Actividad - La Pokécasita del Terror II

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GéneroSuspensoTerror
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#1
La Pokécasita del Terror II 
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Ya saben que una de las tradiciones impuestas de forma arbitraria por la Pokecueva es realizar un concurso de relatos de terror. Desafortunadamente la actualización de 2020 vino con algunos bugs y nadie tiene tiempo ni ganas de hacer una competencia, así que arbitrariamente decidimos hacer algo más alivianado.
 
¿En qué consiste?

¿Recuerdan esa época en la que se reunían con los amigos en torno a un contenedor de basura y le prendían fuego para contar historias mientras hacíamos botellón? ¿No? ¿Nadie? Bueno, pues esto es igual, pero con menos alcohol y más terror en las historias. Funciona fácil: cada quien debe elegir un pj, puede ser un oc (nuevo o de algún fanfic) o un pj canónico de pokémon. Y ese alguien debe contar una historia de terror a los demás. Y ya está. Nada complicado.
 
Reglas:

—El pj que cuenta puede ser lo que quieran. Puede ser un oc propio que se inventaron para la actividad. Puede ser el protagonista o un testigo de la historia que están contando. Puede ser Ash, Duplica, Marnie o un pj que les guste del canon, o puede ser un pj de otro usuario. Elijan lo que quieran porque lo importante es…
—La historia. El género es terror, pero las demás especificaciones son al gusto.
—Dada la temática, vamos a postear en este mismo tema en la zona de explícitos. Sin embargo, los temas prohibidos de siempre se mantienen prohibidos como la violación, el scat y esas cosas de la gente que no vive sus vidas correctamente.
—Duración: del 6 de Octubre al 6 de Noviembre.
—Premios: loguito feo a todo el que participe y la satisfacción de presumir ante los demás.
—Longitud: estándar de 1,000 a 10,000 palabras.
—Pueden comentar acá sin problemas los relatos de los demás. Pero los comentarios deben ir en spoiler.
—No hace falta inscribirse. Si les pinta y tienen ganas de hacer algo, háganlo y ya, pero que no haya presiones para nadie. Vean esto como un descanso para hacer algo divertido más que como un desafío o una competencia.

Y eso es todo de mi parte.
 
When hope is gone
Undo this lock
And send me for
On a moonlit very enthusiastic walk
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#2
Interesante. Veré si en estos días se me ocurre alguna idea para una historia que cumpla con esas reglas y ahí participo.
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#3
Bien veré que se me ocurre y entro de lleno. Aparte de las crónicas que he estado escribiendo. Gracias.
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#4
“Fue un muy bonito gesto el que nos hayas invitado a vacacionar a Pueblo Arenisca este verano, Cynthia” dijo Dawn sentada sobre la arena de la orilla, dándose la vuelta para observar el lento y calmo vaivén de las olas en el horizonte.

“¡Lo mismo digo!” añadió Barry mientras abrazaba con entusiasmo a su vieja amiga y rival. Ella sonrió avergonzada con un leve rubor en sus mejillas “Nunca antes había visto una playa más preciosa. La arena es muy suave, ¡Y la temperatura del agua siempre es perfecta sin importar la hora del día!”

“No tienen por qué agradecerme a mí, muchachos” contestó Cynthia halagada, mientras alzaba la vista para contemplar el hermoso firmamento. La rubia y despampanante ex-campeona de la región de Sinnoh portaba un traje de baño color negro que volvería loco a cualquier hombre o mujer que posase su mirada en su espléndida figura “Caitlin siempre suele prestarme su casa en verano. Además, pensé que sería la oportunidad perfecta para conocer mejor a sus amigos y ver qué opinaban. Espero que tú también estés sintiéndote a gusto, Lucas.”

“¡Ya lo creo que sí!” contestó Lucas mientras acariciaba la cabeza de Grotle. Su pokémon inicial emitió un pequeño y tierno gruñido en respuesta, aceptando las caricias “Me recuerda un poco a la playa que tenemos allí en Sinnoh, cerca de mi hogar en Pueblo Arena, aunque las aguas aquí son mucho mejores. Estoy seguro de que hasta nuestros pokémon estarán de acuerdo en eso.”

“¿Y tú qué me dices, May?” preguntó Cintia intrigada “Nunca he visitado tu región, aunque sé de buena fuente que allí en Hoenn no están precisamente faltos de agua.”

“Bueno, Hoenn ha sido mi hogar desde el día en que nací” contestó May indecisa “Y puedo decir con toda certeza que las aguas que el mar nos provee allí son más frescas que aquí en Unova, siempre y cuando no hayan tormentas.”

“O siempre y cuando al mar no se le ocurra decirnos Hasta Luego” rió Brendan de forma irónica, recordando la vez en la que había evitado que el pokémon legendario Groudon secase todo el mundo en su forma primigenia y utilizando la energía natural de la Cueva Ancestral de Arrecípolis. May no pudo evitar soltar una risita al acordarse de aquel aterrador y a la vez bizarro día en el que parecía que todos, ella y Brendan incluidos, iban a morir calcinados “Bueno, fuera de broma, creo que estoy de acuerdo con May. Puede que haya nacido en Johto, pero las aguas de Hoenn siempre me llenan de nostalgia y de paz. No es que esta playa no me agrade, pero estoy demasiado acostumbrado a otro tipo de clima.”

“Pues a mí me gusta bastante estar aquí” admitió Lyra mientras se quedaba viendo cómo los pokémon de ella y los de todos los demás se divertían dentro del agua, a excepción del Typhlosion de su novio y el Infernape de Dawn, que observaban el mar con frustración y temor al mismo tiempo “De no ser porque el profesor Elm y nuestros padres querrán que Ethan y yo regresemos pronto a casa, me quedaría a vivir aquí por siempre.”

“¡Oigan, tengo una excelente idea!” anunció de pronto Ethan, parándose para sorpresa de todos los allí presentes justo enfrente de la gran fogata que él y Typhlosion habían hecho unas horas atrás “¿Qué les parece si contamos historias de terror y de fantasmas? Cada uno compartirá una historia que sepan por orden siguiendo las manecillas del reloj. Primero empezaré yo, luego Lyra, después May, Brendan, Barry, Dawn, Lucas y por último Cynthia.”

“Realmente no me agrada mucho la idea” confesó Dawn mientras recordaba su experiencia un año atrás en la ahora desaparecida Vieja Mansión del Bosque Vetusto “Pero, si todos los demás quieren contar una historia, entonces participaré.”

Cynthia y los otros asintieron con la cabeza, estando deseosos por compartir sus respectivos relatos. Dawn, sintiéndose derrotada, suspiró y aceptó.

“Si no puedes vencerlos, úneteles” pensó la joven.

“¡Genial!” contestó Ethan con una sonrisa socarrona en el rostro “Entonces aquí vamos.”

 

                                                              
Evoluciona o muere (historia de Ethan)

Jirafas. Antaño fuimos los mamíferos más fascinantes y bellos que el mundo jamás hubiera visto. Pero, con la llegada de estas aberrantes criaturas llamadas “pokémon” y la destrucción de nuestro hábitat, sumado a los muchos humanos que nos cazaban para fabricar joyas con nuestras colas, nos fuimos extinguiendo poco a poco. La crueldad del ser humano no conoce límites. Eso lo tengo claro ahora.

Todavía recuerdo cuando era la más joven de una torre de jirafas, la última de nuestra especie. Un día, un grupo de hombres extraños que vestían peculiares trajes y sombreros oscuros nos emboscaron mientras migrábamos en busca de llanuras y bosques con una vegetación más abundante y, usando a sus pokémon, me capturaron, alejándome de mi familia y de mis amigos. Pensé que sería mi fin. Oh, qué equivocada estaba.

Su líder, un hombre de cabello oscuro y tez blanca cuyos ojos brillaban con malicia, ordenó a sus llamados “científicos” experimentar conmigo para ver si podían hacer de mí un arma viviente capaz de sembrar el terror y que pudiese ser producida en masa. Primero conectaron varias placas metálicas triangulares de color rosado sobre mi cuerpo, penetrando la carne y fundiéndose con mis vértebras cervicales, lumbares y sacras. No contentos con ello, reemplazaron mi cola con una artificial, cuya punta terminaba en una cabeza esférica que me miraba con unos ojos y sonrisa siniestras que parecía sacar. Nunca había experimentado tanto dolor hasta aquel momento. Todo mi cuerpo agonizaba, suplicando que le liberasen de aquel interminable tormento.

Pero lo peor aún estaba por llegar. Pronto comencé a escuchar una voz. Esa maldita, condenada voz en mi cabeza que decía que matase a todo lo que tuviese frente a mí. Era como si algo o alguien estuviese intentando adueñarse de mi mente. Y fue entonces cuando comprendí: aquella nueva cola endemoniada tenía mente propia y estaba comunicándose conmigo, tratando de dictaminar lo que debía o no debía hacer. El engendro ya había tomado de mis patas y cuartos traseros, haciendo que el color amarillento de estos pasase a un color marrón oscuro casi idéntico al de él, y ahora quería mi mente. Horrorizada y furibunda con el adefesio en el que había sido transformado, liberé fuertes ondas cerebrales que me permitieron escapar de mi jaula. En venganza acabé con la vida de mis captores, pisoteando sus cráneos hasta matarlos para luego huir del laboratorio. Nunca volví a ver a su líder, aunque sabía exactamente lo que haría con él si nuestros caminos llegaban a cruzarse.

