿Y a ti como te ha ido?—. Respondo sin mas mientras veo como el chico acaricia a Riven quien se deja querer.

—¡Excelente Sarut! Vieras la sorpresa que me llevé al ver el Laboratorio desértico, después me fui enterando que se andaba atiborrando de gente. Escuché que regalaban algunos huevos a ciertos entrenadores, ¿es cierto?

—Pues Riven vino de uno

—¡NO! ¡¿En serio?! ¡¿Y que movimiento huevo obtuvo?!

—Me parece que por esta cosa—en ese momento, levanto mi brazo izquierdo haciendo énfasis al reloj—aprendió Patada ígnea

—Vaya, que suerte. A mí me dieron el Pokémon en general

—¿Y qué te dieron?

—¡Veri! ¡Ven amigo!—en ese momento, cuando Michael hace el llamado, un pequeño Rowlet llega volando hasta aterrizar en su cabeza y hacer el característico sonido de un Búho. Al ver la escena no pude evitar sentir algo de envidia, ese Pokémon en particular lo tuve en mis tiempos mozos como parte del Neo Team Rocket. Así que, era una sensación extraña.

—¿Como ves? No me tocó huevo. Pero sin dudas este no deja de ser un Pokémon bastante valioso.

—Sin duda, jeje, bue-

—¡Oh! ¿Y has capturado a alguien?—me interrumpió

—Eh... Sí, un Caterpie hace poco. Me costó tres Pokeball

—¡Excelente! ¡Yo también capturé a uno! ¡Mira!—sin demoras, Michael saca una Pokeball y de ella sale un Pidgey—. Nada mal, ¿verdad?

—Sí.

—¡Oh! ¡Tienes a dos y yo también! ¿Qué te parece un duelo Pokémon?

—N-No gracias, yo.

—¡Y que sea dobles!

—Michael, Caterpie necesita-

—¡Por favor!—la insistencia de ese tipejo me resultaba irritante, parece tener 18 pero por favor...

—¡Ademas! ¡Hemos hecho contacto visual hace cinco minutos! ¡Y sabes que eso es motivo de un duelo Pokémon!

—Dios dame paciencia...—fue lo que solté murmurando y poniendo cierto gesto de desagrado, acepto.

—¡Yay! ¡No te desanimes Sarut! ¡Vamos! Seguro nuestros Poke estarán emocionados por su primer encuentro con un entrenador. Porque lo es, ¿verdad?

—Sí—. Respondo mientras sigo a Michael y tanto su Rowlet como su Pidgey se van preparando, yo sin mas saco la segunda Poeball mientras Riven se coloca a mi lado.

—¿Quien ataca primero?

—Como gustes Michael, realmen-

—¡Tienes razón! ¡Tú primero!—vuelve a interrumpirme y elevo mis hombros restandole importancia, hago grande la esfera y exclamo:

—¡Caterpie! ¡Te elijo!—. Exclamo y en ese momento, una luz blanca se presenta y sale un muy malherido Caterpie, agh maldita sea, nuevamente mi coraje me hizo olvidar algo tan obvio como eso...

—Huh, tu Pokémon-

—Ya no importa, solamente ataca

—Bueno, si tu lo dices. ¡Pidgey! ¡Ve!—el ave responde y sin mas aterriza frente a Michael dando así a los primeros combatientes.
 

Riven (Riolu) Nv. 5 • Caterpie Nv. 5 VS Pidgey Nv. 5 • Veri (Rowlet) Nv. 7


—Como sea... Veamos, ¡Caterpie! ¡Disparo demora!—. Exclamé y sin muchas ganas la oruga me escucho y dispara de su cola una gran telaraña, Michael parece haber estado distraído cuando su Pidgey se ve incapacitado para moverse.

—Uh, siempre me pongo nervioso jeje. En fin. ¿Te puedes poner en pie, Pidgey?—el ave sin problemas se levanta y responde—¡Muy bien! ¡Ataque arena!—en ese momento, con su cola y como puede, arroja un montículo de arena sobre Caterpie golpeándolo y cegándolo.

—¡Caterpie! ¡Esquiva!

—¡Pidgey! ¡Placaje!—en ese momento, la oruga no sabe a donde ir cuando es brutalmente impactado por el enorme tamaño y peso del ave, sacándolo de combate sin más.

—Fantástico... Como sea, agradece que lo ha suprimido Riven, en especial si eres tipo Lucha. ¡Adelante, Riolu!—el canino sin mas gime, asintiendo y da un salto enfrente para ahora ser el segundo y último contrincante.

—¡Muy bien! ¡Podemos lograrlo Pidgey! ¡Placaje!

—¡Esquivalo y usa Ataque rápido!—el ave esta por precipitarse cuando se tropieza sin querer y pronto un gran impacto hace que regrese hasta los pies de Michael.

—Maldición...

—¡Ahora! ¡Patada ígnea!

—¡Esquivalo!—. Responde Michael pero apenas el ave se levanta y es impactado nuevamente por una pata en llamas, incendiándolo y dejándolo noqueado.

—¡Muy bien Riven! ¡Solo queda uno! ¿Cómo te sientes?—esta vez el canino no me responde y termina por caer casi arrodillado, diablos... Esta agotado.

—¡Vamos Rowlet! ¡Aún podemos ganar! ¡Ve!—sin mas, el búho baja de la cabeza de Michael y se coloca enfrente suyo.

—Cuidado Riven, es el último, lo prometo...

—¡Follaje!—. Exclama Michael y pronto, Rowlet se eleva y dispara decenas de hojas brillantes sobre Riven.

—¡Esquivalo!—es lo que alcanzo a decir y por fortuna, logra reaccionar, aunque eso no evita que un par de hojas lo golpeen. Haciendo que caiga al suelo pero aún con energías.

—¡Resiste amigo, por favor! ¡Patada ígnea!—Riven se pone de pie como puede y corre saltando para dar la dichosa patada.

—¡Esquiva y usa Placaje!—. Exclama Michael el cual, Rowlet, sin muchos problemas vuela y pronto se deja caer encima de Riolu

—¡Esquiva Riven!—. Grito y apenas al ver que falla, salta hacia atrás, un movimiento muy arriesgado pero efectivo, ambos ataques fallan

—¡Aguante!

—¡Placaje!—. Grita Michael después de mí y en ese momento, Rowlet se precipita sobre el canino el cual resulta, pero Riven justo lograba soportar el tremendo empuje que le propino, esto hace que ambos se impresionen y al fin yo sonrío aliviado.

—¡Patada ígnea!—Riven logra al fin impactarle al Búho debido a que lo tenia enfrente sacándolo volando y dañandolo severamente, aún así, se niega a perder, aunque algunas llamas comienzan a consumirlo.

—¡Diablos! ¡No tengo nada para apagar las llamas! ¡Follaje!

—¡Esquiva! ¡Tienes que soportar Riolu! ¡Será cuestión de tiempo ya lo verás!—Riven trata de concentrarse y ve como varias hojas caen, como puede, esquiva las primeras y pronto, agarra rítmo, aunque una que otra lo sigue golpeando, aún así, hace lo posible por inclusive desviar algunas, aunque no surte mucho efecto. Poco a poco, veo como el canino no lo soporta, quedándose a nada de caer inconsciente cuando al fin, el búho cae noqueado mientras Michael lo atrapa al aire.

—¡Oh no! ¡Veri!

—Uf, amigo. Admito que tuve suerte que se incendiara tu ave. Además de que fue bueno que sacara a Caterpie primero. De no haberte distraído y yo de no haber tenido la fortuna de provocar incineración no habría ganado. Buena batalla—. Digo sin más y saco la Pokeball para regresar a Caterpie a su sitio a descansar, Riven por su parte apenas si se podía sostener, me río un poco y me acerco para cargarlo.

—¿Aún quieres jugar?—Riven se ríe entendiendo el sarcasmo y sin más, se queda dormido.

—Uf, dedicarme a buscar a un Pidgey me ha consumido todas las energías, mejor será descansar, veo que la noche ya cayó.—miro hacia el cielo y efectivamente, esta nublado, pero ya es de noche. El fuego de algunos bastones y de algunas tiendas es lo que ilumina el sitio. El resto de gente, mas bien siguen en lo suyo. Pues no es como que debieran ponernos atención.

—Bueno Mike. Creo que haré lo mismo, no puedo continuar sin mis Pokémon. Debo llegar cuanto antes al próximo pueblo o me veré en problemas.

—Hey—me dice Michael y me detengo en seco justo cuando me iba a retirar—. Je, siento si te resulté algo molesto en el viaje, es algo que mis hermanas siempre me dicen cuando me emociono

—No importa ya, estamos aquí, en Valora, ¿no? Sigue en lo tuyo. Disfruta del viaje, pero sí, confieso que eres algo irritable cuando te pones así—. Digo y veo como el chico se apena un poco, niego con mi cabeza cuando añade como último:

—Gracias, mi Rowlet estaba a un nivel mucho mayor por los combates que he tenido aquí, me agrada ver que mi primera derrota en este viaje sea de tu parte—me giro un momento a ver al chico, le sonrío mientras niego con la cabeza de nuevo y me retiro.

Sin mas y con mi Riolu en brazos, escucho que un par de chicos me dicen:

—¡Psst! ¡Oye, tú!—me detengo de nuevo y me giro a verlos.

—Nada mal con su combate, verás luchamos contra él y si que es algo duro, mi amigo y yo apostamos y resulta que terminaste ganando pese al cierto error que tuviste con tu Caterpie. A mí realmente no me importa cuanto pierda pero ten, te doy lo de la apuesta. Tienes suerte que me caiga mal

—¿Y porqué te cae mal?

—Ay porque nunca se calla, como sea. Ten

—No hago esto por dinero

—Y por eso te quedarás sin objetos—. Me dice el sujeto y suelto una breve risa, tomo el dinero y comienzo a contarlos mientras me dirijo a una de las tantas tiendas.

—Hum, seis billetes de cien... Nada mal. Vaya, estos chicos sí que les gusta apostar—me digo a mi mismo viendo los sitios, al final veo que uno esta abierta, me asomo y esta completamente desocupada, sin más, me meto ahí y cierro la entrada.

—Ah... Lindo día, gano dinero, gano un Pokémon y al fin parece que callé al insoportable de Michael. No me quejo, fue un buen día hoy—. Digo mientras coloco con cuidado a Riven a lado mío y me giro hacia él para comenzar a dormir...

Finaliza mi día.
 
Mostrar Status/Team
[Imagen: 447-frente.gif] Riolu @ Riven

Habilidad: Foco Interno
Exp. Actual: 0 + Exp. Ganada: 300 = 300 puntos de Exp. ¡Sube de nivel! ► Nv. 6 | Exp: 100
Nivel: 6 | Exp.: 100
-Ataque rápido
-Profecía
-Aguante
-Patada Ígnea
Pokémon en Fase Intermedia

[Imagen: 10-frente.gif] Caterpie
[Imagen: latest?cb=20170114100153]
Habilidad: Polvo Escudo
Exp. Actual: 0 + Exp. Ganada: 100 = 100 puntos de Exp.
Nivel: 5 | Exp.: 100
-Placaje
-Disparo demora

Kit de Entrenador
Dinero: 2.000 + 600 = 2.600
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa •  SmartWatch
[Imagen: AmksQRC.png](x2) Pokéball • (x3) Poción

EDIT: Combate decente, eso me gusta. Fue un poco arriesgado lo del Caterpie, a ver que giro da a la historia. Puedes obviar lo de las pokéball de los ya capturados en el resumen. Aguas termales agregado al mapa.
[Imagen: qWRNSIv.gif]
2
1
Responder
#18
 
Episodio 01
Estuve admirando el huevo pokémon por un tiempo que no logro determinar, en realidad no tenía idea de como cuidar de él, mucho menos que hacía en Valora embarcandome en una aventura como 'maestro pokémon' cuando jamás en la vida he tenido contacto con alguno. Hice un viaje de cientos de millas para dejar una vida atrás, pero esta nueva vida es igual o más complicada que la anterior.

Por suerte la tecnología se me da bien, así que las siguientes horas que pasé encerrado en mi habitación las invertí en estudiar el dichoso SmartRotom; funcionaba muy similar aun dispositivo móvil. Me fue de mucha utilidad para aprender todo lo referente sobre los pokémon, o al menos la mayoría de la información. A decir verdad resultó una enciclopedia bastante completa, accediendo a la red pude ver algunos videos de combate que me ayudaron a darme una idea de lo que me esperaba. Por más que busqué no conseguir información alguna acerca de los gimnasios, lo que me hacía preguntar si era algo que prefieren mantener oculto o que no han tenido tiempo de planificar y estan trabajando sobre la marcha.

Horas después bajé a tomar una nutritiva cena, el hambre que tenía no era nada normal. Ahora bien, de nuevo en la habitación aún existía un misterio que no había resuelto: como 'empolllar' el huevo. Decidí envolverlo en una de las mantas para darle calor y sosteniéndolo como si fuese un bebé le hablaba mientras seguía investigando el SmartRotom; tuvimos una interesante plática acerca de las ventajas y desventajas de los tipos, aunque mi interlocutor parecía no importarle ya que no dijo nada en todo el tiempo.

La luna brillaba con todo su esplendor a través de la ventana cuando me quedé dormido abrazando el huevo. Comencé a soñar con mi antigua vida, imaginaba que estaba en mi antigua habitación tendido en la cama cuando ella intentaba despertarme. Desperté sobresaltado, algo en mi brazo se agitaba. Cuando reaccioné vi que era el huevo que comenzaba a agitarse, al parecer ya iba a eclosionar. Lo coloqué en la mesa apoyado sobre la manta para que no se cayera, se agitó por un momento y luego se detuvo; quizás fue una falsa alarma, me dije.  En ese momento comenzó a brillar, y la forma que alguna vez tenía como treinta centímetros de un segundo a otro se triplicó; pensaba que como un polluelo rompería la cascara y aparecería una frágil criatura, pero estaba equivocado. Donde alguna vez estuvo el huevo ahora había una criatura de pelaje blanco de casi metro y medio de estatura. Se me quedó viendo fijamente con sus fieros ojos rojos; rebusqué entre las cosas hasta dar con el SmartRotom para escanear al pokémon, con un pitido me indicó que ya estaba lista la información; se trata de un Zangoose, un gato hurón del tipo normal con unas poderosas garras negras y un mal genio ¿En que lío me he metido?

El gran gato seguía sin inmutarse siguiendo todos mis movimientos con la mirada. Dando un segundo vistazo a la pantalla me di cuenta de algo, el felino que se mostraba en el dispositivo no era del mismo color del que tenía en frente ¿Error del dispositivo? No lo creo. Un par de pantallas más adelante encontré de que se trata de un pokémon variocolor ¿Es que acaso este mundo tiene más preguntas que respuestas? Resulta que un pokémon variocolor es un pokémon que tiene una mutación genética muy rara por la que presenta un color diferente al que debería tener su especie. Mientras que un Zangoose normal tiene franjas rojas el mio las tiene de color azul, al menos no son rosa.

Katze, te llamarás Katze ¿qué opinas?  —recordé mi travesía por tierras germánicas y lo poco que aprendí del idioma. El felino ladeó su cabeza, quizás comprenda un poco de lo que le digo.

El felino se puso de pie y de un salto se bajó de la mesa; estando de pie me llegaba cerca de la cintura, no puedo negar que me causó un poco de impresión ver a ese ser parado sobre sus patas traseras como las personas.

Oye, Katze. Sé que pasaste una temporada dentro de ese huevo ¿pero que opinas si volvemos a dormir? De verdad me siento agotado mentalmente, han sido demasiadas cosas en tan poco tiempo, además tengo que aprender un poco más de ti. Pero no será hoy.

Mostrar Mi Equipo
[Imagen: 8ID1hFa.gif]
[Imagen: 3kejg24.png] Zangoose | [Imagen: S8l1hIr.png] Katze
[Imagen: 6ADa4Cs.gif] | Habilidad: Ímpetu Tóxico
Nivel: 5 | Exp.: 0
-Arañazo | -Malicioso | -Ataque rápido | -Tajo Umbrío

Mochila
Dinero:
2.000
[Imagen: qXRJjzg.gif]
[Imagen: AmksQRC.png](x5)Pokéball •
[Imagen: F1RxlKW.png](x3)Poción

Objetos Clave
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa • 
[Imagen: S5LiXdt.png] SmartWatch

[Imagen: Q8Btjas.png]
• Indigno de ser humano •

Mi Aventura en la Liga Valora
Episodio #02
2
1
Responder
#19
Capítulo 1: Me da pereza ver el fuego
Era un cálido día en puerto Franco, el lugar de inicio por excelencia en la enorme región de Castella, los Ninjask de los árboles de la zona chirriaban antes el calor y las olas combatían este con su agradable frío.

La gente paseaba por el pueblo, comprando, trabajando o disfrutando del día, las casas que parecían clones la una de la otra siendo diferenciadas únicamente por el decorado exterior que tenían inundaban el lugar en cada una de sus calles.

No era más que una del montón, pero en una de las tantas casas que se encontraba a mitad de pueblo y a pesar de la tardía hora que eran las doce del día se encontraba arrojado en su cama un muchacho, solamente con su pijama compuesto por un pantalón corto de color negro y una playera de color blanco, con una cara de sufrimiento debido a la temperatura.

― ¿Como puede ser posible que alguien viva con este calor? ¿Qué clase de monstruo con forma de dinosaurio rojo creó algo tan horrible como esto? ―Decía el muchacho sudado

No pasó mucho tiempo para que una almohada llegará a la cara del joven, este tardó unos segundos en sacarla de su rostro para levemente girar su cabeza hacia la puerta con cara de desanimo.

En el marco de la puerta se encontraba una chica, alrededor de 13 años, un largo cabello negro y rasgos similares al chico, vestida con una falda corta de color azul marino y una blusa con tirantes blanca que en el medio tenía la imagen de un Gengar.

