Actividad - El Bar de Oranguru

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Franquicia
Género
Resumen
#1
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En un lugar del bosque, el frustrado viajero se encuentra con una casa en un árbol. Está ligeramente iluminada, lo suficiente como para que se pueda ver. Oranguru observa desde lo alto e invita al viajero a entrar y desahogar sus penas con zumo de bayas (y quizás lo que no sea zumo de bayas...).


Bienvenidos a una pequeña dinámica que quizás guste a más de uno. La actividad es muy simple: se trata de escribir sobre un personaje (o varios) que va al bar de Oranguru. Por ejemplo: supongamos que X, nuestro personaje, está peleado con un amigo llamado Y, así que va con Oranguru, se desquita a gusto y, quién sabe, quizás luego hacen las paces.

Las normas son muy sencillas:
- Podéis escribir tantos escritos como queráis y sin necesidad de registrarse.
- No se debe atacar a Oranguru ni destruir el lugar.
- Oranguru se mantendrá IC. Si no conocéis su personalidad podéis consultar por aquí o buscar algún capítulo donde salga.
- Los escritos deberán ser autoconclusivos y publicarse en este mismo tema.
- Podéis usar tanto personajes canónicos como de vuestros fics e incluso otros OC.
- Y, por supuesto, respetar las reglas del foro y recordar que no estamos en Explícitos.

Así pues, ¿qué tendrán vuestros personajes que contar? ¿O quedarán borrachos antes de tiempo?


PD: La idea original era hacer yo un drabble de los míos pero a Meri se le ocurrió que como dinámica estaría bastante bien así que créditos para ella
Hic sunt dracones

[Imagen: coURMrK.gif] 
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#2
Vale. Empiezo yo.
 
What a Wonderful Zworld
En algún lugar de una gran cueva olvidaron construir un lugar donde vendan bebidas alcohólicas a frutas flotantes fantasmas. That's why nuestro protagonista defensor de los inocentes, protector de los indefensos, pero sobretodo, buen chico, tuvo que abandonar su hogar en busca de un lugar donde ahogar sus penas, soportando tientos despiadados e infernales desiertos y escaló hasta la última rama del árbol más alto… kind of.

—Esto puede ser el cielo o el infierno —dijo.

No parecía él mismo. Su efervescencia púrpura de ectoplasma se había vuelto verde, y su superficie de burbuja había tomado un extraño tono marrón. La barba de dos días que cubría sus mejillas le daba la apariencia de su eponima.

Al otro lado de la barra, el cantinero le devolvía la mirada. Era un simio blanco y gris y morado y muy grande.

—Oye, escuché que tu establecimiento es famoso por sus bebidas.

—Oranguru —dijo el simio. Parecía feliz haciendo su trabajo. Tal vez tuviera que ver con las esporas de esos hongos fluorescentes que iluminaban el lugar.

—Dame lo mejor que tengas.

—¿Oranguru?

—Claro que tengo dinero. —El fantasma usó su lengua para buscar dentro de su boca y escupió unas pocas monedas oxidadas.

—¿Qué puedo comprar con esto?

El simio se rascó la cabeza y tomó una botella de la estantería junto con otra del botiquín. Tras mezclar el trago, se lo entregó a Kiwi con una pajilla de bambú flexible.

—Oh, mi favorito. Listerine con tonic.

—Oranguru, Oranguru.

Kiwi dudó. No estaba acostumbrado a contarle sus problemas a los demás, y menos a los extraños. Pero el simio se veía amable.

—Bue, no es gran cosa. Es sólo que me despidieron.

—Oranguru…

—Y me expulsaron de la escuela.

—¡Oranguru!

—Prácticamente son lo mismo.

—¿Oranguru?

Verás, yo formaba parte de Le Reclutamiento y Entrenamiento Sistematizado Idealizado para Someter y Tratar con Amenazas de No-muertos Come Estudiantes. También conocido como Le Resistance. Nosotros nos encargamos de matar zombis y Kaijus y especies protegidas.

—Oranguru…

Éramos varios grupos. Los nerds, los bullys, los hippies y los chicos cool. Todos vivíamos en armonía, pero todo cambió cuando los zombis atacaron.

Kiwi mira hacia el pasado, recordando los últimos días de la escuela.


"Poi me salvó de los zombis, pero Gatito Negro murió en el camino. Teníamos que encontrar al resto a como diera lugar"


—¿Oranguru?

—Ah, Poi es sort of nuestra maestra. Ella arriesgó su vida para salvarnos.


"—Damnit, le di al equivocado[?] Well. Busquemos al resto y luego…

—¿Iremos a un lugar seguro?

Poi me sonrió al otro lado de su ametralladora.