Regresé con mi manada explicándoles lo sucedido, pero me rechazaron, negándose a aceptar que aquel monstruo que tenían frente a ellos era aquella joven y dulce compañera a la que habían perdido. Había perdido mi identidad, y ahora también a mi familia. Lloré desconsoladamente, hasta que la ira me dominó y, cegada por la ira y herida por la traición, arremetí contra todos ellos, reventando sus cabezas a base de patadas y más pisotones, hasta que no hubo diferencia entre ellas y una sandía abierta, echada a perder.

Un mundo nuevo se abrió ante mí. Mi nueva cola era la única que me entendía. Finalmente comprendía la filosofía que trataba de inculcarme: en este mundo cruel, donde solo los fuertes sobreviven aplastando a los débiles, es matar o morir. Manipulando al único macho al que había dejado con vida, el más iluso, sumiso y enclenque, he creado una nueva y mejor raza de jirafas que ha heredado de mí y desarrollado poderes psíquicos sin igual. Me he vuelto más fuerte que cualquier otro animal, humano o pokémon. Una matriarca del genocidio.

Todos los años, cachorros humanos vienen a estas praderas para cazar criaturas raras a las que atrapar y esclavizar, acompañados de sus pokémon. Pero pronto descubren que son ellos los que están siendo cazados, que estas praderas no les pertenecen, que serán su fin. Descubren que a los Girafarig no nos asusta nada.

 


Lo lamento (historia de Lyra)

Muchas son las leyendas que se cuentan sobre el imponente y majestuoso Monte Plateado. Pero ninguna tan extraña como la de un joven entrenador pokémon llamado Bastian. Aquel muchacho de cabello y ojos cian procedía de Ciudad Iris, y tenía un talento nato en lo referente a batallas, lo que hizo que se ganase el respeto y la admiración de muchos líderes de gimnasio y de todos los que le desafiaban. Poseía pokémon increíblemente fuertes, teniendo un equipo formado por un Feraligatr, un Scizor, un Umbreon, un Mamoswine y un Xatu.


Y la más fuerte de su equipo con amplia diferencia, lo cual era decir mucho, no era otra que su sexto pokémon, una Mismagius. Desde que era una pequeña Misdreavus, la pokémon fantasma había sido muy fiel y apegada a su entrenador, ayudándole a vencer a los adversarios más poderosos y a sortear los obstáculos más difíciles. Juntos, no había entrenador en Johto que pudiese hacerles frente. Eran prácticamente una dupla imbatible.

Un día, Mismagius se dio cuenta de que Bastian la hacía sentir especial, y que sentía algo más que solo amistad y cariño hacia él. Se había enamorado perdidamente de su amo, y decidió que, en cuanto ganasen el combate que se encontraban librando en ese momento contra el Ursaring de una entrenadora proveniente de Ciudad Endrino, le declararía abiertamente sus sentimientos. Pero el corazón se le partió en dos cuando Elaiza, la joven con el Ursaring, comenzó una relación de amistad con Bastian, que terminó al poco tiempo convirtiéndose en romance. Como consecuencia, Bastian empezó a dejar de viajar, y cada vez pasaba menos y menos tiempo con sus pokémon, pues estaba irremediablemente embelesado con Elaiza, y estaba listo para pedirle matrimonio.

Mismagius estaba devastada. Había perdido la oportunidad de estar con el hombre de sus sueños, y aquella humana, aquella harpía, era quien le había arrebatado su felicidad. Muerta de envidia, y en medio de un fuerte ataque de celos, redujo la mitad de su salud para utilizar sobre ella el movimiento Maldición. Elaiza no tardó en caer enferma al suelo en plena tarde primaveral, sintiendo como si hubiese perdido todo su calor corporal, y minutos más tarde falleció en silencio, sin nada que pudiese hacerse para salvarla.

Bastian, al ver lo que su pokémon había hecho con su amada, retrocedió atemorizado. Mismagius, comprendiendo el error de su accionar, intentó disculparse, pero su entrenador salió corriendo despavorido. Ella, buscando su perdón, persiguió a su amado hasta la fría y nevada cima del Monte Plateado, donde él se arrojó tanto para huir de ella como para volver a ver a Elaiza, dejando que las rocas filosas atravesasen su cuerpo y dándole la bienvenida a la muerte.

Unos pocos días después, el cuerpo del famoso entrenador fue hallado por una pareja de montañeros que se encontraba escalando el monte en busca del ave legendaria Moltres. El Ursaring de Elaiza, así como los demás pokémon de Bastian, pasaron a ser cuidados por la hermana menor de su entrenadora, con quien terminaron formando una bella amistad. De Mismagius no había rastro, y nunca se supo con certeza qué fue de ella. Algunos juraban haberla visto merodeando la tumba de su amo, mientras que otros estaban casi seguros de haberla avistado rondando la casa del mismo, como si estuviese esperando a que Bastian regresase. Sin embargo, durante las noches frías en las que la luna asoma y el viento sopla con fuerza, se suelen escuchar sus lamentos acompañados por los gritos de los Misdreavus que habitan el Monte Plateado, seguidos de cánticos repletos de dolor y remordimiento, dedicados al hombre al que amará eternamente. Aquellas parejas humanas o pokémon que decidan detenerse unos minutos a oír con atención la serenata de Mismagius serán bendecidos con felicidad y fortuna eternas. Sin embargo, aquellos de un corazón negro como el oscuro abismo que lo escuchen solo recibirán migraña, infortunio y alucinaciones que les conducirán a la locura por el resto de sus tristes y miserables vidas.
                                                          


Trapito (historia de May)                             

El odio. Un sentimiento negativo tan antiguo y tan poderoso, capaz de despertar y liberar lo peor en nosotros. Más de una causa puede gatillarlo: la sensación de desesperanza, la envidia, el sufrimiento, e incluso el abandono. Y fue el odio por abandono lo que causó que la familia Winchester perdiese la vida un fatídico veinticinco de diciembre.

Era una fría y lloviznosa víspera de navidad. Johan Winchester, hombre de familia y muy trabajador, había perdido hacía una semana su empleo, lo cual significaba que no habrían ni felicidad ni regalos aquella noche. Solo deudas sin pagar y amenazas y advertencias por parte del banco amontonadas en la casilla del correo postal y una enojada esposa lista para reprenderle.

“¡Nos has llevado a la ruina!” vociferaba la mujer, señalándole acusatoriamente “¡Ahora no solo no tenemos dinero, sino que además nos han cortado la luz! Mi madre tenía razón sobre ti. Debí haberme casado con Archivald. ¡Él sí me habría dado una vida llena de dicha y de lujos!”

“Siempre fuiste un parásito viviendo de mi trabajo, Diane” gritó Johan entre dientes “Me pasé años rompiéndome el lomo para que nuestra hija pudiese al menos ir a un colegio decente, ¿Y qué hiciste tú durante mientras tanto? ¡Oh, claro, ya lo recuerdo! ¡Te la pasaste todos los días tirada en la cama como un Snorlax, sin mover aunque fuese un mísero dedo!”

“¡Qué osadía!” gritó Diane con ganas de estrangularle “¡De no ser por mí, mi padre te habría echado a patadas el día en que te presentaste en mi casa para pedirle mi mano! ¡Solo sabes inventar excusas para justificar tus fracasos conmigo y con nuestra hija!”

“Mamá, Papá” gemía la pequeña Clarise con su muñeco de felpa favorito en las manos, poniéndose justo en el centro de la discusión “Por favor, no peleen en Nochebuena, o Santa Claus se enojará mucho. Trapito me lo ha dicho.”

“¡Madura de una vez, niña!” gritó Diane a los cuatro vientos, arrebatándole a su Clarise el peluche Trapito de las manos para luego despedazarlo y tirar los restos en el bote de basura que había del otro lado de la ventana “¡Santa Claus no existe, y la navidad no es más que una festividad inventada para sacarle a tus padres todo lo que tengan en sus bolsillos!”

Clarise, que había sufrido y tolerado maltratos por parte de su madre toda su niñez, rompió finalmente en llanto, sintiéndose sola en el mundo ahora que Trapito estaba hecho jirones y sus padres continuaban discutiendo. El espíritu navideño había abandonado oficialmente la sombría residencia Winchester, quedando a merced del viento y los relámpagos que la azotaban implacablemente.

El Krampus, también conocido como la sombra de San Nicolás, enfurecido ante la atroz conducta de la familia, solicitó permiso a Giratina, el pokémon señor de la Anti-Materia, para escarmentar a la familia. Con ayuda del mismo, y haciendo uso de su magia arcana, influyó sobre los restos de la esencia y amor de la pequeña Clarise que habían quedado en el peluche Trapito, transformando su dolor e impotencia en rabia y odio.

Esa misma noche, cuando la última campanada del reloj dio las doce, Clarise fue despertada por la caída de un rayo y por unos gritos de piedad y de dolor que provenían de la sala de estar. Temerosa, bajó de su cama y, en puntillas, abrió lentamente la puerta de su pieza para encontrarse con una imagen que le heló la sangre: su padre y su madre yacían muertos en el suelo desangrados, con sus cuerpos mutilados y agujereados y sus órganos expuestos. El viejo y descuidado árbol navideño familiar había sido salpicado con su sangre, adquiriendo un brillo escarlata.  En el centro de la sala, echando espuma por la boca, un ominoso ser de piel azulada y grisácea levitaba sobre el suelo con mil y una agujas atravesando su cuerpo. Las pupilas de sus ojos, amarillas como las llamas del averno, se posaron sobre ella apenas detectaron su presencia.

La niña quedó petrificada por un instante, sin saber qué decir. De pronto, una sonrisa llena de alegría se dibujó en su rostro y las lágrimas volvieron a descender de sus ojos, acariciando sus frágiles mejillas.