― ¡Despierta holgazán! Se supone hoy comienzas tu aventura

― ¿Mi aventura?... ¡Espera! ¡¿Qué día es hoy?! ¡¿Qué hora es?! ―Dijo el joven levantándose de golpe de su cama

―Son más de las doce, si no llegas al laboratorio dentro de media hora tendrás que esperar otra semana...Si sigues así vamos a empezar los dos juntos dentro de dos meses hermanito

Como un cometa el muchacho salió de su habitación, tomando la primera ropa que vió y apartando rápido pero gentil a su hermana menor.

― ¡Gracias Hika! ¡Nos vemos entonces dentro de dos meses! ―Dijo desde el otro extremo del pasillo entrando al baño

―Ese Toka, espero no le de la pereza en su viaje
-o-
Quedaban no más de diez minutos y Toka corría lo más fuerte que podía por las calles, esquivando personas y otros Pokémon hasta que por fin logró llegar hasta un enorme edificio que desde afuera parecía una especie de centro de investigación y eso era lo que era, un laboratorio.

Entró por las puertas automáticas de vidrio, hacía 3 semanas que le pasaba lo mismo, no podía iniciar su aventura por sus tardías llegadas, pero ya sabía quien sería su compañero gracias a la postulación que había hecho antes con el mismísimo profesor Oak, solo tenía que ir a recogerlo y todo estaría zanjado.

Se acercó a un mesón donde como bestia comenzó a tocar una campanilla, no le daba ni un segundo de que el agudo sonido terminase cuando otro toque le llegaba,  en eso llegó una asistente del laboratorio con una taza de café en su mano.

― ¿Sí? ¿Ocurre algo? ―Preguntó la mujer tomando un sorbo

―Vengo a buscar a mi Pokémon, mi nombre es Toka, Kazano Toka

― ¿Kazano? Ya veo, tu eres el muchacho que debió empezar su viaje hace tres semanas atrás, tenemos un problema, debido a tu tardanza tu Pokémon acabó evolucionando y por reglas no podemos dejarte partir con un Torracat

― ¡¿Qué?! N-No puede ser ―Exclamó el chico hundiendo su cabeza en el mesón

―Pero no te preocupes, sabíamos que algo así podía pasar, no eres el primero ni el último al que le ocurrirá algo como esto así que tenemos preparado un Pokémon para un caso así, ¿Me permites tu identificación? ―Dijo la científica con una sonrisa

―Sí claro, aquí está

Toka pasó una pequeña tarjeta de color verde, la joven mujer la recibió e ingresó en una computadora para registrar todos los datos necesarios, pasó alrededor de dos minutos de trámite hasta que nuevamente él recibió sus documentos.

―Kazano Toka, masculino, 15 años, puerto Franco, según la solicitud planeas afrontar la liga, está todo en orden, déjame ir a buscar a tu nuevo Pokémon y lo demás que necesites

―De acuerdo

Pasó nuevamente un pequeño lapso de tiempo hasta que la asistente llegó con una seis Pokéball, una separada del resto y unas pociones y un pequeño kit que contenía un mapa y un smartwatch, ya con todo listo lo dejó en el mesón para que el muchacho los guardara en su mochila, no se extrañó con la primera reacción que fue netamente ver cual era el nuevo compañero del chico.

Este tomó rápido la esfera y la activó, liberando a un pequeño Pokémon de apariencia reptiliana de color anaranjado y una simpática llama en su cola, ambos se miraron por unos segundos antes que el Charmander soltara un arañazo en la cara del muchacho que le provocó un grito mudo al instante.

― ¡Lo siento!, como no pudieron conocerse de antes este Charmander aún desconfía

―N-No se preocupe, fue mi culpa―Dijo Toka limpiándose la sangre de su rostro―Será difícil entrenar a un Pokémon que no confía en mí pero tratare de hacer el reto, ¿O no Darach?

Confundida la salamandra solo observó a su nuevo compañero antes de dar un bostezo y colocarse a dormir provocando el desconcierto de los dos presentes.

― ¿Darach? ―Preguntó la mujer

―Así es, ese era el nombre que había decidido ponerle a mi primer compañero y como este pequeño será entonces decidí que lo llevara

―Ya veo, pues buena suerte con tu viaje, si tienes tiempo recuerdale a tu hermana que pasé a ver a su Pokémon un día de estos para que vea cómo está creciendo

―De acuerdo, muchas gracias, ¡Darach vamos! ―Dijo guardando a su Pokémon en la ball y tomando todas sus cosas hacia la mochila

Así el muchacho salió del laboratorio en dirección a la ruta 1, no sabía lo que le esperaría pero con un compañero algo complicado no dudaría en que sería un viaje algo divertido.
Mostrar Ficha

Ficha de Entrenador
Nombre: Kazano Toka
Edad: 15 años
Sexo: Masculino

Ficha del Pokémon

[Imagen: XKfelVm.png] Charmander @ Darach

Habilidad: Mar Llamas
Nivel: 5 | Exp.: 0
-Arañazo
-Gruñido

Kit de Entrenador
Dinero: 2.000
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa •  SmartWatch
[Imagen: AmksQRC.png](x5)Pokéball • (x3)Poción
2
1
1
Responder
#20
Capitulo 1: El inicio de las "hostialidades"



Puerto Franco, la costera ciudad que fungía como puerta de entrada a la región de Castella. La antesala de una aventura nueva y totalmente distinta a cualquier cosa que el hubiera visto. Sin embargo antes de que su aventura iniciara ya tenía que verse con un poderoso adversario.

-"Cagó en tó"-dijo-Ross, muchacho, solo a ti se te ocurriría apuntar la señas del "pofresor" Oak en el papel de bocata.

El muchacho de exquisita dicción seguía dando vueltas a ese papel manchado de aceite y grasa en el que la dirección se había hecho ilegible hace mucho. No apreció el barrio costero ni sus penetrantes aromas a salazón y aceite, tampoco la brisa cálida que movía los ondulantes vestidos blancos de las viandantes...No, no se percató de nada.

-¡Ay!-exclamó una joven, además de dolorida, voz femenina antes de caer al suelo
-¡Perdone buena moza!-exclamó de inmediato un sonrojado Ross que de inmediato ayudó a levantarse a la joven contra la que había colisionado.
-No...No importa-dijo la chica algo sorprendida por el marcado acento rural de su joven interlocutor-Gracias por ayudarme, ahora si me...
-¡Espere "señorica"!¿Podría usté indicarme "ande" esta el supositorio del "profresor" Oak?
-Suposi...¡Ah, el laboratorio!-dijo la jovencita-Desde aquí tienes que hacia el oeste, cuando veas una gran colina sabras que has llegado
-¿Mandé?
-Por allí-se limitó a decir la chica señalando la dirección con su dedo-Buena suerte-añadió mientras una gruesa gota de sudor bajaba por su sien.
-¡"Munchisimas" gracias!¡Es "usté" más "apañá" que el pan "congelao"!

El joven rascó su pelo castaño y tras volver a despedirse de la amable desconocida emprendió a carrera la cual no pudo evitar que una sonrisa se escapara mientras se daba la vuelta de nuevo a su vida diaria. 

Corrió a toda velocidad por donde le indicó la joven, paulatinamente las casas de estilo colonial, las estrechas y antiguas callejuelas perfectamente diseñadas para disminuir el pernicioso efecto de los rayos del sol, todo eso fue quedando atrás para hacer paso a una verde colina y encima de la misma, como la amable desconocida le dijo, el laboratorio del profesor Oak

-Aquí vive ese "gachó"-jadeó Ross en los pies de la colina-¡Vamos p´arriba!

Lejos del mundanal ruido de la ciudad otro tipo de sonido fluía en el laboratorio de Oak. Científicos que trataban de mejorar al mundo de los Pokémon, sin escatimar incontables horas de esfuerzos...

 -¡Panda de vagos!-se quejó el profesor Oak-¿Es que nadie escucha la puerta?¡Soy Oak!¡Yo no debería de abrir las puertas!

El afamado y aclamado científico abrió la puerta para ver a un joven de pelo castaño revuelto y también bastante sucio debido al sudor.

-¿Ross Fleurer?-quisó confirmar el profesor que portaba en la mano una carpeta llena de solicitudes de entrenadores.
-Sí-respondió entre jadeos-El "mismitico" que...-comenzó a hablar para de inmediato darse cuenta que, en esta situación sí debía de tratar de controlar su lengua-Sí, soy yo.
-Estupendo-dijo el científico- primeramente te hago entrada del SmartWatch y un mapa, entre otros utensilios. Seguro que los encontraras muy útiles
-Gracias, lo meteré ahora mismo en el petate-dijo Ross.
-Y ahora-dijo el profesor- Lo que seguro que estabas esperando.

El profesor abrió una lujosa esfera negra y de esta, tras disiparse un intenso brillo que surgió del interior de la misma, apareció una criatura de un brillante color azul parecida a un rollizo bebe oso

-¡Manch!-expresó la criatura

-¡Que "cosica"!¡Tiene unos "brillicos" que ni el coche nuevo del Ataulfo!¡El Ataulfo es el alcalde del pueblo que tuvo que comprar un coche nuevo cuando el Granbull del Ceferino le arrancó "toa" la carrocería al viejo!
-Además-continuó el profesor, ignorando el exabrupto el exterior- Este Munchlax shiny...
-Se dice variocolor-dijo el de florido apellido.
-Sí, como sea, este Munclax variocolor-añadió con rentintin -ha sido modificado genéticamente para que no tenga que a hacer frente a las exigentes peticiones alimenticias de esta especie y su evolución.
-Eso no ha "sonao mu etico" señor "cientifisto"-dijo un Ross que seguía emocionado por su nuevo pokemon-Pero la verdad es que no le hubiera "venío ná" mal la Ramona-añadió el jovén que ya estaba en una incontenible diarrea verbal-La Ramona es la más gorda de las mozas de mi pueblo, pero tiene a "tós" los muchachos "casaeros" detrás de ella por que...
-¡Cállate estúpido paleto!-interrumpió Oak visiblemente desquiciado-¡Tienes las neuronas justas para no cagarte encima cada vez que abres la boca!¡Dudo que tengas el coeficiente intelectual suficiente para poder resistirte al deseo de procrear con familiares de primera línea de consanguinidad! 

Ross Fleurer cerró la boca, igual el Munchlax, también todos los científicos que por allí rondaban, todos parecían tener miedo de decir algo. Era un ambiente ciertamente tenso.

-¡Que sepa "usté"!-dijo el aludido visiblemente enojado-¡Que sepa "usté" que he "entendió" "ca uno" de los vocablos que acaba de eruptar!-añadió mientras, ya con la mochila cargada, cogió a su pokemon de la mano-Yo y aquí mi colega "reborondo" nos vamos a patear "toica" la región y "vamoh" a encontrar a un buen plicapleitos-continuó mientras ya estaba con la puerta abierta-¡Te "vah" a cagar "toa" la patas "p´abajo"!-finalizó para dar un severo portazo.






Mostrar Ficha

Ficha del Entrenador

Ross Fleurer |  Edad: 15 años

Ficha del Pokémon


[Imagen: RoZMhAl.png] Munchlax |  Ñam
 | Habilidad: Sebo
Nivel: 5 | Exp.: 0
-Lenguetazo | -Metrónomo | -Placaje | -Rizo Defensa

Mochila
Dinero: 2.000
[Imagen: AmksQRC.png](x5)Pokéball • (x3)Poción


Objetos Clave
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa •  SmartWatch
1
1
Responder
#21
Episodio 02
La mañana nos encontró a mi nuevo compañero y a mi durmiendo a pierna suelta. Katze compartió la cama conmigo, era lo menos que podía hacer con el felino después de pasar quien sabe cuanto tiempo 'dentro' de huevo.

Después de asearme y recoger todo bajamos a desayunar, el personal del Centro Pokémon muy amablemente nos facilitaron un desayuno sustancial el cual deboramos con gusto. Aproveché el momento para educarme un poco más acerca de mi compañero, que resultó bastante interesante.

Dándole un último vistazo al reloj decidí que era el momento de ponernos en marcha e iniciar oficialmente esta aventura. En mi mano tenía la pequeña espera negra y dorada que se me había entregado para Katze, le dí un par de vueltas y luego presioné el boton que hacia que se hiciera más grande.

Lo siento, amigo. Sólo será por un momento. —y sin aviso lancé la pokébola al felino quien fue absorbido por un rayo rojo, luego de agitarse un poco se quedó estática. Ahora la pokébola le pertenecía.

Fue más el tiempo que tardé arrojando la pokébola que liberando al hurón de la misma. Definitivamente no es un viaje que deseo iniciar solo; sin más salimos del Centro Pokémon rumbo a las afueras de la ciudad, el espectáculo multicolor de las calles era agradable a la vista. Con el gran felino a mi lado, esta vez caminando sobre sus cuatro extremidades, llegamos a nuestro punto de partida.

A nuestras espaldas iba quedando la pequeña pero agitada urbe costera, una pradera casi infinitiva nos esperaba más adelante. El sol brillaba y una brisa fresca con una pisca salobre llegaba desde el mar. Respire profundo y comencé la marcha, teníamos que hacer un buen tiempo o de lo contrario nos tocaría dormir a un lado del camino.

Después de veinte minutos de caminata Katze se detiene bruscamente y se posa sobre sus extremidades traseras, mira a un lado a otro olfateando el aire.

¿Sucede algo, amigo? —le pregunté al hurón quien respondió con un leve gruñido.

La hierba alta del lado derecho se agito un poco y se escucharon algunos sonidos, un par de orejas marrones se asomaban y desaparecian de forma intermitente. Deben ser pokémon, me dije; era hora de poner a prueba a mi compañero.

¡Ve por ellos, Katze! —alenté al felino quien no tardó en saltar a la hierba.

La hierba agitándose, gruñidos, pequeños gritos fue lo que ocurrió en los siguientes dos minutos; de pronto en medio del camino salió una de esas criaturas seguida de Katze, había logrado separar a su presa del grupo.  El dispositivo en mi muñeca no tardó en identificarlo como Sentret; un pokémon de bajo nivel ideal para mi inexperto compañero.

Katze, usa Arañazo. —el pokémon obedeció al instante y con su filosas garras rojas atacó a su rival que pudo esquivar en último momento el ataque disminuyendo su daño, para luego atacar de igual forma con sus diminutas zarpas.

Ahora vamos con un Ataque Rápido. —la velocidad del felino era superior y sin tiempo de reaccionar embistió al Sentret y lo arrojó dos metro atrás. El pokémon explorador se puso de pie rápidamente y contraatacó con un Arañazo.

Usa Malicioso. —el felino clavó la mirada en su rival el cual quedó desconcertado por unos segundos, lo suficiente para un golpe final. —Acabalo con Tajo Umbrío, Katze.


Las garras del felino se rodearon por un aura siniestra y lanzó un tajo desde abajo golpeando de lleno a su rival dejándolo fuera de juego.  Titubié un poco si debía capturarlo o no, y en medio de la indecisión el Sentre logró recuperarse lo suficiente para escapar a la hierba y reunirse con sus compañero. Eso no importaba, la victoria era nuestra. Revolví el suave pelaje blanco del gato en modo de recompensa por el combate que acababa de tener, las heridas que había sufrido era mínimas. Ya descansaríamos en un lugar más idóneo para recuperar fuerzas.

Experiencia actual: 0
Experiencia ganada: 120


Mostrar Mi Equipo
[Imagen: 8ID1hFa.gif]
[Imagen: 3kejg24.png] Zangoose | [Imagen: S8l1hIr.png] Katze
[Imagen: 6ADa4Cs.gif] | Habilidad: Ímpetu Tóxico
Nivel: 5 | Exp.: 120
-Arañazo | -Malicioso | -Ataque rápido | -Tajo Umbrío

Mochila
Dinero:
2.000
[Imagen: qXRJjzg.gif]
[Imagen: AmksQRC.png](x5)Pokéball •
[Imagen: F1RxlKW.png](x3)Poción

Objetos Clave
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa • 
[Imagen: S5LiXdt.png] SmartWatch

[Imagen: Q8Btjas.png]
• Indigno de ser humano •

Mi Aventura en la Liga Valora
Episodio #02
2
1
Responder
#22
Capítulo 3
 
     Ya era un nuevo día de aventura para Alec y Sonriente, ambos recorrían la ciudad, el chico sentía que ya era tiempo de abandonar Puerto Franco, para proseguir por la ruta uno y llegar a la siguiente ciudad. Sin embargo, cuando se disponían a abandonar el Centro Pokémon, una chica lo retuvo en la recepción.
 
     —¡Espera! —gritó la chica, llevaba el pelo tomado, su ropa era en general de colores claros— ¿Eres entrenador pokémon?
 
     —Sí —le contestó, mientras que el Gastly levitaba cerca de él—. ¿Por qué? —preguntó ingenuamente.
 
     —¿No te gustaría una batalla? Pienso participar en la Liga —comenzó a explicarle— y todo eso, ahora me dirijo a la siguiente ciudad, pero antes de adentrarme en la ruta uno me gustaría que mi entrenar a mi pokémon. Necesita más experiencia. Por cierto, soy Lisa.
 
     <<¿Por qué me cuenta todo eso? —pensó Alec— Pensé que sólo quería una batalla.>>
 
     —Claro…y soy Alec —contestó el chico con timidez en su hablar.
 
     Se dirigieron hacia la parte trasera del Centro Pokémon, ahí había un campo de batalla para encuentros casuales entre entrenadores. No obstante, ya se estaba librando un enfrentamiento. Los pokémon luchando era de un nivel más alto, uno parecía un humano hecho de cactus, mientras que el otro era como un gallo, pero también con aspecto humanoide.
 
     El duelo cesó, dando por ganador al cactus. Alec y Lisa se acercaron al campo de batalla, posicionándose en lugares opuestos para el encuentro.
 