—Sure, sure. A un lugar muy seguro[?]".



—Pero todo salió mal. Uno a uno, nuestros compañeros fueron atrapados.

—Oranguru —dice el simio con interés.

—Primero fuimos a buscar a los otros nerds. Pero…


"En una esquina del laboratorio, Meg, Wiz y Gol estaban acorralados por zombis, lo que sería un gran problema de no ser por el gigantesco mecha que los separaba de la horda de comehombres.

—Nos han humillado por años, pero no más. ¡Nunca más! —dijo Megan el anorith.

—El igniziador de hadronicos se ha atomizado al 999%. Las medidas de irradiación molecular son estables, todo listo para el protocolo de eliminación de tecnología secreta por medio de la vaporización mecánica elemental —dijo Wiz."



—¿Oranguru?

—Que podían disparar el rasho láser.


"—En realidad, significa que el mecha está listo para autodestruirse —responde Gol desde mi recuerdo— Espera, wut?"


—La buena noticia es que ahora tenemos un estadio al aire libre. La mala, que nadie ha vuelto a ver a ninguno de los tres.

Oranguru asintió, comprensivo, mientras le servía más enjuague bucal.

—Luego de eso fueron los bullys. Ramen, Nemu y Army se habían atrincherado en la cafetería junto con los hippies.


"Mientras Ramen rompía tablas con sus puños de fuego, Nemu veía al exterior con desaprobación.

—Nos tienen rodeados. Pronto estarán aquí.

—Esconderse ¡no es nada Shonen!

—Keep Calm. Tenemos que preparar un plan. Los zombis están por llegar y solo Army vigila la puerta…

Nemu fue interrumpido por un Croco loco que le mordió el hombro.

—¡Ya están aquí! ¡Army, se suponía que dijeras algo si veías a los zombis!

—…

—¡Vengan todos contra mí! ¡Las batallas finales son muy shonen!

—¡…!"



—Ya imaginas cómo terminó.

—Oranguru.

—Pero lo peor viene después. Mis amigos, mi equipo… —Kiwi mira al fondo de su copa de Listerine—. Haz este un doble.


"Saku Saku sensei y el Ajota encontraron a Gatito, pero ya era demasiado tarde; había sido atrapado por una planta carnívora".


—¿Oranguru?

—Yo tampoco lo entiendo. Él decía que era su esposa.


"—¡Auxilio! ¡Auxilio! —dijo Gatito—. ¡No bajé la tapa del inodoro!

—¿Qué hacemos? —preguntó el Ajota.

—You see, no debemos involucrarnos en una discusión amorosa.

Justo en ese momento, llegamos Poi y yo a tiempo para ver cómo la planta se comía a Gatito.

—Gosh —suspiró Poi—. Supongo que tengo que salvarlo[?]

Apuntó a la planta con su ametralladora, justo en el momento en el que Saku Saku sensei le mordió el hombro.

—You! Why[??????]

—Sorry —dijo la sensei—. Está en mi naturaleza.

El Ajota y yo nos quedamos solos rodeados de zombis, viendo a nuestros compañeros ser devorados.

—¿Sabes? En mi imaginación, Saku mordiendo a Poi era una visión mucho más sexy —dijo el Ajota.

—Es muy pronto para rendirnos, aún podemos pelear. Ni siquiera estamos todos juntos.

Un zombi mucho más grande se levantó de entre las llamas. Era un gigantesco dragón de tres cabezas controlado por un perro alien.

—Se los dije: Volvería —dijo el perro.

—With a Veangance! —rugió el dragón".



Y entonces… entonces…

—¿Oranguru Oranguru?

—Ah, el spanglish es contagioso. La mitad de la escuela lo habla.

—Oranguyeah.

—Exactly.

—Oranguru, Oranguru.

—¿Qué? ¿Dices que no me crees? ¿Que es una historia que me inventé para tener tragos gratis?

—Oranguru —dice con firmeza.

—Bueno, supongo que con eso basta —dice… ¿Gatito?

Detrás de Kiwi, los tres miembros de su equipo están completos y no zombificados.

—Bue, nosotros pagamos.

—¡Estaba llegando a la mejor parte! ¡Ya tenía lista la música!

—Hotel California?

—Va con todo —Se encoge de hombros.

—Bueno, volvamos a la escuela. Poi nos espera en el auto.

Arrastran a la burbuja de gas fuera del bar ante la mirada comprensiva del simio.

—¿Y qué hacés en Alola?

—Es una larga, larga historia… y estuve drogado la mayor parte del tiempo.
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#3
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Qué mejor manera de postear en el barcito que con unas rupturas de cuarta pared y lenguaje soez (?)
 