“¡Trapito!” gritó presa del júbilo, corriendo a abrazar al peluche endemoniado “¡Has vuelto! ¡Has cambiado y estás todo descocido, pero eres tú! ¡Ahora podremos estar juntos por siempre! Nunca volveré a permitir que te hagan daño.”

El monstruo sintió como el cariño y afecto de la niña aplacaban su ira lo suficiente para que pudiese asimilar la atrocidad que había llevado a cabo. Sabiendo que jamás podría reparar el daño hecho aquella noche, envolvió a su dueña para devolverle el abrazo, sumiéndolos a ambos en la completa oscuridad y en un profundo sueño. Y cuando ambos despertaron, descubrieron que el lazo que los unía los había convertido en un solo ser. Un ser grotesco y despreciable, destinado a vagar por el mundo, sin rumbo fijo y con una furia más poderosa que cien Tauros juntos, buscando cobijo y comprensión en humanos y pokémon para poder librarse de la maldición que le afligía y finalmente redimir su alma para ganarse el perdón del Creador, de aquel al que llamaban el Ser Original.

Nadie sabe a ciencia cierta qué fue lo que ocurrió con la casa de la familia Winchester. Algunos dicen que, tras que la policía retirase los cuerpos, fue demolida totalmente, y sus restos fueron utilizados para la posterior construcción del Monte Pírico, cementerio de la región de Hoenn erigido con el propósito de honrar a los pokémon fallecidos y de custodiar los orbes rojo y azul que despiertan los poderes de Groudon, Señor de la Tierra, y Kyogre, Señor del Mar. Desde entonces, cada noche de navidad, si no atesoras la navidad en tu corazón y te has portado mal, las luces parpadearán incesantemente, hasta que todas las bombillas en tu casa se hayan quemado. Y si escuchas la risa de una niña, si crees ver unos ojos rojos vigilándote o si sientes que alguien respira sobre tu cuello, sabrás que tu hora ha llegado. Sabrás que Banette ha venido por ti.
 


Selección Natural (historia de Brendan)

Clamperl. Todos los habitantes de la región de Hoenn conocen a este pokémon molusco. Saben que es difícil de avistar, que solo se le puede capturar internándose en la parte más oscura del océano con ayuda de un pokémon acuático que sepa bucear en aguas más profundas. Todos lo adoran, todos lo consideran tierno y buscan hacerse con su perla para poder venderla a un alto precio en las tiendas. No lo harían si supiesen la naturaleza vil y cruel que se halla tras este peculiar pokémon.

Al nacer, estos pokémon almeja deben proteger la perla que les confiere poderes psíquicos a toda costa, no solo porque nunca les volverá a crecer, sino porque también, al no poder moverse, será lo único que les permitirá defenderse de los numerosos depredadores que habitan los mares, tales como Carvanha, Sharpedo, Tentacool, Tentacruel, Octillery y, por supuesto, los feroces e insaciables reyes del océano, los Gyarados. Debido a esto, a los pocos meses de vida se vuelven hostiles y, desesperados por la falta de alimento, desarrollan un gusto por la carne. Si un despistado Remoraid, Luvdisc o Barboach corre el infortunio de querer acercarse a uno de ellos al ver su inocente y angelical rostro, el Clamperl atacará cerrando ipso facto su sólida y resistente concha para atraparlo dentro, esperando a que deje de moverse para luego comenzar a abrir sus mandíbulas y comenzar a devorarlo.

Debido a que solo saben comer carne, sus dientes eventualmente se vuelven muy afilados y puntiagudos, y el hecho de que no sepan compartir la presa entre ellos produce que engorden tan rápido que pronto la concha les queda demasiado chica, por lo que no pueden cerrarla e inmediatamente se vuelven presa fácil de los Relicanth, quienes siempre andan al acecho, esperando el momento oportuno para arrancar y probar su carne, pues al ser esta tan blanda, pueden tragarla como los microorganismos que consumen a diario.

La peor parte llega después. Los Clamperl que sobrevivan al primer ataque, y solo si han desarrollado los dientes lo suficiente, podrán romper su concha para evolucionar en Huntail, espantar a los Relicanth y proteger al resto del grupo. No obstante, al tener que quedarse ocultos para no terminar en las fauces de los depredadores mayores y si la comida escasea, los Huntail eventualmente recurrirán al canibalismo, arrancando a sus hermanos y hermanas de la protección que brindan su caparazón para proceder a triturarlos con sus afilados dientes y así sobrevivir. Si por el contrario buscan superar sus instintos primitivos, evolucionarán en los magníficos Gorebyss, y podrán valerse de sus nuevos dientes finos para paralizar al oponente cuando se encuentre en pleno ataque y absorberle los fluidos corporales, dejando luego el cadáver para el resto de sus camaradas y protegiendo a estos últimos cuando los Huntail estén deseosos de comerles.

Canibalismo o no, tarde o temprano llega un momento en el cual los Huntail y Gorebyss deben dejar huevecillos y migrar juntos a aguas más tranquilas, dejando a un lado sus diferencias y formando cardúmenes que sincronizan sus movimientos para asegurarse de que ni uno solo de ellos quede rezagado. Lamentablemente, aquellos que tengan la suerte de evitar a los otros depredadores correrán el riesgo de ser arrastrados por las fuertes corrientes del sur, que terminarán dejándolos encallados o cerca de la gélida Cueva Cardumen, donde quedarán a merced de los golosos Sealeo y Walrein, o en las playas cercanas a la misma, donde acaban sirviendo como un apetitoso manjar para los Corphish y Crawdaunt que merodean la orilla. La única alternativa a esto es asomar la cabeza a la superficie, lo que probablemente despertará el apetito de las bandadas de Wingull, Pelipper, Taillow y Swellow. Y si nada de lo anterior los mata, las rocas afiladas a las que conducen las corrientes lo harán.

La vida de los Clamperl y sus evoluciones es un eterno ciclo de sufrimiento, hambre, angustia y muerte, y demuestra que la naturaleza ni tiene favoritos ni conoce la piedad. Solo aquellos especímenes afortunados que sean capturados por un entrenador que sepa cuidarles y les exponga a un diente o escama marina para que puedan evolucionar de una forma mucho menos dolorosa podrán vivir una vida larga y feliz, o lo más cercano a ello.            
                                                            


Nada Importa (historia de Barry)

¿Quieres ver el mundo a través de nuestros ojos?  ¡Adelante, déjate guiar por la danza de mi ojo y de mis manos! Baila conmigo, y déjame abrir mi boca. Acércate y echa un vistazo sin miedo. Contempla los fuegos fatuos que hay en mi estómago. Obtendrás con ellos un conocimiento y sabiduría superiores a los de cualquier filósofo, científico, astrónomo o alquimista.

Hilarante, ¿No lo crees? El mundo en el que vivimos es la mayor comedia de todas. Una tragedia maquillada con humor e ironía. Mientras el ser humano mata a los de su propia estirpe con tal de ganar batallas, los pokémon somos relegados a meros sirvientes, instrumentos y armas tanto de destrucción como de “justicia”. ¡Ja! Humanos. Esos sí que son unos enfermos del control. Su susodicha “justicia” no es más que un chiste, una fachada para defender y justificar las peores cosas de las que son capaces de hacer. Sus más bajos instintos y sus más carnales deseos.

Nuestra existencia es solo una ilusión. Nacemos con dolor y crecemos en un mundo aterrador repleto de guerras y enfermedades que nunca será justo con nosotros, esperando que el día que la parca pase a recogernos nos hallemos felices y rodeados de individuos que no sean nuestros amigos solo porque esperan quitarnos algo una vez hayamos partido. Sea lo que sea que nuestro creador pensó cuando nos concibió, cuando decidió que existiésemos, ya no le importa. Nos dotó de sentimientos y de emociones para luego tirarnos a un mundo en donde reinan la maldad y la miseria, como si no fuésemos nada más que materia cruda.

¿Cómo dices? ¿Qué ya no quieres saber más, que quieres irte? Oh, me temo que no puedo permitir eso. Ahora que lo sabes todo, debes comprender que nada ni nadie te extrañará. Eso ya no importa. Nada importa. Y de una u otra forma, mi familia tiene pensamientos de los que alimentarse esta noche. Has obtenido lo que quieres. A cambio, perderás lo que tenías.

Soy Dusknoir. Y tu alma es mía.
                                                  


Los 108 (historia de Dawn)

Cuentan las leyendas que, miles y miles de lunas atrás, mientras la región de Unova era reducida a cenizas por  Reshiram y Zekrom, los dos dragones legendarios defensores de la verdad y de los ideales, la región que más tarde sería llamada Sinnoh era un conjunto de tierras fértiles, gélidas y volcánicas. Dos grandes monarcas, el rey Andreus y la reina Eryx, se disputaban dichas tierras en pos de obtener completo control de todas ellas. Andreus se jactaba de que él y su linaje eran descendientes del gran Arceus, mientras que Eryx aseguraba haber recibido la bendición de Giratina. Las dos divinidades, padre e hijo, observaban la disputa con sumo interés desde sus respectivas dimensiones, manteniéndose neutrales y sin escoger un bando.

Adonis, el hijo más joven de la reina Eryx, escapó un día de su reino volando en su Pidgeot y disfrazándose de pordiosero para pasar desapercibido, cansado de vivir bajo el régimen tiránico de su madre. Eventualmente llegó al castillo del rey Andreus, quien le dio la bienvenida y le agasajó, montando un gran banquete en su honor como solía hacer con todos los forasteros que llegaban a su reino. Adonis, agradecido por la hospitalidad del rey, terminó entablando una gran amistad con su hija, la princesa Aldora, y llegaron a ser tan cercanos que, una noche, lejos de ojos curiosos, ella se acostó con él.