     —¿Listo? —preguntó la chica, a lo que Alec contestó moviendo la cabeza de manera afirmativa, no era muy expresivo a la hora de conversar— ¡Fomantis!
 
     Una pequeña criatura apareció de la cápsula bicolor lanzada por la chica, su aspecto era difícil de describir, era una mezcla entre una planta y alguna especie de insecto. Tenía grandes ojos rojos y oscuros, unas formaciones verde claro rodean su cabeza, emulando mechones de cabello, con una pequeña bombilla verde oscura brotando del centro de su cabeza. Alrededor de su cuello poseía un collar de hojas cortas, de color verde oscuro, y cuatro hojas más claras verdes con puntas blancas se extendían de su cuello, dos en la parte delantera, como si fuesen brazos de guadañas, y dos en la parte posterior. Su cuerpo principal era de color rosa pálido con una gruesa franja de color rosa oscuro en la parte delantera y trasera. Además, poseía una cola rechoncha y dos piernas cortas.
 
     —Que pokémon tan extraño, jamás lo había visto. Consultaré la pokédex —sacó un aparato rojo de su bolsillo.
 
     —Fomantis, el pokémon filo hoja —dijo la pokédex—. Al salir el sol, expande sus cuatro hojas buscando la luz. De su cabeza emana un agradable aroma.
 
     —Aquí dice que es tipo planta —se dijo así mismo.
 
     —¿Vamos a pelear o no? —demandó saber Lisa, no parecía ser impaciente, pero Alec se lo estaba tomando con mucha calma.
 
     —Ah, sí, lo siento —se disculpó—. Sonriente —el Gastly apareció ante Fomantis.

[Imagen: Gastly_XY.gif]       vs       [Imagen: Fomantis_SL.gif]
Sonriente Niv. 5           Fomantis  Niv. 5

 
     —Comencemos. ¡Fomantis, usa corte furia!
 
     La planta con apariencia de insecto saltó hacia el gaseoso pokémon de Alec, con sus hojas frontales en alto, dispuestas para hacerle varios cortes, no obstante, a Sonriente sólo le bastó con desaparecer ante sus narices, evitando así la ofensiva.
 
     —Canto mortal —el Gastly cantó una tétrica melodía, tan escalofriante que hizo tiritar a los presentes, incluso a Alec—. Te quedan tres turnos antes de que Fomantis caiga derrotada, tendrás que vencerme antes de eso —advirtió.
 
     —Creo que puedo hacerlo. ¡Follaje!
 
     La Fomantis lanzó una ráfaga de viento llena de hojas filosas, todas direccionadas contra Sonriente, esta vez, el Gastly no logró evadirlas, recibiendo todas las hojas en su oscuro rostro. Un poco de su gas se esparció debido al viento.
 
     —¡Hipnosis! —el pokémon de Alec apareció frente a la Fomantis, observándola directamente a los ojos, sin embargo, ésta cerró los ojos, Lisa alcanzó a ordenarlo al escuchar el comando del chico— Maldita sea —se dijo—. ¿Acaso a todos se les va a ocurrir cerrar los ojos?
 
     —No sé de qué hablas, pero te derrotaré. ¡Corte furia! —aprovechando la cercanía, Fomantis le propinó dos cortes justo en el centro del rostro de Sonriente, donde las hojas habían golpeado antes.
 
     —Lengüetazo —el Gastly también tomó ventaja de la corta distancia entre ambos oponentes, para pasarle la lengua por todo su rostro. La planta con aspecto de bicho sintió una leve corriente recorrer su cuerpo, no logró moverse.
 
     —Maldita sea —regañó Lisa—. ¡Follaje! —pero la Fomantis no logró ejecutar el movimiento, la parálisis no se lo permitió.
 
     —Sonriente, no hagas nada.
 
    La chica lo observó extrañada, dispuesta a pedirle una explicación a Alec por su orden, pero no tardó en observar la respuesta. Fomantis se desplomó en el suelo, ya no podía moverse. Canto mortal había surtido efecto.
 
     —¡Maldición! —la chica regresó a su pokémon a la pokéball, luego sacó algunas monedas de su bolsa y se le acercó al chico— Aquí tienes doscientos cincuenta pokécoins por haberme ganado, no te daré más. Adiós.
 
     Lisa se retiró sumamente indignada, había perdido de una manera fácil.
 
     —Que mala perdedora —comentó Alec a Sonriente—. Al menos tenemos más dinero. Pero sucede algo —el Gastly lo observó sonriendo, aunque con curiosidad—. Tendremos que seguir en la ciudad, necesitas descansar. Saldremos en la tarde. Vamos a comer algo, tengo hambre.

Mostrar Inventario
Equipo
[Imagen: Gastly_XY.gif]
Sonriente (Gastly ♂) [Imagen: JO8FnBs.png] Niv. 6
Tipos: Fantasma - Veneno
Habilidad: Levitación
Exp: 50
Movimientos:
Hipnosis - Lengüetazo - Rencor - Canto mortal

Mochila
Dinero: 2500 - Ficha de Entrenador [Imagen: VRIeVFd.png]
Mapa [Imagen: 0n13ktF.png] - SmartWatch [Imagen: V9xr8wo.png]
Pokéball (x5) [Imagen: AmksQRC.png] - Poción (x3) [Imagen: F1RxlKW.png]

[Imagen: giphy.gif]
1
1
1
1
Responder
#23
Capítulo 4 - Sin dolor, no hay gloria

Un nuevo y tercer día, al menos en mi viaje. Comienza en Valora. El cantar de algunos Pokémon y el grito de algunas personas presentes en el estanque hace que me despierte poco a poco. Pestañeo torpemente mientras abro los ojos y veo que Riven me mira expectante y con una ligera sonrisa. Como si hubiera esperado ahí por horas. Apenas ve que reacciono y se alegra, dando un pequeño brinco y pronto corre a abrazarme en la cara, acurrucándose conmigo.

No evité reírme ante la reacción del canino, pronto se separa y le digo:

—¡Hey! ¿Cómo amaneciste. eh? ¿Cuanto llevas esperándome?—. Dije mientras Riven pone una expresión reflexiva y se encoje de hombros.

—Je, como sea. Es lo de menos realmente, hey. ¿Estas bien? Sin dudas te ves mucho mejor.—apenas termino y el canino asiente gimiendo, sin dudas se le ve igual de activo como en un comienzo.

—Bueno amigo, vamos entonces. Tenemos un pueblo que alcanzar—. Digo y Riven asiente sin más, recojo mi mochila y abro al fin la tienda, nada parece cambiar salvo que hay nuevos visitantes e inclusive que algunos otros se han quedado aún. Varios charlan, otros juegan y otros pocos combaten.

Bajo junto con Riven la pequeña colina ahí presente y lo observo un momento, parece aún querer jugar. No evito sonreír y le digo:

—Hey, ¿Quieres jugar? ¡Adelante! Quien sabe si después se presente la oportunidad... ¿No lo crees?—Riolu me mira sorprendido, como si no creyera lo que le acabo de decir y añado:—¡Ve! Como dije, no hay presión. Así por mucha competencia que tengamos, sé que muchos no pasarán del primer gimnasio, al menos no a la primera. ¡Disfruta pequeño!—Riven se alegra en serio y pronto comienza a correr con un grupo de Pokémon que se hallaban jugando por ahí, claro, pertenecientes a otros entrenadores, pues no creo muy conveniente que hayan salvajes por aquí. ¿Verdad?

Sin más me siento a observarlo, con una ligera sonrisa, pronto recuerdo a Caterpie, así que saco la esfera, la agrando y la arrojo para que salga también, sin dudas también se ve más entero que antes.

—Hey, gusano. ¿Gustas hacerle compañía al pequeño? Sé que te has de sentir mal ahora, pero vamos. Eso no quiere decir que seas encerrado por siempre, ¿no lo crees?—. La oruga me mira confundido, al ver a Riven jugar lo comprende, me mira un momento más y pronto expresa felicidad, sin mas y como puede, trata de unírseles.

¿Qué juegan específicamente? Nada extraordinario realmente, se atacan de manera amistosa y nada potente, a veces se persiguen, otras, se avientan a las aguas. En resumidas cuentas, se dan pequeñas guerrillas. No evito reírme con uno que otro evento que se dan entre ellos y me cruzo de piernas, dejando mi brazo izquierdo sobre estas y utilizo mi codo derecho como soporte para recargar mi cabeza sobre mi mano derecha.

En ese momento, me detengo a pensar un poco mientras veo a mis Pokémon jugar un rato... ¿Porqué hago esto? Digo, no es como que realmente no sepa el porqué estoy aquí, estoy para volverme alguien poderoso, participar en la Liga y posteriormente, ganarla. Con eso, demostraría que no hay oponente para mí, y probablemente hasta el mismo Giovanni vendría en persona para instalar una base secreta aquí en Valora. Sería prácticamente su mano derecha si gano la Liga y pues, reitero, si gano. Nadie será un oponente para mí.

Aún así, ¿porqué lo hago? Nunca conocí del todo a mis padres, apenas tengo una visión borrosa, una muy tenue de ellos, ni siquiera sé si las "voces" que escucho intentando recordarlos son de ellos realmente, o he escuchado tantas voces, he visto tanto, he conocido auténticas figuras paternas que los he disfrazado y ya nunca más podré volverlos a ver. Ho-Oh, aquella legendaria ave me secuestró. Y claro, dependiendo de ellos, me habrían buscado, cosa que resultó en un tremendo fracaso.
No sé si ya se hayan olvidado de mí, si me hayan dado por muerto, o si inclusive ellos ya han fallecido. Lo que sí, es que fue una auténtica tortura estar en el Neo Team Rocket. Ese tipo con la máscara, nuestro antiguo líder. Atemorizaba, era increíble que fuese un niño también.

Ni siquiera conocí bien el nombre ni rostro de mi compañera, Silver por lo que me enteré, al menos lo logró. Pero ese no fue mi caso. Analizándolo un poco, me doy cuenta que realmente no quisiera ser un entrenador Pokémon. Me obligaron a serlo, y creo, que por eso. Es que muchas veces cometo errores y fracaso con cosas que debieron ser obvias. ¿Pero entonces para qué tomarse la molestia de secuestrarme? Simplemente no lo entiendo, técnicamente, jamás he sido libre, pues posteriormente sería reclutado por el Team Rocket pasado un tiempo.

Y ahora estoy aquí, en Valora, practicando como puedo hasta que quede cara a cara con su Liga. No será sencillo, ni corto, ni mucho menos rápido. Será muy difícil, pero, aún así. Espero cumplir con mi objetivo ¿porqué? Porque no me queda nadamas, no tengo nada que perder si me descubren o inclusive, asesinan. Cualquier otro entrenador puede tener el motor que se le plazca, como ser simplemente el campeón para que sus padres se sientan orgullosos, para ser ricos, por capricho, para descubrirse a uno mismo. Pero... Siempre hay alguien, hay algo, por el que luchan. ¿Yo? Lo hago porque realmente no tengo a donde ir ni que hacer, si habría rechazado al equipo, seguramente estaría muerto o en deplorables condiciones, pues estaba muy mal cuando me reclutaron, ellos me acobijaron y me cuidaron mientras me entrenaban. A pesar de todo, de alguna forma, creo que les llamo la atención.

Me guste o no, tengo una misión... Y voy a cumplirla.

Dejé que el tiempo pasara y así fue, los Pokémon jugaron hasta el cansancio, muchos se unían, otros se iban, solo para que otros nuevos los reemplazaran, ese fue el caso de Riven y Caterpie quienes en verdad estaban exhaustos. Así que lentamente se regresan conmigo y les termino por decir que vaya que se divirtieron. Estos sin más se dejan caer y descansan.

Dejando pasar un poco más el tiempo, decido al fin que es tiempo suficiente, igual, parece que los chicos están bien.

—¿Están listos? Me parece que hemos descansado lo suficiente—ambos me asienten y sin más, me levanto, acto seguido Riven hace lo mismo y Caterpie, pues, simplemente se acomoda.

—Dejaré que vayamos los tres juntos, ¿qué les parece? Vamos, uf—me estiro un poco—entre mas pronto alcancemos el próximo pueblo, mejor.—sin más, comienzo a abandonar las Aguas Termales Woodbrin.
 


Paso de entre algunos arbustos y miro alrededor. No parece haber nadie, así que avanzo a paso firme, generándose un silencio entre los tres, apenas percibiéndose mis pasos y el deslice de Caterpie, el viento sopla de manera sutil pero agradable, pronto, bajo una oreja de la mochila y la abro para sacar el mapa el cual le echo un vistazo en lo que avanzo...

—Uh, veo que me he estado equivocando, no es pueblo, es una ciudad. Y dice llamarse "Ciudad Nerea" nada mal, vería el resto de sitios de no ser que siempre termina siendo abrumador, mejor con tiempo iremos viendo de que va todo esto. Bueno, lleguemos a la dichosa ciudad cuanto antes—. Digo y sin más guardo el mapa y me vuelvo a acomodar la mochila, pasa otro lapso de silencio cuando un arbusto a la izquierda se mueve impacientemente. Tanto Riven como Caterpie se ponen atentos cuando del arbusto, sale un Rattata.

—Huh, un Rattata, sencillo.—me dije a mí mismo y añado—Riven... Eres el elegido—escucho como me gime afirmando y sin mas avanza quedando enfrente mío.

—Parece que el pequeño quiere pelear, ¡así que atacaremos primero! ¡Riven! ¡Ataque rápido!—Riolu sin más corre y toma una gran velocidad, por lo que el Rattata resulta impactado pero aun así logra recuperarse rápido y termina por utilizar Látigo ahí mismo, impactando al canino quien esta vez, por su habilidad no retrocede. Aunque se nota que se siente más debilitado.

—¡De nuevo Riolu!—este asiente y lo intenta de nuevo, el golpe resulta uno bastante certero sacando de combate al Pokémon, pero no era todo cuando de la nada, otro Pokémon utiliza Ataque rápido sobre Riven quien no lo ve venir y resulta derribado, dañándose más de lo normal, otro Rattata, tal vez pariente, se le veía sumamente molesto ante lo que acababa de presenciar.

—¡Maldición, Riolu! ¿Estas bien?—este se levanta como puede y asiente con una ligera sonrisa, se pone firme y veo como la rata quiere utilizar Placaje

—¡Aguante!—Riolu se tensa y recibe el impacto el cual, logra soportar—¡Patada ígnea!—inmediatamente, llamas en su pata derecha emergen, empuja levemente al Rattata y le da una gran patada empujándolo bastante, aunque no cae ni lo incendia esta vez. El Pokémon se pone serio y va a utilizar Látigo cuando exclamo:—¡Esquiva!—sin más, Riven esquiva y añado:

—¡Patada ígnea! ¡Ahora!—y así, Riolu lo intenta de nuevo acertando otra vez y sacando de combate al dúo. Estos, a pesar de lo que aparentan, salen despavoridos de la presencia del pequeño Riolu...

Riolu: Exp. Obtenida: 200 Exp. + 100 Puntos de Exp previos = 300 Exp. ¡Sube de nivel! ► Nv. 7 | Exp: 100

—Uf... ¡Buen trabajo Riven! ¡Sin dudas estoy orgulloso! ¿Cómo te sientes?—esta vez, el canino me responde con un gesto entre alegre y agotado, no entendía del todo porqué. Pero los ataques lo habían dañado bastante más de la cuenta. Al revisar el SmartWatch y repasar el movimiento, noto como sirve para reducir la Defensa del oponente.

—Ya veo, por eso te dolía más, ¿verdad? Tranquilo, estarás bien. Vamos, sé que estamos por llegar, vamos en el Kilómetro siete—Riven me asiente algo desganado y Caterpie me sigue los pasos, nuevamente, avanzamos sin más.

Pasaron varios minutos cuando una fugaz sombra pasa encima nuestro, eso nos hizo voltear pero no había nada, al menos eso creímos cuando de pronto. Un Pidgey aterriza en nuestro camino, sin embargo, por alguna extraña razón, este se le veía molesto.

—Uh, vaya, ¿estará molesto por tanto "caos" con nosotros?—pero antes de poder decir más, Riven se coloca enfrente, me extraño como a la vez me preocupo, nunca le dije que quisiera que él pasara, y menos con el cierto nefasto estado en el que se encontraba, pues, ya empezaba a necesitar de un Centro Pokémon.

—Riven, ¿qué haces?—este sin más se coloca en pie de guerra, apenas voy a cavilar lo que sucede cuando de pronto, el Riolu utiliza Ataque rápido logrando impactar al ave, pero esta utiliza Ataque arena golpeando al canino y cegándolo.

—¡Ah! ¡Uh! ¡Riven! ¡Esquiva!—pero Riolu eleva sus sensores y trata de presentir al Poke en cuestión aunque fracasa, es brutalmente impactado por un Placaje y pronto el Pidgey comienza a volar.

—Riolu...—es lo único que alcancé a decir cuando Riven comienza a quitarse la arena de encima y a recuperar la vista pero es prontamente azotado, elevado y golpeado para ser rematado por un Tornado... Ese movimiento da el jaque mate a Riven en especial si es tipo Lucha. Eso hace que me preocupe de sobre manera y veo como Caterpie valientemente se coloca enfrente con un gesto serio para confrontar al ave.

—¡Caterpie! ¡No!—la oruga se confunde y me mira extrañado mientras añado:—¡Mejor vámonos! ¡Ese Pidgey puede tomarte como su presa fácilmente! ¡Vamos!—Caterpie se ve sumamente confundido, mira una vez más al ave quién aún así se le ve molesto, de igual forma, comienza a elevarse y al escuchar mi insistencia, decide hacerme caso y comienza a retroceder.

Sin mas corro a recoger a Riven y exclamo:

—¡Vamos! Dejemos a esa ave en paz—. Dije como último y comenzamos a escapar, dejé que Caterpie me saltara encima y como pude, evitando uno que otro Tornado de su parte, logré meterme en una pequeña sección de árboles y ocultarme entre una maleza, esta buscó con detenimiento pero pasados unos minutos, no nos encuentra. Y al fin decide irse.