Roles frustrados
 
Se había hecho de noche pero Oranguru se mantenía vigilante a la espera de quien pudiera llegar. Los Morelull iluminaban el lugar y permitían al visitante reconocer dónde podían desahogarse.

A eso había ido Lizvette. Era una Braixen malhumorada de por sí, y en aquel momento estaba tan furiosa que destruiría sin contemplaciones lo que encontrara a su paso. Oranguru le hizo señas para que entrara en aquella casa en el árbol. Lizvette dudó; realmente su intención era prender fuego al bosque entero, pero finalmente optó por aceptar la invitación.

Oranguru le sirvió lo que parecía Zumo de Bayas, aunque probablemente aquella bebida llevara más cosas. Lizvette tomó un primer trago y empezó a hablar:

— ¿Te lo puedes creer? ¡El hijo de puta me descartó como personaje! —espetó—. ¡Ni siquiera me dio opción a hacer nada!

Oranguru asintió con gesto comprensivo.

— Yo iba a ser la protagonista. ¡El personaje principal! ¿Y por qué me tiró a la basura? ¡El amigo no se enteró del manual de ese rol! ¿Para qué me creó entonces, en primer lugar?

Lizvette se había terminado la bebida e hizo una señal a Oranguru para que le pusiera otra. El orangután así lo hizo.

— Tsk. Al menos la bebida es deliciosa. No como la basura que me habrían dado en el rol aquel, si es que esos incompetentes lo conseguían sacar adelante. Que aprendan a leer primero.

Oranguru hizo un gesto agradecido y le indicó a Lizvette que ya estaba siendo un personaje.

— ¿Qué dices? ¡¿En serio?!

Cuando Oranguru asintió, Lizvette se bebió todo de un trago y pasó repentinamente a un tono festivo:

— ¡Ponme tres más! —pidió—. Esto hay que celebrarlo.
Hic sunt dracones

[Imagen: coURMrK.gif] 
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#4
El viajero misterioso

Oranguru escuchaba como las gotas de lluvia caían en el techo de su bar, que se encontraba todavía iluminado y abierto por si algún humano o pokémon quisiese refugiarse de la lluvia en esa noche tan tormentosa.
 
El pokémon sabio estaba lavando los vasos, cuando de repente sintió un gran resplandor que se colaba por su ventana.
 
Comenzó a escuchar unas pisadas afuera que se hacían cada vez más fuertes, hasta llegar a la entrada de su bar.
 
Un joven, de aproximadamente 20 años, cabello negro, ojos rojos con una cicatriz cerca del ojo derecho y sus ropas bastante sucias. Su respiración estaba agitada, además de tener una extraña pulsera tecnológica en su muñeca derecha.
 
-268- decía el humano mirando su pulsera.
 
El humano todavía no se había percatado de la presencia del pokémon, que continuaba lavando los vasos.
 
Al momento de que el chico vio al gran pokémon, inmediatamente sacó una pokéball de su bolsillo, sólo para detenerse justo antes de sacar a su pokémon.
 
-Lo siento...- decía calmándose y sentándose en el suelo del lugar.
 
Se veía muy cansado. Oranguru comenzó a tomar unas cuantas bayas de la repisa para elaborar un zumo de bayas para su extraño invitado.
 
El pelinegro notó que el pokémon le estaba sirviendo una bebida, por lo que se paró y se dirigió a la barra a sentarse.
 
-Gracias- decía tomando el vaso- y lo siento por lo anterior… pero, he tenido...malas experiencias con pokémon psíquicos.
 
 -Oranguru- decía el pokémon ordenando las bayas.
 
-No me lo creerías aunque te lo dijese- decía dando un sorbo a su zumo- Solo diré que... no soy de aquí, en ninguna clase de sentido.
 
-Oranguru- decía.
 
-Algo así- decía el hombre misterioso.
 
Volvió a tomar el zumo.
 
-¡No debería estar relajándome!- mientras se paraba- Estuvo muy rico, pero debo buscar ayuda. Cueste lo que cueste.
 
Termino de beber el contenido de su vaso.
 
-Muchas gracias por todo- decía- pero tengo que partir.
 
-Oranguru- decía el pokémon sabio.
 
-Esta simple lluvia no se compara con lo que se avecina, para todos nosotros- decía dirigiéndose a la puerta- Adiós… y cuídate.
 
Salió del bar de Oranguru para desaparecer en un fuerte resplandor afuera del lugar.
 
El pokémon tomó el vaso para lavarlo mientras meditaba todo lo que había pasado.
 
Tal vez fue una breve alucinación por tener el bar abierto a tales horas, sin embargo, aun así mantenía su mentalidad de brindar apoyo a todo aquel que lo necesitase, ya sean de Alola...o de otras partes.
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