Andreus, al descubrir que aquel joven era el hijo de su enemiga jurada, dejó a un lado el enojo inicial y aceptó tanto al muchacho como la decisión de su hija de estar junto a él, y los unió públicamente a ambos en sagrado matrimonio, tanto con su bendición como con la de Arceus y la de Cresselia. Eryx consideró esta unión como un insulto, y declaró la guerra a Andreus, jurando que arrasaría con toda la región con tal de recuperar a su hijo.

Teniendo conocimiento en la guerra estratégica, Adonis solicitó a Andreus encabezar sus ejércitos contra su madre. El rey, reconociendo las habilidades de liderazgo del joven, le dio una tropa formada por sus mejores ciento siete guerreros. Este excepcional ejército, con Adonis al frente, sería conocido como la Legión 108. Con ayuda de sus pokémon acabaron fácilmente con muchos de los ejércitos de Eryx, hasta que finalmente fueron capturados por el enemigo. Como vencedora y siendo ahora la reina suprema, Eryx impuso como castigo que Adonis y sus guerreros fuesen sacrificados en honor a Giratina, para luego comerse sus cuerpos en la cena. Andreus eventualmente fue ejecutado, junto a aquellos súbditos suyos que simpatizasen con él.

Giratina, que estaba en contra de los sacrificios humanos o pokémon, se indignó ante el barbárico comportamiento de Eryx, y pidió permiso a su padre para salir temporalmente del Mundo Distorsión y así decidir el castigo de la reina déspota. Arceus se lo concedió y, tras haber cambiado de aspecto para ajustarse a la gravedad de la Tierra, arremetió contra Eryx y su pueblo, destruyendo todas sus ciudades usando Hiperrayo y Meteoro Dragón en el camino, hasta que finalmente llegó a la capital de su reino. Refugiándose en el altar que había construido para honrar a Giratina, Eryx imploró piedad al pokémon dragón, buscando su perdón genuinamente arrepentida. Pero Giratina no se la dio y, en cambio, permitió que Cresselia usase sus poderes psíquicos para transformarle en un ser tan monstruoso y tan aterrador que causaría pesadillas a todo aquel humano o pokémon que entrase en contacto con él, destinado a vivir solo y aislado de la humanidad y de los pokémon. Este ser sería eventualmente llamado Darkrai.

Aldora, que había logrado huir de su pueblo acompañada de su Lucario antes de que Eryx arrasase con el reino de su padre, viajó hasta la Columna Lanza para solicitar a Uxie, Mesprit y Azelf una audiencia con Giratina. El dragón escuchó las súplicas de la joven y resucitó a Adonis y a sus ciento siete soldados, pero la ira y el odio de estos hacia Eryx corrompieron sus almas y oscurecieron sus corazones puros, haciendo que reencarnasen unidos en un gigantesco fantasma que, cegado por la furia, incendió aldeas e inundó ciudades en busca de Eryx, trayendo consigo el caos y el sufrimiento. Haciendo uso de las artes mágicas arcanas y de la energía de la mega-evolución, la joven y el Lucario encerraron al monstruo en una roca mágica, encadenándole a la misma y reduciendo sus poderes considerablemente, haciendo que no fuese más que una esfera gaseosa llena de rencor. Shaymin y Celebi, los pokémon señores de las flores y de la naturaleza, viendo cómo la joven había protegido el verde y el cómo mantenía la cólera de Adonis y sus guerreros a raya con el amor que aún sentía por el joven príncipe, nombraron a ella y a su Lucario guardianes del engendro, otorgándoles el don de la inmortalidad y la juventud eterna.

Desde entonces, los mitos de Sinnoh mencionan que, cada quinientos años, el fantasma conocido como Spiritomb despierta de su letargo y destruye todo a su paso, y solo será detenido cuando Aldora y su Mega-Lucario estén allí para frenarlo. Mientras ningún ingenuo utilice una piedra espíritu para romper el sello de la roca y despertar todo el verdadero poder de Spiritomb, estaremos a salvo.
                                                                


Flotando a la luz de la Luna (historia de Lucas)

Érase una vez un pequeño niño llamado Jimmy, que vivía con sus padres en una modesta casa en Pueblo Aromaflor, casi saliendo a la ruta 205, que lleva directo al Valle Eólico si se sigue derecho hacia el sureste. Jimmy era un niño muy travieso y caprichoso. Casi nunca escuchaba a sus padres, y siempre se metía en problemas, ya fuese porque se metía en las conversaciones de los adultos o porque en su tiempo libre se la pasaba molestando a los pokémon salvajes.

Un día, un payaso juguetón y muy alegre que pasaba por el Centro Pokémon de Pueblo Aromaflor le obsequió a Jimmy un globo morado con el dibujo de una X amarilla. Jimmy, contento, se fue saltando de la alegría, llevando consigo el globo en su mano izquierda. Se la pasó toda la tarde en la ruta 205 lanzándole piedras a los Pachirisu y Bidoof, quienes huían asustados de él.

Thundurus, el pokémon genio de la región de Unova, que casualmente pasaba por allí llevando una lluvia torrencial consigo por todo el mundo como castigo de Landorus por haber causado estragos en las cosechas de unos campesinos, se detuvo a advertirle que dejara en paz a los pokémon, amenazándole con darle un brutal escarmiento. Jimmy, subestimando el poder del genio, se limitó a sacarle la lengua y a hacerle muecas groseras. Thundurus, irritado y sin pensárselo dos veces, le lanzó un rayo destructor y siguió su camino.

Al despertar, Jimmy descubrió para su horror que había muerto. Su cuerpo era un cadáver humeante e irreconocible, y su alma ahora yacía atrapada dentro del globo morado que tanto quería. Vagó por todo el pueblo buscando a alguien que pudiese ayudarle, pero todos los humanos y pokémon, incluyendo sus padres, le ignoraban o se alejaban de él. Desesperado, rompió en llanto, jurando que si nadie quería ser su amigo, se los llevaría a todos a la fuerza.

Tras el entierro y funeral de Jimmy, la vida en Pueblo Aromaflor siguió su curso normalmente. Pero, desde aquel día, se cuentan leyendas sobre un pequeño y solitario pokémon que se hace presente todos los viernes en el centro del Valle Eólico, quedándose quieto y esperando a que algún niño pase, le confunda con un globo y le tome de sus patas con forma de cordeles, momento que aprovecha para raptarlo y llevárselo consigo hacia el más allá, flotando siempre a la luz de la luna.
 


Atrapado y Olvidado (historia de Cynthia)

Hace millones de años, mucho antes del gobierno de los dos reyes y del pokémon dragón original, la región de Unova era una tierra árida e infértil, compuesta por nada más que arena y algunos oasis. Durante aquel tiempo, un faraón cruel y déspota llamado Abasi se declaró dueño de todo lo que vio y comenzó a construir su imperio esclavizando a la población. Les hacía construir grandes esfinges, pirámides, castillos y monumentos en su honor, ordenándoles a sus guardias que les azotasen con las fustas que antaño se usaban en los Zebstrika para acelerar el trabajo. Su imperio fue grande y extenso, expandiéndose más rápido que las llamas en las cejas de un Darmanitan.


Badru, el gran visir y el hombre de mayor confianza de Abasi, estaba harto de la crueldad de su faraón. Sintiéndose impotente, decidió formar una pequeña resistencia secreta con los demás consejeros para planear derrocarle. Finalmente, tras varias ideas descartadas, le sirvió a su amo en la cena una copa de vino mezclada con el veneno paralizante de un Scolipede. En cuanto Abasi quedó completamente inmovilizado, le hizo encerrar vivo en un gran sarcófago de oro dentro de su castillo favorito, donde nadie escucharía sus gritos y súplicas. Habiendo impartido justicia, Badru fue nombrado como el nuevo faraón y se casó con la bella Femi, y gobernó junto a ella por más de cien años, haciendo al pokémon singular Victini el símbolo de su imperio como representación de su victoria contra Abasi y trayendo una nueva era de paz y de prosperidad.


Abasi se la pasó días golpeando y gritando dentro del sarcófago, exigiendo que alguien lo liberase. Desesperado, intentó comer una pepita de oro para saciar su hambre, pero esta solo le rompió los dientes, haciendo que, eventualmente, muriese a causa de la pérdida de sangre, ensuciando la máscara dorada que Badru le había hecho colocar en el rostro para sofocarle. Muchos siglos después, unos saqueadores de tumbas se internaron con sus pokémon en lo que actualmente se conoce como las ruinas del Castillo Ancestral de Unova en busca de tesoros, y cometieron el terrible error de abrir el sarcófago de oro. El vengativo espíritu de Abasi, iracundo, salió de él y comenzó a asesinarlos uno por uno, arrancándoles la piel y dejando expuestos su carne y músculos. Los sobrevivientes al ataque del fantasma esparcieron muy pronto la leyenda y, al poco tiempo, aquel aterrador espectro comenzó a ser conocido como Yamask, el pokémon Espíritu de la Máscara de Oro.

Hasta día de hoy, los Yamask suelen habitar las ruinas y sótanos del Castillo Ancestral, reproduciéndose asexualmente, alimentándose de pepitas de oro y observando sus propias máscaras, recordando con la poca humanidad que les queda la vida que tuvieron antes como el faraón Abasi. Al consumir demasiadas pepitas de oro, Yamask evoluciona en Cofagrigus, olvidando por completo su vida anterior y convirtiéndose en un fantasma vil y retorcido que adora atrapar humanos para comérselos y posteriormente momificar sus cuerpos, haciéndoles sufrir el mismo destino que él mismo alguna vez sufrió.
 