—Ugh, bueno, parece que es todo—. Dije y bajo mi mochila para sacar una Poción y de a poco, se lo hago beber con cuidado a Riolu. Este, aunque agotado, se lo bebe y comienza a eruptar un poco. Se aclara la garganta y pronto parece estar mucho mejor, pues hasta una agradecida sonrisa se dibuja en su rostro.

—¿Estas bien? Riven, ¿porqué hiciste eso? No debiste porqué actuar a tu manera—Riven pronto quita su sonrisa y mira a un lado apenado.—oye, no te sientas mal, e-en realidad. Lo hiciste bien—le sonrío—. Solamente procura no ser precipitado, ¿de acuerdo? Procura escucharme, siempre, yo sé que quieres demostrarme tu valor y tus ánimos, pero si seguimos así solamente nos meteremos en serios aprietos. No vuelvas a asustarme, ¿esta bien?—Riven no puede quitar su gesto apenado, pero igual me mira y me asiente ligeramente para volver a sonreírme. Le regreso el gesto.

—¿Estas bien? Ya nos falta muy poco—Riolu asiente nuevamente y de un salto se baja, moviéndose de manera activa denotando su recuperación.

—Jejeje, esta bien, esta bien. Te creo, tú puedes quedarte ahí en mi cabeza, vamos chicos. Avancemos con cuidado—sin nada más que decir, salí y con cierta cautela seguimos nuestro camino.
 


Pasaron un par de horas, mientras el ambiente empezaba a delatar que la noche no tardaría en caer nuevamente. Eso me impresionó, aunque analizándolo bien, puede que hayamos perdido como unas tres horas más en las Aguas Termales, otras tres en la Ruta, una más escondiéndonos y otra llegando al fin a Ciudad Nerea. Ok, puede que los cálculos estén mal, pero es una suposición, igual, el tiempo se fue volando con tanto evento.

—Bueno muchachos, ¡hemos llegado a Ciudad Nerea! ¿Y qué tenemos por aquí?—. Exclamé bastante emocionado, miré alrededor admirando la ciudad.

Un sitio sin duda alguna más pequeña que Puerto Franco, aunque su actividad no dejaba de ser la misma, no tanto que carguen y descarguen, si no que preparen los centenares de productos para su exportación, algunos camiones se estaban cargando, ya listos para partir mientras otros apenas comenzaban, algunos otros mas bien apenas descargaban mientras que a muchos otros la labor iba por la mitad. La gente parece ser igual de neutral y tranquila que en el puerto. Aquí no hay combinaciones de diferentes culturas, pero sí que hay residencias por doquier, siendo de dos pisos.

Tranquilamente vago por sus calles, escuchando los balbuceos de la multitud, curiosamente un ambiente húmedo y frío podía sentirse ahí, tanto como para que esta vez cerrara mi chamarra y continuáramos nuestro camino.
Riven y Caterpie miraban igual de atentos y en cierta medida maravillados con algunas tiendas, siendo críticos, no era la gran cosa, pero la variedad de Valora mismo se podía ver y sentir. Sin más vi una tienda de diversas cosas, ahí vi que vendían algo de comida y dulces para Pokémon, sin mas, recordando algunas anécdotas y a un ex-rival del Neo Team Rocket, compro una barra de chocolate y una Baya Aranja, le doy la barra a Riven, abriendo el paquete mientras la Baya se lo doy a Caterpie, quien amablemente se baja para comenzar a comerlo, se les ven muy a gusto.

No evito sonreír ante la tierna escena de ambos cuando noto que una mujer se queda viendo un tanto a lo lejos, la miro un momento pero pronto se va. No le dí importancia y dejé que pasara el tiempo, poco después, ambos terminan, agradeciéndome de sobre medida el gesto, pues no habíamos comido nada desde ayer, al menos para Caterpie, ya que Riven y yo no habíamos consumido nada.

Continuamos avanzando mientras buscaba algo ansioso, hasta que al fin lo vi, un maldito Centro Pokémon. Sin más, me dirijo allí, a mis Pokémon ya les hacía falta algo de tratamiento, no pasan ni dos minutos cuando a paso acelerado, llego pero pronto una voz femenina me interrumpe:

—Eres bastante humilde y bueno con tus Pokémon para lo que se rumorea acerca de ti—. Dice la voz el cual me deja impactado, pero inmediatamente borro mi sorpresa y los tres nos giramos, es la misma chica de antes. La veo a detalle, porta una chamarra rosa aborregada por dentro, bastante grande, unas mallas negras y unas botas cafés aborregadas por dentro también. Es de tez blanca, con un largo cabello rubio amarrada a una coleta, ojos azules y de facciones un tanto delgadas. Ni idea de donde haya salido. Lo que me extrañaba era su vestimenta, aquí hace mucho calor como para vestir así, aunque lo cierto es que de alguna forma hacía mucho frío.

—¿Disculpa?

—Lo que escuchaste, mira, no es que te esté inculpando o algo pero, alguien me ha dicho que traes algo malo contigo

—... No entiendo, ¿porqué debería tenerlo?

—Reitero, me lo dijeron

—¿Quién?

—¿Tengo que decirlo?

—Bueno, al menos no sueltas información tan fácilmente como mucha gente acostumbra hacer, no sé de que hablas y no me interesa. Sí, confieso que llego a ser muy malo con cierta gente, pero eso no quiere decir que trate igual a mis Pokémon. Como sea, debo ir a curarlos y a cenar algo, desde antier que no he comido nada, yo no sé como sigo tan activo—. Dije y estaba por retirarme cuando ella me añade como último:

—Solamente quiero ver a esta región en paz, eso es todo. Hey, me parece que eres un amateur, pero aún así vas por la Liga. ¿No es verdad?—se acerca aunque dejando una distancia prudente—. ¿Sabes? Yo también quiero participar en la dichosa competencia, apenas inicié de hecho, yo también vi al profesor Oak, inclusive te vi entrar y salir. Solo que a mí me dieron al Pokémon en general, a ti me parece te dieron un huevo, que mas o menos sabiendo lo que andaba haciendo Oak, este es el Riolu que salió de él.

—¿A qué quieres llegar con todo esto?

—¿No es obvio? Quiero tener un combate

—Deja al menos curarlos. ¿No lo crees?

—No me pareces de ese tipo de gente que necesite "curarlos" para ganar, además, los niveles están muy reñidos, o al menos eso creo. Vamos, no cuesta nada, bueno, sí. Pero tú me entiendes—suspiro con bastante desgana y miro a los chicos, de alguna forma, parecen bastante animados para esto.

—Esta bien, tú ganas-

—Que sea dobles...—me interrumpió la chica cuando lo miré impresionado

—Vamos, así será más rápido, ¿no lo crees?

—Tengo mis dudas, pero realmente me da igual

—Si vas a competir no debería darte igual

—Solo vengo a probar suerte, realmente no me lo tomo tan en serio, aún.

—Eres raro, como sea—. Responde sin más la chica y saca dos Pokeball de su bolso y las arroja, saliendo de ellos un Meowth y un Tailow. Elevé la ceja ante la escena y pronto ella me aclara:

—Ruta 01, sí, nada especial, aunque creo que en la 02 también, aunque no he ido allá aún.

—Así que los capturaste, nada mal. Yo no los había visto

—Meowth fue el más complicado, bueno. ¿Comenzamos?

—Esta bien—. El frío comenzaba a sentirse, espero que esto acabe rápido.—¡Caterpie, Riven! ¡Adelante!

Los Pokémon se colocaron enfrente y con ello, abriendo espacio, algunas personas, siendo normalmente otros niños con sus padres u otros entrenadores, se detienen a ver el combate a la entrada del Centro Pokémon. Sin más, el combate da inicio...

Caterpie Nv. 5 • Riven (Riolu) Nv. 7 VS Meowth Nv. 6 • Tailow Nv. 5 • Gible Nv. 7 [Dobles]

—Escucha, te confesaré algo, la verdad es que tengo a tres Pokémon, si habrías capturado a uno más, seguro habría sido triples

—¿En serio? Como sea, realmente quiero ir a comer algo pero da igual. ¿Entonces me permite atacar primero?

—Adelante

—¡Muy bien! ¡Caterpie! ¡Disparo demora! ¡Riven! ¡Ataque rápido a Tailow!—sin más ambos reaccionaron como era debido cuando la chica exclama:

—¡Esquivenlos!—ambos logran evadir con facilidad el disparo de Caterpie pero Riolu esperaba su reacción y pronto, se impulsa estrellándose de cabeza contra Tailow a quién resulta—¡Maldición! ¡Es nuestro turno! ¡Meowth! ¡Gruñido! ¡Tailow! ¡Foco energía!—Riven aterriza y cuando apenas lo hace, Meowth suelta un gran gruñido haciendo que tanto el Riolu como Caterpie se intimiden y terminan por desconfiar, Tailow por su parte, aterriza y comienza a concentrarse, comenzando a concentrar fuerzas.

—¡Maldición! ¡Caterpie! ¡Repite! ¡Riven! ¡Patada ígnea a Meowth!—Caterpie repitió el proceso, Meowth vuelve a esquivar fácilmente pero ahora siendo Tailow el que se concentraba, no logra evadir el ataque y termina siendo atrapada por el escupe de Caterpie. Riven corre y salta para dar la dichosa patada, el cual resulta pero mas no logra incendiarlo, la suerte no anda de mi lado hoy... ¿Huh?

—Nada mal... ¡Tailow! ¡Picotazo a Riven! ¡Meowth! ¡Mordisco a Riven también!

—¡¡Maldición!! ¡Esquiva ese Pictoazo, Riolu!—. Exclamé en seguida y cuando veo que apenas se arrojan, añado:—¡Caterpie! ¡Placaje contra Tailow!—este asiente y calcula el momento adecuado, Riven por fortuna y por los pelos logra escucharme y evadir el ataque, mas no el tremendo mordisco que le propina Meowth, por lo que pareció, lo hacía retroceder, pero su misma habilidad se lo impidió. Sin más empuja al felino mientras que el ave es brutalmente impactada por un gusano.

—¡Vamos, Riven! ¡Ataque rápido a Meowth! ¡Caterpie! ¡Repite Placaje a Tailow!—ambos se avalanzan apenas dejando respirar a los oponentes

—¡¡Evadanlos!!—alcanza a gritar la chica pero ambos son impactados y Tailow es la que definitivamente no puede continuar, sin en cambio, Meowth se mantiene de pie.—¿Lo ves? Y tú decías que aún dañados no harían mucho. ¡Pero aún queda un último rival! ¡Gible! ¡Adelante!—. Exclama y pronto arroja la Pokeball para hacer salir a un pequeño dragón, esto es una broma...

Acto seguido, la fémina hace regresar a su debilitado Tailow, y Gible, entero, se prepara para la pelea.

—No sé si esto sea interesante, pero más que entretenerme mi estomago mas bien me esta estresando...

—Como sea, ¡Meowth! ¡Mordisco a Caterpie! ¡Gible! ¡Furia Dragón a Caterpie!—. Exclama la mujer, y el pequeño gusano, a pesar de no ordenarle nada, se tensa y logra esquivar la llamarada de Gible pero es emboscado por Meowth quien le da un enorme mordisco haciendo que chille y pronto, lo hace retroceder.

—¡Maldición! ¡Riven! ¡Patada ígnea a Meowth! ¡Ahora!

—¡Evade!—. Responde la chica, pero hacer que el felino retrocediera después del ataque, impidió que viniera venir al canino el cual le impacta aunque, nuevamente, no resulta ni incendiado ni debilitado.

—¡Maldición! ¿Qué están hechos de acero?

—¡Gible! ¡Ataque arena a Riven! ¡Meowth! ¡Repite, Mordisco a Caterpie! ¡Con esto ganamos!—y lo peor es que tiene razón, ya están muy mal mis Pokémon, tanta presión me va a provocar un desmayo...

—¡Ni hablar! ¡Esto aún no ha acabado! ¡Esquivenlos!—. Grito ya mas bien presionado y contra todo pronóstico, aún agotados los chicos logran evadir, apenas veo que resulta y añado:—¡Riven! ¡Ataque rápido a Meowth! ¡Caterpie! ¡Disparo demora!

—¡NI HABLAR! ¡Repitan una vez más, esquiven!—. Exclama la chica pero la proximidad de ambos hizo que mis Pokémon pudieran reaccionar y pronto, Gible es atrapado mientras que Meowth es impactado y al fin, cae rendido, aunque Riven se arrodilla de nuevo.

—¡No puedo creerlo! ¡Gible! ¡Furia Dragón a Caterpie!

—¡No tan rápido! ¡Riolu! ¡Aguante y protege a Caterpie!—. Exclamé y a duras penas, el canino se coloca frente a la oruga mientras carga y Riven al fin se coloca en posición recibiendo todo el daño y a duras penas soportándolo, pero mientras eso sucedía, yo ya estaba gritando:

—¡Caterpie! ¡Placaje!—este, al ver que termina, salta sobre Riolu y logra empujar a Gible derrumbándolo.

—¡Vamos! ¡Gible! ¡De pie!

—¡Riven! ¡Ataque rápido!—el canino suspira, quitándose la tensión y a punto de correr cuando torpemente se tropieza, me impresiono y me doy cuenta, mi adrenalina me impidió ver que Riolu ya estaba muy mal pero... Aún así, se sobreesfuerza por levantarse y ejecutar el movimiento ordenado, impactando también y dejando ya en mal estado al pequeño Gible.

La chica se queda muda un momento y fuera lo correcto o no, exclamé:

—¡Caterpie! ¡Placaje!—este reaccionó y cuando la chica sale de su trance, va a ordenar cuando es tarde y Gible recibe un último impacto dejándolo debilitado... A nada de perder.

—Agh, no puedo creerlo...—es lo único que alcanza a decir la chica mientras admira su derrota. Oficialmente, esta mujer actúa mejor que Michael, ese tonto solo tiene suerte. Y además, ha sido el combate más complicado hasta ahora, tal vez porque hayan sido tres, tal vez porque haya sido dobles, tal vez por la variedad. Para saber...

La gente sin más, siendo algunos, aplauden ante el breve espectáculo, pues se ve que son pocos los combates con dobles y sin más, comienzan a retirarse. Me acerco a la chica, y le extiendo mi mano.

—Buena batalla, admito que después de todo, fue interesante.

—Jeje, no quieras halagarme, creo que tuviste suerte, de igual forma, te desenvolviste bien

—Tranquila, eres la que más se me complicó hasta ahora, noté como no dejabas en paz a mi Riolu, sabías que era el más peligroso, ¿no es así?

—Los Riolu y los Lucario son los que por naturaleza tienen una fuerza descomunal, ¿cómo no ponerle atención a eso? Además, se notaba a leguas que es tu principal

—Y creo entonces, que Gible es el tuyo

—Así es, el Profesor Oak me lo regaló cuando me registré, oh, cierto. Ten.—me dice y pronto saca su billetera y me da un poco de dinero.

—¡Oh! ¡No, no! ¡Seguro lo necesitas!

—Sarut... ¿Porqué crees que mis Poke andan de buen nivel? Acéptalos por favor, es lo justo.—me quedé viendo un momento y algo apenado los acepto, no, de haber sido Michael hasta se los arrebato. Por cierto... ¡Ese sujeto no me dio mi parte!

—Así que conoces mi nombre, ¿acaso me has estado vigilando?

—Un poco sí, mas que nada por el tipo de huevo que cargabas, y tu forma de vestir, no es como que sea una vestimenta que a muchos de aquí les gusten portar

—¿Eres de aquí?

—Exactamente, de hecho. Resido aquí, mas que nada intentando escapar de la vida que tengo, uf, pero eso es otro tema. Me parece que dijiste que tienes hambre, ¿verdad? Y parece que ya va a anochecer, ¿porqué no descansamos ahí dentro? Hay hasta posada y todo

—Esa era mi tirada de hecho, vamos

—Vasy—me dice la mujer extrañándome un poco—ese es mi nombre. ¡Un gusto!

—Lindo, Sarut, ya sabes—. Digo sin más y reviso a mis chicos mientras que ella a los suyos, dios, se ven terribles.

—Tranquilos chicos, ya se acabó, merecen un descanso sin dudas, vamos. Ah, y Riven—el canino me voltea a ver con desgana, realmente herido pero aún así... Escuchándome con suma atención.

—... Estoy orgulloso, ¿entiendes? Igual de ti Caterpie. Lo hicieron excelente, ¡vengan!—acto seguido, les doy un gran abrazo como puedo, posteriormente dejo al pequeño gusano sobre mi cabeza y cargo a Riolu en mis brazos—. ¡Vamos! Hora de descansar como es debido—. Digo y Vasy parece haber terminado también, le asiento e ingresamos al Centro Pokémon.
 

Mostrar Tema Sugerido - Memory

Y porque soy un obsesionado de mrda, pongo OST porque... YOLO.
Y porque se presta para esta situación.

A pesar de todo, la pasadita de Vasy decidió ser ella primero la que recuperara a sus Pokémon antes que yo, al menos, eso me dio tiempo a guardar a mis chicos en sus respectivos sitios, llegando mi turno, la Enfermera Joy me recibe y deja las Pokeball en la máquina, pronto, están totalmente recuperados. Agradezco el servicio y nos vamos al fondo del complejo, donde se haya la zona para el reposo de los entrenadores, un Chansey es la que nos recibe y nos indica nuestra habitación para dejar nuestras cosas y dirigirnos a comer, ambos decidimos sacar a nuestros Pokémon para que convivieran un poco, pues ella sabía que eran buenos chicos, y los míos también.

Salimos e iba a dirigirme al comedor donde la cena ya estaba preparada cuando se me ocurre algo, le digo a Vasy que me espere y esta accede sin problemas, regreso a la entrada de nuevo con la enfermera y le digo:

—Eh... Disculpe, ¿de casualidad vio nuestra batalla de hace unos momentos?