“¡Cielos!” exclamó Lucas sorprendido “¡Esa historia es en verdad escalofriante, Cynthia!”

“Lo es” rió la ex-campeona “Aunque no creo que sea tan aterradora como la que contó May.”

“Debo decir que este ha sido la noche de brujas más divertida que he pasado” comentó Lyra muy contenta, al mismo tiempo que notaba que Marill y compañía estaban acostados junto a ellos, evidentemente habiéndose quedado a escuchar las historias de todos “Deberíamos venir a esta playa y contar historias como estas cada año, en esta misma fecha.”

“¡No podría estar más de acuerdo!” dijo Barry con su característica energía “Ya hasta se ha pasado la noche de tantas historias que hemos contado. ¡Prácticamente solo faltan dos horas para que amanezca!”

Las palabras de Barry hicieron que Brendan le susurrase algo al oído a May, quien abrió los ojos como platos.

“¡Es verdad!” gritó eufórica la joven coordinadora, poniéndose de pie “¡Ya es mañana! ¡Feliz Cumpleaños, Dawn!”

Los demás, espabilándose, dijeron “Feliz Cumpleaños” al unísono, levantándose y aplaudiendo. Swampert alentó a los demás pokémon para que dijesen lo mismo en su idioma y saltasen alrededor de la fogata.

“Muchas gracias, chicos” sonrió Dawn halagada, mientras abrazaba a Infernape con todas sus fuerzas “Me alegra que se hayan acordado.”

“Y eso no es todo” dijo Lucas “¡También te hemos comprado entre todos un obsequio!”

Dawn abrió la boca para hablar, perpleja. Pero antes de que pudiese decir algo, May se echó a correr para sorpresa de todos, en dirección hacia la casa en la playa de Cynthia. Diez minutos después, regresó con un pequeño paquete rosado envuelto por un bello moño de color rojo cereza.

“Espero que te guste” dijo la joven de Hoenn, entregándole el regalo a su amiga “Bill y Bebe nos dijeron que fue el único que hallaron.”

Dubitativa ante las palabras de May, Dawn deshizo el moño y quitó la tapa para ver de qué se trataba. Su corazón se detuvo por un instante y sus ojos se pusieron llorosos: era un pequeño Eevee que, en cuanto la vio, saltó hacia ella alegremente, acurrucándose en su regazo y viéndola con un rostro angelical, pidiéndole que le acariciase.

“G-gracias a todos" consiguió decir entre lágrimas “Este es el mejor regalo que alguien me haya dado jamás.”

El grupo de jóvenes y sus pokémon rodearon a su amiga, dándole un fuerte abrazo. No muy lejos de allí, cerca del oleaje, una niña, un Rotom y un Leafeon sonrieron conmovidos.
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#5
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Alright, después de literalmente una semana trabajando en esto, he terminado con esta actividad. Lo que leerán a continuación tal vez forme parte de otro fic, pero mientras aún no termine mi long-fic principal, éste será su debut en mis trabajos.

Anécdotas del Hellfire Guild

Halloween. En esos días, los más pequeños solían salir de casa para pedir dulces a adultos entusiastas con disfraces que iban de adorables a verdaderamente terroríficos, algunos incluso cambiaban sus casas temporalmente junto a sus pokémon para ganarse un dinero con visitas terroríficas. Pero otros preferían mejor hacer fiestas de disfraces en sus hogares, salones y demás lugares hechos para reunirse. Este último caso fue el de un grupo de entrenadores en Hoenn dispuestos a cumplir un reto en conquistar todas las bases secretas de la región, el Hellfire Guild les decían.

—Recuérdenme por última vez —preguntó Francis—: ¿están seguros de que no habrá invasión de otros equipos esta noche?

—Creo que ya nos había quedado muy claro a todos que este día y el siguiente son de descanso —Phil el líder aclaró—. Si no tenemos más preguntas ya va siendo hora de sentarse en círculos.

Nadie más tuvo dudas, así que todos se reunieron en la mesa principal de su base secreta. El mandamás del grupo apagó las luces sin que nadie pudiera ver. Sacó la poké bola de un Victini que inmediatamente iluminó esa sección del sitio.

Apenas podía verse a cada uno de los miembros con claridad: Phil llevaba un atuendo similar a un asesino de demonios con todo y pistolas de plástico; Francis se parecía mucho al protagonista de una película de Halloween clásica: el Murkrow, un ser de prendas blancas y negras con maquillaje gótico; por otra parte Lucas tomó la apariencia de un estereotípico vampiro; Grandia vistió como un Froslass, pokémon conocido por ser una posible reencarnación de mujeres que mueren en el frío de las montañas; por último, Suzie se transformó en lo que sus compañeros consideraron como una clase Seviper bípedo con serpientes de felpa saliéndole de varias partes de su cuerpo.

—Muy bien, ya saben las reglas: cada uno va a contar una historia, nada de ficción, solo lo que realmente les haya ocurrido como acordamos. Tuvimos al menos un viaje de entrenador cada uno, así que experiencias las hay. No sé si uno de ustedes llegó a ir más lejos considerando que nuestros padres luego se movían como balas por todos lados.

Ninguno respondió positivamente, y mencionaron que algunos pokémon raros simplemente los obtuvieron en distintas juntas de intercambios o como regalos de otras personas.

—Bueno, tampoco esperaba oír respuestas positivas. ¿Quién de ustedes quiere comenzar?

—Yo empezaré —la muchacha disfrazada de Froslass comenzó.

Si está nevando, nunca abras a nadie

“Algunos de ustedes recordarán que les pregunté antes de iniciar esta aventura si Hoenn tenía alguna clase de área nevada. La razón por la que lo hice fue por esta anécdota que les contaré.

“Todos sabemos que Sinnoh es de las regiones más heladas. No es un problema grande por la mayoría de zonas, pero tanto llegar como salir de Ciudad Snowpoint puede volverse un problema si no sabes cómo prepararte.

“En serio, esa zona tiene que ser la peor de todas solo por el camino de regreso que debo hacer más superar ese mugriento laberinto en el Monte Coronet. Pero bueno, no les cuento mi historia para quejarme sobre mi viaje, aunque sí les recomendaría que tomaran notas de esto si piensan viajar por Sinnoh uno de estos días.

“El caso es que en el camino hacia Snowpoint tuve la mala fortuna de toparme con algunas de las peores tormentas de nieve que haya sufrido en la vida. Incluso en la tienda de campaña sentía frío con todo y fogata.

“Recordé que el tío Reggie me había comentado sobre una posada donde pasar el tiempo para no sufrir tanto en el camino, aunque también me advirtió que tuviera cuidado ante cualquier posible amenaza. Creo que nunca me molesté en preguntarle a qué se refería por ello siendo que los pokémon del área no eran conocidos por meterse con otros, pero de igual manera prioricé cualquier chance de encontrar una casa.

“Tal vez para mi fortuna logré encontrar un sitio donde pasar la noche. Encontré una de muchas casas con una hermosa vista. Toqué a la puerta, pero nadie respondió. En ese tiempo de espera me topé con un chico llamado Haytham, que también sufría del clima helado. El pobre estaba tan desesperado por entrar que abrió la puerta de una patada.

“Fue en ese entonces que descubrimos lo desolado que estaba ese sitio. Estaba oscuro, frío, polvoriento. No era un sitio con electricidad por razones muy obvias, así que éramos dependientes de lo muy poco visible a la vista.

“Afortunadamente había una sala con chimenea para iluminar, así que saqué a Infernape para que la encendiera y al poco tiempo más tarde, encontramos velas para iluminar el camino. Después de perder el tiempo explorando el lugar hasta que cayera la noche me eché a dormir en una de las habitaciones personales. Quisiera decir que encontré rastro de quiénes hayan vivido ahí, pero realmente no encontré nada, no había diarios, cosas con nombres, marcos vacíos y pedazos borrosos de alguna que otra foto. Tampoco había comida, pero eso no era necesario porque sí me compré bastante solo para ese tramo de Sinnoh.

“Mientras me recostaba, escuché a alguien tocando a la puerta del hogar. Haytham pasó por mi cuarto para avisarme que iba a abrir, pues pensó que tal vez era otro pobre entrenador buscando refugio. Infernape y yo le dimos una señal de aprobación.

“Me quedé esperando un rato, pero el tipo jamás volvió después de hablarme. Ese sentimiento de tardanza me preocupó, así que los dos bajamos para ver cómo estaba con una vela para permitirnos ver. Sentí una horrible brisa congelada rápidamente y más molestaba conforme bajaba por las escaleras. No pasó mucho antes de darme cuenta que la puerta estaba abierta sin razón aparente. Algo definitivamente no estaba bien por ahí. Cerré esa cosa antes de que los vientos apagaran mi única forma de ver y me fui a checar la sala principal, ahí fue donde tuve el avistamiento más perturbador.

“Incluso con la poca vista de una vela, pude ver cómo una Froslass reposaba sobre el cuerpo congelado de Haytham. Estaba respirándole un aire con copos de nieve, los cuales usaba para decorar al pobre como si fuera una vil muñeca hasta que se pareciera a un cadáver. Le abrió la boca y como si fuera una clase de beso a distancia empezó a succionarle lo que solo puedo interpretar como su alma.