—Oh, ¡por supuesto! Rara vez se suscitan batallas dobles aquí, ¡y más en nuestra entrada! Dejé a Chansey a cargo un momento para verlos, ¿porqué la pregunta?

—Verá... En un momento mi Riolu, creo que comenzó a sobreesforzarse y a pesar de lo que, me parece, ya no podía luchar. Aún continuó peleando. ¿Porqué?

—¿De que habla?

—Bueno, es que me pareció inclusive algo injusto que estaba presionando al pequeño y aún él no pudiera pelear bien, lo continuaba intentando... Inclusive, antes de llegar aquí, él empezó a actuar por cuenta propia contra un Pidgey y eso le costó una derrota, casi que la vida. Y, no podía entender del todo porqué sucedía eso—la doctora pronto comenzó a reírse haciendo que me quedara extrañado, ella se disculpó, suspiró y me dijo:

—Parece que usted tuvo a ese Riolu cuando fue un huevo, ¿no es así?

—Así es. ¿Cómo-

—Es lógico, usted lo cuidó, aunque fuese una noche o un día o lo que fuera, cuidó de ese huevo, el simple hecho de estar a lado suyo y protegerlo, es más que suficiente para que el Pokémon a nacer sepa que esta con una persona de fiar. Así inclusive tuviera la oportunidad de escapar, no lo hizo. Luego, seguramente no lo has encerrado como a tu Caterpie, eso lo hace todavía más obvio. Le esta dando a entender que lo aprecia tanto como para mantenerlo encerrado, en su defecto, siempre lo deja libre y a lado suyo. Hasta inclusive, que le dedique unas cortas frases eso lo hace sentir especial. Sin mencionar las batallas, aunque no lo parezca, gane o pierda, estoy segura que a su Riolu le encanta, igual, así son ellos.

—Pero... ¿De verdad? ¿No les importa?

—¿Acaso nunca has visto como tus padres han entrenado a alguien antes o cómo llegaste a tal vez, ordenar a algún Pokémon de pequeño?—hm, realmente no, prácticamente no tuve padres, y todos los Pokémon eran prestados y previamente entrenados, apenas si podía sentir empatía por ellos, si se le podía llamar empatía con los nefastos resultados—¡Es lo mismo! Si dice que en su momento actuó por su cuenta y que inclusive, recién luchó con lo poco que le quedaba, no quiere decir otra cosa mas que su Pokémon lo ama señorito. Lo ama tanto como para dar su vida por usted, como para inclusive, "sobreesforzarse" para que no se sienta decepcionado, para que, simplemente, se sienta feliz como seguramente, su Riolu lo está también—. Dice la enfermera dejándome pensando, e-en realidad, jamás había entrenado a un Pokémon desde cero.

—Vas a la Liga, ¿cierto? No temas, no te estoy regañando ni nada, de hecho, esta bien que preguntes. Así es como uno llega a convertirse no solo en campeón si no que además, en un auténtico Maestro Pokémon. No te he visto bien, claro está. Pero ver sus dudas y sus ganas de aprender, no me caben la menor duda. ¡Tienes potencial! Y no debes detenerte para nada, ¿entendido?

—Entiendo... Muchas gracias enfermera Joy

—¡Para servirle!—sin más, asiento y me comienzo a dirigir al comedor, vaya. Quién lo hubiera dicho, esto es algo que jamás había experimentado, tal vez y por eso me he sentido tan raro desde que llegué a Valora.

Pasó el tiempo, la cena fue exquisita, comí de más por mi falta de comida y ya listos, Vasy y yo llegamos a nuestra habitación, donde nuestros Pokémon habían hecho cierto desastre jugando, pero después de todo, parecía que se lo pasaban bien, ordenamos las cosas entre todos y apagamos las luces para descansar...

Vaya día, este viaje cada vez se va haciendo más peculiar. Riolu se acostó a mi izquierda mientras que Caterpie a mi derecha a la altura de mi torso, dando a la pared.

Nada mas que hacer, cerré los ojos para dormir.
Finaliza mi día

Mostrar Status/Team
[Imagen: 447-frente.gif] Riolu @ Riven

Habilidad: Foco Interno
Exp. Obtenida: 500 Exp. + 100 previos = 600 puntos de Exp. ¡Sube de nivel! ► Nv. 9 | Exp: 0
Nivel: 9 | Exp.: 0
-Ataque rápido
-Profecía
-Aguante
-Patada Ígnea
Pokémon en Fase Intermedia

[Imagen: 10-frente.gif] Caterpie
[Imagen: latest?cb=20170114100153]
Habilidad: Polvo Escudo
Exp. Obtenida: 300 Exp. + 100 previos = 400 puntos de Exp. ¡Sube de nivel! ► Nv. 7 | Exp: 100
Nivel: 7 | Exp.: 100
-Placaje
-Disparo demora

Kit de Entrenador
Dinero: 2.600 + 250 + 300 + 350 = 900 + 2.600 = 3.500
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa •  SmartWatch
[Imagen: AmksQRC.png](x2) Pokéball • (x2) Poción

EDIT: ¿Estás tomando en cuenta que Riolu al ser un pokémon en fase intermedia necesita 200p.Exp para subir de nivel?
Te puedo sugerir -y a todo el que lea- que después de cada combate anoten la experiencia y el dinero obtenido, para que así al final puedan hacer mejor los cálculos.
[Imagen: qWRNSIv.gif]
1
1
Responder
#24
Saludos, aspirantes.

Después de haber resuelto los inconvenientes presentados con el rol -me parece- el mismo podrá continuar.

Si se han fijado verán que no sólo el foro del rol ha tenido una re estructuración, sino las bases del rol en sí. Es por ello que te invito a leer el tema
Información General y Reglamento
para que conozcas estos cambios.

Para no enredarnos más de lo necesario, los que ya comenzaron su aventura no tendrán que modificar las mismas, seguirán tal cual como se encuentran en este momento.
Y a partir de este post se tendrán que adherir a las nuevas reglas de juego.

Si tienen dudas con algún punto no tengan miedo de preguntar.
Se agradece de verdad.

Ahora a tagear a los implicados:
@Gigavehl @Thranduil @AJ Slifer @Bancho Ramen @Maze @Masterweasel @LeukocyteKing @FerretNecromancer @DoctorSpring @Velvet @Fafnir @Plushy 
2
1
1
Responder
#25
En el capítulo anterior...
 
Capítulo 3: Esta Pokémon no castea diez cosas a la vez
 
Me desperté en el Centro Pokémon. Desearía haber perdido aquel combate y ya está, pero Darkus exigía que me desmayara en esos casos. Al menos estaba bien, aunque al volver con la enfermera…
 
— Te han dejado una nota, Jana —dijo—. Un chico negro, con una camiseta de demasiados colores.
 
Mierda. Empecé a odiar mucho el guion, pero cogí la nota y la leí:
 
“Te he hecho el favor de llevarte de vuelta al Centro Pokémon porque el guion me lo pedía. Pero con ese Pokémon tuyo tan patético… bueno, con suerte llegues a Ciudad Nerea. Deberías capturar Pokémon mejores. No hace falta que me agradezcas el consejo.
Markus.”
 
Al menos el tipo había tenido la decencia de firmar la nota. La rompí, la tiré y salí del Centro Pokémon hecha una furia. ¿Quién se había creído?
 
Una vez fuera, saqué a Siro. Se cubrió la cabeza con sus alas; parecía asustado y avergonzado. Me agaché y traté de calmarle:
 
— Ya pasó, Siro. No te preocupes por ese tipo.
 
No parecía estar seguro, pero finalmente decidió confiar, abrir sus alas y posarse en mi cabeza. Iba a ser costumbre…
 
Una vez salí de Puerto Franco, aparte de no encontrar ninguna estatua de ningún dictador porque el gobierno decidió tirarlas todas abajo —o porque, sencillamente, nunca existieron y el autor solo quiso poner una referencia con calzador—, me di cuenta de que la numeración de las rutas era ridículamente sencilla. Como esta era la primera por la que uno pasaba tras iniciar su viaje, era la Ruta 1, la siguiente según el mapa era la Ruta 2, y así sucesivamente. En cierto modo era lógico, resultaría extraño pasar de la 340 a la 331; menos mal que esto solo fue otra referencia con calzador.
 
La ruta era todo lo que se podría esperar de una primera ruta: un camino de tierra, claramente diseñado para un viaje Pokémon y no para el tráfico de vehículos altamente contaminantes, con una línea de árboles a lado y lado que daba la impresión de que no había nada interesante detrás de ellos. Y en realidad eso último era cierto, porque el poderoso olor a… bueno, eso que hacen las Miltank, los Tauros o los Bouffalant cuando pastan mucho, delataba que la zona era de granjas hasta donde alcanzaba la vista. Estupendo para producir alimentos, terrorífico para un Pokémonista con dos dedos de frente. Eso último, según el autor, fue un oxímoron.
 
Tras unos minutos andando por el lugar, Siro saltó de mi cabeza en un intento por volar. En cierto modo lo consiguió, pero se estrelló contra un árbol. El problema fue que no solo se llevó el golpe por estrellarse, sino que una Eevee cayó de una rama y, enfadada, le golpeó con un Placaje. Y sí, sabía que era hembra por motivos de guion. Siro se levantó igualmente enfadado y esperó órdenes.
 
— Espera, Siro —dije—. Quiero capturar a este Pokémon.
 
Hice ademán de lanzar una Pokéball solo para ser detenida por el Smartwatch:
 
— ¡Hey, escucha! Primero tendrás que debilitar completamente a ese Pokémon.
— ¿No había que dejarlo seriamente dañado sin llegar a debilitarlo?
— Eso no es así en este rol. Si no te gusta, tendrás que quejarte a Darkus.
— Está bien… ¿de qué nivel es esta Eevee?
— Nivel 5.
— Estupendo. Siro, usa Canto.
 
Pero la dulce melodía del Swablu fue totalmente ignorada por la Eevee, que lanzó un Ataque Arena. Siro trató con desesperación quitarse la suciedad, pero fue inútil y solo empeoró las cosas.
 
— Inténtalo otra vez.
 
Esta vez sí funcionó. La dulce melodía de Siro fue adormeciendo a la Eevee, que quedó tendida en el suelo y durmiendo.
 
— Y ahora, Vozarrón.
— ¿Estás segura?
— Sí. ¿Por qué lo dices?
— Por esto.
 
El poderoso chorro de voz que emitió Siro, aunque causó daño a la Eevee, también sirvió para otra cosa: despertarla. Se vengó con un Placaje que golpeó al Swablu.
 
— Te lo advertí.
— Pero si normalmente no debería haberla despertado con eso…
— Culpa del autor, que decidió usar la lógica por una vez.
— Siro, usa Vozarrón de nuevo.
 
Y se repitió la escena: el chorro de voz hirió a la Eevee y fue contestado con otro Placaje. Ambos Pokémon se veían ya bastante cansados y parecía que un ataque más bastaría.
 
— ¿Quieres probar algo? —Siro asintió—. Ataca con Picotazo desde el aire.
 
Siro voló con dificultad hacia su objetivo. El Picotazo fracasó estrepitosamente porque terminó en la tierra del camino, pero el aleteo del Swablu terminó golpeando a la Eevee en una acción dudosa que quizás Darkus me eche para atrás y tenga que editarlo; más aún teniendo en cuenta que eso pareció un Ataque ala del chino, que ni siquiera puede aprender.
 
Lo importante fue que la Eevee estaba debilitada, así que le lancé la Pokéball que tenía más a mano. Apenas tardó nada en salir de ella y romperla por motivos de guion, a pesar de que estaba debilitada. Lo intenté con una segunda Pokéball; a lo mejor la anterior estaba defectuosa. Esta vez se movió en una ocasión antes de volver a liberar a la Eevee. La tercera vez también tardó muy poco en romperse. La cuarta vez también se salió rápidamente.
 
Estaba empezando a pensar que no conseguiría capturar a esa Eevee, pero lancé mi quinta y última Pokéball. La esfera metió dentro a la Pokémon gracias a la magia de este mundo. Y se movió una vez.
 
Dos veces.
 
Tres veces.
 
Y un chasquido.
 
Lo había conseguido. Había atrapado a esa Eevee. Quise sacarla de la que a partir de ahora sería su Pokéball, pero… bueno, no todo es color de rosas y no voy a describir el estado en el que se encontraba. Una Poción no le iba a hacer nada, así que en su lugar la devolví a su Pokéball y le di la Poción a Siro, que también estaba necesitado de ella. Lo normal habría sido volver y que mi nueva Pokémon fuera curada, pero opté por buscar un Centro Pokémon o algo más adelante. Ni que decir tiene que en aquella ruta no había nada que se le pareciera, pero eso quedará para otro capítulo…
 
“Ni que fueras el narrador del anime de Pokémon”
¡Cállate!

Continuará...

Mostrar Resumen del equipo

[Imagen: gXaPuxm.gif]
Siro | Hab.: Cura Natural
Nivel 5 | Exp.: 0
-Picotazo | -Impresionar | -Canto | -Vozarrón

[Imagen: p1OxwjE.gif]
Sin mote de momento | Hab.: Adaptable
Nivel 5 | Exp.: 0
-Refuerzo | -Látigo | -Placaje | -Ataque arena


Dinero: 2.000
Inventario:
x2


Objetos Clave:
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa •  SmartWatch
Hic sunt dracones

[Imagen: coURMrK.gif] 
1
1
Responder
#26
Que mal educado de mi parte, lo siento, pero lo había olvidado. Tengo que agradecer a @Osamu Dazai y @Plushy por el zukulento premio que me dieron. Besos.

Capítulo 4
 
     A pesar de haber decidido partir en la tarde del día anterior, Alec prefirió tomarse la aventura con calma, se quedó otra noche más en el Centro Pokémon de Puerto Franco. Ahora, se encontraba desayunando junto a Sonriente, aunque éste sólo se limitaba a levitar sobre su entrenador, sin dejar de lado su sonrisa.
 
     —Espero que hoy sí podamos partir hacia la siguiente ciudad. Aunque no sé si será necesario entrenar más —dijo el chico con la boca llena de comida, de todas maneras fue capaz de pronunciar de forma entendible—. ¿Qué dices, Sonriente?
 
     —Gas, gas —contestó el fantasma.
 
     —Sí, tienes razón —comentó.
 
     El chico terminó de desayunar, comenzó a ordenar para ir a dejar la bandeja a la cafetería del centro Pokémon, pero un chico de adultez temprana se le aproximó sin previo aviso, era alto y bien parecido. Alec sólo lo miró.
 
     —Hola, ¿eres Alec Black? —preguntó, su mirada se veía optimista, pero como si ocultase algún secreto— La enfermera me dijo que lo eras.
 
     —Pues, sí. Hola —respondió algo nervioso—. ¿Y tú eres?
 
     —Se Jun Park —le tendió la mano, Alec le respondió la misma forma—. Pero puedes decirme Jun —dijo amablemente.
 
     —¿Y por qué me buscas? —le preguntó intrigado.
 
     Sonriente se le acercó a Jun de manera escalofriante, se puso a aproximadamente diez centímetros de su rostro, por el costado derecho, manteniendo su característica sonrisa. Jun se incomodó un poco.
 
     —Sonriente sólo te examina desde cerca —explicó—. Es su manera de hacerlo —le sonrió.
 
     —Vaya, que…interesante —expresó con una sonrisa fingida, no quería ser grosero con Alec—. Te andaba buscando porque quería entregarte algo.
 
     —¿A mí? Pero si te acabo de conocer.
 
     —Sé que eres de Kanto, el profesor Oak me habló de ti —Alec sólo lo observó sorprendido—. Verás, en la región Hanja, de donde yo vengo, no sólo entreno y crío pokémon, también me dedico a entregar pokémon a nuevos entrenadores para que comiencen su viaje. Debido a eso, conozco al profesor Oak, aunque nunca lo he visto en persona.
 
     —El profesor Oak fue quien me dijo que podía venir para acá —explicó—siempre he querido ser investigador pokémon y recurrí a él para comenzar a realizar mi sueño, y me recomendó venir a Valora para participar en su Liga. Aquí la variedad de pokémon es muy grande y él cree que me servirá. Y aquí estoy —sonrió.
 
     —Así veo, bueno, eso ya lo sabía y por eso vine. Oak cree que cierto pokémon te puede ayudar en tu viaje de alguna manera que tendrás que descubrir —le comentó Jun—. Aproveché mis vacaciones para venir a dejártelo, toma.
 
     Jun le pasó una pokéball común y corriente, a través de la parte roja de la cápsula bicolor, el chico pudo ver a una criatura con apariencia de ardilla en su interior, mirándolo con mucha curiosidad. Lo dejó salir, pudiendo observar su pelaje celeste claro y suave, sus mejillas eras amarillas y su cola más grande que todo su cuerpo.
 
     —Que linda criaturita —dijo Alec agachándose para verlo más de cerca, el Pachirisu lo observó con curiosidad, más no timidez, su postura era firme.
 
     —Aún no tiene nombre —dijo Jun.
 
     —Pues creo que tendré que pensar en uno —tomó a la ardilla, pero ésta se le escapó y comenzó a trepar por todo su cuerpo, moviendo su nariz, como si rastrease algún aroma—. Jajaja —rió Alec—, me hace cosquillas. ¿Entonces este Pachirisu es de tu criadero?
 
     —Sí, así es.
 
     —¿No será hijo de algún Ditto mejorado artificialmente para obtener buenos pokémon? —le preguntó directamente, a lo que Jun le respondió sólo con cara de sorpresa—. He escuchado rumores de que en esa región hacen experimentos crueles con algunos pokémon y muchos lo pasan por alto, sólo para entrar y ser competitivos en la Liga.
 
     —Pues, esos rumores son verdad. Es lamentable que la Liga Hanja sea famosa en otras partes por eso —miró hacia el suelo, sintió algo de vergüenza en su interior—. Pero descuidad, este Pachirisu es legal en todo sentido —miró el reloj—. Vaya, me tengo que marchar. Podré estar de vacaciones, pero aun así tengo compromisos. Espero que el Pachirisu te ayude con tu meta.
 
     —Sí, gracias por tantas molestias.
 
     —No hay de qué. Adiós.
 
     Se despidió de Jun y no volvió a saber más de él. Ahora Pachirisu estaba en su hombro izquierdo, con sus manos revolviéndole el cabello. Mientras que Sonriente lo observaba fijamente, le llamaba la atención la inquietud de la ardilla.
 
     —¿Qué te parece nuestro nuevo amigo, Sonriente? —preguntó Alec a su fantasmal compañero—. También tendremos que entrenarlo.
 
     —Gas, gas.
 
     El Pachirisu observó al gas andante, le pareció curioso su enorme rostro negro. Saltó e intentó pararse en su cabeza, pero sólo pasó de largo, atravesando su gaseoso cuerpo.
 
     Alec se agachó para tomarlo en brazos, no se había golpeado, pues había caído parado. El pachirisu se le escapó para llegar nuevamente a su hombro. Luego se refregó tiernamente sus mejillas con sus manos.
 
     —Creo que te llamaré Inquieto, pues te mueves mucho. ¿Qué piensas, Sonriente?
 
     —Gas, gas.
 
     —No lo pude haber dicho mejor. Tendré que pedir algo para que Inquieto como algo, Jun no me dijo si había comido. Luego veremos si entrenamos. Tal vez no salgamos hoy de la ciudad otra vez —comentó y se fue a la cafetería.

Mostrar
Equipo
[Imagen: Gastly_XY.gif]
Sonriente (Gastly ♂) [Imagen: JO8FnBs.png] Niv. 6
Tipos: Fantasma - Veneno
Habilidad: Levitación
Exp: 50
Movimientos:
Hipnosis - Lengüetazo - Rencor - Canto mortal

[Imagen: Pachirisu_XY.gif]
Inquieto (Pachirisu ♂) [Imagen: AmksQRC.png] Niv. 5
Tipo: Eléctrico
Habilidad: Recogida
Exp: 0
Movimientos: 
Gruñido - Venganza - Ataque rápido - Señuelo

Mochila
Dinero: 2500 - Ficha de Entrenador [Imagen: VRIeVFd.png]
Mapa [Imagen: 0n13ktF.png] - SmartWatch [Imagen: V9xr8wo.png]
Pokéball (x5) [Imagen: AmksQRC.png] - Poción (x3) [Imagen: F1RxlKW.png]

 
[Imagen: giphy.gif]
2
1
Responder
#27
Nota: gracias a @Ozamu dazai y @Plushy por el pokemon, pero creo que en este cap no lo recogeré, si no al siguiente, donde me toparé con Park n.nU.

===============================================================

Capitulo 2. 
El rancho. 

Chuyu era inquieta y curiosa, y Mizuki lo supo en cuanto saltó de su regazo para dar sus primeros y torpes pasos. La noche que pasó en el pokecentro, Chuyu estuvo dando vueltas por el edificio con Mizuki de cerca para evitar que se metiera en problemas, terminando por generarle una risa a ella y a otros dos entrenadores cuando la Pichu subió a una papeleta para ver su contenido, y terminara cayendo dentro de ella, saliendo con una pequeña cascara de Nababa en la cabeza.

Tras darle una pequeña limpieza e irse a dormir, las dos se levantarón muy de madrugada para tomar camino hacia la ruta 1, y por ende hacia el rancho de la familia Ahime. Le había prometido a sus padres que llevaría a su pokemon para que lo vieran, y ya que Chuyu había salido de su huevo, estaba emocionada por ir y presentarla. 

La ruta 1 no era nueva para Mizuki, conocía a todas las personas de los ranchos de los alrededores. No era como si no hubiera pasado por los mismos para llevar productos a las ciudades aledañas al puerto. Chuyu estaba concentrada en los pidgeys que sobrevolaban la zona, y su entrenadora observaba las funciones del aparato que Oak le dió. 

- Veamos, tiene pokedex, radio, toma fotos, entra a redes sociales y ayuda la navegacion del usuario. Mira Chuyu, aqui estan tus datos- la chica los revisó un rato mientras el pokemon observaba su foto en la pantalla - Es raro que regalen estas anchetas como si fueran dulces en festival, no lo crees Chuyu. 
- Pichu.
-Veamos, que hace esto - la chica pico un par de acciones en la pantalla 
- Siga a la derecha y usted llegara a su destino- le dijo una voz con un acento muy distintivo. 
- Parece ser el GPS, esto nos ayudara si nos perdemos en la ruta. 
- A 25 metros se encuentran los ranchos de la familia Lombardy
- Bueno, creo que debo apagar esto...
- Siga a la derecha y llegara a los ranchos de la familia Lombardy
- Bueno, ¿¿donde se apaga este chunche?? - dijo ella buscando el lugar donde había picado inicialmente para apaga el GPS. 
- Si sigue a la izquierda llegara a los ranchos de la familia Ahime
- Bueno, ¡ya basta! 
- Esta bien...

Mizuki levantó la ceja por un segundo, ¿es que acaso el GPS le había respondido?

- ¿Y eso?
- Siga a la derecha y llegara a los ranchos de la familia Lombardy
- ¡Ah ya, vete al diablo! - exclamo la chica exasperada apagando el aparato - ¡¡Con razón los regalan!!

El pokemon de la chica comenzó a reír mientras su entrenadora inflaba los cachetes. Finalmente, y tras pelearse con el aparato, llegaron al rancho de la familia de Mizuki, y fue al momento recibida por un Stoutland

- Sunny, quieto, ¡quieto! - le dijo Mizuki al enorme perro antes de que la tirara y la pobre Chuyu se fuera rodando al lado de ella -Diantres, si solo me fuí por un día, no sabía que me terminarías extrañando
- Pichu...

Sunny inspecciono a Chuyu con la nariz y el ratón se puso nervioso, corriendo a esconderse detrás de su entrenadora. 

- Tu tranquilo. Sunny, te presento a Chuyu, ella es mi compañera de viaje, así que espero que se lleven bien. 
- Rafh!
- ¿Que es el alboroto? 
- Hola Minato
- ¿Ya tan rápido y de regreso? - la increpó su hermano - Pense que te tomarías mas de un día. 
- Es que ma y pa querían ver a mi pokemon. 
- Jejeje. Un Pichu. Supongo que esperas que se trasforme en Raichu. 
- Erh... pues esa es la idea. 
- Me contaron por ahí que si le das una piedra trueno en las islas fuego a un pikachu, se trasforma en otra variedad de Raichu.
- ¿En serio? ¿Otra variedad de Raichu?
- Si, eso, o si come muchas malasadas
- Eso no tiene sentido. 
- Lo dice la gente, yo que se. Bueno, vamos adentro, seguro nuestros padres están ansiosos. 

Tras saludar a sus padres, ambos le dieron la bienvenida a Chuyu acariciando su cabeza y sus mejillas. Era una atención extraña, pero cálida, Chuyu ya se sentía parte de esa familia. Fue en ese momento que su padre le pidió a la chica que se quedara la tarde en el rancho, al menos para que Chuyu se acostumbrara un poco a la casa y pudiera deambular a los alrededores. Mizuki aceptó, llevándose a su pokemon a la parte trasera, donde estaban los Milktank.

Llegando a la verja que separaba el rancho de la familia de la ruta 1, la niña le mostró a Chuyu la zona. 

- Estos son los pokemon que criamos para que nos den leche. Y si nos vamos por allá - dijo la chica apuntando a un camino grueso - Llegas a unas aguas termales. Quizás si llegamos a conseguir otro huevo podamos ir a pasar por el sitio. 
- Pichu. 
- Oye, ¿porque le hablas tanto? Para empezar no va a responderte como es debido. 

Mizuki observó a un chico pelirrojo con la cara llena de pecas recargado en la cerca de su rancho. Era Maximillian, alias Max, el hijo menor de los Lombardy, sus vecinos. Mizuki lo conocía bien, pues habían jugado juntos desde que estaban en pañales. Era algo molesto y travieso, pero buen tipo al final. Varias veces insistía en competir con Mizuki, esperando a que se convirtiera en su rival, o algo por el estilo. 

- Bueno, quiero que ella confié en mi. 
- Eso es bueno, pero así no vas a hacer que suba de niveles - se rió el chico - Si quieres entrenarla, quizás debas llevarla a los pastos altos para que adquiera experiencia.
- Eso lo se, no soy tonta Max, pero lleva poco de haber salido de su huevo. 
- Vamos, que los pokemon ya caminan y atacan desde el momento en que rompen el cascarón. 

El chico se rascó el mentón y tronó los dedos. 

- ¡Hey! ¿Que te parece una batalla? Mi hermana me ayudo a capturar un pokemon hace poco y quiero entrenarlo para ir al gimnasio de Foresta a retar al líder.  
- No se
- Vamos Mizuki, con eso puedes probar sus habilidades. 

Mizuki miró a Chuyu y el pokemon la vió. Ella estaba indecisa, pero al final de un suspiro. 

- De acuerdo, supongo que tarde o temprano debemos intentarlo. 
- ¡Excelente! Vamos a mi casa, te veré en el patio. 

La chica cargo a su pokemon hasta el patio de los Lombardy, un sitio amplio tomando en cuenta que el rancho de ellos era un tanto mas grande que el suyo, pero era por que los Lombardy llevaban años en el negocio. Mizuki estaba segura de que los Lombardy había sido dueños de esa hacienda desde que se inventaron las haciendas. 

- ¿Preparada Mizuki?
- Si 
- ¡Pues adelante! ¡Ve Snubbull!

Combate: 

 
[Imagen: pichu.png]Chuyu lv 5             vs [Imagen: snubbull.png]Snubbull lv 5



Mostrar música sugerida


- Adelante Snubbul, ¡usa placaje! 
- Chuyu, esquívalo y usa Impactrueno. 

El pokemon de la chica mantuvo cierta rapidez para alejarse de su contrincante, quien lanzo un golpe de cuerpo contra ella. La pequeña Chuyu casi se cae de espaldas, pues estaba apenas controlando su cuerpo y estaba contra un pokemon un poco mas grande que ella. Trató de sacar electricidad de sus mejillas, pero le era difícil. Mizuki se preocupó por ello. 

- Es rápida, pero parece que aun tiene problemas para hacer sus ataques. Adelante Snubbull, aprovecha y usa placaje nuevamente. 
- Chuyu, ¡usa látigo! - exclamo la chica. 

El snubbull se lanzó contra su oponente, pero ella uso su cola para hacer que el ataque se realentizara, snubbull debió de moverse a un lado para evitar la cola del pokemon atacante. 

- Chuyu, ¡aprovecha que bajo la guardia y trata de usar impactrueno!

Chuyu hizo lo que pudo de vuelta, pero no hubo caso, el ataque falló de nueva cuenta. 

- Snubbull, atacalo de lleno, ¡usa placaje!

Esta vez el golpe dio de lleno a Chuyu, quien dio un par de vueltas y cayó a los pies de su entrenadora. 

- Vamos Chuyu, ¡tu puedes! - trató de alentarla Mizuki 
- Parece que tu pokemon esta en problemas - se burló Max - Vamos Snubbull, ataca...

Las palabras de Max se vieron cortadas cuando noto que su pokemon tenía problemas para moverse, estaba paralizado. 

- ¡Hay Arceus, ese Pichu tiene estática!
- Vamos Chuyu, tratalo una vez mas, ¡usa Impactrueno! 

El pokemon ratón uso todas sus fuerzas para evocar un rayo, el cual salió de sus mejillas y golpeo a Snubbull, quedando el pokemon paralizado y fuera de combate. 

- ¡Oh cielos, Snubbull!
- ¡Eso fue impresionante! ¡Bien hecho Chuyu! 
- Pi...

Mostrar stats
Chuyu gana experiencia. 
¡Chuyu sube a nivel 6!
Max entrenga a Mizuki $250 pokedolares

Chuyu se sentó al lado de su entrenadora dando un fuerte suspiro, fue su primer combate y vaya que la tuvo difícil, pero al menos estaba ganando algunas experiencias en combate. 

- Debo admitir que aunque alcanzaste a derrotar a mi Snubbull, debes de entrenar un poco mas. Tu Pichu tiene problemas con sus ataques, pero me dicen que eso es normal con ellos - le dijo Max
- Eso lo se, pero para ser su primer combate pudo habernos ido mucho peor. 
- Tal vez debas andar un poco por el pasto alto antes de llevarla a Nerea. Al menos así podría progresar un poco. 
- Gracias por el consejo. 
- Por cierto Mizuki
- ¿Umh? 
- No voy a dejar que esto me deje abajo. Voy a entrenar duro, voy a volverme campeón de liga, y cuando eso pase, vas a salir conmigo.

La chica se sonrojo, pero luego infló los cachetes y abrazó a su pokemon. 

- ¡En tus sueños Maximillian!
- Eso ya lo veremos. 

Mostrar Ficha de entrenador
Pichu @ Chuyu
[Imagen: lRJg2z2.png] 
Habilidad: Electricidad Estática
Nivel: 6 | Exp.: ???
-Impactrueno
-Encanto
-Látigo

Inventario:
Dinero: 2.250
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa •  SmartWatch
[Imagen: AmksQRC.png](x5)Pokéball • [Imagen: HIgJ8Q5.png] (x1)Pikaball (Pichu)• (x3)Poción
Master Weasel. Es esa sombra extraña que te sigue en la cueva 
1
1
Responder
#28
Capítulo 2
Los dos buenos para nada.
 
El profesor le entregó un tipo de Pokéball distinto de una normal. La parte superior era de un color entre amarillo y naranjo con una nueva circunferencia negro arriba y en la parte frontal una V roja cruzaba ambos colores; la mitad inferior era blanca como de costumbre. Meditite entró en ella por cuenta propia cuando Francis la sostuvo en sus manos y luego de que se agitara tres veces, el primer Pokémon del chico había sido capturado.

—Deberías darle un nombre —sugirió el hombre de bata blanca.

—No creo que poder darle un nombre apropiado, de seguro sólo lo avergonzaría.

—Es trabajo de un entrenador nombrar a sus Pokémon. Además, puedes preguntarle a Meditite antes de decidirlo.

El Pokémon en cuestión apareció entre ambos y miró a su entrenador con una inocente sonrisa como si esperara con ansias que Francis lo bautizara.

—¿Qué te parece… Lucis? —le preguntó al Meditite mientras se hincaba.

—¡Medidi! —exclamó el pequeño dando saltos.

—En efecto, es un buen nombre —interrumpió el profesor—. Al nombrarlos podrás conectar de mejor forma con sus corazones, así que te sugiero que escojas un nombre para los Pokémon que atrapes de ahora en adelante.

El hombre se acercó y le entregó algunos objetos a Francis. Cinco Pokéballs y tres Pociones que el chico guardó en su mochila junto a un mapa de la región, además de un SmartWatch que ubicó en su mano izquierda. Una breve charla de como utilizar aquellos objetos le permitió a Francis aprender algunas de las cosas básicas de ser un entrenador.

—También es común que encuentres a otros entrenadores; es una buena práctica enfrentarlos en una batalla para medir tus habilidades, pero ten en mente que no importa que entrenador gane, todos los entrenadores deben ser tratados como iguales —recalcó el profesor al chico.

—No sé si los demás entrenadores deban rebajarse a mi nivel, pero intentaré no quedarme atrás —afirmó Francis no tan convencido de sus mismas palabras.

—Espero que así sea. Cambiando de tema, existe un grupo de entrenadores de alto nivel, llamados Líderes de Gimnasio, esparcidos por todo Valora. El objetivo de un entrenador es intentar vencerlos en una batalla a fin de obtener una entrada a la prestigiosa Liga Pokémon —prosiguió explicando el profesor.

Francis sintió curiosidad al escuchar de la “prestigiosa” Liga Pokémon, fijando su objetivo en algo que, si bien creía imposible, le daba esperanzas de obtener el honor que le debía a su padre. La charla del profesor continuó, dando a conocer la ubicación del Gimnasio más cercano y otros detalles del viaje, también acerca de los Centros Pokémon y de las funciones del SmartWatch, el cual probaron con Lucis para conocer sus movimientos, de entre los cuales se encontraba uno que parecía haber heredado de sus padres según explicaba.

El nuevo entrenador se despedía del laboratorio con el amargo pensamiento de que le había hecho perder el tiempo al profesor, principalmente porque estuvo más tiempo que los grupos de aspirantes a entrenadores. Francis aún no se separaba de los alrededores del laboratorio cuando una chica pasó a su lado en dirección a la edificación. La joven volteó unos segundos sin detenerse, pensando en lo apuesto que le pareció Francis.

Evadiendo a la muchedumbre del lugar, Francis finalmente logró llegar a la entrada del camino que conectaba Puerto Franco con la siguiente ciudad: la Ruta 01. En el sendero podían verse algunas casas rodeadas de graneros y cercos que contenían Pokémon como Miltank, las cuales estaban algo alejadas del sendero principal. La Ruta 01 era, en esencia, un camino de tierra delimitado por el pasto que llegaba un poco más alto que un tobillo y que se extendía hasta dónde llegaba la vista, más allá de las granjas que bordeaban el lugar.

Pasados unos minutos de camino, Lucis comenzó a inquietarse, moviéndose de un hombro al otro. Había algo que acechaba al entrenador y su Pokémon lo había sentido, pero no lograba dar con el perseguidor por mucho que intentara. Un chirrido concentró la atención de ambos en un punto, mientras podían observarse como un grupo de Pokémon de pelaje café se reunían mientras se alejaban del par, todos a excepción del que aún producía el ruido mientras se sostenía sobre su cola anillada.
 