“Debería contar con mis bendiciones  de que la Froslass estuviera demasiado concentrada en su aperitivo para prestarme atención, porque inmediatamente le ordené a Infernape que disparara un Lanzallamas a esa cosa. Como oponente era muy rápida y muchas veces terminamos destrozando partes de la casa en lugar de golpearla. Al final, logramos detenerla golpeando algunas partes del techo y cuando menos se lo esperó, una cama entera la cayó encima.

“Con ese monstruo fuera del camino, checamos el cuerpo de Haytham para ver si aún estaba vivo. Afortunadamente tuvimos la respuesta deseada. Lo cargamos y salimos de esa casa tan rápido como una bala disparada.

“No recuerdo cuánto tiempo estuvimos moviéndonos por el miedo a que la Froslass volviera para vengarse, pero sé que recorrimos bastante. Sobra decir que cuando finalmente nos establecimos para dormir, muy poco tiempo pasé con los ojos cerrados o al menos así lo sentí, pues rápidamente el sol apareció.

“Por miedo a cualquier otra amenaza, no descansé ni un momento del día siguiente. Pasamos por toda la Orilla Acuity hasta que finalmente llegamos a Snowpoint.

“Haytham recibió un tratamiento para sus heridas mientras yo me quedaba dormida. Le expliqué después a la Enfermera Joy del Centro Pokémon local que fuimos atacados por una Froslass. Ella nos contó que luego esos pokémon pasan por casas de la zona para comerse a la gente que vive en estas sin dejar rastro alguno; mencionó que incluso podían crear ilusiones y engañar a los viajeros inexpertos para que caigan en sus trampas.

“Fui muy afortunada de tener a Infernape de mi lado. Sin él, mi posición en este mundo sería muy diferente…”

—Así que por eso elegiste ponerte un disfraz de Froslass… —Francis reflexionó terminada la historia.

—Yep. Tal vez no parezca una buena idea disfrazarte de algo que casi te mata, pero a veces no hay mejor inspiración para el terror que la experiencia propia, y la mejor forma de superarla es imponiéndotele con valor.

—Hm, tienes algo de razón ahí. Si es que llego a viajar por Sinnoh, ciertamente haré todo por no estar cerca de Snowpoint antes la primavera.

—Era abril cuando eso pasó, genio… —la chica respondió cínicamente.

—Bueno, entonces junio. ¿Quién quiere contar ahora?

—Yo me apunto. —Suzie alzó una mano y empezó a contar su historia.

Juego embrujado

“He dicho muchas veces que me encantan los juegos de pelea. A veces no hay nada más divertido que poder darle golpizas a un montón de modelos digitales con ataques exagerados y combos que uno no podría hacer en la vida real. Pensaba contarles esta historia en la fiesta de reunión, pero no lo mencioné porque al escuchar sobre este reto de las bases secretas, supe que tendría una mejor oportunidad para narrarla.

“Después de mi viaje por Alola supe que tenía el suficiente dinero para gastar en cualquier cosa que se me antojara y decidí buscar algún juego para Switch.

“En una de tienda en Ciudad Saffron, sin esperar algo interesante, encontré una copia del juego Plan Fairness a un precio bastante barato: cinco mil pokécuartos. Usualmente los juegos para Switch costaban entre ocho y diez mil, así que no perdí el tiempo y lo compré inmediatamente.

“Después volví a casa para probar el juego. Era como lo vi en varios sitios de internet, el logo de Capmon, un fondo con edificios en llamas, nada raro. Luego me dirigí al modo entrenamiento para checar los personajes disponibles. Ya sabía por ayuda de una guía que necesitaba desbloquear a muchos de estos pobres, pero no iba a hacerlo sin antes conocer los movimientos de quienes sí tengo. No me tomó mucho tiempo encontrar un equipo útil, pero sí pasé mucho tiempo practicando cuantos ataques fueran posibles. Sin embargo, el juego empezó a sufrir de bugs raros donde la música no se reproducía bien y las animaciones tampoco.

“Rápidamente cerré el juego preguntándome si habré comprado una copia mala, pero no quise rendirme por razones obvias. Volví a comenzar y en lugar de entrenamiento me metí al modo arcade.

“La primera pelea estuvo gozable, por un round. El siguiente estuvo lleno de más glitches raros donde los personajes se movían o teletransportaban a otras áreas del escenario sin razón aparente. Me pregunté si realmente valía la pena continuar en vez de simplemente sacar el juego para devolverlo a la tienda, pero mi curiosidad mórbida me hizo decidir por ver qué tan lejos podía llegar en el juego antes de que se volviera imposible de jugar.

“Las demás peleas eran… extrañas por decir poco: una de ellas cambió los diálogos de todos los personajes a decirse cosas violentas como: “¡Voy a descuartizarte!” Luego otra tenía a los personajes tirando sangre de los golpes como si fuera Krazy Kombat; pero la peor de todas fue cuando le apliqué un Burning Vigor,  o sea un súper si no tienen idea de lo que es, a uno de los enemigos y vi cómo literalmente explotaba en miles de pedazos.

“A ese punto me dije a mí misma que vi demasiado. Solté el control y me acerqué a la televisión para quitar el cartucho de mi Switch. Por alguna extraña razón: el juego lanzó un mensaje diciéndome que no intentara quitar el juego. Tétrico, pero pensé: ¿no me va a pasar nada si apago esta cosa o sí? Quité el cartucho de la consola, ¿y adivinen qué pasó?

“¡Un Rotom salió de la tele! Y estaba muy enojado por ignorarlo. No logré defenderme de la fea descarga eléctrica que lanzó, pero eso también resultó ser bueno porque inmediatamente papá apareció para ver lo ocurrido. Entre ambos espantamos a ese fantasma.

“Para mi fortuna, papá comprendió mi explicación y accedió a no contarle nada a mamá. Lástima que la tienda donde compré ese juego no quiso entenderme, el empleado se hizo el idiota y de no ser por mi perseverancia, no hubiera recuperado mi dinero.”

—¡AY! —Phil reaccionó disgustado al terminar la historia—. No me imaginaba que un Rotom pudiera adentrarse en videojuegos.

—Es un pokémon capaz de poseer refrigeradores, hornos y computadoras —Grandia aclaró—; si puede hacer cosas así, meterse en un cartucho con información digital grabada es lo de menos.

—¿No han hecho programas antivirus para esas cosas o sí? Porque me da miedo que un día vayan a meterse en mi Switch.

—Eh, tal vez sí los hay, no me fijo en esas cosas.

—Si sirve de algo, mi consola tenía garantía para accidentes con Rotom salvajes, así que esquivé bala.

—Suzie explicó para aliviar a su jefe.


—Voy a fijarme en la mía cuando pueda. De momento, quisiera ahora tomar turno para contar mi historia, es una bastante tétrica.

La Casa Extraña de Pueblo Lentimas

“Hay una parte de Unova que no muchos terminan visitando: Pueblo Lentimas. Es un sitio ubicado en una parte desértica de la región. La cosa es que su ruta de camino a Ciudad Opelucid es más larga que la que uno tomaría desde Ciudad Mistralton, por ende muchos lo ignoran. Yo no tuve esa suerte porque alguna cosa estaban haciendo los arquitectos que era imposible pasar por la Montaña Torcida.

“Sí, ese proyecto cuyo nombre no recuerdo aún sigue en pie. Ni idea de qué rayos estaban investigando. Algo sobre las rutas para evitar portales al pasado o una tontería así.

“El caso es que la líder Cloudia y su mamá Skyla me tuvieron que dar un vuelo a Lentimas. Habíamos acordado que ellas me guiarían bien al pueblo, pero la tormenta de arena se puso muy intensa y por mero accidente terminamos separándonos.

“Terminé moviéndome sin rumbo por lo que sintieron como horas. Mentiría si dijera que no me esforcé demasiado buscando refugio, porque al poco tiempo me dio una sed insaciable.

“Quizás por milagro o merced del destino fue que me encontré una enorme mansión solitaria. Ni siquiera necesité tocar porque la puerta se abrió a mí. Pensé que podría echarme a descansar, pero la entrada del lugar era horrible por decir lo menos. Los muebles parecían crear una clase de barricada para que no pudiera entrar a casi todos los cuartos. Traté de moverlos y como si estuvieran hechos de acero me fue imposible. Juro que incluso vi que algunos se agitaban sin razón aparente.

“Contemplé irme del lugar, pero avisté a una niña caminando hacia la planta baja por las escaleras izquierdas. Traté de llamarla, pero me ignoró. Noté que bajó hacia una clase de sótano y la seguí. Di con una biblioteca tan desastrosa como la entrada, con sillones estropeando todo el paso.

“Vi de pura casualidad si podría siquiera relajarme leyendo alguno de los libros en su interior. Solo encontré cosas sobre los sueños, incluido uno sobre los míticos Cresselia y Darkrai. Al menos sirvieron para distraerme por un rato, antes de que la niña se me apareciera repentinamente.

“—Disfrutas la lectura… —pronunció con una voz débil—. Es bueno que lo hagas, pero a la vez es de la mala educación dejar a otros esperando. Apúrate.

“Y así como surgió, desapareció de la nada. No supe qué camino tomar y mi única deducción fue que no debía irme por donde entré, así que di con unas escaleras al otro lado de la biblioteca.

“Terminé regresando a la misma entrada, pero las barricadas ahora estaban en posiciones muy distintas. Ahora no era posible salir de la casa. Me moví hacia el cuarto más cercano para ver si encontraba algo, solo encontré un cuarto vacío. No pensé en hacer enojar a la chica de nuevo, pero me sentía ya muy cansado que solo quise dormir, así que me tiré en la cama. Craso error.