VS Sentret Nv.4


Con un impulso de su cola, el Sentret corrió en dirección a Francis y, a un par de metros antes de llegar, saltó con su garra en alto para asestarle un Arañazo al chico, pero el Meditite lo interceptó en el aire al cruzar sus brazos; el Sentret no tardó en reaccionar, arañando de todas formas a su nuevo objetivo en pleno vuelo. El impacto ocasionó que Lucis llegara a los pies de su entrenador, mientras el Sentret daba un paso atrás al contacto con el suelo.

—¡Lucis, espera! —entro en pánico Francis.

El chico intentó calmar la situación, pues entendía que el Sentret intentaba proteger a sus compañeros, pero el Meditite no perdonaría al Pokémon que sin aviso atacó a Francis, quién lo había cuidado desde que era un huevo. Sin importar las órdenes del novato, ninguno de los Pokémon parecía querer dejar la pelea, de hecho, el Sentret se posicionaba para atacar nuevamente, aunque esta vez si era al Meditite en lugar del entrenador.

—Quítate de ahí, Lucius, si recibes más ataques te lastimarás —dijo el chico rindiéndose de detener la pelea.

Al ver que su contrincante no atacaba, el Sentret arremetió con sus pequeñas garras, aunque esta vez no logró hacer retroceder al Meditite que se mantenía firme sobre el sendero a diferencia del Arañazo anterior que recibió en el aire. Uno pensaría que un pequeño Pokémon recién nacido no aguantaría un ataque así, pero esos pensamientos se esfumaban al ver a Lucis resistir así.

El Sentret nuevamente se hizo atrás para preparar su siguiente ataque, pero notó que algo extraño ocurría con el Meditite. De los raspones de sus pequeños brazos, una especie de luz comenzó a acumularse para luego dirigirse a su mano derecha, la cual lentamente empuñó mientras tomaba una postura de ataque. El daño que había recibido del Sentret estaba listo para ser liberado en forma de ataque, o al menos eso era lo que el profesor le había explicado acerca del movimiento Venganza a Francis. El puño envuelto en energía alarmó a Sentret, quién se enroscó cubriéndose con su cola en un esfuerzo por detener el movimiento enemigo.

—Lucis, Venganza —reaccionó Francis ante la mirada de su Pokémon.

De un pequeño brinco, el Meditite cerró la corta distancia que lo separaba del Sentret para golpearlo con su pequeño, pero poderoso puño. El impacto agitó la hierba cercana y mandó a volar al Sentret un par de metros, quien no logró ponerse de pie nuevamente; estaba debilitado. Lucis se sentó un tanto exhausto al ver que el Sentret ya no se movía; Francis no sabía si era debido a que Venganza liberaba más energía de la que el pequeño podía soportar o a los ataques que recibió para poder ejecutarlo, por lo que debía tener precaución si quería volver a usarlo.

—Hiciste un muy buen trabajo, pero para la próxima será mejor escapar —dijo Francis acariciando la cabeza del Meditite.

El Pokémon le sonrió de vuelta como si solo entendiera la primera parte de lo que su entrenador le hablaba. El chico tomó una Poción de su mochila y la aplicó sobre Lucis. Luego sacó otra y comenzó a acercarse al Sentret que aún estaba inconsciente.

—Si que lo lastimé —se lamentaba Francis—. Pero con esto te sentirás mejor.

Francis se agachó con la Poción en su mano para aplicarla al Sentret caído, pero justo en ese momento el resto de los Sentret se acercó rápidamente para llevarse a su líder. El Meditite intentó atacar antes que fuera tarde, pero Francis lo sujetó con el brazo que tenía desocupado mientras los Sentret se escabullían entre el pasto, alejándose del par. Lucis forcejeó un poco para escapar, pero no logró zafarse y los Sentret se perdieron de vista.

Aunque con un poco de culpa, Francis continuó el camino con Lucis al hombro. No tardaron en llegar a una parte en que el sendero estaba rodeado de árboles. Si bien estaba despejado y no hacía mucho calor, caminar bajo el sol de mediodía había logrado acalorar al chico, por lo que estaba feliz con la sombra que producían los árboles.

—Veo que lograste llegar, ya estaba harto de esperar —exclamó una voz conocida desde los árboles.

Apoyado de un tronco, un chico de cabello azabache que le llegaba hasta los hombros y un flequillo que cubría la mitad superior de su ojo izquierdo había estado esperando por Francis desde que llegó allí; se trataba del antiguo dueño del huevo de Lucis. El joven caminó lentamente hasta ubicarse en el sendero, bloqueando el camino de Francis, a la vez que su Murkrow descendía desde una rama para posarse sobre su cabeza. Solo habían pasado algunos minutos desde el mediodía, pero por alguna razón esa escena parecía más sombría de lo que debería.

—Como no entiendes dialogando, creo que tendré que hacerte entender de otra forma —cayó el entrenador ante las provocaciones de su oponente.

Lucis se bajó del hombro de su entrenador y se ubicó a un metro de este, esperando porque el combate diera inicio. Por otro lado, el Murkrow simplemente agitó sus alas y emprendió vuelo sin superar la altura de su compañero. Los segundos de silencio parecían eternos, pero pronto una brisa hizo comenzar la batalla.
 

VS Murkrow Nv.7


—¡Picotazo! —ordenó el chico de pelo oscuro.

—Resiste ahí.

Murkrow se lanzó al ataque con su pico envuelto en energía, ante lo cual el Meditite tomó una postura defensiva para disminuir el daño. La distancia entre ambos Pokémon se acortó rápidamente conforme el Murkrow volaba, permitiéndole a Lucis notar como el ataque del Pokémon volador no se dirigía a él, sino que a su entrenador. Un salto repentino le permitió al bípedo interceptar al Murkrow con su cuerpo, aunque eso ocasionó que el Meditite diera un par de vueltas en el aire para aterrizar de frente. Sin dudas el ataque había ocasionado más daño de lo que se Francis tenía calculado originalmente, todo gracias a la villana estrategia de su oponente.

—¡Lucis! —gritó Francis desesperado.

El entrenador no pudo reprocharle nada al pequeño, ya que se había arriesgado por él, aun cuando la seguridad de un inútil no valía nada. Lo único que podía hacer era esforzarse para que el sacrificio de Lucis no fuera en vano.

Por su lado, el Meditite había recibido el impacto cerca de su hombro, por lo que se le dificultaba mover el brazo izquierdo, pero eso no lo detuvo para que se pusiera de pie usando sólo una mano. Esta escena irritó al rival, ya que le recordó como Francis resistió el ataque al ponerse de espaldas y apoyarse con un brazo a fin de proteger a Lucis cuando aún era un huevo.

—Sé que intentas aguantar los ataques de Murkrow para usar Venganza, pero no creas que ese Meditite tiene la resistencia necesaria para soportar otro movimiento.

—Te sorprenderías de lo que este debilucho es capaz —dijo Francis con una confianza no antes vista en su persona.

No estaba claro si esas palabras se referían a su Pokémon o a si mismo, pero Lucis se vio inspirado con ese discurso, motivándolo para lo que quedaba de batalla y permitiéndole ponerse firme ante la siguiente acción del Murkrow.

—Acábalo con Picotazo.

Nuevamente el Murkrow aleteó con fuerzas para acercarse a Lucis. El ataque era el mismo que la vez anterior, aunque, por desgracia, parecía que el Pokémon volaba más rápido que antes. En esta ocasión el objetivo si era el Meditite, el movimiento iba dirigido a su cabeza.

Tras la batalla con Sentret, Francis pensó en una contramedida ante la desventaja que presentaba el movimiento Venganza. Si el Meditite debía recibir daño para poder atacar, lo mejor sería mantenerlo al mínimo, pero eso no era algo que podía planear con anticipación, por lo que se le ocurrió que el mejor momento para atacar era justo cuando estuviera recibiendo un segundo ataque. De esta forma podría contraatacar antes de que el daño ocasionado por su oponente repercutiera en su cuerpo por completo. A pesar de que le había hecho llegar la idea al pequeño, y que éste parecía no entender nada, Francis se hubiera rehusado a usar dicha estrategia en circunstancias normales.

Justo antes de que el Murkrow golpeara su frente, Lucis ya tenía su puño derecho preparado, lanzando un gancho hacia arriba con todas sus fuerzas. En el momento en que Picotazo dio en el blanco, energía comenzó a reunirse en su puño ascendente desde la herida de su hombro y el nuevo lugar de impacto. Venganza golpeó en el cuerpo del Pokémon mientras aún atacaba con su pico; el Meditite podía haber cedido en cualquier momento, pero tras un segundo de forcejeo en que su puño seguía obteniendo energía, mientras el seguía recibiendo daño, Murkrow salió disparado hasta las hojas de los árboles.

Tensos segundos se vivieron hasta que, casi inconsciente, Murkrow cayó de entre las ramas para retomar el vuelo después de aletear de forma extraña. Tanto Lucis como el Murkrow estaban en sus últimas, sin dudas el siguiente ataque declararía al ganador.

—¡Persecución!

Una especie de energía siniestra cubrió parcialmente al Murkrow que avanzaba volando al escuchar la orden.

—Lucis, usa Psicocorte —dijo Francis depositando todas sus esperanzas.

Energía psíquica comenzó rápidamente a moldearse sobre la mano abierta de Lucis. Pronto su mano se vio envuelta en lo que parecía un cristal rosa, cuyo color se reflejaba en los ojos del Meditite. Con sus fuerzas restantes el Pokémon agitó su brazo entero, moviendo su mano de izquierda a derecha, lo que ocasionó que la energía saliera disparada en forma de medialuna en dirección al oponente. El ataque iba a conectar, aunque la sonrisa que apareció en el rostro del entrenador rival desde que Francis indicó el ataque parecía indicar lo contrario.

Como si estuviera en cámara lenta, Francis vio como su victoria se esfumaba en el momento en que el Psicocorte se rompía en pedacitos antes de desaparecer por completo. El chico no había tomado en cuenta que algunos tipos no son efectivos contra otros, como es el caso del psíquico que no afecta a un Pokémon de tipo siniestro, lo que llevó a que usara su última esperanza en un ataque que no haría daño alguno a cualquier Murkrow. El enemigo que atravesó el Psicocorte no tardó en golpear a Lucis y dejarlo fuera de combate.

—¡Lucis! —gritó Francis al ver a su Pokémon en el piso.

—Un inútil siempre será un inútil —dijo el ganador regresando a su Murkrow.

El entrenador dio media vuelta para continuar mientras Francis se agachaba para tomar a su Meditite y volver al Centro Pokémon, aunque sus acciones se detuvieron al escuchar la palabra “inútil”. Esa palabra se repetía en su cabeza con cada latido suyo, evitando que pudiera moverse de dónde estaba o, al menos, analizar la situación.

Una voz penetró en medio del bosque, devolviéndole a Francis la capacidad de pensar.

—Eres lo peor —decía al dueño del Murkrow una voz femenina a espaldas de Francis.

La misma chica con la que se cruzó Francis al salir del laboratorio había observado la batalla y se molestó con la actitud del chico que seguía caminando sin prestar atención.

—Odio a las personas como él, siempre abusando de los más débiles —rezongaba entre dientes la chica.

Con su Pokémon en brazos, Francis observaba en silencio a la desconocida, quien le respondió con una sonrisa.

—Fue una buena batalla, pero por ahora deberíamos ir al Centro Pokémon a que sanen a tu Pokémon —dijo amablemente la chica, con una voz más adorable que la que se le había oído.

—Si… —respondió Francis sin entender que pasaba.

 

 


Mostrar Reporte

[Imagen: X1jvtPo.png] Lucis |  Meditite
Habilidad: Energía Pura
[Nivel base: 5 + 1 nivel de batalla contra Sentret = 6]
Nivel: 6
Venganza | Meditación | Psicocorte | —

Dinero: 2.000
 Mapanew
 SmartWatchnew
(x5)Pokéballnew
(x2)Pociónnew [Recibidas 3 y se usó 1]
1
1
Responder
#29
Capítulo I: A seguir la tradición

Un fuerte golpe fue lo que me despertó. Cuando pude estar en mis cinco sentidos, me di cuenta que tenía la cara dándole una muestra de afecto al suelo de madera -o lo que parecía serlo, ya que se sentía muy plástico-. Me reincorporé lentamente y miré hacia todos lados, para darme cuenta, por suerte, que seguía en mi camarote. Fue mala idea haber tomado demás en esa fiesta, ya que me dolía todo. Vaya manera de empezar mi aventura. 

Corrí de lado las cortinas opacas de color bordó y acto seguido, los rayos del sol, que se alzaba por el horizonte del vasto océano, me recibieron con todo su calor y luz. Entrecerré los ojos, ya que el cambio repentino de luminosidad fue demasiado. Normalmente estaría un poco molesto, ya que odiaba despertar así en las mañanas, pero la aventura y todo lo que estaba por venir era suficiente razón para dibujar una sonrisa en mi rostro, que lo sentía un poco adolorido. Miré hacia mi costado y vi la cama con parte de las sábanas tiradas en el suelo y me di cuenta que el golpe fue producto de haberme caído de la misma. Procedí a estirarme un poco y me dirigí a la una pequeña mesa donde había una cafetera y a su lado, unas cápsulas de café, sobres de azúcar, de crema y una pequeña cuchara, y procedí a prepararme un delicioso café para poder recibir la mañana. Agradecí en ese momento que mis padres me hayan pagado un camarote con tales comodidades -que a veces se parecía a una pequeña habitación de hotel-, pero sabía muy bien que sería el último "mimo" por parte de ellos, ya que una vez fuera de este crucero, empezaría mi vida como entrenador.

Me senté al borde de mi cama y miré todos los folletos y papeles que estaba encima de la mesita donde se ubicaba el velador. Eran todos sobre el Reino de Valora, un lugar que realmente no conocía. Sí, conocía las demás regiones, gracias a anécdotas de mi familia, pero Valora era algo nuevo, y aparte, era el primer miembro de la familia en visitarlo por primera vez. Los conocimientos que mi familia adquiriría sobre este reino estaban a mi cargo, así que me sentía como una especie de representante muy importante.

—Queridos pasajeros, estamos llegando a destino, el Puerto Franco. Por favor, asegúrense de tomar todas sus pertenencias y no salir de sus camarotes hasta el aviso para así salir todos organizados. Muchas gracias.

El pequeño altavoz que se encontraba en el techo emitió la voz del interlocutor que dio el aviso, y al terminar de escucharlo, me puse a empacar mis pertenencias, aunque realmente no tenía mucho. Apenas una mochila con un par de prendas similares a las que llevaba como vestimenta normal, unos folletos y un mapa de la ciudad. Procedí a vestirme y me miré al espejo que se encontraba en el camarote. Se notaba de lejos que era alguien que vivía en Sinnoh, por la vestimenta abrigada tan clásica de un residente de allí. 

—Llegamos a destino. Por favor, salid de sus camarotes de manera organizada hacia la salida. Esperamos que vuelvan a viajar con nosotros, muchas gracias y tengan un excelente día.

Salí de mi camarote y con un paso algo apurado, debido a lo emocionado que estaba, procedí a salir de la zona de los camarotes y así llegar a la parte exterior. La imagen que se me presentó fue imponente. Era un puerto bastante grande, lleno de muchísima gente -turistas mayormente- que se bajaban y subían de los barcos, como también varios barcos de carga que llegaban y se iban. Las imágenes de los folletos no le hacían justicia, era muy distinto verlo en persona. Pero claro, mi idea no era quedarme parado a admirar el paisaje, tenía algo más importante que hacer.

Me bajé del crucero y salí lo más rápido posible del puerto para encontrarme en la ciudad misma. Según los folletos que leí durante todo el viaje, se podía encontrar muchísimas influencias culturales del mundo en Puerto Franco. Aunque de todas formas, conocería la ciudad más tarde, ya que mi objetivo ahora mismo era otro. Consulté el mapa y, con un paso algo apurado, casi corriendo, me dirigí hacia el oeste de la ciudad, casi a las afueras. Casi sin darme cuenta, me encontraba ya en un sitio mucho más tranquilo y alejado de la ciudad, donde supuse que por aquí la gente vivía -especialmente los que trabajan en el agitado centro de la ciudad-. Guiándome con el útil mapa, empecé a caminar por distintas calles residenciales hasta encontrar mi destino: el Laboratorio Pokémon. Se encontraba en lo alto de una colina y me reí un poco ya que parecía ser algo común de los laboratorios, especialmente el más conocido de todos, el que encontraba en Kanto -y el que aparecía todo el tiempo en la tele-.  Subí la misma y entré al laboratorio.

Era lo que esperaba ver en un laboratorio: muchos ordenadores de gran tamaño haciendo cálculos, mesas llenas de tubos de ensayo y morteros con distintos líquidos, papeles y papeles por todos lados, etc. No era un lugar muy grande, pero si estaba atestado de todo lo que mencioné. Al fondo del laboratorio, estaba una figura conocida esperándome con algo en sus manos, cubierto con una manta blanca.

—¿Tu eres Renaud, cierto? Bienvenido al Laboratorio de Puerto Franco. 

—¿¡Eres el Profesor Oak!? Pero... ¿no deberías estar en Kanto? —Respondí sorprendido.

—A veces la profesión requiere que esté en muchos lugares, jóven. ¿Sorprendido? Estaré aquí en Valora por un tiempo, supongo —Soltó una risa

​​​​​​​—Vaya, qué sorpresa Profesor. Sí, yo soy Renaud, y vengo por mi Pokémon. Creo que mis padres se contactaron con el laboratorio.

​​​​​​​—Claro, he recibido el mensaje aquí. Sabes, conozco bien a ustedes los Feraud y su tradición de empezar a ser entrenador a la edad de los 17 o 18, al terminar los estudios. Me parece una excelente edad.

​​​​​​​—Lo sé, aunque quizás esté un poco atrasado respecto al resto​​​​​​​ ​​​​​​​—Suspiré un poco.

​​​​​​​—No te preocupes jóven Renaud, nunca es tarde para empezar a ser entrenador. Hay personas que empiezan incluso a los 40 y vienen aquí a pedirme su primer Pokémon. Aparte, siempre me pareció extraño ser entrenador a tan corta edad, ¿acaso no piensan en la escuela?​​​​​​ ​​​​​​​—Se reía un poco.

​​​​​​​—Es verdad.​​​​​​ ​​​​​​​—Replico también con una risa​​​​​​​— Gracias por el apoyo, Profesor. Por cierto, ¿tengo que elegir algún pokémon? ¿cuáles son?

​​​​​​​—No joven, tu familia me ha encargado que te de esto​​​​​​​.​​​​​​​ ​​​​​​​—Retira la manta y se deja ver una cápsula trasparente, la cual contenía un huevo.

​​​​​​​—¿...un huevo? ​​​​​​​—No pude evitar sentirme bastante extrañado.

​​​​​​​—Tus padres encargaron específicamente que sea un huevo, para que puedas aprender desde el vamos toda la experiencia de ser un entrenador. ¿El pokémon dentro? Una sorpresa​​​​​​​

​​​​​​​—Vaya... ​​​​​​​—No pude disimular mucho que me chocaba el hecho de tener que literalmente criar a un Pokémon desde su nacimiento​​​​​​​— Bueno profesor, tendré que descubrirlo por mi propia cuenta.

​​​​​​​—Y toma esto, es un kit para entrenadores que recién inician.​​​​​​​ Presta atención a este en especial: es un SmartWatch, con el podrás consultar muchas cosas, ¡es una enciclopedia de conocimientos! Y lo mejor, es que puedas incluso sumar muchos más, lo cual ayudará a todos, sin duda.​​​​​​​ ​​​​​​​—Al terminar de hablar, procedió a darme una pequeña caja con una tapa trasparente donde se encontraba el dichoso SmartWatch de color azul, un mapa del Reino de Valora diseñado especialmente para entrenadores, tres pociones para curar a los pokémon y cinco pokéballs comunes. 

​​​​​​​—Gracias Profesor, sin duda es bastante. 

​​​​​​​—Ah, y toma esto​​​​​​​. ​​​​​​​—Sacó de su bolsillo unos billetes que hacían la suma total de 2000 pokecoins y una Pokéball de un color verde.

​​​​​​​—¿Y esa Pokéball? ​​​​​​​—Lo miro bastante curioso

​​​​​​​—Es una Amigoball, es la designada para tu Pokémon. Ahí lo tendrás que meter cuando eclosione.

​​​​​​​—Oh, gracias profesor, sin duda se ve llamativa.

​​​​​​​—Y en final, toma la cápsula. Recuerda que por precaución, no salgas de la ciudad hasta que haya eclosionado, ya que te podrías meter en un problema gordo si un Pokémon salvaje te ataca y no puedes defenderte. La cápsula está diseñada para que emita una alerta cuando vaya a eclosionar el huevo y se abrirá sola. La puedes guardar incluso para eclosionar otro huevo en un futuro. Cuidala mucho, el Pokémon que está dentro es muy especial.

​​​​​​​—Ya veo profesor. Bueno, me iré y conoceré la ciudad un poco. Ya no puedo esperar a que eclosione.

​​​​​​​—Excelente jóven, ten suerte en tu aventura. ¡Te espera un camino lleno de descubrimiento y éxitos!

​​​​​​​Saludé al profesor y me fui del laboratorio. Sin dudas estaba emocionado por la eclosión de mi nuevo compañero, pero habría que esperar un poco. Lo que no sabía en ese momento es que tendría que esperar mucho menos de lo que creía.

Decidí entonces conocer la ciudad de Puerto Franco. Ahora que tenía tiempo en ese momento, me quedé maravillado por todo lo que ofrecía. Se notaba bastante las influencias culturales del resto del mundo, tanto en lo arquitectónico como en la gente que habitaba. No sabría decir si fue fundada por inmigrantes, pero si se puede decir que estos fueron -y son- parte vital en la identidad de esta ciudad. Decidí caminar tranquilamente a conocer los rincones de la ciudad. Visité parques, algunos edificios históricos e hice algo de tiempo para incluso conocer algunos imponentes centros comerciales. Todo en esa ciudad era vibrante, pareciera que ni siquiera de noche descansaba, cosa que no recordaba en mi región natal en Sinnoh. Pero claro, estaba consciente de que esta hermosa ciudad sólo era el comienzo de mi aventura.

Llegada la noche, me dirigí al Centro Pokémon. Era una instalación bastante moderna, aunque ya las conocía bastante bien ya que prácticamente hay en todo el mundo. Si he notado que, a diferencia de regiones como en Teselia o Kalos, no había una tienda dentro de la misma y estaba separada, cómo si ocurría en mi región natal, así que eso significa un paso extra a la hora de recuperarme y comprar objetos. Pero pensaría eso el día siguiente. Intenté comunicarme con mis padres pero parece que no estaban, así que les dejé un mensaje avisando de que estaba en la ciudad y que había llegado, y que ya tenía a mi compañero. Hablé con la enfermera para solicitarle una habitación para pasar la noche y accedió a darme una. Estaba ya batante cansado, así que fui ya con ganas de dormir y estar listo para mañana. 

La habitación era modesta, pero era más que suficiente para mi. Desempaqué mi mochila, dejé el SmartWatch encima de la mesa que estaba al lado de la cama y decidí recostarme. Me llevé a la capsula con el huevo y lo puse a mi lado. Me quedé observándolo por un buen rato, pensando en que pokémon podría ser. No iba a ser uno muy grande, y me di cuenta por el tamaño del huevo, pero era poco indicativo de todas formas. «¿Será un Pichu? ¿Un Rattata? ¿Un Snivy?» pensaba. Lo que si era seguro es que ya le tenía bastante cariño a mi, por entonces, futuro compañero. Me imaginaba toda la clase de aventuras que pasaríamos, las medallas que ganaríamos, los nuevos compañeros que conoceríamos y un largo etcétera. Pero antes de poder seguir imaginando más, mis ojos decidieron cerrarse y sin darme cuenta, me quedé dormido.

Los rayos del sol eran lo suficientemente fuertes como para despertarme. Al menos, esta vez, no fue un golpe seco en la cara como la mañana anterior. Me costó unos minutos el entrar en todos mis sentidos. Cuando pude lograrlo, miré hacia mi lado y vi la capsula... solo que estaba totalmente abierta y sin el huevo. Antes de siquiera poder reaccionar ante lo que veía, me percaté que sentía un peso por encima de mi cuerpo, algo que se estaba moviendo. Decidí mirar hacia el frente y vi a una pequeña figura verde, con aspecto de brote de una planta que me miraba fijamente. Este pequeño brote se acercó a mi y siguió con esa misma mirada fija, a la que yo también respondía de la misma manera. 

Esa vez, fue la primera vez que nos veíamos Tulipán y yo. Esa vez sentí como mi aventura iniciaba. Una aventura inolvidable con mi compañera.
Mostrar Equipo e Inventario
​​​​​​​
Equipo

[Imagen: Z0n6tf1.gif]

Budew   @ Tulipán
Habilidad: Cura Natural
Nivel: 5
-Absorber
-Desarrollo
-Paranormal

Inventario

[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa • [Imagen: ReGT1Jl.png] SmartWatch 
[Imagen: AmksQRC.png] (x5) Pokéball • [Imagen: F1RxlKW.png](x3) Poción

1
1
1
Responder
#30
Capítulo 2: El primer paso
-o-
El muchacho y su Charmander recorrían la extensa ruta 1, un largo camino de alrededor de 10 kilómetros que se mostraba como una extensa pradera llena de pasto, alguna que otras rocas y el solitario árbol con alguna poca arboleda. Los tauros se escuchaban a lo lejos ya fuera mugiendo como chocando entre sí compitiendo entre ellos gracias a las diversas parcelas que se asomaban por la zona, con alguno que otro Jolteon o Herdier acarreando a estos para que no se salieran de control.

Caminaron alrededor de hora y media, avanzando a paso lento simplemente para contemplar los lugares que jamás alguno había visto y viendo las diferentes especies de Pokémon que pasaban por arriba de ellos, al lado, por cualquier sitio sin importar que hubiera un humano y un Pokémon de una extraña especie parados ahí.

―Bien Darach ¿Quieres descansar un poco? ―Preguntó Toka

El chico solo recibió la negativa de parte de su Pokémon quien comenzó a caminar invitándole a seguir, así estuvieron un par de minutos hasta que obviamente el estómago de ambos se hizo manifestante.

― ¿Debí salir de mi casa con algo de comida, lo único que veo por acá son...bayas...y heno

Dirigió su mirada a su nuevo compañero quien también estaba hambriento con su mano sujetando su vacío vientre.

―Verdad que eres de esas especies más afín con una dieta carnívora, déjame ver, tengo que traer algo en mi mochila, lo más seguro es que Hika metió algún snack en ella 

Buscó por unos segundos hasta encontrar botana, no era mucho más que un par de sandwich pero era lo suficiente como para sobrevivir hasta llegar al albergue en las aguas termales que estaban a no más de kilómetro y medio de distancia de donde estaban.

Alzó sus gloriosos panes haciendo que la pequeña salamandra le brillaran los ojos, el sol golpeaba aquella maravillosa comida pero...en ese momento llegó un Murkrow quien cual bandido se robó estos con sus patas, aterrizó en el suelo y con una maliciosa sonrisa comenzó a picotear ambos hasta dejar nada más que migas por doquier, ni siquiera los había comido, solo quería molestar.

― ¡Maldito pajarraco! ¡¿Por qué hiciste eso?! ―Preguntó un enfadado Toka

El cuervo solo se largó a reír pateando las miguitas por todas direcciones y esparciendo la lechuga sin remordimiento.

―Esos sandwiches los hizo mi hermana ¡Darach ve por él!

Al igual que su entrenador el Charmander lucía furioso por lo que apenas le dijeron pelea fue corriendo hasta el ave negra
-o-
[Imagen: 004.png]Lvl 5 VS Lvl 5[Imagen: 198.png]
― ¡Darach arañazo!

El Charmander se arrojó hacia el Murkrow con sus agudas garras, mandó un zarpazo que apenas le quitó unas plumas al ave antes que esta contraatacara con un picotazo en toda la frente del ígneo.

― ¡Retrocede!

El pequeño reptil trató de retroceder pero el cuervo en un rápido movimiento le dio un picotazo en el costado izquierdo haciéndolo retroceder aproximadamente un metro mientras tocaba su lesión.

―Debió ser persecución eso... ¡Darach usa Arañazo nuevamente!

Con un alarido de guerra la salamandra fue nuevamente a por el azabache golpeándolo a la altura de la garganta y arrojándolo al suelo para más daño.

― ¡De nuevo arañazo!

Con su rival en el suelo, Darach usó las garras de ambas manos para golpear sin embargo el Murkrow rodó hacia atrás para nuevamente alzar el vuelo y atacar con su picotazo.

―No voy a dejar que un pájaro bromista nos venza, ¡Darach termina con arañazo! ―Ordenó el chico

El ave se acercaba rápidamente, en ese momento el Charmander como un espadachín atacó usando sus garritas quedando ambos por unos segundos quietos sin mirar al otro hasta que el Murkrow cayó totalmente debilitado
[Imagen: 004.png]Lvl 5 VS Lvl 5[Imagen: 198.png]
Resultado: Darach gana, Darach sube de nivel a nivel 6
-o-
Con el Murkrow derrotado la pareja lo único que hizo fue burlarse por unos momentos hasta dejarlo ahí, si bien el orgullo estaba por encima de todo en ese momento, a la media hora después los volvió a atacar la cruda realidad, la falta de comida.

―Ese mugroso cuervo... ¿Cuanto falta para el albergue?

El muchacho vió a su Pokémon, notó que tenía raspones leves por el combate por lo que lo detuvo y sacó una pequeña botella de una extraña loción de su mochila.

―No tengo muchas y debes estar algo enfadado porque no tenemos que comer, pero dejame aplicar esta poción para que al menos puedas mejorar algo de esos golpes

Se acercó a su pequeño compañero y aplicó el spray, le ardía al tipo fuego emitiendo algunos leves gruñidos pero se las aguantó quedando algo mejor de lo que se supone estaba.

―Estás mejor amigo, ahora si nos apuramos quizás no nos desmayemos antes de llegar a las aguas termales
-o-
Siguieron así por una hora más, ya estaba atardeciendo pero el calor de las aguas ya se hacía notar y a lo lejos veían como las luces de aquel lugar los invitaba mientras trataban de hacer caso omiso al concierto de rugidos que ambos intestinos les daban.

Se miraron felices y comenzaron a correr pero en ese momento no esperaban que a mitad de carrera se les cruzara un lindo y pequeño Pokémon.

Tropezaron con el pequeño, era un Buneary que enfadado se les acercó dándole una patada en la cara a Toka quien solo trataba de disculparse de alguna manera.

― ¡Ay! Es muy duro―Dijo el muchacho tapándose la boca por el golpe―Ya te dije que lo sentíamos, no comemos desde...

Una nueva patada, solo que esta vez en el estómago fue dada por el conejito dejando sin aire al chico quien mientras se levantaba ya veía como era víctima de otro golpe.

Antes de recibirlo, el Buneary fue interceptado por el Charmander quien audaz le trató de enfrentar.

―B-Bien, creo sería un buen entrenamiento ¡Tú puedes Darach! ―Dijo Toka recibiendo un gruñido de confianza del ígneo
-o-
[Imagen: 004.png]Lvl 6 VS Lvl 5[Imagen: 427.png]
Al momento de empezar el combate la Buneary según lo que decía la Pokédex fue la primera en atacar mandando una potente patada al pecho del Charmander haciéndolo retroceder.

―Darach resiste y usa gruñido, después de que se desconcentre usa arañazo

La salamandra ejecutó el plan de su entrenador liberando un pequeño gruñido que confundió a la conejita haciéndola tapar sus orejas, en ese momento el reptil aprovechó para golpear con sus garras el rostro de la mamífera.

― ¡Ahora otra vez arañazo! ―Ordenó Toka

Nuevamente el reptil fue a atacar, la conejita se acurrucó sobre sí misma para resistir el corte y al momento de desarrollarse golpeó nuevamente con una fuerte patada en la mandíbula inferior del Charmander.

―Tch, eso dolió, si Darach supiera otro ataque ofensivo, pero por el momento ¡Arañazo!

Con un fuerte ataque de uñas el Charmander elevó a la Buneary no sin antes esta darle una patada en la cara dejándole un ojo en tinta.

― ¡Darach aguanta! ¡Falta poco!

Con solo un ojo funcional el pequeño Pokémon inicial trató de no quitar la vista a su rival, la tuvo a su alcance y con un nuevo golpe cortante la empujó debilitando a esta por completo

― ¡Bien! Ahora veamos si funciona esto ¡Pokéball ve! ―Exclamó Toka sacando una ball de su mochila

Lanzó la esférica la cual con un rayo de energía guardó a la Buneary para luego caer al suelo, estuvo vibrando sobre su sitió alrededor de medio minuto hasta soltar unas pequeñas estrellas de energía anunciando que había sido capturada.

― ¡Sí, tenemos una nueva compañera! ―Anunció el muchacho tomando la bola entre sus manos y con su compañero celebrando a su alrededor
[Imagen: 004.png]Lvl 6 VS Lvl 5[Imagen: 427.png]
Resultado: Buneary (♀) capturado

-o-
En su afán de celebrar a su nueva compañera, el chico liberó a esta de su esfera mostrando algo molesta pero aún así apacible...hasta que le envió una nueva patada en la cara para luego soltar una risita.

―V-Veo que será algo difícil calmarla―Dijo Toka en el suelo

Ya de pie el muchacho vio los datos de su nueva compañera en su dex, se sentó en el suelo y se quedó pensando por un rato.

―Sasha―Dijo entregando la incógnita a sus dos Pokémon―Tu nombre será Sasha

Con alegría la Buneary saltó alrededor de sus nuevos compañeros antes de ser guardada en su ball nuevamente, el Charmander dio un bostezo y se subió escalando hasta el hombro de su entrenador.

Llegaron al fin hasta las aguas termales, revisaron por un momento algún lugar que estuviera vacío hasta que encontraron uno, el muchacho sacó su bolsa de dormir debido a que no tenía una carpa y gracias a las llamas de la cola del Charmander prendieron una fogata donde cocinaron algunos víveres que había conseguido el chico a la entrada .

Después de 15 minutos de cocinar ya fuera algo de carne como bayas, los tres compañeros se encontraban por fin comiendo, sus barrigas llenas por fin celebraban incluso la de Sasha quien al parecer también buscaba comida al momento de su encuentro.

Ya eran las once de la noche, las estrellas brillaban y los Kricketot junto a los Kricketune hacían música, el naranja de la fogata se confundía con el de las otras fogatas del lugar y así era como el primer día de Toka en su aventura terminaba.
Mostrar Ficha

Ficha de Entrenador
Nombre: Kazano Toka
Edad: 15 años
Sexo: Masculino

Ficha del Pokémon

[Imagen: XKfelVm.png] Charmander @ Darach

Habilidad: Mar Llamas
Nivel: 6 
-Arañazo
-Gruñido

[Imagen: Buneary_XY.gif]
[Imagen: lRJg2z2.png] Buneary @ Sasha
[Imagen: Tipo_normal.gif]
Habilidad: Fuga
Nivel: 5
-Rizo defensa
-Salpicadura
-Destructor
-Profecía

Kit de Entrenador
Dinero: 2.000
[Imagen: 0n13ktF.png] Mapa •  SmartWatch
[Imagen: AmksQRC.png](x4)Pokéball • (x2)Poción
3
1
Responder




Usuarios navegando en este tema: 2 invitado(s)
task