“¿Alguna vez han soñado que estaban en un fondo negro? No es común en mí, aunque he tenido algunos. Escuché algunas voces diciéndome: “únetenos”. Hice todo por ubicarlas en mis alrededores, solo para darme cuenta que estaban en mis pies. Miles de manos hundían las caras de lo que pude apenas distinguir como una pareja y un pokémon con cara de zorro. Cuando mis ojos se cruzaron con los suyos, vi unas aterradoras sonrisas que salieron de sus rostros. Pronto sentí que incluso yo me hundía. Hice mi esfuerzo en vano por zafarme sin logro alguno hasta que solo pude gritar.

“Desperté con el corazón latiéndome como loco. Después de apretarme el pecho un rato y controlar mi respiración, vi que la niña estuvo husmeando. Se fue justo al verme. No perdí ni un segundo en salir de la cama para perseguirla. Eso me llevó tomar las escaleras al piso de arriba. Fácilmente vi a la chica parada en medio pasillo, como si me hubiera estado esperando.

“—Te dije que es malo dejar a los demás esperando, pero no pude evitar sentir curiosidad por tu sueño.

“—¿De qué hablas?

“—¿Qué soñaste? Yo siempre sueño con una oscuridad interminable que me consume.

“—De pura casualidad, ¿esa oscuridad tenía manos? —pregunté para saber si esto era una coincidencia o algo mayor.

“—Creo recordar algo así… pero yo solo busco a papá, mamá, Abra…

“Eso me dio la clara idea de que ese sueño era algo mayor a una simple creación de la mente. Quise decirle que tal vez haya visto a sus padres en mi mente, pero ella se fue antes de que pudiera explicarle.

“No la encontré en el resto del pasillo. Bajé las escaleras solo para ver que me llevaban al mismo camino por donde entré a la biblioteca, aunque la habitación cerca también se abrió para mí. No encontré nada mayor, excepto con una foto de la niña y su familia sonriendo. Hubiera dejado esa imagen en paz, pero les juro que vi el débil reflejo de un Darkrai posando sobre todos. Sin embargo, solo lo admiré por muy poco tiempo pues repentinamente una lámpara cayó como si nada, eso me asustó al punto de salir.

“Mi única otra ruta fue por la biblioteca. Ahora en lugar de sillones solo había sillas, obstruyendo el camino de una manera distinta. Uno de los libreros colapsó cuando llegué así que no dudé en abandonar la zona rápidamente.

“Cuando salí, los muebles cambiaron sus posiciones, ahora se posicionaron como si fueran líneas policiacas, todas al segundo piso, a cada uno de los tres cuartos.

“Por simple elección, escogí subir hacia la habitación central. Encontré a la niña una última vez con la intención de decirle lo que vi en mi sueño.

“—Oye, vi a tu familia en mi sueño.

“—¿En serio? ¿Cómo se veían?

“—Tenían unas sonrisas horribles —respondí sin pensar en la forma que fraseé—. Estaban dejándose llevar por unas manos que los enterraban a la oscuridad absoluta.

“—Ya veo…

“—¿De qué hablas?

“—A veces oigo a papá diciéndome que ese sitio no es tan malo. Si de verdad los has visto, tal vez esto no me sirva más. —ella sacó de su vestido una cosa muy curiosa: era la pluma de un Cresselia, esa cosa que supuestamente protege a los demás de las pesadillas. Yo no quería tenerla pensando en que tal vez ella saldría dañada si la soltaba.

“—¿Por qué me la das?

“—Es hora de irme. Tú devuélvele esa cosa a la Cresselia del Puente Maravilla. Ella nunca apareció cuando se lo pedí.

“Antes de que pudiera aventarle la pluma, vi como las mismas manos de la pesadilla agarraban a la niña mientras esta se dejaba tomar con una expresión estoica.

“No necesito describir a detalle que hui de la mansión. Ya ni uno solo de los muebles me pudo detener.

“Me sentí culpable por lo que dije. Pensar que tal vez haya sido por mí que condené a una joven inocente a ser torturada por un Darkrai fue algo que me dejó bastante decaído por el resto de mi viaje. No le conté de esto a Cloudia y Skyla cuando las encontré, tampoco a mis padres. Ustedes son los primeros en escucharlo todo de mí.

“Como último detalle, sí fui al Puente Maravilla en búsqueda del Cresselia que la chica buscaba. Al parecer tuve más suerte porque de verdad apareció. Claro, después de lo que escuché, no actué bien frente a ella. Estaba enojado porque dejó a la pobre familia a su suerte. Le aventé la pluma y le grité con furia. Ella solo se fue sin dar un gesto o pronunciar una palabra.

“Parte de mí sigue arrepentida de haberlo hecho porque tal vez si hubiera sido más cortés, le podría haber dicho que los salvara si era posible. Pero por otro lado, vi la imagen de la familia entera entre varias multitudes al menos tres veces, tan felices como en aquella foto. Quisiera pensar que realmente los salvó y ya puedo dejar atrás ese capítulo de mi vida.”

Nadie comentó después de que la historia terminara. Fue demasiado triste para simplemente cambiar el tono sin que se viera incómodo. Phil no tuvo de otra más que hacerlo él mismo.

—¿Por qué el silencio? —ninguno contestó, el líder tiró unas carcajadas falsas—. ¿No están pensando que de verdad estoy deprimido o sí? Vamos, chicos. No puedo quedarme en el pasado para siempre. Ocurrió lo que ocurrió. Si organicé esta idea fue para que nos divirtiéramos y pensé en contar esta historia con eso en mente.  Mínimo si van a quedarse callados sobre la historia, que al menos alguien tome la palabra para contar la suya.

—¿Sabes, Phil? —Lucas habló para tratar de complacerlo—. No sé si tu madre te haya contado esto. Bueno, en realidad va para ti y a Suzie: no sé si oyeron de la vez que nuestros padres encontraron un Darkrai en Pueblo Álamos.

—Mi papá solo me contó de lo ignorado que se sintió en Sinnoh —ese comentario de la chica causó que todos rieran menos el que preguntaba—. Pero ya en serio, yo no recuerdo esa historia.

—Yo en cambio, puedo recordar un poco —el tipo disfrazado de exterminador respondió—: era el que cuidaba de un jardín, ¿no?

—Ese mismo. Veo un enorme contraste entre el que era un héroe y este malicioso del que nos hablas.

—Causar pesadillas solo es un mecanismo natural. Ahora, la forma en que lo usan es otra cosa.

—Sí, los pokémon son tan complejos como nosotros los humanos. Esas habilidades que tienen las llegan a usar para cosas muy feas si tienen la actitud adecuada, y hablando de… —Francis empezó a contar su parte.

Impostor

“Debo admitir que se siente un poco chistoso usando un disfraz de vigilante, porque un día tuve qué impartir justicia. O bueno, más pareció salvar cara.

“Había un concurso en Ciudad Slateport, el tercero de los que ocho que hice. Llegué con una semana de anticipo, el suficiente tiempo para poder practicar mi rutina de la ocasión.

“Todo salió bien hasta que justo el día que debía presentarme, la policía aparece para ponerme en un interrogatorio. Resultó que alguien se hizo pasar por mí y robó unas joyas muy caras a una chica de la ciudad que jamás he visto.

“Después de un detector de mentiras y otras pruebas, esos tipos deciden soltarme con la condición de que les ayude a encontrar al imitador.

“Así que al día siguiente fuimos a la casa de la víctima para que pudiéramos ver las diferencias entre el falso y yo. Nos contó que al parecer éste impostor no podía dignarse en hablar, así que su comunicación se valió con cartas escritas usando la peor caligrafía que vi en toda mi vida y regalándole rosas como si fuera mi padre. Afortunadamente conseguimos una pista importante para encontrar al criminal: la dirección a un área debajo de un puente.

“Fuimos a investigar la zona. Los Growlithe del equipo policial encontraron el olor de varias bayas hacia un camino que llevaba lejos, casi a las afueras de la ciudad. Era un almacén donde los barcos guardaban sus cargamentos para que los comerciantes y empresas los sacaran cuando fuese necesario. Estaba cerca un complejo de alcantarillas, así que era un sitio bastante apestoso.

“Después de movernos con cuidado por la zona, logramos encontrar a un marinero escondido comiéndoselas. La policía trató de interrogarlo, pero éste se rehusó a hablar, en su lugar trató de hablar con mímica.

“No me tomó mucho tiempo darme cuenta que estaba lidiando con el mismo imitador por su forma de actuar. Los Growlithe pensaban igual que yo, pues uno le dio un mordisco a la pierna derecha y causó que el criminal revelara su verdadera forma: un Ditto.

“Sí, ¿qué mejor usurpador de identidades podría haber si no uno que puede transformarse en lo que sea? Ahora, ¿me habré topado con esa cosa antes del concurso? Solo puedo decir un “tal vez” y eso es solo porque hay veces donde no me fijo en qué o quiénes hacen cosas en el fondo mientras yo continúo mi vida normal. Esa es la razón por la que elegí contarles esta historia, no solo porque nunca sabrás si alguien te está observando, sino que mucho menos notarás si ese alguien tendrá motivos maliciosos contigo.

“Ya que me quité eso de encima, terminaré explicando lo que siguió: el pokémon trató de huir con su velocidad. Atrapar a una masa amorfa no era algo sencillo, especialmente sin consideran que puede meterse en áreas por donde nosotros no. Estoy seguro de que destrozamos unas cuantas cajas en la persecución.

“Logramos acorralar al pokémon justo hacia las alcantarillas. Ahí era bastante difícil respirar del hedor. Logré tumbar al Ditto de una tacleada. Se había transformado en un atleta para intentar saltar al otro lado sin que tocara el agua contaminada, así que ese golpe decidía el destino de este caso.

“Con tal de soltarse, la masa amorfa cambió su apariencia constantemente. Fácilmente pudo hacerlo volviendo a su forma original, pero incluso los pokémon pueden tener problemas planteando ideas bajo presión. El muy bestia creyó que podría asustarme transformándose en mí, pero eso solo me motivó a que no aflojara mi agarre.

““Lastimosamente,” terminé soltándolo cuando los oficiales se acercaron. Pensaba que ellos podrían lidiar con ese infeliz a partir de ahí. Eso frustró a los demás porque el Ditto trató de hacer el truco del brinco otra vez. Sin embargo, uno de los Growlithe literalmente le disparó una Llamarada. El infeliz cayó al agua puerca y jamás lo volvimos a ver. Uno de los peores días de mi viaje por seguro.

Sobre el plan del Ditto, solo descubrimos que estaba guardando mucho dinero y fotos de diversas personas con una cámara, yo incluido. Ni idea de para qué quería la plata.”

—Así que, ¿murió? —Grandia interrogó con algo de pavor.

—Eso asumo. Según algunos “expertos,” los Ditto tienen cierta propiedad que les permite adaptarse a los diversos tipos de ambientes del mundo, pero para lograrlo, primero deben convertir su ADN en el de una especie que pueda resistirlo. Si no logran cambiarlo a tiempo, mueren. La policía me mostró lo que encontraron en las alcantarillas y concluyeron que esa cosa está muerta. Igual, a veces me pongo a pensar en ello. Me da miedo que quizás ande todavía por ahí…

—Por favor dinos que no eres un impostor. —Suzie rogó

—¡¿EH?! ¡Yo soy de verdad, chicos! No piensen semejante estupidez.

—Bueno, pues si es así, tal vez deba intentar… —el líder sacó una poké bola.

—¡No, por favor!

—Sé que no es un falso… —Lucas pronunció con sus ojos marrones rodeados de un brillo dorado—. Ustedes saben bien que puedo ver sus emociones y auras. Las suyas son genuinas.

El resto del grupo se sintió aliviado, aunque Francis no pudo evitar sentir vergüenza.

—¿Por cuánto tiempo llevas activada esa visión tuya?

—Desde hace un momento. Lamento si piensas que miré algo de más, Franky.

—Eh, no te preocupes. Sirve que me acabas de salvar el trasero. Así que gracias.

—De nada… —después sus ojos dejaron de brillar—. Supongo que no me tardaré más y les contaré mi historia. ¿Ustedes sabían que-? —pausó repentinamente.

—¿Pasa algo?

—No, pensé en la anécdota equivocada…

Voces que no todos escuchan

“Siempre he sido honesto cuando les digo que estos poderes se sienten más como una maldición que un don. Mamá odia que los vea así porque ella los experimentó en una hermosa naturaleza, papá porque él desde siempre tomó el papel de héroe y le venían de maravilla. Yo en cambio, los desarrollé antes que ambos, cuando ni siquiera podía hablar sentía presencias constantes de lo desconocido.

“Ahora, yo no puedo “ver” a los fantasmas en el sentido de que no puedo usar mis visiones para distinguirlos. Sin embargo, cada que entro en un sitio donde habitan, siempre tengo esta rara anomalía donde puedo escuchar voces o sentir presencias, pero no distinguir su localización o forma.

“Ojo, con los pokémon fantasma esto realmente jamás me ocurre. Mi mejor teoría sobre este problema es que los espíritus no convertidos en un tipo de pokémon son indetectables porque son seres incorpóreos, pero su esencia, emociones y pensamientos aún forman parte del reino terrenal.

“Pueblo Lavanda no era el lugar aterrador del que los viejos tienden a hablar. Es como ellos mismo dicen: desde que se reemplazó la original torre con una radio. Lo que ellos no sabían es que esa esencia jamás los dejó.

“Ya incluso antes de entrar al pueblo, sentía esa horrible sensación de que algo me hablaba sin que yo pudiera verlo.

“Escuchaba lamentos más que otra cosa. Espíritus que rogaban salir de una “celda” en lo más bajo de la emisora, incluso en las zonas donde deberían estar en paz por tener su apropiado entierro no dejaba de oír griteríos. Lo peor de todo es que ni siquiera dejaban a los demás fantasmas descansar en paz. Yo solo traté evitarlos moviéndome como loco, aunque eso solo motivó a los fantasmas a que me siguieran llamando. Deduje que ellos podían ver lo material y saber si alguien los escuchaba.

“La gente encargada del cementerio local claramente notó que yo no andaba bien. Uno de esos, Ryuzaki Fuji, se acercó para preguntarme qué me pasaba. Yo le dije que escuchaba a tantos fantasmas desesperados, rogando porque alguien viniera a salvarlos. Me preguntó dónde a lo que respondí que no tenía idea, solo que hablaban de la radio.

“Fuji me dijo que desde que su familia se hizo cargo de los servicios funerarios, han priorizado el descanso de los espíritus. Me contó que incluso su abuelo sintió cierta molestia con la demolición de la torre original. Recordó haber escuchado unos lamentos horribles del anciano diciendo que varios pokémon no podían descansar por su culpa, y lo oyó llorar por varias noches.

“Él tenía sus dudas acerca de mis capacidades, así que yo le mostré la clase de cosas que veía. Después de demostrárselo, él me pidió que lo acompañara a la emisora para investigar. No deseaba de hacerlo por los problemas en que me podía meter, pero los espíritus lograron presionarme para actuar.

“Entramos a la torre hacia la una de la mañana. Con la ayuda de Baltoy, nos infiltramos sin que las cámaras nos descubrieran gracias a sus poderes psíquicos, que usó para fijarlas por dónde no pudieran vernos. Fuji le pidió a su Marowak que empezara a excavar. Después de una hora y con la presión de cualquier posible, el pokémon nos mostró un descubrimiento desagradable: había por los menos cincuenta esqueletos debajo del piso. No puedo recordarlos todos, pero sé que vi algunos bastante bizarros como el de Dugtrio, que incluso siendo un montón de huesos no se podía ver su área inferior o el de Golem que era más pequeño para parecer una bola gigante.

“Fuji entendió que podría usar esto para denunciar a los dueños de la emisora. Yo le dije que no podía acompañarlo y él lo sabía muy bien por mi reacción a los fantasmas. Logré convencerlo de que no me asociara. Recuerdo escuchar los agradecimientos de varios fantasmas, algunos satisfechos, otros más cínicos y exigentes.

“Después de eso, la Torre de Radio estuvo inhábil de aquí a que terminara la Liga de Kanto.”

—Vaya… —Francis suspiró—. Me pregunto cuántos fantasmas en el mundo estarán pasando por esas situaciones.

—Quiero pensar que no muchos. Afortunadamente, no tendremos qué pasar por el Monte Pyre, ¿o sí?

—Eh —Phil se incomodó—, creo recordar un par de bases por ahí. Tal vez deba checarlas después, pero lo más probable es que no te atormentarán si a eso quieres llegar.

—Lo preferiría. Pero incluso si aparecen, voy a aceptarlo.

—No tienes qué forzarte a soportar cosas que te disgustan, amigo.

—Estaré bien.  Es como me dijo uno de mis amigos: “no ganamos nada acobardándonos” —después empezó a reír de una forma que sus amigos muy pocas veces vieron—. Cuenten conmigo.

Todos los demás le alagaron por su buena actitud. Estaban tan acostumbrados a un Lucas más tímido que verlo tan contento se sintió como aire fresco.

—Hemos terminado con las historias de terror —el líder anunció—. ¿Planean hacer más cosas? Alquilé películas para la noche.

—¡Hagámoslo! ¡Es más, después de las películas, hay que intentar el karaoke! —Suzie exclamó con un enorme entusiasmo.

—Estaríamos despiertos hasta las cinco de la mañana si mis cálculos son correctos.

—¡Pues al demonio! ¿Cuándo tendremos otra chance de hacer esto?

—¿Sabes qué? Tienes razón. Ya planeé nuestra ruta para el dos de noviembre, así que de momento no perdemos nada con hacer cuantos desastres queramos.

Desde ese momento, el grupo mantuvo una actitud fiestera por el resto de la noche. Efectivamente se desvelaron en diversos tipos de actividades aparte de las mencionadas, pues también estuvieron jugando a las vencidas, escondidas, probando movimientos de pokémon en situaciones ridícula y demás.

Ninguno durmió en sus cuartos para cuando finalmente se agotaron. Todos quedaron tirados en alguna parte de la sala principal con pieles pegajosas y olores a dulces de cuestionable calidad.
Rompe mi armadura si quieres. Al final, terminarás arrepintiéndote de hacerlo...
[Imagen: IIhG3l7.gif]
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#6
Mostrar 8 relatos para no dormir (Comentario)
@Lunarium  la verdad debo decir que disfrute mucho leyendo tus relatos. Me gusto mucho lo creativos e ingeniosos que estuvieron, usando conceptos que no imaginaba con cosas tanto del folklore real como del Pokémon como en el caso del relato de May o el utilizar a Clamperl y a Girafarig, al igual que tener resoluciones completamente diferentes a las que yo imaginaba desde el inicio como en el caso del relato de Lucas, que no le quitan lo novedoso a la historia. En lo personal mi relato favorito fue el de Barry, por como es narrado.
                                         [Imagen: u5rXkYn.jpg]
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